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Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal
2
LA
MEDICINA
BAJO EL
NAZISMO:
UNA
/
APROXIMACION
/
HISTORICO-CULTURAL
Tercera
parte
Horacio Riquelme U.
*
RESUMEN
El artículo desarrolla
lUl
estudio pormenorizado de tres aspectos centrales de la praxis e
investigación médica durante el"ID Reich":
1)
"Ciencia de la raza"
y
eutanasia
2)
Experimentos terminales con seres humanos
3)
Oposición médica frente a delitos de lesa humanidad
Se complementa la visión de las consecuencias existenciales para los afectados a través de
una tal "medicina sin humanidad", abordando como excursos:
*
Médico
y
Fi/ósoft en Chile
y
Alemania
(Dr.
med.jUniv. Hamburgj
Dr.
phil.jUniv. Bremen). ProfesorAsociadode
Psiquiatría Social en
la
Universidad de Hamburgo y Profesor en Terapia Social en
la
Universidad Técnica de
Ber/ln.
Separatas: Prof
Dr.
Horacio Riquelme
u.
J
Werderstr.
34.
20144 Hamburg. Alemania Federal
MED UPB 23(2): 117-141
DIC2004
117
L-\MEDICINABAJO EL NAZISMO: UNA.APROXL\-LO\CIÓN lllSTÓRICO-CULTURAL
a)
El Juicio de Médicos
en
Nuremberg
b)
Problemas éticos de los médicos prisioneros
en
campos de concentración
c)
Experiencias de prisioneros
en
campos de concentración y el denominado Síndrome
deKZ
Se
destaca
la
importanciade
un
conocimiento sólido de esta región, a menudo obviada en
la
historia de
la
medicina, para enfrentar con sólidas referencias los desafIos de
la
ética
profesional en
la
actualidad.
Palabras clave: Historia y ética médica; Derechos humanos y praxis e investigación médica;
Medicina bajo el nazismo
ABSTRACT
Medical Practices under Nazism: A Historical-Cultural Approach
Abstraet: The artiele develops an itemized smdy
of
tree main aspects in the medical practice
and research during the
"Third
Reich":
1)
"Race Science" and Euthanasia
2)
Terminal experiments with human beings
3)
Medical opposition
to
grimes against humanity
This historical-cultural approach will be complemented with the consideration
of
a
"medicine without humanity" in following existential consequences:
a)
The Nuremberg
Doctor'
s Trial
b)
Ethical problems
of
prisoners-doctors in concentration camps
c)
Experiences
of
prisoners in concentration camps and the so-called KZ-Syndrome
This artiele emphatizes the relevance
of
a detailed know about this, often forgotten,
landscape in the history
of
medicine because it
is necessary to stand up to the serious
challenges in medical ethics at the present time
Key
words:
Medical history an ethics;
Human
rights and medical practice and research,
Medicine under nazism
"""'"
118
MED UPB 23(2): 117 - 141
DIC2004
EXCURSO
La
experiencia
de prisioneros en campos de
concentración alemanes
y
el
denominado
(~indrome
de campo de concentración))*
Este anexo
se
propone poner a disposición
del lector algunas referencias centrales de
la experiencia de vida y muerte en campos
de concentración alemanes (KZ):
un
área
física y administrativa destinada explícita-
mente
al
exterminio de seres humanos, así
como
incidir
en
lo
que
constituyó
la
actividad médica y jurídica de postguerra
frente a las personas sobrevivientes de tales
vivencias inéditas
l
.
El manejo del tema
se
defme como una
introducción
al
micromundo del
KZ
en sus
condiciones existenciales, seguido de
un
Este anexo es la versión escrita de una
conferencia, dada en los Institutos Goethe de
Buenos Aires, Montevideo y Santiago de Chile
durante MayolJunio de 1995, a 50 años del fIn
de la Segunda Guerra Mundial, e intitulada «El
síndrome de campo de concentración: Aspectos
clínicos y psicosociales de su comprensión y
tratamiento en países europeos de la postguerra
(Alemania Occidental, Noruega y Polonia)>>.
Z. Bauman manillesta acerca del espíritu rector
de la maquinariade exteminio: "LaModernidad
him
posible el genocidio desde el momento en
que el accionar orientado a un objetivo fue
liberado de todo imperativo moral. Por cieno
que la Modernidad no es la causa sufIciente del
genocidio, pero sí su condición necesaria. La
capacidad de coordinar el accionar humano en
grandes dimensiones, una tecnología que
permite actuar sobre elobjeto de acción incluso
cuando éste está muy distante; una minuciosa
distribución del trabajo.
., la acumulación de
conocimientos, incomprensible para el lego y
HORAcro
RlQUELME
U.
estudio comparativo en tres países eu-
ropeos acerca del trato a los afectados
por
la situación límite del campo de concen-
tración nacionalsocialista
2
Con
base en
un
estudio comparativo de
estudios realizados en Alemania Occidental,
Francia, Noruega y Polonia,
se
desarrollan
las siguientes cuestiones:
1.
Circunstancias aniquilantes en KZ:
¿Son ellas asequibles a la comprensión
de personas de otros ámbitos y otros
tiempos?
2.
Efectos psicosociales: ¿Cuán específico
es
el síndrome del campo de concen-
tración?
3.
Trato social a
las víctimas en la post-
guerra ¿Cuáles han sido las respuestas
sociales y psicoterapéuticas a
las diversas
formas
de
aparición (temprana, media
elevando porlo tanto la autoridadde la ciencia.
..
son los atributos integrales de la Modernidad.
Pero ellos condicionan asimismo la sustitución
de la moral por un accionar instrumental.
.. y
hacen factible el genocidio, dado que existen las
fuerzas decididas a llevarlo a cabo. En otras
palabras, a través de un debilitamiento radical
de las inhibiciones morales yde la ejecución de.
..
proyectos de ambicioso trazado, independientes
de toda valoración moral, la Modernidad pone
a disposición los medios para el genocidio"
(1992, p.69).
2
Se
obvian
aquí
eventuales
puntos
de
comparación con la situación en las sociedades
emergentes del terrorismo de estadoen América
del Sur. Es posible sin embargo, que el
conocimiento sistemático de lo que fue tanto el
KZ
como la época de postguerra en el contexto
europeo pueda ayudar a descifrar el conorno
propio yquizá a obviar la imitación involuntaria
de errores.
MED UPB 23(2): 117-141
DIC2004
119
LA MEDICINA BAJO EL NAZISMO: UNA APROXL\1ACIÓN HISTÓRICO-CULTURAL
y tardía) de
tal
síndrome en los diversos
países?
ad
1.
Por lo común se insiste en la absolu-
ta incomunicabilidad de la experiencia de
los prisionerosen campos de concentración
nacionalsocialistas. «Fábricas de muerte»,
«áreas de exterminio», «lugar de
no
retor-
no», son algunas de
las denominaciones que
los propios afectados han formulado y ese
prurito
de
abstracción ya es
en
un
síntoma de contaminación objetivante,
derivado del sistema de administración
nazi
3
La muerte en campos de concen-
tración ocurre en forma deliberada y los
métodos
utilizados
superan
a
menudo
nuestra
imaginación
más catastrófica,
precisamente
por
eso,
porque
fue
concebida y realizada
por
seres humanos y
no
por
fuerzas naturales
4
3
La ausencia de consonancia entre expresión y
contenido en la gestión burocrática nazi tenía
sistema, el ejemplo más connotado se aprecia
en "Endlosung" (solución final) para denominar
el exterminio de la población judía. Acerca de
su concatenación con la cultura y la sociedad de
postguerra véase Neumann, EL. (1955):
Intellektuelle und politische Freiheit.
4
Un ejemplo directo, de reciente conocimiento
público, ocurrió en el KZL Bergen Belsen,
fundado en abril de 1943. A poco de su
instauración se internaron
allí
a 2.400 judíos,
en su mayoría de origen sudamericano o de
EEUU , algunos de Europa, todos ellos
contaban con visa para ingresar a Palestina y
fueron hechos prisioneros mientras viajaban allá.
Además había en RB. 4.000 judíos de origen
holandés (judíos de canje). De todos ellos
pudieron salir en juliode 1944, 222 prisioneros
a Palestina yen la segunda mitad de 1944, 1.800
a Suiza. Esto significa que
ni
siquiera uno de
cada diez prisioneros pudo llegar al destino origi-
nal de Palestina y menos de uno de cada tres
Un
proyecto para hacer comunicables tan-
to la calidad intrínseca de
las
experiencias
como
la intensidad del daño sufrido por
los prisioneros de
KZ
tiene lugar a través
de los
"Cuadernos
de Auschwitz".
En
textos
de
medido
lenguaje
y
gran
profundidad temática se desarrolla tanto
una
documentación
de
testimonios
de
sobrevivientescomouna sistematización de
la vivencia de aniquilamiento
en
su propia
expresión vital, tras
la catástrofe de gestión
humanaS.
La figura del "muselmann"6, ha decantado
como
específica
para
manifestar
la
debilitación extrema que alcanzaban los
prisioneros en el campo de concentración.
El grado de extenuación física y psíquica
del «muselmann»
es
descrito
por
el Prof.
Olbrycht para el juicio de Auschwitz en
1947:
sobrevivió el año de internamiento. Al liberar el
campo, las tropas británicas encontraron 60.000
prisioneros en alto grado de extenuación; a pesar
de dárseles asistencia médica, murió la mitad
de ellos en las semanas siguientes (ER.
28.Iv.1995, p. 4).
5
A través de un esfuerw editorial se ha traducido
del polaco al alemán una parte significativa de
los textos surgidos a partir de 1960 en la revista
mensual:
Cuadernos de Auschwitz. La
publicación mantuvo el nombre y se extendió a
dos tomos.
6
"Un verdadero Muselmann no se preocupaba
ni por su limpieza personal ni por la de su
comida.
.. La cabeza debía sin embargo estar
envuelta en papeles, harapos o la manta, esto
seguramente se debía a que todos estaban
pelados al rape y había una alta sensibilidad al
frío." Testimoniode M.E. Jezierka Citado en
Ryn, Z.
&
Klodzinski, S.(1995): AnderGrenze
zwischen Leben und Tod. eine Studie über die
Erscheinung
des
'Musemanns'
im
Konzentratiosnlager, pp.
. 113-114.
120
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«El tejido graso desaparecía, los músculos se
tornaban fláccidos y desaparecían también. El
rostro se transformabaen una máscara, la mirada
dirigida a la distancia, las pupilas dilatadas en
forma no natural. Se producía una debilidad
general cada vez mayor, una apatía y somno-
lencia
y
una disminución de todos los procesos
vitales, en especial de los procesos psíquicos; esos
enfermos veían y oían mal; percepción,
asociación, y en general todas las reacciones
estaban retardados en ellos (.
..); por eso había
un obedecer lento a las órdenes, lo que (sin
embargo) se consideraba como una forma de
resistencia pasiva y tenía como consecuencia
maltratos bestiales de los hombres de las SS y
de los capas del campo de concentración»7.
