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Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal
anales de psicología,
2012, vol. 28, nº 3 (octubre), 1003-1010
© Copyright 2012: Servicio de Publicaciones de la Universidad de Murcia. Murcia
(España)
ISSN edición impresa: 0212-9728. ISSN edición web (
): 1695-2294
- 1003 -
Neurobiología de la hipnosis y su contribución a la comprensión de la cognición
y la conciencia
Andrés Canales-Johnson
1
,
Renzo Lanfranco
1, 2
, Esteban Vargas
3
y Agustín Ibáñez
1, 4, 5
1
Laboratorio de Neurociencias Cognitivas y Sociocognición, Universidad Diego Portales, Santiago (Chile)
2
Programa de Magíster en Ciencias Médicas Mención Neurociencias, Universidad de Chile
3
Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Chile
4
Laboratorio de Psicología Experimental y Neurociencias, Instituto de Neurología Cognitiva (INECO); e Instituto de Neurociencia, Univ. Favaloro, Buenos Aires (Argentina)
5
Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), Buenos Aires (Argentina)
Resumen:
El creciente interés por el estudio científico de la conciencia y
el actual desarrollo de herramientas de neuroimagen han permitido investi-
gar los correlatos neurobiológicos de la hipnosis y validar su utilización en
el estudio de fenómenos neurocognitivos normales y patológicos. Experi-
mentalmente, se han comenzado a testear teorías que postulan que la hip-
nosis correspondería a un estado de conciencia neurofisiológicamente dis-
tintivo (‘teorías del estado’), y teorías que postulan que la hipnosis sólo r
e-
presentaría diferente cambios neurofisiológicos asociados a sugestiones
específicas, sin constituir un estado de conciencia (‘teorías del no estado’).
En este trabajo, se revisan críticamente ambas teorías, discutiendo sus ca-
racterísticas principales, describiendo la evidencia neurofisiológica asociada
a cada teoría, y analizando el estado actual del debate entre ambas. Eviden-
cia experimental creciente apoya la idea de que un estado de conciencia
hipnótico involucraría principalmente regiones como la corteza cingulada
anterior y la corteza frontal dorsolateral, así como un patrón de conectivi-
dad cortical funcional disminuido. Asimismo, se concluye que la sugestión
hipnótica ha permitido comenzar a comprender diversos procesos neurop-
sicológicos normales y patológicos. Finalmente, se plantea que la evidencia
neurofisiológicas actual todavía resulta insuficiente para resolver el debate
entre teóricos del estado versus del no estado.
Palabras clave:
Correlatos cerebrales de la
conciencia; Estados de con-
ciencia; Hipnosis; Sugestión; Teorías de estado y no estado.
Title:
Neurobiology of hypnosis and its contribution to the understanding
of cognition and consciousness.
Abstract:
The growing interest for the scientific study of consciousness
and the current development of neuroimaging tools have allowed to inves-
tigate the neuronal correlates of hypnosis and to expand its scope to assess
normal and pathological neurocognitive phenomena. At an empirical level,
theories that postulate hypnosis as a neurophysiological distinctive state of
consciousness (‘state theories’), and theo
ries that claim that hypnosis
would just represent different neurophysiological changes associated to
specific suggestions without no change in the state of consciousness
(‘non
-
state theories’); have both been assessed. In this work, these two
theories are critically reviewed, their main features are discussed and their
neurophysiological evidence is described. A growing body of evidence
supports that a hypnotic state of consciousness involves mainly the ante-
rior cingulated cortex and the dorsolateral frontal cortex; as well as a pat-
tern of attenuated cortical functional connectivity. Also, we concluded that
hypnotic suggestions have allowed a better comprehension of a diversity
of normal and pathological neuropsychological processes. Finally, we
stated that the neurophysiologic evidence until now is still insufficient to
solve the debate between state and non-state theorists.
Keywords:
Cerebral correlates of consciousness; States of consciousness;
Hypnosis; Suggestion, theories of state and non-state.
Introducción
La hipnosis, desde su difusión en el siglo XVIII por Franz
Anton Mesmer, no se ha encontrado libre de controversias.
