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Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal
RESIDUOS DE PLAGUICIDAS ORGANOFOSFORADOS EN CABEZUELA DE BRÓCOLI
(
Brassica oleracea
) DETERMINADOS POR CROMATOGRAFÍA DE GASES
Ma. Antonia PÉREZ
1
, Antonio SEGURA
2
, Rosario GARCÍA
2
, Teresa COLINAS
2
, Mario PÉREZ
2
,
Antonio VÁZQUEZ
2
y Hermilio NAVARRO
1
1
Colegio de Postgraduados en Ciencias Agrícolas. Km 35.5 Carretera México-Texcoco. Montecillo, Edo. de
México. molvera@colpos.mx
2
Universidad Autónoma Chapingo, Km. 38.5 Carretera México-Texcoco, Chapingo, Edo. de México
(Recibido enero 2008, aceptado noviembre 2008)
Palabras clave: Mixquic, residuos de agroquímicos, contaminación,
Brassica oleracea
RESUMEN
Este trabajo documenta el historial de manejo de plagas del cultivo de brócoli y de-
terminación de los residuos de plaguicidas organofosforados mediante cromatografía
de gases en cabezuelas listas para su comercialización en 23 sitios de producción. Los
resultados indican que las plagas de mayor incidencia en el brócoli son
Brevicoryne bras-
sicae
,
Trichoplusia ni
,
Copitarsia consueta
,
Artogeia rapae
,
Trialeurodes
sp
y
Bermisia
tabaci
,
reportadas con una frecuencia de 82.5, 80, 80, 70 y 37.7 % por los productores,
respectivamente. El control de estas plagas es químico, mediante el uso de productos
organofosforados, piretroides y carbamatos, realizando de 1 a 4 aplicaciones durante
el ciclo de cultivo. Los residuos de plaguicidas encontrados con mayor frecuencia en
el análisis cualitativo son el malatión, el diazinón y el clorfenvinfos, encontrados en
70, 65 y 43 % de las muestras, respectivamente. En cuanto a las concentraciones se
encontró: clorfenvinfos, malatión y diazinón con 5.78, 2.67 y 1.16 mg kg
-
1
, seguidos
por fentión y etión con concentraciones medias de 0.041 y 0.024 mg kg
-
1
. 87 % de las
muestras de brócoli analizadas contienen residuos de al menos un plaguicida organofos-
forado; sin embargo, las concentraciones encontradas están por debajo de los límites
recomendados. Es importante considerar el riesgo sobre la salud humana mediante un
análisis del efecto aditivo de los residuos encontrados. Asimismo se recomienda tomar
las medidas necesarias para que dichas concentraciones no se vean incrementadas, lo
cual puede garantizarse mediante un monitoreo continuo.
Key words: Mixquic, agrochemical residues, contamination,
Brassica oleracea
ABSTRACT
Handling of pests in broccoli culture was documented; also, the residues of organophos-
phate pesticides were determined in broccoli heads by means of gas chromatography
and capillary column. The results indicate that the pests of most incidence in broccoli
are
Brevicoryne brassicae
,
Trichoplusia ni
,
Copitarsia consueta
,
Artogeia rapae
,
Tri-
aleurodes
sp
and
Bermisia tabaci
, as reported by producers, with a frequency of 82.5,
80, 80, 70 and 37.7 % respectively. The pest control is chemical in its totality, using
organophosphate, pyrethroid and carbamate products, ranging from 1 to 4 applications.
Rev. Int. Contam. Ambient. 25 (2) 103-110, 2009
M.A. Pérez
et al.
104
The pesticide residues found most frequently in the qualitative analysis are: malathion,
diazinon and chlorfenvinphos, in 70, 65 and 43 % of the samples respectively. Regarding
concentrations, there were found: chlorfenvinphos, malathion and diazinon with 5.78,
2.67 and 1.16 mg kg
-
1
, followed by fenthion and ethion, with average concentrations
of 0.041 and 0.024 mg kg
-
1
. It should be noted that 87 % of the analyzed samples
contained organophosphate pesticide residues; even though the concentrations are
below the recommended standards, it is still important to assess the risk on human
health by means of an analysis of the additive effect of the found residues. Also, it is
recommended to take the necessary measures so these concentrations will not increase,
which is possible to be guaranteed through continuous monitoring.
