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EVIDENCIA DE LA BIODEGRADACIÓN DE RESINAS FENÓLICAS CON HONGOS
LIGNINOLÍTICOS POR MICROSCOPÍA ELECTRÓNICA DE BARRIDO
Graciela Ibeth PONCE ANDRADE
1
, Rafael VÁZQUEZ DUHALT
2
,
Refugio RODRÍGUEZ VÁZQUEZ
3
, Iliana Ernestina MEDINA RAMÍREZ
1
,
Juan Antonio LOZANO ÁLVAREZ
1
y
Juan JÁUREGUI RINCÓN
1*
1
Departamento de Ingeniería Bioquímica, Universidad Autónoma de Aguascalientes
2
Departamento de Ingeniería Celular y Biocatálisis, Instituto de Biotecnología, Universidad Nacional Autónoma
de México
3
Departamento de Biotecnología, CINVESTAV, IPN
*Autor responsable; jjaureg@correo.uaa.mx
(Recibido agosto 2011, aceptado febrero 2012)
Palabras clave: resina fenólica, biodegradación, white-rot fungi,
Bjerkandera adusta
RESUMEN
Los polímeros sintéticos están generando problemas ambientales debido a que general-
mente son resistentes a la degradación, sin embargo, investigaciones recientes se han
enfocado en métodos biológicos para tratar estos residuos y el desarrollo de plásticos
degradables. Los plásticos están clasiFcados en dos grandes tipos: termoplásticos y ter-
moestables. Las resinas fenólicas están incluidas dentro de los termoestables, las cuales
no pueden ser fundidas por lo tanto no son susceptibles al reciclado y causan un problema
ambiental. A través de los estudios acerca de los hongos ligninolíticos se ha determinado
que estos organismos producen enzimas extracelulares con alta inespeciFcidad química
e intensa actividad oxidante, lo que les otorga una considerable capacidad para degradar
diferentes compuestos orgánicos con estructura similar a la lignina. El objetivo de este
trabajo fue demostrar, utilizando microscopía electrónica de barrido que los hongos ligni-
nolíticos tienen la capacidad de degradar las resinas fenólicas. Los resultados demostraron
que los hongos
Bjerkandera adusta, Pleurotus ostreatus, Phanerochaete chrysosporium
y
Sporotrichum pulverulentum
pueden degradar las resinas fenólicas.
Key words: Phenolic resins, biodegradation, White-rot fungi,
Bjerkandera adusta
ABSTRACT
Synthetic polymers are growing environmental concern because they are generally non-
degradable and recent research has been focused on the biological treatment of plastic
wastes and the development of biodegradable plastics. Plastics are classiFed into two
broad types: thermoplastics and thermosetting plastics. Phenol-formaldehyde resins (P±
resins) are included in the thermosetting plastic category. They are products that once
formed cannot be soften, therefore the process for recycling cannot be applied and they
cause an environmental problem. Through intensive study of white-rot fungi it has been
determined that these organisms produce extracellular enzymes with very low substrate
speciFcity and intense oxidative activity. This makes them suitable for degradation of
many different compounds notably organopollutants with structural similarities to lig-
Rev. Int. Contam. Ambie. 28 (2) 159-166, 2012
G.I. Ponce Andrade
et al.
160
nin. The object of this work was to demonstrate, using scanning electron microscopy,
that ligninolitic fungi have the capacity to degrade PF resins. The results showed that
the fungi
Bjerkandera adusta, Pleurotus ostreatus, Phanerochaete chrysosporium
and
Sporotrichum pulverulentum
can degrade the PF resins.
INTRODUCCIÓN
Los tiempos modernos se han caracterizado por
la gran producción de materiales sintéticos que son
difíciles de degradar y son tóxicos para el ambiente.
Con el ±n de mejorar su rendimiento, los compuestos
han sido diseñados especí±camente para tener una
larga vida útil y no reaccionar con los productos
químicos comunes (Levin y Gealt 1997). Ellos son
extremadamente estables y no fácilmente entran a los
ciclos de degradación de la biosfera. La contamina-
ción ambiental por desechos de polímeros sintéticos
ha sido reconocida como un problema grave. Con el
±n de apoyar el desarrollo sustentable en el mundo,
este problema debe ser atendido (Ikada 1999,
Shimao
2001) de aquí surge la necesidad de estudiar la degra-
dación de polímeros ya que ahora se necesita reducir
la cantidad de desechos que se generan por el uso de
los materiales poliméricos y su poca compatibilidad
con el ambiente (Cristán
et al.
