Artículo en PDF
Cómo citar el artículo
Número completo
Más información del artículo
Página de la revista en redalyc.org
Sistema de Información Científica
Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal
Sociedad y Política
79
Organizaciones nacionales e internacionales
que rigen el mercado financiero mexicano (1990-2005)
*
A
LEJANDRA
S
ALAS
-P
ORRAS
S
OULÉ
**
Resumen
En este artículo, la autora examina las reformas
más importantes que ha experimentado la red de
políticas en el sector financiero mexicano de 1990 a
2005, periodo en el que, por un lado, se introducen
reordenamientos institucionales y organizacionales
de gran monta para adaptar el sistema financiero del
país a las exigencias de los organismos financieros
internacionales y, por el otro, se culmina con la
aprobación de la Nueva Ley del Mercado de Valores.
Las preguntas que orientan el trabajo se centran,
en primer lugar, en qué tanto la red progresa de una
estructura estato-céntrica hacia una más horizon-
tal; en segundo, en el grado en que la globalización
promueve la estandarización y armonización de
determinadas políticas, desplazando el centro de
la red hacia diversas instituciones internacionales
como. Por último, se analiza cómo la centralidad de
éstas altera la interacción entre las agencias priva-
das, públicas y cuasi públicas, mejorando con ello el
rendimiento de los mercados financieros.
Palabras clave:
globalización económica, mercado
financiero mexicano, organismos financieros inter-
nacionales, Nueva Ley del Mercado de Valores.
Abstract
In this article, the author examines the most impor-
tant reforms that have been experimented by the
net of policies in the Mexican financial sector from
1990-2005, period in which, on one side, an insti-
tutional and organizational reorganization of great
importance were introduced to adapt the country’s
financial system to the demands of the international
financial organisms and, on the other culminates with
the approval of the New Law for the Stock Market. The
questions that orient the work are centered, in the
first place, in how much does the net progress from a
static-centered structure to one that is more horizon-
tal; in second place, to what degree does globalization
promote the standardization and harmonization of
determined policies, moving the center of the net
towards diverse internat ional inst itut ions. Lastly, she
analyses how this centralism alters the interaction
between private , public and quasi-public agencies,
improving the yield of financial markets.
Key words:
economic globalization, Mexican finan-
cial market, international financial organisms, New
Law for the Stock Market.
c
*
Traducido por Felipe Block y Cabrera.
**
Universidad Nacional Autónoma de México, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, Circuito Mario de la Cueva s/n, Ciudad Universitaria,
Av. Universidad 3000, col. Copilco Universidad, deleg. Coyoacán, México, D.F., 04510.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
80
L
as reformas económicas y políticas de los últimos
veinticinco años han debilitado las funciones
tradicionales del Estado, sobre todo en lo que
se refiere a la generación de políticas económicas.
La liberalización y desregulación han trastornado
las redes de política estato-céntricas. Las depen-
dencias de gobierno tienden a intervenir menos en
la regulación de precios, tasas de interés, aranceles
de importación y el crédito público y privado.
1
No
obstante, el mercado no ha sido capaz de regular
adecuadamente las operaciones. Los aumentos re-
pentinos en las corrientes de capital a corto plazo
asociados con las altas expectativas de crecimiento
económico, así como las serias irregularidades y abu-
sos particularmente graves en el sector financiero,
le han provocado fuertes trastornos a la economía
en su conjunto.
2
El proteccionismo, el corporativismo estatal y
las redes de política estato-céntricas, obstaculiza-
ron un comportamiento empresarial más vigoroso y
sofocaron el desarrollo de instituciones privadas,
comunitarias y sociales capaces de guiar, supervisar,
y sancionar la conducta y prácticas de los negocios y
a la vez fomentar las relaciones de confianza necesa-
rias para facilitar sensiblemente la movilización de
recursos productivos, financieros y humanos.
3
La complejidad, velocidad y globalización de los
servicios financieros exigen mayor estandarización
y transparencia de las transacciones; diversificación
y especialización de los organismos públicos y pri-
vados que participan en los procesos de generación
de políticas públicas; mecanismos de vigilancia más
eficientes; y opciones de auto-regulación más convin-
centes que involucren un conjunto de intereses más
plural en los procesos de generación de políticas.
La regulación bancaria en los países industriali-
zados y las entidades reguladoras internacionales,
reconocen explícitamente que las juntas de gobierno
de los bancos representan un conjunto diverso de
intereses (ahorradores, acreedores, accionistas,
inversionistas, y trabajadores) y, por lo tanto, no
pueden gobernar el banco y utilizar los activos
bancarios indiscriminadamente como si fueran de
su exclusiva propiedad.
En México, el rápido crecimiento entre 1992 y
1997 de las carteras de créditos vencidos –más de
cuatro veces– mostró graves deficiencias en el siste-
ma de regulación bancaria y, en general, incapacidad
para llevar a cabo la intermediación financiera con el
mínimo de neutralidad requerida. Las crisis bancarias
están estrechamente asociadas a los procesos de
liberalización financiera que afectan, en especial, a
varios países latinoamericanos y asiáticos en la dé-
cada de los noventa.
4
Sin embargo, era especialmente
difícil y costoso controlar la crisis bancaria mexicana
debido a que los créditos vencidos y las ineficiencias
en la gestión de riesgos y en los sistemas de califica-
ción se complicaron profundamente por préstamos a
clientes que abusaron de información confidencial,
así como por una amplia gama de prácticas discre-
cionales de contabilidad y auditoría.
5
Introducción
1
Nora Lustig,
The Remaking of an Economy
, Washington, The Brookings Institution, 1992; Mónica Serrano, “The Legacy of Gradual Change:
Rules and Institutions under Salinas”, en Victor Bulmer-Thomas y Mónica Serrano (eds.),
Rebuilding the Sate: Mexico after Salinas
, Londres,
Universidad de Londres, Instituto de Estudios Latinoamericanos, 1996.
2
Para un análisis de las consecuencias de la liberalización de los mercados financieros en América Latina, Asia y otros países en desarrollo,
vid
. Ricardo Ffrench-Davis (comp.),
Crisis financieras en países ‘exitosos’
, Santiago de Chile, McGraw Hill-
CEPAL
, 2001; Ilene Grabel, “Rejecting
Exceptionalism: Reinterpreting the Asian Financial Crises”, en Jonathan Michie y John Grieve (eds.),
Global Instability and World Economic
Governance
, Londres, Routdlege, 1999; Griffith-Jones y Jenny Kimmis, “Stabilizing Capital Flows to Developing Countries” en
ibid
., y José
Antonio Ocampo, “Recasting the International Financial Agenda”, en John Eatwell y Lance Taylor (eds.),
International Capital Markets: Systems
in Transition
, Nueva York, Oxford University Press, 2002.
3
Robert Putnam,
Making Democracy Work: Civic Traditions in Modern Italy
, Princeton, Princeton University Press, 1933.
4
R. Ffrench-Davis,
op.cit.
; J. A. Ocampo,
op.cit.
, pp. 41-74.
5
Para una reseña completa de estas irregularidades,
vid
. Mario Alberto Di Constanzo y Jorge Francisco Moncada,
El saqueo a los mexicanos.
Entender el rescate bancario para impedir otro Fobaproa,
México, Grijalbo, 2005.
Sociedad y Política
81
La reglamentación de los mercados de valores
en los países industrializados reconoce también
los diversos intereses involucrados en esta activi-
dad, su sensibilidad a los abusos de información,
especialmente de la información confidencial, y
las disparidades de los agentes que participan en
el mercado, lo cual puede significar ventajas para
unos y desventajas para otros. El crecimiento y la
rapidez de las transacciones dificultan cada vez más,
una adecuada y minuciosa vigilancia, y facilitan, e
incluso pueden alentar, el opor tunismo (
free-riding
) y
abusos de otro tipo. En varios países, especialmente
en Estados Unidos, el Estado se ha involucrado más
activamente –por medio de la
Securities and Exchange
Commission
(
SEC
) (Comisión del Mercado de Valores)–
en la regulación del mercado de valores, aunque en
estrecha coordinación con agencias privadas o cuasi
públicas.
En este marco, este artículo examina las reformas
más importantes que ha experimentado la red de
políticas en el sector financiero mexicano de 1990 a
2005, periodo en el que, por un lado, se introducen
reordenamientos institucionales y organizacionales
de gran monta para adaptar el sistema financiero del
país a las exigencias de los organismos financieros
internacionales y, por el otro, se culmina con la
aprobación de la Nueva Ley del Mercado de Valores.
6
Las preguntas que orientan el trabajo se centran,
en primer lugar, en qué tanto la red progresa de una
estructura estato-céntrica hacia una más horizon-
tal; en segundo, en el grado en que la globalización
promueve la estandarización y armonización de
determinadas políticas, desplazando el centro de
la red hacia instituciones internacionales como el
Banco de Pagos Internacionales (
BPI
), la Organiza-
ción Internacional de Comisiones de Valores (
OICV
),
el Sistema de la Reserva Federal de Estados Unidos
(
FED
) y el Banco Mundial (
BM
). Por último, se analiza
cómo la centralidad de estas instituciones inter-
nacionales altera la interacción entre las agencias
privadas, públicas y cuasi públicas, mejorando con
ello el rendimiento de los mercados financieros.
Aunque el análisis se enfocará en la lógica y
dinámica de las redes, es bien sabido que estas
redes están incrustadas en comunidades de po-
lítica y marcos institucionales en el nivel macro.
Por una parte, la comunidad de política financiera
incluye actores que, si bien no están formalmente
vinculados a la red –es decir, no están sancionados
formalmente por el Estado–, pueden sin embargo
influir en la definición de políticas, ya sea a través
de los medios de comunicación o a través de meca-
nismos de presión más abiertos. Así, por ejemplo,
los periodistas y los analistas de riesgo e inversión,
influyen en las decisiones de políticas mediante la
v igilancia y calificación permanente de las ac t iv ida-
des e instituciones financieras. Los consumidores de
servicios financieros también ejercen presión para
lograr mayor transparencia, equidad y eficiencia, ya
que han sufrido abusos de varios tipos.
7
Por otra parte, las redes financieras (como casi
todas las redes de política a nivel de sectores),
tienen que ser examinadas a la luz de la estructura
institucional a nivel nacional, es decir, los arreglos
macro-corporativistas y las estructuras jurídica y
política en general. Los arreglos macro-corporati-
vistas pueden influir en la dinámica de la red, sobre
todo porque, como ocurre en el caso de México, las
asociaciones empresariales financieras –como la Aso-
ciación de Banqueros de México (
ABM
), la Asociación
Mexicana de Intermediarios Bursátiles (
AMIB
) y, más
recientemente, el Consejo Empresarial Financiero
(
CEF
)– mantienen una posición de privilegio dentro
de la asociación cúpula, el Consejo Coordinador Em-
6
Una red de políticas se define como el conjunto de interacciones entre las agencias privadas, públicas y cuasi públicas involucradas en
el proceso de formulación de políticas que se proponen coordinar las transacciones realizadas dentro de un sector y entre varios sectores.
Vid
. J. Rogers Hollingsworth
et al
.,
Governing Capitalist Economies. Performance and Control of Economic Sectors
, Oxford, Oxford University
Press, 1994.
7
Pequeños inversionistas y deudores afectados seriamente en la caída de la bolsa de 1987 y durante la crisis bancaria de 1994-98, or-
ganizaron varios grupos de presión para defender sus intereses. Aun cuando no lograron todos sus objetivos, tuvieron éxito relativo en sus
demandas contra las casas de bolsa después de la caída de 1987. Del mismo modo, pequeños y medianos deudores, organizados alrededor
de El Barzón, presionaron a organismos gubernamentales y a la Asociación de Banqueros de México (
ABM
) para lograr reducciones y mejores
condiciones en su deuda.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
82
presarial (
CCE
). Los marcos jurídico, legal y político,
y las relaciones de poder que éstos encarnan, pueden
también constreñir decisivamente la dinámica de la
red y, en particular, la tendencia hacia una estruc-
tura más horizontal, esto es, una estructura con
mecanismos de colaboración y coordinación entre
los distintos organismos involucrados.
El trabajo aborda algunos problemas (históricos
y estructurales) que impiden la formación de una
estructura más horizontal en las redes de política
que gobiernan el mercado bancario y el de valores.
Es decir, aquellos obstáculos que detienen la cola-
boración y coordinación interinstitucional basada
en la confianza y en una mayor conciencia de la inter-
dependencia de recursos.
