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Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal
Sociedad y política
119
Entretenimiento de calidad y una dieta balanceada, claves del modelo
de televisión de servicio público en México. El caso de Canal Once
*
N
ORMA
P
AREJA
S
ÁNCHEZ
**
Resumen
El presente artículo expone, en primer lugar, un
resumen de los postulados teóricos que orientan la
investigación y, en segundo, analiza los datos ge-
nerales de la televisión pública en México según se
desprenden del censo realizado en 2007 y 2008 a las
31 emisoras que operan en la República Mexicana.
Asimismo, desarrolla una definición de televisión
pública –asentada en los postulados de la economía
política de la cultura y de la comunicación– que
considera que la TV forma parte de un sistema de
medios global en donde la faceta privada y la pública
se encuentran entrelazadas y que su desarrollo ha
dependido de las decisiones del sistema político en
el cual nació y opera.
Abstract
The present text reviews different concepts on
economy and public policies referring them to the
per formance w ithin the field of cultural telev ision in
Mexico. His proposal parts from a historical review
which gives place to the course taken by the net-
works under study. The concept of public television
includes the different manifestations of a system
whose central objective is not profit. It shows a 2007
instantaneous, consisting of quantitative data of the
public networks in Mexico.
f
*
Este trabajo reporta parte de los resultados de la investigación del
proyecto
PAPIIT
IN
302807 de la Facultad de Ciencias Políticas y
Sociales de la
UNAM
, “El impacto de la televisión pública en la cultura mediática”, cuyo principal objetivo fue hacer una indagación empírica
sobre el estado que guarda la televisión pública en México en todas las estaciones de televisión que transmiten con recursos públicos.
**
Universidad Nacional Autónoma de México, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, Circuito Mario de la Cueva s/n, Ciudad Universitaria,
Col. Copilco-Universidad, Deleg. Coyoacán, Méxco, D.F., c.p. 04510
***
Se realizaron entrevistas a 31 sistemas de televisión que operan con recursos públicos en todo el país con siglas, transmisión al aire,
producción propia, presupuesto estatal asignado y administrados por los poderes ejecutivo, legislativo y judicial o por universidades. El
periodo de levantamiento fue del 9 de abril de 2007 al 7 de febrero de 2008. En la elaboración del presente documento se empleó, asimismo,
información de varias entrevistas realizadas a personal de Canal Once. En la primera de ellas, llevada a cabo el 7 de agosto de 2008, Yazmín
Maldonado y Mariana Ramírez charlaron con Pablo Marentes, uno de los ex directores más emblemáticos del canal. La segunda fue realizada
en tres momentos: el 7 de noviembre de 2007 con Patricia Arriaga, directora de Contenidos del canal, con la participación de Norma Pareja
y Lauri García Dueñas; en un segundo momento se entrevistó a Yadira Camarena, directora de Programación y Continuidad y, finalmente, se
conversó con Óscar Valdenebro, director de Ingeniería, en enero de 2008. El proyecto fue coordinado por Florence Toussaint Alcaraz.
Palabras clave:
servicio público de televisión, Canal 11, sistemas regionales, televisión de calidad.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas
120
A manera de introducción: de la forma de concebir la televisión pública
a su realización. Coordenadas teóricas e históricas
D
entro de las asignaturas pendientes en tér-
minos académicos y sociales, el concepto de
televisión pública sigue estando irresuelto:
algunas definiciones se basan en los objetivos, otras
en el marco legal y unas más en el financiamiento. Los
esfuerzos por describir a las instituciones mediáticas
de servicio público comienzan con la etiqueta de
culturales, estatales, gubernamentales, educativas,
etc.; en algunos casos la clasificación tiene que ver
con el régimen legal en el que operan. Los medios
permisionados o ‘no comerciales’ se clasifican en ofi-
ciales, universitarios, indigenistas, independientes
y de reserva federal:
1
Oficiales: medios regionales dependientes de
gobiernos estatales (algunos como sistemas de
radio y tv y otros no), federales, permisionados o
concesionarios (como Radio Educación, Once Tv y
22 TV) y radios del Instituto Mexicano de la Radio
(
IMER
), de la reserva federal y otras concesionadas
a gobiernos estatales pero operadas por convenio
por ese instituto.
Universitarios: extensión universitaria y difusión
cultural de instituciones educativas de nivel
superior. Radio
UNAM
fue el primer medio de este
tipo al comenzar transmisiones en 1937. A partir
de la década de 1970, se les dio un gran impulso
en diversos lugares del país.
Indigenistas: inician en 1979 para mejorar las
condiciones de v ida y for talecer la cultura, comu-
nicación e identidad de los grupos indígenas.
Independientes: operados por asociaciones civ iles
(por ejemplo, Radio Cultural Campesina en Teocelo,
Veracruz, permisionada al Centro de Promoción
Cultural A. C.; Radio Huayacocotla, Veracruz, per-
misionada a Fomento Cultural y Educativo y Canal
28
XHABC
, Chihuahua).
Otras definiciones de televisión pública parten de
su utilidad en la vida social, fundamental para la
democracia. Para Pasquali, teórico latinoamericano,
los medios de servicio público son fundamentales
para la supervivencia de la democracia porque:
2
Posibilitan otorgar al mayor número posible de
entidades alguna capacidad emisora.
Pueden transformar la oferta comercial mediante
la competencia.
Equilibran el telepoder.
Constituyen la alternativa de programación frente
a la oferta de la televisión comercial.
Deben basarse en las necesidades educativas,
culturales y sociales de un país.
Deben ser universals.
La
UNESCO
3
considera que la televisión de servicio
público debe ser regida bajo cuatro principios:
1. Universalidad: alcance a todos los ciudadanos.
2. Diversidad: en géneros y programas, audiencias
y temas.
3. Independencia: de la difusión comercial y la in-
fluencia política.
4. Diferenciación: marcada por la innovación y lide-
razgo.
Los principios que la Red de Radiodifusoras y Te-
levisoras Educativas y Culturales de México, A. C.,
organización que agrupa a los distintos sistemas de
1
Cristina Romo,
Ondas, canales y mensajes. Un perfil de la radio en México,
México,
ITESO
, 1993, p. 58.
2
Antonio Pasquali, “Reinventar los servicios públicos”, en
Revista Nueva Sociedad,
núm. 140, noviembre-diciembre de 1995,
pp. 70-89.
3
Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura,
Radiotelevisión de servicio público: un manual
de mejores prácticas
, San José, Oficina de la
UNESCO
para América Central, 2006.
Sociedad y política
121
radiodifusión del país, se basan en: independencia
de gestión, independencia editorial, universalidad,
corresponsabilidad, claridad jurídica, pluralidad
cultural, fomento a la cultura política democrática,
compromiso con la educación y compromiso con la
ciencia y las artes.
4
Por su parte, Florence Toussaint considera que
los medios públicos esencialmente tienen que ver
con sus fines:
Por televisión pública entenderemos todos los sis-
temas, aparatos y canales que, independientemente
de los contenidos que difundan, han surgido de un
apremio estético, de un interés político o de un ob-
jetivo que apunta al uso social y educativo de una
tecnología al servicio público con un alcance masivo
y que dependen de alguna instancia del Estado. Se les
denomina de distintas maneras: oficiales, públicos,
permisionados, no lucrativos, gubernamentales, es-
tatales o culturales
.