Se la ha relacionado con supuestas propiedades magnéticas
de los cuerpos (Tortosa, González-Ordi, Miguel-Tobar,
1999), con rasgos patológicos de la neurosis (Mesmer, 1931),
con una especie de sueño nervioso (Braid, 1843) y con cierta
capacidad de la conciencia para recibir sugestiones (Liébe-
ault, 1891). Con el avance de los siglos algunas de esas teor-
ías fueron desechadas, mientras que otras fueron perfeccio-
nadas. Durante el siglo XX el ingreso de la hipnosis al estu-
dio científico llevó a un avance en su comprensión, propi-
ciando diversos desarrollos teóricos y científicos para inves-
tigar el fenómeno a nivel neurobiológico. Si bien la misma
ha sido definida de maneras muy distintas a lo largo de su
historia, actualmente se entiende como el procedimiento du-
rante el cual
“…una persona (el sujeto) es guiada por otra
persona (el hipnotizador) para responder a sugestiones que
implican cambios en su experiencia subjetiva, alteraciones en
la percepción, sensación, emoción y/o conducta”
(Green,
Barabasz, Barrett, Montgomery, 2005).
Dirección
para
correspondencia
[Correspondence
address]
:
Andrés Canales Johnson. Laboratorio de Neurociencias Cognitivas y
Sociocognición, Universidad Diego Portales, Vergara 275, Santiago
(Chile). E-mail:
andres.canales@mail.udp.cl
El fenómeno hipnótico ha sido abordado por diferentes
modelos conceptuales. Por un lado, existe la distinción entre
modelos intrapersonales
, los cuales centran la importancia en los
rasgos y estados internos de la persona para explicar el
fenómeno hipnótico; y,
modelos interpersonales
, los cuales cen-
tran la explicación del fenómeno en los aspectos sociales de
la relación hipnótica (Yapko, 2008). Otra forma de diferen-
ciar los modelos es según la cantidad de factores que inclu-
yen; si
un factor
(Edmonston, 1981) o
diversos factores
(Kirsch y
Lynn, 1995). Otra clasificación distingue entre
planteamientos
cognitivo-conductuales
y
planteamientos psicosociales
(Spanos y Cha-
ves, 1989; Spanos, 1986; Spanos, 1994). También podemos
encontrar la ya clásica distinción dicotómica de
teorías del es-
tado
versus
teorías del no-estado
(Hilgard, 1973; 1990; Fellows,
1990; Lynn, Vanderhoff, Shindler y Stafford, 2002). A groso
modo, todas estas distinciones pueden ser clasificadas en dos
grandes grupos: las teorías que explican el fenómeno de la
hipnosis como propiedades de un
estado
de conciencia (Spie-
gel y Spiegel, 1978; Erickson, 1980; Kallio y Revonsuo,
2003), y las teorías que explican el fenómeno de la hipnosis
como producto de
sugestiones
que dependen de variables psi-
cosociales como las expectativas, creencias, motivaciones,
imaginación y fantasías del sujeto (Jara y Martínez, 1999;
Spanos, 1986; Lynn et al. 2002; Barber, 1969; Kirsch y Lynn,
1995; Kirsch, 1999; Lynn y Rhue, 1991).
En paralelo con el desarrollo teórico, el número de in-
vestigaciones vinculadas al estudio de los correlatos neuro-
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nales del fenómeno hipnótico ha aumentado progresivamen-
te durante los últimos años (Gruzelier, 1999; Oakley y Halli-
gan, 2009; De Pascalis, 1999). En parte, esto se debe al pau-
latino reconocimiento de la hipnosis como un fenómeno real
y, por tanto, susceptible de ser estudiado neurobiológica-
mente (Jamieson, 2007). Además, dentro de la neurociencia,
el desarrollo de nuevos enfoques teóricos y metodologías
que incorporan aspectos biopsicosociales y aproximaciones
multinivel en el estudio de la cognición y la conciencia (Ibá-
ñez y Bekinschtein, 2010; Barutta, Aravena y Ibáñez, 2010;
Barutta, Gleichgerrcht, Ibáñez, 2010; Barutta, Hodges, Ibá-
ñez, Gleichgerrcht, Manes, 2010; Cosmelli y Ibáñez, 2008;
Ibáñez, 2007a,b; Ibáñez y Cosmelli, 2008) han propiciado
una aproximación neurocognitiva de la hipnosis (Raz y Sha-
piro, 2002). Metodológicamente, ello se ha traducido en la
utilización de herramientas como la neuroimagen (fMRI,
PET) y el análisis de señales electromagnéticas (EEG,
MEG) para estudiar la hipnosis (McGeown, Mazzoni, Ven-
neri y Kirsch, 2009; Cojan et al. 2009; Derbyshire, Whalley,
Stenger, Oakley, 2004; Fingelkurts, Fingelkurts, Kallio y Re-
vonsuo, 2007; Kallio, Revonsuo, Laurema, Hamalaienen y
Lang, 1999; Katayama et al. 2007; Mendelsohn, Chalamish,
Solomonovich y Dudai, 2008; Raij, Numminen, Narvanen,
Hiltunen y Hari, 2005; Raz y Shapiro, 2002; Rainville, Hof-
bauer, Bushnell, Duncan y Price, 2002; Rainville et al. 1999;
Kosslyn, Thompson, Constantini-Ferrando, Alpert y Spiegel,
2000). Por su parte, modelos recientes que explican la cogni-
ción y la conciencia como estados
emergentes
de múltiples y
diversas regiones cerebrales funcionalmente coordinadas
(Barutta et al. 2010a; Edelman y Tononi, 2000) han estimu-
lado la conceptualización de la hipnosis como un
estado de
conciencia
. Esto es, un estado cerebral
neurofisiológicamente
específico y diferente de otros estados de conciencia tales
como la vigilia o el sueño (Gruzelier, 2005; Pekala y Kumar,
2007). Sin embargo, esta perspectiva ha encontrado oposi-
ción en la idea de que la hipnosis no representaría un estado
de conciencia, sino que correspondería a distintos cambios
neurofisiológicos derivados de
sugestiones
particulares (Lynn,
Kirsch y Hallquist, 2008).
