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Sistema de Información Científica
Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal
ISSN 1405-1435, UAEM, Núm. Esp. IA 2009, pp. 225-258
Patrones de colaboración científica
a partir de redes de coautoría
Eduardo Aguado-López /
eal123@gmail.com
Rosario Rogel-Salazar /
rosariorogel@gmail.com
Gustavo Garduño-Oropeza /
gustavogardunooropeza@gmail.com
Arianna Becerril-García /
arianna_becerril@hotmail.com
María Fernanda Zúñiga-Roca /
maferzrg@yahoo.com.mx
Alejandro Velázquez-Álvarez /
alexvalVarez@hotmail.com
Universidad Autónoma del Estado de México
Abstract:
This article provides an analysis of the patterns of collaboration through co-
authorship networks for five journals published by the Autonomous University of State
of Mexico (±²³´): Ciencia Ergo Sum, Contribuciones desde Coatepec, Convergencia,
Papeles de Población and Quivera. It analyzes texts published between 2006 and 2007
written in co-authorship, it differentiates intra-and inter-institutional collaborations,
both national and international. The analysis yielded information on some characteristics
of the structure of collaborative networks of the authors and of the institutions and
countries involved.
Key words:
scientific collaboration, political science, social studies of science collaboration
networks, scientific communication, bibliometric analysis.
Resumen:
En este artículo se ofrece un análisis de los patrones de colaboración mediante
redes de coautoría para cinco revistas editadas por la Universidad Autónoma del Estado
de México (±²³´):
Ciencia Ergo Sum, Contribuciones desde Coatepec, ConVergencia,
Papeles de Población
y
Quivera
. Se analizan los textos publicados entre 2006 y 2007
escritos en coautoría, diferenciándolos en colaboraciones intra e inter institucionales, así
como nacionales e internacionales. El análisis permitió conocer algunas características de
la estructura de las redes de colaboración tanto de los autores, como de las instituciones y
de los países que participan.
Palabras clave:
colaboración científica, política científica, estudios sociales de la ciencia,
redes de colaboración, comunicación científica, análisis bibliométrico.
Convergencia, ReVista de Ciencias Sociales
, Núm. Esp. IA 2009, Universidad Autónoma del Estado de México
226
Introducción
1
En los años recientes, los dispositivos de comunicación a los que recurren
los científicos han experimentado radicales cambios. Gran parte de ellos
se relaciona con el uso cada vez más extendido de las tecnologías de la
información, lo que permite afirmar que se asiste a una transición del
papel al pixel en lo que a comunicación científica se refiere. En el caso
concreto de las ciencias sociales, estos cambios han significado importantes
transformaciones que repercuten en los hábitos y rutinas bajo los cuales
se desarrolla la investigación; pues si bien es cierto que los tradicionales
dispositivos de comunicación para estas disciplinas se han canalizado
principalmente a través de libros en papel, cada día es más extensivo el
uso de revistas, sobre todo en formato electrónico, como dispositivo para
comunicar resultados de investigación.
2
Los cambios van mucho más allá, es preciso reconocer que el avance
de las tecnologías de información y comunicación ha facilitado más que
nunca la disolución de fronteras institucionales, espaciales y disciplinares al
proveer a las comunidades de expertos de mayor capacidad de vinculación
y de trabajo colegiado con pares en diferentes latitudes. Este hecho ha
transformado la forma tradicional de producción que venía distinguiendo,
particularmente, al campo de las ciencias sociales, ya que los medios
tradicionales que podrían ser identificados como “literatura gris” —y
que tienen implicaciones locales o altamente circunscritas institucional y
temáticamente— han venido cediendo espacio a la producción en revistas
científicas con mayor potencial de difusión y alcance.
3
Es innegable que actualmente las estrategias de trabajo de los científicos
poco tienen que ver con las prácticas de hace diez o veinte años. Este hecho
1
Los autores son integrantes del grupo de investigación Redalyc, Facultad de Ciencias
Políticas y Sociales, Universidad Autónoma del Estado de México.
2
La comunicación de resultados de investigación a través de libros enfrenta diversos
retos, destaca por ejemplo que muchos de ellos se ubican dentro de lo que se denomina
“literatura gris” (Soria, 2003), entre la cual podría ubicarse una amplia proporción de libros
monográficos o compilados publicados por editoriales universitarias, cuyos principales
retos —sin pretender generalizar— no sólo se relacionan con la falta de adecuadas
estrategias de distribución, sino que en diversos casos no es posible conocer las estrategias
a las que recurren para evaluar los textos previo a su publicación.
3
La difusión y alcance están asociados directamente a la participación (indización)
en bases de datos comprensivas internacionales (como Thompson Reuters y Scopus) y
regionales (como Redalyc y Scielo).
Eduardo Aguado, Rosario Rogel, Gustavo Garduño, Arianna Becerril, María Fernanda Zúñiga
y Alejandro Velázquez.
Patrones de colaboración científica a partir de redes de coautoría
227
se ha venido reflejando en el incremento de trabajos en colaboración
por parte de autores de diferentes latitudes o centros de Investigación y
Desarrollo (I+D).
En la literatura sobre el tema, el incremento de la colaboración cientí±ca
es explicada por diversas razones, entre ellas sobresale la necesidad de tener
acceso a equipos de alta tecnología, la búsqueda por hacer más eficiente
el uso de recursos —principalmente ±nancieros— e incluso el interés
por colaborar con especialistas renombrados (Russell
et al.,
2006). En
cualquier caso, destaca que dicha cooperación depende de qué tan abierta
o cerrada esté una comunidad cientí±ca para participar en proyectos de
investigación con otros colegas del mismo o de distinto país, y con los de
otras especialidades (Sancho
et al.,
2006).
La forma de trabajo colegiada no es nueva. Las ciencias naturales y
exactas la han aprovechado desde hace ya mucho tiempo (Russell
et al.,
2007; Fernández
et al.,
1998). No obstante, podemos advertir cómo poco
a poco en las diversas disciplinas de las ciencias sociales se incrementan los
trabajos de investigación colectiva, a distancia e interdisciplinar, cuestión
que hace un par de lustros era poco común. Las evidencias de este fenómeno
las encontramos no sólo en los grandes indicadores de colaboración —como
los que ofrece el
Web of Science
— sino incluso en la misma proliferación de
literatura abierta que, desde los repositorios y bases de acceso abierto, nos
muestran diferentes niveles de desarrollo, tanto del trabajo conjunto como
de los productos en circulación (Casella y Calvi, 2009).
¿Tienen estos cambios alguna relación con estrategias impulsadas
por los países latinoamericanos para fomentar el desarrollo cientí±co y
tecnológico?, ¿qué implica para el desarrollo de un ámbito disciplinar que
se trabaje o no en colaboración?
Sin lugar a dudas, la investigación local y el trabajo individual tienen
pertinencia contextual. No obstante, el posible potencial que presenta para
hacerse extensiva o ser aplicada en otras coyunturas resulta limitado a causa
del poco impacto derivado, tanto de la forma de trabajo (no colaborativa)
como de la elección de los medios de difusión para la misma (“literatura
gris”). Por ello es importante redefinir estrategias de vinculación acordes a
los nuevos imperativos de conocimiento, así como fomentar la proyección
y los intercambios académicos de los investigadores con las demás esferas
de la sociedad, particularmente con las comunidades académicas y con los
gestores de políticas sociales.
Convergencia, ReVista de Ciencias Sociales
, Núm. Esp. IA 2009, Universidad Autónoma del Estado de México
228
En
sentido
amplio,
la
investigación
científca
presenta
mejores
oportunidades de circulación y consecuentemente de ponderación, en la
medida en que se Fortalezcan vínculos interpersonales, interinstitucionales
e interdisciplinarios, con el fn de Formar comunidades académicas que
Faciliten la extensión y discusión de conocimiento a través del trabajo en
red, y mediante la circulación de la inFormación por canales adecuados
(Cuadros
et al.,
2008).
El caso de estudio
La comunicación cubre una etapa Fundamental de la actividad cientíFica. En
particular, la publicación en revistas especializadas, al recoger los resultados
de la investigación, abre el proceso comunicativo de diFusión y divulgación
del conocimiento y crea las condiciones para la interacción e intercambio
entre las comunidades académicas.
En México, los retos y desaFíos en materia de producción de conocimiento
son muchos, y son mayores en los contextos regionales; sobre todo por la
escasa cantidad de revistas regionales incluidas en la llamada “corriente
principal de la ciencia”.
