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157
Cuestiones Contemporáneas
Experiencias de acción colectiva frente a
la problemática ambiental en México
Lourdes Romero Navarrete
*
Resumen
Con base en experiencias organizativas
de trascendencia histórica, este artículo
se propone hacer una aproximación a la
naturaleza y alcance de la movilización
ciudadana frente a la problemática am-
biental en México. Asimismo, alude a la
instrumentación de vías alternativas de
participación que buscan promover un
uso ambientalmente adecuado y equita-
tivo de los recursos naturales y enfatiza
el aporte de un tipo especíFco de orga-
nización ciudadana frente a un escenario
de crisis ambiental y civilizatoria. Espe-
cíFcamente, se hace referencia al
Foro
Internacional en Defensa del Agua
, al
Tri-
bunal Latinoamericano del Agua
y a las
expresiones ambientalistas que tuvieron
lugar durante
La Otra Campaña
, eventos
ocurridos en el año 2006.
Abstract
With base of the study of historical ex-
periences of collective action, this arti-
cle makes an approach to the nature and
reaches of the citizen mobilization in
order to solve the environmental proble-
ms. It alludes to the instrumentation of
alternative routes of participation that
they look for to promote a suitable and
environmentally equitable use of the
natural resources, and emphasizes the
contribution of a speciFc type of citizen
organization forehead to a scene of en-
vironmental and civilizatory crisis. Spe-
ciFcally it makes reference to the
Forum
International in Defense of the Water
, to
the
Latin American Court of the Water
and
to the environmentalist expressions that
took place during the
Other Campaign
,
events happened in 2006.
Palabras clave
: movimientos sociales,
medio ambiente, recursos naturales y
democracia.
*
Centro de Investigaciones y Estudios Su-
periores en Antropología Social, Morelos Ote.
1031, Col. Centro, Monterrey, Nuevo León, CP
64000, TEL. 83 42 75 82
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
158
Introducción
C
uando se habla de la participación social en te-
mas medioambientales, regularmente se remite
a las iniciativas ofciales que buscan promover en
los ciudadanos el cuidado de la naturaleza. No obs-
tante, a través de la incorporación activa de la so-
ciedad o sectores de ella, se ha trascendido hacia el
logro de objetivos más amplios y de especial reper-
cusión en términos sociales. Este es el caso de los
derechos construidos históricamente en torno al uso
y acceso de los recursos del medio ambiente, cuya
Formalización no podría explicarse sin la interven-
ción directa de la sociedad. Una situación semejan-
te sucede en el debate acerca de los recursos tanto
materiales como intangibles de apropiación colecti-
va (que la literatura de habla inglesa denomina
the
commons
o bienes comunes), cuya reivindicación ha
sido uno de los principales propósitos de gran parte
de las acciones emprendidas por la ciudadanía. De
esta Forma, derechos y reivindicaciones son algunos
de los rasgos que caracterizan a parte del amplio
movimiento cultural que busca incidir en la solución
de los problemas ambientales.
En México, existen canales promotores de la par-
ticipación institucionalizada de la sociedad en las
decisiones de política pública, acotados Fundamen-
talmente en el Artículo 26 constitucional; en los li-
neamientos de política internacional a los que se ha
sumado México, así como en las legislaciones nacio-
nales en las que se incluye la Ley General de Planea-
ción y la Ley General del Equilibrio Ecológico y Pro-
tección al Ambiente, o bien a través de instancias
ex
profeso
establecidas por la Secretaría de Medio Am-
biente y Recursos Naturales y sus dependencias (Fo-
ros y consejos ciudadanos). No obstante, estos ca-
nales han Funcionado Fundamentalmente para ava-
lar las medidas gubernamentales y para mantener la
gobernabilidad restringido la participación plural de
intereses en las tomas de decisión.
1
Esta situación no es privativa de México. A ni-
vel global y bajo condiciones semejantes de repre-
sentatividad, se ha Formado un amplio movimiento
cultural que paulatinamente ha conseguido defnir-
se como uno de los principales agentes de la pre-
servación del hábitat. En virtud de la intervención
activa de la sociedad sen han logrado avances sig-
nifcativos en la construcción de una nueva cultura
ambiental. Es así que el
ambientalismo
que compro-
metía la presencia humana en aras de la preserva-
ción de la naturaleza está siendo desplazado por la
común percepción de que el cuidado del hábitat es
una condición
sine qua non
de los procesos sociales
y, por ende, que el fn último de la preservación es
el ser humano. Esta es, quizá, una de las principales
transFormaciones ocurridas en el seno de las políti-
cas ambientales y de las corrientes de pensamiento
promotoras de una racionalidad diFerente en el uso
de los recursos naturales.
2
Los movimientos socia-
les y los lineamientos ofciales, fjados Fundamental-
mente por las Naciones Unidas en este rubro, parten
de que el cuidado de la naturaleza es al mismo tiem-
po responsabilidad, derecho y condición de la propia
preservación humana.
En la construcción de esta percepción, ha contri-
buido la cada vez más amplia diFusión de las condi-
ciones por la que atraviesa el planeta en términos
ambientales. Pero, sobre todo, ha influido la valora-
1
Véanse las reFerencias a estos ordenamientos legales en la bibliograFía.
2
La Declaración de Río sobre Medio Ambiente y Desarrollo, que emanó de la Primera Cumbre de la Tierra en 1992, proclamó como uno de sus
principios que “los seres humanos constituyen el centro de las preocupaciones relacionadas con el desarrollo sostenible [y] tienen derecho a
una vida saludable y productiva en armonía con la naturaleza”. A partir de ese momento los programas, balances y proyectos relacionados con
el medio ambiente a nivel mundial han modifcado de manera sensible su discurso al aceptar plenamente la responsabilidad de los Factores
antropogénicos en los procesos de degradación, pero también han centrado su objetivo en preservar las condiciones de habitabilidad humana
en el planeta.
Vid
. ECOSOC,
Declaración de Río sobre Medio Ambiente y Desarrollo
da21/spanish/riodeclaration.htm>.
159
Cuestiones Contemporáneas
ción cada vez más extendida de que existe una inter-
dependencia crítica y estrecha entre todos los com-
ponentes de la realidad. Se abona así la idea de que
el mejoramiento de las condiciones en las que dicha
valoración se produce, tiene como premisa la existen-
cia, aquí y ahora, de intereses comunes, lo que remi-
te a la conclusión de que la pertinencia de acciones
concertadas para asegurar la estabilidad del sistema
hombre-naturaleza es un problema que concierne a
todos. Esta faceta del ambientalismo actual se conF-
gura como el fundamento del cambio cultural que hoy
se percibe como un instrumento irremplazable para
enfrentar los problemas ambientales.
A pesar de que en México estas convicciones han
penetrado, tanto implícita como explícitamente en
los lineamientos de la política pública, como fenó-
meno cultural está en proceso de consolidarse. A
ello contribuyen de manera fundamental las nume-
rosas iniciativas que desde muy distintos enfoques
han emprendido los ciudadanos organizados. Sin
embargo, es preciso distinguir entre las acciones co-
lectivas que tienen su origen en demandas reivindi-
catorias, frente aquellas que pugnan por la conser-
vación a partir de ángulos explícitamente acotados,
como puede ser la promoción del turismo ecológico,
o el cuidado a través de la privatización de áreas
naturales. Acciones que tienen una repercusión in-
negable en la salvaguarda del medio ambiente, pero
que eventualmente mantienen una intervención li-
mitada respecto del movimiento cultural que busca
conFrmar los derechos (o libertades) sociales sobre
los recursos naturales, o en ocasiones se encuentran
en franca contradicción.
