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Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
I
Universidad Nacional Autónoma de México
Nueva Época, Ano LX 1núm. 225, septiembre-diciembre de 20151 pp. 311-340
I
ISSN-0185-1918
Enfoques teóricos
y
conceptos sobre el poder político empresarial
Ricardo Tirado
*
Recibido 012 de junio de 2014
Aceptado el6 de febreIO de 2015
Resumen
Este artículo discute algunas de las teorías y conceptos más adecuados para
el
análisis de la acción política de
los actores empresariales con el objeto de desarrollar y enriquecer las herramientas teóricas que permitan dar
cuenta de sus acciones y la manera en que contribuyen a dar forma al poder político en la sociedad
contemporánea. En la primera parte se revisan las perspectivas teóricas empleadas para analizar a este actor
social;
en
la segunda,
se abordan
algunos conceptos sobre
los poderes de
los
actores
empresariales,
especialmente de los grandes empresarios que aluden a las posiciones sociales en las que están insertos y de las
que dimanan poderes muy efectivos; en la tercera sección se analizan los mecanismos de poder o poderes
"sobre las personas", mientras que en la cuarta y última se aportan herramientas para el análisis de las
organizaciones gremiales de empresarios. Esta contribución recurre a las teorías surgidas de los estudios
organizacionales y conduye que eI uso de este repertorio de instrumentos permite la elaboración de mejores
análisis políticos sobre los actores empresariales y los agregados sociales en los que actúan.
Palabras clave: poder político empresarial; grandes empresarios; organización gremial de empresarios;
estudios organizacionales.
This artide discusses some of the most appropriate theories and concepts for the analysis of the political
actions of business actors, with the purpose of developing and enriching the theoretical tools that allow us to
account for their actions and the way in which they contribute to shape the politicai power in contemporary
society. ln the first part, the theoretical perspectives used to analyze this social actor are revised. ln the second
part, some concepts on the powers of business actors are addressed, especially those of major businessmen
who refer to the social positions in which they operate and the very effective powers that emanate therefrom.
ln the third section, the power mechanism "over people" is analyzed, while in the fourth section tools are put
*
Doctor en Ciencias Políticas y Sociales; investigador deI Instituto de Investigaciones Sociales, Universidad
Nacional Autónoma de México (México). Sus líneas de investigación son: acción colectiva a través de
organizaciones;
empresarios,
sociedad
y política.
Entre
sus últimas publicaciones destacan: "Teorías y
conceptos para analizar las organizaciones gremiales de empresarios" (2015);
El rendimiento social de las
organizaciones sociales
(2014); "EI rendimiento social dei Consejo Coordinador Empresarial" (2014), las dos
últimas en coautoría con Sara Gordon. EI autor agradece ai Programa de Apoyos para la Superación dei
Personal Académico de la
UNAM
el
apoyo brindado para la realización de una estancia en la
London School of
Economics and Politicai Science
que le permitió realizar parte de este trabajo. Reconoce también las certeras
críticas de los árbitros anónimos. Correo electrónico: tirado@u7nam.mx
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forth for the analysis of the trade associations of businessmen. This contribution resorts to the theories that
emerged from the organizational studies and concludes that the use of these tooIs alIows for the elaboration of
better political analyses on the business actors and the social aggregates in which they act.
Kevw"udis:
business politicai power; major businessmen; trade association of businessmen; organizational
studies.
Introducdón
EI análisis de la coyuntura politica de cualquier sociedad demanda dei conocimiento de los
aspectos más importantes de sus principales actores sociales. Este trabajo tiene como
propósito discutir algunas de las teorias y conceptos más adecuados para eI estudio de uno
de éstos: los empresarios. No obstante el desdibujamiento de las clases sociales en el
complejo mundo individualista y globalizado de nuestro tiempo, los empresarios y las
empresas -especialmente las grandes
empresas transnacionales y sus directivos- son
actores centrales sin los cuales no se pueden comprender los fenómenos dei poder y el
devenir en los países y en el mundo.
EI actor social es un centro de imputación de acciones -individuales o colectivas-; un
agente que interviene en el mundo y es capaz de incidir y modificar un proceso o estado de
cosas específico (Giddens, 1996). En cuanto ai actor empresarial, históricamente concurrían
en él tres aspectos que luego se fueron desdoblando y distinguiendo: el capitalista, el
empresario y eI administrador, porque en eI pasado eI dueno era también eI empresario y el
administrador de la empresa.' Es conveniente distinguir estos conceptos básicos y aclarar
que eI capitalista es eI propietario directo o accionista que posee toda o una parte de la
empresa. La empresa o firma es una organización institucionalizada, un arreglo estable que
articula diferentes factores que permiten la producción y comercialización de bienes y
servicios. Su valor reside en sus activos fijos como
el equipo y las instalaciones, un
dispositivo organizacional, eI capital humano, y bienes intangibles como la reputación, eI
prestigio de una marca, las capacidades tecnológicas, el posicionamiento en el mercado, las
relaciones politicas, etcétera. EI empresario, por su parte, es un actor económico, un agente
que de manera profesional se dedica a obtener ganancias a través de la producción y
distribución de bienes y servicios; él es quien toma las principales decisiones sobre el
desempeno o curso de acción que debe seguir la empresa, y puede ser eI dueno (así es en la
gran mayoría de las empresas) o puede ser un profesional experto que es contratado y
remunerado aunque a veces logra hacerse de una participación accionaria minoritaria.
Aunque el ámbito natural de su acción es económico, el empresario también actúa en el
I
Estas definiciones se basan en la obra de Say (comienzos dei siglo
XIX)
pasando por Weber, Sombart y
Schumpeter, hasta nuestros días.
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espacio de la política. Finalmente, el administrador es un colaborador subordinado deI
empresario, aunque toma por si mismo decisiones más o menos importantes sobre la
marcha de la empresa. Esta actividad es secundaria o auxiliar a la deI directivo real de la
empresa -el empresario (presidente o director general) que es el decisor efectivo (o
CEü
por
chie!executive
officer
en inglés)-.
Como el conjunto de los empresarios es muy diverso, es imprescindible diferenciarlos
por su capacidad de acción y de impacto sobre los procesos de toma de decisiones sociales,
políticas y económicas. Pueden asi, por su re!evancia, distinguirse dos tipos de actores
empresariales:' el primero de ellos está conformado por aquellos empresarios que
se
encuentran aI frente de los más conspicuos grupos económicos o industriales, comerciales,
mediáticos, financieros, etcétera. Todos estos conglomerados, y quienes los dirigen, gozan
de acceso directo a los más altos funcionarios de! gobierno y de! Estado, lo que los convierte
en miembros activos de grupos de poder económico, político y social. El segundo tipo de
actores empresariales de re!evancia son las organizaciones gremiales de empresarios, que
suelen articularse en torno a una gran cúpula que las aglutina de modo que se hacen
presentes como un actor unificado que se ostenta, durante las coyunturas conflictivas, como
el representante de todo el empresariado en la lucha político social. Por esta diversidad es
pertinente desarrollar y enriquecer las herramientas teóricas y conceptuales que nos
permitan dar cuenta de sus acciones y la manera en que contribuyen a dar forma aI poder
político en la sociedad contemporánea. Si no se poseen los instrumentos capaces de inteligir
los procesos en los que estos actores despliegan sus acciones, los aspectos fundamentales deI
acontecer social y político no serán comprendidos.
La primera parte de este trabajo revisa las grandes perspectivas teóricas que se han
empleado para analizar a los actores empresariales; la segunda aborda algunos conceptos
sobre los poderes de los actores empresariales, especialmente de los grandes empresarios,
que aluden a las posiciones sociales en las que están insertos y de las que dimanan poderes
muy efectivos; la tercera parte se refiere a los mecanismos de poder o poderes "sobre las
personas" que ejercen los actores empresariales, y la cuarta aporta herramientas para el
análisis de las organizaciones gremiales de empresarios recurriendo a las teorias surgidas de
los estudios organizacionales y emplea las tipologias surgidas de las comparaciones entre
diferentes tipos de organizaciones; finalmente, a modo de conclusión, se ofrecen algunas
reflexiones sobre la utilidad de las teorias y los conceptos planteados.