INTRODUCCIÓN
Los plaguicidas desempeñan un papel importan-
te en el control de numerosos insectos, nemátodos,
hongos, malezas y otros organismos que compiten
con el hombre por productos agropecuarios y fo-
restales (Lagunes y Villanueva 1994). La actividad
agrícola es la que consume más plaguicidas, por lo
que se considera que este sector productivo es el de
mayor exposición a estos contaminantes (Pitarch
et
al.
2001, Waliszewski e Infanzón 2003, Hernández
et al
.
2007).
Las formas de exposición a los plagui-
cidas para los humanos y los animales comprenden
la ingesta de alimentos contaminados, la absorción
dérmica y la inhalación de vapores emitidos cuando
los plaguicidas son rociados en el entorno (Jury
et
al.
1983, Mathies
et al.
1991).
Los plaguicidas organofosforados cobraron
un gran auge después de la prohibición de los
plaguicidas organoclorados y han resultado ser
muy efcientes y económicos en el control de
plagas (Juan
et al
. 2003); sin embargo, pese a que
son menos persistentes en el ambiente, no dejan
de representar un riesgo para la salud humana y
para el deterioro de los ecosistemas, sobre todo si
no se manejan de manera adecuada.
De acuerdo
con Kegley y Wise (1998), Otero
et al.
(2000) y
Valencia
et al.
(2005), existe un riesgo importan-
te para varios sectores de la población; por un
lado, los productores y trabajadores que manejan
agroquímicos y cosechan los productos agrícolas,
y por otro los consumidores donde el sector más
vulnerable lo constituyen los niños. Calonge
et
al
. (2002) mencionan que los insecticidas orga-
nofosforados tienen en la actualidad un papel
preponderante como plaguicidas ftosanitarios, a
pesar de su problemática toxicológica. Su efcacia
ha sido demostrada Frente a áfdos, como el pul
-
gón lanígero del manzano (
Eriosoma lanigerum
),
insectos minadores, moscas de la fruta (
Ceratitis
capitata
), ácaros, cochinillas, entre otros. Los au-
tores
recomiendan campañas de monitoreo periódico
que asegure una incidencia mínima de plaguicidas
en la salud humana.
En la actualidad existe un gran interés sobre los
contaminantes ambientales con relación a la seguridad
alimentaria. Los residuos de plaguicidas son conside-
rados como sustancias potencialmente tóxicas en los
alimentos y constituyen un motivo de preocupación
para los consumidores.
La presencia de residuos de plaguicidas en los
alimentos se debe principalmente al uso indiscrimi-
nado de éstos en la agricultura; la eliminación de los
plaguicidas depende de diversos factores como el
crecimiento propio del vegetal, la acción de agentes
atmosféricos como el viento y la lluvia, el grado de
solubilidad y volatilidad del plaguicida, el tipo de de-
gradación química que sufra y la naturaleza del propio
plaguicida (Ortiz
et al.
2003). Otro factor importante
es el intervalo de seguridad recomendado para cada
plaguicida.
Investigaciones realizadas desde principios del
siglo pasado indican que algunos plaguicidas orga-
noclorados imitan, incrementan o inhiben la acción
de las hormonas, alteran el funcionamiento del sis-
tema endocrino, pueden dañar la salud reproductiva
e incluso promover el desarrollo de carcinomas
(López
et al.
2002, Waliszewski
et al.
