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13
Las políticas de combate a la pobreza en México y sus efectos
en la elección presidencial de 2006:
¿coacción del voto o justicia social?
Fernando Pliego Carrasco
*
Resumen
En este artículo, el autor analiza la hi-
pótesis del uso político de los programas
sociales de combate a la pobreza del
gobierno de Vicente Fox para favorecer
antidemocráticamente a Felipe Calderón
en la contienda por la presidencia de la
República mexicana en julio del 2006.
Para examinarla, investiga, a través de
una metodología consistente, la distri-
bución del voto en las zonas del país que
han sido bene±ciadas en mayor medida
por
los programas federales de combate
a la pobreza, tales como el
Programa de
Desarrollo Local Microrregiones
, el
Progra-
ma de Desarrollo Humano Oportunidades
,
Vivienda Rural
,
Empleo Temporal
y
Aten-
ción a los Adultos Mayores en Zonas Ru-
rales
. La conclusión del autor es contun-
dente: no hay prueba del uso político de
estos programas sociales para bene±ciar
a Calderón Hinojosa y perjudicar a López
Obrador.
*
Universidad Nacional Autónoma de México,
Instituto de Investigaciones Sociales, Cir-
cuito Mario de la Cueva s/n, Ciudad de la
Investigación en Humanidades, Ciudad Uni-
versitaria, Col. Copilco-Universidad, Deleg.
Coyoacán, México, D.F., C.P. 04510.
Palabras clave:
programas sociales de
combate a la pobreza, elección presiden-
cial del 2 de julio de 2006.
Abstract
In the present paper, the author explores
the hipothesis of a political antidemo-
cratic use of former Mexican president
Vicente Fox’s government’s social pro-
grams against poverty to favour can-
didate Felipe Calderón in the electoral
competition for the Mexican presidency
in July 2006. Through the application of
a rigurous methodology, the author ana-
lizes the distribution of the vote in those
areas of the country that most bene±-
ted from the federal programs against
poverty, such as the Local Development
Program “Micro-regions”, the Program of
Human
Development
“Opportunities”,
Rural Homing, Temporal Jobs and Elderly
Care in Rural Areas. The author reaches a
striking conclusion: there is no evidence
of the political use of these social pro-
grams to bene±t Calderon and damage
López Obrador.
Sociedad y Política: México hoy
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
14
Introducción
Uno de los debates políticos que
se han presentado en la opinión
pública de México, después de la
elección presidencial del 2 de ju-
lio
de 2006, es el relativo al pa-
pel que jugaron los programas
públicos de combate a la pobre-
za implementados durante el go-
bierno del ex presidente Vicente
Fox Quezada (2000-2006), en la
orientación del voto ciudadano.
En este marco, cabría cuestionar
qué
tanto
contribuyeron
estos
programas a la votación obtenida
por Felipe Calderón Hinojosa, del
Partido Acción Nacional (PAN) y
si, por lo tanto, pueden ser con-
siderados como factor explicativo
—entre otros más— de su triunfo
como candidato o±cial sobre su
más próximo contendiente, An-
drés Manuel López Obrador (AMLO),
de la Coalición por el Bien de Todos
encabezada por el Partido de la Re-
volución Democrática (PRD).
Las preguntas son relevantes por
varios motivos. En primer lugar, por la
exigencia democrática de que las
contiendas electorales sean equita-
tivas para todos los participantes,
entendiendo con ello condiciones
externas de competencia favorables
y proporcionales para los distintos
candidatos y fuerzas políticas. Al
respecto, el artículo 41, inciso II,
de la Constitución Política de los
Estados Unidos México, señala lo
siguiente “La ley garantizará que
los partidos políticos nacionales
cuenten de manera equitativa con
elementos para llevar a cabos
sus actividades”. Por lo anterior, si
las políticas públicas para combatir
la pobreza en México se orientaran a
favorecer a uno de los contendien-
tes, en perjuicio de los otros, con±-
gurarían una situación claramente
inequitativa, pues implicarían una
canalización desproporcionada de
recursos públicos a favor de una
fuerza política sin una distribu-
ción proporcional entre todos los
demás participantes. En segundo
lugar, las preguntas formuladas
anteriormente también son rele-
vantes por la exigencia de que las
políticas sociales de los gobiernos
respeten los derechos humanos
más básicos, en especial el dere-
cho a la libertad: es injusti±cado
el uso clientelar de los programas
públicos porque conllevaría una
manipulación de la condición de
pobreza de la gente, de sus nece-
sidades insatisfechas, para orien-
tar coactivamente su voluntad y
favorecer una determinada fuerza
política.
Pero en la contienda postelec-
toral de México, entró en juego
otro factor que convirtió las pre-
guntas señaladas en parte de un
debate particularmente importan-
te: la acusación de que la inequi-
dad en las campañas electorales
y la coacción de la libertad — a
través de uso ilegal de los progra-
mas públicos de combate a la po-
breza para favorecer al candidato
del partido en el gobierno— no
fue algo meramente especulativo,
sino algo efectivamente sucedido.
Al respecto, en el Juicio de In-
conformidad SUP-JIN-212/2006,
1
presentado por la Coalición por
el Bien de Todos el 9 de julio de
2006 ante el Tribunal Electoral
del Poder Judicial de la Fede-
ración (TEPJF), se señala lo si-
guiente:
- - - - - - - - • - - - - - - - -
El Ejecutivo Federal, durante el proceso
electoral cuyas elecciones se llevaron a
cabo el dos de julio próximo pasado, rea-
lizó en todo el país, por sí y por medio
de diversas Secretarías de Estado, actos
de presión, coacción e inducción al voto
de los ciudadanos a favor del candidato
del Partido Acción Nacional a la Presi-
dencia de los Estados Unidos Mexicanos,
C. Felipe de Jesús del Sagrado Corazón
Calderón Hinojosa, a través de la utiliza-
ción de diversos Programas Sociales con
el ±n de que dicho candidato ganara las
elecciones mencionadas; estos hechos
1
Este Juicio de Inconformidad —correspondiente al Distrito Electoral 15 con sede en la delegación Benito Juárez del Distrito Federal— fue
considerado por la Coalición por el Bien de Todos como el “recurso madre” para impugnar lo sucedido durante la jornada electoral de 2006. Por
una parte, porque sirvió de modelo para elaborar todos los demás juicios de inconformidad; pero, sobre todo, porque mediante él se solicitó al
TEPJF acumular las demandas contenidas en todos los juicios de inconformidad que se había presentado de manera separada, en la mayor parte
de los distritos electorales del país.
15
se realizaron mediante la operación sis-
temática de una estratagema dirigido a
desviar recursos públicos federales, de
diversos programas sociales, para inclinar
clientelarmente las preferencias electorales
de la población hacia su Partido
2
- - - - - - - - • - - - - - - - -
En la perspectiva de la Coali-
ción por el Bien de Todos, dicha
acusación sería una causal, junto
con otras (como la propaganda
negra
, es decir, la intervención
en la campaña electoral tanto del
presidente de la República como
la de los empresarios, pasando
por la actitud omisa del Institu-
to Federal Electoral),
3
para moti-
var no sólo el recuento de votos
sino solicitar la anulación de la
elección presidencial de julio de
2006 en caso de probarse la pre-
sunción de que se había violado
de manera importante los princi-
pios constitucionales de certeza,
legalidad, independencia, impar-
cialidad y objetividad
4
con el ±n
de favorecer a Felipe Calderón y
perjudicar a López Obrador. Se
trataría, entonces, de la con±gu-
ración de la llamada “causal de
nulidad abstracta” que, de acuer-
do con la jurisprudencia de la Sala
Superior del Tribunal Electoral del
Poder Judicial de la Federación,
implicaría “la anulación de tales
comicios por no haberse ajustado
a los lineamientos constituciona-
les a los que toda elección debe
sujetarse.”
5
La denuncia presentada por la
Coalición no prosperó en el TEPJF:
después de una larga espera de
casi dos meses,
6
el Tribunal dic-
taminó el cómputo ±nal y declaró
la validez de la elección presiden-
cial acaecida en México el 2 de
julio de 2006 con lo cual deter-
minó que Felipe Calderón Hinojo-
sa, candidato del Partido Acción
Nacional, era el presidente electo
para el periodo 2006 a 2012. Para
llegar a tal conclusión, el TEPJF
evaluó los agravios impugnados
contenidos en los diversos juicios
de inconformidad (incluyendo al
citado con anterioridad) y, al re-
ferirse en particular a la denun-
cia sobre el uso de los programas
sociales del gobierno federal para
coaccionar el voto, señaló lo si-
guiente: “Respecto al uso de pro-
gramas sociales para apoyar la
campaña del candidato del Partido
Acción Nacional y la intervención
de autoridades locales a favor del
mismo, se concluyó que no había
elementos que llevaran al conven-
cimiento de que tales irregulari-
dades hubieran acontecido.”
7
Cuando se consulta el Dicta-
men del Tribunal (en especial las
páginas 203 a 217), puede obser-
varse con facilidad que la decisión
está fundamentada en una crítica
de las pruebas aportadas de parte de
la Coalición por el Bien de Todos,
pues el Tribunal aduce que no son
válidas porque están basadas so-
bre todo en notas periodísticas y
de diversos medios de comunica-
ción como también en evaluaciones
poco sólidas realizadas por algu-
nas organizaciones civiles. En mi
opinión, tal evaluación del TEPJF
es cierta en términos generales,
pues corresponde con el conte-
nido del Juicio de Impugnación
2
Cfr
. capítulo III, p. 207.
3
En el citado Juicio de Inconformidad SUP-JIN-212/2006, la Coalición expuso 18 causales para solicitar el recuento de votos o, en su caso, la
anulación del proceso electoral: a) propaganda negra (pp. 119-196); b) intervención del presidente (pp. 196-297); c) utilización de programas
sociales del gobierno (pp. 297-400); d) propaganda religiosa (pp. 400-423); e) intervención de empresas (pp. 423-442); f) excesivo gasto
del PAN en medios de comunicación (pp. 442-494); g) propaganda en el extranjero y de extranjeros (pp. 464-494); h) precampaña de Felipe
Calderón (pp. 494-524); i) irregularidades en Salamanca, Guanajuato (pp. 524-525); j) actitud omisa del IFE (pp. 525-557); k) actitud omisa de
la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Electorales (pp. 558-573); l) utilización ilegal del padrón electoral (pp. 573-592); m) llamadas
de
call centers
y
push pools
(592-602); n) parcialidad del IFE (pp. 603-654); o) errores aritméticos en las actas de cómputo distrital (pp. 654-
684); p) violación de paquetes electorales (pp.684-734); q) participación de candidatos no registrados (pp. 734-748); y r) participación de
funcionarios públicos y de un dirigente magisterial (pp. 748-758).
4
Constitución Política de los Estados Unidos México, Art. 41, Inciso III.
5
Cfr
. Juicios de revisión constitucional electoral SUP-JRC-487/2000 y acumulado; SUP-JRC-096/2004; SUP-JRC-099/2004; y Tesis S3ELJ
23/2004.
6
El dictamen fue aprobado el 5 de septiembre de 2006.
7
TEPJF,
Dictamen relativo al cómputo Fnal de la elección de Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, declaración de validez de la elección y
de presidente electo
, p. 286.
Sociedad y Política: México hoy
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
16
“madre” presentado por la Coali-
ción.
8
Sin embargo, es necesario
añadir lo siguiente:
Todas los casos denunciados
por la Coalición tienen un gra-
ve error metodológico: se refe-
ren a situaciones individuales
que no tienen representatividad
en relación con el conjunto de
los programas sociales involu-
crados, pues en ninguna lugar
se señala que dichas prácticas
hayan aFectado una parte sig-
nifcativa del total del presu-
puesto asignado y del padrón
de benefciarios. Por lo ante-
rior, de lo sucedido —en caso
de que Fuera cierto, pues es in-
Formación basada casi siempre
en notas periodísticas— no se
confgura una prueba válida
para sostener con seriedad la
denuncia del uso político de di-
chos programas sociales del go-
bierno Federal, a Favor del PAN y
en perjuicio de la Coalición por
el Bien de Todos.
En relación con los estudios
citados por la Coalición para
sostener la denuncia, mientras
algunos no tienen representa-
tividad, otros no permiten pro-
bar la acusación en contra del
gobierno Federal. Por ejemplo,
una investigación no represen-
tativa es la realizada por
Fun-
dar, Centro de Análisis e Investi-
gación,
titulada “Monitoreo de
programas sociales en contex-
tos electorales”, donde ¡anali-
za únicamente 26 municipios!,
cantidad extremadamente baja
si consideramos que hay un to-
tal de 1,254 municipios en el
país clasifcados como de “alta”
y “muy alta” marginación. En
cuanto a los trabajos de
Alian-
za Cívica
tenemos dos situacio-
nes: si consideramos el estudio
“Construcción de un índice de
transparencia para programas
sociales”,
9
la representatividad
es todavía peor desde el punto
de vista metodológico porque
¡sólo se seleccionaron cuatro
municipios! En cambio, si to-
mamos en cuenta el intere-
sante estudio del 24 de abril
al 30 de junio de 2006, “Ob-
servación del Proceso Electoral
±ederal 2006”, basado en el
levantamiento de 11,562 en-
trevistas en 197 municipios de
23 estados del país, es necesa-
rio reconocer que, a partir de
sus conclusiones, es imposible
sostener la denuncia Formulada
por la Coalición (los resultados
de este estudio los detallaré
un poco más adelante, dado
su importancia en el tema que
nos ocupa.
Los comentarios vertidos ante-
riormente sirven para compartir de
manera razonada el Dictamen del
TEPJ±, en el cual se señala que la
Coalición por el Bien de Todos no
presentó pruebas válidas para Fun-
damentar su denuncia. Sin embar-
go, también es necesario destacar
la siguiente limitación del trabajo
realizado por el Tribunal: su deci-
sión está basada únicamente en
una evaluación cualitativa de las
pruebas (propio de un proceder ju-
rídico), pero es insufciente desde
el punto de vista de una investi-
gación en ciencias sociales. Por lo
anterior, ¿podemos utilizar algún
procedimiento más riguroso para
probar o desaprobar la hipótesis
de que hubo un uso político de
los programas sociales del gobier-
no Federal con el fn de coaccionar
el voto a Favor de ±elipe Calderón
y perjudicar a Andrés Manuel Ló-
pez Obrador?
Considero que un procedimien-
to más sólido, entre otros posibles,
consiste en analizar la distribución
del voto en las zonas del país que
han sido benefciadas en mayor
medida por
los programas Federa-
les de combate a la pobreza. ¿La
distribución del voto entre los
principales candidatos presiden-
ciales tiene relación signifcativa
con dichos programas sociales?;
¿la distribución del voto Favore-
ció a Calderón y perjudicó a López
Obrador?; ¿cómo quedó la pre-
sencia del Partido Revolucionario
Institucional
(PRI)
después
de
haber perdido la presidencia por
segunda ocasión?
Para contestar estas preguntas,
en el presente trabajo se analizan
cinco programas Federales, de los
cuales, dos son particularmente
importantes: el
Programa de De-
8
SUP-JIN-212/2006, pp. 297-400.
9
Alianza Cívica, “InForme: Observación del Proceso Electoral ±ederal 2006”, México, julio del 2006.