4
Y si bien ello es cierto, es preciso reconocer los
esFuerzos de algunos países de la región por apoyar a un segmento de revistas
que reúnen criterios de calidad y que son de interés para las comunidades
científcas locales.
En el caso concreto de México destaca la creación, desde 1993, del
Índice de Revistas Mexicanas de Investigación Científca y Tecnológica del
Conacyt. Entre los argumentos que han permitido la subsistencia de esta
política se encuentra la necesidad de otorgar respaldo a las publicaciones
que potencialmente puedan lograr presencia en el ámbito nacional e
internacional (Bonilla y Pérez, 1999).
Al respecto, cabe indicar que —según datos de 2009— la Universidad
Autónoma de Baja CaliFornia (±²³´) junto con la Universidad de
Guadalajara son las únicas universidades públicas en provincia con
cuatro revistas cada una en el Índice de Revistas Mexicanas del Conacyt,
mientras que la Universidad Nacional Autónoma de México (±µ²¶) y la
4
Toda vez que actualmente el liderazgo en materia de producción de conocimiento
a partir de publicaciones cientíFicas lo tiene Brasil, un país cuya política en materia de
I+D se ha maniFestado consistente y sólida; esto le ha permitido destacar en comparativos
regionales sobre citación, trabajo colegiado y, por supuesto, volumen de producción (al
respecto véanse los datos que oFrece el SJ&CR, 2007).
Eduardo Aguado, Rosario Rogel, Gustavo Garduño, Arianna Becerril, María Fernanda Zúñiga
y Alejandro Velázquez.
Patrones de colaboración científica a partir de redes de coautoría
229
Universidad Autónoma Metropolitana (±²³) cuentan con 24 y 9 revistas,
respectivamente. La amplia concentración de revistas editadas en el centro
del país reconocidas por el Conacyt permite preguntar por los resultados
de las políticas de desconcentración de las actividades científcas que se han
llevado a cabo desde hace más de diez años.
5
Tomando en consideración el escenario descrito, en este artículo
presentamos un análisis de los patrones de colaboración mediante redes
de coautoría para cinco revistas editadas por la Universidad Autónoma
del Estado de México (±²´³), que µorman parte del acervo del Sistema de
Inµormación Científca Redalyc.
6
De entre los indicadores bibliométricos
que es posible desarrollar a partir de la inµormación contenida en dicha
base de datos, destacan al menos dos dimensiones de análisis: el que
compete a los contenidos propios de los documentos publicados y el que
se hace en relación con el perfl, los objetivos de divulgación y la política
editorial de cada revista.
La calidad de una publicación periódica científca tiene que ver con tres
µactores: sus procesos internos de revisión y aceptación de originales para
su publicación, el impacto en la comunidad científca y el reconocimiento
por parte de la misma. El primero implica no sólo la realización sino la
expresión explícita de los procesos por los cuales se asegura que el material
diµundido sea pertinente, novedoso y mantenga un adecuado nivel tanto
de estructuración como de contenido. El segundo y el tercero se refieren a
la proyección que tiene el medio en la comunidad, lo cual generalmente se
analiza a partir de los registros de reµerencias y citación.
Una revista basa su prestigio en la apelación que hagan de ella autores
en otros medios. La relevancia académica del análisis sólo adquiere sentido
en µunción de la correcta articulación entre los procesos internos y la
posibilidad de que éstos impacten positivamente en una comunidad. Sólo
las bases de datos comprensivas, que oµrezcan la posibilidad de analizar una
gran cantidad de inµormación científca estandarizada de diversos países
5
El Índice de Revistas Mexicanas del Conacyt agrupa en ocho áreas a 109 revistas que
cumplen con parámetros de calidad basados principalmente en el contenido, arbitraje,
antigüedad, distribución y la estructura µormal de sus µascículos (www.conacty.com.mx).
6
Redalyc es un proyecto impulsado desde el año 2003 por la Universidad Autónoma
del Estado de México, con el objetivo no sólo de poner a disposición de µorma gratuita
los textos completos de los artículos de las revistas académicas de más alta calidad de y
sobre Iberoamérica; sino también contribuir a µortalecer las estrategias de comunicación
entre cientíµicos, así como proponer indicadores bibliométricos que permitan conocer el
desempeño de las actividades cientíµicas de la región iberoamericana (www.redalyc.org).
Convergencia, ReVista de Ciencias Sociales
, Núm. Esp. IA 2009, Universidad Autónoma del Estado de México
230
y disciplinas, pueden mostrar el impacto de una determinada revista en
virtud de las referencias que ésta presente en comparación con otras dentro
de la misma base (tal es el caso del Factor de Impacto).
Metodología
En este trabajo se utilizó la base de datos Redalyc, que recoge la producción
de las revistas incluidas en su acervo de acceso abierto y registra los
nombres de todos los autores que firman los trabajos, las instituciones y la
nacionalidad de éstas; lo cual la hace especialmente adecuada para llevar a
cabo estudios de redes de colaboración científica. Además de ello, recurrir a
esta base de datos permite conocer los patrones de colaboración en espacios
que tradicionalmente no son analizados, ya que la mayoría de los estudios
realizados en este campo toman como base la información contenida en el
Web of Science,
donde muchas de las revistas producidas en América Latina
no figuran.
Este análisis se basa en el número de ±rmas (autores) por documento y el
nombre del autor adscrito a ellos, así como la institución y el país donde se
localiza.
7
Con base en esto, se presentan algunos grá±cos que dan cuenta de
la colaboración cientí±ca entre países, instituciones y autores, considerando
el origen de las adscripciones desde un contexto general (país) hasta la
cooperación entre autores.
En este trabajo se proporcionan los indicadores generales de la
colaboración cientí±ca, partiendo del promedio de autores por trabajo de
las revistas, para continuar con la frecuencia de documentos en colaboración
(trabajos con más de una ±rma), incluyendo las frecuencias de documentos
en colaboración por revista (países, instituciones y autores). Este primer
momento de análisis permite posicionar a las revistas de acuerdo al
porcentaje de sus documentos realizados en cooperación; presenta la
colaboración cientí±ca entre países, esto es, los documentos con ±rmas de
instituciones provenientes de dos países diferentes.
Lo anterior se ejemplifica mediante una red donde se posicionan los
países con mayor colaboración, contabilizándose también los documentos
en colaboración pero con ±rmas de un solo país (documentos entre centros
de adscripción diferente a nivel nacional), muestra la colaboración cientí±ca
7
La unidad mínima de este análisis es “el documento”, donde se considera todo aquel
material incluido en la revista: editoriales, reseñas y artículos de investigación. No obstante,
destaca que estos últimos representan cerca de 80% del total de las colaboraciones.
Eduardo Aguado, Rosario Rogel, Gustavo Garduño, Arianna Becerril, María Fernanda Zúñiga
y Alejandro Velázquez.
Patrones de colaboración científica a partir de redes de coautoría
231
entre instituciones, siguiendo el mismo método de análisis al que se recurre
en la cooperación entre países; describe la participación de autores a
partir del número de documentos en colaboración, seguido de un análisis
exhaustivo referente a quienes han ±rmado en más de una revista y analiza
los patrones de colaboración de los autores con más producción, mostrando
las subredes de cada uno y sus mecanismos de producción cientí±ca.
Finalmente, se revisa el panorama de la colaboración cientí±ca,
caracterizando el entorno en que se desenvuelven las cinco revistas objeto
de estudio. Se expone el caso de cada revista, atendiendo a la colaboración
mediante el número de adscripciones por documento, autor, instituciones
y países; y se indican las principales diferencias de las revistas y el contexto
general de la colaboración en la Universidad Autónoma del Estado de
México a través de sus publicaciones.
Unidades de análisis
La estrategia para el análisis comenzó con la obtención de los documentos
publicados entre 2006 y 2007 en cinco de las revistas académicas de
la Universidad Autónoma del Estado de México:
Ciencia Ergo Sum
,
Contribucione
s
desde Coatepec, Convergencia
,
Papeles de Población
y
QuiVera
.
Convergencia
es una publicación cientí±ca del Centro de Investigación
y Estudios Avanzados de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales. Se
edita desde 1993 en formato impreso, ²D y en línea; su periodicidad es
cuatrimestral y difunde artículos referentes a análisis o polémicas sobre
teorías sociales contemporáneas, hechos sociales o debates actuales
que enriquezcan y ofrezcan una nueva perspectiva teórica a las diversas
disciplinas de las ciencias sociales.
