Artículo en PDF
Cómo citar el artículo
Número completo
Más información del artículo
Página de la revista en redalyc.org
Sistema de Información Científica
Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal
Documentos
135
Institucionalización, profesionalización y diálogo
sobre la Ciencia Política mundial en Latinoamérica.
Reporte del XXI Congreso Mundial de Ciencia Política,
Santiago de Chile, 2009
H
ÉCTOR
Z
AMITIZ
G
AMBOA
*
Y
C
ARLOS
H
ERNÁNDEZ
A
LCÁNTARA
*
E
l presente reporte es resultado de un ejercicio
de observación e interpretación que tiene por
objeto describir lo relevante, desde nuestra
perspectiva, de lo tratado en el
XXI
Congreso Mundial
de Ciencia Política
–celebrado en Santiago de Chile del
12 al 16 de julio de 2009, con el tema “Malestar global:
dilemas de cambio” –, organizado por la Asociación
Internacional de Ciencia Política (
IPSA
, por sus siglas
en inglés) con sede en Ottawa, Canadá.
De igual modo, trata de explicar cómo este
encuentro de estudiosos interesados en la ciencia
política constituye una etapa histórica del proceso de
institucionalización, especialización y profesiona-
lización de la ciencia política en el ámbito mundial,
aunque destaca más, por razones entendibles, aspec-
tos de la disciplina en la región latinoamericana.
En este sentido, por los temas discutidos y por
el conjunto de estudiosos convocados, es nuestro
interés dar a conocer a un público más amplio los
objetivos de la convocatoria, la dinámica, el contexto
y los temas de debate en dicho congreso, así como
las posibles perspectivas de la ciencia política en
la actualidad.
E
*
Universidad Nacional Autónoma de México, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, Circuito Mario de la Cueva s/n, Ciudad Universitaria,
Av. Universidad 3000, col. Copilco Universidad, del. Coyoacán, México, D.F., 04510.
Introducción
El
XXI
Congreso Internacional de
IPSA
en la materia: un paso más
en la consolidación del status autónomo de la disciplina
Puede resultar difícil en 2009, para un interesado en
la ciencia política, imaginar la condición y el esta-
tus de la disciplina en un mundo en reconstrucción
desde 1949. En ese año, existían asociaciones sólo
en los Estados Unidos (fundada en 1903), Canadá
(1913), Finlandia (1935), India (1938), China (1932)
y Japón (1948). La comunicación entre ellas era
inexistente, aunque estaban conscientes de que no
eran las únicas. El deseo de las Naciones Unidas de
fundar una nueva organización educativa, científica
y cultural para estimular el desarrollo, entre otras,
de las ciencias sociales, hacía surgir necesariamente
una empresa que tenía tanto aspectos intelectuales
como institucionales. En el plano intelectual estaban
trazadas las grandes líneas del proyecto en la primera
conferencia general en la Unesco, en diciembre de
1946, para este tipo de conocimiento.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
136
Conferencias generales subsecuentes más ade-
lante refinaron este proyecto altamente político y,
en 1948, siete temas prioritarios de investigación
fueron identificados. Cuatro de estos temas sumaron
el potencial pacificador de las ciencias sociales: el
estudio de las “tensiones afectando el entendimiento
internacional”, el “análisis filosófico de controversias
ideológicas corrientes”, el “estudio de la colabora-
ción internacional” y una encuesta sobre los “aspec-
tos humanísticos de la cultura.”. Los otros dos, “las
implicaciones sociales de la ciencia” y “la historia
científica y cultural,” aclaran que las jóvenes ciencias
sociales deberían ser la herramienta para controlar
a las ciencias naturales, siguiendo con la desilusión
surgida de su explotación con fines militares.
1
Los profesionales que se reunieron por primera
vez en París, el 16 de septiembre de 1948, abrazaron
esta misión con la finalidad de establecer un diálo-
go entre interesados en la ciencia política desde
diferentes países y disciplinas. Desafortunadamen-
te, aunque la idea detrás del proyecto era simple,
acarreaba problemas prácticos importantes, pues
involucraba nada menos que la creación de un espacio
en la escena internacional, para una disciplina cuyo
estatus autónomo era ligeramente reconocida fuera
de los Estados Unidos. Posteriormente, involucró a
filósofos políticos, juristas políticos, historiadores
políticos y economistas políticos para trabajar jun-
tos y, en general, crear una unidad a partir de una
extrema diversidad.
Tomando en cuenta la heterogénea membresía de
cada grupo, se mostró consideración para casi todos
al definir los cuatro campos de estudio como lugar
de la ciencia política. Así, reconocieron la influencia
de los filósofos con la “teoría política”, los juristas
con el “gobierno”, los internacionalistas con las “re-
laciones internacionales” y, de la naciente escuela
conductista de la ciencia política americana, con
“partidos, grupos y opinión política”.
2
No obstante, con este frágil apuntalamiento, la
empresa intelectual avanzó junto a una institucio-
nal. Para seguir con la decisión de la Conferencia
General de 1948 de dar un sustento organizativo a la
promoción del conocimiento mutuo entre los estu-
diosos, la creación de una Asociación Internacional
de Ciencia Política recibió un decidido apoyo. Los
investigadores que se reunieron el 16 de septiembre
de 1948 imaginaron una
IPSA
que sería consistente
con sus ambiciones.
3
La ejecución de este proyec-
to todavía en ciernes fue asignado a un comité
preparatorio formado por Walter R. Sharp (Estados
Unidos, presidente), John Goormaghtigh (Bélgica),
Raymond Aron (Francia), William A. Robson (Reino
Unido), Angadipuram Appadorai (India) y Marcel
Bridel (Suiza).
El proyecto cobró velocidad al año siguiente de
la conferencia de septiembre de 1948. La primera
reunión impulsó a las comunidades nacionales a
formar asociaciones de manera que apoyaran a
IPSA
desde el principio. La Asociación de Ciencia Política
en Francia fue fundada en 1949, mientras que una
dinámica similar dio frutos en el Reino Unido, en
los países bajos, Israel, Suecia (1950), Alemania,
Bélgica, México
4
y Grecia (1951). La conferencia
inaugural de
IPSA
que se llevó a cabo del 12 al 16 de
septiembre de 1949 en París, no fue entonces sino
una mera formalidad y tuvo que resolver algunos
asuntos más importantes. En dicha conferencia se
reunieron 16 países, cuatro de ellos (Estados Uni-
dos, Francia, Canadá e India) fueron representados
1
Thibaud Boncourt, “Political Science a Postwar Product (1947-1949)” en
Boletín del Congreso Mundial de Ciencia Política,
núm. 1, abril de 2009.
2
Ibid.
3
Ibid.,
p.5
4
A propósito de México, podemos afirmar que hoy en día no cuenta lamentablemente con una asociación nacional de ciencia
política ni quienes estudian la disciplina concurren, cuando menos durante la última década, a algún congreso de carácter
nacional en el país, por lo que no es posible el establecimiento de grandes acuerdos y convenciones de la comunidad politoló-
gica. Aun así, existen muchas discusiones y temas que son objeto de debate por la comunidad de estudiosos generada por los
grandes libros o por los líderes nacionales y extranjeros en la materia. Y es que en los pasados veinte años se ha producido una
explosión de la política como actividad, tema de interés general y disciplina en el campo de las ciencias sociales.
Documentos
137
por un delegado de su propia asociación nacional.
Dados los problemas mencionados anteriormente,
fue difícil que sus debates llegaran rápidamente al
centro sobre la relevancia, incluso de la creación de
IPSA
, especialmente desde un Inst ituto Internacional
de Ciencias Administrativas (
IIAS
) que ya operaba
en Bruselas.
La necesidad de que existiera una verdadera
línea de demarcación entre los campos respectivos
de investigación, pero también de diferenciarse de
la
IIAS
, llevó a los participantes a distanciarse de la
agenda política de la
UNESCO
y a adoptar un positi-
vismo reforzado.
5
Otro de los asuntos más debatidos fue la elección
de la sede para la nueva
IPSA
. El problema no fue fácil,
ya que elegir una sede también significaba elegir un
marco legal, y un idioma de trabajo, un secretario
ejecutivo, y oficinas. Desde el principio un sólo pun-
to obtuvo el acuerdo unánime:
IPSA
tenía que estar
situada en el continente europeo para llevar a cabo
Al respecto, afirma la destacada estudiosa de El Colegio de México, Soledad Loaeza, que en poderoso contraste con la ignorancia y el
desinterés en los asuntos públicos (característica de un sistema autoritario), hoy la política ha dejado de ser un asunto de élites. La infor-
mación, la opinión y el debate políticos inundan la radio, la televisión y la prensa escrita irrumpiendo en la vida diaria de los mexicanos.
Las encuestas se han convertido en una fuente de información pública y cada día crece el número de los que han transitado por la condición
de encuestados, cuando no han participado en algún grupo de enfoque. Todos los días los medios dan a conocer el punto de vista de los
ciudadanos elegidos al azar en la calle, de televidentes y radioescuchas ansiosos por denunciar abusos de las autoridades o cuestionar sus
decisiones, pero también para hacer pública alguna experiencia con el poder, su interpretación en temas de coyuntura o la opinión que les
merecen los políticos. Conceptos como gobernabilidad, crisis de legitimidad, liderazgo carismático, voto útil y desde luego sociedad civil,
entre otros, se han integrado al vocabulario cotidiano y se utilizan con la misma naturalidad con que en el pasado se hablaba de estabilidad,
desarrollo y patria. “En México, la política no es más únicamente el arte del buen gobernante, se ha convertido también en la materia de la
que está hecho el buen ciudadano. Y éste se ha impuesto a la tradicional primacía del buen mexicano.”
