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Rev. Int. Contam. Ambie. 30 (1) 121-130, 2014
LA HUELLA DE CARBONO DE LA OBSERVACIÓN DE BALLENA JOROBADA (
Megaptera
novaeangliae
)
EN LAS ISLAS MARIETAS, NAYARIT, MÉXICO
José Luis CORNEJO ORTEGA* y Rosa María CHÁVEZ DAGOSTINO
Departamento de Ciencias Biológicas, Centro Universitario de la Costa, Universidad de Guadalajara. Av. Uni-
versidad 203, Delegación Ixtapa, Puerto Vallarta Jalisco, México. CP. 48280
*Autor responsable; jose.luiscornejo@hotmail.com
(Recibido: febrero 2013; aceptado: julio 2013)
Palabras clave: emisiones de CO
2
, turismo, costo ecológico
RESUMEN
Durante el invierno, la observación de ballena jorobada es el atractivo principal en la
Bahía de Banderas. Aunque se considera una actividad de bajo impacto ambiental y alto
contenido educativo, debido al origen y a la cantidad de los turistas, las emisiones de
CO
2
pueden ser signifcativas por lo que este trabajo estima el impacto global a través
de la huella de carbono generada por la actividad de avistamiento de ballenas en las
Islas Marietas, Nayarit, México. Se encuestó a un total de 136 visitantes que realizaron
la actividad de observación de ballenas y se realizaron entrevistas estructuradas entre
diciembre de 2010 y marzo de 2011 para conocer la motivación del turista para visitar
la región, que luego fueron analizadas estadísticamente. Las emisiones fueron calcu-
ladas en línea con el programa
Atmosfair
e incluyen el transporte entre las principales
ciudades o las ciudades adyacentes al lugar de origen del visitante y Puerto Vallarta,
el transporte local, el alojamiento y las actividades en las que participaron durante su
estancia en el destino. La huella de carbono de la experiencia del avistamiento de ba-
llenas varió entre 0.28 y 6.9 t/CO
2
por persona. El promedio estimado por persona fue
de 1.93 t/CO
2
, mientras que un viaje turístico global promedio (incluyendo los traslados
utilizando transporte aéreo o terrestre) fue de 0.25 t/CO
2
, por lo tanto la experiencia
del avistamiento de ballenas está por encima de este último.
Key words: CO
2
emissions, tourism, ecological cost
ABSTRACT
During the winter, whale watching is the main attraction in the Bay of Banderas, being
the humpback whale the main species. Although considered a low-impact activity of
educational content, due to the origin and the number of tourists, CO
2
emissions can be
signifcant, so this paper estimates the overall impact through carbon Footprint gener
-
ated by the whale watching activity in the Marietas Islands, Nayarit, Mexico. A total
of 136 visitors who performed whale watching activity were surveyed from December
2010 to March 2011 and then surveys were statistically analyzed. The emissions were
calculate at Atmosfair on line and included transportation from major origin and adjacent
cities to Puerto Vallarta, local transport, accommodation and activities in which they
participated during their stay at the destination. The carbon footprint of whale watching
J.L. Cornejo Ortega y R.M. Chávez Dagostino
122
experience varied between 0.28 and 6.9 t/CO
2
per person. The estimated average per
person was 1.93 t/CO
2
, while a global tourist trip average (i.e., including travel using
air or ground transportation) was estimated to generate 0.25t /CO
2
; therefore whale
watching experience is above average.
INTRODUCCIÓN
El cambio climático y sus posibles implicaciones
para el turismo han recibido considerable atención
dentro de la literatura, principalmente enfocado en
el turismo de verano o de masas y el turismo de in-
vierno (Gössling y Hall 2006a, Becken y Hay 2007,
UNWTO-UNEP-WMO 2008a), mientras que los
estudios de los impactos del cambio climático en el
turismo de naturaleza aparecen con menos frecuen-
cia (Uyarra
et al.
2005, Scott
et al
. 2007, Nyaupane
y Chhetri 2009) y las actividades de menor escala
han pasado inadvertidas, como la observación de
ballenas (Lambert
et al.
2010). Esta actividad se
refere a los viajes comerciales que permiten a los
turistas observar, nadar con o escuchar cualquiera
de las especies de ballenas, delfnes o marsopas
(llamados cetáceos) en su hábitat natural, misma
que experimentó un rápido desarrollo mundial des-
de la década de 1980. De esta forma Hoyt calculó,
en 2001, que el total de ingresos mundiales por la
observación de ballenas era de más de un billón de
euros anuales.
