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Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal
Trascender
la
contemporánea, con una mayor
concentración del ingreso,
globalidad
una mayor polarización social, un
incremento de desempleo a escala
planetaria o, en su defecto,
Víctor Flores Olea, Abelardo
Mariña Flores,
Cdtica de
la
globalidad. Dominación
y
liberación en nuestro tiempo,
México, Fondo de Cultura
Económica, 1999, 598 pp.
Olga
Alejandra
Sabido
Ramos
rítica de
la
globalidad.
Dominación
y
liberación
en
C
nuestro tiempo,
de Víctor Flores
Olea y Abelardo Mariña Flores,
forma parte de uno de los análisis
más completos y rigurosos
realizado por investigadores
mexicanos respecto al proceso
de globalización. Resulta
fundamental la consulta de esta
obra a todo aquel que pretenda
comprenetrarse en el estudio de
"
la contemporánea globalización
en manos del capital
"
, y a quien
esté interesado en conocer una
propuesta para superarla. Una de
las tareas básicas en este estudio
es la desmitificación de diversos
aspectos de la globalización en
nuestros tiempos, mismos que
los autores irán develando en
cada estación, con datos,
estadísticas
y
fundamentalmente
argumentos críticos, además de
un profundo conocimiento
de cada tema.
El siglo
XXI
inicia con el lastre
de la globalización capitalista
empleo con condiciones precarias
de trabajo para los segmentos
más desprotegidos de la clase
trabajadora: mujeres y niños; un
aumento en el tráfico ilícito de
armas y drogas; una
"
globalidad
militar
"
con recursos
cibeméticos y una capacidad
ilimitada de destrucción; una
total deshumanización
y
"
banalización de la vida en el
consumo de masas
"
,
y
con
la
destrucción*nunca antes
conocida de la naturaleza;
ciertamente,
"
como un verdadero
prolegómeno al caos y a la
de~olación."~
Así
entoces,
Crítica
de
la
globalidad
constituye un ejercicio
de la razón, mismo que se
inscribe en la tradición filosófica
kantiana, donde
crítica
como
categoría conceptual alude a la
compmión
y el
entendimiento
de las cosas. Es preciso tener en
cuenta el sentido de esta
categoría pues de ahí se
desprende la propuesta de los
autores:
trascender
la
globalidad, dado que la realidad
demanda un cambio profundo o
viraje del curso de este proceso
actual.
'
Víctor Flores
Olea,
Abelardo
hhiña
Flores,
Critica
&
la
globalidad.
Dominacián
y
libemcián
en
nrrestm
tiempo,
México, Fondo
de
Cultura
Económica,
1999,
p.
187.
La
cara bifronte de la
globalización supone un proceso
en donde existe la
intercomunicación entre
economías, sociedades y culturas,
donde interviene no
s610 el
Estado como garante del tráfico
de mercancías, sino también las
tecnologías en comunicación e
informática. Por otra parte, el
término
globalización
designa la
mundialización
como tendencia
del capital a constituirse en
sistema mundo (característica
inherente al capital desde sus
orígenes), como proceso de
apansión
-
integración
que al
paso va desgarrando tejidos
sociales y constituyendo otros
bajo la égida del dominio y la
explotación en todos los niveles:
económicos, sociales,. geográficos,
culturales, ideológicos y políticos.
Cuando se habla de la
globalización no es difícil
encontrarnos con metáforas
2
que
pretenden comunicamos las
transformaciones civilizatorias que
este proceso trae consigo. Una
de las metáforas subvacentes en
el libro cumple con el papel de
ésta: vivificar una imagen en la
medida en que se acepta que
prescindimos de la palabra para
poder manifestamos:
Satumo
devorando a sus hijos
de Goya.
Dicen Víctor Flores Olea y
Abelardo Mariña Flores:
".
.