Coincidimos con Loaeza en que en los últimos veinte años la ciencia política ha conocido un auge sin precedentes y el gremio de los
politólogos cumple la función que en el pasado tocaba a los abogados, cuando se creía que el arte de gobernar dependía de la capacidad
para interpretar apropiadamente las leyes. Hoy, en cambio, se piensa que la piedra filosofal del buen gobierno no está en el deber ser, sino
en el ser de la política: en los vaivenes de la opinión pública, en la toma y da de la negociación, y en todo aquello que es la materia de la
politología. En muchos casos, politólogos profesionales ostentan una capacidad de influencia en el proceso de decisiones gubernamentales
semejante a la que en los ´80 tuvieron los economistas; no son pocos los que han formado consultorías privadas o se han incorporado al
Poder Legislativo y Ejecutivo en el ámbito federal y local.
El hecho es que, desde mediados de la década actual, se ha afianzado la correspondencia entre los acontecimientos políticos y los
esfuerzos de análisis sistemáticos y rigurosos de estos fenómenos. Loaeza indica que las nuevas generaciones de politólogos se apoyan en
instrumentos de la estadística o la economía. Algunos recurren a los modelos de la elección racional para explicar el comportamiento de los
votantes o la dinámica de los diputados y senadores; sin embargo, y no obstante los críticos o a pesar de algunos, la
political science
no se
ha impuesto como paradigma de recambio. Afirma, además, que en México la ciencia política contemporánea se liberó de la sociología pero
mantiene una relación estrecha con la investigación histórica, de suerte que los trabajos cualitativos priman en número sobre los análisis
cuantitativos, relación que es probable se mantenga en el futuro, en buena medida por la debilidad de la enseñanza de las matemáticas
en la educación media. No obstante, en México se reproduce el mismo debate que se desarrolla entre ambas escuelas en el ámbito inter-
nacional, entre quienes creen que los estudios históricos y descriptivos deberían ser desplazados por investigaciones fundadas en teorías
comprensivas de alto rigor analítico y metodológico, como si la explicación histórica careciera de profundidad analítica.
La afirmación anterior le permite plantear dos temas motivo de debate: a) que la pluralidad de metodologías y de enfoques es uno de
los aspectos más meritorios de la ciencia política mexicana, pues ni siquiera en el estudio de la economía reina un solo paradigma. “La
experiencia enseña que cuando así ocurre la consecuencia es el empobrecimiento y la esterilidad, y quienes se empeñan por imponer una
sola escuela de análisis incurren en los mismos pecados de la ‘investigación militante’ que en los años sesenta y setenta sometió al avance
del conocimiento a la promoción de una causa política” y, b) hablar de una ciencia política mexicana podría parecer aberrante para quienes
aspiran a que el estudio de la política sea una “ciencia en el sentido más completo de la palabra”, puesto que “en la búsqueda del status
científico no cabe la nacionalidad, sino el objetivo único de satisfacer cuatro niveles de conocimiento científico: definiciones y clasifica-
ciones, mediciones cuantitativas, hipótesis causales y la formulación de una teoría explicativa general. Sin embargo, la ciencia política se
define antes por los temas que estudia que por una determinada metodología, esto significa que tiene un carácter esencialmente empírico,
de ahí que su desarrollo haya estado siempre y en todos los casos estrechamente vinculado con el contexto de la realidad social inmediata;
de ésta nacen las preguntas que los politólogos intentan responder, así como sus temas, y los elementos con que elaboran sus respuestas
[…]”.
Vid.
Soledad Loaeza, “La ciencia política: el pulso del cambio mexicano en la ciencia política en Chile y América Latina”, en
Revista
de Ciencia Política,
vol. 25, núm. 1, 2005.
5
En palabras de Duverger: “Sería fatal para el futuro de la ciencia política el establecerse sobre las relaciones cercanas con un Instituto
de Ciencias Administrativas. Un instituto como ese [está] tiene que ver con la técnica administrativa; esto es, con problemas de método,
práctica y rendimiento. La meta de la Asociación actual [difiere] en que [propone] definir leyes sociológicas. Una diferencia como ésa [es]
la misma como la que existe entre la medicina, que es un arte, y la biología, que es una ciencia, esta última proporcionando el progreso
respecto a la primera”. Maurice Duverger en T. Boncourt,
op.cit.,
p. 6.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
138
el desarrollo de la disciplina. Este punto de vista
fue tan ampliamente compartido que la Asociación
Americana de Ciencia Política (
APSA
) votó una reso-
lución a este respecto el 29 de diciembre de 1948.
Quedó pendiente el problema de qué ciudad europea
elegir. Tres sitios posibles se propusieron: Bruselas,
Ginebra y París.
6
La selección de París,mediante propuesta de la
Asociación Americana de Ciencia Política, llevó a
la integración de un Comité Ejecutivo Provisional
que incluía a ocho europeos: Marcel Bridel (Suiza,
vicepresidente), Denis W. Brogan (Reino Unido,
vicepresidente), Jan Barents (Países Bajos), Fehti
Celikbas (Turquía), Maurice Duverger (Francia), Jo-
hn Goormaghtigh (Bélgica), Elis Hastad (Suecia) y
Adam Schaff (Polonia). También fueron miembros dos
norteamericanos, Quincy Wright (Estados Unidos,
presidente) y Crawford B. Macpherson (Canadá), un
sudamericano, Isaac Ganon (Uruguay) y un asiático,
H. Khosla (India). La nueva Asociación entonces te-
nía un único objetivo que implicaba la acción en tres
frentes: crear la organización, contribuir al desarrollo
intelectual de la ciencia política, y ayudar a difundir
la disciplina geográficamente.
Los números hablan de una historia: en 2009
existían unas 50 asociaciones nacionales y 3,000
miembros. La disciplina de la ciencia política se ha
convertido en un campo comparativo de investigación,
e
IPSA
evolucionó hacia una organización a nivel mun-
dial. Cabe señalar que
IPSA
se relaciona con la decisión
del Comité Ejecutivo, en octubre de 2005, por expandir
su secretariado y establecer una sede más permanente
en Montreal mientras se conserva la de París como su
base legal y hogar de los
abstracts
.
7
En 2009,
IPSA
celebró su aniversario décimo sexto
y continúa en su búsqueda de los objetivos de su
constitución para alentar el establecimiento y de-
sarrollo de asociaciones internacionales, organizar
congresos mundiales y otras reuniones académicas,
publicaciones y boletines informativos, así como
promover iniciativas de investigación coordinadas
internacionalmente. Estos objetivos se han exten-
dido y profundizado para tomar en cuenta avances
técnicos, así como profundidad y densidad en el
aumento de la relaciones entre los practicantes de
esta disciplina, haciéndolos permanecer como el
marco básico dentro del cual
IPSA
ha desarrollado
su capacidad de formar redes en su papel de jugador
global en la profesión.
En opinión de la entonces presidente de
IPSA
,
este éxito habla de la importancia permanente de
cumplir sus objetivos para fomentar el desarrollo de
la disciplina más allá de América del Norte y Europa
Occidental. “Sólo esto es una razón para regocijarse
y alabar la previsión y la declaración como misión de
los padres fundadores de
IPSA
, así como el compromi-
so de generaciones subsecuentes de representantes
en consejos, ECs Y RCs.”
8
Con la adopción de reglas más estrictas para los
miembros como pre-condición para la participación,
el
XXI
Congreso Mundial en Santiago
, dio la bienvenida
a un número sin precedente de miembros registrados,
a pesar del contexto de la crisis económica global de
2008-2009, particularmente por la suspensión ines-
perada de fondos académicos para la investigación
alrededor del mundo. Este logro debe mucho a la
previsión y las habilidades operativas de un secreta-
riado más permanente y más profesional como fue el
6
Bruselas era la ciudad natal del querido secretario del comité, John Goormanghtigh, pero ya era la sede de la
IIAS
, y como lo señalamos,
los interesados en la ciencia política querían mantener distancia de esa organización. Ginebra tenía la ventaja de ofrecer, como Maurice Du-
verger lo dijo, “serenidad política” para una asociación que tendría que enfrentar “asuntos explosivos”. Sin embargo, la ciudad ya era la sede
de muchas asociaciones internacionales y carecía de un candidato para el puesto de secretario. Se llevó el premio París, la tercera opción,
que fue propuesta hasta el final de las discusiones. La capital francesa tenía a su favor el hecho de que ya era la sede de la Unesco y tenía al
candidato para el puesto de secretario ejecutivo en la persona de François Goguel. La Fundación Nacional de Ciencias Políticas (
FNSP
) estaba
más que capacitada para proporcionar las facilidades logísticas necesarias.
IPSA
entonces quedó constituida como una “asociación extranjera”
bajo la ley francesa.
Idem.
7
Guy Lachapelle, “The Numbers Tell the Story: Some 50 National Associations and 3,000 Individual Members”, en
Participation. Bulletin
of the International Political Science Association,
vol. 33, núm.1, abril de 2009.
8
Palabras de bienvenida de Lourdes Sola, en Asociación Internacional de Ciencia Política (
IPSA
),
“Programa del 21
er
Congreso Mundial de
Ciencia Política”, Santiago de Chile, Asociación Chilena de Ciencia Política, 2009. p. 3.
Documentos
139
Comité Local en Santiago, que se mereció el crédito
por movilizar de manera efectiva su red de recursos
tanto dentro como fuera de la región.
La política determinada de
IPSA
es llegar a nue-
vos miembros colectivos e individuales y a reclutar
colegas de Asia del Este y del Sur, África, América
Latina y Europa Oriental. El compromiso para ahondar
y expandir las interacciones dentro de su comunidad
es evidente en las actividades que relacionan a las
asociaciones nacionales y a los comités de inves-
tigación en una forma más sistemática. También
se han propuesto llevar a cabo un mejor trabajo de
mediación de la diversidad cultural y valorar los
conflictos que han acompañado el impulso de
IPSA
hacia nuevas fronteras, así como estrechar la brecha
de género que aún prevalece tanto en los miembros
como en la participación.
La organización mundial de la disciplina, tiene
entre sus pr incipales ac t iv idades realizar un Congre-
so Mundial cada tres años en un lugar diferente del
mundo. El precedente fue en Fukuoka, Japón y antes
en Durban, Sudáfrica y Montreal, Canadá.