México fue el primer destino para el avistamiento
de cetáceos fuera de los Estados Unidos (Hoyt 2001)
y varios sitios en Baja California, Jalisco y Nayarit
destacan como destinos preferidos. En algunos luga-
res el desarrollo turístico de sol y playa antecedió a
las actividades de observación de ballenas, como en
la Bahía de Banderas, donde el turismo se ha con-
vertido en una de las principales fuentes de empleo
e ingresos, hasta el punto de que todas las demás
actividades productivas y del sector servicios han
quedado subordinadas a la actividad turística.
El grupo de turistas interesados en la observación
de ballenas busca viajes de alta calidad (con buenos
guías, viajes educativos y grupos pequeños) cuyo
costo es de 85 a 95 dólares americanos (USD) por
persona (SEMARNAT 2010). En el periodo 2001-
2002, aproximadamente 14 000 turistas participaron
en la actividad de avistamiento de ballenas, mientras
que para la temporada 2006-2007 fueron 38 000 vi-
sitantes; para la temporada 2011 se estimaron 76 000
visitantes (Chávez y de la Cueva 2009).
Este gran poder de atracción de visitantes a la
bahía hace que la observación de ballenas sea una
actividad creciente, que se reFeja en el número de los
permisos expedidos para los prestadores de servicios.
Las Islas Marietas se sitúan en la costa sur del
estado de Nayarit, en el municipio de Bahía de
Banderas, en la bahía del mismo nombre. Fueron
declaradas como área natural protegida con la cate-
goría de parque nacional en 2005, con una superfcie
total de 1383.95 ha, que incluye cuatro zonas núcleo,
con una superfcie total de 78.94 ha, las cuales están
conformadas por la Isla Redonda, Isla Larga, dos
islotes cercanos a la Isla Larga y una porción mari-
na localizada en el extremo noreste de cada isla; la
superfcie restante corresponde al área marina, por
lo que esta zona se convirtió en refugio de la ballena
jorobada y otros mamíferos (
Fig. 1
).
Durante el invierno, el principal atractivo turístico
es la observación de ballenas, en particular la ballena
jorobada, que es la especie de mayor importancia.
Pequeñas y grandes empresas ofertan viajes desde
distintos puntos de la bahía en embarcaciones varia-
das que llevan a los turistas a observar las ballenas.
Cabe destacar que, cerca del 10 % de los visitantes
que llegan a la región, observan cetáceos cada año.
Por ello se considera que esta actividad no extractiva
tiene un gran potencial económico para la región
(Rodríguez 2000).
En muchas comunidades del mundo, la industria
de observación de ballenas ha tenido una alta ren-
tabilidad y benefcios para la economía local, como
en Kaikoura, Nueva Zelanda y Lahaina, Hawaii
(Hoyt 2001, Hoyt y Hvenegaard 2002). Junto a los
benefcios económicos, la observación de ballenas
es valorada por su contribución a la educación am-
biental y científca, mientras que la investigación ha
sido promovida por una serie de organizaciones no
gubernamentales como alternativa económica frente
a la caza de ballenas (Orams 2002, Corkeron 2004).
Sin embargo, la sostenibilidad futura de la acti-
vidad de observación de ballenas y sus benefcios
asociados podrían verse a±ectados signifcativamente
en respuesta al cambio climático global, evento que
afectaría gradualmente las condiciones que permiten
hoy la existencia de sitios de crianza y alimentación
de mamíferos marinos (Craig-Smith
et al.
2006,
Gössling y Hall 2006b). Además, la experiencia
dicta que, cuando los avistamientos de cetáceos no
HUELLA DE CARBONO POR OBSERVACIÓN DE BALLENA JOROBADA
123
ocurren, los turistas a menudo expresan su frustra-
ción, desilusión y la insatisfacción por una actividad
que debería generar placer (Orams 2000, Anderson
y Miller 2006).
Por otra parte, el cambio climático global está
relacionado con el calentamiento global debido al
aumento de gases de efecto invernadero (GEI). Entre
éstos, el CO
2
se considera el principal contribuyente.
Casi todas las actividades que realiza el humano y
bienes que posee implican consumo de energía, lo
que signifca contribuir con emisiones a la atmósFera.
La movilidad es uno de los componentes princi-
pales de la huella humana por el uso de combustibles
fósiles y la actividad turística es altamente depen-
diente de éstos, sobre todo por el transporte aéreo.
