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Sistema de Información Científica
Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal
Rev. Int. Contam. Ambie. 28 (4) 289-301, 2012
NIVELES DE PLAGUICIDAS EN AGUAS SUPERFICIALES DE UNA REGIÓN AGRÍCOLA DEL
ESTADO MÉRIDA, VENEZUELA, ENTRE 2008 Y 2010
Yuri MOLINA-MORALES
1
, Mery FLORES-GARCÍA
1
, Alirio BALZA-QUINTERO
1
,
Pedro BENÍTEZ-DÍAZ
2
y Leticia MIRANDA-CONTRERAS
1*
1
Laboratorio de Neuroquímica, Centro de Microscopía Electrónica “Dr. Ernesto Palacios Prü”, Universidad de
Los Andes, Mérida, Venezuela
2
Departamento de Botánica y Ciencis Básicas, Facultad de Ciencias Forestales y Ambientales, Universidad de
Los Andes Mérida-Venezuela
*Autor responsable; Lmiranda@ula.ve
(Recibido junio 2011, aceptado septiembre 2012)
Palabras clave: aguas superfciales, plaguicidas, SPE-HPLC-DAD, Mérida-Venezuela
RESUMEN
La fuerte demanda de producción agrícola conlleva al uso indiscriminado de agro-
químicos causando el desmejoramiento de la calidad de las aguas superfciales. En la
comunidad agrícola de Bailadores, municipio Rivas Dávila, Estado Mérida, Venezuela,
fueron monitoreados los ríos Las Tapias, Las Playitas y Mocoties por la presencia de
residuos de plaguicidas durante 2008 y 2010. Las muestras de agua fueron sometidas
a una extracción en fase sólida y se analizó la presencia de residuos de plaguicidas
mediante HPLC con detector de arreglo de diodos (SPE-HPLC-DAD). Los residuos
de plaguicidas detectados con mayor frecuencia y en más altas concentraciones fue-
ron los siguientes: clorpirifos (302.9±0.9 µg/L), diazinon (459±4.0 µg/L), dimetoato
(55±3.0 µg/L), mancozeb (108±1.0 µg/L) y metamidofos (107±8.0 µg/L), los cuales
se encuentran en la lista de plaguicidas muy peligrosos de la Red Internacional de
Control de Plaguicidas. En todos los casos, los niveles detectados superan los límites
establecidos por la Unión Europea y la Agencia de Protección Ambiental de los Estados
Unidos de América. La concentración total de los organofosforados supera también
los límites establecidos por la legislación venezolana. Los resultados de este estudio
demuestran un alto nivel de contaminación por plaguicidas de los principales cursos
de aguas superfciales del municipio Rivas Dávila. Se recomienda continuar con un
programa de monitoreo de plaguicidas y la necesidad de cambiar el modo de produc-
ción actual hacia una práctica agrícola sostenible, que permita reducir la utilización
de agroquímicos y sus consecuencias negativas para el ambiente y la salud humana.
Key words: superfcial waters, pesticides, SPE-HPLC-DAD, Mérida-Venezuela
ABSTRACT
The strong demand for agricultural production has led to an indiscriminate use of agro-
chemicals causing the decline in the quality of surface waters. In the agricultural com-
munity of Bailadores, Municipality of Rivas Davila, Mérida State, Venezuela, the rivers
of Las Tapias, Las Playitas and Mocoties were monitored for the presence of pesticide
Y. Molina-Morales
et al.
290
residues during 2008 and 2010. Water samples were subjected to solid phase extraction
and analyzed for the presence of pesticide residues by HPLC with diode array detector
(SPE-HPLC-DAD) using a validated multiresidual method. The pesticide residues that
were detected at higher frequencies and greater concentrations were the following: chlor-
pyrifos (302.9±0.9 µg/L), diazinon (459±4.0 µg/L), dimethoate (55±3.0 µg/L), mancozeb
(108±1.0 µg/L) and methamidophos (107±8.0 µg/L), which are all found in the list of
highly dangerous pesticides by the International Pesticides Control Network. In all cases,
the levels exceeded the limits set by the European Union and the Environmental Protection
Agency of the United States. The total concentration of organophosphates also exceeded
the limits established by the Venezuelan law. The results of this study demonstrate a high
level of pesticide contamination of the principal surface water courses in the Municipality
of Rivas Dávila. It is recommended to implement a pesticide monitoring program and
the need to change the current mode of production to a sustainable agricultural practice,
which will allow to reduce the use of agrochemicals and their negative consequences to
the environment and the human health.
uso indiscriminado de agroquímicos puede actuar
negativamente sobre el ser humano y otros organis-
mos del ecosistema, originando problemas de salud
pública y el deterioro del ambiente (Plenge-Tellechea
et al.
2007).
La gran mayoría de los plaguicidas utilizados
en la agricultura moderna son nocivos para la sa-
lud humana y se ha podido comprobar sus efectos
negativos sobre los sistemas nervioso, endócrino
e inmunológico, considerándose generadores po-
tenciales de enfermedades como cáncer, asma e
infertilidad, entre otras (Karam
et al.
2004). El pro-
blema de la presencia de plaguicidas en el ambiente
ha causado gran preocupación a nivel mundial, lo
cual se evidencia en la implementación de normas
y procedimientos desarrollados por instituciones
como la Agencia de Protección Ambiental de los
Estados Unidos (EPA 2011), la Unión Europea
(EUA) (Commission 2011), la Organización de las
Naciones Unidas para la Alimentación y la Agri-
cultura (FAO 2011), Organización Internacional
del Trabajo (OIT) y la Organización Mundial de
Salud (WHO 2011), donde se establecen los límites
máximos de residuos de plaguicidas permitidos en
agua corriente y para consumo humano, alimentos,
aire y suelos.
En Venezuela existe gran preocupación sobre
la contaminación por residuos de plaguicidas en
las fuentes de agua y en los alimentos, así como
también sobre los efectos de la contaminación
por plaguicidas sobre la salud humana (Torres y
Capote 2004). En trabajos más recientes, se ha
demostrado que el herbicida atrazina, empleado
también para el control de algas en la acuicultura,
causa daños serios e irreversibles en el riñón de los
peces (Segnini de Bravo
et al.
2005). En un estudio
INTRODUCCIÓN
La creciente demanda mundial de alimentos ha
traído como consecuencia una constante expansión
de la frontera agrícola y la implementación de nuevos
procedimientos y tecnologías para elevar la produc-
tividad por hectárea. Sin embargo, la explotación in-
tensiva de la tierra ha tenido altos costos ecológicos,
como son la deforestación de grandes extensiones
de bosque, erosión de los suelos y disminución de
su fertilidad, drenaje y relleno de humedales y pér-
dida de biodiversidad (Holt-Gimenez
et al.