17
sarrollo Local Microrregiones
y el
Programa de Desarrollo Humano
Oportunidades
, y otros tres de
menor cobertura:
Vivienda Rural
,
Empleo Temporal
y
Atención a los
Adultos Mayores en Zonas Rura-
les
. Como se verá en los diversos
cuadros informativos, la hipóte-
sis del uso coactivo de los pro-
gramas sociales para favorecer a
Felipe Calderón no se con±rmó
de ninguna manera. Más bien, los
resultados observados en los mu-
nicipios más pobres del país —los
más bene±ciados por dichos pro-
gramas— con±guran tres escena-
rios, cuando comparamos lo suce-
dido durante la jornada electoral
de 2006, con lo acontecido en la
anterior elección presidencial de
2000: 1) aumentó de manera muy
importante la votación a favor del
PRD (y partidos políticos coaliga-
dos); 2) disminuyó signi±cativa-
mente la votación del PRI, aun-
que no lo su±ciente para dejar de
ocupar la posición dominante en
los municipios más pobres (ahora
compartida con el PRD) y 3) cre-
ció la votación correspondiente al
PAN, pero en menor medida res-
pecto de la que tuvo el PRD.
Desde luego, es necesario con-
tinuar con el análisis de otros
programas sociales gubernamen-
tales y su posible influencia en la
orientación del voto de la pobla-
ción más pobre en México pero,
en los casos analizados, queda
claro que no hay prueba alguna
del uso inequitativo y coactivo de
los recursos públicos federales. Si
fuera cierto que la política social
de combate a la pobreza del go-
bierno del otrora presidente Fox
hubiese influido directamente en
los resultados electorales de 2006,
habría que decir, más bien, que lo
hizo a favor del candidato López
Obrador pues los programas
Micro-
rregiones
y
Oportunidades
le be-
ne±ciaron primordialmente y, en
menor medida, a Felipe Calderón.
Esta a±rmación es, desde luego,
totalmente improcedente porque
supone una teoría simplista se-
gún la cual entre gasto social gu-
bernamental y votación ciudadana
habría una relación causal de tipo
mecánico, cuando deben conside-
rarse muchas otras variables como
las mediaciones organizativas, in-
terpretativas y políticas de los in-
dividuos y de sus comunidades
10
así como el papel jugado por los
gobiernos municipales y estatales.
Pero antes de analizar los prin-
cipales programas sociales del go-
bierno federal, y su relación con
los resultados electorales, expon-
dré algunas conclusiones del estu-
dio realizado por
Alianza Cívica
.
10
Cfr
. Fernando Pliego Carrasco,
Participación Comunitaria y Cambio Social
,
México, Instituto de Investigaciones Sociales de la
Universidad
Nacional Autónoma de México, Plaza Valdés, 2000, pp. 25-47.
11
La metodología desarrollada por
Alianza Cívica
se puede consultar en el libro de Sabina Morales Rosas, Marcela Meneses Reyes y Silvia Alonso
Félix,
Construcción de un Índice de Transparencia para Programas Sociales
, México, Alianza Cívica, 2006.
Alianza Cívica
y el estudio del proceso electoral federal de 2006
Alianza Cívica
es una organización
que ha jugado un papel importante
en la transición política de Méxi-
co, lo cual le ha ganado un gran
prestigio no solo en el país sino
también a nivel internacional. Se
de±ne a sí misma como “una orga-
nización ciudadana, abierta, plural
y apartidista, que promueve la par-
ticipación ciudadana en los asun-
tos públicos, que busca elecciones
limpias, transparencia y rendición
de cuentas en el ejercicio de go-
bierno y nuevas relaciones gobier-
no-ciudadanía, como formas de
construir la democracia”. Desde 1994,
ha participado en numerosas ini-
ciativas
ciudadanas
de
alcance
nacional y local entre las cuales
destaca la observación de los pro-
cesos electorales de 1994, 1997 y
Sociedad y Política: México hoy
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
18
2000 con la fnalidad de contri-
buir a su legalidad y transparencia
democráticas; además de su apor-
tación a la reForma del Instituto
±ederal Electoral para convertirlo
en una entidad autónoma de los
poderes ejecutivo y legislativo.
También ha promovido programas
de educación ciudadana así como
la puesta en operación de meca-
nismos de rendición de cuentas
del quehacer de instituciones y
programas gubernamentales, en-
tre otras muchas actividades.
Debido a la experiencia histórica
del uso político de los programas
sociales de parte del Partido Revo-
lucionario Institucional, cuando
dominaba la mayor parte de los
tres niveles de gobierno (Federal,
estatal y municipal),
Alianza Cívica
propuso elaborar una metodología
para monitorear —y en su caso
denunciar— la continuidad de tal
proceder
antidemocrático,
pues
en un contexto de competencia
signifcativa entre los tres princi-
pales partidos políticos era posi-
ble no sólo la sobrevivencia sino
también la renovación de diver-
sos mecanismos para coaccionar
y comprar votos mediante el uso
político de los programas sociales
de combate a la pobreza.
11
Esta
metodología permite investigar en
detalle el posible uso político de
programas sociales como
Desarro-
llo Humano Oportunidades, Abasto
Social de Leche Liconsa, Empleo
Temporal, Apoyos Directos al Cam-
po Procampo, y Asistencia Alimen-
taria a Familias en Desamparo del
DIF
. Si bien la propuesta meto-
dológica resulta, por demás, muy
bien elaborada desde el punto de
vista de su sustento teórico y de
las herramientas de análisis tiene,
sin embargo, una seria limitación
a la hora de aplicarla: los autores
sólo estudiaron cuatro municipios
del país
12
lo cual ocasiona la total
carencia de representatividad de la
inFormación proporcionada (tal y
como lo dictaminó el TEPJ±).
Durante la compaña electoral
para la presidencia de 2006,
Alian-
za Cívica
volvió a instrumentar una
investigación para monitorear el
uso político de los programas so-
ciales pero ahora a través de un es-
tudio muy ambicioso e interesante
por su extensión —del 24 de abril
al 30 de junio de 2006— y repre-
sentatividad —11,562 entrevis-
tas aplicadas en 197 municipios
de 23 estados del país. En el do-
cumento de resultados, “Observa-
ción del Proceso Electoral ±ederal
2006”, destacan dos conclusiones
particularmente relevantes para el
tema que nos ocupa:
Los entrevistados, en una can-
tidad de 6.1%, “afrma haber
recibido algún tipo de compra
de voto, principalmente prome-
sas de incorporación a nuevos
programas, si vota por un de-
terminado partido político.”
13
Si
analizamos la distribución por
partido político o coalición de
dicho porcentaje de conducta
antidemocrática, encontramos lo
siguiente por orden de impor-
tancia: PRI, 2.4%; PRD-PT-Con-
vergencia, 2.3% y PAN, 1.4%.
Y los entrevistados, en una can-
tidad de “7% dice haber sido
coaccionado / amenazado para
votar por un partido político”,
14
lo cual se distribuye de la si-
guiente manera entre los parti-
dos políticos de mayor a menor
nivel: PRI, 3.46%; PAN, 0.71%;
PRD-PT, 0.59%; PANAL, 0.11%;
y no identifcado, 2.14%.
La inFormación proporcionada
por el estudio de
Alianza Cívica
es
muy clara: en el caso de la compra
de votos, el PRI y la Coalición PRD-
PT-Convergencia tienden a benef-
ciarse más por el uso político de
los programas sociales, mientras
que el PAN queda en tercer lugar.
En cuanto al uso de mecanismos
de coacción o amenaza de votar a
Favor de un partido político, nue-
vamente el PRI destaca pero ahora
notoriamente; en cambio, el PAN,
así como la Coalición PRD-PT (sin
considerar a Convergencia), tienen
una participación muy pequeña y
prácticamente igual. Por todo lo
anterior, a partir del estudio de
Alianza Cívica
, no hay prueba al-
guna de la puesta en operación de
parte del gobierno Federal de una
estrategia que hubiera benefcia-
do a ±elipe Calderón en perjuicio
de Andrés Manuel López Obrador.
12
Cfr. Ibid
., pp. 122-123.
13
Alianza Cívica, op. cit
., p. 23.
14
Ibid
., p., 25.
19
Este programa fue resultado de la
estrategia de Microrregiones anun-
ciada por Vicente Fox al inicio de
su gobierno, en febrero de 2001.
Su objetivo era organizar y promo-
ver, de manera integral y desde una
perspectiva territorial, los distintos
esfuerzos gubernamentales y de la
sociedad que se harían —y que se
venía haciendo— para disminuir la
pobreza extrema en México y aten-
der a los sectores más vulnerables.
El programa partía del diagnóstico
de tres situaciones relevantes: 1)
la pobreza era el resultado de un
proceso estructural donde interve-
nían numerosos factores (carencias
de educación, empleo remunera-
dor, infraestructura urbana, salud,
etc.), los cuales debían atenderse
de manera interrelacionada; 2) la
pobreza se mani±estaba territo-
rialmente en una gran cantidad
de zonas del país, muchas veces
dispersas, producto de dinámicas
históricas de desarrollo desigual
(basta recordar que hay alrededor
de 133 mil localidades con menos
de 50 habitantes cada una) y 3)
las políticas públicas tradicionales
para enfrentar el problema de la
pobreza solían tener un enfoque
sobre-especializado donde faltaba
la coordinación no sólo entre los
distintos programas, sino también
entre las instituciones y organiza-
ciones involucradas tanto guberna-
mentales como de la sociedad en
general (grupos de la sociedad ci-
vil, sectores académicos y empre-
sariales, entre otros).
El
Programa de
Desarrollo Local
Microrregiones
proponía, entonces,
enfrentar los problemas de pobre-
za mediante un enfoque estructu-
ral lo que suponía llevar a cabo
soluciones multidimensionales y
articuladas territorialmente. Para
impulsar dicha estrategia, el Pro-
grama comenzó por organizar los
municipios más pobres del país en
263 microrregiones pertenecien-
tes, sobre todo, a los de
“alto” o
“muy alto” grado de marginación
(se seleccionaron 1,138 munici-
pios)
16
de acuerdo con la clasi±-
cación elaborada por el Consejo
Nacional de Población (CONAPO).
En esta clasi±cación, se ordena-
ban todos los municipios del país
en cinco categorías, en función de
su grado de marginación, a saber:
“muy baja”, “baja”, “media”, “alta”
y “muy alta” (véase cuadro 1).
17
El grado de marginación lo de-
±nió la CONAPO según la impor-
tancia porcentual de nueve indi-
cadores sociales y económicos de
los municipios: población analfa-
beta de 15 años o más; población
sin primaria completa de 15 años
o más; ocupantes en viviendas sin
drenaje ni servicio sanitario; ocu-
pantes en viviendas sin energía
eléctrica; ocupantes en viviendas
sin agua entubada; viviendas con
algún nivel de hacinamiento; ocu-
pantes en viviendas con piso de
tierra; población en localidades
con menos de 5,000 habitantes y
población ocupada con ingreso de
hasta dos salarios mínimos.
Con la ±nalidad de clari±car la
utilidad de tales indicadores, en
el cuadro 2 se compara su com-
portamiento en los casos más ex-
tremos del país: en el municipio
con mayor índice de marginación
(Cochoapa el Grande, en el estado
de Guerrero) y en aquel con me-
nor (la delegación Benito Juárez,
en el Distrito Federal), pues entre
tales casos extremos se agrupan
todos los municipios del país en
cinco categorías, de los cuales,
1,138 participan en el
Programa
de Desarrollo Local Microrregiones
,
porque
pertenecen
sobre
todo
a las categorías de marginación
“alta” y “muy alta”.
Como se señaló anteriormen-
te, la estrategia de este programa
15
La información para elaborar este apartado se tomó de la página o±cial del Programa de Desarrollo Local Microrregiones, en
www.microrregiones.org.mx.
16
El programa
Oportunidades
incluye 40 municipios que clasi±ca como de marginación “R” y de “población indígena”, los cuales pertenecen en
su mayor parte a la categoría de marginación “media” de CONAPO.
17
Para exponer lo que signi±ca dicha clasi±cación, tomaré en cuenta la versión más actual del estudio de CONAPO, elaborada en 2005, aunque
Microrregiones
utilizó la correspondiente al 2000.
El
Programa de
Desarrollo Local Microrregiones
y los resultados electorales
15
Sociedad y Política: México hoy
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
20
consistió en organizar inicialmen-
te los municipios de mayor mar-
ginación en 263 microrregiones.
Pero lo más importante es que,
dentro de cada una de ellas, se
seleccionaron varias localidades
para servir como
Centros Estraté-
gicos Comunitarios
(2,966 en todo
el país), es decir, como ejes de
confluencia que proporcionarían
a su población y a las localida-
des vecinas el acceso a los servi-
cios básicos y a las alternativas
requeridas de crecimiento econó-
mico. En concreto, el objetivo era
garantizar el acceso de toda la
población a un paquete de once
servicios indispensables —acti-
vidades
económico-productivas;
suministro eléctrico básico; ca-
mino conectado a la red estatal
o federal; servicio educativo bá-
sico; telefonía pública; paquete
básico de servicios de salud; ser-
vicio público de computación y
acceso a internet; suministro de
agua; abasto de la canasta bási-
ca; saneamiento (drenaje, planta
de tratamiento o letrinización);
y piso Frme— y de otros tres de
carácter elegible —plan de desa-
rrollo local, legalización del pa-
trimonio rural e identidad jurídica
Conjunto de servicios que, cuando
se lograra su dotación para el to-
tal de la población, se registrarían
como una
bandera blanca
dentro
del programa.
Los servicios que atendía
Micro-
rregiones
—según se sostiene en
sus documentos oFciales— cons-
tituían el soporte estructural para
las demás acciones de desarrollo
social que también se necesitaban
como son las de índole educativo,
de promoción de la vivienda rural y de
atención a los adultos mayores, por
mencionar algunos ejemplos, pro-
movidas por otros programas gu-
bernamentales. Pero lo importante
a señalar es que la novedad del en-
foque de
Microrregiones
residía en
la propuesta de un desarrollo inte-
gral y territorialmente localizado
pues promovió la concurrencia de
64 programas federales, estatales y
municipales de desarrollo además
de la participación de las mismas
comunidades en la gestión del de-
sarrollo y de otros sectores socia-
les. Concurrencia de programas y
de actores que ha signiFcado una
creciente y signiFcativa aportación
de recursos públicos provenientes de
distintas dependencias guberna-
mentales: pasó de atender 476
municipios en 2001, con un gas-
to de 12 mil millones de pesos, a
una cantidad de 1,338 municipios
en 2005, con un gasto de 24 mil
millones de pesos.
Si bien no se logró tener ac-
ceso a estudios que analizaran
el impacto efectivo del
Programa
Microrregiones
en las zonas donde
se ha aplicado y sus efectos en
la disminución de los niveles de
pobreza en los municipios más
marginados del país, sí se encon-
traron diversas declaraciones muy
positivas provenientes de repre-
sentantes de instituciones inter-
nacionales como el Banco Mundial
(BM)
18
y la Organización para la
Cooperación y el Desarrollo Eco-
nómicos (OCDE).
19
Lo medular a
analizar, sin embargo, no son ta-
les opiniones sino la hipótesis del
posible uso político del
Programa
Microrregiones
con el Fn de favo-
recer al candidato del PAN, ±elipe
Calderón, y, en consecuencia, per-
judicar a los demás competidores,
en especial a Andrés Manuel Ló-
pez Obrador. Lo anterior, porque
la naturaleza de
Microrregiones
abría la posibilidad no sólo de
una confluencia masiva de recur-
sos públicos y de la coordinación
de numerosos programas guberna-
mentales, sino también de la ope-
ración masiva de una estrategia
de coacción o compra de votos,
según la denuncia presentada por
la Coalición por el Bien de To-
dos (aunque no se reFere a este
programa de manera especíFca).
