Artículo en PDF
Cómo citar el artículo
Número completo
Más información del artículo
Página de la revista en redalyc.org
Sistema de Información Científica
Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
,
Universidad Nacional Autónoma de México
Nueva Época, Año LIX, núm. 221, mayo-agosto de 2014, pp. (versión preprint) ISSN-0185-1918
1
Políticas de la memoria, a propósito de su vigésimo aniversario en la ciudad
de La Plata (Argentina): la configuración de un campo y sus prácticas
Politics of Memory. A Propos its Twentieth Anniversary in the City of La Plata
(Argentina): The Configuration of a Field and its Practices
Florencia Larralde Armas
Recibido el 27 de febrero de 2013
Aceptado el 22 de abril de 2013
Resumen
En el siguiente artículo, nos enfocaremos en delinear y explicar el desarrollo de 20 años de políticas de la
memoria en una ciudad Argentina. Nuestro enfoque delineará la configuración de instituciones y actores
sociales, y los alcances y limitaciones de sus prácticas. Para así entender el actual momento de juicios a los
represores de la dictadura, los procesos en torno al reclamo de justicia y su impacto en la ciudad. Para ello nos
situaremos en la ciudad de La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires, desde lo que ha sido llamado el
momento de “eclosión de la memoria”, a partir de mediados de los años noventa.
Palabras clave:
memoria; políticas públicas; Argentina.
Abstract
This article aims to outline and explain the development of twenty years of politics of memory in a city in
Argentina. The configuration of institutions and social actors, the scope and limitations of their practices are
described in order to understand the current timing of the trials of repressors of the last military dictatorship
(1976-1983). In turn, the processes around the demand for justice and its impact on the city of La Plata,
capital of the province of Buenos Aires, are analyzed, from the perspective of the so-called time of “outbreak
of memory", launched since the mid-1990s.
Keywords:
memory; public policy; Argentina.
Licenciada en Comunicación Social con orientación en periodismo, Universidad Nacional de La Plata
(Argentina). Magister en Historia y Memoria; Doctoranda en Ciencias Sociales de la Facultad de
Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de La Plata. Becaria del Centro de
Investigaciones Sociales del Instituto de Desarrollo Económico y Social (
CIS
-
IDES
-
CONICET
). Sus líneas de
investigación son: memoria reciente, arte, fotografía, museos, sitios de memoria. Entre sus últimas
publicaciones destacan: “Imágenes como epitafios sustitutos: en una serie de Marcelo Brodsky” (2014);
“Lucila Quieto, hijos atravesando el paisaje: imágenes para construir el recuerdo añorado” (2013) y “Apuntes
sobre la fotografía en el cine de los hijos. Un estudio sobre los films ‘Los Rubios’ ‘M’ y ‘Papá Iván’ (2012).
Correo electrónico: larraldeflor@yahoo.com.ar
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
,
Universidad Nacional Autónoma de México
Nueva Época, Año LIX, núm. 221, mayo-agosto de 2014, pp. (versión preprint) ISSN-0185-1918
2
Desde dónde comenzar: políticas de la memoria en la ciudad de La Plata
En lo que ha sido los trabajos de la memoria (Jelin, 2002), y la lucha por la verdad y la
justicia por los crímenes cometidos por la última dictadura (1976- 1983) en la Argentina,
pueden establecerse diferentes etapas de la memoria. Geográficamente nos situaremos en la
ciudad de La Plata, y temporalmente desde los que ha sido llamado el momento de
“eclosión de la memoria”, a partir de mediados de los años 90´. Pensar cómo era el campo
de los derechos humanos en la ciudad, quienes eran sus agentes e instituciones, cuáles eran
sus prácticas y cuáles sus reclamos; nos permitirá entender cómo se configura una red de
agentes y actores que copan la escena pública de la localidad. Inicialmente haremos
hincapié en momentos e instituciones de alcance nacional y con organismos con sede en
Capital Federal, ya que sus principales referentes dentro del movimiento de derechos
humanos son platenses –Hebe Pastor de Bonafini, de Madres de Plaza de Mayo; Estela
Barnes de Carlotto y María Isabel Chorobik de Mariani, de Abuelas de Plaza de Mayo
,
por nombrar sólo a algunas-cuestión que genera un estrecho vínculo entre los organismos
de ambas ciudades.
Si partimos considerando a la memoria como una práctica social que requiere del
trabajo de actores, y por lo tanto de iniciativas, esfuerzos, tiempo y recursos, que son
plasmados en materiales, instrumentos y soportes: entre ellos ceremonias, libros, films,
monumentos y lugares (Vezzetti, 2002; Jelin, 2002; Halbwach, 2004; Todorov, 2000),
podremos ver cómo estos actores fueron cambiando a lo largo del tiempo, cómo variaron
sus demandas y nociones, y cómo fueron materializadas; esto nos permitirá entender cómo
se dio este proceso en la Argentina desde mediados de los noventa y hasta nuestros días.
Tal como señala Hugo Vezzetti (2002), la memoria social sobre el terrorismo de
estado en la Argentina surge como un modo de resistencia, protagonizado por los
organismos de derechos humanos. Su acción tenía tres componentes: el reclamo por la
verdad, la demanda de justicia y el imperativo de memoria. Éstos fueron los ejes sobre los
que se organizaron las instituciones y sus prácticas, hasta la actualidad. El rol del Estado
frente a estas demandas fue marcando diferentes momentos desde la etapa democrática que
comenzó en 1983: el Nunca Más (1984), el Juicio a las Juntas (1985), las leyes de
Obediencia Debida (1986) y Punto final (1987), los indultos (1989-1990), y su posterior
nulidad (2003, 2006), y las políticas llevadas a cabo desde 2003 por el Presidente Kirchner,
delinearon un campo de acción y el surgimiento de nuevas instituciones y demandas.
Consideramos políticas de la memoria a las formas de gestionar o de lidiar con ese
pasado, a través de medidas de justicia retroactiva, juicios histórico-políticos, instauración
de conmemoraciones, fechas y lugares, apropiaciones simbólicas de distinto tipo. Pero por
políticas de la memoria también se hace referencia aquí a las `grandes ofertas del sentido
temporal´ o a las narrativas más generales, que proponen marcos institucionales (y están
implícitas en ellos), construyen temporalidades diferentes y de ese modo contribuyen a
marcar continuidades y rupturas. Esas políticas de la memoria no son solo políticas
oficiales, aunque éstas tengan mayor capacidad de brindar marcos colectivos para la
sociedad en su conjunto, sino también aquellas que los diferentes actores despliegan en el
espacio público (Rabotnikof, 2007: 261) y apuntan a modelar la memoria pública y a
construir así, un cierto tipo de identidad colectiva, de modo que utiliza al pasado
reconstruyéndolo en función de los problemas y de las preocupaciones del presente
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
,
Universidad Nacional Autónoma de México
Nueva Época, Año LIX, núm. 221, mayo-agosto de 2014, pp. (versión preprint) ISSN-0185-1918
3
(Groppo, 2002: 192). En las siguientes páginas nos abocaremos a pensar estas dos
dimensiones primero a nivel nacional, para luego detallarlas en la ciudad de La Plata.
Varios
autores
(Lvovich
y
Bisquert,
2008; Vezzetti,
2002;
Crenzel,
2008;
Rabotnikof, 2007; Feld, 2002; Valdéz, 2001, entre otros) coinciden en marcar al vigésimo
aniversario del golpe militar en 1996, como el punto de inflexión para este nuevo momento
de “eclosión de la memoria”, o “boom de la memoria” (Lvovich y Bisquert, 2008: 59). Para
esto dos acontecimientos fueron claves, por un lado el aniversario, y por el otro la
“confesión” en 1995, del capitán de corbeta Adolfo Scilingo sobre su participación en los
“vuelos de la muerte”.
1
Cuestión que repercutió fuertemente en la opinión pública y en los
medios de comunicación,
2
reavivando el debate al interior de los organismos de derechos
humanos y en la justicia. A su vez, desde 1996 comienza a juzgarse la sustracción y
apropiación de bebés nacidos en cautiverio, tema que no fue contemplado por las leyes del
perdón. En este marco se da la creación de la asociación Hijos por la Identidad y la Justicia
contra el Olvido y el Silencio
(
H
.
I
.
J
.
O
.
S
), de la que hablaremos más adelante. Tal como
señalan Lvovich y Bisquert, en este contexto signado por confesiones, ‘autocríticas’,
nuevos actores sociales, nuevas prácticas y renovadas coberturas periodísticas, la memoria
de la represión recuperó espacio público. Tanto es así que el acto de conmemoración por
los veinte años del golpe de Estado de 1976 concitó no solo la participación de los
organismos de derechos humanos (a excepción de uno de los sectores de Madres de Plaza
de Mayo) sino también la de sindicatos, partidos políticos y asociaciones barriales,
artísticas, de defensa de los derechos civiles y de las minorías, entre otros (Lytovich y
Bisquert, 2008: 65).
Se estaba generando así un nuevo período en la re-lectura del pasado, donde
emergían nuevas nociones y cuestionamientos, como la política económica llevada por la
dictadura y sus consecuencias en el presente. Y a su vez se abría un camino en la lucha por
la justicia a través de los juicios por la apropiación de niños y los Juicios por la Verdad.
