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Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal
Presentación
A
lo largo de la última década se han podido observar cambios
en la vida económica, política y social que repercuten a su vez
en el sistema educativo. Hemos sido testigos del avance técnico y
tecnológico que ha
irnpactado, entre otras cosas, a la economía, la
cultura y la educación, resultado todo ello de los procesos de
globa-
lización. No hay duda de que las posibilidades que tiene un país de
insertarse en este nuevo ordenamiento mundial residen, entre otros
factores, en la capacidad que posean sus recursos humanos para res
-
ponder ante situaciones adversas y de las aptitudes de estos mismos
para producir, asimilar y transmitir nuevos conocimientos acordes a
las nuevas circunstancias mundiales. Cada vez es más evidente que
a la integración económica habrá de continuar la integración aca
-
démica, que permita una apertura y una interacción fluida del cono
-
cimiento y del mundo académico y de las profesiones, tanto univer
-
sitarias como técnicas.
Incuestionablemerue,
los escenarios de la educación superior pú
-
blica en México han sufrido grandes cambios y transformaciones
debido tanto a los acontecimientos propios que vive la nación co
-
mo a las diversas situaciones externas. Las universidades públicas
mexicanas experimentan una serie de problemas que se manifiestan
como grandes desafíos para mantener
y/o elevar la calidad de su
desempeño educativo. Entre éstos podemos destacar la
masifica-
ción de la educación y sus efectos negativos en variadas dimensio
-
nes. Ante ello, es necesario recordar el papel central que en toda so
-
ciedad cumple una universidad, como bien decía Narciso Bassols:
"
...la Universidad no es una institución aislada de la comunidad, sino
que está hondamente arraigada en ella, unida a las demás institucio
-
nes sociales estrechamente, y obligada por su esencia misma a rever
-
tir
sobre la sociedad entera el
fruto íntegro de su trabajo
"
.
Dentro de este contexto, no hay duda de que cada instituto de
educación superior está obligado a revisar, actualizar y reestructurar
sus mapas curriculares y sus planes y programas de estudio ya sea
por las necesidades sociales que van surgiendo, las competencias
profesionales que se están suscitando o las legítimas demandas aca
-
démico
-
laborales de cada egresado de licenciatura, maestría y doc
-
torado.
Asimismo, el papel determinante que juegan en la sociedad nues
-
tras instituciones educativas debe ser fortalecido y actualizado ya
que en ellas
recae la responsabilidad de
formar a los recursos huma-
nos que se requieren para contribuir, por una parte, al desarrollo de
profesionistas con nuevas habilidades y capacidades para desempe-
ñarse adecuadamente en el mercado laboral y, por la otra, brindar
soluciones novedosas a los emergentes problemas de fin de siglo.
Así,
el problema de la calidad educativa continúa siendo el aspec-
to central de la discusión. Hoy día buscamos un nivel de calidad de
los servicios y de las tareas de la educación que nos permita, amén
de solucionar los problemas domésticos, competir en un mercado
académico y laboral global.
Para adecuar la universidad a las nuevas condicionantes
fini-
seculares, es perentorio, pues, volver a aquel valor que le dio sentido
en sus lejanos orígenes: lo universal y ello sólo puede desarrollarse
a plenitud bajo un marco de democracia y tolerancia.
Democracia que, más allá de la mera caracterización de un ré-
gimen político determinado, se traduzca en una concepción de mun-
do y, por ende, una forma de vivir lo social en su más amplio sig
-
nificado: la educación cívica como norma de conducta, la práctica
cotidiana como patrimonio social; el respeto por lo otro y por el otro;
e1 ejercicio de las libertades individuales y colectivas; la
institucio-
nalidad de la convivencia de diferencias y pluralidades en marcos
igualitarios pero multiculturales y al apego irrestricto al estado de
derecho que se basa en el respeto y la aplicación de la ley, amén,
desde luego, de procesos electorales límpidos y cambios de gobier
-
no legítimos y legales.