Como se propone mostrar aquí, las alternativas de
participación que emanan de organizaciones ‘de ba-
se’ o de movimientos de resistencia enfrentan mayo-
res desafíos para constituirse y adquirir credibilidad.
Sin embargo, son ágiles promotoras de los princi-
pios que han sustentado a las democracias, como el
caso de la equidad, donde este tipo de organizacio-
nes han sido activas demandantes de transparencia
e información suFciente y objetiva respecto de pro-
blemáticas concretas. O bien, han incidido en los ór-
ganos jurisdiccionales al denunciar el incumplimien-
to del marco normativo ambiental. Pero, quizá más
importante, contribuyen al cambio cultural que bus-
ca establecer una relación diferente entre el hombre
y su medio ambiente, pues al cuestionar el marco de
valores predominante inciden en la reflexión colec-
tiva, paso previo y necesario de la acción.
La perspectiva analítica
Desde el punto de vista analítico, la participa-
ción organizada de la sociedad está asociada a las
múltiples facetas en las que se desarrolla la activi-
dad humana, pues obedece precisamente a su carác-
ter gregario. Dada esta transversalidad, la participa-
ción social remite a una variedad de factores con-
dicionantes y formas de expresión, que van desde
los meramente subjetivos, como sería el perFl indi-
vidual de quienes participan, cómo y porqué, hasta
los factores sociales e históricos, en los que están
involucrados los mecanismos organizacionales, for-
males e informales que dan marco a la interacción
individuo y sociedad.
Dentro la perspectiva sociológica hay dos ángu-
los en los que el análisis de la participación social
concurre de manera sistemática. Por un lado, es-
ta participación se origina en la producción huma-
na de sentido, es decir, en el conocimiento como
una construcción social por deFnición. Por otro, una
parte de este conocimiento ha derivado en el ámbi-
to organizativo en arreglos sociales que, entre otras
expresiones, se ha traducido en la estructuración ju-
rídica y política propia de las democracias actuales,
las cuales constituyen el fenómeno político-organi-
zativo de más larga trayectoria dentro del proceso
civilizatorio moderno.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
160
Bajo el esquema de coordinación social que su-
ponen las democracias, que la participación social
tiene una de sus connotaciones sustantivas, pues
alude a los mecanismos instrumentales, es posible
la toma de decisiones en colectivo. De ahí que la
participación organizada de la sociedad debía cons-
tituir el fundamento de las determinaciones toma-
das por el aparato de Estado. Efectivamente, según
los principios democráticos, las políticas públicas,
instituciones, marcos legales y acciones de gobier-
no, debían traducir la voluntad ciudadana al Fjarse
como resultado de mecanismos electorales de repre-
sentación popular procesada a través de plataformas
partidistas. Sin embargo, en las naciones regidas
bajo este esquema, tal representatividad está lejos
de provenir de una participación homogénea tanto
en proporción como en calidad. La construcción de
consensos se ha hecho viable a partir de otros es-
pacios de participación los cuales operan para dar
estabilidad al sistema, a la vez que tienen una inci-
dencia mayor en la adecuación de las instituciones a
la dinámica histórica. En un sentido, la presencia de
mecanismos alternativos de participación son parte
del principio democrático de libre expresión, por lo
que, incluso, su prevalencia es un termómetro de las
tendencias autocráticas de los gobiernos. La movi-
lización ciudadana es, de igual forma, un factor sin
el cual se explicarían las grandes transformaciones
históricas.
Así, la participación social en las democracias
puede deFnirse como un acto ciudadano, como una
acción intencional realizada de acuerdo a pautas
institucionales a la vez que un fenómeno individual
extremadamente complejo por su origen y sus resul-
tados, pero que converge en un momento dado en
un espacio público, conFgurando un escenario pro-
picio para la toma de decisiones colectivas. Desde
esta perspectiva, el móvil de la participación social
tiene como premisa el interés común y su análisis
está relacionado con los factores organizacionales
implicados en la construcción de Fnes compartidos,
donde el conocimiento mismo procede de la necesa-
ria interacción social.
A Emile Durkheim se deben las primeras sistema-
tizaciones sociológicas en torno al origen social del
conocimiento y su expresión en el comportamiento
colectivo.
3
Para Durkheim, la actividad humana se
entiende como un proceso que parte de la existen-
cia de nexos intangibles de solidaridad entre el indi-
viduo y su colectividad. Éstos son considerados in-
dispensables en la propuesta durkheimiana para dar
seguridad y compromiso a sus miembros, a la vez
que proveen de solidez a las instituciones. De igual
forma, puso la atención sobre la alienación que pro-
duce en los sujetos la presencia de instituciones do-
minantes, las cuales socavan la voluntad e identidad
individual. Asimismo, explicó la escalada de nece-
sidades sociales originadas por la industrialización
como germen de frustración, al mismo tiempo que
abordó la función del orden social como fuente de
estabilidad emocional. A partir de las consideracio-
nes de Durkheim el análisis sociológico se ha ocupa-
do permanentemente de explicar las determinantes
y condiciones de las interacciones sociales.
El interaccionismo simbólico ha dado una de las
explicaciones más sólidas acerca de los nexos intan-
gibles que relacionan a los individuos bajo una iden-
tidad común. Desde este enfoque, la formación de las
identidades individuales, como un acto de autoper-
cepción y proyección al ámbito de lo social, responde
a sistemas de signos, entre los que el lenguaje verbal
o no verbal y la distribución del conocimiento, son
componentes decisivos para objetivar las experien-
cias compartidas. Son acciones signiFcativamente re-
cíprocas entre el individuo y los otros miembros de la
colectividad, las que se encuentran en el origen de
los impulsos que dan sentido a las acciones propias y
a las que provienen de los demás. Proceso que inicia
en la vida cotidiana con “formas inevitables y pauta-
das” y dan origen a las instituciones.
4
3
Aquí se da por sentada la riqueza del pensamiento antiguo griego, pues se hace referencia estrictamente a la perspectiva sociológica.
Vid
.
Emile Durkheim,
El suicidio
, Madrid, Ariel, 1989.
4
Alfred Schutz y Thomas Luckmann,
Las estructuras del mundo de la vida
, Buenos Aires, Amorrortu Editores, 1977, p. 72.
161
Cuestiones Contemporáneas
El tránsito de las internalizaciones subjetivas a los
comportamientos sociales constreñidos por hábitos y
costumbres (pautas), es el paso preliminar a la ins-
titucionalización o a la normalización de prácticas a
través de las cuales se defnen roles y se fnca la co-
hesión social.
5
Esta transición tiene una repercusión
particularmente trascendente, pues signifca el paso
del ámbito de lo privado al público y, por ende, al es-
pacio de acción interpersonal cuya organización de-
termina, al fnal de cuentas, quién y cómo se toman
las decisiones que aFectarán a un grupo concreto de
individuos. Tal es el caso de las organizaciones polí-
ticas agrupadas bajo la fgura de Estados nacionales
regidos por parámetros democráticos.
El tránsito de las relaciones subjetivas y objeti-
vas (materiales) producido en la estructuración del
mundo individual y privado con el social y público,
que en conjunto defnen el orden social de un es-
quema político, despliega una serie de procesos in-
dividuales y colectivos a los que la teoría ha dado
variedad de respuestas diFícilmente sintetizables,
pero que coinciden en buena medida en un punto
Focal: las acciones concertadas son expresión de un
conocimiento adquirido y construido socialmente a
partir de un mundo de signifcados que inician en el
quehacer cotidiano.