Frente a estas demandas el rol del Estado Nacional, bajo la presidencia de De la Rúa
(1999-2001) se mantuvo al margen y cerro la posibilidad del juzgamiento de militares en el
exterior al rechazar los pedidos de extradición, con el Decreto 1581/01.
Sin embargo, el 6 de marzo de 2001, el juez federal Gabriel Cavallo declaró la
inconstitucionalidad e invalidez de las Leyes de Punto Final y Obediencia Debida. Dos
años después, el Congreso de la Nación dictó su nulidad. Y finalmente en 2005, la Corte
Suprema de Justicia declaró la inconstitucionalidad de estas normas. Durante este período
(2001-2005) en el cual representantes de los distintos poderes del Estado se sumaban al
cuestionamiento de estas leyes, las causas por violaciones a los derechos humanos
cometidas
durante
la
dictadura
comenzaban
a
avanzar,
impulsadas
por
víctimas,
organismos de derechos humanos y algunos jueces y fiscales (González Leegstra, 2010).
En lo referente a “lugares de la memoria” podemos decir que 1998 sucedieron dos
hechos importantes en la ciudad de Buenos Aires, en dos espacios que se han convertido en
símbolos de la última dictadura militar. El primero fue el decreto presidencial que intentaba
demoler a la Escuela de Mecánica de la Armada (
ESMA
) y convertirla en un espacio verde
1
Testimonio editado en el libro: Verbitsky. (1995) “El Vuelo”. Buenos Aires, Argentina. Editorial Planeta.
2
Para un análisis sobre los medios de comunicación y el juicio a los ex comandantes en Argentina, durante
este período, véase: Feld (2002) “Del estrado a la Pantalla: las imágenes del juicio a los ex comandantes en
Argentina”. Buenos Aires, Siglo XXI Ediciones.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
,
Universidad Nacional Autónoma de México
Nueva Época, Año LIX, núm. 221, mayo-agosto de 2014, pp. (versión preprint) ISSN-0185-1918
4
de uso público, “símbolo de la unión nacional” (Lvovich y Bisquert, 2008: 71), cuestión
que quedó trunca gracias al accionar de organismos de derechos humanos, que llevaron a la
justicia esta iniciativa. El segundo hecho fue la aprobación del proyecto del Parque de la
Memoria, también impulsado por organismos de derechos humanos y aprobado por el
gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Se trataba de un monumento a la vera
del Río de La Plata, para recordar a las víctimas del terrorismo de Estado; la instalación del
mismo fue debatida por organismos, artistas y académicos.
3
Es importante señalar que, los
lugares de la memoria se gestan desde la idea de que no hay memoria espontánea, y que por
eso es necesaria la construcción de archivos, aniversarios, celebraciones, monumentos e
instituciones (Nora, 1984). Pensar el desarrollo de estos lugares desde esta perspectiva nos
ayudará a considerar sus procesos de creación y desarrollo, como prácticas que implican
luchas por los sentidos del pasado.
Entre los saldos que dejó la crisis del 2001 fue una interesante reactivación popular
y nuevos movimientos sociales, muchos de ellos artísticos que participaron luego de
espacios creados por organismos de derechos humanos y colaboraron en marchas y otras
actividades en el espacio público.
En el 2003 con la asunción de Néstor Kirchner, las políticas de la memoria se
convierten en un tema de estado, las demandas de los organismos de derechos humanos
parecen confluir en decisiones, gestiones y prácticas, se “institucionaliza la memoria”
(Longoni, 2009). Se crean nuevas instituciones y lugares para la memoria, se colocan
placas y marcas, se definen nuevas fechas para el recuerdo y se realizan juicios. Las
medidas más importantes que se tomaron en este período fueron: el relevo de toda la cúpula
militar, se anuló el decreto que impedía las extradiciones y en agosto de 2003 el Parlamento
anuló las leyes de Punto final y Obediencia Debida. Estas medidas fueron fuertemente
apoyadas por organismos de derechos humanos, especialmente por Madres de Plaza de
Mayo.
El 24 de marzo de 2004 el presidente retiró los retratos de Videla y Galtieri del
Colegio Militar. Y más tarde se realizó un acto en la
ESMA
, allí Kirchner formalizó la
creación de un Espacio para la Memoria y para la Promoción y Defensa de los Derechos
Humanos
4
, y además fue abierto para que lo recorrieran ex detenidos.
Para el 30 aniversario del golpe de estado, la cuestión de la memoria ya era un
estandarte del gobierno de Néstor Kirchner, en esa ocasión nuevamente realizó un acto en
el Colegio Militar, decretó que el día 24 de marzo se convirtiera en feriado inamovible y
autorizó el pleno acceso a los archivos militares de la dictadura. También hubo una
reedición del libro Nunca Más, con un nuevo prólogo orientado a cristalizar la perspectiva
oficial sobre el sentido del pasado reciente
5
. Según Lvovich y Birquert (2008: 83) “la
trayectoria de la Juventud Peronista y de otras organizaciones era ahora leída como un
antecedente del gobierno de Kirchner”.
También en este período se fundaron nuevas instituciones, entre las que el concepto
“memoria” fue elegido para formar parte de su nombre, como “Espacio de Memoria y
3
Sobre este tema, véase: Tappatá de Valdéz (2003), Silvestri (2000), Huyssen (2000), Vecchioli (2001),
Melendo (2006).
4
Este proyecto causó grandes deliberaciones entre los Organismos de Derechos Humanos participantes.
Muchos de ellos compilados en el libro de Marcelo Brodsky (2005) “Memoria en construcción: el debate
sobre la
ESMA
”, Buenos Aires, Editorial La Marca.
5
Para un estudio detallado sobre el Nunca Más, véase: Crenzel (2008).
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
,
Universidad Nacional Autónoma de México
Nueva Época, Año LIX, núm. 221, mayo-agosto de 2014, pp. (versión preprint) ISSN-0185-1918
5
Derechos Humanos”, “Parque de la Memoria” y “Memoria abierta”, entre otros; en la
ciudad de la Plata se dieron los casos de la “Comisión Provincial por la Memoria” y el
“Museo de Arte y Memoria”, por ejemplo.
Sobre este período de emergencia de la memoria, Enzo Traverzo explica que a nivel
global se está desarrollando una activación de la memoria, y que son las víctimas y sus
herederos quienes plantean una demanda de reparación y justicia a los países que fueran
responsables en el pasado de persecuciones y crímenes (Traverzo, 2008:8). Es por eso que
la activación de la memoria es llamada cada vez más a desempeñar un papel político en el
presente. Así, los Estados deciden comenzar a instalar días del recuerdo, construyen
monumentos, crean museos y lugares memoriales, y promueven políticas educativas.
Siendo los legisladores actores importantes de este proceso. La memoria se institucionaliza,
sostiene Traverzo, y son los Estados Nacionales, los que toman la iniciativa de encuadrar el
pasado, de dos formas, jurídicamente y creando herramientas y dispositivos para esta tarea.
En Argentina las memorias de las “víctimas del terrorismo de estado” y sobre todo las de
sus familiares fueron alcanzando no sólo un grado de legitimidad creciente sino que
también, a partir de la asunción de Néstor Kirchner en 2003, fueron incorporadas como
memorias oficiales desde el Estado Nacional.
Luego de este paneo general de acontecimientos dentro del campo (Bourdieu, 1990)
de derechos humanos a nivel nacional, detallaremos la relación entre diferentes agentes
sociales e instituciones y explicaremos como se dio este último período en la ciudad de La
Plata, capital de la provincia de Buenos Aires.
La Plata, ciudad universitaria
6
La Plata es un centro administrativo, con intensa vida estudiantil. Y cuenta con un
cordón industrial que en la década del setenta se encontraba muy desarrollado, y que
incluye dos partidos vecinos: Berisso y Ensenada. Es una ciudad que fue encarnizadamente
arrasada por la dictadura (en proporción al total de su población es el lugar con mayor
índice de desaparecidos), debido a que formó parte del denominado “Circuito Camps”,
7
que
se encontraba controlado por la policía de la provincia de Buenos Aires, con jefatura en esta
6
Para un estudio sobre la identificación de la ciudad de La Plata como “ciudad universitaria”, véase: Badenes
(2012).
7
El denominado “Circuito Camps” fue el esquema represivo que la última dictadura desarrolló en 14 partidos
del Conurbano bonaerense y La Plata. Contó con al menos 29 Centros Clandestinos de detención donde
actuaron miles de represores de la Policía de la Provincia, encabezada por Ramón Camps y bajo el mando del
Comando del Primer Cuerpo del Ejército. La acumulación de causas que se juzgó en La Plata (2011-2012) es
denominada como “Circuito Camps” porque, si bien en el ’86 hubo una primera causa “Camps” o “Causa
44”, que juzgó sólo a 7 represores que recibieron condenas mínimas y luego beneficios de impunidad, es la
denominación que más se acerca a un grupo de causas de esta característica. Nunca se juzgó el “Circuito
Camps” en su totalidad, pero la nueva “Causa Camps” es la más extensa de las llevadas a juicio hasta el
momento en la ciudad de La Plata, e investiga 280 casos de secuestros, torturas, homicidios y apropiaciones
de niños cometidos en los
CCD
Comisaría Quinta (diagonal 74 entre 23 y 24), la Brigada de Investigaciones de
La Plata (55 Nº 530, entre 13 y 14), el Destacamento de Cuatrerismo de Arana (137 esquina 640), el Puesto
Vasco (subcomisaría de Don Bosco, Quilmes), el
COTI
1 Martínez (Avenida del Libertador al 14.200,
Martínez, San Isidro), en la masacre de la casa Mariani-Teruggi (Calle 30 Nº 1134 55 y 56) y un caso de la
Brigada de San Justo. Ver la
Cobertura del juicio “Circuito Camps”
(2012).