2
Otro tipo de actor empresarial lo constituyen los individuas que, ostentando una identidad empresarial,
actúan
en
el
campo de la política como candidatos de partidos o funcionarias públicos en cargos de
responsabilidad gubernamental, sea por elección o por designación.
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Enfoques teóricos sobre la relación entre el Estado
y
los empresarios
Son muchos los enfoques teóricos que se han empleado para analizar el problema de las
relaciones entre los empresarios y el Estado o, de manera más amplia, de los empresarios, la
política y la sociedad.
3
Aquí sólo se hará una somera revisión de los principales, ordenados
de acuerdo a dos criterios (el cronológico y el de afinidades) para, a partir de allí, presentar
la opción más adecuada.
La
perspectiva dei Estado
autónomo
La perspectiva teórica más pretérita es la deI Estado soberano y autónomo, una tradición
que se remonta a Maquiavelo [1532] y Bodin [1563] pero que se consolida en Hobbes
[1651]. Esta perspectiva postula un Estado soberano basado en la fuerza de la monarquía
absoluta que despliega un poder incontestable, y que se impone a los individuos y actores de
todo tipo.
Las revoluciones, la Ilustración y la producción teórica liberal y democrática (Locke
[1690], Montesquieu
[1748]
y Rousseau
[1762])
demolieron
aI
Estado
absolutista
aI
reconocer tanto la voluntad general y el contrato social corno constitutivos de los poderes
públicos, corno la validez intrínseca de los derechos naturales corno la vida, la libertad y la
propiedad y la división de poderes. Aun así, la tesis deI Estado autónomo siguió vigente,
misma que de modo muy sucinto y en lenguaje de corte weberiano sostiene que el Estado es
una institución soberana que domina un territorio determinado y la población que ahí
reside, a los cuales controla y administra mediante un aparato burocrático racional legal,
que posee el monopolio de la violencia legítima a través de fuerzas policiacas y militares, y
que se sostiene mediante los impuestos que establece y cobra unilateralmente. Su función
original fue asegurar la seguridad, el orden, la estabilidad, la defensa ante aI extranjero y la
paz; más tarde se aiíadió el progreso de la sociedad y el mejoramiento de las condiciones de
vida de la población. El enfoque concluye que los Estados son autónomos y los gobernantes
tienen la capacidad de seguir políticas que no necesariamente comparten con otros actores
poderosos de la sociedad, entre ellos los empresarios.
3
Véanse: Acuna (1994)
y
Viguera (1998).
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Las
perspectivas instrumentalistas
Totalmente opuestas a la anterior son las perspectivas que -con muy marcadas diferencias
entre sí- consideran aI Estado solamente como un instrumento aI servicio de una clase o
grupo.
Dentro de ellas destaca el marxismo, que sostiene que hay una dominación de clase
fundada en las relaciones de producción y en la propiedad privada de los medios de
producción. De ese modo, para Marx y Enge!s, "e! poder político (.
.. ) es la violencia
organizada de una clase para la opresión de otra" y "el gobierno deI Estado moderno no es
más que la junta que administra los negocios comunes de toda la clase burguesa" [1848]
(1971: 39 y 22); es decir, el Estado es sólo un instrumento de la clase dominante, la
burguesía y los empresarios. Y aunque e! mismo Marx matizó su tesis apenas cuatro anos
después, Lenin enfatizó la idea de que el Estado no es otra cosa que la dictadura de una clase
sobre otra; "un instrumento
de explotación de la clase oprimida"
[1918]
(s/f:
302),
formulación que tuvo una enorme influencia durante gran parte deI siglo veinte.
Consecuencias prácticas parecidas, aunque derivadas de una visión completamente
distinta, devienen deI elitismo, cuyo primer gran referente fue Mosca [1896] (1984), quien
sostuvo que el Estado está siempre controlado por una élite -una minoria que se distingue
por ciertas cualidades o posesiones- y que lo usa para imponer políticas acordes con sus
intereses y preferencias. Estas ideas tuvieron continuación en los trabajos de Michels y
Pareto, y se difundieron muy ampliamente a través de Wright Mills y Domhoff. Una
variante que matizó la tesis original de Mosca y sus seguidores es la postulación de la
existencia de dos o más élites distintas; según esto, existen varios grupos reducidos -uno de
los cuales serían los grandes empresarios- que dominan a la sociedad a partir de las
posiciones que ocupan,
es
decir, los empresarios disfrutan de un poder económico
importante que se traduce en la capacidad de desplegar acciones de poder político.' Otro
énfasis que dio a la concepción de la élite un aspecto diferente es e! senalamiento sobre la
existencia de redes creadas entre los individuos y los grupos, y no tanto en los atributos
personales que distinguen a quienes los constituyen.
También caben en e! instrumentalismo algunas versiones de! pluralismo político -como
las de Bentley y Truman- que consideran aI Estado como una arena (o espacio de luchas
abierto) en la que contienden diferentes individuos, grupos o fuerzas, pero que carece de
contenido propio, y en la que la resultante de la suma de fuerzas intervinientes en el
mercado político determina las políticas que se implementan. Finalmente, cabe adscribir a
la perspectiva la de la elección pública, que tiene sus raíces en la teoría de la elección
racional y el individualismo metodológico, y que ha sido difundida por Buchanan y otros;
ésta postula que los políticos -en tanto que individuos racionales y autointeresados- se
'Véase: Scott (1994
y
2008).
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desempenan en sus puestos con el verdadero fin de favorecer (o ai menos no danar) el
futuro de sus carreras a través de las políticas que imponen. El resultado final se inscribe en
la perspectiva societal -por oposición a la estatal- puesto que, en esta lógica, el hombre
público tomará decisiones de política con base en las preferencias de los actores externos
(como los contribuyentes de fondos para sus campanas electorales), quienes tienen la
capacidad de afectar positiva o negativamente su carrera según los beneficien o perjudiquen
las políticas que apoye. Los gobernantes harán, entonces, las políticas que más agraden a los
grupos y sectores que son determinantes en los procesos electorales o de otro tipo, para
volver a ser elegidos y progresar en sus carreras.' Si los políticos sólo basan sus acciones en
cálculos
racionales
autointeresados
con
el
fin
de
maximizar
sus
ganancias
en
los
intercambios nevados a cabo con los otros actores que se conducen con la misma lógica, ai
final se impondrá el resultado de las acciones de los poderosos, sin que nada les haga
contrapeso o las resista.
La
autonomía relativa
Otros enfoques coinciden en reconocer explícitamente que el Estado tiene una "autonomia
relativa" respecto a los otros actores, de modo tal que puede decidir por si mismo sobre
políticas aunque éstas estén sesgadas en algún grado por el efecto de la acción de actores
externos que actúan sobre él. Si bien varios de estos enfoques provienen de la tradición
marxista, sus explicaciones de la autonomia relativa son muy diferentes.
La versión de la "autonomia relativa por razones económico estructurales" sostiene que
los empresarios son un grupo estructuralmente privilegiado en el orden capitalista, y es una
tesis cercana a la concepción marxista, aunque más acotada.
Las políticas del Estado
responden a los intereses de los capitalistas porque el propio Estado está estructuralmente
condicionado para eno, independientemente de quien lo controle.
6
Como el gobierno tiene
que cuidar el buen desempeno de la economia, debe dictar políticas que favorezcan a los
empresarios -en cuyas manos está la actividad económica-, de modo que no pierdan la
confianza y opten por no invertir o desinvertir. Gozan asi de una "posición privilegiada" en
tanto que sus decisiones afectan a toda la sociedad y eno determina las decisiones estatales,
independientemente de la política de los inversionistas y de quien controle el gobierno.
7
La
tensión
que
existe entre
las
funciones
estatales
de
fomento
a la acumulación
y
el
aseguramiento de la legitimidad es la que da espacio para que los gobiernos puedan
desenvolverse con relativa autonomia entre estos dos objetivos contradictorios.
5
Veáse: Collins (1996: 183).
6
Vêase: Offe (1990).
7
Vêase: Lindblom (1999).
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Cercana en los efectos, pero basada en muy distintas causas, es la tesis de la "autonomía
relativa por correlación de fuerzas". Existen diferentes versiones de este enfoque, pero todos
derivan dei análisis de Marx sobre la coyuntura politica de Francia a mediados dei siglo
XIX,
cuando dio un importante giro a su tesis clásica y sostiene que, después del golpe de Estado
de Luis Bonaparte, "el Estado parece haber adquirido una completa autonomía" y Francia
"parece escapar ai despotismo de una clase para reincidir bajo el despotismo de un
individuo" [1852] (1971: 312-313).