EnFoques como el interaccionismo simbólico y
la movilización de recursos asociados a la acción
colectiva, son corrientes de explicación que han
abonado al conocimiento del comportamiento co-
lectivo proporcionando un marco sufcientemente
amplio para involucrar el cúmulo de mediaciones
que convergen en él. Acción y motivación, egoís-
mo o cooperación, legitimidad y conflicto, orden y
desintegración, aparecen como dimensiones de un
mismo Fenómeno. Examinadas en su complejidad o
como expresiones particulares registradas en hechos
situacionalmente acotados, la acción colectiva in-
volucra cada una de estas dimensiones e indeFecti-
blemente acaba orientando el cambio institucional.
La movilización de recursos, las representaciones
simbólicas y la acción comunicativa han permitido
identifcar determinantes materiales de largo plazo,
así como las condicionantes ideológicas que inter-
vienen en la acción colectiva. La distribución y des-
plazamiento de recursos vinculados a las relaciones
de propiedad y al uso de las representaciones del
poder, son identifcados como elementos que des-
empeñan un papel crucial en el origen y desarrollo
de las acciones colectivas. Lo mismo ocurre con el
rol del lenguaje y de las nuevas tecnologías de la
comunicación e inFormación que actúan como pla-
taFormas organizativas sobre las que se desarrollan
las interacciones humanas actuales.
6
De igual For-
ma, para estas corrientes, la ruptura de los lazos de
confanza y la crisis de credibilidad asociada a una
redistribución inequitativa de recursos y benefcios
son condiciones que están sistemáticamente asocia-
das a la inestabilidad social.
A partir de estos enFoques se ha puesto en claro
que la participación social en problemas de orden pú-
blico lejos está de producirse de manera mecánica en
virtud de un origen étnico, grupo socioeconómico o
algún otro rasgo específco. Por el contrario, obedece
a determinantes contextuales mucho más complejas e
histórica y espacialmente condicionadas, tanto como
a parámetros de comportamiento individual eventual-
mente volátiles. El rasgo común es que las acciones
colectivas tienen como propósito intervenir en el ám-
bito de las tomas de decisión. Esta característica ha
llevado a identifcar a los movimientos sociales con el
desorden o, aún más, con la violencia, y no como un
Factor que en la crítica produce el movimiento histó-
rico. Sin embargo, hay perspectivas que permiten dar
una dimensión más justa a los movimientos sociales.
Este es el caso del análisis comparativo que eFec-
tuó Charles Tilly y otros colaboradores en
El Siglo
Rebelde
, donde estudiaron las rebeliones ocurridas
entre 1830 y 1930 en Italia, Alemania y ±rancia y en
el que concluyeron que:
5
Peter Berger y Thomas Luckmann,
La construcción social de la realidad
, Buenos Aires, Amorrortu Editores, 1998, p. 87.
6
Armando Cisneros Sosa,
Crítica de los movimientos sociales; debate sobre la modernidad, la democracia y la igualdad social,
México, Editorial
Porrúa, Universidad Autónoma Metropolitana, 2001, pp. 139-244.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
162
1) Ninguna forma habitual de acción colectiva es in-
trínsecamente violenta.
2) En el caso de las formas de acción colectiva más co-
munes, la probabilidad de violencia está mucho más
cerca de 0 que de 1.
3) La mayor parte de la violencia colectiva surge de las
corrientes mucho más amplias de acciones colecti-
vas esencialmente no violentas.
4) Una parte sustancial de la violencia consiste en la
reacción vigorosa de un segundo grupo (a menudo
de las fuerzas represivas especializadas al servicio
de los gobiernos) a la acción colectiva no violenta
del primero.
7
Asimismo, señalaron que la participación en las
acciones colectivas no debía considerarse “impul-
siva, irreflexiva o improvisada”: la gente compro-
metida en acciones colectivas “aparentemente tri-
viales, ineFcaces o egoístas, como son los motines
antiFscales, realmente estaban participando en los
grandes debates sobre los derechos y obligaciones
políticas”.
8
Para los autores de
El Siglo Rebelde
, este
debate confrontó diversas agrupaciones sociales, no
obstante, todas mantuvieron como plataforma ideo-
lógica la idea de nación:
La mayoría de la gente normal estaba agrupada en
torno a la teoría de que los pequeños grupos sociales
como los grupos domésticos y las comunidades tenían
un derecho colectivo previo sobre los recursos que acu-
mulaban y producían. Esto incluía la tierra, el trabajo,
el dinero, la alimentación y también los objetos sim-
bólicos. Luchaban contra aquellos que se agrupaban y
actuaban en torno a la teoría de que el bienestar de
un estado y/o su población debería tener prioridad so-
bre el bienestar de cualquier segmento de éste, aunque
también sostenían que el bienestar general quedaba
servido con la persecución individual de los intereses
personales. Entre estos nacionalistas (que incluyen a
conservadores, liberales y socialistas) surgieron gran-
des divisiones sobre cómo articular los intereses nacio-
nales, sobre quién debería determinar cuál es el interés
nacional.
9
Una de las conclusiones igualmente relevante fue
que el triunfo de quienes sobresalieron en las con-
tiendas dependió de tres factores: grado de organi-
zación; orientación a la igualdad de derechos y
obligaciones; y control colectivo de recursos polí-
ticamente signiFcativos. En suma, la base sobre la
cual se cohesionaron los movimientos y se Fjaron
las estrategias de acción, consistió en un esquema
de valores compartido respecto de las relaciones so-
ciales predominantes y una movilización de recursos a
favor de acciones que permitieran su consecución.
Desde esta perspectiva, la acción colectiva en
México en torno a los problemas ambientales ha
surgido frente a la movilización de recursos tecno-
lógicos, Fnancieros y simbólicos. En este marco las
numerosas organizaciones civiles o ciudadanas han
logrado promover sus Fnes llevando a cabo acciones
contundentes para colocar en la discusión nacional
propuestas concretas sobre la conservación a partir
de la reivindicación de derechos sociales con base
en la exaltación de lo público y en la promoción de
valores culturales asociados a la interdependencia
de los componentes de la naturaleza. Todos ellos
son vistos como medios para enfrentar la crisis am-
biental asociada al mercado y al consumo innece-
sario.
7
Charles Tilly
et al.
,
El siglo rebelde
, Zaragoza, Prensa Universitaria de Zaragoza, 1997, p. 325.
8
Ibid.
, p. 344.
9
Ibid
., p. 345.
163
Cuestiones Contemporáneas
Acciones colectivas y problemática ambiental en México
Como ejemplo están las numerosas experiencias
en Internet que dan cuenta de la amplia importan-
cia que han cobrado las redes de acción colectiva
emprendidas alrededor de los temas del medio am-
biente. El sitio web denominado
Redes verdes,
cuya
organización, según lo indica la propia página, está
dirigida a promover la comunicación, información,
vinculación y promoción de personas y organismos
relacionados con el medio ambiente y la sustenta-
bilidad en México (patrocinado, entre otros, por el
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo),
registra alrededor de 1500 organizaciones.
11
La red
incluye asociaciones civiles no lucrativas, asociacio-
nes de productores rurales, consultorías, empresas
turísticas, etc., las cuales actúan como mediadoras
de la gestión de los recursos o como promotoras de
actividades asociadas con el cuidado de la natura-
leza. Otra red que opera en México con plataforma
en Internet es la
Unión de Grupos Ambientalistas
,
que registra alrededor de 33 organizaciones civiles,
además de miembros de diversos consejos ciudada-
nos del agua correspondientes a distintas entidades
federativas, así como de instituciones académicas.
12
Organizaciones de esta índole se multiplican a lo
largo y ancho del país formando grupos de redes.
Una orientación especíFca proviene de un tipo de
organización ciudadana cuyos principios y estrate-
gias de acción tienen por móvil principal la conser-
vación mediante la eliminación de políticas econó-
micas neoliberales. Como se mencionó, estas agru-
paciones no excluyen entre sus Fnes los objetivos
referidos arriba, pero fundamentalmente provienen
de acciones colectivas de resistencia.