9
Por ello, Sola afirmó: “Mientras se avalúa el es-
tado de la ciencia política dos décadas después de
la caída del muro de Berlín y seis décadas después
de su fundación,
IPSA
tiene mucho que celebrar en
2009 y el Congreso Mundial en Santiago fue ha sido
una oportunidad de hacerlo”.
10
El tema convocante
–“Malestar global: los dilemas del cambio”–
en medio de la crisis financiera mundial
De acuerdo al director de la Escuela de Ciencias So-
ciales de la Universidad de Chile,
La globalización en todas sus formas; las vicisitudes
de los mercados financieros de hoy; las revoluciones
que han sido introducidas por la nueva información
y las tecnologías de las comunicaciones; los intentos
por crear sociedades sustentables ambientales; los
profundos cambios traídos por el multiculturalismo
en las grades ciudades, con sus constantes procesos
de migración; las guerras y conflictos basados en la
raza, la religión la etnicidad; el retiro de los estados
nac ionales y la búsqueda de nuevas formas de gobier-
no; y los problemas de la exclusión social, los efectos
de los cambios demográficos, y la heterogeneidad
del mundo actual son sólo algunos de los fenómenos
desplegados de la sociedad compleja y global del día
de hoy.
11
En este sentido, el descontento mundial, como las
globalizaciones, tiene muchas caras (económica,
ecológica, social y política) y también se mueve
ampliamente en el tiempo en carácter y alcance. Se
manifiesta en una gran cantidad de formas depen-
diendo del proceso global que conceptualicemos. Si
ponemos de relieve el impacto del capital globalizado
no regulado en el mundo, tenemos una forma de des-
contento global y un déficit de gobernabilidad global,
que resulta distinto del manifestado en relación con
los retos ecológicos, el tráfico de drogas y armas, la
emigración, la violencia y la seguridad colectiva o,
incluso, la pandémica influenza.
Cada proceso o grupo de ellos saca a la luz
dilemas y retos analíticos, los cuales deben ser cla-
ramente identificados en diversos niveles. Primero,
la densidad de las interconexiones y los vínculos
que conectan a los Estados, a las sociedades y a las
regiones varía de acuerdo con el proceso global en
juego; segundo, la interdependencia en aumento y
las relaciones fronterizas que afectan y son afecta-
das por el ritmo en que se llevan a cabo los cambios
dentro de las sociedades y regiones particulares; y,
tercero, las dimensiones distributivas de los procesos
globales que son a veces ambiguos, contradictorios
9
Cfr.
“¿Muerte de la ciencia política? Globalización y respuesta del Congreso Mundial”, en
Diar io del 21
er
Congreso Mundial de Cienc ia Polít ica,
Santiago de Chile, Asociación Chilena de Ciencia Política, 16 de julio de 2009, p. 3.
10
L. Sola, “
IPSA
2009: 60 Years at the Service of Political Science” en
Participation. Bulletin of the International Political Science Association,
vol. 33, núm.1, abril de 2009.
11
Palabras de bienvenida de Marcelo Arnold Cathalifaud, en
IPSA
…,
op. cit.,
p. 16.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
140
y no fácilmente identificables a través de la mirada
a un orden global cambiante.
El tema pr incipal del Congreso fue elegido a pr in-
cipio del año 2007. Según el encargado del programa
de
IPSA
, el nombre de un congreso debe ser relevante
para las preocupaciones e intereses de la comunidad
global de los interesados de la ciencia política, a la
vez que apropiado para nuestro tiempo.
12
El planteamiento del Congreso que formuló la
presidente del mismo fue el siguiente:
Antes de la crisis global 2008-2009, los principales
cambios en la geografía política y los cambios en
las conversaciones en curso, en el eje del poder eco-
nómico global, ya llevaban consigo dos desarrollos
que llamaban nuestra atención. Por un lado, la forma
en que los países en surgimiento eran integrados al
inestable sistema mundial, sugiriendo que había
importantes diferencias entre ellos como ganadores
y perdedores en el proceso de integración con los
mercados mundiales. El desarrollo de países tan
diferentes como China, India, Brasil, Turquía, Chile,
así como la mayor capacidad de recuperación de los
países latinoamericanos en general, demostró que
la dimensión distributiva del proceso de integración
es mucho más compleja de lo que opinan sus críticos.
Por otro lado, dichos cambios de poder también se-
ñalaron el hecho de que las decisiones estratégicas
tomadas por países como China, por ejemplo, no
seguían el guión anticipado por el estilo accidental
de la postguerra fría del optimismo universal. Diez
y ocho años después de la caída del muro de Berlín,
evidencia que la democracia pluralista basada en la
regla de ley, no necesariamente va de la mano con la
integración en el mercado global de la economía, lo
cual es un reto claro para los estudiosos.
13
Como vemos, la selección del tema “El descontento
global” pareció el más adecuado con la situación del
mundo: una crisis financiera internacional que ha
hecho resurgir preguntas sobre el Estado, sobre los
éxitos y los fracasos del capitalismo, sobre la nece-
sidad de regulación y sobre los beneficios y trampas
de la globalización. Por ello, para Bachelet, todas
esas cuestiones requerían de un debate político pero
también de una aportación de la academia. En un
mundo cada vez más interdependiente amenazado
por una recesión global, las consecuencias políticas
y sociales en todos los países son motivo para que el
Congreso fuese un espacio de análisis y debate, en
particular para los gobiernos, sobre cómo manejar
las demandas que surgieran.
14
Para el ministro de Asuntos Exteriores del Go-
bierno de Chile, el mundo se encontraba enfrentando
una de las pruebas políticas más serias de la historia
moderna: la peor recesión internacional en poco más
de medio siglo y una crisis ambiental sin precedentes
resultado del cambio climático y del calentamiento
global, así como una serie de problemas en el lide-
razgo global, por tanto, “La ciencia política debía ser
de gran ayuda en el entendimiento de las tendencias
y los fenómenos globales actuales, tanto más, que
en el pasado reciente la disciplina había sido valo-
rada por haber encontrado las claves para entender
el complejo fenómeno nacional e internacional y
porque sus contribuciones habían sido esenciales
en los procesos de democratización”.
15
12
Palabras de bienvenida de Ilter Turan, en
IPSA
…,
op, cit.,
p. 16.
13
L. Sola, en
ibid.,
p. 15.
14
Palabras de bienvenida de Michel Bachelet, en
IPSA
op. cit.,
p.7.
15
Palabras de bienvenida de Mariano Fernández Amunátequi, en
ídem.
¿Por qué en Chile?
El Congreso fue un encuentro entre académicos, go-
bernantes y ex gobernantes en el que los discursos,
a pesar de sus especificidades, entablaron diálogo
para responder a los objetivos de la convocatoria
del mismo. En el discurso oficial del gobierno resaltó
que Chile había aceptado ya la realidad de la globa-
lización, por lo que el reto era entender, de manera
oportuna, los cambios vertiginosos que se llevaban
Documentos
141
a cabo, tanto a nivel regional como internacional.
Para el secretario general de la Presidencia del
Gobierno de Chile, la globalización ha causado y
causará enormes cambios en la vida política, social,
económica y cultural de todas las naciones del mundo
y de todos los habitantes del planeta, generando
tanto oportunidades como rezagos. En este senti-
do, las nuevas circunstancias ponían a la política
en el centro de las prioridades y preocupaciones de
la gente. Temas como el estudio de los regímenes
políticos, los procesos, la toma de decisiones, las
legislaciones, los sistemas judiciales, la seguri-
dad pública, el impacto de los medios masivos de
comunicación y las nuevas tecnologías en asuntos
internacionales, así como el comportamiento de la
ciudadanía, permit ir ían entender el proceso histór ico
que se estaba viviendo.
16
A su vez, la ministra del Consejo Nacional de
Arte y Cultura, declaró que Chile había experimen-
tado cambios en el desarrollo de su cultura política.
Por una parte, el protagonismo de los ciudadanos
demandaba espacio, problemas con respecto a la re-
presentación, así como el intento de incorporar a las
mujeres en el liderazgo político; por otra, el debate
sobre cómo entienden a la democracia, la participa-
ción y la ciudadanía, síntomas que crean un terreno
fértil para ponderar el futuro de la sociedad.
17
El que el evento se haya llevado a cabo en Chile es
un indicador de qué tan lejos ha llegado la disciplina
en las últimas dos décadas y su posición relevante
en América Latina. En 2007 fue lanzado el primer
programa de doctorado en ciencia política.
18
Los tres lugares donde se llevó a cabo el evento
fueron la Facultad de Economía y Negocios y la Facul-
tad de Arquitectura y Urbanismo, de la Universidad
de Chile, así como el Centro de Promoción de la Pon-
tificia Universidad Católica, los cuales se encuentran
localizados cerca de zonas importantes de la ciudad
y del país, como el Cerro de Santa Lucía, el Barrio
Lastarria y los edificios municipales de Santiago.
Resulta importante recuperar en este informe,
aunque sea con pocas líneas, el mensaje de los aca-
démicos encargados de dir igir las pr incipales inst itu-
ciones de educación superior involucradas, pues fue
la primera vez que un congreso mundial se llevaba a
cabo en Chile, lo cual coincidía con el relanzamiento
de la disciplina en la institución en el contexto de
una reestructuración académica que refleja su com-
promiso con ‘el público’, cuyo objetivo es promover
una síntesis mejor entre los estudiosos de la política
16
Palabras de bienvenida de Antonio Viera Gallo Quesney, en
ibid.,
p. 8.
17
Palabras de bienvenida de Paulina Urrutia, en
idem.