2006,
Ceccon 2008). Por otra parte, desde Fnales de los
años cincuenta se han planteado serias dudas sobre
la sostenibilidad de la agricultura moderna, debido
a que desde entonces y hasta ahora, el incremento
en la productividad se ha logrado en gran medida
a través de la utilización de elevados volúmenes
de compuestos químicos sintéticos (agroquímicos),
como los plaguicidas y fertilizantes, que pueden tener
efectos negativos sobre el ambiente y la salud de
los seres humanos (Torres y Capote 2004, Martínez
Castillo 2008).
La producción agrícola mundial depende conside-
rablemente de la utilización de plaguicidas, debido a
que estos agroquímicos reducen los daños y pérdidas
por la acción de malezas, insectos y enfermedades
infecciosas, garantizando desde este punto de vista
la calidad del producto Fnal (Ramírez y Lacasaña
2001). Pero en el corto plazo, la realidad es que las
plagas desarrollan resistencia, obligando a aumen-
tar las cantidades de plaguicidas utilizados en los
cultivos, preparar mezclas de principios activos y
sintetizar nuevos y más potentes compuestos. Bajo
este esquema, las plagas nunca son exterminadas
por completo y la contaminación producida por el
PLAGUICIDAS EN AGUAS SUPERFICIALES DE MÉRIDA, VENEZUELA
291
sobre los frutos de guayaba cultivados en el estado
Zulia, fueron encontrados residuos de malation
y clorpirifos, y se concluyó que el fruto es apto
para consumo humano tres días después de su fu-
migación (Sánchez
et al.
2005). En cuatro marcas
comerciales de fórmulas infantiles fue detectada la
presencia de plaguicidas organoclorados con nive-
les que sobrepasan los límites establecidos por el
Codex Alimentarius (Izquierdo
et al.
2004). Otros
estudios también han demostrado contaminación
por residuos de plaguicidas organoclorados y orga-
nofosforados en tres marcas comerciales de yogurt
(Medina
et al.
2010), en aceites vegetales (Piñero
González
et al.
2007), en cebollas cultivadas en la
depresión de Quíbor (Pierre y Betancourt 2007) y
en algunos rubros agrícolas producidos en el estado
Táchira (Quintero
et al.
2008). Por otra parte, se ha
demostrado en animales de experimentación que
la exposición prenatal a los plaguicidas mancozeb
y paraquat afectan negativamente el desarrollo de
los principales grupos neuronales del cerebelo y la
corteza cerebral (Miranda-Contreras
et al.
2005,
Benítez-Díaz y Miranda-Contreras 2009).
Una de las zonas de Venezuela donde el problema
de la contaminación por la utilización inadecuada
de plaguicidas causa gran preocupación es la región
Andina, constituida por los estados Mérida, Táchira y
Trujillo. El objetivo del presente estudio fue obtener
datos sobre la contaminación por plaguicidas en los
tres principales ríos del municipio Rivas Dávila del
estado Mérida, ubicado al occidente de Venezuela.
Esta es una región de intensa actividad agrícola,
llegando en el 2009 a un total de producción de
45 171 Tm en una superfcie cosechada de 1517 ha
(CORPOANDES 2009). En este trabajo se reportan
los niveles de residuos de plaguicidas en los tres
ríos durante dos períodos de muestreo: en el mes de
mayo de 2008 y mayo de 2010. Los resultados de este
estudio permitirán alertar sobre la contaminación en
la zona y los posibles problemas de salud pública.
MATERIALES Y MÉTODOS
Materiales
Los estándares de plaguicidas fueron obtenidos
de la casa comercial AccuStandard: metilparation
(99 %), paration etílico (100.1 µg/mL), metami-
dofos (100.4 µg/mL), dimetoato (98.9 µg/mL),
diazinon (100.2 µg/mL), clorpirifos (100.1 µg/mL),
malation (100.4 µg/mL), carbofuran (98.5 %), me-
tomilo (100.1 µg/mL), mancozeb (99 %), atrazina
(99 %), metribuzin (99 %) y linuron (100.7 µg/mL).
Los solventes orgánicos utilizados fueron de grado
HPLC:
acetonitrilo (Mallinckrodt), metanol (J.T.
Baker), dicloroetano (Merck) y acetona (Merck).
El agua ultra pura fue obtenida de un sistema de
purifcación Millipore Milli Q. Para la extracción
y preconcentración de las muestras se emplearon
cartuchos C
18
SPE (Sep-Pak C
18
VAC RC, 500 mg,
3 mL, marca Waters).
Área de estudio
El municipio Rivas Dávila conforma la zona
alta del valle del río Mocotíes, posee una altitud
promedio de 1800 msnm y se ubica entre las coor-
denadas geográfcas 8º09’29’’- 8º19’39’’ de latitud
norte y 71º44’53’’- 71º54’38’’ de longitud oeste
(CORPOANDES 2009). El complejo hidrológico
del municipio Rivas Dávila está compuesto princi-
palmente por el río Mocotíes, el cual se forma de la
unión entre los ríos Las Tapias y Zarzales, que tam-
bién es conocido como río Las Playitas (Silva 1999,
CORPOANDES 2009). Es importante destacar, que
muchas de las corrientes de aguas superfciales de
la región son utilizadas actualmente para alimentar
sistemas de riego agrícola y en algunos casos, hasta
son utilizadas para el consumo humano.
En la
fgura 1
, se muestran los sitios (S) de
muestreo: S1, al fnal del Río Las Tapias; S2, al fnal
del Río Las Playitas; S3, en la unión de los ríos Las
Tapias y Las Playitas, donde se origina el río Moco-
tíes (Mocotíes i); y S4, Río Mocotíes en el sector La
Capellanía (Mocotíes c), cercano del casco central
de la población de Bailadores.
Recolección de muestras
Se colectaron 9 muestras simples de 500 mL en
cada uno de los puntos de muestreo escogidos. Las
muestras correspondientes a cada sitio de muestreo se
mezclaron en un frasco de vidrio ámbar, previamente
lavado con un jabón suave, solución sulfocrómica,
abundante agua de chorro y agua Milli Q. En esta
forma, se obtuvo una muestra compuesta con un vo-
lumen total de 4 L, la cual fue analizada por triplicado
procesando volúmenes de 1 L. Las muestras se man-
tuvieron a 4 ºC hasta el momento de la extracción.
Análisis de residuos de plaguicidas mediante
HPLC-DAD
Se analizaron 13 plaguicidas seleccionados de
una lista de los 35 ingredientes activos más utilizados
en la región, información que se obtuvo a través de
entrevistas con las empresas comercializadoras de
agroquímicos en la zona (Flores-García
et al
. 2011).
Los compuestos analizados fueron: organofosfo-
Y. Molina-Morales
et al.
