Artículo en PDF
Cómo citar el artículo
Número completo
Más información del artículo
Página de la revista en redalyc.org
Sistema de Información Científica
Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal
Cuestiones contemporáneas
111
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales,
Universidad Nacional Autónoma de México
Año LVII, núm. 214, enero-abril de 2012, pp. 111-140, ISSN-0185-1918
Democracia vs neoliberalismo económico. Condicionantes ideológicos
de las preferencias políticas y económicas en la ciudad de Lima
J
AN
M
ARC
R
OTTENBACHER
DE
R
OJAS
*
Y
M
ATHIAS
S
CHMITZ
**
Recibido el 23 de agosto de 2011
Corregido el 27 de octubre de 2011
Aceptado el
6 de noviembre de 2011
Resumen
Este estudio analiza la influencia de la ideología
política sobre tres actitudes sociopolíticas: el apoyo
al modelo económico neoliberal, el apoyo al sistema
político democrático y el desinterés por la política,
en una muestra de adultos jóvenes de la ciudad de
Lima (
N
= 279). Como medidas de ideología política
se utilizaron escalas de autoritarismo de ala derecha
(
RWA
), orientación hacia la dominancia social (
SDO
),
orientación política de derecha y justificación de la
inequidad. Se contrastaron tres modelos de ecuacio-
nes estructurales. Los dos modelos finales presenta-
ron buenos indicadores de ajuste. Ambos modelos
proponen que, mientras el
RWA
, la
SDO
y la orientación
política de derecha ejercen influencia directa sobre el
apoyo al modelo económico neoliberal, la
SDO
influye
de manera inversa sobre el apoyo al sistema demo-
crático. El modelo que presentó el mejor grado de
ajuste propone además, que el desinterés por la po-
lítica influye directamente sobre el apoyo al modelo
económico neoliberal. Se discute finalmente acerca de
la relación entre conservadurismo político, neolibera-
lismo económico y el concepto de apatía política.
Palabras clave
: neoliberalismo económico, conser-
vadur ismo polít ico, apoyo a la democrac ia, apat ía po-
lítica.
Abstract
This study analyzes the influence of political ideology
on three sociopolitical attitudes: the support to the
e c o n o m i c m o d e l o f n e o l i b e r a l i s m, t h e s u p p o r t t o t h e p o -
litical democratic system, and the lack of interest in
politics, in a sample given to young adults in the city
of Lima
(N=279).
Measures of political ideology were
done using scales of authoritarianism of the right
wing (
RWA
), orientation towards social dominance
(
SDO
), polit ical or ientat ion to the r ight and just ifica-
tion of inequality. Three models of structural equa-
tions were contrasted. The two final models present
&
*
Pontificia Universidad Católica del Perú (
PUCP
), Av. Universitaria 1801, San Miguel, Lima, 32, Perú.
Psicólogo Social y profesor del Departamento Académico de Psicología de esta misma institución. Miembro del Grupo de Psicología
Política y del Grupo Interdisciplinario de Investigación en Historia Política Moderna de la
PUCP
. Sus principales líneas de investigación son:
conservadurismo político, psicología política e historia política moderna.
E-mail: jrottenbacher@pucp.pe.
**
Pontificia Universidad Católica del Perú (
PUCP
), Av. Universitaria 1801, San Miguel, Lima, 32, Perú.
Psicólogo Social. Miembro del Grupo de Psicología Política de la
PUCP
y asistente de investigación en el Departamento Académico de
Psicología de esta misma institución. Sus principales líneas de investigación son: ideologías políticas, psicología política y tolerancia hacia
comportamientos transgresores.
E-mail mathias.schmitz@pucp.pe
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
112
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales,
Universidad Nacional Autónoma de México
Año LVII, núm. 214, enero-abril de 2012, pp. 111-140, ISSN-0185-1918
good indicators of adjustment. Both models propose
that while
RWA
,
SDO
and r ight ist polit ical or ientat ion
exert direct influence on the support to the economic
neo liberal, the
SDO
influences in a reverse fashion on
the support of a democratic system. The model that
presented the best degree of adjustment proposes as
well, that the lack of interest in politics influences
directly on the support to the neo liberal economic
model. It discusses in the end, the relation between
political conservatism, economic neo liberalism and
the concept of political apathy.
Keywords
: economic neoliberalism, political con-
servatism, support to democracy, political apathy.
Introducción
E
n América Latina resulta relevante el estudio
de la vinculación entre las preferencias en ma-
teria económica y el apoyo a las instituciones
democráticas debido, entre otros factores, a que en
algunos países de la región los modelos económicos
llevados a cabo, en especial desde la década de 1990,
han producido altos índices de crecimiento económi-
co, por lo menos a nivel de sus indicadores macroeco-
nómicos y, a la vez, elevados niveles de desigual-
dad económica y social.
1
En el caso del Perú, durante las últimas elec-
ciones presidenciales del año 2011, los dos temas
principales del debate electoral giraron en torno a
la efectividad del modelo económico neoliberal y
la necesidad de reducir la inequidad sin detener el
r itmo de crecimiento económico. Al final de las elec-
ciones, las dos propuestas políticas que obtuvieron
la mayoría de los votos eran aparentemente muy
diferentes. La primera, heredera del régimen auto-
ritario de Alberto Fujimori (1990-2000), proponía la
cont inuidad del modelo neoliberal y, apoyada por un
sector de la prensa y grupos económicamente domi-
nantes, se presentaba como la opción que mantendría
el crecimiento económico y aseguraría la estabili-
dad social. La segunda, que resultaría finalmente
vencedora, fue calificada de
antisistema
debido a su
vinculación con agrupaciones políticas de izquierda,
una supuesta alianza con el gobierno del presidente
venezolano Hugo Chávez
y por su promesa de rea-
lizar sustanciales cambios en el modelo económico
en dirección a una distribución más equitativa de la
riqueza. En esta contienda electoral el concepto de
modelo económico
fue alzado como bandera política
y cobró tanta o más importancia que los conceptos
de d
emocracia
o
Estado de derecho
. A tan sólo un día
de ser electo, el mandatario Ollanta Humala mani-
festaría que no cambiaría el modelo económico y que
sólo corregiría sus imperfecciones.
2
En este contexto, el presente estudio se propone
analizar, en una muestra de habitantes de la ciudad
de Lima, de qué manera la ideología política de las
personas influye sobre la preferencia hacia determi-
nados sistemas económicos y polít icos, en este caso,
el neoliberalismo y la democracia.
1
Waldo Mendoza, “Las dos caras de ‘el milagro peruano’”, en
Demo. Suplemento del Semanario Punto
EDU
de la Pontificia Universidad Católica
del Perú
, vol. 1, núm. 2, 2011.
2
“‘No cambiaré el modelo económico, sólo corregiré sus errores’: Humalla”, en
Biz! Revista Especializada en Comercio Exterior
, en http://
www.bizusaperu.com/ES/news_details.php?cat=&noti=1902
Postulados del neoliberalismo económico y su relación
con la ideología política
Friedrich Hayek suele ser considerado el autor de
las primeras propuestas teóricas y formulaciones
técnicas de la corriente económica denominada
neoliberalismo
. A este economista austríaco también
suele atribuírsele la difusión inicial de estas ideas
y el naciente impacto que tuvieron en el mundo
Cuestiones contemporáneas
113
intelectual occidental a través de la creación y pro-
moción de la llamada Sociedad de Mont-Pèlerin (
The
Mont Pelerin Society
) en 1947.
3
Hacia finales de la
Segunda Guerra Mundial, las propuestas de Hayek
surgieron en paralelo y como respuesta al estrepi-
toso fracaso del nacionalsocialismo y al surgimiento
del comunismo estalinista como potencia mundial.
Tanto uno como otro planteaban un elevado, si no
completo, control de la economía por parte del Es-
tado. El tercer sistema rechazado por Hayek era el
denominado
Estado keynesiano
, en el cual el Estado,
dentro de un sistema democrático, intervenía en
gran medida sobre la economía para asegurar el
bienestar colectivo.
4
Este Estado intervencionista
y de bienestar fue duramente criticado por el eco-
nomista vienés, quien lo consideraba limitante con
respecto a la libertad del ser humano y que, incluso,
llegó a comparar con la dictadura, alegando que la
planificación que este Estado ejercía implicaba la
supresión de la libertad.
5
En este contexto, el Premio Nobel de Economía
(1974) propuso un sistema en el cual la intervención
del Estado sobre la economía debería ser reducida
al mínimo y en el que la propiedad privada y el mer-
cado competitivo, considerados como los valores
fundamentales de la civilización, garantizarían la
preservación de la libertad.
6
Si el Estado dejaba de
intervenir en la economía –sostenía Hayek– el ser
humano podría ser capaz de satisfacer todas sus
necesidades (si y sólo si, poseyera la capacidad de
participar sin restricciones, bajo el papel de consu-
midor o productor, dentro de un mercado libre).
7
Así, en la propuesta neoliberal, la única racio-
nalidad
real
–o sea, que es
realmente racional
– es
la acción impersonal, inconsciente y anónima de la
libre competencia al interior de un mercado en el
cual todos los individuos tienen la misma opción y
capacidad de participar.
8
Cualquier intento de apli-
car en la organización de una sociedad o economía
una racionalidad diferente a la de las fuerzas de la
libre competencia, era considerado por Hayek como
una intervención autoritaria y coercitiva contra la
liber tad del ser humano.
9
En esta última idea radica la
capacidad
despolitizante
y
desideologizante
del neo-
liberalismo, la cual será explicada continuación.
Según van Dijk y Schmitt, una ideología puede
ser entendida como un conjunto de creencias com-
partido por un grupo o grupos sociales específicos:
un complejo sistema de representaciones que ofrece
al grupo que lo posee un panorama integrado de una
par t icular v isión del mundo.
10
Por otro lado, de acuer-
do a Denzau y North, “[las ideologías políticas] son
los marcos de referencia compartidos por los modelos
mentales que los grupos de personas poseen y que
proporcionan a la vez, una interpretación del entorno
social y una receta de cómo este entorno social debe
ser estructurado.”
11
Si se acepta que las ideologías políticas funcio-
nan como
recetas
para lograr un orden social deseado,
entonces se admite también que aquéllas sirven
3
Mariana Calvento, “Fundamentos teóricos del neoliberalismo: su vinculación con las temáticas sociales y sus efectos en América Latina”,
en
Convergencia
, vol. 13, núm. 41, 2006; Hugo Cardoso, “El origen del neoliberalismo: tres perspectivas”, en
Espacios Públicos
, vol. 9, núm.
18, 2006.
4
Hernán Fair, “El sistema global neoliberal”, en
Polis, Revista de la Universidad Bolivariana
, vol. 21, 2008.
5
M. Calvento,
op. cit
.
6
Axel Kaiser, “Algunas consideraciones en torno al neoliberalismo, al desarrollo económico y la democracia”, en
Enfoques
, vol. 6, núm.
1, 2007; M. Calvento,
op. cit
.; H. Cardoso,
op. cit
.
7
Friedrich Hayek citado en H. Cardoso,
op. cit
.
8
H. Cardoso,
op. cit
.; Jorge Rionda, “Neoliberalismo y desarrollo regional (la nueva ortodoxia en la economía regional)”, en
El Cotidiano
,
vol. 25, núm. 159, 2010.
9
F. Hayek citado en H. Cardoso,
op. cit
.
10
Teun Van Dijk,
Ideología. Una aproximación multidisciplinaria
, Barcelona, Gedisa, 1999; Nancy Schmitt, “La difusión de la ideología
neoliberal en el discurso de la prensa escrita durante la crisis hiperinflacionaria argentina. Un estudio de caso”, en
Revista Electrónica del
Instituto de Altos Estudios Sociales de la Universidad Nacional de San Martín
, vol. 2, núm. 4, 2008.
11
Arthur Denzau y Douglass North, “Shared Mental Models: Ideologies and Institutions”, en
Kyklos
, vol. 47, núm. 1, 1994, p. 24.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales,
Universidad Nacional Autónoma de México
Año LVII, núm. 214, enero-abril de 2012, pp. 111-140, ISSN-0185-1918
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
114
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales,
Universidad Nacional Autónoma de México
Año LVII, núm. 214, enero-abril de 2012, pp. 111-140, ISSN-0185-1918
de guía para las acciones políticas, económicas y
sociales dirigidas hacia la consecución de dicho
ordenamiento social. Esto último está en abierta
contradicción con los postulados del neoliberalismo,
en los que la planificación e intervención por parte
de cualquier agente humano –Estado, instituciones
o partidos políticos– es intrínsecamente perjudicial
para el logro del bienestar individual y colectivo;
los que sólo podrán ser alcanzados en un mercado
completamente libre y competitivo.
12
De esta forma,
ideología política, acción política, planificación e
intervención institucional se contraponen abierta-
mente al neoliberalismo. Aunque desde la psicología
política el neoliberalismo calza perfectamente den-
tro de la noción de ideología,
13
algunos de sus más fer-
vientes defensores sostienen que no hay nada más
erróneo que concebir al neoliberalismo como tal, ya
que, a diferencia del socialismo o cualquiera otra co-
rriente de pensamiento, el neoliberalismo no “preten-
de modelar la realidad a priori”,
14
sino que se sirve de
ella para generar reglas o fórmulas con el objetivo
de alcanzar los mejores resultados posibles. Algo
bastante similar, en términos generales, a una dis-
ciplina científica con pretensiones de objetividad.
Por otro lado, el neoliberalismo le asigna al Estado
el papel de garante de un sistema legal al interior del
cual los agentes económicos pueden ser capaces de
competir en iguales condiciones.
15
En este sentido,
tanto Hayek como Friedman
16
aceptaban que el Esta-
do podía procurar asistencia básica a los ciudadanos
en situaciones desfavorables que escapan al propio
control del individuo. Por ello, consideraban acep-
table que el Estado pudiera brindar a sus ciudadanos
un sistema de seguridad social básica, un sistema
de jubilación e incluso beneficios en caso de desem-
pleo.