Este tipo de expresiones está relacionada con la
movilización social detonada por las políticas neo-
liberales por una razón fundamental: la abierta con-
10
Dirk Messner, “Del Estado céntrico a la ´sociedad de redes´. Nuevas exigencias a la coordinación social”, en Nobert Lechner
et al.
(coords.),
Reforma del Estado y coordinación social
, Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Sociales, Plaza y Valdés Edi-
tores, 1999, pp. 77-121.
11
Vid.
la página
web
de las
Redes Verdes
12
Vid.
la página
web
de la
Unión de Grupos Ambientalistas
Aunque las acciones colectivas frente a los pro-
blemas ambientales se ubican en la historia reciente
del país, constituyen el resultado de un proceso de
maduración que inició décadas atrás y que está rela-
cionado con las alternativas de participación ciuda-
dana en los años ochenta. A partir de este momento,
dio comienzo una nueva etapa en acción organizada
de la ciudadanía en México. La sustitución del deno-
minado Estado de bienestar por uno de orientación
neoliberal, dirigido fundamentalmente a retirarle al
Estado su función como agente económico y regu-
lador de la economía, generó cambios organizativos
de diversa índole. La creciente complejidad admi-
nistrativa y la tendencia a reducir el aparato buro-
crático, dieron lugar a la conformación de redes de
colaboración horizontales que debieron constituirse
en canales de intermediación necesarios para acce-
der a los apoyos Fnancieros gubernamentales o de
organismos internacionales. Con un propósito seme-
jante, se incrementó la participación de las orga-
nizaciones civiles o no gubernamentales.
10
Pero, al
mismo tiempo, empezaron a conFgurarse acciones
colectivas de resistencia como expresión del des-
ajuste social que generaron los llamados cambios
estructurales.
En el ámbito de los recursos naturales, este pro-
ceso ha sido de una gran complejidad pues, a la vez
que se han conformado organizaciones de produc-
tores para acceder a programas de Fnanciamiento
público que apoyan la sustentabilidad, simultánea-
mente pueden estar llevando a cabo luchas reivindica-
torias relacionadas con la propiedad de los recursos
naturales locales; o, en su caso, se han organizado
asociaciones civiles con el Fn de promover la con-
servación de la naturaleza o contribuir en su mane-
jo, entre una diversidad de propósitos.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
164
tradicción que tuvieron los cambios estructurales
con los principios sociales asentados en la Consti-
tución de 1917. Hecho que impactó sobre manera a
los sectores más pobres del país, pues derivaron en
la desestructuración de la propiedad social y en el des-
mantelamiento de los programas de fnanciamiento
al agro, con un consiguiente cambio sustancial en
las relaciones de propiedad.
13
EFectivamente, la crecien-
te preeminencia de intereses privados, vía la compra
Formal e inFormal de derechos al uso del agua, la
tierra, bosques, etc., minaron las antiguas Formas de
propiedad y de organización tradicional en el campo.
Al mismo tiempo, implicó la aparición de consorcios
y empresas privadas dedicadas a la explotación in-
tensiva de los recursos.
Esta situación marcó a un activismo ambienta-
lista integrado por ciudadanos cuyo origen es su-
mamente heterogéneo. Campesinos indígenas y no
indígenas, amas de casa, usuarios de servicios ur-
banos, líderes populares, académicos, jóvenes es-
tudiantes, todos ellos bajo el fn común de llevar al
centro del debate la relación: empleo de los recursos
naturales, mercado y pobreza y, como una conse-
cuencia, a la democracia. Una de las preguntas prin-
cipales de estas organizaciones cuestiona qué tanto
procuran las instituciones democráticas el uso am-
bientalmente adecuado de los recursos y el reparto
equitativo de las ganancias que generan.
Las acciones colectivas emprendidas por este cri-
sol de actores corresponden igualmente a una diver-
sidad de objetivos y orientaciones. Por una parte,
están las demandas de acción pública Frente a un
problema concreto como la construcción de una pre-
sa; por la otra, la conFormación de una amplia red
de asociaciones que promueven los derechos colec-
tivos sobre los recursos tangibles e intangibles. De
igual Forma, estas acciones incluyen estrategias de
comunicación electrónica y una variedad de accio-
nes directas entre las que se encuentran los Foros
ciudadanos en los que se lleva a cabo una dinámica
interacción entre usuarios, sectores académicos, es-
tudiantes, asociaciones y colectivos ambientalistas,
etc. Las acciones de estos actores se han traducido
en demandas judiciales, medidas de resistencia ci-
vil, plantones o marchas. Todas ellas encaminadas
a reivindicar un genuino ejercicio de participación
democrática en el uso de los recursos, o bien a plan-
tear la incongruencia entre los arreglos democráti-
cos y la preservación del ambiente.
La escasa respuesta a la negociación por parte
de las autoridades ha dado pie a la radicalización de
las posturas de algunos de los movimientos que, en
algunos casos, han sido objeto de la violencia por
parte de grupos de interés o, en su caso, han sido
reprimidos por las Fuerzas del orden.
14
La propuesta
de estas movilizaciones se estructura sobre la base de
la incompatibilidad entre un patrón de acumulación
de tipo capitalista y el uso racional y justo de los
recursos naturales. Hecho que les ha llevado a señalar
directamente la necesidad de replantear los Funda-
mentos mismos del sistema democrático identifcado
como un elemento organizacional Funcional al mer-
cado y, consiguientemente, incapaz de procurar un
uso sostenible de los recursos.
Entre los Factores que articulan a los asociacio-
nes destacan: a) la certeza de que existe una ex-
plotación y uso de los recursos con un alto impacto
ambiental, generalmente probado con inFormación
científca o con pruebas empíricas; b) la demostra-
ción de que la aprobación de proyectos carece de
consenso; c) la denuncia de autoridades omisas que
actúan como soporte de los causantes de daños eco-
lógicos y consiguientemente que hay un incumpli-
miento de la ley; d) que los proyectos están asocia-
dos generalmente al despojo de bienes colectivos a
Favor de intereses particulares. Y dos más que cons-
tituyen, sin duda, los principales ejes de la cohesión
que se produce al interior de estos grupos: la iden-
13
Vid.
Hubert C. de Gramont,
Neoliberalismo y organización en el campo mexicano
, México, Universidad Nacional Autónoma de México, Plaza y
Valdez, 1996.
14
Patricia Dávila Valero, “Represión a estudiantes que impugnaron a Minera San Xavier”, en
Proceso
, 3 de mayo de 2007, disponible en línea
en <www.proceso.com.mx/noticia.html?sec=2&nta=50301>
165
Cuestiones Contemporáneas
tifcación de que el origen del problema está en las
relaciones de propiedad y en el mercado, y la Fuerte
convicción de la responsabilidad del colectivo Fren-
te a la sociedad. Premisa que generalmente sitúa su
horizonte de actuación en el largo plazo.
El conocimiento especializado y la utilización de
las nuevas tecnologías de la comunicación han sido
Factores sobre los que se Funda gran parte de la acti-
vidad de estas agrupaciones. La comunicación a tra-
vés de
mails
,
sites
y
blogs
, constituye una estrategia
instrumental de primer orden. Aunque los contactos
cara a cara mediante Foros y reuniones habituales
continúan siendo espacios de comunicación privile-
giados, la vía electrónica es ahora Fundamental para
intercambiar inFormación, para construir objetivos y
llegar a acuerdos. Este tipo de plataFormas ha per-
mitido sumar esFuerzos con organizaciones en otras
partes del mundo dando a este movimiento social
un carácter planetario. De importancia igualmente
estratégica es el conocimiento, pues la presencia de
académicos y proFesionales de las más diversas ra-
mas constituyen una masa crítica indispensable pa-
ra Fundamentar las razones de la movilización y en
muchos casos desempeñan un papel protagónico.
