Artículo en PDF
Cómo citar el artículo
Número completo
Más información del artículo
Página de la revista en redalyc.org
Sistema de Información Científica
Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal
LIXIVIACIÓN DE NITRATOS Y CONDICIÓN NUTRIMENTAL EN DOS SISTEMAS DE
MANEJO DE RIEGO Y NUTRICIONAL DE AGUACATE (
Persea americana
MILL.)
Luis Mario TAPIA VARGAS
1
, Antonio LARIOS GUZMÁN
1
, José Anguiano CONTRERAS
1
Ignacio VIDALES FERNÁNDEZ
2
y Víctor L. BARRADAS
2*
1
Campo Experimental Uruapan, Michoacán, Instituto Nacional de Investigaciones Forestales y Agropecuarias
2
Departamento de Ecología Funcional, Instituto de Ecología, Universidad Nacional Autónoma de México
*Autor responsable: vbarrada@ecologia.unam.mx
(Recibido abril 2011, aceptado mayo 2012)
Palabras clave: manejo de agua, percolación de nutrimentos, nutrición aguacate
RESUMEN
El fertilizante nitrogenado es el principal nutrimento que se emplea en las huertas de
aguacate en Michoacán, México. La fertilización aplicada en julio y octubre coincide
con las lluvias por lo que las pérdidas de nitrógeno (N) se pueden incrementar, pro-
bablemente también disminuir la e±ciencia de su uso y contribuir a la contaminación
del ambiente. Para comprender mejor estos fenómenos se evaluaron dos sistemas de
manejo de agua en la lixiviación de nitratos y la nutrición foliar de esta especie. El
experimento se realizó en una huerta de aguacate (
Persea americana
Mill.) cultivar
Hass de 10 años de edad, establecida en un suelo de propiedades ándicas. El periodo
de mediciones fue de enero 2002 a diciembre 2006. Los tratamientos fueron: fertirriego
localizado por microaspersión (RL) y riego tradicional por manguera (RT). En RL se
regó de 200 a 500 L de agua cada 8 días dependiendo de la época, mientras que en
RT se regó cada 18 a 21 días hasta llenar 3/4 del cajete a la manera del productor. La
fertilización fue de 220 kg de N/ha/año en ambos tratamientos. Cada tratamiento se
evaluó en cuatro árboles, tomando cada árbol y cada fecha como una repetición. La
concentración de N-NO
3
se monitoreó en tres profundidades 30, 60 y 90 cm y a dos
distancias del tronco 2.0 y 3.0 m, con tubos de succión instalados en cada árbol. Los
resultados indicaron que cada año RT produjo lixiviados de 80 a 96 mg/L de N-NO
3
contra RL que sólo produjo de 36 a 47 mg/L: La concentración de N en las hojas fue
más alta en RL con 2.53 % de N contra 2.20 % en el riego tradicional.
Keywords: avocado nutrition, nutrient leaching, water management
ABSTRACT
Nitrogen fertilizer is the main nutrient that is used in the avocado orchards of Micho-
acán, México. Fertilization applied in July and October agrees with the rainy season so
that losses of nitrogen (N) may increase and thereby probably decrease the ef±ciency
of its use, and a likely contribution to environment pollution. Therefore, two systems
of water management on nitrate leaching and the effect of foliar nutrition were evalu-
ated. The experiment was conducted in an orchard of avocado (
Persea americana
Mill) cultivar Hass 10 years old. The measurements period was from January 2002 to
Rev. Int. Contam. Ambie. 28 (3) 251-258, 2012
L.M. Tapia Vargas
et al.
252
December 2006. Treatments were fertilization by micro drip irrigation (RL) and tradi-
tional irrigation hose (RT). RL was irrigated from 200 to 500 L of water every 8 days
depending on the season, while RT was irrigated every 18 to 21 days by Flling 3/4 of
the bowl to the way the producer. ±ertilization was 220 kg N/h/yr in both treatments.
Each treatment was evaluated in four trees, each tree taking every day as a repetition.
The N-NO
3
concentration was monitored at three depths 30, 60 and 90 cm and two
stem distances 2.0 and 3.0 m, with suction tubes in each tree. Results indicated that
RT leached each year from 80 to 96 mg/L N-NO
3
against RL, which produced only
36 to 47 mg/L: the N concentration in leaves was higher in RL with 2.53 % N against
2.20 % in traditional irrigation.