17
Otro importante aspecto digno de mencionar
con respecto a los postulados del neoliberalismo, es
el reconocimiento de que sus propias propuestas eco-
nómicas, una vez aplicadas, generan desigualdad
entre los individuos, que esto es imposible de evitar y
que cada persona debe procurar, en última instancia,
su propia seguridad, mantenimiento y bienestar.
18
El neoliberalismo se convierte en ortodoxia y conservadurismo económico
El neoliberalismo no encontró suelo fértil durante
el apogeo del Estado de bienestar keynesiano en
Occidente, de la expansión del comunismo soviético
(1917-1980) y del período populista en América Latina
(1945-1968). Fue con la crisis del sistema capitalista
de posguerra y del Estado de bienestar (1968-1973),
cuando los neoliberales encontraron la oportunidad
para sustentar sus postulados en la realidad y culpar
de la crisis al intervencionismo y planificación esta-
tales. A nivel mundial, el neoliberalismo fue llevado
a cabo por primera vez en 1973 en Chile, bajo el go-
bierno
de facto
del general Augusto Pinochet, y en
1976 durante el gobierno militar en Argentina. Sin
embargo, fue a partir de los años 80 cuando empezó
a cobrar dimensiones globales y hegemónicas luego
de que los gobiernos de Gran Bretaña y EE.UU. lo
adoptaran en sus respec t ivos sistemas económicos.
19
Según Anderson, el neoliberalismo se convirtió en
el sistema económico dominante y hegemónico a
nivel mundial cuando logró propagarse por Europa y
Latinoamérica a finales de esta misma década y, a
inicios de la poster ior, en los ex países comunistas de
12
Milton Friedman citado en M. Calvento,
op. cit
.
13
John T. Jost
et al
., “Fair Market Ideology: Its Cognitive Motivational Underpinnings”, en
Research in Organizational Behavior
, vol. 25,
2003.
14
A. Kaiser,
op. cit
., p. 137.
15
F. Hayek citado en
idem
.
16
Milton Friedman fue otro de los de los principales pensadores del neoliberalismo y defensor del libre mercado.
17
M. Calvento,
op. cit
.
18
Ibid
.
19
H. Fair,
op. cit
.; H. Cardoso,
op. cit
.
Cuestiones contemporáneas
115
Europa oriental luego de la desintegración de la Unión
Soviética.
20
A partir de entonces, el neoliberalismo
empezó a convertirse en la forma más difundida de
conservadurismo económico en la medida en que se le
reconoce como el sistema económico dominante y más
aceptado por los regímenes políticos
neoconservado-
res
.
21
Según Schmit t, el neoliberalismo se transformó
en una ideología dominante cuando inició a “[…]
operar ideológicamente sobre la opinión pública”
22
y a modelar el sentido común de los individuos y los
grupos. Otros dos argumentos que permiten proponer
que el neoliberalismo se ha convertido actualmente
en una forma de conservadurismo económico son su
expansión geográfica y su relación con la justificación
de la inequidad. Según Esteban, casi todas las socie-
dades contemporáneas basan sus economías en la li-
bre competencia económica que determina los precios
de los bienes y servicios, en la defensa de la propiedad
privada y en la libre disponibilidad de la fuerza de
trabajo.
23
Por otro lado, la naturalización de la inequi-
dad que el neoliberalismo propone como producto
inevitable de la dinámica de las fuerzas del mercado
y la libre competencia,
24
lo vinculan directamente
con las ideologías de derecha o conservadoras que,
como proponen Bobbio o Jost, tienden en general, a
justificar la inequidad.
25
Neoliberalismo en América Latina y el Perú
Como fue mencionado, el neoliberalismo se inició
en América Latina en Chile y Argentina durante la
década de los 70. Sin embargo, será sólo luego del de-
nominado
Consenso de Washington
de 1989 que el
neoliberalismo empezará a ser adoptado como polí-
tica económica por otros países de la región. Lo que
se denominó
Consenso de Washington
fue el producto
de una reunión sostenida entre funcionarios del De-
partamento de Estado norteamericano, ministros de
finanzas de los países del pr imer mundo, prest igiosos
economistas y presidentes de entidades financieras
internacionales. El producto de la reunión fue una
serie de recomendaciones para los países interna-
cionalmente endeudados, en especial los de América
Latina, con respecto a lo que debían llevar a cabo en
sus economías si deseaban renegociar sus deudas con
nuevos préstamos.
26
En el Perú, las medidas económicas neoliberales
fueron adoptadas inicialmente por el primer gobierno
de Alberto Fujimori (1990-1995), el mismo que, en
medio de una de las peores cr isis económicas, sociales
y políticas que ha enfrentado este país en las últimas
cuatro décadas, y luego de que el Congreso de la Repú-
blica no apoyara una serie de medidas propuestas por
la Presidencia, decidió llevar adelante el denominado
Autogolpe del 5 de abr il de 1992
. Un día después de que
las Fuerzas Armadas ocuparan diferentes edificios pú-
blicos y de que Fujimori declarase cerrado el Congreso,
20
Perry Anderson, “Neoliberalismo: balance provisorio”, en Emir Sader y Pablo Gentilli, (comps.),
La trama del neoliberalismo. Mercado, crisis
y exclusión social
, Buenos Aires, Oficina de publicaciones del
CBC
/Universidad de Buenos Aires, 1997; Hugo Mansilla, “Las ambivalencias de
la democracia contemporánea en un mundo insoportablemente complejo e insolidario”, en
Revista de Investigaciones Políticas y Sociológicas
,
vol. 7, núm. 2, 2008; H. Fair,
op. cit
.
21
H. Fair (
op. cit
.), denomina
neoconservadores
a los gobiernos de Ronald Reagan en los EE.UU. (1981-1989) y de Margaret Thatcher en Gran
Bretaña (1979-1990).
Vid
., del mismo autor, “La globalización neoliberal: Transformaciones y efectos de un discurso hegemónico”, en
KAIROS
.
Revista de Temas Sociales
, núm. 21, 2008 y José Honorio-Martínez, “Neoliberalismo y genocidio en el régimen fujimorista”, en
Historia Actual
Online
, núm. 19, 2009.
22
N. Schmitt,
op. cit
., p. 1.
23
Moisés Esteban, “The Consumer Capitalist Society and its Effects on Identity: A Macro Cultural Approach”, en
Psicologia Política de la
Associação Brasileira de Psicologia Política
, vol. 11, núm. 21, 2011.
24
Andrea Bobbio
et al
., “Conservative Ideology, Economic Conservatism, and Causal Attributions for Poverty and Wealth”, en
Current
Psychology
, vol. 29, 2010; J. T. Jost,
op. cit
.
25
Norberto Bobbio,
Derecha e izquierda. Razones y significados de una distinción política
, Madrid, Taurus, 1996; J. T. Jost,
et al
., “Political
Ideology: Its Structure, Functions, and Elective Affinities”, en
Annual Review of Psychology
, vol. 60, 2009.
26
M. Calvento,
op. cit
.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales,
Universidad Nacional Autónoma de México
Año LVII, núm. 214, enero-abril de 2012, pp. 111-140, ISSN-0185-1918
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
116
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales,
Universidad Nacional Autónoma de México
Año LVII, núm. 214, enero-abril de 2012, pp. 111-140, ISSN-0185-1918
el Ministro de Economía anunciaba una ser ie de medi-
das económicas neoliberales: “[…] entre sus objetivos
[privilegió] la apertura económica, la reducción de la
inflación, el pago de la deuda externa, la desregula-
ción estatal y el recorte del gasto social”.
27
Según Tanaka, las medidas entonces ejecutadas
cambiaron profundamente las relaciones entre la
economía, la sociedad y la política al pasar de un mo-
delo “nacional-popular-estatista” a una matriz “neo-
liberal”.
28
Asimismo, este cambio de modelo económico
en el Perú se dio en paralelo al colapso del sistema de
partidos y a la instauración de un gobierno de tipo
autoritario-dictatorial. Como resultado de estas me-
didas, se produjo una mejora en las cifras macroeco-
nómicas peruanas, en especial en la reducción de la
inflación y el volumen de la exportación de materias
primas, principalmente las mineras.
29
Por ejemplo, la
tasa de crecimiento del Producto Bruto Interno (
PBI
),
pasó de un -5.17% (negativa) en 1990, a un +12.82%
en 1994. Luego de un período de tendencia a la baja
(1996-1999), este indicador empezaría a recuperarse
nuevamente a partir de 2002.
30
Finalmente, es posible sostener que los gobiernos
posteriores (Alejandro Toledo, 2001-2006, y Alan Gar-
cía, 2006-2011), pese a realizar algunas modificacio-
nes, han continuado, por lo menos en lo que respecta
a los principios y fórmulas generales, con el modelo
económico neoliberal inaugurado en el Perú por el
régimen del “Chino”.
Efectos del neoliberalismo económico sobre la sociedad
Se ha propuesto que la puesta en marcha de una eco-
nomía neoliberal produce una serie de consecuencias
en los distintos niveles de la organización social: a
nivel político, económico, institucional, social y psi-
cológico.
31
Debido a la relevancia que tienen con res-
pec to al objet ivo de este estudio, sólo se rev isarán las
siguientes consecuencias: a) el crecimiento macroeco-
nómico, b) el aumento de la desigualdad económica
y social y c) el indiv idualismo y la despolit ización de la
sociedad. En el caso de América Latina, es importan-
te precisar, que si bien algunos de estas condiciones
(i. e., pobreza, desigualdad, desconfianza en la política)
ya estaban presentes antes de la aplicación de las po-
líticas económicas neoliberales, se sostiene que su rea
lización contribuyó a intensificarlas.
32
Con respecto al crecimiento macroeconómico, el
caso del Perú es extremadamente llamativo. Según
cifras de la Comisión Económica para América Latina
(
CEPAL
), durante el período 2001-2009, “[…] el creci-
miento acumulado del
PBI
en el Perú (59%) ha sido el
doble del crecimiento acumulado en América Latina
(30%).”
33
El marcado crecimiento económico peruano
es, según Mendoza, resultado de la combinación de
dos factores: el contexto mundial favorable para la
economía del Perú –una demanda de minerales a pre-
cios bastante elevados en un país fundamentalmente
minero– y la aplicación de políticas económicas de
corte neoliberal.
34
Pese a ello, autores como Jiménez
niegan la efectividad de las medidas neoliberales
efectuadas a partir de la década de 1990, y sostienen
27
J. Honorio-Martínez,
op. cit
., p. 69.
28
Martín Tanaka, “La desigualdad en las ciencias sociales peruanas: itinerario y temas de agenda actual”, en Julio Cotler y Ricardo Cuenca
(eds.),
Las desigualdades en el Perú: balances críticos
, Lima, Instituto de Estudios Peruanos, 2011, p. 73.
29
Félix Jiménez, “El modelo neoliberal peruano: límites, consecuencias sociales y perspectivas”, en Emir Sader (comp.),
El ajuste estructural
en América Latina. Costos sociales y alternativas
, Buenos Aires,
CLACSO
, 2001.
30
Rosa Morales,
Estadísticas de la última década. Precios, producción y pobreza en el Perú
, Lima, Instituto de Estudios Peruanos, 2005.
31
M. Esteban,
op.cit
.; J. T. Jost, “Fair Market Ideology…”,
op. cit
.; Ismael Plascencia, “Liberalización económica y desigualdad salarial
en 12 áreas urbanas de México, 1987-2002: la hipótesis de la ‘U’ invertida de Kuznets”, en
Región y Sociedad
, vol. 21, núm. 44, 2009.
32
José Bell y Delia López, “La cosecha del neoliberalismo en América Latina”, en
Estudios del desarrollo social: Cuba y América Latina
, vol.
2, núm. 1, 2007.
33
W. Mendoza,
op. cit
., p. 3.
34
Ibid
.
Cuestiones contemporáneas
117
que la causa del crecimiento económico peruano se
debe principalmente a la demanda mundial de mine-
rales.
35
Desde la teoría económica, el crecimiento de una
economía está asociado directamente con dos fenó-
menos aparentemente antagónicos: la reducción de la
pobreza y el aumento de la desigualdad. Con relación a
la reducción de la pobreza, según Mendoza, en el Perú
ha sido posible verificar el supuesto de que el creci-
miento económico sostenido es condición suficiente
para reducir el porcentaje de la población que vive
por debajo de la línea de pobreza: de un 49.8% en
2001, disminuyó a un 34.8% en 2009.
36
La relación entre crecimiento económico e incre-
mento en los índices de inequidad, es una asociación
bastante más compleja. Se ha propuesto que la po-
breza puede reducirse, e incluso eliminarse, pero no
necesariamente con ello se reducirá la desigualdad.
La asociación teórica entre crecimiento económico y
desigualdad fue propuesta inicialmente por Kuznets,
quien propuso que el crecimiento económico viene
acompañado de un aumento en la desigualdad hasta
una determinada fase, en la cual, el crecimiento
sostenido de la economía llega a ser tal que sus be-
neficios alcanzan a toda la población y la desigualdad
comienza a reducirse.
37
Aunque algunos estudios
sugieren que la desigualdad continúa incrementán-
dose, incluso después de que la economía ya creció
a niveles significativos,
38
diversas investigaciones
empíricas han encontrado evidencia que soporta la
denominada
Curva de Kuznets
.
39
Según Mendoza, en
el caso peruano y en buena parte de Latinoamérica,
la fase de crecimiento económico que promueve la
caída en los indicadores de desigualdad, aún no habría
sido alcanzada.