El abogado Jan Sehn, quien inició en 1945,
inmediatamente después de la liberación de
Auschwitz-Birkenau,
las
gestiones
de
aclaración de responsabilidad criminal de
lo acontecido
allí,
resume
las características
principales: "El'muselmann' se encontraba
también
en
términos psíquicos
en
estado
moribundo. El interés normal
en
el
entorno
disminuía
cada vez más,
hasta
surgía
indiferencia
incluso
frente
al
propio
destino.
En
esas condiciones eran
muy
poco
diferente
el
'muselmann'
de
un
muerto, y de verdad la muerte inevitable
ocurría sin que se notara". Él se dormía
simplemente.
..
7
Opus cit.,p. 93.
Ibídem, p. 93.
9
En los días inmediatos a la liberación del
KZ
Antelme (1957/1996) se sintió sobrepasadopor
la contradicción evidente entre la necesidad de
testimoniar y los medios de expresión con los
que contaban para ello: "Esta desproporción
entre la experiencia que habíamos vivido y el
relato que era posible hacer a partir de ella se
confirmó defmitivamente más adelante.
.. nos
parecía imposible colmar la distancia que
íbamos descubriendo entre el lenguaje del que
HORAClO RIQUELME U.
"Los documentos del Instituto de Higiene
SS en Auschwitz comprueban que una
estadía de tres a seis meses en el campo de
concentración
con
las
condiciones
de
alimentación imperantes -dependientes del
trabajo
realizado-
por
lo
común
tenía
como
consecuencia
el
estado
de
'muselmann'.
El
prisionero
que
en
ese
tiempo
no
se
transformaba
en
un
'muselmann', debía contar con una fuente
extra de abastecimiento"g .
Robert Antelme,
un
sobreviviente de
KZ
realiza
un
esfuerzo transcendental
en
su
obra
"La especie humana" y abre vías de
comunicación a tal experiencia vedada por
lo común a algo más que a
un
comentario
indirecto o elusiv0
9
A través de
un
prodigio de argumentación
cartesiana nos muestra él la antinomia entre
la vida cotidiana fuera (allá) ydentro (aquí)
delKZ:
''Allá, la vida no se presenta como una lucha
incesante contra la muerte. Cada uno trabaja y
come, sabiéndose mortal, pero el pedazo de pan
no es lo que inmediatamente hace retroceder a
la muerte, que la mantiene a distancia; el tiempo
no es exclusivamente lo que acerca a la muerte,
llevándose consigo las obras de los hombres. La
muerte es fatal, aceptada, pero cada uno actúa a
pesar de ella.
disponíamos y esa experiencia que seguímos
viviendo casi todos, en nuestros cuerpos." (p.
13) M. Viñar define en su densa presentación
esencia y visos de solución de la cuestión abierta
por Antelme: "De esta paradoja entre lo
imposible de representar y lo perentorio de
decirlo tal cual, surge este libro, documento,
testimonio y creación literaria, done la calidad
expresiva logra, como nunca lo hace un testi-
monio común, mantener una adecuación entre
la magnitud del espanto que lo origina y la verdad
casi inasible que el destinatario necesita." (p.
6)
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DIC2üü4
121
LA MEDICINA BAJO EL NAZISMO: UNA APROXIMACIÓN HISTÓRICO-CULTURAL
"Aquí estamos todos, por el contrario, para
morir. Es el objetivo que los SS (soldados
especializados en tareas de exterminio) eligieron
para nosotros. No nos fusilaron, ni nos
colgaron, pero cada uno, racionalmente privado
de alimento, debe convertirse en un muerto
previsto, en un tiempo variable. El único fm de
cada uno es entonces impedir morirse. El pan
que comemos es bueno, porque tenemos
hambre, pero si calma el hambre, sabemos y
sentimos también que con él la vida se defiende
en el cuerpo. El frío es doloroso, pero los SS
quieren que nos muramos de frío; hay que
protegerse de él porque la muerte está en él. El
trabajo es agotador -para nosotros, absurdo- y
desgasta, y los SS quieren que nos muramos por
el trabajo, por lo tanto hay que economizarse
en el trabajo, porque la muerte está en él. Y está
el tiempo: los SS piensan que de tanto trabajar
y no comer, terminaremos muriendo; los SS
piensan que acabarán con nosotros por el
cansancio, es decir por el tiempo; la muerte está
en el tiempo."lO.
Es
curioso
que
sea
un
médico
quien
proporciona a Antelme actos
y
símbolos
en
la escena clave destinada a delimitar el
proceso
dialéctico
entre
opresores
y
oprimidos
en
el
KZ.
Sobre su red de
dependencias
y
poderes urde Antelme
la
madeja de relaciones existente
en
el
KZ
entre
gestores
y
destinatarios
de
la
represión.
En
este esfuerzo analítico
y
simbólico se aprecia
un
lenguaje impla-
cable, preocupado sólo de lo esencial
al
enfocarse auna definición de circunstancias
y
a la inflexión delimitadora del rol
y
posición de cada quien en el universo social
delKZ:
"A veces viene un SS al dormitorio. Pasa delante
de las cabezas y, cuando un enfermo está
demasiado flaco, le pregunta al médicoqué tiene.
En general, éste no lo sabe bien. El SS
Y
el
10
Op. cit. pp. 39-40.
médico ven al tipo 'demasiado' flaco y parecería
que el médico lo viera por primera vez. El SS
dice tristemente, en voz baja esta vez:
'Scheisse
J
El médico menea gravemente la cabeza.
"Elenfermo los mira desde su cama con esa fijeza
sin angustia de los moribundos.
"El médico no piensa nada del enfermo. Cuando
el SS estáen el dormitorio, estácomo anonadado
y sus ojos adquieren una terrible movilidad.
Tiene miedo. Sobre todo, que la mirada del SS
no tropiece con nada, que no haya ninguna
aspereza. Que estén flacos, simplemente. La lista
de los schonung (receso por enfermedad)
tampoco tiene que ser muy importante. 'Estoy
más enfermo que ellos, dice el médico, que
trabajen'.
"A veces, el SS hace bromas con el médico y se
ríen juntos. Sin embargo, antes de ocupar ese
puesto, (él) fue golpeado por los SS. Pero ahora
tiene una blusa blanca, duerme en un cuarto
calientico, no acude al llamado, come y está
rosado.
"Es muy fácil, en estas condiciones, olvidar que
uno fue el mismo hombre que los que vienen a
pedir un
schonung
y que están llenos de piojos.
"El médico .
.. se convirtió rápidamente en un
integrante bastante perfecto de la aristocracia del
kommando. El criterio de esta aristocracia
-<:omo elde todas, por otro lado- es el desprecio.
y la vimos constituirse ante nuestros ojos, con
el calor, el bienestar, la comida. Despreciar
-luego odiar, cuando reivindican- a los que están
flacos y arrastran un cuerpo con sangre podrida,
los que fueron obligados por ellos a ofrecer del
hombre una imagen que fuera una fuente
inagotable de asco y de odio.
"El desprecio de la aristocracia para con los
presos es un fenómeno de clase en estado de
esbozo, en
el
sentido en que una clase se forma
y se manifiesta a través de una comunidad de
situaciones que defender; pero ese desprecio no
puede ser tan soberano como el de los SS,
porque esa aristocracia debe combatir para
mantenerse. Combatir es hacer trabajar a los
demás, es alcahuetear, es rechazar también los
122
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schonung. El desprecio interviene sólo para
justificar el combate y después que ocurrió, no
tiende a imponerse, a reemplazar el odio hacia
el rival o el posible fastidioso sino en la medida
que la batalla fue ganada, en que la situación se
ha visto defInitivamente consolidada. Es el caso,
por ejemplo, de Paul, ellagdiltester (prisionero
mayor del KZ).
"El médico, en cambio, aún no llegó a la
tranquilidad definitiva del desprecio. Está
aterrorizado por los SS; su situación de médico le
signifIca un refugio, pero también le toca estar, lo
cual no le sucede a ningún preso común, en
contacto personal con la SS. Está en el aparato,
personalmente comprometido, marcado, y eso le
da terror. Su refugio también es una trampa, de la
cual
sólo puede liberarse negando los schonung,
maltratando a los compañeros y eso lo encierra en
el círculo del odio y luego del desprecio.
"Está fascinado por el mecanismo y la lógica SS.
Ni se le ocurre ahora tratar de zafar. Pero lo que
le da terror, también tranquiliza su conciencia:
se siente dentro de un enorme aparato de
destrucción, en medio de una fatalidad que él
mismo debe encargarse de agravar. Tal es así que
no deja de repetir: '!Ustedes no saben lo que es
un campo de concentración!' No es una
hipocresía banal. Sabe que está expresando la
moral de los campos, que lo atemoriza, y de la
cual forma parte, siempre como posible víctima.
'Víctima' cuando manda al viejo italiano a
trabajar, 'víctima' cuando amenaza a
J
acques con
mandarlo a Buchenwald.
..
"Pero el compañero al que echó de noche en la
visita no quiere saber si el médico es o no una
víctima y protesta. Entonces el médico putea al
compañero
y,
al putearlo, descubre que el tipo
está flaco y sucio y ese descubrimiento confirma
su rabia.
"Pero no creerá del todo en su propia cólera, no
creerá que es él quien habla, sino el hombre del
campo -el aterrorizado-opresor.
Y
esa naturaleza
que él cree prestada no le deja ver su miedo y su
mediocridad; quizá le sea odiosa (aunque piensa
que no se trata de él), pero es seductora (él es
poderoso).
..
"ll.
HORAcroRIQú'ELMEU.
La
obra
de
Ante1me
encuentra
su
complemento vivencial en el libro de su
mujer de entonces, Marguerite Duras, "El
dolor".
A través de un diario de vida
-según
ella abandonado en un armario de
una
casa de campo
y
esfumado
de
su
memoria durante décadas- da Duras una
relación de sus angustias
y
desánimos en el
dificil periodoenque Antelme fue detenido
por
la Gestapo, como miembro de la
resistencia francesa, la incertidumbre acerca
de su
virtual
ejecución, la búsqueda de su
paradero tras saber que él era prisionero
de KZ
y,
tras oírcon certezade él, el tiempo
de su retorno a la Francia de postguerra.
El
proceso de reinserción de Antelme a lo
que
se considera la vida cotidiana es lento
y
está transido por la erupción de nece-
sidades básicas, largamente postergadas, así
como porun recorrer de laberintos propios
e inaccesibles para el observador regular.
En
torno
al
hambre giran escenasen el libro
de Duras que grafican la dificultosa
reintegración de Antelme a la vida:
"...El había deseado ver la casa. Se lo llevó
apoyado y él caminó por las piezas.