8
En resumen, en este trabajo se examinarán las
redes de política del sector financiero a fin de evaluar
hasta qué grado las redes se han tornado más horizon-
tales. Es decir, hasta dónde las decisiones para forjar
políticas dependen de un número de instituciones
públicas y privadas más diversificadas y especializa-
das. ¿Qué organizaciones nacionales e internacionales
se han involucrado recientemente y qué resultados
han tenido? ¿Cómo ha cambiado la naturaleza de los
participantes involucrados en el proceso?
El análisis se centrará en dos comunidades polít i-
cas de acuerdo a las definiciones de Coleman: 1) banca
(regulación y supervisión de la recepción de depósitos
y la otorgación de crédito, reglas de propiedad y
derechos de propiedad en el sistema bancario y la
viabilidad del sistema en su conjunto) y 2) mercado
de valores (regulación y supervisión de los mercados
de dinero y de capital, reglas de propiedad y dere-
chos de propiedad de las empresas que operan en
los mercados de valores, promoción y regulación de
espacios para los mercados de valores).
9
El proceso de globalización y las reformas econó-
mica y política llevados a cabo por la gran mayoría
de los países capitalistas, tienden a estandarizar
los arreglos y problemas de gobernanza, entre
otras razones porque el marco institucional se ha
convertido en uno de los factores más importantes
en la distribución de la inversión, los créditos y la
asistencia para el desarrollo provenientes del ex-
tranjero. Sin embargo, el punto de partida es muy
diferente no sólo entre países, sino también entre
sectores económicos debido a que el desarrollo de las
instituciones logrado por los distintos países varía
considerablemente. En consecuencia, los recursos
institucionales para enfrentar los desafíos que los
procesos de globalización originan, también varían
notablemente entre los distintos países y sectores.
Experiencias en otros países revelan que las redes
más horizontales y los mecanismos de coordinación
y colaboración que conllevan, alientan la toma de
conciencia de la interdependencia, contribuyen a
enriquecer el capital social, a desarrollar proce-
dimientos de autorregulación, a internalizar las
prácticas de rendición de cuentas entre los distintos
organismos que participan y a fomentar relaciones
de confianza. También estimulan el consenso entre
los miembros de la comunidad de políticas en torno
a objetivos y acuerdos comunes. Todo esto, a su vez,
puede contribuir a reducir la brecha existente entre
las diferentes fases en la elaboración de políticas
(diseño, regulación, implementación, seguimiento,
supervisión y evaluación) reduciendo así las prácti-
cas discrecionales y controlando los abusos.
8
Entendemos por obstáculos históricos todas las debilidades o distorsiones en el desarrollo institucional de estos mercados; y por
obstáculos estructurales, aquellos originados en las características de los mercados: competitividad y eficiencia de los instrumentos de
intermediación; tamaño del mercado; el nivel de concentración y capacidad para movilizar recursos. La discusión entre Williamson y Gra-
novetter arroja luz sobre este asunto. En tanto que el primero alega que son las estructuras (tamaño, escala y ventajas competitivas) las
que dan forma al mercado, este último sostiene que el arraigo social –esto es, las redes de negocios, prácticas, definición y legitimación
social de las utilidades– puede tener un peso aún mayor.
Vid
. Oliver E. Williamson,
Markets and Hierarchies
, Nueva York, Free Press, 1975 y
Mark Granovetter, “Economic Action and Social Structure: The Problem of Embeddedness”, en
American Journal of Sociology,
vol.
91, núm.
3, 1985.
9
W. D. Coleman,
op. cit.
, p. 11.
Sociedad y Política
83
El estudio de la regulación y la gobernanza de las
economías y sectores económicos nacionales ha sido
abordado desde varios marcos teóricos: estato-cén-
trico, socio-céntrico, institucional, corporativista y
redes de política.
1) Los enfoques centrados en el Estado lo hacen
la variable explicativa más importante en la toma
de decisiones de política, ya que considera que las
dependencias públicas tienen mayor capacidad de
iniciativa y acción. Las expresiones recientes de
este enfoque matizan considerablemente el peso
del Estado elaborando sobre el tipo de relaciones
entre éste y los negocios que tienden a favorecer o
entorpecer el desarrollo económico y tecnológico.
10
Sin embargo, el Estado mantiene la iniciativa y sigue
siendo la variable independiente en la dinámica de
las relaciones estado-sector privado.
2) El enfoque pluralista o social, centrado en la
sociedad, considera que las decisiones para generar
políticas son el resultado de un proceso descentra-
lizado de negociación, durante el cual, los grupos
de interés ejercen presión sobre las dependencias
y organismos públicos.
11
Aunque en el análisis neo-
pluralista
12
las inst ituciones del Estado se reconcep-
tualizan como el espacio donde los grupos de interés
y las dependencias públicas interactúan. El impulso
or iginal y las var iables que determinan y explican los
procesos de generación de políticas (movilización,
recursos y desarrollo organizacional de los grupos
de interés) están todavía centrados en la sociedad.
Aun si este planteamiento ha sido generalmente
utilizado para examinar los procesos de intervención
pública, en los países con sistemas pluralistas de
representación de intereses (en particular Estados
Unidos), sin duda ha contribuido con herramientas
conceptuales para tipificar, caracterizar y entender
el desarrollo organizacional y la dinámica de las
instituciones sociales.
3) Los enfoques neoinstitucionales colocan
las instituciones en el centro. Según Williamson y
North,
13
el principal papel de las instituciones eco-
nómicas es aumentar la eficiencia y reducir los costos
de transacción, y las dos opciones disponibles son
los mercados y las jerarquías. Todas las otras insti-
tuciones aumentan el costo de las transacciones y
distorsionan los mecanismos del mercado. Versiones
más recientes de este enfoque
14
consideran que los
mercados y los derechos de propiedad –las institucio-
nes más importantes de las economías capitalistas–
se encuentran incrustados en, e influenciados por,
arreglos y marcos institucionales sociales y políticos.
Estos mismos marcos, que varían considerablemente
a través del tiempo, las regiones y las economías na-
cionales, pueden influir positiva o negativamente en
la eficiencia y el rendimiento económico. El enfoque
del capital social,
15
una versión más elaborada de
neoinstitucionalismo, argumenta que las relaciones
de confianza, las redes de solidaridad y las normas
Marco teórico
10
Según Peter Evans, Dietrich Rueschemeyer y Theda Skocpol (
Bringing the State Back,
Cambridge, Cambridege University Press, 1985),
los resultados de las políticas económicas en la industria de la información de Brasil, Corea y la India dependen de dos variables. Primero,
el tipo de intervención y el tipo de relaciones entre el Estado y la sociedad, en particular con los empresarios. Y segundo, el potencial que
dicha combinación (tipo de intervención más tipo de relación) conlleva para que se traduzca en acción. Así, Evans identifica cuatro tipos
de Estado: por un lado,
custodio y demiúrgico
,
que representan variaciones en las funciones tradicionales de regulación y de productor,
respectivamente; por otro,
partero y pastor,
que caracterizan el tipo de relación entre las dependencias públicas y los grupos de empresarios
(persuasión y estimulación
versus
atracción y asistencia)
11
Robert Dahl,
Who Governs?
New Haven, Yale University Press, 1961.
12
James Q. Wilson,
The Politics of Regulation
, Chicago, Chicago University Press, 1980.
13
Vid
. O. E. Williamson,
op. c it.
y de Dougl as Cec il Nor th,
Institutions, Institutional Change and Economic Performance
, Cambridge, Cambridge
University Press, 1990 y
Understanding the Process of Economic Change
, Princeton, Princeton University Press, 2005. N.E
14
Stephen Haggard,
Pathways from the Periphery: the Politics of Growth in the Newly Industrialized Countries,
Nueva York, Cornell University
Press,
1992;
O. E. Williamson, “Transaction Cost Economics and Organization Theory”,en Neil Smelser y Richard Swedberg (eds.),
The Handbook
of Economic Sociology
, Nueva York, Princeton University Press, 1994.
15
De Ronald S. Burt,
vid
. “Bridge Decay”, en
Social Networks,
núm. 24, 2002 y “The Network Structure of Social Capital”, en Robert I. Sutton
y Barry M. Staw (eds.),
Research in Organizational Behavior
, Greenwich, JAI Press, 2000. Además, Nan Lin,
Social Capital. A Theory of Social
Structure and Action
, Cambridge, Cambridge University Press, 2001.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
84
sociales facilitan la colaboración y la coordinación,
reducen los costos de transacción y benefician a la
comunidad.
4) El enfoque corporativista se ha ido desarro-
llado desde hace por lo menos tres generaciones de
académicos. Durante la primera de ellas, el corpora-
t iv ismo se define como un sistema de intermediación
de intereses. La segunda distingue entre distintos
niveles de corporativismo (macro, meso y micro),
así como las diversas combinaciones y posibilidades
entre estas variantes. La tercera generación afina la
definición de corporativismo como todas las formas
de intervención económica: sistemas de gobernanza
y redes de política económica en los que participan
combinaciones de organismos públicos y privados.
16
Esta definición de corporativismo examina con más
detalle el desarrollo organizacional de los organismos
públicos y privados que participan en la red, la ma-
nera en que se relacionan y agrupan en torno a cada
tema y en cada paso del proceso de formulación de
políticas (diseño, ejecución, vigilancia y evaluación).
Esta última generación identifica y tipifica no sólo
las diferentes instituciones públicas y privadas que
regulan los distintos sectores económicos y las ta-
reas de promoción, regulación y vigilancia que cada
uno desempeña. Caracteriza también las relaciones
interorganizacionales que se proponen coordinar
transacciones dentro de, y entre los sectores.
17
Así, según Williamson
18
el corporativismo teoriza
y estudia las políticas de intervención en la econo-
mía.
19
La intervención se puede llevar a cabo directa-
mente por dependencias estatales o indirectamente
por entidades cuasi públicas o auto reguladas a las
cuales el Estado y, crecientemente, organizaciones
globales (Banco Mundial,
FMI
,
OMC
,
ISO
,
BIS
, etc.)
delegan funciones de autoridad. De esta manera, la
línea divisoria entre instituciones públicas y privadas
tiende a desaparecer.
A nivel macro, la política de la intervención cor-
porativista generalmente comprende un sistema
tripartita formado por el Estado, las organizaciones
cúpula empresariales y laborales, las cuales negocian
estrategias macroeconómicas de distribución del
ingreso (salarios, precios, impuestos y beneficios). A
nivel meso (es decir, sectores y regiones), la política
de intervención generalmente requiere un sistema
bipartita
20
en el que las dependencias estatales, las
asociaciones y las instituciones privadas realizan
las funciones de política pública. A nivel micro
(esto es, la empresa), la política de la intervención
se lleva a cabo directamente entre una o varias de-
pendencias estatales y una empresa (generalmente
un monopolio).
21
En el nivel medio, (mismo en que el presente
análisis se concentra), varios autores han clasificado
diversos tipos de intervención estatal. Campbell,
Lindberg y Hollingsworth,
22
por ejemplo, carac-
terizan la intervención y gobernanza de acuerdo
con, por una parte, el grado de integración formal
entre las dependencias involucradas, que puede ser
16
Peter J. Williamson,
Corporatism in Perspective. An Introductory Guide to Corporatist Theory
, Londres, Sage, 1989.
17
Robert Boyer y J. R. Hollingsworth,
Contemporary Capitalism. The Embeddedness of Institutions
Cambridge, Cambridge University Press,
1997; J. R. Hollingsworth
et al., op. cit
.; Bernd Marin y Renate Mayntz,
Policy Networks. Empirical Evidence and Theoretical Considerations
,
Boulder, Westview, 1991.
18
P. J. Williamson,
op. cit.
19
En un trabajo seminal, Philippe Schmitter (“Still the Century of Corporatism?”, en Gerhard Lehmbruch y Philippe C. Schmitter,
Patterns
of Corporatist Policy Making
, Londres, Sage, 1979) definió el concepto de corporativismo, no como un enfoque teórico, sino como una variante
empírica de los sistemas de intermediación, en contraste con los sistemas pluralistas. Sin embargo, varios autores (incluyendo a Schmitter
mismo) identificaron posteriormente varias combinaciones a nivel meso y macro que, además, cambian con el paso del tiempo. Después
de todos estos descubrimientos, se introdujo el concepto de sistemas de gobernanza económica, mismo que se define como el conjunto de
arreglos institucionales, incluyendo las reglas y agentes, que regulan las transacciones dentro de y entre los sectores económicos.