INTRODUCCIÓN
El cultivo del aguacate en el estado de Michoacán
representa la agroindustria más importante en tér-
minos del entorno social y económico en el cual se
desarrolla. Ninguna otra agroindustria emplea más
mano de obra (un millón de jornales/año) y genera
más divisas al estado. En 2011 se exportaron 300
mil toneladas de fruto con un valor de mercado de
US$1100 millones (Bucio 2012). Las condiciones
ambientales en los que el cultivo se desarrolla son
ideales para esta especie, clima templado a semicá-
lido, precipitación superior a 1000 mm anuales y
suelos de origen volcánico muy permeables (Ruiz
et al
. 1999).
Debido a la naturaleza volcánica de los suelos
donde se cultiva este frutal, se presentan condiciones
favorables para la inFltración del agua con velocida-
des de hasta 200 mm/h, mientras que en condiciones
básicas es de 50 a 90 mm/h (Tapia
et al
. 2006a).
Esta propiedad, en conjunto con la textura arenosa o
franco arenosa de los suelos, provee un medio físico
adecuado para el crecimiento y el desarrollo del frutal
ya que un excelente drenaje es condición necesaria
para el desarrollo de este cultivo (Benanchio 1982).
Sin embargo, al mismo tiempo que ocurre una rápida
inFltración, el agua alcanza también profundidades
superiores a 1 m en el suelo superando la zona radical,
ya que cerca del 90 % de las raíces se encuentran
en los primeros 60 cm de profundidad (Tapia
et al.
2006b). Esta agua lleva disuelto una parte del N adi-
cionado como fertilizante amenazando la calidad del
agua de bebida y las fuentes naturales de este líquido.
El agua de lixiviación arrastra consigo nutri-
mentos, cationes básicos y en ocasiones pesticidas
químicos empleados para controlar enfermedades o
plagas. De acuerdo con Alcalá
et al
. (2002), los suelos
de la región presentan estructura débil lo que permite
escasa retención de agua en capas profundas y debido
a que los nitratos interactúan con capas bajas del suelo
en climas templados, su acumulación coincide con la
dirección del ²ujo del agua (Jasso
et al
. 2001). Ello
puede originar contaminación de e²uentes y a la larga
de los manantiales de la región. En el caso de nitratos,
se ha reportado que concentraciones superiores de 10
mg/L de N-NO
3
en el agua potable, pueden originar
enfermedades serias en seres humanos (Killpack y
Bucholz 1993). La presencia de nitratos es uno de los
principales factores de contaminación de acuíferos
y corrientes superFciales de alto impacto ambiental
derivado de actividades agropecuarias (Groeneveld
et al
. 2001); otro efecto negativo es la liberación de
N
2
O a la atmósfera, un gas que contribuye al efecto
invernadero y que guarda una relación directa con
la concentración de nitratos en el suelo (Mora
et al
.
2005).
La zona aguacatera de Michoacán, con más de
45 000 ha regadas, ha experimentado un auge en la
instalación de sistemas tecniFcados de riego en
aproximadamente 25 000 ha y el resto se riega con
manguera aplicada directamente al cajete alrededor
del árbol. Las diferencias entre estos métodos pueden
ser de al menos 2000 L por temporada de riego por
árbol (Tapia
et al.
2006a). Este mecanismo puede
producir lixiviados y posteriormente contaminar
acuíferos y manantiales. El objetivo de este trabajo
fue evaluar dos sistemas de manejo de agua, riego lo-
calizado por microaspersión (RL) y riego tradicional
por manguera (RT), sobre la lixiviación de nitratos y
el efecto en la concentración de N foliar en una huerta
de aguacate
cv
Hass en el estado de Michoacán.
