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CÁLCULO DE INDICADORES DE ECOEFICIENCIA PARA DOS EMPRESAS
LADRILLERAS MEXICANAS
Eric RINCÓN y Ann WELLENS
Facultad de Ingeniería, DIMEI - Departamento de Sistemas, UNAM, Cd. Universitaria, México DF, México.
Apdo. Postal 70-256, wann@unam.mx
(Recibido noviembre 2010, aceptado agosto 2011)
Palabras clave: metodología UNCTAD, efciencia ambiental, sustentabilidad, e±ectos globales
RESUMEN
El objetivo de este trabajo es seleccionar indicadores o valores numéricos aplicables
a las empresas mexicanas pequeñas y que re²ejen el deterioro ambiental provocado
por los procesos productivos, los productos o los servicios. Para lograrlo, se analizan
y comparan metodologías basadas en el concepto de ecoefciencia desarrolladas por
di±erentes países y organizaciones internacionales. Se concluye que actualmente los
indicadores más adecuados para las condiciones de las empresas mexicanas son los
desarrollados por la United Nations Con±erence on Trade and Development (UNCTAD).
Finalmente, para mostrar la ±actibilidad de su aplicación en empresas pequeñas, se
aplica la metodología seleccionada en dos ladrilleras mexicanas y se comprueba que
resulta adecuada para medir y comparar el impacto ambiental provocado por empresas
mexicanas pequeñas, así como para detectar las mejoras que pueden realizarse para
disminuir estos daños.
Key words: UNCTAD methodology, environmental e±fciency, sustainability, global e±±ects
ABSTRACT
The aim o± this work is to select indicators or numerical values that re²ect the envi-
ronmental damage caused by productive processes, products and services, to be applied
to Mexican companies. Di±±erent methodologies based on the ecoe±fciency concept
have been developed, some in (mostly industrialized) countries, others by international
organizations. In order to obtain indicators applicable to Mexico, existing indicator
systems have been analyzed and compared. The ecoe±fciency approach developed
by the United Nations Con±erence on Trade and Development was ±ound to be the
most suitable ±or the present conditions o± Mexican companies. Finally, the selected
methodology was applied to small Mexican brick ±actories. It could be verifed that
the chosen indicators are suitable to measure and compare the environmental impact
caused by Mexican companies, as well as to detect improvements that should be made
in order to diminish these damages.
Rev. Int. Contam. Ambie. 27(4) 333-345, 2011
E. Rincón y A. Wellens
334
INTRODUCCIÓN
La forma actual de vida caracterizada por la
producción en masa y el consumismo ha generado
problemas ambientales globales, tales como la con-
taminación atmosférica, el deterioro de la calidad del
agua, el calentamiento global, así como problemas
de generación de residuos sólidos y de sustancias
químicas peligrosas.
Para hacer frente a esta situación se han realizado
acuerdos y acciones de carácter internacional, como
son Agenda 21, Protocolo de Kyoto, Protocolo de
Montreal y Convenio de Basilea, entre otros; estas
iniciativas buscan detener e invertir la constante
degradación del ambiente. En consonancia con estas
iniciativas, se ha buscado generar modelos que de
manera visual y sencilla puedan revelar el deterioro o
las mejoras ambientales provocadas por las empresas,
los procesos o los productos. Estos modelos requieren
de indicadores o valores numéricos.
En la actualidad existen dos tipos de modelos de
indicadores. Uno es el llamado análisis del ciclo de
vida y, el otro, el de ecoeFciencia. En Europa se ha
desarrollado el primero, conocido como LCA (por
las siglas de Life Cycle Analysis), que se caracteri-
za por proporcionar una lista de valores numéricos
(indicadores), o procedimientos para calcularlos,
que permiten determinar el deterioro ambiental
provocado por un producto, ya sea por el tipo de
materiales requeridos para su diseño o por los que
requerirá durante su vida productiva. El segundo, la
ecoeFciencia, es en el amplio sentido de la palabra
una medida de la eFciencia o eFcacia con la cual
se transforma el capital natural en capital antrópico
(Lawn 2007); se expresa numéricamente mediante
los indicadores de ecoeFciencia.
Entre los modelos que analizan el ciclo de vida
se encuentran por ejemplo el método de Ecoscarcity
(±innveden 1999, Botero
et al
. 2008), el sistema
Environmental Priority Strategies (EPS system)
(Steen 1999), Impact Pathway Analysis/Análisis
de Valoración Económica (IPA/EVA) (Riera 1994,
Riera
et al.
2005, Rivas y Ramoni 2007, Orellano y
Pedroni 2008), el sistema Tellus
(±innveden 1999)
y los sistemas Ecoindicador 95 y 99 (Goedkoop
et
al
. 1996, Goedkoop y Spriensma 2000, 2001). Cabe
mencionar que varios de estos métodos son utiliza-
dos para deFnir impuestos verdes o ECOTAX (ver
por ejemplo ±innveden
et al
. 2006), en donde se
asignan impuestos o en su caso estímulos Fscales
dependiendo del uso de las materias primas utili-
zadas en el proceso. Los modelos de LCA, debido
a que los datos utilizados para desarrollarlos no ne-
cesariamente coinciden con las condiciones propias
de empresas pequeñas y por lo tanto los resultados
obtenidos serían poco conFables (±innveden 1999),
son considerados poco recomendables para empresas
mexicanas, constituidas, en su gran mayoría, por
empresas pequeñas y medianas.
