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[139]
ASIA Y ÁFRICA ACTUALES
EL MERCADO LABORAL INDIO
PRISCA CASTANYER BONNIN
En este artículo se estudiará la realidad del mercado laboral
indio. Para ello analizaremos en primer lugar las diferencias
entre China e India, las dos grandes potencias demográficas
por excelencia, y profundizaremos en la última.
Veinticinco años atrás los estándares de vida de India y
China eran similares, pero ahora la media China está cerca de
duplicar la media India; son ejemplos de ello la tasa de analfa-
betismo, que es tres veces mayor en India que en China, y la
tasa de mortalidad infantil india, que dobla la china. Asimis-
mo, la renta per cápita china duplica la india (890 y 450 dóla-
res anuales, respectivamente), y los datos sobre los porcentajes
de ciudadanos por debajo del umbral de la pobreza para el
mismo año, son de 29% y 5%, con menoscabo de India en la
comparación.
1
India atrae tan sólo 40% de la inversión extranjera que
consigue China; ésta tiene gran capacidad para recortar gastos
mediante subsidios a la materia prima y a la exportación, ade-
más de costos laborales más bajos y menores trabas a la impor-
tación.
Sin embargo, India permanece a la cabeza en cuanto a la
lucrativa área del
software
y otros servicios basados en la infor-
mación. El extendido dominio del inglés en India facilita la
localización de este tipo de empresas en el subcontinente; que
en el caso de China es obstaculizado por el excesivo y perma-
nente control del gobierno.
1
World Bank, Informe 2001.
140
ESTUDIOS
DE
ASIA
Y
ÁFRICA
XLI
:
1, 2006
India empezó con el proceso de apertura más tarde que
China, aun cuando esta última ingresó más tarde en la Organi-
zación Mundial de Comercio (
OMC
). La necesidad de pasar por
el gobierno central cualquier decisión, así como las numerosas
trabas burocráticas y habituales prácticas corruptas no han fa-
cilitado el camino a los inversionistas extranjeros en India. El
país tiene importantes trabas a la importación, lo que hace que
los costos aumenten (por ejemplo, el precio del cobre es 25%
más caro en India que en China). Sólo tras las reformas de
1991 estas trabas empezaron a disminuir.
Pero lo que claramente diferencia a una potencia de otra
es el sistema político; en India el sistema democrático mantie-
ne al ralentí el proceso de apertura, tradicionalmente evitado
desde la independencia del imperio británico, dada la tenden-
cia socialista y autárquica de los padres de la nación. En cam-
bio, en China, y pese a la ideología socialista, se ha optado por
una forma de dictadura política y apertura económica a ultran-
za, lo que facilita la peor forma de explotación laboral que
existe en la actualidad.
Si nos acercamos a India debemos considerar también a su
su región: Asia meridional acapara 1/5 de la población mun-
dial y casi la mitad de la población pobre del globo. Las dife-
rencias salariales entre trabajadores calificados y no calificados
son enormes. Aunque la producción entre el sector formal es
de 70 a 80%, este sector genera tan sólo 20% del empleo to-
tal de la región; sin embargo, el sector informal genera alre-
dedor de 80% del empleo industrial. Una excepción es In-
dia, donde se aprecia un crecimiento significativo del empleo
industrial dentro del sector formal.
La India es un país de contrastes y la segunda potencia mun-
dial demográfica, por detrás de China, con mil millones de
habitantes. Observemos la progresión de la población india desde
los años cincuenta (cuadro 1).
Datos más actuales (2003) sitúan a la población india en
1.1 mil millones de personas y un crecimiento de 1.5% anual,
lo que implica el constante incremento de la fuerza laboral.
2
La esperanza de vida se sitúa en los 63 años, por lo que el por-
2
La mayoría de esas personas viven en el ámbito rural.
CASTANYER
:
EL
MERCADO
LABORAL
INDIO
141
centaje de personas mayores de 65 años es bajo; tan sólo 5%;
es decir, estamos ante una población eminentemente joven.
Así, en la India hay un total de 270 millones de trabajadores,
de los que 220 032 000 son hombres (81.6%) y 40 968 000 son
mujeres (18.4%). Trabajan en el sector público 68.8% (180 580 000)
y 31.2% (80 421 000) en el privado.
3
De hecho, los políticos indios piensan hoy que una indus-
tria orientada a la exportación proveerá la solución a los pro-
blemas del subempleo y desempleo, mediante la aceleración
de la tasa de crecimiento económico, al estimular a aquellos
sectores en que se necesita mano de obra intensiva. Aunque
existe un problema serio respecto a esa fuerza laboral: en su
mayoría, apenas está calificada. En 1999 la tasa de analfabetis-
mo entre la población adulta era de 43.5% (este dato se mantu-
vo idéntico hasta el 2001). El gasto público en educación ape-
nas se modificó en 10 años; desde 1985, y hasta 1997, la media
anual porcentual del
PNB
en gasto educativo no se movió de
3.2%, siendo relativamente superiores las partidas destinadas a
la educación terciaria o superior. Si se considera que la mayo-
ría de los indios no llegan a la educación secundaria, y que la
tasa bruta de matriculación de terciaria en ciencias es de 1.7%,
el presupuesto destinado a este sector es más que suficiente,
cuando no excesivo, si se compara con otras partidas.