Tolerancia que, más allá del "respeto o consideración hacia las
opiniones o prácticas de los demás, aunque sean diferentes a la
nuestra
"
(según definición de la Real Academia Española), contem
-
ple también sin cortapisas, como bien señala Fernando Savater, el
hecho de no ser ésta
"
...una disposición aislada, sino una
conquista
apoyada en otras; la ilustración racional de la conciencia, la igualdad
democrática de derechos, el desapasionamiento del Estado como
árbitro neutral de los litigios confesionales, la opción por el debate
público y la renuncia a la violencia privada. La tolerancia no puede
ser una debilidad de la que aprovecharse, sino una fuerza progre
-
sista que utilizar en el marco de los requisitos que la posibilitan
"
.
La
tolerancia desconoce la Verdad. Los monismos de toda índole le son
chocantes. En palabras de
Karl Popper, la práctica de la tolerancia,
como la de la ciencia, debe reconocer, para ser legítima, que
"
...nues
-
tras verdades pudieran no
serlo y que lo que parece ser error en
nuestros adversarios pudiera en cambio ser una verdad
...
por eso,
para avanzar y para probarse, mi libertad necesita tolerar a la de los
demás
"
.
Si es que se desea lograr todo ello es urgente adecuar las necesida
-
des universitarias a marcos de vida igualitarios, donde la igualdad se
entienda y viva como la coexistencia de la diversidad. En este sen
-
tido, la reestructuración
"
de la Universidad Nacional Autónoma de
México debe rescatar sus orígenes en los cuales no se admitía la ver
-
dad absoluta de nadie sino que reconocía en su seno opiniones, ideas,
posturas, creencias disímiles, extrañas y ajenas tanto como las pro
-
pias, familiares y hogareñas, que la han enriquecido y distinguido
como uno de los más importantes proyectos culturales del siglo
xx
mexicano.
Sin embargo, justo y necesario es decir que lo universal, lo tole
-
rante y lo democrático deben delinear sus propios límites:
"
la to
-
lerancia, como se ha afirmado, debe detenerse allí donde no en
-
cuentra reciprocidad
"
, o en palabras de Marcuse:
"
la intolerancia que
destruye a la tolerancia legítima no puede ser tolerada
"
, porque de
ser ello así, los diálogos corren el riesgo de convertirse en monólo
-
gos, los debates en disputas, los avances en retrocesos y el afán de
una sana reforma, en imposición. Peligrosa situación que amenaza
actualmente con la universalidad de nuestra universidad, que ha si
-
do tradicionalmente foro de mil y un voces y tierra fértil para la discu
-
sión propositiva y creativa. No nos cansaremos de advertir, haciendo
eco al doctor Ruy Pérez Tamayo, que
"
lo único que no es tolerable
es la intolerancia
"
.
El actual conflicto universitario refleja la problemática señalada y
aún más. La Universidad Nacional ha visto rebasados sus propios
fines académicos (docencia, investigación y divulgación de la cultu
-
ra)
y caído en las garras de conflictos que no son de su competencia
resolver: la lucha política, la marginación, el resentimiento y el des
-
contento social.
Con el fin de contribuir con una reflexión crítica desde la acade-
mia sobre una de las más graves crisis vividas por la
Máxima
Casa de
Estudios, la presente edición de la
Revista Mexicana
analiza, des-
de distintos ángulos, el conflicto estudiantil actual en un doble nú
-
mero,
"
sacrificando", por esta única vez, su formato tradicional ya
que las secciones
Sociedadypolítica
y
Documentos
han tenido que
ceder espacio a
Perspectivas teóricas
y
Cuestiones contemporáneas.
Creemos que la temática lo justifica.