Dentro dei campo dei marxismo, Gramsci se apartó marcadamente dei leninismo ai
introducir los conceptos de hegemonía y sociedad civil, como un medio y un lugar de la
lucha política que no se reduce ai puro ejercicio de la fuerza; a la vez, dio su propia versión
de la autonomía relativa postulando que el cesarismo:
Expresa una situación en la cuallas fuerzas en lucha se equilibran de una manera catastrófica,
o sea de una manera tal que la continuación de la lucha no puede menos que concluir con la
destrucción recíproca [o] puede ocurrir también que no venza ninguna de las dos (.
.. ) que se
debiliten recíprocamente
y
que una tercera fuerza c intervenga desde el exterior dominando a
lo que resta de
A
y
de
B
(Gramsci,
1975: 84)
Esa tercera fuerza cesarista es la solución arbitral que da una gran personalidad, en una
situación histórico política caracterizada por "un equilibrio de fuerzas de perspectiva
catastrófica" que puede ser progresista o regresivo; "César y Napoleón I son ejemplos de
cesarismo progresivo. Napoleón
111
y Bismark de cesarismo regresivo" (Ibíd., 1975: 85).
Tanto el bonapartismo como el cesarismo inspiraron análisis de los Estados surgidos de
movimientos
sociales
encabezados
por
líderes
"progresistas"
que
impulsaron
la
construcción
de
Estados
caracterizados por
una autonomía
relativa
significativa.
En
América Latina, los regímenes de Cárdenas en México, Perón en Argentina y Vargas en
Brasil, fueron pensados con estas categorías.
Distinta pero relacionada con las anteriores es la posición de Poulantzas (1979: 152-168),
para quien el Estado debe ser concebido "como la condensación material de una relación de
fuerzas entre clases y fracciones de clase, tal como se expresa, siempre de forma específica"
en su seno. Representa y organiza "el interés político a largo plazo dei bloque en el poder,
compuesto de varias fracciones de clase burguesas" bajo la hegemonía y dirección de "Ia
clase o fracción hegemónica". Por tanto, el Estado constituye "Ia unidad política de las
clases dominantes", y sólo "puede cumplir este papel de organización y de unificación de la
burguesía y dei bloque en el poder en la medida en que posee una autonomía relativa"
respecto de las fracciones e intereses particulares componentes de ese bloque. Y no es un
bloque monolítico sin fisuras porque, en este sentido, la unidad estatal es ilusoria y la
"política" dei Estado es sólo la "línea de fuerza general que atraviesa los enfrentamientos" en
su seno.
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Gtra versión muy distinta de la autonomía relativa es la que logró amplia difusión a
través de un influyente libra de los afias ochenta -"Bringing the State back in"- de Evans,
Rueschemeyer y Scokpol (1985)- que sostiene que por la intrínseca necesidad de mantener
la
estabilidad,
el control y
el orden,
ciertos
Estados
tienen
la
capacidad de
actuar
autónomamente pese a la posición privilegiada de los capitalistas, es decir, hay opciones
para los gobiernos en tanto que pueden generar alternativas y objetivos propios, incluso sin
la aprobación de la clase empresarial. En esta línea destacó la autonomía enraizada
(embedded)
que, según Evans (1995), es la clave central para que los Estados desarrollistas
sean efectivos. Esta autonomía se basa -por una lado- en la capacidad de los funcionarias
gubernamentales
de
desarrollar
una
identificación
grupal,
un
cierto
esprit
de
corp,
combinado -por otro lado- con un enraizamiento profundo en la estructura social que les
permite
tener
ligas
cercanas
con
los
empresarios
y,
ai
mismo
tiempo,
formular
e
implementar
políticas
autónomas
que
pueden
ser
contrarias
a
los
intereses
de
los
empresarios."
La
autonomía
relativa
implícita
Hay muchas otras aproximaciones ai problema de las relaciones entre el Estado y los
empresarios (y otros actores) que, si bien no lo hacen de modo explícito, reconocen que el
Estado goza de un grado de autonomía considerable que le permite llevar a cabo sus propias
políticas. En algunas de estas aproximaciones, ésta es una premisa fundamental tanto que se
justifica ubicarlas en el rubro de "autonomía relativa".
La perspectiva de las "estructuras de representación e intermediación de intereses" pane
el acento en el arreglo social que vincula a los diferentes grupos sociales organizados con el
Estado. Así, se pueden distinguir dos tipos ideales extremos, el dei pluralismo y el dei
corporativismo,
que
dan
lugar
a sendas
tipos
de
organizaciones
e instituciones
de
intermediación. La síntesis de Schmitter (1992a y 1992b) presenta muy claramente las
diferencias entre ambos modos de intermediación y sus organizaciones características,
destacando la libertad de afiliación y la autonomía de las organizaciones gremiales de todo
grupo de presión en el caso dei pluralismo, en contraste con la compulsión y la dependencia
de la corporación respecto del Estado en el corporativismo. EI neocorporativismo sería un
nuevo tipo de arreglo que, si bien suscita algunas reminiscencias dei corporativismo clásico,
es diferente en tanto que la neocorporación es vista como una organización societal; es
decir, aunque mantiene compromisos con el Estado, se sustenta en el consenso de una base
social que participa activamente en la toma de decisiones y la hechura de las políticas.
R
Véase: Schneider
y
Maxfidd (1997).
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Otra perspectiva fructífera para el análisis de las relaciones entre las agencias estatales y
los actores empresariales (y de otra índole) es la del neoinstitucionalismo. March y Olsen
(2008) definen a la institución como:
Vn conjunto
relativamente
duradera
de
regIas
y
prácticas
organizadas, enraizadas en
estructuras de sentido
y
recursos que san relativamente invariables pese aI recambio de los
individuas
y
relativamente
elásticas
y
resilientes
a
las
preferencias
y
expectativas
idiosincráticas de los individuas
y
las cambiantes circunstancias externas (March
y
Olsen,
2008: 3)9
Así, las instituciones san construcciones sociales que tienen solidez, peso y entidad, que
tienden a reproducirse y extenderse en el tiempo, en gran parte sujetas a sus propias regIas
entendidas de modo muy amplio como modos de ser, de dar sentido y de actuar, que tienen
inercia; todo lo cual resulta en un grado de autonomía propia, y de ahí que válidamente
puede esperarse que las agencias estatales obren con cierta independencia frente a los
actores empresariales. De hecho, no solamente las agencias estatales pueden ser pensadas
como instituciones, sino también las empresas y sus organizaciones gremiales e incluso el
marco relacional en el que se inscriben las relaciones entre todas ellas. eon respecto a esta
último, bajo la influencia de Bourdieu, algunos han hablado de campos organizacionales
que tal vez pueden pensarse mejor como campos institucionales, es decir, como arenas en
las que los actores (institucionalizados por sus inercias internas y por sus interrelaciones
con el media) actúan intencionalmente en el marco de las constricciones y posibilidades
institucionales. Algunos de los campos de especial relevancia para los objetivos de este
trabajo san las instituciones en las que los empresarios están activos para incidir en las
políticas públicas. Ahora bien, cada campo tiene su propia lógica institucional, concepto
que Friedland y Alford definen como "un conjunto de prácticas materiales y construcciones
simbólicas
que
constituyen
sus
principias
organizativos
y
el
cual
es
susceptible
de
elaboración por parte de las organizaciones y los individuas", y que varían en cuanto a sus
contenidos, la naturaleza de sus creencias y asunciones, pero también en profundidad
vertical (es decir, por niveles).1O
Los enfoques de redes
Los enfoques de redes han tenido un desarrollo muy importante en las últimas décadas en
las ciencias sociales. La producción en ciencia política es muy extensa y pueden reconocerse
9
Traducción dei autor.
10
Véanse ias citas y referencias a Bourdieu, Friedland y Alford y
el
propio Scott en Scott
(2001: 186-187).
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por lo menos tres grandes tendencias, muy pertinentes para analizar la participación de los
empresarios en la politica y las politicas públicas.