Analicemos, entonces, por partes,
la información disponible.
a)
Distribución municipal de votos
De acuerdo con la información
proporcionada
por
el
cómputo
18
Opinión de la doctora Isabel Guerrero Pulgar, directora para Colombia y México del Banco Mundial, en el marco de la presentación del Segundo
Informe de Pobreza en México de octubre del 2005.
19
Es la opinión de Mario Pezzini, director de la División de Gobernabilidad y Revisiones Territoriales de la Dirección de Gobernabilidad Pública y
Desarrollo Territorial de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), durante su participación en el ±oro Estrategias
para el Desarrollo Local, organizado por las fundaciones Rafael Preciado Hernández A.C. y Konrad Adenauer Stiftung.
21
distrital de votos de la elección
presidencial del 2006, el candida-
to ganador en la mayor parte de
los municipios del país fue Andrés
Manuel López Obrador pues obtu-
vo la ventaja en 1,068 municipios,
es decir, el 43.7% del total (véa-
se cuadro 3); siguió Felipe Cal-
derón, con presencia mayoritaria
en 745 municipios (30.5% de los
casos); en último lugar, Roberto
Madrazo, quien ganó en 626 casos
(25.6%). En tres municipios hubo
empate y, en relación con los de-
más candidatos, no triunfaron en
ningún municipio. Si distribuimos
los municipios de acuerdo con su
grado de marginación, la infor-
mación nos permite identi±car
tres escenarios en los principales
competidores (véase cuadro 4):
Felipe Calderón Hinojosa (PAN)
ganó en los municipios con me-
jor nivel de vida del país, de
manera especial en aquéllos con
un grado de marginación “muy
bajo”, pero también en los de
grado “bajo”: 57.4% y 46.7%,
respectivamente. Sin embargo,
en los municipios más pobres,
benefciados sobre todo por el
Programa Microrregiones, quedó
en un lejano tercer lugar,
pues en
los de marginación “alta” sólo
ganó en 21.3% de los casos
y, en los de marginación “muy
alta”, lo hizo en 7.6%.
En relación con Roberto Madra-
zo (PRI y Verde Ecologista), la
situación fue totalmente inver-
sa: en los municipios con mejor
nivel de vida quedó en un lejano
tercer lugar, pues sólo ganó en
3.2% de los que presentan una
marginación “muy baja” y en
10.7% de los que tienen mar-
ginación “baja”. Mientras e
n los
municipios más pobres del país,
benefciados sobre todo por el
Programa Microrregiones, obtuvo
el primer lugar en los de margi-
nación “muy alta
” (52.9% de los
casos) y el segundo lugar en los
de marginación “alta” (33.4%).
Finalmente, en Andrés Manuel
López Obrador (PRD, PT y Con-
vergencia), los resultados son
combinados pues presenta tanto
características de los munici-
pios ganados por Felipe Calde-
rón como de los lugares donde
triunfó
Roberto
Madrazo.
Al
respecto, en los municipios de
mejor nivel de vida, de margi-
nación “muy baja” y “baja”, ob-
tuvo el segundo lugar en cuanto
municipios ganados: 39.4% y
42.7%, respectivamente. Y
en
relación con los municipios más
pobres del país, obtuvo la mayo-
ría en los de “alta” marginación
(45.2% de casos) y el segun-
do lugar en los de marginación
“muy alta” (39.2%).
Ahora bien, para completar el
análisis, es necesario cruzar la
información de los municipios de
acuerdo con su grado de margi-
nación con el dato referente a la
cantidad de votos recibidos por
los principales contendientes, pues
la preeminencia respecto de los
municipios ganados no coincide
siempre con la preeminencia en
los votos obtenidos. Desde esta
perspectiva, según la información
presentada en el cuadro 5, si bien
Felipe Calderón obtuvo la mayor
cantidad de votos en la elección
de 2006 (15,284,000 votos), de
acuerdo con el cómputo distrital
del Instituto Federal Electoral,
esto se debió a los votos recibi-
dos en los municipios menos po-
bres del país, pero exclusivamente
en los de marginación “muy baja”.
Andrés
Manuel
López
Obrador,
en cambio, casi siempre ganó en
los demás municipios (en los de
marginación
“baja”,
“media”
y
“alta”), mientras Roberto Madrazo
sólo lo hizo en los de marginación
“muy alta”. En consecuencia, los
votos obtenidos por Felipe Calde-
rón en las zonas menos pobres del
país (10,097,929), le bastó para
compensar la desventaja observa-
da en todos los demás casos.
Las implicaciones de la informa-
ción señalada son muy importan-
tes en relación con el tema que
nos ocupa: la hipótesis del uso po-
lítico de los programas sociales de
combate a la pobreza para favore-
cer antidemocráticamente a Felipe
Calderón. En el caso del
Programa
Microrregiones
la hipótesis no se
con±rma de ninguna manera por-
que si bien este programa implicó
una canalización muy importante
de recursos a nivel nacional a fa-
vor de los municipios más pobres
del país (con marginación “alta” y
“muy alta”), el candidato del PAN
quedó en tercer lugar respecto de
sus principales competidores. Los
primeros lugares
lo ocuparon Ma-
drazo y López Obrador, al recibir
una cantidad mayor de votos.
Sociedad y Política: México hoy
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
22
b)
Comparación de las elecciones
presidenciales de 2000 y 2006
Los posibles efectos electorales de
una política social no deben me-
dirse exclusivamente de manera
puntual, como se estuvo haciendo
en el apartado anterior, porque
las consecuencias en las preferen-
cias políticas del electorado siem-
pre son paulatinas, veriFcables en
una temporalidad de medio plazo.
Por lo tanto, es conveniente un
análisis comparativo de la vota-
ción obtenida en 2006 por los
principales contendientes respec-
to de los votos recibidos en 2000
por las fuerzas políticas que los
sustentan. Desde esta perspecti-
va, observamos tres escenarios:
En el periodo 2000 a 2006
aumentó de manera muy im-
portante la votación a
favor
del PRD —y partidos coaliga-
dos— en todos los municipios
del país (véase cuadro 6), en
especial en los de menor po-
breza, pero también de forma
signiFcativa en los de margi-
nación “alta” (73.8%) y “muy
alta” (61.6%).
En el caso del PRI (aunque sólo
en 2006 formó coalición con el
Partido Verde Ecologista), dis-
minuye su votación en todos los
municipios del país durante el
periodo 2000 a 2006 (véa-
se cuadro 7), incluyendo los de
marginación “alta” (-26.6%) y
“muy alta” (-17%). Sin embar-
go, lo anterior no fue suFciente
para dejar de ocupar la posición
dominante en las preferencias
electorales dentro de las zonas
más pobres del país, aunque
ahora la tendrá que compartir
con el PRD.
En relación con el PAN, obser-
vamos una situación interme-
dia al comparar los resultados de
2000 y 2006 respecto de los
obtenidos por el PRD y el PRI,
pues combina situaciones tan-
to de aumento como de dismi-
nución de votos (véase cuadro
8). En el caso de los munici-
pios de menor pobreza, dismi-
nuyó la preferencia del elec-
torado: en los de marginación
“muy baja”, -11%, y en los de
marginación “baja”, -4.8%. En
cambio, en los municipios más
pobres del país sucedió lo con-
trario: aumentó 24.5% la pre-
ferencia en los municipios de
“alta” marginación y 55.3% en
los de “muy alta” marginación.
No obstante, dicho crecimiento
fue menor al obtenido por el
PRD y partidos coaligados.
c)
Conclusión
En el caso del
Programa de De-
sarrollo Local Microrregiones
, no
se encuentra prueba alguna para
sostener la denuncia presentada
por la Coalición por el Bien de
Todos respecto del uso político
de los programas del gobierno
federal de combate a la pobreza
extrema con el Fn de comprar y
coaccionar el voto a favor de ±eli-
pe Calderón Hinojosa y perjudicar
a Andrés Manuel López Obrador.
Si analizamos la distribución del
voto en los 1,138 municipios más
pobres del país, que son el uni-
verso de atención de dicho pro-
grama, sucede algo muy diferente
a lo planteado por la Coalición:
quien más avanzó en dichos mu-
nicipios fue su candidato, aunque
también lo hizo, pero en menor
medida, el candidato ganador del
Partido Acción Nacional. El PRI,
en cambio, observó una caída im-
portante en sus preferencias elec-
torales, aunque continúa siendo
la fuerza dominante pero, ahora,
junto con el PRD.
¿Por qué en los municipios
beneFciados por el
Programa Mi-
crorregiones
no se observó una
clara ventaja a favor de ±elipe
Calderón? Las explicaciones son
varias y se volverán a repetir en
los demás programas sociales que
todavía faltan por analizar. Sin
embargo,
se
destacan
algunas
particularmente importantes que
tienen que ver con la ausencia de
una relación causal de tipo mecá-
nico —¡afortunadamente!— en-
tre los programas sociales de un
gobierno y las preferencias elec-
torales de la población. En pri-
mer lugar, debemos considerar la
cultura y tradiciones políticas de
los individuos y de sus comunida-
des, incluyendo la historia de lu-
chas y demandas de la población
además de las experiencias de
atención favorable o no de par-
te de los gobiernos (por ejemplo,
de contención o represión). Otro
conjunto de factores tienen que
ver con las formas comunitarias,
cívicas y políticas de organización
23
local además del perfl de los li-
derazgos locales y de los recursos
a los cuales tienen acceso (gu-
bernamentales y privados, redes
de intercacción, etcétera), junto
con el trabajo desarrollado por los
principales partidos políticos. Fi-
nalmente, destaca el papel jugado
por los gobiernos estatales y mu-
nicipales pues, en casos como el
de México, tienen un papel muy
importante en la operación de las
políticas sociales en especial en
el contexto de los programas de
descentralización del gasto ±ede-
ral. Todos estos ±actores, y otros
más, deben ser incluidos a la hora
de explicar el por qué, en los mu-
nicipios más pobres del país, no
hubo una orientación mayoritaria
del voto a ±avor del candidato ga-
nador Felipe Calderón.
Pero también sería necesario
incluir dos explicaciones más. Una
relacionada con la manera de de-
sarrollar las campañas electorales
en los municipios más pobres del
país (¿cuáles estrategias de los
distintos candidatos ±ueron más
e±ectivas para mover ±avorable-
mente la voluntad del electora-
do?); la otra, relativa a la política
de blindaje electoral de los pro-
gramas sociales promovida por el
gobierno del entonces presidente
Fox, el Congreso de la Unión y
el Instituto Federal Electoral por
medio del cual se buscó reducir
el tradicional uso político de los
mismos, en específco, la compra
o coacción del voto.
20
El Programa de Desarrollo Humano Oportunidades
y los resultados electorales
21
Junto con
Microrregiones
, el
Pro-
grama de Desarrollo Humano Opor-
tunidades
22
±ue uno de los pilares
de la estrategia del gobierno ±e-
deral en el periodo 2000 a 2006
para en±rentar la pobreza extrema
en México. Si el primero tuvo como
fnalidad promover, sobre todo, los
servicios y equipamientos que re-
querían las comunidades más po-
bres del país para o±recer mínimos
de bienestar a sus habitantes (agua
20
En el anexo II del presente trabajo, se reportan los resultados de dos pruebas de signifcación estadística relacionadas con el
Programa de
Desarrollo Local Microrregiones
. En ambos casos es posible in±erir que no hay registro alguno del uso político del Programa para ±avorecer a Felipe
Calderón Hinojosa, en perjuicio de Andrés Manuel López Obrador.
En la
Prueba Estadística 1
, se hizo un análisis de
asociación Lambda
de las variables nominales: “Candidato ganador por municipio en 2006” y
“Grado de marginación municipal”, en el cual se concluye que no hay relación alguna porque se obtuvo un valor de 0.043, con una signifcación
de 0.003.
En cambio, en la
Prueba Estadística 2
, se hizo un análisis de
correlación Rho de Spearman
entre las variables de intervalo: “votación de
los principales candidatos presidenciales” e “índice de marginación municipal” (los municipios con mayor índice de marginación, son los
participantes en el
Programa Microrregiones
). Se trata de una prueba más robusta, porque utiliza toda la in±ormación disponible, sin agruparla
por rangos. Para el caso de Felipe Calderón, se obtuvo un valor de -0.469 (relación inversa de variables) con un nivel de signifcación de 0.000,
lo cual implica que los municipios donde obtuvo mayor votación ±ueron los menos benefcios de parte del
Programa Microrregiones
. En el caso de
Roberto Madrazo, la situación ±ue totalmente inversa: se obtuvo un valor de 0.469 (relación directa de variables), con un nivel de signifcación
de 0.000, en consecuencia, en los municipios donde obtuvo mayor votación, también se registró el mayor apoyo del
Programa Microrregiones
.
Finalmente, en relación con López Obrador, no se registró correlación importante (valor: 0.049; signifcación: 0.016), pues no hay relación entre
los votos obtenidos y los municipios benefciados por
Microrregiones.
21
La in±ormación re±erente al Programa Oportunidades se obtuvo de los siguientes documentos ofciales:
Programa Institucional Oportunidades
2002-2006
(Indesol, 2003);
Evaluación del Cumplimiento de Metas, Costos Unitarios y Apego del Programa de Desarrollo Humano Oportunidades a
las Reglas de Operación 2005
(Indesol, marzo 2005); y
Servicios que Ofrece el Programa de Desarrollo Humano Oportunidades
, s/±.
22
El Programa Oportunidades inició en 1997 durante el Gobierno del Presidente Ernesto Zedillo (1994-2000) con el nombre de
Progresa
. Su
cobertura era únicamente rural.
Sociedad y Política: México hoy
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
24
potable, electricidad, caminos, ser-
vicios
educativos,
saneamiento,
abasto básico, etc.),
Oportunida-
des
, en cambio, ha estado orien-
tado a la atención directa de las
familias en situación de pobreza
extrema, preferentemente de las
zonas atendidas por
Microrregio-
nes
, pero también localizadas en
cualquier otro tipo de localidad
del país. En cualquier caso, ambos
programas se complementaban es-
tructuralmente porque las familias
necesitaban un entorno favorable
para superar sus condiciones de
pobreza extrema (tema de
Micro-
rregiones
), pero también recursos
propios para satisfacer sus nece-
sidades fundamentales (tema de
Oportunidades
).
La
interrelación
puede ejempliFcarse con la edu-
cación básica: los niños y jóvenes
requerían instalaciones educativas
adecuadas y cercanas a sus hoga-
res (competencia de
Microrregio-
nes
) pero, de igual forma, necesi-
taban el apoyo económico de sus
familias para dedicarse a estudiar
(competencia de
Oportunidades
).