18
Por lo que respecta a la Asociación Chilena de Ciencias Políticas (
ACCP
), ésta fue fundada en 1982, durante el periodo de transición de la
dictadura a la democracia. Poco antes, ese mismo año, chilenos interesados en la ciencia política, muchos de ellos en el exilio, se reunieron en el
Congreso de IPSA en Río de Janeiro donde sembraron las bases para la creación de la
ACCP
. La Asociación desde entonces ha sido un punto focal
para los interesados en la ciencia política y para los estudiantes de ella en ese país. La ciencia política surgió primero como una disciplina en
Chile a fines de 1950, cuando una reforma importante del sistema de educación nacional llevó a una descentralización de las dos universidades
más importantes hacia escuelas, departamentos y centros, con el objetivo de proporcionar una educación superior y una facultad más cercana
a los estudiantes. Mientras que nuevas escuelas de ciencia política eran creadas en la Universidad de Chile, La Universidad Católica de Chile
(
PUC
) y
FLACSO
en los 60, este camino llegó a un fin abrupto cuando muchos, de la nueva generación de esta disciplina, dejaron el país en las
semanas y meses después del golpe de Estado. Existían dos áreas formativas de investigación en la ciencia política chilena en ese momento: las
relaciones internaciones y las instituciones políticas. Durante los 80, la disciplina enfatizó sus relaciones internacionales con la creación de
RIAL
y con sus ideas regionalistas –claramente influenciada por los graduados en universidades europeas– y, en cambio, el análisis comparativo
de instituciones y proceso políticos. Con la consolidación de la democracia, los académicos regresaron del exilio para unirse a las facultades
chilenas, como lo hicieron los jóvenes egresados de ciencias políticas. A mediados de los 80, la teoría política resurgió como un área impe-
rante de investigación, y a finales de la década los estudios conductuales y los métodos cuantitativos para encuestas y votaciones ganaban
mayor reconocimiento a través de la disciplina. La
ACCP
todavía era una comunidad pequeña (alrededor de 80 miembros), pero estaba activa
promoviendo foros y organizando congresos bianuales (un total de siete habían sido llevados a cabo hasta entonces). Sin embargo, el tamaño
de
ACCP
no refleja adecuadamente el creciente interés en la disciplina. Con los procesos de modernización y privatización de los 80 muchas
universidades privadas fueron fundadas en el país y algunas ofrecen ahora programas de ciencia política. El nuevo siglo acomodaba nuevos
desarrollos en la ciencia política chilena, la evidencia está en el número, en aumento, de universidades ofreciendo programas de posgrado en
ciencia política. En años más recientes, el debate académico se ha centrado principalmente en los asuntos de relaciones internacionales, teoría
política, instituciones políticas, procesos, así como la política pública. Mientras que
ACCP
todavía es una comunidad relativamente pequeña de
sólo un poco más de 100 miembros, su tamaño no refleja adecuadamente el creciente interés de la disciplina.
Vid
. Beatriz Hernández y Miguel
Ortiz, “Forging a Discipline in Chile”, en
Boletín del Congreso Mundial de Ciencia Política,
vol. 33, núm. 1, abril de 2009, p. 22.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
142
y los políticos;
19
además reflejaba la presencia, cada
vez mayor de las ciencias sociales, puesto que en los
años recientes se había experimentado un verdadero
renacimiento de la investigación social y particular-
mente de la ciencia política en el país.
20
Un congreso como éste significó el reforzamien-
to de una disciplina que había pasado por un largo
proceso de institucionalización en el país, con la
participación de instituciones también como la
Universidad Diego Portales y la Adolfo Ibañez, que
han reconocido la especificidad del estudio de la
política como una de las condiciones de la vida
democrática y base para las sociedades abiertas. Se
contó también con la participación de la Escuela de
Economía y Negocios, la Escuela de Ciencias Socia-
les, la Universidad de Artes y Ciencias de Chile y la
Universidad Alberto Hurtado.
El ambiente político y social local
El día de la inauguración del Congreso, apareció en
las noticias internacionales del diario chileno
El
Mercurio
que, tras la participación de José Miguel
Insulza, secretario general de la Organización de
Estados Americanos (
OEA
), en la crisis hondureña,
aumentaban los cuestionamientos a éste por su
supuesta cercanía con el círculo del presidente
venezolano Hugo Chávez. Centros conservadores de
Estados Unidos criticaban sus “coincidencias” con
los países del
ALBA
que promovían la restitución
del depuesto presidente hondureño y encaminaron
la reincorporación de Cuba a la
OEA
, al tiempo que
grupos opositores le reprocharon no intervenir con
igual fuerza a las violaciones a la democracia en
Venezuela, Nicaragua y Bolivia.
21
Al otro día, en el mismo diario, apareció una
entrevista de
CNN
con Insulza sobre la publicación
anterior y que opinión le merecía la postura del
gobierno estadounidense de no respaldar su reelec-
ción en dicho organismo. Aunque dijo desconocer la
determinación del gobierno de Barack Obama sobre
la cuestión, atribuyó el rechazo a su re-postulación
a “los mismos que estuvieron en contra en 2005”,
además de afirmar que mantendr ía su intención de se-
guir, “aunque ahora los apoyos dependen de si habrá
otros candidatos, pero lo importante es mantener la
organización unida, mientras más unida mejor”.
22
Este tema fue aludido antes de participar en la
inauguración del
XXI
Congreso Internacional de Cien-
cia Política
por el canciller chileno desmintiendo a
las afirmaciones que señalaban que Estados Unidos
habían notificado al gobierno de la presidente Ba-
chelet que no apoyaría la reelección del secretario
de la
OEA
, José Miguel Insulza: “No es efectivo. He
conversado en tres oportunidades con la secretaria
de Estado, Hillary Clinton, y nunca me ha mencionado
el tema […] que yo tenga conocimiento de que Esta-
dos Unidos no va a votar por el secretario Insulza, lo
desconozco completamente, lo desmiento.”
23
Esta situación fue interpretada por algunos ana-
listas en el sentido de que era una señal de que el
secretario general de la
OEA
debía replantear algunos
temas y buscaba abrir un espacio de negociación
política; no obstante, para el canciller Fernández,
tras la decisión de Chile para re-postular a Insulza,
se habían tenido opiniones positivas de diversos
gobiernos pues la gestión de éste había permiti-
do mantener a la
OEA
unida y se había logrado la
unanimidad de la votación de los miembros en dos
cuestiones: levantar las sanciones a Cuba y condenar
el golpe de Estado en Honduras.
19
Palabras de bienvenida de Víctor L. Pérez Vera, en
IPSA
, op. cit.,
p.10.
20
Palabras de bienvenida de Pedro Pablo Rosso, en
ibid.,
p.11
21
Jean Palou Egoaguirre, “Aumentan cuestionamientos a Insulza por supuesta cercanía con el círculo de Chávez”, en
El Mercurio,
Santiago
de Chile, domingo 12 de julio de 2009, p. A6.
22
No hay que olvidar que el suspenso fue el protagonista de la elección de José Miguel Insulza como secretario general de la
OEA
. El 11 de
abril de 2005, tras cinco maratónicas rondas de votación (puesto que había quedado igualado a 17 votos con su contrincante Luis E. Derbez,
entonces canciller mexicano), Insulza fue proclamado con 31 de los 34 votos de los países de la
OEA
.
Vid.
F. Torreblanca,
et al.
, “Espero contar
con el apoyo de todos los países miembros, incluido Estados Unidos”, en
El Mercurio,
Santiago de Chile, lunes 13 de julio de 2009, p. c 3.
23
Declaraciones de Mariano Fernández en J. Olivares y C. Miranda, “Chile desmiente que EEUU no poye la reelección de Insulza”, en
La
Nación,
Santiago de Chile, lunes 13 de julio de 2009, p. 5.
Documentos
143
Un tema relevante que destacó como parte del
ambiente local a partir de la participación de la
presidente Bachelet en la agenda del Congreso, fue
cuando en su ponencia “Protección social y partici-
pación ciudadana: la experiencia Chilena”, además
de exponer en el encuentro acerca de las comisiones
creadas por su gobierno para encauzar el debate
social –como la que se ocupó de la reforma previsio-
nal–, señaló que “Un estilo de gobierno con mayor
participación ciudadana no ha buscado restar poder
a los partidos políticos [puesto que] éstos son ins-
tituciones ciudadanas, y como tales, son esenciales
en insustituibles en la democracia; su propio papel
puede verse favorecido con una mayor participación
y deliberación de los ciudadanos”.
24
Sus palabras se
producían luego que desde el comando del candidato
oficialista, Eduardo Frei, cuestionara los efectos que
el perfil ciudadano levantado por su administración
había tenido en la irrupción de los parlamentarios
“díscolos” y la institución presidencial no “prestaba
ropa” a los partidos y el poco patrimonio que éstos
aún poseían se diluiría un poco en el tiempo.
Lo anterior, en un ambiente político relativa-
mente polarizado por la elección presidencial de
diciembre de 2009, mereció editoriales como los
siguientes: “Durante 20 años la concertación como
bloque político fue mayoría en el país. Sin embargo,
durante estos años se ha ido produciendo una clara
disminución en la identificación partidista en los
chilenos, y la brecha entre las coaliciones ha ido
disminuyendo paulatinamente, hasta forzar una
segunda vuelta presidencial en 1999 y cruzarse en
cantidad de votos en las municipales de 2008”.
25
En realidad, el tema es central a la sociedad
chilena, ya que el debilitamiento de los partidos
es una realidad dramática que daña la calidad de la
democracia. Ellos cumplen funciones indispensables
como seleccionar a los candidatos y movilizar a los
votantes en las elecciones; reclutar a las élites que
ocuparán altos cargos en el gobierno, el Congreso y
los municipios, por lo que servir de apoyo a la labor de
estas instituciones ayuda a la comunicación política
para agregar y articular intereses de los ciudadanos
para que las políticas públicas atiendan el interés
común. En el caso de Chile, la manifestación de los
graves problemas de los partidos son elocuentes:
su afiliación se ha desplomado; la cohesión interna
se ha resentido con conflictos que han conducido a
rupturas; no hay renovación de dirigentes y algu-
nos de ellos han estado en esta actividad en forma
continuada por más de tres décadas; su presencia
en el movimiento universitario es precaria, lo que
les impide tener un canal de comunicación con un
sector cada vez más masivo de la juventud y les aleja
de una fuente de reclutamiento, y tampoco están
presentes en el ámbito sindical. Por último, pero
no menos importante, han descuidado las ideas y
no ofrecen propuestas de solución a los principales
problemas del país. Su debilidad no se ha convertido
en una crisis, porque todavía el electorado los apoya
debido al peso de la memoria de los conflictos del
pasado.