40
Con respecto al individualismo y la denominada
despolitización
de la sociedad, diversos autores sos-
tienen que la ideología y las instituciones generadas
luego de la implementación del neoliberalismo y la
consolidación de una sociedad de consumo al interior
de un mercado libre y competitivo, promueven, en espe-
cial entre los grupos que logran beneficiarse con estas
medidas económicas, un conjunto de valores, actitu-
des y prácticas relacionadas con el individualismo, el
materialismo, el interés particular, el egoísmo, el de-
seo de éxito financiero, el hedonismo, altos niveles
de consumo y estilos interpersonales basados en la
competencia. Estos valores y prácticas a menudo
entran en conflicto con actitudes y conductas como
la búsqueda de relaciones cercanas y significativas
con los demás, la solidaridad y la identificación co-
lec t iva, así como el involucramiento polít ico.
41
Según
Fair, la
despolitización
como consecuencia del neoli-
beralismo se manifiesta en una notoria disminución,
a nivel mundial, del apoyo a los partidos políticos, a
los sindicatos y a la actividad política en general, lo
que se traduce en lo que ha sido denominado “apatía
política”.
42
Asimismo, se ha propuesto que los sectores
que no se benefician con las medidas neoliberales,
tienden a presentar sentimientos de frustración,
inseguridad económica, depresión, auto-decepción
y aislamiento.
43
35
F. Jiménez,
op. cit
.
36
W. Mendoza,
op. cit
., p. 4.
37
Simon Kuznets citado en F. Jiménez,
op. cit
.
38
Como los efectuados por
Sudhir
Anand y
S. M. R.
Kanbur y Klaus Deininger y Lyn Squier,
citados en Carlos de los Ríos, “El modelo de
los extremos y la desigualdad económica en el Perú”, en Julio Cotler y Ricardo Cuenca (eds.),
Las desigualdades en el Perú: balances críticos
,
Lima, Instituto de Estudios Peruanos, 2011.
39
Como las realizadas por Rabindra Bhandari
et al
., “Another Empirical Look at the Kuznets Curve”, en
International Journal of Economic
Sciences and Applied Research
, vol. 3, núm. 2, 2010; Miguel Carrera y José-Ignacio Antón, “Las relaciones entre inequidad y crecimiento y la
nueva agenda para América Latina”, en
América Latina Hoy
, vol. 48, 2008 e I. Plascencia,
op. cit
.
40
W. Mendoza,
op. cit
.
41
M. Esteban,
op. cit
.; H. Fair, “El sistema global neoliberal
…”,
op. cit
.; J. T. Jost, “Fair Market Ideology
, op. cit
.; H. Mansilla, 2008,
op. cit
.
42
H. Fair, “La globalización neoliberal…”,
op. cit
., p. 6.
43
J. Bell y D. López,
op. cit
.; J. T. Jost, “Fair Market Ideology
, op. cit
.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales,
Universidad Nacional Autónoma de México
Año LVII, núm. 214, enero-abril de 2012, pp. 111-140, ISSN-0185-1918
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
118
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales,
Universidad Nacional Autónoma de México
Año LVII, núm. 214, enero-abril de 2012, pp. 111-140, ISSN-0185-1918
A otro nivel, la flexibilización de las relaciones
laborales, como producto de la libre disponibilidad
de la fuerza de trabajo, conduce a un aumento en la
sensación de inestabilidad laboral por parte del tra-
bajador.
44
Como ejemplo de ello, en 2004 el 75% de
los trabajadores latinoamericanos pensaba que podía
quedar desocupado en los próximos meses.
45
Finalmen-
te, se ha propuesto que otras consecuencias del neoli-
beralismo son: a) la reducción de la injerencia estatal
en la regulación de las relaciones entre empleadores
y trabajadores,
46
b) mayores índices de desempleo,
subempleo y precariedad laboral,
47
c) un incremento
del sector informal de la economía y d) un aumento
en los índices de violencia y criminalidad.
48
Ideologías políticas conservadoras: enfoques desde la psicología social
Con la finalidad de identificar la orientación política
de los individuos, en las sociedades occidentales se
utiliza por tradición un continuo ideológico cuyos
polos han sido denominados “izquierda” y “derecha”.
Según Bobbio, la primera diferencia ideológica entre
ambos polos radica en la creencia acerca de la igual-
dad entre las personas. Aunque las dos orientaciones
asumen la existencia de diferencias entre los seres
humanos, la primera sostiene que éstas pueden ser
reducidas, y hasta eliminadas, si es que se llevan a
cabo medidas sociales y económicas en favor de la
reducción de la inequidad. Por otro lado, las posturas
de derecha asumen que la igualdad entre los grupos e
individuos es un fin inalcanzable y que las medidas en
contra de la inequidad terminan siendo, en la mayo-
ría de los casos, perjudiciales para el conjunto de la
sociedad. La segunda diferencia ideológica radica
en el respeto y defensa de las tradiciones por parte
de la derecha y la apuesta por el progresismo y el
cambio social propuesta por la izquierda.
49
En ese
sentido, diversas investigaciones empíricas y pro-
puestas teóricas concluyen que las dos dimensiones
dist int ivas pr incipales entre izquierda y derecha son:
a) la justificación de la inequidad y b) la resistencia
al cambio y el tradicionalismo. Una mayor tendencia
hacia ambas dimensiones expresa una orientación
ideológica hacia la derecha.
50
Varios autores consideran también adecuado el
uso de la dicotomía
conservadurismo/progresismo
, co-
mo análoga a la dicotomía
derecha/izquierda
, apoyán-
dose principalmente en el carácter tradicionalista
de la derecha y su resistencia al cambio.
51
Aunque este enfoque ideológico unidimensional
posee una adecuada capacidad explicativa, desde
la psicología política se ha propuesto que un en-
foque bidimensional o
enfoque dual
de la ideología
política puede resultar mejor predictor de actitudes
más específicas hacia diversos asuntos sociales,
culturales y económicos.
52
El
enfoque dual
incorpora,
como dimensiones del conservadurismo político, al
44
J. Bell y D. López,
op. cit
.; F. Jiménez,
op. cit
.
45
Latinobarómetro 2004, citado en J. Bell y D. López,
op. cit
.
46
J. Honorio-Martínez,
op. cit
.
47
F. Jiménez,
op. cit
.
48
J. Bell y D. López,
op. cit
.
49
N. Bobbio,
op. cit
.; Dieter Fuchs y Hans Klingemann, “The Left-Right Schema”, en Myron K. Jennings y Jan van Deth, (eds.),
Continuities
in Political Action: A Longitudinal Study of Political Orientations in Three Western Democracies
, Berlin, Walter de Gruyter, 1990.
50
Alain van Hiel
et al
., “The Relationship Between Social-Cultural Attitudes and Behavioral Measures of Cognitive Style: A Meta-Analytic
Integration of Studies”, en
Journal of Personality
, vol. 78, núm. 6, 2010; Hulda Thorisdottir
et al
., “Psychological Needs and Values Underlying
Left-Right Political Orientation: Cross-National Evidence from Eastern and Western Europe”, en
Public Opinion Quarterly
, vol. 71, núm. 2,
2007; J. T. Jost
et al
., “Political Conservatism as Motivated Social Cognition”, en
Psychological Bulletin
, vol. 129, núm. 3, 2003; N. Bobbio,
op. cit
.
51
A. van Hiel,
op. cit
.; J. T. Jost, “Political Ideology…”,
op. cit
.; H. Thorisdottir,
op. cit
.; J. T. Jost, “Political Conservatism…”,
op. cit
. y
D. Fuchs,
op. cit
.
52
John Duckitt y Chris Sibley, “Right Wing Authoritarianism, Social Dominance Orientation and the Dimensions of Generalized Prejudi-
ce”, en
European Journal of Personality
, vol. 21, 2007; J. Duckitt y Kirstin Fisher, “The Impact of Social Threat on Worldview and Ideological
Cuestiones contemporáneas
119
autoritarismo de ala derecha (
RWA
, por sus siglas
en inglés) y la orientación hacia la dominancia so-
cial (
SDO
, por sus siglas en inglés). Por un lado, una
tendencia hacia el
RWA
expresa un alto grado apoyo
a las autoridades percibidas como legítimas y a las
normas que ellas proponen, altos niveles de conven-
cionalismo y apoyo a las tradiciones y una disposición
hacia la agresión contra aquellos grupos o individuos
que son sancionados por la autoridad legítima.
53
Por otro lado, una tendencia hacia la
SDO
implica la
aceptación, naturalización y justificación de una
organización jerárquica dentro de la sociedad, en la
cual, determinados grupos deben dominar y otros de-
ben ser subordinados.
54
Según Jost, la justificación
de la inequidad expresada principalmente a través de
la
SDO
y el tradicionalismo (o convencionalismo) ex-
presado por medio del
RWA
hacen posible integrar el
enfoque unidimensional con el
enfoque dual
.
55
Una investigación meta-analítica apoya esta pro-
puesta, en la medida en que buena parte de las inves-
tigaciones que este estudio revisó utilizaron escalas
de
RWA
o
SDO
(o ambas) como medidas de conservadu-
rismo político.
56
Sobre la base de este estudio, la pro-
puesta de Jost, denominada
conservadurismo político
como cognición social motivada
, intenta describir la
estructura motivacional que predispone a los indivi-
duos a adherirse a ideologías políticas conservadoras.
En este modelo teórico, la expresión del conservadu-
rismo coincide con las dos dimensiones que permiten
distinguir entre derecha e izquierda: la justificación
de la inequidad y la resistencia al cambio. En el con-
texto peruano, a partir del
enfoque dual
y el modelo
conceptual del
conservadurismo como cognición social
motivada
, Rottenbacher, Espinosa y Magallanes, a tra-
vés de un modelo de ecuaciones estructurales, hallaron
que la intolerancia a la incertidumbre y a la ambigüe-
dad ejercía un efecto sobre los niveles de
RWA
y
SDO
,
mientras que el
RWA
ejercía una influencia directa sobre
la orientación política de derecha. Esto permite pro-
poner que el
enfoque dual
de la ideología política y la
propuesta teórica de John T. Jost son aplicables en
algunos contextos urbanos de América Latina.
57
Finalmente, para el caso del presente estudio,
resulta paradigmática otra de las investigaciones
de Jost, donde indagó acerca de los condicionantes
psicológicos de la denominada
ideología del mercado
justo
. En este estudio se encontró que, pese a contar
con evidencias visibles acerca de los perjuicios que
puede ocasionarles el neoliberalismo, los participan-
tes tendían a idealizarlo como modelo económico.
Esta idealización estaba influenciada por variables
ideológicas como la justificación del sistema, la
creencia en un mundo justo (también en un
mercado
justo
), la
SDO
, el
RWA
, el conservadurismo político y
la justificación de la inequidad.
58
Attitudes”, en
Political Psychology
, vol. 24, 2003; J. Duckitt,
et al
., “The Psychological Bases of Ideology and Prejudice: Testing a Dual Process
Model”, en
Journal of Personality and Social Psychology
, vol. 83, 2002; A. Van Hiel e Ivan Mervielde, “Explaining Conservative Beliefs and
Political Preferences: A Comparison of Social Dominance Orientation and Authoritarianism”, en
Journal of Applied Social Psychology
, vol. 32,
2002.
53
Vid
. de Bob Altemeyer, “Highly Dominating, Highly Authoritarian Personalities”, en
The Journal of Social Psychology
, vol. 144, núm. 4,
2004; “The Other ‘Authoritarian Personality’”, en Mark Zanna (ed.),
Advances in Experimental Social Psychology
, vol. 30, Nueva York, Academic
Press, 1998 y
The Authoritarian Specter
, Cambridge, Harvard University Press, 1996.
54
B. Altemeyer, “Highly Dominating…”,
op. cit.
; Jim Sidanius y Felicia Pratto,
Social Dominance: An Intergroup Theory of Social Hierarchy
and Oppression
, Nueva York, Cambridge University Press, 1999; J. Sidanius,
et al
., “Racism, Conservatism, Affirmative Action, and Intellectual
Sophistication: A Matter of Principled Conservatism or Group Dominance?”, en
Journal of Personality and Social Psychology
, vol. 70, 1996; F.
Pratto
et al.,
“Social Dominance Orientation: A Personality Variable Predicting Social and Political Attitudes”, en
Journal of Personality and
Social Psychology
, vol. 67, 1994.
55
J. T. Jost, “Political Ideology…”,
op. cit
.
56
J. T. Jost, “Political Conservatism…”,
op. cit
.
57
Jan Marc Rottenbacher
et al
.,
“Analizando el prejuicio: bases ideológicas del racismo, el sexismo y la homofobia en una muestra de
habitantes de la ciudad de Lima, Perú”, en
Psicologia Política de la Associação Brasileira de Psicologia Política
, vol. 11, núm. 22, 2011.
58
J. T. Jost, “Fair Market Ideology…”,
op. cit
.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales,
Universidad Nacional Autónoma de México
Año LVII, núm. 214, enero-abril de 2012, pp. 111-140, ISSN-0185-1918
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
120
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales,
Universidad Nacional Autónoma de México
Año LVII, núm. 214, enero-abril de 2012, pp. 111-140, ISSN-0185-1918
Si bien resulta relativamente sencillo definir el con-
servadurismo político, sucede lo contrario en el caso
del conservadurismo económico. Una de estas razones
radica en que diversos autores suelen utilizar diferen-
tes términos para referirse a este último concepto:
capitalismo de consumo
,
59
sistema de libre mercado
o
ideología del mercado justo y equitativo
,
60
sistema
económico
laissez-faire,
61
ideología neoliberal
.
62
Otro
aspecto que genera cierto grado de confusión es que,
usualmente, son las propuestas económicas liberales
las que actualmente son consideradas económica-
mente conservadoras. Esto es sencillo de aclarar.
Por un lado, cuando una propuesta económica es
considerada
liberal
es porque apoya la
libre circulación
de bienes y capitales y la libre competencia
en lugar
de la regulación estatal.
63
Por otro lado, cuando una
propuesta política es considerada
liberal
es porque
se la concibe como progresista o porque pretende
modificar las condiciones sociales actuales, en favor
del bien común.
