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AJAYU, 2009, Vol VII, Nº 1
Unzueta, J., Pinto, B.
NEUROPSICOLOGÍA DEL RECONOCIMIENTO DE ROSTROS
EN NIÑOS CON SÍNDROME DE ASPERGER
Jaime Unzueta y Bismarck Pinto
Universidad Católica Boliviana “San Pablo”
Los rostros ajenos representan, posiblemente, la mayor fuente información social
sobre el mundo que nos rodea. En particular, las expresiones faciales nos proveen de
señales críticas y valiosas sobre los estados emocionales internos de los demás. Es por
este motivo que reconocer los rostros ajenos es de mucha importancia para todos los
seres humanos. El reconocimiento de los mismos es nuestra manera de aceptar y
reconocer a las demás personas dentro de un contexto y bajo una situación emocional
determinada (Bruce y Young, 1986).
El fallo para realizar estas tareas puede deberse a varias causas entre las que se
encuentran infecciones y lesiones en áreas específicas del cerebro. También se presenta
en una serie de trastornos con causas biológicas. Sin embargo, uno de los trastornos en
los que es más común ver este tipo de procesamiento fallido es el trastorno de espectro
autista (Frith, 1989; Baron-Cohen, 1999).
El autismo forma parte de los trastornos generalizados del desarrollo y es
diagnosticado a partir de los dos o tres primeros años de vida aunque sus síntomas sean
poco claros y más sutiles, impidiendo que se distinga quien los tiene de quien no los
tiene. Entre los signos que presenta este trastorno, se puede identificar síntomas muy
variados y que no se presentan todos juntos en todos los casos.
Es posible observar la
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Unzueta, J., Pinto, B.
falta de habilidades de comunicación verbal y no verbal, afecto plano, comportamientos
bizarros. También se observa falta de expresión y comprensión de sentimientos,
reacciones violentas ante nuevas situaciones, aislamiento y ausencia de cualquier tipo de
interacción social (Oltmanns y Emery, 2007).
Si bien es cierto que el autismo presenta una amplia gama de síntomas, las
principales características de los niños y adultos que sufren de este trastorno son la falta
de interacción social y la escasa o nula capacidad de comunicación. Son estas dos, junto
a la falta de expresión y comprensión de emociones, las características más fácilmente
reconocibles entre los autistas. Por esta razón, se han convertido no sólo en los
principales indicadores diagnósticos del síndrome, sino también en la base del estudio
sobre los orígenes y causas del mismo (Oltmanns y Emery, Op. Cit.).
Al parecer, los autistas tienen problemas para procesar toda la información que
reciben por medio de los sentidos, motivo por el cual no pueden construir un contexto
general y darle sentido a las situaciones. Existe evidencia (Frith, 1989) de que los
autistas tiene una coherencia central débil o nula, es decir, son incapaces de
contextualizar los estímulos externos de manera global. Esto explicaría la incapacidad o
dificultad para construir un contexto de las situaciones, es también posible esperar que
muchas otras funciones estén también desestructuradas y sean percibidas de manera
fragmentada. Éste es el caso de la
identificación de rostros, proceso que, por lo visto,
funciona de manera anormal en sujetos que padecen de autismo y otros trastornos dentro
del espectro autista (Pelphrey, et. al, 2002).
La evidencia apunta a que los autistas procesan los rostros de manera fragmentada y
no de manera global (como la gente sin problemas neurológicos). Es por eso que es
fundamental identificar el proceso de identificación facial en autistas y si es que éste se
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da de manera distinta al de las personas sin trastornos neurológicos. De esta manera sería
posible identificar cuáles son los procesos que están por debajo de la falta de expresión y
comprensión de estados emocionales, dado que éstos últimos se expresan casi en su
totalidad a través de las expresiones faciales (Sason, 2006)
La identificación del proceso de reconocimiento de rostros puede significar un gran
avance en el conocimiento neurológico sobre el funcionamiento del autismo. Esto es así,
ya que sería posible identificar los procesos neurológicos que subyacen al trastorno. De
esta forma, sería probable encarar el autismo de una manera distinta y crear nuevos
tratamientos más eficientes. Éstos disminuirían los efectos y síntomas dentro de los
trastornos del espectro autista, consiguiendo así mejorar la calidad de vida de las
personas que sufren de este trastorno y de sus familiares (Sason, Op. Cit.).
Las investigaciones realizadas hasta la fecha (Frith, 1982; Baron-Cohen, 1995), han
indagado sobre el reconocimiento de rostros en poblaciones diagnosticadas con el
Espectro Autismo sin hacer distinción entre autistas clásicos, de Asperger o de Rett.
Considerando las diferencias sintomatológicas y conductuales que existen entre estos
tipos de autismo, resulta interesante la posibilidad de estudiar a sujetos con un
diagnóstico diferencial definido. Gracias a la información provista por la Asociación de
Padres de Niños Autistas de La Paz (2008), se pudo ver que el Síndrome de Asperger es
el diagnóstico más prevalente dentro de la población autista por lo cual se realizará la
presente investigación tomando en cuenta solamente este tipo de diagnóstico.
