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Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal
Contam. Ambient. 2, 25-37, 1986
INFLUENCIA DEL DETERGENTE SOBRE EL BALANCE
ENERGETICO DE
Ctenopharyngodon idella
A TRAVES
DE UN BIOENSAYO CRONICO
SON~A
ESPINA*,
FERNANDO
DIAZ*,
CARLOS
ROSAS*
E
IRMA ROSASY*
*
Laboratorio de Ecofisiología, Departamento de
Biología, Facultad de Ciencias, Universidad Nacio-
nal Autónoma de México, 04510 México, D. F.
**Laboratorio de Estudios del Agua, Centro de
Ciencias de la Atmósfera, Universidad Nacional
Autónoma de México, 04510 México, D. F.
RESUMEN
Mediante un bioensayo de tipo crónico se evaluó el efecto del detergente sobre las
respuestas fisiológicas de los juveniles de carpa herbívora (C.
idella)
tales como in-
gestión del alimento, producción de heces, asimilación, excreción nitrogenada y consumo
de oxígeno. Las tasas en cal/dia/g peso seco se integraron en la ecuación del balance
energético y se calculó el campo de crecimiento. El detergente fue aplicado por 21
días a 30% en concentraciones subletales de 3, 5, 8 y 12 m@
seleccionadas en un
bioensayo preliminar de 96 h. Los resultados obtenidos señalan que aunque los peces
asimilan mayor cantidad de alimentos al aumentar la concentración del detergente, la
tasa de asimilación es 30% menor que la de los peces testigo. Con respecto al campo
de crecimiento se observó una tendencia similar ya que el valor obtenido en la concen-
tración más elevada de detergente es inferior al del grupo testigo (30%) aunque la
eficiencia de crecimiento sea ligeramente mayor
(
16%).
ABSTRACT
The influence of detergent on physiological responses by herbivorous grass carp C.
idella,
such as faeces production, assimilation, nitrogen excretion and oxygen consumption
was evaluated by chronic bioassay. The rates were expressed as energy values and
integrated in the energy balanced equation in order to estimate the scope for growth
by the juvenile grass
carp.
Sublethal concentrations of detergent were used (3, 5, 8
and 12 mg/L) which were selected in a previous 96 houn bioassay. Results showed
that even though the fishes assimilates more food as detergent concentrations increased
the assimilation rates were 30% lower than control fishes. With respect to the specirnens
scope for growth it was observed a similar tendency, that is, the fishes exposed to
greater detergent concentrations exhibited lesser growth rates (30%) than control
group, even though their growth efficiency was slightly higher (16%) than control
fishes.
INTRODUCCION
La información generada durante las últimas décadas acerca del daño que pro-
ducen los detergentes sobre los organismos acuáticos, señala que estos contaminan-
tes pueden actuar en forma directa o indirecta. Actúan de manera indirecta al
alterar el medio acuático, en el cual provocan disminución del oxígeno disuelto,
dificultan los procesos de floculación y decrecen la tensión superficial. Directa-
mente aumentan la permeabilidad de las branquias de organismos como los peces,
modificando sus procesos respiratorios (Cabridenc 1979, Katz 1979, Mason 1981).
Las branquias de los
son estructuras completamente expuestas a un sin-
número de substancias disueltas en el agua. Entre
éstas,
algunas son tóxicas y
otras, aunque no lo
sean,
pueden actuar sinérgicamente alcanzando su potencial
tóxico al grado de producir la muerte de los organismos.
En forma menos manifiesta los detergentes perturban el desempeño de las pobla-
ciones en un ambiente articular alterando la adecuación de los individuos al me-
dio, lo que
se
refleja en impedimentos en el crec'miento o en el proceso reproductor.
En los sistemas vivos, el crecimiento representa la salida neta de energía (Brett
y Groves 1979)
;
la entrada es la energía incorporada con
el
alimento ingerido.