Dada la aún incipiente literatura que vincula el desarrollo
teórico con la evidencia empírica en hipnosis, el objetivo de
este texto es analizar las teorías más relevantes en hipnosis y
su evidencia experimental. Para esto, se analizan las carac-
terísticas principales de la teoría de estado y de no-estado,
describiendo la evidencia neurofisiológica y elaborando al-
gunas consideraciones críticas al conflicto entre ambas teor-
ías.
Teorías de estado: la hipnosis como estado de
conciencia
Durante los últimos 50 años, la pregunta de si la hipnosis
constituye o no un estado de conciencia representa un inter-
rogante fundamental del área. Específicamente ¿como se
explican los cambios subjetivos durante la hipnosis? Los teó-
ricos del estado (Kallio y Revonsuo, 2003) piensan que el
fenómeno hipnótico requiere de una alteración de la estruc-
tura, y no meramente, del contenido de conciencia. Sin em-
bargo, ¿qué constituye cerebralmente un estado de concien-
cia y cómo podría éste medirse? Existe relativo consenso en
que un estado de conciencia podría definirse como un
patrón discreto de interacciones neuronales que involucra
múltiples regiones cerebrales (Barutta et al. 2010a; Edelman
y Tononi, 2000). La tarea experimental se ha enfocado en
correlacionar cambios en la experiencia consciente con cam-
bios en la actividad de estructuras neuronales específicas du-
rante
hipnosis neutral.
Entenderemos a esta última como la
condición que surge cuando el hipnotizador induce la hipno-
sis
sin
sugerir posteriormente cambios en las percepciones de
los sujetos (Yapko, 2008), para así poder determinarse los
correlatos neuronales del estado hipnótico
per se
. A conti-
nuación se describe evidencia neurofisiológica durante hip-
nosis neutral que apoya la teoría del estado hipnótico.
Correlatos neurobiológicos del estado hipnótico
McGeown et al (2009) mostraron con fMRI que la acti-
vación de la regi
ón anterior en la denominada “red por d
e-
fecto” disminuye durante la hipnosis neutral en sujetos alta,
pero no bajamente hipnotizables. La “red por defecto”
co-
rresponde al conjunto de áreas cerebrales que se encuentran
activas en ausencia de actividad objetivo-dirigida (Mason et
al. 2007). La disminución de actividad fisiológica en esta red,
en toda su extensión (i.e. región anterior y posterior) ha sido
observada sólo durante tareas atencionales dirigidas por
estímulos externos, agregándose a ello un consecuente in-
cremento de actividad en regiones cerebrales vinculadas con
la tarea atencional misma (Mason et al. 2007). Interesante-
mente, durante hipnosis neutral se observó una disminución
de actividad en la corteza cingulada anterior, giro frontal
medio y superior bilateral y giro frontal medial izquierdo, pe-
ro sin observarse incrementos de actividad en otras zonas.
Por esta razón, los autores interpretan este resultado como
un posible correlato de un cambio de estado cerebral especí-
fico de la hipnosis neutral. (Figura 1)
Figura 1.
Disminución de actividad cerebral por inducción hipnótica en es-
tado de reposo en sujetos altamente hipnotizables (azul) y bajamente hipno-
tizables (rojo). (Reproducido con permiso de la editorial Elsevier, Copyright,
derechos reservados.)
