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VALORACIÓN ECONÓMICA DE LOS SERVICIOS AMBIENTALES DEL BOSQUE DEL
MUNICIPIO DE IXTAPALUCA, ESTADO DE MÉXICO
Bertha Sofía LARQUÉ-SAAVEDRA
1
, Ramón VALDIVIA ALCALÁ
2
,
Fabián ISLAS GUTIÉRREZ
1
y José Luis ROMO LOZANO
2
1
Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias. Av. Progreso No. 5 Colonia del Carmen,
Coyoacán. 04110 D.F., México. Correo electrónico: besolasa@yahoo.com
2
Universidad Autónoma Chapingo. Km. 35.5 Carretera México-Texcoco. C.P. 56230
(Recibido enero 2004, aceptado agosto 2004)
Palabras clave: problemas ambientales, recursos naturales, deforestación, valoración contingente
RESUMEN
La zona metropolitana del valle de México está enfrentando problemas ambientales deri-
vados del deterioro de sus recursos naturales. Al oriente de esta zona, el municipio de
Ixtapaluca, Estado de México, cobra importancia por poseer la superficie forestal más
grande. Desafortunadamente esta superficie ha venido disminuyendo a causa de incen-
dios, plagas, prácticas de cambios de uso de suelo, pastoreo intensivo y tala clandestina
e indiscriminada. Esta tendencia significa un grave problema para la zona, ya que el
constante crecimiento de la población y de las actividades urbanas ocurre en el marco de
un fuerte desequilibrio con los recursos naturales. Dentro de este contexto se proponen
como objetivos, investigar si la población de la zona oriente del Estado de México le
reconoce valor económico a los servicios ambientales del recurso forestal, así como
generar una estimación monetaria del valor económico de estos servicios. La metodolo-
gía empleada fue el método de valoración contingente, que permite conocer directamente
de la población la valoración económica de los servicios en cuestión así como la particu-
lar de cada uno de ellos. Los resultados obtenidos señalan que la población reconoce
valor económico a los servicios ambientales del bosque y se indica el orden de las prefe-
rencias por cada uno de ellos, en donde el combate a la contaminación del aire tuvo el
lugar más importante seguido por la conservación de la flora y la fauna y la conservación
del suelo. Se estimó el valor monetario anual aproximado de los servicios ambientales en
36 millones 852,900 pesos, lo que permite tener información para diseñar políticas ten-
dientes a su conservación.
Key words: environmental problems, natural resources, deforestation, contigent valuation
ABSTRACT
The metropolitan area of the Valley of México is facing problems due to the damage of its
natural resources and the consequent damage to the environment. Eastward of this zone,
the Ixtapaluca municipality in the State of Mexico, is of growing importance
because it
has the largest forest area in this zone. Unfortunately, this area has been reduced by fire,
pests, changes in land use, extensive grazing and indiscriminate clandestine lumbering.
This tendency is a threat for the zone because constant population growth and urban
activity are generating a severe imbalance between these and the natural resources. In
this context, the present study was conducted to investigate whether the population of
eastern State of Mexico recognizes the economic value of the environmental
services of
the forest resource, and to estimate the economic value of these services. The methodol-
Rev. Int. Contam. Ambient. 20 (4) 193-202, 2004
B. S. Larqué-Saavedra
et al.
194
ogy used was the contingent valuation method, which uses information gathered di-
rectly from the population to obtain the economic valuation of these services. The results
show that the population recognizes the economic value of the environmental services of
the forest; preferences were obtained for each of these, where combating air pollution
was the most important, followed by conservation of flora, fauna, and soil. An approxi-
mate monetary value of $36,852,900.00 (mexican pesos) was estimated for the environ-
mental services, thus providing information to design conservation guidelines.
INTRODUCCIÓN
Se puede asegurar que en México la modernización
de la economía que se entendió durante años como el
predominio de las actividades industriales y el fortale-
cimiento del comercio y los servicios sobre las activi-
dades del sector primario generó fuertes problemas,
entre otros, el surgimiento de polos de desarrollo que
trajeron como consecuencia la inmigración de pobla-
ción rural en busca de trabajo. Desafortunadamente
este hecho se concretó en la aparición de poblaciones
irregulares, un ejemplo drástico es el de la zona me-
tropolitana del valle de México (ZMVM), conforma-
da por ciudades con serios desequilibrios entre recur-
sos naturales y crecimiento de la población. Muchos
poblados que eran rurales fueron sometidos a un pro-
ceso de urbanización con base en el cambio del uso
del suelo sin ninguna planeación, lo que provocó pro-
blemas ecológicos considerables como cambio de cli-
ma, incremento de la contaminación del aire, disminu-
ción del agua tanto superficial como subterránea y
pérdida de suelo. Todos estos, corresponden a servi-
cios ambientales del bosque.
Esta situación la viven los municipios de
Chicoloapan, Chimalhuacán, La Paz e Ixtapaluca per-
tenecientes al Estado de México, ubicados al oriente
de la ZMVM. En ellos, el cambio de uso de suelo se
ha traducido en la disminución de las áreas naturales;
un proceso que parece irreversible y en donde los pro-
blemas ambientales son variados.