También es necesario considerar como salida, la energía utilizada en los procesos
metabjlicos y la pérdida en la producción de heces y excretas. Por lo tanto, como
el crecimiento es una medida integradora de los diferentes procesos fisiológicos que
ocurren en el interior del organismo (digestión, asimilación, respiración y excre-
ción), cualquier substancia que interfiera con ellos, traducirá su efecto en la dis-
minución del crecimiento.
Es posible medir esta salida neta como incremento o dism:nución de materia
corporaü, crecimiento bruto o como cambios positivos o negativos en el "campo
de crecimiento" del pez. En el balance energético del animal, la diferencia entre
la energía asimilada y la suma de gastos vía respiración y excreción es denominada
campo de crecimiento (Warren y Davis 1967, Paloheimo y Dickie 1966, Widdows
y Schik 1985).
Las investigaciones del efecto que producen las concentraciones subletales de los
detergentes sobre las respuestas fisidógicas de los anjmales :e
llevan a cabo bajo
condiciones constantes y óptimas. Por lo tanto, los resultados obtenidos no podrían
ser extrapolables al campo (Weber 1981). Sin embargo, sólo controlando con pre-
cisián cada variable es posible detectar el efecto de un cambio en algún factor del
medio o bien la introducción de una nueva entidad, sobre los procesos fisiológicos
de los omismos.
"
En este estudio se eligió como organismo de prueba a la carpa herbívora
Ctenopharyngodon idella,
dada la importancia económica que tiene en el país como
especie apta para el cultivo (Dirección General de Acuacultura 1981). Con su
estadio juvenil, se realizó un enzayo de toxicidad cuyo propósito central fue deter-
minar si las concentraciones subletales de detergentes de uso doméstico son capaces
de afectar el campo de crecimiento.
MATERIALES Y METODOS
ORGANISMOS
DE PRUEBA
Los juveniles de la carpa herbívora
(Ctenopharyngodon idella)
proceden de la
Piscifactoría de Tezontepec, que se encuentra localizada en el ectado de Hidalgo,
México, a 20Q03' lat N, 99917' long W y 1 690 m sobre el nivel del mar.
En el laboratorio, los peces se mantuvieron en acuarios de 60 L, con agua des-
clorada, temperatura de 20% y aireacitn constante; el agua
se
cambió parcial-
mente cada día. El fotoperíoclo se mantuvo en 12 h luz acorde con la estación
de verano.
Se sacrificó una muestra de 10 organismos, tomados al azar, en los cuales se
midió el
peso
húmedo (PH), el peso seco (PS), las cenizas (C) y la materia
orgánica o peso seco libre de cenizas (PSLC) siguiendo los métodos usudes (APHA
1985)
;
el pesaje se llevó a cabo en balanza de precisión (OHAUS,
0.01 g).
Los peces se alimentaron, al
8%
de su peso corporal, con una mezcla de alimento
balanceado
(Albamex)
y alfalfa fresca finamente triturada en proporción de
0.75:0.25. Esta dieta se suministró a los animales seis días por semana.
Al cabo de dos semanas, se aumentó gradualmente la temperatura drl agua de
los acuarios de mantenimiento, hasta que alcanzó la temperatura de 309C
(*
1.0
C)
que fue la que los peces seleccionaron activamente en un gradiente tér-
bico horizontal. Este experimento, objeto de otro trabajo que está en preparación,
se realizó con el fin de determinar la temperatura óptima en
la
cual1 se harían los
bioensayos. El período de aclimatación a dicha temperatura fue de ocho días. Esta
se mantuvo con un calentador de inmersión graduable.
CARACTEIÚSTICAS
DEL
AGUA
Tanto en los acuarios testigos como en los experimentales se tomaron nuestras
del agua de recambio una vez por semana, durante las tres semanas que duró el
bioensayo. En estas muertras se midió el pH con un potenciómetro (Cole-Palmer,
*
0.01), el oxígeno disuelto (OD) con un electrodo de oxígeno (YSI-54 ARC,
f
0.1 mg Oz/L), la dureza y la alcalinidad con las técnicas de APHA (1985).