26
El debilitamiento de los partidos también se
explica por el menor espacio que ellos tienen en un
escenario en el que hay una primacía de la econo-
mía. La política ha perdido centralidad en Chile no
sólo por los cambios culturales, socioeconómicos y
tecnológicos, sino también por decisión de gober-
nantes y parlamentar ios. Ellos la miran con distancia
y prefieren centrarse en la solución de los asuntos
económicos desde una perspectiva “técnica”, sin
considerar el protagonismo de los partidos.
Otro de los temas que conviene registrar es el
relativo al comportamiento observado entre los
chilenos durante la presencia de la influenza AH1N1.
En Chile se dijo que se observaba en dicho país un
paralelo semejante al descrito para Europa, donde las
epidemias habían provocado avances en inversiones
de infraestructura sanitaria y fortalecimiento de
las políticas de salud. Se tenía como antecedente
24
“La presidente Bachelet asegura que su ‘gobierno ciudadano’ no busca perjudicar a los partido políticos”, en
El Mercurio,
Santiago de
Chile, martes 14 de julio de 2009, sección Nacional, p. C
25
“Elecciones 2009: todo puede pasar”, en Asociación Chilena de Ciencia Política (
ACCP
),
Diario del 21
er
Congreso Mundial de Ciencia Política,
Santiago de Chile,
ACCP
, 2009, p. 2.
26
Carlos Huneeus, “Partidos en Chile: debilidad y crisis”, en
Revista Mensaje,
núm. 580, julio de 2009.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
144
el brote de cólera, en 1991, cuando desde el Perú
llegó la infección y generó pocos casos, aunque
importantes consecuencias. Las autoridades de la
época sabían que el brote sería masivamente poco
significativo pero el temor (seria contaminación de
cultivos por aguas de alcantarillas) y la disciplina
de la población llevó a la virtual desaparición de la
fiebre tifoidea.
Los primeros casos de la nueva influenza se regis-
tran como identificados en San Diego, California, y
después en México, en abril de 2009. No era el temido
virus aviar sino el de los cerdos, mutado convenien-
temente para transmitirse de humano a humano. No-
tablemente la alerta programada por la Organización
Mundial de la Salud (
OMS
) convocó a los expertos y de
la academia y de sus servicios a constituir comités de
análisis y de toma de decisiones, lo que coincidió con
que existiera una presidenta de la República médica y
epidemióloga, quien siguió en detalle las alternativas
y apoyó a su ministro de salud.
27
La organización del diálogo y debate
El
XXI
Congreso Mundial de Ciencia Política
contó con
la participación de 2,470 ponencias aceptadas de 91
países. Éstas fueron organizadas en 602 mesas, de
las cuales incluyeron 226 sesiones especiales, 163
sesiones del Comité de Investigación, 43 sesiones
con temas principales y 171 sesiones organizadas por
la Asociación Chilena de Ciencia Política.
28
El que la
comunidad de politólogos haya decidido abocarse a
todos estos temas, desmiente lo que algunos colegas
han afirmado con el polémico título de “la muerte de
la ciencia política”.
IPSA
y la Asociación Local de Ciencia Polít ica con-
taron con un eje de coparticipación institucional del
gobierno chileno, universidades públicas y privadas,
empresas privadas, institutos y centros.
Los enfoques y metodologías predominantes
Relaciones internacionales
Políticas comparadas
Sociología política
Teoría política
Filosofía política
Estudios de género
Temas principales
El descontento mundial y la gobernanza.
Perspectivas regionales para una mayor democra-
tización o fracaso del Estado.
El descontento político en antiguas y nuevas
democracias.
La globalización económica: trabajo y capital en
la economía mundial.
Política de la resistencia.
Migración y desarrollo: replanteando el debate.
La feminización de la migración global.
La economía de la migración global.
La economía y el voto.
Interdependencia global, democracia y asisten-
cia: el papel de la Unión Europea visto por los
actores regionales.
Temas del comité de investigación
Diseño y análisis multinivel.
Los avances en la teoría de las élites y la política.
La economía polít ica de la UniónEuropea-Estados
Unidos-América Latina y la reinvención del
gobierno en el triángulo de desarrollo de las
27
A mediados de junio de 2009, los casos acumulados con demostración de laboratorio fueron 2,335; 24 % requería hospitalización y sólo
habían fallecido ocho personas. La mayor parte de las confirmaciones de laboratorio fueron realizadas por instituciones privadas, aunque
el Instituto de Salud Pública cumplió con su parte. Por cada caso confirmado con pruebas, se sabía que existían al menos otros diez, con
pocos síntomas o sin ellos. Es decir, para mediados de ese año, la epidemia en Chile ya llevaría más de 23,000 infecciones, la mayor parte de
ellas benignas y manejadas con medidas simples. Recordemos que en el caso del
SIDA
, la relación entre enfermos conocidos y desconocidos
es de uno a tres.
Vid.
Jorge Jiménez de la Jara, “Una lección de solidaridad social”, en
Revista Mensaje,
núm. 580, julio de 2009.
28
Datos proporcionados por IIter Turan, encargado del Programa de
IPSA
, en
IPSA
op. cit.,
p. 16
Documentos
145
naciones: lo global frente a consideraciones
locales.
¿Malestar global? Dilemas de cambio: el problema
de la ética y la profesionalización en la adminis-
tración pública.
La calidad de la democracia local.
Sistemas electorales, representación y rendición
de cuentas.
Las mujeres en post-conflicto reconstrucción y el
desarrollo.
El análisis comparativo de las asambleas repre-
sentativas: sub-nacionales y los niveles de delin-
cuencia.
Pueblos indígenas y justicia post-colonial.
Electrónica y comunicación de la deliberación.
El Estado, política científica y tecnológica: hacia
la sustentabilidad.
Biología y política: indicaciones actuales de la
investigación.
Problemas de la democratización en el nivel sub-
nacional.
El impacto de la guerra global contra el terrorismo
en la gestión e interpretación de los conflictos
étnicos.
Política urbana, descontento global y la resis-
tencia.
Geopolítica del cambio climático.
El pluralismo y la representación: las formas de
representación en contextos cambiantes.
El papel del gobierno en la crisis actual de la
energía.
Asia Oriental.
Sur de Asia, Asia Occidental, Asia Interior y
TUVA
:
la segunda mesa redonda internacional de estu-
dios de
TUVA
en cooperación con el
21
er
Congreso
Mundial de
IPSA
.
Las mujeres y la representación política.
Nuevas direcciones en el estudio del financiamien-
to político.
Educación para la ciudadanía democrática: ex-
plorando cuestiones de socialización política en
las democracias.
La vida privada de los políticos en el discurso
público.
Lucha contra el crimen por las fuerzas armadas:
amenazas a la democratización.
Reforma comparado: tratados de libre comercio.
Justicia global, desarrollo y derechos humanos.
Recreación de una burocracia en una era post-
burocrática: teorías e implicaciones empíricas.
Federalismo, regionalismo y partidos políticos.
La psicología política de actitudes de las masas
y el comportamiento.
Construcción:descubriendo la justicia en un mun-
do global.
Modernización del gobierno: perspectivas com-
parativas globales.
Políticas de educación y el desarrollo de la ciencia
política.
Globalización, capital social, democracia y desa-
rrollo.
Ciencias sociales y poder.
La globalización y los dilemas de la soberanía
nacional.
Empresas y contrapoderes.
Diversidad regional y estado de bienestar: las
experiencias de los países en desarrollo.
Asimetrías en la diplomacia y el comercio: el
bilateralismo de América Latina y Canadá.
Recursos energéticos globales: geografía y po-
lítica.
Nuevos temas de naciones divididas.
Religión, política y globalización.
Cambio de normas y papeles de los militares:
estudios comparativos.
Métodos cuantitativos para el estudio de los
conflictos y la guerra.
Medio ambiente, ciencia y globalización.
Problemas de comunidades indígenas en el con-
texto de la globalización.
Administrativo de cultura de los países en desa-
rrollo.
El malestar global y capitalismo global: ¿otro
mundo es posible?
Lenguaje y política
Género y política.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
146
Talleres pre-congreso
Liderazgo político de la mujer.
Política, movimientos de la mujer y género en
América Latina y en el mundo.
El diálogo y los debates centrales del Congreso
fueron: la globalización y sus dilemas de cambio,
la construcción de alternativas que garanticen la
factibilidad de la intervención estatal y la consoli-
dación democrática mundial, que hagan posible la
eficaz atención de las consecuencias socioeconó-
micas de una de las más severas crisis financieras
mundiales, las cuales vulneran primordialmente las
bases institucionales de la democracia electoral y
la cohesión social.
En palabras de O’Donnell:
La incertidumbre que genera la actual crisis mundial
recae no sólo en aspectos estrictamente económicos
y financieros. Ya plantea agudas preguntas acerca de
la interrelación de esos aspectos con las nuevas de-
mandas, urgencias y dislocaciones sociales que ya se
están produciendo en no pocos países. La capacidad
de gobernar, la legitimidad de los propios regímenes
políticos y, por cierto, también el papel que deberían
asumir las oposiciones en tiempos de incertidumbre,
son algunos de los importantes interrogantes que se
deberán responder, bien o mal, desde la política.
29
Así, en torno a la temática “¿Malestar global. Dilemas
de cambio?”, se desarrollaron los diversos paneles
agrupados en nueve áreas temáticas que se corres-
pondieron con las sub-disciplinas de la ciencia po-
lítica. Pero como los cientistas políticos tienen muy
diversos intereses y preocupaciones intelectuales
que no siempre están igualmente relacionados con
un solo tema principal, muchos de ellos tuvieron la
oportunidad de presentar ponencias y participar en
los debates, tanto en paneles organizados por los
comités de investigación de
IPSA
como en las sesio-
nes especiales sobre diversos tópicos o en aquéllas
preparadas por el Comité Organizador Local.