Oportunidades
, aún en funcio-
namiento,
atiende a una pobla-
ción de cinco millones de familias
para lo cual recibió, tan solo en
el 2005, la cantidad de 26.1 mil
millones de pesos (presupuesto
semejante a
Microrregiones
). Las
actividades que promueve están en-
focadas originalmente a la atención
de tres componentes básicos del
bienestar de las familias: educa-
ción, salud y alimentación, pero
durante el último año se añadió
una nueva actividad consistente
en la atención de adultos mayo-
res. Por lo anterior, tanto el de-
sarrollo de las actividades como
el presupuesto asignado, son el
resultado de la concurrencia de
cuatro dependencias del gobierno
federal, además de los propios del
programa: los de la Secretaría de
Desarrollo Social, los de la Secreta-
ría de Salud, los de la Secretaría de
Educación Pública y los del Insti-
tuto Mexicano del Seguro Social.
El
componente educativo
con-
siste principalmente en la asig-
nación de becas a niños y jóvenes
estudiantes así como en la do-
tación de útiles escolares o de
apoyos monetarios para tal Fn (al
terminar la vigencia de la ayuda,
por motivos de edad de los bene-
Fciarios, el programa ofrece algu-
nas alternativas complementarias
que llama
componente patrimonial
para estudiantes
). El
componente
de salud
proporciona de manera
gratuita el acceso al paquete bá-
sico de servicios de salud y otros
servicios para mejorar la salud de
mujeres embarazadas y de los ni-
ños menores de cinco años, ade-
más del fomento de actividades de
prevención de distintas enferme-
dades. El
componente alimentario
otorga apoyos monetarios direc-
tos y suplementos alimenticios
a las familias beneFciarias para
contribuir a que mejoren la can-
tidad, calidad y diversidad de su
alimentación. ±inalmente, el
com-
ponente de adultos mayores
brinda
apoyos monetarios a las personas
de la tercera edad de las familias
participantes como también ofre-
ce un mecanismo para incentivar
el ahorro para el retiro.
La estrategia de trabajo de
Oportunidades
se enfoca, por lo
tanto, al bienestar de la familia,
de ahí el carácter protagónico que
le asigna a la mujer —esposa o
jefa de la casa— en la canaliza-
ción de los distintos apoyos mo-
netarios en especie y de servicios.
Pero la particularidad de
Oportu-
nidades
, que lo hace diferente de
un programa fundamentalmente
asistencial (con toda la riqueza
del término cuando se trata de la
atención de necesidades básicas),
es que está diseñado dentro de
un esquema llamado “correspon-
sabilidad o de gestión social”. En
este esquema, se les pide a las
familias, a cambio de recibir los
distintos apoyos, participar en
determinados programas educati-
vos y de salud como también de
beneFcio directo para sus comu-
nidades. Se trata de actividades
muy variadas. Por ejemplo, para
las mujeres, asistir a talleres de
autocuidado de la salud; visitar
el centro de salud para revisiones
durante el embarazo; o bien, to-
mar el examen del Papanicolau;
para los niños y jóvenes becados,
asistir regularmente a la escuela y
para lo titulares o mayores de 15
años, participar en las acciones
de comunicación educativa.
Oportunidades
dispone de un
sistema muy elaborado para eva-
luar
sus
actividades,
incluyen-
do los efectos ocasionados en el
bienestar de las familias beneF-
ciadas. Por ello, a diferencia de lo
25
sucedido con el
Programa Micro-
rregiones
, contamos con material
abundante para analizar sus prin-
cipales resultados en el mejora-
miento de la calidad y del nivel de
vida de la población participante.
Al respecto, los estudios realiza-
dos por el Instituto Nacional de
Salud Pública (INSP) y el Centro
de Investigaciones y Estudios Su-
periores en Antropología Social
(CIESAS) muestran los siguientes
logros:
En el componente educativo:
incremento de la matrícula es-
colar en secundaria y en edu-
cación media superior, tanto
en zonas rurales como urbanas;
disminución en la deserción
escolar
y
mejoramiento
del
desempeño escolar, por men-
cionar algunos benefcios.
23
En el componente de salud: au-
mento de las consultas preven-
tivas de salud; menor utiliza-
ción de servicios curativos por
el mejoramiento del estado de
salud en general; disminución
del consumo de tabaco y alco-
hol en jóvenes; crecimiento de
la atención prenatal en zonas
rurales; y disminución de la
obesidad y de la hipertensión
por atención curativa.
24
En el componente alimenticio,
hay logros como los siguien-
tes: dotación de complemento
alimenticio para mujeres emba-
razadas y en periodo de lactan-
cia; disminución de la anemia
en los niños más pequeños;
aumento de la talla inFantil;
25
y aumento del consumo ali-
menticio en las Familias.
26
Las actividades de
Oportunida-
des
han sido criticadas en ciertos
ambientes académicos. En espe-
cial, se cuestiona su naturaleza
“asistencialista” según la cual las
Familias recibirían los diFerentes
benefcios de manera pasiva, ade-
más de que no promueve los cam-
bios estructurales necesarios para
resolver las causas de la pobreza
extrema. También se dice que ha
propiciado el desarrollo de conflic-
tos en las Familias y comunidades
benefciadas pues, al apoyar con
dinero a las mujeres, ocasiona el
rechazo de los hombres (inclu-
sive, una mayor desatención de
sus responsabilidades Familiares).
Tales cuestionamientos —y otros
semejantes— carecen de sustento
en términos generales. Por ejem-
plo, en relación con la acusación
de “asistencialismo”, las críticas
mencionadas desconocen los estu-
dios citados anteriormente donde se
analizan los eFectos positivos del
programa en términos de bien-
estar educativo, de salud y de
alimentación. Benefcios recono-
cidos, además, por instituciones
internacionales como el Banco
Mundial (BM), el Banco Interame-
ricano de Desarrollo (BID), la Or-
ganización para la Cooperación y el
Desarrollo Económico (OCDE) y la
Comisión Económica para América
Latina y el Caribe (CEPAL).
27
Las
críticas tampoco han tenido acce-
so a estudios como el coordinado
por María de la Paz López y Vania
Salles,
28
el cual llega a conclusio-
nes muy diFerentes en lo reFerente
a los eFectos de
Oportunidades
en
las mujeres participantes pues no
se observa que propicie la violen-
cia intraFamiliar.
23
Cfr
., Bernardo Hernández Prado y Mauricio Hernández Ávila (editores),
Evaluación externa de impacto del Programa Oportunidades 2004,
Tomo I: Educación
,
México, Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social
(CIESAS), 2005, pp. 17-19; 105-107; 143-145; 167-170 y 209-210.
24
Cfr
., Bernardo Hernández Prado y Mauricio Hernández Ávila (editores),
Evaluación externa de impacto del Programa Oportunidades 2004, Tomo
II: Salud
, México, Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS),
2005, pp. 19-24; 65-67; 78-80; 125-127; 157-161 y 201-202.
25
Cfr
., Bernardo Hernández Prado y Mauricio Hernández Ávila (editores),
Evaluación externa de impacto del Programa Oportunidades 2004, Tomo
III: Alimentación
, México, Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social
(CIESAS), 2005, pp. 19-21; 41-43 y 141-144.
26
Cfr
., Bernardo Hernández Prado y Mauricio Hernández Ávila (editores),
Evaluación externa de impacto del Programa Oportunidades 2004, Tomo
IV: Aspectos Económicos y
México, Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología
Social (CIESAS), 2005, pp. 247.
27
Además de las opiniones positivas que ya se señalaron en el apartado sobre el
Programa Microrregiones
, se puede consultar la opinión de
los Funcionarios del BID, CEPAL y BM en la
Conferencia Internacional Mejores Prácticas de Política Social,
celebrada en México el 7 de mayo del
2003.
28
María de la Paz López y Vania Salles,
El Programa Oportunidades examinado desde el género
, México, El Colegio de México, 2005.
Sociedad y Política: México hoy
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
26
El problema de
Oportunidades
no proviene de sus objetivos, es-
trategias, diseño institucional y
actividades desarrolladas, mucho
menos de los logros alcanzados;
todo lo cual ha sido califcado
como positivo por numerosos es-
tudios (situación que no excluye
la necesidad de introducir mejo-
ras sistemáticas e innovaciones
continuas, así como ampliar la
cobertura y los montos de ayu-
da). Más bien, el punto débil de
Oportunidades
radica en los lími-
tes que toda política social de este
tipo, inclusive las exitosas, tiene:
es un elemento importante de la
solución pero necesita completar-
se con muchos otros Factores para
disminuir sustancialmente no sólo
la pobreza extrema, sino la pobreza
en general. Algunos Factores rele-
vantes son los siguientes: equili-
brio macroeconómico; crecimiento
económico sostenido (superior al
5%); generación de empleos remu-
nerados acordes a la demanda de
la población; educación de calidad
en los niveles básico y media su-
perior y acceso de toda la pobla-
ción; organización autónoma de la
sociedad civil y participación de la
misma en la gestión de las políticas
públicas; seguridad pública; con-
sensos entre las principales Fuerza
políticas y modernización admi-
nistrativa del Estado. En el caso
de México, si bien los Programas
Microrregiones
y
Oportunidades
han
sido exitosos (aunque requieran de
una ampliación mucho mayor) lo
cierto es que varios de los Factores
señalados o no se han dado (los
resultados en crecimiento econó-
mico y generación de empleo son
raquíticos), o las principales Fuer-
zas políticas han sido incapaces de
promover los cambios que necesita
el país (Falta de consensos; Falta
de reForma del Estado, etcétera).
En este marco, cabría también
preguntarse
qué
tanto
influyó
Oportunidades
en la decisión de
voto del electorado mexicano a
Favor del candidato panista y en
contra del perredista pues, en
eFecto, una cantidad tan impor-
tante de recursos institucionales
y presupuestales con los cuales
ha contado este programa po-
drían plantear la sospecha de su
uso político para comprar o coac-
cionar el voto, inclusive con ma-
yores consecuencias con respecto
a
Microrregiones
, pues se trata de
recursos dirigidos directamente a
las Familias y no a la comunidad
en general. Veamos, pues:
a)
Distribución de los votos en los
municipios benefciados por Opor-
tunidades
Como el
Programa Oportunidades
está dirigido a las Familias como
tales (consideradas como unidades
sociales de vida y de consumo basa-
das en el parentesco), para analizar
el posible uso político de sus diver-
sas actividades se clasifcaron los
municipios del país en cinco grupos
según el porcentaje de Familias be-
nefciadas: 20% o menos; 21 a 40%;
41 a 60%; 61 a 80% y 81% o más.
De acuerdo con la inFormación del
cuadro 9, los tres principales can-
didatos ganaron en los municipios
que tienen el siguiente porcentaje
de Familias benefciadas por el Pro-
grama Oportunidades:
En el caso de ±elipe Calderón,
sólo ganó de manera importan-
te en los municipios con menor
presencia de
Oportunidades
: en
los que tienen un 20% o menos
de Familias benefciadas. En los
municipios del siguiente rango,
de 21 a 40% de Familias bene-
fciadas, empató con Andrés
Manuel López Obrador y en el
rango intermedio, de 41 a 60%,
Fue superado claramente por
éste. Pero lo importante a des-
tacar es lo siguiente:
en los mu-
nicipios con mayor cantidad de
Familias benefciadas por Opor-
tunidades
(en los rangos de 61
a 80% y de 81% o más), quedó
en un lejano tercer lugar.
En relación con Roberto Madra-
zo, la situación es totalmente
inversa: sólo ganó en los mu-
nicipios más benefciados por
Oportunidades
, en los que par-
ticipan 81% o más de las Fami-
lias. En el rango 61 a 80% quedó
en el segundo lugar y en los
rangos con menor cantidad de
Familias benefciadas, siempre
obtuvo un lejano tercer lugar.
±inalmente, en el caso de Andrés
Manuel López Obrador, observa-
mos una situación combinada, pues
comparte características tanto de
los municipios ganados por ±eli-
pe Calderón como los de Roberto
Madrazo. Por lo anterior, obtuvo una
importante presencia en los mu-
nicipios de los cinco rangos seña-
27
lados, desde los menos favoreci-
dos por
Oportunidades
hasta los
que tenían un mayor porcentaje
de familias beneFciadas.
Tal como se hizo en el caso de
Microrregiones
, se requiere ampliar
el análisis con un estudio más
detallado que tome en cuenta la
distribución de los votos en los dis-
tintos municipios beneFciados por
Oportunidades
, según las preferen-
cias del electorado a favor de los
principales candidatos presiden-
ciales. Lo anterior en virtud de que
la preeminencia de los candidatos
en cuanto al número de municipios
ganados no coincide siempre con
la preeminencia en la cantidad de
sufragios obtenidos.
Desde
dicha
perspectiva,
la
información disponible en el cua-
dro 10 nos permite elaborar la
siguiente conclusión: en los mu-
nicipios con menor cantidad de
familias beneFciadas por
Oportu-
nidades
(20% o menos), ±elipe
Calderón obtuvo el primer lugar
en la cantidad de votos recibi-
dos (10,975,254 votos) seguido
por Andrés Manuel López Obra-
dor (9,768,743), y Roberto Ma-
drazo en un lejano tercer lugar
(5,166,489). En cambio, en la
mayor parte de los restantes mu-
nicipios (de 21 a 40%; de 41 a
60% y de 61 a 80% de familias
beneFciadas) siempre ganó López
Obrador, con excepción de los mu-
nicipios con 81% o más de fami-
lias beneFciadas, donde Roberto
Madrazo tuvo la ventaja indiscu-
tible. En síntesis, la distribución
del voto no prueba, de manera
alguna, que
Oportunidades
haya
sido utilizado para inducir co-
activamente el voto a favor del
candidato ganador de la elección
presidencial del 2006.
b)
Comparación de las elecciones
presidenciales del 2000 y del
2006
Al comparar la elección presiden-
cial del 2006 con lo acontecido
seis años antes, ¿cuáles son los
principales
cambios
que
pode-
mos observar en las tendencias
electorales a nivel municipal de
los principales partidos políticos,
de acuerdo con el porcentaje de
familias beneFciadas por el
Pro-
grama Oportunidades
? Responder
a esta pregunta es importante
porque los posibles efectos elec-
torales de una política social no
deben medirse exclusivamente de
manera puntual, como se estuvo
haciendo en el apartado anterior,
pues las consecuencias en las pre-
ferencias políticas del electorado
siempre son paulatinas, veriFca-
bles en una temporalidad de me-
dio plazo. Desde esta perspectiva,
observamos tres escenarios:
En el periodo 2000 a 2006, au-
mentó de manera muy importan-
te la votación a favor del PRD
—y partidos coaligados— en
todos los municipios del país
(véase cuadro 13), en especial
en los de menor presencia del
Programa
Oportunidades
,
pero
también de forma signiFcativa
en los que contaron con una
mayor cantidad de familias be-
neFciadas (en los de 61 a 80%
de familias, 70.2% y, en los de
80% o más de familias, 67.9%).
En el caso del PRI (aunque
sólo en 2006 formó coalición
con el Partido Verde Ecologis-
ta), la situación fue totalmen-
te inversa a lo sucedido en el
PRD: disminuyó su votación en
todos los municipios del país
durante el periodo 2000 a 2006
(véase cuadro 12), incluyendo
los menos atendidos por
Opor-
tunidades
, pero también los
que contaron con el mayor por-
centaje de familias beneFciadas
(en los de 61 a 80% de fami-
lias, -26.7% y, en los de 80%
o más de familias, -21.3%). Sin
embargo, lo anterior no fue su-
Fciente para dejar de ocupar la
posición dominante en las pre-
ferencias electorales de las zo-
nas más pobres del país, donde
tiene mayor presencia
Oportuni-
dades
, aunque ahora tendrá que
compartir el lugar con el PRD.
