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Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal
329
Democracia
digital.
Discurso
y toma de
decisiones
en la era de la
información
De Barry Hague y Brian Loader,
Democracia digital. Discurso y
toma de decisiones en la era de la
información
, Londres, Routledge,
1999, 277 pp.
J
ESSICA
A
PODACA
Y
F
ERNANDA
F
UENTES
¿Es posible la democracia
en la era de
la información?
D
emocracia digital
analiza el
impacto de las tecnologías
de comunicación e información
(
TCI
) y sus consecuencias en las
instituciones políticas; evalúa
críticamente el concepto de una
democracia electrónica
emergente. La primera sección
discute los conceptos y puntos de
“Democracia Electrónica” con
artículos sobre la democracia y
el ciberespacio, democracia local,
control global y las
TCI
interactivas. En la segunda
sección, los capítulos examinan
los impactos y efectos de las
TCI
sobre partidos políticos, así
como la televisión de circuito
cerrado. La sección final analiza
las
TCI
y el ciudadano con
capítulos que cubren
democracias conectadas,
fortaleciendo comunidades
en la edad de la información y
la red comunitaria. Este libro
provee una fuente para los
estudiosos de política y
sociología social, así como
también, para analistas políticos,
científicos sociales y aquellos
interesados en la tecnología
cibernética.
El crecimiento de nuevas
tecnologías en comunicación e
información (
TCI
) como Internet,
junto con las ideas acerca de
sociedades avanzadas para vivir
en un contexto democrático, ha
producido interés en cuanto a las
expectativas de una
democracia
digital.
Al respecto, podemos
tomar en cuenta dos visiones:
quienes describen el surgimiento
de comunidades electrónicas
sociales en las que los ciudadanos
puedan deliberar informadamente
acerca de tópicos de interés
común, y quienes presentan una
visión de muerte de la democracia
y el surgimiento de un estado
sobreprotector basado en
la supervivencia electrónica de los
ciudadanos.
Democracia digital
intenta separar la retórica de
la realidad en cuanto al
potencial impacto de las
TCI
en las instituciones democráticas
y en la práctica y también
considera cómo los avances
330
tecnológicos se podrían combinar
con las condiciones sociales,
económicas y políticas para
producir nuevas formas para el
ejercicio de la democracia.
Asimismo, el libro se enfoca a
una exploración crítica del
potencial de las
TCI
, que
contribuyen a una “democracia
dura”, basada en los juicios del
ciudadano y las relaciones
gobernador-gobernado; está
basado en la idea de que un
entendimiento dialéctico entre la
tecnología y la sociedad, es
esencial para una comprensión
crítica de las iniciativas de
la “democracia digital”. La
mayoría de los colaboradores
del libro piensan que si las
TCI
van a desempeñar un papel
importante en la construcción de
una “democracia dura”, entonces
deben estar enraizadas en las
redes de trabajo comunitarias.
En la primera parte,
“Democracia digital: conceptos y
puntos”, se define a la democracia
digital como la preferencia junto a
la existencia de la tecnología
electrónica en los estudios sobre
la era digital.
Su exposición surge de cuatro
premisas: la primera cuestión
¿qué es la “democracia fuerte”?
basada en el extenso uso de las
tecnologías de comunicación e
información (
TCI
). Segundo,
explorar los efectos de la
alternativa social, económica y
política y las condiciones de la
democracia digital. Tercero,
plantear un caso de estudio
internacional separando la
retórica desde la realidad de
los impactos de los
TCI
en la
práctica de la democracia. Y
cuarto, observar las lecciones
de este caso de estudio con
material concerniente a las
barreras de la realización de
la democracia digital, las agendas
alternativas y la emergencia de
las consecuencias
desde la aplicación de
TCI
.
Asimismo, establece que las
nuevas variedades de la
democracia en cuanto a sus
estudios potenciales, deben
basarse en lo siguiente:
z
Interactividad: Los usuarios
pueden comunicarse sobre
una completa base
recíproca.
z
Red global: la comunicación
no es engrillada por
la nación, está fuera de los
lindes estatales.
z
El discurso libre: los
usuarios pueden expresar
sus opiniones con la censura
estatal limitada.
z
La asociación libre: los
usuarios netos pueden unir
comunidades virtuales de
interés común.
z
La construcción y la
diseminación de
información: los usuarios
netos pueden producir y
compartir información que
no está sujeta a la sanción o
revisión oficial.
z
El desafío profesional y
oficial: el estado en la
información profesional
puede ser cambiado.
z
La avería de nación
(identidad estatal): los
331
usuarios pueden comenzar a
adoptar identidades globales
y locales.