En este sentido, Bobbio y sus colaboradores defi-
nen el conservadurismo económico como una prefe-
rencia por la iniciativa económica privada y la libre
competencia, así como actitudes desfavorables
hacia la intervención económica estatal, los progra-
mas gubernamentales de reducción de la inequidad
económica, los programas de ayuda social, así como
los sindicatos o asociaciones laborales.
64
Por estos
motivos, el término liberalismo aplicado a lo econó-
mico no es lo mismo que el liberalismo aplicado a lo
político.
65
Sobre la base de investigaciones previas,
66
Jost
propone que los conservadurismos económico y polí-
tico pueden ser integrados en un modelo conceptual
ortogonal, en el cual, uno de los ejes es el conserva-
durismo social y el otro el económico. Aunque algunos
estudios proponen que ambos son ideológicamen
te independientes entre sí,
67
otras pesquisas han en-
contrado correlaciones directas de mediana magnitud
entre ellos, en especial en EE.UU. y Europa occiden-
tal.
68
En el mismo sentido, el estudio de Duriez propone
que la independencia ideológica entre conservadu-
rismo social y económico, prevalente en los países
de Europa oriental, parecería estar desapareciendo
a medida que estas sociedades y sus economías se
han ido
occidentalizando
.
69
Por otro lado, diversas
investigaciones
70
han encontrado que el
RWA
corre-
laciona directamente de manera más intensa con el
Conservadurismo económico
59
M. Esteban,
op. cit
.
60
J. T. Jost, “Fair Market Ideology…”,
op. cit
.
61
A. Bobbio,
op. cit
.
62
Bruno Amable, “Morals and Politics in the Ideology of Neo-Liberalism”, en
Socio-Economic Review
, vol. 9, 2010; J. T. Jost, “Fair Market
Ideology…”,
op. cit
.
63
A. Bobbio,
op. cit
.
64
Ibid
.
65
Según J. T. Jost (“Political Conservatism…”,
op. cit
.),
liberal
se derivó en lo político del término
librepensador
, acuñado durante la
Ilustración del siglo
XVIII
y la Revolución francesa, para referirse a aquellos que se oponían a cualquier dogma.
66
Jaime Napier y J. T. Jost, “The ‘Antidemocratic Personality’ Revisited: A Cross-National Investigation of Working Class Authoritarianism”,
en
Journal of Social Issues
, vol. 64, 2008; J. Duckitt,
op. cit
.
67
Michael H. Crowson, “Are all Conservatives alike? A Study of Psychological Correlates of Cultural and Economic Conservatism within a
U.S. Population Sample”, en
Journal of Psychology: Interdisciplinary and Applied
, vol. 143, núm. 5, 2009; Stephen Johnson y Joseph Tamney,
“Social Traditionalism and Economic Conservatism: Two Conservative Political Ideologies in the United States”, en
The Journal of Social
Psychology
, vol. 141, núm. 2, 2001.
68
J. T. Jost, “Fair Market Ideology…”,
op. cit
.; J. Napier,
op. cit
.
69
Bart Duriez
et al
., “Authoritarianism and Social Dominance in Western and Eastern Europe: The Importance of the Sociopolitical Context
and of Political Interest and Involvement”, en
Political Psychology
, vol. 26, núm. 2, 2005.
70
J. Napier,
op. cit
.; Chris Sibley
et al
., “Effects of Dangerous and Competitive Worldviews on Right-Wing Authoritarianism and Social
Dominance Orientation over a Five-Month Period”, en
Political Psychology
, vol. 28, 2007; B. Duriez,
op. cit
.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
121
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales,
Universidad Nacional Autónoma de México
Año LVII, núm. 214, enero-abril de 2012, pp. 111-140, ISSN-0185-1918
conservadurismo social, mientras que la
SDO
ha pre-
sentado relaciones directas de mayor intensidad con el
conservadurismo económico. Esto último sugiere que
en el caso de las actitudes hacia temas económicos,
la
SDO
puede considerarse la variable ideológica con
mayor capacidad predictiva.
Para concluir la revisión conceptual, se presenta a
cont inuación, un panorama de lo que implica el térmi-
no
democracia
desde dos puntos de vista: como sis-
tema político y forma de gobierno, y como concepto
o representación constituyente de la cultura política
subjetiva.
Democracia como sistema político
El término democracia se utiliza para designar un de-
terminado tipo de sistema político, regido por una
determinada racionalidad y legitimado a través de me-
canismos particulares. Si bien se propone la existen-
cia de diversos tipos de democracia,
71
en este acápite
se intentará describir los aspectos fundamentales y
distintivos que permiten diferenciar a la democracia
de otros sistemas políticos.
La acepción primaria de este término es la que se
ent iende en el ámbito polít ico; en este sent ido, la de-
mocracia polít ica –condición que or igina la democra-
cia social y económica– está fundamentada, como se
reconoce hoy en día, sobre la igualdad y la libertad
polít ica lo cual conduce a Sar tor i a ut ilizar el concepto
de
democracia liberal
para referirse a las democracias
contemporáneas.
72
Su aproximación teórica permite
definir a la democracia como “[…] un sistema político
en el cual los ciudadanos ordinarios ejercen control
sobre las elites; y ese control está legitimado, [a
través de] las normas aceptadas tanto por las elites
como las no elites.”
73
En un sistema democrático, la titularidad del po-
der pertenece al pueblo mientras que el ejercicio del
poder es confiado a los representantes periódicamente
elegidos. Dicho de otro modo, es un sistema político
que se constituye a través de la participación y la in-
clusión social y en el que se considera que el sufragio,
mecanismo de representación del poder popular, es
un vehículo para la legitimación del acceso al poder
político. Sartori propondrá entender la democracia
como: a) un principio de legitimidad, el cual puede ser
entendido como la capacidad del sistema para generar
confianza en las instituciones políticas existentes
y el convencimiento de que éstas son las más apro-
piadas para la sociedad;
74
b) un sistema político que
busca resolver problemas de ejercicio del poder y c)
un ideal.
75
De acuerdo con este últ imo aspec to, Dahl ident ifi-
cará cinco criterios para que un determinado sistema
político pueda ser catalogado como democracia, per-
mitiendo así alcanzar el
ideal democrático
: a) la par-
ticipación efectiva, que hace referencia a la igualdad
de oportunidades para expresar sus preferencias, razo-
nes y preguntas respecto a la agenda política; b) la
existencia de igualdad de voto en la fase decisoria,
que implica que cada voto debe ser tomado en cuenta
por igual; c) la comprensión informada, bajo la cual,
debe existir una igualdad en el acceso a la información
necesaria y suficiente como medio para realizar una
elección política que pueda favorecer los intereses
de cada ciudadano; d) el control de agenda, el cual
permite al pueblo decidir qué cuestiones deben ser
sometidas a un proceso democrático y e) la inclusión,
que debe abarcar a todos los ciudadanos adultos a ex-
cepción de las personas con deficiencias mentales.
76
71
Para tener una visión más completa de los tipos de democracia que se han propuesto, se sugiere revisar la obra de Robert A. Dahl.
72
Giovanni Sartori,
Elementos de teoría política
, Madrid, Alianza Editorial, 2005.
73
Gabriel Almond y Sidney Verba,
The Civic Culture: Political Attitudes and Democracy in Five Nations
, Nueva Jersey, Princeton University
Press, 1963, p. 136.
74
Jorge Alonso (coord.),
Cultura política y educación cívica
, México, Miguel Ángel Porrúa, 1994.
75
G. Sartori,
op
.
cit
.
76
Robert Alan Dahl,
Democracy and its Critics
, New Heaven, Yale University Press, 1989.
Cuestiones contemporáneas
122
Dahl propuso el concepto de
poliarquía
,
77
que
implica una aproximación imperfecta al
estado ideal
de la democracia, la cual se soporta sobre dos ejes
centrales: a) la inclusión, entendida como las varia-
ciones en la proporción de la población con derecho a
participar en un plano más o menos igual en el control
y la impugnación de la conducta del gobierno y b) la
contestación, que refleja la variación en la oportuni-
dad, libre de restricciones, que tienen los ciudadanos
para formular sus preferencias, indicar estas preferen-
cias a sus conciudadanos y al gobierno por medio de
la acción individual o colectiva y para que sus puntos
de vista puedan influir sobre las acciones del gobier-
no.
78
En este escenario
poliárquico
, el gobierno debe
garantizar las siguientes instituciones básicas: elec-
ciones libres y legítimas, funcionarios electos en
dichas elecciones, el sufragio universal, el derecho a
ocupar cargos públicos, la libertad de expresión, la
pluralidad en las fuentes de información y la libertad
de asociación.
79
Por su parte, Carlin y Singer realizaron un estudio en
doce democracias latinoamericanas
80
en el que evalua-
ron el apoyo hacia los derechos básicos, las libertades
y las prácticas asociadas con la
poliarquía
. Este estudio
pudo encontrar que algunos ciudadanos, denominados
poliarquistas
, aceptan todos los principios de este sis-
tema de gobierno. Sin embargo, otros ciudadanos, con
determinados perfiles políticos (e. g.,
limitadores del
poder
,
comprobadores del poder
,
delegadores del poder
),
sólo aceptan algunos de los principios democráticos
mientras que rechazan otros. Estos autores encon-
traron, además, que la ideología política en términos
del continuo izquierda/derecha, estaba relacionada
con el apoyo a la poliarquía: las personas orientadas
hacia la izquierda tendían a ser más poliárquicos que
los partidarios de la derecha.
81
En esta misma línea,
un estudio realizado en Chile durante 2010, encontró
una relación inversa entre el apoyo a la democracia y
la ideología política de derecha y una relación directa
entre el apoyo al sistema democrático y la orientación
política de izquierda.
82
Por otro lado, el Barómetro de las Amér icas ha pro-
porcionado evidencia que soporta la idea de que, a
pesar de la crisis económica de 2008, el apoyo a la
democracia en América Latina, en términos generales,
no ha disminuido entre 2008 y 2010. El Perú es un
caso particular, en la medida en que el nivel de apoyo
a la democracia no sólo es el más bajo entre todos los
registrados en Latinoamérica durante 2010, sino que
además disminuyó entre 2008 y 2011.
83
Democracia como concepto de la cultura política subjetiva
Si se toma como punto de partida la propuesta de
Koselleck, es posible proponer que
democracia
re-
presenta uno de los conceptos fundamentales que
componen la cultura política contemporánea en oc-
cidente, por lo menos desde el siglo
XIX
.
84
Asimismo,
la
cultura política
puede ser entendida como el “[…]
77
Según Dahl, la poliarquía se refiere al conjunto de arreglos institucionales que permiten la oposición pública frente al gobierno y es-
tablecen el derecho a participar en la política.
78
Michael Coppedge y Wolfgang H. Reinicke, “Measuring Polyarchy”, en
Studies in Comparative International Development
, vol. 25, núm.
1, 1990.
79
Vid
. de R. A. Dahl,
Regimes and Oppositions
, New Heaven, Yale University Press, 1973;
Polyarchy: Participation and Opposition
, New
Heaven, Yale University Press, 1971 y
Political Oppositions in Western Democracies
, New Haven, Yale University Press, 1966.
80
El estudio se realizó en Chile, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Perú, Uruguay y
Venezuela.
81
Ryan E. Carlin y Matthew M. Singer, “Support for Polyarchy in the Americas”, en
Comparative Political Studies
, vol. 44, 2011.
82
Pedro Aravena Lavín, “¿Es el crecimiento económico suficiente para apoyar la democracia? Lecciones del caso chileno”, en
GIGA
Working
Paper,
núm. 143, agosto de 2010.
83
Barómetro de las Américas, en Mitchell A. Seligson
et al
. (coords.),
Cultura política de la democracia en Perú, 2010. Consolidación Demo-
crática en las Américas en Tiempos Difíciles
, Lima,
IEP
/
Vanderbilt University, 2010.
84
Reinhart Koselleck,
Futuro pasado. Para una semántica de los tiempos históricos
, Barcelona, Paidós, 1993.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales,
Universidad Nacional Autónoma de México
Año LVII, núm. 214, enero-abril de 2012, pp. 111-140, ISSN-0185-1918
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
123
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales,
Universidad Nacional Autónoma de México
Año LVII, núm. 214, enero-abril de 2012, pp. 111-140, ISSN-0185-1918
repertorio de imágenes [representaciones] y hábitos
[conducta] que definen las relaciones de poder en el
interior de una sociedad”,
85
teniendo en cuenta ade-
más que según Aljovín y Jacobsen, las relaciones de
poder son transversales a todo proceso político y que
necesariamente se basan en dimensiones subjetivas,
culturales, institucionales y de intereses.
86
Portocarrero y Oliart sugieren, a su vez, que la cul-
tura política se va configurando desde la niñez y la
adolescencia durante la interacción social en el espacio
escolar
87
a través de un proceso que ha sido denomina-
do por Berger y Luckmann como
socialización secunda-
ria
.
88
A este nivel, los conceptos que forman la cultura
política se adquieren y se configuran sobre la base de
información poco compleja a nivel semántico, por lo
que representan una versión
naïf
de las definiciones
conceptuales de los términos que se utilizan en el vo-
cabulario político formal. Con el tiempo, las personas
van interiorizando estos conceptos que terminan de
consolidarse en la adultez como una
cultura política
subjetiva
, lo cual no significa necesariamente que
se complejicen semánticamente o se consoliden en
la mente de las personas como sólidas definiciones
conceptuales. A pesar de que se propone que incluso
la mayoría de las personas adultas sólo poseería con-
ceptos políticos sumamente simples, el uso de estas
representaciones sencillas resulta de gran utilidad
pragmática, en la medida en que guían las actitudes,
opiniones y acciones políticas de los individuos co-
munes.
89
Sobre la base de la reflexión previa, podría
resultar arriesgado asumir que la mayoría de los ha-
bitantes de Lima, inclusive aquellos que han cursado
estudios superiores universitarios, poseen una con-
cepción clara, precisa y compleja de lo que significan
los términos democracia o neoliberalismo.