En relación con el PAN, obser-
vamos una situación interme-
dia al comparar los resultados
de 2000 y 2006 respecto de
lo sucedido con el PRD y el
PRI, pues combina situacio-
nes tanto de aumento como de
disminución de votos (véase
cuadro 13). En el caso de los
municipios con menor cobertu-
ra de
Oportunidades
, se redujo
la preferencia del electorado.
Por ejemplo, en los que tie-
ne cobertura de 20% o menos
de familias beneFciadas, bajó
10.7% la cantidad de votos ob-
Sociedad y Política: México hoy
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
28
tenidos, y en los de 21 a 40%
disminuyó 2.2%. En cambio,
en los municipios con mayor
porcentaje de familias beneF-
ciadas por
Oportunidades
, ob-
servamos un incremento en los
sufragios obtenidos: en los de
61 a 80% de familias beneF-
ciadas, un 31.5% y en los de
81% o más, un 45.1%. Aunque
dicho crecimiento fue clara-
mente menor al obtenido por
el PRD y partidos coaligados.
c)
Conclusión
La distribución del voto en los
municipios del país beneFciados
por el
Programa Oportunidades
no es compatible con la denuncia
presentada por la Coalición por
el Bien de Todos, según la cual,
el gobierno federal habría usado
políticamente los programas so-
ciales para comprar y coaccionar
votos a favor de ±elipe Calderón
Hinojosa y en perjuicio de Andrés
Manuel López Obrador. Más bien,
este candidato fue quien registró
un crecimiento mayor de votos
en los cinco tipos de municipios
beneFciados por
Oportunidades
,
incluyendo las zonas con una co-
bertura de 61 a 80% y de 81% o
más de familias atendidas. Por lo
anterior, observamos una situa-
ción semejante a lo sucedido con
el
Programa Microrregiones
, donde
los municipios con mayor cober-
tura también registraron un cre-
cimiento muy importante de los
votos a favor de López Obrador.
Tal semejanza electoral se explica
porque ambos programas atien-
den, sobre todo, al mismo tipo de
municipio: los que recibieron el
apoyo preferente de parte de
Mi-
crorregiones
(municipios de “alta”
y “muy alta” marginación), tam-
bién fueron los que contaron con
un mayor porcentaje de familias
beneFciadas
por
Oportunidades
(véase cuadro 14).
29
El Programa de Empleo Temporal y los resultados electorales
Este programa —como los restan-
tes— fue de bastante menor co-
bertura y presupuesto que los
correspondientes a
Microrregiones
y
Oportunidades
;
por lo mismo,
sólo se analizará de manera re-
sumida en el presente trabajo
sin los detalles considerados an-
teriormente. Se trató de un pro-
grama
interinstitucional
donde
concurrieron originalmente cuatro
secretarías del gobierno federal:
Desarrollo Social (SEDESOL); Me-
dio Ambiente y Recursos Natura-
les (SEMARNAT); Comunicaciones
y Transportes (SCT) y Agricultura,
Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca
y Alimentación (SAGARPA), aun-
29
En el anexo II del presente trabajo, se reportan los resultados de una prueba de signiFcación estadística relacionada con el
Programa de
Desarrollo Humano Oportunidades
. De los resultados obtenidos, es posible inferir que no hay registro alguno del uso político del Programa para
favorecer a ±elipe Calderón Hinojosa en perjuicio de Andrés Manuel López Obrador.
En la Prueba Estadística 3, se hizo un análisis de
correlación Rho de Spearman
entre las variables de intervalo: “porcentaje de familias
beneFciadas en el municipio” y “porcentaje de votación de los principales candidatos presidenciales”. Para el caso de ±elipe Calderón, se obtuvo un
valor de -0.506 (relación inversa de variables) con un nivel de signiFcación de 0.000, lo cual implica que los municipios donde obtuvo mayor
votación fueron los menos beneFciados de parte del
Programa Oportunidades
.
En el caso de Roberto Madrazo, la situación fue totalmente
diferente: se obtuvo un valor de 0.475 (relación directa de variables) con un nivel de signiFcación de 0.000, en consecuencia, en los municipios
donde obtuvo mayor votación, también se registró el mayor apoyo del
Programa Oportunidades
. ±inalmente, en relación con López Obrador, no
se registró correlación alguna (valor: 0.095; signiFcación: 0.000) pues no hay relación entre el porcentaje de votación municipal y el porcentaje
de familias beneFciadas.
29
que esta última dejó de hacerlo
desde 2005.
30
En el 2005, el progra-
ma atendió a 631,090 personas;
mientras en el corte del 17 de no-
viembre de 2006, sólo había benef-
ciado a 235,400 personas, cantidad
notoriamente menor para ser un año
electoral lo cual basta para proble-
matizar seriamente la hipótesis de
su uso político.
Empleo Temporal
tuvo dos obje-
tivos básicos: uno Familiar y otro
comunitario. El primer consistió
en oFrecer “alternativas de inser-
ción en el mercado laboral (a) las
Familias que habitan en el medio
rural mediante acciones intensivas
de mano de obra temporalmente
desocupada”; el segundo, buscó
que dichas alternativas contribu-
yeran al “desarrollo, conservación
y restauración de la inFraestructu-
ra social básica” de las comunida-
des pertenecientes, sobre todo, a
los municipios incluidos en
Micro-
rregiones
(de “alta” y “muy alta”
marginación”). Estas comunida-
des debían ser preFerentemente
de tipo rural y contar con una
población de 5,000 habitantes o
menos; en casos excepcionales, se
podría apoyar a población pobre
de localidades de hasta 25,000
habitantes siempre y cuando no
se rebasara el 15% del total del
presupuesto estatal aprobado.
El carácter temporal del pro-
grama estaba determinado, en gran
medida, por el ciclo estacional
del empleo rural pues se buscaba
que atendiera la población durante
los meses de menor ocupación,
Fuera de las épocas de siembra y
cosecha. Tal requisito no era, sin
embargo, inflexible, ya que había
que tomar en cuenta las varia-
ciones que dependían de las ca-
racterísticas de las obras y de los
cambios en los ciclos productivos,
entre otros Factores. El apoyo eco-
nómico de los participantes sería
por jornal y se pagaría de Forma
monetaria
hasta
una
cantidad
máxima de 88 jornales.
De acuerdo con sus lineamien-
tos,
Empleo Temporal
era un pro-
grama con un objetivo diFerente a
una actividad asistencial y mera-
mente puntual de empleo. Para tal
fn, proponía una estrategia edu-
cativa y promocional: el fnancia-
miento del empleo se orientaría,
sobre todo, a construir, modifcar
o restaurar inFraestructura que ne-
cesitasen las comunidades; pero,
más que nada, la selección y su-
pervisión de las obras las llevarían
a cabo un Órgano Ejecutivo elegi-
do por el Comité de Benefciarios
constituido en Asamblea General.
Dicho Órgano Ejecutivo estaría in-
tegrado por un presidente, un se-
cretario y un tesorero; asimismo, la
Asamblea General debería designar
a dos de sus integrantes para que
actuaran como Contraloría Social.
Las características del programa
lo podían convertir, Fácilmente, en
un instrumento para la compra y
coacción de votos pues, a cambio
de recibir los apoyos, los benef-
ciarios
podrían
ser
presionados
para cumplir con una determinada
participación electoral. Sin embar-
go, como sucedió en los
Programas
Microrregiones
y Oportunidades, tal
situación tampoco se observó du-
rante la elección presidencial del
2006. En primer lugar, porque du-
rante este periodo,
Empleo Temporal
atendió, como se señaló, una can-
tidad mucho menor de personas en
comparación con el 2005 lo cual ha-
bla por sí mismo de su carácter no
electoral. En segundo lugar, por-
que de acuerdo con la inFormación
proporcionada por el Centro de In-
Formación del Programa de Empleo
Temporal (CIPET) y el Instituto
±ederal Electoral (I±E), la distri-
bución de los benefciarios Fue la
siguiente (véase cuadro 15):
Los municipios mejor aten-
didos por el programa Fueron
los que tienen grados “altos”
y “muy altos” de marginación:
en el 2005, ambos municipios
recibieron 58.7% de los apo-
yos; mientras que en el 2006
(con corte al 17 de noviem-
bre), 60.3%.
Los
municipios
donde
ganó
Andrés Manuel López Obrador
Fueron los que recibieron más
30
La inFormación del programa se obtuvo del “Acuerdo por el que los integrantes del Comité Técnico del
Programa de Empleo Temporal,
modifcan y publican las reglas de operación del Programa de Empleo Temporal (PET) para el ejercicio fscal 2006, las cuales para su mayor
comprensión, se publican íntegramente”, en
Diario Ofcial de la Federación
del 17 de Febrero del 2006. Asimismo, se entrevistó a personal del
Centro de InFormación del Programa de Empleo Temporal (CIPET) que es la instancia de la SEDESOL encargada de la concentración y registro de
la inFormación proporcionada por todas las dependencias Federales participantes.
Sociedad y Política: México hoy
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
30
apoyos tanto en 2005 como
en 2006: 261,899 y 86,549
personas benefciadas, respec-
tivamente; en cambio, don-
de triunFó ±elipe Calderón, se
recibieron 188,878 y 72,611
apoyos en los mismos años. En
cuanto a los municipios gana-
dos por Roberto Madrazo, los
apoyos recibidos Fueron seme-
jantes a los de Calderón pero
en el contexto de una canti-
dad de votos mucho menor.
31
Este programa Fue administrado
por la Secretaría de Desarrollo
Social mediante la Subsecretaría
de Desarrollo Social y Humano. Su
objetivo era “Apoyar la construc-
ción, ampliación y mejoramiento
de viviendas en el medio rural,
con el fn de reducir las asimetrías
en las condiciones de vida entre la
población urbana y la población
rural”. Las Familias benefciadas
debían ser ejidatarios, comune-
ros, colonos agrícolas, ganaderos
avecindados, jornaleros agrícolas,
indígenas y miniFundistas y vivir
en localidades menores a 5,000
habitantes con características de
“alta” y “muy alta” marginalidad.
En comparación con
Microrregiones
y
Oportunidades
,
su cobertura era
mucho menor así como el presu-
puesto asignado. Según la inFor-
mación ofcial, durante el 2006 se
había brindado apoyo de 65,975
viviendas, con un tope de $50,000
a los montos asignados por cada
una de ellas. En virtud de lo ante-
rior, considero que no es impor-
tante su papel en la confguración
de un escenario de coacción o
compra de votos a Favor de ±eli-
pe Calderón y en contra de Andrés
Manuel López Obrador; por lo mis-
mo, sólo mencionaré lo siguiente
(véase cuadro 16 ):
Del total de acciones de vi-
vienda que se han apoyado
en 2006, 21.8% (14,390) Fue
en los municipios menos po-
bres del país (de marginación
“baja” y “muy baja”), porque
estos también suelen contar
con localidades rurales en con-
diciones de “alta” y “muy alta”
El Programa de Vivienda Rural
y los resultados electorales
32
31
En el anexo II del presente documento, se reportan los resultados de una prueba de signifcación estadística relacionada con el
Programa
Empleo Temporal
. De los resultados obtenidos, es posible inFerir que no hay registro alguno del uso político del programa para Favorecer a ±elipe
Calderón Hinojosa, en perjuicio de Andrés Manuel López Obrador.
En la Prueba Estadística 4 se hizo un análisis de
correlación Rho de Spearman
entre las variables de intervalo: “porcentaje de personas
benefciadas en relación con la lista nominal municipal” y “porcentaje de votación de los principales candidatos presidenciales”, tanto para
2005 como 2006. En el 2005 se obtuvieron los siguientes resultados: en los casos de ±elipe Calderón y Andrés Manuel López Obrador, se
obtuvo un valor de -0.135 y -0.158 (relación inversa de variables), respectivamente, con un nivel de signifcación de 0.000. Esto implica que
los municipios donde obtuvieron mayor votación Fueron los menos benefciados de parte del
Programa Empleo Temporal
; aunque la correlación es
muy pequeña. En cambio, en el caso de Roberto Madrazo, la situación Fue totalmente diFerente: se obtuvo un valor de 0.412 (relación directa
de variables) con un nivel de signifcación de 0.000; en consecuencia, en los municipios donde obtuvo mayor votación, también se registró el
mayor apoyo del
Programa de Empleo Temporal
pero ahora de Forma importante.
Para el 2006, la situación Fue algo diFerente. En el caso de ±elipe Calderón, se obtuvo un valor de -0.043, con un nivel de signifcación de
0.148, lo cual implicó que no hay ninguna relación entre porcentaje de votos y porcentaje de población benefciada por el programa. En cuanto
a López Obrador, se obtuvo un valor de -0.231 (relación inversa de variables), con un nivel de signifcación de 0.000, lo que indica que en los
municipios donde obtuvo mayor votación Fueron los menos benefciados por el
Programa de Empleo Temporal
, aunque el nivel de correlación
inversa es débil. ±inalmente, en relación con Roberto Madrazo, la situación Fue diFerente: se obtuvo un valor de 0.387 (relación directa de
variables) con un nivel de signifcación de 0.000; en consecuencia, en los municipios donde obtuvo mayor votación, también se registró el
mayor apoyo del
Programa de Empleo Temporal
.
32
La inFormación sobre el
Programa Vivienda Rural
se puede consultar en: “Acuerdo por el que se modifcan las Reglas de Operación del Programa
Vivienda Rural, a cargo de la Secretaría de Desarrollo Social, para el ejercicio fscal 2006”, en
Diario Ofcial de la Federación
, 17 de Febrero del 2006.
31
marginación. Sin embargo, la
mayor parte de las acciones:
52%
(34,361)
se
ejercieron
en los municipios más pobres
del país (marginación “alta” y
“muy alta”), pues son los que
tienen una mayor cantidad de
localidades rurales.
En los municipios donde ganó
Andrés Manuel López Obrador,
fue donde se ejerció la mayor
cantidad de acciones: 34,156;
mientras en los que triunfó
Felipe Calderón, se realizaron
21,406. Madrazo quedó en ter-
cer lugar (10,413). Por todo
lo anterior, en este programa
social
tampoco
encontramos
la puesta en operación de una
estrategia que hubiera bene±-
ciado al candidato ganador, en
perjuicio de López Obrador.
33
Este programa fue administrado
por la Secretaría de Desarrollo
Social y su objetivo era “Apoyar
a los adultos mayores en condi-
ciones de pobreza alimentaria que
no son atendidos por otros pro-
gramas (
Oportunidades
,
Liconsa
o
Diconsa
) y que viven en localida-
des rurales con menos de 2,500
habitantes de alta y muy alta mar-
ginación”. Las ayudas consistían
en
transferencias de dinero
(cada
adulto mayor recibirá un subsidio
de $2,100.00 anuales en un míni-
mo de tres exhibiciones) así como
en un
apoyo para capacitación nu-
tricional
con el ±n de mejorar su
cultura nutricional.
La cobertura y ±nanciamiento
del programa fueron reducidos,
como el caso del de
Vivienda Ru-
ral
. Para el año 2006, se había
contemplado asignar un presu-
puesto total de 300 millones de
pesos para atender una población
de alrededor de 115,993 bene±-
ciarios. Por lo anterior, sólo se
expondrá algunos resultados res-
pecto de su relación con la dis-
tribución del voto presidencial en
la jornada del 2 de julio de 2006
(véase cuadro 17).