.el
mercado y la avidez del
capitalismo
se
tragaron el lado
Vease
Octavio
Ianni,
TmrúrF de
la
glohlizaci6n,
4a. edición,
Mexico, Siglo
XXI,
trad. Isabel Vericat,
1999.
luminoso de
su promesa
libertaria
y con ello devoraron a sus
propios hijos
n
.'
Los autores emprenden el
primer paso con una crítica a la
razón moderna, aquella razón
cuya aventura tendría un camino
directo al
progreso.
Razón que
finalmente se convirtió en
instrumento del capital, como
medio de dominio de la
naturaleza y de los hombres;
convertida en
"
voluntad de
poder
n
y en práctica de poder.
Empero, la razón tampoco
resulta irrescatable del capital o
circunscrita exclusivamente a la
lógica de éste. Existe, pues, el
"
correlato de las vertientes
creativas y liberadoras que
también supone la modernidad
"
,
justamente la
razón crítica,
aquella que como dijeron sus
fundadores frankfurtianos
"
revela lo oculto
"
; razón crítica
que utilizan Flores y Mariña
paradecir que en este proceso
de
reestmcturación capitalista
se reflejan como en un
espejo
"
la concentración extrema
de la riqueza
"
; y, por el otro,
la
"
pavorosa ampliación de la
pobreza
"
. En este sentido,
la historia de la
razón moderna:
".
.
.
jno es también la historia de
las luchas individuales y sociales
para racionalizar el mundo y las
relaciones entre los hombres, y
por una más genuina y profunda
dem~cracia?"~
Víctor Flores Olea, Abelardo Mariña
Flores,
Critica
de
dela
glohlidad, op. cit.,
p.
15.
'
Ibid.,
p.
377.
Reseñas
Los
autores se lanzan a un
recorrido por los caminos
sinuosos o retorcidos de la
razón moderna. En
estas
"
aventuras
"
de la razón
moderna,
también se resalta una
imbricación de razón
-
capital,
planteamiento que se debe en
gran medida al rescate de una
idea lukácsiana:
.
.
.que
'la evolución del
capitalismo y de sus
instituciones han implicado
una distorsión fundamental
de la original idea moderna de
razón, de la sustancia ética
y subversiva profunda
de la revolución de la
Il~stración."~
Se argumenta la posibilidad de
encontrar tres dimensiones de la
razón moderna. Primera, aquella
que marca una ruptura con el
pasado, el advenimiento del
sujeto moderno como
ser
con
voluntad arrancado de la matriz
religiosa. Segunda, la idea
de razón como justificación de
conquista, poder y dominación.
Y
finalmente, una tercera
dimensión: la razón que busca la
emancipación, la liberación del
sujeto
y
la sociedad. De ahí
el itinerario desde el
etgo cogito
de Descartes, pasando por la
propuesta dusseliana que rescata
el pensamiento humanista de
Bartolomé de las Casas (entre
otros) por su ejercicio crítico al
ego
conquim
e~ropeo,~
hasta
Ibid.,
p.
74.
Véase Enrique Dussel,
Ética
de
la
liberación en la edad de
la
globalixación
y
abordar
"
la abdicación de la
razón
"
por la comente
posmoderna y las debilidades de
esta propuesta, para finalizar con
la recuperación de las tradiciones
críticas.
El advenimiento crítico de
Marx a un mundo político
cuasicelestial, donde 'impera' la
'igualdad' como en el cristianismo
y la desigualdad en la Tierra. Su
afirmación de una sociedad
donde se mantiene el dominio de
unos sobre otros y el despojo a
los sujetos de su capacidad
creadora en el trabajo, es decir,
de su voluntad.
La
herencia
marxiana y complementación en
la teoría crítica de Horkheimer y
Adorno, y su diagnóstico del
fracaso del
proyecto ilustrado en
su tarea de liberar al sujeto de las
cadenas que antes lo ataban,
la razón convertida en mito
reificante a la que finalmente los
hombres han sido sometidos:
la razón instrumental; Marcuse y
su visión de un hombre que
adopta formas 'placenteras' de
dominación, o bien, una actitud
de servidumbre voluntaria;
Hannah Arendt y el uso de una
"
razón técnica
"
en las mayores
la
exclusión,
México,
Tmtta-UNAM-UAM-1,
la. edición, 1998; también Enrique Dussel,
El
encubrimiento del
indio:1492.