4
C
UADRO
1. Progresión de la población en la India
desde 1950 hasta 1998
(Millares de habitantes a mitad de año)
Tasa de crecimiento
anual de la población (%)
1950
1973
1990
1998
1975-1999*
1999-2015*
359 000
580 000
839 000
975 000
2.0
1.3
Fuentes:
La Economía Mundial: Una perspectiva milenaria
,
OCDE
, Mundi-Prensa,
2002.
PNUD
, 2001. (* El dato para los años 1999-2015 es una proyección).
3
Economical and Political Weekly
, datos para el 31 de marzo de 2003.
4
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (
PNUD
), 2001;
The Econo-
mist
, 2001.
142
ESTUDIOS
DE
ASIA
Y
ÁFRICA
XLI
:
1, 2006
Una de las características negativas de las políticas educati-
vas y laborales indias es que no se asocian entre sí; es decir, el
sistema educativo del país mantiene el modelo legado por los
británicos destinado a formar burócratas, y no corresponde con
las necesidades del mercado laboral indio actual; aunque hay
que reconocer que existe cierta ventaja, respecto a otros países
en vías de desarrollo, heredada del dominio inglés: el extendido
dominio de su lengua.
5
La dominación británica (1772-1947) condicionó el desarro-
llo de la India porque supuso la introducción y difusión del capi-
talismo, y un crecimiento sin desarrollo, dado el mantenimiento
de agudos desequilibrios en lo social y en lo económico. El
Reino Unido destruyó la industria artesanal india mediante
el desmantelamiento de cualquier protección arancelaria de
los productos indios ante los ingleses. Se sustituyó la produc-
ción agrícola tradicional por plantaciones de té, yute, algodón
e índigo, que provocó hambrunas entre la población al privarla
de los cultivos de alimentos básicos; se concentró la propiedad de
la tierra en manos de una minoría, y ya en la segunda mitad
del siglo
XIX
se inició la construcción del ferrocarril, que en un
principio no supuso un empuje real para la economía e indus-
tria indias, aunque sí para las británicas, dado que las materias
primas y los medios de producción para su construcción fue-
ron importados desde la metrópoli. La sociedad india había
pasado de tener una situación de superávit agrícola, una indus-
tria artesanal eficiente y ricos yacimientos minerales, a un cla-
ro retroceso del que aún no se ha recuperado.
De hecho, la independencia política de la colonia no trajo
aparejada su independencia económica y se mantuvo el dualis-
mo propiciado por los británicos. Desde los años cincuenta
empiezan a implantarse los primeros planes quinquenales a
imagen y semejanza de los soviéticos, con idénticos objetivos;
se trataba de impulsar la industria pesada, el empleo total, etc.,
5
Esta relación positiva ha menguado un poco en los últimos años dadas las doc-
trinas nacionalistas y localistas del
BJP
(en el poder desde 1998 hasta 2004) aplicadas a
las políticas educativas nacionales por las que se ha relegado el inglés de la enseñanza
básica, lo que a mi entender tendrá serias consecuencias incluso de cohesión nacional,
dado que es la “lingua franca” de los indios. Ninguna de las 15 lenguas oficiales se habla
en todo el país, ni siquiera el hindi, que sólo se usa en el norte.
CASTANYER
:
EL
MERCADO
LABORAL
INDIO
143
todo ello bajo el férreo control estatal de los salarios, los pre-
cios y la industria privada. Sin embargo, se cometieron los mis-
mos yerros: se olvidó la necesidad imperiosa de una reforma
agraria, el importante papel del capital privado y de la peque-
ña industria. Como en el caso de la U.R.S.S., después se enmen-
darían parcialmente tales errores, como con el plan Mahalano-
bis de 1956-1961. Pero las debilidades estructurales del sistema
(corrupción, políticas improvisadas destinadas a la pequeña in-
dustria, una reforma agraria parcial, poca efectividad recauda-
toria del Estado, etc.) dibujaron una realidad muy distinta de la
planificada. A pesar de ello, se consiguieron algunos logros;
la dependencia de alimentos del exterior desapareció a media-
dos de los setenta, la mayoría de las industrias básicas y de bie-
nes de capital se establecieron en el país, y hubo rápida expansión
de la educación superior, lo que se tradujo en un importante
incremento de la capacidad tecnológica del país. Además, la In-
dia resistió las sucesivas crisis de 1973 y 1979 bastante bien. A
pesar de adoptar la estrategia de los países latinoamericanos
promovida por la Cepal para impulsar la industrialización me-
diante la protección de los productos nacionales y la sustitu-
ción de las importaciones por éstos (echo que significó toda
una serie de ineficiencias en la asignación de los recursos, un
bajo nivel productivo en el sector industrial y un crecimiento
económico moderado para tratarse de un país en vías de desa-
rrollo), la India no tuvo que sufrir sus peores inconvenientes,
sobre todo socialmente. Los datos del cuadro 2 sobre el creci-
miento del país en la últimas décadas así lo ilustran.