En el capítulo elaborado por
Anna Malina, “Perspectivas de la
democratización ciudadana y
la alineación en la esfera pública
virtual”, hace referencia a la
noción de política liberal y
ciudadanía dentro de la esfera
pública.
Democracia y ciudadanía
pueden ser el soporte extremo
para centralizar el poder. La
intención de Anna Malina es
mover los problemas de la
democracia y la ciudadanía hacia
nuevas estrategias para emancipar
la intervención y rejuvenecer la
esfera pública.
Retoma la teoría de la esfera
pública de Habermas, los
conceptos de ciudadanía, como
las “tipologías de la democracia”,
“el nuevo imperialismo”, “las
utopías geográficas” y el
“determinismo espacial” son
discutidos en relación con las
oportunidades, posibilidades y
limitaciones de la democracia
electrónica.
A manera de conclusión,
señala que la importancia
cultural y económica pueden
ser libres en la esfera pública
electrónica, resultado de las
TCI
para la combinación de
la gente local y expertos
especializados respecto de
sus propósitos.
En “Democracia y
Ciberespacio”, capítulo de Richard
K. Moore, hace referencia al
momento de la Internet de hoy y
la demora temporal del estado de
arte de la tecnología digital.
Moore señala que el
ciberespacio tendrá una conexión
universal e individual con el
mundo, a la larga, funcionará
como las transacciones en la
red, con compras y servicios
que se pueden adquirir a través
de ésta.
La red es especialmente
efectiva en la coordinación
de las organizaciones del
mundo real.
Hace algunas recomendaciones
estratégicas aplicables a la
democracia y el ciberespacio.
Entre éstas destaca la de
formular las agendas políticas
y el soporte energético de los
candidatos políticos con sus
objetivos para balancear la élite
de la sociedad.
Ellen Milner presenta el
tema del “Gobierno electrónico:
¿más que justo es una buena
cosa? Cuestión para el acceso”.
Una pequeña evidencia
puede ser un grupo crítico de
gente que tiene el mensaje
central.
Emerge de la discusión la
certeza para considerar la
importancia de los papeles
representado bajo el mando del
gobierno electrónico, que es una
importante crítica para mantener
la atención, el servicio de la
opinión pública y la toma de
decisiones correctas.
Asimismo, Elisabeth Richard,
al referirse a las herramientas de
gobierno, explica que en Canadá
se encuentran los pioneros de
la línea de las comunicaciones. La
Reseñas
332
iniciativa de la información en red
está más de acuerdo con el grupo
de
los siete
, países cuyas
experiencias necesitan nuevos
departamentos.
Klaus Lenk señala en “El
soporte electrónico de los
ciudadanos”, que para participar
en los procesos de planeación, es
necesario buscar innovaciones
en la práctica de la democracia,
y en el
CSCW
con especial
cuidado. La democracia
electrónica, en su participación
estructural y de acuerdo con las
herramientas utilizadas, no resulta
tan sencilla si estas herramientas
no se emplean con el debido
cuidado.
Matthew Hale, Juliet Musso
y Christopher Weare, en el
capítulo del “Desarrollo de la
democracia digital: evidencia
municipal de las páginas web de
California”, dan a conocer una
investigación sobre las páginas
web en California, en éste
explican qué metodología
utilizaron para poder lograr el
objetivo planteado al comienzo
del estudio.
Durante la investigación,
detectaron páginas web con
rangos muy diferentes de
información específica sobre el
gobierno. Esta información
puede ser tentativa para los
ciudadanos que trabajan para el
gobierno. Además de servir como
educación cívica y comunicación
horizontal.
Los resultados de la
investigación no fueron muy
alentadores. Pero en un futuro
se explorarán los factores para
ejemplificar los sitios, entender
y extender los efectos de la nueva
tecnología con la calidad del
debate político.
En “Televisión de Circuito
Cerrado y Procesos Políticos de la
Era de la Información” de C.
William R. Webster, señala que un
tema de central importancia para
democracia digital, son las
complejas relaciones entre las
nuevas
TCI
y las estructuras y
procedimientos democráticos.