Por su parte, los indicadores de ecoeFciencia
son utilizados por organizaciones como la United
Nations Conference on Trade and Development
(UNCTAD) y el World Business Council for Sus-
tainable Development (WBCSD) y por compañías
e instituciones en países como Australia, Canadá,
Colombia y Japón (ver por ejemplo WBCSD 2006,
Verfaillie y Bidwell 2000, Nakinawa 2004, Sturm
et
al
. 2004 y Van Berkel 2004). Por otro lado, se han
empleado indicadores globales o nacionales para
calcular la llamada huella
ecológica de un país (ver
por ejemplo Tanzil y Beloff 2006 ó Lawn 2007). A
diferencia de los indicadores basados en el análisis
del ciclo de vida, los indicadores de ecoeFciencia no
consideran la cadena completa cuna-a-cementerio
de un producto, si no que cada uno de ellos expresa
la ecoeFciencia de un aspecto especíFco del proceso
o del producto. Sin embargo, todavía no se ha podi-
do llegar a la implantación de algún método único
que sea capaz de representar las necesidades de los
distintos sectores productores.
Un reto importante es el de uniFcar criterios
para que los indicadores puedan ser utilizados por
cualquier sector empresarial, al menos dentro de la
región donde fueron propuestos.
Este trabajo plantea analizar los modelos basados
en el concepto de ecoeFciencia y utilizarlos como
fundamento teórico para seleccionar indicadores ade-
cuados para empresas mexicanas, que les permitan
incorporarse a la protección ambiental, al tiempo que
aumentan su competitividad.
EL CONCEPTO DE ECOEFICIENCIA
Ecoefciencia
La ecoeFciencia tiene sus orígenes en el concepto
de desarrollo sustentable presentado en abril de 1987
por la Comisión Mundial sobre Medio Ambiente,
en la Asamblea General de las Naciones Unidas. El
resultado más importante de esta Comisión fue el
reporte “Nuestro ±uturo Común”, también llamado
“Reporte Brundtland”, donde el desarrollo sustenta-
ble fue entendido como “el desarrollo que satisface
las necesidades actuales, sin comprometer la capa-
cidad de que generaciones futuras puedan satisfacer
sus propias necesidades”.
INDICADORES DE ECOEFICIENCIA
335
Posteriormente se buscó un concepto en el cual
se involucrara todo el objetivo empresarial para el
desarrollo sustentable. Con esto en mente, antes de la
reunión mundial de Río de Janeiro en 1992, las empre-
sas respondieron con un libro intitulado
Cambiando
el Curso,
escrito por Stephan Schmidheiny para el
entonces llamado Business Council for Sustainable
Development (BCSD), actualmente WBCSD (Lehni
2000). El texto buscó desarrollar un concepto que,
uniendo las mejoras ambientales y económicas, les
mostrará a las empresas cual era el reto de la susten-
tabilidad. Ese concepto fue el de ecoe±ciencia.
En el primer taller, celebrado en 1993 y en el
que participaron individuos interesados en la eco-
e±ciencia, los integrantes estuvieron de acuerdo con
la siguiente de±nición: “La ecoe±ciencia se obtiene
por medio del suministro de bienes y servicios a
precios competitivos, que satisfagan las necesidades
humanas y proporcionen calidad de vida, mientras
progresivamente reducen los impactos ecológicos y
el consumo de recursos a lo largo de su ciclo de vida,
por lo menos hasta un nivel acorde con la capacidad
de carga estimada de la Tierra”, de±nición que adoptó
la WBCSD (Lehni 2000).
Indicadores: defnición y evolución
Siguiendo la definición dada en UNCTAD
(Sturm
et al
. 2004), un indicador es una medida
especí±ca de cierto elemento para demostrar su ren-
dimiento a través del reconocimiento y valoración
de información relevante. Utilizando esta de±nición,
se pueden construir diferentes indicadores para un
mismo elemento, dependiendo de la información
disponible; estos pueden ser tanto cualitativos como
cuantitativos.
En particular, los indicadores de ecoe±ciencia
miden la relación entre el funcionamiento ambiental
y el funcionamiento ±nanciero de la empresa, para
ciertos problemas ambientales globales. Para este
trabajo, se analizaron diferentes modelos de indi-
cadores desarrollados con base en el concepto de
ecoe±ciencia, utilizando las siguientes de±niciones
generales (Sturm y Müller 2001):
Valor del producto o servicio
Ecoeficiencia =
Influencia ambiental
ó
Valor del producto o proceso
Ecoeficiencia =
Influencia ambiental
Ejemplos son el consumo de agua o de energía
por unidad producida, la contribución al PIB por m
3
de agua utilizado, las toneladas de NOx emitidos
a la atmósfera por unidad producida o el número
de unidades producidas por kg de residuos sólidos
generados.
Como se puede observar, los indicadores de
ecoe±ciencia son valores numéricos asociados a un
proceso o producto, que pueden calcularse al incluir
numeradores o denominadores tan diversos como
el usuario lo desee (Nakaniwa 2004). Así se logra
identi±car aquellas áreas de la empresa en las cuales
se están provocando mayores desperdicios o pérdi-
das de recursos, así como posibles oportunidades de
inversión. Los indicadores, por esta razón, son consi-
derados como una herramienta de toma de decisiones,
de evaluación del funcionamiento de la empresa y de
comunicación para inversionistas internos y externos;
ver por ejemplo Verfaillie y Bidwell (2000), CEBDS
(2003), Michelsen
et al
. (2006), Montes Vásquez
(2008), Sinkin
et al
. (2008).
De acuerdo con los autores anteriores, los indica-
dores de ecoe±ciencia se pueden dividir en dos clases:
Los primeros son válidos para virtualmente to-
dos los negocios. Se les denomina indicadores
de “aplicación general” o “genéricos” y están
considerados por la mayoría de los modelos.
Estos indicadores se han diseñado para temas o
problemas ambientales mundiales que han sido
discutidos y para los cuales hay un acuerdo o
consenso internacional como son el deterioro
de la calidad del agua, el calentamiento global,
el deterioro de la capa de ozono y problemas de
residuos peligrosos.