La India estuvo caracterizada por la autarquía en un largo pe-
riodo —los años sesenta y los setenta— cuando el sistema de li-
cencias, el control de tarifas y la regulación de precios, eran las
medidas diseñadas para proteger a la empresa india del exterior.
En 1980 empezaron los problemas; Indira Gandhi pidió
un préstamo al Fondo Monetario Internacional (
FMI
) para ha-
cer frente a una avalancha de importaciones realizadas con la
intención de apresurar el crecimiento del país. Como pago
adicional, la India tuvo que someterse a las directrices del orga-
nismo internacional, por lo que se dio un giro hacia la econo-
mía liberal, y en aras de una mayor competitividad se impulsó
la modernización de la industria india. La contrapartida fue
144
ESTUDIOS
DE
ASIA
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ÁFRICA
XLI
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un declinante rol de la investigación y el desarrollo locales; sin
embargo, el país se convertiría en uno de los principales pro-
ductores de bienes intermedios en microtecnología, fibras óp-
ticas, materiales superconductores y biotecnología. El inicial
escudo protector de la administración india para con sus em-
presas nacionales, que propició el desarrollo de empresas de
tecnologías de la información, farmacéutica y grupos industria-
les del peso de
TATA
,
6
capaces de batir a muchos rivales inter-
nacionales, se estaba difuminando.
Esta tendencia liberalizadora se ha ido acelerando sobre
todo en los últimos tiempos; a principios de 2004 se empezó a
privatizar toda una serie de compañías públicas indias de pri-
mer orden como
CMC
, la primera empresa de tecnología de la
información del país, o la Oil & Natural Gas Commision
(
ONGC
). El objetivo del ejecutivo con estas ventas era embolsarse
un total de 10 000 millones de dólares y así recortar el déficit
público, que en 2003 subió hasta 10% del
PIB
. El ministro de
Privatizaciones quiso aprovechar el tirón que había experimen-
tado el mercado bursátil indio a lo largo del año 2003.
7
En términos macroeconómicos la década de los ochenta
no fue muy halagüeña; el déficit fiscal crecía por culpa del po-
pulismo y del empeoramiento de las relaciones con las zonas
fronterizas (Cachemira, Punjab). En cuanto a la deuda exter-
na, ésta se incrementó en unos 175.8 miles de millones de rupias
C
UADRO
2. Crecimiento y crecimiento per cápita
de las últimas décadas en la India
(
PIB
en precios de 1995, porcentaje anual de crecimiento)
1971-1980
1981-1990
1991-2000
Crecimiento real del
PIB
(%)
3.0
5.9
5.6
Crecimiento real del
PIB
per cápita (%)
0.7
3.6
3.7
Fuente:
Global Economic Prospects
, The World Bank, 2002.
6
El grupo
TATA
es un importante y fuerte
holding
indio que produce desde quí-
micos hasta automóviles pasando por componentes relacionados con industrias va-
rias, y la construcción entre otras actividades. Véase www.tata.com
7
La demanda de valores de empresas indias se había sextuplicado respecto a 2002,
y la bolsa de Bombay se revalorizó 43% en 2003, la mayor alza en 12 años.
CASTANYER
:
EL
MERCADO
LABORAL
INDIO
145
en tan sólo 10 años (pasó de 107.6 miles de millones de rupias en
1980 a 283.4 miles de millones en 1990.
8
El
FMI
y el Banco Mundial salvaron al país en sus pagos al
exterior en 1991 bajo el mandato de Rajiv Gandhi, pero los
programas de estabilización macroeconómica y de ajuste es-
tructural fueron la moneda de cambio. Lo primero apuntaba a
reducir el déficit externo y fiscal y la tasa de inflación. Lo segun-
do implicó: la liberalización de las importaciones y aranceles
reducidos, en especial en bienes de consumo, y por lo tanto la
entrada masiva de las grandes empresas multinacionales como
Enron, Coca Cola, Unilever, Procter & Gamble, y Gillette, en
detrimento de las compañías nacionales; la privatización de
empresas del sector público, con lo que muchos bienes básicos
para la población carecían ya de cobertura nacional y general;
la desregulación del sector financiero; una nueva política de
desecho de compañías en decadencia; la devaluación de la rupia
en 50% y su convertibilidad en términos comerciales; y, por
último, la creación de zonas francas, libres de impuestos.
Las consecuencias más inmediatas fueron la destrucción
de la industria nacional, en especial de la industria de bienes de
capital, y la discriminación abierta en favor de los capitales
transnacionales, lo que hizo que la economía se volviera más
dependiente de las importaciones, tendencia que aún continúa.
Si observamos el cuadro 3, en la primera parte puede obser-
varse como antes de 1980 existe cierto equilibrio en la balanza
comercial que, a partir de esa fecha, se rompe.
La realidad de la globalización se impone hoy con su ca-
racterística relocalización industrial e internacionalización de
la propiedad de la mano de las empresas multinacionales (
E
.