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
,
Universidad Nacional Autónoma de México
Nueva Época, Año LIX, núm. 221, mayo-agosto de 2014, pp. (versión preprint) ISSN-0185-1918
6
localidad. Los organismos de derechos humanos afirman que la cifra ronda los dos mil
casos de desapariciones, de los cuales aproximadamente ochocientos serían estudiantes y
novecientos obreros (Da Silva, 2001).
Entre las múltiples manifestaciones del recuerdo y la lucha por los derechos
humanos, la cuidad de La Plata, se ha convertido en un hito por un acontecimiento
ampliamente difundido: la desaparición de un grupo de estudiantes secundarios, ocurrido el
16 de septiembre de 1976 y días posteriores. Esta fecha ha formado parte de los calendarios
de recordación y establece un día en que jóvenes secundarios y universitarios marchan y
realizan actos por las calles de la cuidad en repudio a lo que se llamó “La Noche de los
lápices”.
8
De acuerdo al trabajo de Ludmila da Silva Catela (2001) podemos observar que a
partir
del
año
1994
las
universidades
platenses
comienzan
a
colocar
placas
conmemorativas, iniciándose un nuevo emprendimiento de memoria por parte de la
UNLP
.
El primero fue motivado por el veinte aniversario del asesinato de un estudiante de
Ingeniería en manos de la Triple A. Tal como relata da Silva Catela, es por ese
acontecimiento que comienza a delinearse un proyecto de homenaje en dicha facultad; este
sería el primero de una serie de placas, lugares y memoriales instalados en las Facultades
platenses. Esta iniciativa no intentaba homenajear sólo a este estudiante sino también a
todos los desaparecidos por la dictadura militar. Para ello se lanzó una convocatoria en la
que se solicitaba un proyecto que “su concreción física simbolice una historia viva que
enhebre el pasado con el presente” (Da Silva, 2001:183), a su vez el proyecto hablaría de
tres tipos de víctimas: asesinados por la triple A, desaparecidos por la dictadura militar y
muertos en el exilio. La concreción de este objetivo contó con dos actos, el primero en el
que se dio a conocer el ganador del proyecto, realizado en el aniversario del estudiante
asesinado, en noviembre de 1994, donde se dio el encuentro de más o menos 15 hijos de
desaparecidos; y luego en la inauguración de la obra. Se trataba de un camino de nombres
sobre el piso, en forma de espiral que culminaba en un árbol de tilo.
De este modo, comienzan a instalarse memoriales y monumentos en las facultades
de la cuidad, homenajeando a los desaparecidos de esas casas de estudio. Estas prácticas del
recuerdo funcionaron también como un espacio para el reencuentro de amigos y familiares
de desaparecidos, entre ellos los hijos. Aparecen dos actores bien definidos: los compañeros
de la década del setenta y los hijos de desaparecidos; y este encuentro intergeneracional
redefine las prácticas para la rememoración y elaboración del pasado en la ciudad de La
Plata.
Una nueva generación de actores sociales
La aparición de los hijos de desaparecidos en la escena política comienza a
esbozarse sutilmente, en un encuentro de alrededor de quince jóvenes en la Facultad de
Arquitectura de la Universidad Nacional de La Plata (
UNLP
) a fines del año 1994, en el
marco de un homenaje a los desaparecidos de esa casa de estudios.
8
Para consultar sobre los alcances y continuidades sobre el relato de La Noche de los Lápices, véase: Raggio
(2011).
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
,
Universidad Nacional Autónoma de México
Nueva Época, Año LIX, núm. 221, mayo-agosto de 2014, pp. (versión preprint) ISSN-0185-1918
7
Como relata Santiago Cueto Rúa (2010: 139) esa “fue la primera vez que se
presentaron públicamente como un grupo compuesto por ‘hijos’”. Durante los próximos
meses el grupo fue consolidándose y delineándose. En la ciudad de La Plata los memoriales
organizados por distintas facultades de la
UNLP
fueron un importante contexto de encuentro.
Si bien entre sus objetivos comunes estaban los de dar contención afectiva a sus integrantes
y la búsqueda de justicia por los crímenes cometidos durante el terrorismo de Estado; se dio
un primer momento de discusiones y disputas sobre quiénes podían ser parte de la
asociación (Cueto, 2010), finalmente definieron que a diferencia de lo que habían decidido
muchas filiales del país, el grupo de La Plata, estaría constituido solo por hijos de
desaparecidos o asesinados por la última dictadura argentina, es decir por los “afectados
directos” por tener un vínculo sanguíneo con las víctimas del terror estatal. Durante los
primeros años esta discusión fue una de las centrales, ya que también implicaba pensar para
ellos quiénes eran las víctimas del terrorismo de Estado. El 20 de abril de 1995 la
agrupación “
HIJOS
-La Plata” se presentó en sociedad, y se llamó así prescindiendo de las
siglas ya que querían dejar en claro que solo pertenecían a esa agrupación hijos de
desaparecidos y asesinados, la cuestión parental fue la que primó en este grupo; mientras
que otras regionales permitieron el ingreso de hijos de exiliados y ex presos políticos, y
otras optaron por un acceso irrestricto, estas últimas prefirieron hacer uso de las siglas y
llamarse “Hijos por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio” (
H
.
I
.
J
.
O
.
S
).
Según Cueto Rúa, la filial La Plata siempre tuvo una posición más “radicalizada” no solo
sobre quienes podían participar, sino también sobre las demandas y las formas de
asumirlas.
Entre los objetivos también se encontraba el de la construcción y transmisión de una
memoria, en la que
HIJOS
-La Plata puso foco en el rescate de la historia de la militancia
política de sus padres, cuestión que no había sido retomada por las asociaciones de Madres
y Abuelas. Según Cueto Rúa
“La ‘radicalidad’ política con la que
HIJOS
interpretaron el pasado reciente se
encarnó en una reivindicación de la lucha revolucionaria de sus padres, lo cual implicó una
mirada sobre la violencia política distante de la sostenida por la narrativa humanitaria que
había caracterizado hasta entonces la mayoría de los organismos de derechos humanos”
(Cueto, 2010: 167).
Así se presentaba el interés de recordar a sus padres no solo como víctimas sino
también como militantes políticos o revolucionarios.
La incorporación de esta nueva generación a los trabajos por la memoria (Jelin,
2002), la verdad y la justicia desembocó en un replanteo profundo de categorías tan
arraigadas como la noción de víctima, la idea de justicia que se pretendía y sobre nuevos
modos de recordar y transmitir memorias sobre los desaparecidos.
En lo referente a la justicia
HIJOS
también incorporó su propia mirada y consigna
sintetizada en el lema “Juicio y Castigo a los culpables”, esta demanda encarada por todas
las regionales de
H
.
I
.
J
.
O
.
S
en el país estuvo acompañada de diferentes prácticas y actitudes
frente a este reclamo.
Para el momento de conformación de esta agrupación ya habían sido aprobadas por
el Gobierno del Alfonsín, las leyes de Obediencia Debida (1986) y Punto Final (1987), y
por el Gobierno Menemista los indultos a los militares y guerrilleros (1990). En este
contexto la posibilidad legal de enjuiciar a los represores por la desaparición de sus padres
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
,
Universidad Nacional Autónoma de México
Nueva Época, Año LIX, núm. 221, mayo-agosto de 2014, pp. (versión preprint) ISSN-0185-1918
8
era nula en el país
9
, aunque era una de las demandas más fuertes de
HIJOS
. Por eso “algunos
de los integrantes de
HIJOS
interpretan todo el período democrático como un bloque
caracterizado por la `impunidad´” (Cueto, 2010: 168).