.. se apreciaba
una sonrisa sólo en el rabillo de los ojos. Al pasar
por la cocina vió el paste! de cerezas que se había
preparado ensu honor. El dejó de sonreír: '¿Qué
es eso?' Se le dijo. ¿Con qué está hecho? Con
cerezas de la temporada. '¿Puedo cOlI}erlo?' 'No
lo sabemos. El médico lo decidirá.' El volvió a
la sala de estar y se tendió sobre el sofá.
'¿Entonces, no puedo comerlo?' ]\ún no.' '¿Por
qué no?' 'En París ha habido desgracias, porque
le
dieron a los deportados muy rápido de
comer'.
.. Su rostrO se cubrió con un intenso y
mudo dolor, porque se le negaba la comida,
porque seguía todo igual como en el campo de
concentración.
Y
como en el campo de
11
Op. cit. pp. 141-142.
MED UPB 23(2): 117-141
Drc2004
123
LA,.
MEDICINA BAJO ELNAZISMO: UNA .APROXL.\-1ACIÓN HISTÓRICO-CULTURAL
concentración él lo seguía aceptando silencio-
samente. No vió que nosotros llorábamos, él
no se había percatado que nosotros apenas si lo
mirábamos, que no le podíamos responder.
.."12.
Para entrar luego en un período de crisis:
"El hambre suya ha llamado al Hambre. Ella ha
crecido cada vez más, insaciable.
"Ella ha adquirido dimensiones terribles.
"Nosotros no le servíamos. Poníamos las fuentes
direetamen~e
frente a él y lo dejábamos solo, y
él comía. El funcionaba. Hacía, lo que debía
hacer, para vivir: Comía.
E~
una ocupación que
precisaba mucho tiempo. El esperaba horas por
la comida. Tragaba sin saber qué. Luego se
retiraba los utensilios y él esperaba a que
volviesen (con comida).
"El ha desaparecido, en su lugar
aparec~ó
el
hambre. El vacío se abrió allí, en su lugar. El da
a lagarganta, llena lo que fue vaciado, las vísceras
famélicas. Eso hace él. Obedece, sirve a un
mecanismo secreto, lo provee. ¿De dónde sabe
él acerca del
h~bre?
¿Cómo comprende él lo
que necesita? El lo sabe a partir de un cono-
cimiento que no tiene comparación."13.
Con escuetas frases pone de manifiesto M.
Duras que el ex-deportado ha
podido
arribar a este lado de
la
existencia:
''La mar estaba azul, incluso ahí, frente a nuestros
ojos y no había olas, sino un ir y venir muy
suave, un respirar en un profundo sueño. Los
otros habían dejado de jugar y se habían
12
M. Duras (1986): Der Schmerz, pp 66-67.
13
Ibídem, p 73
14
Op. cit. pp. 81-82.
15
Mül1er-Hohagen (1994) comenta en relación a
su actividad profesional y al trato regular con
personas sobrevivientes de KZ: "También se
corre el peligro, al menos en Alemania, de que
psicólogos
y
terapeutas
veamos
a
los
sobrevivientes
y
a
sus
descendientes
acuclillado sobre sus toallas en la arena. Él se
puso de pie y caminó hacia e} mar. Yo llegué
hasta la orilla. Lo miré a él. El vió que yo lo
estaba mirando. Parpadeó tras sus lentes y me
sonrió, sacudió la cabeza así como cuando uno
se burla de alguien. Yo supe que él sabía -que
~l
sabía que yo a toda hora en cada día pensaba: El
no ha muerto en
el
campo de concentración."14.
Comentario
A través de los documentos expuestos
-ámbitos de experiencia accesible a nuestra
razón
y
sentimientos-
hemos
podido
abordar
testimonios
y
reflexiones
enfocados a
la
dimensión existencial del
KZ. El libro de M. Duras documentacómo
tuvo lugar el retorno, dilatado en tiempo
y
espacio, de R. Antelme; seguramente
gracias a
la
compañía muda pero atenta de
ella
y
sus amigos más próximos.
En
la
relación con personas sobrevivientes de
"catástrofes de origen humano" parece así
valioso cultivar una actitud de disposición
abierta, no estrictamente terapéutica, que
nos permita acceder a
ese
recinto vivencial,
concientes de la autonomía de nuestro
interlocutor
y
dejando en todo momento
la
decorosa posibilidad de una retirada
l5
ad
2.
El
síndrome
de
campo
de
conzentración (KZ-Syndrom)
La sociedad en los países europeos de
postguerra
se vio enfrentada a una forma
exclusivamente como víctimas. En ese caso
estamos deconociendo -y esa tendencia existe-
cuánta resistencia lograron oponer ellos a los
nazis; y en qué medida muchosde ellos han
contribuido después de 1945 a construir un
mundo más humano". Véase Goethe-Institut
(1994): Efectos psicosociales de la represión
política. Sus secuelas en Alemania. Argentina y
Uruguay. Córdoba/Argentina, p. 63
124
MED UPB 23(2): 117 - 141
DIC2004
de daño psíquico y social de nuevo cuño:
El síndrome de campo de concentración.
La experiencia
límite
de
desamparo,
deprivación física y despersonalización
sistemática, sufrida por miles de personas
en los
KZ& nacionalsocialistas; se evidenció
para muchos de los afectados como impo-
sible de integraren
la
vida cotidiana regular
de los diversos países
16
y abrió
un
foro de
discusión acerca de
si
conduce a respuestas
psicopatológicas específicas, con mayor
dedicación
y
medios
en
Alemania,
Noruega y Polonia.
Para
los
efectos de esta investigación, resulta
interesante
la
comparación de
la
gestión
médica en
la
percepción y tratamiento de
la acción patológica
de
los campos de
concentración en sobrevivientes de los tres
países del estudio.
En
especial en lo que
compete a materia de investigaciones,
definición temática, causalidaddetenninante,
características básicas y los efectos de tales
actividades de investigación y tratamiento
en cuanto a reconocimiento jurídico y
las
consecuencias existenciales en
los
afectados.
Los psiquiatras polacos, en especial los
que
laboraban después
de
la
segunda
16
La experiencia del campo de concentración
constituyó según la acepción de B. Bettelheim,
psicólogo sobreviviente de un campo de
concentración alemán una traumatización
extrema y confrontó a quienes se abocaron al
apoyo y atención de las víctimas con una nueva
dimensión de sufrimiento psíquico. Ycomo en
toda forma inédita de sufrimiento, hubo un
grado variable de dificultades para hacer per-
ceptible las peculiaridades del síndrome y sus
efectos en las personas afectadas. Véase: B.
Bettelheim: Individual and Mass Behaviour in
Extreme Situation. In: JournalofAbnormal and
Social Psychology. Nr. 38: 417-52
HORACIO RIQUELME U.
guerra mundial en
el
hospital de Cracovia,
se
inclinaron
por
la vía fenomenológica
comprensiva para iniciar
un
proceso de
integración
de
lo
hasta
entonces
no
comunicado/ble.
Kepinski manifiesta acerca del espíritu
rector de estos esfuerzos:
"(El psiquiatra) Incluso si no puede acceder a
las experiencias psíquicas del paciente, debe tener
por lo menos una visión general del mundo de
sus sentimientos. Con esta actitud frente a las
experiencias del KZ debemos considerar tres
aspectos, de gran importancia para el ulterior
destino de los prisioneros, los cuales son la
extrema diversidad de las experiencias en el
campo, la unidad psicofisica y el autismo de KZ.
"El ingreso al infierno del KZ era un shock que
no se podía comparar con las experiencias
habituales de stress.
.. Aquí no había distancia
alguna entre sentimientos vitales opuestos; no
eran los contrastes de la vida nonual, era el cielo
y el infierno (en el mismo tiempo y lugar).
..
Aparecía con toda claridad cuanto hay de rasgos
criminales o de santidad en el hombre.
"El prisionero debía adaptarse de algún modo
en el curso de pocas semanas o meses a la vida
en el campo, si no lo hacía, moría. Dos cosas
eran de importancia en esa adaptación. (En
términos psicofísicos) debía transformarse en
alguien insensible hacia lo que ocurría en su
alrededor, encerrarse en sí mismo.
.. sin caer en
el estado de 'muselmann', esto es, en
la
absoluta
apatía.
"Esta insensibilidad protectora se defrne como
'autismo de campo de concentración'. Por otra
parte debía encontrar a su 'angel', esto es, una
persona o un grupo que lo trataran aún como
un ser humano y con cuya ayuda él pudiera
mantener vivo en sí un resto del mundo de
antaño.
..
"17.
17
Véase A Kepinski. (1970/1987): Dassogenannte
KZ-Syndrom. Veruch einer Synthese. En: Die
Auschwitz-Hefte. Band II, pp. 9 Y11
MED UPB 23(2): 117-141
DIC2004
U5
L-\MEDICINA BAJO ELNAZISMO: UNA APROXL.\1ACIÓN mSTÓRICO-CULTURAL
~
en
base al
concepto
de
cambio
de
personalidad, pwltualiza
las
características
específicas del síndrome:
"Los cambios de personalidad observados en los
ex-prisioneros de KZ se concentran en tres
aspectos: 1) el dinamismo vital en general,
subjetivamente experimentado como estado de
ánimo; 2) la relación con otros seres humanos
y 3) el control de sí mismo. Con la mayor
frecuencia se encuentra un estado de ánimo
negativista, una actitud de desconfianza hacia
los otros y un reducido autocontrol (alta tensión
emocional y tendencia a la irritación). Sin
embargo, también pueden aparecer cambios en
la dirección contraria: alto dinamismo, intensa
confianza -rayana en la credulidad- e intenso
autocontrolen forma de una 'serenidad pétrea.
"'18
Los médicos
noruegos
consideraron en
los
primeros
tiempos
que
los
daños
provocados
por
la guerra eran similares
tanto para quienes habían estado
en
el
frente de batallacomo para quienes habían
sido víctimas de agresiones
y
maltratos
en
cualquier situación individual o colectiva.
19
Eitinger comenta con ironía esos tiempos
de confianza. en
las
virtudes curativas del
tiempo:
"Pero como ya todos sabemos, no duró mucho
ese estado idílico, en los sobrevivientes de KZ
aparecieron en especial molestias nerviosas.
18
Ycomplementaen cuanto a la reacciónque ellos
provocan en su medio social: "EI que tiene
parientes y amigos entre los ex-prisioneros de
KZ tiene la sensación desagradable a veces de
noencontrarun lenguaje comúncon ellos; ellos
se sienten mejor en el circulo de sus camaradas
de KZ que con sus familias." Op. cit. p. 12
19
Parece propiode este nuevo contexto elque haya
habido impedimentos cognoscitivos de gran
magnitud, así se creía saber que la capacidad
humana de integrar experiencias negativas era
También aquellos que hasta entonces no habían
manifestado sintomatología psiquiátrica alguna,
empezaron con nuevos
síntomas
como
nerviosidad, angustia, capacidad laboral
reducida y agotamiento temprano.