Hacia
el
origen del mito
de
la
modernidad,
México.
Cambio
m,
1994.
Y
es que los autores de
Cntica
de
la
globalidad
jamás desatienden
el
caácter
eurocéntrico de la
modernidad
y la razón moderna:
"
El
mundo conocido
se expande, pero la visión del mismo se
encoge;
se
hace
eurocen,$sta y excluyente,
(el resto del globo es
"
bárbaro
"
).
"
En
Víctor Flores Olea,
Abelardo
Marina,
Cntica
de
hglobalfdad, op. cit.,
p. 109.
atrocidades cometidas por los
totalitarismos del siglo
xx;
hasta
Foucault, para quien la razón
moderna invade de manera
"
disciplinaria
"
todos las esferas
del sujeto: lo público, lo privado
y
lo íntimo.
En síntesis, el pensamiento ha
de permanecer atento a esta
sociedad industrial
contemporánea
y
su modalidad
como
socCedad
de
comunicación,
pues su tendencia totalitaria
resulta más sublime en la medida
en que se interioriza
y
se acepta
'libremente' un sistema de
dominio. Así, es necesario rescatar
a la razón liberadora:
.
.
.iin
principio de razón al
que no pueden
ni
deben
renunciar los pueblos, los
países como el nuestro, ya
que en esa razón, que
también es principio de
comunicación democrática,
podemos encontrar salidas
y
soluciones, sin desconocer
sus trampas
y
traiciones.'
Un logro irrebatible de la
razón, de una
"
importancia
civilizatoria
"
-dicen los
autore*
2s
la del Estado moderno de
derecho,
y
aquí encontramos la
piedra angular de la propuesta
a
la
liberación
en
nuestros
tiemp
en esta obra.
La
recuperación de
la participación política dentro
del Estado
y
la legalidad de éste,
para llevar a cabo la
praxis
'
Víaor Flores Olea,
Abelardo
Marilia
Flores,
Cnrica
de
h
globalidad,
op.
cit.,
p.
106.
emancipadora. Así, la corriente
filodfica del liberalismo nos
brinda los elementos para afirmar
la participación política
democrática, principio que
encontramos en la
voluntad
general
rousseauniana; así como
también el reconocimiento de la
dignidad
del sujeto plasmado
en derechos
y
garantías de una
legislación, principio de la
kgalidad
kantiana.
Este rasgo de la propuesta hace
hincapié en el Estado de derecho
como
"
potencialidad vigente
"
para
la participación ciudadana (en
tanto
voluntad actuante
y
no
pasiva; tal sería el caso de la
'participación' en los 'consensos',
que pretenden presentafse como
uno de los aspectos más
demochticos de la sociedad
actual) como una verdadera
participación en la formación
del poder
p~lítico,~
partic~pación
continua
y
autogesriva,
con
la recuperación de las
responsabilidades respecto a lo
público,
y
retomando los valores
de
solidaridad
y
acción
comunitaria
socavados por los
valores del mercado:
principalmente el de
competir.
Se
trata
de la propuesta de una
democracia radical.
Sin embargo, la propuesta
política contemporánea del
"
neoliberalismo
"
resulta ser lo
menos parecido al liberalismo
planteado por Locke, Rousseau
o
Kant, antes bien
-seAalan
los
N
O
se
trata de
retroceder a la barbarie
de los totalitarismo tanto de la izquierda
como
de la derecha.
Reseñas
autore*
se trata de una de las
mayores simplificaciones que
éste haya podido tener.