El municipio de Ixtapaluca cuenta con la superfi-
cie forestal boscosa más grande de la zona oriente de
la ZMVM: 19,198 ha (PEE 1996) la que, debido a la
situación antes descrita, cobra un interés mayor para
las autoridades tanto federales como estatales, quie-
nes han mostrado preocupación por su conservación
y mantenimiento. Muestra de ello es el Plan del Cen-
tro de Población Estratégico de Ixtapaluca (1996) y el
Programa de Ordenación de la Zona Metropolitana
del Valle de México (1999) que buscan controlar el
crecimiento de la población y conservar los recursos
naturales. Asimismo, en julio de 2002 se aprobó el
Proyecto Recuperación de Suelos en la Subcuenca
del Río La Compañía (GEM 2002), que es de impor-
tancia por tener el mayor caudal y el mayor escu-
rrimiento de la cuenca tributaria oriental del valle de
México. Este río cruza varios centros de población
como San Rafael, Miraflores, Ayotla, La Paz,
Tlapacoya, Chalco, Tlalpizáhuac, Ciudad Nezahual-
cóyotl y Chimalhuacán, todos ellos en la parte oriente
de la ZMVM. Estas acciones son las más recientes,
aunque años atrás, las autoridades del ramo estable-
cieron vedas sobre las zonas forestales de todo el
Estado de México.
Con el interés de contribuir a la comprensión de
esta problemática, la presente investigación se propu-
so valorar económicamente los servicios ambientales
que proporciona el bosque del municipio de Ixtapaluca,
a través de la cantidad de dinero que la población ex-
presó estar dispuesta a aportar para mantener el re-
curso forestal y con ello asegurar que este cumpla
con sus servicios ambientales. La valoración se reali-
zó aplicando el método de valoración contingente
(MVC). Los servicios ambientales tomados en consi-
deración fueron: purificación del aire, conservación
de la tierra, conservación de la humedad ambiental,
conservación de la flora y la fauna, retención del agua
en el subsuelo y paisaje.
Los objetivos que se plantearon fueron:
1. Investigar si la población de los municipios de
Chicoloapan, Chimalhuacán, La Paz e Ixtapaluca,
pertenecientes a la zona oriente del valle de Méxi-
co, reconoce valor económico a los servicios am-
bientales del bosque del municipio de Ixtapaluca.
2. Generar una estimación monetaria del valor eco-
nómico de estos servicios ambientales.
3. Determinar si existen diferencias entre la pobla-
ción de los municipios de Chicoloapan, Chimal-
huacán, Ixtapaluca y La Paz, respecto a la valora-
ción económica que hacen del recurso forestal del
municipio de Ixtapaluca.
4. Determinar si la percepción de problemas ambien-
tales en sus localidades de origen es una variable
que se relaciona con la aceptación o rechazo a
cooperar por parte de la población para mantener
los servicios ambientales del recurso forestal.
5. Determinar si la percepción de los problemas am-
bientales en sus lugares de origen es una variable
que explique el monto de la disposición a cooperar
por parte de la población, para conservar el recur-
VALORACIÓN ECONÓMICA DE SERVICIOS AMBIENTALES
195
so forestal y con ello, los servicios ambientales que
ofrece.
Existen algunos estudios en México que han abor-
dado aspectos relacionados con la valoración econó-
mica de los servicios ambientales del recurso fores-
tal. Con base en los MVC y costo de viaje, Romo-
Lozano (1997) hizo un estudio sobre la Reserva Es-
pecial de la Biosfera de la Mariposa Monarca ubica-
da en el estado de Michoacán. El objetivo fue cono-
cer el valor de la recreación que se genera con la
visita de los turistas y el potencial de este valor
escénico estimado a través de la disposición a pagar
por la conservación de la Reserva. Pérez (1997) rea-
lizó un estudio similar en la misma Reserva con la
finalidad de calcular el valor económico de la belleza
escénica del lugar. Concluyó que el precio del boleto
que permite ingresar al lugar, estaba 50% por debajo
de lo que la gente declaró estar dispuesta a pagar.
Propone que si el costo del boleto se incrementara en
ese porcentaje, los ingresos monetarios para las co-
munidades poseedoras de ese recurso aumentarían
de manera considerable, por lo que recomienda crear
una política de distribución de esos ingresos.
Tyrväinen y Väänäen (1998) aseguran que han en-
contrando el MVC en alrededor de 2000 referencias
aplicadas a temas como agua, calidad del aire, riesgos
a la salud y vida silvestre. Ha sido también aceptado
como un método para el cálculo de los impuestos a los
daños de los recursos naturales. Estos autores lo utili-
zaron para valorar áreas forestales urbanas. Su tra-
bajo parte de considerar que la destrucción de los es-
pacios verdes urbanos causa externalidades negati-
vas. El estudio se llevó a cabo en Jooensuu, un pueblo
de North Carelia, Finlandia y fue diseñado para medir
los beneficios de las áreas forestales urbanas, lo que
se consideró necesario porque los municipios no tie-
nen una planeación específica sobre el uso de dichas
áreas. Los proyectos de desarrollo urbano tienen
externalidades negativas ya que no valoran los bene-
ficios ambientales y escénicos de estos espacios. El
cuestionario se aplicó a la población que hace uso de
estas áreas y a personas de poblados cercanos, con-
formándose así el muestreo. Fue necesario conocer
la frecuencia con la que visitan el área de acuerdo
con el tipo de usuario, el tiempo promedio que dura la
visita
y el empleo que hacen del lugar. Se analizaron
las diferentes alternativas de pago y la frecuencia del
mismo.
MATERIALES Y MÉTODOS
Para el desarrollo de esta investigación se utilizó el
MVC, que propone la estimación del valor monetario
o precio de bienes sin mercado. Para el logro de esta
estimación, el método se basa en la aplicación de cues-
tionarios a la población, en que se pregunta cuánto
estaría dispuesta a pagar por el “bien” en cuestión.