MATERIALES Y MÉTODOS
El experimento se estableció en una huerta comer-
cial de aguacate variedad Hass, de 10 años de edad,
en la localidad de Choritiro, municipio de Tancítaro,
Michoacán (19º 22’ 18” N, 102º 23’ 41” O), a una
altitud de 1960 m. El experimento se inició en el
LIXIVIACIÓN, NUTRICIÓN Y RIEGO EN AGUACATE
253
ciclo otoño-invierno de 2002 y concluyó en el ciclo
primavera-verano de 2006. El marco de plantación
es 10
x
10 m. El clima de la región es C(m)(w), esto
es, templado húmedo con abundantes lluvias en ve-
rano (García 1988). La temperatura promedio anual
fue de 15.5 ºC, con una máxima de 21.2 ºC y una
mínima de 9.9 ºC. La precipitación anual promedio
fue de 1256 mm con 94 % de la precipitación total
de junio a noviembre. El tipo de suelo es un Vitric
Hapludand (Alcalá
et al
. 2002), conocido localmente
como
tupuri
, derivado de cenizas volcánicas. Su pH
en agua es 5.9, conductividad eléctrica (CE) menor
de 1.0 dS/m, capacidad de campo 30.1 % y humedad
a marchitez permanente 18.6 %. El contenido de
N-NO
3
en el suelo al inicio del experimento fue de
7 ppm (extraído con KCl y valorado por titulación
después de ser arrastrado con vapor en medio en
presencia de MgO y aleación de Devarda). El agua
de riego proviene de un manantial, prácticamente
libre de sales (CE = 89 μS/cm y pH = 7.0).
Los tratamientos experimentales fueron: riego tra-
dicional de la región (RT) y riego localizado (RL). El
primero se realiza con manguera, la fertilización con-
vencional en este caso fue 3.0, 4.5 y 5.5 kg/árbol de
la fórmula 17-17-17 (N-P
2
O
5
-K
2
O) aplicada en tres
periodos: en primavera (marzo) y, al inicio y al Fnal
de la época de lluvias. El RT se hizo cada 3 semanas
con tiempos de 10 a 20 minutos, dependiendo de la
época, hasta llenar a 3/4 del cajete de los árboles (10
cm de altura). El riego localizado fue microaspersión
aplicada semanalmente por máximo 8 horas y una
media de 7 horas; el microaspersor es regulado para
entregar 70 L/h. En RL la fertilización se efectuó a
través del sistema de riego de acuerdo con la dosis
de fertilización por hectárea para un huerto adulto
de aguacate con una población de 100 árboles/ha
(220-100-220 kg de N-P
2
O
5
-K
2
O), sugerido para
este tratamiento (Tapia
et al
. 2003). El programa de
riego por mes se muestra en el
Cuadro I
.
En ambos tratamientos se colocaron cinco tubos
de succión de agua del suelo: tres a 30, 60 y 90 cm de
profundidad, y dos a 2 y 3 m de distancia al tronco del
árbol, a 30 cm de profundidad. Cada mes se extraje-
ron muestras de la solución de suelo para el análisis
de nitratos
in situ,
con el ionómetro portátil Horiba®
C-141, previamente calibrado a 150 y 2000 ppm de
NO
3
,
la muestra de agua se colocó en el sensor del
ionómetro y se tomó la lectura correspondiente. El
muestreo se hizo siempre entre las 8:00 y las 10:00
horas a tensión matricial de 0.010-0.020 MPa.
El diseño experimental fue completamente al
azar, donde la unidad experimental fue un árbol
y cada tratamiento se repitió cuatro veces. Para el
análisis Fnal cada fecha (N=40), se tomó como una
repetición (Jasso
et al
. 2001). Los datos evaluados
fueron concentración de nitratos, en la solución de
suelo (mg/L). En laboratorio, se determinó el con-
tenido de N total foliar (%) de los mismos árboles,
en cuatro fechas de muestreo por año durante los
meses de febrero, mayo, agosto y noviembre, que
corresponden a los ±ujos vegetativos de septiembre,
diciembre, febrero y julio, respectivamente, las
hojas se recolectaron en la parte media del árbol en
dirección sur y este, en ramas sin fruto y hojas de
4 a 6 meses de edad. El método de medición de N
total fue por micro-Kjeldahl con base en un digerido
a temperatura de 375
o
C. El análisis estadístico de
la información consistió en análisis de varianza de
los datos de nitratos en solución del suelo y de N
total foliar utilizando el modelo correspondiente
a un diseño completamente al azar y para lo cual
se utilizó el programa computacional SAS versión
2005, de la misma manera se efectuó la prueba de
medias con Tukey (
P
=0.05).