Papeles de Población
lo publica desde
1994 el Centro de Investigación y Estudios Avanzados de la Población.
La particularidad de esta revista reside en que, siendo especializada, por
su carácter abierto y multidisciplinario sirve de enlace y encuentro entre
comunidades diversas: demógrafos, economistas, sociólogos, urbanistas,
antropólogos y médicos. Se enfoca en temas de población, pero con
un sentido amplio; además, casi en su totalidad publica resultados de
investigaciones empíricas. Estas dos revistas destacan por ser las únicas
publicaciones editadas por la ³´µ¶ reconocidas en el Índice de Revistas
Mexicanas del Conacyt, y que recientemente han sido aceptadas en la
base de datos Scopus y en el
Social Science Citation Index
del
Institute for
ScientiFc Information
de Tompson-Reuters.
Convergencia, ReVista de Ciencias Sociales
, Núm. Esp. IA 2009, Universidad Autónoma del Estado de México
232
Ciencia Ergo Sum
es una publicación cuatrimestral que se edita
ininterrumpidamente desde 1994 y se caracteriza por dar a conocer
artículos científcos de todas las áreas del conocimiento, de orden e interés
estrictamente académico, notas bibliográfcas, entrevistas, semblanzas
y análisis monográfcos. También recibe trabajos de divulgación como
reFexiones científcas y ensayo científco, poesía y literatura. Esta revista se
ha distinguido por ser una de las primeras publicaciones periódicas editadas
por la ±²³´ que comenzó a recurrir a un estricto proceso de dictaminación
por pares, lo cual además de garantizar la calidad de su contenido ha
desarrollado dinámicas µavorables de comunicación entre especialistas.
Contribuciones desde Coatepec
es una publicación coordinada por
la ¶acultad de Humanidades y el Centro de Investigaciones en Ciencias
Sociales y Humanidades. Se publica semestralmente desde 1998, con la idea
de diµundir resultados de investigación en filosoµía y humanidades, estudios
lingüísticos y literarios, historia, estudios latinoamericanos y ciencias de la
inµormación documental.
QuiVera,
por su parte, es una revista arbitrada
editada por el Centro de Investigación y Estudios Avanzados en Planeación
Territorial de la ¶acultad de Planeación Urbana y Regional de la ±²³´. Se
publica semestralmente desde 1999, y acepta colaboraciones reµerentes a
estudios territoriales, urbanos, regionales, ambientales y sociales.
Análisis de datos
Se procedió a normalizar los datos tanto de nombre de los autores, como
de institución de adscripción y país. Esta es la parte más ardua del análisis
previo, pues es preciso tomar en consideración que, debido a la µalta de
criterios estandarizados en la edición de revistas cientíµicas, gran parte de la
inµormación es incompleta o contiene diversos errores. Los problemas más
comunes son las distintas µormas en que se publica el nombre de un mismo
autor (unas veces con un nombre y otras veces con dos, o con uno o dos
apellidos o con abreviaturas), así como las diversas µormas en que se anota
el nombre de una misma universidad o institución (por ejemplo cuando
se escribe en diµerentes idiomas). Otros problemas comunes son cuando
sólo se anotan las siglas, o cuando no hacen reµerencia al país donde radica
el centro de investigación, o cuando una institución tiene homónimas en
diversos países (véase esquema 1).
En este proceso también se encontraron trabajos cuyo autor no tenía
institución de adscripción, por lo que µueron designados como “sin
Eduardo Aguado, Rosario Rogel, Gustavo Garduño, Arianna Becerril, María Fernanda Zúñiga
y Alejandro Velázquez.
Patrones de colaboración científica a partir de redes de coautoría
233
institución” (N/C). Lo anterior nos permite señalar los problemas de
normalización que existen al realizar análisis de colaboración científca,
pues al sistematizar la in±ormación es ±recuente que se desconozcan las
instituciones de adscripción de los autores. Esta situación es una muestra
de los problemas que se en±rentan en la pro±esionalización del proceso
editorial y de las dificultades —por la carencia de normalización— para
elaborar indicadores científcos regionales; de ahí que lo antes señalado
remita a la necesidad de generar mecanismos de normalización editorial
que ±unjan como base de análisis de la organización social de la ciencia.
Esquema 1
Proceso de análisis de la producción científca
Se generaron indicadores resumen de acuerdo con la participación en la
producción de los trabajos que pueden ser per±ectamente comparables entre
una y otra revista de la base de datos Redalyc. Después de la clasificación
realizada por año de publicación, tipo de producción, participación por
país, institución y autor, se calcularon los indicadores de colaboración
científca por medio de matrices del tipo 1 y 2, donde se di±erencian las
propiedades de cada uno de los trabajos, autores, instituciones y naciones
participantes. Asimismo, se llevó a cabo una distinción entre los trabajos
signados por un individuo, dos, tres, cuatro o más, dependiendo del grado
de complejidad del análisis (véase esquema 2).
Convergencia, ReVista de Ciencias Sociales
, Núm. Esp. IA 2009, Universidad Autónoma del Estado de México
234
Esquema 2
Proceso de análisis de la colaboración científca
Si bien este método permite calcular la participación efectiva de los diversos
autores y ofrece una visión más completa de la producción y colaboración de
la revista, también presenta un inconveniente, ya que los trabajos Frmados
por más de un autor duplican el número de asignaciones del documento, lo
cual conlleva sumas superiores de adscripción
Versus
trabajo.
Resulta de suma importancia destacar que para la producción cientíFca
se buscan las frecuencias de documentos y el origen de sus participantes,
mientras que para la colaboración lo relevante es la frecuencia de
adscripciones por documento de los diversos copartícipes.
8
Resultados: Patrones de colaboración cientíFica en las revistas de la UA±M
En la tabla 1 se observan las adscripciones y documentos por revista, a
partir de esta información se generó un cociente que revela el número de
autores por documento en promedio. Bajo este análisis,
Ciencia Ergo Sum
8
En el proceso de generación de redes de colaboración se recurrió a un
software
que
permite visualizar las relaciones entre actores en la elaboración de trabajos disponibles en
bases de datos. Este tipo de programas son particularmente útiles para el establecimiento
de redes de colaboración, en tanto funcionan como referencia en la generación gráfica de
las conexiones entre elementos heterogéneos como autor, país, universidad y centros de
investigación. Es un instrumento de análisis de datos que establece las relaciones significativas
entre diversos elementos que integran las redes, y que son objeto para reflexionar sobre la
dinámica y complejidad de la producción científica, en particular sobre la formulación de
datos empíricos y cuantitativos en la estructuración de los procesos de visualización.
Eduardo Aguado, Rosario Rogel, Gustavo Garduño, Arianna Becerril, María Fernanda Zúñiga
y Alejandro Velázquez.
Patrones de colaboración científica a partir de redes de coautoría
235
reporta el más alto número de autores por documento con 1.75, seguida de
Papeles de Población
con 1.51;
Convergencia
y
Contribuciones…
por su parte
reportan 1.39 y 1.07, respectivamente.
Tabla 1. Patrones de colaboración científca por revista (Frecuencias)
La columna de documentos en colaboración muestra la frecuencia de
aquellos ±rmados por más de un autor. En los casos de
Ciencia Ergo Sum
y
Papeles de Población
, ambas poseen un total de 33 documentos con más
de una ±rma, para
Ciencia Ergo Sum
esto representa 39.3% del total de
sus documentos, mientras que para
Papeles de Población
significa 38.4%;
Convergencia
participa con 26.6% de sus trabajos en colaboración. La revista
que presenta la menor proporción es
Contribuciones…,
con menos de una
décima parte (7.1%). En general, se observa que casi la tercera parte de los
documentos se han realizado en colaboración. La tabla 2 da cuenta de éstos
y de la participación de cada revista respecto al total. Cabe destacar que los
porcentajes presentados en la tabla no coinciden con los de la anterior, pues
los últimos son la representación porcentual del total de documentos (351)
en el periodo de estudio.