Este puede ser el aire, al que se pretende mejorar en
su calidad, el agua, ya sea para aumentar su cantidad
y/o mejorar su calidad, la fauna, que se pretende con-
servar, etc.
En esta investigación, en la que se estudiaron los
servicios ambientales del bosque, no se preguntó ¿qué
precio estaría dispuesto a pagar (DAP) para conser-
var los servicios ambientales del bosque del municipio
de Ixtapluca? en su lugar se preguntó, ¿cuánto estaría
dispuesto a cooperar por conservar el bosque del
municipio de Ixtapaluca y con ello preservar sus ser-
vicios ambientales? (DAC). Esta decisión se tomó
después de hacer visitas de reconocimiento al lugar
de estudio y de aplicar algunos cuestionarios piloto de
prueba. Se detectó que ante la pregunta “precio a
pagar”, se generó una situación de intimidación y re-
chazo debido a que se habla de “bienes públicos”, lo
que se consideró que influiría en la incidencia de res-
puesta cero de protesta. En su lugar el planteamiento
de una cooperación única anual se vio con más posi-
bilidades de éxito entre la población.
Es importante comentar que las respuestas “cero
de protesta”, se refieren a la manifestación de recha-
zo por parte de la población al pago de “bienes públi-
cos”. Estas respuestas son diferentes a la considera-
ción de que estos bienes no tienen valor, por lo que se
igualan a cero y se les denomina “valor cero”. Para
diferenciar unas de otras, es necesario conocer la ar-
gumentación por la cual se califican con cero.
La valoración monetaria se realizó al conjunto de
los servicios ambientales que proporciona el bosque
y no a cada uno de ellos. Esto se debió a que se
conciben como bienes complementarios, ya que si
se habla de la conservación de la flora y de la fauna,
así como del suelo, se puede hablar del cumplimien-
to de la captura de agua en el subsuelo, esto es, to-
dos los servicios tienen un mismo origen que es el
recurso forestal, y el mantenimiento y conservación
de este conlleva al buen cumplimiento de cada uno
de los servicios. Hoehn y Randall (en Mitchel y
Carson 1993) comentan que cuando se valoran in-
dependientemente bienes complementarios como vi-
sibilidad de las montañas y calidad del aire, se tiende
a subestimar la cantidad total del DAP. En lugar de
la valoración particular a estos servicios, se investi-
gó cuáles son las preferencias de los “consumido-
res” por cada uno de ellos, lo que se logró bajo dos
procedimientos: primero, por la numeración en or-
den de importancia de los servicios aquí estudiados
y segundo, de acuerdo con la distribución del dinero
donado que se destinaría a los diferentes servicios,
de acuerdo con criterio del propio donante.
B. S. Larqué-Saavedra
et al.
196
Cuestionarios y muestreo estadístico
El diseño de los cuestionarios se conformó de las
siguientes partes: la primera se destinó a capturar da-
tos personales de la población. La segunda informa
acerca de los servicios ambientales a valorar, además
de ofrecer información de la situación que hace nece-
saria dicha valoración. La tercera y última se confor-
mó por preguntas relacionadas directamente con la
valoración de los servicios ambientales del bosque, esto
es, la DAC. Se plantearon preguntas sobre las prefe-
rencias de los consumidores por cada uno de los ser-
vicios ambientales que el cuestionario se propuso va-
lorar.
La aplicación del cuestionario se realizó bajo dos
procedimientos: en el primero, una persona la dirigió
obteniéndose las respuestas de manera inmediata, y
en el segundo, el cuestionario se lo llevó el encuestado
y después de ocho días se recogió. Ambos sistemas
son metodológicamente válidos y se han puesto a prue-
ba para estudiar si por el hecho de tener tiempos dife-
rentes para pensar la respuesta, las personas valoran
de manera distinta un mismo bien. Estas pruebas son
muy importantes por la dificultad que existe para pro-
poner un precio a los servicios ambientales.
El muestreo estadístico que se aplicó fue el estra-
tificado simple aleatorio. Se generaron cuatro estra-
tos correspondiendo cada uno de ellos a los munici-
pios estudiados. Se decidió estratificar la muestra con-
siderando esta variable ya que se planteó que los mu-
nicipios pudieran tener problemas ambientales dife-
rentes a pesar de conformar una subregión, lo que
probablemente influiría en la DAC.
El tamaño de la muestra se calculó a partir de la
población registrada en los censos poblacionales que
publicaron información para 1995. Del total de esta
población sólo se consideró aquella entre los 20 y 69
años de edad, bajo el supuesto de que en este rango
las personas ya perciben ingresos económicos, lo que
es una condición necesaria para ser sujeto de estudio.
Además, se supuso que en ese rango de edad cuen-
tan con criterio más adecuado para emitir un juicio de
valor económico, logrando con ello mayor veracidad
en las respuestas.
Para determinar el tamaño de la muestra y de los
estratos se aplicó la fórmula siguiente (Richard 1987):
()
2
1
2
Z
n
dr
α
η






=



Donde:
n
= tamaño de la muestra
η
= coeficiente de variación. Se tomó 1.0
dr = error relativo, se consideró de 0.10
Z
1-
α
/2
=
es la desviación estándar, que con base en
la distribución “t” con
n – 1
corresponde
en tablas a Z
0.975
= 1.96.
