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Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal
Los
spoa
factor, esencial del
marketing
político
Resumen
'EI
objetivo del presente trabajo es demostrar que en las elecciones presidenciales de julio de
2000,
la forma de hacer política en México se modificó al introducir en las campanas electora
-
les
el marketing político y nuevas estrategias de comunicación, en especial los
spots
televi-
sivos.
Abstract
The
objective of this work is to demonstrate that in the presidential
eleaions, on July
2000,
the way to
make politics in Mexico was modified by introducing to the electoral
campa-
igns the political marketing and new communication strategies, specially the television
spots.
Introducción
E
n México, las concentraciones masivas ya no son parte primor
dial de la campaña electoral, hoy son consideradas como una
estrategia más del
marketing.
En este contexto, se le da prioridad a
los medios de comunicación, fenómeno que nos resulta por demás
interesante analizar.
La
necesidad de que los partidos políticos utilicen el
marketing
po
lítico es más frecuente y un elemento esencial de éste son los
spots
políticos. En ellos, el candidato tiene la oportunidad de acercarse al
electorado y en tan sólo
30
segundos exponerle sus propuestas e
inducirlo al voto. Este proceso, al menos en nuestro país, resulta muy
costoso, pues el tiempo que compran los candidatos a televisoras y
radiodifusoras para la difusión de sus mensajes es millonario.
Desarrollo
Durante los comicios del pasado
2
de julio fuimos testigos de la
puesta en práctica del
marketing
político que las tres principales
fuerzas políticas del
país (
PAN
,
PRD
y
PRI)
emplearon, inundando la
televisión con sus anuncios.
Prueba de esto, es la campaña realizada por Vicente Fox, quien
comenzó su precampaña en los medios de comunicación a media-
dos de junio de 1999. Desde esa fecha y hasta el 2 de agosto se pro
-
yectaron alrededor de 60
spots televisivos de 80 que fueron ideados,
según informaron Pedro Cerisola y Francisco Ortiz, Coordinador
General y Director de Mercadotecnia de la campaña de Fox, respec
-
tivamente, durante el foro "Estrategias de comunicación de las cam-
pañas electorales", organizado por la Asociación Mexicana de Agen-
'
cias Profesionales de Relaciones Públicas (Reforma,
2000~).
En tanto, su más cercano contrincante, el candidato del Partido
Revolucionario Institucional
(PRI), Francisco Labastida, proyectó sólo
43
spots
de principios de agosto de
1999
-
cuando inició su
precam-
paña
-
hasta finales de junio de 2000 (véase gráfica
1).
Sobre el candidato del Partido de la Revolución Democrática
(PRD),
Cuauhtémoc Cárdenas, no existe una cifra exacta de cuántos
spots se proyectaron de enero a junio de 2000. No obstante, López
Obrador, candidato al gobierno de la Ciudad de México por el mis
-
mo partido, recibió los beneficios de la publicidad efectuada por la
jefa de gobierno, Rosario Robles.
Lo cierto es que el único equipo que le dio la importancia nece
-
saria y preparación adecuada a su estrategia de comunicación fue
el de Vicente Fox. Produjo más de 60 spots, en los que el presiden
-
te electo apareció no sólo resumiendo rasgos de su carácter o sus
puntos de vista, sino también, de modo insistente, subrayando los
defectos de sus antagonistas (Reforma,
2000~).
Es por eso que uno de los objetivos del presente trabajo es de-
mostrar que la forma de hacer política en México ha cambiado. Cada
vez es más frecuente que los partidos políticos contraten los servi-
cios de una agencia de publicidad para la realización de sus cam-
pañas electorales.
Para explicarnos este fenómeno, encontramos autores contempo
-
ráneos como Manuel Castells y Pierre Bourdieu, quienes afirman que
en la era de la información y la globalización, la moda es hacer mer
-
cadotecnia política, y los políticos en México no se iban a quedar atrás.