Sobre estas condiciones tuvo lugar una de las
experiencias organizativas de mayor trascendencia
histórica para los movimientos sociales relaciona-
dos con el medio ambiente en México: el
Foro Inter-
nacional en Defensa del Agua
, alternativo al
IV Foro
Mundial del Agua
, ocurrido en México en marzo de
2006 y la primera audiencia del
Tribunal Latinoame-
ricano del Agua
celebrado de Forma simultánea.
a)
Foro Internacional en Defensa del Agua
.
En el marco de la reunión internacional sobre el
agua denominado ±oro Mundial del Agua, cuya cuar-
ta edición se llevó a cabo en la ciudad de México
del 16 al 22 de marzo de 2006, se concretó la ma-
yor movilización ciudadana que haya ocurrido en el
país en torno al agua. El evento alternativo que en
realidad se integró por diversos Foros y actividades,
recibió el nombre de ±oro Internacional en DeFensa
del Agua (en adelante ±IDE) y en él convergieron
numerosas organizaciones surgidas de la ciudadanía
con el propósito Fundamental de reivindicar el ca-
rácter público del agua.
En palabras de Maud Barlow, ambientalista con
reconocimiento internacional, la organización de
este evento alternativo Fue resultado de la “madu-
rez, crecimiento y Fuerza” adquiridos por el movi-
miento social que se ha venido estructurando a nivel
internacional desde tiempo atrás.
15
En eFecto, en el
ámbito internacional la movilización social a Favor
del uso racional y del concepto distinto de la apro-
piación de este recurso vital, se remonta al debate
sobre las teorías del desarrollo de mediados del siglo
pasado cuando empezó a cobrar Forma un modelo de
desarrollo alternativo, como el caso del Desarrollo
Sustentable.
16
Aunque México ha tenido una presencia perma-
nente en la discusión internacional sobre el tema
de la sustentabilidad, no se había dado la oportu-
nidad de que Fuera de los marcos ofciales hubiera
una participación ciudadana de la magnitud que se
registró durante el ±IDE y que logró contrastar la
política que por cuatro ediciones consecutivas ha
venido promoviendo el ±oro Mundial del Agua, y que
se ha centrado Fundamentalmente en privilegiar la
dimensión económica del vital recurso.
17
El IV ±oro Mundial del Agua Fue patrocinado Fun-
damentalmente por empresas (Grupo Modelo, ±EM-
SA-Coca Cola; Coca Cola Co.; Grupo Carso, Grupo
Soriana, grupo ICA, entre otras); organismos in-
ternacionales (Banco Mundial, Consejo Mundial del
15
COMDA,
Conferencia de los organizadores del Foro Internacional del Agua, Ciudad de México
, 17 de marzo de
2006, en <http://www.radiomun-
doreal.Fm/rmr/?q=es/node/8939>
Vid.
también la página
web
16
Enrique Provencio,
Desarrollo sustentable, perspectiva conceptual
, ponencia presentada en el
Diplomado Medio Ambiente y Sociedad. Nuevos
desafíos para la Sustentabilidad
llevada a cabo en Torreón, Coahuila, el 22 de septiembre de 2006.
17
Miguel Ángel ±errari, “IV ±oro Mundial del Agua, claro como el agua”, en
Ecoportal.Net
, 15 de Febrero de 2006, disponible en línea en <http://
www.ecoportal.net/content/view/Full/56622>
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
166
Agua, Asociación Mundial del Agua) y gobiernos na-
cionales (México, a través de la Comisión Nacional
del Agua) En su organización participaron, además,
instituciones académicas (El Colegio de México, Ins-
tituto Politécnico Nacional, Instituto Tecnológico y
de Estudios Superiores de Monterrey, entre otras),
así como por diversas organizaciones nacionales e
internacionales.
18
Bajo el lema “acciones locales para un reto glo-
bal”, el IV Foro tuvo como tema central el “agua
para el crecimiento y desarrollo”, y fjó las presen-
taciones alrededor de cinco temáticas: gestión in-
tegrada de los recursos hídricos; innovaciones en el
manejo de riesgos en Europa; saneamiento; tecno-
logías innovadoras y su implantación a nivel local e
Hidrosolidaridad.
19
De ±orma simultánea, con recursos que provinie-
ron de las propias organizaciones civiles y de los
ciudadanos, se llevó a cabo una gran movilización
ciudadana alterna al IV Foro. Las actividades ±ue-
ron inauguradas con una gran marcha por las calles
del centro histórico de la ciudad de México el 16 de
marzo de 2006. La marcha integró, según ci±ras de
los propios organizadores, alrededor de 20 mil parti-
cipantes, aunque los medios noticiosos fjaron en 6
mil aproximadamente.
20
Es de resaltarse que el nú-
mero de participantes al ±oro ofcial ±ue de 19,800
durante la semana que duró el evento.
21
En esta
marcha participaron ciudadanos de 18 estados del
país, agrupados en colectivos o a título personal,
incluyó representantes de organismos nacionales e
internacionales ambientalistas, de derechos huma-
nos, equidad de género, etc. Tal magnitud de parti-
cipantes provino de una acción colectiva que había
iniciado meses atrás y cuyo origen, por supuesto, se
ubica en la propia ±ormación de los colectivos, pero,
como una acción conjunta emprendida con el exclu-
sivo fn de contrastar la visión del IV Foro Mundial
del Agua, se remonta a la segunda mitad del año
2005 cuando se puso en marcha una activa comuni-
cación a través de Internet buscando convocar a la
organización de un evento alternativo al encuentro
ofcial.
Como resultado de estas acciones, en octubre de
2005, se di±undió en los medios noticiosos la ±or-
mación de la Coalición de Organizaciones Mexicanas
por el Derecho al Agua (COMDA), organización clave
para la realización del ±oro alternativo. Además de
fjar las aristas más agudas del problema del agua a
nivel mundial, se di±undieron los objetivos y estra-
tegias de largo plazo que habría de seguir la movili-
zación, entre los cuales destacan las siguientes:
• Impacto social del esquema actual de utilización
del agua; prevalencia de los intereses privados
(maximización de benefcios) sobre los colecti-
vos; creciente aumento de precios por el servicio;
deterioro, estrechamiento del abasto; insusten-
tabilidad en el manejo e impacto sobre la salud
pública.
• Propósito común: la reivindicación del derecho al
agua como un derecho humano.
• Estrategia: democratización de los servicios pú-
blicos. Gestión autónoma de los recursos del agua
a nivel local y regional.
• Estrategia de largo plazo: creación de Comités de
De±ensa Popular del Agua, a nivel local y comuni-
tario. Formación de un movimiento ambientalista
±uerte y un movimiento de consumo crítico dada
la concentración del poder en manos de unas em-
presas.
• Entre las organizaciones frmantes: Movimiento
Mexicano de A±ectados por las Presas y en De±en-
18
CNA,
El Proceso Regional del IV Foro Mundial del Agua
, México, 2006, pp. 12-13, en <http://www.worldwater±orum4.org.mx/fles/Proceso%2
0Regional%20061106.pdl>
19
Ibid.
, p. 38. En el caso de México, las participaciones ±ueron organizadas a través de la Comisión Nacional del Agua que aprobó la presentación
de acciones locales “exitosas” en el país, aunque no exclusivamente. En algunos casos, las ofcinas de la propia Comisión organizaron el material
y dispusieron los mecanismos para la presentación de los casos.
20
COMDA,
op. cit
.
21
CNA.