1-
α
= nivel de confianza. Se trabajó con 0.95
N =
Sustituyendo en la fórmula, se obtuvo un valor para n
de: n = [1.96 (1.0)/0.10]
2
= 385
Para determinar el tamaño de los estratos se utili-
zó la siguiente fórmula:
Wh = nh/N, donde:
h = población entre los 20 y 69 años de edad, por mu-
nicipio.
N = población total, entre los 20 y 69 años de edad en
los cuatro municipios.
Entonces:
Wh Chicoloapan = 385 (31,920/368,529) = 33
Wh Chimalhuacán= 385 (168,800/386,529) = 176
Wh Ixtapaluca = 385 (83,980/386,529) = 88
Wh La Paz = 385 (83,829/386,529) = 87
De esta manera la muestra se conformó como lo
indica la
tabla I
.
Para estimar la cantidad monetaria destinada a la
conservación de los servicios ambientales, se analizó
la variable DAC a través de un modelo de regresión
lineal, en el que la DAC se manejó como variable cuan-
titativa y dependiente y como variables independien-
tes se propusieron, sexo, estado civil, edad, años de
estudio, ingreso, percepción de los problemas y de-
pendientes económicos. Se hicieron dos ensayos: se
corrió una primera regresión con todas las variables
independientes, se empleó el procedimiento
forward
.
Posteriormente se corrió otra regresión bajo el proce-
dimiento
stepwise
en donde se desecharon las varia-
bles que no fueron significativas según la prueba “t”,
esto con la idea de confirmar las variables que expli-
caron el modelo.
Las variables sexo, estado civil y percepción, se
Municipio
Tamaño de muestra
Chicoloapan
33
Chimalhuacán
176
Ixtapaluca
88
La Paz
88
Total de la muestra
385
TABLA I.
MUESTRA TOTAL Y POR MUNICIPIO
Fuente: elaborado con base en la información obtenida de Cua-
derno No. 1. Estadísticas vitales del Estado de México. INEGI.
México 1998. pp. 10-13
y a la aplicación de la fórmula para
calcular la muestra total y por municipio.
VALORACIÓN ECONÓMICA DE SERVICIOS AMBIENTALES
197
manejaron como categóricas quedando de la siguien-
te manera: sexo: masculino = 0, femenino = 1. Estado
civil: soltero = 0, casado = 1. Percepción: sí percibe
problemas ambientales = 0, no percibe problemas
ambientales = 1. Las otras variables independientes
se trabajaron como numéricas, y para facilitar su ma-
nejo, se organizaron por grupos, estos fueron los ca-
sos de las variables: edad, años de estudio, ingresos.
En cuanto a la edad: de 20 a 39 años = 0, y, 40 y más
años = 1. La variable años de estudio: de 0 a 9 años
de estudio = 0, y más de 9 años = 1. La agrupación se
hizo de esta manera porque la mayor frecuencia se
encuentra hasta 9 años de estudio. En cuanto al in-
greso de las personas, se formaron también dos gru-
pos: el primero con las que perciben hasta 2000 pesos
y el segundo por quienes perciben más de 2000 quin-
cenales. Los grupos se integraron así, ya que el ingre-
so medio se ubicó en 1485 pesos quincenales y la mayor
frecuencia en 2000 pesos quincenales.
El modelo quedó de la siguiente manera:
Yi =
β
0
+
β
1
X
1
+
β
2
X
2
+
β
3
X
3
+
β
4
X
4
+
β
5
X
5
+
β
6
X
6
+ Ei
Donde:
Yi = Disposición a cooperar
X
1
= Percepción
X
2
= Edad
X
3
= Ingreso
X
4
= Sexo
X
5
= Dependientes niños
X
6
= Años de estudio
Ei = Término de error
ANÁLISIS Y RESULTADOS
Datos generales de la muestra. Las característi-
cas personales de la población que integró la muestra
fueron: el 59.6 % de la población se compone de hom-
bres; en cuanto al nivel de estudios, el 84.4 % han
cursando hasta 12 años que corresponde a preparato-
ria o preparación técnica. Del total de la muestra, el
72 % declararon estar casados, el 67.6 % se registra-
ron como personas entre los 20 y 40 años de edad; el
51.8 % dijeron tener niños como dependientes econó-
micos (de 0 a 13 años de edad), ubicándose la mayor
frecuencia en quienes dijeron mantener hasta 2 niños.
El 32.9 % de la muestra son pequeños comercian-
tes y el 29.8 % son empleados de comercios, lo que
dio un total de 62.2 %. Esta información concordó
con los bajos ingresos quincenales que declararon ya
que el 74.8 % de la población dijo obtener a la quince-
na, ingresos entre 501 a 2000 pesos, también estuvo
acorde con los datos proporcionados por el INEGI
(2002), en donde se apunta que los cuatro municipios
aquí estudiados se ubican dentro del área geográfica
“C” con un salario mínimo diario de 38.3 pesos.
Valoración de los servicios ambientales y com-
portamiento de la variable percepción en rela-
ción con la variable disposición a cooperar
La investigación planteó como conjetura que si la
población percibe problemas ambientales en su lugar
de residencia, ello influiría en la valoración económica
de los servicios ambientales, y con ello, en el monto
de la DAC destinada a conservar el bosque del muni-
cipio de Ixtapaluca. Los resultados que se obtuvieron
fueron: del total de la población de la muestra, el
90.93 % contestó que sí perciben problemas ambien-
tales en su lugar de residencia, ubicando 12 proble-
mas, y de ellos, cuatro como los principales: contami-
nación del aire; fuertes y constantes corrientes de vien-
to que levanta polvo y basura, falta de árboles y par-
ques y problemas con el agua de uso doméstico refe-
ridos a su escasez y mala calidad dado su color y olor.