5
La discusión sobre el concepto e importancia de los
medios públicos en México ha cobrado mayor interés
como parte de los debates sobre las reformas pro-
puestas a la Ley Federal de Radio y Televisión, en los
cuales el Poder Judicial tuvo una actuación nunca
antes vista al declarar, en junio de 2007, inconsti-
tucionales los cambios formulados y a argumentar
discriminación a los permisionarios de estaciones
culturales, en tanto que como estaba planteada la
ley favorecía la concentración de los medios en los
concesionarios actuales, atentaba contra los dere-
chos de igualdad y libertad de expresión y restringía
la rectoría económica del Estado.
6
En diversos foros,
7
congresos y coloquios se ha
analizado de manera reiterada el papel de los llama-
dos medios de servicio público en la consolidación de
la democracia, sobre todo en los países de América
Latina. Se ha revisado su transformación de cara
a los avances tecnológicos, su participación en la
conformación de las identidades culturales y el ac-
ceso a contenidos educativos, artísticos y a nuevos
conocimientos. Las coincidencias en diversos foros se
centran en estas líneas y, sobre todo, en la posibilidad
para el ciudadano de establecer un verdadero proceso
de comunicación al poder sintonizar contenidos que le
informen y eduquen, así como a responder mediante
su opinión, derecho de replica, para definir una nueva
relación con los medios que supere la unilateralidad.
Estos son puntos centrales en el análisis de los medios
públicos que consideramos son parte de una perspec-
tiva amplia sobre el tema.
Los medios públicos deben ofrecer al ciudadano
la posibilidad de conformar su libre opinión a partir
de información elaborada desde una perspectiva
objetiva, es decir, eliminar los posibles sesgos polí-
tico-ideológicos desde donde se construye un acon-
tecimiento
8
y que son clave para definir la realidad
que generalmente se le muestra a la audiencia como
única y válida. Esa visión tiene que ver con la rela-
ción que el sistema de medios tiene con el Estado,
tanto los operadores comerciales como los llamados
públicos. Para el caso de los primeros –
TELEVISA
y,
desde la década de 1990,
TV
Azteca– una relación
conveniente; para los segundos, una de dependencia
al estar supeditados al financiamiento estatal para
su subsistencia.
4
Principios de la radiodifusión de servicio público en México
, México, Red Nacional de Radiodifusoras y Televisoras Educativas
5
Florence Toussaint Alcaráz, “Políticas de televisión pública”, ponencia presentada en el
VI
Congreso de la Unión Latina de Economía Po-
lítica de la Comunicación (
ULEPICC
)
, “Innovaciones Tecnológicas, Comunicación y Cambio Social”, llevado a cabo en la Universidad Autónoma
Metropolitana de la ciudad de México el 20 de noviembre de 2007, p. 7.
6
El Universal
, 6 de junio del 2007.
7
Como el “Foro del régimen de autoridad al régimen de opinión y de participación: aportes para la redefinición de la
TV
de servicio público
en América Latina” (organizado por el Canal Once del Instituto Politécnico Nacional de México y la
UNESCO
y llevado a cabo en la ciudad
de México el 12 y 13 de marzo de 2007) y el
Tercer Congreso Internacional Regulación y Futuro Digital de los Medios Públicos
(celebrado en el
Palacio de Minería de la ciudad de México el 27 y 28 de septiembre del 2007).
8
Eliseo Verón,
Construir el acontecimiento
, Buenos Aires, Gedisa, 1987.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas
122
La realidad histórica de nuestro país y las carac-
terísticas del propio sistema político mexicano han
definido otros papeles de los sistemas de comunica-
ción públicos distintos a los ideales antes señalados,
tales como ser órganos de propaganda y espacios de
competencia política, funciones adquiridas a partir
de la dependencia financiera del poder político es-
tatal y la falta de un marco jurídico que resguarde su
función meramente social en distintos ámbitos como
el cultural, artístico, educativo y hasta cívico.
Ante ese panorama resulta muy interesante
rastrear las primeras nociones sobre el concepto de
televisión pública en México. En ese sentido, revi-
sar la génesis y desarrollo del Canal Once es clave
para entender el panorama actual de los medios
públicos en el país, por lo menos en la televisión, ya
que además de ser la primera estación cultural de
América Latina ha experimentado distintas fases de
reestructuración para adaptarse tanto a los cambios
tecnológicos como a los sociales y políticos.
Ello cobra aún más sentido por el propio desa-
rrollo de la sociedad en términos económicos, pues
se genera una fuerte tensión entre la forma de con-
cebir a la televisión pública y la de hacerla por las
propias exigencias del sistema político mexicano y el
mercado. En la década de 1970 se discutía el rumbo
de la televisión operada por el Estado a raíz de la
adquisición del gobierno de 100% de las acciones
de la Corporación Mexicana de Radio y Televisión.
Durante la administración de José López Portillo
(1976-1982), se discutió el modelo de televisión que
debía hacer el Estado. Como resultado, surgieron dos
posturas principales: por un lado, la definida por
Enrique González Pedrero, primer director del Canal
13, que se centraba en la relación de la cultura con la
sociedad como “un nuevo estilo de televisión [cuya]
programación y producción no estarían determinados
por la demanda publicitaria, [sino por] otros obje-
tivos políticos, económicos y culturales propios de
una empresa del Estado”.
9
Por el otro, la defendida
por Margarita López Portillo desde la Dirección Ge-
neral de Radio, Televisión y Cinematografía, que se
preocupaba mucho más por la imagen del presidente
y la rentabilidad del canal que por sus contenidos
culturales.
Al interior de la televisora, el primero de estos
modelos (el de González Pedrero) fue alentado por
Pablo Marentes, subdirector de administración en
1977. En septiembre de ese año habría dicho, según
señala Antonio Zarur: “[.
..] el canal estatal debe
cumplir una función distinta, crear su propia imagen
institucional y no caer en la lucha con la televisión
privada porque su interés es otro”.
10
Una vez al frente
del canal, Marentes volvía a puntualizar:
Para cumplir sus objetivos, la televisión estatal de-
be olvidarse de competir con la televisión privada;
racionalizar, por un lado, su espectro publicitario y,
por el otro, buscar nuevas formas de comercializar su
tiempo; erradicar los famosos
brokers
; sust ituir la pro-
ducción extranjera por producciones independientes
de factura nacional; cambiar el concepto de la barra
noticiosa y cubrir la barra deportiva sin necesidad de
entrar en competencia con otros canales comerciales
[…] [La televisión del Estado] no debe programarse
en competencia con la televisión comercial, ni com-
petir programa tras programa por arrebatarse los
mismos ojos y las mismas orejas.
11
El segundo enfoque (el de López Portillo) fue soste-
nido a su vez por Luis de Llano Palmer, subdirector de
producción de Canal 13. Entre uno y otro e suscitarían
acalorados debates, mismos que terminarían con la
aceptación de la línea comercial de la televisora es-
tatal y la separación de sus promotores respectivos:
Marentes fue cobijado por Canal Once (del que sería
director desde finales de los 70 a principios de los 80)
y De Llano designado para la dirección de la Produc-
tora Nacional de Radio y Televisión
(
PRONARTE)
.
9
Enrique González Pedrero en Antonio Zarur Osorio, “Gestión estatal y televisión pública en México 1972-1993”, en
Revista Ges-
tión y Estrategia.
“El futuro de la administración pública y de la gestión empresarial”, núm. 4, enero-junio de 1993, pp. 107-124.
10
Pablo Marentes en
ibid
.
11
Idem.