La huella de carbono se refere al total de emisiones
de GEI que provoca directa o indirectamente una
actividad, una organización, un producto, población
o persona, considerando las fuentes relevantes, reser-
vorios y sumideros. Representa la huella ecológica
expresada en toneladas de CO
2
por unidad de tiempo
(Doménech 2007).
El transporte aéreo deposita sus emisiones di-
rectamente en la parte superior de la tropósfera y la
estratósfera inferior, donde la dinámica atmosférica
es muy sensible a cambios, lo que produce efectos
amplifcados cuando se incrementa la concentración
de algunos gases. Además del CO
2
, existen otros ga-
ses asociados: metano (CH
4
), vapor de agua (H
2
O),
ozono (O
3
) y óxido nitroso (N
2
O) (IPCC 2007). Estas
emisiones deben ser contabilizadas para efectos de
planifcación, mercado, mitigación y compensación,
entre otros, por lo que se han desarrollado una va-
riedad de herramientas, como las calculadoras de
carbono que emplean básicamente la distancia de
viaje como base y el nivel de factores estándar de
emisión para estimar las emisiones de CO
2
(Gössling
et al
. 2007).
La cantidad de GEI liberados por el transporte, así
como su contribución al calentamiento global, se esti-
ma con fnes de compensación con base en emisiones
de vehículos terrestres y aéreos, bajo el supuesto de
una condición normal de operación y tamaño prome-
dio de motor, para lo cual se han generado factores
que modifcan la distancia recorrida. Gössling
et al
.
(2007) realizaron una discusión completa sobre el
cálculo de las emisiones, incluyendo la evaluación
de las “calculadoras” existentes y sus limitantes.
Este trabajo calcula la huella de carbono generada
por la actividad de avistamiento de ballenas en las
Islas Marietas y analiza los compromisos potenciales
con la conservación.
MATERIALES Y MÉTODOS
Con el fn de reunir la inFormación necesaria acer
-
ca del visitante y de su viaje para calcular la huella
de carbono, se diseñó una encuesta piloto con base
en la propuesta por Defra (2008) y Dawson
et al.
(2010). Dicha encuesta se elaboró en inglés y español
y se pidió a 32 visitantes que la respondieran con la
Fig. 1.
Islas Marietas
Bahía
Banderas
N
NE
S
SE
SO
E
O
NO
Océano Pacífico
Océano Pacífico
Isla Larga
Isla Redonda
MÉXICO
2289800
20º42'30" N
105º35'0" W
105º34'30" W
105º34'0" W
20º42'30" N
20º42'0" N
20º42'0" N
439000
439500
440000
440500
441000
2289500
2289200
2288900
J.L. Cornejo Ortega y R.M. Chávez Dagostino
124
fnalidad de establecer si los términos eran com
-
prensibles, si el orden y el tiempo para contestar las
preguntas eran adecuados y si era necesario agregar
o eliminar temas, además de evaluar su análisis es-
tadístico. Incluyó 22 preguntas tanto cerradas como
abiertas y se centró en tres aspectos fundamentales:
(1) el viaje y las características de las actividades
realizadas, (2) las ballenas y el cambio climático y
(3) datos personales.
Con base en los datos obtenidos se hicieron los
ajustes necesarios al cuestionario original y, entre
diciembre de 2010 y marzo de 2011, se distribu-
yeron aleatoriamente 136 cuestionarios entre los
observadores de ballenas cuyo puerto de partida fue
la Administración Portuaria Integral (API) en Puerto
Vallarta, mismos que se contestaron antes de realizar
la actividad. Se elaboró una base de datos que se
procesó estadísticamente con el programa SPSS 20.0.
Las características de la muestra de observadores
de ballenas fueron: extranjeros en su mayoría (81.6 %)
y la población local (18.4 %); más del 50 % fueron
personas mayores de 40 años de edad; el 52.2 % fue-
ron mujeres y el 47.8 % hombres y su nivel educativo
fue mayor al de secundaria (80.1 %).
El viaje y las características de las actividades rea-
lizadas tales como la ciudad de origen, el transporte
utilizado y las actividades que el visitante realizó
durante su estancia el mismo día del avistamiento
de ballenas, fueron utilizados para estimar los GEI
(Becken y Patterson 2006) generados por cada turista;
luego, se extrapolaron para estimar las emisiones to-
tales generadas por toda la industria del avistamiento
de ballenas en la zona.