Resultó muy interesante que en el caso de los cua-
tro municipios se mencionara como un problema am-
biental, la falta de árboles urbanos, tal es su preocu-
pación, que se cita entre los de mayor frecuencia. Este
punto llamó la atención ya que socialmente se esta-
blece una relación directa entre la presencia de los
árboles y un ambiente libre de problemas de contami-
nación; motivo por el cual, el combate a la contamina-
ción ambiental, fue el servicio que mayor peso recibió
(
Tabla II
).
Es importante hacer notar que en contraste con
los resultados obtenidos en este trabajo, para las auto-
ridades del Distrito Federal y del Estado de México,
el problema principal no se refiere a los niveles de
contaminación registrados en la zona, sino más bien a
la escasez del agua en el subsuelo, y aunque es obvio
que las funciones que cumple el bosque se dan de
manera conjunta y que los problemas ambientales que
genera el deterioro del bosque coinciden en el mismo
origen, no quiere decir con ello que cada uno de estos
problemas tengan el mismo nivel de gravedad ni la
misma facilidad o dificultad en su solución. Es eviden-
te que tanto la contaminación ambiental como la es-
casez del agua son problemas graves, y es evidente
también que su solución no es fácil, sin embargo, la
falta de agua se constituye en un problema social y
político de mayores alcances, y a pesar de que actual-
mente se registran deficiencias en su abastecimiento
y en su calidad, todavía no es percibido por la pobla-
ción como el principal problema. Esto hace plantear
la posibilidad de que la población en general no asocia
de manera directa (como sí lo hace con la contamina-
ción) la presencia del bosque con el abastecimiento
B. S. Larqué-Saavedra
et al.
198
del agua de uso doméstico; lo que seguramente influ-
ye en la valoración económica que se hace en general
del bosque y en particular de cada servicio.
En cuanto a la valoración que se hizo de la función
“paisaje” que fue la de menor peso, se podría enten-
der como una conducta esperada de acuerdo con los
problemas ambientales que declararon, de lo que se
deduce que no representa para esta población una
necesidad de primer orden.
Un último comentario respecto al comportamiento
de la variable percepción, es que no fue estadística-
mente significativa para explicar el monto de la DAC.
Estimación del valor económico monetario de los
servicios ambientales del bosque de Ixtapaluca
Antes de apuntar el valor económico de los ser-
vicios ambientales del bosque, es importante hablar
del comportamiento de esta variable. A la pregunta
de si estaría dispuesto a cooperar para la conserva-
ción del recurso forestal del municipio de Ixtapaluca
de las 386 personas que conformaron el total de la
muestra, 316 (81.9 %) se manifestaron por sí co-
operar, 68 (17.61 %) por no cooperar y dos datos se
perdieron (0.51 %).
Las 68 personas (17.61 %) que manifestaron que
no cooperarían, se registraron con cero de coopera-
ción, de estos se deben distinguir dos situaciones:
quienes dijeron cero porque no reconocen valor eco-
nómico en los servicios ambientales del recurso fo-
restal, nombrándoles “cero de valor”, y aquellos que
dijeron cero porque no están de acuerdo con la co-
operación, denominados “cero de protesta”. De los
primeros se presentaron sólo cinco casos, argumen-
tando que no les interesan los problemas ecológicos
ni el bosque.
De los que se consideraron “cero de protesta” se
registraron 63 casos, dando como argumentos, de ma-
yor a menor frecuencia los siguientes: porque el go-
bierno roba, porque no tengo confianza en las organi-
zaciones no gubernamentales, porque el cuidado del
bosque es responsabilidad del gobierno, porque el cui-
dado del bosque debe ser una acción civil. De manera
particular, en el municipio de Ixtapaluca dijeron que el
pueblo está organizado para cuidar el bosque cuando
hay incendios, comentaron que las campañas de
reforestación las realiza el gobierno a través del ejér-
cito. Esta información puede explicar el hecho de que
en este municipio se registraran la mayor cantidad de
ceros de protesta (
Tabla III
) .
Las 316 personas que dijeron que sí cooperarían
(81.9 %), manifestaron cantidades que variaron de 1
hasta 14,400 pesos, ubicándose la mayor frecuencia
en el rango de 1 hasta 500 pesos (
Tabla IV
).
Para calcular el valor monetario anual promedio
de los servicios ambientales que genera el recurso fo-
restal de Ixtapaluca, se procedió de la siguiente ma-
Orden de importancia
Funciones
General
Municipios
Chicoloapan
Chimalhuacán
Ixtapaluca
La Paz
- Purificación del aire
1
1
1
1
1
- Conservación del suelo
4
4
3
3
5
- Conservación de la flora
y de la fauna
- Conservación de la
humedad ambiental
5
4
5
5
6
- Retención del agua en el
subsuelo
3
2
4
4
3
- Paisaje
6
4
6
5
4
Nota: el orden se presenta de la siguiente manera: el 1 es la función que consideraron más importante
y el nivel de importancia va descendiendo hasta llegar al 6 que es la función que consideraron de menor
importancia.
Fuente: elaborado con base en la información ofrecida por la población que conformó la muestra
TABLA II.
ORDEN DE IMPORTANCIA DE LAS FUNCIONES AMBIENTALES DEL BOSQUE
DE ACUERDO CON LA OPINIÓN DE LA POBLACIÓN
Municipios
Cero de protesta
Cero de valor
Total
Chicoloapan
1
-
1
Chimalhuacán
28
1
32
Ixtapaluca
32
3
32
La Paz
2
1
3
Total
63
5
68
TABLA III.