La perspectiva de las "redes de politica elitistas y excluyentes" surgió en los afios sesenta
en la ciencia politica de Estados Unidos y el Reino Unido, cuando comenzaron a estudiarse
los "triángulos de hierro", los "subgobiernos" y las "redes de politica". Estos esfuerzos
paralelos tenían en común la pretensión de revelar cómo se gestaban politicas públicas,
yendo en contra de planteamientos muy aceptados que atribuían toda la responsabilidad de
la
hechura
de
las
politicas
ai
Estado.
Por
ello,
en
esta
perspectiva,
es
central
el
cuestionamiento del Estado monolitico y enteramente autónomo, y el sefialamiento de que
en esas redes el Estado, o algunas agencias estatales, eran interdependientes con unos pocos
actores privados en condiciones de participar activamente en las decisiones de politica
relativas
a ciertas materias.
De
ese modo,
la
concepción prevaleciente dei gobierno
jerárquico era cuestionada con la incorporación de poderosos actores no gubernamentales
que intervienen en los procesos de toma de decisiones.
En breve, los estudios de estas "redes de politica", "subgobiernos" o "triángulos de
hierro", estimaron que ciertas élites privadas que controlaban recursos cruciales estaban en
estrecho contacto con otras élites gubernamentales por una interdependencia de recursos, y
que concurrían con ellos en redes cerradas y excluyentes en las que se determinaban las
politicas de importantes sectores.
li
AI enfoque de las redes elitistas, cerradas y excluyentes se agregó más tarde una visión
menos exclusiva, la de "Ias redes de politica plurales y abiertas", en la que el concepto de
issue networks
o "redes de asuntos" fue muy importante en tanto que aceptaba que las
politicas propias de muchos asuntos de interés público se decidían con la participación de
una variedad más amplia de actores que integraban en red. Ya no se trataba de aquellas
redes alcanzables sólo para las minorias selectas, sino de redes con vínculos más difusos y
abiertos.
Diversas contribuciones coincidieron en destacar dos aspectos opuestos y observables en
la organización y el proceso politico que da lugar a las politicas públicas: el primero es que
en dicho proceso interviene una gama diversa de actores cuya participación es altamente
diferenciada; el segundo es que estos actores están ligados entre sí por un interés mutuo o
interdependencia en dominios de politica pública específicos, lo cual rescata dos elementos
que serán fundamentales para la perspectiva de redes: el pluralismo y la conectividad. Se ha
hablado así de un enfoque de "redes institucionales", en el sentido de que "una red puede
ser pensada como una institución, en tanto que representa un patrón estable y recurrente de
interacción conductual o intercambio entre individuos u organizaciones" (Ansell, 2008a:
"Véanse: Zurbringen (2003); Ansell (2008b)
y
Bianco, Lowndes
y
Pratchett (2011). Una aceptada definición
de Marsh y Rhodes destaca en
las
redes:
"un
limitado número de participantes, frecuente interacción,
continuidad, valores consensuados, dependencia de recursos, suma positiva en juegos de poder y regulación
de los miembros" (citados por Bianco, Lowndes
y
Pratchett (2011:301).
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S1). Este enfoque subraya la intención de analizar la posición y las interrelaciones de cada
uno de los intervinientes en las redes insertas en grupos, organizaciones e instituciones, de
modo
que
los
conceptos
de
centralidad,
subgrupos,
intermediarios,
facciones
son
relevantes. Además, las redes son vistas como canales en lo que circula la información, la
influencia social, los recursos y el capital social de maneras altamente diferenciadas (Ansell,
200Sa).
El enfoque de las "redes de gobernanza" es más reciente. La gobernanza es un concepto
ambiguo, pues en ciencia política se la considera tanto como "un nuevo proceso de la
gobernación, o como una condición cambiante de la regulación del orden, o como el nuevo
método a través deI cual se gobierna a la sociedad" (Rhodes, citado por Enjolras, 2009). Las
redes de gobernanza, pese a un aire familiar que las acerca, no son una versión o un avance
de las redes de política, sino un nuevo paradigma de política que trata de dar respuesta a los
grandes cambios ocurridos en el mundo y que han sido rotulados como posfordismo,
postindustrialismo, postmodernismo, globalización, etcétera.
'2
A las redes de gobernanza se
las considera como un nuevo paradigma que se aleja del estadocentrismo y de la noción
estatal de jerarquía típica y, para muchos representa una fuente de innovación de los
procesos de hechura de las políticas, la posibilidad de formas más plurales de gobernar y un
ideal de renovación democrática. Ante el desencanto con la democracia representativa, las
deficiencias de la regulación por el Estado y el mercado, así como la creciente complejidad,
dinamismo y diversidad de la sociedad, las redes de gobernanza han sido presentadas como
la búsqueda de nuevas formas de integración, la avanzada de una especie de gobierno
societal que acude a muchas formas de interrelación basadas en redes que pueden diseftarse
y promoverse para maximizar la eficacia y renovar la democracia. Una definición útil de
redes de gobernanza es aquella que sostiene que es una articulación relativamente estable de
actores interdependientes pero operativamente autónomos, que interactúan a través de
negociaciones que tienen lugar dentro de marcos regulatorios, normativos, cognitivos e
imaginarios, que se autorregulan dentro de los límites puestos por las agencias externas, y
que contribuyen a la producción de objetivos públicos.
13
Algunas críticas a este enfoque seftalan que
el anela democrática de las redes de
gobernanza es débil, y que se tiende a subestimar la continuidad y permanencia de las élites
en
el
proceso
de hechura de políticas, en tanto que en
ellas
las grandes
empresas
desempeftarán un rol relevante y en cuanto se sobrestima el que representan un nuevo
estadio en la evolución deI ejercicio de gobierno. De cualquier manera, se reconoce que las
élites están implantadas en la realidad política y social, y que allí permanecerán.
14
Otro
concepto
cercano
aI
de redes
de gobernanza
es
el de "sistemas
asociativos
complejos", que da cuenta de las nuevas formas y espacios asociativos en los que concurren
12
Vêase: Blanco, Lowndes
y
Pratchett (2011).
13
Sorensen
y
Torfing, citados por Ansel! (2008b: 460-461).
14
Véase: Ansell (2008b).
321
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actores interdependientes aunque con un alto grado de autonomia, donde toman sus
decisiones con base en la deliberación y la negociación, y se cohesionan a través de vinculos
de confianza.
15
Teorías sobre los poderes de los actores empresariales
Presentamos aqui un repertorio de situaciones o posiciones estructurales, institucionales o
reticulares en donde los actores empresariales están insertos y
de
las que dimanan
importantes poderes.
Poder estructural
Es propio de toda economia de mercado que los empresarios tengan una gran capacidad de
acción, a razón de la dependencia de! Estado respecto ai capital, en tanto que si e! gobierno
aplica políticas públicas que reducen la capacidad de las empresas para obtener ganancias,
éstas pueden optar por dejar de invertir, con lo que la economia puede entrar en crisis con
graves consecuencias políticas para el Estado (Przerworsky, 1995: 55-57). En efecto, quienes
están ai frente de los conglomerados son actores importantes por la densidad de su capital,
el tamano de sus inversiones, el monto de los activos líquidos a su disposición y el peso que
tienen sus empresas en la producción, el empleo y, en general, en el desempeno de la
economia, de ahi que las decisiones que toman (como las de no invertir o la de desinvertir y
llevar sus capitales ai exterior) pueden provocar desórdenes económicos que impacten a
toda la sociedad y desestabilicen ai Estado; es más, la sola expresión de desconfianza sobre
la conducción de la economia puede ser el principio de una crisis, y si la acción de los
conglomerados se produce concertadamente, el impacto se multiplica exponencialmente y
puede ser devastador.
Poder de prestigio social
Este tipo de poder no es resultado de la cristalización histórico social en modos, prácticas,
costumbres y estilos que dan una posición de privilegio a ciertas clases, sectores, grupos e
individuos que les permite opinar, intervenir y, en general, asumir un protagonismo social
que nadie cuestiona. La base de este privilegio es el reconocimiento que se reproduce a si
mismo y se muestra como prestigio, renombre, reputación y autoridad o ascendiente. Se
1,
Vêase: Lnna
y
Vdasco (2010).