Sociedad y política
123
Veinte años después, don Pablo ahondaría sobre
su concepción de la televisión de servicio público
para ampliar su idea al ámbito de transmisión, un
poco más hacia lo técnico que lo social:
Toda televisión es pública. Toda. No hay televisión
pública y televisión privada. Hay televisión pública,
porque todo depende del permiso o de la exclusividad
de operación de un solo canal dentro del espectro
radioeléctrico para que puedan distribuirse señales,
en este caso de televisión. La única ‘diferencia’ que
podría haber es entre televisión concesionada y tele-
visión permisionada que puede satisfacer una de las
funciones que la ley le otorga a toda la telev isión, dar
a conocer bienes y servicios socialmente necesarios.
Ahí está la posibilidad de insertar comerciales, como
son conocidos en nuestro país, o cuñas, como le di-
cen en Centro y Sudamérica, o
spots
, como en el argot
genérico les llaman, para dar a conocer las caracterís-
ticas o los beneficios de un bien que es para consumo
inmediato y que es socialmente necesario. ¿Por qué?
porque le va a mejorar su nivel de vida en general.
Hay quienes sostienen que sí existen diferencias
claras entre lo público y lo privado en materia televi-
siva, a saber: la televisión pública sería únicamente
aquella que está financiada por la Federación o por
los estados que la componen (a través de los recur-
sos de los contribuyentes), mientras que la privada
estaría pagada por empresas constituidas por perso-
nas físicas, pero dentro del ámbito de los negocios
particulares, para que de manera abierta, o a través
de sistemas de distribución restringida, pueda enviar
su señal.
A pesar de estos matices, sin embargo, insisto que
no hay televisión pública
versus
privada, sino que toda
la televisión es pública en cuanto que está utilizando
un medio de transporte que depende del espacio, del
cual es el Estado nacional el que tiene su custodia y
la rectoría para permitir o para dar en exclusividad
el uso de ese canal para transportar su señal.
12
La conceptualización de la televisión pública de
Marentes fue esencial para programar los contenidos
del Canal Once que, sin buscar competencia con la
televisión privada (modelo seguido por el Canal 13),
lograría crear un espacio propio con barras intere-
santes y atractivas para la audiencia.
El 2 de marzo de 1959 entró al aire la señal de Canal 11.
Sería la primera estación financiada por el Estado con
el fin de transmitir contenidos educativos en México.
La inquietud de Alejo Peralta y Eugenio Méndez Docu-
rro, de tener una señal de telev isión para el Inst ituto
Politécnico Nacional, tuvo eco gracias a la política
cultural de Jaime Torres Bodet durante la gestión
del presidente Adolfo López Mateos (1958-1964).
Desde entonces, el proyecto ha debido atravesar por
múltiples problemas: carencias técnicas, margina-
ción en el
raiting
, preferencias de la audiencia en un
mercado ampliamente dominado por los monopolios
comerciales, ausencia de reconocimiento y apoyo por
parte del Estado, falta de presupuesto, producción
propia limitada, etcétera. No obstante lo anterior,
el Canal ha logrado la producción de espléndidas
series de reconocimiento nacional e internacional y
la consolidación cada vez más clara sobre un proyecto
de televisión pública que ha buscado comunicarse
con más sectores de la sociedad.
La reestructuración del canal inició en los años
noventa y básicamente se dio en dos momentos, con
la gestión de Alejandra Lajous y la de Julio Di-Bella.
Los puntos nodales en los que se centró la primera
en sus dos periodos (1991-1994/1995-2000) fueron:
1) mejorar el aspecto técnico,
13
ya que los procesos
de convergencia tecnológica estaban cada vez más
cerca y por lo tanto se requería avanzar hacia la digi-
12
Entrevista realizada a Pablo Marentes por Yazmín Maldonado y Mariana Ramírez, el 7 de agosto de 2008.
13
La falta de calidad en este sentido fue aún agravada por el hecho de que, posterior al conflicto estudiantil de 1968, el gobierno le quitó
el transmisor a la televisora que se encontró entonces bajo el resguardo de
IMEVISIÓN
.
Vid
. Luis Torres Albarrán, “Canal Once: ¿cumpleaños
feliz?”, en
Revista Etcétera
Antecedentes del Canal Once
Revista Mexicana de Ciencias Políticas
124
talización; 2) transformar la imagen de la televisora;
3) reducir la planta laboral
14
para optimizar recursos
y mejorar salarios y 4) cambiar sustancialmente la
programación.
A Julio Di-Bella le correspondería, a su vez,
consolidar de manera concreta tales líneas en el
transcurso de su dirección (2001-2007). A decir de
él mismo, cinco fueron los legados de su administra-
ción: “la utilización racional y transparente de los
recursos propios y autogenerados; el avance en el
proyecto de convergencia digital; la consolidación
de sus noticiarios como espacios plurales e inclu-
yentes; la certificación en ISO 9000 de todos los
procesos del canal y la amplia rentabilidad social de
su programación”
15
Mediante la integración de conceptos contem-
poráneos de economía y política, derivados de la
gestión empresarial y democracia, tales como calidad
y transparencia, la reestructuración del canal en
esos dos periodos permitió una mejor posición de la
televisora en términos de imagen y como opción de
sintonía. Además, los contenidos se enfilaron a la
recuperación de la identidad cultural, a la visibiliza-
ción de la diversidad en nuestro país y a la realización
de programas infantiles con mayor anclaje con la
problemática social.
Uno de los grandes logros de la televisión pú-
blica, federal y regional, ha sido la producción de
contenidos que responden a los objetivos de refor-
zar las identidades locales, visibilizar la diversidad
de las expresiones culturales, necesaria en un país
con más de cuarenta grupos étnicos, así como fo-
mentar la participación de la sociedad en la toma
de decisiones. No obstante, el gran rezago que aún
muestran los sistemas de televisión pública en
México, sobre todo los estatales, tiene que ver con
su independencia editorial y, por ende, su distancia
con el gobierno.
16
La administración actual de Canal Once, a cargo
del cineasta Fernando Sarinaña Márquez, tiene el
reto no sólo de de mantener y consolidar el proyecto,
sino de hacer nuevas propuestas y, sobre todo, lograr
una posición independiente con respecto al Estado,
en particular con el Poder Ejecutivo. Actualmente
la relación medios públicos-Estado se encuentra
supeditada a la obtención de recursos para su ope-
ración. En los últimos años el presupuesto federal de
la televisora ha ido en aumento,
17
hoy en día opera
con alrededor de quinientos millones de pesos. Para
2009 (un año particularmente importante para el
gobierno en términos electorales
18
pues éstos ser-
virán como medida de evaluación de la gestión y
eficacia política del Ejecutivo a mitad del sexenio),
el presidente Felipe Calderón se comprometió a incre-
mentar la partida (según información disponible en
la página
web
de la Presidencia, la cantidad exacta
sería de 530 millones de pesos;
19
este presupuesto
será otorgado vía Instituto Politécnico Nacional y
complementado por un fideicomiso), e instruyó a las
secretarías de Educación Pública, Comunicaciones
y Transportes y Gobernación, hacer llegar la señal a
todo el país ya que actualmente cubre sólo al 25%
del territorio nacional.
20
14
Actualmente trabajan con 750 empleados, según información de la propia televisora.
15
Según información de la propia televisora.
16
Norma Pareja Sánchez, “Los sistemas estatales de televisión en México, un diagnóstico desde el trabajo empírico 2007-2008, resultados
de la investigación”, ponencia presentada en el
XI
Encuentro Nacional
AMIC
llevado a cabo en la ciudad de Puebla del 11 al 14 de mayo de 2009.
17
En 2007, el presupuesto asignado por el gobier no a Canal Once f ue de 220 millones de pesos (entrev ist a realiz ada por Nor ma Pareja y L aur i
García el 7 de noviembre de 2007); para 2008 hubo un significativo incremento a poco más de 230 millones.