La mayor parte de las personas
bene±ciadas: 68.7%, se locali-
za en los municipios más po-
bres del país de “alta” y “muy
alta” marginación. También hay
adultos mayores participantes
(10.4%) que viven en los mu-
nicipios menos pobres, aunque
en localidades rurales con me-
nos de 2,500 habitantes.
Como en todos los programas
analizados, en los municipios
donde ganó Andrés Manuel Ló-
pez Obrador se encuentró la ma-
yor parte de los adultos mayores
bene±ciados por el programa:
54,307; en cambio, donde triun-
fó Felipe Calderón, se localiza-
ron 33,736 personas. Roberto
Madrazo quedó, otra vez, en ter-
cer lugar (28,088).
35
El
Programa de Atención a los Adultos Mayores en
Zonas Rurales
y los resultados electorales
34
33
En el anexo II del presente trabajo, se reportan los resultados de una prueba de signi±cación estadística relacionada con el
Programa de
Vivienda Rural
. Como en los casos anteriores, a partir de los resultados obtenidos no es posible inferir el uso político del programa para favorecer
a Felipe Calderón Hinojosa en perjuicio de Andrés Manuel López Obrador.
En la Prueba Estadística 5, se hizo un análisis de
correlación rho de Spearman
entre las variables de intervalo: “Porcentaje de población
municipal
bene±ciada por
el
Programa de Vivienda Rural
en relación con la lista nominal municipal” y “porcentaje de votación municipal de
los principales candidatos presidenciales”. Para el caso de Felipe Calderón, se obtuvo un valor de -0.220 (relación inversa de variables), con un
nivel de signi±cación de 0.000, lo cual implica que los municipios donde obtuvo mayor votación fueron los menos bene±ciados por el
Programa
de Vivienda Rural
; aunque el nivel de correlación inversa es débil. En el caso de Roberto Madrazo, la situación fue diferente: se obtuvo un
valor de 0.271 (relación directa de variables), con un nivel de signi±cación de 0.000, en consecuencia, en los municipios donde obtuvo mayor
votación también se registró el mayor apoyo del
Programa de Vivienda Rural
; aunque tampoco de manera importante. Finalmente, en relación
con López Obrador, no se registró correlación alguna (valor: 0.047; signi±cación: 0.133), pues el porcentaje de votación que obtuvo en todos
los municipios no tiene relación alguna con el porcentaje de población bene±ciada por el
Programa de Vivienda Rural
.
34
La información referente al programa se obtuvo del documento Indesol,
Reglas de Operación del Programa de Atención a los Adultos Mayores
en Zonas Rurales durante el Ejercicio Fiscal de 2006
.
35
En el anexo II del presente trabajo, se reportan los resultados de una prueba de signi±cación estadística relacionada con el
Programa de
Sociedad y Política: México hoy
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
32
México es un país marcado por
profundas desigualdades sociales
y económicas: junto a un sector
poblacional que disfruta de los
mejores estándares de vida, en-
contramos una mayoría de fami-
lias y comunidades sumidas en la
pobreza y, frecuentemente, en la
pobreza extrema. Los datos pro-
porcionados por agencias inter-
nacionales son contundentes: en
México, alrededor de 60% de la
población, vive en condiciones de
alta o muy alta marginación.
Para remontar las situaciones
de pobreza de la mayoría, México
requiere la conjunción de nume-
rosos factores, entre los cuales
suele mencionarse los siguientes:
crecimiento económico sostenido
(superior al 5%); Fnanzas públi-
cas equilibradas; generación de
empleos remunerados acordes a
la demanda de la población; edu-
cación de calidad en los niveles
básico y media
superior y acce-
so de toda la población; organi-
zación autónoma de la sociedad
civil y participación de la misma
en la gestión de las políticas pú-
blicas; seguridad pública; consen-
sos entre las principales fuerza
políticas y reforma tanto política
como administrativa del Estado.
Algunos factores han comenzado
a presentarse durante los últimos
años (Fnanzas públicas equilibra-
das, organización autónoma de
la sociedad civil y modernización
administrativa del Estado), pero
es claro que los resultados han
sido muy escasos en varios rubros
como el crecimiento económico,
la generación de empleos remu-
nerados y la reforma política del
Estado.
Sin embargo, para remontar las
profundas desigualdades que ca-
racterizan a nuestro país,
no bas-
ta con ofrecer un entorno estruc-
tural de mejores oportunidades a
la población,
porque no es cierto
que los beneFcios del crecimiento
económico y de un régimen de-
mocrático se distribuyan por sí
mismos —de manera necesaria—
entre todos los sectores sociales.
Al respecto, las críticas formula-
das por las teorías marginalistas y
de la dependencia en sus tiempos
—años setenta y ochenta— con-
tra los enfoques desarrollistas de
la económica, siguen siendo váli-
das respecto a este tema (no así
las propuestas para remediar los
problemas). Pero la crítica contra
el desarrollismo económico tam-
bién debe tener una correspon-
dencia en los aspectos políticos:
tampoco las libertades ofrecidas
por un régimen democrático se
distribuyen por necesidad de ma-
nera equitativa entre todos los
sectores sociales. Más bien, se
requieren estrategias y políticas
orientadas a tales Fnes tanto de
parte del gobierno como de la so-
ciedad civil.
Por lo anterior, un país como
México debe tener una política
pública orientada explícitamente
a combatir la pobreza y la des-
igualdad; una política eFciente,
amplia y signiFcativa. Porque no
es suFciente con ofrecer condicio-
nes favorables en el entorno para
lograr
el
desarrollo
económico,
social y político de la mayoría de
la población, también se necesita
dotar de recursos especiales a los
Conclusión: la política de combate a la pobreza como justicia social
Atención a los Adultos Mayores en Zonas Rurales
. Como en los casos anteriores, a partir de los resultados obtenidos no es posible inferir el uso
político del programa para favorecer a ±elipe Calderón Hinojosa en perjuicio de Andrés Manuel López Obrador.
En la Prueba Estadística 6, se hizo un análisis de
correlación rho de Spearman
entre las variables de intervalo: “Porcentaje de población municipal
beneFciada en relación con la lista nominal municipal” y “porcentaje de votación municipal de los principales candidatos presidenciales”. Para el
caso de ±elipe Calderón, se obtuvo un valor de -0.168 (relación inversa de variables), con un nivel de signiFcación de 0.000, lo cual implica que
los municipios donde obtuvo mayor votación fueron los menos beneFciados por el
Programa de Adultos Mayores
, aunque el nivel de correlación
inversa es muy débil. En el caso de Roberto Madrazo, la situación fue diferente: se obtuvo un valor de 0.297 (relación directa de variables),
con un nivel de signiFcación de 0.000, en consecuencia, en los municipios donde obtuvo mayor votación también se registró el mayor apoyo
del
Programa de Adultos Mayores
; aunque tampoco de manera importante. ±inalmente, en relación con López Obrador, no se registró correlación
alguna (valor: -0.055; signiFcación: 0.066), pues el porcentaje de votación que obtuvo en todos los municipios no tiene relación alguna con el
porcentaje de personas beneFciadas por el
Programa de Adultos Mayores
en comparación con la lista nominal.
33
individuos, familias y comunidades
sumidos en condiciones de pobre-
za para que puedan remontar su
desventaja y articularse a las diná-
micas del crecimiento económico
y al ejercicio de las libertades que
ofrece
un
espacio
democrático.
EjempliFcando, es insuFciente que
los actores económicos ofrezcan
empleos remunerados y crecientes,
se necesita, además, que la pobla-
ción disponga desde la infancia
(e inclusive antes) de una canti-
dad adecuada de satisfactores para
participar posteriormente en los
mercados de trabajo. En este ru-
bro, carencias tan fáciles de deFnir
y de combatir, como la falta de ca-
lorías durante la etapa de gestión
y de los primeros años de vida, de-
terminan de manera negativa todo
el futuro de las personas pues limi-
tan seriamente sus capacidades de
desarrollo intelectual y escolar.
Las políticas públicas de com-
bate a la pobreza surgen así como
una estrategia para ofrecer recursos
especiales a quienes tienen des-
ventajas sustanciales para ejercer
sus más elementales derechos so-
ciales y económicos. No son resul-
tado del “asistencialismo público”
sino demandas de justicia basadas
en la solidaridad que debe caracte-
rizar a toda sociedad autodeFnida
como democrática,
36
donde la exi-
gibilidad de los derechos humanos
debe ser una característica funda-
mental. Sin embargo, tal concep-
ción de las políticas públicas de
combate a la pobreza no es propia
de los regímenes políticos autorita-
rios ni de organizaciones políticas no
democráticas. En estos casos, los
programas para disminuir la pobre-
za son utilizados preferentemente
como mecanismos de control clien-
telar de la población bajo modali-
dades como la coacción y compra
de votos, o bien, la obligación de
participar en eventos de apoyo po-
lítico. Al respecto, la historia de
México durante el siglo XX está lle-
na de ejemplos de este tipo.
La
experiencia
histórica
del
uso clientelar de las programas
sociales en México ha motivado
a muchos actores para promover
diversas
medidas
orientadas
a
controlar y vetar su uso políti-
co, como también a trasparentar
su ejercicio (montos y padrón de
beneFciarios) en el contexto de
lo que se ha llamado
rendición de
cuentas
.
37
Por lo mismo, duran-
te los últimos diez años, hemos
asistido al crecimiento de nume-
rosas iniciativas, entre otras, la
intervención del Instituto ±ederal
Electoral para prohibir la parti-
cipación electoral de los funcio-
narios públicos; las actividades
de numerosas organizaciones no
gubernamentales para monitorear
el uso político de los programas
sociales (como
Alianza Cívica
); la
promulgación de la
Ley Federal de
Transparencia y Acceso a la Infor-
mación Pública
y la creación del
Instituto ±ederal de Acceso a la
Información Pública durante el
gobierno de Vicente ±ox, además
de las políticas de blindaje elec-
toral de los programas sociales
En este contexto, se entiende
la fuerza de la denuncia presenta-
da por la Coalición por el Bien de
Todos ante el Tribunal Electoral del
Poder Judicial de la ±ederación,
según la cual, el gobierno federal
habría utilizado los programas de
combate a la pobreza para coac-
cionar y comprar votos a favor de
±elipe Calderón Hinojosa y perju-
dicar así a Andrés Manuel López
Obrador. Se trataba de una acusa-
ción que, en caso de veriFcarse,
constituiría una grave violación
de la Constitución y contribuiría a
conFgurar —con otros factores—
“la anulación de tales comicios
por no haberse ajustado a los li-
neamientos constitucionales a los
que toda elección debe sujetar-
se”.
38
En el fondo, la denuncia no
36
Sobre la fundamentación de las políticas sociales en el concepto de solidaridad, puede verse: Steinar Stjernø,
Solidarity in Europe. The History
of an Idea
, Cambridge,
Cambridge University Press, 2004 y Hauke Brunkhorst,
Solidarity
.
From Civic Friendship to a Global Legal Community
,
Cambridge, London, The MIT Press, 2005.
37
Sobre dicho tema, el estudio más importante que se ha realizado en México es el coordinado por Ernesto Isunza Vera y Alberto J. Olvera,
Democratización, rendición de cuentas y sociedad civil: participación ciudadana y control social
, México, Centro de Investigaciones y Estudios
Superiores en Antropología Social (CIESAS), Universidad Veracruzana, Miguel Ángel Porrúa, 2006.
38
Cfr
. Juicios de revisión constitucional electoral SUP-JRC-487/2000 y acumulado; SUP-JRC-096/2004; SUP-JRC-099/2004; y Tesis S3ELJ
23/2004.
Sociedad y Política: México hoy
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
34
solo implicaba evidenciar la viola-
ción del principio de equidad que
debe caracterizar toda contienda
electoral, sino también señalaba
la violación de la política social
entendida como acto de justicia
pues se habría transformado en
una maquinaria clientelar cuyo Fn
era el control político.
El estudio realizado en este
trabajo sobre los principales pro-
gramas públicos de combate a la
pobreza durante el gobierno del
ex-presidente
Vicente
±ox,
no
permite validar la denuncia pre-
sentada por la Coalición por el
Bien de Todos. La conclusión del
análisis es la misma que la conte-
nida en el dictamen del Tribunal
Electoral del Poder Judicial de la
±ederación: no hay prueba del uso
político de los programas sociales
para beneFciar a Calderón Hino-
josa y perjudicar a López Obrador,
entendido como puesta en ope-
ración de una estrategia institu-
cional y sistemática. Más aún, la
evidencia disponible señala que
los municipios donde triunfó Ló-
pez Obrador recibieron más bene-
Fcios de parte de los programas
federales de combate a la pobre-
za. Destaca, de manera especial,
el
Programa de Desarrollo Local
Microrregiones
y el
Programa de
Desarrollo Humano Oportunidades
,
pero también programas de menor
cobertura y presupuesto como son
Vivienda Rural
,
Empleo Temporal
y
Atención a los Adultos Mayores en
Zonas Rurales
. Como ya los seña-
lé, tal situación se explica por las
políticas de blindaje electoral y
de rendición de cuentas llevadas
al cabo por varias instituciones
gubernamentales y civiles como
también por el hecho de que no
hay una correspondencia mecáni-
ca entre gasto social y orientación
del voto, sino intervención de un
conjunto de mediaciones cultura-
les, organizativas y políticas muy
importantes.
En el futuro cercano, la admi-
nistración foxista será caliFcada
por la convivencia de aciertos y
de errores. Quienes simpatizaron
con el régimen, enfatizarán los
primeros; sus críticos, los segun-
dos. Otros preferiremos balancear
los claro-obscuros de su régimen.
En cualquier caso, considero un
gran acierto el importante avan-
ce observado en los mecanismos
de transparencia y rendición de
cuentas del ejercicio gubernamen-
tal que incluye, de manera desta-
cada, el tema de los programas
públicos de combate a la pobreza.
En este rubro, se hicieron inno-
vaciones sin precedentes en la
historia del país como en el caso
del
Programa de Desarrollo Huma-
no Oportunidades
donde se han
aplicado distintos mecanismos de
blindaje contra el uso político de
los apoyos.
Durante la jornada electoral
de 2006, así como en los meses
que la precedieron, el desarrollo
de la política social de combate
a la pobreza como acto de jus-
ticia fue la característica central
de los principales programas del
gobierno federal (lo cual no ex-
cluye la detección de situaciones
puntuales en sentido contrario).
En dicho tema, no se detectó una
estrategia inequitativa y siste-
mática para usar clientelarmente
los apoyos con el Fn de favorecer
al candidato del Partido Acción
Nacional y perjudicar a los de-
más contendientes. Por lo tanto,
al menos en este rubro, hay que
continuar en la misma línea du-
rante los años venideros.
Recibido el 30 de septiembre del 2006
Aceptado el 5 de octubre del 2006
35
Cuadro 1
Municipios del país de acuerdo
con su grado de marginación
Grado de
marginación
Municipios
Frecuencia
%
Muy bajo
276
11.2
Bajo
422
17.2
Medio
502
20.5
Alto
887
36.1
Muy alto
367
15.0
Total
2,454
100.0
Fuente. Elaboración propia con base en los
datos de de CONAPO,
Índice de Marginación,
2005
Cuadros
Cuadro 2
Indicadores para medir el grado de marginación municipal en México
y su presencia en los casos más extremos
Indicadores sociales y económicos
Municipio con mayor
marginación:
Municipio con menor
marginación:
Cochoapa el Grande,
Guerrero
Benito Juárez,
Distrito Federal
Población analfabeta de 15 años o más
75.81%
0.81%
Población sin primaria completa de 15 años o más
87.69%
3.7%
Ocupantes en viviendas sin drenaje ni servicio sanitario
93.72%
0.06%
Ocupantes en viviendas sin energía eléctrica
60.78%
0.13%
Ocupantes en viviendas sin agua entubada
57.67%
0.007%
Viviendas con algún nivel de hacinamiento
82.80%
10.66%
Ocupantes en viviendas con piso de tierra
95.46%
0.19%
Población en localidades con menos de 5 000 habitantes
100%
0.0%
Población ocupada con ingreso de hasta dos salarios
mínimos.