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introyecta de tal manera en el cuerpo social que incluso pasa desapercibido para muchos,
pues simplemente se lo considera natural. Cientistas sociales de distintas escuelas -en
especial Michel Foucault- han estudiado estos mecanismos de control social desarrollando
un conjunto de conceptos que tienen afinidades entre sí, como micro poderes,
ethos,
sentido común,
habitus
e instituciones. Como grupo social destacado, los empresarios
gozan de ventajas de esta índole, especialmente algunas de sus figuras más emblemáticas;
aunque lo anterior no excluye que en ciertas coyunturas históricas el ser empresario haya
sido considerado un verdadero estigma.
Poder latente
En relación con el poder de prestigio social se desprende otra forma que se deriva de la
mera posibilidad de poner en acción un poder latente, o -en sentido contrario- como una
fuente de magnanimidad que a veces puede otorgar premios; esto es, el conocimiento
generalizado de que un actor dispone de la capacidad para desplegar importantes recursos
de poder para usarlos a favor o en contra de alguien, no obstante que no llegue a hacerlo. En
ese sentido, este poder es un suplemento que se agrega aI poder que efectivamente se ejerce
-puesto que el poder latente no implica ni causa desgaste alguno, pues no otorga premios o
impone castigos que podrían tener costos indeseables-; es el mecanismo disuasivo que
inhibe una conducta que el titular del poder latente no desea. Tanto este mecanismo como
el de signo contrario, que propicia la realización de otra conducta que el titular deI poder
latente quisiera que se produjera, son eficaces y libres de costo pues ni siquiera implican
decisiones, sino que se producen por decisión de otro con el fin de agradar o no desagradar
aI poderoso.
l6
Este temor/amor hacia los poderosos es conocido y tiene efectividad entre los
gobernantes y el mundo empresarial, pues los pequenos empresarios temen contender con
los grandes y están dispuestos a tenerlos como aliados.
Teorías de los mecanismos instrumentales de
poder
o
poderes "sobre las
personas"
Los poderes anteriormente tratados operan como consecuencia de ocupar una situación o
posición social determinada. En cambio, los instrumentales son poderes que se ejercen de
manera deliberada sobre las personas; aquí se trata de un elenco de mecanismos que
posibilitan que un actor consiga que otro haga lo que el primero decidió. Como escribe
Scott, el poder "consiste en hacer realmente que alguien haga algo" (2008: 29), lo cual
16
Véase: Scott (2008).
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implica el trazo e implementación de una estrategia de acción para lograr que otro, aun en
contra de su voluntad original, produzca la conducta deseada par el primero. Aunque el uso
de estas mecanismos no es exclusivo de los empresarios, es frecuente que recurran a ellos.
Mecanismo de la solicitud
Una primera forma de ejercer poder es simplemente solicitar, pedir y requerir a quien
puede hacerlo, que decida y haga lo que se desea, aunque la solicitud sea un planteamiento
sin argumentos, no se tenga derecho a lo pedido, y la petición caiga "en oídos sardas".
Mecanismo de la influencia
La influencia es la solicitud reiterada de que algo se haga, implicando de manera más o
menos clara la satisfacción o frustración que la aceptación o negación producirá en el
solicitante. En términos generales, si el peticionaria dispone de muchos recursos, relaciones
y prestigio social es más probable que su solicitud logre su propósito. Es un mecanismo de
poder que muchas veces opera a través de un tercero, un intermediaria que cumple con el
papel de solicitante a favor de otro, usando el ascendiente y autaridad que le da su poder de
prestigio social y sus recursos. Evidentemente, en la medida en que el peticionaria tiene más
prestigio y recursos/relaciones, más alta será la probabilidad de éxito de la gestión. Así se
habla en México y otros países de "los influyentes", el "influyentismo", "el amiguismo" y el
tráfico
de
influencias como una manera común
para resolver problemas y obtener
resultados a los que no se tenía derecho, o en todo caso evadiendo un procedimiento que
era complicado.
Mecanismo deI convencimiento
Fuchs (2005) habla de un poder "discursivo" entendido como la capacidad de convencer
con argumentos e información apelando
a la inteligencia dei interlocutor de que lo
solicitado es lo que debe hacerse parque es adecuado. Los elementos en que se sustenta un
discurso de este tipo san la información, las ideas, el conocimiento, la investigación, los
argumentos, la experticia, aunque -desde luego- no pueden desprenderse netamente de las
ideologías, las valoraciones, las preferencias e intereses. Todos estas elementos concurren
en la deliberación para tratar de producir el convencimiento dei otro y de ese modo incidir
en su proceso de toma de decisiones, proponiendo la realización de ciertas acciones en lugar
de
otras.
Es
éste un
mecanismo
político
de
primera impartancia,
pues
los
actares
intervienen así para inclinar la decisión de los hacedores de políticas, convenciendo a los
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titulares de dicha responsabilidad para que regulen, apliquen o interpreten en el sentido que
a ellos conviene. Desde luego que debe tenerse en cuenta que si bien la solicitud formulada
se basa en argumentos y deliberaciones que dan sustento razonable a la decisión, estos no
necesariamente son correctos o verídicos, incluso pueden ser equivocados, sofísticos,
tendenciosos y hasta mentirosos, pero efectivos para persuadir aI decisor. Además, la
argumentación tiene que adaptar el mensaje a la audiencia en cada caso,17 y no será
suficientemente sólida si sólo critica otras politicas o propuestas, sin dar alternativas que
planteen y demuestren la viabilidad de lo propuesto. Sucede que las informaciones y
argumentos que dan cuerpo a la acción de convencimiento a través de la deliberación son
tan sofisticados e intrincados, que muchas veces no es fácil seguir el hilo de la discusión y
entender cómo se llegó a la decisión final.
Mecanismo de presión o inducción
La presión o inducción es el mecanismo mediante el cual -dando premios y castigos, o la
promesa o amenaza de otorgarlos- se logra que una persona realice una conducta que no
quería hacer, y aunque
el
soborno está prohibido por las leyes, es sin duda un medio
efectivo que se emplea para que los funcionarios hagan o dejen de hacer lo que se les pide.
Son las características institucionales deI conjunto relacional y de las instituciones y campos
específicos los que hacen que el soborno sea un mecanismo de presión utilizado de manera
desigual en el mundo, pero sin duda es más empleado en los países en desarrollo que en los
desarrolladosY Un estudio reciente halló que
60% de las empresas en México paga
sobornos.
19
Además deI soborno hay otras formas sofisticadas, indirectas y sutiles de dar
premios a los altos funcionarios, los legisladores y los jueces para inclinar su voluntad; por
ejemplo, dando información privilegiada que fácilmente se convierte en dinero.
20
Más
complicada es la extorsión, basada en amenazas de truncar una carrera o la revelación de
secretos de los decisores.
Las represalias a las personas pueden ser de diferente índole
(el
veto, la difamación,
etcétera) y pueden reforzarse mediante la difusión en diferentes medios. La ejemplaridad de
una represalia funciona como un mecanismo de disuasión para otros actores que podrían
"Vêase: Russell
y
Adamson (2003).
18
En materia de corrupción, Transparencia Internacional (2011) sefíaló que los países de América latina
calificaban en torno a los 3 puntos; Estados Unidos y Europa occidental en 7, los escandinavos en 9 y los
africanos alrededor de 2.
1~
"Soborno, práctica común para 60% de empresas" en
ExpokNews,
12 de julio de 2013.
20
Ziobrowski, Boyd, Cheng y Ziobrowski (2011) muestran que una información privilegiada que se dio a
algunos congresistas de Estados Unidos, les permitió obtener ganancias extraordinarias en el mercado de
valores.
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incurrir en la misma conducta, de ahí la importancia de los poderes latentes, pues todos
saben, en especial después de una aplicación bien conocida, que los poderes están a
disposición de quienes los controlan, y que funcionan como causa invisible y permanente
de inhibición o diligencia servicia!.
Por otra parte, la presión también puede llevarse a cabo por media de amenazas no
personales.
Un
camino
muy común
es
vincular
las
decisiones
de
inversión
de
los
conglomerados a la asunción e implementación de determinadas decisiones públicas: si no
se toman ciertas medidas -advierten- dejarán de invertir y se irán a otro país o entidad
(SlobyWeyzig, 2010: 168).
Otro modo de inducción legal san las donaciones privadas para las campafias políticas
de los candidatos y los partidos políticos, ingresos que suelen ser muy apreciados en tanto
que la propaganda política en los medias de comunicación es cada vez más necesaria para
ganar una
elección.