Los segundos se ajustan al contexto particular
de compañías individuales y no necesariamente
son aplicables para las demás compañías; son
llamados indicadores “especí±cos del negocio”.
Para medir la contribución de una compañía a los
problemas ambientales es necesario contar con facto-
res de conversión que ayuden a determinar que tanto
contribuye el uso de cierta sustancia a un problema
ambiental especí±co. Por ejemplo, el uso de energía
eléctrica contribuye al calentamiento global, pero
para determinar el tamaño de esta contribución se re-
quiere de un factor o valor numérico que convierta los
kilowatts-hora en toneladas de dióxido de carbono.
En países como Japón (Nakaniwa 2004) y Aus-
tralia (Van Berkel 2004) existen compañías que ya se
encuentran utilizando los indicadores de ecoe±cien-
cia. Sin embargo, en ninguno de estos dos casos se
logró uni±car las necesidades de todos los sectores
empresariales y por lo tanto el desarrollo e implemen-
tación de estos indicadores continúa abierto.
E. Rincón y A. Wellens
336
En Canadá, The National Round Table on the
Environment and the Economy
(NRTEE), un orga-
nismo independiente que proporciona a inversionis-
tas, empresarios y al público canadiense consejos
y recomendaciones para promover el desarrollo
sustentable, desarrolló una metodología que busca
la estandarización de defniciones y de reglas para el
cálculo y divulgación de indicadores de ecoefciencia,
tanto genéricos, como específcos. Esta metodología
oFrece la ventaja de manejar inFormación detallada
y completa; además permite que el usuario determi-
ne el tipo de denominadores que se utilizarán. Sin
embargo, esta libertad para defnir el denominador
complica la comparación de indicadores entre diFe-
rentes empresas (NRTEE 2001).
También se analizó la metodología propuesta
por la organización internacional WBCSD, que pro-
porciona abundante inFormación para el desarrollo,
implementación e interpretación de indicadores
de ecoeFiciencia para cualquier tipo de empresa
(WBCSD 2006). Sin embargo, los datos son consi-
derados incompletos ya que no oFrecen Factores de
conversión que permitan determinar, por ejemplo, la
contribución al calentamiento global provocado por
el uso de combustibles Fósiles, además de permitir, al
igual que en la propuesta hecha por NRTEE, que sea
el usuario quien determine el tipo de denominadores
que utilizará. De nuevo, aunque estos indicadores
permiten a la empresa determinar su ecoefciencia, la
comparación entre empresas se vuelve complicada.
Por último, se analizó el manual o guía para usua-
rios y preparadores de indicadores de ecoefciencia
presentado por UNCTAD (Sturm
et al
. 2004). Este
manual propone una metodología que permite calcu-
lar, reconocer, medir y divulgar los siguientes cinco
ecoindicadores:
1. Consumo de agua por unidad de valor agregado
neto.
2. Requerimientos energéticos por unidad de valor
agregado neto.
3. Contribución al calentamiento global por unidad
de valor agregado neto.
4. Dependencia de sustancias que deterioran la capa
de ozono por unidad de valor agregado neto.
5. Residuos sólidos generados por unidad de valor
agregado neto.
Estos indicadores pueden ser utilizados por todas
las empresas a través de todos los sectores, por lo
que son indicadores genéricos más que específcos.
Además, el procedimiento para calcularlos es único
y no debe ser modifcado por el usuario, por lo cual
es posible comparar las declaraciones de ecoefcien-
cia entre diversas empresas (Sturm y Müller 2004).
±inalmente, el manual incluye una gran variedad de
Factores de conversión calculados para cada uno de
los indicadores que propone.
Es importante mencionar que durante el proceso de
investigación se encontró una propuesta desarrollada
por el Ministerio de Medio Ambiente de Colombia,
en convenio con PROPEL (Promoción de la Pequeña
Empresa Ecoefciente Latinoamericana) que expone
un modelo gráfco para evaluar la sustentabilidad de
empresas del sector PyME, relacionando su desempe-
ño ambiental con la competitividad integral (López y
Torres 2001). Colombia es el único país latinoameri-
cano que presenta una propuesta, propia y diFerente,
para expresar el desempeño ambiental de una empresa,
aunque no incluye el cálculo de ningún cociente.
METODOLOGÍA UNCTAD
Como se mencionó en la sección anterior, existen
diFerentes propuestas para medir y divulgar los in-
dicadores de ecoefciencia. Sin embargo, el modelo
propuesto por UNCTAD es el único con inFormación
clara y completa, además de permitir la comparación
de ecoefciencia entre compañías incluso cuando
hay poca inFormación disponible. Por lo anterior se
considera que actualmente es la opción más adecuada
para medir el desempeño ambiental de las empresas
mexicanas pequeñas.
Este modelo propone que la determinación de la
ecoefciencia se realice con respecto a cinco ecoin-
dicadores que se defnen y calculan de la siguiente
manera:
a. Consumo de agua por unidad de valor agregado
neto:
Valor neto agregado
I
1
=
Consumo de agua
b. Requerimientos energéticos por unidad de valor
agregado neto:
Valor neto agregado
I
2
=
Requerimientos energéticos
c. Contribución al calentamiento global por unidad
de valor agregado neto:
Valor neto agregado
I
3
=
Contribución al calentamiento global
d. Dependencia de sustancias que deterioran la capa
de ozono por unidad de valor agregado neto:
INDICADORES DE ECOEFICIENCIA
337
Valor neto agregado
I
4
=
Dependencia de sustancias
que deterioran la capa de ozono
e. Residuos sólidos generados por unidad de valor
agregado neto:
Valor neto agregado
I
5
=
Basura generada
Además, la metodología que debe seguirse para
el cálculo de los indicadores se basa en tablas que
reúnen información sobre la cantidad de materia
prima utilizada, el tipo de emisiones producidas y
las fuentes y características particulares de cada uno
de estos elementos, lo que convierte a la guía de la
UNCTAD en una base de datos valiosa, que permite
comparar y mejorar el desempeño ambiental de la
empresa a través del tiempo.