2005). De-
bido a lo anterior, fueron prohibidos y sustituidos
por los plaguicidas organofosforados, los cuales
tienen, de acuerdo con Calonge
et al
. (2002), un
papel preponderante como plaguicidas
ftosanita
-
rios a pesar de su problemática toxicológica. Como
consecuencia de esta problemática, las normativas
legales respecto a su uso son cada vez más estrictas,
en particular en Estados Unidos, Canadá y países de
la Unión Europea. Dogheim
et al
. (1999) conside-
ran que el monitoreo de residuos en los productos
puede evidenciar la exposición de una población a
los mismos, en particular si se trata de corregir o
PLAGUICIDAS ORGANOFOSFORADOS EN BRÓCOLI
105
predecir las consecuencias a largo pla
zo. En México
hay estudios puntuales sobre esta problemática; sin
embargo, no existe seguimiento ni aplicación de la
normativa existente.
El cultivo del brócoli en Mixquic, D.F., consti-
tuye la actividad agrícola principal; se siembra en
cerca de 400 ha y hasta en tres ciclos al año en la
misma parcela. Es atacado por varias plagas, las
cuales son controladas mediante la aplicación de
productos organofosforados, piretroides y carbama-
tos principalmente, solos o en mezclas, sin existir un
programa de manejo establecido. Las aplicaciones
de estos productos dependen de la presencia de las
plagas (productores de la zona y personal técnico de
la Junta Local de Sanidad Vegetal de Mixquic, D. F.,
comunicación personal).
El objetivo de este estudio fue documentar el
control de plagas en el cultivo de brócoli en Mixquic,
D.F., y evaluar la presencia de residuos de plagui-
cidas organofosforados en cabezuelas de brócoli al
momento de la cosecha.
MATERIALES Y MÉTODOS
El estudio se realizó en la comunidad de Mixquic,
Tláhuac, D. F., ubicada al sureste de la Ciudad de
México (19
o
13
28” N, 98
o
57
51” W), a una altura
de 2240 m sobre el nivel del mar. El historial de
manejo de las parcelas se elaboró mediante visitas
continuas y la aplicación de entrevistas a una muestra
de 23 productores y al técnico de la Junta Local de
Sanidad Vegetal. Las variables consideradas fueron:
plaguicida(s) utilizado(s), dosis de aplicación y fre-
cuencia de aplicación.
Muestreo para análisis de residuos de plaguicidas
Se consideraron para el estudio 23 parcelas, de
las cuales 22 se ubicaron en Mixquic y una en el
campo experimental de la Universidad Autónoma
Chapingo. Se realizó un muestreo en zig-zag para
obtener muestras compuestas de pella o cabezuela
de brócoli (cinco a seis cabezuelas por parcela de
1 ha aproximadamente) al momento de la cosecha.
El material vegetal fue transportado al laboratorio
en condiciones de refrigeración, donde las pellas
fueron cortadas y homogeneizadas para constituir
una muestra representativa de cada parcela.
Extracción
El material para análisis fue preparado con 500
g de material vegetal de brócoli licuado con agua
destilada, relación 1:1. De este material fueron to-
madas dos muestras de 100 g de material vegetal en
matraces Erlenmeyer; posteriormente se agregaron
100 mL de acetona y se dejaron en agitación du-
rante 12 horas a 250 rpm. Como control, por cada
5 muestras se consideró el análisis de una tercera.
La separación de sólidos se hizo con un embudo y
papel fltro Watman No. 2 con una capa de 15 g de
celita, la cual fue aplicada con 20 mL de agua de
manera homogénea. La muestra se fltró con ayuda
de vacío y se hizo un segundo lavado. La separación
de fases se realizó mediante dos lavados con 100 mL
de benceno:diclorometano en relación 4:1, más 400
mL de solución salina a 5 %. La fase orgánica se
hizo pasar por un embudo de vidrio que contenía un
papel fltro y sulFato de sodio anhidro para eliminar
el exceso de agua. La evaporación del disolvente se
realizó mediante el empleo de un rotavapor, a 45 °C,
hasta alcanzar un volumen de 5 mL (Luke y Doose
1983).