Las emisiones calculadas incluyen las originadas
debido al transporte utilizado por los turistas entre
las principales ciudades o las ciudades adyacentes,
desde el lugar de origen del visitante hasta Puerto
Vallarta; por el transporte utilizado localmente; el
alojamiento y las actividades en las que participan
durante su estancia en el destino.
A fn de incluir el eFecto multiplicador del viaje
aéreo a través del índice de forzamiento radiativo
(RFI, por sus siglas en inglés), se utilizó la calcula-
dora de carbono
Atmosfair
(AF 2008). Para facilitar
la comparación entre las estimaciones de emisiones
por concepto de alojamiento y de la actividad desa-
rrollada, se consideraron solamente las emisiones de
CO
2
. Los resultados de las emisiones del transporte
aéreo se calcularon en equivalentes de CO
2
(CO
2
-e).
El cálculo de las emisiones totales, que incluyen H
2
O
y N
2
O, CO
2
-e, permite hacer la comparación entre los
estudios existentes (Gössling
et al.
2005, Amelung y
Lamers 2007, UNWTO-UNEP-WMO 2008b).
Adicionalmente se aplicaron 15 entrevistas de
profundidad también en la API de Puerto Vallarta,
con el fn de comprender mejor la percepción de
los turistas respecto a la in±uencia que el cambio
climático tuvo en su decisión de viajar a Puerto
Vallarta a realizar la actividad de avistamiento de
ballenas. Las entrevistas se hicieron al regreso de
la actividad, fueron estructuradas y duraron entre
cinco y 25 minutos. Las entrevistas de profundidad
se relacionaron con las motivaciones de visita a
Puerto Vallarta.
Por razones de coherencia con la bibliografía glo-
bal y comparabilidad, las emisiones de carbono para
el alojamiento y las actividades han sido calculados
utilizando factores de emisión derivados del recien-
te informe sobre el cambio climático y turismo del
UNWTO-UNEP-WMO (2008b).
RESULTADOS
El origen de los observadores de ballenas encues-
tados fue de Estados Unidos principalmente (55.9 %),
seguido por Canadá (22.8 %), visitantes locales
(18.4 %), Alemania (1.5 %) y Francia y Colombia
(0.7 %). La duración de su estancia fue de seis a
diez días (65.4 %), un 27.2 % desde uno hasta cinco
días, un 7.4 % más de 11 días. Todos realizaron al
menos un consumo de alimentos en los restaurantes
y compraron por lo menos una vez en las tiendas de
recuerdos. Otra actividad en la que muchos visitantes
dijeron participar fue en excursiones de buceo.
De acuerdo con las entrevistas de profundidad, el
100 % afrmó haber viajado a la zona atraídos por la
imagen de sol y playa del destino y la observación de
ballenas fue una de las elecciones durante su estancia.
Estimación de emisiones
La mayoría de los turistas viajó a Puerto Vallarta
por avión, utilizando auto desde su casa al aeropuerto
y al hotel (83.1 %); el 5.9 % utilizó autobús para lle-
gar al aeropuerto de su ciudad y autobús para llegar
al hotel; el 10.3 % llegó a Puerto Vallarta por auto
que en su mayoría fueron visitantes nacionales con
excepción del 1.8 % que arribó en auto del extranjero,
el restante 0.7 % arribó en autobús. Los visitantes
llegaron de 48 ciudades distintas (
Cuadro I
).
Las emisiones estimadas de GEI en un viaje per-
sonal a Puerto Vallarta desde Bramschwerg, Beswa,
Bordeaux, Querétaro o Guadalajara se encuentran
en un rango de 0.37 t/CO
2
-e (origen: Guadalajara,
México) a 6.8 t/CO
2
-e (origen: Bramschwerg, Ale-
mania) (
Cuadro I
).
HUELLA DE CARBONO POR OBSERVACIÓN DE BALLENA JOROBADA
125
El 65.4 % de los visitantes estuvo alojado de 6 a
10 días en la ciudad y participó en una variedad de
actividades que incluyen el viaje en embarcación para
ver las ballenas (ida y vuelta), visitas a restaurantes y
cafeterías, tomar el sol en la playa, compras en tiendas
de recuerdos y un viaje por la ciudad.