Como científicos sociales, cualquier análisis de los problemas
contemporáneos, en este caso el de la educación superior, es peren
-
torio, si se ha de aspirar a un análisis más claro, recurrir al siempre
útil marco teórico. Como apuntamos líneas arriba, el proceso de
glo-
balización económico
-
cultural
y
las refonnulaciones del Estado nación
y su papel frente a la comunidad internacional en general y las so
-
ciedades en particular, son referentes obligados para entender los
cambios contemporáneos. En este caso, en la sección
Perspectivas
teóricas
publicamos dos trabajos. En el primero de ellos,
"La 'socie
-
dad mundial' y la carencia de reflexiones normativas en las teorías
sociales de Niklas Luhmann y Norbert Elias
"
, Oliver Kozlarek rescata
el siempre
útil
conocimiento de los clásicos de la teoría política apun
-
tando cómo un proceso, relativamente nuevo como el de la
glo-
balización, es analizado por ellos. Interesantes resultan las visiones
que al respecto nos dan Luhmann y Elias acerca de la formación
"
futura
"
de una sociedad mundial, en contraposición con las socie
-
dades nacionales, delineando ambos un panorama a través del cual,
sin duda alguna, podemos encontrar respuestas a los complejos de
-
safíos teóricos actuales provocados por el cruce de fronteras discipli-
narias que la globalización ha contribuido también a fomentar.
Sin duda alguna, uno de los temas trascendentes en nuestras so-
ciedades, por el impacto que ello ocasiona, es el del papel del Estado
como garante de la seguridad social. De acuerdo con la más tra
-
dicional de las teorías liberales, la tarea principal del Estado es, jus-
tamente, diseñar y hacer cumplir los lineamientos legales y legítimos
Presentación
de seguridad con el fin de que la comunidad civil se desempeñe en
un marco de paz y orden social. El crimen organizado, la delincuen
-
cia desatada, el narcotráfico y, sobre todo, la impunidad que hoy día
azota a muchas sociedades han echado prácticamente por tierra es
-
ta función esencial.
Al
respecto, en el segundo artículo teórico de
esta sección, Christian Anglade, profesor de la Universidad de Essex,
Inglaterra, analiza en su "Autonomía del Estado y el imperio de la
ley. Notas para una teoría del Estado desarrollista", esta problemá
-
tica que se da, en especial, en América Latina donde el descontrol
social, resultado de la fragmentación del Estado de derecho, va co
-
rroyendo cada vez más las bases políticas de la convivencia sabo
-
teando, por
así decirlo, el desarrollo de reformas necesarias para el
buen desempeño social.
El actual problema que aqueja a la Universidad Nacional Autóno
-
ma de México y que amenaza peligrosamente con poner fin a su pa
-
pel histórico como uno de los más imporiantes proyectos culturales
del México del siglo
xx,
se inserta, indudablemente, en los parámetros
económicos y jurídicos de la
globalización y el Estado de derecho.
La puesta en marcha de la primera y la debilidad intrínseca del se
-
gundo han fungido como marcos de referencia obligatorios al con
-
flicto universitario. La sección
Cuestiones
contmzporaneas
recoge
alguna de las opiniones académicas que analizan, desde diversos
ángulos, esta problemática que de suyo se ha convertido en centro
de la discusión actual sobre los nuevos rumbos de la nación.
En
"
Academia y democracia en la universidad pública mexicana
"
de Daniel Cazés, se analizan aquellos valores que son consustancia
-
les a la universidad: libertad, autonomía y pluralidad intelectual, va
-
lores todos ellos que, de acuerdo con el autor, están siendo
peligro-
samente amenazados por aquellos sectores públicos encargados,
justa y paradójicamente, de la educación pública. De esta manera,
el conflicto, más allá de un ámbito de legítima protesta estudiantil,
nos lleva al debatido terreno de los procesos de
privatización de sec
-
tores estratégicos de la vida pública. La universidad se ve envuelta
en factores que rebasan, ciertamente, sus propios ámbitos de com
-
petencia.