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
En la
fgura 1
se muestra la distribución promedio
de la precipitación pluvial (Pp) y la evapotranspira-
ción (ETP) correspondiente a las huertas de aguacate
en Tancítaro, Michoacán, durante los 5 años de mues-
treo. La distribución de Pp es la típica anual de la
región, estableciéndose la época de temporal (lluvias
de verano) por completo en junio para Fnalizar en
noviembre, con la mayor Pp registrada en julio (274.6
mm), mientras que ETP sigue un patrón contrario al
de Pp, el valor más alto se presentó en abril (121.7
mm) y el más bajo en octubre (57.3 mm). Este com-
portamiento de ETP es típico ya que los valores más
altos se registran en la época seca y los más bajos en
CUADRO I.
PROGRAMA DE RIEGO MENSUAL EN
AGUACATE CON DOS SISTEMAS DE MA-
NEJO DE AGUA Y EVAPOTRANSPIRACIÓN
POR ÁRBOL (ETP) SEGÚN TAPIA
et al
. (2003)
EN TANCÍTARO, MICHOACÁN
Mes
Tratamiento de riego
Riego tradicional
(L)
Riego localizado
(L)
ETP
(L/árbol)
Enero
1800
1120
765
²ebrero
1400
1400
1285
Marzo
2880
1960
1839
Abril
2400
2240
1885
Mayo
1400
1120
998
Total
9880
7840
6772
L.M. Tapia Vargas
et al.
254
la húmeda, debido a las diferencias de la demanda
de evapotranspiración de la atmósfera y a que en la
época húmeda ésta se reduce por la nubosidad y por
el alto contenido de humedad atmosférica.
La diferencia del contenido de N foliar entre los
dos tratamientos de manejo de agua, RT y RL, fue
muy signiFcativa (±c = 19.1, P < 0.0003). El trata-
miento con RL, presentó 2.53 % de N total en las
hojas y fue el nivel más alto, en comparación en RT
que sólo registró 2.20 % de N total. Esto indica que
RL proporcionó un mejor estado nutricional foliar de
N que RT, lo cual es comparable ya que las hojas son
de la misma edad Fsiológica, de la misma posición en
el árbol y son de similar ²ujo vegetativo. Los valores
estándar generados para Michoacán en huertos de
riego a más de 2000 msnm son de 1.91 % de N total
(Aguilera
et al
. 2005), mientras que en fertirriego,
como es el caso de esta huerta, el nivel estándar es
2.4 % de N total (Tapia
et al
. 2010). En este caso la
coincidencia de los resultados obtenidos es notoria ya
que la nutrición localizada con RL presenta valores
más altos que la nutrición en baja frecuencia que se
obtiene con RT.
La
fgura 2
muestra la dinámica de la nutrición
del aguacate en el contenido de N total foliar, en los
meses de muestreo durante el periodo de estudio. Se
aprecia claramente que RT limita la concentración de
N total foliar todo el tiempo, principalmente en los
meses secos (febrero y noviembre). Después de las
fechas de aplicación de fertilizante (marzo, junio y
octubre) se observa cómo el contenido de N se incre-
menta rápidamente en la hoja. Sin embargo, debido
a la rápida lixiviación del nutrimento, medida en los
muestreos de agua de los tubos de succión coloca-
dos fuera del alcance de las raíces (
Fig. 3
), hay una
disminución súbita de la concentración de N total
foliar en RT, lo cual no ocurre en el tratamiento con
riego microaspersión. En RL, las concentraciones
foliares de N total fueron más estables a lo largo del
año, lo que prueba que dosis bajas de este elemento,
al mismo tiempo que reducen la lixiviación (
Fig. 3
),
mantienen una condición nutricional más uniforme a
lo largo del año (
Fig. 2
). Este mismo efecto ha sido
observado por diversos autores para este manejo de
agua y fertilizantes en el cual el contenido nutricional
foliar aumenta aun con la aplicación de dosis más
bajas de nutrientes (Smith
et al
. 1979, Pizarro 1990).
Asimismo, aplicaciones limitadas de agua dada por
RL reducen el agua de percolación y hay menos
cantidad de lixiviados fuera del alcance de las raíces.