Revista
Adscripciones
Documentos
Autores por
documento %
Documentos
en
colaboración
Documentos
en
colaboración %
Ciencia Ergo Sum
147
84
1.75
33
39.3
Contribuciones…
45
42
1.07
3
7.1
Convergencia
110
79
1.39
21
26.6
Papeles de Población
130
86
1.51
33
38.4
QuiVera
88
60
1.47
20
33.3
Total general
520
351
1.48
110
31.3
Fuente: elaboración propia.
Convergencia, ReVista de Ciencias Sociales
, Núm. Esp. IA 2009, Universidad Autónoma del Estado de México
236
Revista
Documentos
Documentos en colaboración
Autores
Instituciones
Países
Colaboración
internacional
Total
%
Total
%
Total
%
Total
%
Ciencia Ergo Sum
84
33
39.3
20
23.8
12
14.3
5
6.0
Contribuciones…
42
3
7.1
Convergencia
79
21
26.6
9
11.4
4
5.1
4
5.1
Papeles de
Población
86
33
38.4
19
22.1
6
7.0
5
5.8
QuiVera
60
20
33.3
8
13.3
3
5.0
3
5.0
Total general
351
110
31.3
56
16.0
25
7.1
17
4.8
Fuente: elaboración propia.
Como se aprecia en la gráfca 1,
Ciencia Ergo Sum
y
Papeles de Población
participan con 9% de los documentos con más de una frma, sumando
ambas 18% del total, seguidas por
Convergencia
y
QuiVera
con 6% cada
una, y, por último,
Contribuciones…
participando con sólo 1% de los
documentos en colaboración.
La tabla 2 muestra los documentos en colaboración en cuatro rubros:
autores, que indica los documentos con más de una frma; instituciones, que
presenta la cantidad de documentos frmados por más de una institución;
países, que representa los documentos elaborados con frmas de más de un
país, y fnalmente, colaboración internacional, re±erente a los documentos
e±ectuados en colaboración con instituciones de otros países y con la frma
de más de un autor.
Tabla 2. Documentos en colaboración
Eduardo Aguado, Rosario Rogel, Gustavo Garduño, Arianna Becerril, María Fernanda Zúñiga
y Alejandro Velázquez.
Patrones de colaboración científica a partir de redes de coautoría
237
Fuente: elaboración propia.
Gráfca 1. Participación de las revistas (documentos en colaboración)
El análisis aquí realizado coincide con los resultados que ofrece
C±ICYT (2006), donde México se advierte como uno de los países en
donde la tendencia a la participación individual se mantiene aún en mayor
porcentaje que la colectiva, aunque se visualizan tendencias a revertirse.
De igual forma, estos datos refuerzan las observaciones hechas por el Foro
²onsultivo, ²ientí³co y ´ecnológico (2006) que, al analizar el índice de
coautoría por disciplina en la producción cientí³ca mexicana (1990-2004),
advierte una media diferencial entre disciplinas, donde la Física registra un
promedio de coautoría de 8.8 y la Agricultura de 3.9; por su parte, disciplinas
como Derecho o Historia no superan el 1.3. De hecho, cuando se analiza
el número de países en colaboración, se observa que en las mismas fechas
61.9% de los documentos sólo incluyen a un país, y 29% a dos países. Por su
parte, Russell
et al.
(2006), en un estudio de caso para la UN±µ, destaca que
en el
Science Citation Index
de 1980 a 1990 los trabajos de colaboración
internacional pasaron de 18.5 a 34%. ´odo lo anterior muestra cómo la
colaboración mantiene una tendencia a incrementarse, pese a que todavía
existen muchos aspectos por reforzar.
Colaboración científica por países
En la tabla 3 se muestran los documentos por país de la institución
de adscripción de los autores, los cuales están caracterizados en tres
tipos: documentos sin colaboración, donde sólo participa un autor;
colaboración intercentro, que muestra los documentos con más de una
Convergencia, ReVista de Ciencias Sociales
, Núm. Esp. IA 2009, Universidad Autónoma del Estado de México
238
País
Sin colaboración
Colaboración
intercentro
Colaboración
con otros países
Total
Frecuencia
%
Frecuencia
%
Frecuencia
%
Frecuencia
%
Argentina
11
55.0
9
45.0
20
100
Brasil
1
25.0
3
75.0
4
100
Canadá
3
37.5
5
62.5
8
100
Chile
4
66.7
1
16.7
1
16.7
6
100
Colombia
14
73.7
5
26.3
19
100
Costa Rica
1
100
1
100
Cuba
1
100
1
100
España
10
52.6
1
5.3
8
42.1
19
100
EU
1
12.5
7
87.5
8
100
Francia
1
50.0
1
50.0
2
100
Italia
2
100
2
100
México
178
69.5
62
24.2
16
6.3
256
100
N/C
10
62.5
1
6.3
5
31.3
16
100
Noruega
1
100
1
100
Reino
Unido
2
66.7
1
33.3
3
100
Suecia
1
100
1
100
Uruguay
1
100
1
100
Venezuela
5
62.5
1
12.5
2
25.0
8
100
Total
241
68.7
85
24.2
25
7.1
351
100
Fuente: elaboración propia.
firma pero llevados a cabo en un solo país; y documentos en colaboración
con otros países, que muestra aquellos documentos con más de un autor
y más de un país.
En este aspecto, Costa Rica, Cuba e Italia —que sólo participan con
cuatro documentos— reportan 100% de colaboración con otros países. Caso
contrario sucede con Noruega y Suecia, que participan con dos documentos
y no presentan colaboración internacional. Para el caso de México se observa
que 69.5% de sus documentos fueron realizados por un autor, 24.2% reporta
participación de más de un autor, aunque todos ellos mexicanos, y sólo 6.3%
resultan ser documentos en colaboración con otros países.
Tabla 3. Documentos y tipo de colaboración por país de adscripción
Eduardo Aguado, Rosario Rogel, Gustavo Garduño, Arianna Becerril, María Fernanda Zúñiga
y Alejandro Velázquez.
Patrones de colaboración científica a partir de redes de coautoría
239
Después de México, los países con mayor participación en cuanto
a
número
de
documentos
son
Argentina,
Colombia
y
España,
respectivamente. Los dos primeros reportan 55 y 73.7% de sus documentos
sin colaboración; mientras que 45 y 26.3% de los documentos restantes
reportan ser del tipo colaboración intercentro. En el caso de España, 52.6%
de su producción científca aparece sin colaboración, 5.3% manifesta
colaboración con autores de esta nación y 42.1% atañe a la colaboración
internacional.
En términos generales se observa que de 31% de los documentos en
colaboración, 77% representa colaboración entre autores del mismo país;
mientras que el 23% restante es el resultado de la colaboración de autores
de, al menos, dos naciones. Cabe destacar que estos resultados ±ueron
obtenidos con base en los 110 documentos que reportan colaboración.
Así, del total, los documentos en colaboración de autores de un mismo país
representan 24.2%; en tanto que los documentos con frmas de autores, de
al menos dos países, es de 7.1%.
En este mismo aspecto, se observa en la fgura 1 la colaboración directa
entre países. Los nodos que los representan poseen tamaños di±erentes,
clasificando los más grandes con el mayor número de documentos totales.
Las líneas que unen a un país con otro representan colaboraciones de autores
provenientes de las naciones conectadas. De esta manera se observa una
±uerte colaboración de México con Estados Unidos, así como con autores
cuya institución de adscripción “no se conoce” (N/²). En este contexto
también se observa colaboración considerable entre España y Canadá y, en
menor proporción, de España con México e Italia con Chile.
Figura 1. Red de colaboración entre países
Fuente: elaboración propia.
Convergencia, ReVista de Ciencias Sociales
, Núm. Esp. IA 2009, Universidad Autónoma del Estado de México
240
Por otro lado, nótese que Argentina y Colombia junto con España son las
naciones de mayor producción científca después de México. No obstante se
encuentran en la fla de los países aislados dado que, de acuerdo a la tabla 3,
ninguno de sus documentos son hechos en colaboración con otros países.
Finalmente, se observa colaboración de Estados Unidos con el Reino Unido
y Venezuela, de Francia con Canadá, y de España con Venezuela.
Colaboración científica por instituciones
En la tabla 4 se aprecian los documentos realizados en colaboración por revista,
los documentos hechos con más de una ±irma, pero provenientes de una
sola institución (documentos intercentros) y los documentos con ±irmas de
diversas instituciones (documentos en colaboración, más de una institución).