La Justicia en La Plata
Uno de los casos significativos de la búsqueda de justicia en La Plata es el juicio
contra Ramón Camps en 1986. Camps fue jefe de la policía bonaerense, desde abril de
1976 hasta diciembre de 1977, y la Cámara Federal lo había condenado a 25 años de
reclusión, con degradación e inhabilitación absoluta perpetua tras hallarlo culpable de 214
secuestros extorsivos (47 de esas víctimas siguen desaparecidas), 120 casos de tormentos,
32
homicidios,
2
violaciones,
2
abortos
provocados
por
torturas,
18
robos
y
10
sustracciones de menores. Tuvo un importante rol en la represión en la zona ya que fue
cabeza de seis centros clandestinos de detención que funcionaron en la provincia de Buenos
Aires, conocidos como “Circuito Camps”, entre los casos más conocidos que se le imputan
podemos mencionar al secuestro del grupo de estudiantes de “La noche de los lápices”, y el
allanamiento y asesinato en la casa Mariani-Terrugi y secuestro de la nieta de Chicha
Mariani. Cumplió su condena hasta el 30 de diciembre de 1990, cuando a pesar del “día de
protesta y duelo nacional” convocado por los organismos de derechos humanos y en medio
de una masiva manifestación de repudio, lo alcanzó el indulto menemista junto con los ex
comandantes condenados y el ex ministro José Martínez de Hoz, entre otros. La Ley de
Obediencia Debida también absolvió por “falta de capacidad decisoria” a Etchecolatz, ex
mano derecha de Camps, al médico Jorge Bergés, y al resto de sus subordinados.
En la ciudad comienza un nuevo período para la justicia cuando, por pedido de la
Asamblea Permanente por los Derechos Humanos
La Plata (
APDH
)
10
en 1998, la Cámara
Federal de La Plata aprueba el pedido de este organismo basado en “el ‘derecho a la
verdad’ que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos expusiera como `la
necesidad
de
establecer
las
violaciones
a
los
derechos
humanos
perpetrados
con
anterioridad al establecimiento del régimen democrático´"
11.
Es así que se abren los que
fueron llamados “Juicios por la Verdad”, se trató de un proceso judicial que tiene como
objetivo averiguar el destino de los desaparecidos de la región durante la última dictadura
militar y determinar quiénes fueron los responsables de los crímenes. Pero dada la vigencia
de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, los culpables de estos crímenes no podían
ser encarcelados.
9
Desde 1996 comienza a juzgarse la sustracción y apropiación de bebés nacidos en cautiverio, tema que no
fue contemplado por las leyes del perdón. A partir del año 2001, comienzan a hacerse muy presentes los
pedidos de extradición reclamados por los tribunales europeos para juzgar a los represores en el exterior.
10
La Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (
APDH
) es una organización en defensa de los
Derechos Humanos, fundada en el año 1975. El nacimiento de la Asamblea Permanente en La Plata(APDH –
La Plata), se remonta al año 1979, y se da para dar apoyo y asistencia a grupos de familiares de desaparecidos,
que en su mayoría, comenzaron a reunirse convocados en principio por la necesidad de saber y de compartir
la poca información que pudieran disponer. Sus objetivos centrales son obtener Verdad y Justicia para las
víctimas de la represión de la última dictadura argentina. Véase:
APDH
(2013).
11
Resolución 18/98, de la Cámara Federal de La Plata, que abre el Juicio por la Verdad. Disponible en línea:
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
,
Universidad Nacional Autónoma de México
Nueva Época, Año LIX, núm. 221, mayo-agosto de 2014, pp. (versión preprint) ISSN-0185-1918
9
Frente a este Juicio,
HIJOS
se declara en contra, ya que como expresaron, en un
comunicado en marzo de 1999, repudiaron esa investigación, debido a que consideraron
que no puede llamarse juicio porque no está la posibilidad de condena (Cueto, 2010:169).
Frente a este descontento el grupo plantea nuevas prácticas de reclamo y “castigo” para los
represores, que fueron los escraches.
12
En el año 2001 comienza a delinearse otro período para la justicia en Argentina,
cuando el juez Gabriel Cavallo declaró la inconstitucionalidad de las leyes de Punto Final y
Obediencia Debida. En el 2003 el Congreso de la Nación dictó su nulidad y finalmente en
el 2005 la Corte Suprema de Justicia declaró la inconstitucionalidad de estas normas.
Durante estos cinco años organismos de derechos humanos, jueces y fiscales avanzaron en
la recolección de pruebas y en la configuración de las causas penales.
Justicia Ya! Fue un colectivo que se conformó para encarar parte de la querella en
algunos de los juicios de lesa humanidad. En La Plata, se creó una filial en el 2005
13
, la
misma fue querellante en el juicio a Etchecolatz, ex Director de Investigaciones de la
Policía, durante los meses de junio a septiembre de 2006, en lo que fue el primer juicio que
se desarrolló desde la reapertura de las causas, tomando la ciudad de La Plata un lugar
destacado en la manifestación de organismos de derechos humanos y en la atención de la
prensa.
Desde la reapertura de las causas se han desarrollado tres juicios en La Plata: el de
Etchecolatz en 2006, el del cura Cristian Von Wernich en 2007 y el del “Circuito Camps”
en 2011; instalando a la ciudad como espacio de circulación de testigos, medios de
comunicación, manifestantes, organismos de derechos humanos y artistas; y oyentes de los
juicios en general. Estas causas despertaron un fuerte acompañamiento militante y de los
12
“Se trata de una actividad que consiste en señalar la casa (ocasionalmente el lugar de trabajo) de algún
integrante de las fuerzas de seguridad o algún civil que haya estado involucrado en los crímenes de la
dictadura y que por distintas razones se encuentre en libertad; porque fue indultado o beneficiado por las
`leyes de impunidad´; o porque aún no fue alcanzado por los procesos que en la actualidad son jurídicamente
viables” (Cueto, 2010:171). En la ciudad de la Plata los escraches fueron muchos, y que poseían toda una
organización y secuenciación: se trataba de un desfile en los que el grupo iba encabezado por una murga o
pequeño número de teatro, se le sucedía la marcación de la casa con pintadas y por último se tiraban huevos y
pintura roja.
13“
Estaba integrada por la
APDH
La Plata, la Asociación Anahí, la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos
(
AEDD
), la Central de Trabajadores Argentinos La Plata-Ensenada (
CTA
La Plata-Ensenada), la
CTA
de la
provincia de Buenos Aires, el Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (CeProDH, organismo de
derechos humanos fuertemente vinculado al Partido de los Trabajadores Socialistas, PTS), el Comité de
Defensa de la Salud, la Ética y los Derechos Humanos (
CODESEDH
, organismo de derechos humanos
integrado por profesionales, creado en 1982), el Comité de Acción Jurídica (
CAJ
, organismo de derechos
humanos integrado por abogados que defienden las libertades democráticas), Familiares de Detenidos
Desaparecidos por Razones Políticas La Plata (
FDDRP
La Plata, organización que reúne a familiares de
desaparecidos, creada en 1976), la Fundación de Investigación y Defensa Legal Argentina (
FIDELA
,
organismo que promueve los juicios por delitos de lesa humanidad), la organización HIJOS Regional La Plata
(
HIJOS
La Plata, organización originalmente integrada por hijos de desaparecidos, aunque luego comenzaron a
aceptar entre sus miembros a cualquier persona que compartiera sus demandas), Liberpueblo (organismo de
derechos humanos vinculado al Partido Comunista Revolucionario,
PCR
), la Liga Argentina por los Derechos
del Hombre (
LADH
, organismo de derechos humanos creados en 1937, actualmente muy vinculado al Partido
Comunista,
PC
), la organización Madres de Plaza de Mayo La Plata (que reúne a madres platenses de
desaparecidos) y el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos (
MEDH
, organismo de derechos
humanos integrado por personas de distintas iglesias, creado en 1976)” (González, 2010).
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
,
Universidad Nacional Autónoma de México
Nueva Época, Año LIX, núm. 221, mayo-agosto de 2014, pp. (versión preprint) ISSN-0185-1918
10
jóvenes universitarios de la ciudad, que impulsaron variedad de prácticas de reclamo y
memorización de lo acontecido durante la represión militar en la ciudad.
Los procesos judiciales continúan desarrollándose en gran parte del país, de modo
que el espacio judicial se ha convertido en un lugar no solo para la justicia, sino para la
convergencia de militantes y defensores de los derechos humanos, para la escucha de
testimonios y la construcción de nuevas memorias y re lecturas sobre el pasado reciente. Se
configuran como un nuevo espacio de intervención sobre el pasado, con múltiples formas y
con nuevos actores sociales que renuevan su mirada.
El presente y la violación de los derechos humanos
El 18 de septiembre de 2006, se da un suceso que marca a la memoria local y a sus
luchas. En el día en que se leían los alegatos por el juicio a Etchecolatz, es secuestrado por
segunda vez Jorge Julio López, testigo clave en la causa y ex detenido-desaparecido
durante la última dictadura militar, cuando se dirigía desde su casa al tribunal. Este
secuestro, aún sin resolver despertó múltiples manifestaciones y reclamos por parte de los
organismos de derechos humanos e instaló una serie de dudas sobre el sistema judicial,
policial y democrático, que aún quedan sin respuesta:
¿Puede existir, hoy, un grupo de tareas con capacidad operativa para secuestrar a
alguien sin ser visto –aun sin contar con zona liberada–, no dejar rastros y mantenerlo
desaparecido pese a una búsqueda en la que están empeñadas todas las fuerzas de seguridad
y servicios de inteligencia, amén de existir una recompensa de 200.000 pesos por brindar
datos
acerca
del
paradero
del
secuestrado?
¿Investigan
quienes
aseguran
estar
investigando? ¿Tienen capacidad investigativa esos encargados de la investigación?
(Bonomi
et al.
, 2006: 8)
.