Lo
que ellos
relacionaban con su prisión en KZ. En tanto
que nosotros, esto es, los médicos, con nuestra
sapiencia a partir de antiguas fuentes de
conocimiento, 'sabíamos'que esoera 'imposible.'
¿No habíamos aprendido que un ser humano
'sano y normal' no puede enfermar sólo como
resultado de tensiones psíquicas.
.. Continuamos
con buena conciencia cultivando nuestra mala
ciencia -por lo menos en los primeros diez a
quince años de postguerra,,20.
y
relata
las
condiciones de trabajo para
superar tal déficit de conocimientos:
"Los ex-prisioneros propusieron una investi-
gación totalmente independiente a través de una
comisión de profesores universitarios y el
Ministerio de Salud accedió a financiar tal
proyecto. Ninguno de los que participamos de
esa comisión tenía experiencias con problemas
de esta índole, no sabíamos siquiera qué era lo
que debíamos pesquisar.
.. Decidimos entonces
realizar nuestros exámenes tan amplia como
profundamente era posible, a fm de consignar
cambios patológicos en elorganismo, cualquiera
fuese el lugar y el modo de su desarrollo.
.. Dígase
de inmediato que ninguno de los examinados
trató de magnificar su sintomatología, al
contrario, los informes eran
más
bien reservados,
muy sobrios, no dramatizaban. En tanto que
ilimitada y que, por lo tanto, cualquier forma
disfuncionalde reacción a experiencias extremas
debía tener su origen en una personalidad
premórbida o ya patológica. Es esta la
convicción sólida de Griesinger, considerado el
padre de la psiquiatría social, manifiestada en
su obra "Die Pathologie und Therapie der
psychischen Krankheiten, für Arzte und
Studierende dargestellt" (1845
20
Véase
L.
Eitinger (1989): KZ-Haft und
psychische Traumatisienmg, p. 120.
126
MED UPB 23(2): 117-141
DIC2004
los noruegos habían sido deportados en grupos
auna cantidad reducida de KZ, exisúa una buena
posibilidad de control. Se hiw visible que la
mayoría había más bien reprímido la manifes-
tación de sus enfermedades y daban sólo una
escueta relación de ellas. Lo mismo podía
aplicarse a los síntomas: por lo común debíamos
preguntar por ellos. Esto ocurría en especial en
relación a estados angustiosos, trastornos de
sueño, pesadillas, que eran considerados por la
mayoría de los sobrevivientes como una parte
regular de sus vidas"21.
La primera fase de estudio abarcó una
población de
227
personas (214 hombres
y 13 mujeres), todos ex-prisioneros de
campo de concentración y duró en tér-
minos clínicos casi cinco años. La segunda
fase
del estudio significó una investigación
comparativa entre una población de 500
ex-prisioneros y otros 500 con similares
condiciones
etareas
y sociales
de
la
población noruega. Para ello se recurrió a
las referencias de salud y
enfermedad
consignadas en los archivos del Sistema
Nacional de Salud noruego (único para
toda
la población y exhaustivo
en
su
metodología) entre 1945 y 1965.
Este doble acceso a la situación sanitaria de
los ex-prisioneros
de
KZ
-como
ex-
prisionero de
KZ
contaba Eitingercon una
confianza especial de los interrogados en
el estudio-, permitió
tanto
una
visión
exhaustiva del tema como sistematizar
las
huellas de
la
experiencia en los afectados.
En cuanto a
las
consecuencias de
la
prisión
en
KZ
, surgen del estudio, como centrales,
varios
signos
de
enfermedad.
Para
caracterizar el
síndrome
es precisa la
constatación de cinco síntomas con larga
duración (más de
seis
meses):
HORAcro RIQUELME U.
Síntomas relevantes en síndrome de campo
de concentración (Eitinger, 1961)
1.
Cansancio fácil
2. Períodos de amnesia
3. Disforia
4. Inestabilidad emocional
5.
Trastornos del sueño
6. Sentimiento de debilidad
7.
Menoscabo de iniciativa
8.
Nerviosismo, inquietud, irritabilidad
9. Mareos
10. Labilidad vegetativa
11. Dolores de cabeza
El primerestudio realizado por
la comisión
a que pertenecía Eitinger permitió realizar
una constatación estadística de
los
efectos
del campo de concentración en
la
salud de
los afectados. (ver Tabla 1)
Yen
el segundo estudio
se
pudo acceder a
las condiciones de salud y calidad de vida
en
ambas
poblaciones
en
términos
comparativos. (Ver Tabla 2)
Los
psiquiatras
alemanes, autores de
"Psiquiatría de los perseguidos"
v. B aeyer,
Hafner y Kisker, observaron un franco
vacío
en
cuanto a las posibilidades de
reconocimiento social y económico que
tenían
las
víctimas de persecución nazi en
la
Alemania de
la
postguerra.
La ley sólo consideraba como factible el
reconocimiento de personas de
las
cuales
se
demostrara una forma de "sufrimiento
condicionado
por
disposición en sentido
21
Op. cit. p.
121
MED UPB
23(2): 117 -
141
Drc2004
U7
L-\MEDICINA BAJO ELNAZISMO: UNA L-\PROXIM.ACIÓN mSTÓRICO-ClJLTURAL
Tabla 1
22
Consecuencias concomitantes a la estadía
en
campo de concentración (N: 227,
214
d
;
139,
periodo intermedio: 5 años)
Situación estudiada:
Estado general
muy bien
=
82% regular
=
17%
deficitario
=
3%
Previa
Perfil psíquico personalidad estable
=
75% regular
=
17%
tendencias patológicas = 8%
Experiencia en KZ: maltratos generales
=
50%
tortura sistemática
=
25%
Durante
formas extremas = 25% de tortura
Víctimas de acciones de "noche y niebla" (desapariciones) = 33%
Consecuencias físicas Pérdida de peso de + de 40% en 66%
Experiencias de TEC con pérdida de consciencia en 50%
Posterior
Morbilidad
subjetiva: Salud perjudicada en 224 personas (sólo 3 negativo)
objetiva: "Iocus minoris resistenciae" generalizado
Correlación estadística entre patogenicidad y: condiciones previas = no significativa
tortura, TEC, pérdida de peso = significativa
Tabla 2
23
Investigación longitudinal de morbilidad (20 años)
en
Noruega
Estudio comparativo entre una población de exprisioneros de
KZ
y una población regular
(N: 500
y
500)
Períodos de enfermedad
>10
16
O
Estadía en hospitales
> 6 días
> 90días
Exprisioneros
Población regular
>84%
<95%
8%
1%
10%
20%
8%
1%
20%
3%
estricto" lo
que
de
facto
no
era posible
aplicar a los sobrevivientes de
KZ,
so pena
de patologizar
su
experiencia y estigmatizar
su
existencia
en
la
sociedad
de
la
postguerra
24
Además
no
sólo
existía
una
barrera
epistemológica
en
la
ciencia
médica,
22
Con base en las informaciones de Eitinger
(1989).
también ocurría que más
de
alguno de los
médicos evaluadores mantenía posiciones
teóricas y profesionales
cuyo
origen
se
remontaba al período nacionalsocialista,
del
que
se
inducía
que
podía
haber
producido el daño y el médico evaluador,
23
Ibídem.
24
Véase v. Baeyer, Hafner, Kisker (1964):
Psychiatrie der Verfolgten, p. 372.
128
MED UPB 23(2): 117 - 141
DIC2004
conciente o inconscientemente, negaba
tales
interrelaciones
25
V Baeyer
et
al. constatan características
regulares en
la
percepción de
la
experiencia
del
KZ
en
Wl esmdio casuístico de 800
personas:
"La elaboración psíquica de la situación de
tensiones en prisioneros de KZ muestra en su
forma típica la siguiente progresión: shock de
ingreso con angustia y despersonalización; fase
de adaptación con comportamiento apático-
primitivizado, a veces identificación parcial con
el sistema de valores de los perseguidores
y,
por
último, estado terminal con insensibilidad total
y caquexia avanzada.,,26.
Yen
torno
al
evenmal surgimiento de
Wla
entidad
nosológica
de
nuevo
cuño
exponen los autores:
''Aquí se manifestaba algo nuevo: dolencias
crónicas, en extremo persistentes, terapéutica-
mente poco influenciables, deficiencias de
rendimiento, modificaciones de la personalidad
social, sin un origen orgánico o sólo ínfimo, no
explicable desde una patología neurológica yque
se habían desarrollado en una continuidad
biográfica a partir de las terribles vivencias flSico-
psíquico-sociales de la persecución y que, sólo
en poquísimos casos, impresionaban como
propensión a trastornos de conducta"27
Los autores
--en
la
simación alemana de
la
postguerra- considerando los obstáculos
al
reconocimiento de
Wl daño característico
de
la
experiencia del KZ, existentes en
la
praxis regular de evaluación médica y
psiquiátrica
-, defmen la necesidad explícita
de documentar yfundamentar en términos
específicos
una
"causa
acompañante
25
Ver Pross, Chr. (1988): Wiedergutmachung. Der
Krieg gegen die Opfer.
26
"Yo
v. B a y e r o p .c it. p. 3 6 9 .
HORACIO RIQUELME U.
esencial" del
sufrimiento
psíquico
en
sobrevivientes del KZ, denominado
por
ellos en plural como síndromes reactivos
de experiencia en perseguidos:
"El epicentro psicodinámico de los síndromes
reactivos de experiencia en perseguidos es una
actitud de inseguridad en las relaciones humanas
más o menos permanente.
.. El síntoma núcleo
de tal actitud de inseguridad es el aislamiento
personal en la comunidad.
.. Un tipo destacado
de los cambios de personalidad en perseguidos
lo constituyen las depresiones
reactivas
crónicas"28.
Ellos
proponen
el desarrollo
de
una
traumatología psiquiátrica, en la cual
se
debiera definir,
en
sus características
propias y con base estadística,
las
diversas
formas
de
sufrimiento, originadas
por
stress en simaciones de presión extrema
29
Baeyer y sus colaboradores consideraron
métodos de
la fenomenología hermenéu-
tica como
vía
regia de acceso
al
complejo
vivencial y sintomático de sobrevivientes
de
KZ,
integraron
a estos esfuerzos
también métodos estadísticos paraobtener
niveles de representatividad en su muestra
de esmdio, abrieron
Wla nueva visión en el
trato
tanto
jurídico,
de
eventuales
indemnizaciones,
como
médico de los
afectados
por
la experiencia límite del KZ.
Comentario
Los métodos de ingreso a
la
temática del
daño
provocado
por
el
microcosmos
aniquilador del
KZ
difieren en los tres
27
Comp. Introducción a "Psychiatrie der
Verfolgten", p. ID
28
Ibídem, p. 370.
29
Ver pp. 261-262.