Es
debido a esta información, que la presente investigación buscó definir la relación
entre la prosopagnosia, o un proceso distinto en el momento de reconocer rostros, y el
Síndrome autista de Asperger. También se procuró explicar si esta asociación está
relacionada con la evidencia de la falta de coherencia central en personas autistas.
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MÉTODO
Participante de la investigación. Se trabajó con cuatro participantes. Dos de ellos, sujetos
directos de observación y los otros dos, sujetos de control, tanto en edad como en
condición. Los dos participantes de observación tenían 6 años y 10 meses y 7 años y 6
meses. Ambos fueron sido diagnosticados por distintos expertos en neurología y
psicología con el Síndrome de Asperger cumpliendo con los criterios diagnósticos del
DSM-IV.
El tercer participante tenía 17 años y 4 meses y también fue diagnosticado con el
Síndrome de Asperger cumpliendo con los criterios diagnósticos ya mencionados.
En cuanto al cuarto participante, éste tenía 7 años y 1 mes y no sufre de ningún tipo
de lesión, daño y/o impedimento neurológico y psicológico. Al igual que el resto de los
participantes, fue seleccionado en función a la disponibilidad y accesibilidad.
Instrumentos. Para la presente investigación se utilizan los siguientes instrumentos:
Evaluación neuropsicológica de Lefèvre, adaptación por Pinto, 1994
Este examen consta de una batería
de herramientas que, según el orden establecido,
evalúa las funciones neuropsicológicas principales:
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-
Función motora
-
Función sensitiva
-
Función visual
-
Praxia oral
-
Praxia ideatoria
-
Praxia constructiva
-
Organización acústico motriz
-
Lenguaje receptivo
-
Lenguaje expresivo
-
Memoria
Test de reconocimiento de rostros de la BBC, 2007.
Éste cuenta con tres grupos de fotografías. El primer y segundo grupo tienen 12
fotografías de rostros de personas de distinto sexo, distintas edades y
distintas etnias. El
tercer grupo tiene 48 fotografías en las que algunos rostros están en el primer y segundo
grupo. Este test fue adaptado para la presente investigación. Se seleccionaron 18 rostros y
se los dividió en tres grupos de seis rostros. Cada grupo se presentó en una carta de 28
centímetros de largo por 21 centímetros de ancho. Sus respectivos seis rostros son de 7
centímetros por 7 centímetros y un borde de color distinto (Cartas A, B y C). La primera
carta con borde rojo, la segunda con borde amarillo y la tercera con borde azul. Se
seleccionaron los 18 rostros para que representen un porcentaje igual de hombres y
mujeres, niños, adolescentes y adultos.
Aparte se crearon 30 tarjetas de 15 centímetros por 15 centímetros con la foto de un
rostro de 7 centímetros por 7 centímetros. Dieciocho tarjetas contienen los rostros de las
tres cartas de colores, seis tarjetas tienen rostros de las anteriores tarjetas (seleccionados al
azar), pero con un marco de color no correspondiente al color de la carta. Las últimas seis
cartas tienen rostro que no se usaron en las cartas de colores.
Las direcciones del test fueron las siguientes: Las cartas de presentación de rostros
se
mantienen sobre la mesa
para que los sujetos puedan ver las caras en todo momento.
Posteriormente se enseñan, de manera aleatoria, las tarjetas con los distintos rostros y se le
pregunta al sujeto dónde está este rostro en las cartas. Se utilizan los marcos de color para
facilitar la tarea de los sujetos en el momento de identificar las cartas y los rostros. Las
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cartas con color “equivocado” se utilizan para descartar la identificación a través del color
de las tarjetas; y se utilizan las tarjetas con rostros que no están en las cartas para
comprobar el reconocimiento de los rostros al azar.
Para completar la evaluación del procesamiento y reconocimiento de rostros, se
utilizaron fotos de familiares y amigos de los sujetos proporcionadas por las madres de los
niños. La tarea con estas fotos fue la de reconocer a las personas que posan en estas fotos y,
posteriormente, confirmar con las madres si el niño conoce o no a estas personas.
Potenciales evocados
El tercer instrumento que se utilizó en la presente investigación es la máquina
estimuladora y el procesador de registro de potenciales evocados. Éste se utilizo en el
consultorio Neurocentro del Dr. Juan Carlos Duran en la zona de Miraflores de esta ciudad
y en el laboratorio del Dr. Harry Trigosso en el Edificio 20 de Octubre.
Ambas máquinas usan cuatro electrodos de plata de 10 milímetros de diámetro, un
dispositivo amplificador de la señal de cada potencial evocado y un procesador que registra
la actividad cerebral en la frecuencia de onda P300 (actividad cerebral cognitiva ante
estímulos externos).
Procedimiento. La presente investigación se realiza en cuatro etapas:
Fase I.- Selección de los participantes.
Búsqueda y selección de los cuatro participantes que cumplan con los requisitos
necesarios para formar parte en la investigación.