Vid.
“Documento de respuesta
de parte de la oficina del abogado general del Instituto Politécnico Nacional a la solicitud de información del Sistema de Solicitudes de
Información (
SISI
) del Instituto Federal de Acceso a la Información, con número 1117100026808 y fecha de 12 de mayo de 2008, en http://
www.transparencia.ipn.mx/resolucionesComite/2008/resolucion1117100026808.pdf
18
En este año –5 de julio y 18 de octubre– se renovarán la Cámara Federal de Diputados, seis gubernaturas (Campeche, Colima, Nuevo
León, Querétaro, San Luis Potosí y Sonora), 606 ayuntamientos, 11 congresos locales, 16 jefaturas delegacionales y la Asamblea Legislativa
en el Distrito Federal.
19
.
20
El presidente Felipe Calderón informó en la presentación de la nueva imagen y programación del canal que, por primera vez en mucho
tiempo, se ha elevado el presupuesto destinado al canal de televisión y dio a conocer que de 2008 a 2009 casi se duplicaron los recursos
destinados a Once TV México, agregando: “Y estamos en la convicción de que debemos seguir fortaleciéndolo”.
Vid
.
ibid
.
Sociedad y política
125
Canal Once como modelo de televisión pública en México
Los niveles de audiencia en términos cuantitativos
y de mercado
21
de este canal son los más altos de la
televisión cultural en México. En la zona metropo-
litana de la ciudad de México mantiene, desde hace
10 años, sus índices por arriba de los alcanzados por
el otro canal cultural de la televisión mexicana, el
22,
22
que transmite también en señal abierta. No
obstante que Canal Once dista mucho de las cif ras de
alcance e impacto de la televisión comercial, es en
la actualidad pilar del modelo de televisión pública
en todo el país. Sus producciones son retransmitidas
por distintos sistemas de televisión y resulta ser,
de acuerdo al Consejo Nacional para la Cultura y las
Artes,
23
el canal cultural más sintonizado.
24
Por otro
lado, posee un alto número de programas de manu-
factura propia: más de la mitad de su programación se
hace en casa. De acuerdo con nuestra investigación,
durante 2007 el porcentaje de programación propia
llegaba al 60% y, en 2009, se anunció que llegaría a
ser del 74
25
con una modificación a través de barras
por segmentos.
Si bien durante el periodo de nuestra investiga-
ción la estación no era la que más producía contenidos
propios, sí era tomada como patrón para estructurar
las cartas programáticas en varios sistemas estata-
les, como se verá más adelante. La siguiente gráfica
muestra que el Canal del Congreso
transmite más de
160 horas a la semana de programación propia. Hay
que señalar que se toma como producción propia los
enlaces a las sesiones legislat ivas y por ello el t iempo
de transmisión aumenta. En segundo lugar, se observa
a Aguascalientes TV que, de acuerdo con lo que se
informó,
26
produce el 85% de su programación. El
Canal Once figura en tercer sitio junto con Campeche
e Hidalgo.
21
De acuerdo con los
ratings
(es decir, el porcentaje de hogares que sintonizan un canal determinado en un momento dado respecto
al universo total. Un punto
rating
equivaldría a un 1% del universo del total utilizado) de
IBOPE
:
AGB
México de julio de 2008, las series de
producción propia del canal que mayor índice alcanzan son
Futboleros
con 4.6,
Aquí nos tocó vivir
con 4.4. y
El diván de Valentina
con 4.1. El
programa más visto de la televisión mexicana en señal abierta en el área metropolitana de la ciudad de México (
AMCM
), en el mismo periodo
de medición, fue la telenovela del Canal 2
Fuego en la sangre
con 34.3 puntos de
rating
. Si bien no es posible hacer una comparación directa
pues el tipo de público es distinto, así como los contenidos, objetivos, etcétera, estos datos permiten ver los rangos de audiencia que logra
la televisión comercial.
Vid
el
Anuario 2008-2009. Audiencias y medios en México
medios-en-mexicoibope-agb-mexicofebrero-2009
22
A pesar de tener Canal Once una barra informativa poco atractiva tanto por lo convencional de su producción así cómo por el límite que
le marca su cercanía a las políticas gubernamentales, ha logrado sin embargo un salto importante en la preferencia del público: según cifras
de
IBOPE
reproducidas por la televisora, Canal Once obtuvo en 1999 3.1% de la teleaudiencia frente a 0.7% para Canal 22 y 1.3% de Canal
40; asimismo, en la producción de series que se ven en toda la República y han logrado aceptación, incluso algunas se exportan. En este
aspecto, Canal Once es mucho más eficaz que Canal 22, pues éste graba muy poco y no tiene barras y secciones mayoritariamente compuestas
por materiales hechos en México.
Vid
. F. Toussaint Alcaraz, “Actualidad de las televisiones culturales”
,
en
Razón y Palabra,
agosto-octubre
23
Principios de la radiodifusión de servicio público en México
, México, Red Nacional de Radiodifusoras y Televisoras Educativas y Culturales,
24
Encuesta Nacional de Prácticas y Consumos Culturales
, México, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Universidad Nacional Autó-
noma de México, Instituto de Investigaciones Sociales, Unidad de Estudio sobre la Opinión, 2004.
25
En marzo de 2009, Roberto Rondero, vocero del canal, anunció que, derivado del aumento presupuestal que el gobierno federal le había
otorgado al Once, la cifra de producción de programación propia llegaría “el mayor porcentaje en la historia del canal”.
El Universal
,
28 de
marzo de 2009.
26
Entrevista realizada por Marcela Robledo a Adriana Olvera, directora de Imagen, y a Eduardo González, director de la televisora, el 2 de
mayo de 2007 como parte del proyecto
PAPIIT
IN
302807.
27
Corresponden 20 televisoras administradas por gobiernos estatales y una universidad (Universidad Autónoma de Nuevo Leon).
Revista Mexicana de Ciencias Políticas
126
Un aspecto más que revela cómo esta televisora se
afianza como modelo de televisión pública en Méxi-
co, tiene que ver con lo que programa en conjunto.
De acuerdo con nuestra investigación, en 14 de 21
cartas programáticas obtenidas de distintos sistemas
estatales de televisión
27
se pudo observar que se
transmiten programas producidos por Canal Once y
que se hacen enlaces completos por horas de la car ta
programática (ver cuadro 1).
En las cartas programáticas se observan títulos
de manufactura local como los de
TV UNAM
, los de
Canal 22, los de la Red de Radiodifusoras y Televisoras
Educativas y Culturales de México y los de Espacio
Edusat, así como los de medios internacionales como
la
DW
alemana y la
BBC
inglesa y, en muy pocos casos,
los de producciones independientes. En este amplio
180
160
140
120
100
80
60
40
20
0
Canal del Congreso
Aguascalientes
Canal 11
Campeche
Hidalgo
Canal Judicial
Chiapas
Nuevo León TVNL
Telemax
Edomex
Yucatán
161.28
142.8
100.8
100.8
100.8
94.5
82.32
77.28
77.28
75.6
71.68
Fuente: elaboración propia con base en datos obtenidos a través de entrevistas a directivos de 31 televisoras públicas realizadas del 9 de abril de 2007
al 7 de febrero del 2008. Proyecto
PAPIIT
IN
302807
GRÁFICA 1
Tiempo (horas) de transmisión de programación propia por televisora a la semana
margen, se transmiten en las dos terceras partes de
los sistemas estatales de televisión por lo menos
uno de los títulos que Canal Once produce
28
, sobre
todo en aquellos que abordan la diversidad cultural
y étnica. Uno de los más difundidos, y que describe
justamente la riqueza cultural de la gastronomía en
las distintas regiones de México, es
La ruta del sabor
y los infantiles como
El diván de Valentina
y
Bizbirije
(ver cuadro 1).