Vid
. R.
Hollingsworth,
et al., op. cit.
20
Para el caso de políticas sociales, a nivel de sectores y regiones, es bastante común que también participen sindicatos de trabajadores,
asociaciones laborales y
ONG
.
21
Aunque existen dudas respecto a la posibilidad de arreglos corporativistas a nivel micro, Alan Cawson, (
Organized Interests and the State.
Studies in Meso-corporatism
, Londres, Sage, 1985) considera que en tanto se alcancen acuerdos para promover las inversiones y desarrollo
del sector, pueden considerarse corporativistas.
22
John Campbell
et al., Governance of the American Economy
, Nueva York, Cambridge University Press,1991, pp. 14-28.
Sociedad y Política
85
bajo, moderado y alto; por otra, con el alcance de
interacción entre las instituciones que coordinan la
actividad económica (ya sea bilateral o multilateral).
Siguiendo estos criterios, los autores identifican seis
mecanismos de gobernanza distintos: mercados,
redes obligacionales, jerarquías, vigilancia, redes
promocionales y asociaciones.
Atkinson y Coleman,
23
por el contrario, carac-
terizan las redes de política según los factores que
condicionan su estructura. Ellos consideran, por
un lado, el nivel de movilización de los intereses
empresariales que puede ser alto o bajo y, por el
otro, el nivel de autonomía y concentración de los
organismos estatales que participan en una arena
de política. Estos criterios arrojan siete tipos de
red: estato-dirigida, de concertación, pluralismo de
presión, pluralismo de clientela, corporativista, de
parentela y pluralista.
Hoy en día, el debate sobre el corporativismo se
centra en el destino de los sistemas corporativis-
tas en el contexto de los procesos y tendencias de
globalización. Gobeyn,
24
a su vez, sostiene que la
movilidad del capital, la modernización tecnológica,
las reformas económicas y políticas neoliberales
han debilitado los sistemas corporativistas tanto
estatales como societales (o pluralitas) en todo el
mundo. Sin embargo, otros autores
25
sostienen que
lo que está ocurriendo es la reorganización de los
sistemas corporativistas, que tienden a desagregar
y diversificar el número de organismos públicos
y privados que participan en la definición de las
políticas públicas. Así, los sistemas capitalistas de
gobernanza involucran en grado diferente una serie
de instituciones y organizaciones que incluyen el
mercado, las corporaciones (jerarquías), asocia-
ciones (corporativistas o no), organismos públicos,
cuasi públicos o auto regulados y organizaciones
laborales. La combinación específica depende cada
vez más del nivel de globalización y modernización
de la economía y sectores específicos que requieren
mayor nivel de especialización y racionalización en la
formulación de políticas. Sin embargo, la combinación
puede variar considerablemente a lo largo del proceso
de decisión y ejecución.
5) Estos cuatro enfoques teóricos (estatista, so-
cial o pluralista, institucionalista y corporativista)
tienden a converger hacia el análisis de redes de
política y gobernanza económica, como los marcos
teóricos mejor preparados para dar cuenta de los
cambios experimentados por las instituciones so-
ciales y políticas de las sociedades capitalistas. El
análisis de redes de polít ica se basa en las herramien-
tas conceptuales del corporativismo (tipologías de
organismos públicos y privados según su desarrollo
organizativo, autonomía, nivel de movilización, con-
centración de los recursos; y tipologías de relaciones
interorganizacionales, según el nivel y alcance de
la interacción). Este enfoque puede explicar mucho
mejor la tendencia hacia una dispersión cada vez
mayor de los recursos organizacionales y la capacidad
de acción entre los organismos públicos y privados.
Kenis y Schneider sostienen que una combinación de
mecanismos de gobierno y organismos se involucra en
un proceso tendiente a descentralizar la gobernanza
y la toma de decisiones de política. Aseguran que
“Los procesos contemporáneos de política emergen
de constelaciones complejas de actores e interde-
pendencias de recursos, y las decisiones, a menudo
se toman de modo sumamente descentralizado e
informal”.
26
Así, en su opinión, el concepto de redes
de política responde a nuevos y complejos patrones
estructurales sociales y políticos que no pueden ser
comprendidos con los conceptos más tradicionales
de política pública.
Éstos y otros investigadores
27
centran su atención
en las economías avanzadas cuando examinan los
23
Michael M. Atkinson y William D. Coleman, “Strong States and Weak States: Sectoral Policy Networks in Advanced Capitalist Economies”,
en British
Journal of Political Science
, núm. 19, 1989.
24
Mark James Gobeyn,
Corporatist Decline in Advanced Capitalism
, Wesport, Greenwood Press, 1992.
25
R. Boyer y R. Hollingsworth,
op. cit.
; A. Cawson,
op. cit
y P. J. Williamson,
op. cit
.
26
Patrick Kenis y Volker Schneider, “Policy Networks and Policy Analysis: Scrutinizing a New Anlaytical Toolbox”, en B. Marin y R. Mayntz,
op. cit.
, p. 27.
27
J. R. Hollingsworth,
et al., op. cit.
; B. Marin y R. Mayntz,
op. cit.
; Wyn Grant y William Paterson, “The Chemical Industry: A Study in
Internationalization”, en J. R. Hollingsworth,
et al., op. cit
.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
86
sistemas de gobernanza y las redes de políticas. En
México y muchos otros países en desarrollo, la influen-
cia de un Estado desarrollista y centrista junto con las
contradicciones características de una economía en
desarrollo han, sin duda, inhibido la tendencia hacia
la formación de redes de política más horizontales.
Sin embargo, el creciente poder y la complejidad
organizacional de las corporaciones y los negocios,
especialmente en el sector financiero, hacen que el
proceso avance aunque sea a un r itmo más lento y des-
igual. Al mismo tiempo, la globalización de los sectores
económicos empuja hacia una mayor coordinación con
las organizaciones internacionales.
Este trabajo se basa en la tradición teórica que
estudia las redes de políticas y utiliza las herramientas
conceptuales desarrolladas por el corporativismo. El
potencial de las variables estato y socio-céntricas
que explican la configuración final de los arreglos
institucionales, ya sea a nivel de la nación o a nivel
de sectores específicos, no se puede decidir
a priori
.
Este enfoque reconoce que el potencial explicativo
de estos conceptos varía considerablemente a través
del tiempo, países, sectores y etapas del proceso
de formulación de políticas. Y aunque la tendencia
evoluciona hacia una mayor coordinación entre
las organizaciones nacionales e internacionales,
la configuración final de la red en cada etapa y en
torno a cada problema depende de las tradiciones
históricas y de los recursos organizativos de cada
uno de los organismos que intervienen en la red. En
consecuencia, una red puede tener una orientación
más o menos estatista o societal dependiendo de la
trayectoria histórica, el nivel de concentración,
la modernización y la globalización del sector o de la
economía en su conjunto, y de los problemas especí-
ficos que confronta el desarrollo.
Arreglos macro y meso corporativistas en México
La movilización de intereses empresariales durante los
años setenta y ochenta trajo consigo –junto con otras
constricciones nacionales e internacionales– un res-
quebrajamiento de la orientación predominantemente
estatista en la formulación de políticas corporativistas
a nivel macro (tanto de ingresos como de política econó-
mica externa). La estructura de las asociaciones cúpula
empresariales cambió drásticamente de corporativista
estatal a corporativista liberal. Las redes de políticas
se hicieron más complejas, desplazando la atención de
un cabildeo ministerial personal e informal, hacia redes
corporativistas que faciliten la administración, control
e integración de intereses en competencia.
28
A nivel meso, la privatización de las redes de
políticas no ha sido un proceso parejo o lineal. Ha
sido desigual en función del grado de globalización
y desarticulación del marco regulador proteccionista
de los diferentes sectores y en función de la vulnerabi-
lidad frente a la mayor competencia derivada de una
liberalización económica precipitada. Los procesos
de liberalización y desregulación expusieron a los
sectores económicos a ambientes muy diferentes,
obligando estrategias de supervivencia específicas
pero, en términos generales, más dinámicas y pro-
activas. La tendencia hacia una mayor privatización
en la formulación de políticas ha sido, al mismo
tiempo, muy contradictoria porque el proceso de
reestructuración, liberalización y desregulación se
ha llevado a cabo en una economía altamente ines-
table y dependiente.
En este mismo nivel, la gobernabilidad evoluciona
aunque con grandes disparidades y retrocesos: de
un marcado estato-centrismo hacia una descentra-
lización de las decisiones y responsabilidades en
la formulación de políticas mediante la creciente
utilización de redes de políticas, es decir, de una
coordinación más horizontal entre las organizaciones
públicas y privadas.
29
Esta tendencia, a su vez, apunta
a una acción colectiva más compleja de las empresas
y los empresarios mexicanas cuyas respuestas estra-
tégicas tienden a converger con las de organismos
similares en las economías avanzadas.
28
Matilde Luna Ledesma, “Hacia un corporativismo liberal. Los empresarios y el corporativismo”, en
Estudios Sociológicos
, vol. V, núm.
15, septiembre-diciembre de 1987.
29
R. Boyer y R. Hollingsworth,
op. cit.
; B. Marin y R. Mayntz,
op. cit.
Sociedad y Política
87
La globalización y la liberalización han avanzado
muy rápidamente en el sector financiero mexicano,
ejerciendo una gran presión sobre la red de políticas
y el sistema de regulación. La globalización ha in-
fluido en la reorganización de las redes de políticas
financieras de var ias maneras. Por un lado, el número
y complejidad de los organismos participantes en
el proceso de formulación de políticas crece con-
siderablemente y, por el otro, la interacción con
organizaciones internacionales se hace cada vez más
intensa, promov iendo la estandar ización de la infor-
mación y su divulgación, la rendición de cuentas, la
supervisión y evaluación de riesgos y las prácticas
administrativas.
El mercado de valores es uno de los sectores de
la economía más globalizado. El saldo de inversión
extranjera, medido como el valor de mercado de las
acciones en manos de extranjeros (en
ADR
s, el Fidei-
comiso de Nafin, el Fondo México y las acciones de
libre suscripción) se ha incrementado rápidamente
en los últimos diez años (más que triplicado desde
1991 hasta 1999, aunque de 2000 a 2005, el saldo
se ha comportado muy erráticamente). Sin embargo,
como puede observarse en el Cuadro 1, como por-
centaje del valor de capitalización total del mercado
de valores, aumentó del 18.2% en 1991 a poco más
de 45% en 2005. Para 1997, 70 acciones distintas de
60 empresas mexicanas aparecieron en los listados
de Estados Unidos. Es decir, el 40% de todas las
acciones mexicanas listadas (171), que representan
casi el 90% del valor total del mercado, se comer-
cian como
ADR
s en Norteamérica. Pieper y Voguel
30
incluso hablan de una integración de los mercados
de valores de México y su vecino del Norte;
31
ello se
debe, creen, tanto a una mayor demanda de emisiones
de mercados emergentes por el mercado americano,
como a la privatización y otras reformas en el marco
institucional en ambos países. El número de títulos
de deuda emitidos por empresas mexicanas en el
extranjero se incrementó durante la primera mitad
de la década de 1990 (9,800 millones de dólares en
1993), pero disminuyó en los años siguientes (de
4,400 millones en 1999 a 1,500 millones en 2002).
Sin embargo, representan una fuente importante
de financiamiento para las grandes empresas que
cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores (
BMV
).
Adicionalmente, los instrumentos de deuda se han
diversificado y vuelto más complejos y sofisticados.
La negociación de valores (
ADS
/
ADR
s y acciones) co-
tizados en el extranjero concentra alrededor del 60%
del mercado de 2000 a 2005 y según un funcionario
de la
BMV
,
32
en 1999 el monto total de los valores
mexicanos negociados en los mercados extranjeros
(emisiones de deuda y acciones) fue más de seis
veces el monto negociado en el mercado mexicano.
De este modo, como en la mayoría de otros mercados
emergentes, la tasa de migración de valores hacia
los centros internacionales se aceleró en la década
de los 1990.
33
Éstas y otras manifestaciones de la globalización
de la Bolsa Mexicana de Valores (
BMV
) exigían un
marco institucional capaz de proporcionar un clima
de confianza, imparcialidad y transparencia, no sólo
entre inversionistas nacionales sino también entre
los extranjeros. Esto no sólo significa que las em-
presas mexicanas que aparecen en la
BMV
tienen que
cumplir con los reglamentos y prác t icas de la Organi-
zación Internacional de Comisiones de Valores (
OICV
),
de la Securities and Exchange Commission (
SEC
) de
Estados Unidos y de otros organismos mundiales.