La revista
Contribuciones…
(con sólo tres documentos en colaboración)
es la única en reportar que la totalidad de sus documentos en colaboración
tiene frmas de autores provenientes de una sola institución (intercentros),
mientras que
Convergencia
y
QuiVera
reportan 57.1 y 60% de sus trabajos
en colaboración como intercentros, respectivamente.
Ciencia Ergo Sum
y
Papeles de Población
son las revistas que poseen más documentos en
colaboración de más de una institución con 60.6 y 57.6%, en este orden
(véase gráfca 2).
Tabla 4. Documentos y tipo de colaboración por revista de adscripción
Revista
Documentos
(frecuencias)
Documentos en
colaboración
(frecuencias)
Documentos
intercentros
Documentos en
colaboración(más
de una institución)
Frecuencia
%
Frecuencia
%
Ciencia Ergo Sum
84
33
13
39.4
20
60.6
Contribuciones…
42
3
3
100
Convergencia
79
21
12
57.1
9
42.9
Papeles de Población
86
33
14
42.4
19
57.6
QuiVera
60
20
12
60
8
40
Total
351
110
54
49.1
56
50.9
Fuente: elaboración propia.
Eduardo Aguado, Rosario Rogel, Gustavo Garduño, Arianna Becerril, María Fernanda Zúñiga
y Alejandro Velázquez.
Patrones de colaboración científica a partir de redes de coautoría
241
Gráfca 2. Documentos y tipo de colaboración por revista de adscripción
La fgura 2 da cuenta de la colaboración entre instituciones, considerando
la existencia de un vínculo entre ellas cuando ha habido colaboración para
elaborar uno o más documentos. Los vínculos más gruesos indican mayor
número de documentos realizados entre los nodos conectados. Los nodos
circulares representan a las instituciones internacionales, los de ±orma
triangular a las instituciones nacionales, y el nodo con ±orma de cuadrado
representa al rubro “no se conoce” (N/C).
²ótese que la red general muestra una subred de gran tamaño (38
nodos interconectados), donde la mayoría de los nodos son nacionales.
En este sentido, se observa que cinco nodos internacionales se encuentran
conectados al círculo que corresponde a la U³´µ; por su parte, la
¶niversidad ·omplutense de Madrid conecta a otras seis instituciones
internacionales. Además de la U³´µ, sólo cuatro instituciones nacionales
se conectan con otras cuatro internacionales; mientras que la ¶niversidad
Autónoma Metropolitana se vincula con dos instituciones internacionales,
contando a la ¶niversidad ·omplutense de Madrid.
Este primer mapeo de la red sugiere que la colaboración de instituciones
internacionales y nacionales resulta ser incipiente, pues sólo seis instituciones
Fuente: elaboración propia.
Convergencia, ReVista de Ciencias Sociales
, Núm. Esp. IA 2009, Universidad Autónoma del Estado de México
242
nacionales han logrado vincularse con instituciones fuera del país. Por otra
parte, a la derecha de la red se observan diez diadas (subredes con sólo dos
nodos) y dos triadas (subredes con tres nodos). De las primeras, una es
nacional, otra es una colaboración nacional/internacional y el resto (80%)
está compuesto por pares de instituciones internacionales conectadas entre
sí. En lo tocante a las triadas, ambas poseen instituciones internacionales
en su totalidad.
Figura 2. Red de instituciones con colaboración científca*
*Las claves de las instituciones se encuentran en la tabla 5.
La tabla 5 muestra a las instituciones con el mayor número de
documentos en colaboración. En primer lugar se encuentra la ±²³´ con
41 documentos con esta característica, representando 31.5% del total de
su producción. El segundo lugar lo ocupa la ±µ²´ con 14 documentos
en colaboración (33.3% del total de su producción); la Universidad de
Quebec (Canadá) y el Colegio de Posgraduados (México) reportan que
la gran mayoría de sus documentos publicados se llevaron a cabo en
colaboración en 100 y 83.3% de los casos, respectivamente.
Fuente: elaboración propia.
Eduardo Aguado, Rosario Rogel, Gustavo Garduño, Arianna Becerril, María Fernanda Zúñiga
y Alejandro Velázquez.
Patrones de colaboración científica a partir de redes de coautoría
243
País
Clave
Institución
Total de
documentos
Documentos sin
colaboración
Documentos en
colaboración
Frecuencia
%
México
Ins53
Universidad Autónoma del
Estado de México
130
89
41
31.5
México
Ins59
Universidad Nacional
Autónoma de México
42
28
14
33.3
México
Ins40
El Colegio de México
18
10
8
44.4
México
Ins54
Universidad Autónoma
Metropolitana
11
3
8
72.7
N/C
Ins61
Sin institución
16
10
6
37.5
Canadá
Ins7
Universidad de Quebec
5
0
5
100
México
Ins37
Colegio de Posgraduados
6
1
5
83.3
Argentina
Ins2
Universidad de
Buenos Aires
7
3
4
57.1
México
Ins38
El Colegio de la
Frontera Norte
7
3
4
57.1
Fuente: elaboración propia
.
Tabla 5. Instituciones con mayor número de documentos en colaboración
Colaboración científica por autores
En este apartado se revisan los documentos en colaboración y el número de
autores, además de sus redes. En la tabla 6 se muestran los documentos por
revista caracterizados en cuatro columnas donde se presenta la distribución
de autores por documento.
En primera instancia, se observa a
Ciencia Ergo Sum
y
Papeles de Población
como las revistas con la mayor proporción de artículos en colaboración
Convergencia, ReVista de Ciencias Sociales
, Núm. Esp. IA 2009, Universidad Autónoma del Estado de México
244
Revista
Autores por documento
Total documentos
1 autor
2 autores
3-4 autores
5-7 autores
Frecuencia
%
Frecuencia
%
Frecuencia
%
Frecuencia
%
Ciencia Ergo Sum
51
60.7
16
19.0
14.0
16.7
3.0
3.6
84
Contribuciones…
39
92.9
3
7.1
0.0
0.0
0.0
0.0
42
Convergencia
58
73.4
16
20.3
3.0
3.8
2.0
2.5
79
Papeles de
Población
53
61.6
26
30.2
6.0
7.0
1.0
1.2
86
QuiVera
40
66.7
13
21.7
7.0
11.7
0.0
0.0
60
Total
241
68.7
74
21.1
30.0
8.5
6.0
1.7
351
Fuente: elaboración propia.
—39.3 y 38.4%—, seguidas de
QuiVera
con 33.3% y
Convergencia
con
26.6%.
Contribuciones…
se encuentra en el último lugar de esta categoría,
pues nueve de cada diez documentos producidos se han hecho de manera
individual. En general, se observa que más de dos terceras partes del total
de documentos en el periodo de estudio han sido realizadas con una sola
frma. Por otra parte, se nota que la totalidad de las revistas posee cierta
cantidad de trabajos frmados por dos autores;
Papeles de Población
y
QuiVera
reportan los más altos porcentajes, 30.2 y 21.7%, respectivamente.
Tabla 6. Autores por documento por revista
Por lo que toca a los documentos frmados por tres o cuatro autores,
Ciencia Ergo Sum
reporta 16.7%, seguida de
QuiVera
con 11.7%. Los
documentos frmados por entre cinco y siete autores son los de menor
porcentaje general con 1.7% (véase gráfca 3).
Eduardo Aguado, Rosario Rogel, Gustavo Garduño, Arianna Becerril, María Fernanda Zúñiga
y Alejandro Velázquez.
Patrones de colaboración científica a partir de redes de coautoría
245
Gráfca 3. Autores por documento por revista (porcentajes)
La fgura 3 muestra la red de los autores que han colaborado en más
de una revista. El autor 303 es el único que ha participado en tres revistas:
Papeles de Población
,
Ciencia Ergo Sum
y
Quivera
. Por otro lado, las revistas
que más han compartido autores son
ConVergencia
y
Quivera,
con ocho
y cinco autores. Los autores re±eridos en la gráfca 6 están adscritos a la
misma institución editora de las revistas.
Figura 3. Autores que han firmado en más de una revista, según revista de
procedencia
Fuente: elaboración propia.
Fuente: elaboración propia.
Nota: Los números hacen re±erencia a los di±erentes autores incluidos según revistas de pertenencia.
Convergencia, ReVista de Ciencias Sociales
, Núm. Esp. IA 2009, Universidad Autónoma del Estado de México
246
La fgura 4 representa a los autores con más producción y sus redes,
mediante los nodos circulares y de mayor tamaño. Los coautores se
representan con cuadrados, mientras que los documentos se representan
mediante triángulos. Los trayectos signifcan la interacción autor-
trabajo-autor.
