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Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal
MONITOREO POR RUIDO ELECTROQUÍMICO DE LA CORROSIÓN DEL
ACERO EN UNA ATMÓSFERA CONTAMINADA
Guadalupe TRES
1
, Roberto ARRIAGA
1
, José M. MALO
2
y Jorge URUCHURTU
2
1
Instituto Costarricense de Electricidad, Apdo.10032-1000, San José, Costa Rica
2
Instituto de Investigaciones Eléctricas, Reforma 113, Palmira, Temixco 62490 Morelos, México
(Recibido abril 2001, aceptado julio 2001)
Palabras clave: técnicas electroquímicas, humedad relativa crítica, contaminantes, velocidad de corrosión, resistencia
de polarización, corriente de corrosión
RESUMEN
En este trabajo se presentan los resultados electroquímicos obtenidos mediante la técnica de
ruido, contrastándolos con la resistencia de polarización y su correlación con la humedad rela-
tiva y la temperatura en una atmósfera contaminada y categorizada de acuerdo con las normas
ISO. Se utilizó una probeta de corrosión atmosférica de láminas conocida como medidor de
corrosión atmosférica (MECA), modificada para presentar un medio continuo entre las placas,
aún con baja humedad relativa. Se encontró una buena correlación entre las técnicas
electroquímicas y su relación con los parámetros meteorológicos considerados en la atmósfera
contaminada.
Key words: electrochemical techniques, critical relative humidity, pollutants, corrosion rate, polarization resistance, cor-
rosion current
ABSTRACT
This work presents electrochemical noise measurement results compared to polarization resis-
tance results and correlated to temperature and relative humidity. The results were obtained in a
categorized polluted atmosphere according to ISO Standards. A modified steel plates atmo-
spheric corrosion probe (MECA) was used in order to obtain a continuous media between the
identical plates, even at low relative humidity. Good correlation was obtained between the
electrochemical techniques and the environmental parameters considered under the polluted
atmosphere.
Rev. Int. Contam. Ambient.
17
(4) 171-178, 2001
INTRODUCCIÓN
Frecuentemente las estructuras metálicas están so-
metidas a la acción de ambientes agresivos naturales,
siendo las expuestas a la atmósfera las más abundantes
y la principal causa de pérdidas por corrosión. Éstas se
calculan en el 50% de las pérdidas totales por corrosión
de un país y se aproximan a un total entre 4 y 6 % del
producto interno bruto (PIB) (Tomashov 1966). La co-
rrosión atmosférica es ocasionada por las altas tempera-
turas ambientales, la humedad y los agentes contami-
nantes agresivos de origen natural o antropogénico del
medio en el que están expuestos los materiales.
En el estudio de la corrosión atmosférica, los ensayos
tradicionalmente utilizados son los de exposición natural
y aunque son muy precisos, por estar basados en méto-
dos gravimétricos
(Skoog y West 1986), tienen el incon-
veniente de ser de larga duración, ya que la corrosión
atmosférica es un proceso relativamente lento. Estos mé-
todos proporcionan sólo una velocidad promedio, relativa
G. Tres
et al.
172
al período de tiempo que tardó el ensayo, pero sin indica-
ción alguna sobre la evolución del ataque (Barton 1976).
La excesiva duración de los ensayos y el hecho de
que dentro de cada tipo de atmósfera existan numerosos
factores que afectan la corrosión, que dependen de la
evolución (geografía, crecimiento industrial, demografía,
etc.) de la zona bajo estudio así como de la climatología
(estacional y diaria) del lugar, dificultan la evaluación de
validez permanente. Los ensayos naturales
in situ
valo-
ran la agresividad de una atmósfera y se admite que se
mantendrá aproximadamente constante. La cuantificación
del deterioro de un metal en una atmósfera dada está
determinada por la siguiente ecuación:
=
=
τ
=
n
i
1
i
i
i
V
C
dónde:
C es la corrosión sufrida por el material metálico.
τ
i
son los períodos de tiempo en los que progresa la corro-
sión atmosférica, porque el metal está mojado o porque la
humedad relativa ambiental (HR) es mayor que la hume-
dad relativa crítica (HR
crít.