Fase II.- Aplicación del test de reconocimiento de rostros y el test neuropsicológico
Lefèvre.
Fase III.- Aplicación del método de potenciales evocados.
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Este es llevado a cabo con la colaboración del Dr. Juan Carlos Durán y el Dr. Harry
Trigosso; Ambos neurólogos.
Fase IV.- Análisis e interpretación de resultados.
El análisis se realizó de manera separada para cada participante para posteriormente
hacer una comparación de las similitudes y diferencias entre cada participante.
RESULTADOS
Evaluación y análisis neuropsicológico
Participante I
Funciones evaluadas PI
Tabla 1. Funciones evaluadas participante I
Función Evaluada
Conclusión
Dominancia Lateral
Funciones motoras
Conocimiento somatosensorial
Derecha
Movimientos simples, organización óptica
espacial, praxia oral, praxia ideatoria,
praxia constructiva
Sensación táctil, estereognosia
Reconocimiento visoespacial-perceptual
Reconocimiento auditivo
Procesos cognitivos
Lenguaje oral
Lectura
Escritura
Cálculo
Reconocimiento de figuras y formas
Ritmos, reconocimiento de melodías
Lenguaje receptivo (no verbal), lenguaje
expresivo (no verbal)
Ecolalias, Lenguaje telegráfico
No presenta
No presenta
No presenta
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Los resultados observables en la presente tabla muestran las funciones presentes y no
presentes en el primer participante. Los resultados obtenidos en el test Lefèvre son
correspondientes a una edad cronológica de 4 años. El signo más relevante es retraso en la
adquisición del lenguaje que se refleja en la no adquisición de la lectura, la escritura y el
cálculo. También son relevantes el uso de lenguaje telegráfico y repetitivo y la incapacidad
de secuenciar eventos.
Análisis sindrómico PI
Tabla 2. Análisis sindrómico participante I
Funciones Adecuadas
Funciones limitadas
Funciones desestructuradas
-
Función motora
-
Reconocimiento
visoespacial
-
Reconocimiento
visoperceptual
-
Reconocimiento
auditivo
-
Reconocimiento
somatosensorial
-
Lenguaje oral
-
Memoria digital
-
Secuenciación
Este cuadro muestra las funciones cognitivas presentes y las funciones cognitivas
limitadas. Entre las funciones limitadas, la más desestructurada es la secuenciación que
impide el ordenamiento lógico de eventos. Este fenómeno no fue visto solamente en la
evaluación neuropsicológica sino también durante la evaluación de reconocimiento de
rostros y el método de potenciales evocados. El participante no pudo seguir órdenes que
requerían de la secuenciación de eventos para completar las tareas requeridas. Todos estos
indicios apuntan a un trastorno generalizado del desarrollo.
Procesamiento de la información PI
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Unzueta, J., Pinto, B.
Tabla 3. Procesamiento de información participante I
Proceso cognitivo
Funcionamiento cortical
Primera unidad funcional (actividad de los sistemas
corticales)
Recepción de estímulos (áreas primarias)
Sistema visual
Sistema auditivo
Sistema somestésico
Organización de la Información
Sistema visual
Sistema auditivo
Sistema somestésico
Integración de la información (áreas terciarias)
Regulación motriz (áreas secundarias)
Organización motriz (áreas secundarias)
Ejecución motriz
Programación,
regulación
y
verificación
del
procesamiento de información
Recepción y análisis de la información adecuado,
organización adecuada de la actividad mental, nivel
optimo de tono cortical
Normal
Reconoce imágenes familiares, reconoce rostros
Reconoce ritmos y melodías
Reconoce objetos sin control visual, hay sensibilidad
táctil
Limitada
Clasifica objetos por forma y color
Completa melodías y ritmos
No reconoce partes de su cuerpo de manera segmental y
sin control visual
Hay
reconocimiento visoespacial,
visomotor
y
visoperceptual ya que es capaz de completar figuras,
rompecabezas y partes del cuerpo humano.
Imita movimientos y posición de brazos y piernas
Imita movimientos con la lengua
Imita movimientos sin embargo no puede caminar de
puntillas ni puede mantenerse de pie más de cinco
minutos
Lanza la pelota, patea la pelota, corre, camina, se sienta,
se recuesta y se incorpora
Crea intenciones, crea planes y programa actividades a
futuro.
En el presente cuadro se observa el procesamiento de la información del participante I a
partir de los procesos cognitivos evaluados y el funcionamiento cortical actual. Es
necesario resaltar y observar el déficit existente que presenta el niño en la integración y
asociación de la información sensorial y kinestésica.
Participante II
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Funciones evaluadas PII
Las funciones evaluadas en el participante II corresponden a una edad cronológica de 6
años. El signo más relevante es un leve retraso en la adquisición del lenguaje reflejado a
través de las ecolalias.