Figura 4. Subredes de los autores con más producción
El gráfco se encuentra dividido en cuatro cuadrantes; el primero muestra
a los autores sin colaboración, el segundo da cuenta de aquellos autores
que tienen al menos uno de sus trabajos en colaboración con otro autor,
el tercero muestra a los autores que publicaron dos de sus trabajos con la
ayuda de otros dos autores, y, por último, el cuarto cuadrante presenta a los
autores con mayor colaboración, es decir, que todos sus trabajos han sido
frmados por, al menos, otro autor.
Los autores de los cuadrantes 1 y 2 han publicado tres trabajos, a
excepción del autor 344 que ha publicado cinco. Se ve que los autores de
Fuente: elaboración propia.
C±²DR²³T´ 3
C±²DR²³T´ 4
C±²DR²³T´ 1
C±²DR²³T´ 2
Eduardo Aguado, Rosario Rogel, Gustavo Garduño, Arianna Becerril, María Fernanda Zúñiga
y Alejandro Velázquez.
Patrones de colaboración científica a partir de redes de coautoría
247
estos cuadrantes no colaboran significativamente y que tampoco producen
gran cantidad de documentos. Sin embargo, hay dos autores en el cuadrante
tres que también han publicado tres documentos, con la diferencia de que
dos de ellos, en ambos casos, fueron hechos en colaboración con otro autor.
El autor 92 es el más productivo, con un total de ocho documentos,
de los cuales menos de dos han sido elaborados en cooperación. En el
cuadrante cuatro sólo se observan dos autores con alta colaboración, ya que
todos sus trabajos han sido escritos en colaboración. Resalta la red del autor
11 que junto con el autor 277 han publicado cuatro documentos. Este es el
único caso donde se observa alta dependencia de un autor con otro para la
publicación de trabajos.
Panorama general de la colaboración científica y las redes de coautoría
En resumen, se perciben marcadas diferencias en las revistas estudiadas.
Ciencia Ergo Sum
,
Papeles de Población
y
Quivera
reportan una tercera
parte de sus trabajos firmados por más de un autor, y
ConVergencia
reporta
uno de cada cuatro documentos en colaboración. Mientras que el caso de
Contribuciones…
destaca por publicar en su mayoría artículos firmados por
un solo autor.
No obstante,
Ciencia Ergo Sum
y
Papeles de Población
poseen el mismo
número de trabajos con más de una ±rma, destaca la exogeneidad de esta
última, pues las adscripciones relacionadas a trabajos en colaboración
provienen principalmente de tres instituciones ajenas a la U²³´. Mientras,
en el caso de
Ciencia Ergo Sum
, poco más de la mitad de los trabajos en
colaboración son de la propia institución editora.
Quivera
se ha distinguido
en el rubro de cooperación, ocupando un mejor lugar que
ConVergencia
.
Nuevamente
Contribuciones…
no destaca en este rubro.
La tabla 7 presenta indicadores, todos ellos en porcentajes (a excepción
del número de trabajos), con los que se pueden hacer algunas comparaciones
±nales en la producción, internacionalización, colaboración y centralización
de las revistas; esta última (centralización) respecto a la U²³´; es decir,
qué tanto las revistas han dependido de la producción cientí±ca de autores
provenientes de esta institución.
Finalmente en la tabla 8 se enumeraron las revistas en cada rubro,
adjudicando el número uno a la revista que en esa columna sea la de más altos
parámetros. Para el caso del rubro Procedencia de la U²³´, la numeración
está en forma inversa, considerando en mejor posición a aquella que
Convergencia, ReVista de Ciencias Sociales
, Núm. Esp. IA 2009, Universidad Autónoma del Estado de México
248
Revista
Trabajos
Origen internacional
(porcentajes)
Documentos en
colaboración
(porcentajes)
Procedencia
UAEM
(porcentajes)
Adscripciones
Autores
Instituciones
Autores
Instituciones
País
Adscripciones
Trabajos
Ciencia Ergo Sum
84
21.1
20.5
40.6
39.3
23.8
14.3
44.9
54.8
Contribuciones…
42
6.7
7.5
25.0
7.1
64.4
61.9
Convergencia
79
54.5
55.1
60.8
26.6
11.4
5.1
25.5
27.8
Papeles de
Población
86
23.1
25.0
46.7
38.4
22.1
7
10.8
12.8
QuiVera
60
23.9
25.0
40.9
33.3
13.3
5
38.6
41.7
Fuente: elaboración propia.
posea el menor porcentaje tanto de adscripciones como de documentos
provenientes de la institución. Por último, y de acuerdo con los resultados
de cada casilla, se generó un conglomerado total que representa la posición
general de las revistas respecto a todos los porcentajes presentados en las
columnas anteriores.
Tabla 7. Indicadores generales de colaboración, internacionalización y procedencia
En este aspecto, se tiene a
Papeles de Población
como la revista mejor
posicionada
9
con un resultado aglomerado de 80.6, pues se coloca en el
primer puesto en cuanto a producción científca, y también como la
publicación de menor proporción en cuanto adscripciones y documentos
provenientes de la ±²³´. El único tercer lugar que ostenta es en lo reµerente
al porcentaje de adscripciones internacionales, mientras que en el resto de
las columnas se ubica en el segundo puesto.
9
El posicionamiento obedece al lugar reµerido por los parámetros enunciados en cada
gráµica. Dichos parámetros parten de una comparación entre las revistas en virtud de
rubros; para mayor reµerencia remitirse a las tablas incluidas en este artículo.
Eduardo Aguado, Rosario Rogel, Gustavo Garduño, Arianna Becerril, María Fernanda Zúñiga
y Alejandro Velázquez.
Patrones de colaboración científica a partir de redes de coautoría
249
Revista
Trabajos
Origen
internacional
(porcentajes)
Documentos en
colaboración
(porcentajes)
Procedencia
UAEM
(porcentajes)
Total
Adscripciones
Autores
Instituciones
Autores
Instituciones
País
Adscrip-ciones
Trabajos
Ciencia Ergo Sum
2
4
4
4
1
1
1
4
4
55.6
Contribuciones…
5
5
5
5
5
5
5
5
5
0.00
Convergencia
3
1
1
1
4
4
3
2
2
66.7
Papeles de
Población
1
3
2
2
2
2
2
1
1
80.6
QuiVera
4
2
3
3
3
3
4
3
3
47.2
Fuente: elaboración propia.
Tabla 8. Ranking de revistas de acuerdo con los indicadores generales
La revista
Convergencia
es la segunda mejor posicionada delante de
Ciencia Ergo Sum,
con un conglomerado de 66.7, gracias a sus primeros
lugares en internacionalización y sus segundos lugares en cuanto a la
menor proporción de adscripciones y documentos de la U±²³.
Ciencia
Ergo Sum
se ubica en el tercer puesto, ya que a pesar de tener los primeros
lugares en colaboración, se ubica en las penúltimas posiciones tanto en
la internacionalización como en adscripciones y trabajos provenientes
de la U±²³, siendo, detrás de
Contribuciones…
, la que más dependencia
presenta respecto a la institución que la edita.
QuiVera
se localiza en el
cuarto puesto con un conglomerado de 47.2, debido a que sólo posee el
segundo lugar en porcentaje de adscripciones internacionales, ostentando
en el resto de los indicadores el tercero y cuarto lugar. Por último, la
revista
Contribuciones
… resultó tener la posición más desfavorable, pues
en ningún rubro sale del quinto lugar, colocándola con un aglomerado de
cero respecto a las demás revistas.
Convergencia, ReVista de Ciencias Sociales
, Núm. Esp. IA 2009, Universidad Autónoma del Estado de México
250
La gran mayoría de las revistas muestra fortalezas y debilidades, pues
así como
Ciencia Ergo Sum
presenta los más altos niveles de colaboración,
también muestra los más bajos parámetros en cuanto a internacionalización.
Este aspecto sugiere que la cooperación entre autores ha sido, de manera
general para todas las revistas, meramente nacional con un alto grado de
dependencia hacia la institución de origen de las revistas. Si se observa al
primer lugar en internacionalización, se pude corroborar que ocupa los
penúltimos lugares en cuanto a colaboración, reforzando la idea anterior.