), considerada como 80 %.
V
i
es la velocidad de corrosión correspondiente a cada
período de humectación
τ
i
.
Estos períodos de corrosión pueden ser muy pequeños
y se presentan en cualquier momento a lo largo del día, por
lo que resulta útil tratar de determinar cuando aparecen ya
que las técnicas gravimétricas tradicionales no lo hacen.
Además la intensidad de la corrosión se incrementa con la
presencia de contaminantes atmosféricos, principalmente
bióxido de azufre y cloruro de sodio.
Debido a la naturaleza electroquímica de la corrosión
atmosférica, resulta natural tratar de aplicar técnicas
electroquímicas para evaluarla, ya que esto permite obte-
ner mediciones, prácticamente en tiempo real y determi-
nar así los períodos en que la corrosión es más intensa.
Genescá y Ávila (1986, 1994), presentan una introducción
a los temas aquí tratados, para los lectores que no están
familiarizados con éstos.
Uno de los factores críticos ha sido la fabricación de
dispositivos apropiados para realizar estas mediciones, ya
que éstas deben realizarse en muestras metálicas, en pre-
sencia de capas de electrólito que se adsorben, precipitan
o condensan en su superficie y que muchas veces son
demasiado delgadas, sobre todo cuando HR< HR
crít.
(González 1989). Esto dificulta grandemente reunir todos
los elementos de una celda electroquímica para realizar
mediciones en la atmósfera.
Los primeros pasos en el diseño y en la utilización de
monitores electroquímicos de corrosión atmosférica
(MECA) fueron dados por Tomashov (1966) y Sereda
(1958), pero los mayores avances se deben a investigado-
res noruegos y suecos (Kucera y Matson 1974, Haagenrud
1980, Kucera y Gullman 1981, Kucera
et al.
1990) así
como estadounidenses (Mansfeld y Kenkel 1976, Mansfred
1979, Mansfeld y Tsai 1980), quienes determinaron que la
corriente de la celda se correlaciona con los factores
climáticos, tal como lo hace la corrosión. Investigadores
franceses también han desarrollado su propio diseño, ha-
ciendo mediciones mediante técnicas de impedancia y de
resistencia de polarización (Fiaud y Tirbonod 1976, Fiaud
y Chahrouri 1981).
Los modelos más comunes de MECA se basan en la
aplicación del método de medida de la resistencia de po-
larización de Stern y Weisert
(1959), pero de acuerdo
con la modificación de March
(1964), que permite pres-
cindir del electrodo de referencia. Lo que se hace es
montar láminas metálicas idénticas, separadas entre sí
por otras de material aislante y que en conjunto se mon-
tan en una resina, tal como aparece en la
figura 1
; cuan-
do se usan tres láminas y la central no se polariza, ésta
puede actuar como electrodo de referencia. Con estos
dispositivos es posible realizar el trazado completo de las
curvas de polarización, que anteriormente era imposible
(González y Otero 1984).
Dentro de las técnicas más utilizadas, en el estudio
de la corrosión, sobresalen la resistencia a la polariza-
ción lineal (LPR) y la impedancia. En ambas, el siste-
ma se perturba por medio de una señal externa de vol-
taje directo o alterno, respectivamente, y se considera
la respuesta en corriente para evaluar el comportamiento
del material
(Baboian 1986). Esto se logra obteniendo
por analogía con la ley de Ohm, la llamada resistencia
electrodos
superficie activada
resina
conexiones
Vista lateral
Vista superior
Vista lateral
Vista superior
Electrodos
Superficie activada
Resina
Conexiones
Fig. 1.
Esquema de la configuración de la celda electroquímica utili-
zada para ensayos de monitoreo de corrosión atmosférica por
métodos electroquímicos
MONITOREO POR RUIDO DE LA CORROSIÓN
173
de polarización que es inversamente proporcional a la
corriente de corrosión que, mediante las leyes de
Faraday, se puede transformar en pérdida o degrada-
ción del metal.