Los sistemas regionales toman la señal mediante
convenios y la transmiten según su conveniencia.
Durante la investigación se observó que se clasificaba
como programación del Once títulos de la
BBC
u otras
productoras internacionales pero que ese canal ha
seleccionado e incluido en su barra programática.
En muchos casos las cartas programáticas describen
28
En 2007 se generaban ya cinco mil horas de televisión en Canal Once, lo que convirtió a esa televisora en la primera productora de
contenido cultural de América Latina. Julio Di-Bella, entonces director del canal, reveló que “Se invierten en producción propia alrededor
de 48 millones de pesos anuales, que no son nada para esas cinco mil horas. Si se analiza el presupuesto de la televisión nacional para hacer
un programa, se llevan doce millones en cualquier cadena”.
El Universal
, 3 de septiembre de 2007.
Sociedad y política
127
Televisora
Producciones de Canal Once transmitido*
Establece enlace
con la señal**
Días que hay
enlace
1
Aguascalientes
No
No
-
2
Canal 10 del Sistema de Radio
y Televisión Chiapaneco
Noticias con Gabriela Calzada
Línea nocturna
L a D
3
Canal 11 de Colima
El rincón de los sabores, La ruta del sabor, Bizbirije,
Abrelatas, México Desconocido, Santitos y santones
L a D
4
Canal 34 Estado de México
No
No
-
5
Tv 4 Guanajuato
Águila o Sol, La ruta del sabor, El nuevo rincón
de los sabores, Santuario animal
(Barra infantil)
L a V
6
Soy Guerrero
Sin especificar
L a D
7
Canal 3 de Radio y Televisión
de Hidalgo
El rincón de los sabores, México grupero, Bizbirije,
El diván de Valentina
(Barra infantil)
L a V
8
Canal 7 Descubre del Sistema
Jalisciense de Radio y
Televisión
Diálogos en confianza, El rincón de los sabores,
Fonda Susilla, In Vitro, Tiempo libre, Entre líneas
L a V
9
Canal 2 del Sistema
Michoacano de Radio
y Televisión
Bizbirije, Noticiero Enfoque, Fonda Susilla, Águila o sol
(Barra infantil) y Cine
del once
L a V y D
10
Canal 3 de Radio y Televisión
del H. Congreso del Estado
de Morelos
No
No
-
11
Canal 6 de Radio y Televisión
de Nayarit
Todos los que se transmitieron en el segundo semestre
de 2007 (julio)
(Lunes de 00 a 8 hrs.
y de 11 a 21 hrs)
(De martes a viernes
00 a 8 hrs, de 10 a 21
hrs y de 22.30 a 00 hrs)
L a D
12
Canal 28TVNL
De todo, Pueblos de México, El diván de Valentina,
Cuentos de pelos, El nuevo rincón del sabor, Fonda Susilla, La
ruta del sabor, Toros y toreros
L a D
CUADRO 1
Cartas programáticas de las televisoras
claramente un enlace con la señal de Canal Once
de varias horas, en distintas franjas, sobre todo la
barra infantil; algunos como el Canal 11 de Colima
lo marcan con un color determinado.
El caso de Nayarit, por ejemplo, llama la atención,
pues según Arturo Mondragón Velásquez y Fermín
Herena Mora, de la dirección del Canal 6 de Tepic del
sistema estatal de radiodifusión de Nayarit, ellos
producen 20% de su programación,
29
pero el resto de
lo que se transmite corresponde a la señal de Canal
Once tal cual se emite desde la ciudad de México de
acuerdo con la carta programática obtenida en esta
investigación. Lo mismo sucede con el Canal 26 del
SICOM
en Puebla, donde a pesar de que ese sistema
produce 60% de su programación,
30
alrededor de 80
horas semanales corresponden a la señal del Once. El
caso de Tlaxcala también es digno de resaltar, pues
ese sistema produce 20%
31
de su programación y el
resto de lo que transmite procede, en su mayoría,
del Canal Once (sus producciones y lo que emite que
proviene a su vez de otras productoras como la
BBC
)
y en menor medida de Canal 22 y
TV
UNAM
.
29
Entrevista realizada por Marcela Robledo a Arturo Mondragón Velásquez y Fermín Herena Mora el 12 de julio 2007.
30
Entrevista realizada por Concepción Virriel a Raúl Velásquez García el 6 de agosto de 2007.
31
Ibid
a Juan de Dios Castro el 27 de julio de 2007.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas
128
La génesis de lo que podríamos considerar un mo-
delo exitoso de televisión cultural y educativa es,
sin duda, la interpretación que de la Ley de Radio
y Televisión hiciera el ya mencionado Pablo Maren-
tes, misma en la que se conjuga la importancia de
difundir la cultura con el entretenimiento, fusión de
conceptos que incluso la emblemática
BBC
ha adop-
tado. Ésa es una de las claves de la concepción que
actualmente caracteriza la forma de hacer televisión
en ese canal. Sin embargo, también es posible notar
una fusión con conceptos más contemporáneos y
que se desprenden de una tendencia un tanto más
empresarial. Hombre de Estado al fin, Marentes cree
que, al difundirse por el radioespectro electrónico,
la televisión en general debe considerarse pública
y que, con base en la ley, las funciones deben ser
claras tanto para los contenidos comerciales como
para los que no lo son:
Televisora
Producciones de Canal Once transmitido*
Establece enlace
con la señal**
Días que hay
enlace
13
Canal 9 de la Corporación
Oaxaqueña de Radio
y Televisión
Diálogos en confianza, La ruta del sabor, El nuevo
rincón del sabor, El diván de Valentina, Pueblos
de México, Bizbirije, Futboleros, Cuentos de pelos,
El show de los once, A la cahi cachi porra, Sonidos
de México
(Barra infantil, barra
amas de casa)
L a D
14
SICOM TV CANAL 26
Todos los que se transmitieron en el segundo semestre
de 2007 (agosto)
L a D
15
Canal 7 TMM, del Sistema
Quintanarroense de
Comunicación Social
El rincón de los sabores, Sac-be la ruta maya,
En busca de bichos, Detrás de la aventura, Zoológicos
en acción
L a D
16
Canal 7 TVT Tabasco
No
No
-
17
Telemax Sonora***
Bizbirije, El diván de Valentina, De todo con María Roiz,
In Vitro, Pueblos de México
L a D
18
Canal 5 Tlaxcala TV
Diálogos en confianza, La ruta del sabor, El nuevo rincón del
sabor, El diván de Valentina, Pueblos de México, Bizbirije,
Futboleros, Cuentos de pelos, El show
de los once, A la cahi cachi porra, Sonidos de México, Hecho
a mano, La aventura de México desconocido, Zoológicos en
acción, Detrás de los últimos santuarios
L a D
19
Canal 4 de Radio y Televisión
de Veracurz
No
No
-
20
Trece TV del Sistema Tele
Yucatán
No
No
-
21
Canal 53 UANL
No
No
-
Fuente: Cartas programáticas obtenidas mediante investigación directa a partir de entrevistas a 31 sistemas de televisión que operan con recursos
públicos en todo el país con siglas, transmisión al aire, producción propia, presupuesto estatal asignado y administrados por los poderes ejecutivo,
legislativo y judicial o por universidades. El periodo de levantamiento fue del 9 de abril de 2007 al 7 de febrero del 2008. Se toman las de televisoras
administradas por gobiernos estatales (20), de las que se obtuvo carta y una por universidad, la
UANL
.