Resumen de actividades del IV Foro Mundial del Agua
, México, 2006, p. 4, en <http://www.worldwater±orum4.org.mx/fles/RESUMEN–
DE–ACTIVIDADESspa.pd±.>
167
Cuestiones Contemporáneas
sa de los Ríos; Consejo de Ejidos y Comunidades
Opositores a la Presa de La Parota, Guerrero; Mo-
vimiento Urbano Popular; Coordinadora de Traba-
jadores en Defensa de Carácter Público del Agua;
Centro de Análisis Social, Información y Forma-
ción Popular; Coalición Habitat; Centro de Ser-
vicios Municipales Heriberto Jara; Transnational
Institute Corporate Europe Observatory; Amigos
de la Tierra Internacional; Consejo de los Cana-
dienses; World Development Movement.
22
Del 17 al 19 de marzo, en distintas sedes, se lle-
varon a cabo foros alternativos teniendo como eje
temático:
Por un modelo público del Agua
, propuesta
alrededor de la cual los representantes de organiza-
ciones civiles realizaron debates, actividades cultu-
rales,
performance
, exposiciones, marchas, eventos
musicales, etc.
El FIDE reunió a especialistas, activistas, orga-
nizaciones, y ciudadanos con el objetivo de reivin-
dicar el derecho humano al agua.
23
Las sesiones del
FIDE estuvieron programadas inicialmente en el Mu-
seo Nacional de Antropología que, al revocar la au-
torización, hubo de celebrarse en el auditorio del
Sindicato Mexicano de Electricistas. En el Foro se
expusieron desde casos exitosos del modelo público
del agua hasta denuncias de problemas de salud pú-
blica; y del impacto de la privatización del agua en
el abasto y la equidad social se discutieron también
estrategias de acción conjunta a mediano y largo
plazo.
El FIDE tuvo un eco insoslayable en el foro o±-
cial, las demandas que transcurrían extramuros hi-
cieron que en las mesas el tema del derecho humano
al agua fuera ocupando cada vez más la atención,
aun cuando solo tres expositores de las 226 mesas
lo incorporaron explícitamente en el título de sus
intervenciones.
24
Como reporta el
Informe Final del
IV Foro
, el tema acabó ocupando el mayor rango de
difusión de todos los que fueron tratados y así fue
incorporado en las declaraciones ±nales de diversos
gobiernos nacionales, ministerios y autoridades lo-
cales y municipales.
25
El haber llevado a la agenda
del IV Foro la reivindicación al derecho humano al
agua, se debió a otro evento alternativo igualmente
importante, el Tribunal Latinoamericano del Agua.
b) El Tribunal Latinoamericano del Agua
.
Como parte de las actividades alternativas al IV
Foro Mundial del Agua, se llevó a cabo la Primera Au-
diencia del Tribunal Latinoamericano del Agua en la
Ciudad de México del 13 al 20 de marzo de 2006.
26
El tribunal no tiene carácter vinculante entre las par-
tes, es decir, sus resolutivos no causan acción judicial
por los órganos jurisdiccionales, sin embargo, apela
a una de las fuentes históricas de la justicia: la ética.
Como factor que precede al comportamiento colectivo
teniendo como premisa el interés común, este ele-
mento ha pasado a formar parte de la corriente jurídi-
ca internacional formada alrededor de los tribunales
éticos. Su objetivo principal ha pretendido incidir en
la opinión pública para que la sociedad se movilice a
favor de acciones judiciales formales y que, a su vez,
los aparatos judiciales efectivamente actúen en con-
secuencia. El siguiente cuadro resume la información
de los 13 casos examinados durante las audiencias del
Tribunal celebrado en México:
22
Véase: COMDA,
Declaración conjunta de los movimientos en defensa del agua
, 19 de marzo de 2006, en <http://www.comda.org.mx/±da/de-
claracion.htm>
23
Véase el Programa del Foro Internacional en Defensa del Agua,
en
ibid
.
24
Vid.
los programas temáticos desarrollados en cada uno de los cinco días que duró el IV Foro Mundial del Agua, en <http://www.worldwater-
forum4.org.mx/home/cuartowwf06.asp?lan=spa>
25
CNA,
Informe Final del IV Foro Mundial del Agua, México
26
El Tribunal fue integrado por ocho expertos en materia jurídica y del agua: Augusto Willemsen (jurista, experto en derechos humanos y de-
rechos de los pueblos indígenas); Philippe Texier (magistrado de la Corte Suprema de Justicia de Francia); Alexandre Camanho de Assis (asesor
del procurador general de la República de Brasil); Oscar González (ex presidente de la Asociación Mexicana de Derechos Humanos); Patricia Ávila
(Universidad Nacional Autónoma de México); Selma Díaz (Cuba); David Barkin (Universidad Autónoma Metropolitana, México) y Alfredo Valla-
dares (Argentina).
Vid.
Tribunal Latinoamericano del Agua,
Veredictos de la Audiencia Pública México,
13-21 de marzo de 2006,
en <ttp://www.
tragua.com/tla1.htm>
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
168
Cuadro 1 Resoluciones del Tribunal Latinoamericano del Agua, México, 13-21 de marzo de 2006
País
Partes involucradas
Demanda
Resolución
(aspectos relevantes)
Bolivia
El Alto La Paz
Federación de Juntas Vecinales del Alto
v.s.
Agua del
Illimani, S.A./Suez Lyonnaise
Demandan a empresa por incumplimiento de contrato
de abasto de agua a la población de El Alto.
Proceder al retiro de las acciones a empresas particulares sin
indemnización, en correspondencia a la legislación Boliviana
que garantiza la el dominio del las aguas como patrimonio
del Estado.
Perú
Cajamarca
Comunidades Campesinas de Huambocancha Baja y
Yanacanchilla Alta Cajamarca
vs.
Ministerio de Energía y Minas; Ministerio de Salud;
Ministerio de Agricultura; Empresa Minera de Yanacocha
S.R.L.
Demanda por explotación minera a cielo abierto en
Cajamarca, que provoca impactos considerables a los
recursos de la cuenca, reconocidos por la empresa
minera.
Señalar a la empresa Minera de Yanacocha, como responsa-
ble de los daños ecológicos y llamar al Edo. Peruano a tomar
medidas que detengan estos daños y a proceder a indemni-
zar a los habitantes perjudicados.
Brasil
Sao (Paulo)
Defensoría da Agua
vs
Tribunal Supremo Federal; Secreta-
ría de Energía, Recursos Hídricos e Saneamiento; De-
partamento de Águas e Esgoto do Goberno do Estado de
Sao Paulo; Unidade Geral do Projeto de Rebaixamento da
Calha do Rio Tiete; gobierno del estado de Sao Paulo.
Demanda por afectación de la Laguna de Carapicuíba
por desechos tóxicos. Estado de Sao Paulo.
Detener de forma inmediata y de±nitiva el depósito prove-
niente del dragado del río Tiete en la Laguna de Caracpicuí-
ba. Estudio independiente del impacto y solución técnica
del problema.
Chile
(Valdivia)
Movimiento Ciudadano Acción por los cisnes, Consejo de
Lonko de Pikunwijimapu, Comunidad indígena del Tralcao
y Asociación Gremial de los Armadores de Valdivia
vs.
Empresa de Celulosa Arauco y Constitución S.A.
Demanda por afectación del Santuario Río Cruces
“Carlos Andwandter” que ha causado mortandad
masiva de fauna acuática.
Señalar la responsabilidad de la empresa CELCO por contami-
nación y a las instituciones gubernamentales por incumpli-
miento de sus funciones de cuidado del medio ambiente.