Hoy en día, las campañas electorales se hacen en los medios ma
-
sivos de comunicación. En
La
Era
de
la información, Manuel
Cas-
Cuestiones contemporáneas
Gráfica
1
Total
de
spots
43
60
Fox
VI/99-VIII/OO
Labastida
VIII/99-VI/OO
En esta primera gráfica se observa la diferencia que existe entre el
P
A
N
y
el
PRI
con respec
-
to a
los
spots
que se transmitieron durante sus respectivas precampañas
y
campanas. El
PAN
produjo
60,
mientras que el
PRI
sólo
43,
es decir, que existe una diferencia de
17.
Pese a que
el tricolor contrató más tiempo en televisión, sus mensajes
proselitistas eran los mismos
y
no
hubo tanta variedad como con los del
P
A
N
.
Fuetzte:
Comités de Campana del
PRI
y
PAN.
tells señala que
"
los medios se han convertido en el espacio privile
-
giado de la política. No es que toda la política pueda reducirse a
imágenes, sonidos o manipulación simbólica, pero, sin ellos, no hay
posibilidad de obtener o ejercer el poder
"
(Castells, 1999:
350-363).
Teniendo esto en mente, el gasto en spots televisivos, radiofónicos
e inserciones en prensa es millonario
y
los publicistas no se dan
abasto para fabricar nuevas estrategias.
Ejemplo de esto son los comicios del pasado
2
de julio. En
él, las
tres principales fuerzas políticas del país gastaron entre 70 y 80%
en medios de comunicación, principalmente en los electrónicos. Por
ejemplo, Vicente Fox gastó 319 millones de pesos sólo en medios
de comunicación, cifra que representa poco más de 70% de los gas
-
tos totales del equipo de Alianza por el Cambio
(Refomza,
2000d).
De
ricuerdo con el reporte que entregó su equipo de campaña al
Instituto Federal Electoral
(IFE),
el gasto total fue de 439 millones de
pesos, cifra que incluye los 319 millones a medios, además de sala
-
rios, logística y administración, entre otros rubros.
El gasto total de Fox Quesada quedó en casi 50 millones de pesos
por debajo del tope establecido por las autoridades electorales para
campañas presidenciales del pasado proceso electoral, que era de
491
.8 millones.
Este tope, así como el reporte entregado por el equipo foxista, se
refiere solamente a los últimos seis meses previos al proceso, perio
-
do en el que oficialmente se realizaron las campañas. Antes de esto,
el
I
FE
10
considera un periodo de precampanas y, por lo tanto, no
se pide control sobre los recursos manejados.'
Con lo que costó transmitir en horario triple
A
de Televisa cada
promocional de 20 segundos en el que Labastida prometía enseñar
inglés y computación a todos
10s niños de México, se pudieron haber
comprado en ese entonces al menos 20
cofnputadora~.~
De acuerdo con el segundo Catálogo de
tanya de medios impre
-
sos
y
electrónicas que el
I
FE
entregó a los partidos políticos, la difu
-
sión de un anuncio de 20 segundos en el canal 2 de Televisa, entre
las
22:OO y las
22:30 horas, costaba 260 mil 400 pesos. Cada segundo
de transmisión en ese canal cuesta 13 mil 20 pesos, cifra con la que
se pudo haber adquirido una computadora personal en su precio
comercial, que fluctuaba entre los
9 mil y los 14 mil pesos en el mes
de marzo del 2000.
El costo por segundo de transmisión de este anuncio equivalía al
salario mensual promedio que podría ganar una secretaria que ma
-
neje computadoras
y
hable inglés. Esto según el cálculo efectuado
por el propio equipo del candidato presidencial del
PRI,
que argu
-
mentaba que con la capacitación que promovían, una secretaria po
-
dría ganar entre 8 mil y 15 mil pesos mensuales.
En
TV
Azteca, en el mismo horario, el anuncio de campaña de
La-
bastida se transmitió por 120 mil pesos, que equivalían a
6
mil pe
-
sos por segundo, mil 224 pesos por cada palabra contenida en el
mensaje (en total se pronunciaban 98 palabras en el anuncio re
-
ferido).