A pesar de que
Ciencia Ergo Sum
parecía muy alejada de
QuiVera
en el
capítulo de producción cientíFca, en términos generales la diferencia es de
apenas ocho puntos, pues
QuiVera
posee términos medios en la mayoría de
los rubros, mientras que
Ciencia Ergo Sum
sólo posee buen posicionamiento
en producción y colaboración cientíFca, siendo la penúltima en el resto de
los apartados. En este contexto, parecía evidente que
Convergencia
estaba
posicionada en tercer lugar, después de
Papeles…
y
Ciencia Ergo Sum
;
sin embargo, gracias a su internacionalización y su porcentaje menor de
documentos y adscripciones provenientes de la ±²³´, logró colocarse en
segundo lugar diferenciándose de
Ciencia Ergo Sum
con once puntos.
Cabe destacar el papel de
Contribuciones…
, publicación que con los
resultados Fnales se sitúa más lejos de las otras revistas. De ahí que se sugiera
reconsiderar varios de sus aspectos, ya que como se señaló anteriormente
la mayoría de sus trabajos publicados son realizados por un sólo autor, lo
cual la convierte en la publicación de menor internacionalización y menor
número de artículos en colaboración.
Discusión: colaboración y comunicación científica
No hay investigación sin comunicación, pues desde el hecho de hacer
inteligible, pertinente y viable un problema, pasando por el hacer
expresable un descubrimiento y el poderlo ponderar y discutir para
asegurarlo, exteriorizarlo y discutirlo en forma de “controversias” (Latour,
1992) ya implica generar sentido. En términos de producción el proceso
de comunicar se hace evidente cuando los resultados de investigación, los
desarrollos tecnológicos o los procesos de intervención circulan y generan
referencias en las comunidades científicas.
Para el mundo actual, el de la llamada Sociedad de la información,
caracterizado por un desarrollo inusitado de la tecnología, decididamente
el conocimiento cientíFco debe trabajar bajo parámetros efectivos de
Eduardo Aguado, Rosario Rogel, Gustavo Garduño, Arianna Becerril, María Fernanda Zúñiga
y Alejandro Velázquez.
Patrones de colaboración científica a partir de redes de coautoría
251
comunicación. Hoy por hoy lo que no se comunica no es ciencia. Pero
precisamente en función de las condiciones tecnológicas y de las opciones
de circulación los mismos ámbitos de las preocupaciones académicas se
han hecho más complejos. Derivadas de las múltiples transformaciones
económicas,
tecnológicas,
culturales,
sociales
y
políticas,
las
nuevas
circunstancias sociales demandan mayores desarrollos de intercambios de
conocimiento, de re±exión colectiva, interinstitucional e interdisciplinaria.
La proyección y los intercambios entre las diversas esferas de la sociedad,
particularmente entre las comunidades académicas y las diferentes instancias
políticas, son fundamentales toda vez que existe una relación —hoy por hoy
formalizada— que implica que las inversiones, ejercicios presupuestales
y gestión de investigación requerirán de la presentación de evidencias de
calidad, mismas que sólo pueden ubicarse mediante la ²gura de patentes
o la de producción de literatura internacionalmente reconocida. La
organización de la investigación tiende a hacerse menos jerárquica y
concentrada, y, por el contrario, con base en las facilidades que ofrecen
las tecnologías, se impulsa la conformación de redes y grupos de trabajo
interdisciplinarios e interinstitucionales, nacionales e internacionales.
La relación entre investigación y difusión también ha cambiado. Uno
de los elementos más visibles de la producción cientí²ca y tecnológica
actual lo constituyen las publicaciones especializadas sobre temas diversos,
en diferentes formatos y modalidades de circulación. No obstante, se han
generado cambios profundos. Las transformaciones sociales recientes no
sólo han promovido ciertos desplazamientos y fragmentaciones de los
temas tradicionales de interés, sino también han introducido cambios en la
forma de producir conocimiento.
La investigación cientí²ca ha dejado de plantearse a partir de las
disciplinas y tiende a girar en torno a problemas. Mucha de la investigación
actual se produce fuera de las disciplinas, en las fronteras o en los intersticios
entre ellas. Es desde esta perspectiva que, según Wallerstein (1999: 261), “la
invasión académica se ha vuelto un lugar común”. Según este autor, cada
vez es más frecuente derribar barreras entre las “disciplinas” y privilegiar
la investigación “interdisciplinaria”. En mérito a ello, Dogan (1997: 429)
sostiene que las fronteras reconocidas de las disciplinas están cada vez más
en entredicho, porque las disciplinas tradicionales no corresponden a la
complejidad de los problemas sobre los que hoy opera la actividad cientí²ca;
e incluso agrega que el verdadero campo de la investigación actual ya no es
la disciplina, sino la especialización. El nuevo contexto plantea la necesidad
Convergencia, ReVista de Ciencias Sociales
, Núm. Esp. IA 2009, Universidad Autónoma del Estado de México
252
de impulsar estrategias de vinculación. La investigación demanda cambios
en la organización institucional, y se están dando. La investigación tiende
a hacerse no jerárquica: se desarrolla en equipos y redes temporales
(Gibbons
et al.,
1997). En sentido amplio, el desarrollo de cualquier
ámbito del conocimiento está en los posibles intercambios permanentes,
interinstitucionales e interdisciplinarios.
Lo anterior tiene repercusiones directas sobre los mecanismos de
evolución y divulgación del conocimiento. Prat (2005) sostiene que
existen diferencias importantes entre los sistemas de organización de la
ciencia centrados en las disciplinas y los organizados en torno a problemas:
en el primero cobran centralidad las instituciones académicas, las revistas
especializadas y la evaluación por pares, los cuales aprueban y rechazan
los nuevos conocimientos mediante formas precisas y normadas; en el
segundo adquieren importancia los enfoques transdisciplinarios, muchas
instituciones en red y diversas formas de comunicación. En el sistema de
organización cientíFca emergente, en torno a problemas, la validación del
conocimiento no sólo descansa en la evaluación por pares, sino que además
es fundamental la competitiVidad y la aprobación por parte de otras instancias
extraacadémicas
. Los resultados de la investigación deben, así, difundirse
ampliamente y ser juzgados y aceptados por la sociedad.
Las redes de investigación, según Royero (2005), involucran relaciones
de más de un actor interesado en el desarrollo de un determinado objetivo
de investigación, con el Fn de orientar esfuerzos, intereses y recursos
humanos y Fnancieros en la realización de líneas de investigación. “Las
redes de investigación —agrega— van más allá de la simple interconexión
temática e informativa por parte de grupos de investigadores sobre un tema
en particular, constituyen una estrategia reciente para el desarrollo de los
sistemas de ciencia y tecnología a escala mundial como mecanismo de apoyo
inter y transdisciplinario en el avance de los sistemas de investigación”. La
investigación, al respecto, es prematura, pero de interés notorio.
Según Molina (2001), en el análisis de redes de cientíFcos sólo
recientemente se han adoptado enfoques basados en las autorías. Incluso,
a decir de De la Rosa Troyano
et al.
(2005), el volumen de información
electrónica, tanto de los documentos como de sus referencias, ha contribuido
a que sean las redes de coautorías las más analizadas, ya que permiten
analizar su red social (relaciones entre miembros de una comunidad).
En este marco, es imprescindible fomentar la comunicación y la
re±exión conjunta, y en lo posible integrar las problemáticas sociales
Eduardo Aguado, Rosario Rogel, Gustavo Garduño, Arianna Becerril, María Fernanda Zúñiga
y Alejandro Velázquez.
Patrones de colaboración científica a partir de redes de coautoría
253
regional y nacional a las agendas de investigación. La participación de las
comunidades en la generación ya no sólo de productos de investigación
sino de referencias para la circulación, sistematización y generación de
indicadores sobre los mismos es, más que nunca, impostergable.
Por otro lado, las tareas de difusión y vinculación, además de garantizar
proyección institucional, promueven legitimidad académica y ponen
la producción de conocimiento al alcance de la sociedad. En sentido
amplio, dichas funciones serán mejor ponderadas en la medida que estén
encaminadas a fortalecer y ampliar los medios para llevar a la sociedad
productos cientí±cos e información que aporten elementos para la toma
de decisiones políticas y sociales; contribuyan al desarrollo colectivo y
promuevan el desarrollo social y el bienestar de las personas. Las actividades
de investigación conllevan una permanente retroalimentación crítica.