Ecuador
(Guayas)
Coordinadora en Defensa de la Vida y la Naturaleza en
la Cuencia del Río Guayas (COORDENAGUA) y Food First
International and Actino Network (FIAN International)
vs.
gobierno de la República de. Ecuador; Ministerio de
Gobierno; Ministerio de Medio Ambiente; Ministerio de
Salud; Comisión Estatal de Estudios para el Desarrollo de
la Cuenca del Río Guayas.
Demanda por violación de derechos humanos por
construcción de embalses multipropósitos en la
cuenca del Río Guayas.
Indemnizar a desplazados, así como iniciar acciones de
remediación ambiental y social.
México
(Guerrero)
Consejo de Ejidos y Comunidades Opositores a la Presa
La Parota
vs.
Comisión Federal de Electricidad; gobierno
del estado de Guerrero; Secretaría del Medio Ambiente y
Recursos Naturales; Procuraduría Agraria.
Demanda por Proyecto Hidroeléctrico “La Parota”
sobre el río Papagayo en estado de Guerrero.
Suspender la construcción de la Presa por violar derechos
agrarios, carecer de bene±cios a la población del lugar; por
atentar contra la biodiversidad y alterar el funcionamiento
hidrológico y geológico de la cuenca.
México
(Veracruz)
Centro Mexicano de Derecho Ambiental y pobladores de
Coatzacoalcos
vs.
Petróleos Mexicanos.
Demanda por derrame de petróleo en Río y Playa
Coatzacoalcos por parte de los complejos petroquími-
cos de Lázaro Cárdenas, Morelos, Cangrejera, Cosoloa-
caque, y Pajaritos.
Señalar a PEMEX como responsable del manejo inadecuado
de emergencias ambientales, ser omiso en el monitoreo de
descargas tóxicas en aire, suelo y agua.
México
(Guerrero)
Red de Organismos Ambientalistas de Zihuatanejo, Pes-
cadores, Lancheros y Pequeños comerciantes, y Centro de
Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez
vs.
Comisión Nacional del Agua, Comisión de Agua Potable
de Zihuatanejo, Procuraduría Federal de Protección al
Ambiente, Instituto Nacional de Ecología, Gobierno
Municipal, Gobierno del Estado de Guerrero, Inmobiliaria
Punta del Mar S.A. de C.V.
Demanda por contaminación y Afectación costero/
marina en la Bahía de Zihuatanejo.
Reconocer la notoria conducta omisiva y negligente de las
autoridades de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos
Naturales, Comisión Nacional del Agua, Procuraduría Federal
de Protección al Ambiente.
México
(Tlaxcala y Puebla)
Centro “Fray Julián Garcés” de Derechos Humanos,
Desarrollo Local A.C., Atocay-Zahuapan y Calidad de Vida,
S.C y Coordinadora por un Atoyac con Vida
vs.
Comisión
Nacional del Agua, Coordinación General de Ecología
del Estado de Tlaxcala, Secretaría de Medio Ambiente y
Recursos Naturales de los Estados de Tlaxcala y Puebla,
Comisión Nacional del Agua, Tlaxcala y Puebla, y Empre-
sas Textiles KN de Oriente
Demanda por contaminación industrial en los ríos
Atoyac y Xochiac.
Reconocer la responsabilidad de las industrias del “Corredor
Industrial Quetzalcoatl” por la contaminación del río. Reco-
nocer la actitud omisa de las autoridades en el cumplimien-
to de las leyes ambientales y emprender acciones conjuntas
de remediación entre sociedad civil, empresas y gobierno.
México
(México, Querétaro,
Guanajuato, Aguascalien-
tes, Durango, Michoacán,
Jalisco, Nayarit y
Zacatecas.
Movimiento Mexicano de Afectados y Afectadas por las
presas y en defensa de los Ríos, Estado de Jalisco
vs.
Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales,
Comisión Nacional del Agua, Procuraduría Federal de
Protección al Ambiente, Gerencia Regional del Agua
para la Cuenca Lerma-Santiago-Pací±co, Secretaría de
Salud. Estado de Jalisco, Comisión Estatal de Agua y
Saneamiento.
Demanda por afectación de la Cuenca Lerma-Chapala-
Pací±co, por contaminación con aguas residuales,
sobreexplotación, la amenaza ambiental que signi±ca
la construcción de la Presa de Arcediano en Jalisco.
Suspender el proyecto de construcción de la Presa de Arce-
diano, implementar normas ambientales en el área, exhortar
a la sociedad civil a participar en el cuidado y consumo
racional de agua, y crear mesas de negociación de para
facilitar la participación de los sectores en la solución de los
problemas ambientales.
169
Cuestiones Contemporáneas
México
(Zona Metropolitana del
Valle de México)
Ecomunidades
vs.
gobierno del estado de México, gobier-
no del Distrito Federal, Banco Interamericano de Desarro-
llo, Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales,
Comisión Nacional del Agua, Procuraduría Federal de
Protección al Ambiente.
Movimiento Mazahua por la defensa del Agua y los Dere-
chos Humanos
vs.
Gerencia Regional de Aguas del Valle
de México, Comisión Federal de Electricidad, Comisión
Nacional del Agua, y Secretaría de Medio Ambiente y
Recursos Naturales.
Demanda por deterioro y agotamiento de los recursos
para las comunidades que residen en la cuenca del
Cutzamala, especialmente el pueblo mazahua, que de-
manda la restitución de tierras y aguas, el desarrollo
de un Plan Integral Sustentable para la región.
Veredicto Ecomunidades:
Señalar la inadecuación de la solución del agua en la Ciudad
de México a través de grandes obras de trasvase, con impor-
tación de agua de otros acuíferos lejanos, despojando a las
poblaciones de estas zonas.
Veredicto Pueblo Mazahua:
Declarar inviable el trasvase de agua hacia la ciudad de
México, desde otras cuencas, como una solución para aten-
der los problemas de abastecimiento, por cuanto vulnera los
derechos originales del pueblo mazahua en el control del
territorio y sus recursos naturales y atenta contra su cultura.
Panamá
(Cd. de Panamá)
Instancia de la Sociedad Civil para el Ambiente y or-
ganizaciones civiles representadas
vs.
gobierno de la
República de Panamá
Demanda por riesgo de contaminación radioactiva en
la ciudad de Panamá por el paso de embarcaciones
con material nuclear a través del Canal.
Declarar responsable al gobierno de Panamá por impedir el
paso de embarcaciones contaminantes, exhortar a la socie-
dad civil a demandar acciones para revertir este proceso.
Centroamérica
Asociaciones y entidades de El Salvador, Guatemala y
Nicaragua
vs
. autoridades públicas y compañías mineras
en los mismos tres países centroamericanos
Demanda por explotación minera con tecnología alta-
mente contaminante (cielo abierto, uso de cianuro).
Censurar moralmente a los gobiernos de los tres países por
favorecer intereses de las mineras en detrimento de los dere-
chos e intereses de sus ciudadanos.
Censurar al Banco Mundial por ±nanciar actividades conta-
minantes.
Fuente: Tribunal Latinoamericano del Agua, “Veredictos de la Audiencia Pública México”, 13-21 de marzo de 2006.