Tabla 4. Funciones evaluadas participante II
Función Evaluada
Conclusión
Dominancia Lateral
Funciones motoras
Conocimiento somatosensorial
Reconocimiento visoespacial-perceptual
Reconocimiento auditivo
Procesos cognitivos
Lenguaje oral
Lectura
Escritura
Cálculo
Derecha
Movimientos simples, organización óptica espacial,
praxia oral, praxia ideatoria, praxia constructiva
Sensación táctil, sensibilidad segmental,
estereognosia,
gnosia digital
Reconocimiento de figuras y formas
Ritmos, reconocimiento de melodías
Lenguaje receptivo (no verbal), lenguaje expresivo (no
verbal)
Ecolalias
Presente
Presente
Presente
Análisis sindrómico PII
A continuación se presentan las funciones adecuadas y limitadas en el participante II:
Tabla 5. Análisis sindrómico participante II
Funciones Adecuadas
Funciones limitadas
Funciones desestructuradas
-
Función motora
-
Reconocimiento visoespacial
-
Reconocimiento visoperceptual
-
Reconocimiento auditivo
-
Memoria
-
Lenguaje oral
Es posible observar que todas las funciones cognitivas del participante II son adecuadas a
excepción del lenguaje oral. Es importante mencionar que no existe ninguna función
desestructurada en el niño.
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Procesamiento de la información PII
Tabla 6. Procesamiento de la información participante II
Proceso cognitivo
Funcionamiento cortical
Primera unidad funcional (actividad de los sistemas corticales)
Recepción de estímulos (áreas primarias)
Sistema visual
Sistema auditivo
Sistema somestésico
Organización de la Información
Sistema visual
Sistema auditivo
Sistema somestésico
Integración de la información (áreas terciarias)
Regulación motriz (áreas secundarias)
Organización motriz (áreas secundarias)
Ejecución motriz
Programación, regulación y verificación del procesamiento de
información
Recepción y análisis de la información adecuado, organización
adecuada de la actividad mental, nivel optimo de tono cortical
Normal
Reconoce imágenes familiares, reconoce rostros
Reconoce ritmos y melodías
Reconoce objetos sin control visual, hay sensibilidad táctil
Limitada
Clasifica objetos por forma y color
Completa melodías y ritmos
Reconoce partes de su cuerpo de manera segmental y sin control
visual
Hay reconocimiento visoespacial, visomotor y visoperceptual ya
que es capaz de completar figuras, rompecabezas y partes del
cuerpo humano.
Imita movimientos y posición de brazos y piernas
Imita movimientos con la lengua
Imita movimientos
Lanza la pelota, patea la pelota, corre, camina, se sienta, se
recuesta y se incorpora
Crea intenciones, crea planes y programa actividades a futuro.
El presente cuadro muestra el procesamiento de información del participante II. Esta
información proviene de los procesos cognitivos y el funcionamiento cortical del niño.
Participante III
Funciones evaluadas PIII
La siguiente tabla muestra a continuación las áreas evaluadas en el participante III. Estas
funciones se encuentra estructuradas en su totalidad sin embargo, el joven tiene un notorio
déficit con el lenguaje verbal expresado a través de las dislalias y ecolalias.
Tabla 7. Funciones Evaluadas participante III
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Función Evaluada
Conclusión
Dominancia Lateral
Funciones motoras
Conocimiento somatosensorial
Reconocimiento visoespacial-perceptual
Reconocimiento auditivo
Procesos cognitivos
Lenguaje oral
Lectura
Escritura
Cálculo
Derecha
Movimientos simples, organización óptica espacial,
praxia oral, praxia ideatoria, praxia constructiva
Sensación táctil, estereognosia
Reconocimiento de figuras y formas
Ritmos, reconocimiento de melodías
Lenguaje receptivo (no verbal), lenguaje expresivo (no
verbal)
Ecolalias, dislalias
Presente
Presente
Presente
Análisis sindrómico PIII
Tabla 8. Análisis sindrómico participante III
Funciones Adecuadas
Funciones limitadas
Funciones desestructuradas
-
Función motora
-
Reconocimiento visoespacial
-
Reconocimiento visoperceptual
-
Reconocimiento auditivo
-
Lenguaje oral
-
Memoria digital
-
Secuenciación
El análisis sindrómico del participante III revela una serie de funciones limitadas como
ser el el lenguaje oral, la memoria digital y la secuenciación. Es evidente también que pese
al trastorno que el participante padece, no se presenta ninguna función cognitiva
completamente desestructurada.
Procesamiento de la información PIII
Tabla 9. Procesamiento de la información participante III
Proceso cognitivo
Funcionamiento cortical
Primera unidad funcional (actividad de los sistemas corticales)
Recepción y análisis de la información adecuado, organización
adecuada de la actividad mental, nivel optimo de tono cortical
Normal
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Unzueta, J., Pinto, B.
Recepción de estímulos (áreas primarias)
Sistema visual
Sistema auditivo
Sistema somestésico
Organización de la Información
Sistema visual
Sistema auditivo
Sistema somestésico
Integración de la información (áreas terciarias)
Regulación motriz (áreas secundarias)
Organización motriz (áreas secundarias)
Ejecución motriz
Programación, regulación y verificación del procesamiento de
información
Reconoce imágenes familiares, reconoce rostros
Reconoce ritmos y melodías
Reconoce objetos sin control visual, hay sensibilidad táctil
Adecuada
Clasifica objetos por forma y color
Completa melodías y ritmos
Reconoce partes de su cuerpo de manera segmental y sin control
visual
Hay reconocimiento visoespacial, visomotor y visoperceptual ya
que es capaz de completar figuras, rompecabezas y partes del
cuerpo humano.