El promedio de las emisiones de CO
2
, varía entre
los distintos tipos de alojamiento. Por ejemplo, las
CUADRO I
. EMISIÓN DE CO
2
POR TURISTA Y SU ORIGEN. DATOS OBTENIDOS CON LA CALCULADORA
DE ATMOSFAIR (www.atmosfair.de)
Ciudad
País
N
Promedio kg CO
2
/persona
Otras actividades
kg CO
2
/persona
(Viaje)
kg CO
2
/persona
(Viaje+actividades)
kg CO
2
/ciudad
D.F.
México
14
138.2
420
558.2
7 814.8
Chicago
EUA
11
138.2
1 540
1 678.2
18 460.2
Los Angeles
EUA
9
138.2
1 060
1 198.2
10 783.8
Edmonton
Canadá
8
138.2
1 980
2 118.2
16 945.6
Guadalajara
México
7
138.2
140
278.2
1 947.4
Vancouver
Canadá
6
138.2
1 900
2 038.2
12 229.2
Calgary
Canadá
6
138.2
1 860
1 998.2
11 989.2
St. Paul
EUA
6
138.2
1 560
1 698.2
10 189.2
Seattle
EUA
5
138.2
1 800
1 938.2
9 691
Des Moines
EUA
5
138.2
1 380
1 518.2
7 591
Dallas
EUA
3
138.2
880
1 018.2
3 054.6
San Diego
EUA
3
138.2
980
1 118.2
3 354.6
Toronto
Canadá
3
138.2
1 860
1 998.2
5 994.6
Denver
EUA
3
138.2
1 140
1 278.2
3 834.6
Salt Lake City
EUA
3
138.2
1 260
1 398.2
4 194.6
Houston
EUA
3
138.2
800
938.2
2 814.6
Boston
EUA
2
138.2
2 160
2 298.2
4 596.4
Cd. Juarez
México
2
138.2
700
838.2
1 676.4
Omaha
EUA
2
138.2
1 320
1 458.2
2 916.4
Grand Rapids
EUA
2
138.2
1 680
1 818.2
3 636.4
Manchester
EUA
2
138.2
2 140
2 278.2
4 556.4
Winnipeg
Canadá
2
138.2
1 780
1 918.2
3 836.4
Urbandale
EUA
2
138.2
1 380
1 518.2
3 036.4
Memphis
EUA
2
138.2
1 180
1 318.2
2 636.4
Vallejo
EUA
2
138.2
1 360
1 498.2
2 996.4
St. Lewis
Canadá
1
138.2
3 440
3 578.2
3 578.2
Santa Barbara
EUA
1
138.2
1 140
1 278.2
1 278.2
Tulsa
EUA
1
138.2
1 060
1 198.2
1 198.2
Cedar Falls
EUA
1
138.2
1 540
1 678.2
1 678.2
Ontario
Canadá
1
138.2
1 700
1 838.2
1 838.2
Santa Fe
EUA
1
138.2
920
1 058.2
1 058.2
Washington
EUA
1
138.2
1 800
1 938.2
1 938.2
Azusa
EUA
1
138.2
1 640
1 778.2
1 778.2
Berkeley
EUA
1
138.2
1 360
1 498.2
1 498.2
St. Claude
Canadá
1
138.2
1 780
1 918.2
1 918.2
Iowa City
EUA
1
138.2
1 440
1 578.2
1 578.2
Bramschwerg
Alemania
1
138.2
6 780
6 918.2
6 918.2
Beswa
Alemania
1
138.2
6 780
6 918.2
6 918.2
Montreal
Canadá
1
138.2
2 120
2 258.2
2 258.2
Oak Island
EUA
1
138.2
1 660
1 798.2
1 798.2
Wilmington
EUA
1
138.2
1 660
1 798.2
1 798.2
Bordeaux
Francia
1
138.2
6 460
6 598.2
6 598.2
York
Canadá
1
138.2
2 160
2 298.2
2 298.2
Lansing
EUA
1
138.2
1 680
1 818.2
1 818.2
Oak Bank
Canadá
1
138.2
1 700
1 838.2
1 838.2
Hermosillo
México
1
138.2
660
798.2
798.2
Pereira
Colombia
1
138.2
1 940
2 078.2
2 078.2
Queretaro
México
1
138.2
360
498.2
498.2
TOTAL
136
6
633.6
86 040
92 673.6
215 735.2
J.L. Cornejo Ortega y R.M. Chávez Dagostino
126
emisiones por noche de un campamento son 7.6 kg/CO
2
,
que es mucho menor que las emisiones de la estancia
en un hotel que es, en promedio de 20.6 kg/CO
2
por
persona por noche (Gössling 2002). Sin embargo,
la gran mayoría de los visitantes se alojó en hoteles
(91.2 %). En este estudio se utilizó un factor de
emisión de 19 kg/CO
2
por noche por persona. Esta
cifra es recomendada por la UNWTO-UNEP-WMO
(2008b) como un valor promedio razonable para los
turistas alojados en hoteles en los países desarrolla-
dos. Los turistas de avistamiento de ballenas, por
lo tanto, generan un promedio de 133 kg/CO
2
por
persona durante siete días de alojamiento en Puerto
Vallarta (
Cuadro II
).