Significa también que la complejidad creciente de
los instrumentos de deuda y capital (
ADR
s,
warrants
,
Gobierno del mercado de valores mexicano
30
Paul B. Pieper y Robert C. Voguel, “Stock Market Integration in Latin America”, en
CAER
II
Discussion Paper
, núm. 21, octubre de 1997.
31
Estos autores definen la integración de los mercados de valores como la condición en la que los inversionistas pueden comprar y vender
acciones emitidas en los mercados integrados. Como resultado, los valores se emiten y comercian al mismo precio en todos los mercados de
la región.
32
Entrevista de la autora con Bernardo González Aréchiga, realizada el 12 de junio de 2000.
33
Stijnn Claessens,
et al.
, “Explaining the Migration of Stocks From Exchanges in Emerging Economies to International Centers”, en
Policy
Research Working Paper
, núm. 2816, marzo de 2002.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
88
opciones, instrumentos a mediano plazo, eurobonos,
etc.) demanda un mayor conocimiento técnico, es-
pecialización y división del trabajo entre organismos
públicos, privados y semipúblicos. En consecuencia,
cada uno de los organismos que participan en la red
ofrece una gama de servicios especializados que
hace que las transacciones en el mercado se lleven
a cabo sin problemas, de manera eficiente y con la
seguridad mínima necesaria.
Así, la red de políticas en el mercado de valores
cambia gradualmente de una red orientada funda-
mentalmente por el estado a una red en la cual una
pequeña parte de las empresas, representada por la
Asociación Mexicana de Intermediarios Bursátiles
(
AMIB
), comparte la responsabilidad de formular
políticas con otros organismos privados (empresas
calificadoras de riesgo y empresas de auditoría),
organismos públicos (
CNBV
,
SHCP
, Banco de México),
organismos cuasi públicos (
BMV
, Indeval, Caval), y
organizaciones internacionales públicas y privadas,
tales como
OICV
,
BPI
,
COSRA
y
FIBV
(véanse el Cuadro
4 y la Figura 1).
Aunque muy lentamente, la Comisión Nacional
Bancaria y de Valores (
CNBV
) traslada su autoridad
a varios organismos privados. La
BMV
, en particular,
ha diversificado enormemente todas sus funciones
reguladoras. Dictamina sobre los conflictos entre
intermediarios en el piso, vigila y supervisa que los
warrants
estén adecuadamente cubiertos, se ase-
gura que los requisitos de liquidez y capital de las
firmas cotizadas se cumplan, y que se proporcione
un mínimo de información para evitar riesgos. La
Asociación Mexicana de Intermediarios Bursáti-
les (
AMIB
) ha formulado los términos del contrato
base de intermediación, obligatorio para todos los
corredores de valores. Además, esta asociación
promueve las habilidades, el capital humano y la
capacitación necesaria para los nuevos instrumen-
tos que se ofrecen y para los mayores requisitos de
información de los mercados transnacionales. Con
el fin de fomentar confianza y credibilidad, a partir
de 1991, las empresas calificadoras están obligadas
a evaluar el riesgo de todas las nuevas emisiones
(valores, papel comercial a mediano y largo plazo,
etc.) como requisito previo a la autorización de la
CNBV
para su inclusión en la lista de valores cotiza-
dos en la
BMV
. La
CNBV
establece el marco normativo
legal para las empresas cotizadas y retiene la mayor
parte de las funciones de supervisión y vigilancia,
aunque con mayor comunicación y coordinación con
otros organismos privados. La creación de comités
de coordinación entre los diferentes organismos
públicos involucrados y entre éstos y los organismos
privados, nacionales y transnacionales, han estimu-
lado sin duda, cierta planeación independiente de
políticas estratégicas de largo plazo, así como mayor
colaboración, trabajo en equipo y procedimientos de
rendición de cuentas en toda la red.
De acuerdo a la definición de Atkinson y Coleman,
34
la red de políticas que gobierna el mercado de valo-
res de México puede ser caracterizada como una red
de concertación, porque los organismos estatales
involucrados tienen bastante autonomía y gran
concentración de poder y los intereses empresar iales
muestran un alto grado de movilización. Dado el nivel
de concentración, sólo una muy pequeña fracción
de empresas comparte la responsabilidad con el
estado. Los empresarios se movilizan activamente
y la asociación tiene alta densidad de representa-
ción. Aunque es una asociación voluntaria, todas
las empresas de corretaje están afiliadas a la
AMIB
.
Los organismos gubernamentales más importantes
involucrados en la red –la
CNBV
, la
SHCP
y el Banco de
México (Ver Cuadro 4) – proporcionan un cuerpo de
leyes y reglamentos (la Ley del Mercado de Valores)
que define sus responsabilidades.
Varias entrevistas
35
revelan que los funcionarios
públicos tienen un mandato funcional y, en general,
tienen un claro su papel y son muy celosos de su
sistema de valores, tal como se espera en este tipo
34
M. M. Atkinson y W. D. Coleman,
op. cit.
35
Entrevistas realizadas por la autora a: Ángela Balmori (Asociación Mexicana de Intermediarios Bursátiles,
AMIB
), el 14 de octubre de
1994; Carlos Galindo (subdirector de Vigilancia del Mercado de la Bolsa Mexicana de Valores,
BMV
), el 12 de octubre de 1994; Marcos Vázquez
(Comisión Nacional de Valores,
CNBV
), el 26 de octubre de 1994; Enrique Nort Mantecón (director de Relaciones con Entidades Financieras
Extranjeras,
CNBV
), el 19 de julio de 2000 y Liliana Ferrari (de la
CNBV
), el 5 de junio de 2000.
Sociedad y Política
89
de red. Además, día a día aumenta la supervisión y
vigilancia de la Comisión de Finanzas de la Cámara
de Diputados, conformada por un grupo de represen-
tantes legislativos más plural y con mayor rendición
de cuentas.
Sin embargo, varias fuerzas obstaculizan el de-
sarrollo de una red de políticas más centrada en la
comunidad. Un camino con un historial de inconsis-
tencias e inestabilidad ha fomentado desconfianza y
escepticismo en la comunidad de de este mercado. A
los períodos de desregulación y liberalización les han
seguido períodos en los que prevalece la rigidez de las
políticas. Según funcionarios del Mercado de Valores
Mexicano,
36
la
CNBV
ha sido contradictoria en el nú-
mero, complejidad y contenido de las circulares, como
el mecanismo principal para modificar los estatutos
y procedimientos. La
CNBV
aún controla un área muy
importante en el ámbito de la generación de políticas y
muy lentamente delega funciones de autorregulación.
Tanto los funcionarios de la
AMIB
como los de la
BMV
resienten y cuestionan este enfoque de la
CNBV
.
Representantes de la
BMV
consideran que la auto-
rregulación ha progresado muy lentamente por varias
razones: en contraste con Estados Unidos y el Reino
Unido (donde las redes horizontales comunitarias
basadas primordialmente en instituciones privadas
–intermediarios, bolsas de valores y asociaciones de
interés– han prevalecido desde un principio y donde
las agencias gubernamentales sólo han ido amplian-
do progresivamente su presencia en la red a partir de
la crisis de los años 1930 y, aun así, sólo “[.
..] para
desarrollar, aplicar y hacer cumplir normas basadas
en la delegación formal de la autoridad estatal”),
37
el mercado de valores de México surgió como una
actividad altamente regulada en la que la supervi-
sión estatal es excesiva (todavía hoy, la
CNBV
tiene
un auditor interno y uno externo en la
BMV
). La
CNBV
sigue teniendo miedo a los abusos especulativos,
como los de 1986-87, dado el tamaño del mercado y
el peso de los actores involucrados.
Además, los inversionistas y los intermediarios
no quieren eliminar, aunque sólo sea parcialmente,
el secreto de valores porque tienen miedo a quedar
expuestos a un doble control, al menos hasta que la
CNBV
trasmita la responsabilidad de la vigilancia a la
BMV
. Sin embargo, otros miembros de la comunidad opi-
nan que la
CNBV
carece de la capacidad necesaria para
super v isar apropiadamente las operaciones de valores
y no puede desempeñar en forma adecuada las funcio-
nes de vigilancia porque no tiene la experiencia y los
recursos organizacionales y de personal, así como una
tradición cultural para lograr el cumplimiento mínimo
requerido. Está tratando de crear condiciones para la
autorregulación, cuando menos en el área operativa,
a través de la asociación, de un código de conducta
aprobado por la comunidad del mercado y por medio
de otros mecanismos. Existen estos y otros proyectos
para un marco de autorregulación, pero los intereses
contradictorios entre intermediarios, empresarios y
autoridades retrasan el proceso e impiden desarrollar
el ambiente de confianza necesario para una red de
políticas con una estructura más horizontal.
38
Los
funcionarios de la
AMIB
esperan que México siga el
mismo camino tomado por el marco regulador del
mercado de valores en Francia, que evolucionó de una
red de políticas estato-centrista muy regulada a una
más horizontal auto regulada.
39
El panorama se ha tornado aún más complejo de-
bido a un peso cada vez mayor de organizaciones in-
ternacionales en la red de políticas de valores. Como
puede verse en la Figura 1 y el Cuadro 4, la interacción
con y la exposición a organizaciones internacionales
y regionales son cada vez más intensas. La
CNBV
se ha
comprometido a seguir muy de cerca los principios
fundamentales de la Organización Internacional de
Comisiones de Valores (
OICV
) –desarrollados entre
36
Entrevista realizada por la autora a Bernardo González Aréchiga (funcionario de la
BMV
que recuerda el patrón cíclico recurrente que ha
oscilado en México desde laxas desregulaciones hasta estrictas regulaciones bursátiles. Este comportamiento fue una constante desde la
época del presidente José López Portillo hasta la de su homólogo Ernesto Zedillo), el 12 de junio de 2000.
37
Como dice Coleman: “[…] conservando la escopeta tras la puerta” (
vid
. W. D. Coleman, “Keeping the Shotgun behind the Door: Govern-
“Keeping the Shotgun behind the Door: Govern-
ing the Securities Industry in Canada, the United Kindom, and the United States”, en J. R. Hollingsworth
et al., op. cit.
, p. 250).
38
Entrevistas realizadas por la autora a Ángela Balmori,
op. cit
.; Carlos Galindo,
op. cit
. y Marcos Vázquez,
op. cit
.
39
Entrevista realizada por la autora a Ángela Balmori,
op. cit
.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
90
1983 y 1997 en 40 resoluciones– que fomentan la
armonización y la coordinación entre los reguladores
públicos en todo el mundo con el objetivo de proteger
a los inversionistas, reducir la volatilidad y el riesgo
sistémico y garantizar mercados justos, eficientes y
transparentes.
40
Además, la
BMV
está afiliada a la Federación Inter-
nacional de Bol sas de Valores (
FIBV
), donde se ha vuelto
muy activa, a la Federación Iberoamericana de Bolsas
(
FIAB
) y al Consejo Interamericano de Autoridades
Reguladoras de Valores (
COSRA
). En resumen, el número
de contactos con organizaciones internacionales se
incrementó notablemente, desplazando el centro de
gravedad de la red de políticas de valores cada vez más
hacia el exterior. La
OICV
se ha convertido, sin duda,
en el organismo de mayor influencia en los mercados
de valores de todo el mundo. La mayoría de estos
mercados siguen de cerca los principios s formulados,
y periódicamente discutidos y revisados, en los foros
organizados deliberadamente para armonizar las ins-
tituciones de políticas y las prácticas de regulación
en todo el mundo.
Así, el número de organismos crece y la red en su
conjunto se torna cada vez más compleja e involucra
múltiples principios, normas, órganos reguladores y
organizaciones, nacionales e internacionales. Pero
a pesar de esta complejidad institucional y, a pesar
de la calificación de inversión otorgada por tres
empresas calificadoras distintas, no se han logrado
superar las rigideces estructurales del mercado de
valores mexicano:
1) La Bolsa Mexicana de Valores sigue siendo una
fuente marginal de financiamiento para la gran ma-
yor ía de las empresas mexicanas: según los informes
de la
BMV
, el número de empresas que cotizan en la
BMV
se redujo de 195 en 1998 a 158 en 2003 y 150 en
2005. Además, las grandes empresas que cotizan en
la
BMV
realizan un alto porcentaje de sus ofertas en
los mercados extranjeros como ya lo hemos visto.