.
A su vez, proliferaron amenazas e intimidaciones a testigos y jueces,
14
partícipes de
los juicios de lesa humanidad en la ciudad de La Plata y en varios puntos del país. Lo cual
desembocó en grandes manifestaciones en la calle
y denuncias en los medios de
comunicación y la justicia.
Desde el 2006 hasta la fecha son varios los artistas y colectivos que vienen
sosteniendo a lo largo de estos años una variada gama de acciones e intervenciones para
que no quede en el olvido la segunda desaparición de López. El día 18 de cada mes y en
cada aniversario se realizan marchas por el centro de la ciudad, muchas de ellas con
múltiples despliegues artísticos que van desde performances, murales, pintadas y grafitis,
stencil, máscaras, pancartas e instalaciones.
Según Ana Longoni en estas prácticas se entrelazan y superponen recursos que
podrían atribuirse a las dos grandes matrices de representación de los desaparecidos en el
movimiento de derechos humanos en Argentina. Por un lado, la matriz de las fotos, que se
remonta a las primeras rondas de las Madres a comienzos de la dictadura cuando ellas
14
En la ciudad de La Plata fue amenazado el Juez Corazza, Isabel Chicha Mariani (presidente de la
Asociación Anahí y una de las fundadoras de Madres de Plaza de Mayo), el camarista Leopoldo Schiffrin. Y
fue violado el domicilio de Nilda Eloy, quien además recibió llamadas que habrían sido cursadas desde un
edificio del ejército. Y la sobreviviente de la Noche de los Lápices Emilce Moller recibió una carta firmada
por tres ex comisarios de la bonaerense en la cual la increpaban (Bonomi
et al
., 2006: 8).
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
,
Universidad Nacional Autónoma de México
Nueva Época, Año LIX, núm. 221, mayo-agosto de 2014, pp. (versión preprint) ISSN-0185-1918
11
portaban sobre sus cuerpos las fotos de sus hijos e hijas, e insisten en la biografía particular
de cada una de las víctimas del terrorismo de Estado y en el vínculo que une al que reclama
con el ausente. Y por otro lado, las siluetas, las manos y las máscaras, que apuntan a
cuantificar anónimamente la magnitud del genocidio y cuyo principio constructivo radica
en la transferencia entre el cuerpo de los manifestantes y el de los desaparecidos (Longoni,
2009:7).
Es así que en este espacio de lucha, se entremezclan una serie de formas
representacionales del pasado, a las que se le suman nuevas, las marchas se convierten no
solo en un espacio para las demandas, sino también en un espacio rico en intervenciones
artísticas, donde el arte y la política confluyen en un específico activismo artístico. En el
que colaboran artistas locales, colectivos de arte, instituciones y organismos de derechos
humanos. A ello se suman acciones de artistas de otras localidades que intervienen carteles,
botellas de vino o las ventanas de vidrio de los medios de transporte público, donde es
colocado el nombre o el rostro de Julio López, en un intento de interpelar al espectador.
En las marchas por Julio López confluyen varios sectores de defensa de los
derechos humanos en la ciudad, a los que nos referimos más arriba: la
AEDD
(Asociación de
Ex Detenidos Desaparecidos), Madres de Plaza de Mayo,
APDH
La Plata, la Asociación
Anahí, la organización
HIJOS
Regional La Plata, la Comisión Provincial por la Memoria,
centros de estudiantes de las facultades platenses y colectivos de artistas independientes,
muchas veces organizados por la Multisectorial.
Entre estas instituciones y organizaciones se da también un fuerte trabajo para la
protección de personas y grupos donde sus derechos humanos son violados en la actualidad.
Esta tarea está orientada por cuatro focos: la vulnerabilidad de necesidades básicas, la
violación de derechos y garantías por parte de la policía federal (en la provincia de Buenos
Aires, Luciano Arruga es un caso emblemático sobre las desapariciones ocurridas durante
la democracia y perpetuadas por la policía. Y la violación de los derechos de los detenidos
en penales bonaerenses es otro de los trabajos que afronta la Comisión Provincial por la
Memoria), el trabajo sobre la educación organizado por talleres y programas que realizan
en barrios y localidades de la provincia, y la denuncia, investigación y reclamo en la calle y
medios de comunicación, sobre violaciones a los derechos humanos.
Tal como reflexiona Sandra Raggio; el pasado debe servirnos como lente para leer
el presente, en el que eso que ya sucedió nos sirva en su carácter de ejemplar, en términos
de Tzvetan Todorov, para poder comparar y por analogía reconocer ciertas situaciones del
presente. “Deberíamos poder pensar lo extremo de una experiencia en relación con lo que
aviene normal, con aquello que nos es tan cotidiano al punto que ni siquiera lo percibimos
como para intentar detenerlo” (Raggio, 2007:33). Las políticas de la memoria pueden tener
más de un sentido, y esos están en relación con el proyecto de país que se tiene. De modo
que estas políticas de la memoria modifican la relación entre el Estado y la sociedad, pues
según Brossat, “la memoria de crímenes de Estado y de violencias extremas, ingresa en los
circuitos
de
gobierno
y
se
convierte
en
integrante
de
un
dispositivo
general
de
gubernamentalidad” (Brossat, 2006:18).
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
,
Universidad Nacional Autónoma de México
Nueva Época, Año LIX, núm. 221, mayo-agosto de 2014, pp. (versión preprint) ISSN-0185-1918
12
Prácticas en el espacio público
Durante todo este período conviven diferentes formas de marcación y señalización
de la ciudad, con los objetivos de recordar y repudiar al terrorismo de estado. Entre ellas
podríamos definir dos tipos, unas que tienen un carácter estático y otras que se presentan
más móviles (Caffaso
et al
., 2012). Dentro de las primeras encontramos placas, murales,
monumentos, esculturas, sitios, calles y salas; impulsadas por el estado, amigos, familiares
y asociaciones. Y dentro de las segundas, prácticas como intervenciones, performances y
marchas, surgidas sobre todo desde agrupaciones de organismos de derechos humanos.
A nivel de la política estatal podemos mencionar dos tipos de marcas que confluyen
en el espacio público. Una iniciada en 1996, que es la marcación de los centros clandestinos
de detención que funcionaron en la ciudad. Las placas son producto de la ordenanza
municipal nº 8641 de mayo de 1996, impulsada por Iván Maidana, las primeras en
señalarse fueron la Comisaría 5ta y la Brigada de Investigaciones (Da Silva, 2001:209). Y
otra llamada “Baldosas blancas de la memoria”, realizadas por la Secretaría de Derechos
Humanos de La Plata desde 2011; se trata de la colocación de baldosas que señalan el lugar
exacto donde la persona fue secuestrada. Ambas iniciativas intentan fijar en tiempo y lugar
los acontecimientos, de una manera perdurable para la transmisión y denuncia de lo que allí
sucedió.
También las calles platenses han sido intervenidas por artistas como el Grupo
Escombros
15
, que desde 1988 realiza murales, cuya temática es la denuncia sobre la
situación social, política y económica, y el rol del estado. Entre sus intervenciones
destacadas sobre los desaparecidos se encuentra “El hombre roto”, emplazado en la puerta
de la Facultad de Humanidades, en el año 1995. Se trata de una figura humana de más de 6
metros de alto, con un poema en su pecho que alude a la indiferencia y a quienes hicieron
oídos sordos a la realidad que se vivía durante la última dictadura.
Un sitio de la memoria relevante para la cuidad ha sido la casa de “Chicha”
Mariani
16
, una de las fundadoras de Abuelas de Plaza de Mayo. La casa es testimonio del
asesinato de la militante peronista Diana Teruggi junto a otras cuatro personas en
noviembre de 1976, y del secuestro de su nieta Clara Anahí Mariani. El sitio conserva los
agujeros de los cientos de balas que impactaron contra sus paredes, además de un boquete
que fue provocado por un proyectil de tanqueta que atravesó los muros de la residencia,
cuando más de 200 efectivos del ejército allanaron el domicilio. Desde el año 2011 se
desarrollan visitas guiadas y actividades en los aniversarios. La búsqueda de la nieta de
"Chicha" Mariani es conocida internacionalmente y ha abarcado distintos tipos de acciones
como muestras y cadenas de mails y de mensajes por Facebook, entre otras acciones.
15
Se trata de un grupo interdisciplinario, que es fundado en 1988 y que continúa hasta la actualidad
desarrollando diferentes tipos de prácticas artísticas en el espacio público y en el circuito artístico (Grupo
Escombros, 2011).
16
La Casa Mariani- Terruggi queda en calle 30 entre 55 y 56, La Plata. Fue declarada Monumento Histórico
Nacional por el decreto nº 848/2004. Allí funciona la Asociación Anahí, presidida por María Isabel “Chicha”
Mariani.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
,
Universidad Nacional Autónoma de México
Nueva Época, Año LIX, núm. 221, mayo-agosto de 2014, pp. (versión preprint) ISSN-0185-1918
13
Dentro de lo que es el espacio urbano, las calles han sido significadas por las luchas
de Madres y Abuelas de plaza de Mayo, puntualmente en la ciudad de La Plata en la Plaza
San Martín. Tal como explica Catela da Silva:
Es un espacio demarcado: grandes pañuelos blancos están pintados sobre el piso alrededor
del monumento a San Martín, indicando claramente el paso de las rondas. En cada una de las
cuatro diagonales, que trazan los caminos principales de la plaza, las diferentes frases escritas
identifican períodos y luchas por los desaparecidos: ‘Ni olvido ni perdón’, ‘Aparición con
vida’, ‘Cárcel a los genocidas’, ‘Hoy como ayer no podrán quebrar la voluntad de lucha’ (Da
Silva, 2001:163).