292
rados (OF): malation, metilparation, etilparation,
metamidofos, dimetoato, clorpirifos y diazinon;
carbamatos (CM): carbofuran y metomilo; ditiocar-
bamato (DTCM): mancozeb; triazinas (TA): atrazina
y metribuzin; y derivado de urea (DU): linuron.
Los residuos de plaguicidas en muestras de agua se
determinaron mediante la extracción usando el método
de SPE seguido de análisis por HPLC-DAD, de acuer
-
do con el método de análisis desarrollado y validado
en nuestro laboratorio (Flores-García
et al.
2011).
Se tomó una alícuota de 1L de agua de cada
uno de los diferentes sitios de muestreo. Se Fltró a
través de papel Whatman Nº 1 y luego a través de
membranas Millipore de 0.45 μm y 0.22 μm suce
-
sivamente. Posteriormente, se procedió a activar el
cartucho Sep-Pak C18 con 6 mL de diclorometano,
luego 6 mL de acetonitrilo y Fnalmente 6 mL de
agua MilliQ ajustada a pH 3 con ácido fosfórico,
para Fnalmente pasar la muestra a través del cartu
-
cho aplicando vacío. Paso seguido, el cartucho se
lavó con 5 mL de agua MilliQ y se le aplicó vacío
durante 30 minutos hasta secarlo. Luego, se realizó
la elución con 2 porciones de 1 mL de acetona. El
solvente de los eluatos se evaporó en ambiente de
nitrógeno y el extracto seco se resuspendió en 250 μL
de fase móvil A (80:20, v/v, H
2
O/metanol). El res-
uspendido se Fltró a través de membrana Durapore
de 0.45 μm y se tomó una alícuota de 100 μL para
inyectarla por HPLC.
El análisis de residuos de plaguicidas fue realiza-
do en el sistema de HPLC-DAD, marca Agilent serie
1200, equipado con una bomba binaria, desgasiFca
-
dor, inyector manual Rheodyne de 100 µL, horno
para columna y detector de arreglo de diodos (DAD).
Los parámetros del sistema y los datos cromatográ-
Fcos fueron controlados y analizados empleando el
programa ChemStation. Se utilizó una columna de
fase reversa C
18
, de 5 μm de tamaño de partícula y
dimensiones de 4.6 × 250 mm, marca Waters SPHE
-
RISORB, mantenida a 33 ºC. Para la separación fue
empleado un gradiente lineal de 0-100 % de B en
115 minutos, a un ±ujo de 0.7 mL/min, donde la fase
móvil A es 20 % metanol en H
2
O MilliQ, ajustada a
pH 4.6 con ácido fosfórico y la fase móvil B, 90 %
metanol en H
2
O MilliQ, pH 4.6. Los compuestos
fueron detectados por su absorbancia a 220, 230 y
300 nm con el detector DAD y cuantiFcados por el
método del estándar externo.
Ubicación geográfica
País
Estado
To
va
r
ESTADO TACHIRA
Uribante
Q
uebrada Lo
s
Prim
os
S1
S2
S3
S4
ES
TA
DO
TA
CHIR
A
Simón Rodrígue
z
ES
TA
DO
TA
CHIRA
Jauregui
Guaraque
Límites
Red hidrográfica
Gerónimo Maldonado
Gerónimo Maldonado
Rivas Dávila
Parroquias
Quebrada San Pablo
Q
uebrada El Os
o
Quebrada
La
C
añad
a
Rivas Dávila
Qu
e
brada
N
ieto
Fig. 1
. Sitios de muestreo:
S1
, al Fnal del Río Las Tapias;
S2
, al Fnal del Río Las Playitas,
S3
, en la unión
de los ríos Las Tapias y Las Playitas, donde se origina el río Mocotíes (Mocotíes i); y
S4
, Río
Mocotíes en el sector Capellanía (Mocotíes c) (CORPOANDES 2009)
PLAGUICIDAS EN AGUAS SUPERFICIALES DE MÉRIDA, VENEZUELA
293
Estadística
Los resultados fueron expresados en promedio
± desviación estándar (
C
± DE), la signifcación
estadística entre los valores de cada período de
muestreo y entre períodos de muestreo se calcu-
laron por el método ANOVA (p<0.05), utilizando
el programa Graph Pad InStat 3.
RESULTADOS
Niveles de residuos de plaguicidas
En los
cuadros I
a
IV
, se muestran los niveles
de cada uno de los plaguicidas estudiados en los
diferentes ríos y durante las cuatro semanas de
muestreo de 2008 y 2010. Como se puede observar,
en la mayoría de los casos hay diferencias estadís-
ticamente signifcativas en las concentraciones de
plaguicidas detectados entre los dos períodos de
muestreo. Los plaguicidas detectados en más altas
concentraciones fueron los siguientes: diazinon,
459±4.0 µg/L en la semana I de mayo 2008 en el
río Mocotíes c (
Cuadro IV
); clorpirifos, 302.9±0.9
µg/L en la semana I de mayo 2010 en el río Mo-
cotíes c (
Cuadro IV
); mancozeb, 108±1.0 µg/L
en la semana I de mayo 2010 en el río Mocotíes
c (
Cuadro IV
); metamidofos, 107±8.0 µg/L en la
semana I de mayo 2010 en río Las Playitas (
Cua-
dro II
); y dimetoato, 55±3.0 µg/L en la semana II
de Mayo 2010 en el río Las Tapias (
Cuadro I
). De
estos cinco plaguicidas, cuatro son OF y uno es un
DTCM (mancozeb).
En las
fguras 2
y
3
, se muestran los gráfcos
donde se comparan los niveles totales de cada plagui-
cida detectado en cada uno de los ríos estudiados, en
mayo de 2008 y 2010. En la mayoría de los casos se
observó que las concentraciones detectadas para el
período 2010 superan con creces las del período 2008
para los ríos Las Tapias, Las Playitas y Mocotíes. Por
ejemplo, la concentración total de diazinon en el río
Las Tapias aumentó 2500 veces en el muestreo de
2010 en comparación con el de 2008 (
Fig. 2A
); en
el caso de metamidofos, hubo un incremento de 78
veces en el río Las Playitas (
Fig. 2B
), mientras que el
nivel de clorpirifos aumentó 8 veces en los dos sitios
de muestreo del río Mocoties (
Fig. 3A, B
).
Los resultados demuestran que los mayores
contaminantes en todos los ríos estudiados son los
plaguicidas OF. Estos altos niveles totales se deben a
contribuciones individuales muy importantes, como
es el caso del clorpirifos, diazinon, dimetoato y me-
tamidofos en el río Las Tapias durante el muestreo
de 2010 (
Fig. 2A
); clorpirifos, diazinon, dimetoato y
metamidofos en el río Las Playitas durante el mues-
treo de 2008 y 2010 (
Fig. 2B
); clorpirifos, diazinon,
dimetoato y metamidofos en el río Mocotíes i durante
el muestreo de 2008 y 2010 (
Fig. 3A
); clorpirifos,
diazinon y metamidofos en el río Mocotíes c durante
el muestreo de 2008 y 2010 (
Fig. 3B
).