2) El nivel de concentración de la mayor parte de
las operaciones no se ha invertido, ya sea en términos
de capitalización, transacciones o volumen operado
por las empresas de corretaje: las 10 más grandes
empresas (ver Cuadro 2) concentran el 56.5% del valor
de capitalización total de la
BMV
en 2003 y 55.23%
en 2005. De estas diez empresas, seis pertenecen a
Carlos Slim en 2003 y 5 en 2005, lo que representa
más de la tercera parte del valor de capitalización
de toda la
BMV
en esos años. Además, en 2003 cinco
emisiones (Naftrac, Cemex, Walmax, Telmex y
AMX
)
concentran el 86.7% del valor comercializado y las
cinco mayores empresas de corretaje representan
99.98% del valor total comercializado. Las nuevas
colocaciones están también extremadamente con-
centradas, según se desprende del Cuadro 3.
3) El ciclo del mercado de valores de México no
se ha moderado y se ha vuelto aún más dependiente
de la economía de Estados Unidos.
4) La migración de valores a los centros interna-
cionales se acelera considerablemente en el periodo
examinado. Paradójicamente, las reformas en las
políticas financieras (las políticas macroeconómicas
más sólidas, los sistemas jurídicos más eficaces, la
mejor protección de los accionistas y mercados finan-
cieros más abiertos) fomentan la migración. Aunque
dicha migración beneficia a las grandes empresas con
mejores condiciones, costos y liquidez, son muy pocas
las empresas que tienen la capacidad organizacional
para operar en centros internacionales, por lo que
resulta cada vez más difícil sostener los mercados
locales,
41
y se fomentan fusiones, procesos de conso-
lidación e interconexión de sistemas de negociación
a nivel regional y mundial.
42
5) Como en Estados Unidos, debido a la ola de
fraudes gigantescos, la probidad de las instituciones
públicas en México se cuestiona cada vez más, dado
un sinnúmero de irregularidades en el proceso de
recuperación de créditos incobrables en el país.
40
Para mayores detalles,
vid
. la página web del International Organization of Securities Commission, en www.iosco.org.
41
Los costos de los mercados locales son muy altos dado el tamaño del mercado, los gastos fijos asociados al monitoreo, a los sistemas de
compensación y liquidación de valores, los corredores locales, la banca de inversión, las firmas de contabilidad y auditoría y otros servicios
de apoyo.
42
S. Claessens,
et al., op. cit
.
Sociedad y Política
91
La desmantelación del marco institucional que reguló
la banca hasta la década de los 1980, fue muy perju-
dicial y causó serios atrasos, inestabilidades y abusos
que exigieron una revisión del marco regulatorio y
la red de políticas. La desregulación de 1989 a 1992
abarcó cuatro reformas a la Ley de Instituciones de
Crédito: eliminar el control estatal de las tasas de
interés (tanto activas como en pasivas) y las reservas
mínimas requeridas por el Banco Central (Banco de
México); la autonomía de la estructura de gobierno
del Banco de México; la privatización de la banca y
la reorganización de los grupos financieros; y, por
último, la liberalización del mercado para permitir
la participación del capital extranjero mediante la
autor ización en 1994 para que los bancos extranjeros
pudieran operar en México. Un marco de regulación
prudencial, similar al de las economías avanzadas,
se consideró suficiente. El coeficiente del capital de
riesgo se incrementó al 8%, suponiendo que sería
apoyado por los sistemas que califican el riesgo de las
carteras. El Fondo Bancario de Protección al Ahorro
(Fobaproa), con grandes ahorros procedentes de la
época de la nacionalización, se creía que proporcio-
naría, protección adicional.
43
La eliminación del requisito de una reserva fe-
deral (encaje legal) generó gran cantidad de activos
líquidos en el sistema bancario. Los nuevos banque-
ros mexicanos estaban muy interesados en otorgar
créditos con el fin de recuperar rápidamente los
altos precios pagados por los bancos. La mayoría de
los bancos amplió su cartera de créditos de manera
casi indiscriminada. Además, como lo han señalado
varios analistas, la nueva legislación no se redactó
adecuadamente, en especial porque no incorporó los
mecanismos para supervisar y calificar los créditos y
riesgos. El sistema fue incapaz de vigilar la calidad
de los préstamos, los préstamos entrecruzados y una
información adecuada sobre los créditos. La cartera
de créditos vencidos aumentó de 8% en diciembre
de 1993 a 13% en diciembre de 1997, cuando en
promedio, a nivel internacional, alcanzaban el 4%
del crédito total. La cartera de crédito vencida de
Banamex llegó al 12% del total de crédito otorgado
por el banco, la de Bancomer al 10% y la de Serfin al
12%. En una entrevista, Guillermo Ortiz, en aquella
época secretario de Hacienda y Crédito Público,
admitió que “no existía un mecanismo de supervi-
sión de los bancos suficientemente enérgico para
anticipar los riesgos a tiempo. Todo esto sucedió
en un contexto de desregulación, de crecimiento
muy acelerado de los créditos, insuficiente super-
visión bancaria, y apreciación excesiva de activos,
lo cual causó un gran deterioro en la calidad de los
préstamos”.
44
En resumen, la liberalización de las
tasas de interés y los fondos financieros, además
de la privatización de los bancos a muy alto precio,
generó grandes expectativas de utilidades entre los
nuevos banqueros que, en el contexto de un marco
regulatorio laxo, provocaron serios trastornos en el
sistema bancario.
Además, la incapacidad para hacer cumplir los
reglamentos de préstamos relacionados con infor-
mación confidencial complicó la situación. Según
el artículo 33 de la Ley de Instituciones de Crédito
“[…] ninguna persona física o moral podrá adquirir,
mediante una o varias operaciones de cualquier
naturaleza, simultáneas o sucesivas, el control de
certificados de aportación patrimonial de la serie
“B” por más del cinco por ciento del capital pagado
de una institución de banca de desarrollo”.
45
Sin embargo, como Jean-Pierre Caldairou, re-
presentante del Banco Nacional de París en México
admitió: “en verdad, es una cuestión de ética”, por-
que un industrial que controle un banco “[…] no va
a aplicar a sus empresas los mismos estándares de
crédito que el banco le aplica a otros clientes”.
46
Gobierno del sector bancario
43
Francisco Suárez-Dávila, “La vulnerabilidad del sistema bancario, su liberalización, regulación y supervisión”,
El Mercado de Valores
,
núm. 9, septiembre de 1994.
44
Declaraciones de Guillermo Ortiz Martínez, en
Época
, 3 de junio de 1996.
45
Vid
. la Ley
in extensis
N
.
E
.
46
Declaraciones de Jean-Pierre Caldairou,
en
El Financiero Internacional,
6 de noviembre de 1994.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
92
La demanda por un código de ética y un mecanis-
mo más eficiente para hacer cumplir los reglamentos
de la banca fue subrayada en primera instancia por
varios fraudes financieros
47
y posteriormente por las
irregularidades detrás del mecanismo para el rescate
bancario y los criterios discrecionales para incluir
varios préstamos incobrables en el Fobaproa.
48
Si se
tiene en cuenta que después de la privatización, 21
de los 37 bancos comerciales estaban controlados
por grandes industriales mexicanos, se hace patente
la necesidad de un control y una supervisión más
estrictas a los créditos relacionados en los que se
corre el riesgo de uso de información privilegiada.
A la luz de los problemas de reglamentación
antes mencionados se hicieron varias propuestas.
La administración de la deuda y las políticas de
crédito son consideradas la clave para lograr me-
joras a largo plazo en la calidad de las carteras. La
Comisión de Finanzas (formada por la
SHCP
, la
CNBV
y
la
ABM
), formuló un proyecto, con ayuda de asesores
del Banco de Pagos Internacionales (
BPI
), para im-
plantar una reglamentación bancaria a la altura de
los estándares internacionales.
49
Entre otras cosas,
el proyecto consideraba: (1) la creación de agencias
de calificación crediticia similares a los que operan
en las economías avanzadas, (2) nuevos reglamentos
que requieran que los auditores y directores exter-
nos se involucren activamente en el escrutinio de
las operaciones de sus empresas, (3) nuevas reglas
que exijan la ponderación del grado de exposición
del banco a los riesgos del mercado, tales como las
tasas de interés y la devaluación, y (4) un código de
ética que, entre otras cosas, establezca normas para
regular y supervisar los vínculos entre industriales
y banqueros.
Pero sobre todo, la
CNBV
destacó el cumplimiento
de los Principios Fundamentales del
BPI
, colocando
a esta institución internacional en el centro del
sistema mexicano de regulación bancaria. Se ha
diseñado, reformulado, e implementado una amplia
gama de procedimientos para alinear el sistema
mexicano de regulación bancaria con los Principios
Fundamentales del Comité de Basilea para una Su-
pervisión Efectiva. Y según una encuesta realizada
por este Comité, para 1999 la Comisión Nacional
Bancaria y de Valores (
CNBV
) ya se había ajustado a
tales principios.
Hoy día, la
CNBV
sostiene que la concordancia con
los principios del
BPI
se ha logrado en casi todas las
áreas. Se requirió una reforma integral para lograr
armonizar las reglas de capitalización, la evaluación
y administración de riesgos, la calificación crediticia,
los principios de contabilidad y la valuación de acti-
vos. Al proceso de supervisión se le han introducido
nuevas metodologías y herramientas internacionales
a fin de cambiar de una super v isión bancar ia esencial-
mente reactiva, a una con un enfoque más proactivo.
La primera se centraba en auditorías contables, el
cumplimiento de los límites normativos y el análisis
de la cartera crediticia (calificación crediticia con
base en la garantía, y no con base en la capacidad
de pago y un análisis específico de los archivos de
crédito). El enfoque proactivo, por el contrario, se
basa en la identificación y medición de los riesgos; la
obtención y evaluación de la información y procesos
de negocio; la supervisión consolidada; la adopción
47
Tales como los perpetrados por Carlos Cabal Peniche (en Banca Cremi), Ángel Isidoro Rodríguez Saez, “El Divino”, (en Banpaís) y Jorge
Lankenau Rocha (en Banca Confía).
Para mayores detalles de estos casos,
vid
. James F. Smith, “Banking on Change; Recent Scandals have Sparked Suspicions about Mexico’s
Financial Reforms. As the Thirst for Credit Grows, Rebuilding the Industry is Seen as Essential”, en
Los Angeles Times,
12 de julio de 1997. N.E.
48
El Fondo Bancario de Protección al Ahorro (Fobaproa) se creó como un mecanismo prudencial incluido en la Ley de Crédito de 1990 con
objeto de prevenir problemas financieros y garantizar los pasivos de las instituciones financieras. El fondo evidentemente fue insuficiente
para cubrir los riesgos desatados por el desenfreno de préstamos entre 1992 y 1994 y posteriormente por la crisis de 1994-1997.
49
La presencia de estos asesores suscribe el concepto de
comunidad epistémica,
que Peter M. Haas (editor de
Knowledge, Power and In-
ternational Policy Coordination
, Columbia,University of South Carolina Press, 1997) define como una red de profesionales cuya autoridad
y experiencia es ampliamente aceptada a nivel nacional e internacional. Según Ethan Barnaby Kapstein (“Between Power and Purpose:
Central Bankers and the Politics of Regurlatory Convergence”, en
ibid
), las comunidades epistémicas y la cooperación epistémica pueden
haber contribuido decisivamente a la convergencia regulatoria de los sectores bancarios de la Gran Bretaña y Estados Unidos en la década
de 1980 y de otros integrantes del G-10 en la de 1990.
Sociedad y Política
93
de las normas del Comité Bancario de Basilea y la
utilización del Sistema de Supervisión de la Reserva
Federal de Estados Unidos (
FED
) (es decir, de las meto-
dologías de análisis de la Oficina del Controlador del
Dinero (
OCC
) y de la Corporación Federal Aseguradora
de Depósitos (
FDIC
), el cual analiza los siguientes
elementos: análisis de liquidez y sensibilidad, ade-
cuación del capital, la calidad de los activos, la calidad
de las utilidades, los sistemas de administración y
procesamiento electrónico de datos (
EDP
). Se trata
de una supervisión muy especializada que abarca el
riesgo de crédito y el riesgo de mercado; sigue varias
etapas tales como revisión, monitores y vigilancia
in situ
, reportes especiales y medidas correctivas.
Involucra a los ejecutivos a cargo del banco y a fun-
cionarios de la
CNBV
que revisan los procesos
in situ
.