El análisis de varianza efectuado a los valores de
la concentración de nitratos en las tres profundidades
del suelo (
Fig. 3
), reveló que en los primeros 30 cm
de suelo, no hubo diferencias en las concentraciones
de nitratos de la solución del suelo en los 5 años de
Mes de año
Ene
Feb Mar
Abr
May Jun
Jul
Ago
Sep Oct
Nov Dic
Pp/ETP (mm)
0
50
100
150
200
250
300
350
Pp
ETP
Fig. 1
. Distribución de la precipitación pluvial (Pp) y de la evapotrans-
piración (ETP) durante el año en el periodo experimental
Mes del año
Feb
May
Ago
Nov
N total foliar (%)
1.6
1.8
2.0
2.2
2.4
2.6
2.8
3.0
RL
RT
Fig. 2.
Concentración de nitrógeno total foliar (%) correspon-
diente a riego por microaspersión (RL) y riego tradicional
(RT) en aguacate
LIXIVIACIÓN, NUTRICIÓN Y RIEGO EN AGUACATE
255
estudio, lo que indica que en ambos tratamientos
(RL y RT) se mantuvo la misma cantidad promedio
anual de nitratos disponible 83.5 mg/L y 96.3 mg/L,
respectivamente, en la solución del suelo durante
el año (Fc = 2.2, Pr < 0.14). Sin embargo, en las
profundidades de 60 y 90 cm, las concentraciones
de nitratos en solución fueron diferentes en ambos
tratamientos (Fc = 6.6, Pr < 0.013 y Fc = 30.2, Pr <
0.0001, respectivamente). En la profundidad 60 cm
se registró un valor medio anual de 45.5 mg/L en RL
menor al obtenido en RT con 77.5 mg/L, mientras que
en la capa más profunda, el tratamiento RT produjo
una mayor concentración de nitratos con 92.2 mg/L,
que contrasta con 32.4 mg/L en RL, lo cual puede
ser una fuente contaminante por nitratos a los acuí-
feros y corrientes subterráneas de la región. Valores
similares en RL son reportados por Mangia±co
et al
.
(2009), quienes registraron 31 mg/L en solución del
suelo de huertas de aguacate, pero por no ser agua
para consumo humano o animal no entraña peligro
de intoxicación, salvo en los casos de acuíferos so-
meros de menos de 1 m que de manera no frecuente
se encuentran en el área aguacatera de Michoacán.
Estas altas concentraciones de nitratos más allá
de la zona radical del cultivo (
Fig. 3
), se deben
probablemente a los altos contenidos de agua del
suelo, la cual fácilmente los conduce a la solución
del suelo a capas inferiores. El agua de lixiviación
es un factor que arrastra fácilmente los nitratos a
capas más profundas del suelo como fue reportado
por Andraski
et al
. (2000).
La concentración de nitratos en la solución del
suelo a lo largo del año en las tres profundidades de
muestreo de la zona radicular del cultivo se presenta
en la
fgura 3
, donde se aprecia que RT presenta a
lo largo del año tres picos de máxima concentración
de N-NO
3
en la solución del suelo. Estos picos coin-
ciden con los eventos tradicionales de fertilización:
la fertilización a ±nales de la época seca (marzo), al
establecerse las lluvias y al ±nal de la época húmeda.
En la época de lluvias la lixiviación se acentúa con la
precipitación, ya que la humedad del suelo alcanza un
punto en el cual éste ya no puede retener más agua
(Killpack y Bucholz 1993). Aunado a ello, el exceso
de humedad en el suelo también es provocado por la
disminución de la demanda evapotranspiratoria del
Ene Feb Mar Abr May Jun Jul
Ago Sep Oct Nov Dic
Ene Feb Mar Abr May Jun Jul
Ago Sep Oct Nov Dic
Ene Feb Mar Abr May Jun Jul
Ago Sep Oct Nov Dic
ConcentraciónN-NO
3
(mg L
–1
)
0
50
100
150
200
250
300
350
RL
RT
30 cm
0
50
100
150
200
250
300
350
RL
RT
60 cm
Mes del año
0
50
100
150
200
250
300
350
RL
RT
90 cm
Fig. 3
. Concentración de N-NO
3
en solución del suelo a 30, 60 y
90 cm de profundidad en dos sistemas de manejo de agua a
lo largo del año. Los datos son promedios de los 5 años de
estudio
L.M. Tapia Vargas
et al.