Frecuencia de aparición de residuos de plaguicidas
En el
cuadro V
se puede observar la frecuencia
de aparición de cada uno de los plaguicidas durante
las cuatro semanas de muestreo en los dos períodos
CUADRO I.
COMPARACIÓN DE LOS NIVELES DE PLAGUICIDAS (µg/L) EN EL RÍO LAS TAPIAS DEL MUNICIPIO RIVAS
DÁVILA, MÉRIDA-VENEZUELA, DURANTE LOS PERÍODOS DE MUESTREO MAYO 2008 Y MAYO 2010
Plaguicida
Mayo 2008
Mayo 2010
Semana I
Semana II
Semana III
Semana IV
Semana I
Semana II
Semana III
Semana IV
Atrazina
0.050 ± 0.005
0.0010 ± 0.0005
a
0.030 ± 0.002
a
ND
ND
ND
ND
ND
Carbofuran
0.030 ± 0.002
0.009 ± 0.001
c
0.060 ± 0.002
a
0.040 ± 0.001
0.686 ± 0.030
a
223.4 ± 0
a
1.91 ± 0.04
a
ND
Clorpirifos
0.87 ± 0.01
3.6
± 0.2
a
ND
ND
17.2
± 0.8
63.9 ± 0.1
a
ND
ND
Diazinon
0.11 ± 0.02
ND
0.040 ± 0.005
0.020 ± 0.001
243.3
± 0.1
55
± 3
119
± 2
a
ND
Dimetoato
0.030 ± 0.001
0.19
± 0.04
0.8
± 0.2
0.45 ± 0.02
ND
ND
ND
ND
Etil paration
ND
0.020 ± 0.001
3.38 ± 0.06
a
ND
ND
ND
ND
ND
Linuron
0.070 ± 0.004
ND
ND
ND
ND
ND
ND
ND
Malation
0.08 ± 0.01
0.780 ± 0.005
a
3.38 ± 0.06
a
ND
ND
ND
ND
ND
Mancozeb
0.030 ± 0.005
3.29
± 0.03
a
ND
ND
28.7
± 0.8
a
ND
16
± 3
a
ND
Metamidofos
0.28 ± 0.02
8.80
± 0.07
a
0.20 ± 0.01
a
ND
28.7
± 0.5
a
ND
72.2
± 0.5
a
ND
Metil paration
0.080 ± 0.002
a
ND
0.040 ± 0.005
a
0.020 ± 0.001
a
ND
ND
ND
ND
Metomilo
0.010 ± 0.002
0.200 ± 0.004
a
0.84 ± 0.06
a
0.30 ± 0.001
a
0.453 ± 0.001
a
ND
0.066 ± 0.001
a
ND
Metribuzin
0.010 ± 0.001
b
ND
0.020 ± 0.001
ND
1.2
± 0.8
9.53 ± 0.01
a
2.9
± 0.1
a
ND
Los resultados se expresan como el promedio ± la desviación estándar.
ND: no detectado. a: p < 0.001; b: p< 0.01; c: p<0.05 (n = 6)
*Para todos los plaguicidas la diFerencia entre 2008 y 2010 es estadísticamente signifcativa
Y. Molina-Morales
et al.
294
de estudio. Las máximas frecuencias de detección
por plaguicida individual (100 %) se encontraron
durante mayo de 2008, por el contrario, durante
mayo de 2010 ninguno de los plaguicidas estudiados
llegó al 100 % de aparición. Los principios activos
que mostraron la máxima frecuencia individual
fueron: atrazina en los ríos Las Playitas y Mocotíes
i, carbofuran en el río Las Tapias, dimetoato en
los ríos Las Tapias y Las Playitas, mancozeb en el
río Mocotíes i, metamidofos en el río Las Tapias,
metomilo en el río Las Tapias y metribuzin en el
río Las Playitas.
En la
fgura 4
, se muestra una gráfca compara
-
tiva del promedio de detección por grupo químico
CUADRO III.
COMPARACIÓN DE LOS NIVELES DE PLAGUICIDAS (µg/L) AL INICIO DEL RÍO MOCOTÍES (MOCOTÍES
I) DEL MUNICIPIO RIVAS DÁVILA, MÉRIDA - VENEZUELA, DURANTE LOS PERÍODOS DE MUESTREO:
MAYO 2008 Y MAYO 2010.
Plaguicida
Mayo 2008
Mayo 2010
Semana
I
Semana
II
Semana
III
Semana
IV
Semana I
Semana II
Semana
III
Semana
IV
Atrazina
0.020 ± 0.003
0.080 ± 0.001
a
0.050 ± 0.005
0.020 ± 0.001
a
ND
ND
ND
ND
Carbofuran
0.27 ± 0.02
0.080 ± 0.001
a
0.020 ± 0.001
a
ND
ND
ND
ND
ND
Clorpirifos
ND
50.4
± 0.2
a
6.69
± 0.09
a
ND
212 ± 35
137.6 ± 0.1
a
119
± 6
b
ND
Diazinon
26.1
± 0.9
0.28 ± 0.02
0.180 ± 0.001
ND
130 ± 21
a
ND
115.2
± 0.1
a
ND
Dimetoato
0.15 ± 0.01
2.9
± 0.1
0.010 ± 0.001
ND
50 ± 7
2 1
± 2
a
3.34 ± 0.03
a
ND
Etil paration
ND
2.9
± 0.1
a
0.012 ± 0.002
a
ND
ND
ND
ND
ND
Linuron
ND
ND
ND
0.34 ± 0.02
a
ND
ND
ND
ND
Malation
8.9
± 0.1
a
ND
0.080 ± 0.005
b
1.15 ± 0.03
a
ND
ND
ND
ND
Mancozeb
0.92 ± 0.02
0.720 ± 0.005
0.66
± 0.02
0.36 ± 0.04
10.2 ± 0.2
0.44 ± 0.04
a
6.6
± 0.8
a
ND
Metamidofos
0.75 ± 0.09
2.1
± 0.1
ND
0.950 ± 0.005
39 ± 4
17.2 ± 0.3
a
42
± 4
a
ND
Metil paration*
ND
ND
ND
ND
ND
ND
ND
ND
Metomilo
0.010 ± 0.001
a
ND
0.340 ± 0.001
a
0.023 ± 0.00
0.084 ± 0.001
a
ND
ND
ND
Metribuzin
0.010 ± 0.003
0.080
± 0.001
a
ND
ND
ND
ND
2.398 ± 0.001
a
ND
Los resultados se expresan como el promedio ± la desviación estándar.