En este punto, debe destacarse que los ecoindica-
dores propuestos por la UNCTAD pueden ser aplica-
dos a todo tipo de empresa. Sin embargo, es posible
que alguno de ellos no requiera ser calculado depen-
diendo del proceso productivo analizado. De hecho,
en la siguiente sección se aplica este modelo a dos
empresas que no producen sustancias que deterioren
la capa de ozono, por lo que el ecoindicador asociado
a este elemento ambiental puede ser omitido.
APLICACIÓN DEL MÉTODO
En esta sección se aplica la metodología UNCTAD
a dos pequeñas ladrilleras mexicanas con el propósito
de determinar la validez y las complicaciones con
que puede encontrarse este método en el caso de
empresas que cuentan únicamente con la información
más elemental, como es el caso de dichas ladrilleras
en las que el proceso de producción continúa siendo
rudimentario.
Cabe mencionar que varias empresas se negaron
a participar en este análisis debido al tipo de infor-
mación solicitada o al tiempo que se requería para
obtenerla.
DESCRIPCIÓN DE LOS CASOS
DE ESTUDIO
Caso 1
: Rivera de las fechas, Chiapa de Corzo,
Chiapas
En esta ladrillera la producción es completamente
manual, el único aparato eléctrico utilizado es un
ventilador, que se emplea para dispersar y homoge-
neizar la distribución del combustible en el horno.
Los datos fueron proporcionados por el dueño del
horno, pero son aproximaciones, ya que él nunca ha
necesitado determinar las cantidades exactas de la
materia prima que utiliza.
Los cálculos fueron hechos para un lote de 30 000
ladrillos, que es la capacidad máxima del horno.
La materia prima utilizada y las cantidades re-
queridas son:
Arcilla para obtener la cerámica roja, obtenida
sin costo en el terreno mismo. No se especi±ca
la cantidad requerida.
Agua para darle la consistencia adecuada a la
cerámica roja. Se usa agua potable y se requieren
400 litros, equivalentes a 0.4 metros cúbicos. Esta
agua se evapora durante los procesos de secado y
horneado. Cabe mencionar que no se usa agua en
otra parte del proceso, por lo que no se generan
aguas residuales.
Cáscara del café como combustible, se necesitan
2 toneladas.
Electricidad, para mantener encendido un ventila-
dor de ¾ hp durante 20 horas, lo cual da un total
de .011 MWh.
La ausencia de un costo asociado a la arcilla re-
percute en el valor de los indicadores. Sin embargo,
resulta factible aplicar esta metodología aún cuando
algunos datos no son conocidos y no pueden estimar-
se de manera fácil o adecuada, como es el caso de
recursos ambientales obtenidos libremente.
Con respecto al uso del agua, se puede suponer
que se emplea cierta cantidad para consumo humano
pero como no se cuenta con sistema de drenaje se
supone que esta agua se evapora y tampoco genera
aguas residuales.
Mano de obra:
Obrero, encargado de la extracción de la arcilla
y del preparado y moldeado de la cerámica roja.
Se calcula que un obrero produce en promedio
4000 ladrillos a la semana; el tiempo conveniente
de moldeado es de dos semanas y media, para lo
cual el dueño necesita contratar a tres personas.
Cargador, encargado de acarrear los ladrillos des-
de el punto en que fueron dejados para el proceso
de secado hasta el horno. Después de la venta de
los ladrillos, el comprador es quien se encarga de
cargar los ladrillos al camión.
Hornero, encargado de vigilar que el proceso de
cocción de los ladrillos se lleve a cabo de manera
adecuada.
E. Rincón y A. Wellens
338
El trabajo de cargador y hornero es realizado
por el dueño del horno; sin embargo, se le asigna el
sueldo que le correspondería si fuera un empleado.
Los costos, en pesos mexicanos, asociados a la
producción de un lote de 30 000 ladrillos son los
siguientes:
Agua, $90
Cáscara del café, $3900 por las dos toneladas
Electricidad, $15
Hornero, $500 por lote
Obrero, $200 por millar de ladrillos moldeados
Cargador, $50 por millar de ladrillos acarreado.
500 ladrillos de desperdicio (1.67%).
Otras observaciones necesarias son las siguientes:
Las ventas son realizadas directamente en la
ladrillera.
La mayoría de ladrillos defectuosos son vendidos
dentro del lote normal, sólo se “desperdician” los
que se rompen al ser acarreados al camión de carga.
Debe observarse que el porcentaje de ladrillos des-
perdiciados es muy bajo ya que no se consideran los
que se rompen durante el transporte.
Se maneja un precio de venta de $750 por millar
de ladrillos.
Caso 2
: Horno ladrillero en Ciudad Juárez, Chi-
huahua
Como se mencionó anteriormente, resultó difícil
obtener información directa de las empresas, debi-
do a lo cual se recurrió a datos mencionados en el
trabajo de Romo
et al
. (2004). En este estudio se
mencionan cantidades relacionadas con la capacidad
del horno, las quemas por mes, la leña o aserrín
utilizados, etc. Sin embargo, para poder aplicar el
método de manera sencilla y para poder comparar
los resultados con los obtenidos en la empresa an-
terior, se utilizarán las cantidades promedio en un
mes. Aunado a lo anterior, no se tienen todos los
datos requeridos para el cálculo de los indicadores,
así que se inferirán algunas de las cantidades con
información del caso anterior o a través del sentido
común.