Sin embargo, una técnica alternativa a ésta y que se
emplea cada vez más en la actualidad es el ruido
electroquímico. En este caso el sistema no se perturba
y lo que se mide son las variaciones u oscilaciones es-
pontáneas en corriente y voltaje, producidas por las
micropilas que se forman sobre la superficie del metal,
que dan lugar a la cinética de reacción electroquímica
durante el proceso de corrosión.
Esta técnica se ha empleado para determinar la ve-
locidad de corrosión, calculando la resistencia de ruido
R
r
de manera similar al caso anterior y que ha resultado
comparable a la resistencia de polarización lineal R
p
(Cottis
et al
. 1996). Se ha comprobado también que los
niveles de ruido electroquímico en procesos de corro-
sión, particularmente en la localizada, son significativa-
mente mayores que los observados en sistemas redox
(Dawson 1996), lo que ha permitido utilizar esta técni-
ca en la caracterización y en la predicción de la corro-
sión localizada. A pesar de todas las ventajas y aplica-
ciones de la técnica de ruido electroquímico, aún no
existen métodos estandarizados ni consenso total en la
base teórica para la interpretación de los datos. El me-
jor recurso de validación en la aplicación de ruido
electroquímico es utilizar otra técnica como patrón de
comparación; esto es especialmente viable cuando se
estudia la corrosión uniforme o la generalizada
(Bertocci
1996).
El objetivo del presente trabajo es demostrar la apli-
cación de las técnicas electroquímicas en el monitoreo
de la corrosión atmosférica, utilizando un sensor
acti-
vado
(Pat, Pend. 1997) ó MECA modificado, como se
esquematiza en la
figura 2
, desarrollado para superar
las limitaciones actuales de los sensores existentes, esto
es para condiciones cuando la HR< HR
crít
.
MATERIALES Y MÉTODOS
Para evaluar la corrosión atmosférica del acero tipo
1010 en función del tiempo de exposición natural, se
realizó un monitoreo electroquímico. Se preparó una
probeta, según el esquema de la
figura 1
, con tres
piezas idénticas del material montadas en una resina
poliester, a la que se le dió un tratamiento en una solu-
ción alcalina de NaOH a 80
o
C durante una hora para
que su superficie adquiriera un carácter hidrofílico,
como se presenta en la
figura 2
. Las superficies fue-
ron lijadas con papel abrasivo grado 600, pulidas con
alúmina de tamaño de partícula de 10 μm y enjuaga-
das con agua destilada antes de iniciar la prueba.
Se investigó su comportamiento durante 48 horas,
ejecutando de manera secuencial y continua las técni-
cas de ruido electroquímico y de resistencia de polari-
zación lineal; para esto se utilizó un equipo modelo
GILL 8 AC de la marca ACM Instruments. Los pará-
metros atmosféricos fueron adquiridos simultáneamen-
te por una estación meteorológica instalada en las in-
mediaciones del área de exposición de la celda.
La resistencia de polarización lineal se realizó con
barridos de potencial de -20 mV a 20 mV respecto al
potencial natural y a una velocidad de 80 mV/min. El
ruido electroquímico se obtuvo mediante la adquisi-
ción de 5120 muestras, registrando el valor de poten-
cial y corriente a velocidad de 1 muestra/segundo, ob-
teniendo series de potencial y de corriente en función
del tiempo y calculando las desviaciones estándar pro-
medio de cada serie.
Para determinar la resistencia en ruido se calculó la
desviación estándar del ruido en corriente y voltaje de
cada corrida y se aplicó la ecuación siguiente (Cottis
et
al
. 1996):
I
E
r
/
R
σ
σ
=
Se permitió una pausa de 3 minutos entre cada de-
terminación experimental de resistencia de polariza-
ción y ruido electroquímico. Las pruebas fueron reali-
zadas en una atmósfera natural caracterizada de
acuerdo con su agresividad ambiental y corrosividad
bajo estándares internacionales ISO (1987, 1989). La
tasa promedio de depositación de contaminantes que
caracterizan a la atmósfera bajo estudio son: para el
SO
2
de 4.78 mg/m
2
/día y para el NaCl de 12.08 mg/
m
2
/día, con un tiempo de humedad relativa crítica (con-
siderada del 80%) del 69% al año. Esta clasificación
caracteriza a la atmósfera como de corrosividad me-
dia-alta de acuerdo con parámetros ambientales y de
baja-media para la corrosividad del acero (Morcillo
et
al
. 1999).
a
b
gota
c
d
Convencional
activada
Fig. 2.