ND: no detectado. a: p < 0.001; b: p< 0.01; c: p<0.05 (n = 6)
* Para todos los plaguicidas la diFerencia entre 2008 y 2010 es estadísticamente signifcativa
CUADRO II.
COMPARACIÓN DE LOS NIVELES DE PLAGUICIDAS (µg/L) EN EL RÍO LAS PLAYITAS DEL MUNICIPIO
RIVAS DÁVILA, MÉRIDA - VENEZUELA, DURANTE LOS PERÍODOS DE MUESTREO: MAYO 2008 Y MAYO
2010
Plaguicida
Mayo 2008
Mayo 2010
Semana
I
Semana
II
Semana
III
Semana
IV
Semana I
Semana
II
Semana
III
Semana
IV
Atrazina
1.99
± 0.01
0.30 ± 0.01
a
0.030 ± 0.002
0.08 ± 0.01
a
ND
ND
ND
ND
Carbofuran
0.34
± 0.01
a
ND
0.080 ± 0.002
a
0.24 ± 0.04
ND
ND
2.15 ± 0.01
a
ND
Clorpirifos
ND
9.7
± 0.3
c
18.09 ± 0.09
b
ND
ND
ND
151
± 15
a
ND
Diazinon
13.5
± 0.6
28.3
± 0.2
a
12.1
± 0.4
a
ND
32
± 9
a
ND
54
± 2
a
ND
Dimetoato
0.080 ± 0.005
0.12 ± 0.05
0.13 ± 0.01
1.30 ± 0.09
b
ND
ND
27
± 2
a
ND
Etil paration
ND
ND
0.33 ± 0.05
a
ND
ND
ND
ND
ND
Linuron
0.080 ± 0.005
ND
0.100 ± 0.004
a
0.04 ± 0.01
a
ND
ND
ND
ND
Malation
2.7
± 0.3
a
ND
0.30 ± 0.07
a
3.1
± 0.1
a
ND
ND
ND
ND
Mancozeb
2.7
± 0.3
a
ND
0.520 ± 0.005
0.79 ± 0.03
13.1 ± 0.8
a
ND
6.4 ± 0.9
a
ND
Metamidofos
ND
0.29 ± 0.02
1.9
± 0.1
a
0.29 ± 0.02
a
107 ± 8
a
ND
87.1 ± 0.9
ND
Metil paration
ND
ND
0.030 ± 0.003
a
ND
ND
ND
ND
ND
Metomilo*
ND
0.080 ± 0.002
0.12 ± 0.01
a
0.30 ± 0.01
a
0.21 ± 0.01
ND
0.412 ± 0.001
ND
Metribuzin
0.0010 ± 0.0002
0.010 ± 0.001
a
0.030 ± 0.001
a
0.010 ± 0.001
a
ND
ND
ND
ND
Los resultados se expresan como el promedio ± la desviación estándar.
ND: no detectado. a: p < 0.001; b: p< 0.01; c: p<0.05 (n = 6)
*Para todos los plaguicidas la diFerencia entre 2008 y 2010 es estadísticamente signifcativa
PLAGUICIDAS EN AGUAS SUPERFICIALES DE MÉRIDA, VENEZUELA
295
de plaguicidas en los dos períodos de estudio, en
donde se puede apreciar que la frecuencia total de
aparición de plaguicidas es prácticamente el doble
en mayo de 2008 al compararlo con el mismo pe-
ríodo de 2010. Los OF fueron los principios activos
con mayor frecuencia de aparición (mayo 2008) y
con los niveles más altos detectados (mayo 2010).
En 2008, se detectó un mayor número de principios
activos que en 2010, sin embargo, a pesar de que se
encontró menor diversidad de principios activos,
los niveles de plaguicidas hallados en 2010 fueron
mayores (
Cuadros I-IV
). Es importante hacer notar
el caso del mancozeb, que a diferencia de los otros
tiene frecuencias de detección comparables en ambos
períodos de muestreo (
Fig. 4
). Adicionalmente, la
frecuencia de aparición del mancozeb, tanto en el
período 2008 como 2010, es similar a la frecuencia
de aparición de los OF en el período 2010.
CUADRO IV.
COMPARACIÓN DE LOS NIVELES DE PLAGUICIDAS (µg/L) EN EL RÍO MOCOTÍES A LA ALTURA DE LA
CAPELLANÍA (MOCOTIES C) DEL MUNICIPIO RIVAS DÁVILA, MÉRIDA - VENEZUELA, DURANTE LOS
PERÍODOS DE MUESTREO: MAYO 2008 Y MAYO 2010
Plaguicida
Mayo 2008
Mayo 2010
Semana
I
Semana
II
Semana
III
Semana
IV
Semana I
Semana II
Semana
III
Semana
IV
Atrazina
0.200 ± 0.008
0.16 ± 0.02
a
ND
0.010 ± 0.002
0.0030 ± 0.0001
a
ND
ND
ND
Carbofuran*
0.350 ± 0.001
0.19 ± 0.01
ND
ND
0.128 ± 0.001
1.8 ± 0.5
a
ND
ND
Clorpirifos
37
± 2
26.1 ± 0.2
a
4.2 ± 0.7
a
ND
302.9
± 0.9
a
ND
180.1 ±
0.1
a
ND
Diazinon
459
± 4
57
± 3
a
ND
ND
226
± 1
a
ND
127
± 18
a
ND
Dimetoato
0.9
± 0.2
0.20 ± 0.06
a
ND
0.050 ± 0.001
0.118 ± 0.001
ND
ND
ND
Etil paration
0.72 ± 0.04
0.30 ± 0.01
a
ND
ND
ND
ND
ND
ND
Linuron*
ND
ND
ND
0.35
± 0.02
a
ND
ND
ND
ND
Malation
0.78 ± 0.02
a
ND
6.6 ± 0.4
a
0.89
± 0.01
a
ND
ND
ND
ND
Mancozeb
40
± 1
44
± 2
a
9.6 ± 0.9
a
ND
108
± 1
22.0 ± 0.1
a
ND
ND
Metamidofos
16
± 1
1.1 ± 0.4
a
0.33 ± 0.02 0.370 ± 0.007
82
± 3
3.23 ± 0.01
a
41
±
4
a
ND
Metil paration*
ND
ND
ND
ND
ND
ND
ND
ND
Metomilo*
0.38 ± 0.05
0.22 ± 0.05
a
ND
ND
ND
ND
ND
ND
Metribuzin*
0.050 ± 0.003
a
ND
ND
0.0030 ± 0.0001
5.35
± 0.01
a
ND
ND
ND
Los resultados se expresan como el promedio ± la desviación estándar.