2003).
Dentro de la gran variedad de polímeros sintéticos
existente, a todos ellos se les puede clasi±car en dos
grandes grupos con base a su comportamiento ante
el calor: los termoplásticos o termodeformables y
los duroplásticos o termoestables (Sodhi 2000). Los
termoplásticos son los que experimentan cambios
reversibles ya que se ablandan en presencia del
calor y se endurecen cuando se enfrían por lo que
son susceptibles de ser reciclados; por otro lado,
los duroplásticos son aquellos que se solidi±can en
forma de±nitiva cuando se les aplica calor y presión
durante el moldeado, el recalentamiento no ablanda
estos materiales y si la aplicación de calor continúa
la pieza llega a carbonizarse directamente (Montalvo
2007). Las resinas consisten inicialmente de moléculas
lineales pero por calentamiento forman irreversible-
mente una red de enlaces entrecruzados, produciendo
una estructura reticular tridimensional que no se funde,
proporcionando un producto ±nal generalmente más
duro, fuerte y resistente al calor que un termoplástico
(Cristán
et al.
2003) y que después de enfriarse no
pueden recuperarse para transformaciones posteriores,
por lo cual no son susceptibles para el reciclado.
A este grupo pertenecen las resinas fenólicas (RF)
las cuales se forman por policondensación del fenol y
del formaldehído. Están conformadas por anillos aro-
máticos, unidos por el grupo metileno. Las uniones
del producto ocurren principalmente en la posición
orto
ó
para
con los hidroxilos fenólicos. Poseen
una amplia variedad de aplicaciones. Su mercado
más importante se centra en polvos de moldeo,
materiales de aislamiento térmico y adhesivos en la
fabricación de tableros aglomerados y contrachapa-
dos. Esto supone un consumo del 75 % del total de
las resinas fenólicas producidas. El resto se destina
exclusivamente a la fabricación de adhesivos para la
industria de tableros (Gardziella
et al.
2000).
La descomposición de los desechos de RF úni-
camente es posible realizando la incineración del
material, ya que es muy resistente a la temperatura, pH
extremos, alta humedad, radiación, corrosión y tiene
excelentes propiedades aislantes. Desafortunadamente
el proceso de incineración también contamina por lo
que una alternativa es la biodegradación, que consiste
en la capacidad de los microorganismos de convertir
los compuestos complejos a sustancias elementales
y los contaminantes a compuestos no tóxicos, sin
embargo hasta hace poco más de cuatro años no se
tenía evidencia de su biodegradabilidad (Gusse
et
al.
2006). Debido a la importancia de estos plásticos
en el mercado y la acumulación de sus desechos es
imperativo encontrar sistemas biológicos capaces de
reciclar al ambiente estos compuestos contaminantes.
Los hongos ligninolíticos (HL), también llamados
hongos de la pudrición blanca de la madera tienen
la capacidad de degradar la lignina. La peculiar
irregularidad estructural del polímero de lignina
hace que estas enzimas se caractericen por tener
mecanismos de acción poco especí±cos que oxidan
los anillos aromáticos constitutivos de dicho políme-
ro. Las enzimas que participan en este proceso son
la lignina peroxidasa, la peroxidasa dependiente de
manganeso y la lacasa, una fenoloxidasa que contiene
principalmente cobre en su sitio activo. El patrón de
expresión de esas actividades enzimáticas depende
de los diferentes organismos y del medio en donde
se desarrollen.
La inespeci±cidad química y la intensa actividad
oxidante de estas enzimas les con±eren una conside-
rable capacidad de degradar diferentes compuestos
orgánicos con estructura similar a la de las unidades
monoméricas que constituyen la lignina. Entre los
BIODEGRADACIÓN DE RESINAS FENÓLICAS CON HONGOS LIGNINOLÍTICOS
161
diferentes xenobióticos que pueden ser transfor-
mados por hongos basidiomicetos se encuentran
fundamentalmente plaguicidas, hidrocarburos aro-
máticos (benzo(α)pireno, fenantreno, pireno, etc.)
compuestos orgánicos clorados (pentaclorofenoles,
cloroanilinas, bifenilos policlorados) azocolorantes,
etc. Este sistema ligninolítico, ha demostrado ser muy
versátil y atractivo para ±nes ambientales, porque
puede servir para eliminar diversos contaminantes
difíciles de degradar (Solís 2005).