Imita movimientos y posición de brazos y piernas
Imita movimientos con la lengua
Imita movimientos
Lanza la pelota, patea la pelota, corre, camina, se sienta, se
recuesta y se incorpora
Crea intenciones, crea planes y programa actividades a futuro.
Participante IV
Funciones evaluadas PIV
Tabla 10. Funciones evaluadas participante IV
Función Evaluada
Conclusión
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Unzueta, J., Pinto, B.
Dominancia Lateral
Funciones motoras
Conocimiento somatosensorial
Reconocimiento visoespacial-perceptual
Reconocimiento auditivo
Procesos cognitivos
Lenguaje oral
Lectura
Escritura
Cálculo
Derecha
Movimientos simples, organización óptica espacial,
praxia oral, praxia ideatoria, praxia constructiva
Sensación táctil, estereognosia
Reconocimiento de figuras y formas
Ritmos, reconocimiento de melodías
Lenguaje receptivo (no verbal), lenguaje expresivo (no
verbal)
Adecuado
Presente
Presente
Presente
La presenta tabla muestra las funciones cognitivas evaluadas en el sujeto control. Hay que
mencionar que el participante IV completo la evaluación sin dificultades y con las
habilidades de un niño de su edad.
Análisis sindrómico PIV
Tabla 11. Análisis sindrómico participante IV
Funciones Adecuadas
Funciones limitadas
Funciones desestructuradas
-
Función motora
-
Reconocimiento visoespacial
-
Reconocimiento visoperceptual
-
Reconocimiento auditivo
-
Reconocimiento
somatosensorial
-
Memoria
-
Lenguaje oral/expresivo
El análisis sindrómico del participante control muestra que todas las funciones evaluadas se
encuentran presentes y acorde a la edad cronológica del niño.
Procesamiento de la información PIV
Tabla 12. Procesamiento de la información participante IV
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Unzueta, J., Pinto, B.
Proceso cognitivo
Funcionamiento cortical
Primera unidad funcional (actividad de los sistemas
corticales)
Recepción de estímulos (áreas primarias)
Sistema visual
Sistema auditivo
Sistema somestésico
Organización de la Información
Sistema visual
Sistema auditivo
Sistema somestésico
Integración de la información (áreas terciarias)
Regulación motriz (áreas secundarias)
Organización motriz (áreas secundarias)
Ejecución motriz
Programación,
regulación
y
verificación
del
procesamiento de información
Recepción y análisis de la información adecuado,
organización adecuada de la actividad mental, nivel
optimo de tono cortical
Normal
Reconoce imágenes familiares, reconoce rostros
Reconoce ritmos y melodías
Reconoce objetos sin control visual, hay sensibilidad
táctil
Adecuada
Clasifica objetos por forma y color
Completa melodías y ritmos
Reconoce partes de su cuerpo de manera segmental y sin
control visual
Hay
reconocimiento visoespacial,
visomotor
y
visoperceptual ya que es capaz de completar figuras,
rompecabezas y partes del cuerpo humano.
Imita movimientos y posición de brazos y piernas
Imita movimientos con la lengua
Imita movimientos sin embargo no puede caminar de
puntillas ni puede mantenerse de pie más de cinco
minutos
Lanza la pelota, patea la pelota, corre, camina, se sienta,
se recuesta y se incorpora
Crea intenciones, crea planes y programa actividades a
futuro.
El presente cuadro muestra que el procesamiento de la información en el participante IV
está intacta ya que el niño es capaz de realizar todas las tareas requeridas por el
investigador.
Reconocimiento de rostros
Reconocimiento de rostros participante I
El primer participante diagnosticado con el Síndrome de Asperger no falló al
reconocer los rostros correspondientes a las tres cartas de rostros. Tampoco falló al
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Unzueta, J., Pinto, B.
reconocer los rostros de las tarjetas de color distinto al de las cartas de colores. En cuanto a
los rostros señuelo, el participante I, confundió a los rostros con rostros similares en las
cartas de presentación. A continuación se muestra la tabla de registro para cada
presentación:
Tabla 13. Registro para el reconocimiento de rostros participante I
Presentación
Resultado
Observación
A2
C6
A4
A6
B1
C3
C1
B5
B4
C-A5 (color distinto)
A-B1 (color distinto)
B-C6 (color distinto)
D2 (tarjeta señuelo)
D6 (tarjeta señuelo)
D1 (tarjeta señuelo)
Correcto
Correcto
Correcto
Correcto
Correcto
Correcto
Correcto
Correcto
Correcto
Correcto
Correcto
Correcto
Demora
Correcto
Incorrecto
Confunde pero corrige
Tarda 3 minutos
Lo confunde con otro rostro.