Para el 24 de marzo siempre se realiza el ritual de colgar las fotos de los
desaparecidos alrededor de las rejas de la estatua de San Martín y en los alrededores de la
plaza; a lo que se le suma durante la marcha los carteles,
stencil
y pintadas con los
emblemas y adhesiones de los manifestantes.
Desde el año 1996 y hasta la actualidad, al poco tiempo de la conformación de la
agrupación
HIJOS
, comenzaron a realizar prácticas conocidas como escraches. En todo ese
tiempo tuvieron variaciones y nuevas motivaciones, pero la práctica se mantuvo siempre
fiel a una respuesta a la falta de justicia estatal
17
. Estas prácticas comienzan a hacer visibles
a los represores, señalándolos en el espacio público, frente a la mirada de vecinos y
transeúntes. Estos actos caracterizados por un clima festivo,
murguero
18
y teatral se
sintetizaba en un lema proclamado por la agrupación que es “Si no hay justicia, hay
escrache”.
Esta nueva práctica aparece con un tono novedoso que rompe con la ritualización y
sacralización de lo que eran las marchas del movimiento de derechos humanos hasta el
momento, ya que contaron con la colaboración de grupos de artistas como Grupo de Arte
Callejero (
GAC
) y Etcétera. Desde el año 1998
GAC
realizó las gráficas y pancartas que eran
utilizadas en los escraches, estas subvertían el código vial, simulando ser una señal de
tránsito habitual para señalar la proximidad de la casa de un represor, o de un centro
clandestino de detención. Tal como señala Longoni “proporcionaron una indiscutible
identidad y visibilidad social a los escraches, contribuyendo a que se evidenciaran como
una nueva forma de lucha contra la impunidad” (Logoni, 2009: 10) que actualmente
continúan impulsadas por la Mesa de Escrache Popular; con una nueva motivación que es
hacer visible el reclamo de aparición con vida de Jorge Julio López. Las intervenciones, y
marcas de carácter artístico en reclamo por López son organizadas por distintos colectivos
políticos y artísticos de la ciudad como “Arte al Ataque”, “Grupo La Olla”, “Unidades
Muralistas Hermanos Tello”, entre otros. Éstos han tenido una fuerte vinculación con el
Museo de Arte y Memoria de La Plata y han desarrollado actividades como muestras y
talleres allí.
Es posible advertir en esta cronología que las memorias sobre el terrorismo de estado
son un campo no solo de construcción compartida sino también de luchas por los sentidos
del pasado, donde cada cambio en las coyunturas políticas se vieron reflejados en los
17
Para un estudio más pormenorizado sobre el tema, véase: Cueto (2010), Carras (2009), y Da Silva (2001).
18
Se trata de un estilo de música popular, donde se combinan cantos de tinte político o actualidad
interpretados por un coro, y escenificaciones teatrales y disfraces.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
,
Universidad Nacional Autónoma de México
Nueva Época, Año LIX, núm. 221, mayo-agosto de 2014, pp. (versión preprint) ISSN-0185-1918
14
modos en cómo se afrontaron y pensaron las distintas políticas por la memoria, las estatales
y las de los organismos de derechos humanos.
Nuevas instituciones: la creación de la Comisión Provincial por la Memoria
La creación de la Comisión por la Memoria de la Provincia de Buenos Aires (
CPM
) se
incluye dentro de las políticas estatales, ya que fue posible debido a la resolución legislativa
NA° 2117 de la Cámara Diputados de la Provincia de Buenos Aires en julio en 1999,
19
mediante la cual se impulsa la creación de un organismo público extra-poderes (que
funciona de manera autónoma y autárquica desde ese momento a la fecha). Está integrada
por referentes de organismos de derechos humanos, religiosos de distintos credos,
intelectuales, funcionarios universitarios y judiciales, legisladores y sindicalistas; y se
desarrolla en el edificio en el que había funcionado durante medio siglo la Dirección de
Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires (
DIPPBA
).
Según Vinyes (2008:28), “una política pública es la combinación de tres elementos:
un objetivo, un programa y un instrumento”, en este caso el estado provincial accede al
objetivo de generar un espacio y un organismo que trabaje sobre el pasado reciente
argentino y su transmisión, la defensa de los derechos humanos, e investigue, gestione y
custodie al primer archivo de inteligencia policial desclasificado de la Argentina: el
Archivo de la
DIPPBA
20
. Sandra Raggio explica que “la
CPM
es interesante porque no surge
como una demanda de los organismos de derechos humanos, como otros espacios de
memoria” (Lenci y Raggio, 2011:2), ya que al tratarse de una iniciativa del poder
legislativo fueron convocados referentes vinculados con la lucha por los derechos humanos,
con reconocimiento y trayectoria. Entre ellos estuvo Estela de Carlotto, presidenta de
Abuelas de Plaza de Mayo; el presidente de la
CPM
es Adolfo Pérez Esquivel, premio Nobel
de la Paz 1980 y un referente central del movimiento de derechos humanos; Laura Conte,
madre de Plaza de Mayo-Línea Fundadora y vicepresidenta del Centro de Estudios Legales
y Sociales (
CELS
); Aldo Etchegoyen, pastor de la Iglesia Metodista y también referente de
la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (
APDH
)y varios referentes vinculados
con el movimiento de derechos humanos a nivel nacional. Y también miembros del
sindicalismo vinculado por las luchas por los derechos humanos, como la Central de
Trabajadores Argentinos (
CTA
); miembros de la Justicia, hay jueces federales, fiscales que
participan de la CPM; de la
UNLP
y una representación ecuménica, de diferentes credos.
Está Daniel Goldman, de la comunidad judía de Buenos Aires; la monja Martha Pelloni,
una reconocida luchadora por los derechos humanos, en los años noventa sobre todo, que es
de la Iglesia Católica (Lenci y Raggio, 2011: 2), los miembros fueron cambiando a lo largo
del tiempo y hasta marzo de 2012 la
CPM
mantuvo la siguiente estructura organizativa:
Archivo de la Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires
(
DIPBA
):
la
CPM
ocupa el edificio donde funcionó, desde 1957 hasta el año 1998, la
DIPBA
.
19
Ratificada por la ley 12.483 del 13 de julio de 2000 y su modificatoria, la ley 12. 611/2000.
20
Cuestiones que están siendo analizadas por Santiago Cueto Rúa en su tesis doctoral, en la que aborda la
relación entre organismos de Derechos Humanos y el Estado, tomando como caso la historia y el presente, de
la Comisión Provincial por la Memoria. Tesis del Doctorado en Ciencias Sociales
UNLP
.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
,
Universidad Nacional Autónoma de México
Nueva Época, Año LIX, núm. 221, mayo-agosto de 2014, pp. (versión preprint) ISSN-0185-1918
15
De modo que posee además la característica de ser “sitio de memoria”. En aquel año, la
Legislatura de la provincia sede el archivo a la Comisión y lo desclasifica.
21
Laura Lenci,
directora del archivo explica que uno de los trabajos que se realizó con el archivo es
seleccionar la documentación para hacer aportes a los Juicios por la Verdad que estaban en
funcionamiento en ese momento, pero fundamentalmente al Juicio por la Verdad de La
Plata (Lenci y Raggio, 2011:11). Además, otra de las tareas del archivo es la preservación
de la documentación, aportar a los juicios (Juicio por la verdad, y posteriormente a los
juicios penales que comenzaron a realizarse desde el año 2006), y a pedidos personales y de
familiares e investigadores. Entre los materiales que conforman este registro documental se
han encontrado informes de inteligencia y recortes periodísticos sobre la agrupación
H
.
I
.
J
.
O
.
S
, así como valiosas pruebas del accionar policial que sirvieron en diferentes juicios
penales. Algunas de las causas que han recibido aporte probatorio del archivo de la
DIPBA
son: la Causa Mercedes Benz (que forma parte de la causa “Campo de Mayo”, el Juicio a
Etchecolatz (Causa iniciada en el Juicio por la Verdad), la Comisaría Quinta de La Plata, el
Puesto Vasco, la Masacre de Fátima y Cambiaso- Pereyra Rossi (Comisión Provincial por
la Memoria, 2008a).
Área de Comité contra la Tortura:
es un área creada en el año 2002, con el objetivo de
monitorear lugares de detención, y prevenir y denunciar violaciones a los derechos
humanos de personas privadas de su libertad. Sus temáticas son la detección de violaciones
de derechos en los lugares de detención de la provincia de Buenos Aires (cárceles,
comisarías e institutos de menores), y casos abuso policial en general. Otro objetivo
consiste en coordinar acciones tendientes a la difusión de esta problemática. Entre sus
tareas se encuentra la de publicar un Informe anual que da cuenta y evalúa el estado de
situación de estas políticas en la Provincia de Buenos Aires (Comisión Provincial por la
Memoria, 2008b).