Prueba de toxicidad aguda.
Para la determinación de la concentración letal media
a las 96 horas (CLjo
-
96 h),
los
peces
se
distribuyeron al azar cn cinco grupos,
cada uno con doce organismos, con la excepci6n del testigo, el cual contenía veinte
peces. Este último se mantuvo en un acuario cuyas condiciones fueron similares a
las del período de aclimatación. 1.0s cuatro grupos restantes se colocaron, secuen-
cialmente, en un dispositivo como el mostrado en la figura 1.
En cada una de las cuatro cámaras se pusieron tres peces cn un volumen de
cuatro litros de agua. Después de 48 horas del t-raslado de los organismos se inicia-
ron los experimentos de toxicidad. Cabe señalar que los peces se alimentaron como
se mencionó anteriormente.
En el bioensayo se utilizó un detergente comercial (Roma), con 419% de alkil
aril sulfonato de sodio, del cual $e prepararon cuatro soluciones cuyas concentra-
ciones correspondieron a 3, 5, 8 y 12 mg/L del principio activo, respectivamente.
Una vez que el agua de las cámaras se sustituyó por la solución de detergente,
se llevaron a cabo las observaciones del estado de los organismos después de 30
minutos, 1, 3, 12, 18 y 24 horas y luego cada seis horas hasta completar 96 horas.
La solución de detergente se cambió diariamente después del período de alimenta-
ción, que duró dos horas (Ceniceros y Rodriguez 1985).
S. ESPINA, F.
DIAZ,
C. ROSAS
e
1.
ROSAS
Fic.
1.
Dispositivo para medir el efecto de diferentes concentraciones de detergente sobre
el balance energético de C.
idella.
A-Tanque termorregulado, B-cámaras experimentales,
C-
cámaras con diferentes concentraciones de detergente, D-tuberías de aire comprimido,
E-
mangueras de desagüe, F-calentadores, G-piedras de aireación, H-soportes, I-salidas de agua.
Prueba de toxicidad crónica.
Debido a que los organismos permanecieron en
buenas condiciones aparentes después de 96 horas de exposición a las diferentes
concentraciones de detergente, se continuó con la segpnda fase del estudio. Los ani-
males sr mantuvieron en las mismas condiciones experimentales vñaladas, durante
21 días. En este lapso re analizaron muestras representativas de las lieces evacuadas.
Asimismo se analizaron muestras del alimento proporcionado. Al final de este perío-
do se midieron las tasas de respiración y excreción nitrogenada y re calculó la
tasa de ingestión, la eficiencia de asimilación y (la asimilación del alimento.
Tasa de ingestión (I).
Para conocer la tasa de ingestión se analizaron tanto el
alimento suministrado como las heces, en
lo
referente al peso seco (PS), peso de
las cenizas (C)
y
contenido de materia orgánica (PSLC)
.
Del alimento suministrado se pesaron muestras de 5, 10 y
15
g, se secaron en
una estufa a 65% hasta peso constante y se incineraron en una mufla a 500QC.
Se obtuvieron por lo tanto, PS, C y PSLC del alimento. Se ~rocedió
de igual manera
con las heces. Estas se colectaron diariamente y después de secarlas se mantuvie-
ron en ref,rigeraciCn hasta contar con la cantidad suficiente para el anaisis. Al
conocer el contenido de las cenizas de las heces y del alimento suministrado, se
calculó el alimento ingerido por el organismo, el cual produjo una cierta cantidad
de heces cuya cantidad de cenizas es similar
a
la
dd
ali.mento ingerido. Esto se
basa en la suposición de que sólo la materia orgánica es alterada por los procesos
digestivos (Conover 1966, Condrey et al. 1972).
PS*
=
*X
a
X
=
C
+
PSLC"
h
a
En la simbología utilizada, el subíndice
a
es el alimento y
h
son las heces; el
asterisco se refiere
a9
alimento ingerido. El contenido de energía del alimento y de
las heces
se
midió en una bomba calorimétrica Parr.