Con los 6 mil pesos que costaba cada segundo en el horario estelar
de
TV
Azteca, se pudieron haber pagado varios cursos básicos de
computación, cuyo precio en escuelas privadas fluctuaba en ese
entonces entre 950 y 4 mil 500 pesos, de acuerdo con la duración,
la escuela y la cantidad de programas que se ofertaban.
'
Cabe señalar que este mismo instituto inició en octubre de
2000
el análisis de los gastos
de todos los candidatos presidenciales que participaron en el proceso electoral, ya que cada
uno tiene tres meses de plazo para presentar sus informes.
Infosel financiero,
14
de marzo del
2000.
Cuestiones contemporáneas
El
P
R
I
contrataba semanalmente más de
4
mil segundos de tiempo
comercial, tan sólo en los canales
2
y 13, así como en las 19 esta
-
ciones de alcance nacional y local de mayor
rating.
De acuerdo con el monitoreo diario realizado por el Grupo Re
-
forma, en la semana del
3
al 9 de marzo el spot en cuestión se trans
-
mitió 193 veces, en un tiempo total de
4
mil 901 segundos de pu
-
blicidad. En esos días, el
P
R
I
contrató 59 anuncios en noticiarios en
el horario denominadoprime
-
time, con las tarifas más caras del mer
-
cado (véase gráfica
2).
Asimismo, se informó que el
P
R
I
destinó cuando menos
228
mi
-
llones de pesos en los últimos dos meses y medio de campaña para
impulsar la imagen de Francisco Labastida en medios electrónicos
(Barajas,
2000).
De acuerdo con su estrategia de campaña en medios, el
PRI
con
-
centró cerca de 70% de sus recursos en promocionales televisivos
y radiofónicos para la campaña de su candidato presidencial en los
últimos dos meses y medio de campaña.
Por otra parte, Guillermo
Ruiz de Teresa, coordinador de giras de
la campaña de Labastida, explicó al periódico Reforma que en ma
-
teria de medios eran primordiales las entrevistas a
radiodifusoras y te
-
Gráfica
2
Número
&
spots
en
junio
~~~
~~~~
.~~
~~~
~~~
~~~~
~~
.~~~~.
.~
2
-
8 de junio
~~~~.
~~~
9
-
11 de junio
Total
Labastida
Fox
Cárdenas
Candidato
Número de anuncios del 2 al
8
y
del
9 al 11 de junio.
En
esta gráfica se muestra que
Labas-
tida transmitió 469, Fox 382
y
Cárdenas 118, lo cual comprueba que el candidato del tricolor
tenía más tiempo en televisión.
Fuente:
Reforma,
10 de
junio
y
13 de junio de 2000.
levisoras locales,
y
que en la última parte de la contienda concen
-
trarían todos los recursos para los anuncios pagados. Recordemos
que el
PRI
recibió para gastos de campaña
326 705 109
pesos
y
su
tope para la campaña presidencial fue de
491 816 870
pesos.
En febrero, Labastida
Ochoa reconoció que los partidos de oposi
-
ción tenían más promocionales en medios electrónicos porque
la candidatura de Cuauhtémoc Cárdenas tenía más recursos por la
Alianza
3
y
Vicente Fox obtuvo el mismo financiamiento que
él.
En el
monlo total de financiamiento público, que engloba acti
-
vidades permanentes de los partidos
y
la asignación para gastos de
campaña, los recursos asignados al
PRI
aparecen también por deba
-
jo de los que recibió la Alianza por Cárdenas, apenas arriba de la can
-
tidad que obtuvo la coalición de Fox.
El
P
RI
obtuvo un total de
891 439 000
pesos de financiamiento
público, mientras que la alianza de
centr~izquierda
recibió
1
000
003 314
pesos; en tanto, la alianza azulverde sumó
886 726 000
pesos (Irízar,
2000).