Frecuentemente las discusiones
acerca de la democracia en la Era
de la Información, se enfocan en
el potencial ofrecido por las
aplicaciones de Internet para
mejorar las prácticas democráticas
y el ‘input’ del ciudadano en el
proceso democrático, que se
traduce en un nuevo ‘output’
político referente a los procesos
democráticos.
Es un análisis de los procesos
políticos alrededor de la amplia
difusión de cámaras de vigilancia
de Televisión de Circuito Cerrado
(
TVCC
) en lugares públicos a lo
largo de Gran Bretaña. La
TVCC
es
una herramienta para conocer los
objetivos políticos y
requerimientos del servicio, más
que un artefacto diseñado para
mejorar los procedimientos
democráticos. La
TVCC
se usa
principalmente para detectar
indicios de criminalidad y reducir
el miedo derivado de ésta en la
población; da un nuevo enfoque
a las interrelaciones derivadas de
las nuevas
TCI
y los procesos
políticos, que incluyen la
importancia de la retórica política
y el discurso político como
333
componentes básicos para el
ejercicio democrático.
En este capítulo, “Política
gubernamental, discusión política
y discurso público
”,
se especifica
cómo el nuevo gobierno en
GB
ha continuado con el soporte de
la administración anterior para la
TVCC
a través de asistencia
financiera. ¿Por qué se necesita
tanto la vigilancia a través de
TVCC
? Patrocinadores, como las
autoridades locales, políticas y
económicas están involucradas
y la mayoría de los costos
capitales son cubiertos por
fuentes privadas. El gobierno ha
publicado documentos que
informan acerca del diseño,
localización y operación de los
sistemas de vigilancia por
TVCC
.
En realidad, esto deriva en que
la regulación de la
TVCC
se haya
reducido al mínimo y sólo
hay autorregulación, pues no hay
un sistema de permisos en
cuanto a la ubicación o
instalación de cámaras;
tampoco hay una legislación
que indique quién o cómo
debe usarlas.
La
TVCC
anula las libertades
civiles individuales básicas y el
derecho a la privacía y a hacer
cosas sin intervención del Estado.
Pone en juego los derechos
humanos y la libertad de
movimiento y da a los
observadores (vigilantes) poder
considerable para decidir quién
no tiene acceso a determinada
área y quién merece mayor
vigilancia. En consecuencia, los
individuos que están bajo
supervisión constante
(y lo saben) pueden escoger no
entrar a las áreas de vigilancia,
lo cual puede provocar
segregación social.
La aplicación de nueva
tecnología para el control y
vigilancia social, no es una nueva
perspectiva; la
TVCC
es una
expresión general de poder
(Foucault, 1977) diseñada para
inculcar obediencia entre los
ciudadanos. La aplicación de
nuevas
TCI
refuerza el poder
administrativo del Estado
(Giddens, 1985) para regular la
actividad ciudadana. La aplicación
de
TVCC
tiene implicaciones
fundamentales para la relación
ciudadano-Estado, que evoluciona
porque el Estado vigila y el
ciudadano acepta esto como una
norma: es la era de la “sociedad
vigilada”.
TVCC
y procesos políticos en la
Era de la Información”. Cómo los
ciudadanos desean que los
índices de criminalidad
permanezcan bajos, se puede
argumentar que el gobierno, a
través de la
TVCC
brinda el
servicio que la gente quiere.
Entonces política y gobierno
replantearían su derecho
a representar los derechos civiles
y popularizarse a través del uso
de la tecnología; reforzarían
la estructura del poder en la
sociedad, incluyendo sus
procesos y estructuras
democráticas y demostrarían que
las instituciones democráticas
gubernamentales pueden
reubicar su posición como punto
focal de la democracia
contemporánea. Así, el modelo
Reseñas
334
tradicional, constitucional,
democrático de la política, se
replantea a sí mismo a través de
la aplicación de nuevas
tecnologías.
En la parte final del capítulo, a
través del trabajo de Bellamy y
Taylor (1998) y Horrocks
et al
.
(1999) podemos encontrar
dos enfoques para la
TVCC
. Un
enfoque populista que trata de las
capacidades de las nuevas
TCI
;
éstas son explotadas por las
instituciones democráticas para
enaltecer la capacidad de las élites
políticas y burocráticas para
manejar la democracia y legitimar
la actividad gubernamental, para
ello recurren a técnicas como la
mercadotecnia. La
TVCC
se vale de
técnicas para incidir en la opinión
pública a través del argumento de
la supervivencia; la información
se modifica a través del uso de
indicadores como la satisfacción
ciudadana.
