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Sistema de Información Científica
Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal
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to modernization, globalization, and the evolving U.S.-led imperialism at the beginning
of the twentieth-first century. Ferbel, Guitar, Estevez, and Forte seem to be oblivious or
dismissive of this issue at the same time that they promote a narrow, exclusivist indigenous
identity full of romanticized nostalgia for the simple lifeways of the pre-Columbian Taínos
in an aggressive manner. Instead of support for an ethnically mixed national or regional
identity with a progressive political and social agenda, we get a retrograde ethnoracial
fragmentation that would officially divide Caribbean Latin@s into competing groups
of Blacks, Indians, and Whites, with the Neo-Taínos potentially engaged in conflictual
agendas that would emphasize (according to Forte) “indigenous entanglements with the
wider societies they inhabit,” “competition for resources,” “the struggle for rights within
the politics of the nation state,” and the rejection of hybridity or creolization as an ideal
(See pp. 4–5, 8, 14 and passim). This rejection of creolization by the authors and editor
is clearly demonstrated in the book’s introduction (pp. 4–5), where Forte launches a
perfunctory, arrogantly dismissive, but broadly based attack on the many scholars who have
written on the reality of creolization in the Caribbean and elsewhere. However, sooner or
later, Forte and all other advocates of indigenous survival will have to confront the actual
reality of this creolization and the essentialist fallacy of an invented and romanticized
indigeneity for Caribbean Latin@s and others. They will have to deal with the evidence that
strongly suggests that the indigenous contribution to the demography and culture of the
Spanish-speaking Caribbean and its Diaspora is minimal compared to the African and the
European, and they will have to confront the predicted results of DNA testing, including
mtDNA, Y-Chromosome, and admixture tests that will confirm what we have known all
along—that Cubans, Puerto Ricans, and Dominicans are biologically and culturally mixed.
N O T E S
1
Maximilian C. Forte teaches anthropology at Concordia University, Montreal,
Canada. José Barreiro is Assistant Director for Research at the National Museum of
the American Indian, Washington D.C. Dr. Lynne Guitar is an independent historian
and anthropologist currently living and working in the Dominican Republic.
Pedro Ferbel-Azcarate (aka Peter Ferbel), also an anthropologist, is affiliated with the
Archivo Historico de Santiago, Dominican Republic, and teaches in the Black Studies
Department at Portland State University, Oregon. Jorge Estevez, another contributor
under review, is the Workshop Coordinator at the Smithsonian National Museum of the
American Indian in New York.
Out of Bounds: Islands and the Demarcation of Identity
in the Hispanic Caribbean
By Dara E. Goldman
Lewisburg, PA: Bucknell University Press, 2008
249 pages; $52.50 [cloth]
REVIEWER
:
Ángel A. Rivera
, Worcester Politechnic Institute
“Se ha dicho hasta la saciedad, y siempre habrá que repetirlo:
nada hay firme en una isla. Lo verdaderamente firme está en el mar.”
ABILIO ESTÉVEZ, INVENTARIO SECRETO DE LA HABANA (P. 19) —
B O O K
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Out of Bounds: Islands and the Demarcation of Identity in the Hispanic Caribbean
explora
la concreción y maleabilidad simultáneas de la isla como tropo persistente
en los discursos identitarios que abundan en la última parte del siglo XX y
primera del XXI en la literatura del Caribe hispánico. En este libro, Dara E.
Goldman explora el significado de ser caribeño desde el punto de vista de la
representación y de la identidad. Sobre la identidad, dicha autora comienza
señalando que: “Identity is always formed through a process of separating
commonalities from differences. National or regional identity therefore implies
a clear demarcation of the concomitant group, a circumscription that separates
the contained community from its supposed outsiders” (p. 28). En el caso del
Caribe, para ella, la característica más sobresaliente es que las islas se convierten
en una delineación autoritativa de la identidad, en el punto mítico de la historia,
en catalítico principal y tropo definitorio de la identidad en el contexto de la
historia colonial de la zona.
Desde el capítulo 1, “Between Island and Nation,” Goldman es consciente de que los
autores discutidos en su libro demuestran que a pesar de la importancia retórica de la
insularidad, y su recurrencia temática, existe un elemento de insuficiencia, de aquello
que no puede ser agotado en su discusión. De hecho, los autores que ella discute
presentan en mayor o menor grado una reconfiguración continua de los límites entre
mar y tierra en la construcción de un discurso sobre la identidad.
Goldman comenta sobre cómo la isla y la nación han sido vistas como coevalentes.