Estos últimos, a su vez, han pasado por un aprendizaje
en numerosos análisis y discusiones organizadas por
el Comité Bancario del
BPI
, no sólo para formular y
enmendar los Principios Básicos, sino también para
decidir la manera en que estos deben aplicarse en
los mercados emergentes.
Todas las propuestas mencionadas para contra-
rrestar las negligencias, irregularidades y abusos
en la aplicación de la legislación y los reglamentos
existentes, presuponen mayor coordinación y redis-
tribución de la autoridad y mejor reglamentación de
las funciones entre los organismos involucrados en
la red de políticas. En consecuencia, la red de polí-
ticas en el sector bancario implica un número cada
vez mayor de organizaciones públicas y privadas,
nacionales e internacionales, que realizan funciones
más complejas, especializadas y diferenciadas, como
puede verse en el Cuadro 5.
Las Comisiones Bancaria y la de Valores se fusio-
naron en 1996 en la Comisión Nacional Bancaria y
de Valores (
CNBV
). En esa época se creó la Comisión
de Finanzas para coordinar las actividades entre el
Banco de México, la Secretaría de Hacienda y Crédito
Público (
SHCP
) y la
CNBV
. Dos nuevos organismos pú-
blicos se crearon a finales de 1998. En primer lugar,
en diciembre de 1998 la Cámara de Diputados aprobó
el
IPAB
(Instituto de Protección al Ahorro Bancario)
para hacerse cargo de la deuda del Fobaproa y conver-
tirla en deuda pública. Las emisiones de dicha deuda
pública en manos de la banca múltiple se podrían
comercializar fácilmente en el mercado de valores
liberando fondos.
La segunda institución pública, aprobada por la
Cámara de Diputados en diciembre de 1998 fue la
Comisión Nacional para la Defensa de los Usuarios
de Servicios Financieros (Condusef) una especie de
ombudsman
o defensor financiero, que funciona como
un organismo descentralizado para la protección y
defensa de los usuarios que tienen quejas en contra
de bancos o de otras instituciones financieras. La
Condusef se ha conformado siguiendo la pauta y
experiencia de los defensores
financieros en todo el
mundo. El objetivo principal de esta institución es
contener el poder e influencia de las empresas finan-
cieras sobre su clientela, compensando la enorme
disparidad de fuerza entre bancos y usuarios. Aunque
la Condusef ha sido, por lo general, una institución
patrocinada por el estado,
50
puede convertirse en un
eslabón esencial de la red financiera para desarrollar
la capacidad de negociación de los ciudadanos y dar
poder a los usuarios de servicios financieros.
51
Como en el caso de la red de valores, las orga-
nizaciones privadas de la red de políticas bancaria
también diversificaron y especializaron más todavía.
Desde 1999, nuevos estatutos alientan a los bancos
a utilizar agencias de crédito para calificar deudo-
res. Una agencia de crédito concentra y centraliza
en una base de datos el historial crediticio de todos
los deudores del sistema. Los créditos no aprobados
por la agencia tienen que respaldarse con mayores
reservas y consecuentemente, son objeto de tasas
de interés más altas.
50
Si bien la iniciativa para la creación de esta institución salió de la Presidencia, pudo deberse también a un intento de canalizar el
descontento en términos individuales, evitando movimientos sociales tales como el encabezado por El Barzón.
51
La mayoría de los defensores financieros en el mundo funcionan como instituciones independientes auto reguladas, patrocinadas en
algunos casos por Asociaciones Bancarias (Alemania, Bélgica, Grecia, Italia y Colombia), el Banco Central (España y Francia), los bancos
mismos (Canadá), o los gobiernos (Suecia y México).
Vid. Condusef Informa
, año 1, vol. 1, núm. 3,enero-marzo de 2000.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
94
Tras la privatización de los bancos entre 1991 y
1993, una pequeña fracción de los negocios, repre-
sentada en la Asociación de Banqueros de México
(
ABM
), se movilizó rápidamente para reorganizar la
asociación y la red de políticas haciéndola una red
de concertación en la que las entidades privadas
desempeñan un papel más importante en la vigilancia
y mecanismos de supervisión. El origen de la fuerza
de la
ABM
–como en el caso de otras asociaciones
financieras, por ejemplo: la
AMIB
y la
AMIS
– radica
en que, a pesar de que la afiliación es voluntaria,
ésta incluye a todos los posibles miembros, la ma-
yoría de los cuales son ahora bancos extranjeros. La
comunidad de este sector está constituida por un
número relativamente pequeño de actores debido
al alto grado de concentración, lo que facilita la
afiliación y cooperación. Además, controlan enormes
recursos, no sólo económicos, sino organizacionales
y políticos. De igual manera, han desarrollado rá-
pidamente la experiencia necesaria para discutir y
modificar durante las etapas de consulta, las reformas
propuestas por la Comisión Nacional Bancaria y de
Valores (
CNBV
) y el
BPI
.
La
CNBV
se conv ier te en el eslabón más impor tan-
te entre, por un lado, la red de políticas nacional e
internacional y, por el otro, la de la banca y el mer-
cado de valores. Los funcionarios públicos de esta
dependencia interactúan con miembros de todas las
agencias involucradas en la red (ver Figura 1). Sus
puntos de vista se forman en las discusiones orga-
nizadas y patrocinadas por el
BPI
, la
FED
, el Banco
Mundial y otros organismos internacionales. A su
vez, ellos discuten con y convencen a las comuni-
dades de políticas mexicanas sobre las ventajas de
los estándares internacionales e impulsan de varios
modos la armonización y convergencia.
Sin embargo, los principales problemas financie-
ros (altas tasas de interés y lentitud económica) se
intensificaron enormemente con las crisis económica
y bancaria desatadas por la devaluación de diciembre
de 1994, deteriorando la situación de algunos bancos
hasta colocarlos al borde de la quiebra. En este con-
texto, una red nacional de políticas más horizontal
o el cumplimiento alcanzado con los principios bá-
sicos del
BPI
y otros organismos internacionales no
fue suficiente para mejorar la situación y se dio un
retorno a un enfoque más estato-céntrico. El Estado
intervino nueve bancos (Confía, Banpaís, Cremi-
Unión, Banoro, Banco Obrero, Interestatal, Capital,
Banco del Sureste y Serfín) para evitar la quiebra y
las corridas de pánico. Además, ofreció apoyo para
reestructurar las carteras de deuda a través de Fo-
baproa primero y más tarde a través del
IPAB
,
52
así
como varios programas para ayudar a los acreedores
a negociar los términos de la deuda. El costo del
rescate efectuado por el gobierno se ha estimado en
un 15% del
PIB
.
53
Pero incluso esta cantidad no fue
suficiente y las adquisiciones efectuadas por bancos
extranjeros rápidamente aumentaron el porcentaje
de inversión extranjera en el sector, por lo que se re-
quirieron reformas legales para autorizar posiciones
de control extranjero en los bancos.
54
Sin embargo,
los bancos aún dependen del estado puesto que una
alta proporción de su cartera de préstamos se registra
como créditos del Fobaproa-
IPAB
los cuales generan
atractivas tasas de interés y representan una buena
parte de sus ingresos.
Para 2003, el costo del Fobaproa había llegado a
784 mil millones de pesos (unos 75 mil millones de
dólares y casi 100 mil millones de dólares en 2005)
aumentando el gasto público en intereses, presionan-
do severamente el presupuesto público en los últimos
años, extendiendo el descontento social y forzando
al gobierno a presentar nuevas reformas fiscales y
bancarias. Se introdujeron reformas para autorizar
que el capital extranjero pudiera asumir el control
52
Según Celso Garrido, (“Actor bancario y poder financiero en México. Incertidumbres y desafíos para la nación”, ponencia presentada
en el
Seminario Internacional Reforma Financiera, Crecimiento Económico y Globalización
, llevado a cabo en la Universidad Autónoma Metro-
politana de la ciudad de México, del 6 al 8 de abril de 1998), para febrero de 1997 el gobierno tenía una posición controladora de activos
bancarios, concentrando 40 mil millones de dólares (25%) de los activos del sistema.
53
Carlos Fernández-Vega estima que alcanzó el 20% del
PIB
.
Vid
. M. A. Di Constanzo y J. F. Moncada,
op. cit.
54
Se estima que la inversión extranjera controla 90% de los bancos. Para un análisis preciso de la crisis bancaria y la expansión de la
inversión extranjera en el sector,
vid
. C. Garrido,
op. cit
.
Sociedad y Política
95
accionario en los bancos y para que la Comisión Na-
cional Bancaria y de Valores (
CNBV
), obtuviera mayor
autonomía de la Secretaría de Hacienda y Crédito
Público (
SHCP
) y fuera más dependiente del Banco
de México. Sin embargo, dos reformas –una, para
reestructurar los pasivos de Fobaproa como deuda
pública por medio de la nueva institución, el
IPAB
,
y la otra, para incrementar el ingreso fiscal– fueron
f renadas hasta 2005 por la Cámara de Diputados has-
ta que los préstamos transferidos al Fobaproa-
IPAB
se auditaran y limpiaran, pues la evidencia sugería
que un gran porcentaje de ellos no se justificaba y
su inclusión se decidió sobre bases eminentemente
discrecionales.
Durante los primeros cinco años de la década
(2000-2005) el sector bancario se fue estabilizando
cada vez más, aunque a costa de desviar enormes
recursos para el rescate de los bancos, evitando así
una quiebra generalizada de la banca, pero dejando
al estado casi sin margen de maniobra para fomen-
tar el crecimiento económico. En este período, la
coordinación horizontal entre un conjunto complejo
de instituciones, nacionales e internacionales, que
aplican los distintos principios de reglamentación
prudencial mejoró la estabilidad financiera. El costo
de regular el sector bancario se ha incrementado
considerablemente, pero la madurez y profundidad
del sector sigue siendo deficiente, especialmente en
términos de su capacidad para financiar actividades
productivas.
55
Esto se debe a los todavía altos dife-
renciales en las tasas de interés; a los bajos niveles
de competencia (aunque éstos han mejorado re-
cientemente), obstáculos de entrada y altos niveles
de concentración; y a información insuficiente e
inadecuada, todo lo cual reduce considerablemente
su capacidad para estimular el crecimiento eco-
nómico. Además, el rescate de los bancos requirió
desviar enormes cantidades de recursos públicos para
absorber préstamos incobrables, obligando dramáti-
cas reducciones del gasto público en infraestructura
productiva y social.
Como en muchos otros países, el resultado no
intencional de la liberalización y la desregulación
de las reservas bancarias y las tasas de interés fue
una severa crisis bancaria que fortaleció la presen-
cia de ciertas organizaciones internacionales en el
sistema de regulación. En consecuencia, el centro
de gravedad de la red de políticas financieras de
México se desplazó cada vez más del estado hacia los
organismos internacionales. La interacción con estas
instituciones se vuelve más intensa y diversificada.
Como puede verse en los Cuadros 4, 5 y la Figura 1,
la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (
CNBV
)
se convierte en el eslabón más importante entre
redes nacionales e internacionales. Aun cuando la
figura tiende a simplificar el complejo conjunto de
relaciones entre estos organismos, pretende poner
de relieve el papel central que desempeñan algunos de
ellos, así como la información, conocimiento y poder
que fluyen de ida y vuelta, de norte a sur, arraigados
en la agenda y marcos regulatorios. Funcionarios de la
Comisión Nacional Bancaria y de Valores (
CNBV
) parti-
cipan regularmente en diversos foros, conferencias y
debates organizados por el
BPI
y la
OICV
para consultar,
supervisar, evaluar y vigilar el sistema financiero. Ellos
comparten, se involucran y comprometen cada vez más
con ciertas formas de razonamiento y entendimientos,
y con un proyecto de política pública basada en valores
y prácticas discursivas, los cuales ejercen gran control
sobre el conocimiento financiero, la información y la
agenda de políticas. Asimismo, ejecutivos de la
OICV
y el
BPI
supervisan y certifican el progreso de la
CNBV
de México.
La mayor exposición a una comunidad epistémica
financiera mundial (formada por altos ejecutivos del
BPI
, la
FED
, el Banco Mundial, la
OICV
y
ASBA
) cambia
radicalmente la forma en la que los funcionarios
financieros públicos y privados enmarcan y enfren-
tan los problemas de estas dos esferas de políticas
financieras. Esto los hace más receptivos a las prác-
ticas y procedimientos que estos organismos inter-
nacionales demandan. Sin embargo, aunque estas
55
El crédito, como porcentaje del
PIB
, ha bajado del 36% en 1994 a menos del 16% en 2004, comparado con el 63% en Chile, 43% en Bolivia
y 29% en Brasil.