Nota: la revisión de las cartas programáticas considera las que fueron obtenidas durante el trabajo de campo, es decir, 24. En las siete televisoras
restantes a las que acudimos no se logró obtener es información.
*Producido y difundido por el Canal Once del
IPN
. No se pone como enlace pero se identifica la procedencia de la producción.
** El enlace se establece en distintos horarios y días por franjas de varias horas.
*** Es una asociación civil que opera bajo un titulo de concesión.
CUADRO 1
Cartas programáticas de las televisoras
(continuación)
Las claves del modelo de Canal Once
Sociedad y política
129
La televisión que se transporta por espacio soberano
a través de canales del espectro radioeléctrico, o
la que se difunde a través de circuitos o de medios
restringidos como la televisión por cable o la sate-
lital, es pública. Toda la televisión que se realiza en
México debe cumplir las siguientes cinco funciones:
la primera, actuar o fungir como un instrumento de
auxilio u apoyo a la educación; la segunda, informar.
Se entiende por ello la constitución de un acervo
común de datos de información a partir del cual el
ciudadano común y corriente establezca un criterio
que le permita rechazar o aceptar la acción individual
o colectiva. La tercera, difundir la cultura […]; la
cuarta, entretener y divertir con inteligencia. Final-
mente, la quinta, dar a conocer bienes y servicios
socialmente necesarios.
Su perspectiva también considera que
[La televisión] debe fungir como instrumento de
apoyo a la educación popular, pues informar significa
constituir un acervo de información a través del cual
la gente común y corriente establezca un criterio de
aceptación o de rechazo a la acción social, individual
o colectiva, que es el principio de la política; por eso
digo que la Ley Federal de Radio y Televisión es sabia,
eso es lo que el Estado, como tal, debe exigir. No me
importa si [los concesionarios] necesiten hacer pacto
con el diablo o mandar una señal que rebote en el sol,
[ellos] tienen que cumplir estas cinco funciones con
la tecnología que quieran […]
32
Esta visión resulta interesante pues por mucho
tiempo el modelo de televisión pública centrado en
la difusión de la cultura se basó en la concepción de
ésta como sinónimo de cultivar, noción derivada del
sentido de cuidar, preservar y/o labrar. Sería partir del
siglo
XVI
que “el sentido original se extendería poco
a poco de la esfera de la labranza al proceso del de-
sarrollo humano: pasaría del cultivo de las cosechas
al cultivo de la mente a principios del siglo
XIX
”.
33
De esa idea se derivaría durante los siglos poste-
riores un concepto de intelectualismo y/o de élite,
centrado particularmente en la cultivación de las
artes, que marcaría diferencias no sólo entre clases,
sino entre las naciones mismas (primer mundo contra
tercer mundo). Tal circunstancia quedó clara en el
modelo civilizatorio que inspiró el colonialismo eu-
ropeo en esa época que dejaba fuera las expresiones
de la cultura popular.
Valerio Fuenzalida, precursor del exitoso mo-
delo de televisión publica en Chile, cuya propuesta
alcanza porcentajes de audiencia similares que los
de la televisión comercial en ese país, ha señalado
que la televisión pública en América Latina debe,
entre otras cosas, reforzar la identidad cultural
lúdico-festiva del entretenimiento popular, cubrir
las necesidades de la audiencia, considerar un
ethos
latino y poseer un carácter lúdico-afectivo del len-
guaje televisivo.
34
Ante el alcance marginal de la televisión pública
de élite, la propuesta actual de Canal Once ha buscado
justamente mayor alcance a partir de contenidos más
cercanos a la sociedad en general y se ha partido la
programación para distintos segmentos en barras
programáticas.
Una personalidad importante en la reestructura-
ción del canal, que además ha recuperado y concretado
estas nociones, ha sido Patricia Arriaga.
La actual
directora de Producción y Adquisiciones Extranjeras
de Canal Once caracteriza la televisión pública como
un vehículo que debe ayudar a “normar criterios”:
La televisión pública es una televisión de servicio
público cuya misión es brindar contenidos que ayuden
a crear inquietud, a ver el mundo de diferente manera, a
conocer México así como otros puntos de vista. La
TV
pública es también incluyente ya que los que tra-
bajamos en ella nos encargamos de atender a todos
los públicos a través de un espacio de reflexión cuyo
propósito no es otro que el de ofrecerle a la gente di-
versas perspectivas para que pueda normar criterios,
32
Entrevista realizada por Yazmín Maldonado y Mariana Ramírez a Pablo Marentes el 7 de agosto de 2008. Subrayado de la autora.
33
John Brookshire
Thompson,
Ideología y cultura moderna
, México, Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco, 2002, p. 186.
34
Valerio Fuenzalida,
La televisión pública en América Latina. Reforma o privatización
, México, Fondo de Cultura Económica, 2000.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas
130
buscando obviamente también el entretenimiento.
No obstante, habrá que reconocer que la televisión
en México sigue el modelo estadounidense el cual
considera a la televisión como entretenimiento y
vehículo para la publicidad y el consumo, a diferencia
de Europa que tiene una larga tradición de televisión
pública como, por ejemplo, Suecia, donde los telees-
pectadores prefieren sintonizar la televisión pública
en un altísmo porcentaje que alcanza el 96%.
35
Los aspectos torales de esa noción se centran en
la universalidad de la televisión pública y aunque
expresamente no se habla de segmentación, la idea
de interpelar a distintos públicos a partir de sus
características, particularmente de edades, está
presente. Por otro lado, esta concepción ya duradera
en el Canal Once busca crear lo que Arriaga denomi-
na una “cultura televisiva”. Con la base de brindar,
como emisores, distintas opciones al televidente
–agregadas a las de la televisión comercial– se busca
que el receptor pueda elegir y que conozca distintas
miradas. Empero, el entorno en el que la televisión
pública opera actualmente es complicado. Arriaga
considera que el estado de la televisión pública en
México es en estos momentos lamentable:
[…] Por var ias razones, la pr imera de ellas es la legis-
lación presupuestal –aunque se está trabajando sobre
ella, lo que me da mucho gusto. No es posible que la
televisión pública tenga asignados los presupuestos
que tiene, prácticamente cada año se le otorgan
menos recursos (o, cuando bien le va, se mantienen
los mismos que en años anteriores). En el ámbito de
la producción, es muy difícil trabajar con producto-
res externos ya que ella ha estado durante muchos
años controlada por el duopolio Televisa-Azteca. La
televisión es todo un lenguaje, un formato, la gente
sabe producir pero no sabe desarrollar un programa.
La visión de la televisión pública de los productores
que se acercan a Canal Once es muy vieja. ¿Por qué la
televisión pública tiene que seguir funcionando como
se hacía hace veinte años?; ¿por qué no podemos tener
formatos novedosos?; ¿por qué no puede haber un
programa de gran impacto como
Lost
en una televisora
pública? No sólo son los contenidos los que hay que
reelaborar, también las formas, los formatos.
Yo siempre he pensado que debe haber una
legislación que apoye en general a los productores
independientes vía las televisoras, conminándolos
a producir programación con contenidos nacionales-
locales, por un lado, y programas que puedan ser
importados, por otro. De lo que se produzca en el país,
un cierto porcentaje tendría que estar dedicado a la
producción de dramas; otro tanto a documentales,
noticiarios, concursos,
reality shows
, obras de ficción
[…]; por ello, una de las políticas que tenemos en
Canal Once es la dieta balanceada que debe haber
entre todos los formatos. Transmitir las diferentes
maneras de comunicar cosas te enriquece, te educa.