NÚMERO DE CASOS QUE DECLARARON
CERO DE VALOR A LOS SERVICIOS AMBIEN-
TALES DEL BOSQUE
Fuente: Elaborado con información obtenida de los cuestionarios
aplicados en campo
VALORACIÓN ECONÓMICA DE SERVICIOS AMBIENTALES
199
nera: se eliminaron los casos cero de protesta y los
casos de quienes declararon cantidades mayores a
2000 pesos. La eliminación de las respuestas mayo-
res a 2000 pesos se debió a su baja frecuencia y a la
distorsión que generaron. Estos casos en total suma-
ron 8 y se ubicaron dentro del rango de quienes decla-
raron una cooperación de 2001 y más, donde se en-
contraron cantidades entre 3000 y 14,400 pesos. Fi-
nalmente también fueron eliminados dos casos más
de quienes no respondieron a esta pregunta.
Entre los casos que sí fueron considerados, se in-
cluyeron cinco de quienes declararon cero de valor,
además de todos aquellos que se ubicaron entre 1 hasta
2000 pesos, sumando un total de 313.
Una vez seleccionados los casos, se obtuvieron las
medidas de tendencia central de la variable DAC para
el total de la muestra, siendo las siguientes:
Media = 272 pesos
Mediana = 100 pesos
Como se puede ver estas dos medidas son muy
distantes, lo que llamó la atención, sobre todo porque
la desviación estándar fue de 380.21. Con estos da-
tos se hicieron dos interpretaciones: la primera, es
que el modelo no tuvo un buen ajuste, y la segunda,
que más de la mitad de la población no estaría dis-
puesta a cooperar con los 272 pesos que indica la
media, por lo que ésta no se consideró como un indi-
cador adecuado.
Ante la primera de estas interpretaciones, es con-
veniente apuntar que normalmente en las investiga-
ciones de valoración contingente se trabaja con datos
estadísticos que presentan una varianza muy grande,
lo que de acuerdo con Mitchel y Carson (1993), se
puede deber a varias causas: a la varianza propia del
azar, otras que pueden estar relacionadas con el tipo y
diseño del instrumento que se utilice para obtener la
información, o bien al hecho de que al encuestado le
pueda parecer poco realista dar un precio a un “bien
público” y que por ello mencione cualquier cantidad,
así como la dificultad de mencionar un precio sin te-
ner algún parámetro que le guíe. Un cuestionario de
valoración contingente puede estar diseñado de tal
manera que deje en la persona encuestada una sen-
sación de confusión, de incertidumbre o de irrealidad,
por lo que el error en las respuestas será sistemático.
Por lo que respecta al comportamiento de la media y
la mediana, Mitchel y Carson (1993) apuntan que la
distribución de la variable DAC (para el caso de esta
investigación), se obliga a cero en su límite bajo pero
no hay un límite superior, ya que seguramente por lo
irreal e hipotético del mercado, el encuestado llega a
aportar datos muy elevados. Proponen que para dar
confiabilidad al modelo estadístico, éste debe estar
respaldado teóricamente de una manera correcta y
los instrumentos empleados para capturar la informa-
ción (cuestionarios) deben ser diseñados adecuada-
mente.
En cuanto a la segunda interpretación relacionada
con la selección de la medida de tendencia central
para calcular el valor monetario de los servicios am-
bientales, para el caso de esta investigación, se consi-
deró a la mediana como la medida más confiable. Para
respaldar esta decisión, se procedió a conocer con
más detalle el comportamiento de la variable DAC,
para ello se desglosaron los datos de cooperación del
rango que obtuvo la más alta frecuencia (1 a 500 pe-
sos), que es donde se ubican los valores de la media
272 y de la mediana, 100.
Se puede observar que las dos frecuencias más
altas se ubicaron en 100 pesos seguida de 50 pesos
(
Tabla V
). El total de la población dispuesta a coope-
rar cuando más con 100 pesos, es de 159 personas
que representan el 60.0 % de las 265 que están dis-
puestas a cooperar hasta con 500 pesos; y el 50.8 %,
del total de personas de la muestra dispuestas a cola-
borar que son de 313 casos.
Tomando en cuenta el valor de la mediana que fue
de 100 pesos, se multiplicó esta cantidad por el total
Municipios
Disposición a Cooperar
Total
%
Chicoloapan
Chimalhuacán
Ixtapaluca
La Paz
Pago anual (pesos)
0 de protesta
63
16.3
1
28
32
2
0 de valor
5
1.3
-
1
3
1
1 a 500
265
68.7
26
125
47
67
501 a 1000
29
7.5
2
9
5
13
1001 a 2000
14
3.6
3
5
1
5
2001 y más
8
2.0
1
4
3
-
No respondió
2
0.5
-
-
1
1
Total
386
100.0
33
175
89
89
Fuente: cálculos elaborados con base en la información obtenida de los cuestionarios aplicados en campo
TABLA IV.
RANGOS DEL MONTO DE LA DISPOSICIÓN A COOPERAR
B. S. Larqué-Saavedra
et al.
200
de la población entre los 20 y 69 años de edad que
fueron los considerados en este estudio (ver apartado
de materiales y método) y de este modo se estimó el
valor monetario de los servicios ambientales para el
total de los cuatro municipios, obteniéndose como re-
sultado un valor anual para 2002 de 36 millones
852,900 pesos.