Existen escasos reportes referentes a la biode-
gradación de la RF empleando microorganismos
(bacterias y hongos). Kaplan
et al
. (1979) ensayaron
17 especies de hongos. La biodegradación de las RF
fue muy escasa obteniendo porcentajes de 0 a 0.17
% en un periodo de 35 días. También ensayaron
consorcios microbianos y los porcentajes de biode-
gradación fueron similares a pesar de que los tiempos
de degradación se llevaron hasta 11 semanas, por lo
que ellos concluyeron que estas resinas son recal-
citrantes. Gusse
et al
. (2006) fueron los primeros
en reportar la biodegradación de estas resinas por
medio de HL que estaban consideradas como no
biodegradables. El organismo que ha sido reporta-
do como degradador de estas resinas fenólicas es
Phanerochaete chrysosporium.
Sundarapandiyan
et
al.
(2010) reportaron a
Trametes versicolor
como
un hongo capaz de biodegradar las RF, pero ellos
utilizaron un producto comercial llamado Basyntan
DI que es un condensado de fenol y naftol, el cual
es soluble en agua y en este trabajo lograron redu-
cir la demanda química de oxígeno, la demanda
bioquímica de oxígeno y el carbono orgánico total
en 76.66, 65.11 y 72.94 % respectivamente en un
periodo de ocho días.
El objetivo de este trabajo fue demostrar utilizan-
do microscopía electrónica de barrido que los HL
tienen la capacidad de degradar las resinas fenólicas.
MATERIALES Y MÉTODOS
I Cepas fúngicas
Se trabajó con las siguientes cepas de HL:
Bjerkandera adusta
7308,
Pleurotus ostreatus
7992,
Phanerochaete chrysosporium
4521,
Sporotrichum
pulverulentum
4521,
Trametes versicolor
8272,
Ganoderma applanty
8168,
Trametes hispida
8260,
Trametes zonatus
8158, T
rametes hirsuta
8165,
obtenidas de la Universidad de Alberta, del Mold
Herbarium (Edmonton, Canadá). Todos los hongos
fueron mantenidos en cajas Petri con PDA de 4-7 ºC
y resembrados cada 60 días.
II Síntesis de la resina
Para la síntesis de la RF se usó la formulación
reportada por Saechtling (1995), la cual es represen-
tativa de los productos comerciales pero sin aditivos.
Se hizo reaccionar formaldehído y fenol en propor-
ción 1.25:1 respectivamente en medio alcalino con
agitación constante en baño de agua a 70 ºC por
una hora. Se curó la resina a 100 ºC por 24 horas;
se enfrió y se fragmentó en trozos pequeños y se
lavó varias veces con agua destilada hasta eliminar
residuos de los reactivos. Los trozos obtenidos se
secaron a 110 ºC por 24 horas. Se registró el peso de
cada uno de ellos y se esterilizaron por 20 minutos
a 121 ºC con calor húmedo.
III Ensayo de biodegradación
La biodegradación se realizó en cajas Petri con
agar-malta al 3 %. En cada caja se colocó un trozo de
RF previamente pesado y esterilizado y se inoculó
con 1 cm
2
de micelio crecido en PDA de cada una
de las cepas. El experimento se realizó por triplicado
y todas las cajas se incubaron a 28°C durante 200
días, haciendo observaciones cada 30 días. Como
testigos se usaron cultivos de cada una de las ce-
pas fúngicas sin resina y además la RF en PDA sin
hongo. Al ±nal del periodo se recuperó cada uno de
los trozos de RF, se lavaron y se secaron a 110 ºC
durante 24 horas.
IV Pérdida de peso
Las muestras de RF se sometieron a un lavado con
ácido clorhídrico 6 N por 12 horas con el objetivo
de remover el micelio del hongo que creció dentro
de la RF, posteriormente se determinó el peso seco
para calcular el porcentaje de pérdida de peso. Se
incluyó un testigo (RF sin exponer al proceso de
biodegradación y lavada con ácido).
V Microscopía electrónica de barrido
Se realizó la observación de los trozos de RF
(como testigo se usó RF sin exponer al proceso de
biodegradación) en el microscopio electrónico de
barrido (MEB), empleando un microscopio modelo
JEOL JSM-5900 LV. En todos los casos se emplearon
los mismos aumentos (20-310).