MED UPB 23(2): 117 - 141
DIC2004
U9
LAMEDICINA BAJO EL NAZISMO: UNA APROXL\1ACIÓN HISTÓRICO-ClJLTURAL
países, pero para el obsevador externo
pueden considerarse como complemen-
tarios, para tener
una
perspectiva
que
abarque las diversas posibilidades de
considerar el
síndrome
de
campo
de
concentración
como
una
entidad
de
contornos clínicos propios.
Más
allá
de
tal
esfuerzo sistemático, debe
considerarse
la
trascendencia
de
los
resultados en
la
investigación de Eitinger
en cuanto a
las
condiciones regulares de
salud y enfermedad de ex-prisioneros:
a.
los
sobrevivientes
del
campo
de
concentración tienen una esperanza de
vida menor que la población regular,
b.
las
enfermedades que padecen y que
conducen a su muene, tienen como
rasgo común asentarse en
W1 ó rg a n o
de preferencia -como
W1a suene de
talón de Aquiles- pero
no
difieren de
las
enfermedades crónicas del resto de
la
población y
c.
el
suicidio
o accidentes
mortales
(accidentes
de
auto)
o
conductas
parasuicidas
(abuso
de
alcohol
y
tabaco) aparecen en
el
estudio entre
las
30
Müller-Hohagen (1194) reflexiona sobre sulabor
como terapeuta frente a los ex-prisioneros de
KZ en Alemania Federal: "A nosotros los
'especialistas', puede aplicarse
el
juicio de
Epstein, según el cual
ni
como psicólogos
ni
como psiquiatras ni como psicoterapeutas
tendremos jamás acceso a esa 'caja de hierro', si
nos manejamos sólo con palabras, con
denominaciones.
.. y allí está la gran incógnita,
en qué medida tenemos nosotros algo más que
elderecho de ofrecer nuestra asistencia y ayuda,
siempre con la mayor cautela y sin ínfulas de
omnipotencia que pretende ver en la terapia 'el
causas de
muene
de los ex-prisioneros
como estadísticamente significativas.
~
por
otra pane, considerar que
si
bien los
sobrevivientes de
KZ
constituyen aún hoy
W1a población de riesgo en salud física y
mental,
también
debemos
mantener
presente que algWlos de ellos han sabido
crear condiciones de vida digna tras el
fuene trauma de la
muene
previsible en el
KZ30.
ad
3.
Eltrato psicosocial de sobrevivientes
de
KZ
tras 1945 en Alemania, Noruega y
Polonia.
Con
base en las fuentes de la literatura
científica expuestas en este anexo, se
presenta a continuación
W1a síntesis com -
parada de
la
situación médico-jurídica de
los ex-prisioneros de
KZ
en los tres países
del estudio.
(Ver
Tabla 3)
En
la
Tabla
3 Podemos apreciar los aspectos
más relevantes en el abordaje a la temática
en cada país en panicular. Es imponante
apreciar la interrelación entre el eventual
reconocimiento jurídico y sus consecuen-
cias en
la
autopercepeión de los afectados.
medio' a elegir. Corremos el riesgo de perseguir
a las víctimas y a sus decendientes con nuestra
terapia 'bien intencionada' y en el caso de que
se
nieguen.
..
los
calificamos como
no
cooperadores, como no confiables, como
'resistentes a la terapia', estigmatizándolos.
.. Las
víctimas y sus descendientes suelen temer la
reiteración de una dependencia, caer en una
entrega, estar expuestos y luego ser abandonados
al vacío. Esos temores tienen sus fundamentos,
no solo a causa del pasado. El presente también
suele ser muy difícil, aún hoy, o quizá otra vez
en un futuro." Comp.
130
MED UPB 23(2): 117 - 141
DIC2004
HüRACIO RlQUEL\1E U.
Tabla 3
31
Comparación sistemática del trato a
las personas afectadas por "Síndrome de
campo
de
concentración" en
las naciones de la postguerra: Alemania Federal, Nomega
y
Polonia (Riquelme, 1995)
Tema central
Definición
Causalidad
Caracterfsticas
Reconocimiento
Consecuencias
de investigac.
conceptual
especifica
básicas
jurídico
detectadas
(inicio)
de trabajo
reconocida
del sindrome
en afectados
(ano)
Alemania
"Experiencias
"Psiquiatría
Sl,pero
-Inseguridad
No, pero existen
Frecuente
Federal
psicopatoló-
de los
dependiendo
relacional
diversas leyes sobre
retraumatización
gicas y foren-
perseguidos
de múltiples
-Encapsulamiento
el trato a víctimas
de los afectados
ses en vlcti-
"Autores:
factores:
emocional, incluso
civiles
por actitudes de
masdeper-
v. Baeyer,
sfndromes
en el ámbito fntimo
apatla y arbitrariedad
secusión
~fner,
reactivos
-actitud disfuncional
de laadministración
nacional
Kisker.
anormales
frente al hábitat social
estatal. Pross (1985)
socialista y
Publicación:
frente a
-Cambios severos de
bajotensiones
1967
tensiones
personalidad
extremas
extremas
comparadas".
propias de
(Desde 1956)
la persecu-
ción
Noruega
"Patologla
del
-Efectos
Sí, en térmi-
Flsica: deterioro
Temporal: reacción
Sf,
por
decretode ley
campo
de
psicológicos
nos médicos
global de resisten-
iMlediata, meála1a
en 1968
concentración"
Ymédicos
yjurfdicos,
cia.Psfquica: Estadios
ytardfa
Directo en términos
(Desde
del
campo
fundamen-
de angustia crónicos,
(+de 15ai'los)
financieros. Personal
1955)
deconeen-
tadosdesde
pesadillas, depre-
en clara mejoría de
tración"
cada
siones. Acumulativo:
autoestima yde
Autores:
disciplina.
Sobre morbilidad &
presencia en la
Eitinger,
sobre mortalidad.
gestión social
SlrOmi.a.
Publicación
1961 & 1980
Pd:ria
-Aspectos
"Sfndrome
Sí, en térmi-
Física: Estado de
No, pero acción
Conflictos con la
médicos y
del campo
nos médico-
astenia progresiva.
social de autoayuda
primera
psiquiátricos
deconcen-
psiquiátricos
Psíquica: disturbios
(ej.: entre y para
administración de
del campode
tración"
duraderos de la
viudas, hijos y
postguerra.
concentración"
Autores:
personalidad.
sobrevivientes de
Ulteriormente,
(Desde 1958)
Glinska,
Acumulativo: Sobre
campos de coneen-
creación de nexos de
Kepinski,
morbilidad y sobre
tración
autoayuda y nichos en
RynLa.
mortalidad (1 ano
la atención de salud
Publicación
de KZ =4 anos en
estatal
1961-1985
condiciones
regulares)
31
Esta tabla fue realizada como condensación de
informaciones
y
síntesis temática para la
conferencia de los Institutos Goethe arriba
mencionada.
MED UPB 23(2): 117-141
DIC2004
131
LAMEDICINA BAJO EL NAZISMO: UNA APROXIMACIÓN mSTÓRICO-CULTURAL
Discusión general
Se
ha realizado hasta ahora
una
apro-
ximación
temática
y
existencial
a la
experiencia del campo de concentración.
En
términos de documentación personal
y desde el ángulo de testimonios y de
análisis fenomenológico, esta
gestión
explorativa demuestra que hay numerosa
y sólida información acercade una materia
declarada regularmente
como
incomu-
nicable.
Los métodos médicos y psiquiátricos para
abordar
el
tema del sufrimiento psíquico,
derivado de
la
estadía en
un
KZ,
varían
entre
las
tres sociedades de
la
postguerra
estudiadas. Aquí también
es
valioso
analizar
aquellos obstáculos epistemológicos que
surgen desde
las
costumbres del pensa-
miento tanto en comunidades científicas
como
en
las
sociedades
en
general.
También varía el trato jurídico y social
frente a los ex-prisioneros de
KZ
en
las
tres
sociedades.
Para este anexo,
se
deftnió como propósito,
dar curso a esta temática ejemplar
en
términos de análisis histórico yentregar así
elementos concretos para una discusión
sistemática,
tanto
sobre
un
tema
de
psicología/psiquiatría transcultural clásico
de nuestro siglo como sobre los efectos y
formas de tratamiento jurídico social de
la
traumatización psíquica y social de la
violencia organizada.
32
En términos epistemológicos se puede hablar
de un proceso de «escotomización sociocultural»
en la percepción de lo que fue la oposición
al
nazismo, esto es la gestación de "puntos ciegos"
para el tema específico y de un área de vacío
Disponemos
así
de
una
posición
privilegiada paraconstatar tanto
el
impacto
que significó la presencia social de los
sobrevivientes de
KZ
como de
las medidas
que
se
tomaron con relación a ellos, tras el
fm de
la
segunda guerra mundial: faci-
litando una reinserción activa a
la
sociedad
(Noruega), permitiendo condiciones para
una
existencia
de
"nicho
ecológico"
(Polonia) y continuando su degradación
social (Alemania Federal).
En
las tres
sociedades del estudio
hubo
esfuerws
profesionales
para
profundizar
en
el
conocimiento de las experiencias de la
represión nazi y sus efectos en
las
víctimas.
3.-
CRÍMENES
CONTRA
LA
HUMANIDAD
Y
OPOSICIÓN
MÉDICA
Hasta
el presente, la participación de
médicos en
la
era nazi ha sido investigada
de preferencia para aclarar
la
intronización
estructural de
la medicina por la domina-
ción nazi o
la
participación personal de
algunos de ellos
en
crÚllenes de lesa huma-
nidad. Así, el tema de conflictos éticos,
presentes
en
la mayoría de los médicos de
entonces,
se ha subordinado a un análisis
de
la
actividad médica como sistema y a
demostrar
la implicación
de
facto
de
algunos individuos. Esto crea
la impresión
de una ineluctable subordinación de la
medicina
al estado y de una obediencia
ineludible de los médicos
al
nazism0
32
.
conceptual y de análisis por parte de quienes
debieran tratar la materia. Ver: Riquelme, H.
(1994): Zonas de omisión perceptiva del niño
en América Latina: Temas de ética profesional
en una perspectiva sociocultural. En: Gibeni,
132
MED UPB 23(2): 117-141
DIC2004
Como
ello ciertamente
no
sucedió
en
forma tan absoluta, así como
es un interés
primordial nuestro ampliar el ámbito de
discusión habitual, trataremos aquí formas
activas y pasivas de protesta.
a)
Opositores
aislados
Un
magnífico
testimonio
sobre
esas
tendencias de subordinación y de haber
sido
«la voz en el desieno» se encuentra con
relación a
los
experimentos de congelación
con prisioneros. La enorme mayoría de los
médicos, a quienes entre 1942 y 1943
se
informó
de
los
resultados
de
los
experimentos, no puso objeción
ni
protestó
contra esos procedimientos claramente
criminales. Sólo Franz Büchner, patólogo
de
Friburgo,
que
en
ese
tiempo
se
desempeñaba como inspector de sanidad
de
la
Fuerza
Aérea y
participaba
en
experimentos
de
congelación
con
animales, informó posteriormente que, en
una
sesión de médicos de las Fuerzas
Armadas sobre el tema de los efectos del
frío, que tuvo lugar a [mes de 1942 en
Nuremberg,
él y
otro
colega
habían
protestado contra
la
"abyección moral" de
los experimentos realizados en Dachau y
habían criticado su 'insensatez científica".