Neurobiología de la hypnosis y su contribución a la comprensión de la cognición y la conciencia
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Por otro lado, mediante PET se determinó un patrón de
actividad coordinado entre el córtex cingulado anterior, giro
frontal inferior derecho, lóbulo parietal inferior derecho,
tálamo y tronco cerebral en sujetos bajo hipnosis neutral
respecto a una condición basal (Rainville et al. 2002).
Además, se ha mostrado que el estado hipnótico neutral en
sujetos altamente hipnotizables se correlaciona con el incre-
mento del flujo sanguíneo regional y de la actividad en banda
delta de la corteza occipital bilateral (Rainville et al. 1999;
2002). Este patrón de actividad es interpretado como un co-
rrelato de la disminución de la atención hacia estímulos ex-
ternos no relevantes durante el estado hipnótico (Rainville et
al. 2002).
Otra hipótesis sostiene que la hipnosis neutral estaría ca-
racterizada por una disociación funcional del lóbulo frontal
(Egner, Jamieson y Gruzelier, 2005). Apoyando esta idea, un
estudio con fMRI durante la tarea Stroop mostró que en su-
jetos altamente hipnotizables, a diferencia de en sujetos ba-
jamente hipnotizables, la activación del córtex cingulado an-
terior ocurre sin una co-activación de la corteza frontal late-
ral. El córtex cingulado anterior y la corteza frontal lateral se
han vinculado funcionalmente con el monitoreo de conflicto
y el control cognitivo, respectivamente. Por esto, los autores
sugieren que la activación de la primera región sin una con-
comitante co-activación de la segunda, evidenciaría una di-
sociación funcional del lóbulo frontal durante hipnosis neu-
tral.
Por su parte, Isotani et al. (2001) investigaron las fuentes
de actividad EEG para varias bandas de frecuencia durante
hipnosis neutral. Los resultados mostraron que la banda beta
(12.5-30 Hz) y theta (6.5-8 Hz) presentaron una fuente más
posterior en sujetos altamente hipnotizables que en baja-
mente hipnotizables. Las bandas beta (asociada a vigilia) y
theta (asociada a relajación) mostraron una lateralización de-
recha e izquierda en sujetos altamente hipnotizables respec-
tivamente, mientras que en sujetos bajamente hipnotizables
se observó el patrón opuesto. Para los autores, esto sugiere
una fuente de activación cerebral desplazada hacia la región
posterior-derecha que podría vincularse con la capacidad de
imaginería en sujetos altamente hipnotizables. Adicional-
mente, se determinó la complejidad dimensional global del
EEG, medida que indica el grado de independencia de los
procesos cerebrales. Esta medida mostró un valor mayor en
sujetos altamente hipnotizables, sugiriendo que en ellos, al
encontrarse en hipnosis, presentarían un estado más alerta y
atento que los sujetos bajamente hipnotizables.
Katayama et al. (2007) investigaron los denominados
“microestados” de actividad EEG en condiciones de hipn
o-
sis suave y profunda. Dichos “microestados” corresponden
a segmentos del EEG que reflejan la distribución espacial
del potencial eléctrico en la superficie del cráneo y que cons-
tituyen funcionalmente patrones sucesivos de información
cerebral (Katayama et al. 2007). Los resultados mostraron
que los microestados observados en la condición hipnótica
suave se asemejan a cambios observados en meditadores ex-
pertos. Aunque la interpretación funcional de los microesta-
dos sigue en estudio, estos resultados sugieren una forma di-
ferencial de procesamiento de información tanto para la
condición hipnótica suave como profunda.
Finalmente, Fingelkurts et al. (2007) han sugerido que la
hipnosis neutral estaría caracterizada por una alteración tran-
sitoria en la conectividad funcional cortical. En este estudio
se comparó mediante EEG la conectividad funcional de cir-
cuitos corticales locales (i.e. restringidos espacialmente) y
remotos (i.e. ampliamente distribuidos) en un sujeto alta-
mente hipnotizable. A nivel de conectividad local, se ob-
servó tanto una disminución de actividad cortical de fre-
cuencia delta (1-3 Hz), beta (15-25 Hz) y gamma (35-45 Hz),
como un aumento de actividad en bandas de frecuencia the-
ta (4-6 Hz) y alpha (7-13 Hz) durante hipnosis neutral res-
pecto a una condición basal. A nivel de conectividad remota,
el número de grupos neuronales sincronizados en banda the-
ta fue significativamente menor durante la condición hipnó-
tica neutral con respecto a la condición basal. Finalmente, se
observó un aumento en la sincronización remota entre la
corteza occipital derecha y la corteza inferotemporal izquier-
da en todas las bandas de frecuencia. Los autores interpretan
la disminución de actividad sincrónica local y remota como
un marcador de estado hipnótico, caracterizado por la des-
conexión funcional transitoria de la corteza durante este
proceso.