Eficiencia
de
an'milación (U').
La eficiencia de asimilación se calculó acorde
con la ecuación proporcionada por Conover (1966)
:
F'
=
PSLC
PS
del alimento
E'
=
PSLC
PS
de las heces
Asimilación (A).
La asimilacikn se calculó del producto de la tasa de ingestión
(1)
por la eficiencia de asimilación:
Consumo de oxígeno.
La tasa respiratoria (R) de las carpas se midió como oxí-
geno consumido (mg/L) en respirómetro cerrado. Se utilizó el mismo dispositivo
mostrado en la figura 1.
Los animales de las cámaras de prueba permanecieron en ayunas 24 horas antes
de efectuar las mediciones. Lo anterior permitió evitar la interferencia del consu-
mo de alimento al medir la captación de oxígeno de los peces (Phillips 1972).
Para llevar a cabo
ilas
mediciones de oxígeno, las cámaras se llenaron completa-
mente con la solución respectiva, se suspendió la aireación y se sellaron con una
lámina de plástico.
Sc
tomó una muestra inicial y al cabo de dos horas se tomb la
muestra final del agua de cada cámara. En ambas muestras se cuantificó Ia con-
centración de oxígeno. El gas consumido por los organismos se obtuvo de la dife-
rencia entre la concentración de oxígeno de las muestras iniciales y finales.
Los datos se expresaron, individualmente, en mg O,/día/g
PS y se transformaron
en valores calóricos utilizando el factor de conversión 3.36 cd/mg O2 consumido.
Excrecidn nitropnada (U).
El nitrkgeno amoniacal se midió empleando la
técnica del azul de indofenol (Rodier
1981)
en las mismas muestras empleadas
para cuantificar la concentración de oxígeno. La tasa de excreción individual (mg
N-NHJdía/g
PS) se expresó en valores calióricos utilizando el factor
5.94
callmg
N-NH, excretado (Elliot y Davison
1975).
Tanto U como R se midieron en el
momento en que las respuestas presentaron un máximo en el ciclo de,
24
horas
de la especie (Ceniceros y Rodríguez
1985).
Campo
&
crecimiento (P).
El campo de crecimiento se calculó de la ecuación:
donde A es la asimilaciEn, R el consumo de oxígeno y U la exweción nitrogenada.
Los datos se expresaron en ca!i/día/g PS.
Peso corporal (PS).
El peso seco corporal se obtuvo al fina1:zar los experimentos.
Los peces se sacrificaron, se pesaron (PH) y se secaron a
65"
para determinar el
PS y se incineraron a
500%
para conocer C y PSLC.
Análhis estadístico.
Pa,ra estimar la significatividad de las respuestas fisiológicas
registradas durante los ensayos de toxicidad con respecto a los organismos testigo,
los datos se sometieron al análisis de varianza y a las pruebas de Dunnet y de
Kruskal-Wallis (Zar
1974).
RESULTADOS
Los resultados del análisis químico del agua se presentan en la Tabla 1. Se puede
observar que las características fisicoquímicas del agua, tanto en las cámaras expe-
rimentales como en fa testigo, no presentaron variaciones mayores del
6%
durante
los 21 días que duró el bioensayo. La temperatura se mantuvo constante a
30.69C.
La permanente aireación permitió concentraciones de oxígeno de
5.1
a
5.5
mg/L
en el agua con detergente y
5.8
mg/L en el agua sin detergente. Sin embargo, estas
TABLA 1. PROMEDIOS Y ERRORES ESTANDAR
DE LAS CARACTERISTICAS FISICOQUIMICAS DEL AGUA
DE LAS CAMARAS (mg/L) EMPLEADAS DURANTE EL RIOENSAYO
Detergente (mg/L)
8.42
PH
k
0.33
5.80
OD
+
0.29
187.70
Dureza
+
11.26
37.53
Alcalinidad
f
1.50
diferencias no fueron significativas como tampoco lo fueron en el pEI y en la
dureza del agua (p
>
0.05). La dcalinidad, en tanto, se incrementó desde 50 mg
CaCOs/L a 80.1 mg CaCO,/L al aumentar la concentraciCn de detergente desde
3 mg/L hasta 12 mg/L. Las diferencias observadas entre las concentraciones de
detergente y éstas con el testigo resultaron significativas (p
<
0.05).