RESULTADOS
El ensayo de biodegradación se realizó durante
200 días durante los cuales se observó la tendencia al
crecimiento del micelio sobre la resina y cambios de
color en el medio de cultivo en la zona circundante a
G.I. Ponce Andrade
et al.
162
la RF y se compararon con los testigos. Después de
10 días de incubación, las cepas
Bjerkandera adusta
7308,
Pleurotus ostreatus
7992,
Phanerochaete
chrysosporium
4521,
Sporotrichum pulverulentum
4521 y
Trametes versicolor
8272, cubrieron toda la
superfcie de la RF y la caja. Se evaluó la velocidad
de crecimiento midiendo el diámetro del halo de
crecimiento del hongo tanto en las cajas con y sin
RF, sin embargo las cajas que contenían la resina
presentaron cambios en la coloración del medio de
cultivo como se observa en la
fgura 1
, por lo que
±ueron seleccionadas para continuar con el experi-
mento. En cambio en
Ganoderma applanty
8168,
Trametes hispida
8260,
Trametes zonatus
8158 y
Trametes hirsuta
8165 el crecimiento del micelio
se detuvo en los bordes de la RF. El trozo de RF
testigo que estuvo en contacto con el medio de
cultivo sin hongo no produjo coloración ni su±rió
cambios (
Fig. 2
).
Después de transcurrir el tiempo establecido
para el proceso de biodegradación de RF con HL,
los ±ragmentos se sacaron del medio de cultivo y se
les realizó un lavado donde se observaron cambios
evidentes en su textura (
Fig. 3
) y en las propiedades
mecánicas del material ocasionado por el contacto
con el micelio ya que al agitar algunos trozos vigo-
rosamente se ±ragmentaron por completo (
Fig. 4
).
Posteriormente las muestras seleccionadas
±ueron observadas con el MEB y se compararon
con el testigo que presentó una superfcie lisa y
compacta (
Fig. 5
). La
fgura 6
muestra la acción
de
B. adusta
7308 sobre la RF donde se identif-
can zonas de degradación evidentes, con regiones
moteadas, reducción gradual del espesor, invasión
del micelio sobre la superfcie y algunas ±racturas.
Las
fguras 7
y
8
revelan como
P. ostreatus
7992
también a±ectó la estructura de la RF modifcando
Fig. 1.
Phanerochaete chrysosporium
4521 en RF
Fig. 2.
Testigo: medio agar malta al 3% con RF
Fig. 3.
RF tratada con
Pleurotus ostreatus
7992
Fig. 4.
RF tratada con
Phanerochaete chrysosporium
4521
después del lavado y secado
BIODEGRADACIÓN DE RESINAS FENÓLICAS CON HONGOS LIGNINOLÍTICOS
163
la superfcie lisa de la RF, invasión del micelio y
±ormación de ±racturas.
Las
fguras 9
y
10
presentan la superfcie de la
RF tratada con
P. chrysosporium
4521. Estas mi-
crogra±ías claramente muestran un residuo claro en
la superfcie, penetración del micelio en la resina y
±ormación de poros en la superfcie que demuestran el
proceso de biodegradación.
Trametes versicolor
8272
±ormó surcos en la superfcie de la resina, invasión
del micelio y zonas de degradación evidentes como
se muestra en la
fgura 11
.
La
fgura 12
muestra la superfcie de la RF tra-
tada con
Sporotrichum pulverulentum
4521 bastante
a±ectada por la acción del hongo donde se puede apre-
ciar la ±ormación de poros y la ±ractura del material
ocasionada por la biodegradación.
Fig. 5.
Microgra±ía (MEB) de RF control
Fig. 6.
Microgra±ía (MEB) de la RF tratada con
Bjerkandera
adusta
7308
Fig. 7.
Microgra±ía (MEB) de la RF tratada con
Pleurotus
ostreatus
7992
Fig. 9.
Micrografa (MEB) de la RF tratada con
Phanerochaete
chrysosporium
4521
Fig. 8.
Microgra±ía (MEB) de la RF tratada con
Pleurotus
ostreatus
7992
G.I. Ponce Andrade
et al.
164
El
cuadro I
presenta el porcentaje promedio de
pérdida de peso donde se puede apreciar que después
del tiempo transcurrido el material de RF sometido
a biodegradación por medio de los HL sufre una
disminución en todos los casos.