AI respecto,
serias investigaciones realizadas en Estados Unidos
descartaban la veracidad de una afirmación tan contundente como "el dinero compra la
política" (Bartels, Heclo, Hero y Jacobs, 2005: 108), aunque en afias recientes famosas
decisiones de la Suprema Corte de ese país han incrementado sustantivamente la libertad de
las empresas para hacer grandes donaciones a las campafias políticas, lo cual genera que la
política esté más expuesta a la presión dei dinero.
21
Es por ello que en todos los países
democráticos se discute y legisla sobre los límites a la aportación de dinero privado a las
campafias políticas.
Otra forma de incidir es
eI
cabildeo, entendido como una manera de convencer, influir y
presionar para que una decisión se asuma, se deseche o se corrija. Investigando el cabildeo
estadounidense a fondo, Baumgartner, Berry, Hojnacki, Kimball y Leech (2009) sostienen
que la eficacia dei dinero no es contundente ante el cabildeo en tanto que ni siquiera los
grandes presupuestos garantizan resultados de política favorables, en especial porque es
usual que los grandes gastos que unos actores realizan en favor de determinada política sean
neutralizados por los grandes gastos que hacen sus opositores, de modo que ai final
prevalece el
statu quo
que beneficia a los intereses creados. No obstante estas advertencias,
los autores san enfáticos ai afirmar que
eI
dinero aplicado
ai cabildeo tiene efectos
favorables, sobre todo si el adversaria no cuenta con recursos suficientes para cabildear en
contra. En esta materia no existe equivalente a la famosa regia democrática de "una persona
un voto"; no hay nada parecido a "una persana un cabildero", de modo que los que gastan
en cabildeo ejercen una influencia considerable (Bartels, Heclo, Hero y Jacobs, 2005)."
21
Vêase: Liptak (2010).
22
Richter, Samphantharak y Timmons (2009) encontraron "un vínculo robusto y sistemático" entre los gastos
de las empresas en firmas de cabildeo y una disminución en sus tasas impositivas al siguiente ano.
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Mecanismo de la construcción de sentido
Se entiende "construir sentido" como sinónimo de cambiar o crear significados y alojados
en el imaginario, en la visión o mentalidad de una población o un público. La construcción
de sentido en la lucha política y social implica el posicionamiento de construcciones
simbólicas en el espacio público para la consideración de todos.
La lucha genera
la
confrontación entre dos pares de construcciones básicas: la que cada contendiente hace de
sí mismo y la que hace de su adversario.
23
Una manera de construir sentido es a través de la propaganda -entendida como un
medio
de
hacer
que
alguien
acepte
algo-
valiéndose
deI
lanzamiento
de
mensajes
unilaterales a través de los medios de comunicación masiva para introyectar en la audiencia
una manera de entender y de pensar, induciendo así ciertas acciones; aunque, como en el
caso de! convencimiento, también se trata de discursos, la propaganda no ape!a tanto a la
racionalidad y la inteligencia de la audiencia como a la aceptación pasiva de lo que se
propone, a través de la reiteración impositiva de los mensajes.
Otro modo de construir sentido es la elaboración de ideas y conceptos que fortalecen
una perspectiva de política pública; mientras que la difusión es la promoción en el espacio
público de esos planteamientos para convertidos en una manera aceptada de percibir un
problema que, a la larga, puede dar lugar a una comunidad epistémica y un nuevo sentido
común. Un medio adecuado de factura y promoción de la ideación y la difusión son los
llamados
think tanks,
que proliferan cada vez más en e! mundo.
24
Mecanismos de autoridad legal
Este es el mecanismo típico de los poderes estatales, pues consiste en la realización de actos
de poder por parte de quien está facultado por la ley para ello y tiene como objetivo hacer
que las conductas de otros se ciiian a lo que les es ordenado. Esta capacidad de mandar
sobre otros está sancionada por la ley y, en última instancia, puede ser realizada mediante el
uso de la violencia legítima por parte deI Estado. Aunque este poder es típico de las
autoridades estatales, también lo detentan los empresarios y todos aquellos que en múltiples
esferas tiene autoridad legal para mandar.
En
la
empresa,
el director manda
a
sus
subordinados y éstos a otros de rango inferior; pera también son válidos actos de esta
naturaleza en las organizaciones gremiales empresariales, donde los que tienen la autoridad
reconocida por la reglamentación propia de la agrupación pueden ordenar y mandar en
23
Vêase: Alexander (2006).
24
Vêase: Salas Porras (2012).
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nombre
de
las
mismas
agrupaciones;
así,
no
podrán
ejercer
funciones
punitivas
directamente, pero sí a través de las cortes judiciales.
Teorías sobre las organizaciones gremiales empresariales
Otra batería de conceptos merecen las organizaciones de empresarios constituidas para la
promoción, defensa y representación de sus intereses y preferencias y las de sus empresas.
Estas organizaciones son económicas en primer lugar, porque su fin es posicionar mejor a
sus miembros para incrementar sus ganancias; es decir,
elleit motiv
de su acción es
el
de la
producción, el mercado, el dinero y la ganancia; todo ello aunque no son organizaciones
lucrativas, pues no obtienen ganancias; las cuotas que cobran son para recuperar sus gastos
de operación.
Las organizaciones de empresarios también son organizaciones políticas, sobre todo las
organizaciones mayores, las de más amplio espectro y de más alto rango, en tanto que
operan también en el espacio de la dominación,
el poder y el Estado, pujando por
posiciones políticas que favorezcan a sus dirigentes y afiliados. Desde el ángulo de las
actividades específicas que realizan, son organizaciones de carácter gremial pues agrupan a
personas o empresas que se dedican profesionalmente a la misma actividad económica. En
términos generales puede decirse que
son un
canal de acción
a través
deI cual los
empresarios actúan de manera concertada en las esferas económica, política y social" y que
en ciertas coyunturas -sobre todo de conflicto- pueden devenir en actores político sociales
de gran relevancia. Lo común es que estos gremios se constituyan como asociaciones, figura
jurídica social que puede definirse como un arreglo social basado en la voluntad de afiliarse,
la postulación de un objetivo común y una coordinación deI colectivo sujeto a ciertas regIas
dadas," y asumen que tanto representan y coordinan a sus miembros para promoverlos
como recogen sus intereses y sus preferencias, los procesan y los transforman en propuestas
que luego promueven para que se adopten e implementen;27 son también espacios en los
que se tratan problemas muy diversos y se alcanzan acuerdos; a veces se comportan como
cárteles que disputan el mercado, elevan los precios o limitan la competencia."
Estas organizaciones gremiales de empresarios pueden ser analizadas recurriendo a las
herramientas
conceptuales
que
proporcionan
las
teorias
surgidas
de
los
estudios
organizacionales y las tipologías que distinguen a unas organizaciones de otras según
diferentes criterioso
2~
En otro lugar se ha trabajado sobre este tipo de organizaciones (Tirado, 2015).
26
Véase: Cadena Roa yPuga Espinosa (2005), Tirado (2010).
27
Sobre estas organizaciones, véanse: Coleman (1988); Schmitter y Streeck (1981).
2R
Respecto a la actuación de la Câmara Nacional dei Autotransporte de Carga, véase: Mares, (2010).
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Las teorías organizacionales
Las
teorias
organizacionales
han
sido
desarrolladas
por
los
llamados
estudios
organizacionales o más recientemente por la sociologia de las organizaciones, y es un
campo de estudios surgida de! mundo de las empresas privadas y sus cultores han sido
administradores, gerentes e ingenieros, muchas
de
cuyas intuiciones fueron luego la
materia de reflexión y e!aboración de académicos y teóricos.
Para los fines de este artículo, se hará referencia a varios problemas o cuestiones que han
sido considerados por esas teorias y que son útiles para el entendimiento de cualquier tipo
de organización: e! entorno, la organización misma y la interre!ación de la organización con
el entorno. En cada caso se hará alusión a las teorias que se han ocupado deI asunto.
Teorias sobre
el
entorno
EI análisis dei entorno es fundamental en tanto que las organizaciones, como cualquier otro
actor social, deben ser entendidas en e! contexto en que están insertas
29
-traspasado por él,
diria la perspectiva teórica ecológica de la organización-, lo cual implica conocer e! medio o
contexto, las estructuras o instituciones politicas, sociales y económicas en las que las
organizaciones
operan.