Sin embargo, también demuestra cómo esta relación ha sido retada sistemáticamente
por grupos que han sido excluidos de definiciones de lo nacional, gracias al fenómeno
de la diáspora o por sexualidades marginales. Por ejemplo, Goldman analiza las
aportaciones al tema de la caribeñidad y los problemas relacionados con la identidad
al discutir escritores tales como Manuel de Jesús Galván, Luis Rafael Sánchez,
Mayra Santos Febres, Virgilio Piñeira, Reinaldo Arenas y Severo Sarduy, entre muchos.
Escritores que de alguna manera, a pesar de ser canónicos, retan la relación entre
nación, raza, isla y sexualidad.
Out of Bounds
centra sus ideas principalmente en narrativas: cine, novela y cuento
(la poesía y el teatro se encuentran mayormente ausente). Goldman entiende que los
personajes discutidos retan toda normatividad subjetiva y que no pueden insertarse
de manera nítida en paradigmas establecidos. Esto es lo que ella llama “subjects out
of elsewhere” (p. 101). Por ejemplo, ella explica cómo el personaje gay en
Fresa y
chocolate
reta el proyecto de formación nacional cubano al no poder participar de la
reproducción de los cuerpos que lleven a cabo la revolución cubana.
En el capítulo 2, “Out of Elsewhere: The Limits of Normative Sexualities,”
se presenta que la insularidad no ha sido sistemáticamente estudiada en el Caribe,
a pesar de ser reclamada como fundamental en la cuestión de las identidades.
Aunque Goldman reconoce que se ha buscado una cierta coherencia o unidad entre
las islas, también reconoce la intromisión de lo fragmentario y discontinuo.
En el capítulo 3, “Dancing with the Enemy: (Post)National Borders and Contested
Spaces,” la autora analiza el juego de los discursos nacionales entre Cuba y los EEUU,
las tensiones entre Haití y la República Dominicana, y los EEUU y Puerto Rico
tomando como punto de tensión la isla de Vieques. Por ejemplo, en este capítulo,
la autora discute la novela
Enriquillo
, de Manuel de Jesús Galván, de los pocos
textos dominicanos que trata, como muestra del debate sobre lo que es apropiado o
inapropiado para el desarrollo y la realización de los deseos de la nación dominicana.
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En esta novela se representa el drama de la nación dominicana en su identidad: la falta
de espacio y limitaciones excesivas en el territorio disponible en tensión con Haití.
En el caso de Guantánamo, en Cuba, la autora hace explícita la ausencia/presencia
de la base militar en los discursos de formación nacional y de la política oficial del
estado cubano. Sin embargo, tanto los EEUU como Cuba necesitan del espacio
“Guantánamo” para la construcción de sus respectivas identidades políticas. De
manera similar, la autora habla de Vieques como lugar en disputa. Para Goldman,
Vieques ha servido para dramatizar la espacialidad contradictoria de Puerto Rico,
tanto como nación o como posesión territorial.
En el capítulo 4, “Out of Place,” la autora explora textos de la diáspora, como el
de Cristina García,
Dreaming in Cuban
, para expresar su idea de una tensión entre
el deseo de formas culturales de codificar las circunstancias de la comunidad latina
y tropos que no pueden reflejar tal circunstancia, pero que sin embargo tienden a
reforzar la noción de insularidad. Igualmente, en el caso de Julia Álvarez, en
How
the García Daughters Lost Their Accent
, se busca la identidad por medio del retorno a
la isla. Para ella, textos caribeños producidos en la diáspora revelan la necesidad de
la búsqueda de canales de autoexpresión como producto propio de lo diaspórico.
El retorno a la isla de los padres genera un conocimiento transcultural y funciona al
mismo tiempo como un rito de pasaje. Luego para los personajes, a pesar de derrotar
un sentimiento de sentirse incompleto, la isla representa un espacio que puede ser
tanto fuente de alimento como una prisión. Nuevamente, señala Goldman,
hay una persistencia en el tropo isleño, donde por un lado se buscan nuevas formas
de expresión, pero por el otro existe una reinscripción fetichista en la insularidad
que posee ribetes de nostalgia.
Dreaming in Cuban
, señala la autora, se convierte en un
ejemplo de identidad translocal cubana que toma en consideración el tropo isleño en
el contexto de la emigración a los EEUU.