Vid
.M. A. Di Constanzo y J. F. Moncada,
op. cit.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
96
instituciones concentran un enorme poder
de facto
,
sus credenciales democráticas se cuestionan cada
vez más en todo el mundo. Si bien ejercen una gran
presión sobre los países en desarrollo para introducir
reformas, no muestran voluntad alguna para promo-
ver las reformas necesarias en los países avanzados
y en los mismos organismos internacionales.
56
Tanto en el sector bancario como en el mercado de
valores los inversionistas institucionales, las grandes
corporaciones, las empresas calificadoras de riesgo
y los organismos internacionales consideraban que
México requería reformas para lograr que el marco
jurídico fuera más confiable. En el sector bancario
en particular, las reformas que exigían, facilitarían
los procedimientos legales para recuperar los activos
utilizados como garantía de los créditos en caso de
incumplimiento. Ello llevaría a modificar las leyes y
estatutos de quiebra que concedían mayor prioridad
al empleo y a otros derechos sociales. Tales reformas
implicaban ajustes a los derechos de los deudores
frente a los acreedores, banqueros y otros inversio-
nistas, fortaleciendo a estos últimos a expensas
de los primeros. Hasta la fecha, los derechos de
propiedad en México, en general, se han definido y
redefinido en el contexto, y como resultado, de luchas
y negociaciones nacionales y sociales. Hoy los inver-
sionistas internacionales ejercen mayor presión por
medio de una compleja red de instituciones nacio-
nales e internacionales y cuerpos regulatorios para
redefinir los derechos de propiedad a nivel mundial,
exacerbando las tensiones debido a la redistribución
de derechos de propiedad y recursos económicos y
financieros que tales reformas requieren. La nueva
jerarquía de derechos que estas entidades están
tratando de alcanzar tiende a debilitar, e incluso
desaparecer, el conjunto de arreglos sociales y de
solidaridad articulado a lo largo de los siglos
XIX
y
XX
,
aumentando la polarización económica y dislocando
seriamente los mecanismos de gobernanza en todos
los niveles.
Recibido el 25 de octubre de 2009
Aceptado el 16 de abril de 2010
56
Stephany Griffith-Jones y José Antonio Ocampo, “What Progress on International Financial Reform? Why so Limited?”, Estocolmo, Gru-
po de Expertos sobre Asunto sobre el Desarrollo,
EGDI
sixth_annual_conference/griffith_paper.pdf
Sociedad y Política
97
Cuadro 1
Saldo de la inversión extranjera (Fdb)
(
Millones de dólares
)
1991
1992
1993
1994
1995
1996
1997
1998
1999
2000
2001
2002
2003
2004
2005
Capitalización Total
90,939
91,978
FDB/Capital (%)
18.2
20.7
27.2
26.5
27.0
29.0
31.4
35.5
43.4
41.3
43.4
42.6
46.1
43.5
45.1
Total
18,543
28,668
54,632
34,395
24,516
30,979
48,968
32,613
66,679
51,912
54,940
44,564
56,516
73,967
Suscripción libre
2,961
5,097
12,907
8,079
5,884
11,421
19,498
11,044
20,626
17,663
19,388
14,970
19,884
22,766
31,871
Fondo Neutro
1,349
1,798
6,380
4,348
2,620
3,507
4,892
2,885
4,494
2,153
2,179
1,597
2,040
2,918
3,175
ADR’s
13,734
21,154
33,960
21,162
15,224
15,108
23,135
18,625
41,505
32,091
33,365
27,992
34,584
48,282
71,509
Fondo México
499
619
1,364
766
750
920
1,311
791
MMEX
22
130
59
Mercado de 2º nivel
4
24
1
Warrants
18
16
1
1
55
5
8
5
8
Nuevas Emisiones*
Total
3,580
3,472
2,307
1,422
67
316
724
0
162
0
0
0
Telmex
1,905
1,243
Cemex
896
Televisa
648
822
GFB
638
*Nuevas Emisiones de empresas mexicanas en el extranjero (más de 500).
Fuente:
Informes Anuales (1991-2002)
y
Anuarios Bursátiles (1991-2005)
de la Bolsa Mexicana de Valores (
BMV
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
98
Cuadro 3
Nuevas ofertas de empresas mexicanas en mercados extranjeros
Año
Cantidad Total
Millones de dólares
Empresa
Cantidad Total
Millones de dólares
2004
245
Homex
135
2003
543
Cemex
543
2002
853
GFB
853
2001
0
-
1,680
2000
2,011
Telmex
Cuadro 2
Concentración del valor de capitalización en la BMV
(2003 y 2005)
Valor capitalización en 2003
(dólares)
% del Mercado en 2003
Valor capitalización en 2005
(dólares)
% del mercado en 2005
Total
122,546
56.51
**
236,045
55.23
**
Intereses de Slim
40,797
33.97
83,038
35.18
TELMEX*
12,764
10.42
16,428
6.06
AMX*
12,072
9.85
35,440
13.06
WALMEX
11,144
9.09
23,669
8.72
CEMEX
8,951
7.30
21,781
8.03
TELECOM*
5,069
4.14
8,904
3.28
AMTEL*
4,701
3.84
16,586
6.11
TLEVISA
4,468
3.65
10,252
3.78
GFBB
3,884
3.17
NF
--
GFINBUR*
3,247
2.65
NF
--
* Empresas controladas por Slim
** Porcentaje del valor de capitalización que concentran las 10 más grandes
NF: No figura entre las 10 más grandes en ese año
Fuente:
Informes Anuales (2003 y 2005)
de la
BMV
Fuente:
Anuario Bursátil (2004)
de la
BMV
Figura 1
Red Mexicana de Políticas Financieras
CNBV
BPI
FED
BM
IADI
IPAB
CONDUSEF
ACC
ABM
AMIB
C
ANAVAL
I
NDEV
BMV
FIBV
ASBA
OICV
SEC
Internacional
COSRA
Nacional
Red de Valores
Red de la Banca
Sociedad y Política
99
Cuadro 4
Organismos involucrados en la red de políticas del Mercado de Valores mexicano
Públicos
± •±Comisión±Nacional±de±Valores±(
CNV
), el equivalente de la
SEC
Americana. En 1906 se fusionó con la Comisión Nacional Bancaria, con-
virtiéndose en la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (
CNBV
).
± •±Banco±de±México±(Banco±Central).
± •±Secretaría±de±Hacienda±y±Crédito±Público±(
SHCP
).
± •±Secretaría±de±la±Contraloría±General±de±la±Federación±(N.±del±T.±Hoy±Secretaría±de±la±Función±Pública).
± •±Coordinación±de±Supervisores±del±Sistema±Financiero±(
COSSIF
), incluyendo a la
CNBV
y a la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas
(
CNSF
).
± •±Procuraduría±General±de±la±República.
± •±Procuraduría±General±del±Distrito±Federal.
Privados
± •±Asociación±Mexicana±de±Intermediarios±Bursátiles±(
AMIB
).
Cuasi Públicos
± •±Caval:±Califcadora±de±Valores,±Empresa±Califcadora±de±Riesgo.
± •±BMV:±Bolsa±Mexicana±de±Valores
± •±Filiales±de±la±BMV:±
± •±Indeval:±guarda±de±valores±y±recién±comienza±a±operar±como±cámara±de±compensación.
± •±Asigna:±cámara±de±compensación±para±las±operaciones±realizadas±en±Mexder.±
± •±Mexder:±Mercado±Mexicano±de±Derivados
± •±SIF±Garban±Intercapital:±Servicios±de±In²ormación±Financiera
± •±Valmer:±Valuación±Operativa±y±Re²erencias±de±Mercado±actualiza±los±precios±para±valuar±instrumentos±fnancieros±y±transacciones
Comités de la
BMV
± •±Comité±Ejecutivo:±diseña±estrategias±para±desarrollar,±promover±y±diseminar±in²ormación±sobre±el±Mercado±de±Valores.
± •±Comité±Normativo:±establece±un±marco±normativo±de±carácter±autorregulatorio±y±actúa±como±cuerpo±consultor.
± •±Comité±Disciplinario:±se±in²orma±sobre±las±presuntas±in²racciones±a±los±reglamentos±internos±de±la±Bolsa,±sus±estatutos±y±otras±dis
-
posiciones e impone las medidas disciplinarias correspondientes.
± •±Comité±de±Listado±de±Valores:±dictamina±sobre±las±solicitudes±de±listado±de±valores±de±emisoras±en±la±Bolsa±Mexicana±de±Valores.
± •±Comité±de±Emisoras:±representa±a±las±empresas±con±acciones±listadas±en±la±Bolsa±Mexicana±de±Valores.
± •±Comité±de±Compensaciones:±establece±los±lineamientos±y±criterios±para±remunerar±al±personal±empleado±por±las±empresas±del±Grupo±
BMV
.
± •±Comité±de±Auditoría:±coordinar±las±actividades±tendientes±a±la±correcta±evaluación±de±riesgos±de±la±sociedad±y±de±las±personas±morales±
que controle, con la colaboración de auditoría interna, las áreas involucradas y, en su caso, el apoyo de asesores externos
.
Internacionales
± •±Organisation±Internationale±des±Commissions±de±Valeurs±(
OICV
) [Organización
Internacional de Comisiones de Valores]
± •±Consejo±Interamericano±de±Autoridades±Reguladoras±de±Valores±(
COSRA
)
± •±Federación±Internacional±de±Bolsas±de±Valores±(
FIBV
)
± •±Federación±Iberoamericana±de±Bolsas±[de±Valores]±(
FIAB
)
± •±Federación±de±Mercados±Emergentes.
Fuente: Investigación propia
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
100
Iniciales y acrónimos
ABM:
Asociación de Banqueros de México
ACC:
Agencias Calificadoras de Crédito
ADR:
Certificados de Depósito Americanos
AMIB:
Asociación Mexicana de Intermediarios Bursátiles
ASBA:
Asociación de Supervisores Bancarios de las Américas
BPI:
Bancode Pagos Internacionales; Comitéde Basilea de Supervisión Bancaria
BM:
Banco Mundial
BMV:
Bolsa Mexicana de Valores.
CAMELS:
Sistema de Supervisión de la
FED
CCE:
Consejo Coordinador Empresarial (asociación cúpula de los empresarios)
CEF:
Consejo Empresarial Financiero
CNBV:
Comisión Nacional Bancaria y de Valores
CNV:
Comisión Nacional de Valores (hasta 1996)
Condusef: Comisión Nacional para la Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros
COSRA:
Consejo Interamericano de Autoridades Reguladoras de Valores
FED:
Sistema de la Reserva Federal de Estados Unidos (Sistemade Banca Central)
FIAB:
Federación Interamericana de Bolsas [de Valores]
FIBV:
Federación Internacional de Bolsas de Valores
FMI:
Fondo Monetario Internacional
Fobaproa: Fondo Bancario de Protecciónal Ahorro (apartir de 1998 los ustituye el
IPAB
)
IADI:
Asociación Internacional de Seguros para Depósitos
IAFSE:
Federación Iberoamericana de Bolsas de Valores
IPAB:
Institutode Protecciónal Ahorro Bancario
ISO:
Organización Internacional para la Estandarización
OICV:
Organización Internacional de Comisiones de Valores
OMC:
Organización Mundial de Comercio
SEC:S
Securities and Exchange Commission (Comisión de Valores de Estados Unidos)
SHCP:
Secretaría de Hacienda y Crédito Público
Cuadro 5
Organismos involucrados en la red de políticas bancarias
Públicos
± •±
CNBV
: Comisión Nacional Bancaria y de Valores
± •±Banco±de±México±(Banco±Central)
± •±
SHCP
: Secretaría de Hacienda y Crédito Público
± •±
IPAB
(antes Fobaproa): Instituto de Protección al Ahorro Bancario
± •±La±Comisión±de±Finanzas±de±la±Cámara±de±Diputados
± •±Condusef:±Comisión±Nacional±para±la±Defensa±de±los±Usuarios±de±Servicios±Financieros,±una±especie±de±
Ombudsman
financiero
Privados
± •±
ABM
: Asociación de Banqueros de México
± •±Agencias±Cali²cadoras±de±Crédito±(
ACC
)
± •±Directores±externos±en±consejos±directivos
± •±Auditores±internos±y±externos
Internacionales
± •±
BPI
: Banco de Pagos Internacionales y Comité de Basilea de Supervisión Bancaria;
± •±
IASC
: Comité Internacional de Estándares de Contabilidad
± •±
FED
: Sistema de la Reserva Federal de los Estados Unidos (Sistema de Banca Central)
± •±
BM
: Banco Mundial
± •±
FMI
: Fondo Monetario Internacional
± •±
IADI
: Asociación Internacional de Seguros para Depósitos
Fuente: Investigación propia
Sociedad y Política
101
Bibliografía
Atkinson, Michael M. y William D. Coleman, “Strong States and Weak States: Sectoral Policy Networks in
Advanced Capitalist Economies”, en
British Journal of Political Science
, núm. 19, 1989, pp. 47-65.