Argumenta que el individuo y
sus intereses están protegidos
sólo si el individuo tiene los
medios para protegerlos. Expresa
que el ciudadano, en una
democracia consumista, expresa y
registra sus preferencias a través
de técnicas de investigación y
mercadeo. La importancia del
nuevo consumismo democrático
radica en que el “nexo
consumista” provee más que
sólo mejoras en los servicios
públicos.
En “Transparencia a través de
la tecnología: Internet y partidos
políticos”, de Paul Nixon y Hans
Johansson, examinan el uso de
nuevas
TCI
en partidos políticos y
postula los cambios que pueden
devenir de innovaciones
tecnológicas. Incorpora
observaciones de las primeras
etapas de un proyecto de
investigación concentrado en el
análisis de cómo los partidos
políticos usan las nuevas
TCI
.
El proyecto se desarrolló en
Suecia y Holanda, pues es
en estos países en donde el
índice de propietarios de PC’s
es más alto (en enero de 1998,
Suecia: 26 PC’s por cada 100
habitantes; Holanda: 29.5, de las
cuales 13.6 y 14.8 por cada 100
habitantes, respectivamente,
eran para uso privado y no
comercial. Al final de 1997,
330
,
000 y 404
,
000 hogares,
respectivamente, tenían acceso
a Internet.
ISPO
, 1998). La
investigación se realizó entre
octubre de 1997 y marzo de 1998,
mediante una serie de entrevistas
semiestructuradas con oficiales
de los partidos.
Partido Político.
¿Qué es un
partido político? ¿Para qué sirve?
¿El partido existe por quien lo
representa, por su estructura
o por sus miembros? En cuanto a
la naturaleza de la “membresía”,
es posible decir que ésta ha
cambiado; ha dejado atrás los
grandes números y se enfoca más
hacia las “acciones directas”. La
gente se une para asociarse con
ciertos valores, no tanto por
proselitismo. Los partidos políticos
han empezado a reestructurarse y
reorientarse a sí mismos; agregan
valores humanos al sistema
político y tienen la posibilidad de
adoptar los programas políticos
335
ya existentes para conocer los
requerimientos de valores del
electorado, al tiempo que
expresan interés público y
dan prioridad a la acción pública
política. Así, los partidos
políticos constituyen una especie
de parlamento, basado en los
resultados de las elecciones
que dan forma a un
gobierno.
Internet.
La Internet tiene
ventajas y desventajas; es útil en
términos de capacidades
comunicativas, pero también
puede enfatizar nuevas formas de
control poshierático. A la fecha,
la principal desventaja que
presenta es el acceso. De igual
forma, existe un monopolio de las
estructuras de poder de los
mass
media
, lo que reduce las
posibilidades de competencia y
distorsiona los mensajes políticos,
al tiempo que limita las opciones
para la democracia discursiva.
Antes de crear una noción de
democracia digital, es necesario
tomar en cuenta que no hay
acceso para todos. Los que tienen
acceso a la red, son considerados
una élite. Esta situación podría
empeorar con el desarrollo que
tiene lugar en la interfase de la
información televisual; podemos
percibir más modificaciones
futuras en el campo político
y la información política que
podrían, efectivamente,
fraccionar económicamente a la
comunidad. La información
política será estratificada; el
nivel de acceso variará para los
que tienen acceso a la red, y
para quienes pueden no tener
acceso a algunas partes de ésta:
una especie de élite de la élite.
De hecho la democracia
política mundial no está
basada en los mismos índices
de participación que en
Occidente.
Organización y formas
de comunicación
Es necesario hacer una distinción
entre estructura y función para
analizar cómo las formas
organizacionales de los partidos
políticos son afectadas por las
TCI
.
Organización por función o
grupo.
Los partidos políticos se
han desarrollado en
organizaciones diferenciadas por
funciones y/o grupos. Estos
grupos no siempre comparten
una perspectiva idéntica con el
partido central, lo que puede
causar diversidad en normas y
valores, y a veces provocar
conflictos. En términos de
desarrollo democrático digital,
estos conflictos pueden dar
lugar a una situación donde el
control sobre las
web pages
, por
ejemplo, puede dar señales al
usuario de que existe conflicto;
por lo tanto, son los partidos
centrales quienes buscan tener
el control del
input
en la red.