La política de investigación debe ir articulada a una política de difusión,
amplia y oportuna, y ésta dependerá por completo de la capacidad de las
disciplinas para re²ejar sus logros y su impacto a nivel no sólo institucional
sino nacional e internacional.
La investigación demanda canales de proyección adecuados, acordes
con las exigencias de los nuevos tiempos. Los esfuerzos de las instituciones
académicas orientados a impulsar el desarrollo de la investigación social
en el país deben tener en cuenta estos aspectos fundamentales de la
comunicación y difusión del conocimiento. Investigación y difusión están
conectadas, la in²uencia es recíproca: un programa de investigación sin
una política coherente de difusión de la producción resulta incompleto.
Conclusiones
El trabajo colaborativo en ciencia es, hoy por hoy, un imperativo que
permite no sólo transformar los procesos internos de las comunidades en
la generación de conocimiento, sino también —y quizá más importante—
la circulación y discusión del mismo en contextos mucho más extensos. No
obstante, cada vez más autores y revistas científicas se hacen conscientes de
esta realidad, en ciencias sociales continúa siendo difícil adecuar nuestras
formas tradicionales de producción individual hacia el trabajo en conjunto.
De esto dan muestra indicadores extraídos de la propia producción en
revistas especializadas. Desde el caso abordado en este trabajo podemos
afirmar que las revistas de la Universidad Autónoma del Estado de México
se encuentran transitando hacia formas de trabajo colaborativas, mediante
Convergencia, ReVista de Ciencias Sociales
, Núm. Esp. IA 2009, Universidad Autónoma del Estado de México
254
la formación de redes autorales no sólo nacionales sino ya, también, a
escala internacional.
La posibilidad de hacer patente las ventajas que esta dinámica conlleva
—a través del ajuste permanente de las formas de producción y difusión—
permitirá, en un futuro no muy lejano que la actividad académica de esta
institución pública mexicana pueda acceder a circuitos de comunicación
con mayor impacto en los terrenos de las diferentes disciplinas, a través de
redes autorales que puedan ser plasmadas en índices generados por bases de
datos comprensivas tanto internacionales como regionales.
La posibilidad de trabajo en red, sin duda, llevará a obtener ventajas
considerables en lo que toca a la visibilidad de la producción de las
revistas de la ±²³´. Sin embargo, implica un trabajo cuidadoso que va
desde el diseño de la investigación, las condiciones en las que se realiza
y la formalización de los productos (tanto parciales como Fnales) que se
difundirán entre las comunidades disciplinarias a diferente escala. Sin esta
formalización es imposible negar que la producción, por valiosa y efectiva
que sea, pueda perderse ya que las condiciones por las que circula son
restringidas, o poco susceptibles de ser ubicadas en bases internacionales
estrictamente sistematizadas.
µinalmente podemos aFrmar que las revistas estudiadas, pese a sus
diferencias porcentuales en el contenido coautoral, pueden constituir una
plataforma potencial apropiada para consolidarse —y consolidar, por lo
tanto, a su institución editora— en circuitos ya regionales o internacionales
de indización. Esto, no obstante, implica una profunda labor de investigación
interdisciplinar que permita una adecuación tanto de las formas de trabajo
como de las de difusión al interior de las mismas.
Agradecimientos
Agradecemos el valioso apoyo y comentarios a este trabajo por parte de
Dídimo Castillo, así como la asistencia de investigación de Katia Albiter. De
igual forma agradecemos los comentarios emitidos por los dictaminadores
anónimos cuyas sugerencias enriquecieron sustancialmente el presente
material. No sobra señalar que los errores u omisiones que pudiera
contener este reporte de resultados de investigación son de nuestra entera
responsabilidad.
Eduardo Aguado, Rosario Rogel, Gustavo Garduño, Arianna Becerril, María Fernanda Zúñiga
y Alejandro Velázquez.
Patrones de colaboración científica a partir de redes de coautoría
255
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Eduardo Aguado-López.
Maestro en Sociología, investigador de la
Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Autónoma
del Estado de México. Fundador y director general del Sistema de
Información Científica Redalyc (www.redalyc.org). Integrante del Cuerpo
Académico “Difusión y divulgación de la ciencia”. Sus principales líneas de
investigación son: estudios sociales de la ciencia, nuevas tecnologías, acceso
abierto y epistemología. Publicaciones recientes: “Producción científica y
redes de colaboración en los procesos editoriales: el caso de Cuadernos de
Desarrollo Rural en sus 30 años”, en
Revista Cuadernos de Desarrollo Rural,
vol. 5, Bogotá (2008); “Presencia de universidades en la red: la brecha digital
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Sociedad del Conocimiento,
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Rosario
Rogel-Salazar.
Doctora
en
Ciencias
Sociales,
profesora-
investigadora de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la
Universidad Autónoma del Estado de México. Cofundadora y directora
editorial del Sistema de Información Científica Redalyc (www.redalyc.
org). Integrante del Cuerpo Académico “Difusión y divulgación de la
ciencia”. Líneas de investigación: estudios sociales de la ciencia, nuevas
tecnologías, acceso abierto y epistemología. Publicaciones recientes:
“Patrones de generación y consumo de información especializada en la
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núm. 26, Colombia (2009).
Gustavo Garduño-Oropeza.
Doctor en Filosofía de la Ciencia, profesor-
investigador de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad
Autónoma del Estado de México. Integrante del Cuerpo Académico
“Difusión y divulgación de la ciencia”. Sus principales líneas de investigación
son: semiótica, epistemología de la comunicación, estudios organizacionales.
Publicaciones
recientes:
“La
epistemología
de
la
comunicación
en
Michel Serres”, en
Cinta de Moebio,
núm. 31, Chile (2008); “Redalyc y la
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Convergencia, ReVista de Ciencias Sociales
, Núm. Esp. IA 2009, Universidad Autónoma del Estado de México
258
Arianna
Becerril-García.
Ingeniera
en
Computación,
profesora-
investigadora de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la
Universidad Autónoma del Estado de México, donde se desempeña como
subdirectora de sistemas y tecnologías de información del Sistema de
Información Científica Redalyc. Sus principales líneas de investigación
son: sistemas tecnológicos de evaluación de la producción científica,
desarrollo
automatizado
de
indicadores
bibliométricos
y
redes
de
colaboración científica. Publicaciones recientes: “Redalyc O±²-³´h Te
open arcHives initiative protocol for metadata Harvesting (protocol version
2.0)”, en Dµ-2006 Proceedings of tHe International Conference on ¶ublin
Core and Metadata Aplications, Manzanillo, Colima (2006); “Limites e
potencialidades da avaliação cientí·ca: crítica epistemológica à cobertura
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Cómo promover maior
disseminação, acessibilidade e Visibilidade do conteúdo,
Universidade de São
Paulo, Brasil (2009).
María Fernanda Zúñiga-Roca.
Maestra en Estudios Latinoamericanos,
profesora-investigadora de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de
la Universidad Autónoma del Estado de México. Integrante del Cuerpo
Académico “¶ifusión y divulgación de la ciencia”. Sus principales líneas
de
investigación
son:
estudios
organizacionales,
semiótica,
cambio
cultural, vida cotidiana. Publicaciones recientes: “Redalyc: una alternativa
a las asimetrías en la distribución del conocimiento científico”, en
ReVista
Ciencia, Docencia y Tecnología,
núm. 37, Universidad de Quilmes, Argentina
(2008); “Redalyc y la democratización del conocimiento”, en
Democracia y
derechos humanos. Desafíos para la emancipación,
Universidad Autónoma
del Estado de México, Universidad de Quilmes, México (2009).
Alejandro Velázquez Álvarez.
Especialista en análisis de redes sociales,
comportamiento estratégico y teoría de juegos. Colaborador del grupo
de investigación Redalyc, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la
Universidad Autónoma del Estado de México. Sus áreas de especialización
son el comportamiento del consumidor y la competitividad de las
organizaciones. Publicación reciente: “¸acia la construcción de un modelo
analítico de redes de colaboración: Ciencia Ergo Sum”, en
Ciencia Ergo
Sum,
julio-octubre, año/vol. 15, núm. 002, Universidad Autónoma del
Estado de México, ¹oluca, México (2008).
Envío a dictamen: 25 de septiembre de 2009.
Aprobación: 30 de octubre de 2009.
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