En el capítulo 5, “Virtual Islands,” comienza diciendo que: “U.S.-Caribbean
literary and cultural production can excessively privilege the island and, in doing
so, positions itself as always already out of place” (p. 179). La idea central en este
capítulo radica en la fluidez de la identidad como producto de la experiencia de
la diáspora y cómo esto se convierte en una necesidad de renegociar las formas de
definición producidas tanto en la isla como fuera de ella. Para discutir este punto
específico, la autora se basa en las películas
Nueba Yol
y
La guagua aérea
: “The ‘airbus’
affords a necessary liberty that allows identity to be sustained in spite of geographic
movement. At the same time, however, this identity is based on a cultural specificity
that must be reconstructed in a wholly foreign context” (p. 184–5). Luego, la
identidad se encuentra trabada en el movimiento entre dos epicentros nacionales.
Out of Bounds
se basa en una investigación sólida y al día en cuanto a los escritores
de mayor peso en la industria del libro y la cultura letrada y visual de la última parte
del siglo XX y principios del XXI caribeño y de su diáspora. Una de las ideas más
interesantes de su análisis radica en la conciencia de la maleabilidad y arbitrariedad
de la formación de los discursos nacionales y de las identidades étnicas, por lo tanto
se piensan las limitaciones del concepto de insularidad sin descartar su centralidad.
Una de las pocas objeciones intelectuales que encuentro en
Out of Bounds
es
que hay un cierto desbalance en el tratamiento de la cultura y del fenómeno
diaspórico dominicano en comparación con las otras islas del Caribe hispánico.
Similarmente, entra a discutir el tema del nacionalismo de una manera que no
reconoce la historia de la complejidad del debate sobre la nación en cuanto a sus
orígenes, problemas, producción de violencia, políticas de exclusión, prácticas
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antidemocráticas y así por el estilo. Este aspecto de la identidad es raramente
discutido a fondo en conexión con las figuraciones del nacionalismo.
La noción de disputas o de territorios en contención y de cómo se producen
significados en torno a estos espacios resulta de mucho interés, especialmente en
el tratamiento que hace la autora sobre Guantánamo. En el caso de Vieques la
discusión carece de la inclusión de uno de los textos más importantes sobre Vieques
que es la novela de Carmelo Rodríguez Torres,
Veinte siglos después del homicidio
.
Aunque queda muy claro que Vieques es una zona de disputa territorial, el problema
es que queda por ser demostrado cómo la desmilitarización de Vieques amonta a
ganancias políticas y de poder. En este caso habría que investigar la resolución de la
disputa sobre Vieques (al salir la Marina de guerra) en relación con un desarrollo que
no necesariamente es nacional, sino más bien de capital y potencial económico que
podría resultar igualmente adverso para el pueblo viequense.
Out of Bounds
oscila entre una explicación lúcida de los procesos o estrategias retóricas
de formación de identidad y un punto de ciego relativo a las implicaciones políticas y
filosóficas sobre las carencias o excesos con respecto a este tema, puesto que nunca se
pone en duda o escrutinio la necesidad política del esfuerzo identitario. La pregunta
que queda es de qué le ha servido esta insistencia a la comunidad intelectual académica
o cómo los intelectuales de determinado momento derivan franquicia política de una
discusión de tal naturaleza. En el caso de Puerto Rico cabría preguntarse, ¿qué función ha
tenido esta búsqueda cuando el resultado en la política es uno de sometimiento colonial
de una manera democrática (más del 90 por ciento de la población apoya alguna forma de
relacionarse con los Estados Unidos: la nación invasora)?
Hacia el final,
Out of Bounds
, intenta establecer un paralelo entre el
internet
y
la configuración de identidades diaspóricas. El ejemplo que usa la autora sobre el
internet es interesante en cuanto a que reconoce una conexión entre la identidad y
el capitalismo global. Esta línea de investigación amerita mayor dedicación y espacio,
puesto que el nacionalismo (en evidente conexión con la identidad) siempre ha tenido
una fuerte correlación con el desarrollo capitalista en cuanto a la generación de un
mercado local capaz de generar mercancías y productos para ser tanto consumidos y en
competencia con otras naciones-mercados. Finalmente, aunque menciona a Lefevre y
a Edward Soja, hubiera sido de interés una discusión más profunda sobre las teorías del
espacio y sus implicaciones en relación al poder y la política.
Habiendo hecho este último señalamiento,
Out of Bounds
es un libro que
indiscutiblemente contribuye a los debates sobre las identidades caribeñas y
translocales. Este libro pasa a formar parte de un inventario intelectual del Caribe
donde se reconoce que “nada firme hay en una isla.”
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