30
En ese sentido, se puede afirmar que la lógica del
Congreso siguió la tradición:
En primer lugar, la universalización de la ciencia
política desde América Latina; en segundo, al tener
el rigor y autonomía en la investigación científica, se
abrió el mundo político al diálogo que nos permitía
el progreso en conocimientos y la práctica política.
Evidencia de esto puede ser encontrada en el alto
nivel de participación en este Congreso de acadé-
micos de América Latina que están involucrados en
debates globales y en el número sin precedentes de
sesiones del Comité Local Organizativo, incluyendo
la sesión inaugural de ex jefes de gobierno.
31
Temas de las sesiones del Comité Local
¿Entre la metamorfosis y el estancamiento? El
desafío de la democracia en el siglo
XXI
.
Teoría del discurso y el análisis político.
Opinión pública, democracia y género.
La organización del gobierno en las democracias
presidenciales
Sistema comparado de gobiernos locales en Amé-
rica Latina.
Medios de comunicación, política, políticos y
democracia en América Latina.
Clientelismo y política.
Conflictos sociales y movimientos.
Movimientos sociales y partidos políticos en Amé-
rica Latina: las nuevas formas de representación
política en la región.
Analizando las instituciones políticas.
Nuevas fuentes de legitimidad de las fuerzas
armadas en América Latina.
Populismo en América Latina.
Poderes regionales e instituciones internacio-
nales.
29
Guillermo O’Donnell, “La crisis global y el Congreso Mundial de Ciencia Política”, en
ACCP
op. cit.,
p.3
30
Ibid.
31
Palabras de bienvenida de Manuel Antonio Garretón, en
IPSA
…,
op. cit.,
p. 17.
Documentos
147
Reforma policial y democratización en América
Latina.
Ciudadanía e instituciones.
Campañas y elecciones presidenciales en América
Latina.
Desarrollos y perspectivas de la política compa-
rada en Sudamérica.
Nación, memoria y bicentenarios en América
Latina.
Doscientos años de procesos revolucionarios en
nuestra América.
Desde esta óptica local, cobraron interés los temas,
el diagnóstico, análisis y opciones de desarrollo de
los ponentes brasileños, por la posición privilegiada
de Brasil con un
PIB
de 1.58 billones de dólares, que
lo colocan entre las diez primeras economías del
mundo, y el descubrimiento de nuevos yacimientos
de petróleo y de gas bajo la plataforma continental
sudatlántica en aguas brasileñas. Las estimaciones
de las reservas petroleras de Brasil se han triplicado
hasta llegar a 40,000 millones de barriles, equiva-
lentes a las de Nigeria y Venezuela.
32
Especial mención se otorgó al comité local del
Congreso, presidido por Manuel Antonio Garretón,
al lograr que Chile haya sido el anfitrión del
XXI
Congreso Mundial de Ciencia Política
. Sin duda, este
acontecimiento constituyó un renovado impulso a las
ciencias sociales, “disciplinas que se vieron fuerte-
mente afectadas durante la dictadura y que hoy están
resurgiendo con mayor fuerza y protagonismo.”
33
Las sesiones plenarias abordaron la convergen-
cia entre ciencia política y
praxis
en tiempos de la
globalización:
Las dimensiones políticas de la crisis global: un
diálogo entre jefes de gobierno.
Más allá de la crisis: un mundo multipolar y mul-
ticultural.
Celebración de
IPSA
de su sexagésimo aniversario
con sus presidentes:
Where do we Go from Here:
The Achievements and Shortcomings of Political
Science.
Plenaria de presidentes: procesos globales y pro-
puestas para un orden global.
Lectura de Karl Deutsch.
Perspectivas globales sobre liderazgo político.
Lectura de Mattei Dogan.
32
Juan De Onis, “El momento de Brasil. Un gigante sudamericano despierta”, en
Foreing Affaire Latinoamérica,
vol. 9, núm. 2, 2009, p. 2
33
Palabras de M. A. Garretón, en
Diario del 21
er
Congreso… op. cit.,
p. 1
34
Karl Wolfgang Deutsch (Praga, 1912-1992) fue presidente de
IPSA
(1976-79) y de la Asociación de Ciencia Política Americana, así como
director del Instituto Internacional de Investigación Comparativa en el Centro de Ciencia en Berlín.
35
Mattei Dogan fue el fundador y director del Comité de Investigación en la Élite Política (1971-2002) y vice-presidente del Comité de
Investigación en Sociología Política (1970-75). También ha sido el actor principal en casi todos los congresos mundiales sobre ciencia
política y sociología durante los últimos 50 años.
Tradición y reconocimiento de
IPSA
al desarrollo de la disciplina.
En cada versión del Congreso Mundial de la Asocia-
ción Internacional de Ciencia Política, la asociación
entrega diferentes premios para reconocer a los
intelectuales y académicos que han hecho una con-
tribución destacada en el desarrollo de la discipli-
na. En esta ocasión, por recomendación del comité
respectivo y mediante el patrocinio de un fondo, se
entregó el premio Karl Deutsch
34
a Giovanni Sartori,
profesor emérito de ciencia política de la Univer-
sidad de Columbia, Nueva York, quien fue honrado
como prominente estudioso, comprometido con la
investigación disciplinaria de la cual Deutsch fue
un maestro, por lo que Sartori dirigió con este tema
una sesión especial.
Por otra parte, la Fundación Mattei Dogan
35
ofreció el premio que se destina a un estudioso de
reputación internacional por su contribución al
avance de la ciencia política a Philippe Schmitter,
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
148
del Instituto de la Universidad Europea.
36
Dicho
premio es otorgado con base exclusivamente en
criterios científicos y académicos, excluyendo
cualquier característica de índole religiosa, étnica,
de nacionalidad, de género, color de piel u origen
geográfico. El merecedor anterior de este premio,
en 2006, fue Guillermo O’Donnell de la Universidad
de Notre Dame. También se entregaron los premios
Stein Rokkan,
37
así como el Francesco Kjellberg,
38
a
estudiantes jóvenes de ciencia política, el Wilma
Rule, sobre género y política designado para alentar
la investigación en este tema, y un premio a la in-
novación conceptual en estudios democráticos que
incluye investigación sobre reglas, autoritarismo,
democratización y calidad democrática.
36
Philippe Schmitter es catedrático de Ciencia Política en el Instituto de la Universidad Europea en Florencia. Ha estudiado exhaustiva-
mente las características de la política europea, la consolidación de la democracia en países del Sur y el Este y la posibilidad de la democracia
post liberal en Europea Occidental y América del Norte.
37
Stein Rokkan (1921-1979) fue presidente de
IPSA
(1970-73), del Consorcio Europeo de Investigación Política y del Consejo Internacional
de Ciencia Social; fue también vicepresidente de la Asociación Internacional de Sociología.
38
Secretario general de
IPSA
de 1988 a 1994.
39
Éstos son los nuevos desafíos de la democracia y la gobernabilidad en América Latina. Nos permitimos incorporar aquí algunos de los
principales planteamientos del ex presidente de Brasil, Fernando Henrique Cardoso, quien fue programado en el Congreso como ponente,
quien, conjuntamente con Alejandro Foxley, publicó, conjugando los conocimientos teóricos y de su experiencia de gobierno, un libro sobre
la democracia y el desarrollo en la región.
Ambos autores indican que en los primeros años de este siglo, con la expansión de la economía mundial y del comercio internacional,
América Latina parecía haber alcanzado la trayectoria de un histórico despegue económico social. Por cinco años consecutivos, el
PIB
de la
región creció por arriba del
PIB
de los países en desarrollo. El despegue prometía, para la mayor parte de los países, una reducción gradual
de la pobreza, más empleo, mejor calidad de vida y la consolidación progresiva de los regímenes democráticos, generalizados a partir de la
década de 1980 y 1990, los cuales , a pesar de crisis económicas y algunos retrocesos localizados, han prevalecido en América Latina.
Las predicciones para América Latina a principios de 2009, coincidían en que, si bien habría una desaceleración del crecimiento, las
economías regionales podrían tener, en general, expansiones positivas dejando espacio para enfrentar y manejar la crisis con soluciones
distintas y con posibilidades de plantear cuestiones de largo plazo. Pero, además habría una menor covarianza de
performance
entre las
economías desarrolladas y las emergentes. En la última década, las economías emergentes se han convertido en agentes importantes en la
economía mundial y cerca de 40 % del comercio internacional se produce entre ellos.
América Latina ha logrado avances significativos en los últimos años para promover el crecimiento y reducir la pobreza. Estos logros
deben ser protegidos; es por eso que instituciones multilaterales orientadas a la región. El Banco Interamericano de Desarrollo (
BID
), la
Corporación Andina de Fomento (
CAF
) y el Fondo Latinoamericano de Reservas (
FLAR
) han actuado acertadamente al ofrecer nuevas líneas
Perspectivas del Congreso Mundial y de la ciencia política
El
Congreso Mundial de Ciencia Política
alcanzó varios
objetivos, entre los que destaca el consenso del
renacimiento intelectual de esta disciplina. Ello
sustentado en la capacidad de convocatoria de una
comunidad científica por parte de una Asociación
Internacional que demostró organización relevante
de las agendas de investigación, fecundidad de la
discusión, el debate crítico y propositivo en condi-
ciones de incertidumbre, dilemas y el agotamiento
de referentes disciplinarios autosuficientes.
Así, la ciencia política se enriqueció de cono-
cimientos y saberes especializados del sistema
mundial, con sus desafíos interdisciplinarios y
problemas de aplicación práctica, con una renovada
agenda de investigación que permite consolidarse
como una ciencia que transita de la incertidumbre
a la creatividad. Estos esfuerzos son difíciles de ex-
plicarse en términos prácticos, pero perfectamente
comprensibles con criterios de enorme exactitud y
rigor científico.