Las emisiones de carbono para una excursión de
avistamiento de ballenas incluyen tanto el transporte
en taxi desde el hotel hacia el lugar de embarque y de
regreso, como el transporte en la embarcación hacia
la zona de avistamiento. La distancia media reco-
rrida en taxi fue de aproximadamente 14 km (viaje
de dos vueltas). Utilizando un factor de 0.022 kg de
CO
2
por pasajero/kilómetro (con base a UNWTO-
UNEP-WMO 2008b), cada turista emite 0.31 kg/CO
2
mientras se dirige al embarcadero.
Para calcular las emisiones de carbono por el uso
de la embarcación, se utilizó un factor de 10.1 kg de
carbono por cada galón de combustible consumido
(EPA 2005). En promedio, una embarcación consume
14 galones (53 litros) de combustible por día (capitán
de embarcación, comunicación personal, 2 de febrero
de 2012), por lo tanto emite un total de 141.4 kg/CO
2
por viaje de ida y vuelta. Este cálculo se dividió por
el número medio de pasajeros por embarcación (30
personas, confrmado a través de observaciones en
este estudio), con el fn de calcular las emisiones de
carbono por persona, que se estimó en 4.7 kg/CO
2
.
Así, el promedio de emisiones calculado por
persona fue de 1.93 t/CO
2
; que multiplicado por la
estimación de visitantes que realizan esta actividad
por temporada (76 000), las emisiones totales de la
industria por temporada de avistamiento de ballenas
se calculó en 146 680 t/CO
2
.
El costo ambiental de los viajes de larga distancia
y la cantidad de personas que realizan la actividad
son los que incrementan el total de emisiones, donde
más de la mitad, en este estudio, son generadas por
los visitantes de los Estados Unidos (53.7 %) y en
general el 94.1 % por extranjeros (
Cuadro III
).
Un promedio de viaje turístico global, es decir
incluyendo los viajes por transporte aéreo o terrestre,
se estima que genera 0.25 t/CO
2
(UNWTO-UNEP-
WMO 2008b). La experiencia del avistamiento de
ballenas en Puerto Vallarta está por encima de este
promedio, ya que va desde 0.28 hasta 6.9 t/CO
2
por
persona (
Fig. 2
).
DISCUSIÓN
Consistente con los hallazgos de otros estudios
(Gössling
et al
2002, UNWTO-UNEP-WMO 2008b,
Dawson
et al
2010), este estudio confrma que el
sector de transporte es el que tiene el mayor por-
centaje de emisiones de CO
2
en comparación con el
alojamiento y las actividades realizadas en el Puerto
(
Cuadro I
).
Las implicaciones sociales y económicas del
cambio climático es probable que sean un factor
importante para la actividad de avistamiento de
ballenas en la Bahía de Banderas. Las investigacio-
nes anteriores en la región han tendido a centrarse
CUADRO II.
ESTIMACIÓN DE LAS EMISIONES POR PERSONA DE CO
2
POR ALOJAMIENTO Y OTRAS ACTIVIDADES
EN PUERTO VALLARTA
Actividad
Distancia/tiempo
Factor de CO
2
Total de emisiones de CO
2
(Toneladas)
Alojamiento
7 noches promedio
19 kg/noche de hotel
0.1330
Taxi (dos vueltas)
14 km
0.022 kg/km
0.0003
Viaje en lancha (dos vueltas)
14 galones de combustible/lancha/día
10.1 kg/Galón
0.0047
Viaje por la ciudad
10 km
0.022kg/km
0.0002
Total
0.1382
Los factores de emisión se derivan del UNWTO-UNEP-WMO, 2008b; y de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) (2005).