DISCUSIÓN
Entre los polímeros sintéticos más antiguos y aún
extremadamente importantes se encuentran las RF
que son insolubles y no pueden ser fundidas. Estas
propiedades han generado gran demanda por estos
polímeros tan resistentes pero también los hacen
extremadamente difíciles de degradar (Gusse
et al.
2006). Cuando termina su vida útil se convierten en
un
desecho que se acumula porque no se puede reci-
clar y contamina el ambiente. Debido a la importancia
comercial y al problema ambiental que generan estos
compuestos surge la necesidad de buscar alternativas
para su degradación.
Debido a que un indicador inicial de la biodegra-
dación de un material es el cambio en su apariencia y
la microscopía se usa frecuentemente para observar la
colonización microbiana y los cambios físicos en los
materiales (Fedorak 2005), se desarrolló un ensayo
para demostrar la capacidad de los HL de degradar
RF usando microscopía electrónica de barrido y se
encontró que el crecimiento de las cepas
Bjerkandera
adusta
7308,
Pleurotus ostreatus
7992,
Phanerochae-
te chrysosporium
4521,
Sporotrichum pulverulentum
4521 y
Trametes versicolor
8272
en medio agar-malta
con trozos de RF dio resultados positivos.
Como testigo se colocaron trozos de resina en el
medio de cultivo únicamente y se incubaron en las
mismas condiciones que las muestras sometidas a
biodegradación observándose que la RF no generó
cambios en la coloración del medio de cultivo (
Fig.
2
). En cambio, en las cajas que contenían RF y las
cepas de
Bjerkandera adusta
7308,
Pleurotus ostrea-
tus
7992,
Phanerochaete chysosporium
4521,
Sporo-
trichum pulverulentum
4521 y
Trametes versicolor
8272
hubo crecimiento uniforme de micelio sobre la
CUADRO I.
PORCENTAJE DE PÉRDIDA DE PESO
Cepa fúngica
% de cambio ± D. E.
Testigo (medio con RF)
0.0 ± 0.0
Bjerkandera adusta
7308
4.3 ± 0.2
Pleurotus ostreatus
7992
5.1 ± 0.3
Phanerochaete chrysosporium
4521
6.3 ± 0.2
Sporotrichum pulverulentum
4521
1.8 ± 0.1
Trametes versicolor
8272
2.1 ± 0.3
Fig. 10.
Micrografía (MEB) de la RF tratada con
Phanerochaete
chrysosporium
451
Fig. 11.
Micrografía (MEB) de la RF tratada con
Trametes
versicolor
8272
Fig. 12.
Micrografía (MEB) de la RF tratada con
Sporotrichum
pulverulentum
4521
BIODEGRADACIÓN DE RESINAS FENÓLICAS CON HONGOS LIGNINOLÍTICOS
165
superfcie de la resina y se presentó una coloración
en el medio de cultivo por debajo de la región donde
se colocó el trozo de RF (
Fig. 1
). Un segundo control
±ue el cultivo de las cepas en el mismo medio de
cultivo pero sin RF y no hubo cambio de coloración
lo que implica que los hongos ligninolíticos están
relacionados con la trans±ormación de este material.
Estas cepas ±ueron seleccionadas para ser observadas
en el MEB.
Al realizar la separación de las RF sometidas a
biodegradación se observó un cambio en su aparien-
cia ±ísica, especialmente en cuanto a la rugosidad
y ±ragilidad del material ya que al ser sometido a
agitación vigorosa algunos de los trozos se ±rag-
mentaron totalmente (
Fig. 4
), lo que puede ser
considerado como un indicador del ataque ±ungal,
aunque esto no demuestre que se trata de un proceso
de degradación en términos del metabolismo (Shah
et al.
2008).
A través del microscopio electrónico de barrido
±ue posible observar que las hi±as producen zonas
moteadas, surcos y zonas de evidente degradación
en la superfcie de la RF que gradualmente van redu-
ciendo su espesor, ±ormando poros o bien ocasionan
que los ±ragmentos colapsen y presenten ±racturas
(
Figs. 6-12
). El crecimiento y la permanencia del mi-
celio sobre la superfcie y la penetración en cualquier
irregularidad encontrada o generada en la RF permite
considerar que las hi±as juegan un papel importante en
el proceso. En cambio, en la muestra testigo se observa
una superfcie lisa, tersa y compacta. (
Fig. 5
) Este
mismo comportamiento se reporta como mecanismo
de degradación de la lignina (Jennings
et al.