Él había dirigido
su
crítica
contra
los
procedimientos completamente superficiales
de Rascher, quien
al
parecer también seguía
una estrategia ajustada exclusivamente a la
observación de resultados
al
azar
y,
por lo
tanto, no podía registrar los antecedentes
fisiológicos de verdadera significación
33
E. : La niñez y sus políticas. Buenos Aires: Ed.
.
Lozada(251-263). Y (1995): Latin America:
Human Rights and Zone of Omission
in
the
Perzeption of the Child.
In: P.
Riedesser, H.
HORi\CIO RIQUELME
U.
b)
Bloqueo
sistemático
de
la
oposición
Es
un
hecho incuestionable que para los
médicos era difícil oponer resistencia
al
régimen totalitario, en tanto que
las ideas
directrices de 'renovación nacional' habían
ganado
un
alto grado de adhesión en todos
los medios sociales de la Alemania de
ese
tiempo, incluidos
los
médicos. Con baseen
el intento de resistencia de médicos contra
el 'programa de exterminio', Mitscherlich
y
Mie1ke
exponen
un
cuadro ejemplar de
la
situación de entonces, en
la
cual
se
pone
de
manifiesto
con
toda
intensidad
el
compromiso personal de los panicipantes
y
la
presión situacional en la ejecución de
las disposiciones:
"Los procedimientos que, desde una parte hasta
acá y a través de asesinatos masivos, tenían lugar
en la acción de eutanasia, dan testimonio de
la
asfIxiante carga que debían soportar aquellos
médicos que estaban contra ella, pero que se
habíandecidido apennaneceren sus puestos para
salvar por lo menos a algtmos de los enfermos.
Ellos estaban enfrentados a múltiples coerciones
y un alto grado de incomprensión:
"1) Al dictado de la 'ordenanza del Führer'.
Así,
por ejemplo, el Prof. Creutz había logrado
elaborar un plan para impedir por completo el
desarrollo de la acción en la provincia de
Renania, en conjunto con los directores de
sanatorios y después de meses de trabajo. El 12
de febrero de 1941 llegó una comisión a las
ofIcinas del jefe ejecutivo provincial, quien
también había sido ganado para el plan de
bloqueo. Ella estaba compuesta por el Prof.
Heyde, director de la Sociedad de Trabajo del
Reich, y por los miembros dirigentes de la
Adam,
A.
Verderber, J. Walter
& H.
Riquelme
[editors] «Children
in
War and Persecution».
(130-133)
33
Ver: E Büchner, 1961, p. 151.
MED UPB 23(2): 117 - 141
DIC2004
133
L-\MEDICINA BAJO EL NAZISMO: UNA APROXIMACIÓN IDSTÓRICO-CULTURAL
Compañía para Transportes de Enfermos,
Tillmann y Vorberg. El jefe provincial, su vice
el Dr. Kitz y el Prof. Creutz, como jefe de sección
del Servicio de Salud, expusieron minuciosa-
mente sus razones para el rechazo de la acción.
De improviso, el Prof. Heyde sacó un escrito de
su bolsillo y lo pasó al jefe provincial,
conduciéndolo hacia un costado para que lo
leyera. El jefe provincial lo leyó, cambió de
color, durante un lapso quedó demudado y
finalmente declaró: 'Yo no lo sabía; bajo estas
circunstancias, no puedo neganne a entregar a
los enfeOllos'. Es prácticamente seguro que el
escrito era una copia del decreto del Führer del
1-IX.1939. Al efecto constata el Tribunal: 'Ya la
forma exterior del decreto: papel de carta
privada, ftOlla sin señalar la posición legal de
autoridad estatal, ausencia de contraftOlla del
ministro responsable y la no publicación oficial
contradicen de tal manera los usos regulares en
actos legislativos, aún los de ese tiempo; que
esta manifestación de la voluntad de Hitler, al
contravenir todas las disposiciones formales,
carecía en sí de cualquier poder legal'. Pero el
automatismo de obediencia al poder del Estado
anulaba ostensiblemente toda reflexión serena,
toda posibilidad de distanciarse, incluso en los
funcionarios que poseían tanta experiencia en
asuntos legales. De esta foOlla, los agentes de la
acción de eutanasia no
tenían mayores
diftcultades en cada reunión, como la aquí citada
como ejemplo. 'El delgado tabique que.
.. había
logrado levantar en largos meses de trabajo el
Dr. Creutz
entre los
miles de enfeOllos indefensos
y los inflexibles instigadores berlineses,
respaldados por todos los medios de poder de
un sistema estatal autoritario, se había derrum-
bado en pocos minutos al primer contacto con
el poder brutal que culminaba en el nombre
~olf
Hitler' (Tribunal de Jurados, Coblenza,
julio de 1950, 9/5 K1s 41/48).
"2) Los médicos se enfrentaban a concepciones
contradictorias sobre la eutanasia en su propio
medio. Los efectos del escrito de Binding y
Hoche del año 1920 ('la licencia para exterminar
vidas sin valor') ahora, bajo una ideología que
propendía a su aplicación sistemática, se ponían
de manifiesto con tinte funesto. Ya fuera por
razones oportunistas o de 'convicción', que en
todo caso estaban en contradicción absoluta con
la ética de la profesión médica, los patro-
cinadores y organizadores podían estar seguros
de encontrar un partidario de la eutanasia por
cada médico que presentara su renuncia
administrativa. Dos ejemplos de esto: 'El Prof.
Gundel, jefe de sección del Servicio de Salud de
Viena, rechazó a comienzos de 1940 realizar la
acción de eutanasia. A consecuencia de ello,
Berlín envió un comisario especial que dió curso
a la acción a través de médicos partidarios de la
eutanasia, de manera que, en corto tiempo, fue
exterminado el cincuenta por ciento del total
de enfeOllos mentales. El Dr. Romer, director
del establecimiento de Illenau en Baden, para
poder sustraerse de la acción en 1940, se declaró
enfeOllo y luego pidió ser jubilado anticipada-
mente, por lo que
fue
nombrado en su lugar, en
carácter interino, el Dr. Schreck, un partidario
de la eutanasia que había sido condenado a
presidio perpetuo por un jurado de Friburgo
por haber dado muerte a enfeOllos mentales. El
Dr. Schreck, en corto tiempo, logró exteOllinar
a todos los pacientes del establecimiento.
"No se puede hablar de solidaridad alguna entre
los médicos con relación a las normas hipo-
cráticas. Es digno de considerar cómo una
actitud aftOllativa frente a la eutanasia, la que se
definía como gesto de
preocupación
y
compasión, confluyera sin contradicción con el
más brutal desprecio por el destino de los
individuos y tal, en verdad, era la tendencia que
ya se podía apreciar en el escrito de Binding y
Hocher, al acuñar el término 'vidas sin valor',
una cúspide de monstruosidad del pensamiento
administrativo.
"3) Finalmente , los médicos se confrontaban
con una aquiescencia silenciosa y pasiva frente
al asesinato de los enfermos de parte de la
mayoría de los parientes. Esta disposición se
muestra 'con una claridad que espanta' durante
el proceso citado en la declaración de un médico
invitado como testigo, en la cual se dice que 'de
88 hombres y 80 mujeres, a los que debía
dárseles muerte, sólo 3 parientes reclamaron
frente a la eutanasia de sus deudos'.
134
MED UPB 23(2): 117 - 141
DIC2004
"Presentar una resistencia efectiva bajo estas tres
diferentes influencias, no sólo exigía valor
personal, sino también un alta solidez en la
propia escala de valores. El poder dictatorial se
derrumbó [aquí], pero no debe menos que
consternarque, después de esos horribles sucesos,
aún existan médicos -en todo el mundo- que
desean que la eutanasia se trate con seriedad
como
'un
problema más' "34.
Esta constelación de factores aclara
en
principio el porqué
es
más fácil investigar
el
grado
de
complicidad
ideológica e
implicación
directa
de
personas
e
instituciones en el curso de tales 'acciones
especiales', que localizar a los opositores
que actuaban entonces
como
'granos de
arena
en
la maquinaria', naturalmente en
un
ámbito de camuflaje y silencio.
En
consecuencia, existe
un
número mucho
mayor de fuentes documentales sobre,
por
ejemplo, la
forma
cómo
se llegó a la
''unificación'' de
las asociaciones de médicos
por
la Liga de Médicos N acionalsocialistas
Alemanes.
En
ese entonces, y utilizando
una fuerte propaganda y el
apa.~ato
de
terror del régimen nazi,
la
NDA
logró
congregar a muchos médicos
en
los seis
primeros años de su existencia: de los
50
miembros fundadores
en
1929 ascendió a
15.500en enero de 1935.
35
Paralelamente,
los miembros de aquellas organizaciones
que habían permanecido
en
la
oposición,
como
la Unión de Médicos Socialistas,
34
Ver: Mitscherlich y Mielke, op.cit., pp.229-230.
35
Cfr. G. Baader (1984): Die Medizin im
Nationaisozialismus: Ihre Wurzeln und die erste
Periode ihrer Realisierung 1933-1939. En:
Nicht millhandeln. Berlín.
36
Cfr. K.M. Pearle (1984): Árztemigration nach
1933 in die USA: Der Fall New York / en:
Med.hist.J. 19, pp.112-137.
HORACIO RIQUELME U.
fueron compelidos masivamente al exilio
mediante
persecuciones
raciales
o
políticas
36
A pesar de todo, hubo entre los médicos
actitudes de oposición y resistencia hacia
las
tendencias de asimilación que desa-
rrollaba el régimen nazi y que quisiéramos
aquí destacar, pues
por
lo
común
no
son
reconocidas como tales
37
c) Investigación concentrada
temáticamente
S. Fahrenbach ha tratado con dedicación
el «escotomizado» tema de
la oposición de
médicos al régimen nazi. A pesar de que
algunas de
las categorías empleadas por
ella, así como sus interpretaciones, están
insertas
en
el
estilo habitual de investigación
de
la ex-RDA, el resultado de su pesquisa
es muy concreto y rico
en
conclusiones
38
Para caracterizar
las
diferentes formas de
oposición activa y pasiva
al
régimen nazi
entre los médicos, esta autora diferencia
37
En relación con la complicidad pasiva en
acciones que debían conducir a liberar del
servicio militar, plantean Riedesser y Verdeber:
«Nosotros mismos no pudimos encontrar
ninguna fuente de ese tiempo de la cual fuera
deducible que los médicos militares se hubiesen
opuesto a tales órdenes. Sin embargo,
seguramente hubo actividades subrepticias de
médicos, cuyas historias estarían todavía por
escribirse. Así, por ejemplo, se puede ver en la
novela de Peter Barnm «Die unsichtbare FIagge»
(La bandera invisible) que algunos médicos
'cerraban un ojo' en caso de automutilación".