Diagrama esquemático de una probeta en presencia de una
gota de electrólito aproximando dos electrodos
G. Tres
et al.
174
RESULTADOS
Comportamiento de la humedad relativa y la tem-
peratura
Los datos de temperatura y humedad relativa durante
24 horas se presentan en la
figura 3
a partir de la hora
en que se inició el monitoreo, es decir a las 4 pm. El
comportamiento de la humedad relativa, mostrado en la
figura, indica que aumentó a partir de 65 % durante el
anochecer hasta 85 % a las 10 pm, disminuyendo ligera-
mente a 80 % para luego incrementar hasta 90 % duran-
te parte de la noche y la madrugada hasta las 6 am. A
partir de este momento la humedad relativa empezó a
disminuir nuevamente hasta las 12 pm, donde alcanzó el
valor mínimo de 60 % manteniéndose así hasta el final
del monitoreo.
Por otro lado, esta gráfica muestra claramente como
la temperatura presentó un comportamiento inverso casi
correspondiente al de la humedad relativa. La tempera-
tura tendió a disminuir desde las 16 horas hasta las 6, en
la que alcanzó el mínimo de 17 °C. Después de las 6 am,
la temperatura empezó a aumentar desde los 17 °C has-
ta alcanzar aproximadamente 26 °C a las 12 pm, veinti-
cuatro horas después.
Técnica de ruido electroquímico
Las
figuras 4 y 5
ilustran, como ejemplo, una serie
de potencial-tiempo y de corriente-tiempo, respectivamen-
te. Ambas señales muestran cierta correspondencia en
su comportamiento. La señal de ruido electroquímico en
potencial presenta oscilaciones aleatorias con algunos
transitorios de hasta 20 mV sobrepuestos a la señal base,
en la parte media del tiempo total de muestreo, disminu-
yendo y desapareciendo al final del período. De manera
similar el ruido electroquímico en corriente exhibe osci-
laciones aleatorias con una amplitud aproximada de 1E-
7 mA/cm
2
como señal base y transitorios de 3E-7 mA/
cm
2
. Como se mencionó, súbitamente se presentaron
transitorios a la mitad del período de muestreo volviendo
a su nivel inicial al final de éste.
La resistencia de ruido R
r
obtenida a través de la se-
ñal de ruido electroquímico se muestra en la
figura 6
. Al
inicio del monitoreo, los valores oscilan entre 100 y 200
Mohms disminuyendo a valores de 4 Mohms después de
4 horas. Los valores permanecieron casi constantes os-
cilando y aumentando ligeramente a las 10 horas, vol-
viendo a incrementar su valor a partir de las 15 horas de
exposición. Este incremento observado aunque con una
10000
20000
30000
40000
50000
Tiempo (seg)
-4E-7
-2E-7
0
2E-7
Densidad de corriente (mA/cm
2
)
10000
50000
40000
30000
20000
Tiempo (seg)
40
20
0
-20
Voltaje (mV)
Variación de la temperatura y de la humedad relativa en fun-
ción del tiempo
Fig. 4.
Señal de ruido en voltaje durante el monitoreo de corrosión
atmosférica
Fig. 5.
Señal de ruido en corriente durante el monitoreo de corrosión
atmosférica
95
04:00 p.m.08:00 p.m.12:00 a.m.04:00 a.m.08:00 a.m.12:00 p.m.04:00 p.m.
Hora
15
17
19
21
23
25
27
Temperatura, C
Humedad Relativa
Temperatura
55
80
75
70
65
60
Humedad relativa (%)
95
90
85
04:00 pm
08:00 pm
12:00 am
04:00 am
08:00 am
12:00 pm
Hora
15
17
19
21
23
25
27
Temperatura, °C
Humedad relativa
Temperatura
MONITOREO POR RUIDO DE LA CORROSIÓN
175
tendencia constante presenta variaciones en sus valores,
alcanzando un nivel de casi 300 Mohms al final del
monitoreo.