Bolsa Mexicana de Valores,
Anuarios Bursátiles (1991-2005),
–––––––––––, Informes Anuales (1991-2002)
–––––––––––, Informes Anuales (2003 y 2005),
Boyer, Robert y Rogers Hollingsworth,
Contemporary Capitalism. The Embeddedness of Institutions
Cam-
bridge, Cambridge University Press, 1997.
Barnaby Kapstein, Ethan, “Between Power and Purpose: Central Bankers and the Politics of Regula-
tory Convergence”, en Peter M. Haas (ed.),
Knowledge, Power and International Policy Coordination,
Columbia,University of South Carolina Press, 1997, pp. 265-288.
Burt, Ronald S., “Bridge Decay”, en
Social Networks,
núm. 24, 2002, pp. 333-363.
–––––––––––,
“The Network Structure of Social Capital”, en Robert I. Sutton y Barry M. Staw (eds.),
Research
in Organizational Behavior,
Greenwich,
JAI
Press, 2000, pp. 345-423.
Campbell, John, Rogers Hollingsworth y Leon Lindberg,
Governance of the American Economy
, Nueva York,
Cambridge University Press,1991.
Cawson, Alan (ed.),
Organized Interests and the State. Studies in Meso-corporatism
, Londres, Sage, 1985.
Claessens, Stijnn, Daniela Klingebiel y Sergio L. Schmukler, “Explaining the Migration of Stocks From
Exchanges in Emerging Economies to International Centers”, en
Policy Research Working Paper,
núm.
2816, marzo de 2002, pp. 1-40.
Coleman, William D.,
Financial Services, Globalization and Domestic Policy Change,
Londres, Macmillan,
1996.
–––––––––––,
“Keeping the Shotgun behind the Door: Governing the Securities Industry in Canada, the
United Kindom, and the United States”, en J. Rogers Hollingsworth, Philippe C. Schmitter y Wolfgang
Streeck,
Governing Capitalist Economies. Performance and Control of Economic Sectors,
Oxford, Oxford
University Press, 1994, pp. 244-269.
Condusef Informa
, año 1, vol. 1, núm. 3,enero-marzo de 2000.
Dahl, Robert,
Who Governs?
New Haven, Yale University Press, 1961.
“Declaraciones de Guillermo Ortiz Martínez”, en
Época,
3 de junio de 1996.
“Declaraciones de Jean-Pierre Caldairou”, en
El Financiero Internacional,
6 de noviembre de 1994.
Di Constanzo y Jorge Francisco Moncada,
El saqueo a los mexicanos. Entender el rescate bancario para
impedir otro Fobaproa,
México, Grijalbo, 2005.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
102
Eatwell, John y Lance Taylor,
International Capital Markets. Systems in Transitions
, Londres, Oxford Uni-
versity Press, 2002.
Evans, Peter,
Embedded Autonomy. States and Industrial Transformation,
Princeton, Princeton University
Press, 1995.
–––––––––––,
Dietrich Rueschemeyer y Theda Skocpol,
Bringing the State Back In,
Cambridge, Cambridge
University Press, 1985.
Fisher, Klaus, “Financial Liberalization, Banking Failures and Credit Crunches”, ponencia presentada en
el Centro de Investigación en Economía y Finanzas Aplicadas (
CREFA
) de la Facultad de Ciencias de la
Administración de la Universidad de Laval, en Québec, Canadá, el 28 de marzo de 1998.
Ffrench-Davis, Ricardo (comp.),
Crisis financieras en países ‘exitosos’,
Santiago de Chile, McGraw Hill/Co-
misión Económica para América Latina (
CEPAL
), 2001.
–––––––––––,
Macroeconomía, comercio y finanzas para reformar las reformas en América Latina,
Santiago de
Chile, McGraw-Hill, 1999.
Garrido, Celso, “Actor bancario y poder financiero en México. Incertidumbres y desafíos para la nación”,
ponencia presentada en el
Seminario Internacional Reforma Financiera, Crecimiento Económico y Globa-
lización,
llevado a cabo en la Universidad Autónoma Metropolitana de la ciudad de México, del 6 al 8
de abril de 1998.
Gobeyn, Mark James,
Corporatist Decline in Advanced Capitalism
, Wesport, Greenwood Press, 1992.
Granovetter, Mark, “Economic Action and Social Structure: The Problem of Embeddedness”, en
American
Journal of Sociology,
vol. 91, núm. 3, 1985, pp. 481-511.
Grant, Wyn y William Paterson, “The Chemical Industry: A Study in Internationalization”, en J. Rogers
Hollingsworth, Philippe C. Schmitter y Wolfgang Streeck,
Governing Capitalist Economies. Performance
and Control of Economic Sectors,
Oxford, Oxford University Press, 1994, pp. 129-155.
Grabel, Ilene, “Rejecting Exceptionalism: Reinterpreting the Asian Financial Crises”, en
Jonathan Michie
y John Grieve (eds.),
Global Instability and World Economic Governance
, Londres, Routdlege, 1999, pp.
37-67.
Griffith-Jones Stephany y Jenny Kimmis, “Stabilizing Capital Flows to Developing Countries” en
Jonathan
Michie y John Grieve (eds.),
Global Instability and World Economic Governance
, Londres, Routdlege,
1999, pp. 68-96.
–––––––––––
y José Antonio Ocampo, “What Progress on International Financial Reform? Why so Limited?”,
Estocolmo, Grupo de Expertos sobre Asunto sobre el Desarrollo, EGDI, 2003, en http://depot.gdnet.
org/gdnshare/pdf2/gdn_library/annual_conferences/sixth_annual_conference/griffith_paper.pdf.
Haas, Peter M. (ed.),
Knowledge, Power and International Policy Coordination
, Columbia, University of South
Carolina Press, 1997.
Haggard, Stephen,
Pathways from the Periphery: the Politics of Growth in the Newly Industrialized Countries,
Nueva York, Cornell University Press, 1992
.
Sociedad y Política
103
Heredia, Blanca, “State-business Relations in Contemporary Mexico”, en Victor Bulmer-Thomas y Mónica
Serrano,
Rebuilding the State: Mexico after Salinas,
Londres, Universidad de Londres, Instituto de Es-
tudios Latinoamericanos, 1996, pp. 131-150.
Hollingsworth, J. Rogers y Leon N. Lindberg, “The Governance of the American Economy: Role of Markets,
Clans, Hierarchies, and Associative Behaviour”, en Philippe Schmitter y Wolfgang Streeck (eds.),
Private
Interest Government: Beyond Market and State
, Londres, Sage Beverly Hills, 1985, pp. 221-267.
–––––––––––,
Philippe C. Schmitter y Wolfgang Streeck,
Governing Capitalist Economies. Performance and
Control of Economic Sectors,
Oxford, Oxford University Press, 1994.
Kapstein, Ehtan Barnaby, “Between Power and Purpose: Central Bankers and the Politics of Regulatory
Convergence”, en
International Organization
, vol. 46, núm. 1, invierno de 1992, pp. 265-287.
Kenis, Patrick y Volker Schneider, “Policy Networks and Policy Analysis: Scrutinizing a New Anlaytical
Toolbox”, en Bernd Marin y Renate Mayntz (eds.),
Policy Networks: Empirical Evidence and Theoretical
Considerations,
Boulder, Westview Press, 1991, pp. 25-59.
Lin, Nan,
Social Capital. A Theory of Social Structure and Action
, Cambridge, Cambridge University Press,
2001.
Luna Ledesma, Matilde, “Hacia un corporativismo liberal. Los empresarios y el corporativismo”, en
Estudios
Sociológicos,
vol. V, núm. 15, septiembre-diciembre de, 1987, pp. 455-476.
–––––––––––,
Ricardo Tirado y Francisco Valdés Ugalde, “Businessmen and Politics in Mexico, 1982-1986”, en
Ricardo Anzaldúa Montoya y Sylvia Maxfield (eds.),
Government and Private Sector in Contemporary Mexi-
co,
San Diego, Universidad de California, Centro de Estudios México-Estados Unidos, 1987, pp.13-44.
Lustig, Nora,
The Remaking of an Economy,
Washington, The Brookings Institution, 1992.
Marin, Bernd y Renate Mayntz,
Policy Networks. Empirical Evidence and Theoretical Considerations
, Boulder,
Westview, 1991.
Michie, Jonathan y Jon Grieve Smith (eds.),
Global Instability. The Political Economy of World Economic
Governance
, Londres, Routledge, 1999.
Ocampo, José Antonio, “Recasting the International Financial Agenda” en John Eatwell y Lance Taylor
(eds.),
International Capital Markets: Systems in Transition,
Nueva York, Oxford University Press, 2002,
pp. 41-74.
Pieper, Paul B. y Robert C. Voguel “Stock Market Integration in Latin America”, en
CAER
(Consulting Assis-
tance for Economic Reform) II Discussion Paper,
núm. 21, octubre de 1997, pp. 1-48.
Putnam, Robert,
Making Democracy Work: Civic Traditions in Modern Italy,
Princeton, Princeton University
Press, 1933.
Schmit, Vivien A.,
From State to Market? The Transformation of French Business and Government,
Cambridge,
Cambridge University Press, 1996.
Schmitter, Philippe C., (ed.),
Private Interest Government: Beyond Market and State
, London, Sage, 1985.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
104
–––––––––––,
“Still the Century of Corporatism?”, en Gerhard Lehmbruch y Philippe C. Schmitter,
Patterns of
Corporatist Policy Making
, Londres, Sage, 1979, pp. 7-52.
–––––––––––
y Wolfgang Streeck, “From National Corporatism to Transnational Pluralism: Organizing Interests
in the Single European Market”, en
Politics and Society
, núm.19, junio de 1991, pp. 133-163.
Serrano, Mónica, “The Legacy of Gradual Change: Rules and Institutions under Salinas”, en Victor Bulmer-
Thomas y Mónica Serrano (eds.),
Rebuilding the Sate: Mexico after Salinas
, Londres, Universidad de
Londres, Instituto de Estudios Latinoamericanos, 1996, pp. 3-24.
Suárez-Dávila, Francisco, “La vulnerabilidad del sistema bancario, su liberalización, regulación y super-
visión”,
El Mercado de Valores,
núm. 9, septiembre de 1994, pp. 7-11.
Tollentino, Estrella, “Transnational Rules for Transnational Corporations: What Next”, en Jonathan Michie
y John Grieve Smith,
Global Instability. The Political Economy of the world economic Governance,
Londres,
Routledge, 1999, pp.171-198.
Williamson, Oliver E.,
Markets and Hierarchies
, Nueva York, Free Press, 1975.
–––––––––––,
“Transaction Cost Economics and Organization Theory”, en Neil Smelser y Richard Swedberg (eds.),
The Handbook of Economic Sociology,
Nueva York, Princeton University Press, 1994, pp. 77-107.
Williamson, Peter J.,
Corporatism in Perspective. An Introductory Guide to Corporatist Theory,
Londres, Sage,
1989.
Wilson, James Q.,
The Politics of Regulation
, Chicago, Chicago University Press, 1980.
Entrevistas realizadas por la autora
Ángela Balmori, de la Asociación Mexicana de Intermediarios Bursátiles (
AMIB
), el 14 de octubre de
1994.
Bernardo González Aréchiga, de la
BMV
, el 12 de junio de 2000.
Carlos Galindo, subdirector de Vigilancia del Mercado de la Bolsa Mexicana de Valores,
BMV
, el 12 de
octubre de 1994.
Liliana Ferrari, de la
CNBV
, el 5 de junio de 2000.
Enrique Nort Mantecón, director de Relaciones con Entidades Financieras Extranjeras,
CNBV
, el 19 de julio
de 2000.
Marcos Vázquez, de la Comisión Nacional de Valores,
CNBV
, el 26 de octubre de 1994.
logo_pie_uaemex.mx