Un
enfoque
adecuado
es
la
perspectiva
institucionalista,
en
particular la de las redes institucionales que permiten pasar de los nodos y las redes internas
de la organización a los campos institucionales en que éstas se ubican y las lógicas que las
afectan.
30
Teorias sobre la organización misma
En cuanto a la intelección de las organizaciones mismas, se distinguen tres momentos
analíticos que refieren a otros tantos aspectos muy centrales: la constitución, la membresia y
la agregación.
La
constitución
Este momento analítico se refiere a la constitución de la organización en un doble sentido:
por un lado, el establecimiento de un estatuto legal que prescribe su orden interno y, por
29
Vêase: Cadena Roa (2010).
30
Vêase: Ansell (2008a)
y
Scott (2001).
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otro, su fundación
O
creación. La perspectiva teórica racionalista de las organizaciones es
muy útil para analizarla.
31
Un elemento destacado del acto fundacional es la expresión más
o menos explícita y clara tanto de su misión como de los objetivos que se fija la naciente
organización; lo anterior definirá también quiénes son los convocados, ai describir los
atributos que deben reunir para pertenecer ai colectivo. Estas definiciones establecen el tipo
de organización de que se trata y fijan los linderos de la misma ai determinar quién podrá y
quién no ser miembro de ella.
EI orden formal legal que la organización adoptará también es un elemento importante,
en tanto que allí se define el conjunto de regias que establecen la forma de gobierno, los
órganos
de
autoridad,
la
manera
de
designar
a
los
dirigentes,
los
procedimientos
decisionales y de manejo de recursos, los medios de hacer cumplir el ordenamiento,
etcétera.
Por otra parte, la fundación de cualquier organización es una coyuntura única y muchas
veces definitoria; es el momento en que uno o varios interesados se deciden a crear la
entidad por las razones, consideraciones y cálculos que han hecho y, en ese sentido,
aparecen como los convocantes y dirigentes primeros dei nuevo ente con vistas a lograr
algún
propósito.
Este
liderazgo
y
las
primeras
decisiones
fundadoras
marcan
casi
indeleblemente a las organizaciones y los dotan de un grupo de dirigentes que tenderá a la
hegemonía y a convertirse en el núcleo duro que custodiará la legitimidad y la ortodoxia."
La
membresía
Los afiliados, es decir, el conjunto de los que son miembros de la organizaclOn es un
elemento fundamental, pues las características comunes que los describen permiten estimar
un abanico de posibilidades de acción -o ai menos un horizonte de perspectivas- que les
son asequibles. La composición de la membresía incide en los recursos, la dinámica y los
alcances de cualquier organización, y puede analizarse contando con las herramientas
ofrecidas por la teoria de la complejidad, por el grado de autonomía de los miembros
individualmente considerados; esto
es, sus capacidades para ingresar o egresar de la
organización, participar libremente en su vida interna e intervenir de manera activa en la
toma de decisiones. Así, en la medida en que los miembros son más autónomos y
heterogéneos,
también
las
organizaciones
serán
más
complejas.
33
La
teoria
de
la
dependencia de recursos también fija la atención en el control de los recursos y las
relaciones que dan capacidades.
34
En el caso de las organizaciones gremiales sucede que las
"Véanse: Scott (2003) yPfeffer (1992).
32
Véase: Hirschman (1977).
33
Véanse: Luna yVelasco (2010); Puga yLuna (2012).
34
Vêase: Natal (2010).
330
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grandes empresas disponen de más recursos/relaciones que las pequenas y, por tanto, sus
organizaciones son también más complejas y autónomas que las que afilian a pequenos
empresarios.
Es importante sopesar los poderes de los afiliados: los más grandes poseen un gran poder
estructural pues manejan muchos recursos/relaciones, poseen poder de prestigio social o la
deferencia, y el ascendiente que les permite expresarse y ser escuchados en los más
diferentes foros, además dei poder latente o capacidad potencial de perjudicar o beneficiar a
los individuos que los obstaculizan o auxilian.
La
agregación
La agregación
de una
organizaclOn
es
el grado
y la forma
en que
se
articulan
los
componentes internos para su desempeno, sobre lo cualla perspectiva teórica realista de las
organizaciones tiene mucho que decir, ya que justamente su atención se detiene en la
disidencia y el conflicto internos.
35
Un elemento muy importante es la cohesión de la organización, pues se requiere que
entre sus miembros haya un mínimo de afinidad y cercanía que les permita sumar esfuerzos
y colaborar en la realización de las tareas cotidianas, así como en la prosecución de los fines
organizacionales.
Otro elemento atane a la necesaria consecución de recursos pues, en términos generales,
dificilmente una organización que no obtiene recursos podrá lograr sus propósitos, aunque
cabe senalar que algunas organizaciones muy complejas -y muy autónomas- no precisan
mayormente de recursos propios porque todos sus afiliados los tienen en gran cantidad y
calidad.
También
es
relevante
conocer
los
incentivos
o
retribuciones
que
obtienen
los
participantes de la organización, pudiendo éstos ser o no de carácter material: un salario, la
consecución
de
relaciones
útiles,
la
satisfacción
del
deber
cumplido,
la
fama
y
el
reconocimiento, el placer de participar, el avance en una carrera profesional, obtener cierto
poder, etcétera. Otro elemento de la agregación es el grado de legitimidad interna que tiene
la organización, es decir, el grado de consenso que tienen quienes las dirigen y los procesos
de toma de sus principales decisiones; especialmente, la dirigencia o los líderes deben tener
un mínimo de aceptación a fin de que puedan asegurar la cooperación dei colectivo para
conducir
eficazmente
a
la
organización.
Finalmente,
forma
parte
de
este
momento
constitutivo aquel aspecto de la estrategia que es la determinación de los objetivos de largo
plazo de la organización, el diseno de planes, políticas y programas y la elección de cursos
de acción (Chandler, citado por Whipp, 2001: 15154).
30
Vêase: Scott (2003)
y
pfdIer (1992).
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Teorías sobre la interrelación con
el
entorno
Para examinar la interrelación de la organización con su entorno es útil tornar en cuenta los
asuntos
que
la perspectiva
teórica ecológica considera.
Destaca,
en primer lugar,
la
identidad que de sí misma proyecta la organización, pues es un elemento útil para su
conocimiento; asimismo, es trascendente conocer su visión dei contexto en que actúa. EI
contenido de su diagnóstico dirá mucho de sí y completará el cuadro de sus intenciones;
además, lo acertado o desacertado de su visión alertará sobre las posibilidades reales de las
acciones que despliegue.
La estrategia adoptada por la organización es otro asunto valioso para el análisis, pues
sus características darán cuenta de su capacidad para generar, idear e implementar planes,
programas y acciones, así corno para asignar recursos alineados ai logro de sus objetivos y
metas. Desde luego, también resulta relevante ver cómo aprovecha las oportunidades y
sortea las amenazas que se le atraviesan, los rivales a los que se enfrenta, las coaliciones que
establece, la reputación y la imagen que logra construir; la relevancia, la pertinencia y la
legitimidad social que suscita son todos elementos de la interrelación que deben ser tenidos
muy en cuenta.
Finalmente, también deben considerarse cuáles son los mecanismos de poder que usa la
organización en sus vínculos con otros agentes:
a) opta por convencer apelando con
argumentos e información a la inteligencia de sus interlocutores; b) recurre a la influencia
entendida a través de terceros que por contar con algún ascendiente (poder de prestigio
social) le dan acceso a ventajas que de otra manera dificilmente hubiera podido obtener, o
c) qué tanto usa la presión, definida corno el empleo de premios y castigos o su oferta.
Tipologías de las organizaciones empresariales
Otro recurso adicional es el empleo de tipologías de las organizaciones empresariales que se
distinguen según diferentes criterios; son útiles porque las clasificaciones arrojan luz sobre
sus modos de ser. Un criterio muy elemental se basa en el tamano de las empresas afiliadas:
socios
micros,
pequenos
y
medianos,
y
de
grandes
y mega
empresarios.