Si bien no se han encontrado estudios empíricos
que lo soporten, es razonable sostener que el concepto
de democracia que maneja el limeño promedio es bas-
tante simple y poco complejo a nivel semántico y que
grav ita alrededor de una ser ie de otras represtaciones
estrechamente v inculadas con la exper iencia cot idia-
na: el ejercicio del voto en elecciones, la ausencia de
un gobierno militar, la libertad individual, la capaci-
dad de libre circulación geográfica, el derecho a un
juicio justo, etcétera.
En este sentido, la tipología de las culturas polí-
ticas propuesta por Almond y Verba
90
puede dar luces
acerca de los tipos de cultura política que podrían
poseer los limeños. En la clasificación de los autores, la
cultura política parroquial
existe cuando los ciudadanos
no están completamente conscientes de la presencia
de un gobierno central y no confieren mucha impor-
tancia al desarrollo de la esfera política. En el caso de
las
culturas políticas súbditas
, las personas suelen estar
conscientes de la presencia del gobierno central, pero
asumen una actitud pasiva respecto a éste, involucrán-
dose únicamente con los productos tangibles u ob-
ser vables del sistema político y no con las propuestas
de políticas públicas más generales. Finalmente, el
último tipo de cultura política propuesto por estos dos
investigadores es la
cultura política participativa
, en la
que los ciudadanos están completamente conscientes
del papel que posee el gobierno central y se involucran
activamente, tanto con los productos tangibles como
con la estructuración e implementación de políticas
públicas. Según los autores, el requisito para que exis-
ta un sistema democrático relativamente estable es
la existencia de una cultura política balanceada, que
combine tanto la participación como la indiferencia.
91
Esta afirmación se basa en el hecho de que las culturas
85
Gonzalo Portocarrero Maish
et al
., (eds.),
Cultura política en el Perú. Tradición autoritaria y democratización anómica
, Lima,
PUCP
/
UP
/
IEP
,
2010, p. 7.
86
Cristóbal Aljovín y Nils Jacobsen, (eds.),
Cultura política en los Andes (1750-1950)
, Lima, Fondo Editorial
UNMSM
/
IFEA
, 2007.
87
G. Portocarrero Maish y Patricia Oliart,
El Perú desde la escuela
, Lima, Instituto de Apoyo Agrario, 1989.
88
Peter Berger y Thomas Luckmann,
La construcción social de la realidad
, Buenos Aires, Amorrortu, 1972.
89
G. Portocarrero Maish,
Cultura Política en el Perú… op
.
cit
.
90
G. Almond, y S. Verba,
op. cit
.
91
Ibid
.
Cuestiones contemporáneas
124
políticas parroquiales, en las que los individuos son su-
mamente obedientes frente a las autoridades, tienden
a dar pie a sistemas políticos autoritarios,
92
mientras
que las culturas políticas muy participativas, donde se
produce la denominada
explosión de la participación
,
suelen presentar problemas ligados a la capacidad del
sistema político para procesar y gestionar de manera
adecuada las demandas de la población.
93
El presente estudio podr ía dar algunas luces acer-
ca de los tipos de cultura política que pudieran poseer
los habitantes de la ciudad de Lima, de acuerdo a la ti-
pología propuesta de Almond y Verba, al indagar acer-
ca de los niveles de interés o involucramiento en los
asuntos políticos del país.
A partir de la revisión bibliográfica presentada,
esta investigación tiene como objetivo analizar las
relaciones entre la ideología política conservadora
–evaluada a través del
RWA
, la
SDO
, la justificación de
la inequidad y la orientación política de derecha–,
el apoyo a la democracia como sistema político, el
respaldo al neoliberalismo como sistema económico
y el (des)interés personal por los asuntos políticos
del país. Se analizaron los resultados a partir de tres
hipótesis:
H
1
: el
RWA
y la
SDO
, correlacionados entre sí, deben
ejercer influencia directa sobre la orientación po-
lítica de derecha y la justificación de la inequidad,
respectivamente.
H
2
: la orientación política de derecha tiene que
ejercer una influencia directa sobre la justifica-
ción de la inequidad, la misma que debe influir
directamente sobre el apoyo al modelo económico
neoliberal e inversamente sobre el apoyo al siste-
ma político democrático.
H
3
: el apoyo al modelo económico neoliberal debe
ejercer influencia directa sobre el desinterés en
los asuntos políticos del país.
El conjunto de relaciones propuestas en estas tres
hipótesis se encuentran graficadas en el modelo hipo-
tético (ver
infra
figura 1). Finalmente, es necesar io ad-
vertir que este estudio no tuvo como objetivo indagar
acerca de la representación social de democracia que
pudieran poseer los participantes de la muestra.
Método
Participantes
El reclutamiento de los participantes se realizó a
través un muestro de tipo no-probabilístico inten-
cional. Los integrantes de la muestra final (
N
= 279)
fueron adultos jóvenes de la ciudad de Lima cuyas
edades fluctúan entre un mínimo de 18 y un máximo
de 35 años (
ME
= 23.69,
DE
= 3.40). El 53.4% son hom-
bres y el 46.6% mujeres. La mayoría, el 60.2%, son
estudiantes universitarios y un 21.5% egresados de
instituciones de educación superior, mientras que
el 18.3% restante manifestó poseer otros niveles
educativos. Con respecto a su nivel socioeconómico
(
NSE
), la mayoría (64.3%) se ubicó en un
NSE
medio,
un 23.8% en uno medio-alto, un 9.4% en uno medio-
bajo, un 2.2% en un
NSE
alto y sólo un 0.4% en uno
bajo. Los participantes provienen en general, de
33 distritos de la ciudad de Lima Metropolitana y
el Callao.
Variables, instrumentos y medidas
1. Orientación Política de Derecha
: se utilizó un
solo ítem cuya consigna fue:
Normalmente, en tér-
minos de orientación o simpatías políticas la gente
se ubica en un continuo que va desde la “Izquierda”
hasta la “Derecha”. Quisiéramos que haga el ejercicio
92
Michael Thompson
et al
.,
Cultural Theory
, Colorado, West View Press, 1990.
93
G. Almond y S. Verba,
op
.
cit
.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales,
Universidad Nacional Autónoma de México
Año LVII, núm. 214, enero-abril de 2012, pp. 111-140, ISSN-0185-1918
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
125
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales,
Universidad Nacional Autónoma de México
Año LVII, núm. 214, enero-abril de 2012, pp. 111-140, ISSN-0185-1918
de ubicarse usted mismo en ese continuo según la
siguiente escala, donde: 1= “de izquierda” y 6= “de
derecha”.
Un mayor puntaje en este ítem indica una
orientación hacia la derecha ideológica.
2.
R WA
: se utilizó una versión traducida al caste-
llano de la versión de la Escala de Autoritarismo de
Ala Derecha de Zakrisson,
94
la misma que ha obtenido
niveles adecuados de confiabilidad en muestra lime-
ñas.
95
El instrumento está compuesto de 15 ítems
cuya opción de respuesta es una escala Likert de seis
puntos donde: 1= “totalmente en desacuerdo” y 6=
“totalmente de acuerdo”. En el presente estudio, esta
escala presentó un adecuado nivel de confiabilidad
(
α
= .79).
3.
SDO
: se utilizó la versión traducida al castella-
no por Montes-Berges y Silván-Ferrero
96
de la Escala
de Orientación hacia la Dominancia Social. La opción de
respuesta es una escala Likert de seis puntos donde:
1= “totalmente en desacuerdo” y 6= “totalmente de
acuerdo”. Este instrumento presentó un alto nivel
de confiabilidad para el caso del presente estudio
(
α
= .82).
4. Justificación de la Inequidad
: se elaboró
una escala de cinco ítems con enunciados como:
La
desigualdad económica es un hecho natural. Por más
que se desarrolle nuestro país, siempre habrá ricos y
pobres
. La opción de respuesta es una escala Likert
de seis puntos donde: 1= “totalmente en desacuerdo”
y 6= “totalmente de acuerdo”. La escala de cinco
ítems presentó un adecuado nivel de confiabilidad
(
α
= .75).
5. Apoyo al Sistema Político Democrático
: se
utilizó el cuestionario sobre Apoyo a la Democracia
utilizado por la Corporación Latinobarómetro.
97
El
cuestionario está compuesto de 13 ítems cuya opción
de respuesta es una escala Likert de seis puntos donde:
1= “totalmente en desacuerdo” y 6= “totalmente de
acuerdo”. La escala de 13 ítems presentó un adecuado
nivel de confiabilidad (
α
= .76). Asimismo, se preguntó
a los participantes:
¿Si usted tuviera que elegir entre
la democracia y el desarrollo económico sin democra-
cia, qué diría que es más importante?
, ofreciéndo-
les dos alternativas de respuesta: a)
La democracia
es más importante
y b)
El desarrollo económico es más
importante
.
6. Apoyo al Modelo Económico Neoliberal
: se
utilizó una adaptación de la escala utilizada por Ro-
ttenbacher y De la Cruz
98
para medir actitudes favo-
rables hacia el crecimiento económico basado en la
expor tación de mater ias pr imas (minerales), la defensa
de la propiedad privada y la no intervención del Estado
sobre la economía del país. La escala contiene 17 ítems
cuya opción de respuesta es una escala Likert de seis
puntos donde: 1= “totalmente en desacuerdo” y 6=
“totalmente de acuerdo”. El instrumento de 17 ítems
presentó un alto nivel de confiabilidad (
α
= .86).
7. Desinterés por la Política del País
: se utilizó
una escala de dos ítems:
¿En qué medida está usted inte-
resado por la política?
y
¿Con qué frecuencia habla usted
sobre política con sus amigos o familiares?
La opción de
respuesta del primer ítem fue una escala Likert donde:
1= “nada interesado”, 2= “no muy interesado”, 3= “bas-
tante interesado” y 4= “muy interesado”. Las opción
de respuesta del segundo ítem fue: 1= “nunca”, 2= “a
veces”, 3= “frecuentemente” y 4= “muy frecuentemen-
te”. Los dos ítems fueron recodificados (invertidos) para
94
Ingrid Zakrisson, “Construction of a Short Version of the Right-Wing Authoritarianism (
RWA
) Scale”, en
Personality and Individual Diffe-
rences
, vol. 39, 2005.
95
J. M. Rottenbacher y Marco de la Cruz, “Ideología política y actitudes hacia la minería en el Perú. Crecimiento económico, respeto por
las formas de vida tradicionales y ambientalismo”, en
Liberabit
, vol. 18, núm. 1, 2012 (en prensa); J. M. Rottenbacher y Mathias Schmitz,
“Conservadurismo político y tolerancia hacia comportamientos transgresores”, en
Psicología Política de la Universidad de Valencia
, vol. 44,
2012 (en prensa).
96
Miguel Moya y Elena Morales-Marente, “Reacciones psico-políticas ante los ataques terroristas del 11 de marzo de 2004”, en
Revista de
Psicología Social
, vol. 20, 2005.
97
Latinobarómetro,
Informe 2009
, Santiago de Chile, Corporación Latinobarómetro, 2009, en http://www.asep-sa.org/latinobarometro/
LATBD_Latinobarometro_Informe_2009.pdf
98
J. M. Rottenbacher y M. de la Cruz,
op. cit
.
Cuestiones contemporáneas
126
poster iormente calcular el promedio simple de ambos.
El promedio obtenido fue denominado
Desinterés por
la política del país
. La escala de dos ítems presentó un
nivel adecuado de confiabilidad (
α
= .77).
Procedimiento
Inicialmente se elaboró el cuestionario que contenía
el consentimiento informado, los instrumentos pa-
ra la medición de las variables de estudio, así como
una sección de datos sociodemográficos. El levan-
tamiento de la información estuvo a cargo de 25
estudiantes del penúltimo semestre de la carrera de
psicología social de la Pontificia Universidad Católica
del Perú (
PUCP
). Se contactó a los participantes en el
campus universitario de la
PUCP
. Todos los par t icipan-
tes llenaron el cuestionario de manera voluntaria y
en todo momento se les recordó que podían finalizar
el llenado de los instrumentos si así lo deseaban.
Finalmente, la información fue centralizada por los
investigadores y analizada a través de los paquetes
estadísticos
SPSS
©
19 y
AMOS
©
20.
Análisis de los datos
En primer lugar, se realizaron análisis de confiabilidad
para todas las escalas utilizadas y se calcularon los
puntajes totales obteniendo como resultado las siete
variables del estudio. En segundo lugar, se realiza-
ron pruebas
t
de igualdad medias para comparar los
puntajes de las variables entre el grupo de personas
que eligieron la democracia como más importante
y los que eligieron el crecimiento económico como
más importante. En tercero, se realizaron análisis de
correlación paramétr ica. Poster iormente, se contras-
taron tres modelos de ecuaciones estructurales, uno
hipotético y dos modelos alternativos, utilizando el
paquete estadístico
AMOS
©
20.
Resultados
Democracia vs. crecimiento económico sin
democracia
Cuando se preguntó a los participantes:
¿Si Ud. tuviera
que elegir entre la democracia y el desarrollo económico
sin democracia, qué diría que es más importante?
, el
85.5% de la muestra (224 participantes) manifestó
que la democracia es más importante que el creci-
miento económico, mientras que un 14.5% (38 par-
ticipantes) expresó que es preferible el crecimiento
económico, inclusive bajo un régimen político no
democrático. Para simplificar el análisis, los partici-
pantes que eligieron la democracia como lo más im-
portante fueron denominados “democráticos”, mien-
tras que aquellos que eligieron el crecimiento eco-
nómico sin democracia fueron denominados “neoli-
berales no-democráticos”. Según los resultados de la
prueba
t
de igualdad de medias se puede sostener que
el grupo denominado “neoliberales no-democráticos”
presenta puntajes más altos en la
SDO
, la Orientación
Política de Derecha, la Justificación de la Inequidad
y el Apoyo al Modelo Económico Neoliberal. Por el
contrario, los denominados “democráticos” puntúan
más alto en el Apoyo al Sistema Político Democrático.