En síntesis, los estudios revisados sugieren evidencia tan-
to anatómica como funcional de un posible estado de con-
ciencia hipnótico durante hipnosis neutral.
Hacia una anatomía funcional del estado de con-
ciencia hipnótico
A nivel anatomofuncional,
la corteza cingulada anterior
(McGeown et al. 2009; Rainville et al. 2002; Egner et al.
2005), el giro frontal medial (McGeown et al. 2009; Rainville
et al. 2002), la corteza dorsolateral frontal (McGeown et al.
2009; Rainville et al. 2002; Egner et al. 2005), la corteza pa-
rietal posteroinferior (Rainville et al. 2002), y la corteza occi-
pital (Rainville et al. 1999; 2002, Fingelkurts et al. 2007), pa-
recen ser las regiones corticales más involucradas en hipno-
sis neutral. Entre las estructuras subcorticales se encuentran
además el tálamo (McGeown et al. 2009; Rainville et al.
1999; 2002) y el tronco cerebral ponto-mesencefálico (Rain-
ville et al. 2002). La modulación de actividad tanto en la cor-
teza cingulada anterior como en la corteza dorsolateral fron-
tal ha sido vinculada con el control del estado consciente,
regulación del
self
y de los contenidos de conciencia a través
de mecanismos de atención ejecutiva (Rainville et al. 2002).
Por esta razón se plantea que la modulación en dichas regio-
nes cerebrales podría, al menos en parte, dar cuenta de las al-
teraciones perceptuales espontáneas observadas durante la
experiencia hipnótica neutral (Rainville et al. 2002; McGe-
own et al. 2009; Egner et al. 2005; Gruzelier, 1996; Isotani et
al. 2001).
Por su parte, la activación de la corteza occipital
(Rainville et al. 1999; 2002) y el aumento de la conectividad
funcional entre esta región y la corteza inferotemporal (Fin-
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gelkurts et al. 2007) han sido propuestas, en su conjunto,
como un posible marcador del estado hipnótico que facilitar-
ía la imaginería visual (Rainville et al. 2002; Fingelkurts et al.
2007). Con respecto a la coordinación funcional entre es-
tructuras corticales, la evidencia parece sugerir algún tipo de
alteración en el procesamiento de información durante hip-
nosis neutral (Egner et al. 2005; Isotani et al. 2001; Kataya-
ma et al. 2007; Fingelkurts et al. 2007). La disminución de
coherencia entre regiones cerebrales de la redes de atención
ejecutiva y monitoreo de conflicto (Egner et al. 2005), la ac-
tivación cortical global (Isotani et al. 2001) y la disminución
de conectividad local y remota entre circuitos frontotempo-
rales y talamocorticales (Fingelkurts et al. 2007) apoyarían la
idea de que durante el estado hipnótico ocurriría una desco-
nexión transitoria en la conectividad cortical funcional.
Teorías del no-estado: la hipnosis como cam-
bios neurofisiológicos asociados a sugestiones
A diferencia de los teóricos del estado, los teóricos del no-
estado plantean que la experiencia de un estado de concien-
cia corresponde tan sólo a uno de los muchos efectos subje-
tivos de la sugestión, y que esta experiencia particular no
constituye una condición necesaria para la generación de las
experiencias derivadas de las sugestiones hipnóticas. Aportes
empíricos recientes de las neurociencias sugieren que múlti-
ples efectos contexto-dependientes (tanto intrínsecos como
extrínsecos) modulan la cognición humana (Aravena et al.
2010; Gleichgerrcht, Ibáñez, Roca, Torralva y Manes, 2010;
Hurtado, González, Haye, Manes y Ibáñez, 2009; Ibáñez et
al. 2011; Ibáñez et al. 2010a,b; Ibáñez, Gleichgerrcht y Ma-
nes, 2010; Ibáñez, Haye, González, Hurtado y Henríquez,
2009; Ibáñez, Lopez y Cornejo, 2006; San Martín, Manes,
Hurtado, Isla y Ibáñez, 2010). Los procesos cognitivos si-
tuados en diferentes contextos pueden producir cambios
neurofisiológicos sin alteración del estado de conciencia.