Los cálculos se hicieron considerando un horno
que produce 10 736 ladrillos por mes.
La materia prima utilizada y las cantidades re-
queridas son:
Arcilla para obtener la cerámica roja. El lote de
arcilla requerida tiene un costo de $4000; no se
especiFca a qué cantidad de arcilla corresponde.
Agua para darle la consistencia adecuada a la
cerámica roja, no se especiFca la cantidad usada
pero se considerarán 0.143 metros cúbicos (se
inFrió mediante la cantidad de agua requerida para
fabricar los 30 000 ladrillos en el caso anterior).
Leña (madera seca) como combustible, se requie-
ren 2400 kg.
Los datos relacionados con la mano de obra
(obrero, cargador y hornero) son inferidos del caso
anterior. Por lo tanto, para esta ladrillera sólo se con-
sidera necesario contratar a un obrero que modelará
los 10 736 ladrillos en dos semanas y media.
Nuevamente se supone que se emplea cierta can-
tidad de agua para consumo humano y que tampoco
genera aguas residuales.
Los costos asociados a la producción de ladrillos
son los siguientes:
Arcilla, $4000
Leña, $3000
Agua, $90 (dato tomado del caso anterior)
Hornero, $500 por lote (dato tomado del caso
anterior)
Obrero, $200 por millar de ladrillos moldeados
(dato tomado del caso anterior)
Cargador, $50 por millar de ladrillos acarreado
(dato tomado del caso anterior)
1181 ladrillos de desperdicio.
Otras observaciones necesarias son las siguientes:
Se calcula un desperdicio del 11 %. Nuevamente
se tiene un porcentaje por debajo del 40 % promedio
(Gutiérrez
et al.
2002), pero el desperdicio es mayor
que el reportado por la ladrillera de Chiapas. Esto
puede deberse a diversos factores como son expe-
riencia de los horneros, hornos mejor construidos
o incluso al tipo de combustible, ya que la cáscara
de café puede distribuirse con el uso del ventilador
y así mejorar el proceso de cocción. Asimismo, las
diferencias en los requerimientos de calidad exigidos
pueden jugar un papel importante.
Se considera un precio de venta de $1.20 pesos
por ladrillo. La diferencia entre los costos del ladrillo
en Chiapas y en Ciudad Juárez puede deberse a la
diferencia de los costos de producción.
VALOR AGREGADO NETO
Con base en los datos proporcionados en los
párrafos anteriores se puede calcular el valor
agregado neto para cada una de las ladrilleras. Se
tomará en cuenta que ninguna de estas empresas
INDICADORES DE ECOEFICIENCIA
339
hace declaración ante las autoridades hacendarias ni
factura por la venta de sus productos. Para facilitar
la comparación de los resultados obtenidos se con-
siderará que, en ambos casos, únicamente se realiza
una producción por mes, debido a los tiempos de
elaboración, secado, acarreo, cocido y enfriamiento
de los ladrillos.
De acuerdo con la metodología propuesta por
UNCTAD, el cálculo del valor agregado neto puede
realizarse con la siguiente ecuación:
Valor agregado neto = Ingresos – Costos – Depreciación
Los ingresos corresponden al monto obtenido por
la venta de los 30 000 ladrillos, los costos son los
de bienes y servicios comprados y la depreciación
corresponde a los activos tangibles. En el caso de
las empresas estudiadas, no hay depreciación de
activos tangibles.
Caso 1
Ingresos = Precio del millar de ladrillos
x
30 millares
= $750
x
30 = $22 500
Costos = Obreros + Cargador + Hornero + Cáscara
del café + Agua + Luz + Desperdicio
= $6000 + $1500 + $500 + $3900 + $90 + $15 +
$375 = $12 380
Valor agregado neto = Ingresos – Costo de bienes y
servicios comprados
= $22 500 - $12 380 = $10 120
Caso2
Ingresos = Precio por unidad de ladrillo
x
10 736
ladrillos = $1.20
x
10 736 ladrillos
= $12 883
Costos = Obrero + Cargador + Hornero + Arcilla +
Leña + Agua + Desperdicio
= $2147 + $537 + $500 + $4000 + $3000 + $90 +
$1417 = $11 691
Valor agregado neto = Ingresos – Costo de bienes y
servicios comprados
= $12 883 – $11 691 = $1192
Al observar el valor agregado neto y los costos de
la arcilla y de la leña, se nota que el proceso de fabri-
cación de ladrillos es más caro y menos rentable en
Ciudad Juárez que en Chiapas, lo cual hace evidentes
las diferencias entre las dos ladrilleras analizadas. De
la observación se desprende que debe asignarse algún
valor monetario al uso de la arcilla en Chiapas para
que la comparación entre las ladrilleras sea adecuada.
CÁLCULO DE LOS INDICADORES
Consumo de agua y fujo devuelto
Como se mencionó anteriormente, no se conside-
rará la generación ni expulsión de aguas residuales.
Al consumo por seres humanos se le asignó 0.2
metros cúbicos que pueden cubrir el uso relacionado
con limpieza de los obreros al término de la jornada
o incluso su consumo. Esto no modi±ca el costo
del agua debido a que la cantidad usada es tan poca
que por ella se paga una renta ±ja. Las pérdidas por
transporte del agua deben considerarse a partir del
momento en que el agua entra en el ciclo de producción
de la ladrillera, por lo cual sólo se consideran peque-
ños derrames durante su uso o fugas en la tubería del
lugar, estimados en 0.1 m
3
. El
cuadro I
especi±ca el
consumo de agua en ambos casos de estudio, así como
el indicador de consumo de agua por unidad de valor
agregado neto, I
1
.
