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Sistema de Información Científica
Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal
Lecciones desde Brasil
Reseña del libro de Nylen, William,
Participatory Democracy versus Elitist Democracy:
Lessons from Brazil
, Nueva York, Palgrave
Macmillan, 2003, 256 pp. ISBN-1403963061.
Gustavo López Montiel
W
ILLIAM NYLEN, profesor en la Universidad Stetson en
la Florida, abre un interesante debate sobre la tensión
existente entre los patrones elitistas de la democracia y la posi-
bilidad de hacer de ésta una experiencia de participación
política más allá del simple voto periódico. Nylen plantea la
posibilidad de que la democracia pueda recuperar su sentido
más original de participación política individual, dejando
atrás la noción elitista que implica la elección de representantes
que son dependientes de los grandes poderes, conocidos única-
mente a través de los medios de comunicación y lejanos de los
electores. Por esta ra-zón, los ciudadanos tienen sentimientos
encontrados en lo que se refiere a la política y los políticos, los
aman y los odian al mismo tiempo.
Con base en su investigación sobre presupuestos participa-
tivos en Brasil, Nylen cree que es posible fortalecer y profun-
dizar el alcance de la democracia a través de la participación de
grupos de la sociedad civil en aspectos específicos de la toma de
decisiones. Su visión apegada a la idea de democracia participa-
tiva de Tocqueville, asume que los ciudadanos se
empoderan
(
empowerment
) constantemente con respecto a las elites, evitan-
do que las instituciones se estanquen, si se consolidan formas de
participación política que vayan más allá de lo electoral.
En su estudio de dos ciudades brasileñas en el estado de
Minas Gerais, enfoca los mecanismos de presupuesto participa-
tivo que se han consolidado a partir de los gobiernos del Partido
de los Trabajadores. Los ciudadanos reunidos en comités veci-
nales deciden sobre sus prioridades y el gasto ligado a las mismas,
y posteriormente seleccionan delegados que los representan en
otros niveles de decisión presupuestal. Esas mismas reuniones,
sirven como mecanismos de rendición de cuentas de los servi-
dores públicos de las administraciones locales. Nylen cree que los
modelos de participación, como el presupuesto participativo,
pluraliza la política, fortaleciendo a la sociedad civil y generando
nuevas vías de resolución de necesidades.
Más allá de las críticas sobre los modelos de participación
estudiados por Nylen, el texto nos introduce en la discusión
sobre las asociaciones y la democracia en un nivel distinto al de
la individualidad. La democracia implica un proceso de
adaptación incluyente que se moldea dependiendo de los impac-
tos que recibe de los grupos y movimientos que participan a su
alrededor. La existencia de grupos que se fueron incorporando a
la lógica democrática desde el siglo XIX, como obreros, cam-
pesinos, mujeres, grupos étnicos, etc., se vio complementada con
la generación de nuevas obligaciones del sistema democrático en
el ámbito social, al tratar de compensar a los individuos por las
desigualdades creadas por los errores del mercado o las desigual-
dades con que las sociedades se fundaron. Sin embargo, cotidia-
namente existen personas que se sienten excluidas y que luchan
por igualdad y justicia en el espacio de lucha política generado
por la democracia. Estas luchas y sus victorias, constituyen "la
verdadera definición de democracia" (p. 3).
Diversos ejemplos pueden sumarse a este argumento.
Todas las naciones democráticas tienen sus procesos conflictivos
de adaptación incluyente que da forma y viabilidad al gobierno
democrático. Existen perspectivas que asumen a la democracia
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como un procedimiento que incluye libertades como la de aso-
ciación, pensamiento, sufragio universal, elecciones periódicas,
etc., pero no van más allá de considerarlas características de la
democracia, más que triunfos que parten de luchas por el reco-
nocimiento cuyo común denominador es una continua lucha
por la inclusión.
La democracia es dinámica precisamente por esa razón,
porque se monta en un proceso de lucha y conflicto que deviene
en inclusión de grupos. Cuando el proceso se detiene, la demo-
cracia decae instituyendo una dominación elitista, donde se
genera un proceso de exclusión por quienes la controlan y
toman decisiones. Las formas de exclusión varían debido a la
formación de la política interna, pero su efecto es similar.
Los modelos de democracia participativa permiten a los ciu-
dadanos mantenerse activos en periodos no electorales. Cuando
existen grupos activos, normalmente su participación está alejada
de las estructuras institucionales de la política que permanecen
como el botín de los políticos, los partidos, los grupos económi-
cos y todos aquellos que obtienen beneficios. Es por ello que se
requiere de espacios permanentes de interacción entre la sociedad
civil y las instituciones en el proceso de toma de decisiones, más
allá de las audiencias o las consultas, que revitalicen a la demo-
cracia y empoderen a los ciudadanos. Una idea importante en
Nylen es el de empoderamiento ciudadano, que define como "la
transformación de la mentalidad de un individuo, de fatalismo y
dependencia…a un nuevo sentido de responsabilidad personal y
lucha contra formas sistémicas de exclusión y dominación, y la
creencia en la eficacia personal de lograr éxito en esta lucha" (pp.
27-28). Independientemente de que este sentido pueda generarse
de manera espontánea, se pueden dar estímulos institucionales
desde el poder político para estimular la participación, particular-
mente en países donde la democracia elitista domina.
El argumento de Nylen no gira en torno al reemplazo de la
democracia representativa con la democracia participativa, sino
en explorar sus potencialidades y complementar sus ámbitos de
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acción, fomentando el compromiso de ciudadanos y elites, y
renovando el interés por la democracia.
El texto parece sugerente para el caso mexicano, donde si
bien hay avances en la consolidación de un sistema electoral com-
petitivo, aún no existen instituciones de participación política en
la base social. Las experiencias de participación ciudadana en
México, aún sufren de un fuerte control de la autoridad políti-
ca, por lo que tenemos todavía mucho que aprender de estas
experiencias en otros ámbitos que nos permitan revitalizar la
participación política en periodos no electorales, fomentar el
empo- deramiento de los ciudadanos con mecanismos institu-
cionales eficaces, y dar un nuevo respiro a la democracia mexi-
cana.
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