No hay lugar a dudas de que el presente conflicto universitario, in
-
dependientemente de nuestras filias o fobias que por él podamos
sentir, nos ha obligado a replantearnos muy seriamente, y en el
marco del escenario mundial, qué tipo de universidad queremos,
qué tipo de universidad necesitamos, qué tipo de universidad me
-
recemos en el nuevo orden internacional.
Al
parecer es ya evidente
que la universidad pública mexicana no puede ya seguir mantenien
-
do sus estructuras académico
-
administrativas actuales, no porque en
sí sean malas sino porque los escenarios mundiales de fin y principio
de siglo exigen reformas de todo tipo, entre ellas la educativa. Estos
aspectos son los que, justamente, analiza Marcos
Kaplan en su
tra
-
bajo
"La
universidad pública: esencia, misión y crisis".
Si de reforma educativa hablamos, es innegable que el profeso
-
rado debe estar en el núcleo mismo de ésta. Una mejor preparación
académica de los
mentores redundará en una mejor calidad edu
-
cativa. Además, la propia competitividad económica, derivada de la
globalización, afecta también el ámbito de lo educativo.
La
prepa
-
ración profesional será clave para la adquisición de mejores puestos
dentro del sistema educativo mexicano. Cada vez más los docentes
tendrán que preparase mejor para no quedar fuera del mercado
académico. Para tal fin, se ha innovado en el ámbito de la educación
superior en nuestro país el Programa de Mejoramiento del Profeso
-
rado (Promep), orientado a mejorar, a través de los estudios de
pos-
grado, la planta académica de las universidades públicas estatales.
En "El Programa de Mejoramiento del Profesorado
(Promep) y sus
críticas", Elena Zogaib Achcar sopesa las bondades del programa así
como las críticas que el mismo ha recibido a fin de lograr una visión
balanceada de tan importante proyecto y sopesar sus potencialida
-
des como auxiliar valioso en la elevación de la calidad académica del
profesorado del país.
Para mejor comprender las circunstancias que rodean a este con
-
flicto universitario, es perentorio, como todo fenómeno social,
contex-
tualizarlo en el tiempo y la distancia. Sin duda alguna, la revisión del
pasado se hace necesaria para entender los problemas del presente.
Uno de ellos, sacado siempre a relucir por todos los involucrados en
el conflicto universitario, es el de la autonomía. Cómo se conquistó,
qué significó en su momento, cómo se organizó, cómo se ejerció.
En momentos como los
actuales donde
cabe
preguntarse dónde apli
-
ca la autonomía y donde no, Enrique Villarreal contribuye a escla
-
recer tan debatido punto a través de la óptica histórica, donde ana
-
liza en
"La
autonomía claustral: el caso de la Universidad Nacional
Presentación
de México
(1933-1944)" el significado de la autonomía, sus alcances,
metas y logros, así como algunos de los problemas inherentes a ella
como el de su relación, rara vez amistosa, con el aparato estatal de
gobierno.
Amén de la autonomía, el otro gran tema de debate en el actual
conflicto es la reforma universitaria. Los problemas, tanto adminis
-
trativos como académicos, de la universidad más grande del país son
de tal envergadura que sería ridículo negar la necesidad de reformas
al interior de ella. Como todo instituto social, la
UNAM
necesita de pe
-
riódicas auscultaciones que
devengan en una renovación y actuali
-
zación de sus estatutos. Nadie niega la utilidad de una reforma. De
hecho, así se ha hecho
-o
intentado hacer
-
en el pasado (curio
-
samente, buena parte de los graves conflictos que la universidad ha
enfrentado a lo largo de las últimas dos décadas se han expresado
a partir, justamente, de las tentativas de reforma académica lleva
-
das a cabo por la propia universidad). El problema es cómo y para
quiénes se hace. Continuando con la panorámica histórica, Raúl
Tre-
jo analiza estas cuestiones con referencia al célebre congreso de
1990,
mismo que adelantaría ciertos problemas que, irresolubles entonces,
volverían a explotar nueve años más tarde. En su artículo,
"
La
acci
-
dentada ruta hacia el congreso universitario de
1990", se analizan al
-
gunos de estos
"
viejos
-
nuevos
"
problemas (el acceso a la educación,
la educación gratuita, la democratización de la universidad, etcétera)
y se hace un balance del histórico congreso de entonces.