La
libertad
como principio regulativo
de la propuesta original del
liberalismo se limita a la libertad
del capital (sobre todo capital
financiero que con la ayuda de
las tecnologías avanzadas en
informática tiene mayor
movilidad), de las mercancías
9
pero no de los sujetos, si tenemos
en cuenta los racismos que han
exacerbado las comentes
migratorias tanto en Europa (de
este a oeste) como en América
(de sur a norte). Es una libertad
limitada y negada tanto a la
expresión política como
a la del pensamiento.
Así,
la no intervención del
Estado en la economía, es otra
de las
falacias de la ideología
neoliberal, no
sólo porque el
Estado actúa en favor de los
grupos económicos más fuertes,
y así
-parafraseando
a los
autores
-
la
mano
invisible
de
Adam
Smith ya no lo es tanto,
sino también porque el Estado no
disminuye su capacidad represiva,
dado que una
"
sociedad política
organizada
"
resulta un mal
Nótese el carácter proteccionista de
los Estados
centrales respecto a sus
intereses nacionales.
Vid. Ibid.,
p.
149.
De esta manera:
'En
una econom
í
a de
fuerte concentración
y
competencia los
Estados nacionales movilizan todas sus
energías para asegurar su propia
expansión.
"
Ibid.,
p.
127.
Sobre
el tema de
"
Estados nacionales de competencia,
"
Cf.
Joachim
Hirsch,
Globalízación, capital
y
Estado,
México,
UN-Xochirnilco, trad.
Gabnela
Contreras, Sandra
Kuntz
y
Ulrich
Schmiedal,
1%.
necesario que tiene que reducirse
al mínimo.
Esto no quiere decir que en el
ámbito de la globalización los
procesos de decisión política en
los Estados no
se
havan visto
afectados, sobre todo en lo que
respecta a las decisiones en
materia de economía política
internacional donde no para la
llovizna de
"
recomendaciones
"
sobre ajustes a cuestiones internas
como en materia de seguridad
social (abandono del sector
público), hecho que constituye
una negación de la soberanía.
Pero,
¿de qué Estados se está
hablando
o
bajo la hegemonía de
quién o quiénes se encuentran?
Un dato estadístico tomado del
PNUD
(Programa de Naciones
Unidas para el Desarrollo) en
1997
lo revela todo:
"
Entre
1960
y
1990
el ingreso mundial de los
países más ricos se elevó de
70
a
83
por ciento, en tanto que el de
los países más pobres disminuyó
de
2.3
a
1.4
por
ciento."'O
Así,
queda claro a qué se
refieren los autores con el
secuestro de la globalidad,
pues se trata de:
Una globalización
primordialmente en manos
de los consorcios y del
capital financiero; tratándose
hoy de una globalización
profundamente
distorsionada, no universal,
excluyente y parcial, que en
'O
Víctor Flores Olea,
Abelardo
Marifía
Flores,
Critica
de
la
globalídad,
cp.
cit.,
p.
146.
realidad es la nueva forma
de sometimiento de los
países más débiles respecto
a los
mas
fuertes.
"
De esta manera el Estado
liberal entra en crisis de
legitimidad, no sólo por el
total abandono de las
responsabilidades sociales para
la satisfacción de las necesidades
más urgentes, consecuencia
de servir como
"
correa de
transmisión
"
a los intereses
del capital. Sino también
paralelamente y
contradictoriamente (respecto al
proceso de globalización) por
el advenimiento de una sociedad
compleja y de una resistencia
compleja. Es decir, si por una
parte el proyecto de globalización
supone la homogeneización del
todo, por otra, surge una
"
dialéctica extraordinariamente
interesante
"
entre las fuerzas de
esta pretendida uniformidad y la
resistencia por reivindicaciones
locales, regionales, nacionales,
inclusive religiosas; las luchas
políticas, culturales, étnicas. Dos
ejemplos latinoamericanos son las
rebeliones de los dos eneros:
1994
el Ejército Zapatista de
Liberación Nacional en México; y
2000
los pueblos indios de
Ecuador; que independientemente
de sus distintos desenlaces han
dado una sacudida global a todos
los poderes financieros. Otro mito
más se viene abajo:
"La
aldea
local se ha rebelado en contra de
la aldea global y a veces se ha
"
Ibid.,
pp.