ND: no detectado. a: p < 0.001; b: p< 0.01; c: p<0.05 (n = 6)
* Para todos los plaguicidas excepto el carbofuran, linuron, metil paration, metomilo y metribuzin la diferencia entre 2008 y 2010 es
estadísticamente signifcativa.
0
100
200
300
400
Atrazina
Carbofuran
Clorpirifos
Diazinon
Dimetoat
o
Etil Paration
Linuro
n
Mancoze
b
Metamidofo
s
Metil Paration
Metomilo
Metribuzi
n
Malation
Atrazina
Carbofuran
Clorpirifos
Diazinon
Dimetoat
o
Etil Paration
Linuro
n
Mancoze
b
Metamidofo
s
Metil Paration
Metomilo
Metribuzi
n
Malatio
n
500
600
Mayo de 2008
Mayo de 2010
μg/L
A
B
0
100
200
300
400
500
600
Mayo de 2008
Mayo de 2010
μg/L
Fig. 2.
Comparación de los niveles totales de plaguicidas detectados en mayo de 2008 y mayo de 2010 en los ríos Las Tapias (A) y
Las Playitas (B). Los valores expresados en los gráfcos Fueron obtenidos al sumar las concentraciones de plaguicidas obtenidas
en cada semana de muestreo
Y. Molina-Morales
et al.
296
DISCUSIÓN
El uso indiscriminado de plaguicidas en agricultu-
ra tiene efectos negativos importantes sobre la calidad
del agua y el ambiente en general. Para proteger
las aguas superfciales, la UE propuso estándares
de calidad ambiental en el campo de la política de
agua, fjando límites expresados en concentraciones
máximas aceptables (MAC, siglas en inglés) para las
33 sustancias de interés prioritario (PE 2008). Hasta
el presente, existen muy pocos datos disponibles
sobre la regulación de la contaminación de las aguas
superfciales por plaguicidas individuales. En el caso
de clorpirifos, el MAC fue establecido a 0.1 µg/L y
para atrazina, en 2 µg/L, en aguas superfciales tierra
adentro, que incluyen los ríos, lagos y cuerpos de
aguas artifciales o muy modifcados.
La US-EPA ha establecido criterios de concentra-
ción crónica (CCC, siglas en inglés) para las sustancias
químicas vertidas en aguas dulces y saladas, fjando
valores guía de concentración tóxica para la vida acuá-
tica (EPA 2011). Los niveles de CCC para algunos de
los plaguicidas estudiados son los siguientes: atrazina
(1200 µg/L), clorpirifos (0.041 µg/L), diazinon
(0.08 µg/L), malation (0.1 µg/L), mancozeb (50 µg/L),
metribuzin (920 µg/L) y paration (0.013 µg/L).
Con respecto a la legislación venezolana, en el
Decreto 883 se establecen las Normas para la Clasi-
fcación y el Control de la Calidad de los Cuerpos de
Agua y Vertidos o EFuentes Líquidos (Presidencia de
la República de Venezuela 1995). En estas Normas,
se fja el límite máximo para plaguicidas en aguas
que serán destinadas al consumo humano, actividades
agropecuarias y al contacto humano total o parcial;
estos límites son de 0.2 mg/L (200 µg/L) para organo-
clorados (OC) y 0.1 mg/L (100 µg/L) para OF y CM.
Las variaciones de los niveles de plaguicidas en
los tres ríos durante los dos períodos de muestreo
(
Cuadros I-IV
) indican una tendencia muy particu-
lar. A pesar de que durante el muestreo de 2010 el
0
100
200
300
400
Atrazina
Carbofuran
Clorpirifos
Diazino
n
Dimetoato
Etil paration
Linuro
n
Mancozeb
Metamidofo
s
Metil paration
Metomilo
Metribuzin
Malation
Atrazina
Carbofuran
Clorpirifos
Diazino
n
Dimetoato
Etil paration
Linuro
n
Mancozeb
Metamidofo
s
Metil paration
Metomilo
Metribuzin
Malation
500
600
Mayo de 2008
Mayo de 2010
μg/L
A
B
0
100
200
300
400
500
600
Mayo de 2008
Mayo de 2010
μg/L
Fig. 3.
Comparación de los niveles totales de plaguicidas detectados en mayo de 2008 y mayo de 2010 en los ríos Mocoties i (A) y
Mocoties c (B). Los valores expresados en los gráfcos ±ueron obtenidos al sumar las concentraciones de plaguicidas obtenidas
en cada semana de muestreo
Fig. 4.
Comparación del promedio de frecuencias de detección
por grupo químico de plaguicidas en cada período de
muestreo: mayo de 2008 y mayo de 2010, incluyendo
todos los cursos de agua analizados
0
Organofosforado
Carbamato
Triazina
Ditiocarbamato
Deriv.Urea
10
20
30
40
50
60
70
80
90
100
Mayo de 2008
Mayo de 2010
Promedio de frecuencia
(%)
PLAGUICIDAS EN AGUAS SUPERFICIALES DE MÉRIDA, VENEZUELA
297
número de principios activos detectados es mucho
menor que durante el muestreo de 2008, las concen-
traciones encontradas durante el 2010 son excepcio-
nalmente altas. Entre los plaguicidas analizados se
destacan la presencia de los OF: clorpirifos, diazinon,
dimetoato y metamidofos y el DTCM mancozeb. En
todos los casos, los niveles detectados superan a los
límites establecidos por la UE y la EPA, y el total
de OF rebasa también los límites establecidos por la
legislación venezolana.
Llama la atención, el hecho de que todos los OF
encontrados en cantidades alarmantemente altas
durante el muestreo de 2010 son insecticidas, a
excepción del clorpirifos que también es nematici-
da, indicando una redundancia en la utilización de
productos que actúan sobre la misma plaga. En este
caso, los efectos negativos de una práctica agrícola
inadecuada están exacerbados por las cantidades
excesivamente altas en las que se utilizan estos
plaguicidas, lo cual se refeja directamente en los
niveles de contaminación de las aguas superFciales,
y probablemente, en otros aspectos como la calidad
toxicológica de los productos agrícolas, la salud de
los trabajadores y pobladores de la zona, así como
la a±ectación de la ±auna y fora local. Esta ±orma
de utilización inadecuada de los plaguicidas ha sido
reportada por otros autores en otras zonas del país
donde se realizan explotaciones agrícolas de carácter
intensivo (Farrera
et al.
2002, Sánchez
et al.
2005,
Pierre y Betancourt 2007, Chirinos y Geraud-Pouey
2011).