Los peces utilizados fueron carpas herbívoras C.
i&lla
en estadio juvenil; cabe
señalar que se logró el 100% de sobrevivencia durante el período de mantenimiento
y durante el lapso que duró la aclimatación a la temperatura experimental. En
cuanto a las características de los peces, el PH fue de 1.10 g del cual 31% correspon-
dió a PS. Los componentes del PS fueron 53% de cenizas y 43% de materia orgá-
nica, respectivamente (Tabla 11).
TABLA 11. PESO HUMEDO (PH), PESO SECO (PS), CENIZAS (C)
Y MATERIA ORGANICA (PSLC) DE LOS ORGANISMOS DE PRUEBA
AL INICIO DEL EXPERIMENTO (MI) Y DESPUES DE 21 DIAS
DE EXPOSICION AL DETERGENTE
-- -- -
Dctcrgcntc mg/L
PH
PS
C
PSLC
Con referencia a la CLIo
-
96 h, ninguna de las concentraciones de detergen-
tes aplicadas (3 a 12 mdL) resultó letal para los juveniles de la carpa herbívora.
Aunque se recomienda que los estudios en que se mide el efecto de concentra-
ciones subletales de contaminantes sobre d crecimiento de los peces no debe pro-
longarse por más de dos semanas (Sprague 1971), las carpas se mantuvieron en
las diferentes concentraciones de detergente durante 21 días. Este lapso fue el
adecuado ya que permitió colectar una cantidad suficiente de heces para poder
efectuar ,los análisis requeridos. El valor calórico de las heces de los peces testigos
fue 4.23 cail/mg y el de las heces dc los expuestos a 3, 5 y 8 mg/L de detergente fue
4.54, 4.37 y 5.10 cal/mg, respectivamente. En 12 mg/L el valor calórico disminuyó
a 3.48 cal/mg. El contenido energético del alimento administrado fue 4488
+
230
cal/g. Los resultados mostraron que la cantidad de materia orgánica de las heces
evacuadas (Tabla 111) fue significativamente mayor (p
<
0.05) en las concen-
traciones intermedias de detergente (3, 5 y 8 mg/L) que en los testigos y que en
la concentración mayor (12 nig/L). Por ende el contenido de cenizas fue menor.
Los valores calculados corresponden a
79%
de -materia orgánica en las heces eva-
cuadas por los peces testigos, 73% en la mayor concentración de detergente y 83%
en las concentraciones intermedias.
TABLA 111. PESO SECO (PS), CENIZAS (C) Y MATERIA ORGANICA
(PSLC) EN g DE LAS MUESTRAS DE HECES PRODUCIDAS
POR
C. idella
DURANTE EL BIOENSAYO
C
PSLC
.
El contenido de cenizas dc las heces permitió calcular el alimento ingerido (Ta-
bla IV). Se pudo observar que la tasa de ingestión ddl alimento ofrecido aumentó
a medida que se incrementaba la concentración de detergente en el mrdio. La in
gestión de los peces testigos fue más alta que en cualquier grupo experimental
(p
<
0.05). Así, fuc 80.5% mayor que la observada en las concentraciones inter-
medias y sólo 42% más alta que la de los peces expuestos a 12 mg/L de detergente.
DETERGENTE
INGESTION
ASlMlLAClON
HECES
simb0logia:
materia orgánica
m
cenizas
FIG.
2. Balance de la materia orgánica en los peces del grupo testigo y en los sometidos a
diferentes concentraciones de detergente.