Requerimientos de energía
Para los cálculos de los requerimientos de energía,
se convierten las fuentes de energía en equivalentes
térmicos, de acuerdo con el contenido calórico de
CUADRO I.
CONSUMO DE AGUA
Consumo de agua (m
3
)
Chiapas
Chihuahua
Expulsión de aguas residuales a los sistemas públicos de recolección
0
0
Expulsión de aguas residuales al agua super±cial, subterránea o al suelo
0
0
Pérdidas por transporte
0.100
0.100
Consumo por seres humanos y ganado
0.200
0.200
Evaporación
0.400
0.143
Consumo total de agua
0.700
0.443
Valor neto agregado ($)
10 120
1192
I
1
= Consumo de agua/Valor neto agregado (m
3
/$)
6.917 e
–5
3.716 e
–4
Fuente:
Sturm
et al.
2004.
E. Rincón y A. Wellens
340
cada combustible. Asimismo, se considera un factor
de conversión genérico de 35% para la eFciencia de
equivalente térmico a equivalentes de trabajo. Los
factores de conversión son entonces:
MWh = 35%
x
GJ
x
0.2778
Cáscaras del café 16.0 MJ/kg = 0.016 GJ/kg (Sturm
et al.
2004)
Madera seca 16.6 MJ/kg = 0.0166 GJ/kg (Sturm
et
al.
2004).
Por lo tanto, el calor generado y su equivalencia
en electricidad de dos toneladas de cáscara de café
está dado por:
2000 kg
x
0.016 GJ/kg = 32 GJ
35%
x
32 GJ * 0.2778 = 3.111 MWh
Por otro lado, el calor generado y su equivalencia
en electricidad de los 2400 kilogramos de leña está
dado por:
2400 kg
x
0.0166 GJ/kg = 39.84 GJ
35%
x
39.84 GJ
x
0.2778 = 3.874 MWh
El
cuadro II
especiFca los requerimientos de
energía en ambos casos de estudio, así como el in-
dicador de requerimientos de energía por unidad de
valor agregado neto, I
2
.
Contribución al calentamiento global
El
cuadro III
presenta las emisiones de bióxido
de carbono, óxido nitroso y metano producidas por
la quema de la cáscara de café, madera seca y la utili-
zación de energía eléctrica. Se expresan en toneladas
de bióxido de carbono, para lo cual son necesarios
los factores de conversión que relacionan la energía
utilizada, el carbono, el óxido nitroso y el metano
con el bióxido de carbono. Asimismo, se presenta
el indicador de contribución al calentamiento global
por unidad de valor agregado neto, I
3
.
Para la energía producida por la cáscara de café
y la madera seca se utiliza el factor 0.0299 (ton C/
GJ) de emisión de carbono (Sturm
et al.
2004); asi-
mismo, se considera que el 90% de la biomasa se
oxida (UCC-DINAMO 2006; Houghton
et al.
1996).
Nótese que todos los combustibles se convierten a
toneladas de carbono; estas a su vez se convierten
en las emisiones de los gases de efecto invernadero
usando factores de conversión obtenidos a través
del peso molecular de estos compuestos. Asimismo,
para encontrar la cantidad de N
2
liberado, se usa 0.02
como valor por defecto de la relación nitrógeno-car-
bono de cada cultivo, la relación CH
4
/C se consideró
de 0.005 y la relación N
2
O/N
2
de 0.007 (Houghton
et al.
1996).
Para la quema de cáscara de café, se calculan las
contribuciones de CO
2
, N
2
O y CH
4
de la siguiente
manera:
Carbono total liberado = 32 GJ
x
0.0299
ton C
GJ
= 0.957 ton C
Emisiones totales de CO
2
=
44 CO
2
12 C
44 CO
2
12 C
= 0.957 ton C
x
= 3.508 ton CO
2
Carbono
total
liberado
x
N
2
total liberado =
N
2
C
N
2
C
= 0.957 ton C
x
0.02
= 0.019 ton N
2
Carbono
total
liberado
x
0.02
CUADRO II.
REQUERIMIENTOS DE ENERGÍA
Necesidad energética
Calor
(GJ calor)
Trabajo
(MWh trabajo)
Total
(MWh trabajo)
Chiapas
Chihuahua
Chiapas
Chihuahua
Chiapas
Chihuahua
Electricidad
0.011
0.011
Cáscara de café
32
3.111
Madera seca
39.84
3.874
Requerimiento total de energía
32
39.84
0.011
3.122
3.874
Valor agregado neto ($)
10 120
1192
I
2
= Requerimiento de energía/valor neto agregado (MWh/$)
3.085 e
-4
3.250 e
–3
±uente: Sturm
et al.
2004.
INDICADORES DE ECOEFICIENCIA
341
Emisiones
44 N
2
O
28 N
2
44 N
2
O
28 N
2
= 0.007
x
0.019 ton N
2
x
= 2.1
x
10
–4
ton N
2
O
totales de N
2
O
= 0.007
x
N
2
total liberado
x
Emisiones
16 CH
4
12 C
16 CH
4
12 C
= 0.005
x
0.957 ton C
x
= 6.38
x
10
–3
ton CH
2
totales de CH
4
= 0.005
x
Carbón
total
liberado
x
Finalmente, para la electricidad en México se usa
el factor de conversión 0.000527 CO
2
/kWh y las emi-
siones de metano y óxido nitroso se multiplican por
su potencial de calentamiento global de 23 (kg CO
2
-
equivalente/kg CH
4
) y 296 (kg CO
2
-equivalente/kg
N
2
O), respectivamente (Sturm
et al.
2004).