Es posible ver que el niño no tiene problemas para reconocer los rostros presentados. Ni
siquiera cuando estos son presentados en tarjetas con colores cambiados. Sin embargo, el
niño presentó dificultades cuando se mostraron las tarjetas señuelo (D) ya que en dos de las
tres presentaciones, el participante confundió los rostros de las
tarjetas con rostros
similares en las cartas de colores. Con la tercera tarjeta, tardo 4 minutos en darse cuenta que
el rostro de la tarjeta no estaba en ninguna de las tres cartas de colores.
Después de presentar las tarjetas, se procedió a mostrar una serie de fotos recortadas de
las tarjetas en las que se podía ver únicamente los ojos, bocas y narices de los rostros
originales. Se le pidió al participante que identifique a que rostro pertenecía cada parte. El
participante no tuvo problemas para identificar a que rostros pertenecían las partes ya
mencionadas.
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Unzueta, J., Pinto, B.
También se utilizó una tarjeta con fotografías de un rostro mostrando distintas
emociones (alegría, tristeza, miedo, enojo y sorpresa). El niño falló al relacionar cada uno
de los rostros con sus respectivas emociones.
Reconocimiento de rostros participante II
El participante II no tuvo dificultades para realizar el test de reconocimiento de rostros.
Identificó los rostros de todas las cartas de manera rápida y sin dificultades. Tampoco tuvo
problemas para identificar los rostros de las tarjetas con color distinto al de las cartas de
presentación. En cuanto a las tarjetas señuelo, el participante II se dio cuenta rápidamente
que ninguno de los rostros presentados se encontraba en alguna de las cartas de
presentación a excepción del rostro en la tarjeta D4. En este caso, el participante tardo más
de un minuto para descartar el rostro presentado.
En cuanto a las evaluaciones adicionales que se realizó, el participante II no tuvo
problemas para aparear las partes de las caras con los respectivos rostros y tampoco tuvo
dificultades para reconocer los estados de ánimo de la persona que aparece en las fotos.
Tabla 14. Registro para el reconocimiento de rostros participante II
Presentación
Resultado
Observación
A4
A2
C4
B5
B1
Correcto
Correcto
Correcto
Correcto
Correcto
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Unzueta, J., Pinto, B.
C3
C1
B5
A5
C-B3 (color distinto)
B-A1 (color distinto)
A-C4 (color distinto)
D4 (tarjeta señuelo)
D1 (tarjeta señuelo)
D2 (tarjeta señuelo)
Correcto
Correcto
Correcto
Correcto
Correcto
Correcto
Correcto
Correcto
Correcto
Correcto
Tarda un minuto y medio
Reconocimiento de rostros participante III
Después de evaluar al participante III con el test de reconocimiento de rostro, se
obtuvieron los siguientes resultados:
Tabla 15. Registro para el reconocimiento de rostros participante III
Presentación
Resultado
Observación
C1
A2
A6
C6
B1
A3
B3
B2
C5
A-C4 (color distinto)
C-B3 (color distinto)
B-A1 (color distinto)
D2 (tarjeta señuelo)
D3 (tarjeta señuelo)
D6 (tarjeta señuelo)
Correcto
Correcto
Correcto
Correcto
Correcto
Correcto
Correcto
Correcto
Correcto
Correcto
Correcto
Correcto
Correcto
Correcto
Correcto
Confunde pero corrige
Tarda un minuto y medio
Confunde pero corrige
El participante no tuvo problemas para reconocer los rostros correspondientes a las
cartas de rostros A, B y C. Con las tarjetas de color cambiado confundió un rostro pero
corrigió inmediatamente el erro. En las tarjetas “señuelo”, respondió también de manera
correcta a los comandos sin embargo, confundió el rostro de la tarjeta D6 y corrigió el error
inmediatamente y con la tarjeta D2 tardo un poco más de un minuto para darse cuenta que
el rostro no estaba en ninguna de las cartas.
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Unzueta, J., Pinto, B.
La evaluación adicional muestra que el participante III tiene dificultad para aparear los
rostros con sus respectivas partes. Se vio que el participante se equivocaba mayormente con
los ojos de los rostros, ubicando estos en rostros a los que no correspondían.
El participante tuvo también dificultades para reconocer los estados de ánimo con su
respectiva imagen. Fue posible observar que el joven reconocía el estado de ánimo de los
rostros pero no podía asignar un rostro a un estado de ánimo determinado.
Reconocimiento de rostros participante IV
El participante control no tuvo ninguna dificultad para reconocer los rostros respectivos
a cada carta de presentación. No tuvo tampoco equivocaciones ni demoras mayores al
identificar los rostros de las tarjetas de color cambiado y para descartar los rostros de las
tarjetas señuelo.
En la evaluación adicional, el sujeto control junto de manera satisfactoria los rostros con
sus respectivas partes. Tampoco tuvo problemas para identificar el estado de ánimo de los
rostros presentados ni para asignar un rostro a las emociones expresadas verbalmente.