El
Congreso Mundial
se constituyó en un puente
entre el saber especializado y la experiencia reflexiva
de los políticos. Un encuentro continuo y difícil que
asumió un diálogo fructífero entre las diferentes re-
giones del sistema mundial, con la increíble variedad
de temas locales, regionales y globales. La exper ien-
cia latinoamericana aportó caminos que, sin duda,
en el plano epistemológico, permitirá consolidar la
cientificidad de las políticas y sus aplicaciones en
donde la crisis económica necesita de la supremacía
de la política para proporcionar certidumbre y espe-
ranzas de cambio en el sistema mundial.
39
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
149
de crédito. La mayor liquidez para los mercados financieros de nuestra región es fuertemente bienvenida para así enfrentar las dificultades
transitorias en el acceso al financiamiento privado externo.
La crisis actual refuerza la importancia de un Estado competente no solamente en cuanto a la implementación de políticas sociales,
sino también de proteger a la sociedad de los excesos y problemas generados por el mercado. El Estado se ha convertido en el prestamista
y aval de última instancia; incluso, en ciertos casos, es el inversionista de última instancia. Los excesos de desregulación en el sector
financiero dejan clara la necesidad de que el Estado adopte un rol regulador que cohíba tales excesos, pero sin que trabe el funcionamiento
y la eficacia de asignación del crédito del mercado financiero. Sin embargo, así como existen fallas del mercado, también existen fallas del
Estado. En América Latina es importante tener claro que la crisis actual no puede ser entendida como la justificación de la vuelta a políticas
económicas de control estatal, a la autosuficiencia y el menosprecio de las fuerzas del mercado. Lo que es más, lo fundamental, tanto para
los países en desarrollo como especialmente para los países desarrollados, es resistir las presiones por un incremento del proteccionismo.
Con los vientos favorables de la expansión de la economía internacional hasta 2008, en muchos países se gestó una trampa de expec-
tativas, basada en la creencia de que no hay límites para las políticas distributivas de gran atractivo popular y electoral, las que tornarían
irrelevantes las preocupaciones por las restricciones económicas y el fortalecimiento de las instituciones y mercados.
La democracia que reemplazó a los regímenes dictatoriales y autoritarios de las décadas de 1960 a 1980 vino acompañada de grandes
esperanzas, que solo se vieron satisfechas de manera parcial. En la actualidad ya se empiezan a observar señales preocupantes de desgaste
de sus fundamentos y el renacimiento de tendencias populistas y de valores antidemocráticos que también hacen parte de la contradictoria
herencia histórica de la región. Las encuestas de opinión acerca de la valoración de la democracia muestran que, en términos muy amplios, la
población todavía cree que la democracia es la mejor forma de gobierno, pero esto viene acompañado de una gran desconfianza y desprestigio
de instituciones tales como el Parlamento, los partidos políticos y el poder judicial, la aceptación de la violencia y otros comportamientos
ilegales para defender los intereses de grupos sociales específicos, así como para contener la criminalidad. Una de las principales razones
de este desgaste ha sido la incapacidad de las nuevas democracias de atender las crecientes demandas y aspiraciones de servicio, consumo
y posición social de la población. Otra es el surgimiento de una nueva generación de problemas sociales que no se han podido controlar o
eliminar con los instrumentos tradicionales de la política pública. El gran desafío de la nueva agenda es la de transformar la democracia,
aún debilitada existente en América Latina, en una democracia vigorosa capaz de lidiar con los nuevos y viejos retos que se presentan.
Para que esto sea posible, es un Estado políticamente legítimo, fiscalmente responsable y técnicamente competente, que pueda actuar en
cooperación y de forma complementaria con las organizaciones y movimientos de la sociedad civil y el sector privado.
En la perspectiva del siglo
XXI
es posible ver que casi la totalidad de los países de la región posee hoy gobiernos democráticos, y que las
condiciones de extrema pobreza, despojo e inseguridad que plagaba a la región se han reducido considerablemente. Esto se aprecia en la
reducción histórica de la mortalidad infantil, en el aumento de la expectativa de vida y de los niveles de educación de la población entre otros
indicadores. Los buenos resultados que muchas veces se han logrado no resultaron de la simple adhesión a los valores de la democracia política
y social, sino de arreglos institucionales adecuados y de la ejecución de políticas públicas que han permitido el buen funcionamiento de la
economía y de la ejecución de políticas sociales efectivas. Es la combinación de economías abiertas que estimulen la creación de empleo y
riqueza de sociedades libres que incentiven las agencias públicas que sean capaces de implementar con competencia las políticas económicas
y sociales de largo plazo, lo que permite que las condiciones de la vida de la población mejoren de manera constante y duradera.
En democracia, es natural que los gobernantes ganen o pierdan aceptación. Los procesos electorales existen justamente para garantizar
que los desajustes entre las preferencias entre de los ciudadanos y los gobernantes no se perpetúen. La legitimidad del Estado tiene que
ser duradera. Si el Estado no goza de la necesaria legitimidad, la implementación de las políticas y el cumplimiento de las leyes se logran
sobre la base de la imposición vertical y la intimidación, la cultura del fraude y el ocultamiento. Más allá del proceso electoral, que requiere
perfeccionamiento constantes, la legitimidad se consolida por la transparencia de los actos gubernamentales y por los mecanismos de
control externo y de balance y equilibrio de poderes públicos.
Además de legítimos, los Estados modernos deben ser técnicamente competentes. En el pasado, la competencia técnica de éstos se
limitaba a la obediencia formal a la letra de la ley a través de los tribunales, a la recaudación de impuestos y distribución de los beneficios,
a la política externa a través del cuerpo diplomático y a la preparación militar. Los Estados modernos, además de las funciones clásicas,
tiene otras funciones que cumplir, como administrar complejas políticas fiscales, estimular la economía, producir información, dar seguridad
a la población, cuidar de la salud pública, mejorar la educación y la capacidad de innovación de los países desarrollar programas sociales,
proteger el medio ambiente, administrar catástrofes y garantizar la provisión de alimentos y energía para los hogares y agentes económicos,
entre otras labores.
Las formas tradicionales de organización vertical y jerárquica de la autoridad pública, y control burocrático y formal de sus actos, deben
transformarse en estructuras mucho más horizontales de agencias autónomas y semiautónomas que sean controladas por la evaluación de
sus resultados. Las demarcaciones territoriales entre comunas (municipios), provincias o estados federativos, establecidas en el pasado
como base para los procesos electorales, ya no son adecuadas para la implementación de políticas en cuestiones que respetan estos límites,
lo que exige nuevas formas de autoridad (y administración) funcional y territorial. Se requiere establecer relaciones y acuerdos con orga-
nizaciones, instituciones y empresas autónomas, semiautónomas e independientes, y desarrollar su capacidad efectiva de contratación y
regulación de las actividades privadas y no estatales en beneficio del bien común.
La actuación del Estado debe ser selectiva, en áreas donde ni la sociedad ni el mercado producen los bienes y servicios con la cobertura y
calidad necesarias. En la medida en que la sociedad y el sector privado se fortalecen, la función del sector público debe trasladarse de la
ejecución directa a la regulación, según sea requerido por el interés público.
Las transformaciones sociales que han ocurrido en América Latina han creado nuevas necesidades, muchas de ellas de gran complejidad
técnica que los sistemas tradicionales de repartición ya no tienen cómo responder. El incremento en la expectativa de vida de las personas
aumentó los costos de los programas de pensión, mientras que mejoras en las condiciones sanitarias básicas han cambiado la prioridad de
las políticas de salud desde la acción preventiva hacia la medicina curativa. Así, ésta requiere personal, equipos e insumos cada vez más
caros. En la educación, la prioridad que se daba a las cuestiones de acceso hoy da lugar a los problemas de calidad y pertinencia, que exige
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
150
Cada uno de los detallados análisis hechos por
los diversos estudiosos, ofreció una pluralidad de
enfoques, métodos y técnicas que enriquecieron la
artesanía intelectual del estudio de la política, los
cuales se constituyen en referentes de la decisión
y acción políticas de las instituciones y los actores
políticos, sociales y económicos. Sin embargo, a
pesar de la variedad, la mayor parte de los análisis
tenían en común mediar y evaluar la calidad de las
democracias y la efectividad de las políticas públicas.
Este volverse hacia adentro significa volver a con-
solidar al Estado, además de unirse a la lucha por la
autodeterminación de las naciones bajo la bandera
de la democracia.
El
Congreso Mundial
fue un acontecimiento sim-
bólico de primera magnitud para el Bicentenario
de las repúblicas latinoamericanas, que representa
el triunfo de las democracias de América del Sur y
la centralidad de la ciudadanía. De este modo, los
movimientos ciudadanos se convierten en garantía
de los Estados nacionales. Así, la legitimidad y efi-
cacia son funciones claves en la obtención de los
consensos, imprescindibles en el aumento y mejora
de los niveles de bienestar social. Simultáneamente
se vuelven estratégicamente necesarios en la nueva
geopolítica de la seguridad nacional y el desarrollo de
la globalización económica. De ahí que sea necesario
describir y explicar la organización del Estado, las
nuevas formas de autoridad política, la acción de
los grupos dentro del mismo y sus conexiones con
las peculiaridades de la economía, la sociedad y su
propia constitución jurídica.
La misma pluralidad de las experiencias políticas
de las democracias latinoamericanas exige precisión
conceptual y la validación científica de los enfoques
emergentes y renovados por su interdisciplinariedad,
teorías y técnicas, con núcleos duros propios de las
nuevas tecnologías y empresas mercantiles; ello no
siempre dan respuesta a los problemas del cambio
político y la competencia política, pero se incor-
poran en el diálogo y dinamizan el debate público,
permitiendo acercar y poner a prueba a la política y
sus nexos con la práctica.