La contribución total al calentamiento global se
obtiene sumando la contribución de todos los gases
de calentamiento global, expresado en equivalentes
de CO
2
; para el caso de Chiapas, se tiene:
= 5.80
x
10
–6
+ 3.508 + 296
x
2.1
x
10
–4
+ 23
x
6.38
x
10
–3
= 3.717 equivalentes de CO
2
Contribución
total
Para la quema de madera, los cálculos son equi-
valentes y se resumen en ambos casos de estudio en
el
cuadro III
.
Cabe mencionar que el IPCC, en su última ver-
sión de la guía para elaborar inventarios de gases de
efecto invernadero (Eggleston
et al
. 2006) propone
una metodología para evaluar la contaminación
por quema de campos agrícolas, bosques, sabanas,
etc., considerando su tamaño en hectáreas. En este
estudio se utilizó la metodología del IPCC de 1996
(Houghton
et al.
1996), debido a que la quema de
biomasa resulta de la obtención de la energía reque-
rida para la cocción de los ladrillos y no de la quema
de campos agrícolas.
Deterioro de la capa de ozono
En las ladrilleras estudiadas resulta innecesario
calcular el indicador asociado a sustancias que dete-
rioran la capa de ozono (I
4
), debido a que en ambos
casos las emisiones provienen de la quema de un
producto orgánico, y por lo tanto no se emiten ni se
requiere el uso de sustancias controladas por el Proto-
colo de Montreal, como son los cloro±uorocarbonos
(CFC) ó hidrocloro±uorocarbonos (HCFC).
Si los procesos analizados requirieran o emitieran
sustancias que deterioran la capa de ozono, sería
necesario listar cada una de estas sustancias. Des-
pués se recurriría a las tablas proporcionadas por el
modelo UNCTAD para determinar el potencial de
deterioro de la capa de ozono de cada sustancia y se
multiplicaría por las cantidades en kilogramos usadas
o emitidas. De esta forma, se obtendrían las emisiones
equivalentes a kilogramos de CFC-11 (CFCL
3
). El
total de estas sustancias equivalentes a kilogramos de
CFC-11 debería dividirse entre el valor agregado neto
para obtener el ecoindicador asociado a sustancias
que deterioran la capa de ozono.
CUADRO III.
CONTRIBUCIÓN AL CALENTAMIENTO GLOBAL
Emisiones de CO
2
relacionadas con el uso de energía
Requerimientos de
energía
Contribución al calentamiento global
(ton CO
2
, 100 años)
Chiapas
Chihuahua
Chiapas
Chihuahua
Electricidad (México)
0.011 MWh
5.80 e
-6
Cáscara de café
32 GJ
3.508
Madera seca
39.84 GJ
4.368
Energía que contribuye al
calentamiento global (ton CO
2
)
3.508
4.368
Calentamiento global potencial (ton CO
2
)
Metano (ton)
6.38
x
10
–3
7.94
x
10
–3
0.147
0.183
Óxido nitroso (ton)
2.10
x
10
–4
2.62
x
10
–4
0.062
0.078
Otros gases de calentamiento global
0.209
0.260
Contribución total al calentamiento global
3.717
4.628
Valor agregado neto
10120
1192
I
3
= Contribución al calentamiento global/valor agregado neto (ton CO
2
/$)
3.673 e
–4
3.883 e
–3
Fuente: Sturm
et al.
2004.
E. Rincón y A. Wellens
342
Residuos sólidos generados
En este caso, el reporte se realizó en kg de residuos
sólidos generados. Se consideró que el peso de los
ladrillos desperdiciados es de 1.3 kg por ladrillo y
las cenizas de la cáscara de café suman aproxima-
damente el 10 % de su peso inicial (Houghton
et al.
1996, UCC-DINAMO 2006).
Caso 1
Ladrillos desperdiciados = 500
x
1.3 = 650 kg
Cenizas de la cáscara de café = 2000 kg
x
0.1 = 200 kg
Caso 2
Ladrillos desperdiciados = 1181
x
1.3 = 1535 kg
Cenizas de la leña = 2400 kg
x
.1 = 240 kg
También se consideró que los obreros generan
aproximadamente 8 kg de residuos sólidos durante
el tiempo que dura el proceso de producción.
Aunque parte de los residuos sólidos generados
es ceniza, se considera que el cascajo sí genera
una contaminación que debe evitarse tanto como
sea posible. Los resultados relativos a los residuos
sólidos generados en ambos casos se resumen en
el
cuadro IV
, así como el indicador de residuos
sólidos generados por unidad de valor agregado
neto, I
5
.
Es importante observar que el indicador asociado
a los residuos sólidos es el más alto de los cuatro indi-
cadores calculados, más aún si se toma en cuenta que
la cantidad de ladrillos desperdiciados, en este caso,
está por debajo del 40 % de desperdicio promedio
reportado en ladrilleras (Gutiérrez
et al.
2002). Por lo
tanto, las modiFcaciones más importantes deberían
hacerse en los métodos de cocción de los ladrillos
para disminuir los desperdicios.
Con los cuatro indicadores calculados se con-
cluye el análisis de ecoeFciencia asociado a estas
empresas.
COMPARACIÓN DE RESULTADOS Y
DISCUSIÓN
Se aplicó la metodología propuesta por UNCTAD
en pequeñas ladrilleras mexicanas y se comprobó
que su utilización resulta viable, aún a pesar de la
poca información que puede proporcionar este tipo
de empresas. Los resultados Fnales se resumen en
el
cuadro V
.
Se observa que la ladrillera de Chihuahua
presenta indicadores más elevados en los cuatro
aspectos evaluados; esto indica una ecoeFciencia
menor, al menos en apariencia. Sin embargo, resulta
conveniente tener en cuenta que la comparación
es relativa, ya que no se contó con la información
completa.