M
.) Esta liberalización de la economía india ha significado un
crecimiento económico indiscutible, pero no un desarrollo so-
cial real.
9
Los beneficios revierten en las
E
.
M
. (un ejemplo es el
de Bangalore, en el estado de Karnataka, donde están situadas
la industria de
software
indio, y el centro de investigación de
biotecnología de Monsanto, entre otras), que se aprovisionan
8
Informe anual del
FMI
, 1999. El tipo de cambio en 1999 era de 43.49 rupias por
dólar.
9
Se intensificó con el ingreso del país en la
OMC
el primero de enero de 1995.
146
ESTUDIOS
DE
ASIA
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ÁFRICA
XLI
:
1, 2006
C
UADRO
3. Exportaciones, importaciones y balanza comercial 1975-1998
(en miles de millones de rupias)
1975
1976
1977
1978
1979
1980
1985
1988
1990
1995
1998
Exportaciones
4 666
5 410
6 249
6 518
7 597
8 303
9 465
13 510
18 286
31 239
34 076
Importaciones
–4 952
–4 623
–5 317
–7 402
–9 819
–13 947
–15 081
–20 091
–23 437
–37 057
–44 828
Balanza comercial
–286
787
932
–884
–2 222
–5 644
–5 616
–6 581
–5 151
–6 719
–10 752
Fuente:
Informe anual del
FMI
, 1999.
CASTANYER
:
EL
MERCADO
LABORAL
INDIO
147
entre sí, e impiden cualquier posibilidad de que las empresas
indias participen en el proceso; además, exportan lo que pro-
ducen —de manera que la población del país donde están loca-
lizadas no se beneficia de los bajos costos de producción— pa-
gan salarios bajos a los empleados locales y están exentas de
pagar impuestos al país que les acoge.
Bien es cierto que las exportaciones indias han aumentado
considerablemente en los últimos años, sobre todo en los sec-
tores farmacéutico e informático,
10
que se han beneficiado de
las políticas benefactoras del gobierno en este sentido (enseñan-
za superior, enlaces de alta velocidad, y suficiente ancho de
banda en el caso de la informática, etc.). Pero es evidente que
sin una infraestructura educativa eficiente esto sólo llegará a
los más favorecidos, dilatando aún más, si cabe, las diferencias
sociales. Los datos sobre pobreza revelan que en un periodo de
30 años (1950-1980) no hubo mejora sustancial o deterioro sig-
nificativo, y que el índice de pobreza rural se mantuvo y apenas
ha mejorado el índice de pobreza urbana (pobreza rural 39%,
y urbana 30% en 1994). Además, el crecimiento industrial a
ultranza está hipotecando el futuro ecológico del país, ya que
tan sólo la emisión de CO
2
, desde los años ochenta, se ha in-
crementado en 199 por ciento.
Las reformas de 1991 supusieron el incremento del
PIB
y el
descenso y control de la inflación, salvo alguna excepción como
en el año 1998. La medida estrella de esta primera fase de refor-
mas fue la abolición del sistema de licencias. El crecimiento del
PIB
ha girado en los últimos años en torno de 6%, más concreta-
mente desde el año 1993, lo que coloca al país entre las cuatro
economías más pujantes del mundo en este momento, según
un estudio de Goldman Sachs. Además, la inflación está relati-
vamente bajo control, por lo que parece que ese crecimiento
se mantendrá.
Una de las anomalías del sistema indio es que muchas acti-
vidades permanecen en manos del pequeño comerciante. La in-
dustria pequeña desempeña un importante papel en India a la
hora de generar empleo. Implica cerca de 40% del
output
indus-
trial nacional, 35% de las exportaciones y 80% del empleo in-
10
16.6% de las exportaciones de tecnología alta y media en 1999;
PNUD
, 2001.
148
ESTUDIOS
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ASIA
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ÁFRICA
XLI
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1, 2006
dustrial total. Pero si la pequeña empresa quiere mantener un
lugar preeminente en este sector, deberá volverse más compe-
titiva y mejorar continuamente en materia de tecnología para
poder hacer frente a las multinacionales y grandes empresas.
Las prioridades políticas del país (50% del gasto público)
están centradas en el gasto militar (aproximadamente 30% del
PIB
), el pago de subsidios a fertilizantes, energía e irrigación, y
el pago de los intereses de la deuda pública (alrededor de 20%
del
PIB
). Las reformas de 1991 no consiguieron que esto cam-
biara; muy al contrario, enriquecieron a los privilegiados y
dejaron a los pobres como estaban. Apenas ha habido altera-
ciones en las partidas a lo largo de una década.
11
Parece necesaria una segunda fase de reformas; hacen falta
reformas en el sector público, financiero, en el mercado de
capitales, el de pequeña escala y también en el mercado laboral
porque hay exceso de leyes laborales y debería simplificarse
el sistema; debería regularse y facilitarse mediante leyes labo-
rales el contrato y despido de trabajadores.