La purifcación de la muestra se realizó mediante
vacío; para ello se empleó una columna de cristal
empacada con 15 g de mezcla homogénea de celulosa
microcristalina y carbón activado en relación 9:1.
Como eluyente se utilizaron 150 mL de benceno.
La muestra recuperada fue concentrada a sequedad
mediante el uso de rotavapor y el extracto se aforó
a 5 mL con acetato de etilo. Todos los solventes y
reactivos utilizados fueron de pureza grado HPLC
o plaguicida.
Los análisis se realizaron en un cromatógrafo de
gases Clarus 500 Perkin-Elmer, equipado con de-
tector termoiónico (nitrógeno-fósforo), un inyector
automático (Perkin-Elmer) operado en modo
splitless
con un volumen de muestra de 1.0 μL, una columna
capilar Elite 1 de 15
x
0.25 mm, ID
x
0.25 μm de
espesor de la película. Se utilizó helio como gas de
arrastre, con una tasa de ±ujo de 17 mL y una rampa
de temperatura de 80 a 280 °C. Adicionalmente, las
muestras fueron leídas bajo las mismas condiciones
cromatográfcas con una columna Zebrón ZB-1701
de 30
x
0.25 mm, ID
x
0.25 μm de espesor de la
película. Los resultados fueron utilizados de manera
confrmatoria, eliminando los picos que aparecían
únicamente en una de las columnas.
El análisis de datos se realizó primeramente consi-
derando la presencia o ausencia de los residuos, me-
diante la comparación de los tiempos de retención de
los compuestos en relación con las mezclas multirre-
siduos de estándares de productos organofosforados
de calidad analítica (Chem Service); se empleó como
control interno al etil paratión. La cuantifcación se
realizó mediante curvas de calibración de cada uno de
los plaguicidas detectados (Luke y Doose 1983).
M.A. Pérez
et al.
106
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Plagas de brócoli y control
En el
cuadro I
se presentan las principales plagas
y frecuencias reportadas por los productores para el
cultivo de brócoli en Mixquic, D.F, durante el ciclo
de verano 2005. Destaca que las plagas que más
comúnmente atacan el brócoli son el pulgón de la
col, el gusano medidor falso, el gusano del corazón
de la col y la mariposita blanca de la col. Estos
resultados coinciden con los reportados para este
mismo cultivo en Acatzingo, Puebla, por Barrios
et
al
. (2004), quienes reportan a
B. brassicae
(49.65
insectos/planta),
P
.
xylostella
(4.5 insectos/planta) y
C. consueta
(0.48 insectos/planta) como las especies
de plagas más abundantes.
El control de las plagas se realiza de forma quí-
mica en la totalidad de los casos (
Cuadro II
). El
número de aplicaciones, de acuerdo con los datos
proporcionados por los productores, obedece casi
siempre a la presencia de la plaga: se reportan una,
dos y hasta cuatro aplicaciones en proporción de 35,
61 y 4 % de los productores, respectivamente.
La guía de plaguicidas autorizados de uso agrícola
(CICLOPLAFEST 2005) recomienda los productos
que se señalan en el
cuadro III
para el control de
plagas del brócoli. Adicionalmente se presenta el
CUADRO I.
PLAGAS DEL BRÓCOLI EN MIXQUIC, TLÁ-
HUAC, D.F., Y FRECUENCIA DE INCIDENCIA
REPORTADAS POR PRODUCTORES
Principales plagas
Frecuencia (%)
Pulgón de la col
(
Brevicoryne brassicae
)
82.5
Mosca blanca
(
Trialeurodes
sp
y
Bemisia tabaci
)
37.5
Gusano falso medidor
(
Trichoplusia ni
)
80.0
Gusano del corazón de la col
(
Copitarcia consueta
)
80.0
Gusano soldado
(
Spodoptera exigua
)
2.0
Mariposita blanca de la col
(
Artogeia rapae)
70.0
Pulgón
(
Myzus persicae
)
9.1
Palomilla dorso de diamante
(
Plutella xylostella
)
2.0
CUADRO II.