Entre
las
organizaciones de grandes y pequenos se dan diferencias y tensiones, pero es común que los
grandes tiendan a construir organizaciones para todos, haciendo que prevalezcan en ellas
sus preferencias a cambio de proporcionarles servicios técnicos, legales, contables, etcétera,
y de representar politicamente a los pequenos en la defensa de intereses que les son
comunes a todos."
36
Vêase: Traxler
y
Hnemer (2007).
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Otros
tres
criterios
clasificatorios
de
las
organizaciones
son:
a)
el tamano
de
la
organización o número de los afiliados con que cuenta, b) la amplitud geográfica de la
organización, que
se refiere ai dominio
espacial de
su jurisdicción y
c)
el dominio
profesional
de
la
organización,
es
decir,
eI tipo de especialidad productiva de los
empresarios afiliados a una organización. EI número de afiliados se relaciona con el tamano
de las empresas asociadas, pues las organizaciones de las empresas muy grandes son
pequenas en tanto que existen pocas empresas de gran tamano, y viceversa: las grandes
organizaciones tienen muchos socios pequenos. Ser una organización pequena de grandes
empresas o una grande integrada por muchos pequenos, afecta
eI
desempeno
de la
organización de múltiples maneras; las primeras suelen tener muchos recursos, se ponen de
acuerdo fácilmente y son muy efectivas; las segundas, en cambio, tienen problemas para
constituirse, conseguir recursos, construir acuerdos y controlar a sus dirigentes.
Las
dimensiones geográficas dan por resultado organizaciones de ámbito nacional, estatal y
local; son estas instancias que dan voz a conjuntos organizados que expresan a los
empresarios de la zona geográfica que agrupan: una ciudad, un estado o provincia, eI pais
entero. EI criterio dei domino profesional da lugar a organizaciones generales que agrupan
a empresas de todas las actividades económicas, aunque ai interior puedan confederarse
agrupaciones por especialidades (que solamente afilian a empresas de una misma rama y a
veces son organizaciones independientes que no
se subsumen en ninguna otra).
En
resumen, aplicando los tres criterios, se obtienen: a) organizaciones grandes y pequenas, b)
organizaciones
nacionales,
regionales
y
locales,
y
c)
organizaciones
generales
y
especializadas.
Sucede que las organizaciones más grandes por el número de afiliados, más amplias
geográficamente y más incluyentes porque agrupan socios de todas las especialidades tienen
más proyección que las pequenas, locales y especializadas. Esto es, se da un efecto de
jerarquización, de tal modo que las organizaciones más amplias, "altas" y "cupulares",
interactúan con actores también mayores; los asuntos que abordan las organizaciones de
más alta jerarquia son más importantes que los que tratan las de los niveles inferiores,
resultando de ello que las organizaciones de la cúpula tienen también una representación,
un rango y un peso político mayores. Por lo tanto, tienden a perfilarse como representantes
y voceras oficiales de todos los empresarios, lo cual, en la medida en que les es reconocido
por los propios empresarios y por otros actores, tiene un significado político de interés para
todos los actores políticos y sociales. Lo anterior no debe ignorar el peso político dei
conjunto de los grandes grupos de poder económico y de las organizaciones de esta élite
empresarial conspicua, pues ésta
es capaz de incidir, directamente o a través
de las
organizaciones cúpula, en las decisiones públicas.
Finalmente, eI criterio dei papel en la representación e intermediación de intereses es
especialmente relevante; tanto, que es el origen de una clasificación de los gremios en
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grupos de presión (o asociaciones), corporaciones y neocorporaciones.
37
Los grupos de
presión se caracterizan por la libre afiliación de sus miembros, por la forma independiente
de su acción ante las agencias dei gobierno para presionar o influir sobre las politicas que les
convienen, y por la gran libertad y flexibilidad con que se agrupan unas con otras.
3H
Las
corporaciones son casi el reverso de los grupos de presión, pues son promovidas por el
Estado
y
les
asegura
el
reconocimiento
dei
monopolio
de
la
representación
dei
empresariado, asi corno la inter!ocución y negociación privilegiada de sus demandas ante el
gobierno a cambio de una afiliación no necesariamente voluntaria, la intervención en la
formulación de sus demandas y la designación de sus dirigentes. Las neocorporaciones, por
su parte, son "corporaciones voluntarias", es decir, agrupaciones que tienen bases societales
o
de
fuerte
sustento
voluntario,
aunque
el
Estado
tiene
alguna
incidencia
en
el
nombramiento de sus dirigentes y la modulación de sus demandas.
A
modo
de conclusión
Para analizar la acción política empresarial -individual o colectiva- es necesario disponer
de elementos teórico metodológicos que permitan inteligir la dinámica de los actores, sus
relaciones y su inserción en el contexto más amplio y para ello es necesario que el analista se
acoja a un planteamiento conceptual que le sirva de punto de partida y dé soporte a sus
análisis; asi, en este artículo se optó por un análisis en el que se complementan ciertas
perspectivas compatibles entre si, aunque provengan de diferentes familias conceptuales.
Con respecto a las teorias que tratan de explicar la relación entre los empresarios, el
Estado y la sociedad, se reconoce -siguiendo a Weber y Elias- la existencia de una matriz
histórica social en la que los actores están insertos y que les otorga un sentido que no
excluye su creatividad o capacidad de agencia; recuperando las teorias de la estructuración
social de Giddens, nos acercamos a la articulación entre el actor y las estructuras, superando
tanto el determinismo de unas concepciones corno el voluntarismo de otras. En este sentido
también resulta útil el neoinstitucionalismo, que da cuenta de la solidez e inercia de todo el
conjunto relacional sin que excluya el reconocimiento de las rupturas, las crisis y los
cambios; asi, resulta también pertinente adherir ai concepto de redes institucionales que
explican la flexibilidad y el dinamismo
de las relaciones entre actores individuales y
colectivos, sin desconocer que ellas están insertas en campos institucionales que tienen
lógicas
propias.
Los
nodos,
a
su
vez,
están
insertos
en
redes
consistentes
-institucionalizadas- que a su vez tienen sus raíces en los campos institucionales. Desde
este punto de vista, es relevante ver a las instituciones y sus campos no corno espacios
37
Véase: Schmitter (1992a y 1992b).
3R
Véase: Richardson (1993).
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homogéneos integrados por actores indiferenciados, sino como espacios sociales reticulares
en los que se ubican nodos/actores individuales y colectivos que, pese a su enraizamiento en
un mismo contexto, tienen posiciones que pueden ser notoriamente singulares y despliegan
acciones que a veces tienen especificidades muy marcadas.
Es analíticamente útil también la autonomía relativa dei Estado frente a los actores, entre
ellos
los
empresariales,
aunque
hay una
ventaja
estructural
de
los
grandes
actores
empresariales a razón dei control que ejercen sobre importantes recursos/relaciones y la
concertación que hacen de su acción político social. Gozan, además, de la autoridad e
influencia que les da su prestigio social, y de un poder latente que pueden actualizar cuando
lo necesitan. En este contexto, resultan esclarecedoras las tesis dei Estado autónomo y de las
instrumentalistas (en sus diferentes versiones), junto con la autonomía relativa de las
agencias estatales y de los actores económicos, políticos y sociales, que son a veces nodos
muy activos, basados en un amplio control de recursos que se transmutan en relaciones
múltiples
a
través
de
las
cuales
promueven
sus
preferencias.
Es
decir,
los
actores
controladores de muchos recursos (de toda índole) tienden a desarrollar redes de relaciones
en las que son muy activos, de modo que constituyen un repertorio de relaciones/acciones
que les permiten usar diferentes mecanismos de poder para incidir en la acción de otros
actores, aunque portan la lógica institucional.
En cuanto a las organizaciones gremiales, resulta adecuado recurrir a los enfoques de las
teorías organizacionales que son complementarios entre sí y a las taxonomías que de ellas se
han hecho. Ambas contribuciones ofrecen un rico elenco de instrumentos para analizarlas.
Para finalizar, conviene mirar a las redes de empresarios, empresas, grupos económicos y
las
organizaciones
gremiales
y
las
agencias
estatales
como
actores
afectados
de
institucionalidad, que operan en campos que tienen sus propias lógicas y constituyen un
puente entre el marco estructural macro y las redes en que están insertos los actores. Estas
redes no son construcciones que operan arbitrariamente, sino reticulas estables en las que
se interrelacionan los actores individuales ai tiempo que se enraízan en las instituciones.
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