Los valores de la eficiencia de asimi:lación, que re considera como el alimento
asimilado del peso seco del material ingerido, se presenta en la Tabla IV y en la
figura 2. Los valores obtenidos indican que los peces expuestos a la más alta con-
centración de detergente tuvieron una eficiencia de asimilación mayor que la de
los testigos (p
<
0.05). Los grupos expuestos a 3 y 8 mg/L de detergente se com-
portaron en este aspecto, en forma similar al testigo. En contraste, en los peces en
5 mg/L del contaminante la eficiencia de asimilación fue 30% menor que la del
grupo tetigo. Esta diferencia también fue estadísticamente significativa (p
<
0.05).
La asimilación, que depende tanto de la eficiencia de asimilación como de la
cantidad de alimento ingerido, fue 73%
más
alta en los peces testigo que en los
mantenidos a las concentraciones de 3, 5 y 8 mg/L de detergente y sólo 30% ma-
yor que la dd grupo expuesto a la concentración más alta (p
<
0.05).
De la energía asimilada (Tabla V), las pérdidas vía excreción fueron mayores
que en el testigo en las concentraciones de 3 mg/L de detergente (48%), en 5
mg/L (23%) y en la concentración más alta (74%). En el grupo expuesto a 8
mg/L, la excreción nitrogtnada resultó menor (17%) que en el grupo testigo. Sin
embargo, estas pérdidas fueron mínimas ya que en comparación con la energía
asimilada, comprenden menos del 1% de ésta.
TABLA IV. CARACTERISTICAS DEL ALIMENTO INGERIDO (1 ),
EFICIENCIA DE ASIMILACION (U') Y ASIMILACION (A)
DE C.
idella
DURANTE EL BIOENSAYO
Detergente
1,
g/día/g PS
U'
A
(mg/L)
PS
PSLC
(%)
(g/dia/g PS)
La energía utilizada por las carpas en procesos metabólicos en las dos primeras
concentraciones de detergente tuvo el mismo nivel que en el testigo. En cambio,
en 8 mg/L, el consumo de oxígeno se incrementó 35% y en la mayor concentra-
ción disminuyó 40% con respecto del grupo testigo.
El campo de crecimiento calculado (Tabla V) fue 73% más pequeño en las
concentraciones de 3 a 8 mg/L que en los peces testigos. En la mayor concentra-
ción de detergente, aunque los animales presentaron un campo de crecimiento
61% mayor que los de das Gtras concentraciones, en promedio fue 30% menor
que el testigo. Como puede observarse, en los peces expuestos al detergente la po-
tencialidad de crecimiento disminuyó con respecto a los peces testigos, aunque en
todos los casos el campo de crecimiento fue posittivo.
Con rekrencia a la eficiencia con que los peces canalizaron la energía del ali-
mento hacia crecimiento (Tabla V), se pudo observar que
sáila
en las concentracio-
nes de 3 y 8 mg/L de detergente esta relación aparece menor que en el grupo
testigo (17%). En la concentración de 12 mg/L, la eficiencia de canalización de
la energía a crecimiento resultó 18% mayor que en dicho grupo.
De los componentes del peso húmedo corporal
se
pudo observar que en los peces
del grupo testigo, aumentó el contenido de agua en un 6% cÓn respecto a la
muestra inicial y que del1 peso seco 91% correspondió a materia orgánica y el resto
a cenizas. Estas relaciones cambiaron al someterse los peces a las diferentes concen-
traciones de detergente. Así, aunque el contenido de agua
se
mantuvo en propor-
ciones semejantes, se observaron diferencias en cuanto al contenido de cenizas y
de materia orgánica. En 5 y 8 mg/L del detergente, las cenizas correspondieron al
61
%
y 86% del peso seco; en consecuencia en ambas concentraciones se obtuvieron
valores de materia orgánica mucho más bajos que en al testigo (52-77%, respectiva-
mente). En 12 mg/L aunque el contenido de materia orgánica fue alto (80%)
re asemeja al de 10s peces del grupo testigo (Tabla 1).