Op. cit., p. 34.
38
Sobre las virtuales consecuencias de actos de
oposición de médicos durante el nazismo
plantea: «Se conocen acciones aisladas, en las
cuales médicos que estaban oficialmente al
MED UPB 23(2): 117-141
DIC2004
135
L-\MEDICINA BAJO EL NAZISMO: UNA APROXIMACIÓN HISTÓRICü-ClJLTURAL
entre una oposición antifascista y una
actitud pro hwnanista.
En
ello distingue
tres grupos:
"El primer grupo estaba constituido por
médicos que seguían normas de conducta
humanista
y;
por eso, entraron en contradicción
con el poder político dominante. Por 'actitud
pro humanista' de médicos se entiende aquítodo
tipo de acciones dirigidas contra detennmadas
reglas o decretos legales del Estado fascista, de
valor sobre todos para el área médica. Podía
tratarse de actitudes de rechazo parcial, como
contra el asesinato de pacientes mentales,
protestas contra la legislación racial
y
otros
programas nazis, negarse a participaren crímenes
en la medicina, recibir
y
proteger a perseguidos
políticos o raciales, etc. La motivación para una
acción
tan
altamente digna de reconocimiento
se basaba por lo común en un compromiso con
ideales del humanismo burgués, en convicciones
religiosas
y en
el reconocimiento de normas
tradicionales de ética médica, es decir, en la
preservaciónde la escala de valores de orientación
que [en los hechos] había sido derogada por el
régimen fascista. Esta oposición puntual o
parcial consistía en una crítica en detalles, no al
sistema.
..
"Un segundo grupo, estaba igualmente
impregnadode ideales humanistas pero, además,
servicio del estado fascista, por razones
humanitarias, se manifestaron en contra de
acciones planeadas por autoridades del gobierno.
El Dr. WJ1helrn Hagen, médico funcionario en
Varsovia y director de distrito del comité de tu-
berculosis en laGobernación General [territorios
polacos ocupados], en carta dirigida a Hitler
del
7-XI1
-1942 se expresó en contra de lamuerte
planeadade lUlOS70.000 polacos. Cuán peligroso
era una acción de este tipo para el afectado,
muestra el hecho de que el Reichfúhrer-SS
Himm1er qlÚsO 'ingresar' al Dr. Hagen a un
campo de concentración a causa de sus ideas,
que ponían en peligro al Estado; aparentemente
desistió de ellopor recomendación del Dr. Conti.
No obstante, esto no debe ofuscar la vista al
de un pensamiento liberal burgués consciente.
De ello surgen formas más abarcadoras en su
accionar, un cierto grado de organización que
no era posible en el primer grupo. El grupo
berlinés 'Tío Emilio' [Onkel Emil] puede ser
mencionado como ejemplo de este tipo de
oposición.
"[Para el tercergrupo].
.. era característico, junto
al ethos médico, una visión política de causas
y
contenidos del fascismo. La expresión más clara
de
esta posición la encontramos
en la
participaciónde médicos en
grupos
organizados
de resistencia antifascista.
..»39.
En
su investigación,
la
autora tropieza con
figuras contradictorias y a veces
con
circunstancias para ella inefables pues, a
muchos médicos les parecía completa-
mente compatible mantener una actitud
personal de apoyo a personas perseguidas
por
el
régimen nazi y ser
leales
a
la nación
alemana (como ella
se
entendía durante
la
era nazi):
«Un caso ejemplar, de lo complicado que significa
valorar esto, puede ser la persona del Dr. Schede
-desde el1-X-1923 profesor de ortopedia en la
Facultadde Medicina de Leipzig
y
luegoen 1929
hecho de que los médicos que mostraron estas
actitudes de protesta, estaban por lo demás y
sin lugar a dudas insertos en el sistema y en
general no debían temer sanciones que pusieran
en peligro su vida, como lo demuestran nume-
rosos ejemplos.» Ver: S. Fahrenbach (1989):
Erscheinungsformen und Motive progressiver
Haltung deutscher Árzte in der Zeit des
Faschismus. En: A.Thom; G.I.Caregorodcek:
Medizin lUlterm Haken¡creuz, p.445.
39
La autora se refiere también a los límites poco
nítidos de esta clasificación: «Una división de
este tipo no debe ser entendida en forma rígida.
En los acontecimientos históricos reales
dominan transiciones tanto del primero hacia el
segundo como también delsegundo hacia el ter-
cer grupo.» Ibídem, p.436.
136
MED UPB
23(2):
117-141
DIC2004
catedrático en la misma Universidad. En el
proceso de desnazificación, la Comisión Especial
del Bloque Antifascista-Democrático de Sajonia
le
confirmó, ya el 24-IV-1946, que él había
impedido la esterilización forzada de personas
nacidas con luxación de cadera y pié equino.
Cuando en 1935 -en el contexto de la 'Ley para
el Restablecimiento del Estatuto de Funcionario
Profesional' (después que
le
fuera retirada
temporalmente la primera orden de anulación
de 1933)- al médico jefe de la clínica, profesor
titular Dr. Ernst Bettmann, le fue anulado el
permiso para ejercer como docente en la
Universidad, éste fue apoyado por el Prof.
Schede para que reconstruyera su existencia en
Nueva York: Bettmann emigró de Alemania en
1937, debido a su origen judío. Tales actitudes,
dignas de reconocimiento, se unían, sin embargo,
en el E Schede -como en muchos renombrados
profesores universitarios de medicina alemanes-
con declaraciones de apoyo a la política fascista
de 'renovación nacional emitidas por él como
presidente
de
la
Sociedad
Ortopédica
Al
emana
"40.
Además,
la
autora muestra a otros cuyas
formas de oposición tenían una estructura
de mayor nitidez:
"De manera diferente se comportó el Prof. Rainer
Fetscher, suspendido de su cargo de docente en
el Instituto Pedagógico de Dresden en 1933.
En 1934 abrió una consulta donde, por una
parte, atendía a antifascistas que habían estado
prisioneros en campos de concentración
y,
por
otra tuvo el valor -extraordinario para esos
tiempos- de certificar las lesiones recibidas por
un ex-prisionero en los campos de concentración
de Hohnstein y Konigstein-Halbestein»41.
La autora dedica
un
amplio espacio a
determinados grupos,
en
los cuales la
oposición
se
desarrolló con base en una
clara defInición de tareas:
40
Ibídem., p.438.
41
Ibídem, p.438.
HüRACIü RIQUELME U.
«Pero hubo personas entre los médicos que se
colocaron de parte de los perseguidos raciales.
En la Primera Sección de Medicina Interna del
Hospital de Moabit fue éste el campo de
actividades más importante cubierto por los
opositores al nazismo, allí reunidos a mediados
de los años treinta. A ellos perteneció Georg
Groseurth, médico asistente llegado a la clínica
en diciembre de 1934. Al comienzo, este
pequeño grupo se planteó tareas de carácter
exclusivamente humanitario. Se preocupó de
personas de creencia judía, a las que escondió,
procuró cartas de alimentos y proveyó con
pasaportes 'arios' falsificados para facilitarles la
fuga de Alemania. Los miembros del grupo
utilizaron con frecuencia la clínica como lugar
de estadía protector.
.. también mantuvieron
relaciones con el Círculo de Confianza Mutua
Antifascista' de la Sección de Neurología de la
Clínica de Moabit, donde especialmente el
médico jefe Max Burger y el médico asistente
Dr. Hermann Hilterhaus actuaban como
obstructores de la esterilización forzada.
..
corrigiendo diagnósticos (conducentes a la
estirilización forzada) en sus informes médicos
del tipo 'demente de nacimiento' o 'epiléptico
de nacimiento', hecho por los médicos del
servicio, clasificando las enfermedades como
adquiridas, con lo cual le evitaron a muchas
personas esa intervención inhumana"42 .
El
trabajo
de
investigación
de
S.
Fahrenbach pone de manifIesto cómo
la
actuación
por
convicción religiosa traspasa
a
veces
la
frontera de
la «oposición interior»
hacia la «resistencia pasiva». Es lo que
muestra la historia del grupo resistente
«Rosa Blanca»
[Weise
Rose] de Munich al
cual pertenecieron los hermanos Scholl
(Hans Scholl era estudiante de medicina),
los estudiantes de medicina Willi Graf,
ChristofProbst yAlexander Schmorell,
así
como
el
profesor de psicología y mosofía
KurtHuber:
42
Ibídem, pp.339-340.
MED UPB 23(2): 117-141
DIC2004
137
L\~fEDICINA
BAJO EL NAZISMO: UNA APROXL\1.ACIÓN HISTÓRICO-GlJLTURAL
«Los volantes escritos desde 1942 por el grupo
muniqués, sobre todo por H. Scholl y A.
Schnorell, provocaron gran sensación. EI! ellos,
los estudiantes criticaban no sólo al fasCISmo y
su política de guerra, sino que
llam~~an
a la
resistencia.
.. Los resultados de la act1Vldad de
los estudiantes muniqueses, de los cuales Hans
y Sophie Scholl y Chistof Probst fueron
ejecutados el 22-II-1943 (A. Schnorell y
K.
Huber fueron asesinados poco después) alcanzó
también a Saarbrucken y Friburgo (a través de
W.
Gras), a Berlin y a Hamburgo (a través de
los estudiantes de química Hans Liepelt y Traute
Lafrenz). Un efecto importante alcanzó el
volante de enero de 1943 titulado 'Llamado a
todos los Alemanes' que abarcó una área mucho
mayor que el ámbito de Munich y que, por
ejemplo, impresionó
tan
'pr~~~ame~t~
,a los
miembros del grupo berlines Tio Emilio que
lo multiplicaron y repartieron, escribiéndolo a
mano.
.. En el grupo 'Tío Emilio' se demuestra
también cómo el humanismo religiosamente
fundamentado podía, en un Estado tan
inhumano, conducir a actividades y fonnas que
iban mucho más allá de la simple protesta.
..
Ruth
Andreas Firscher.
.. en su diario de vida, el
16-IV-1945, expresóen cierto modo los
mo~vos
de fondo para la actividad de ella y sus anugos
'Ninguno de nosotros perteneció nunca a un
partido político. Siempre queríamos ser sólo
seres humanos'. El motivo para la asociación de
los animados por los mismos sentimientos
(~n
'Tío Emilio') fueron los sucesos y consecuencias
de la llamada 'Noche de los Cristales', el9 y 10-
XI-1938.
Y
así, los primeros actos de apoyo se
dirigieron a personas escondidas por motivos
raciales.
.. Los médicos del grupo ayudaron,
simulando enfennedades o dando diagnósticos
falsos en los certificados médicos, a muchos
trabajadores de la industria
d~
armament~s.
y
sabotearon el trabajo forzado asi como el serviCiO
en la milicia y el servicio militar, mediante la
necesaria e inherente exención de trabajo para
los afectados.