Desde esta perspectiva, variables como la interpretación de
las sugestiones, expectativas o motivaciones son suficientes
para caracterizar las experiencias bajo hipnosis y producir
cambios neurofisiológicos. El estudio neurocientífico se ha
centrado en el efecto de la sugestión hipnótica sobre la acti-
vidad neurofisiológica durante la ejecución de tareas neuro-
cognitivas específicas. A continuación se revisa evidencia de
la utilización de la sugestión hipnótica en los campos de in-
terés más connotados: estudio del dolor, alucinaciones per-
ceptuales, y control del movimiento voluntario.
Sugestión hipnótica y dolor
La sugestión hipnótica se ha utilizado para estudiar acti-
vidad neurofisiológica asociada tanto a la inducción como a
la supresión de dolor (Crawford, Knebel, Vendemia, Horton
y Lamas, 1999). Por un lado, la inducción hipnótica de dolor
ha permitido identificar las áreas cerebrales directamente re-
lacionadas con la percepción emocional del dolor (Peyron,
Laurent, García-Larrea, 2000; Ibáñez et al. 2010c), activando
la corteza cingulada anterior e insular, pero sin aumentar la
actividad de la corteza somatosensorial (Rainville, Duncan,
Price, Carrier y Bushnell, 1997). Durante la iniciación de do-
lor hipnóticamente inducido aumenta la actividad en la ínsu-
la y el córtex cingulado anterior respecto a una condición no
hipnótica (Raij et al. 2005) y esta actividad predice la activa-
ción de la corteza somatosensorial secundaria vinculada a la
experiencia
de
dolor
subsecuente
(Raij,
Numminen,
Närvänen, Hiltunen y Hari, 2009). Adicionalmente, la activi-
dad de la corteza prefrontal dorsolateral derecha se correla-
ciona positivamente con la intensidad subjetiva del dolor du-
rante la inducción dolorosa (Raij et al. 2009). Por último, la
inducción hipnótica, pero no la imaginería de dolor, activan
un circuito entre el tálamo, córtex cingulado anterior, ínsula
medioanterior y corteza prefrontal (Derbyshire et al. 2004).
Por otro lado, la supresión de dolor inducida hipnótica-
mente durante la estimulación dolorosa genera una disminu-
ción de la actividad del córtex cingulado anterior (Raij et al.
2009), corteza insular, córtex prefrontal, cuerpo estriado,
corteza premotora y somatosensorial primaria, tálamo y
tronco encefálico (Derbyshire, Whalley y Oakley, 2009), res-
pecto a una condición de estimulación dolorosa sin suges-
tión hipnótica. Estudios de conectividad funcional sugieren
que existiría un incremento en la modulación
top-down
de la
ínsula anterior sobre la corteza somatosensorial durante una
condición de analgesia inducida hipnóticamente versus una
condición de dolor inducido físicamente (Vanhaudenhuyse
et al.
. 2009), así como entre el córtex cingulado medio y una
amplia red neuronal que incluye a la ínsula bilateral, corteza
motora pre-suplementaria, córtex prefrontal derecho, tálamo
y tronco cerebral, durante la supresión hipnótica de dolor
entre el reposo y la imaginería (Faymonville et al. 2003).
En síntesis, tanto la inducción como supresión de dolor
mediante hipnosis activan circuitos entre el córtex cingulado
anterior, corteza insular, corteza prefrontal dorsolateral y
tálamo, específicamente vinculados a la sensación subjetiva
de dolor (Rainville et al. 1997; Raij et al. 2009; Faymonville
et al. 2000; Derbyshire et al. 2009; Vanhaudenhuyse et al.
2009; Faymonville et al. 2003). Estos resultados resaltan la
potencial utilización de la sugestión hipnótica para estudiar
las bases cerebrales del dolor subjetivo.
Sugestión hipnótica y alucinaciones perceptuales
La sugestión de alucinaciones perceptuales en sujetos al-
tamente hipnotizables ha permitido estudiar sus correlatos
neurobiológicos. Por ejemplo, en la modalidad auditiva,
Szechtman et al. (1998) observaron mediante PET un mayor
flujo sanguíneo cerebral en el giro cingulado anterior dere-
cho durante alucinaciones auditivas hipnóticas respecto a
una condición no hipnótica, aumento correlacionado además
con la vivacidad de las alucinaciones. Durante la escucha de
sonidos reales, los alucinadores presentaron una mayor acti-
vación en las regiones auditivas del lobo temporal respecto
de quienes no alucinaron, lo que sugiere una amplificación
de la percepción ordinaria por la alucinación hipnótica.