Otro problema es que los
medios tradicionales (prensa
y
TV
) no siempre coinciden
en el mensaje que los partidos
políticos esperaban. Eso lo
hacen valiéndose de dos
estrategias: 1) tomando el poder
Reseñas
336
de la interpretación y
2) cambiando y distorsionando
el lenguaje. Los partidos políticos
han visto el uso de la democracia
digital como una oportunidad
para sobrepasar los medios
tradicionales y transmitir su
mensaje, tratando de controlar
el proceso comunicativo.
La Internet ha sido usada para
proveer información general al
público, aunque esta información
ha sido rigurosamente controlada.
Esto incrementa la imposición del
control central y la disciplina
del partido para preservar la
autonomía de los líderes en
cuanto a la determinación de la
dirección del partido. Miembros
del partido político centro-
izquierda estudiado en esta
investigación, se preocupan
porque sus avances en el proceso
democrático pueden verse
afectados por manifestaciones
solidarias de opinión, como
encuentros masivos basados en
decisiones individuales
engendradas por los impactos
tecnológicos en los canales de
comunicación del partido.
Algunas posibles ventajas de
la democracia digital.
Motivar a
más mujeres a entrar en un
debate político, gracias al
relativo anonimato ofrecido
mediante el discurso digital;
eso puede generar más
confianza, pues las personas
no son juzgadas por su género
o su apariencia —una posible
disminución de la discriminación
hacia la raza, edad, orientación
sexual, etc. Para ello, sin
embargo, debe haber igualdad
de acceso a la tecnología, una
situación que actualmente no
existe. Mientras, las
TCI
cambiarán las relaciones entre
el público y los partidos
políticos, estos cambios estarán
construidos en condiciones
diferentes de acceso y aceptación
hacia estas
TCI
. Así, los partidos
políticos se verán forzados a
adoptar una vía doble de
comunicación: para quienes
usan la red y para quienes no.
Democracia discursiva
El principal uso de la democracia
discursiva en la red fue a
través de los
chat rooms,
en los
que por lo general los miembros
ordinarios de un partido
intercambian ideas. En ocasiones
especiales, un líder participa
contestando cuidadosamente las
preguntas. Los costos de
administración y respuesta son
altos y la gente pude no tener el
contacto que desean cuando lo
desean, aunque se ha constatado
que la gente es más susceptible
de establecer contacto usando el
e-mail que usando el teléfono.
El análisis aquí realizado de los
partidos y su lugar en la red
nos lleva a concluir que no
hay muchas oportunidades de
extender la democracia
discursiva en el contexto digital.
Voto electrónico
Es útil hacer una diferencia
entre el proceso democrático
337
y el contenido democrático. El
proceso democrático se refiere
a los valores y normas en los
que los procesos políticos
están construidos, mientras que
el contenido se refiere a una
correspondencia necesaria entre
actos gubernamentales y las
expectativas de la gente respecto
a esos actos.
Las
TCI
tienen el poder de
cambiar, radicalmente, al sistema
democrático en cuanto a los
procedimientos electorales.
Para empezar, el voto
electrónico puede ser usado
conjuntamente con la estructura
del partido para reemplazar
la papeleta del voto; segundo,
podría ser utilizado para
facilitar la democracia directa
como un reto para el sistema
de representación a través, por
ejemplo, de un aumento en el
referendo electrónico (la gente
podría votar desde sus
hogares, por ejemplo). Uno
de los principales efectos de
las
TCI
en los partidos
políticos puede ser el obstáculo
que éstas signifiquen para el
sistema representativo; así, se
podría facilitar el acceso a la
información política desde el
hogar o el trabajo, aunque
podría ser éste un sistema no
del todo democrático. A la larga
los papeles representativos
pueden ser adaptados para
ser presentadores de la
información al público.