Hay que destacar que los cuatro O² detectados
durante 2010 (clorpirifos, diazinon, dimetoato y me-
tamidofos) se encuentran dentro de la lista de plagui-
cidas catalogados como muy peligrosos por Pesticide
Action Network International (PAN) (Neumeister
y Weber 2009), además, el clorpirifos y el atrazina
se encuentran dentro de la lista de 33 sustancias
clasiFcadas por la UE de peligrosidad prioritaria en
materia de políticas de aguas, indicando que deben
ser suspendidas sus descargas, emisiones o pérdidas
en un período no mayor a 20 años (PE 2008).
Los OF actúan fundamentalmente como inhibi-
dores de la enzima acetilcolinesterasa afectando el
sistema nervioso central y periférico, los músculos,
el hígado y páncreas y también hay evidencia de que
ocasionan estrés oxidante (Karam
et al.
2004, Costa
2006, Rastogi
et al
. 2009, Soltaninejad y Abdollahi
2009). Adicionalmente, el clorpirifos y el diazinon
han sido relacionados con la aparición de afecciones
en las vías respiratorias y diversos tipos de cáncer
en trabajadores agrícolas (Slager
et al.
2010, Wei-
chenthal
et al.
2010). En la literatura reciente se ha
reportado que la exposición a dimetoato durante la
gestación y el período de lactancia en animales de
experimentación puede afectar negativamente el eje
pituitario-testicular, causando disfuncionalidad en el
sistema reproductor de los animales jóvenes (Verma
y Mohanty 2009). Por otra parte, se ha reportado que
la sobredosiFcación de metamido±os aunado a su alta
solubilidad ocasiona un gran impacto sobre la fauna
acuática, pudiendo eliminar organismos beneFciosos
para el ecosistema (Iannacone
et al.
2007).
Con respecto al mancozeb es importante desta-
car, que a pesar de que este fungicida no representa
riesgo de causar intoxicaciones agudas según la
clasiFcación toxicológica de la OMS (IPCS 2010),
se ha relacionado con el incremento en el riesgo de
padecimiento de melanoma cutáneo en trabajadores
agrícolas (Dennis y Lynch 2010) y se ha demostrado
su efecto como cancerígeno, disruptor endocrino
y causante de malformaciones del nacimiento en
familias de trabajadores agrícolas y en mamíferos
(Nordby
et al.
2005, Cecconi
et al
. 2007, Jacobsen
et
al.
2010). Adicionalmente, se han publicado trabajos
que indican que la exposición a mancozeb durante la
gestación puede ocasionar alteraciones importantes
en el desarrollo del sistema nervioso central de ani-
males de laboratorio (Miranda-Contreras
et al.
2005)
y ha sido incluido en la lista de los plaguicidas más
peligrosos de Pesticide Action Network (Neumeister
y Weber 2009). Es decir, el riesgo de la exposición
a este plaguicida no es la intoxicación aguda sino
su efecto a largo plazo y en las generaciones futuras
al actuar como cancerígeno, disruptor endocrino,
causante de alteraciones en el desarrollo del sistema
nervioso central y probable causante de defectos del
nacimiento.
Con respecto a los otros principios activos en-
contrados durante 2010, fueron detectados concen-
traciones relativamente bajas de CM (carbofuran y
metomilo), como se puede observar en los
cuadro
I-IV
. Encontramos que el carbofuran permanece por
debajo del MCL (40 µg/L) y de lo establecido en la
legislación Venezolana, pero supera los límites de la
UE (Kegley y Kruse 2010).
Durante el muestreo de 2008, los niveles de
plaguicidas son más bajos aunque hay una mayor
diversidad de principios activos detectados. A pesar
de ello, en muchos de los casos se supera el límite
de la UE de 0.1 µg/L para plaguicida individual
y en todas las semanas de muestreo se supera el
máximo de 0.5 µg/L para el total de plaguicidas
detectados (
Cuadros I-IV
). Residuos de todos los
plaguicidas OF fueron detectados en los diferentes
ríos durante el muestreo de 2008 (
Cuadros I-IV
),
Y. Molina-Morales
et al.
298
CUADRO V.
COMPARACIÓN DE LAS FRECUENCIAS DE DETECCIÓN (%) POR PLAGUICIDA EN CADA
UNO DE LOS RÍOS ESTUDIADOS EN EL MUNICIPIO RIVAS DÁVILA, MÉRIDA - VENEZUELA,
DURANTE LAS CUATRO SEMANAS DE MUESTREO EN LOS DOS PERÍODOS ESTUDIADOS:
MAYO 2008 Y MAYO 2010.
Plaguicida
Mayo 2008
Mayo 2010
Las Tapias Las Playitas
Mocotíes i
Mocotíes c
Las Tapias
Las Playitas i
Mocotíes i
Mocotíes c
Atrazina
75
100
100
75
ND
ND
ND
ND
Carbofuran
100
75
75
50
50
25
ND
50
Clorpirifos
50
50
50
75
50
25
75
50
Diazinon
75
75
75
50
75
50
50
50
Dimetoato
100
100
75
75
25
25
75
25
Etil paration
50
25
50
50
ND
ND
ND
ND
Linuron
25
50
25
25
ND
ND
ND
ND
Malation
75
75
75
75
ND
ND
ND
ND
Mancozeb
50
75
100
75
50
50
75
50
Metamidofos
100
75
75
100
50
50
75
75
Metil paration
75
25
ND
ND
ND
ND
ND
ND
Metomilo
100
75
75
50
50
50
25
ND
Metribuzin
50
100
50
50
75
ND
25
25
ND: no detectado
demostrando la redundancia en la utilización de
principios activos con la misma función y aunque
los niveles encontrados fueron mucho más bajos que
en 2010, la repetida aplicación de estos compuestos
tóxicos fue mayor.
Es importante hacer notar que para el caso de los
OF y DTCM, durante 2008 se observa que los niveles
totales de OF se mantienen por debajo de 100 µg/L
en los ríos Las Tapias y Las Playitas (
Fig. 2
). Luego,
en el lugar donde se unen estos ríos para formar el
río Mocotíes (denominado Mocotíes i) los niveles
de OF sobrepasan ligeramente los 100 µg/L y en las
muestras que se tomaron en la zona conocida como
La Capellanía (Mocotíes c), después de que el río
ha recorrido aproximadamente 10 km, los niveles
de OF se disparan por encima de 600 µg/L, lo cual
constituye una cifra alarmante (
Fig. 3A, B
). En el
caso del mancozeb, ocurre algo similar en los ríos
Las Tapias, Las Playitas y Mocotíes i, en donde los
niveles no sobrepasan los 3.5 µg/L, pero al llegar
a Mocotíes c, los niveles se disparan hasta 93 µg/L
(
Fig. 3
). Este efecto no es evidente en los demás
grupos químicos, lo que indica una amplia utilización
de OF y DTCM en la zona.