Neurobiología de la hypnosis y su contribución a la comprensión de la cognición y la conciencia
1007
anales de psicología
, 2012, vol. 28, nº 3 (octubre)
En la modalidad visual, se ha observado modulación de
la amplitud del potencial evocado P300 tanto en alucinacio-
nes hipnóticas positivas (Spiegel, Cutcomb, Ren y Pribram,
1985) como negativas (Barabasz et al. 1999) Por ejemplo, se
ha observado que sólo sujetos altamente hipnotizables pre-
sentan una disminución de la amplitud de P300 durante una
tarea de obstrucción alucinatoria, la cual consiste en obstruir
la percepción de un estímulo visual mediante la alucinación
de un cuadro oscuro (Spiegel et al. 1985; De Pascalis, 1994).
Adicionalmente, se ha observado que una reducción del po-
tencial P2 en el hemisferio izquierdo predice la supresión de
la respuesta conductual ante estímulos que han sido obstrui-
dos hipnóticamente (Jasiukaitis, Nouriani y Spiegel, 1996).
Interesantemente, se ha observado una reducción en la am-
plitud de potenciales tempranos como P1 y N1 durante alu-
cinaciones hipnóticas negativas (De Pascalis, 1994).
Kosslyn
et al. (2000) investigaron mediante PET la modulación de
regiones vinculadas a la percepción de color durante suges-
tión alucinatoria hipnótica. En sujetos bajo hipnosis, se de-
mostró un aumento en la activación de regiones del giro fu-
siforme izquierdo cuando se alucinaba en colores una figura
de tonos grises. Estas mismas áreas cerebrales mostraron
una disminución de actividad durante la alucinación en gris
de la figura presentada en colores.
En resumen y pese a la diversidad de paradigmas expe-
rimentales empleados, los estudios son convergentes al iden-
tificar modulaciones específicas sobre la activación de regio-
nes de procesamiento sensorial temprano, tales como la cor-
teza auditiva durante alucinaciones auditivas (Szechtman et
al. 1998), o el giro fusiforme en el procesamiento del color
durante alucinaciones visuales (Kosslyn et al. 2000). La mo-
dulación de potenciales relacionados a eventos visuales tem-
pranos como P1 y N1, y de procesamiento cognitivo como
P300 durante la sugestión alucinatoria hipnótica apoyan
también esta idea (Spiegel et al. 1985; De Pascalis, 1994; Ba-
rabasz et al. 1999; Jasiukaitis et al. 1996).
Sugestión hipnótica y control del movimiento volun-
tario
Utilizando sugestión hipnótica se ha empezado a com-
prender de mejor forma el aspecto volitivo de la experiencia
subjetiva tanto normal como patológica. En sujetos sanos,
Cojan et al. (2009) demostraron mediante fMRI que a dife-
rencia de la inhibición motora voluntaria, la parálisis hipnóti-
ca se caracteriza por una modulación selectiva de actividad
neuronal en áreas cerebrales vinculadas al control atencional
y monitoreo del
self
. Específicamente, se observó una dismi-
nución de la conectividad entre la corteza motora primaria y
promotora, y un incremento de conectividad entre la corteza
promotora y la precuña, asociadas con imaginería mental y
representación interna del
self
.
(Figura 2)
Figura 2.
Regiones cerebrales que muestran un incremento en la actividad correlacionada con la corteza motora primaria durante la condición normal com-
parada con la condición hipnótica (i.e. precuña derecha y lóbulo parietal inferior derecho, verde) y, contrariamente, una disminución en la actividad correla-
cionada con la corteza motora primaria (i.e. corteza promotora derecha y cerebelo derecho, rojo). La conectividad con la corteza motora primaria de cada re-
gión se muestra graficada para la condición normal, hipnótica y simulada. (Reproducido con permiso de la editorial Elsevier, Copyright, derechos reservados.)
1008
Andrés Canales-Johnson et al.
anales de psicología
, 2012, vol. 28, nº 3 (octubre)
Por otro lado, la sugestión hipnótica se ha empleado para
emular síntomas de trastornos neuropsiquiátricos vinculados
a la volición. Por ejemplo, se ha demostrado la activación de
regiones cerebrales similares entre pacientes con histeria de
conversión y personas bajo sugestión hipnótica de parálisis
física, sugiriendo que ambos fenómenos podrían involucrar
mecanismos neurofisiológicos comunes (Halligan, Athwal,
Oakley y Frackowiak, 2000). En sujetos sanos, Ward et al.