El
Congreso Mundial
ofreció luces de cómo com-
prender las singularidades de las democracias, pri-
mordialmente, latinoamericanas. En perspectiva,
consideramos que la primera mitad del siglo
XXI
será la prueba de fuego de las democracias lati-
noamericanas y sus Estados. Lo anterior, basado en
tres perspectivas. La primera es la crisis financiera
mundial, que generará una seria escasez del crédito
y de la inversión privada; la segunda, es que esta
crisis producirá desempleo y pobreza extrema, y el
resultado de ello es grandes movilizaciones sociales
que afectarán los consensos y equilibrios de las élites
políticas del sistema mundial; y, la tercera, es que
los Estados nacionales iniciarán procesos de reforma
estructural de gran calado con un desenlace incierto,
lo cual requerirá de una enorme capacidad material y
creatividad política para mediar el conflicto social,
estabilizar la economía e institucionalizar crite-
rios de diseño y formulación de políticas sociales,
sustancialmente, igualitarias y democráticas. Esta
apuesta requiere de la lucha constante y de acciones
concretas y creativas para un mundo socialmente
mejor.
El
Congreso Mundial de Ciencia Política
dio cuenta
de un significativo proceso de institucionalización
y consolidación de una comunidad científica con
una diversidad de procedencias, orientaciones y
mucho más capacitación por parte de maestros, directores de colegios, secretarias y ministerios de educación. La concentración de las
poblaciones en grandes asentamientos urbanos crea nuevos problemas de habitación, transporte público, criminalidad y desorganización
familiar que antes, o no eran entendidos como parte de las políticas sociales, o no eran prioritarios.
La nueva agenda para el desarrollo económico y social en democracia no es algo que pueda crear por la simple implementación de
una fórmula o de un modelo único institucional. Ella debe ser entendida como un movimiento para crear un orden político más legítimo
y más competente, con capacidad creciente para enfrentar los desafíos a los que las sociedades contemporáneas están enfrentadas. Este
movimiento requiere, por un lado, de la movilización de la opinión pública –convertida en nuestros días en un verdadero actor político–,
para entender y acompañar los procesos políticos y las políticas públicas, a la vez que para darle el apoyo necesario; la competencia y los
conocimientos acumulados en los esfuerzos de los especialistas y los gobernantes en relación con temas específicos de reforma institucional
y política social.
Vid.
Fernando Henrique Cardoso y Alejandro Foxley, “Nuevos desafíos de la democracia y el desarrollo en América Latina”
en F. Henrique Cardoso y A. Foxley,
A medio camino. Nuevos desafíos de la democracia y del desarrollo en América Latina,
Santiago de Chile,
Corporación de Estudios para Latinoamérica y
UQBAR
Editores, 2009.
Documentos
151
condiciones favorables que contribuyen a integrar
una diversidad de enfoques: estimular una visión y
una reflexión crítica acerca de la región como un
todo; generar diagnósticos y explicaciones sobre el
subdesarrollo y la dependencia externa y su posible
superación; así como crear proposiciones de políticas
públicas. Ello se traduce en una variedad de estudios
globales, refinamientos y prev isiones de perspec t ivas
teóricas, esquemas analíticos y técnicas de investi-
gación comparada.
Se busca cómo enfrentar o explicar desde la pers-
pectiva comparada las experiencias de los países de
América Latina, entre ellos y con las otras regiones,
y proponer soluciones y alternativas para enfrentar
la crisis económica con instituciones políticas que
favorezcan la consolidación democrática y la su-
premacía de un Estado competente. De ahí que las
exposiciones, el debate y los análisis que plantearon
la necesidad de reformar a las instituciones políti-
cas, estabilizar las economías, dinamizar y volver
eficientes los sistemas de protección social en el
cumplimiento del objetivo de generar cobertura,
hacia los grupos sociales económicamente más
vulnerables.
El encuentro celebrado ofreció una agenda de
investigación renovada, multidisciplinaria y espe-
cializada sobre las diferentes maneras de explicar
–como los cambios sociales y demográficos, los
riesgos y posibilidades asociados a la globalización
y a la consolidación de la sociedad del conocimiento
en cuestiones políticas, económicas y sociales
–,
guiadas por valores claros y por la disposición de
tomar en cuenta lo que nos enseña la experiencia y
la investigación.
Las conferencias magistrales plantearon nuevos
problemas de investigación, nuevos temas para la
agenda de la ciencia política, con un espíritu crítico
y mentalidad científica, cuyo mayor desafío es la
especialización de la disciplina y sus implicaciones
prácticas. Las mesas de trabajo se caracterizaron
por la toma de posición, las discrepancias científicas
e ideológicas-políticas, así como la diversificación
y el enfrentamiento de enfoques, conclusiones y
propuestas. Ello se ha traducido en una riqueza
disciplinaria e institucional. Por ello, las ciencias
sociales, incluso la política, tienden a reafirmar su
existencia, legitimidad y autonomía.
Siguiendo a Giovanni Sartori, la ciencia política
tiene que orientarse hacia una evaluación general de
cómo funcionan las instituciones políticas por toda
América Latina en tiempos de los desafíos institucio-
nales de la democracia. La ciencia política aplicada
deberá privilegiar la reflexión teórica, sustentada en
la investigación empírica, que genere la producción
de conocimientos confiables, evaluaciones críticas
sobre el desempeño gubernamental y la propuesta de
alternativas
de desarrollo social y político. Ello exige
ampliar y profundizar el diálogo y la colaboración
entre la ciencia política y las otras ciencias sociales.
Así, la profesionalización, la especialización y la
institucionalización de la disciplina política tendrán
un intercambio fértil y creativo hacía su cientificidad
y verificación práctica.
Finalmente, en este encuentro internacional,
se anunció el ascenso de Leonardo Morlino como
próximo presidente de
IPSA
, que habrá de conducir
la preparación del
XXII
Congreso Mundial de Ciencia
Política
a celebrarse en Madrid, España, en 2012.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
152
Referencias
Asociación Internacional de Ciencia Política (
IPSA
), “Programa del 21
er
Congreso Mundial de Ciencia Po-
lítica”, Santiago de Chile, Asociación Chilena de Ciencia Política, 2009.
Bokser Liwerant, Judit (coord.),
Las ciencias sociales, universidad y sociedad
, México, Universidad Nacional
Autónoma de México, Programa de Posgrado en Ciencias Políticas y Sociales, Dirección General de
Estudios de Posgrado, 2003.
Boncourt, Thibaud, “Political Science a Postwar Product (1947-1949)”, en
Boletín del Congreso Mundial de
Ciencia Política,
núm. 1, abril, 2009, pp. 4-7.
De Onis, Juan, “El momento de Brasil. Un gigante sudamericano despierta”, en
Foreing Affaire Latinoamé-
rica,
vol. 9, núm. 2, 2009.
“Elecciones 2009: todo puede pasar”, en Asociación Chilena de Ciencia Política,
Diario del 21
er
Congreso
Mundial de Ciencia Política,
Santiago de Chile,
ACCP
, 2009.
Henrique Cardoso, Fernando y Alejandro Foxley, “Nuevos desafíos de la democracia y el desarrollo en
América Latina”, en F. Henrique Cardoso y A. Foxley,
A medio camino. Nuevos desafíos de la democracia
y del desarrollo en América Latina,
Santiago de Chile, Corporación de Estudios para Latinoamérica y
UQBAR
Editores, 2009, pp. 9-39 (Colección
CIEPLAN
).
Hernández, Beatriz y Miguel Ortiz, “Forging a Discipline in Chile” en
Boletín del Congreso Mundial de Ciencia
Política,
vol. 33, núm. 1, abril de 2009.
Huneeus, Carlos, “Partidos en Chile: debilidad y crisis”, en
Revista Mensaje,
núm. 580, julio de 2009, pp.
6-10.
International Political Science Association, (
IPSA
),
“Programa del 21
er
Congreso Mundial de Ciencia Polí-
tica”, Santiago de Chile, Asociación Chilena de Ciencia Política, 2009.
Jiménez de la Jara, Jorge, “Una lección de solidaridad social”, en
Revista Mensaje,
núm. 580, julio de
2009, pp. 38-41.
Lachapelle, Guy, “The Numbers Tell the Story: Some 50 National Associations and 3,000 Individual Mem-
bers”, en
Participation. Bulletin of the International Political Science Association,
vol. 33, núm.1, abril
de 2009 (Número Especial: “
IPSA
60
th
Anniversary”), p. 2.
“La presidente Bachelet asegura que su ‘gobierno ciudadano’ no busca perjudicar a los partido políticos”,
en
El Mercurio,
Santiago de Chile, martes 14 de julio de 2009, sección Nacional, p. C3.
Loaeza, Soledad, “La ciencia política: el pulso del cambio mexicano en la ciencia política en Chile y
América Latina”, en
Revista de Ciencia Política,
vol. 25, núm. 1, 2005, pp. 192-202.
“¿Muerte de la ciencia política? Globalización y respuesta del Congreso Mundial”, en
Diario del 21
er
Con-
greso Mundial de Ciencia Política,
Santiago de Chile, Asociación Chilena de Ciencia Política, 16 de julio
de 2009
Documentos
153
O’Donnell, Guillermo, “La crisis global y el Congreso Mundial de Ciencia Política” en Asociación Chilena
de Ciencia Política,
Diario del 21
er
Congreso Mundial de Ciencia Política,
Santiago de Chile,
ACCP
, 2009.
Olivares J. y C. Miranda, “Chile desmiente que EEUU no poye la reelección de Insulza”, en
La Nación,
Santiago de Chile, lunes 13 de julio de 2009, p. 5.
Palou Egoaguirre, Jean, “Aumentan cuestionamientos a Insulza por supuesta cercanía con el círculo de
Chávez”, en
El Mercurio,
Santiago de Chile, domingo 12 de julio de 2009, p. A6.
Sola, Lourdes, “
IPSA
2009: 60 Years at the Service of Political Science”, en
Participation. Bulletin of the
International Political Science Association,
vol. 33, núm.1, abril de 2009 (Número Especial: “IPSA 60
th
Anniversary”), p. 3.
Torreblanca, F., M. Herrera y H. López, “Espero contar con el apoyo de todos los países miembros, incluido
Estados Unidos”, en
El Mercurio,
Santiago de Chile, lunes 13 de julio de 2009, p. c 3.
logo_pie_uaemex.mx