Pero si sólo haces telenovelas limitas considerable-
mente dicha riqueza, y eso no puede ser.
Otro problema es la forma en que se desarrolló
la televisión en este país. Debido a ello, no existen
productores externos que puedan sobrevivir como
tales ya que su producción es sumamente irregular
(años en los que se produce, años en los que no) y
cuando la logran, resulta ser poco atractiva para el
formato de la telev isión (la puedes ver en una consola
de edición y resulta muy atractiva, pero cuándo la
miras con relación a la programación comercial de los
otros canales no funciona). Siento que la televisión
pública es víctima asidua de la trampa del tiempo:
siempre se ve vieja, siempre es lo mismo. No es pre-
cisamente un
Big Brother
.
36
35
Entrevista de Lauri García Dueñas y Norma Pareja a Patricia Arriaga Jordán el 7 de noviembre de 2007.
36
Ibid
.
Sociedad y política
131
Políticas en programación
La programación de Canal Once se genera y organiza
tomando en cuenta los resultados de estudios de
audiencias, tanto cualitativos como cuantitativos.
El canal tiene un departamento interno que realiza
estudios de audiencia particularmente de carácter
cualitativo con sesiones de grupo y entrevistas en
profundidad y contrata mensualmente los resultados
de las mediciones que realiza la empresa IBOPE para
conocer la dimensión cuantitativa, es decir, los ran-
gos de sintonía del canal. En los estudios cualitativos,
se conoce la percepción del público en torno a los
personajes, las pautas de programación, la imagen
de las figuras clave y hasta se establece un diálogo
con la audiencia:
Aunque nosotros nos esforzamos por hacer grupos
focales novedosos con un punto de vista increíble,
la gente no siempre lo asocia así (luego ella cree que
tal o cual programa es del Canal Cinco [de la televi-
sión comercial] aunque pase en el Once); de hecho,
por lo general, se dan formatos muy repetidos en las
telev isoras públicas. Como no tenemos dinero, te ves
forzado a pagar formatos baratos. Por ello, el esfuerzo
por dotar de contenidos la programación de nues-
tro canal es una de las tareas más urgentes. Desde
luego que sería increíble hacer un gran programa de
concursos como los que se estilan en la
TV
comercial,
pero realizarlo es carísimo. A pesar de estos rezagos y
carencias, sigo creyendo que el público está cansado
de este tipo de televisión, además te lo dicen: “creen
que somos idiotas”.
Es cierto que la televisión está satanizada, pero
bien puede ser es maravillosa ya que es un instru-
mento de comunicación muy poderoso. Por ello, los
criterios con que se produce la programación de Canal
Once se forman en función de los diferentes públicos
que tenemos y de las necesidades externas. Nosotros
sí respetamos al público, lo que necesita, no esta-
mos nosotros para enseñarle o decirle qué requiere.
Obviamente tenemos una visión sobre los niños, las
mujeres, las familias y trabajamos en ese sentido,
pero hacemos muchos grupos focales y estudios y
escuchamos lo que nos dicen.
Los padres no saben qué hacer con sus adoles-
centes ni éstos cómo tratarlos. En las tardes, los
primeros no quieren que los niños vean telenovelas,
desean más bien programas que puedan reunir a to-
da la familia. Eso es lo que a nosotros nos interesa:
saber cuáles son sus hábitos y qué es lo que quieren
para programárselos. Darle al público lo que quiere
pero con una ‘dieta’ balanceada: dramas, comedias
familiares, programas de viajes, documentales.
No hay duda, por otro lado, que la televisión está
determinada por los ritmos de vida y de trabajo del
público; tú realmente no ‘armas’ las agendas como
televisión. En este contexto, tú eres la última parte
de la cadena.
37
Como géneros de producción propia el Canal Once tie-
ne documentales, reportajes profundos, magazines,
historias de ficción, programas culturales, de viajes,
de cocina o infantiles. Se ha intentado “cubrirlo
todo”. Los primeros trabajos de manufactura propia
datan de hace 49 años (1960) “porque cuando se fun-
dó no había
video tape
, todo era en vivo”. En cuanto
a la producción que no es propia, se ha buscado
adquirir programas de todas partes. Ello se consigue
al ponerse en contacto con las distribuidoras:
[…] vamos a los mercados internacionales, vemos y
revisamos materiales. Cuando hay ferias traemos la
información y desechamos lo que no nos interesa.
Cada productor ejecutivo controla ciertas áreas
de programación, hace la evaluación de todos los
materiales y los examina de acuerdo al contenido y
a los posibles
raitings
que entre el público mexica-
no puedan generar. Acto seguido, debatimos si el
programa en cuestión debe formar parte de nuestra
programación. A veces nos donan algunos materiales,
pero la mayoría de ellos nos cuesta.
38
37
Ibid
.
38
Ibid
.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas
132
Al preguntar cómo refleja la televisora los asuntos
políticos y sociales (culturales, educativos) locales,
nacionales e internacionales a través de la progra-
mación, Arriaga comentó que:
Se determinan una serie de temas importantes y
luego buscamos los programas, como pude ser una
serie de documentales o el problema de los jóvenes.
Compramos, por ejemplo, un programa en Holanda
sobre la integración racial; después, adquirimos un
documental mexicano de unos jóvenes que se han
organizado para ayudar a unos
homeless
para luego
conseguir un programa de Japón sobre un grupo terro-
rista. Con esa selección, tratamos de entender a
los jóvenes desde varios puntos de vista (me resisto
además a que se los satanice, pues ellos aportan
muchísimas cosas). Así es como tratamos de ver los
problemas sociales, desde varios ángulos, desde
una óptica internacional. Por ejemplo, la pobreza,
hay pobres muy pobres en Estados Unidos pero
la gente no lo sabe.
39
Sobre la planeación en materia cultural y educativa
de la telev isora, los proyec tos a cor to y mediano pla-
zos, alcances, limitaciones, estrategias, objetivos,
la funcionaria apuntó:
Una de las propuestas es abordar cada semana temas
que sean del interés de los jóvenes a través de do-
cumentales o series. Una segunda, es armar ‘tardes
familiares’ donde se incluyan temas como la ecología
y el cuidado medioambiental, tema que preocupa
especialmente al Canal Once. Otro proyecto consiste
en atraer a los jóvenes a la pantalla (porque no están
en la televisión en general y menos en la pública) a
través del cine. Para ello, se están armando ciclos
de cine mexicano que están funcionando muy bien.
Los obstáculos son, sin embargo, de presupuesto y
de falta de guiones cinematográficos. De aquí que
necesitamos hacer cine para televisión, cine produ-
cido por nosotros con otros apoyos.
En las mañanas, los noticiarios y una barra
preescolar; después, programación para mujeres o
familias, educación, niños, tardes familiares. A las 8
de la noche un documental, temas más serios, lue-
go noticiarios. A las 10, cine o documentales muy
formales y estructurados y de nuevo noticiario a las
12 de la noche. Los fines de semana, en la mañana,
programación infantil, en la tarde, juvenil y después
las tardes abiertas a todo público con programas
acerca de la naturaleza o de entretenimiento para
luego insertar segmentos para los mayores de 50
años (clásicos del rock o domingos políticos).
40
Sin embargo, esta forma de organizar la programación
con base a segmentos (a fin de comunicarse con un
número más amplio de espectadores de acuerdo con
las rutinas de ellos), ha sido cuestionada incluso por
el propio Marentes.