En “Tableros virtuales de
sonido: ¿cuán deliberativa es la
discusión política en línea?”, de
Anthony G. Wilhem, el
ciberespacio representa un lugar
en el que la gente se puede
comunicar políticamente; en él,
el público puede involucrarse en
muchos tipos de actividad
política, como unirse a grupos,
votar, o participar en foros
políticos. Habermas (1996)
sugiere que la sociedad civil se
comporta como un “tablero de
sonido” por la articulación de los
temas políticos que el gobierno
debe resolver. La cuestión
empírica es: ¿cuán útiles son estos
tableros para establecer
deliberaciones en la esfera
pública? Como un corolario a
esta cuestión, ¿cuáles son las
condiciones para resaltar el
debate, para que estos foros
puedan ser más efectivos en el
aspecto informal e influenciar
el proceso político? Después
de todo, promover una
diversidad de voces,
imperativamente, no garantiza
una deliberación, una
negociación o una contestación
de puntos de vista. Mientras
muchos proponentes de la
teledemocracia anticipan la
llegada de la ubicuidad, y el
amplio acceso desde el hogar
como la reivindicación
democrática, este indicador
no alumbrará mucho acerca
de la igualdad del discurso
político o la propensión de
los participantes para
deliberar y llegar a sus metas
y objetivos.
En “Sistemas ‘Deweyanos’ en la
Era de la Información” G. Scott
Aikens indica que la era de la
información se caracteriza por
Reseñas
338
el crecimiento de fuerzas
contradictorias. Esta capacidad se
enfoca en los sistemas de tomas
de decisión. Por un lado, en “El
levantamiento de la Sociedad
en la Red” (
The Rise of the
Network Society
), Manuel Castells
retrata a una sociedad global
cada vez más poderosa, a la que
llama “política de los medios”
(
media politics
). Las técnicas
usadas para esparcir la opinión
pública que estos medios usan,
él las ubica como tendencias que
aumentan preocupantemente el
dominio de la opinión pública.
Por otro lado, Castells propone
que las nuevas tecnologías de
interacción que transforman el
control sobre las informaciones
y las ideas, pueden ser usadas
para crear nuevos mecanismos
de deliberación. Concluye que
“si la representación política y
la toma de decisiones pueden
encontrar su nexo con estas
nuevas fuentes de ‘input’ de la
ciudadanía consciente sin clamar
por una élite tecnológica, un
nuevo tipo de sociedad civil
puede ser reconstruida, y
así permitir el arraigo de la
democracia”.
Walter Lippmann
Por su parte, Walter Lippmann
trabajó para la propaganda
norteamericana durante la Primera
Guerra Mundial. Se enfocó en las
relaciones entre los sistemas de
tomas de decisión y las formas
en que los nuevos medios
influencian en la opinión pública.
En su libro
Opinión pública
(1922) señala cómo se desarrollan
los sistemas, con un particular
interés en los nexos con el
público. El libro demuestra una
necesidad y un plan para retomar
la democracia norteamericana
en las condiciones actuales. En el
contexto de la guerra, era claro
para Lippmann que muchos
norteamericanos continuaban
adhiriéndose a una democracia
en un mundo donde esto era
imposible. Thomas Jefferson
expresaba una fe casi mística en
la habilidad de la gente para
gobernarse a sí misma. Según
Lippmann, esta visión puede ser
muy útil como una herramienta
de comunicación entre los
políticos y el público, pero
también existe la necesidad de
una estructura que se mueva más
allá de una fe ingenua en el
auto-gobierno popular. De
acuerdo con Lippmann, los
ideales democráticos
ingenuamente asumen que la
gente está lo suficientemente
bien informada como para poseer
fuertes juicios en materia de
Estado. Para desempeñar
exitosamente una función
democrática, una persona debe
tener un bagaje impresionante de
información en cuanto a
asuntos locales e internacionales;
debería ser una persona
omnicompetente, cuando, en
realidad, la gente se construye
una concepción de la realidad
basada en ficciones, símbolos,
fragmentos, estereotipos, etcétera.
Respecto a la “voluntad común”,
Lippmann sugiere que es
339
necesario sobrepasar las ilusiones.
Esto es: la cristalización de los
deseos generalizados de un
cuerpo ciudadano bien
informado y activo, que actúa en
pro de la creación de una
legislación y un autogobierno:
sería la cristalización de la
ficción; además, el consenso
de los gobernados debe ser
construido por seres humanos.
Para apoyar la idea de que los
ideales democráticos son
imposibles, Lippmann dice
que la minoría siempre será
dominante.
John Dewey
Expresó una gran admiración
por el trabajo de Lippmann. Sin
embargo, Dewey plantea el
problema del territorio.