En
"
El movimiento estudiantil: actualidad y retrospectiva
"
,
se
abor
-
da al actor toral del conflicto: el estudiante, o más bien, el movi
-
miento estudiantil. Utilizando también la herramienta del análisis
históricd, José Luis Hoyo llama la atención sobre la naturaleza de
este tipo de movilización social y sus relaciones con una sociedad
vapuleada por la crisis, un Estado debilitado y proyectos de edu
-
cación insuficientes para satisfacer la creciente demanda de una ge
-
neración hija
"
de la carencia, la frustración y el desengaño
"
.
Todo conflicto universitario genera forzosamente su referente his
-
tórico natural: 1968. Los medios de comunicación, la opinión públi
-
ca y
"arias voces de la academia han comparado al
C
G
H
de ahora con
el
C
N
H
de entonces. Los propios paristas se ven a sí mismos como
herederos directos de la dirigencia estudiantil sesentaiochera. Si bien
existen entre ambos movimientos similitudes, se abren, sin
embar-
go, entre ellos, grandes abismos que no pueden ser, a pesar de los
esfuerzos discursivos e iconográficos del movimiento actual, salva-
dos.
A
demostrar este hecho se aboca el trabajo de Gilda Waldman,
"Los movimientos estudiantiles de 1968 y 1999: contextos históricos
y reflexiones críticas
"
, en el que se comparan las circunstancias so-
ciales, políticas y económicas de finales de los sesenta con la de fina
-
les de los noventa para dilucidar, entre otras cosas, el sentido de la
utopía que alimentaba al movimiento estudiantil en la época del
díazordacismo con la falta de utopía del movimiento estudiantil en
el zedillismo.
La crisis universitaria no se agota en el actual movimiento y sus
discutidas demandas de reivindicación socioeconómica
-
académica.
La Universidad Nacional viene arrastrando desde hace tiempo pro-
blemáticas inherentes a su monstruoso tamaño: reducción de la ma-
trícula año con año, merma en la calidad académica, baja eficiencia
terminal, la no siempre actualización y superación de buena parte
del personal docente, entre otros factores. Las recurrentes crisis eco
-
nómicas que han azotado en los últimos treinta años al país, han pro
-
vocado, además, que el ámbito universitario ya no sea aquel trampo
-
lín de promoción social de antaño. El modelo de educación superior
pública, frente a las circunstancias actuales, se haya, al parecer, ago
-
tado; ello ha sido capitalizado por las universidades privadas que em
-
piezan a heredar aquella función por la que la
UNAM
se distinguió en
el pasado: la formación de cuadros dirigentes, en la política y la eco-
nomía principalmente. Heriberta Castaños indaga los porqués de tal
situación en "La crisis de la
U
N
A
M
"
,
trabajo que urge, en su conclu
-
sión, a una seria reforma académica que permita de nuevo vincular
a la universidad con la sociedad, ámbito del cual procede y al cual
se debe.