PRODUCTOS UTILIZADOS EN EL CONTROL DE PLAGAS DE BRÓCOLI
EN MIXQUIC, D.F.
Producto
Ingrediente activo
Grupo de
plaguicidas
Toxicidad
1
Productores
que lo utilizan
(%)
Foley
Paratión metílico
Organofosforado
Extrema
34.78
Folidol
Paratión metílico
Organofosforado
Extrema
8.70
Tamaron
Metamidofos
Organofosforado
Alta
8.70
Diazinón/Basudin
Daizinón
Organofosforado
Moderada
26.09
Paratión metílico
Paratión metílico
Organofosforado
Extrema
21.74
Karate
Lambda cyalotrina
Piretroide
Moderada
39.13
Pirimor
Pirimicarb
Carbamato
Moderada
65.22
1
NOM-045-SSA1-1993-Salud Ambiental
CUADRO III.
PLAGUICIDAS AUTORIZADOS PARA EL
CULTIVO DE BRÓCOLI
Plaguicidas autorizados
LR †
LR††
Intervalo de
seguridad†
mg kg
-
1
Días
Diazinón
0.7
0.5
5
Dimetoato
2
-
7
Endosulfán
2
0.5
7
Fenvalerato
2
2
3
Fosfamidón
0.5
-
3
Malatión
8
5
3
Metamidofos
1
-
14
Metomilo
3
-
3
Paratión metílico
1
0.2
21
Endosulfán+Paratión metílico
2+1
-
7
Carbarilo+Endosulfán
10+2
-
7
Azadiractina
Exento
-
Sin límite
Carbarilo
10
-
3
Azinfos metílico
2
1
15
Permetrina
1
2
1
Lambda cyalotrina
0.4
1
Naled
1
7
LR= Límite de residuos, † CICLOPLAFEST (2005) y †† FAO/
OMS (2006)
PLAGUICIDAS ORGANOFOSFORADOS EN BRÓCOLI
107
intervalo de seguridad y el límite máximo de residuos
de estos productos que establece la guía de plaguici-
das y los reportados por el Codex alimentarius.
Comparativamente, los límites máximos de resi-
duos del Codex alimentarius son más bajos, dadas
la exigencias internacionales en el control de los
mismos. Para algunos productos no se reportan los
límites establecidos debido a que son plaguicidas
prohibidos en algunos países, como es el caso del
paratión metílico en Estados Unidos.
Presencia de residuos de plaguicidas organofos-
forados
La presencia de plaguicidas organofosforados
se debe a que son productos de uso cotidiano en el
control de plagas del brócoli, aunque en algunas
ocasiones son usados conjuntamente con otros gru-
pos de plaguicidas (Waliszewski
et al.
1997). Para la
extracción se usó acetona para prevenir la formación
de emulsiones con pectinas de los vegetales (Leoni
et al
. 1992). Los porcentajes de recuperación, con-
juntamente con el límite de detección y el coefciente
de variación de la reproducibilidad, se presentan
en el
cuadro
IV
.
Es importante señalar que la re-
producibilidad varió entre 75 (dioxatión) y 93.7 %
(diazinón).
Los tiempos de retención para los diferentes
plaguicidas, bajo las condiciones descritas en
Materiales y Métodos, se presentan el
cuadro IV
.
Destaca la consistencia en los tiempos de aparición
de los compuestos y el orden de los mismos para
ambas columnas. El tiempo de retención del paratión
metílico es muy similar al reportado por Garrido
et al.
(2006), quienes mencionan como tiempos de
retención un intervalo que va de 7.61 a 7.69 min.
Para diazinón, el tiempo de retención encontrado es
de 6.16 minutos en la columna dos, que es superior
al tiempo de retención de 5.32 minutos que reportan
Valenzuela
et al
. (2006).