También habría que reducir el listado de industrias “reser-
vadas” a las pequeñas empresas y reformar la industria eléctri-
ca. Algunas de estas reformas están en camino o bajo conside-
ración, pero muchas encuentran oposición política. El sistema
democrático implica retrasos y costos. Las primeras reformas
se han visto amortiguadas por el hecho de que el
BJP
12
tuvo que
C
UADRO
4. Relación
PIB
real e inflación (%) tras las reformas
PIB
real
Inflación
1997
1998
1999
2000
1997
1998
1999
2000
5.5
5.8
5.7
5.5
7.2
13.0
6.5
7.2
Fuente:
FMI
, 1999.
11
Datos para 1990-2000,
PNUD
, 2003.
12
BJP
: Partido nacionalista hinduista que gobernó desde 1998 hasta el 2004. Rom-
pió con el monopolio del partido del Congreso, que había gobernado desde la indepen-
dencia del país de forma ininterrumpida tras recurrir a múltiples fórmulas corruptas
para permanecer en el poder.
CASTANYER
:
EL
MERCADO
LABORAL
INDIO
149
gobernar en coalición
13
y el Partido del Congreso ha demos-
trado no ser muy efectivo a la hora de conducir reformas in-
ternas desde su acceso al poder en mayo del 2004, con Sonja
Gandhi
14
al frente.
Más concretamente: el Estado busca el desarrollo nacio-
nal, pero su realización depende directamente de la capacidad
impositiva del Estado. En el caso de la India es de 10% del
PNB
,
porque entre otras cosas la economía subterránea supone un
amplio porcentaje de las actividades económicas del país. Se
hace perentoria una reforma fiscal que fije su objetivo en un
sistema más igualitario (70% de lo que el Estado indio recauda
es por medio de impuestos indirectos); habría que simplificar
y reducir los impuestos indirectos introduciendo un impuesto
nacional al valor agregado, y complementar la reforma fiscal
con otra que dé a los diferentes estados indios mayor autono-
mía financiera, para que puedan hacerse cargo de forma eficien-
te de las competencias transferidas por el gobierno central. Otro
serio problema no erradicado es el de la corrupción generali-
zada de la burocracia y la degeneración continua de la vida po-
lítica por el afán de lucro de las élites, así como el incremento
de la criminalización de la política y los negocios, que hacen
imposible la adecuada gestión del país. Es necesaria una mayor
transparencia y responsabilidad de la administración pública
y la cooperación en el cumplimiento de la ley de las
E
.
M
. insta-
ladas en el territorio nacional, así como un cambio de mentali-
dad progresivo en la propia población.
Otra de las reformas necesarias es la que afectaría a una ca-
racterística común a la mayoría de los países en vías de desarro-
llo: el bajo rendimiento por acre, un fenómeno directamente
relacionado con la subutilización de la fuerza de trabajo. Es
decir: una parte de la fuerza de trabajo no realiza trabajo algu-
no o realiza trabajos parciales, lo que se ha llamado subempleo.
El problema en la India es la baja productividad de los trabaja-
dores agrícolas.
15
La productividad de los sectores no agrícolas
es mucho mayor que en el sector agrícola. Existe pues un vo-
13
Lo que a su vez fue positivo a la hora de frenar su ímpetu religioso fundamenta-
lista.
14
Viuda de Rajiv Gandhi.
15
Planning Commision, 2001.
150
ESTUDIOS
DE
ASIA
Y
ÁFRICA
XLI
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1, 2006
lumen de trabajo “innecesariamente creado”; esto se extiende
de manera similar al empleo público, porque la administración
pública mantiene a un número enorme e innecesario de emplea-
dos en los niveles bajos.
Uno de los problemas más acuciantes relacionados con lo an-
terior es que no se genera suficiente empleo. El cuadro 5 refleja
el nivel de empleo en el país, que ha ido disminuyendo desde
1950 en relación al total de la población, por lo que el autoem-
pleo es una opción necesaria en muchos casos, sobre todo entre
el sector poblacional femenino normalmente excluido de las
fuentes de trabajo remunerado, en especial en las áreas rurales.
El crecimiento del empleo productivo es primordial para
una reducción constante de la pobreza y para dar seguridad
alimentaria en países de bajo ingreso, dado que el trabajo es el
principal activo de la mayoría de los pobres. La alta elasticidad
en el empleo asegura que el crecimiento sea igualitario.
Según el diccionario,
16
la desigualdad es “desigualdad de in-
gresos; diferencia de ingreso entre familias o individuos o en-
tre distintos grupos, áreas o países […] Entre individuos estas
diferencias en el ingreso son explicadas por la mayor o menor
habilidad de obtener remuneración […] y/o propiedad. Usual-
mente tienen bajos ingresos, aun después de tomar en cuenta los
beneficios de la seguridad social, aquellos individuos que son
económicamente inactivos debido a la edad avanzada, la falta de
salud o a
la incapacidad de conseguir un trabajo
”. Myrdal, en
Reto
a la pobreza
(Barcelona, 1973) agrega que en los países en vías de
desarrollo alcanzar mayor igualdad es casi condición necesa-
Cuadro 5. El empleo en la India
1950
1973
1990
1998
Número total
(millares a mitad de año)
161 386
239 645
324 885
377 548
Como porcentaje
de la población
45.0%
41.3%
38.7%
38.7%
Fuente:
La Economía Mundial: Una perspectiva milenaria
,
OCDE
, Mundi-Prensa, 2002.