Potenciales Evocados
La técnica de evaluación por potenciales evocados mostró los siguientes resultados. :
Tabla 16. Latencia de los potenciales evocados participante I, II, III y IV
Potencial
Latencia PI
Latencia PII
Latencia PIII
Latencia PIV
P1
Ausente
No registrada
117.00 mseg.
No registrada
P2-N1
300.00 mseg.
280.00 mseg.
163.00 mseg.
198.00 mseg.
P300
401.00 mseg.
330.00 mseg.
352.00 mseg.
315.00 mseg.
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La onda P1 es inexistente lo cual indica una falta de reacción ante estímulos inesperados
(el rostro presentado sin previo aviso). La onda P2-N1, es decir la onda previa a la
presencia
de la onda P300, muestra una latencia alta al igual que la onda P300 que está 81
milisegundos por encima del promedio.
Cabe mencionar que las ondas P1 y P2-N1 no son
relevantes para el presente estudio, sin embargo, junto a la onda P300 muestran una demora
general en el procesamiento cognitivo del participante I.
Los resultados obtenidos por el segundo participante en los PEs son los siguientes. Es
posible observar que la latencia de la onda P300 se encuentra también por encima del rango
promedio (280-320 mseg.), sin embargo, la latencia de esta onda es menor a la del
participante I. La onda P2-N1 tiene también un valor elevando. Debido a las diferencia en
el equipo de ambos laboratorios, el potencial P1 no pudo ser obtenido en el participante II y
IV sin embargo, no hay indicios de que este sea inexistente en ambos participantes.
El participante III
muestra a diferencia de los dos anteriores participantes una
diferencia marcada en los valores de la latencia de las ondas P1 y P2-N1. Estos valores se
encuentran en los márgenes normales para este tipo de ondas cognitivas, sin embargo, la
latencia de la onda cognitiva P300, con un valor de 352 mseg., está por encima del rango de
320 mseg. Los resultados se muestran a continuación en la tabla 24:
La latencia de la onda P2-N1 al igual que la latencia de la onda P300 en el participante
IV (sujeto control) se encuentran en el rango normal. El participante IV (control), es el
único participante que mostró una latencia dentro del rango normal en la onda P300.
CONCLUSIONES
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La presente investigación determinó que, a diferencia de lo que se pensaba en cuanto al
reconocimiento de rostros en niños autistas, los participantes evaluados con este
diagnóstico son capaces de reconocer rostros de manera adecuada.
El test creado para evaluar el proceso de reconocimiento de rostros mostró que los tres
sujetos diagnosticados con el Síndrome Autista de Asperger son capaces de reconocer
rostros aunque éstos sean conocidos o desconocidos. Ninguno de los participantes mostró
tener una dificultad definida para reconocer los rostros presentados. No se vieron
diferencias ni características específicas en el momento de reconocer las caras. Esto quiere
decir que el sexo, la edad, el color o las características específicas de cada estímulo, no son
determinantes para el proceso de reconocimiento ya que los niños autistas pueden
reconocer estas imágenes independientemente de sus características.
Después de realizar la evaluación con el test de reconocimiento de rostros se decidió
hacer una evaluación adicional para obtener mayor información sobre el procesamiento de
caras en cada uno de los participantes de la investigación. Se utilizaron las cartas y tarjetas
originales del test de reconocimiento de caras y se cortaron las partes de los rostros para
mezclarlas con partes de otros rostros. Este procedimiento se basó en la idea de que los
niños, y personas en general, con el Síndrome Autista no tienen Coherencia Central (Frith,
1989). Esto haría que los participantes no puedan armar los “rompecabezas” de rostros ya
que, si la teoría es correcta, lo autistas no podrían organizar la información que representa
un rostro de manera global.
Se vio que sólo uno de los participantes tuvo una relativa dificultad para juntar las
piezas correspondientes a los rostros. Esta dificultad estuvo relacionada únicamente con las
características de los ojos de cada rostro. El joven falló al asignar los ojos a sus respectivos
rostros, pero no se vio que este fenómeno sea general, puesto que este error no se presentó
en todos los rostros y en todos los pares de ojos.
También se pudo percibir que la asignación de emociones a los rostros es una dificultad
constante en estos niños. Se vio que éstos podían asignar las emociones presentadas de
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manera verbal a la serie de rostros presentados. No obstante, cuando se les pregunto qué
estado de ánimo tenía cada rostro, los niños y el joven autistas fallaron al asignar la
emoción correspondiente.
En cuanto al desarrollo neuropsicológico de los tres participantes, se vio que las gnosias
sensitivas de dos de ellos (participante I y III) pertenecen al hemisferio derecho, por lo cual
se presupone que los estos niños procesan los estímulos externos de manera analógica. Ésta
es una característica de las personas diagnosticadas con el Síndrome Autista sea éste
Clásico, de Asperger e incluso en el de Rett. El participante II parece tener una mayor
activación del hemisferio izquierdo y, por este motivo, a diferencia de los otros dos
participantes, tiene un habla más fluida y espontánea. Los participantes I y III tienen
procesos de comunicación
más lentos y confusos que derivan de la utilización no
automática del hemisferio derecho.