CUADRO III
. EMISIONES POR PAÍS
País
kg CO
2
Porcentaje
Estados Unidos
115 763.2
53.7 %
Canadá
64 724.2
30.0 %
Alemania
13 836.4
6.4 %
México
12 735.0
5.9 %
Francia
6 598.2
3.1 %
Colombia
2 078.2
1.0 %
Total
215 735.2
100.0%
Fuente: Elaboración propia
HUELLA DE CARBONO POR OBSERVACIÓN DE BALLENA JOROBADA
127
en la dinámica y conservación de la población de
ballenas, como el programa de acción para la con-
servación de especies ballena jorobada (
Megaptera
novaeangliae
) de la Secretaría de Medio Ambiente
y Recursos Naturales (SEMARNAT). Sorprenden-
temente, las dimensiones humanas de manejo de
vida silvestre en la región de la Bahía de Banderas
no han sido examinadas.
Ha habido un considerable debate sobre el papel
de la aviación en la producción de GEI. La aviación
representa una pequeña proporción de las emisiones
de carbono total, alrededor del 2 % (IATA 2006,
Sentance 2007). Sin embargo, hay buenas razones
para creer que el daño causado por las emisiones de
carbono de la aviación es considerablemente mayor
que las emisiones de carbono provenientes de otras
fuentes (ver Hodgkinson
et al.
2007).
Las emisiones totales calculados para la industria
de avistamiento de ballenas representan una esti-
mación conservadora de las emisiones totales de la
industria. Debido a las restricciones de privacidad de
las empresas prestadoras de servicio, las direcciones
exactas de los encuestados no se conocen, por lo
tanto, las estimaciones de emisiones no incluyen el
transporte entre el lugar de residencia y el aeropuerto
desde donde se viajó a Puerto Vallarta. Las emisiones
indirectas, incluido el mantenimiento de lanchas e in-
fraestructura, tampoco se incluyeron en los cálculos.
Como se muestra en la
fgura 2
, en comparación
con otros destinos turísticos, la estimación máxima
de la huella de carbono para el avistamiento de ba-
llenas se da por el viaje de larga distancia, resultado
que coincide con los encontrados por Dawson
et al
.
(2010) en su estimación de la huella de carbono para
Fig. 2.
Comparación de las emisiones de carbono estimadas para ver ballenas por su origen con
otras actividades turísticas (t/CO
2
por persona) Fuentes: (a) Amelung y Lamers 2007, (b)
UNWTO-UNEP-WMO 2008b, (c) Gössling
et al
. 2005, (d) Dawson
et al
. 2010
16
15
6.8
4.76
0.3
2.3
4.96
4.96
0.56
0.28
6.92
2.08
2.04
1.2
0.25
2
t CO
2
/Persona
14
12
10
8
6
4
2
0
(a) Crucero por la
Antártid
a
(b)
Tu
rismode buce
o
(d) Promedio de una experiencia turístic
a
(d)
Av
istamiento de oso polar Churchill Manitoba, Canadá (V
ancouver
)
(d)
Av
istamiento de oso polar Churchill Manitoba, Canadá (Los
Angeles)
(d)
Av
istamiento de oso polar Churchill Manitoba, Canadá (Frankfurt
)
(d)
Av
istamiento de oso polar Churchill Manitoba, Canadá (Sydney)
Av
istamiento de ballenas en la Bahía de Banderas, México (DF)
Av
istamiento de ballenas en la Bahía de Banderas, México (Guadalajara
)
Av
istamiento de ballenas en la Bahía de Banderas, México (Bramschwerg,.
.
.
Av
istamiento de ballenas en la Bahía de Banderas, México (Pereira, Colombia)
Av
istamiento de ballenas en la Bahía de Banderas, México (V
ancouver
, Canadá
)
Av
istamiento de ballenas en la Bahía de Banderas, México (Los
Angeles)
(c)
Vi
sitantes de Rocky Mt National Park
(c)
Vi
sitantes de la Seychelle
s
J.L. Cornejo Ortega y R.M. Chávez Dagostino
128
el avistamiento de osos polares. De igual manera, los
visitantes que provienen de la región se sitúan en el
extremo inferior del espectro.
Las estrategias de reducción de emisiones de GEI
deben emplearse siempre que sea posible y estas
podrían incluir la comercialización en mayor medida
de viajes de menor distancia, es decir, los mercados
nacionales.
Además de la reducción de emisiones de gases de
efecto invernadero, la inversión en el transporte de em-
barcaciones también podría proporcionar una opción
para la mitigación de los efectos del cambio climático.