16
John Black,
Dictionary of Economics
, Oxford Univ. Press, 1997.
CASTANYER
:
EL
MERCADO
LABORAL
INDIO
151
ria para crecer más rápidamente. Gran parte de la población de
los países en vías de desarrollo está mal alimentada y sufre defi-
ciencias varias, lo que reduce su capacidad de trabajo y por
tanto su productividad. La desigualdad económica (en la rique-
za y la renta) y social (estatus social) están íntimamente liga-
das, siendo cada una causa y efecto de la otra: no son sólo
causa de la pobreza sino también su consecuencia. Cuanto más
pobre sea un país en términos medios o agregados, mayor es el
peso de la desigualdad económica sobre los pobres.
Se ha dado una aguda desaceleración en el crecimiento del
empleo en la agricultura en casi todos los estados indios, y han
surgido como alternativas sectores como el manufacturero, los
servicios y los transportes. El peso específico en el
PIB
de la
agricultura ha caído diez puntos, de 77-78 a 93-94; es decir, de
40 a 30 por ciento.
La tasa de crecimiento del empleo para el mismo periodo,
según un estudio de Ghose,
17
fue idéntica a la tasa de crecimien-
to de la fuerza laboral (2.1% anual), pero mientras esta última
permanecía acelerada de forma estable, el empleo fluctuaba.
Estas fluctuaciones generalmente se explican por periodos de
sequía, cuando el empleo agrícola desciende drásticamente, y
por lo tanto lo hace también la economía entera.
Muchos estudios demuestran que la pobreza es menor entre
los trabajadores no agrícolas que entre los agrícolas; los últi-
mos reciben 40% menos en concepto de salario que los prime-
ros. En esto ha influido el gasto público invertido en los años
ochenta en programas de desarrollo destinados a paliar la po-
breza de las zonas rurales indias, mediante la aceleración del
crecimiento agrícola a través de la creación de empleo produc-
tivo, en el sector agrícola y no agrícola.
18
Pese a su importancia, las políticas de empleo fueron cons-
tantemente relegadas de la agenda política india, especialmente
en los años setenta y parcialmente en los ochenta. Sin embargo,
al optar también por la liberalización de la economía se dieron
17
Ajit K. Ghose, “Current Issues of Employment Policy in India”,
Economical
and Political Weekly
, 4 de septiembre de 1999.
18
G. S. Bhalla y P. Hazell, “Rural Employement and Poverty: Strategies to
Eliminate Rural Poverty within a Generation”,
Economical and Political Weekly
, 16
de agosto, 2003.
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ESTUDIOS
DE
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importantes consecuencias en el mercado laboral y el empleo,
pues las políticas liberales tienen fuerte impacto en los secto-
res más vulnerables de la sociedad: las mujeres y los niños.
El empleo regular muestra una tendencia a la baja y el em-
pleo informal se está incrementando respecto al total del empleo;
la tasa de trabajo casual está creciendo en todos los sectores
excepto en servicios, y el autoempleo ha crecido particularmen-
te en este sector. Los trabajadores casuales tienen que recurrir
a varias fuentes de ingresos para poder sobrevivir; es decir,
compaginan otros tipos de trabajo con el casual, normalmente
el autoempleo.
En definitiva la calidad del empleo se ha ido deteriorando
en general a lo largo de los últimos años, y en especial para las
mujeres. En la India la mujer está confinada (incluso las muje-
res con estudios superiores) en el sector informal y el subem-
pleo; además, la tasa de desempleo está inversamente relacio-
nada con la tasa de empleo casual, lo que sugiere que ambas
categorías se solapan.
La mayoría de las mujeres suele trabajar en el sector agríco-
la y de forma casual. Los datos para 1993-1994 nos dicen que 87.8%
de los trabajadores registrados como casuales eran mujeres.
En India el desempleo es un problema que también afecta
más a las mujeres que a los hombres, y las diferencias salariales
entre géneros son de 30% aproximadamente. El trabajo de mu-
chas mujeres resulta “invisible” porque no incrementa en nin-
gún punto el producto nacional. Otra característica del traba-
jo femenino es la doble jornada laboral: en India las mujeres
trabajan doce horas más a la semana que los hombres en pro-
medio.
19
Según Sen, la libertad de encontrar trabajo es determi-
nante para la igualdad entre géneros, así como ganar una renta
y trabajar fuera de casa, tener derechos de propiedad, y saber
leer y escribir.
Las mujeres representan cerca de la tercera parte de la fuerza
laboral total en India; sin embargo, su tasa de participación en
el mercado laboral representa sólo la mitad de la de los hom-
19
UN
, 1995. Para la mayoría de las mujeres trabajo y familia vienen ligados, lo
que implica que suelen tener importantes limitaciones de tiempo y energía, por lo que
están en desventaja comparativa para generar ingresos y alcanzar determinados nive-
les dentro del mundo laboral.