..
»43.
La autora también llama
la
atención sobre
la negación u olvido de la labor silenciosa
de oposición de algunos médicos. Esta
evidente «escotomización» de
la resistencia
como
actitud
frente al régimen nazi,
conduce aún
hoya
crear ronas de omisión
perceptiva para clasificar y comprender
la
resistencia clandestina en esa época:
"Junto a estos médicos que actuaban en grupos,
existió también un número alto de médicos -
que por cierto, hasta ahora
~o
ha sido
considerado suficientemente- que, Slll mantener
relaciones estrechas con los que pensaban en
forma semejante, trataron de pennanecer fieles
a su juramento médico y a sus sentimien.tos
humanitarios. Para eso pasaron con frecuencia a
una actitud de 'emigración interna' y de acción
directa. En
la
mayor parte, sus actividades fueron,
sin embargo, temporalmente
limitada~
y, a
menudo relacionadas sólocon unadeterrnmada
parte del aparato de poder fascista. Hacia fmes
de la guerra, se fortaleció crecientemente la
resistencia de estos médicos en contra de las
órdenes de 'aguantar, de destruir y devastar sin
sentido"44.
d) Trabajo oculto
de
resistencia
Tomando
como
ejemplo el programa
"Exterminio
de
vidas
sin
valor",
Mitscherlich y Mielke
documentan
la
posición
opositora
de
médicos
que
actuaban en
las
sombras:
"La resistencia por convicción en la mayoría de
los psiquiatras hacia ese 'hito de
progr~o
en
~a
psiquiatría' y los intentos de ellos para lIDpedir
el traslado de los enfennos, después de que la
conducta del personal de la 'Compañía de
Utilidad Pública para el Transporte' -fonnado
en su mayoría por círculos cercanos a las
SS-
hubiera concitadosu desconfianza, se desprende
muy bien de un informe
ofi~ial
fr~cés
..
Este
informe fue producto de lllveStlgaclOnes
realizadas durante seis meses y resume los hechos
que habían tenido lugar en Wurtemberg y
Baden. En él se dice:
43
Ibídem, pp.441-442.
44
Ibídem, p.445.
.....
138
MED UPB 23(2): 117 -
141
DIC2004
'Este plan monstruoso es sinónimo de hipocresía
y mendacidad. En forma persistente se trató de
camuflarlo, al mismo tiempo que se tomaba por
mentecatos a los parientes de los enfermos y a
los médicos.
'Cuando ya no cabían dudas acerca del carácter
de estos traslados, empezó a producirse una gran
agitaciónen círculos de psiquiatras.
Los
médicos
de hospital se dirigieron atodos lados, esperando
contar con comprensión. 'Pero las universidades
permanecieron mudas, los directores de rona
convirtieron, mediante amenazas, el mantener
el secreto en obligación, los tribunales se
mostraron impotentes. Sólo sectores eclesiásticos
yel Ejército intentaron actuar directamente para
tratar de dominar la creciente intranquilidad
entre la población de estas provincias, en la que
había prendido un gran miedo.
'Conocemos la lucha que se ha iniciado en
diferentes universidades contra esta nueva
doctrina. Personalidades de mucho prestigio
científico son despedidas constantemente y
desaparecen en el anonimato
y,
de esa manera,
se les neutraliza
"45.
Ambos autores entregan algunos ejemplos
de este rechazo público y fundamentan el
final
abrupto
de las medidas
para
el
"Exterminio de vidas sin valor":
"El Prof. Büchner de Friburgo, trató el tema de
la ética médica en una ponencia presentada en
la Escuela de Educación Popular, en Friburgo
del
Brisgau el
18-XI-1941,
rechazando
profundamente las ideas sobre eutanasia.
Algunos psiquiatras, entre ellos el Prof. Kurt
Schneider,
renunciaron
a
hacer
nuevas
publicaciones de su disciplina.
"Hitler se doblegó a la presión de esta opinión
pública que había surgido de manera imprevista,
impartiendo oralmente, en su cuartel general en
agosto de 1941, la orden a Karl Brandt de que
él, a su vez, ordenara 'parar la acción de
eutanasia'. Karl Brandt transmitió la orden por
teléfono a Philipp Bouhler. No se encontró
ningún documento escrito sobre esta 'caída de
HORAero RIQUELMEU.
telón' y parece que nunca la ha habido. De los
testimonios de diferentes testigos se puede
deducir que, realmente, en el otoño de 1941
(en los establecimientos mencionados).
.. fue
interrumpida la muerte de enfermos mentales
mediante
gas"46.
Este ejemplo ilustra la necesidad básica del
régimen nazi de apoyarse
en
persona-
lidades profesionalmente competentes y
que gozaran de reconocimiento social,
ya
que
se
pudo cometeren su seno delitos sin
tasa ni medida, sólo
en
tanto
que
la
legitimidad
del
régimen
se
mantuvo
incuestionada.
Desde
la
perspectiva actual, parece atrevido
considerar qué hubiera sucedido
si
en ese
tiempo hubiera existido menos obediencia
ciega y más autonomía ética entre los
médicos.
Este
subcapítulo
sobre
la
oposición médica debería hacer manifiesto,
sin
embargo,
que,
incluso
bajo
las
condiciones ineluctables del período nazi,
hubo
personas
que
no
dudaron
en
manifestar
«Epur
si muove»
(<<Y,
sin
embargo,
se
mueve»),
oponiéndose
activamente
al
terror totalitario.
4.- COMENTARIO
Durante el nazismo, como nunca hasta
entonces,
la
medicina
sirvió
como
instrumento aquiescente de una estrategia
global de subyugación, dirigida tanto a
los
pueblos sometidos
por
las
armas como
hacia
la
propia población alemana.
45
Mitscherlich y MieIke, op.cit., pp.204-205.
~
Ibídem.
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LAMEDICINA BAJO EL NAZISMO: UNA APROXIMACIÓN mSTÓRICO-CULTURAL
Desde el seno de
la ciencia médica, el terror
adujo argumentos de pretendido valor
científico para legitimar
el
exterminio de
"vidas
sin
valor"
y
se
desarrollaron
experimentos con seres humanos sobre
la
base de
una
"racionalidad
al fin del
tiempo".
En
ambos aspectos,
los
médicos
participantes parecían estar liberados de
todo principio de ética médica
al
participar
en
la
administración sistemática del arte de
matar. De ello surgió una topografIa del
terror
bien definida,
con
sistemas de
"transporte
y
distribución",
para
la
exterminación de pacientes
y
que además
tomó
cuerpo
concreto
en
campos de
concentración,
donde
tenían
lugar
"experimentos terminales", sustentados en
principios
de
una
pseudo
libertad
académica
y
teniendo
como
meta
un
pretendido progreso del conocimiento
científico.
Frente a la amplia gama de delitos de lesa
humanidad en
la
era nazi, parecen perder
sentido
las
categorías usuales para juzgar
éticamente
actividades
médicas
y
científicas.
No
solamente los ejemplos
concretos de este quehacer
-con
su total
desprecio a lo humano- superan cualquier
imaginación
y
hacen aparecer
al
mismo
«infierno de Dante como una comedia»
47;
del mismo modo, la
virtual
consideración
de factores atenuantes de responsabilidad
en el sentido de "situaciones límite" tales
como
la
mentada "guerra total", parece
fuera de lugar, para explicar
la conducta de
los médicos
y
científicos implicados, pues
hasta el fmal
se
dispuso en esta área de
47
Cfr. con
10
registrado en
el
diario de Kremer
el
2-IX-1942; cit. en: Chr. Pross, G. Aly, op.cit.,
p.298.
actividades de una posición preferencial
y
de estructuras funcionando sin interrup-
ción. Parece ser que,
al contrario, tales
condiciones
de
poder
sin
límites
condicionaron
la tentación faústica en los
médicos participantes
y
abrieron camino a
una energía criminal propia. Sin embargo,
es
preciso considerar lo ocurrido en su
dimensión propia, no como eventuales
"accidentes de la historia" sino como
acontecimientos específicos, con lógica
propia
y
de emulación posible, también en
otras áreas de
la praxis
y
la pesquisa médica.
Para este estudio sobre
la
medicina bajo
la
dominación nazi era fundamental guiamos
por
la
cuestión
"¿Qué
hubo
y
cómo
sucedió?";
es
suficiente entonces constatar
que existieron médicos
y
científicos que
pusieron sus conocimientos
y
aptitudes
al
servicio de
un
aparato de poder consi-
derado como trascendente
y
al
hacerlo
rompieron con todas
las
convenciones
éticas en vigor.
En
la actualidad
y
enfrentando múltiples
ejemplos de praxis médica cómplice en
delitos de
lesa
humanidad por participación
directa o encubrimiento, surgen voces
críticas apuntando a
la
creación de una
instancia
de
control
y
juicio
ético
permanente
48
,
así como elaborando
las
categorías de análisis pertinentes
49
48
Véase: M.A Grodin et al. (1993): Medicine and
Human Rights. A Proposal for Internacional
Accion. En: Hasting Center Report 23, No. 4:
8-12
49
Ver H. Riquelme (1997): Medical Ethics and
Human Rights in South America. En: U.
TrohIer
&
Sto R eirerTheil: Ethic Codes in M edi-
cine, op. cit. (332-352)
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Tomar
la perspectiva de las víctimas, como
exige
Dan
DinerS°,
hace imprescindible una
descripción directa de tales experimentos
y arbitrariedades
con
seres
humanos:
cuando
la
realidad supera
la
peor fantasía,
se hace imprescindible conocer esa realidad
en forma sobria y directa.
En
general,
podemos
afirmar
que
las
investigaciones
realizadas
sobre
esta
"medicina sin humanidad", han influido
profundamente en nuestra visión actual. El
conocimiento adquirido sobre experimentos
con
seres
humanos
en
campos
de
concentración
y
sobre
exterminio
de
50
Cfr. D.Diner (1991): Die WahlderPerspektive.
Bedarf es einer besonderen Historik des
Nationalsozialismus? En: HamburgerInstitut fi.ir
Sozialforschung.
W.
Schneider
(Ed.):
Vernichtungspolitik. pp.65-76.
HORACIO RIQUELME
U.
"existencia
lastre"
ha
agudizado
la
percepción de lo "inimaginable" en la
investigación y práctica médicas. Aunque
hoy estos acontecimientos parezcan surgir
de un pasado muy distante
y,
por lo tanto,
difíciles de reconocer y de comprender en
su
cabal
dimensión,
constituyen,
no
obstante, una parte decisiva de
la
historia
de la medicina. Sólo considerar como
posible tal ruptura de límites éticos -sin
tapujos moralizantes
ni
falsos pudores-
puede ayudar a que
la
tendencia a emular
tales desacatos
no
gane terreno con base
en una pura y simple ignorancia._
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