175
-
176.
sobrepuesto a ella, negándola
r~tundamente."'~
Ahora bien, si la tendencia del
capital es inherente a éste
desde sus orígenes
¿qué es lo
relativamente nuevo en el actual
proceso de globalización?, cito
in
extemo:
Esta profunda fase de la
mundialización capitalista
3ue
tiende a imponer
la lógica de ganancia y de
acumulación en todos los
ámbitos, sectores, regiones y
grupos
sociales- ha tenido
como base material el
desarrollo de las nuevas
tecnologías de la electrónica,
la informática, la computación
y las comunicaciones, que
no sólo permiten el flujo
instantáneo de los capitales
financieros sino que ha
hecho posible la expansión
mundial de los medios masivos
de comunicación, la
universalización de los flujos
de información, incluyendo
la publicidad, la propaganda
y, por consiguiente, la
difusión intensiva y
extensiva de los valores
y las formas
"
idealizadas
"
(ideologizadas) de vida de
las sociedades capitalistas y
del consumo de
masas".l3
Estos consorcios nacionales y
transnacionales tienen su
"
patria
"
-
dijeran Flores y
Mariña-
en
los Estados más fuertes; la
l2
Ibid.,
p.
173.
Ibid.,
p.
244.
Reseñas
consecuencia en esta
intemacionalización del capital
es la de una
globalización
y
regionalización
de
la
economía
mundial.
Así,
desde la década de
los setenta se consolidan tres
núcleos regionales
"
económicos
diferenciados
y,
en diversos
aspectos, confrontados entre sí
"
,
la llamada
tríada
constituida
por la Unión Europea, Estados
Unidos y Japón.
Sin embargo, las áreas de
influencia alrededor de cada
polo mantienen una relación de
dependencia
(categoría que
entonces no resulta caduca para
la interpretación de la actual
reestructuración del capital) con
el centro. Si tenemos en cuenta
tanto el
liderazgo de Estados
Unidos como su capacidad de
impulsar estrategias globales, al
mismo tiempo que su función de
líder económico regional entre
México y Canadá, el
TLC
resulta
contundente como mecanismo
para fortalecer la capacidad
negociadora de
E.
U. frente a
otros bloques regionales como
el
e~ropeo.'~
Los autores nunca niegan que
la base del sistema es la relación
capital
-
trabajo,
o
bien
"
trabajo
muerto
"
sobre
"
trabajo vivo
"
; sin
embargo, dada la advertencia de
la complejidad en la sociedad y
su articulación actual, es preciso
abrir
nuestras categorías analíticas
y no reducir esta relación
civilizatoria capital
-
trabajo a
burgueses
-
proletariados. De este
modo, rescatando una
l4
Ibid.,
p.
258.
interpretación del filósofo
latinoamericano Enrique Dussel
respecto a la obra completa de
Marx, el
trabajo
como trabajo
vivo, como proceso creativo
(como
positividad
dice Dussel),
como principio
político
y
ético,
en
cuanto a la capacidad de
transformar
el
entomo del sujeto
y dialécticamente a
mismo,
constituye el principio de
liberación.
Por lo anterior, la negación del
capital no está representada
exclusivamente por el trabajador
productivo asalariado, sino por
trabajadores de todo tipo,
"
todos
aquellos integrantes de la
sociedad que viven cualquier
forma de actividad creadora
"
: es
decir, profesionistas, técnicos,
comunicadores, intelectuales y
todos aquellos que al integrarse
de alguna u otra forma al
mercado y subordinar al capital su
capacidad
creativa son negados
en su esencia, en su
voluntad.
Todas estas contradicciones
de la globalización se reflejan del
mismo modo en la cultura.