CASTANYER
:
EL
MERCADO
LABORAL
INDIO
153
bres. Las diferencias entre géneros se originan por las diferen-
cias en la educación y en la permanencia
en el sistema educa-
tivo de las niñas. Estos datos evidencian la discriminación por
género en el mercado laboral indio.
En India sigue siendo una realidad el trabajo infantil. En el
periodo 1993-1994 la población perteneciente al grupo de edad
de cinco a 14 años era de 215.2 millones, de ésta, 13.3 millones
(6.2%) estaba en lo que denominamos fuerza laboral, y 10.1
millones trabajaba; es decir, los niños trabajadores constituían
3.4% de la fuerza laboral total del país. De estos niños 75% tra-
bajaba en el sector agrícola, donde el trabajo tiene cierto carácter
de aprendizaje intergeneracional. Muchos de ellos compagina-
ban el autoempleo y el trabajo casual. Hay además un porcenta-
je de desempleo elevado en este sector poblacional, lo que quiere
decir que las familias necesitan del trabajo infantil para sobrevi-
vir. Es la pobreza la que explica el trabajo infantil; cuando cede
la pobreza también lo hace el trabajo infantil. Esto es así porque
el trabajo infantil es primordialmente un fenómeno subsidiario.
La calidad de la enseñanza y la extensión de la educación son tam-
bién factores importantes para que este fenómeno decrezca así
como la tasa de analfabetismo adulto. Existe un dato esperanza-
dor: la peor forma de trabajo infantil, el trabajo regular en secto-
res no agrícolas de carácter claramente explotador, ha descen-
dido en los últimos años. También ha descendido la incidencia
del trabajo infantil en general, de 21% en 1980 a 13% en 1997.
Las estimaciones respecto al desempleo en el contexto de In-
dia son de un dudoso valor. La tasa de desempleo fluctuó de
dos a 5% anual y mostró tendencia a la baja entre 1977 y 1978
y entre 1993 y 1994. Existe una fuerte relación entre el nivel
de permanencia en el sistema educativo y la tasa de desempleo
en India, porque lo primero está a su vez relacionado con el
estatus social y familiar del individuo, dado que la educación
de calidad es un lujo en India. La razón de esa relación es muy
sencilla; la gente joven con cierto nivel educativo no quiere
trabajar en sectores de baja productividad con salarios ínfi-
mos, pertenecientes al sector informal. Tiende a buscar em-
pleo en el sector formal y no manual.
20
Esta tendencia corres-
20
El sector que en la actualidad ofrece mejores salarios es el de servicios.
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ESTUDIOS
DE
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ponde con los datos por estados, donde Kerala (con la política
educativa más efectiva del país) se sitúa con el mayor porcen-
taje de desempleo del país, con 20.97%. Le sigue otro estado
con un alto porcentaje de desempleo, Bengala occidental, con
14.99%. Los estados con menor incidencia en este indicador
son Himachal Pradesh con 2.96% y Rajasthan con 3.13%.
21
Los índices de desempleo rural y urbano son similares.
Según cifras oficiales, 36% de la población era pobre en el
periodo 1993-1994, mientras que la tasa de desempleo era tan
sólo de 2.3%; es decir, los pobres en India no pueden permitir-
se el lujo de permanecer desempleados; privilegio exclusivo de
las clases pudientes.
22
Estos datos indican también que muchos
de los que se han contabilizado como empleados lo están en
actividades de muy baja productividad y con salarios muy ba-
jos, o que simplemente están subempleados, algo característi-
co de una economía en la que el trabajo casual y el autoempleo
son predominantes.
En los países en vías de desarrollo el sector informal puede
llegar a representar entre 30 y 70% de la población activa.
23
En
el caso de la India este porcentaje llega a 90%. Los pequeños
negocios o microempresas que lo constituyen dan trabajo a
una gran porción de la población más desfavorecida. La im-
portancia de este sector viene dada por su gran capacidad de
generar empleo; además, contribuye considerablemente al
PIB
nacional. Sin embargo, no hay que olvidar que este sector
tiene sus inconvenientes —como salarios bajos, una nula segu-
ridad social, etc.— y que es una actividad no contabilizada, no
sujeta al sistema impositivo, lo que repercute en el déficit pú-
blico; además, no está considerado en el derecho laboral, por
lo que sus beneficiarios carecen de cobertura legal y de los
derechos de los trabajadores asalariados. El trabajo indepen-
diente tiene también sus ventajas; las ganancias de las peque-
ñas empresas se quedan en el país, y son demasiado pequeñas
para representar algún peligro económico como las grandes
multinacionales, que se llevan consigo las ganancias; el costo
21
Datos para 1999-2000.
22
Como dijo Jawaharlal Nehru: “Los realmente pobres nunca van a la huelga.
No tienen ni los medios ni el poder de manifestarse.”
23
OCDE
, 1995.