Aun cuando se ha otorgado apoyo para embarcaciones
pesqueras con motores más efcientes, muchas de
las embarcaciones de uso turístico en la zona siguen
utilizando motores de dos tiempos, debido a que los
conocen mejor y los pueden reparar ellos mismos.
Las empresas turísticas locales, sobre todo las que
ofertan actividades ligadas a la observación de fauna
en áreas protegidas, podrían colaborar a desarrollar una
“conciencia de carbono”, como parte de las acciones
de mitigación contra el cambio climático.
En algunos sitios se ha considerado la posibilidad
de agregar un costo al viaje para efectos de mitigación
de impactos y contribución a la conservación; sin
embargo, los turistas ya han pagado un extra cuan-
do realizan actividades en un área natural protegida
y aunque el turista en la mayoría de los casos está
dispuesto a colaborar, desconfía del uso que se le dé
a su contribución (López-Fletes 2010).
Aunque este tipo de cálculos de emisiones a través
del concepto de huella representan una aproximación
y permiten hacer comparaciones y cambios dirigidos
a reducir las emisiones, en realidad se considera que
están subestimados. En un nivel más detallado, un
cálculo más exacto tendría en cuenta el tipo de aero-
nave utilizada por el viajero, el uso de combustible,
la tasa de ocupación, la ruta, la altitud de crucero,
la hora del día en la que se vuela y las condiciones
meteorológicas.
La industria aeronáutica ha comenzado desde hace
algunos años una carrera para diseñar aeronaves más
efcientes en el uso de energéticos y combustibles
alternativos, por lo que en un futuro cercano, habrán
de reducirse las emisiones individuales de los turistas,
por viaje aéreo. Esto confrma la idea de que la huella
del carbono depende directamente de la tecnología
disponible en el segmento.
Todos estos factores pueden afectar, en última
instancia, la contribución del viajero al cambio cli-
mático (IPCC 1999), de tal manera que el cálculo es
complejo y por varias razones inviable. Por lo tanto,
la mayoría de las empresas que realizan cálculos de
emisiones de GEI usan Factores simplifcados. Estos
pueden afectar a la exactitud de los resultados.
CONCLUSIONES
El promedio de emisiones por persona en este
estudio es de 1.93 t/CO
2
y supera el promedio de un
viaje turístico global que genera 0.25 t/CO
2
, por lo
tanto la experiencia del avistamiento de ballenas está
por encima de este promedio y contribuye al cambio
climático por la generación de GEI, principalmente
debido al viaje aéreo.
Se prevé que el cambio climático afecte la dinámica
marina y la temperatura del agua. Al mismo tiempo,
la industria de avistamiento de ballenas, que ha sido
construida sobre la presencia de las ballenas joroba-
das en la bahía, contribuye a las emisiones GEI y por
ende, in±uye en el cambio climático. Esta paradoja se
sitúa en el contexto del cambio continuo del ambiente
mundial, pero los impactos locales de los visitantes
también son importantes, porque un aumento de la
presión de los visitantes perpetúa los cambios en los
recursos turísticos y en las especies, los cuales a su
vez pueden motivar a los turistas a visitar otros desti-
nos para realizar la misma actividad antes de que sea
“demasiado tarde” (ver Brock 2008 y Salkin 2007) ya
que la desaparición de la ballena jorobada en la zona
generaría pérdidas para la industria. Una de las metas
del sector turístico en México en los últimos años es el
crecimiento en el número de visitantes que incluye a
los observadores de ballenas, por lo que seguramente
la presión sobre los recursos también crecerá.
A pesar de una comprensión general de los turistas
en relación con los impactos potenciales del cambio
climático, no entienden cómo su comportamiento
contribuye al mismo, o podría ayudar a mitigar el
cambio climático.
Por otra parte, la conservación del ambiente
basada en fondos derivados del turismo de natura-
leza como la observación de ballenas, que depende
principalmente del viaje de larga distancia, resulta
contradictorio en el contexto global ya que a largo
plazo puede contribuir a la degradación de los eco-
sistemas; sin embargo, representa una alternativa en
el corto plazo para proteger ecosistemas amenazados,
como el caso de las islas Marietas.
AGRADECIMIENTOS
Los autores agradecen las facilidades otorgadas
por las autoridades de Administración Portuaria
HUELLA DE CARBONO POR OBSERVACIÓN DE BALLENA JOROBADA
129
Integral (API) de Puerto Vallarta para la realización
de la encuesta y a la Dra. Gabriela Scartascini por la
revisión del escrito.
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