256
aguacate en la temporada de lluvias (
Fig. 1
) (Tapia
et al
. 2006b). Las precipitaciones exceden en 400 %
los requerimientos de agua del cultivo, ocasionando
con ello una mayor infltración e indirectamente
una elevada lixiviación. DesaFortunadamente, con
el riego tradicional, la Fertilización del cultivo tam-
bién se aplica en la temporada de lluvias, y debido a
las Fuertes precipitaciones y a la limitada retención
de humedad del suelo (200 mm/m), los lixiviados
alcanzan sus picos máximos signifcativos en los
meses de marzo (120 mg/L de N-NO
3
), julio (210
mg/L) y octubre (190 mg/L), mientras que en RL
se tienen esos mismos meses valores de 7.1, 6.5
y 17.2 mg/L de N-NO
3
, respectivamente (
Fig. 3
).
Estas diFerencias son claras y se mantienen en las
tres proFundidades muestreadas en los cinco años de
estudio (
Cuadro II
).
En ambos tratamientos las máximas concentracio-
nes de N-NO
3
se encuentran en la capa del suelo más
superfcial pero rápidamente se reducen de un mes
a otro, lo cual se debe posiblemente a la absorción
por parte del cultivo y a la elevada infltración que
aumenta los lixiviados en la capa más proFunda (90
cm) principalmente en el riego tradicional. Las raíces
del aguacate son muy superfciales; Michelakis
et al.
(2003), mencionan que el 70 % del sistema radicular
se encuentra en los 50 cm más superfciales; mientras
que Avilán
et al
. (1982), mencionan que el 90 % de
las raíces se encuentran en los primeros 60 cm. Esta
condición de concentración radicular podría ser un
Factor para propiciar mayor lixiviación de nitratos a
proFundidades de suelo > 60 cm.
En la
fgura 4
se muestra la concentración de
N-NO
3
en el espacio horizontal superfcial de la
zona radicular a las distancias de 2 y 3 m a partir del
tronco del árbol, evaluadas a 30 cm de proFundidad
del suelo. En ambos casos se observa que a mayor
distancia del tronco, las concentraciones de N-NO
3
disminuyen hasta tener valores muy bajos a 3 m de
distancia cuando se utiliza el RT; ello se debe a que
la Fertilización se practica en banda alrededor del
árbol con un gradiente negativo en relación con la
distancia al árbol, mientras que RL puede tener un
mayor radio de distribución ya que el emisor asperja
el Fertilizante en un radio de hasta 3.25 m. Aunque la
cantidad de Fertilizante que emite RL es baja, ésta se
mantiene constante a través del año provocando con
ello que el N-NO
3
se acumule más a 3 m de distancia
CUADRO II
. CONCENTRACIÓN MEDIA DE N-NO
3
(mg/L)
EN LA SOLUCIÓN DEL SUELO EN TRES PRO-
±UNDIDADES DE LA ZONA RADICULAR
DE AGUACATE EN DOS TRATAMIENTOS
DE MANEJO DE AGUA EN MICHOACÁN.
MEDIAS CON LETRA DISTINTA EN UNA
HILERA O COLUMNA SON ESTADÍSTICA-
MENTE DI±ERENTES (Tukey, p ≤ 0.05).
Tratamiento
ProFundidad del suelo (cm)
30
60
90
Riego localizado (RL)
73.7a
47.7b
36.1b
Riego tradicional (RT)
97.2a
80.4a
96.1a
DMS (Tukey 5%)
31.8
25.5
21.8
Fig. 4
. Concentración de N-NO
3
en solución del suelo a 2 y 3 m de
distancia a partir del tronco en riego y 30 cm de proFundidad
con microaspersión (RL) y riego tradicional (RT) en huertas
de aguacate en Michoacán en el periodo 2001-2006
0
50
100
150
200
250
300
350
RL
RT
2 m
Mes del año
0
50
100
150
200
250
300
350
RL
RT
3 m
Ene Feb Mar Abr May Jun Jul
Ago Sep Oct Nov Dic
Ene Feb Mar Abr May Jun Jul
Ago Sep Oct Nov Dic
ConcentraciónN-NO
3
(mg L
–1
)
LIXIVIACIÓN, NUTRICIÓN Y RIEGO EN AGUACATE
257
(con un máximo de 240.2 mg/L registrado en octubre;
88 mg/L promedio anual) que a 2 m (140.9 mg/L en
octubre, 59.5 mg/L promedio anual). Sin embargo,
en RT los valores de la concentración de N nítrico
fueron más bajos en el suelo a 2 y 3 m de distancia
del tronco con valores promedio anual de 36.1 y 25.6
mg/L, respectivamente. Como RT sólo humedece la
capa superFcial del suelo, y aunque esta capa tenga
una elevada concentración de N-NO
3
, la lixiviación
a 2 y 3 m del tronco del árbol es menor, mientras que
la disponibilidad de N-NO
3
para la absorción por las
raíces superFciales es mayor. Este manejo limitado
coincide con lo reportado por Vickner
et al
. (1998)
para reducir las concentraciones de N-NO
3
de lixivia-
ción sin afectar la nutrición y el rendimiento de los
cultivos y promover que el costo/beneFcio sea más
bajo con mejores prácticas de cultivo, pero al mismo
tiempo que sean menos agresivas con el ambiente.