41
El Canal Once también ha sido precursor en
materia de autorregulación. Existen reglamentos
internos que norman el funcionamiento de la te-
levisora en relación con el desarrollo de políticas
en materia cultural y educativa, como un código de
autorregulación para la producción y los horarios.
También existe un indicador de calidad, el
ISO
9000,
(establecido durante la administración de Julio
Di-Bella y que implica criterios de calidad desde
la perspectiva organizacional), así como la pronta
adscripción al
ISAS
,
42
que es un código de Ginebra
que regula contenidos televisivos.
39
Ibid
.
40
Ibid
.
41
“Hoy está totalmente absorbida por los cánones de la programación tradicional” dijo don Pablo a Yazmín Maldonado y Mariana Ramírez
en la entrevista citada.
42
En el Primer Congreso Internacional Democracia y Medios Públicos se presentó el
ISAS
BC
9001 (Internacional Standardization & Acredi-
tation Services), el primer estándar universal de gestión de calidad de medios, inspirado en el
ISO
9001. Hasta ahora, el único medio mexicano
certificado es Canal Once. Desde finales de 2001 existe un certificado de calidad internacional para medios audiovisuales (
TV
, radio e Internet).
Se trata de
ISAS
BC
9001, inspirado en la norma
ISO
9001, que toma como eje de evaluación la contribución del medio al desarrollo de la demo-
cracia y de la sociedad.
Vid
Sociedad y política
133
Por su parte, Yadira Camarena, directora de Pro-
gramación y Continuidad de Canal Once, considera
que la importancia de una televisora pública para
una sociedad se centra en que interpele para hacer
ciudadanía y contribuya a explicar la construcción
del espacio público.
No consideramos que haya competencia entre la tele-
visión pública y la comercial. Cada una de ellas tiene
su propio mandato, mismo que ni siquiera lo hemos
inventado sino que proviene de la sociedad misma.
Hay gente a la que le gusta la televisión comercial y
a otra más la pública. Aquélla genera ingresos; eso es
lo que la sociedad le ha permitido. Nos corresponde
a todos cambiar o no esta situación. En cambio la
pública, tiene otras funciones: enseñar que hay otra
manera de mirarnos a nosotros, de entender el mundo
y cómo el mundo nos visualiza.
La ventaja de la
TV
pública es que le apuesta a
propuestas diferentes. En ella se encuentran conte-
nidos que no están en las televisoras comerciales.
El Canal 22, por ejemplo, fue siempre de alta cultura,
dirigido a un público con más formación académica,
de mayor edad y de clase social más alta. Si bien sus
contenidos son excelentes, necesitas una muy alta
formación académico-profesional para entenderlo.
En cambio, el público del Once no tiene ingresos,
no va al cine, trabaja todo el día; de hecho, el cine
que ve es el cine del Once, el mundo que conoce es a
través del Once, aprende a resolver problemas por los
programas del Once. Sí, nuestra audiencia pertenece,
en su mayoría, a la clase baja, las clases medias no
están tanto con nosotros.
43
En ese sentido, Camarena considera que la estrategia
para mantener la fidelidad del televidente es esta-
blecer el vínculo con la sociedad: “Sería absurdo que
en el horario matutino, en el que las amas de casa
están cocinando o limpiando, transmitiéramos pro-
gramas sobre moléculas o ciencia ficción, es decir,
tienes que programar de acuerdo al público y a los
horarios. No puedes trastocar las agendas del público,
si yo quiero que los señores de la clase alta me vean
a las 11 de la mañana, no me van a ver porque están
trabajando.”
44
Como parte de las actuales transformaciones
tecnológicas en materia de telecomunicaciones, los
procesos de digitalización cobran crucial importancia
en todo el sistema de medios en México. Óscar Valde-
nebro, director de ingeniería de la televisora, planteó
que Canal Once se encuentra un tanto rezagado:
Si bien el procedimiento es todavía analógico, al
llegar al
master
éste sale prácticamente digitalizado.
Aunque nos esforzamos por capacitar a nuestro perso-
nal, es necesaria aún la intervención del Estado para
la actualización tecnológica de la televisora, pues
con el esquema actual no es posible avanzar, hacen
falta recursos. Los retos más impor tantes que deberá
superar la televisora para alcanzar su actualización
tecnológica se centran en el aspecto económico.
Acceder a los altos costos de la tecnología en la
actualidad es ya una decisión política.
Por otro lado, es importante engrandecer la cober-
tura pues la telev isora, al operar con recursos del erar io
público, solamente impacta a una parte de la población.
Ello crea una paradoja: teóricamente, la señal de te-
levisión pública debiera llegar a todos los ciudadanos
quienes, con sus impuestos, la solventan; sin embargo,
sólo una cuarta parte de ellos la recibe.
45
43
Entrevista de Norma Pareja a Yadira Camarena, enero de 2008
44
Ibid
.
45
Entrevista de Norma Pareja a Óscar Valdenebro, enero de 2008.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas
134
Reflexiones finales
La responsabilidad de la administración actual de
Canal Once en cuanto a producción y transmisión
se refiere es hoy mucho mayor ante la forma de
concebir a la televisión de un equipo de trabajo ya
consolidado. En este sentido, es importante tomar en
cuenta la concepción que de la de televisión pública
ha tenido este canal.
Por otro lado, el vínculo establecido con la socie-
dad mexicana (como amas de casa, niños y jóvenes,
principalmente) debe apegarse sin duda a lo que
Patricia Arriaga llama “cultura televisiva”, que inevi-
tablemente forma parte de las actividades cotidianas
y donde se entiende y acepta que la televisión está
integrada completamente a las rutinas familiares
domésticas. Desde ahí, entonces, desarrollar una
visión del mundo desde la sociedad mexicana para
ella misma. En este contexto, la producción propia
cobra gran relevancia. A partir de esto, los medios
de servicio público deben enfocarse a la construc-
ción de ciudadanías mediante contenidos en los que
se visibilice la diversidad de una sociedad como la
mexicana, se describa la cotidianidad, se recree
la misma al contar una historia interesante y diver-
tida y se contextualice siempre cada mensaje.
Eso es parte del legado que, a lo largo de cin-
cuenta años, el Canal Once ha construido y que es
necesario fortalecer, sobre todo ante los desafíos que
el desarrollo de la sociedad plantea en el siglo
XXI
,
entre ellos, la alternancia en el poder que se deriva
de la democracia como forma de gobierno. Por ende,
la independencia editorial así como la ampliación y
mejora de la producción propia devienen aspectos
clave en esta construcción.
El aspecto financiero también adquiere importan-
cia mayúscula. El canal opera ya con recursos que, si
bien pueden aún resultar insuficientes, rebasan por
mucho lo obtenidos años antes lo cual es de por sí
un avance significativo.
Otra cuestión a ser resuelta es la manera de abor-
dar problemáticas actuales como la homosexualidad,
la equidad de género, la salud sexual y la reproducti-
va, temas que durante años se debatían y revisaban
a detalle en varias secuencias programáticas.
En cuanto a la vida política nacional, la televisión
pública aún tiene mucho tramo por recorrer. Aunque
los esfuerzos hechos en este terreno puedan parecer
significativos, habrá que redoblar esfuerzos si lo que
queremos transformar la relación medios públicos-
poder político a fin de transitar de la subordinación
a la independencia de recursos y opinión. Lograrlo,
resultará tan justo como necesario para la salud
pública de medios, Estado y sociedad.
Recibido el 9 de abril del 2009
Aceptado el 4 de mayo del 2009
Sociedad y política
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