Técnica de resistencia de polarización lineal
En la
figura 7
se presentan los resultados obtenidos
de resistencia de polarización R
p
correspondientes al pe-
ríodo de monitoreo. Como puede observarse, al inicio del
monitoreo el valor de R
p
está por arriba de 150 Mohms,
disminuyendo de manera constante hasta un valor cer-
cano a 1 Mohm, cinco horas después. Durante 10 horas
se mantiene casi constante, para incrementar y alcanzar
al final del monitoreo un valor de 100 Mohms, veinticuatro
horas después. El monitoreo se repitió al día siguiente pre-
sentándose un comportamiento muy similar en los 2 días
para todos los parámetros de medición considerados.
DISCUSIÓN
La corrosión atmosférica de los metales y de las alea-
ciones depende de múltiples factores, como son: la natu-
raleza del metal, el tipo y la concentración de los conta-
minantes atmosféricos, el tiempo de humectación o hu-
medad relativa crítica y el carácter más o menos protec-
tor de los productos de corrosión formados. Los ensayos
tradicionales en campo son lentos y dada la naturaleza
electroquímica de la corrosión atmosférica sería natural
aplicar las técnicas electroquímicas para su estudio, eva-
luación y monitoreo.
Se han hecho esfuerzos considerables para desarro-
llar celdas de corrosión para aplicaciones en la atmósfe-
ra. Uno de los principales obstáculos es la necesidad de
utilizar al menos dos muestras metálicas, las cuales de-
ben estar en presencia de un electrólito (visible o no), el
cual cierra el circuito eléctrico y permite la circulación
de corriente iónica. Sin embargo, existen dificultades para
la aplicación de estas técnicas, ya que esto no siempre
acontece porque la separación entre electrodos, por pe-
queña que sea, usualmente no presenta un medio
electrolítico continuo como se muestra en la
figura 2
. En
muchas ocasiones sólo existe una monocapa debida a la
adsorción, la cual puede no ser continua o bien se evapo-
ra. Las limitaciones provienen de las características de
los sensores y no de las técnicas en sí.
Para superar esta limitación de las celdas atmosféri-
cas conocidas como medidores electroquímicos de co-
rrosión atmosférica (MECA) se desarrolló una celda,
mediante un tratamiento químico que modificó las pro-
piedades superficiales del polímero utilizado para embe-
ber los electrodos metálicos, haciéndolo de naturaleza
hidrofílica. Esto permitió que en presencia de bajas
humedades relativas, aún por debajo de la humedad rela-
tiva crítica, se adsorba agua, lo que mantiene una
conductividad iónica adecuada entre los dos electrodos
metálicos, como se observa en la
figura 2
. Esto admite
la aplicación de las técnicas electroquímicas y la obten-
ción de mediciones como las presentadas anteriormente
y que son discutidas a continuación.
Para que exista corrosión significativa desde un pun-
to de vista práctico, se requiere de humedad relativa crí-
tica cuyo porcentaje varía de acuerdo con el tipo de ma-
terial metálico que se trate. Para el acero se considera
en general un valor de 60 % (Stratman y Streckel 1990),
que se presentó a lo largo de todo el monitoreo (
Fig. 3
).
La corrosión del acero se produce en presencia de
humedades relativas altas, incrementándose ésta a me-
5.0E+7
1.0E+8
1.5E+8
LPR (ohm)
01
0
2
0
Tiempo (horas)
Fig. 7.
Valores de R
p
obtenidos por la técnica de resistencia de pola-
rización lineal para el monitoreo de corrosión atmosférica del
acero tipo 1010
6
8
8
8
8
8
0
5
10
15
20
20
15
10
5
0
Tiempo (horas)
4.00E+06
3.04E+08
2.54E+08
2.04E+08
1.54E+08
1.04E+08
5.40E+07
Rr (ohms)
Fig. 6.
Valores de resistencia de ruido del monitoreo de corrosión
atmosférica del acero tipo 1010
G. Tres
et al.