Área de investigación y enseñanza:
está bajo la dirección de Sandra Raggio desde su
creación y desde el año 2002 una de sus tareas más importantes es el Proyecto “Jóvenes y
Memoria, recordamos para el futuro”, que se desarrolla en escuelas secundarias. En el
mismo se trabaja la elaboración de la experiencia pasada bajo el eje autoritarismo y
democracia. A su vez trabajan diferentes proyectos educativos como el programa “Justicia
y memoria” donde se asiste a los juicios con jóvenes secundarios y luego se hacen talleres
de reflexión, se realizan capacitaciones y cursos para docentes y se crean recursos
didácticos para utilizar en el aula. La Maestría en Historia y Memoria (
UNLP
) fue una
iniciativa de la Comisión que desarrolló junto a la
UNLP
en el 2003. También tienen un área
de investigación, que viene trabajando sobre el tema de marcas, sitios y memoriales sobre
el terrorismo de estado en la Provincia de Buenos Aires.
Área de Comunicación y Cultura:
esta área estuvo bajo la dirección de Ana Caccopardo
hasta marzo de 2012. Funcionaba en un edificio cedido en comodato por el Ministro de
Economía de la Provincia de Buenos Aires, en calle 9 entre 51 y 53. Allí se ha instalado el
Museo de Arte y Memoria desde su fundación. Entre las tareas del área se encontraba todo
lo referido a difusión periodística, la edición de la Revista Puentes, la producción de
21
Ley 12642.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
,
Universidad Nacional Autónoma de México
Nueva Época, Año LIX, núm. 221, mayo-agosto de 2014, pp. (versión preprint) ISSN-0185-1918
16
muestras artísticas con materiales de la
CPM
que son itinerantes, la producción audiovisual,
entre ellas el registro fotográfico y visual de los juicios que se desarrollan en la ciudad de
La Plata y en localidades de la provincia
22
, la producción de documentales
23
y la gestión del
museo, que además de la exposición de muestras realiza cine debate, talleres, visitas
guiadas y posee una videoteca de consulta abierta. Tal como relata Ana Caccopardo desde
la creación de la
CPM
y del área de Comunicación y Cultura, “siempre apareció el tema de
la producción cultural, como un territorio que nos interesaba pensar, trabajar y reflexionar,
porque nos parecía una herramienta para la reflexión, la transmisión y la sensibilización en
torno a los temas de historia reciente en nuestro país y también en torno a la agenda actual
de Derechos Humanos”
24
.
Conclusiones
Como fue posible observar, las luchas por la memoria, la verdad y la justicia, configura una
serie de prácticas, actores e instituciones; entre los que se relacionan políticas estatales y
agrupaciones sociales, que determinan una fértil interacción social y una realidad particular
en la región. Es decir que, las luchas por los sentidos del pasado configuran un mapa de
prácticas
intergeneracionales
que
ponen
en
relación
a
espacios
institucionales
con
organismos sociales. Este recorrido temporal, nos permitió ver cómo fue constituyéndose el
campo
poco
a
poco,
en
qué
contextos
emergieron
nuevos
actores
sociales
y
qué
herramientas de acción social utilizaron en sus demandas, cuáles fueron sus espacios y
cómo la ciudad fue mostrando una particular configuración del espacio público, donde se
realizan marchas, escraches y marcaciones, y también se instalan placas y recordatorios. A
lo largo de estos años, es posible advertir cómo se fue cuestionando de diversas maneras al
pasado, la noción de víctima, la idea de justicia, y los nuevos modos de recordar y
transmitir fueron variando; permitiendo la emergencia de nuevas memorias, memorias
silenciadas u olvidadas, como es el caso de la militancia política de los desaparecidos, que
logra ponerse en la escena pública a partir de las indagaciones de los hijos. Los juicios
desarrollados en la región también reavivan el flujo de militantes sociales que llegan a la
ciudad, en apoyo a las víctimas. Y la segunda desaparición de Julio López, incita a
preguntarnos sobre el pasado y el presente, ¿Qué prácticas represivas siguen hoy en
vigencia?, ¿Cuál es la reacción de los organismos de derechos humanos? ¿Cuál es la
respuesta estatal?
El recorrido de estas luchas permite observar cómo los organismos sociales
estuvieron siempre abriendo el camino, que luego continuaron y profundizaron las políticas
estatales. Es posible notar una concepción limitada de la memoria por parte del estado,
cuando sus políticas se circunscriben solo a pensar el pasado reciente argentino y no hay
22
La
CPM
ha firmado un convenio con el Instituto Nacional de Artes Visuales (
INCAA
) para que se registren
los juicios en otras localidades de la provincia de Buenos Aires.
23
Entre ellos se encuentra el documental sobre el juicio a Etchecolatz titulado “Un claro día de Justicia”, en el
que se incluye la segunda desaparición de Julio López, que ha sido un acontecimiento que reavivó la lucha
por los derechos humanos en La Plata, desarrollándose diversas actividades en el espacio público. También
han producido una serie de documentales titulados “Secreto y confidencial” sobre el encuentro de familiares y
personas que van a solicitar materiales del archivo de la
DIPBA
.
24
Entrevista a Ana Caccopardo. Fecha: 9 de agosto de 2012.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
,
Universidad Nacional Autónoma de México
Nueva Época, Año LIX, núm. 221, mayo-agosto de 2014, pp. (versión preprint) ISSN-0185-1918
17
una relación fluida con la violencia del presente. Cuestiones que se vienen trabajando desde
la Comisión provincial por la Memoria, pero que no se traduce en las gestiones provinciales
o municipales, donde la Policía Bonerense, así como de otras provincias, se encuentra como
protagonista de diferentes mecanismos represivos, tales como la tortura, la represión, la
vigilancia y la desaparición de personas. Luciano Arruga,
25
Marita Verón
26
y Julio López se
erigen como los desaparecidos de la democracia; una democracia que hoy se hace
abanderada de las luchas por la memoria y la justica, pero permite que nuevos grupos sean
blanco de violencia, perpetradas por un organismo del estado, como son sus fuerzas de
seguridad.
Por último, el arte está presente como herramienta de acción colectiva en el trabajo
de transmisión y lucha, de la mano de los organismos y a través del Museo de Arte y
Memoria, el primero instalado en la Argentina.
La ciudad de la Plata cobra así, importancia dentro de la temática porque es una
cuidad altamente politizada, como se ha explicado a lo largo de nuestra reflexión, y porque
suele ser epicentro de prácticas, demandas y casos emblemáticos, que hacen eco a las
problemáticas de la memoria, la verdad y la justicia, en el resto del país.
25
Adolecente desaparecido en el año 2009, cuando fue secuestrado por la Policía Bonaerese de Lomas de
Zamora, como represalia por su negativa a robar para los oficiales.
26
Desaparecida en Tucumán en el año 2002, su caso se ha vinculado a la desaparición forzada y la trata de
personas, con complicidad de la Policía de la Provincia de Tucumán.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
,
Universidad Nacional Autónoma de México
Nueva Época, Año LIX, núm. 221, mayo-agosto de 2014, pp. (versión preprint) ISSN-0185-1918
18
Bibliografía
APDH
, (2013)
Asamblea Permanente por los Derechos Humanos
. Disponible en: <
http://www.apdh-argentina.org.ar/> [Consultado el 30 de enero de 2013].
Badenes, Daniel (2012)
Un pasado para La Plata. Producción editorial y disputa de
sentidos sobre la historia de la ciudad en su centenario -1982-.
La Plata: Facultad de
Humanidades y Ciencias de la Educación, Universidad Nacional de La Plata. Tesis de
Maestría.
Bonomi, Paula; Cacopardo, Ana; Jaschek, Ingrid y Juan Bautista Duizeide, (2006) “Lo que
sabemos” en
Puentes
. Núm. 19, diciembre, pp. 6- 8.
Bourdieu, Pierre,(1990)
Sociología y Cultura
. México, Grijalbo.
Brodsky, Marcelo, (2005)
Memoria en construcción: el debate sobre la
ESMA
.
Buenos
Aires, La Marca.
Brossat, Alain, (2006) “Entre la resistencia y la gubernamentalidad” en
Puentes
. Núm. 19,
diciembre, pp. 16- 21.
Cafasso, Carla; Oliva, Josefina; Salvatori, Samanta y Ana Cecilia Solari Paz, (2012)
Paisajes de la memoria
. Actas de las VII Jornadas de Sociología de la Universidad
Nacional de La Plata, “Argentina en el escenario latinoamericano actual: debates desde las
ciencias sociales”. Disponible en: <http://jornadassociologia.fahce.unlp.edu.ar>
Carras, Rafaela, (2009)
Pensamientos, prácticas y acciones del
GAC
.
Buenos Aires, Tanta
Limón.
Cobertura
del
juicio
“Circuito
Camps”
,
(2012)
blog
disponible
en:
<http://coberturacircuitocamps.wordpress.com/> [Consultado el 14 de septiembre de 2012].