86.87%
17.88%
Fuente. Elaboración propia con base en los datos de CONAPO, 2005.
Sociedad y Política: México hoy
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
36
Cuadro 3
Elección Presidencial 2006:
candidato ganador en los municipios del país
Candidato ga-
nador a nivel
municipal
Municipios
Frecuencia
%
Calderón
745
30.5%
Madrazo
626
25.6%
AMLO
1,068
43.7%
Empate
3
0.1%
Total
2,442*
100.0%
Fuente. Elaboración propia con información del IFE, Cómpu-
to Distrital de la Elección Presidencial de 2006.
* Sobre la cantidad total de 2,442 municipio, diferente a los
señalados en el cuadro 1 (2,454), véase la nota metodológi-
ca en el anexo, inciso 1.
Cuadro 4
Elección Presidencial 2006: candidato ganador en los municipios del país
de acuerdo con su grado de marginación
Candidato ganador a
nivel municipal
Grado de marginación municipal
Muy bajo
Bajo
Medio
Alto
Muy
alto
Munici-
pios
%
Munici-
pios
%
Munici-
pios
%
Munici-
pios
%
Munici-
pios
%
Calderón
159
57.4%
197
46.7%
174
34.7%
188
21.3%
27
7.6%
Madrazo
9
3.2%
45
10.7%
88
17.5%
295
33.4%
189
52.9%
AMLO
109
39.4%
180
42.7%
239
47.6%
400
45.2%
140
39.2%
Empate
1
0.2%
1
0.1%
1
0.3%
Total
277
100.0%
422
100.0%
502
100.0%
884
100.0%
357
100.0%
Fuente. Elaboración propia con información del IFE, Cómputo Distrital de la Elección Presidencial de 2006; y de CONAPO, Índice de Marginación, 2005.
* Sobre la cantidad total de 2,442 municipio, diferente a los señalados en el cuadro 1 (2,454), véase nota metodológica en el anexo, inciso 1.
37
Cuadro 5
Elección Presidencial 2006: cantidad de votos de los principales
contendientes de acuerdo con el grado municipal de marginación
Grado de
marginación
municipal
Felipe Calderón
Roberto Madrazo
Andrés M. López Obrador
Votos
%
Votos
%
Votos
%
Muy bajo
10,097,929
67.3%
4,644,385
49.9%
8,944,457
60.6%
Bajo
2,062,198
13.7%
1,385,411
14.9%
2,121,013
14.4%
Medio
1,438,451
9.6%
1,291,960
13.9%
1,656,700
11.2%
Alto
1,166,951
7.8%
1,450,430
15.6%
1,558,760
10.6%
Muy alto
234,755
1.6%
529,255
5.7%
475,420
3.2%
Total
15,000,284
100.0%
9,301,441
100.0%
14,756,350
100.0%
Fuente. Elaboración propia con información del IFE,
Cómputo Distrital de la Elección Presidencial de 2006
; y
de CONAPO,
Índice de Marginación, 2005
.
Cuadro 6
Crecimiento de la votación del PRD de 2000 a 2006
(incluyendo partidos coaligados)
Grado de
marginación
municipal
Votación a nivel municipal
Crecimiento
2000 a 2006
2000
2006
Cárdenas (AM)
AMLO (CBT)
Muy bajo
3,191,745
8,944,457
180.2%
Bajo
1,011,598
2,121,013
109.7%
Medio
862,400
1,656,700
92.1%
Alto
896,816
1,558,760
73.8%
Muy alto
294,221
475,420
61.6%
Total
6,256,780
14,756,350
135.8%
Fuente. Elaboración propia con información del IFE, Atlas Electoral Federal de México
1991-2003, y Cómputo Distrital de la Elección Presidencial de 2006; y de CONAPO, Índice
de Marginación, 2005.
Sociedad y Política: México hoy
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
38
Cuadro 7
Crecimiento de la votación del PRI de 2000 a 2006
(incluyendo partidos coaligados)
Grado de
marginación
municipal
Votación a nivel municipal
Crecimiento
2000 a 2006
2000
2006
Labastida (PRI)
Madrazo
(PRI-Verde)
Muy bajo
7,156,613
4,644,385
-35.1%
Bajo
2,009,709
1,385,411
-31.1%
Medio
1,799,362
1,291,960
-28.2%
Alto
1,976,754
1,450,430
-26.6%
Muy alto
637,280
529,255
-17.0%
Total
13,579,718
9,301,441
-31.5%
Fuente. Elaboración propia con información del IFE, Atlas Electoral Federal de
México 1991-2003, y Cómputo Distrital de la Elección Presidencial de 2006; y
de CONAPO, Índice de Marginación, 2005.
Cuadro 8
Crecimiento de la votación del PAN de 2000 a 2006
(incluyendo partidos coaligados)
Grado de
marginación
municipal
Votación a nivel municipal
Crecimiento
2000 a 2006
2000
2006
Fox (AC)
Calderón (PAN)
Muy bajo
11,347,475
10,097,929
-11.0%
Bajo
2,165,929
2,062,198
-4.8%
Medio
1,387,742
1,438,451
3.7%
Alto
937,331
1,166,951
24.5%
Muy alto
151,159
234,755
55.3%
Total
15,989,636
15,000,284
-6.2%
Fuente. Elaboración propia con información del IFE, Atlas Electoral Federal de
México 1991-2003, y Cómputo Distrital de la Elección Presidencial de 2006; y de
CONAPO, Índice de Marginación, 2005.
39
Cuadro 9
Elección Presidencial 2006:
Candidato ganador de acuerdo con el porcentaje de familias en el municipio
beneFciadas por el programa Oportunidades
Candidato
ganador a nivel
municipal
Porcentaje de familias en el municipio beneFciadas por Oportunidades
20% o
menos*
21 a 40%
41 a 60%
61 a 80%
81% o
más
Municip.
%
Municip.
%
Municip.
%
Municip.
%
Municip.
%
Calderón
254
52.9%
191
45.2%
144
33.1%
103
19.7%
53
9.1%
Madrazo
31
6.5%
42
9.9%
93
21.4%
185
35.4%
275
47.3%
AMLO
195
40.6%
190
44.9%
198
45.5%
233
44.6%
252
43.4%
Empate
2
.4%
1
.2%
Total
480
100.0%
423
100.0%
435
100.0%
523
100.0%
581
100.0%
Fuente. Elaboración propia con información del IFE, Cómputo Distrital de la Elección Presidencial de 2006; y de Sedesol, Población bene±ciada
por el programa Oportunidades, 2006.
* En este rango se considera la votación obtenida en 20 municipios que no cuentan con información de parte de Oportunidades, los cuales
incluyen diez delegaciones del Distrito Federal.
Cuadro 10
Elección Presidencial 2006:
Votación de los principales candidatos de acuerdo con el porcentaje de
familias en el municipio beneFciadas por el programa Oportunidades
Población
municipal
beneFciada por
Oportunidades
Votación a favor de los candidatos
Calderón
(PAN)
Madrazo
(PRI-Verde)
AMLO (CBT)
Votos
%
Votos
%
Votos
%
20% o menos*
10,975,254
73.2%
5,166,489
55.5%
9,768,743
66.2%
21 a 40%
1,855,933
12.4%
1,377,166
14.8%
1,972,461
13.4%
41 a 60%
1,147,829
7.7%
1,180,344
12.7%
1,455,506
9.9%
61 a 80%
674,542
4.5%
880,731
9.5%
904,659
6.1%
81% o más
346,726
2.3%
696,711
7.5%
654,981
4.4%
Total
15,000,284
100.0%
9,301,441
100.0%
14,756,350
100.0%
Fuente. Elaboración propia con información del IFE, Cómputo Distrital de la Elección Presidencial de 2006; y
de Sedesol, Población bene±ciada por el programa Oportunidades, 2006.
* En este rango se considera la votación obtenida en 20 municipios que no cuentan con información de parte
de Oportunidades, los cuales incluyen diez delegaciones del Distrito Federal.
Sociedad y Política: México hoy
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
40
Cuadro 11
Crecimiento de la votación del PRD de 2000 a 2006
(incluyendo partidos coaligados)
de acuerdo con el porcentaje de familias en el municipio beneFciadas
por Oportunidades
Porcentaje de familias en el
municipio beneFciadas por
Oportunidades
Votación a nivel municipal
Crecimiento
2000 a 2006
2000
2006
Cárdenas (AM)
AMLO (CBT)
20% o menos
3,550,535
9,768,743
175.1%
21 a 40%
1,002,292
1,972,461
96.8%
41 a 60%
782,200
1,455,506
86.1%
61 a 80%
531,671
904,659
70.2%
81% o más
390,082
654,981
67.9%
Total
6,256,780
14,756,350
135.8%
Fuente. Elaboración propia con información del IFE, Atlas Electoral Federal de México 1991-2003,
y Cómputo Distrital de la Elección Presidencial de 2006; y del Programa Oportunidades, Familias
Bene±ciadas 2006.
Cuadro 12
Crecimiento de la votación del PRI de 2000 a 2006
(incluyendo partidos coaligados)
de acuerdo con el porcentaje de familias en el municipio beneFciadas
por Oportunidades
Porcentaje de familias en el
municipio beneFciadas por
Oportunidades
Votación a nivel municipal
Crecimiento
2000 a 2006
2000
2006
Labastida (PRI)
Madrazo
(PRI-Verde)
20% o menos
7,857,026
5,166,489
-34.2%
21 a 40%
2,014,858
1,377,166
-31.6%
41 a 60%
1,621,899
1,180,344
-27.2%
61 a 80%
1,200,790
880,731
-26.7%
81% o más
885,145
696,711
-21.3%
Total
13,579,718
9,301,441
-31.5%
Fuente. Elaboración propia con información del IFE, Atlas Electoral Federal de México 1991-2003,
y Cómputo Distrital de la Elección Presidencial de 2006; y del Programa Oportunidades, Familias
Bene±ciadas 2006.
41
Cuadro 13
Crecimiento de la votación del PAN de 2000 a 2006
(incluyendo partidos coaligados)
de acuerdo con el porcentaje de familias en el municipio beneFciadas por
Oportunidades
Porcentaje de familias en el municipio
beneFciadas por Oportunidades
Votación a nivel municipal
Crecimiento
2000 a 2006
2000
2006
±ox (AC)
Calderón (PAN)
20% o menos
12,286,753
10,975,254
-10.7%
21 a 40%
1,896,864
1,855,933
-2.2%
41 a 60%
1,054,051
1,147,829
8.9%
61 a 80%
513,047
674,542
31.5%
81% o más
238,921
346,726
45.1%
Total
15,989,636
15,000,284
-6.2%
Fuente. Elaboración propia con información del IFE, Atlas Electoral Federal de México 1991-2003, y Cómputo
Distrital de la Elección Presidencial de 2006; y del Programa Oportunidades, Familias Bene±ciadas 2006.
Cuadro 14
Porcentaje de población beneFciada por Oportunidades y su distribución
en los municipios de acuerdo con su grado de marginación
±amilias en el municipio
beneFciadas por
Oportunidades
Municipios de acuerdo con su grado de marginación
Muy bajo
Bajo
Medio
Alto
Muy alto
20% o menos
271
186
19
4
4
21 a 40%
5
208
182
27
1
41 a 60%
1
27
216
184
9
61 a 80%
1
70
370
82
81% o más
15
302
271
Total
277
422
502
887
367
Fuente. Elaboración propia con información de CONAPO, Índice de Marginación, 2005.; y del Programa
Oportunidades, Familias Bene±ciadas 2006.
Sociedad y Política: México hoy
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
42
Cuadro 15
Población benefciada por el “Programa Empleo Temporal” en 2005 y 2006
de acuerdo con el grado municipal de marginación y el candidato ganador en 2006
Grado de
marginación
municipal
Candidato ganador en el municipio
Total flas
Calderón
Madrazo
AMLO
Empate
BeneF.
%
BeneF.
%
BeneF.
%
BeneF.
%
BeneF.
%
Año 2005
Muy bajo
37,801
20.0%
1,093
.6%
17,402
6.6%
56,296
9.0%
Bajo
30,209
16.0%
9,005
5.1%
29,248
11.2%
68,462
10.9%
Medio
41,993
22.2%
27,739
15.8%
64,838
24.8%
134,570
21.5%
Alto
68,474
36.3%
87,454
49.7%
125,254
47.8%
94
25.7%
281,276
44.9%
Muy alto
10,401
5.5%
50,510
28.7%
25,157
9.6%
272
74.3%
86,340
13.8%
Total columnas
188,878
100.0%
175,801
100.0%
261,899
100.0%
366
100.0%
626,944*
100.0%
Año 2006
Muy bajo
8,155
11.2%
973
1.3%
3,795
4.4%
.
.
12,923
5.5%
Bajo
10,624
14.6%
1,579
2.1%
11,728
13.6%
.
.
23,931
10.2%
Medio
17,040
23.5%
16,234
21.6%
23,091
26.7%
.
.
56,365
24.0%
Alto
32,465
44.7%
34,787
46.3%
35,475
41.0%
123
68.7%
102,850
43.9%
Muy alto
4,327
6.0%
21,616
28.7%
12,460
14.4%
56
31.3%
38,459
16.4%
Cuadro 16
Población benefciada por el “Programa Vivienda Rural”
de acuerdo con el grado municipal de marginación y el candidato ganador en 2006
Grado de
marginación
municipal
Candidato ganador en el municipio
Total flas
Calderón
Madrazo
AMLO
Viviendas
%
Viviendas
%
Viviendas
%
Viviendas
%
Muy bajo
2,910
13.6%
472
4.5%
977
2.9%
4,359
6.6%
Bajo
3,572
16.7%
528
5.1%
5,931
17.4%
10,031
15.2%
Medio
8,289
38.7%
1,011
9.7%
7,924
23.2%
17,224
26.1%
Alto
6,031
28.2%
5,149
49.4%
15,037
44.0%
26,217
39.7%
Muy alto
604
2.8%
3,253
31.2%
4,287
12.6%
8,144
12.3%
Total columnas
21,406
100.0%
10,413
100.0%
34,156
100.0%
65,975*
100.0%
* Nota: padrón de benefciarios al 31 de mayo de 2006.
Fuente. Elaboración propia con base en la in±ormación del Centro de In±ormación de Programa de Empleo Temporal (CIPET); y CONAPO, Índice de
Marginación, 2005
* Nota. La cantidad señalada en la tabla es menor al padrón de benefciarios del 31 de diciembre de 2005: 631,091 personas, porque la lista de
municipios del IFE (2,442) es menor a la utilizada por SEDESOL (2,452). Al respecto, véase anexo 1.