TABLA V. BALANCE ENERGETICO DE C.
idella:
INGESTION (1))
ASIMILACION (A), RESPIRACION (R)
,
EXCRECION (U) Y CAMPO
DE CRECICIMIENTO (P) EN CAL/DIA/G PS. EFICIENCIAS
DE CRECIMIENTO (P/I Y P/A) EN
%
Detergente
ímg/L)
I
A
R
U
P
P/I
P/A
DISCUSION
El criterio seleccionado para medir el efecto de las concentraciones subletales del
detergente sobre la fisiología de la carpa herbívora
Ctenopharyngodon idella
fue
el
crecimiento.
El crecimiento representa la interrelación de numerosas respuestas fisiológicas y
como lo señala Mason (1981) se puede considerar el compendio de los efec-
tos subletales de los contaminantes sobre la fisiología de los organismos. Si bien
resulta más sensible medir la eficiencia de conversión del dimento que medir el
crecimiento bruto de los peces (Sprague 1971), la integración más Útil es tal vez
la determinación del campo de crecimiento ya que éste representa el balance ener-
gético del pez en condiciones determinadas.
En este estudio se midieron las respuestas fisiológicas necesarias para calcuñar el
campo de crecimiento, una vez que los valores obtenidos fueron transformados en
cal/día/g peso seco corporal (Warren y Davis 1967). Con el fin de poder aislar
el efecto del detergente sobre la fisiología de las carpas, éstas se aclimataron a la
temperatura de 30.6QC. Esta temperatura
fue
ila que los peces seleccionaron activa-
mente en un gradiente térmico horizontal y por lo tanto se consideró adecuada para
realizar el bioensayo, ya que se conoce que las preferencias térmicas de los peces
coinciden con los óptimos de varias funciones fisiológicas (McCauley y Casselman
1981, Kellog y Gift 1983).
La dureza del agua influye en el grado de toxicidad de
!os
detergentes, así tanto
la carpa dorada como la trucha son más susceptibles a la presencia de detergentes
en aguas duras (300 ppm) que en aguas blandas (Tovell et al. 1974). Sin embar-
go, la toxicidad relacionada con la dureza depende del tipo de detergente y de la
especie de prueba. En este trabajo Ra dureza del agua de las cámaras testigo fue
alrededor de 180 ppm y en las cámaras con detergentes, de 200 ppm. Por lo tanto,
se puede concluir que el detergente no afectó significativamente este parámetro del
agua (p
>
0.05). Tampoco fue significativa la influencia sobre el pH (p
>
0.05).
La alcalinidad, sin embargo, se incrementó el aumentar la concentración de deter-
gnte en
el
agua (p
>
0.05) probablementk debido a las sales de sodio que con-
tiene (silicatos, sulfatos, cloruros) como coadyuvantes. Cabe recordar que el agua
de las cámaras se cambió parcialmente cada día y fue aireada constantemente.
Antes de decidir las concentraciones del detergente que se utilizarían en el bio-
ensayo crónico se realizó un estudio preliminar para conocer la CLóo
-
96 h en
los organismos de prueba. Los peces se expusieron a diferent~
concentraciones del
detergente en un intervalo de 3
a
12 mg/L (principio activo). Esta decisión se
basó, por una parte, en que en todas Ras aguas naturales es posible encontrar hasta
3 mg/L de surfactante (Cabridenc 1979) y por otra parte, que en el intervalo de
concentración que se utilizaría se considerarían niveles más altos que 10 mg/L, la
cual según Katz (1979), es la concentración necesaria para producir efectos signi-
ficativos sobre la permeabilidad de las branquia de los peces. Por lo tanto a partir
de 3 mg/L se utilizaron concentraciones tales, que estuviesen igualmente espacia-
das en escala logarítmica. Asimismo, las observaciones se efectuaron en una serie
de tiempo también logarítmica (Sprague 1969). De dichas observaciones se pudo
concluir que las concentraciones de 3 a 12 mg/L de detergente no producen efec-
tos letales en los animales.