Comisión
Provincial
de
la
Memoria
(2008a)
“Área
de
justicia”
en
Centro
de
Documentación
y
Archivo
.
Disponible
en:
de 2013].
__________________________,
(2008b)
“Comité contra
la
tortura”
en
Centro
de
Documentación
y
Archivo.
Disponible
en:
2013]
Crenzel,
Emilio, (2008)
La
historia
política
del
Nunca
Más,
la
memoria
de
las
desapariciones en la argentina
. Buenos Aires, Siglo
XXI
Ediciones.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
,
Universidad Nacional Autónoma de México
Nueva Época, Año LIX, núm. 221, mayo-agosto de 2014, pp. (versión preprint) ISSN-0185-1918
19
Cueto Rúa, Santiago, (2009)
Nacimos en su lucha, viven en la nuestra: Identidad, justicia y
memoria en la agrupación
HIJOS
- La Plata
. La Plata, Universidad Nacional de La Plata.
Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación. Tesis de maestría. Disponible en:
Cueto Rúa, Santiago, (2010)
Demandas de justicia y escrache en HIJOS La Plata.
Trabajos
y Comunicaciones, 2da. Época, nº 36. Departamento de Historia. Facultad de Humanidades
y Ciencias de la Educación. Universidad Nacional de La Plata, pp. 165-183. Disponible en:
Da Silva, Ludmila Catela, (2001)
No habrá flores en la tumba del pasado. La experiencia
de reconstrucción del mundo de los familiares de desaparecidos
. La Plata, Ediciones Al
Margen.
____________________, (2009) “Lo invisible revelado. El uso de fotografías como (re)
presentación de la desaparición de personas en Argentina” en Feld, Claudia y Jessica Stites
Mor, (comps.)
El pasado que miramos
. Buenos Aires. Paidós.
Déotte, Jean Louis, (2000) “El arte en la época de la desaparición” en Richard, Nelly (ed.)
Políticas y estéticas de la memoria
. Santiago, Chile, Cuarto Propio.
Feld, Claudia, (2002)
Del estrado a la Pantalla: las imágenes del juicio a los ex
comandantes en Argentina
. Buenos Aires, Siglo XXI.
Flier, Patricia (2006) “El archivo de la DIPBA: un hallazgo clave para una historia de los
imaginarios represivos en Argentina” en
IMAGO AMERICAE
. Vol. 1, Núm. 1, Centro
Extremeño de Estudios y cooperación con Iberoamérica, Universidad de Guadalajara,
Universidad de Florencia y Universidad Nacional de La Plata.
Funes, Patricia (2006) “’Secretos, confidenciales y reservados’. Los registros de las
dictaduras en la Argentina. El Archivo de la Dirección de Inteligencia de la Policía de la
provincia de Buenos Aires” en Quiroga, Hugo y César Tcach (comp.),
Argentina 1976-
2006.
Entre
la
sombra
de
la
dictadura
y
el
futuro
de
la
democracia.
Rosario,
HomoSapiens.
González Leegstra, Cintia Cristina, (2010)
“Condena a todos los genocidas, justicia por
todos los compañeros” Luchas políticas en el juicio a Etchecolatz
.
IDES
-
UNGS
, Tesis de
Maestría, Director Emilio Crenzel (Inédita).
Groppo, Bruno, (2002) “Las políticas de la memoria” en
Sociohistórica
, núm. 11-12, pp.
187-198.
Disponible
en:
Grupo Escombros, (2011)
Grupo escombros. Artistas de lo que queda
. Sitio web disponible
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
,
Universidad Nacional Autónoma de México
Nueva Época, Año LIX, núm. 221, mayo-agosto de 2014, pp. (versión preprint) ISSN-0185-1918
20
Halbwachs,
Maurice,
(2004)
La
memoria
colectiva.
Zaragoza,
España,
Prensas
Universitarias de Zaragoza.
Huyssen, Andreas, (2000) “El Parque de la memoria: una glosa desde lejos” en
Punto de
Vista
. Núm. 68, pp. 25-26.
Huyssen, Andreas, (2001) “El arte mnemónico de Marcelo Brodsky”. en Brodsky, Marcelo
Nexo. Un ensayo fotográfico.
Buenos Aires, Centro Cultural Recoleta.
Huyssen, Andreas, (2001)
En busca del futuro perdido. Cultura y memoria en tiempos de
globalización
. Buenos Aires, Fondo de Cultura económica.
Jelin, Elizabeth, (2002)
Los trabajos de la memoria
. Buenos Aires, Siglo
XXI
.
Jelin, Elizabeth y Ana Longoni (comps.), (2005)
Escrituras, imágenes y escenarios ante la
represión.
Buenos Aires, Siglo
XXI
.
Jelin, Elizabeth y Victoria Langland (comps.), (2003)
Monumentos, memoriales y marcas
territoriales.
Madrid. Siglo
XXI
.
Lenci, Laura y María Sandra Raggio, (2011) “Comisión Provincial por la Memoria,
presentación
de
Actividades”
en
Aletheia
.
Vol,
2,
Núm.
3.
Disponible
en:
raggio-y-laura-lenci.-comision-provincial-por-la-memoria-presentacion-de-actividades>.
Longoni, Ana, (2009) “Algunas acciones en torno a la segunda desaparición de Jorge Julio
López. Activismo artístico en la última década en Argentina” en
La Ventana
. Intervención
de Ana Longoni en Casa Tomada (Cuba), 16 de diciembre de 2009, en el Panel Re-
conocimientos:
identidad,
referentes
culturales,
nuevos
movimientos
sociales
y
responsabilidad
del
intelectual.
Disponible
en:
Longoni, Ana, (2009) “(Con)texto(s) para el
GAC
” en Carras, Rafaela,
Pensamientos,
prácticas y acciones del
GAC
. Buenos Aires, Ed. Tinta Limón.
Lvovich, Daniel y Jaquelina Bisquert, (2008)
La cambiante memoria de la dictadura.
Discursos públicos, movimientos sociales y legitimidad democrática
. Universidad Nacional
de General Sarmiento, Buenos Aires.
Melendo, María José, (2006) “Acontecimientos estéticos ejemplares en el presente de la
memoria” en Macón, Cecilia (coord.),
Trabajos de la memoria. Arte y ciudad en la
postdictadura argentina.
Buenos Aires, Editorial Lado Sur, pp. 77-97.
Nora, Pierre (dir.), (1984)
Les Liex de Mémoire; I: La République
. París, Ed Gallimard.
Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
,
Universidad Nacional Autónoma de México
Nueva Época, Año LIX, núm. 221, mayo-agosto de 2014, pp. (versión preprint) ISSN-0185-1918
21
Rabotnikof, Nora, (2007) “Memoria y política a treinta años del golpe” en Lida, Clara
Eugenia; Gutiérrez Crespo, Horacio y Pablo Yankelevich (comps.),
Argentina, 1976.
Estudios en torno al golpe de Estado
. Buenos Aires, Fondo de Cultura Económica de
Argentina, pp. 259- 284.
Raggio, Sandra María (2007)
Políticas de la memoria. Cuando el presente evoca el pasado
.
Revista Puentes. La Plata, Comisión Provincial por la Memoria. Nº 22, diciembre.
Raggio, Sandra María, (2011) “Los relatos de la Noche de los Lápices: Modos de narrar el
pasado
reciente”
en
Aletheia
.
Vol.
1.
Núm.
2.
Disponible
en:
Silvestri, Graciela, (2000) “El arte en los límites de la representación” en
Revista Punto de
Vista
, núm. 68, pp.
Tappatá de Valdéz, Patricia, (2003) “El Parque de la Memoria en Buenos Aires”, en Jelin,
Elizabeth y Victoria Langland,
Monumentos, memoriales y marcas territoriales
. Buenos
Aires, Siglo
XXI
.
Todorov, Tzvetan, (2000)
Los abusos de la memoria
. Barcelona, Paidós.
Traverzo, Enzo, (2008) “De la memoria y su uso crítico” en
Puentes
. Núm. 24. La Plata,
Argentina.
Valdéz, Patricia, (2001) “‘Tiempo óptimo’ para la memoria” en Groppo, Bruno y Patricia
Flier (comps.),
La imposibilidad del olvido. Recorridos de la Memoria en Argentina, Chile
y Uruguay
. La Plata, Ediciones Al Margen.
Vecchioli, Virginia, (2001) “Políticas de la Memoria y Formas de Clasificación Social.
¿Quiénes son las `víctimas del terrorismo de Estado´ en Argentina?” en Groppo, Bruno y
Patricia Flier (comps.), L
a imposibilidad del olvido. Recorridos de la Memoria en
Argentina, Chile y Uruguay
. La Plata, Ediciones Al Margen.
Verbitsky, Horacio, (1995)
El Vuelo
. Buenos Aires, Planeta.
Vezzetti, Hugo, (2002)
Pasado y Presente. Guerra, dictadura y sociedad en la Argentina
.
Buenos Aires, Siglo
XXI
.
Vinyes, Ricard, (2008) “La memoria como política pública” en
Puentes
. Núm. 24. La Plata.
logo_pie_uaemex.mx