** Nota. La cantidad señalada en la tabla es menor al padrón de benefciarios del 17 de noviembre de 2006: 235,400 personas, porque la lista
de municipios del IFE (2,442) es menor a la utilizada por SEDESOL (2,452). Al respecto, véase anexo 1
.
Total columnas
72,611
100.0%
75,1896
100,0%
86,549
100.0%
179
100.0%
234,528**
100.0%
43
Cuadro 17
Población benefciada por el programa “Atención a los Adultos Mayores en Zonas Rurales”
de acuerdo con el grado municipal de marginación y el candidato ganador en 2006
Grado de
marginación
municipal
Candidato ganador en el municipio
Total
Calderón
Madrazo
AMLO
Empate
BeneF.
%
BeneF.
%
BeneF.
%
BeneF.
%
BeneF.
%
Muy bajo
1,885
5.6%
.
.
588
1.1%
.
2,473
2.2
Bajo
4,128
12.2%
278
1.1%
4,914
9.0%
.
9,320
8.2
Medio
11,487
34.0%
2,410
9.6%
9,841
18.1%
.
.
23,738
20.9
Alto
14,809
43.9%
14,131
56.3%
31,067
57.2%
.
.
60,033
53.0
Muy alto
1,427
4.2%
8,269
33.0%
7,897
14.5%
48
100.0%
17,808
15.7
Total
33,736
100.0%
25,088
100.0%
54,307
100.0%
48
100.0%
113,372*
100.0%
*Nota: el padrón de benefciarios del Programa, según la inFormación ofcial disponible en octubre de 2006, es ligeramente menor a la
contemplada en las Reglas de Operación para 2006 (115,993 benefciarios).
Sociedad y Política: México hoy
ANEXO I
Notas metodológicas sobre las bases de datos
Baja CaliFornia Sur:
DiFerencias en los códigos de los municipios de
acuerdo con el catálogo del INEGI y del I±E
Municipio
Código INEGI
Código I±E
Comondú
1
1
Mulegé
2
2
La Paz
3
3
Los Cabos
8
4
Loreto
9
5
Antes de presentar las bases de
datos utilizadas en la investi-
gación, es necesario advertir al
lector sobre un asunto particular-
mente importante en caso de que
esté interesado en proFundizar el
tema: se requiere compatibilizar
los códigos de reFerencia de los
municipios del Instituto ±ederal
Electoral (I±E) con los del Insti-
tuto Nacional de Estadística, Geo-
graFía e InFormática (INEGI). En
eFecto, la clasifcación municipal
del I±E no coincide en muchos
casos con la del INEGI, pues la
primera institución, durante las
labores de distritación del 2005,
elaboró una clasifcación propia.
Para realizar el presente estudio,
se tuvo que igualar manualmente
los códigos de los municipios en
1,346 casos (54.9%). Como ejem-
plo, se presenta lo sucedido en
Baja CaliFornia Sur:
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
44
La relación de las bases utilizadas
es la siguiente:
1. Instituto Federal Electoral,
Cóm-
puto Distrital de la Elección Presi-
dencial del 2006
.
Tiene los datos de 130,788
registros, de los cuales 130,477
corresponden a resultados de las
casillas instaladas durante la jor-
nada electoral del 2 de julio; 11
son casillas no instaladas; y 300
presentan los votos de mexicanos
residentes en el extranjero. Para
los fnes de la investigación, se
cancelaron las 11 casillas no ins-
taladas y se sumaron en una sola
los votos de los mexicanos en el
extranjero. Todo lo anterior da un
total de 130,478 casillas, agrupa-
das en 2,442 municipios.
Como se mencionó anterior-
mente, la clasifcación de los mu-
nicipios elaborada por el IFE se
equiparó con la correspondiente
al INEGI, pues esta última es la
utilizada por todas las bases de
datos de los padrones de benef-
ciarios de los programas sociales
del Gobierno Federal.
2. Instituto Federal Electoral,
Atlas
Electoral Federal de México 1991-
2003
.
Es un disco compacto con los
resultados de las elecciones ±edera-
les de 1991 a 2003 para presidente,
diputados y senadores. Contiene los
registros a nivel nacional, estatal y
municipal. En relación con los có-
digos de clasifcación de los muni-
cipios, sigue el catálogo propuesto
por INEGI.
3. INEGI,
II Conteo de Población y
Vivienda 2005.
Esta base de datos presenta la
in±ormación social y demográfca
de todas las localidades, munici-
pios y entidades del país. Se puede
consultar en Internet. Dispone de un
inventario de 2,454 municipios, es
decir, 12 más que los utilizados por
el IFE. Su importancia para el pre-
sente estudio reside, entre otros
aspectos, en que constituye la base
de datos primaria para el análisis de la
marginación elaborado por el Con-
sejo Nacional de Población (CONA-
PO), así como para la elaboración
del padrón de benefciarios de los
distintos programas sociales men-
cionados en el presente estudio.
Con el fn de relacionar todas las
±uentes de in±ormación citadas en
el documento, utilizaremos la base
municipal de INEGI de 2,454 mu-
nicipios, aunque 12 casos no ten-
gan correspondencia con la base
municipal del IFE. Lo anterior sólo
nos ocasionará un error de 0.49%
en la lista de municipios, pero no
a±ectará la cantidad de votos asig-
nados a los distintos candidatos
presidenciales
4. Consejo Nacional de Población
CONAPO,
Índice de Marginación
2005.
Es el estudio sobre los grados e
índices de marginación de los 2,454
municipios del país, de acuerdo con
nueve variables seleccionadas del
II Conteo de Población y Vivien-
da 2005. Aunque el
Programa de
Desarrollo Local Microrregiones
uti-
lizó el Índice de Marginación 2000
(basado en el XII Censo General
de Población y Vivienda de 2000),
pre±erimos el análisis de 2005 por-
que nos o±rece datos más actuales
y precisos; además, dicha sustitu-
ción no ocasiona alguna variación
importante en las conclusiones de
nuestro trabajo.
5. Secretaría de Desarrollo Social,
Programa de Desarrollo Local Mi-
crorregiones
,
Lista de Localidades
.
Base de datos de los 2,966
Centros Estratégicos Comunitarios
del Programa, incluyendo las 263
microrregiones y 1,138 municipios
donde se encuentran localizados.
6. Secretaría de Desarrollo Social,
Programa de Desarrollo Humano
Oportunidades
,
Padrón de familias
bene±ciadas al 30 de agosto de
2006
. Base de datos a nivel muni-
cipal de las 5,000,000 de ±amilias
benefciadas por el programa.
7. Secretaría de Desarrollo Social,
Sistema Integral de In±ormación
del
Programa de Empleo Temporal
(SIIPET),
Padrón de bene±ciarios
de 2005 y 2006 (en este último
caso, al 17 de noviembre de 2006)
.
Base de datos a nivel municipal de
las 631,091 personas benefciadas
en 2005, y 235,400, en 2006.
8. Secretaría de Desarrollo Social,
Programa Vivienda Rural
,
Padrón
de bene±ciarios al 31 de mayo de
2006
. Base de datos de las 65,975
personas benefciadas, incluyendo
re±erencias estatales y municipales.
9. Secretaría de Desarrollo Social,
Programa de Atención a los Adultos
Mayores en Zonas Rurales
,
Padrón
de bene±ciarios al 31 de octubre de
2006
. Base de datos las 113,372
personas benefciadas, incluyendo
re±erencias estatales y municipa-
les.
45
Prueba estadística 2
Coefcientes de correlación Rho de Spearman entre las variables de intervalo:
“Porcentaje municipal de votos a Favor de los candidatos en 2006”
e “Índice de marginación municipal 2005”
VARIABLES DE INTERVALO
Indice municipal
de marginación
Porcentaje
municipal de
votos a favor de
Calderón
Porcentaje
municipal de votos
a favor de Madrazo
Porcentaje
municipal de
votos a favor de
AMLO
Indice municipal de marginación
CoeFciente de correlación
1.000
-.469(**)
.496(**)
.049(*)
Sig. (bilateral)
.
.000
.000
.016
N
2454
2441
2441
2441
*
La correlación es signiFcativa al nivel 0,01 (bilateral).
** La correlación es signiFcativa al nivel 0,05 (bilateral).
Sociedad y Política: México hoy
ANEXO II:
Pruebas de signifcación estadística
Prueba estadística 1
Prueba de asociación lambda entre las variables nominales:
“Candidato ganador por municipio en 2006” y “Grado de marginación municipal”
Valor
Error típ.
asint.(a)
T
aproximada(b)
Sig. aproximada
Lambda
Simétrica
.043
.014
2.991
.003
Candidato ganador en 2006
dependiente
.085
.022
3.727
.000
Grado de marginación 2005
dependiente
.006
.013
.459
.646
Tau de
Goodman y
Kruskal
Candidato ganador en 2006
dependiente
.075
.007
.000(c)
Grado de marginación 2005
dependiente
.038
.003
.000(c)
a
Asumiendo la hipótesis alternativa.
b
Empleando el error típico asintótico basado en la hipótesis nula.
c
Basado en la aproximación chi-cuadrado.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
46
Prueba estadística 3
Coefcientes de correlación Rho de Spearman entre las variables de intervalo:
“Porcentaje de Familias en el municipio benefciadas por Oportunidades” y
“Porcentaje municipal de votos a Favor de los candidatos en 2006”
VARIABLES DE INTERVALO
Porcentaje de
familias en
el municipio
beneFciadas por
Oportunidades
Porcentaje
municipal de
votos a favor
de Calderón
Porcentaje
municipal de votos
a favor de Madrazo
Porcentaje
municipal de
votos a favor de
AMLO
Porcentaje de familias en el
municipio beneFciadas por
Oportunidades
CoeFciente de correlación
1.000
-.506(**)
.475(**)
.095(**)
Sig. (bilateral)
.
.000
.000
.000
N
2455
2441
2441
2441
**
La correlación es signiFcativa al nivel 0,01 (bilateral).
Prueba estadística 4
Coefcientes de correlación Rho de Spearman entre las variables de intervalo:
“Porcentaje de la población benefciada por el Programa de Empleo Temporal en
relación con el total de la lista nominal municipal” y “Porcentaje municipal de
votos a Favor de los principales candidatos” Años 2005 y 2006*
VARIABLES DE INTERVALO
Porcentaje
municipal de
votos a favor de
Calderón
Porcentaje
municipal de votos
a favor de Madrazo
Porcentaje
municipal de
votos a favor de
AMLO
Porcentaje población municipal
beneFciada por
el
Programa de Empleo Temporal en relación con la
lista nominal municipal. Año 2005
CoeFciente de correlación
-.135(**)
.412(**)
-.158(**)
Sig. (bilateral)
.000
.000
.000
N
1663
1663
1663
Porcentaje población municipal
beneFciada por
el
Programa de Empleo Temporal en relación con la
lista nominal municipal. Año 2006
CoeFciente de correlación
-.043
.387(**)
-.231(**)
Sig. (bilateral)
.148
.000
.000
N
1126
1126
1126
* Nota. Para los datos de 2006, la fecha de corte es 17 de noviembre.
**
La correlación es signiFcativa al nivel 0,01 (bilateral).
47
Sociedad y Política: México hoy
Prueba estadística 5
Coefcientes de correlación Rho de Spearman entre las variables de intervalo: “Porcentaje de la
población benefciada por el Programa de Vivienda Rural en relación con el total de la lista nominal
municipal” y “Porcentaje municipal de votos a Favor de los principales candidatos”
VARIABLES DE INTERVALO
Porcentaje población
municipal
benefciada
por
el Programa de
Vivienda Rural en
relación con la lista
nominal municipal
Porcentaje
municipal de
votos a Favor
de Calderón
Porcentaje
municipal
de votos
a Favor de
Madrazo
Porcentaje
municipal de
votos a Favor
de AMLO
Porcentaje población municipal
benefciada por
el Programa de
Vivienda Rural en relación con la lista
nominal municipal
Coefciente de correlación
1.000
-.220(**)
.271(**)
.047
Sig. (bilateral)
.
.000
.000
.133
N
1015
1015
1015
1015
**
La correlación es signifcativa al nivel 0,01 (bilateral).
Prueba estadística 6
Coefcientes de correlación Rho de Spearman entre las variables de intervalo: “Porcentaje de la
población benefciada por el Programa de Atención a los Adultos Mayores en Zonas Rurales en
relación con el total de la lista nominal municipal” y “Porcentaje municipal de votos a Favor de los
principales candidatos”
VARIABLES DE INTERVALO
Participación
porcentual de los
adultos mayores
benefciados en el total
de la lista nominal
municipal
Porcentaje
municipal
de votos
a Favor de
Calderón
Porcentaje
municipal
de votos
a Favor de
Madrazo
Porcentaje
municipal de votos
a Favor de AMLO
Participación porcentual de los
adultos mayores benefciados en el
total de la lista nominal municipal
Coefciente de correlación
1.000
-.168(**)
.297(**)
-.055
Sig. (bilateral)
.
.000
.000
.066
N
1122
1122
1122
1122
**
La correlación es signifcativa al nivel 0,01 (bilateral).
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
48
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Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), 2005.
—————,
Evaluación externa de impacto del Programa Oportunidades 2004,
Tomo II: Salud
,
México, Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), Centro de
Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), 2005
—————,
Evaluación externa de impacto del Programa Oportunidades 2004,
Tomo III: Alimentación
,
México, Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), Centro
de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), 2005
—————,
Evaluación externa de impacto del Programa Oportunidades 2004,
Tomo IV: Aspectos Económicos y Sociales
,
México, Instituto Nacional de Salud
Pública (INSP), Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropolo-
gía Social (CIESAS), 2005
Instituto Federal Electoral, IFE,
Atlas Electoral Federal de México 1991-2003
.
49
Sociedad y Política: México hoy
—————,
Cómputo distrital de la Elección Presidencial de 2006.
Isunza, Ernesto y Alberto J. Olvera,
Democratización, rendición de cuentas y so-
ciedad civil: participación ciudadana y control social
, México, Centro de Inves-
tigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), Universidad
Veracruzana, Miguel Ángel Porrúa, 2006.
Morales Rosas, Sabina, Marcela Meneses Reyes y Silvia Alonso Félix,
Construc-
ción de un índice de transparencia para programas sociales
,
México, Alianza
Cívica, 2006.
Paz López, María de la y Vania Salles,
El Programa Oportunidades Examinado
desde el Género
, México, El Colegio de México, 2005.
Rivera, Leonor, Bernardo Hernández y Roberto Castro, “Asociación entre la vio-
lencia de pareja contra las mujeres de las zonas urbanas en pobreza extrema e
incorporación al Programa de Desarrollo Humano Oportunidades”, en
Evalua-
ción externa del Programa de Desarrollo Humano Oportunidades
, en
Maldonado, Ignacio, Maribel Nájera y Adriana Segovia, “Efectos del Programa
Oportunidades en las relaciones de pareja y familiares”, en
Evaluación externa
del Programa de Desarrollo Humano Oportunidades
, en
Pliego Carrasco, Fernando,
Participación Comunitaria y Cambio Social
, México,
Instituto de Investigaciones Sociales de la
Universidad Nacional Autónoma de
México, Plaza Valdés, 2000.
Secretaría de Desarrollo Social, SEDESOL,
Centro de Información de Programa
de Empleo Temporal (CIPET), Base de datos del Programa de Empleo Temporal a
nivel municipal 2005 y 2006
, México, 2006.
—————,
Página del Programa de Desarrollo Local Microrregiones
, en
www.microrregiones.org.mx
—————,
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