No obstante, de acuerdo con la legislación vigente, los partidos pu
-
dieron haber incrementado sus recursos mediante donativos priva
-
dos, los que deberían ser menores a la cantidad que otorgara el
I
F
E
.
Lo anterior nos permite conocer que el costo total en medios de
comunicación desembolsado por las tres principales fuerzas políti
-
cas del país
(
P
A
N
,
PWD
y
PRI)
fue de
982
millones de pesos, es decir
alrededor de mil millones de pesos, lo cual confirma nuestro supues
-
to de que la forma de hacer política en México ha cambiado
y
se ha
trasladado a los medios de comunicación (véase gráfica
3).
También podemos deducir que es la mejor
estrategia de comu
-
nicación la que tiene mejores posibilidades de ganar, lo que implica
que no necesariamente habrá de triunfar el
capdidato que más apa
-
rezca en los medios de comunicación, como
fibe
el caso
de
Labastida
(fue quien más tiempo en televisión contrató]: Gana el
que hace la
V'
'
h
coalición de cinco partidos opositores denominada
Alianza por México, encabezada
por Cuauhtémoc Cárdenas, tuvo mayor presupuesto para su campaña electoral, pues obtuvo
un presupuesto superior a los
500
millones de pesos. De acuerdo
con
la Secretaría de Re
-
laciones Políticas y Alianzas del
PRD,
los cinco partidos que integraron la coalición de
centro-
izquierda, debieron aportar cien por ciento de lo que el
IFE
les entregó para gastos de campana.
Al
PRD
le correspondieron casi
320
millones de
pesos,
al Partido del Trabajo
103
millones, y
a Convergencia por la Democracia, Partido
Alianza Social y Partido de la Sociedad Nacio
-
nalista,
26
millones
240
mil pesos cada uno.
Cuestiones contemporáneas
Gráfica3
Se
gastó
70%
del
Ananciamiento
en
medios
Fox
Labastida
Cárdenas
Total
V
Financiamiento
Gastos en medios
Candidatos
y
coaliciones
Los tres principales partidos políticos del país gastaron 70% de su financiamiento en me
-
dios, es decir casi mil millones de pesos, distribuidos de la siguiente manera:
Cuauhtémoc
Cárdenas 501 millones; Francisco Labastida 445 millones, Vicente Fox
443
millones de pesos.
Fuente:
Refom,
7
de diciembre de
19%
y
12 de septiembre del 2000.
campaña más inteligente, como fue el caso de Fox. Según sus
es-
trategas (Pedro Cerisola y Francisco Ortiz) y analistas como Víctor
Gordoa, el guanajuatense tuvo éxito porque:
Se posicionó como un héroe, además de que evitó hablar como
político. Una de las herramientas principales que debe tener un
candidato en la formulación de sus mensajes televisivos,
segíin
Robert Friedenberg
(1997), es precisamente que éstos no pa
-
rezcan políticos, sino que sean claros
y
precisos; otra clave para
el éxito es que se maneje una sola idea, que como en el caso
de Fox fue la de
Cambio.
El
P
A
N
realizó la mejor campaña mediática.
El equipo foxista supo capitalizar a su favor sus propios errores,
como el "hoy
"
del "martes negro
"
.
El lenguaje político que utilizó Fox siempre fue triunfante.
Su equipo efectuó una buena segmentación del electorado y
se dirigió a cada uno de ellos con un lenguaje claro y no po
-
lítico.