Concuerda con Lippmann en
el cambio de modelo político,
en la visión de éste acerca de
la Era de las Máquinas y en la
importancia de éstas para
creación del gobierno; Dewey
entiende que los sistemas de
comunicación son vitales para la
organización del poder. Sin
embargo, no está de acuerdo
con Lippmann en eliminar el
principio del autogobierno
democrático en favor del exitoso
sueño americano y a partir de
éste la creación de sistemas
de tomas de decisiones que
perpetúen el nuevo ideal como
medida de la sociedad ideal.
Dichos planes, que centralizan el
control de las ideas, pueden
funcionar en diversas
condiciones, especialmente
cuando hay tendencia hacia
la complejidad, pero son
demasiado crudas. Dan prioridad
a la necesidad de concentrar el
poder en el dominio
gubernamental: “Todo aquello
que obstruye y restringe la
publicidad, limita y distorsiona
la opinión pública y refrena y
distorsiona el pensamiento
respecto a los asuntos sociales”
(Dewey 1927: 177). No importa
cuán talentosos sean aquellos
pocos que tomen las decisiones,
son una población basada en el
éxito, no son capaces de
entender las necesidades de
aquellos por quienes toman
decisiones. Además, la falta de
comunicación con las élites
significará que el flujo de ideas
estará fuertemente sujeto por
intereses financieros; es más,
habrá pocas certezas ante
la posibilidad de que la
competencia cause un
aumento en la centralización,
lo que llevará a que los
sistemas estén controlados
por las economías más
poderosas, lo cual no refleja
verdaderamente la complejidad
de la interconectividad
humana.
De entonces a ahora
Los principios de la Internet
encajan bien con el pensamiento
deweyano acerca del papel de la
investigación científica como un
modelo de la práctica
democrática, sustentando la
Reseñas
340
creencia de que la humanidad
tiene una aptitud para la
autocorrección en el diseño
de sistemas. Hoy, la lógica de los
sistemas distribuidos domina el
mercado y parece transformar
todo, incluyendo los anticuados
sistemas de antaño. La
disponibilidad y velocidad de
las nuevas
TCI
han cambiado
mucho y continuarán haciéndolo
por la vía de la interacción
humana, y de cómo las
ideas fluyen local, regional
y globalmente. La más nueva
generación en tecnología provee
al usuario de herramientas de
comunicación que son
relativamente más baratas y
mucho más poderosas que
cualesquiera otras disponibles
anteriormente. En la
reconfiguración de las formas
de interacción humana, los
factores económicos y
tecnológicos dan forma a los
desarrollos que transforman
el control de la información
y el conocimiento. Los
cambios sustanciales en la
distribución política y
económica de la información
irán de la mano de los
cambios.
Sistemas deweyanos en la Era de
la Información
Lippmann y Dewey están de
acuerdo en que el poder político
yace en la maquinaria de la
comunidad configurada para
el mantenimiento de los ideales.
A la luz de la supuesta
importancia del capital social y la
confianza política para un
bienestar económico a largo
plazo, una maquinaria de
conocimiento puede ser
necesaria para perpetuar los
ideales de Dewey. Puede que
sea fundamental traer de vuelta
la interacción civil y el
autogobierno para una “buena
sociedad”, con sistemas
distribuidos para construir las
nuevas maquinarias del
conocimiento y nuevas libertades
políticas personales dentro de
comunidades socialmente
coercitivas. Más allá, con las
perspectivas acumuladas,
incluyendo aquellas de las
personas que han vivido a
través de la historia y le han
dado forma a la historia en
cuestión, la complejidad del
contexto se vuelve únicamente
tangible. Éste es un sistema de
tomas de decisión mucho más
sofisticado que los medios
políticos tradicionales, en los que
los problemas económicos en
la comunicación causan un
fetichismo del voto, forzando al
debate a limitarse. Con los
nuevos medios, se vuelve
posible confrontar ideas,
aceptarlas, redefinirlas y/o
transformarlas en un
conocimiento que conciba la
oportunidad de que emerja
una comunidad construida
conjuntamente pero separada
de cualquier voz que limite su
perspectiva. Este sistema no
sería ni utópico ni elitista; los
foros guiados pueden ser
modelos para los derechos y
341
responsabilidades de la libertad
personal en el interior de estas
comunidades. Tal vez esto
puede catalizar la transformación
de los sistemas existentes,
Reseñas
creando redes de trabajo
capaces de soportar políticas que
reviertan la preocupación hacia
el capital social y la confianza
política.
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