Es evidente que el manejo del agua en un agro-
sistema desempeña un papel muy importante no
sólo en la eFciencia de su uso, sino también en la
eFciencia de la fertilización y de su impacto en la
productividad. Es claro en esta investigación que RT
desperdicia tanto agua como fertilizantes, limitando
con ello la productividad del cultivo, mientras que
RL presenta una mayor eFciencia en estos dos fac-
tores, aunque aparentemente también se desperdicia
agua desde que los árboles de aguacate requieren
menos agua de la que se les proporciona (ver
Cua-
dro I
). Por otro lado, el mejor manejo del agua con
RL reduce el impacto ambiental por la lixiviación
de nitratos e incrementa de manera signiFcativa el
contenido de N foliar total. Es pues necesario no
sólo implementar RL en las áreas de cultivo donde
se utiliza todavía RT, sino determinar con mayor
precisión las cantidades de agua y de fertilizantes
que requieren los cultivos para tener un riego y un
sistema nutricional más eFciente, con el Fn no sólo
de incrementar la producción, sino también el de
impactar en menor grado al ambiente.
CONCLUSIONES
El riego por microaspersión permitió alcanzar
mayores concentraciones de N en las hojas con
valores de 2.53 % contra sólo 2.20 % en riego tra-
dicional con manguera; asimismo, la disponibilidad
de nitratos en la solución del suelo fue la misma a
30 cm de profundidad, pero aumentó a los 60 cm
para ser máxima a los 90 cm, la concentración se
incrementó para riego tradicional de 80 a 96 mg/L
mientras que en riego por microaspersión sólo al-
canzó de 36 a 47 mg/L. La lixiviación de nitratos
en riego tradicional fue más alta. Los mayores picos
de lixiviación de nitratos coinciden con la máxima
presencia de lluvias o de riego.
AGRADECIMIENTOS
Los autores agradecen a la empresa Tessenderlo
Chemie el Fnanciamiento parcial otorgado al pro-
yecto (A-112636).
REFERENCIAS
Aguilera M.J.L., Tapia V.L.M., Vidales ±.I. y Salazar
G.S. (2005). Contenido nutrimental en suelo y hojas
de aguacate en huertos establecidos en Michoacán y
comparación de métodos para interpretación de resulta-
dos. ±olleto Técnico 2. INI±AP. Uruapan, Mich. 28 p.
Alcalá M.J., Ortiz S.C. y Gutiérrez C.M.C. (2002). ClasiF-
cación de los suelos de la Meseta Tarasca, Michoacán.
Terra 19, 227-239.
Bucio E.M. (2012). Exportación de aguacate al alza. El
Agricultor 2,9.
Andraski T.W., Bundy L.G. y Brye K.R. (2000). Crop
management and corn nitrogen rate effects on nitrate
leaching. J. Environ. Qual. 29, 1095-1103.
Avilán L., Meneses L. y Sucre R. (1982). Distribución del
sistema radical del aguacate (
Persea americana
Mill),
en suelos de origen aluvial en la región central del país.
Agronomía Tropical 33, 229-242.
Benanchio S.S. (1982).
Algunas exigencias agroecológicas
en 58 especies de cultivo con potencial de producción
en el trópico americano.