Y
¿por qué perdieron Labastida y Cárdenas? De acuerdo con estos
mismos especialistas Labastida perdió porque:
e
El concepto de
"
un nuevo
P
R
I
"
no podía ser aceptado, debido
a que los personajes detrás de la campaña y titulares de los prin
-
cipales puestos del partido estaban íntimamente relaciona
-
dos con la larga trayectoria de ese instituto político, se preservó
el concepto de dinosaurios.
e
La estrategia de culpar a Carlos Salinas de todos los males del
país no dio resultado en el electorado, ya que la gente nunca
pudo desvincular al ex presidente
del
PRI.
e
La combinación del lema "Que el poder sirva a la gente" y la
imagen del candidato no era congruente y no era poderosa.
e
La publicidad negativa que sacaron los candidatos del
PRI
al
Senado no obtuvo los resultados esperados sino que, por el
contrario, favoreció al candidato de la Alianza por el Cambio.
Cuauhtémoc Cárdenas perdió porque:
No cree en el
marketing
político y por ende sigue haciendo
campaña como en 1988, recorriendo el país de plaza en plaza,
de mitin en mitin.
La campana de Cárdenas fue muy tradicional, al grado de caer
en lo anticuado.
La mayoría de los
spots
televisivos de Cárdenas eran solamente
crónicas de sus mítines.
En conclusión, en ambas campañas no hubo una segmentación
clara del electorado, Labastida se inclinó por las mujeres pobres y
Cárdenas sólo al final se dirigió a su voto duro.
Para saber cómo segmentar al mercado, Teodoro Luque
(1336) se
-
ñala que primero se tiene que conocer al electorado, lo cual se logra
mediante una investigación, ya sea exploratoria, descriptiva o cau
-
sal, donde
a
través de métodos cualitativos y cuantitativos (encues
-
tas, grupos
focales, entrevistas en profundidad, etcétera) se obtenga
el perfil de nuestro candidato así como el mensaje que deben conte
-
ner los
spots
que integren la campaña. Agrega que dicha
investiga-
Cuestiones contemporáneas
ción deberá continuar aun después de que las elecciones hayan con-
cluido.
Conclusión
Hemos visto cómo el
marketing
político en México llegó para que-
darse. Ha dejado atrás los mítines y las bardas. Sin embargo, la inves-
tigación social y las técnicas propagandísticas deben ser sólo auxilia-
res de la política, jamás su similar, puesto que uno de los riesgos del
"
mercadeo es el crecimiento del abstencionismo, el cual ya se había
vencido hace seis años al lograr que 77.8% del electorado empadro-
nado acudiera a las urnas, en tanto, el pasado
2
de julio sólovotó
63.6%,
es decir, hubo una diferencia de 14 puntos porcentuales con respecto
a los comicios de 94.
Lo anterior nos lleva a coincidir con Eric Asard y W. Lance Bennett
(s/f), quienes advierten que el uso excesivo del
maketing
político
provoca el abstencionismo y que no gana quien más se exponga a
la televisión, sino quien conozca el medio e investigue las aspiracio-
nes e inquietudes del electorado, para saber cómo atraerlo a las
urnas y cómo lograr que vote por su partido.
Asard Erik y W. Lance Bennett,
Democracy and tbe
Markeplace of
Ideas. Communication and
Government in Sweden and tbe
United States,
Inglaterra, Cambridge,
(s/o.
Bourdie Pierre,
La distinción (Criterio y bases sociales del gusto),
trad. Ma. Del Carmen
Ruiz de
Elvira, México,
Taurus Humanida-
des
(s/f), 597
pp.
Castells, Manuel,
La era de la información (economía, sociedad y
cultura)
t. 2 de
Elpoder de la identidad,
México, Siglo
XXI,
1999,
PP. 350-363.
Friedenberg Robert
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Communication Consultants in Political
Campaigns,
Westport, Praeger, 1997, 221 pp.
Luque, Teodoro, Marketingpolítico.
Un análisis del
intercambiopo-
lítico,
España,
Ariel Economía, 1996, 227 pp.
Barajas, Esperanza, Reforma, 19 de febrero de 2000.
Irizar, Guadalupe, Reforma,
7
de
diciem~re
de 2000.
Reforma, 10 de junio de
2000(a).
,
13 de junio de
2000(b).
,
agosto de
2000(c).
,
12 de septiembre de
2000(d).
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