Diferencias municipales de la valoración econó-
mica de los servicios ambientales del bosque
El comportamiento de la variable DAC por muni-
cipio fue el siguiente: en cuanto a la participación re-
lativa del total de personas dispuestas a cooperar, los
que presentaron mayor porcentaje fueron: Chicoloapan
con 97 % y La Paz con 96.2 %, seguidas de
Chimalhuacán con 82.2 % e Ixtapaluca con 63.0 %.
Cada uno de los municipios mostró comportamientos
similares en cuanto a las cantidades declaradas de
contribución. Otro aspecto, fue que la variable DAC
marcó una misma tendencia en su comportamiento,
en cuanto la cantidad declarada a apoyar aumentó, el
número de casos disminuyó.
Con la intención de conocer con mayor detalle las
cantidades a cooperar que se declararon por munici-
pio, se calcularon medianas, modas y desviaciones
estándar de cada uno de los municipios, obteniéndose
los resultados que se presentan en la
tabla VI
.
Con base en esta información se puede resaltar lo
siguiente:
1. En cada uno de los municipios, la media se registró
como un valor mayor a la mediana por lo que son
datos que se definen con sesgo positivo, dada la
presencia de valores altos.
2. Del total de los cuatro municipios, el de Chicoloapan
fue el que presentó la mayor dispersión de datos,
seguido por Chimalhuacán, Ixtapaluca y finalmen-
te La Paz, esto es, Chicoloapan y Chimalhuacán,
revelaron datos más dispersos, no obstante, al igual
que el resto de los municipios, la mitad de la pobla-
ción está dispuesta a colaborar con valores sensi-
blemente abajo de la media de cada municipio.
3. Los municipios de Chicoloapan, Chimalhuacán e
Ixtapaluca se apegaron más al comportamiento de
mediana y moda registradas para el total de la
muestra, de tal manera que se puede decir que
ellos tuvieron una fuerte influencia en la determi-
nación del comportamiento del total de la muestra.
4. El municipio La Paz presentó datos diferentes ya
que arrojó una mediana de 180 pesos, una moda
que ascendió a 600 pesos y la menor desviación
estándar. De acuerdo con los datos obtenidos para
este municipio, la mitad de la población está dis-
puesta a cooperar arriba de 180 pesos, cantidad
mayor a la declarada por los otros tres municipios.
La cantidad más frecuente arriba de esos 180 pe-
sos fue 600 pesos. Este hecho hizo que el munici-
pio de La Paz haya sido el que tuvo la valoración
más alta considerando los valores de la mediana y
de la moda.
5. Es importante aclarar que esta situación se obser-
vó aún y cuando La Paz fue el municipio que re-
gistró el menor rango de la cantidad en DAC, como
lo muestran los datos de la
tabla VII
.
Municipio
Media
Mediana
Moda
Desviación
Chicoloapan
318.4
120
100
469.0
Chimalhuacán
240.3
100
50
398.1
Ixtapalapa
283.7
100
100
367.8
La Paz
292.5
180
600
316.5
General
272
100
100
380.2
TABLA VI.
VALORES DE LA MEDIA, MEDIANA Y MODA
POR MUNICIPIO
Fuente: realizado con datos de los cuestionarios aplicados en
campo
Cooperación que
Número de casos
Porcentaje
declaró la población
(pesos)
1
2
0.8
3
1
0.4
5
11
3.0
7
1
0.4
10
17
6.4
20
21
8.0
25
1
0.4
30
8
3.0
40
2
0.8
50
42
15.8
60
6
2.3
80
1
0.4
100
46
17.4
120
10
4.0
150
5
2.0
180
5
2.0
200
26
10.0
240
9
4.0
300
14
5.3
350
1
0.4
360
5
2.0
365
1
0.4
400
5
2.0
420
2
0.8
432
1
0.4
480
1
0.4
500
21
8.0
Total
265
100.0
TABLA V.
RANGOS DE LA DISPOSICIÓN A COOPERAR
DENTRO DEL RANGO 1 A 500 PESOS
Fuente: elaborado con base en la información obtenida en los
cuestionarios aplicados en campo
VALORACIÓN ECONÓMICA DE SERVICIOS AMBIENTALES
201
6. Otro dato que resaltó el comportamiento del muni-
cipio de La Paz, fue que junto con el de Chico-
loapan, evidenciaron el mayor porcentaje de per-
sonas dispuestas a cooperar.
7. El municipio de Chimalhuacán fue el que declaró
la cantidad más baja a cooperar, ya que su media-
na se ubicó en 100 pesos y su moda en 50 pesos, el
65.2 % de esta población está dispuesta a aportar
cuando más 100 pesos.
8. De esta información se pudo constatar que la dis-
tancia de los municipios con respecto a la superfi-
cie boscosa que se valoró, no fue una variable que
influyera en la cantidad de dinero que se declaró
como DAC, ya que tanto La Paz como
Chimalhuacán se encuentran cercanos y mostra-
ron un comportamiento distinto en esta variable.