De esta forma, tanto el FIDE, como el Tribunal
Latinoamericano del Agua y las numerosas accio-
nes emprendidas para contrastar los intereses con-
gregados en torno al IV Foro Mundial del Agua,
lograron la mayor movilización social que se ha
generado en México en aras de la reivindicación
del agua como un bien colectivo. COMDA hizo una
declaratoria ±nal en la que resumió los argumentos
dirimidos durante el foro alternativo y demás acti-
vidades que desde la ciudadanía fueron expresadas
paralelamente al Foro Mundial. A pesar de no ser
consideradas en los medios de comunicación, las
iniciativas que se aglutinaron en esta movilización
han seguido su curso.
c)
La Otra Campaña
El movimiento zapatista que emergió del esce-
nario chiapaneco en enero de 1994, ha sido cali-
±cado como el movimiento
antisistémico
más im-
portante de los últimos tiempos a nivel internacio-
nal, y sin duda lo es. Acotado por la marginalidad e
independencia que le provee su propia radicalidad,
el levantamiento indígena zapatista ha marcado un
parteaguas en la historia mexicana tanto como en
la historia de los movimientos sociales contempo-
ráneos, no sólo por la trascendencia de las reivin-
dicaciones de este sector de la población, sino por-
que su construcción como movimiento social ha sido
de una gran complejidad. De estar constituido por
movilizaciones muy localizadas, con una base iden-
titaria territorial inmanentemente unida a la cos-
movisión indígena, ha transitado paulatinamente a
aglutinar gran diversidad de actores que convergen
por sus reivindicaciones sociales contra la pobreza,
la exclusión y el anticapitalismo. Pero, a su vez, se
respaldan principalmente en la visión indígena del
universo donde quizá no están incluidos términos
como
sustentabilidad
aunque sus prácticas en buena
medida lo sean.
A mediados de 2006, bajo la denominación de
“La Otra Campaña”, el líder zapatista el
Subcoman-
dante Marcos o Delegado Cero
, recorrió el país para
interactuar con adherentes y ciudadanos que en su
mayoría participan en acciones directas de resisten-
cia. Los recursos naturales prácticamente atravesa-
ron de principio a ±n las problemáticas planteadas.
A continuación se señalan los lugares, organizacio-
nes y demandas de algunas de las problemáticas es-
pecí±camente relacionadas con el medio ambiente
que fueron expresadas durante el recorrido.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
170
27
Frente Amplio Opositor a la Minera San Xavier
Cuadro 2.
Expresiones de grupos ambientalistas durante La Otra Campaña,
México, marzo- octubre de 2006.
Entidad
Federativa
Organizaciones
Problemática
Planteamientos
Baja CaliFornia
Pueblos Cucapá y kiliwa.
El Mayor, 20 de octubre.
La comunidad indígena Cucapá, considerado en proceso de extinción
(UNESCO), demandan su derecho a realizar la pesca y que tras la veda
declarada con la Formalización de la “Reserva de la BiosFera Alto GolFo
de CaliFornia y Delta del Colorado” en , han sido imposibilitados de
realizar.
Han recurrido a la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos
Demandan a las autoridades atender la reco-
mendación emitida por la Comisión Interame-
ricana de Derechos Humanos respecto de su
derecho a llevar a cabo la pesca tradicional.
Baja CaliFornia
Sur
±oro “El Capitalismo, la Tierra, el Agua y el Aire”,
Los Cabos, 13 de octubre.
Diversos colectivos y ejidos costeros se oponen al Proyecto Mar de
Cortés (antes “Escalera náutica”) que supone la incursión de capitales
extranjeros y nacionales para la explotación de recursos marinos y
proyectos turísticos con un alto impacto ambiental.
Reivindicación de la deFensa del ambiente y del cuidado del GolFo de
CaliFornia, declarado patrimonio natural de la humanidad.
Promoción de un sistema anticapitalista y la
transFormación radical de la sociedad.
Contra Formas “proto-conservacionistas” que
implican la privatización de las áreas natura-
les protegidas.
Colima
Comunidad en Resistencia de la Yerbabuena.
Cómala, 29 de marzo.
Denuncia de tala de montes.
Demandan a la Comisión ±ederal de Electri-
cidad las autoridades el cumplimiento de las
leyes ambientales.
Colima
Campos, 30 de marzo.
Vs
. quema de combustóleo por termoeléctrica y contaminación de
suelo, aire y agua.
Denuncian omisión de autoridades locales y
estatales y se oponen a la destrucción de los
ecosistemas.
Guerrero
±rente por los Derechos Económicos, Socio-am-
bientales y Culturales de los Pueblos.
Consejo de Ejidos y Comunidades Opositores a
La Parota.
Vs.
la construcción de la presa La Parota
Reclaman la aplicación de las leyes ambien-
tales y el cese de las violaciones hechas a la
ley agraria.
San Luis Potosí
±rente Amplio Opositor a la Minera San Xavier
Diversas organizaciones.
27
Vs.
Minera San Javier atenta vs patrimonio natural y cultural. El
símbolo de identidad que representa el sitio donde se localiza ha
logrado que el ±rente sea apoyado por otras organizaciones sociales
y políticas.
±uente:
Piezas del Rompecabezas de La Otra. Audios
, en http://piezasdelrompecabezasdelaotra.org
171
En medio de la diversidad de actores, recursos or-
ganizativos y discursivos, naturaleza y nivel de las
problemáticas expuestas durante este recorrido, se
crearon puentes de comunicación entre los diversos
colectivos que participaron en
La Otra
. La interlo-
cución logró que movimientos aparentemente ais-
lados interactuaran bajo una serie de convicciones
que aparecen como una constante: la falta de cre-
dibilidad en las instituciones democráticas; la orga-
nización desde las bases o desde los excluidos co-
mo el único factor de cambio verdadero; la falta de
concesiones hacia la industrialización capitalista y
la oposición a que los recursos naturales sean desti-
nados al mercado.
El movimiento articulado en torno al zapatismo,
en cuyas reivindicaciones los recursos naturales son
de vital importancia dado que se encuentran en el
origen de prácticamente todos los conflictos, se pre-
senta a poco más de una década de su surgimiento,
como un movimiento que ha logrado penetrar en
sectores muy diversos de la sociedad mexicana con-
Fgurando una vía de participación alternativa en un
horizonte de largo plazo, cuya trascendencia y mag-
nitud aún está por evaluarse.
Conclusión
La magnitud de la participación ciudadana que se
ha presentado en México a través de mecanismos no
institucionales para demandar una relación diferen-
te respecto de los recursos naturales, tanto en tér-
minos de propiedad como de aprovechamiento, nos
sitúa en un momento especialmente trascendente.
Derivadas de formas asociativas que proceden de los
cambios estructurales, que desde principios de los
años noventa han venido modiFcando en forma ra-
dical la función del Estado, las alternativas de par-
ticipación social han conducido necesariamente a
revisar los mecanismos institucionales que ofrecen
las democracias para la toma de decisiones en colec-
tivo. Su incapacidad para atender coordinadamente
los intereses de una sociedad culturalmente plural y
económicamente desigual no solamente ha propicia-
do acciones colectivas de manera sistemática, sino
que ha dado origen a una amplia confrontación so-
cial respecto de los modelos de desarrollo económi-
co. Esta situación quedó ampliamente reflejada en
las demandas y contenidos de la movilización que
se produjo alrededor del IV ±oro Mundial del Agua.
Asimismo, estuvo presente en las diversas manifes-
taciones que con este tema se produjeron a lo largo
y ancho del país durante la
Otra Campaña
.
La movilización de recursos que ha conllevado es-
ta polarización ha repercutido de dos formas en los
movimientos sociales. Por un lado, ha abierto cada
vez más la brecha de la desigualdad favoreciendo
condiciones para que se generalice la inestabilidad
social. Por otro, ha permitido ampliar la convocato-
ria a la participación mediante nuevas tecnologías
de la información y la comunicación, así como del
conocimiento especializado cuyo papel es crucial,
sobre todo en el tema ambiental.
Aunque los cuestionamientos al sistema demo-
crático están permanentemente presentes en los
movimientos sociales actuales, como en los que se
han abordado aquí, persiste una situación que inva-
riablemente ha precedido a las revoluciones socia-
les producidas en las democracias modernas: grupos
organizados bajo el
interés común
de reivindicar el
bien común.
Recibido el 20 de junio del 2007
Aceptado el 27 de junio del 2008
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