Es probable que los efectos deletéreos del detergente estuviesen aminorados de-
bido a que la concentración de oxígeno disuelto en el agua de las cámaras se
mantuvo constante. Es conocido que si los organismos tienen suficiente oxígeno dis-
ponible pueden tolerar mejor el "stress" (Kinne 1971). Se ha señalado también
que la
CL,,
-
96 h se duplica cuando la concentración de oxígeno disuelto pasa
de 4 mg/L a 8 mg/L y que la presencia de sales especidmente de calcio, disminuye
la toxicidad de los contaminantes (Leynaud 1979).
Durante el bioensayo crónico se pudo observar que la tasa de ingestión del ali-
mento fue afectada por la presencia de detergente. A medida que se incrementó
la concentración, Ros peces no sólo consumieron más alimento sino también asimi-
laron más. No obstante, los valores de dichas tasas fueron inferiores a las del grupo
testigo. La eficiencia de asimilación, sin embargo, fue mayor en 12 mg/L de deter-
gente que en los peces testigo. Se podría suponer que el detergente adherido a las
partículas del alimento influiría sobre las paredes intestinales alterando la permea-
bilidad del epitelio, en una acción similar a la descrita para la branquia por varios
autores (Cabridenc 1979, Katz 1979, Mason 1981), facilitando así el paso de los
~utrientes
a travks del intestino.
Considerando que la energía utilizada en procesos metab6licos y la perdida en
productos nitrogenados
es
despreciable, en comparación con !la cantidad de energía
absorbida del alimento ingerido, es posible comprobar que el contaminante afectó
a los organismos de prueba disminuyendo el campo de crecimiento, en compara-
ción con los peces del grupo testigo. Es preciso notar, sin embargo, que las diferen-
cias fueron menores en la concentración más elevada de detergente, lo cual puede
ser reflejo dd aumento en la tasa de alimentación observada en este
grupo.
Por otra parte los datos de eficiencia bruta de crecimiento (P/I) .(Fisher 1972),
esto es, la potencialidad de crecimiento expresada como
%
de 'la cantidad de ali-
mento ingerido, es mayor en los peces sometidos a la más alta concentración de
detergente ensayada. Esto se explica, nuevamente, por la mayor asimilación presen-
tada por estos Últimos. Al comparar la cantidad de energía canalizada a crecimiento
con La energía asimilada, es decir, la eficiencia neta de crecimiento
PJA
(Fiesher
1972) se observa (Tabla V) que es igualmente alta en todos los grupos de peces,
tanto testigos como experimentales (99%
)
.
Los
resultados obtenidos permiten concluir que la carpa herbívora es capaz de
tolerar nides altos de detergente sin experimentar un gran deterioro. Sin em-
bargo, es necesario hacer notar que en el ambiente natural, a diferencia de
las condiciones de laboratorio, existe toda clase de sustancias tóxicas que pene-
trarían con suma faciiidad si la permeabilidad de las membranas estuvjera-alte-
rada. Al respecto varios autores han señalado que los detergentes, al reducir la
tensión superficial de las membranas branquiales aumentan la permeabilidad
(Calman y Marchetti 1973, Katz 1979, Cabridenc 1979). También se ha pues-
to en evidencia que al exponer a peces a mezclas de metales tóxicos y deter-
gentes, la toxicidad es marcadamente aditiva (Calamari y Marchetti 1973).
Los resultados de este trabajo mostraron que concent,raciones de detergente entre
3 y 12 mg/L no son letales para los juveniles de C.
idella,
pero que alteran la tasa
de crecimiento de los peces. Probablemente en respuesta al "stress", las carpas con-
sumen mayor cantidad de alimento, pero esta energía no
se
canaliza al crecimiento
sino que es utilizada para contrarrestar [la pérdida del estado fisiológico estable.
AGRADECIMIENTOS
Los autores agradecen al Biól. Ricardo Juárez P. y al personal de la Piscifactoría
de Tezontepec de Aldama, Hidalgo, el suministro de los peces objeto de este estudio.
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