9. Es importante comentar que se encontraron dife-
rencias en los resultados de la variable DAC rela-
cionados con el método utilizado en la aplicación
de los cuestionarios. Tanto en el municipio de La
Paz como en el de Chicoloapan, los encuestadores
se ubicaron en la cabecera municipal y aplicaron
el cuestionario a personas que aceptaron, quienes
contestaron de manera inmediata. Para los casos
de Ixtapaluca y Chimalhuacán, además de aplicar
los cuestionarios bajo el método ya descrito para
los otros, se contó con el apoyo de personas que
viven en los diversos poblados de estos municipios,
lo que garantizó que fuera respondido también por
personas que viven en las orillas de estas demar-
caciones. En esos casos, el cuestionario se les dejó
algunos días para que lo contestaran, por lo que
contaron con mayor tiempo para pensar sus res-
puestas. Para el caso de estos dos últimos munici-
pios, se pudo notar que el número de personas dis-
puestas a cooperar fue menor, además que la can-
tidad indicada por la moda, al menos para el caso
de Chimalhuacán, fue la más baja.
Análisis del monto de la cantidad a cooperar
Con el fin de conocer qué variables se podrían re-
lacionar con el monto de la cantidad a cooperar, se
Municipio
Menor
Mayor
Chicoloapan
1
2000
Chimalhuacán
0
2000
Ixtapaluca
0
2000
La Paz
0
1212
TABLA VII.
VALORES MENORES Y MAYORES DE LAS
CANTIDADES DE COOPERACIÓN
Fuente: realizado con datos de los cuestionarios aplicados en
campo
corrió una regresión lineal donde la cantidad declara-
da como cooperación se manejó como la variable de-
pendiente y las características personales de la pobla-
ción fueron las variables independientes.
Es importante comentar que antes de calcular la
regresión, fue necesario normalizar la distribución de
los datos de la variable DAC, ya que no mostraron un
comportamiento normal, posteriormente, se corrieron
diferentes regresiones en donde la variable DAC siem-
pre fue la dependiente y las independientes se fueron
eliminando a través de los procedimientos
forward
y
stepwise
con la intención de encontrar el mejor mo-
delo. De esta manera, el modelo que finalmente que-
dó, manejó solamente dos variables independientes
para explicar a la variable DAC: el ingreso y los años
de estudio. Los resultados fueron:
Variables independientes
β
t
X1 = ingreso
0.095
1.685
X2 = años de estudio
0.318
5.654
El nivel de significación se elevó en comparación
con el de los otros modelos que manejaron más varia-
bles independientes, aunque los coeficientes de regre-
sión tuvieron valores más bajos:
R
2
= 0.126 y R
2
= 0.120
Es importante comentar que debido a los resulta-
dos obtenidos, fue difícil explicar estadísticamente el
monto de la DAC. Sin embargo, se pudo reconocer
cuales variables son las que se relacionan con la va-
riable dependiente, así como el tipo de relación (posi-
tiva o negativa) que se establece con ésta, siendo éste
el sentido que se le ha dado a la utilización de la re-
gresión lineal y no el de validar el método. En cuanto
a la R
2
que arrojó un valor bajo, es conveniente co-
mentar que en este tipo de estudios es común obtener
esos niveles. Por ejemplo, Boxall
et al
. (1996) regis-
traron un valor de 0.05, Tyrväinen y Väänäen (1998)
obtuvieron un valor de 0.15 y Mitchel y Carson (1993)
afirmaron al respecto que el empleo de los modelos
de regresión no busca darle validez al método de va-
loración, sino encontrar qué variables son las que tie-
nen relación con la variable DAC.
Para este estudio se obtuvo como resultado que a
mayor nivel de educación y mayor ingreso, la pobla-
ción estará en disposición de cooperar con una canti-
dad mayor.
CONCLUSIONES
La primera y más importante conclusión fue que
la preocupación que la población manifestó por la des-
B. S. Larqué-Saavedra
et al.
202
trucción del bosque se reflejó en su disposición a co-
operar por la conservación del mismo. El 81 % del
total de la muestra declaró interés por conservar el
recurso debido a los servicios ambientales que éste
genera, servicios que reconocen como necesarios.
El valor que se dio a los servicios ambientales os-
ciló entre 1 y 2000 pesos como pago único anual,
obteniéndose un dato promedio de 272.49 pesos y
como mediana 100 pesos. En cuanto a la selección de
alguna de estas dos medidas para realizar la estima-
ción del valor monetario de los servicios ambientales,
se concluyó que la mediana era más adecuada
estadísticamente, además de que se apegó de mejor
manera al rango de ingresos que declaró la población
estudiada.
Los resultados que se obtuvieron en esta investi-
gación en cuanto a la valoración monetaria de los ser-
vicios ambientales se consideraron aceptables, ya que
el modelo estadístico propuesto
indicó que el ingreso
es una variable independiente que explica el monto de
la variable DAC, lo cual se apegó correctamente al
sustento teórico que afirma que la demanda de un bien
se determina entre otros aspectos, por el presupuesto
y los gustos y preferencias de los consumidores. Se
concluyó entonces que la cantidad de 100 pesos se
ajustó a esta propuesta.
De acuerdo con la relación positiva que se esta-
bleció en la regresión lineal entre la DAC y el ingreso,
se verificó que los servicios ambientales se compor-
tan como bienes normales.
El desarrollo de esta investigación, permitió cono-
cer la preferencia de la población de estos municipios
por el servicio ambiental del combate a la contamina-
ción del aire. Dentro de ellos, la purificación del aire
fue el que marcó la preferencia más alta.
AGRADECIMIENTOS
Queremos agradecer de manera muy especial al
Dr. Gerardo Terrazas González, profesor de la Direc-
ción Ciencias Forestales de la Universidad Autónoma
Chapingo, al Lic. Alberto Nieves Escudero y al Ing.
Ricardo Rodríguez Piña, por sus invaluables apoyos
en el análisis estadístico y de muestreo que se requirió
para el desarrollo de esta investigación.
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