El detalle de estas diferencias se presenta en la gráfica
1 (ver
infra,
Anexo 1).
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales,
Universidad Nacional Autónoma de México
Año LVII, núm. 214, enero-abril de 2012, pp. 111-140, ISSN-0185-1918
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
127
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales,
Universidad Nacional Autónoma de México
Año LVII, núm. 214, enero-abril de 2012, pp. 111-140, ISSN-0185-1918
En la tabla 1 se puede observar que, excepto el
Apoyo al Sistema Político Democrático y el Desinterés
por la Política del País, las otras cinco variables de
este estudio correlacionaron entre sí de forma directa
y significativa. Las correlaciones de mayor intensidad
se presentaron entre la
SDO
y la Justificación de la
Inequidad y entre la
SDO
y el Apoyo al Modelo Econó-
mico Neoliberal.
Análisis de ecuaciones estructurales
a) Contraste del modelo hipotético (Modelo 1). Sobre
la base las tres hipótesis de este estudio se propuso
el Modelo 1 cuyo diagrama grafica las relaciones que
fueron propuestas de manera hipotét ica. Este modelo
hipotético no presentó indicadores de un adecuado
ajuste.
Análisis de correlación paramétrica
Tabla 1
Matriz de correlación entre las variables del estudio
1
2
3
4
5
6
7
ME
DE
Escala
1. SDO
0.34**
0.22**
0.41**
0.41**
-0.34**
0.11
2.49
0.70
1-6
2. RWA
0.31**
0.28**
0.36**
*0.06
0.33**
3.26
0.74
1-6
3. Orientación Política de Derecha
0.28**
0.33**
0.01
0.25**
3.71
1.00
1-6
4. Justificación de la Inequidad
0.35**
-0.09
0.20**
3.62
1.02
1-6
5. Apoyo al modelo Económico Neoliberal
-0.15*
0.25**
2.79
0.74
1-6
6. Apoyo al Sistema Político Democrático
0.02
4.43
0.68
1-6
7. Desinterés por la Política del País
2.59
0.69
1-4
**
p ≤ 0.01:
*
p ≤ 0.05
Figura 1
Modelo 1: Diagrama estructural del modelo hipotético
RWA
SDO
Orientación política
de derecha
Justificación de la
inequidad
Apoyo al modelo
económico neoliberal
Apoyo al sistema
político democrático
Desinterés por la
política del país
Fuente de elaboración propia.
Fuente de elaboración propia.
(inverse)
Cuestiones contemporáneas
128
En primer lugar, según los criterios propuestos por
Ruiz, Pardo y San Mar t ín,
99
y considerando inicialmen
te el estadíst ico Chi-cuadrado, se puede sostener que
la hipótesis nula acerca de que todos los errores del
modelo son iguales a cero se rechaza en el modelo
1 (
χ
2
(13) = 101.663,
p
< .001), lo que indica que el
modelo no presenta un buen grado de ajuste. Ade-
más, según Ruiz y colegas, otro indicador de ajuste
es el cociente entre el Chi-cuadrado y los grados de
libertad (
χ
2
/
gl
), el mismo que debe ser menor a 3,
lo que tampoco se cumple para el Modelo 1 (
χ
2
/
gl
=
7.820). Asimismo, los indicadores
CFI
,
NFI
,
TLI
e
IFI
,
deben ser mayores a 0.95 (cercanos a 1), y el
RMSEA
debe ser menor a 0.05 para establecer que existe un
muy buen ajuste del modelo.
100
Estos criterios no se cumplieron en el caso del Mo-
delo 1 (
CFI
=
0.
662
,
NFI
=
0.
650
,
TLI
= .273
,
IFI
= 0.681
,
RMSEA
= 0.157 (90%
CI
= 0.129 ≤ 0.157 ≤ 0.186)).
b) Contraste de dos modelos alternativos (Mode-
lo 2 y Modelo 3). Debido a que el Modelo 1 no pre-
sentó un buen grado de ajuste, se propuso el Modelo
2 en el cual se eliminó la variable Justificación de la
Inequidad y se planteó que el
SDO
ejercería una in-
fluencia directa sobre el Apoyo al Modelo Económico
Neoliberal. También se planteó que tanto el
RWA
como
la Orientación Política de Derecha debían ejercer
una influencia directa sobre el Desinterés por la Po-
lítica del País. En el Modelo 2 se acepta la hipótesis
nula acerca de que todos los errores del modelo son
iguales a cero (
χ
2
(6) = 8.617,
p
= .196). Este Modelo
alternativo presentó además un adecuado nivel de
ajuste según los indicadores previamente descritos
(
χ
2
/
gl
= 1.436,
CFI
= 0.987,
NFI
= 0.960,
TLI
= 0.953,
IFI
= 0.988,
RMSEA
= 0.040 (90%
CI
= 0.001 ≤ 0.040 ≤
0.094)).
Figura 2
Modelo 2: Diagrama estructural del primer modelo alternativo
RWA
SDO
Orientación política
de derecha
Apoyo al modelo
económico neoliberal
Desinterés por la política
del país
Apoyo al sistema
político democrático
0.41***
1
***
p < 0.001;
**
p < 0.01; *p < .0.05
1
e2
1
e3
e1
1
e4
0.15***
0.19**
0.10*
0.23***
0.12*
0.18***
0.32***
-0.33***
99
Miguel Ruiz
et al
., “Modelos de Ecuaciones Estructurales”, en
Papeles del Psicólogo
, vol. 31, núm. 1, 2010.
100
Ibid
; Rex Kline,
Principles and Practice of Structural Equation Modeling
, Nueva York, Guilford, 2005; Randall Schumacker y Richard Lomax,
A Beginner’s Guide to Structural Equation Modeling
, Mahwah, NJ, Erlbaum, 2004; Kenneth Bollen, “A New Incremental Fit Index for General
Structural Equation Models”, en
Sociological Methods & Research
, vol. 17, núm. 3, 1989.
Fuente de elaboración propia.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales,
Universidad Nacional Autónoma de México
Año LVII, núm. 214, enero-abril de 2012, pp. 111-140, ISSN-0185-1918
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
129
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales,
Universidad Nacional Autónoma de México
Año LVII, núm. 214, enero-abril de 2012, pp. 111-140, ISSN-0185-1918
Finalmente, se propuso el Modelo 3 en el que la
única diferencia con respecto al Modelo 2 radica en que
se propone que el Desinterés por la Política del País
influye sobre el Apoyo al Modelo Económico Neoliberal
y no al revés. Este modelo alternativo, que plantea
una relación de influencia no prev ista en las hipótesis
del estudio, presentó, sin embargo, mejores indicado
res de ajuste. En primer lugar, según el valor de Chi-
cuadrado (
χ
2
(6) = 7.471,
p
= .279), se acepta la hipótesis
de que todos los errores del modelo son iguales a 0.
En segundo lugar, el cociente entre el Chi-cuadrado
y los grados de libertad es bastante menor a 3 (
χ
2
/
gl
= 1.245). Los demás indicadores de ajuste presentan
valores mayores a los del Modelo 2 y bastante más
cercanos a 1 (
CFI
= .993,
NFI
= .966,
TLI
= .974,
IFI
=
0.993), mientras el
RMSEA
, es menor al del Modelo 2 y
bastante menor a 0.05
RMSEA
= .030 (90%
CI
= 0.001
≤ .030 ≤ .087).
Figura 3
Diagrama estructural del segundo modelo alternativo
(Modelo 3)
RWA
SDO
Orientación política
de derecha
Apoyo al modelo
económico neoliberal
Desinterés por la política
del país
Apoyo al sistema
político democrático
0.41***
1
1
1
1
***
p < 0.001;
**
p < 0.01; *p < .0.05
e2
e3
e1
e4
0.13**
0.16**
0.11**
0.26***
0.14*
0.18***
0.32***
-0.33***
Fuente de elaboración propia.
Cuestiones contemporáneas
130
En la tabla 2 se presentan de forma comparativa, los estadísticos de ajuste de los tres modelos propuestos.
Tabla 2
Indicadores de ajuste de los modelos estructurales propuestos
Modelo
2
/gl
CFI
NFI
TLI
IFI
RMSEA
Modelo hipotético (Modelo 1)
7.80
0.662
0.650
0.273
0.681
0.157
Primer modelo alternativo (Modelo 2)
1.436
0.987
0.960
0.953
0.988
0.040
Segundo modelo alternativo (Modelo 3)
1.245
0.993
0.966
0.974
0.993
0.030
Discusión
En primer lugar es necesario precisar las dos limitacio-
nes principales de este estudio. La primera radica en
la no aleatoriedad en la selección de los participantes
lo que limita la generalización de los resultados a
grupos muy similares al de la muestra (estudiantes y
egresados universitarios de la ciudad de Lima), y ello
incluso bajo ciertas condiciones. En segundo lugar,
hubiera sido recomendable utilizar la escala sobre
ideología del mercado libre y justo
de Jost en lugar de
la utilizada anteriormente por Rottenbacher y De la
Cruz. Sin embargo, esta decisión fue tomada debi-
do a que no se cuenta aún con una versión en español
de la primera y porque el instrumento elaborado por
la segunda ha sido previamente utilizado en un estu-
dio que relacionó las actitudes hacia el crecimiento
económico, la inversión privada y la ideología políti-
ca, obteniendo adecuados niveles de confiabilidad y
resultados consistentes con la rev isión teór ica. Estas
dos limitaciones deben ser tomadas en cuenta para
la realización de futuras investigaciones y para la
interpretación de los resultados obtenidos.
Si bien este estudio no tuvo como objetivo in-
dagar acerca de las representaciones de democracia
o neoliberalismo que pudieran estar presentes en el
imaginario de los participantes, es necesario hacer
algunas precisiones acerca de las ideas que están
presentes en los cuestionarios que evaluaron el
apoyo al sistema democrático y el apoyo al modelo
económico neoliberal. El cuestionario utilizado para
evaluar el apoyo a la democracia es el que utilizó La-
tinobarómetro en 2009. La idea de democracia que
se presenta en este cuestionario es básicamente un
tipo de gobierno opuesto a un sistema autoritario en
el que no se respetan los derechos de las personas y
la libertad individual. En ese sentido, ideas como la
libertad de acción, la libertad de expresión y de opi-
nión, así como el ejercicio del voto, están presentes
en los enunciados que conforman este instrumento.
Con respecto al cuestionario que evaluó el apoyo
al modelo económico neoliberal, éste se centra en
la idea de un crecimiento económico generado al
interior de un sistema donde la libre competencia y la
inversión extranjera están poco o nada reguladas por
el Estado. Como se mencionó en la revisión concep-
tual, tanto democracia como neoliberalismo pueden
estar representados en el imaginario de la muestra de
forma poco compleja a nivel semántico sobre la base
de conceptos enraizados en la experiencia cotidiana.
Se puede sostener, que el apoyo a la idea general de
libertad está presente en ambos cuestionarios; sin
embargo, la noción de inclusión social, tal y como ha
sido propuesta desde el concepto de
poliarquía
, no
está presente en el instrumento que evalúa el apoyo
al neoliberalismo.
En primer lugar, los resultados deben ser discuti-
dos a partir de las hipótesis del estudio. La primera
(
H
1
) proponía que el
RWA
y la
SDO
, correlacionados
entre sí, debían ejercer influencia directa sobre la
orientación política de derecha y la justificación de
la inequidad, respec t ivamente. Se cumplió la hipótesis
Fuente de elaboración propia.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales,
Universidad Nacional Autónoma de México
Año LVII, núm. 214, enero-abril de 2012, pp. 111-140, ISSN-0185-1918
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
131
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales,
Universidad Nacional Autónoma de México
Año LVII, núm. 214, enero-abril de 2012, pp. 111-140, ISSN-0185-1918
acerca de la correlación directa entre la
SDO
y el
RWA
.
Además, también se confirmó la influencia que ejerce
el
RWA
sobre la orientación política de derecha. Con
respecto a la
SDO
, se puede sostener que implica por
sí misma una tendencia hacia la justificación de la
inequidad, por lo que en los dos modelos estruc turales
alternativos se eliminó esta variable por considerarla
redundante con respecto a la
SDO
. Al parecer, la
SDO
y la justificación de la inequidad estarían evaluando
una actitud sociopolítica muy similar.
Al eliminar de los modelos estruc turales la just ifica-
ción de la inequidad, la segunda hipótesis del estudio
(
H
2
) no resultó viable. Ella sostenía que la orientación
política de derecha debía ejercer una influencia directa
sobre la justificación de la inequidad, la misma que
debía influir directamente sobre el apoyo al modelo
económico neoliberal e inversamente sobre el apoyo al
sistema político democrático. Sin embargo, como ya se
mencionó, al remplazar la justificación de la inequidad
por la
SDO
dos de las relaciones propuestas se cum-
plieron: la
SDO
ejerció una influencia directa sobre el
apoyo al modelo económico neoliberal y una influencia
inversa sobre el apoyo al sistema político democrático
(ver
supra
figuras 2 y 3). La tercera hipótesis (
H
3
) que
proponía que el apoyo al modelo económico neoliberal
debía ejercer influencia directa sobre el desinterés en
los asuntos políticos del país, se cumplió en el Modelo
2 (ver
supra
figura 2). Sin embargo, la direccionalidad
de esta relación resulta difícil de precisar debido a
que en el Modelo 3 fue el desinterés por la política del
país la que ejerció influencia directa sobre el apoyo al
modelo económico neoliberal.
Esto último lleva a plantear dos interrogantes cen-
trales:
¿qué es lo que sucede primero? ¿Es el desinterés
por los asuntos políticos, es decir una apatía política, lo
que influye sobre el apoyo hacia las políticas económicas
neoliberales o, más bien, es la revés, que las políticas
neoliberales conducen a una apatía política?