176
dida que la humedad relativa aumenta. Sin embargo, es
también cierto que con velocidades altas de corrosión
también aumenta la formación de productos de corro-
sión que son más o menos protectores y que desaceleran
el subsecuente ataque. El proceso corrosivo determinante
en el inicio de la corrosión atmosférica es la difusión del
oxígeno a través de la capa de electrólito presente sobre
la superficie del metal y la reacción anódica comprende
la corrosión y la formación de productos, esencialmente
FeOOH. En presencia de contaminantes, la cinética es
incrementada aún más y se puede desarrollar el ataque
localizado sobre la superficie, especialmente en presen-
cia de cloruros.
En la
figura 3
se observa que a partir del inicio del
monitoreo (4 pm) comienza a descender la temperatura,
aumentando la humedad relativa hasta cerca del 90%
alrededor de las 6 am. A partir de este momento y coin-
cidiendo con la salida del sol, la temperatura aumenta y
la humedad relativa desciende hasta alcanzar el 60% al-
rededor de las 10 am, mostrándose una gran correlación
entre estos parámetros como era de esperarse. De acuer-
do con esto, la corrosión del acero incrementa a medida
que se aproxima la noche y la humedad relativa también
aumenta. Esto es lo que sugieren ambas técnicas, de
acuerdo con los resultados obtenidos de resistencia a la
polarización y de ruido en función del tiempo, donde la
resistencia disminuye a medida que la humedad relativa
crece volviendo a aumentar al incrementarse la tempe-
ratura y disminuir la humedad relativa.
Con todo esto, si se comparan los resultados presen-
tados en las
figuras 6
y
7
, se observa que aunque se
correlacionan con los datos de humedad relativa, la re-
sistencia de ruido obtenida mediante la técnica de ruido
electroquímico muestra oscilaciones en los valores a lo
largo del tiempo de exposición con respecto a los obteni-
dos con la técnica de R
p
. Este comportamiento sugiere
que la técnica de ruido electroquímico es más sensible a
los cambios en la cinética de corrosión.
Esto se debe por una parte a la propia naturaleza de
la técnica de ruido electroquímico, en la cual se obtienen
datos segundo a segundo y por otro lado es muy sensible
a la corrosión localizada que se observa en sitios discre-
tos de la superficie metálica. Como se muestra en las
figuras 4
y
5
, que presentan series de potencial y de
corriente en función del tiempo, se obtienen transitorios
correspondientes que están asociados a eventos locali-
zados de corrosión y formación de productos sobre la
superficie metálica y que corresponden a incrementos
de corriente y caídas de potencial acompañadas de dis-
minución de corriente y crecimiento casi exponencial de
los transitorios de potencial, hasta que aparezca un nue-
vo evento localizado (Uruchurtu 1991). Esta señal se ve
sobrepuesta a la señal base que se observa al inicio y al
final de las series de tiempo y que en el caso de la señal
de corriente presenta un valor análogo al reportado en la
literatura para condiciones similares en laboratorio
(Almeida y Ferreira 1998).
Suponiendo que se condense la humedad en sitios dis-
cretos de la superficie, la evolución de la corriente en
ese sitio discreto puede explicarse en términos de la co-
rrosión y formación de una película de óxidos de hierro.
La corriente aumenta con el tiempo a medida que dismi-
nuye el espesor de la capa de electrólito al secarse por el
aumento de temperatura facilitando la evaporación, así
como la difusión del oxígeno como reacción catódica y el
acceso a la superficie metálica. Posteriormente, al se-
carse el electrólito se reduce la corriente de corrosión y
aumenta la resistencia de polarización. En la superficie
se forma una capa de productos de corrosión, que mien-
tras retenga agua mantiene una cierta actividad corrosi-
va. Esto puede repetirse en otros sitios discretos sobre la
superficie, mostrándose en las oscilaciones observadas
en la
figura 6
. De ahí la importancia de los períodos de
secado en la corrosión atmosférica (Stratman y Streckel
1990).
Los elevados órdenes de magnitud de los valores de
R
p
y
R
r
indican la alta resistencia del medio y por lo tanto
la sensibilidad de la técnica para efectuar mediciones bajo
tales condiciones. El uso de la resina activada probable-
mente favorece las mediciones bajo estas condiciones
porque su carácter hidrofílico asegura una capa continua
de humedad entre las láminas.