Los residuos de plaguicidas encontrados en
las muestras analizadas, en orden de importancia
tomando en cuenta las concentraciones medias, fue-
ron: clorfenvinfos, malatión y diazinón, con 1.73,
1.85 y 0.68 mg kg
-
1
, seguidos por fentión y etión
con concentraciones medias de 0.002 y 0.001 mg
kg
-
1
, respectivamente. Sin embargo, considerando
la media ponderada, se encontraron las siguientes
concentraciones: clorfenvinfos, malatión y diazinón
con 5.78, 2.67 y 1.16 mg kg
-
1
, seguidos por fentión
y etión con concentraciones medias de 0.041 y 0.024
mg kg
-
1
, respectivamente.
Las concentraciones medias de residuos evaluados
están por debajo de las recomendadas por CICLOPLA-
FEST (2005). La concentración media ponderada de
diazinón es ligeramente superior al límite máximo de
residuos (LMR) recomendado (1 mg kg
-
1
) en el ma-
nual de plaguicidas autorizados por CICLOPLAFEST
(2005) (
Cuadro V
).
Los resultados del análisis multirresiduos mues-
tran presencia de plaguicidas no reportados por el
agricultor, lo cual puede deberse a aplicaciones en
parcelas cercanas o provenir de alguna otra fuente de
contaminación, como es el uso de mezclas de plagui-
cidas mencionados en general, pero no reportados en
esta investigación.
El análisis de los residuos de plaguicidas analiza-
dos de manera individual indica que están por debajo
de los límites establecidos para cada uno de ellos;
sin embargo, es importante considerar en estudios
posteriores el consumo total proveniente de muestras
que contienen residuos de varios tipos de plaguicidas,
ya que puede ser signifcativo.
CUADRO IV.
LÍMITE DE DETECCIÓN PRÁCTICO, PORCENTAJE DE RECUPERACIÓN Y
COEFICIENTE DE VARIACIÓN DE LA REPRODUCIBILIDAD
Plaguicida
Límite de
detección práctico
Recuperación Reproducibilidad
Tiempos de retención
(min.)
(ppm)
(% )
(C.V.)
Columna 1 Columna 2
Diclorvos
0.005
91.7
14.8
7.45
3.17
Dioxatión
0.025
75.0
9.0
14.22
6.05
Diazinón
0.014
93.7
5.5
14.89
6.16
Disulfotón
0.018
80.4
9.0
15.1
6.23
Malatión
0.014
90.5
2.5
17.12
7.25
Fentión
0.010
82.0
8.0
17.34
7.38
Paratión metílico
0.015
82.0
12.0
17.44
7.74
Clorfenvinfos
0.025
85.0
15.0
18.24
8.0
Etión
0.020
84.9
10.2
20.10
10.36
Carbofenotión
0.020
89.0
6.7
20.60
10.93
M.A. Pérez
et al.
108
De acuerdo con los resultados encontrados, es
necesario que se tomen en cuenta las siguientes accio-
nes: controlar plagas mediante un manejo integrado,
considerar la efcacia, los costos y el intervalo de
seguridad en la elección de productos químicos que
estén autorizados para el cultivo, además de tener
una programación de tal forma que no se induzca
resistencia y no sobrepasar la dosis indicada en la
etiqueta. Asimismo, es importante un monitoreo
continuo de residuos de plaguicidas en los productos
agrícolas para asegurar una incidencia mínima en la
salud humana.
La
fgura 1a
muestra los cromatogramas mul-
tirresiduo con estándares organofosforados a una
concentración de 1
µ
g g
-
1
con detector NPD, en
las dos columnas analizadas. La
fgura 1b
muestra
un cromatograma correspondiente a una muestra
de brócoli; en ella se observa un pico bien defnido
coincidente con los tiempos de retención del mala-
tión de la
fgura 1a
y otros dos picos coincidentes
con los tiempos de retención de clorfenicol y etión
respectivamente, pero de tamaño pequeño, lo cual
probablemente se deba a las bajas concentraciones
de estos compuestos en la muestra.