Sobre la
base de los resultados sólo se puede sostener que
ambas actitudes están estrechamente vinculadas,
tanto así, que resulta muy difícil precisar cuál de ellas
influye sobre la otra. Se podría llegar a hipotetizar que
en una primera fase de ejecución de políticas neoli-
berales, son éstas las que producen una disminución
en el involucramiento político de los individuos y que
posteriormente, una vez establecidas como el sistema
económico predominante y consolidada una sociedad
de consumo, es el propio desinterés por la política,
también consolidado, el que influye sobre el apoyo a
un modelo económico supuestamente apolítico.
Por otro lado, es importante notar que la orien-
tación política de derecha influyó sobre el desinterés
en la política, lo que resulta relativamente coherente,
puesto que, como se había señalado, las ideologías
de derecha tienden a favorecer el mantenimiento del
status quo
antes que el cambio social que, general-
mente, es promovido por las personas
de izquierda
o
progresistas
101
y que constituye finalmente, el objetivo
de la acción política.
En general, los resultados sugieren que una ideo-
logía política conservadora en lo social –expresa-
da a través del autoritarismo de ala derecha (
RWA
),
la orientación hacia la dominancia social (
SDO
) y la
orientación política de derecha– influye directamen-
te sobre el apoyo al modelo económico neoliberal, y
que esta influencia se expresa con mayor intensidad
a través de la
SDO
. Esto corrobora lo propuesto por
estudios anteriores
102
que proponen que, en relación
con las preferencias económicas, la orientación ha-
cia la dominancia social es la variable que posee una
mayor capacidad explicativa. En este sentido, los
resultados del presente estudio corroboran en gran
medida los resultados obtenidos por Jost y sus co-
laboradores acerca de la relación entre la
SDO
, la
justificación de la inequidad y el apoyo a la ideología
de libre mercado.
103
Por otro lado, resulta llamativo que el autori-
tarismo de ala derecha y la orientación política de
101
J. T. Jost, “Political Ideology.
..”,
op. cit
.; J. T. Jost, “Fair Market Ideology.
..”,
op. cit
.; N. Bobbio,
op. cit
.
102
J. Napier,
op. cit
.; C. Sibley, 2007,
op. cit
.; B. Duriez,
op. cit
.; J. T. Jost, “Fair Market Ideology.
..”,
op. cit
.
103
J. T. Jost, “Fair Market Ideology.
..”,
op. cit
., p. 1.
Cuestiones contemporáneas
132
derecha hayan ejercido una influencia directa sobre
el apoyo al modelo económico neoliberal. Esto estaría
sugiriendo que en ciertos grupos sociales de Lima
(sectores medios y medio-altos) existe una asocia-
ción directa entre el conservadurismo social y el
económico, tal como lo han propuesto algunas inves-
tigaciones en el caso de las democracias de Europa
occidental y EE.UU.
104
Asimismo, los resultados proponen que una orien-
tación hacia la dominancia social influye inversamen-
te sobre el apoyo al sistema político democrático.
Este hallazgo concuerda parcialmente con algunos
estudios previos, en los cuales se encontró una rela-
ción inversa entre la orientación política de derecha
y el apoyo a la democracia.
105
Sobre la base de estos
estudios, se esperaba que las variables vinculadas
con el conservadurismo político (
RWA
,
SDO
y orienta-
ción política de derecha) estuvieran inversamente
relacionadas con el apoyo al sistema político demo-
crático. Esto último se pudo observar en el caso de
la
SDO
, lo que no resulta extraño pues ésta expresa
una preferencia por las relaciones sociales asimé-
tricas y jerárquicas, así como por el predominio de
ciertos grupos y la subordinación de otros.
106
Estas
actitudes
jerarquizantes
y la visión del mundo social
que expresan, no son compatibles con determinados
valores democráticos o
poliárquicos
como la igualdad
de derechos, la inclusión social, la participación de
las mayorías y las minorías, el respeto por la dife-
rencia, etcétera.
Otro resultado que resulta especialmente intere-
sante es la nula asociación observada entre el auto-
ritarismo de ala derecha (
RWA
), la orientación política
de derecha y el apoyo al sistema democrático. Un
resultado que se esperaba encontrar, y que no suce-
dió, era que el autoritarismo –expresado a través del
RWA
– y la justificación de la inequidad que pudiera
expresar la orientación política de derecha, ejercerían
una influencia inversa sobre el apoyo a la democracia.
Para poder comprender este resultado no previsto,
es necesario precisar que el
RWA
expresa también un
alto grado de apoyo hacia las autoridades percibidas
como legítimas y a las normas que éstas promueven,
así como un apego por las tradiciones.
107
Es posible
llegar a sugerir, que a más de 30 años del fin del último
gobierno abiertamente dictatorial y militar en el Perú
(1968-1980), la democracia puede haberse convertido
en el sistema político percibido como legítimo, incluso
por las personas con tendencia hacia el autoritarismo.
No se debe olvidar que el régimen de Alberto Fujimori
utilizó las reglas de juego democráticas para legitimar
y llevar adelante un gobierno autoritario. En este sen-
tido, y parafraseando a Flores-Galindo, en lugar de la
tradición autoritaria
108
que él adver t ía para las décadas
anteriores a 1980, el Perú podría estar experimentan-
do, hacia la segunda década del siglo
XXI
, una
tradición
democrática
. En ese sentido, resulta llamativo que el
85.5% de la muestra haya manifestado que la democra-
cia es más importante que el crecimiento económico,
aunque no se debe olvidar que el 14.5% de la muestra
se inclina hacia el crecimiento económico incluso bajo
la ausencia de democracia. Este 14.5% –que, con el fin
de simplificar el análisis, fue denominado “Neoliberales
no-democráticos”– presentó, además, puntuaciones
más altas en la
SDO
, en la orientación política de dere-
cha, en la justificación de la inequidad y en el apoyo al
modelo económico neoliberal, así como puntuaciones
menores en el apoyo al sistema democrático en com-
paración con el 85.5% que fue denominado “Democrá-
ticos”. Esto último corrobora que tanto la
SDO
como
104
B. Duriez,
op. cit
.; J. T. Jost, “Political Ideology.
..”,
op. cit
.; J. Napier,
op. cit
.;
105
R. E. Carlin y M. M. Singer,
op. cit
.; P. A. Lavín,
op. cit.
106
B. Altemeyer, “Highly Dominating…”,
op. cit
.; F. Pratto,
op. cit
.
107
Vid
. de B. Altemeyer, “Highly Dominating…”,
op. cit
.; “The Other ‘Authoritarian Personality’…”,
op. cit.
y
The Authoritarian Specter
...,
op. cit.
108
Alberto Flores-Galindo,
La tradición autoritaria. Violencia y democracia en el Perú
, Lima, Sur/Casa de Estudios del Socialismo-
APRODEH
,
1999.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales,
Universidad Nacional Autónoma de México
Año LVII, núm. 214, enero-abril de 2012, pp. 111-140, ISSN-0185-1918
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
133
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales,
Universidad Nacional Autónoma de México
Año LVII, núm. 214, enero-abril de 2012, pp. 111-140, ISSN-0185-1918
la orientación política de derecha, poseen una buena
capacidad predictiva con respecto a las preferencias
en materia económica, en la medida en que ambas
variables ideológicas expresan una tendencia general
hacia la justificación de la inequidad.
Conclusiones
Se puede concluir que la ideología política conser-
vadora –expresada a través del
RWA
, la orientación
política de derecha y, en especial, de la
SDO
– influye
directamente sobre el apoyo al modelo económico
neoliberal. Asimismo, sobre la base de la correlación
inversa de pequeña intensidad observada entre el
apoyo al neoliberalismo económico y el apoyo a la
democracia (ver
supra
tabla 1), se puede concluir que
ambas son actitudes sociopolíticas relativamente
independientes, sólo relacionadas entre sí de ma-
nera inversa a través de la dinámica ideológica que
subyace a ellas. Por otro lado, la orientación hacia
la dominancia social (
SDO
) parece ser, a la luz de los
resultados, la variable ideológica que mejor predi-
ce el apoyo al modelo económico neoliberal y una
actitud menos favorable hacia el sistema democrá-
tico. Finalmente, una ideología política de derecha
parece influir sobre los niveles de desinterés por
los asuntos políticos del país y a su vez, este menor
involucramiento político, también denominado
apa-
tía política
, está asociado directamente con el apoyo
al modelo económico neoliberal.
A pesar de haber encontrado sugerentes relacio-
nes entre las variables del presente estudio, falta
todavía mucho por investigar acerca de la relación
entre la ideología política y las actitudes vincula-
das con los sistemas económicos llevados a cabo en
América Latina.
Cuestiones contemporáneas
134
ANEXO I
Gráfica 1
Diferencias entre los grupos denominados “Democráticos” y “Neoliberales no-democráticos” con respecto a las variables
de estudio
Diferencias estadísticamente significativas (
p
0.05) se encontraron sólo en los puntajes promedio
de la
SDO
, la Orientación Política de Derecha, la
Justificación de la Inequidad, el Apoyo al Modelo
Económico Neoliberal y el Apoyo al Sistema Político
Democrát ico. Todas las var iables están en una escala
del 1 al 6, salvo el Desinterés por la Política del País
que está en una escala de 1 a 4.
6.0
5.5
5.0
4.5
4.0
3.5
3.0
2.5
2.0
1.5
1.0
0.5
0.0
Democráticos
Neoliberales no-democráticos
Orientación
hacia la
dominancia
social
Autoritarismo
de ala derecha
Orientación
política de
derecha
Justificación
de la inequidad
Apoyo al modelo
económico
neoliberal
Apoyo al
sistema político
democrático
Desinterés
por la política
del país
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales,
Universidad Nacional Autónoma de México
Año LVII, núm. 214, enero-abril de 2012, pp. 111-140, ISSN-0185-1918
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
135
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales,
Universidad Nacional Autónoma de México
Año LVII, núm. 214, enero-abril de 2012, pp. 111-140, ISSN-0185-1918
Bibliografía
Aljovín de Losada, Cristóbal y Nils Jacobsen (eds.),
Cultura política en los Andes (1750-1950)
, Lima, Fondo
Editorial de la Universidad Mayor de San Marcos/Instituto Francés de Estudios Andinos, 2007, 326
pp.
Almond, Gabriel y Sidney Verba,
The Civic Culture: Political Attitudes and Democracy in Five Nations
, Nueva
Jersey, Princeton University Press, 1963, 562 pp.
Alonso, Jorge (coord.),
Cultura política y educación cívica
, México, Miguel Ángel Porrúa, 1994, 485 pp.
Altemeyer, Bob, “Highly Dominating, Highly Authoritarian Personalities”, en
The Journal of Social Psychology
,
vol. 144, núm. 4, 2004, pp. 421-447.
Altemeyer, Bob,
The Authoritarian Specter
, Cambridge, Harvard University Press, 1996.
Altemeyer, Bob, “The Other ‘Authoritarian Personality’”, en Mark Zanna (ed.),
Advances in Experimental
Social Psychology
, vol. 30, Nueva York, Academic Press, 1998, pp. 47-91.
Amable, Bruno, “Morals and Politics in the Ideology of Neo-Liberalism”, en
Socio-Economic Review
, vol.
9, 2010, pp. 3-30.
Anderson, Perry, “Neoliberalismo: balance provisorio”, en Emir Sader y Pablo Gentilli, (comps.),
La trama
del neoliberalismo. Mercado, crisis y exclusión social
, Buenos Aires, Oficina de Publicaciones del
CBC
/
Universidad de Buenos Aires, 1997, 193 pp.
Aravena Lavín, Pedro, “¿Es el crecimiento económico suficiente para apoyar la democracia? Lecciones del
caso chileno”, en
GIGA
(
German Institute of Global and Area Studies
)
Working Paper,
núm. 143, agosto
de 2010, pp. 1-28.
Bell, José y Delia López, “La cosecha del neoliberalismo en América Latina”, en
Estudios del desarrollo
social: Cuba y América Latina
, vol. 2, núm. 1, 2007, pp. 1-10.
Berger, Peter y Thomas Luckmann,
La construcción social de la realidad
, Buenos Aires, Amorrortu, 1972,
234 pp.
Bhandari, Rabindra, Gyan Pradhan y Mukti Upadhyay, “Another Empirical Look at the Kuznets Curve”, en
International Journal of Economic Sciences and Applied Research
, vol. 3, núm. 2, 2010, pp. 7-19.
Bobbio, Andrea, Luigina Canova y Anna María Manganelli, “Conservative Ideology, Economic Conservatism,
and Causal Attributions for Poverty and Wealth”, en
Current Psychology
, vol. 29, 2010, pp. 222-234.
Bobbio, Norberto,
Derecha e izquierda. Razones y significados de una distinción política
, Madrid, Taurus,
1996, 187 pp.
Bollen, Kenneth “A New Incremental Fit Index for General Structural Equation Models”, en
Sociological
Methods & Research
, vol. 17, núm. 3, 1989, pp. 303-316.
Cuestiones contemporáneas
136
Calvento, Mariana, “Fundamentos teóricos del neoliberalismo: su vinculación con las temáticas sociales
y sus efectos en América Latina”, en
Convergencia
, vol. 13, núm. 41, 2006, pp. 41-59.
Cardoso, Hugo, “El origen del neoliberalismo: tres perspectivas”, en
Espacios Públicos
, vol. 9, núm. 18,
2006, pp. 176-193.
Carlin, Ryan E. y Matthew M. Singer, “Support for Polyarchy in the Americas”, en
Comparative Political
Studies
, vol. 44, 2011, pp. 1-35.
Carrera, Miguel y José-Ignacio Antón, “Las relaciones entre inequidad y crecimiento y la nueva agenda
para América Latina”, en
América Latina Hoy
, vol. 48, 2008, pp. 43-66.