Y
aquí
los autores se adentran en el
análisis de las industrias culturales
como aquellas que
ubican
y
dirigen
a través de la publicidad
(medio que se ha convertido en
una de las estrategias centrales
para la competencia en el
mercado a nivel mundial) a los
"
potenciales consumidores
"
organizados y diferenciados según
sus inclinaciones.
Así,
el
acercamiento voluntario por
el placer de degustar lo que nos
cautiva
per
se,
se desvanece por el
control de los aparatos de venta y
publicidad. Además de una previa
fabricación de modos
y
estilos de
vida (formas de vestir, ritmos,
melodías, formas de amar,
etc.).
Todo resulta una
operación
mercantil
que atrofia la
imaginación, anula la creatividad
y desvanece la espontaneidad de
los sujetos.
Sin duda, una de las
modificaciones en la
"
cultura de
masas
"
se
debe al impacto de la
revolución tecnológica aplicada
a los medios de comunicación,
la creación del
ciberespacio
como
medio para entablar conexiones
entre los sujetos.
La
mass media,
la preeminencia de la imagen o
bien
el
desplazamiento del
homo
sapiempor el homo
uih
a decir
de Sartori. Las nociones
tiempo-
espacio se transforman con la
vertiginosa facilidad del
"
contacto
"
. Sin embargo,
el
homo
videns
crea la ilusión de un
auténtico acercamiento a la
realidad, atrofiando también su
capacidad de entender, de
participación política crítica,
en la
medida en que el
mundus
intelligibilis
(de abstracciones,
conceptos
y
concepciones
mentales) se obnubila al regresar
al simple acto de
ver.15
Empero, frente a esta tendencia
de
homogeneización
real,
articulada en un enjambre
entrelazado de información y
comunicación que tiende a la
creación de
un solo mundo,
Cfr.
Giovani
Sarton.
Horno
ufdms.
La
sociedad
teledirigida,
México,
Taums,
trad.
Ana
Díaz
Soler, 3a.
reimp.,
1998.
tambien responden movimientos
"
antisistémicos
"
que buscan
nuevos caminos de libertad,
de
voluntad de elegir. Finalmente, la
exigencia de la democracia en
México, encabezada con la
rebelión
zapatista en
Chiapas,
movimiento que ha demostrado
que al afirmar los derechos
singulares se afirman también los
derechos universales. Que lo local
reconcilia lo global. Que frente al
proceso globalizador del capital
se levanta la afirmación de lo
particular, alcanzando una
solidaridad a nivel planetario.
El motor que exige la
transformación y la apropiación
de la globalidad es la condición de
los
~cluidos.
La
lucha política ya
no es en el sentido tradicional
de burgués
y
proletariado, sino de
una sociedad entera que ha sido
expulsada de las condiciones de
vida elementales (dignidad,
alimentación, salud, educación,
libre desarrollo de la
personalidad, participación
política en condiciones de
simetría). No sólo el trabajador
o el indigente, sino la mujer,
la infancia, la tercera edad, las
minorías
&.nicas, culturales; se
han sublevado al capital en
su
restmcturación contemporánea.
El principio del liberación se
sostiene entonces en el
reconocimiento y el respeto del
otro;
así como en la negación
de un sistema que, por sí mismo,
"
evidencia la miseria y la
indigencia como argumentos
demoledores del
statu quo
"
.
De estas y otras
contradicciones nos hablan
Reseñas
los autores de
Crítica
de
la
globalidad,
vislumbrando así
la posibilidad de trascender el
proceso de esta
"
fábrica
eficientísima de pobres
"
y de
sujetos
deshumanizados que
produce la economía globalizada.
De la crítica al proceso de
reestructuración del capital
se
desprende que éste produce
su propio germen de destrucción:
la resistencia igualmente
globalizada. El caso de
Seattle
-dijera Guillermo
Almeyra-
ce
n'est'qu'un
debut.16
No es
más que el comienzo.
'6
La
Jornada,
5
de diciembre de
1999,
ario
16,
número
5480.
logo_pie_uaemex.mx