1999)
por lo que debido a las similitudes en la composición
de ambos polímeros puede presentarse un proceso de
degradación semejante.
Gusse
et al.
(2006) reportaron la primera evi-
dencia de biodegradación de RF con hongos de la
podredumbre blanca presentando una microgra±ía
de MEB después de 28 días de incubación con
Phanerochaete chrysosporium
donde se aprecia la
degradación del material (principalmente debido al
número de aumentos). Sin embargo, no es tan clara
como las imágenes que se presentan en este trabajo
donde se muestra tanto el crecimiento del micelio
como el daño que éste le causa a la RF.
Debido a la insolubilidad y el tamaño de este tipo
de polímeros, los microorganismos son incapaces de
transportar el material directamente al interior de sus
células donde la mayoría de los procesos bioquímicos
tienen lugar, por lo que primero excretan enzimas
extracelulares las cuales rompen los polímeros ±uera
de las células. Estas enzimas son demasiado grandes
para penetrar pro±undamente en el polímero, por lo
que actúan sólo en la superfcie; por consiguiente la
biodegradación de estos materiales es usualmente un
proceso superfcial (Muller 2003) como se observa
en las
fguras 6
-
12
.
La biodegradación superfcial puede ser explicada
por la acción de las enzimas ligninolíticas que poseen
los hongos de la podredumbre blanca que tienen la ca-
pacidad de catalizar la degradación de contaminantes
usando un mecanismo de radicales libres inespecí-
fco. Cuando un electrón es agregado o removido
de su estado ±undamental se vuelve muy reactivo
permitiéndole dar o tomar electrones de otros com-
puestos. Esto provee la base de la inespecifcidad de
las enzimas y la capacidad de degradar xenobióticos
(Hamman 2004).
Sundarapandiyan
et al.
(2010) encontraron que
Trametes versicolor
logra degradar una resina ±enó-
lica (condensado lineal) soluble en agua, el hongo
produjo principalmente dos enzimas la lacasa y una
poli±enol oxidasa, que son las responsables de la
biodegradación de ese polímero. Aunque la estructura
de este compuesto es similar a la RF utilizada en este
trabajo, el grado de entrecruzamiento es menor al
observado en el polímero (RF) obtenido en nuestro
laboratorio, lo anterior sugiere que los hongos de la
pudrición blanca de la madera son capaces de bio-
degradar estos compuestos.
En la
cuadro I
se presenta el porcentaje de pérdida
de peso de las RF. Según los resultados obtenidos
Phanerochaete chrysosporium
es el hongo que pre-
sentó la mayor perdida de peso. Esta in±ormación
confrma que la presencia del micelio sobre la RF y
su metabolismo colaboran en su biotrans±ormación.
Kaplan
et al.
(1979) reportaron que la velocidad de
descomposición de la lignina en suelo es de 2 a 15
% durante un mes y en cultivos axénicos con hongos
basidiomicetos de la podredumbre blanca de hasta el
7 %; por lo que la pérdida de peso de estos polímeros
sintéticos es más lenta pero no despreciable.
CONCLUSIONES
Las RF son polímeros que presentan entrecruza-
miento de sus unidades poliméricas lo que las hace
muy resistentes y estables, sin embargo la acción de
los hongos ligninolíticos sobre la superfcie obser-
vada a través de MEB demuestra que estos micro-
organismos tienen la capacidad de biodegradar este
tipo de materiales recalcitrantes debido a que poseen
un sistema enzimático extracelular muy inespecífco
capaz de actuar sobre este tipo de estructuras.
G.I. Ponce Andrade
et al.
166
Se han identifcado otras cepas de HL que pue-
den biodegradar a las RF además de los hongos ya
reportados:
Phanerochaete chrysosporium
(Gusse
et al.
2006),
Trametes versicolor
(Sundarapandiyan
et al.
2010).
La comprensión del proceso contribuirá al desarro-
llo de algún proceso biotecnológico para el tratamiento
de polímeros de desecho como las resinas ±enólicas.
AGRADECIMIENTOS
Se agradece al CONACyT por la beca brindada
(204771) al estudiante y a la Universidad Autónoma
de Aguascalientes por el fnanciamiento para la rea-
lización del proyecto PIBT08-8.
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