Cohen, Jacob,
Statistical Power Analysis for the Behavioral Sciences
, Hillsdale, Lawrence Erlbaum Associates,
1988, 567 pp.
Coppedge, Michael y Wolfgang H. Reinicke,
“Measuring Polyarchy”, en
Studies in Comparative International
Development
, vol. 25, núm. 1, 1990, pp. 55-72.
Crowson, Michael H., “Are all Conservatives alike? A Study of Psychological Correlates of Cultural and
Economic Conservatism within a U.S. Population Sample”, en
Journal of Psychology: Interdisciplinary
and Applied
, vol. 143, núm. 5, 2009, pp. 449-463.
Dahl, Robert Alan,
Democracy and its Critics
, New Heaven, Yale University Press, 1989, 397 pp.
Dahl, Robert Alan,
Political Oppositions in Western Democracies
, New Haven, Yale University Press, 1966,
484 pp.
Dahl, Robert Alan,
Polyarchy: Participation and Opposition
, New Heaven, Yale University Press, 1971, 257 pp.
Dahl, Robert Alan,
Regimes and Oppositions
, New Heaven, Yale University Press, 1973, 411 pp.
De los Ríos, Carlos, “El modelo de los extremos y la desigualdad económica en el Perú”, en Julio Cotler
y Ricardo Cuenca (eds.),
Las desigualdades en el Perú: balances críticos
, Lima, Instituto de Estudios
Peruanos, 2011, pp. 169-223.
Denzau, Arthur y Douglass North, “Shared Mental Models: Ideologies and Institutions”, en
Kyklos
, vol.
47, núm. 1, 1994, pp. 3-31.
Duckitt, John y Chris Sibley, “Right Wing Authoritarianism, Social Dominance Orientation and the Dimen-
sions of Generalized Prejudice” en
European Journal of Personality
, vol. 21, 2007, pp. 113-130.
Duckitt, John y Kirstin Fisher, “The Impact of Social Threat on Worldview and Ideological Attitudes”, en
Political Psychology
, vol. 24, 2003, pp. 199-222.
Duckitt, John, Clair Wagner, Ilouize du Plessis e Ingrid Birum, “The Psychological Bases of Ideology and
Prejudice: Testing a Dual Process Model” en
Journal of Personality and Social Psychology
, vol. 83, 2002,
pp. 75-93.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales,
Universidad Nacional Autónoma de México
Año LVII, núm. 214, enero-abril de 2012, pp. 111-140, ISSN-0185-1918
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
137
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales,
Universidad Nacional Autónoma de México
Año LVII, núm. 214, enero-abril de 2012, pp. 111-140, ISSN-0185-1918
Duriez, Bart, Alain Van Hiel y Malgorzata Kossowska, “Authoritarianism and Social Dominance in Western
and Eastern Europe: The Importance of the Sociopolitical Context and of Political Interest and Invol-
vement”, en
Political Psychology
, vol. 26, núm. 2, 2005, pp. 299-320.
Esteban, Moisés, “The Consumer Capitalist Society and its Effects on Identity: A Macro Cultural Approach”,
en
Psicologia Política de la Associação Brasileira de Psicologia Política
, vol. 11, núm. 21, 2011, 159-170.
Fair, Hernán, “El sistema global neoliberal”, en
Polis, Revista de la Universidad Bolivariana
, vol. 21, 2008,
pp. 1-27.
Fair, Hernán, “La globalización neoliberal: Transformaciones y efectos de un discurso hegemónico”, en
KAIROS
. Revista de Temas Sociales
, núm. 21, 2008, pp. 1-18.
Flores-Galindo, Alberto,
La tradición autoritaria. Violencia y democracia en el Perú
, Lima, Sur/Casa de Es-
tudios del Socialismo-
APRODEH
, 1999, 73 pp.
Fuchs, Dieter y Hans Klingemann, “The Left-Right Schema”
,
en Myron K. Jennings y Jan van Deth, (eds.),
Continuities in Political Action: A Longitudinal Study of Political Orientations in Three Western Democracies
,
Berlin, Walter de Gruyter, 1990, pp. 203-234.
Greenberg, Jeff y Eva Jonas, “Psychological Motives and Political Orientation-The Left, the Right, and the
Rigid: Comment on Jost
et al
. (2003)”, en
Psychological Bulletin
, vol. 129, núm. 3, 2003, pp. 376-382.
Honorio-Martínez, José, “Neoliberalismo y genocidio en el régimen fujimorista”, en
Historia actual online
,
núm. 19, 2009, pp. 65-75.
Jiménez, Félix, “El modelo neoliberal peruano: límites, consecuencias sociales y perspectivas”, en Emir
Sader (comp.),
El ajuste estructural en América Latina. Costos sociales y alternativas
, Buenos Aires, Consejo
Latinoamericano de Ciencias Sociales, 2001, pp. 145-169 (Colección Grupos de Trabajo
CLACSO
).
Johnson, Stephen y Joseph Tamney, “Social Traditionalism and Economic Conservatism: Two Conservative
Political Ideologies in the United States”, en
The Journal of Social Psychology
, vol. 141, núm. 2, 2001,
pp. 233-243.
Jost, John T., Christopher M. Federico y Jaime L. Napier, “Political Ideology: Its Structure, Functions, and
Elective Affinities”, en
Annual Review of Psychology
, vol. 60, 2009, pp. 307-337.
Jost, John T., Sally Blount, Jeffrey Pfeffer y Gyorgy Hunyady, “Fair Market Ideology: Its Cognitive Moti-
vational Underpinnings”, en
Research in Organizational Behavior
, vol. 25, 2003, pp. 53-91.
Kaiser, Axel, “Algunas consideraciones en torno al neoliberalismo, al desarrollo económico y la democra-
cia”, en
Enfoques
, vol. 6, núm. 1, 2007, pp. 135-147.
Kline, Rex,
Principles and Practice of Structural Equation Modeling
, 2
a
ed., Nueva York, Guilford Press, 2005,
366 pp.
Koselleck, Reinhart,
Futuro pasado. Para una semántica de los tiempos históricos
, Barcelona, Paidós, 1993,
368 pp.
Cuestiones contemporáneas
138
Latinobarómetro,
Informe 2009
, Santiago de Chile, Corporación Latinobarómetro, 2009, en http://www.
asep-sa.org/latinobarometro/LATBD_Latinobarometro_Informe_2009.pdf
Mansilla, Hugo, “Las ambivalencias de la democracia contemporánea en un mundo insoportablemente
complejo e insolidario”, en
Revista de Investigaciones Políticas y Sociológicas
, vol. 7, núm. 2, 2008, pp.
9-23.
Mendoza, Waldo, “Las dos caras de ‘el milagro peruano’”, en
Demo. Suplemento del Semanario Punto
EDU
de la Pontificia Universidad Católica del Perú
, vol. 1, núm. 2, 2011, pp. 1-8.
Morales, Rosa,
Estadísticas de la última década. Precios, producción y pobreza en el Perú
, Lima, Instituto
de Estudios Peruanos (
IEP
), 2005, 121 pp.
Moya, Miguel y Elena Morales-Marente, “Reacciones psico-políticas ante los ataques terroristas del 11 de
marzo de 2004”, en
Revista de Psicología Social
, vol. 20, 2005, pp. 331-350.
Napier, Jaime y John T. Jost , “The ‘Antidemocratic Personality’ Revisited: A Cross-National Investigation
of Working Class Authoritarianism”, en
Journal of Social Issues
, vol. 64, 2008, pp. 595-617.
“‘No cambiaré el modelo económico, sólo corregiré sus errores’: Humalla”, en
Biz! Revista Especializada en
Comercio Exterior
Plascencia, Ismael, “Liberalización económica y desigualdad salarial en 12 áreas urbanas de México,
1987-2002: la hipótesis de la ‘U’ invertida de Kuznets”, en
Región y Sociedad
, vol. 21, núm. 44, 2009,
pp. 9-42.
Portocarrero Maish, Gonzalo y Patricia Oliart,
El Perú desde la escuela
, Lima, Instituto de Apoyo Agrario,
1989, 236 pp.
Portocarrero Maish, Gonzalo, Juan Carlos Ubilluz y Víctor Vich (eds.),
Cultura Política en el Perú. Tradición
Autoritaria y Democratización Anómica
, Lima, Pontificia Universidad Católica del Perú/Universidad del
Pacífico/
IEP
, 2010, 322 pp.
Pratto, Felicia, Jim Sidanius, Lisa Stallworth y Bertram Malle, “Social Dominance Orientation: A Persona-
lity Variable Predicting Social and Political Attitudes”, en
Journal of Personality and Social Psychology
,
vol. 67, 1994, pp. 741-763.
Rionda, Jorge, “Neoliberalismo y desarrollo regional (la nueva ortodoxia en la economía regional)”, en
El
Cotidiano
, vol. 25, núm. 159, 2010, pp. 79-82.
Rottenbacher, Jan Marc y Marco de la Cruz, “Ideología política y actitudes hacia la minería en el Perú.
Crecimiento económico, respeto por las formas de vida tradicionales y ambientalismo”, en
Liberabit
,
vol. 18, núm. 1, 2012, pp. 1-19 (en prensa).
Rottenbacher, Jan Marc y Mathias Schmitz, “Conservadurismo político y tolerancia hacia comportamien-
tos transgresores”, en
Psicología Política de la Universidad de Valencia
, vol. 44, 2012, pp. 1-26 (en
prensa).
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales,
Universidad Nacional Autónoma de México
Año LVII, núm. 214, enero-abril de 2012, pp. 111-140, ISSN-0185-1918
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
139
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales,
Universidad Nacional Autónoma de México
Año LVII, núm. 214, enero-abril de 2012, pp. 111-140, ISSN-0185-1918
Rottenbacher, Jan Marc, Agustín Espinosa y José Manuel Magallanes, “Analizando el prejuicio: bases
ideológicas del racismo, el sexismo y la homofobia en una muestra de habitantes de la ciudad de
Lima, Perú”, en
Psicologia Política de la Associação Brasileira de Psicologia Política
, vol. 11, núm. 22,
2011, pp. 225-246.
Ruiz, Miguel, Antonio Pardo y Rafael San Martín, “Modelos de Ecuaciones Estructurales”, en
Papeles del
Psicólogo
, vol. 31, núm. 1, 2010, pp. 34-45.
Sartori, Giovanni,
Elementos de teoría política
, Madrid, Alianza Editorial, 2005, 367 pp.
Schmitt, Nancy, “La difusión de la ideología neoliberal en el discurso de la prensa escrita durante la crisis
hiperinflacionaria argentina. Un estudio de caso”, en
Revista Electrónica del Instituto de Altos Estudios
Sociales de la Universidad Nacional de San Martín
, vol. 2, núm. 4, 2008, pp. 1-19.
Schumacker, Randall y Richard Lomax,
A Beginner’s Guide to Structural Equation Modeling
, 2
a
ed., Mahwah,
Erlbaum, 2004, 498 pp.
Seligson, Mitchell A., Julio Carrión Patricia y Zárate (coords.),
Cultura política de la democracia en el Perú,
2010. Consolidación democrática en las Américas en tiempo difíciles
, Lima, Instituto de Estudios Perua-
nos/Vanderbilt University, 2010, 289 pp.
Sibley, Chris, Marc Wilson y John Duckitt,
“Effects of Dangerous and Competitive Worldviews on Right-Wing
Authoritarianism and Social Dominance Orientation over a Five-Month Period”, en
Political Psychology
,
vol. 28, 2007, pp. 357-371.
Sidanius, Jim y Felicia Pratto,
Social dominance: An Intergroup Theory of Social Hierarchy and Oppression
,
Nueva York, Cambridge University Press, 1999.
Sidanius, Jim, Felicia Pratto y Lawrence Bobo, “Racism, Conservatism, Affirmative Action, and Intellectual
Sophistication: A Matter of Principled Conservatism or Group Dominance?”, en
Journal of Personality
and Social Psychology
, vol. 70, 1996, pp. 476-490.
Tanaka, Martín, “La desigualdad en las ciencias sociales peruanas: itinerario y temas de agenda actual”,
en Julio Cotler y Ricardo Cuenca (eds.),
Las desigualdades en el Perú: balances críticos
, Lima, Instituto
de Estudios Peruanos, 2011, pp. 59-95.
Thompson, Michael, Richard Ellis y Aaron Wildavsky,
Cultural Theory
, Colorado, West View Press, 1990, 296
pp. (Political Cultures Series).
Thorisdottir, Hulda, John T. Jost, Ido Liviatan y Patrick Shrout, “Psychological Needs and Values Un-
derlying Left-Right Political Orientation: Cross-National Evidence from Eastern and Western Europe”,
en
Public Opinion Quarterly
, vol. 71, núm. 2, 2007, pp. 175-203.
Van Dijk, Teun,
Ideología. Una aproximación multidisciplinaria
, Barcelona, Gedisa, 1999, 480 pp.
Van Hiel, Alain e Ivan Mervielde, “Explaining Conservative Beliefs and Political Preferences: A Comparison
of Social Dominance Orientation and Authoritarianism”, en
Journal of Applied Social Psychology
, vol.
32, 2002, pp. 965-976.
Cuestiones contemporáneas
140
Van Hiel, Alain, Emma Onraet y Sarah de Pauw, “The Relationship Between Social-Cultural Attitudes and
Behavioral Measures of Cognitive Style: A Meta-Analytic Integration of Studies”, en
Journal of Perso-
nality
, vol. 78, núm. 6, 2010, pp. 1765-1800.
Zakrisson, Ingrid, “Construction of a Short Version of the Right-Wing Authoritarianism (
RWA
) Scale”, en
Personality and Individual Differences
, vol. 39, 2005, pp. 863-872.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales,
Universidad Nacional Autónoma de México
Año LVII, núm. 214, enero-abril de 2012, pp. 111-140, ISSN-0185-1918
logo_pie_uaemex.mx