La primera diferencia que se observó es el poco
valor agregado neto de la ladrillera de Chihuahua en
comparación con la de Chiapas; lo cual se debe, prin-
cipalmente, a que en Chiapas no se le atribuye ningún
valor o costo a la arcilla utilizada. Este punto resalta
el hecho de que la metodología es aplicable y muy
adecuada para que una empresa monitoree la evolu-
ción de su ecoeFciencia en el tiempo; sin embargo,
puede ser menos adecuada para comparar empresas
de diferente tamaño, con diferentes métodos de pro-
ducción o con diferente grado de formalidad. Para
hacer los índices comparables en todos los niveles, es
importante buscar métodos que permitan asignarle un
costo ambiental a los recursos obtenidos libremente,
así como evaluar en forma monetaria el hecho de
que una empresa pague o evada los impuestos o los
registros requeridos.
El consumo de agua fue proporcional, ya que se
utilizaron los datos de la ladrillera en Chiapas para
inferir los requerimientos de agua en la ladrillera
de Chihuahua. Por lo tanto, la diferencia entre los
ecoindicadores es resultado de las diferencias entre
los valores agregados netos.
CUADRO IV.
RESIDUOS SÓLIDOS GENERADOS
Residuos sólidos generados (kg)
Mineral
Total
Chiapas
Chihuahua
Chiapas
Chihuahua
Tecnología de tratamiento
Tiraderos abiertos
858
1783
858
1783
Total de residuos sólidos generados
858
1783
858
1783
Valor agregado neto ($)
10120
1192
I
5
= Residuos sólidos generados/valor neto agregado (kg/$)
8.478 e
–2
1.496
±uente:
Sturm
et al.
2004
INDICADORES DE ECOEFICIENCIA
343
La contribución al calentamiento global resulta
mucho más alta en la ladrillera de Chihuahua, casi
una tonelada más de bióxido de carbono que en la
ladrillera de Chiapas, lo cual se debe al tipo de com-
bustible utilizado. Por lo tanto, se recomienda buscar
combustibles que disminuyan las emisiones que con-
tribuyen al calentamiento global e incluso promover
la utilización de materiales que ya son considerados
como desperdicio y cuya quema contamina menos,
como es el caso de la cáscara de café.
En los requerimientos de energía se observa que la
ladrillera de Chihuahua emplea más de 0.751 MWh
más que la ladrillera de Chiapas. Esto, aunado a las
diferencias en el valor agregado neto provocan una
menor ecoe±ciencia.
Finalmente, los residuos sólidos generados en
la ladrillera de Chihuahua son mayores porque el
número de ladrillos desperdiciados es más alto que
los desperdiciados en la ladrillera de Chiapas. En
este punto es importante insistir que algunos de los
motivos que pueden generar una mayor cantidad
de ladrillos defectuosos, son la falta de experiencia
por parte de las personas que realizan el proceso de
cocción, las condiciones en las que se encuentra el
horno e, incluso, el tipo de combustible utilizado ya
que este puede afectar la forma en que se distribuye
el calor y por lo tanto aumentar el número de ladrillos
crudos o quemados.
CONCLUSIONES
Después de analizar y comparar la información
requerida para aplicar varios métodos diseñados
para calcular indicadores que permitan relacionar
las cualidades de un producto o de un proceso
productivo con respecto a su in²uencia ambiental,
se consideran los indicadores de ecoe±ciencia y la
metodología desarrollada por UNCTAD adecuados
para las características de empresas mexicanas
pequeñas, permitiéndoles llevar la contabilidad
ambiental y la determinación del desempeño am-
biental. El método desarrollado por UNCTAD se
pudo aplicar con éxito en dos empresas ladrilleras
pequeñas en las cuales únicamente se cuentan con
los datos más elementales. Al aplicarlo debe tenerse
en cuenta la situación de las empresas analizadas,
ya que los indicadores se ven afectados por el pago
de impuestos, sueldos, servicios y materia prima;
costos que pueden disminuir considerablemente si
la empresa los evade o reduce de manera ilegal. Con
lo anterior se obtendrían indicadores pequeños pero
irreales, que darían la impresión de una ecoe±cien-
cia mayor que la real.
Es importante resaltar que la mayor di±cultad
consistió en encontrar los valores requeridos por la
metodología. Esto es todavía más importante cuando
se aplica en empresas pequeñas, o microempresas,
debido a que, generalmente, tienen una cuanti±cación
pobre y poco sistemática de los recursos usados y
ganancias obtenidas. Lo anterior di±culta la compa-
ración objetiva de dos empresas cuando no se cuenta
con la información completa, ya que en este caso el
problema reside en estimar las cantidades, más que
en la aplicación de la metodología.
Aún cuando no se use esta herramienta para
comparar el funcionamiento ambiental de diferentes
empresas, es útil para encontrar áreas de oportunidad
de mejora ambiental. Los pasos que se siguen para
obtener los resultados pueden indicar los aspectos
que generan valores altos de los indicadores y, por
lo tanto, posibles modi±caciones que pueden hacerse
para obtener procesos más ecoe±cientes.
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CUADRO V.
RESULTADOS FINALES
Indicador de ecoe±ciencia
Ladrillera
Chiapas
Chihuahua
Consumo de agua/valor neto agregado (m
3
/$)
6.917 e
–5
3.716 e
–4
Requerimiento de energía/valor neto agregado (MWh/$)
3.085 e
–4
3.250 e
–3
Contribución al calentamiento global/valor agregado neto (ton CO
2
/$)
3.673 e
–4
3.883 e
–3
Residuos sólidos generados/valor neto agregado (m
3
/$)
8.478 e
–2
1.496
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