CASTANYER
:
EL
MERCADO
LABORAL
INDIO
155
de crear una empresa de este tipo es pequeño, los horarios son
flexibles y los trabajadores no están sujetos a jerarquías —a
veces demasiado estrictas—, y conviene especialmente a quie-
nes conocen la realidad de la calle y tienen habilidades prácti-
cas en lugar de estudios académicos reconocidos. Da la opor-
tunidad de ganarse la vida a quienes no encuentran trabajo por
prejuicios de raza, origen o casta. En muchos casos es la única
salida que tienen los más desfavorecidos para escapar del des-
empleo y la pobreza.
Conclusiones
El mercado laboral indio se caracteriza por el dominio del sec-
tor informal y el dualismo heredado del colonialismo británi-
co. Existen diferencias cuantificables en lo tecnológico entre
el sector formal y el informal, y la mayoría de los trabajadores
indios pertenece a este último; asimismo está autoempleada.
Por lo tanto, el seguro de desempleo y otros elementos de tipo
social son virtualmente inexistentes, excepto para los pocos
que pertenecen al sector formal, entre los que destacan los fun-
cionarios.
Las tasas de desempleo son bajas debido a que los pobres
son demasiado pobres para no trabajar; una extensa parte de
los trabajadores tienen salarios extremadamente bajos, lo que
se refleja en la alta incidencia de la pobreza. Muchos trabajos
no son productivos o remunerativos. Las tasas de desempleo
son más elevadas entre la población educada (15%).
La inseguridad en el ingreso es la característica típica de los
tipos de trabajo más abundantes en los países de bajo ingreso:
el trabajo casual, empleo a tiempo parcial y el autoempleo. La
incidencia de la pobreza en los trabajadores casuales es muy al-
ta.
24
Cada vez es más habitual que los trabajadores compaginen
tipos diferentes de trabajo, normalmente casual y autoempleo.
El mercado laboral indio no es igualitario, la discrimina-
ción según el nivel educativo, la pertenencia a una casta deter-
24
En el año 1993-1994 cerca de la mitad de los trabajadores casuales estaba por
debajo de la línea de la pobreza.
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ESTUDIOS
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minada, o el hecho de ser mujer puede ser determinante a la
hora de acceder a él. La liberalización ha beneficiado a los tra-
bajadores calificados; hay relación directa entre las políticas li-
beralizadoras y las diferencias salariales.
Las migraciones campo-ciudad y de una zona rural a otra
son utilizadas como mecanismos para hacer frente al riesgo;
las migraciones estacionales son habituales y más numerosas
que las migraciones por largos periodos de tiempo.
El comercio, la tecnología y las migraciones pueden influir
en las diferencias sociales, con importantes variaciones según
el país.
25
Las políticas liberales afectan a los sectores poblacionales
más débiles porque los programas educacionales y sanitarios
destinados a paliar las diferencias sociales son los primeros en
ser recortados.
Parece que la liberalización ha tenido un impacto signifi-
cativo en el crecimiento económico del país, se ha dado una
importante expansión de las exportaciones
26
e importaciones;
sin embargo, el empleo no se ha incrementado en la misma
proporción. El sector informal ha relevado al sector formal,
que ha descendido: parece que los trabajadores decidieron pa-
sar del sector formal al informal, principalmente durante los
primeros años de las reformas de 1991.
La agricultura absorbió mucha mano de obra en los años
sesenta y setenta, cuando la revolución verde estaba en pleno
auge, pero su capacidad de absorción de mano de obra ha ido
en declive.
27
El trabajo no agrícola en las zonas rurales también se in-
crementó en los años setenta; tendencia que tras las reformas
se invirtió. Sen dice que esto se debió a los recortes presupues-
tarios que implicaron las reformas de 1991. El rendimiento
agrícola tras las reformas ha sido más bien bajo, con importante
impacto en el mercado laboral y el empleo.
25
World Bank, 1995.
26
Especialmente de
software
. Esto ha sido inducido por la demanda externa de
dichos productos. Se ha pasado de exportar menos de 100 millones de dólares a fines
de los años ochenta a más de 1 400 millones de dólares en 1997. El apoyo al sector por
el gobierno también ha sido determinante.
27
Elasticidad del empleo agrícola: años sesenta: 0.7%; años setenta: 0.3 por ciento.
CASTANYER
:
EL
MERCADO
LABORAL
INDIO
157
La industria de pequeña escala desempeña un importante
papel en India a la hora de generar empleo. Implica cerca de
40% del
output
industrial nacional, 35% de las exportaciones y
80% del empleo industrial total.
Los productos estrella de la actual economía india son los
servicios financieros, los ordenadores clónicos, los programas
informáticos eficientes y de bajo costo, los automóviles he-
chos en asociación con marcas internacionales y los medica-
mentos genéricos de calidad.
El futuro del empleo en Asia está en el sector servicios, y
habrá más empleo casual y autoempleo. El incremento en la
flexibilidad laboral introducida por las medidas liberalizadoras
hace que las diferencias entre el sector formal e informal se di-
luyan. Como es de suponer, el papel de los sindicatos se ha debi-
litado a lo largo de la implementación de estas medidas, con lo
que pierden fuerza en las negociaciones y representatividad da-
da la importancia del sector informal en la sociedad india. Las
soluciones están en la
governance
y en la acción civil.
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