El desarrollo del lenguaje en el participante III es mayor al del participante I, pero es
necesario mencionar que ambos sujetos se encuentran en etapas distintas de desarrollo. Por
su parte el participante II ha desarrollado el lenguaje de manera más adecuada comparado
con su par de la misma edad, el participante I. Tanto PI como PIII reciben la información
de manera analógica o digital, pero la codifican, la procesan y la asocian únicamente de
manera analógica.
Debido a este procesamiento analógico de la información, PI y PIII se comunican de
esta misma manera. Como consecuencia de esto, las funciones visuales, motoras y auditivas
se encuentran intactas, pese a que uno de los criterios diagnósticos del Síndrome de
Asperger es la torpeza motora. Este desfase se debe únicamente a la limitación en el control
y regulación del proceso de regularización y secuenciación en general y, más
específicamente, en el motriz.
La inexistencia de funciones cognitivas desestructuradas (a excepción del proceso de
secuenciación en el participante I) nos hace presumir la inexistencia de una lesión cerebral
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mayor en los niños con el Trastorno Generalizado del Desarrollo. Los tres sujetos
mostraron tener las siguientes funciones cognitivas intactas:
Función motora: Los tres participantes diagnosticados con el Síndrome de Asperger
son capaces de realizar movimientos simples a partir de una orden determinada.
También son capaces de imitar posturas corporales sin importar su dificultad.
Función visual: Dos de los tres sujetos demostraron tener un función visual intacta.
Esto es así, ya que son capaces de reconocer forma y figura, copiarlas y crearlas a
partir de estímulos externos. El participante I mostró tener una mayor dificultad para
realizar estas tareas debido a una mayor desestructuración en la función. Esta falla
representa el
problema característico de secuenciación debido a un desorden
prefrontal en los niños autistas. Hay que mencionar que el participante III tuvo
también problemas con la secuenciación de la información.
Función de reconocimiento acústico: Los tres participantes son capaces de
reconocer secuencias de ritmos y completar melodías.
Memoria Digital: Solamente el participante II y el sujeto control demostraron tener
un sistema de procesamiento de información y, por ende, un tipo de memoria
digital. PI y PIII se limitan a utilizar el sistema visual ya que éste corresponde a un
tipo analógico del procesamiento de la información
Entre las funciones cognitivas evaluadas, se encontró que las siguientes se presentan en
los sujetos I y III de manera limitada:
Praxia Ideatoria: Ésta se encuentra limitada en ambos participantes debido a los
problemas de secuenciación prefrontal en los sujetos autistas.
Praxia Constructiva: Ésta depende únicamente del tipo y del canal de información
externa. Las personas diagnosticas con el Síndrome de Asperger, o con otro tipo de
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autismo, tienen una mayor preferencia por los estímulos que correspondan a un
sistema de comunicación no verbal.
Lenguaje Oral: Esta función fue la única que se encontró en común en los tres
participantes diagnosticados con el Síndrome de Asperger. El lenguaje oral se
encuentra limitado debido a un retraso en la adquisición del lenguaje. Éste es
percibido a través de las dislalias y ecolalias presentes en los tres sujetos.
Para finalizar la evaluación de la presente investigación se utilizó la técnica de
Potenciales Evocados Cognitivos. Ésta reveló que los tres participantes diagnosticados con
el Síndrome de Asperger, a diferencia del sujeto control, tienen una latencia de la onda
cognitiva P300 mayor a la latencia promedio de las personas neurotípicas.
Se vio que el participante I mostró el valor de latencia más alto con casi 80 mseg. por
encima del techo promedio. El participante III
también mostró una latencia de 32 mseg.
mayor al tope de 320. PII mostró, a su vez,
un aumento anormal en latencia de ésta onda.
Sin embargo, esta subida fue menor a la de sus pares con diagnóstico. El sujeto control
obtuvo una latencia de onda P300 dentro del rango normal (315 mseg.).
El aumento en la latencia de la onda P300 demuestra que los sujetos autistas tardan más
en procesar e integrar la información externa (en este caso los rostros). El procesamiento de
rostros, como se mencionó con anterioridad, supone la activación de múltiples áreas
cerebrales y, por ende, requiere de una mayor cantidad de recursos cognitivos. Las latencias
largas representan en esta investigación la dificultad que tienen los autistas para realizar
éste tipo de tareas. No obstante, la existencia de esta onda ante un estímulo estandarizado
como es el de los rostros presentados, demuestra la existencia de recursos, aunque escasos,
para realizar esta tarea. Junto a la evaluación realizada por medio del test de
reconocimiento de rostros, los potenciales evocados confirman que los tres participantes
diagnosticados con autismo son capaces de reconocer rostros.
Otro dato interesante obtenido a partir de los potenciales evocados fue la inexistencia de
una onda P1 en el participante I. Esta carencia indica la falta de capacidades cognitivas para
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procesar e interpretar estímulos que se presentan de manera espontánea, ya que esta onda
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