(2003) compararon mediante PET la activación cerebral en-
tre una condición de parálisis simulada intencionalmente y
una de parálisis inducida hipnóticamente. Un incremento de
actividad tanto en el córtex orbitofrontal derecho, cerebelo
derecho, tálamo izquierdo y putamen izquierdo se observó
entre parálisis hipnótica versus parálisis simulada. Los deli-
rios de control externo también han sido estudiados median-
te sugestión hipnótica en pacientes sanos (Blakemore, Oa-
kley y Firth, 2003). Se ha mostrado una mayor activación del
córtex parietal y cerebelo durante la sugestión hipnótica de
control motor externo respecto a la realización voluntaria
del mismo tipo de movimiento. En base a esto, se ha sugeri-
do que este circuito estaría involucrado en la sensación de
que las acciones motoras durante hipnosis son ejecutadas in-
voluntariamente. Los autores concluyen que alteraciones en
este circuito podrían estar implicadas en la generación de de-
lirios de control presentes en pacientes esquizofrénicos.
En síntesis, estos resultados resaltan el uso de la suges-
tión hipnótica como una herramienta para la investigación
de regiones cerebrales vinculadas a la experiencia subjetiva
de la parálisis hipnóticamente inducida, tales como la corteza
motora, promotora y precuña (Cojan et al. 2009). Asimismo,
la hipnosis se erige como un potencial modelo experimental
neuropsicopatológico para estudiar patologías tales como la
histeria de conversión (Ward et al. 2003) y algunos síntomas
positivos de la esquizofrenia como los delirios de control ex-
terno (Blakemore et al. 2003).
Consideraciones críticas al debate entre teóri-
cos del estado y del no-estado
Como hemos visto, para los teóricos del estado, los cambios
perceptuales generados por la hipnosis son sólo posibles
luego de una modificación en la organización funcional de
estructuras neuronales vinculadas a un estado de conciencia.
Por su parte, los teóricos del no-estado sostienen que la ex-
periencia de un “estado de conciencia” constituiría tan sólo
un epifenómeno derivado de las sugestiones. Así, y dado que
ambos
modelos predicen cambios en la actividad cerebral, la
conclusión de la existencia de un estado de conciencia a par-
tir de la mera observación de diferencias neurofisiológicas,
incurriría en una falacia de afirmación del consecuente
(Lynn, Kirsch, Knox, Fassler y Lilienfield, 2007). Para apo-
yar un estado de conciencia hipnótico, debería demostrarse
una relación causal entre el estado inducido hipnóticamente
y la respuesta a las sugestiones. Para determinar la existencia
de un estado de conciencia entonces debería mostrarse que
sugestiones específicas operando
después
de la inducción
hipnótica generan un aumento en la respuesta neuronal con
el mismo tipo de sugestión (McGeown et al. 2009). Por
ejemplo, en el caso de la red por defecto, debería demostrar-
se que la disminución de actividad de la red, previa a la ad-
ministración de sugestiones, mejora la respuesta ante esas
sugestiones (McGeown et al. 2009). Sin embargo, dado que
el procedimiento de inducción hipnótica
en sí mismo
implica
sugestión, la evidencia neurofisiológica expuesta a favor de
los teóricos de estado no permite determinar concluyente-
mente si los cambios observados son debido al efecto del
procedimiento sugestivo o a la existencia de un estado de
conciencia.
Conclusión
El interés por el estudio de la conciencia ha permitido
estudiar
las
bases
neurobiológicas
de
la
hipnosis.
La
evidencia
neurofisiológica
a
favor
de
un
estado
de
conciencia hipnótico incluye la participación de diversas
regiones corticales y subcorticales, con especial énfasis en la
corteza cingulada anterior y la corteza lateral dorsolateral.
Sobre la base de estudios de coordinación funcional, el
estado
hipnótico
se
caracterizaría
además
por
una
disminución
en
la
conectividad
cortical.
Asimismo, la
sugestión hipnótica al producir efectos sobre fenómenos
psicológicos específicos, ha mostrando su utilidad para
estudiar procesos neurocognitivos normales y patológicos.
Esto se ha evidenciado en el estudio del dolor, alucinaciones
perceptuales
y
control
voluntario
del
movimiento.
Finalmente, dado que tanto las teorías de estado como de
no-estado predicen cambios en la actividad cerebral durante
hipnosis, la mera observación de diferencias neurofisio-
lógicas asociados al proceso hipnótico resultan insuficiente
para resolver el debate.
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(Artículo recibido: 07-04-2011, revisión: 24-10-2011, aceptado: 01-10-2011)
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