±ONAIAP-CNIA. Ministerio
de Agricultura y Cría. Maracay, Venezuela. 202 p.
Castellanos R., Uvalle X.B. y Aguilar A.S. (1998).
Manual
de interpretación de análisis de suelos y agua.
IN-
CAPA. Celaya, Guanajuato, México. 226 p.
García E. (1988).
Modifcaciones al sistema de clasif-
cación climática de Koeppen
. Instituto de Geografía.
UNAM. D.±., México. 246 p.
Groeneveld R., Bowman L., Krwitwagen S. y Van Ierland
E. (2001). Land cover changes as a result of environ-
mental restrictions on nitrate leaching in dairy farming.
Environ. Model. Assess. 6, 101-109.
Jasso C.C., Vera J., Nuñez E.R., Martínez H.J. y Sánchez
G.P. (2001). Distribución de iones en el bulbo húme-
do del suelo como producto del fertirriego por goteo.
Agrociencia 35, 275-282.
Killpack C. y Bucholz D. (1993).
Nitrogen in the environ-
ment: leaching.
Extension. University of Missouri. St
Louis, EUA. 3 p.
L.M. Tapia Vargas
et al.
258
Mangiafco S. S., Newman J., Merhaut D.J., Gan J., Faber
B. y Wu L. S. (2009). Nutrients and pesticides in storm-
water runo±± and soil water in production nurseries
and citrus and avocado groves in Cali±ornia. J. Hort.
Technol. 19, 360-367.
Michelakis N., Vougioucalou E. y Clapaki G. (2003).
Water use, wetted soil volume, root distribution and
yield o± avocado under drip irrigation. Agr. Water.
Manage. 24, 119-131.
Mora R.G.S., Sandoval V.M., Gavi R.F. y Sánchez G.P.
(2005). Emisión de N
2
O con ±ertilización nitrogenada
en ±ertirriego y ±ertilización convencional. Rev. Int.
Contam. Ambie. 21, 23-29.
Pizarro C.F. (1990).
Riegos localizados de alta frecuen-
cia (RLAF) goteo, microaspersión, exudación
. 2ª Ed.
MundiPrensa. Madrid, España. 322 p.
Powell T. y Gaines S.T. (1994). Soil texture e±±ect on
nitrate leaching in soil percolates. Common. Soil Sci.
Plant Anal. 25, 2561-2570.
Ruiz C.A., Medina G., Ortiz C.T., Martínez R.P., González
I.J.A., Flores H.E. y Byerly K. F. M.(1999). Re-
querimientos agroecológicos de los cultivos. Libro
Técnico 3. INIFAP. Guadalajara, Jal. 324 p.
Smith M.W., Kenworthy A.L. y Bed±ord C.L. (1979). The
response o± ±ruit trees to injection o± nitrogen through
a trickle irrigation system. J. Am. Soc. Hort. Sci. 104,
311-313.
Tapia V.L.M., Rocha A.J.L. y Aguilera M.J.L. (2003).
Mantenga altos niveles nutrimentales en su huerto con
±ertirriego sin a±ectar el ambiente. El Aguacatero 6, 7-15.
Tapia V.L.M., Vidales F.I. y Larios G.A. (2006a). Manejo
del riego y el ±ertirriego en aguacate. En:
El aguacate
y su manejo integrado
. (D. Teliz y A. Aguilera, Eds).
MundiPrensa, México, D.F., pp. 107-122.
Tapia V.L.M., Marroquin F., Cortés T.I., Anguiano C.J. y
Castellanos R.J.Z. (2006b). Nutrición del aguacate. En:
El aguacate y su manejo integrado.
(D. Teliz y A. Agui-
lera, Eds). MundiPrensa, México, D.F., pp. 87-107.
Tapia V.L.M., Larios G.A. y Vidales F.I. (2010). Indicado-
res nutrimentales N, P, K en aguacate (
Persea ameri-
cana
Mill) var. “Hass” bajo ±ertiriego en Michoacán,
México. Ciencias Agrícolas In±orma 19, 15-23.
Vickner S., Hoag D.L., Marshall F.W. y Ascough J.C.
(1998). A dynamic economic analysis o± nitrate leach-
ing in corn production under nonuni±orm irrigation
conditions.
Amer. J. Agr. Econ. 80, 397-408.
logo_pie_uaemex.mx