Si en el presente conflicto han transitado, como sujetos protagónicos
del mismo, la autonomía universitaria, la reforma
académico-guber-
nativa de la
UNAM
y
la gratuidad de la enseñanza pública superior,
entre otros factores, el de la injerencia de los organismos económi-
cos mundiales
-
como el Fondo Monetario Internacional
-
en el sis-
tema educativo nacional ha sido, asimismo, reiterativo en el lenguaje
discursivo del movimiento estudiantil. El impacto que el
neolibera-
lismo económico ha tenido en el estallido de esta crisis así como los
posibles escenarios de su desarrollo y conclusión, son examinados
Presentación
en el trabajo
"UNAM,
escenarios sincréticos de un conflicto", de
Gui-
llermina Baena.
fntimamente ligado al espectro económico, gira alrededor del
conflicto el tema que, aparentemente, lo provocó: la gratuidad de
los estudios universitarios. El tema no es nuevo, está en el centro
mismo de la historia de la universidad y atañe, desde luego, a los
marcos jurídicos constitucionales. Ríos de tinta han corrido al res
-
pecto, unos en pro, otros en contra. Dentro de este primer grupo se
ubica el trabajo "La
UNAM,
S
U
gratuidad y su autonomía (elementos
para un debate)
"
de Octavio Rodríguez quien rebate los argumen
-
tos de aquellos que defienden el sistema de cuotas en las universi
-
dades públicas en general y en la
UNAM
en particular.
Por su complejidad, sus repercusiones, los actores
involucrados y las
derivaciones del conflicto, éste ha sido responsable de muchos de
los principales encabezados en los medios de comunicación. No
sólo eso, la manera de presentarlos y, no en pocas ocasiones, de ma-
nipularlos ha
devenido en una mayor violencia verbal y en una
menor comprensión de las causas y los actores de esta, ya calificada,
"
huelga del fin del mundo". La ética de la información y el profe-
sionalismo del comunicador se han visto seriamente criticados al
igual que la obstrucción al derecho a la información por parte del
estudiantado en paro. Georgina Paulina Pérez nos ofrece un análisis
al respecto en su artículo "El
conflicto universitario
1339-2000
a la luz
del discurso escrito
"
, en el que critica las principales líneas inter-
pretativas que los medios escritos han sostenido de frente al con-
flicto, líneas que se han regodeado más en el sensacionalismo y la
distorsión que en la objetividad y la compresión. Sin duda alguna,
la relación mass media
-
conflicto estudiantil habrá de conocer to-
davía profundos estudios.
Para finalizar, recogemos en este número tres reseñas que sirven
de marco final a nuestra temática: "Trascender la globalidad
"
de Ale
-
jandra Sabido (sobre
Crítica de la globalidad. Dominación y libe
-
ración de nuestro tiempo,
de Víctor Flores
diea y Abelardo Mariña);
"Un mundo completo: la universidad de fin de siglo" de Saúl Velasco
(sobre
Universidad contemporánea. Políticaygobierno
de Hugo Ca-
sanova y Roberto Rodríguez) y, por último, Úrsula Zurita reseña el
libro de Hortensia Moreno y Carlos Amador,
UNAM:
la huelga del fin
del mundo.
Vocespara un diálogo aplazado.
Entmistasy
document~s.
El conflicto aún no termina.
La
reconstrucción después de la ba
-
talla es siempre casi tan ardua como la batalla misma. Habrá que en
-
frentar a la una como a la otra con inteligencia en el diálogo, hones
-
tidad en el trato, firmeza en la acción y rectitud en la propuesta.
Cerremos esta edición rescatando de nuestra memoria histórica
aquellas palabras que dijera Justo Sierra, el maestro de América, con
respecto a la fundación de nuestra Universidad Nacional, palabras
vigentes entonces como ahora:
Los fundadores de la Universidad de antaño decían:
"
la verdad
está definida: enseñadla
"
; nosotros decimos a los universitarios
de hoy:
"
la verdad se va definiendo, buscadla
"
. Aquellos decían
"
sois un grupo selecto encargado de imponer un ideal religioso
y político resumido en estas palabras: Dios y el Rey
"
. Nosotros
decimos:
"
sois un grupo de perpetua selección dentro de la
substancia popular, y tenéis encomendada la realización de un
ideal político y social que
se
resume así: democracia y libertad
"
.
logo_pie_uaemex.mx