En el muestreo de 2010, los niveles de OF se man-
tienen muy altos en todos los sitios de muestreo. Por
otra parte, los niveles de mancozeb se ubican alrededor
de 44 µg/L en el río Las Tapias y 20 µg/L en el río Las
Playitas; en Mocotíes i disminuye a alrededor de 17
µg/L quizá por un efecto de dilución, pero en Mocotíes
c se alcanza un nivel alrededor de 130 µg/L (
Figs. 2
,
3
).
Este efecto aparentemente acumulativo llama
poderosamente la atención, debido a que desde la
población de Bailadores hasta su desembocadura en
el río Chama, el río Mocotíes recorre una zona de
intensa actividad agrícola, funcionando como reco-
lector y concentrador de los plaguicidas utilizados
inadecuadamente en toda la cuenca, en una distancia
de aproximadamente 120 km (Silva 1999). Estos
plaguicidas son vertidos en primera instancia al río
Chama, el cual ya ha recibido una buena cantidad de
contaminantes en su recorrido por las zonas urbanas
y agrícolas del páramo merideño (Naranjo y Duque
2004, Montilla 2007). Finalmente, este cúmulo de
contaminantes llega al Lago de Maracaibo donde los
efectos de la contaminación se ven reFejados, entre
otros aspectos, en una eutro±zación secundaria pro
-
ducida por un exagerado incremento de los niveles
de nitrógeno y fósforo (Rivas
et al.
2009).
En el muestreo de 2008 se observó la aparición
de los diferentes plaguicidas pertenecientes a todos
los grupos químicos analizados, mientras que para
2010 se detectaron sólo ocho de los trece principios
activos bajo estudio (
Cuadro V
). Los plaguicidas
que fueron encontrados en todos los cursos de
agua muestreados y en los dos períodos de estu-
dio son los insecticidas OF: clorpirifos, diazinon,
dimetoato y metamidofos, así como también el
fungicida DTCM mancozeb. Nuestros resultados
indican que para 2010 se dejaron de utilizar o ba-
jaron drásticamente los volúmenes de uso de los
plaguicidas: atrazina, linuron, metil paration, etil
PLAGUICIDAS EN AGUAS SUPERFICIALES DE MÉRIDA, VENEZUELA
299
paration y malation. Nos gustaría decir que este
fenómeno se debe a una toma de conciencia y a una
acción dirigida hacia la disminución de la cantidad
de plaguicidas utilizados en la práctica agrícola
que se realiza en el municipio Rivas Dávila, pero
las concentraciones alarmantemente altas de los
plaguicidas detectados en 2010 indican que la
disminución en el número de principios activos
se reemplazó por una sobredosifcación de otros
plaguicidas.
Como hemos venido expresando, el único grupo
químico que llega al 100 % de aparición es el de los
OF en 2008 (
Fig. 4
). Por otra parte, los resultados
del promedio de frecuencia por grupo químico apo-
yan aún más la afrmación de que los OF y el DTCM
mancozeb son plaguicidas ampliamente utilizados
en la zona. Incluso la diferencia entre el promedio
de frecuencia de detección del mancozeb entre 2008
y 2010 es muy pequeña y en 2010 el mancozeb
muestra un promedio de frecuencia similar al de
la suma de los ocho OF analizados en este estudio.
Tomando en cuenta los niveles totales de plagui-
cidas (
Figs. 2
,
3
), en 2008 el río más contaminado
resultó ser el Mocotíes c, a la altura de La Cape-
llanía. En 2010 los niveles de plaguicidas son tan
altos, que debemos limitarnos a decir que el río
menos contaminado es Las Playitas. Por otra parte,
basándonos únicamente en el incremento de los
niveles totales de plaguicidas OF, podríamos decir
que, entre 2008 y 2010, la contaminación del río Las
Tapias se incrementó aproximadamente 36 veces,
la del río Las Playitas 5 veces, la del río Mocotíes
en su inicio (Mocotíes i) casi 9 veces y a la altura
de La Capellanía (Mocotíes c) aproximadamente
1.5 veces. Desde el punto de vista de la abundancia
de principios activos, todos los cuerpos de agua
estudiados resultan estar dos veces más contami-
nados en 2008 que en 2010, los dos escenarios son
desalentadores.
Llama poderosamente la atención el hecho de que
los niveles de plaguicidas detectados sobrepasan los
límites especifcados por la legislación Venezolana
(Presidencia de la República de venezuela 1995),
siendo nuestra legislación la menos rigurosa de las
regulaciones consideradas en el presente trabajo
(EPA 2011, PE 2008). Es menester acotar, que a pe-
sar de que la adhesión de Venezuela a los convenios
internacionales ha impulsado cierta mejora en la
legislación vigente sobre plaguicidas (Isea Fernández
et al.
2009), algunos instrumentos como las normas
para clasifcación y control de calidad de aguas deben
ser actualizados. Por otra parte, no parecen existir
mecanismos de control que permitan dar cumpli-
miento a la legislación vigente, como lo indican éste
y otros trabajos publicados sobre la contaminación
por plaguicidas en Venezuela (Izquierdo
et al.
2004,
Torres y Capote 2004, Sánchez
et al.
2005, Segnini de
Bravo
et al.
2005, Pierre y Betancourt 2007, Piñero
González
et al.
2007, Quintero
et al.
2008, Medina
et al.
2010).
En conclusión, la situación de la contaminación
por plaguicidas de los principales cursos de aguas
superfciales del municipio Rivas Dávila, Mérida,
Venezuela, es realmente alarmante. Es importante
recalcar que esta condición además de afectar al
ambiente, la salud de los trabajadores agrícolas
y los habitantes de la zona, in±uye también en la
seguridad toxicológica de los ecosistemas y seres
humanos que se encuentran aguas abajo y en los
consumidores fnales de los alimentos que se co
-
sechan en la zona, bajo un esquema de utilización
inadecuada de agroquímicos. Por tanto, llamamos la
atención sobre la necesidad de cambiar el modo de
producción actual hacia una práctica agrícola soste-
nible u orgánica, que permita reducir la utilización
de agroquímicos y sus consecuencias negativas,
manteniendo una alta calidad y seguridad toxicoló-
gica de los productos agrícolas, de los cuales se han
reportado varias iniciativas exitosas en Venezuela
(López y Contreras 2007).
AGRADECIMIENTOS
Expresamos nuestro agradecimiento a José Be-
luardi Sanchez, Leisalba Zabala y José Gregorio Peña
por su excelente asistencia técnica, así mismo, al Ing.
Carlos Alberto Contreras Oballos por su valiosa cola-
boración en la realización del presente trabajo. Esta
investigación ²ue fnanciada por el Fondo Nacional
de Ciencia, Tecnología e Innovación (FONACIT) a
través del Proyecto S1-2002000281.
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