En la
fgura 2a
se muestra un cromatograma co-
rrespondiente a una muestra de brócoli, la cual tiene
dos picos bien defnidos, coincidentes con los tiempos
de retención de malatión y diazinón de la
fgura 2b
CUADRO V.
CONTENIDO DE RESIDUOS DE PLAGUICIDAS EN 23 MUESTRAS DE BRÓCOLI
PROVENIENTES DE MIXQUIC, D.F.
Diazinón
Malatión
Fentión
Paratión
Clorfenvinfos
Etión
Muestras analizadas
23
23
23
23
23
23
Muestras sin residuos/grupo
10
8
21
19
15
22
Muestras con residuos/grupo
13
15
2
4
8
1
Máximo
3.87
8.76
0.05
0.52
8.3
0.02
Media
0.687
1.857
0.002
0.041
1.731
0.001
Media ponderada
1.16
2.67
0.041
0.246
5.789
0.024
C.V.
1.908
1.410
4.796
3.313
1.426
4.796
a)
80
60
40
Response [mV]
7.45
20
0
2
4
6
8
10
12
14
Time [min]
16
18
20
22
24
26
DICLOR
DIOXAT
DISULF
RONNE
MALAT
PARAT
CLORFE
ETHION
COUMA
14.22
15.18
16.38
16.80
17.12
17.45
18.24
20.10
24.97
b)
80
60
40
Response [mV]
7.35
20
0
2
4
6
8
10
12
14
Time [min]
16
18
20
22
24
26
MALAT
CLORFE
ETHION
12.96
13.61
17.16
18.34
18.97
20.21
21.36
21.66
Fig. 1.
Cromatograma multirresiduos de estándares organo-
fosforados (1) y cromatograma correspondiente a una
muestra de brócoli proveniente de Mixquic, D.F. (2)
a)
100
50
Response [mV]
2.48
0
1
4
3
5
10
11
Time [min]
12
13
14
15
16
17
6.15
7.04
7.25
7.47
8.12
DIAZINO
DICLOR
RONNE
MALAT
PARAT
CLORF
CLORP
CARBO
10.41
10.84
17.27
b)
9
8
7
6
2
10
5
Response [mV]
0
1
4
3
5
10
11
Time [min]
12
13
14
15
16
5.43
6.16
6.47
7.26
DIAZINO
MALAT
11.35
9
8
7
6
2
Fig. 2.
Cromatograma multirresiduos de estándares organofósfo-
rados (1) y cromatograma correspondiente a una muestra
de brócoli proveniente de Mixquic, D.F. (2)
PLAGUICIDAS ORGANOFOSFORADOS EN BRÓCOLI
109
analizados con la columna 2 descrita en Materiales y
Métodos. El resto de los picos de los cromatogramas
correspondientes a la muestra de brócoli no pudieron
ser asignados a ninguno de los ésteres fosfóricos
analizados en esta investigación.
CONCLUSIONES
La alta incidencia de
Brevicoryne brassicae, Tri-
choplusia ni, Copitarsia consueta, Artogeia rapae
,
Trialeurodes
sp
y
Bermisia tabaci
, reportadas por los
productores como las principales plagas en el cultivo
de brócoli en Mixquic, con una frecuencia de 82.5,
80, 80, 70 y 37.7 % respectivamente, hace necesaria
una serie de aplicaciones de productos químicos para
su control, donde los plaguicidas organofosforados
constituyen tratamientos clásicos.
13 % de las muestras analizadas están libres de
residuos de plaguicidas organofosforados.
En 87 % de las muestras de brócoli analizadas se
encontraron residuos de al menos un plaguicida orga-
nofosforado; sin embargo, es importante señalar que
las concentraciones medias encontradas no rebasan
los límites máximos permisibles.
Es necesario un monitoreo continuo de los residuos
de plaguicidas como medida de seguridad que dicta-
mine que las concentraciones no se incrementan.
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