De manera similar a lo anterior, se puede argumentar
con respecto al comportamiento global observado en el
monitoreo efectuado durante las 24 horas de exposición
a la atmósfera y presentado en las
figuras 6
y
7
.
Com-
parando con los valores de humedad relativa, mostrados
en la
figura 2
, se determinó que la R
p
y
R
r
variaron de
manera inversamente proporcional a la humedad relati-
va y proporcionalmente con la temperatura, mostrando
la importancia de la humedad relativa como el factor de-
terminante en el avance de la corrosión.
Al aumentar la humedad relativa, R
p
y
R
r
disminuyen
proporcionalmente, incrementando la corrosión. Esta dis-
minución es de cerca de 2 órdenes de magnitud o sea
100 veces mas y la velocidad de corrosión aumenta de
manera equivalente. Valores elevados de humedad rela-
tiva se observan durante la noche, manteniéndose las con-
diciones de corrosión, o sea bajos valores de R
p
y
R
r
. Sin
embargo, diez horas después de iniciado el monitoreo (2
am), la humedad relativa disminuye para posteriormente
incrementarse más y alcanzar su nivel máximo. La tem-
peratura responde disminuyendo su velocidad de descen-
so, para volverla a elevar y alcanzar el valor mínimo.
Esto se reflejó en un leve incremento y oscilación en los
valores de la R
p
y
más notoriamente
R
r
, que comenzaron
a aumentar al incrementar la temperatura. La presencia
de productos de corrosión y el proceso de secado de la
capa de electrólito permiten este incremento alcanzando
el mismo orden de magnitud que al inicio, aunque osci-
MONITOREO POR RUIDO DE LA CORROSIÓN
177
lando en sus valores por lo explicado anteriormente. De
hecho las gráficas presentadas en las
figuras 4
y
5
co-
rresponden a esta etapa de mayor actividad corrosiva.
En la gráfica de la
figura 6
aparecen los valores de
resistencia de ruido y al comparar estos resultados con los
de la
figura 7
se aprecia claramente que coinciden en el
orden de magnitud; de hecho el valor promedio para el
monitoreo es de R
p
= 4.05E7 ohms para la técnica de po-
larización lineal y de R
r
= 4.78E7 ohms para la de ruido
electroquímico. El comportamiento de R
p
y R
r
obtenidas a
partir de las dos técnicas
r
coincide en el transcurso de las
horas, con el comportamiento de los parámetros atmosfé-
ricos, de acuerdo con los resultados de la
figura 2
.
La resistencia por ruido electroquímico es compara-
ble a la R
p
, por lo tanto una vez que se obtiene puede
emplearse la ecuación de Stern y Weisert (1959) para
calcular la velocidad de corrosión.
CONCLUSIONES
La utilización del MECA modificado permitió la ad-
quisición de datos en un medio altamente resistente, lo
cual fue favorecido por el empleo de la resina activada.
Este estudio mostró que la velocidad de corrosión at-
mosférica, medida por la técnica de resistencia de pola-
rización lineal y de ruido electroquímico, es similar y re-
sultó del mismo orden de magnitud. Además, el compor-
tamiento de R
p
y
R
r
obtenidas por ambas técnicas coinci-
dió en el tiempo y de acuerdo con lo esperado para pe-
ríodos de mayor y menor humectación.
Aunque los resultados son muy optimistas es necesa-
rio realizar más ensayos, bajo condiciones mejor contro-
ladas, utilizando la resina activada para comprobar la
reproducibilidad de los resultados logrados.
La estandarización de la metodología de técnicas
electroquímicas para el estudio de la corrosión atmosfé-
rica es de gran importancia en la actualidad, porque pre-
sentan muchas ventajas, como rapidez y alta sensibili-
dad. En este sentido, es importante continuar con la apli-
cación de ruido electroquímico ya que esta técnica ha
demostrado tener características muy ventajosas en el
estudio de la corrosión atmosférica, especialmente su
sensibilidad a cambios en la actividad de la corrosión, su
capacidad de diferenciar tipos de corrosión localizada y
su aplicación reciente en el monitoreo de sistemas en
línea.
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