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Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal
ANALES DE DOCUMENTACION, N” 9, 2006, P`GS. 83-104
EVALUACI&N DEL USO DE LOS SERVICIOS
IN SITU
DE LAS
BIBLIOTECAS DE BARRIO: UN ESTUDIO A NIVEL NACIONAL
DE USUARIOS DE MINOR˝AS ±TNICAS Y MAYOR˝AS
BLANCAS DE BAJOS INGRESOS USANDO INSTRUMENTOS
PERSONALES DE RECOGIDA DE DATOS
1
Christie M. Koontz, Dean K. Jue, y Keith Curry Lance
2
Florida State University
Resumen
: La costumbre de presentar los datos totales sobre el uso de la biblioteca a
nivel de todo un sistema bibliotecario (es decir, incluyendo tanto la biblioteca cen-
tral como las sucursales) puede enmascarar las necesidades de los grupos de usua-
rios mÆs espec&ficos. Este art&culo presenta un estudio que intenta resolver este pro-
blema identificando las bibliotecas que sirven a minor&as Øtnicas o a mayor&as de
raza blanca con bajos ingresos y examinando estas poblaciones para evaluar tipos y
niveles de uso. Este estudio es muy importante para la investigaci±n y prÆctica diaria
de las bibliotecas por estas razones: (1) incremento de la diversidad de razas/etnias y
lenguas habladas en los Estados Unidos, (2) bajos &ndices de prØstamo agravados
por el uso de Internet, (3) la mera existencia de una biblioteca es vital para fomentar
el uso por poblaciones sin una tradici±n bibliotecaria o hÆbito de lectura y (4) la re-
ciente publicaci±n de la Base de Datos GeogrÆfica de las Bibliotecas Pœblicas
<
> con datos sobre el uso de las bibliotecas y del
censo demogrÆfico a nivel de barrios para todos los sistemas bibliotecarios estadou-
nidenses. Las metodolog&as desarrolladas ofrecen posibilidades para la colecci±n de
datos importantes para el bibliotecario de hoy d&a.
Palabras clave
: Bibliotecas; uso; bibliotecas pœblicas; evaluaci±n; indicadores de
rendimiento; estudios de usuarios; USA.
Title
:
NEIGHBORHOOD-BASED
IN-LIBRARY
USE
PERFORMANCE
MEASURES FOR PUBLIC LIBRARIES: A NATIONWIDE STUDY OF
MAJORITY²MINORITY AND MAJORITY WHITE/LOW INCOME MARKETS
USING PERSONAL DIGITAL DATA COLLECTORS.
Abstract:
The practice of aggregating public library use data to a system-wide level
(central library and branches) can mask the library needs of more specific groups of
users. This article introduces a study that addressed this need, by identifying librar-
ies serving majority White/low income and majority² minority markets, and survey-
ing those populations to identify types and levels of use. The study is critical for cur-
rent library research and practices for these reasons: (1) the increasing diversity in
race/ ethnicity and languages spoken in U.S. communities; (2) low circulation rates
exacerbated by increased Internet use; (3) mere existence of a library is critical to
optimize use by populations without the library and reading experience; and (4) the
1
Traducci±n del art&culo ³Neighborhood-based in-library use performance measures for public libraries: A
nationwide study of majority²minority and majority white/low income markets using personal digital data
collectors´, de Christie M. Koontz, Dean K. Jue, y Keith Curry Lance, publicado en la revista
Library & Infor-
mation Science Research
, 2005, vol. 27, n” 1, p. 28-50, con la debida autorizaci±n del editor.
2
Traducido por Lozano Palacios, A. en colaboraci±n con alumnos de Licenciatura de la Facultad de Biblioteco-
nom&a y Documentaci±n de la Universidad de Granada y con la autorizaci±n del editor de la revista.
84
CHRISTIE M. KOONTZ, DEAN K. JUE, Y KEITH CURRY LANCE
recent
release
of
the
U.S.
Public
Library
Geographic
Database
<
> with neighborhood level census and library
use data for all U.S. library jurisdictions. The methodologies developed offer poten-
tial for the collection of critical data for the public librarian of today.
Keywords:
Libraries; use; public libraries; evaluation; performance measures; user
surveys; USA.
1. INTRODUCCI&N
A comienzos de este nuevo siglo, se estimaba que un 10% de las 16.000 bibliotecas
pœblicas de los Estados Unidos serv&an a poblaciones de 50.000 o mÆs habitantes y casi la
mitad a poblaciones de menos de 5.000. Los servicios de bibliotecas pœblicas de las zonas
rurales y en barrios urbanos de gran densidad de poblaci±n son con frecuencia los œnicos
recursos verdaderamente disponibles a un pœblico con pocas posibilidades de desplaza-
miento como son los pobres, los inmigrantes, los niæos y los ancianos. La importancia que
tienen las bibliotecas dirigidas por profesionales para estas comunidades es inestimable.
La biblioteca pœblica sigue siendo uno de los recursos mÆs consolidados de apoyo a la
formaci±n permanente de las personas mayores en la mayor&a de las comunidades. El
objetivo que se ha impuesto la propia biblioteca es ofrecer acceso igualitario a una gran
variedad de material educativo e informativo a partir del anÆlisis de las caracter&sticas
espec&ficas de la poblaci±n en donde se ubica (Public Library Association, 1979). La dis-
ponibilidad de datos sobre el uso y los usuarios a nivel de barrio y de las herramientas
necesarias para analizarlos son vitales para mejorar los servicios que ofrece la biblioteca.
Este art&culo describe un proyecto que desarroll± una metodolog&a para recoger datos a
nivel de barrio ademÆs de poner de manifiesto la necesidad de recoger este tipo de datos
sobre los usuarios.
1.1 De las bibliotecas mÆs pequeæas a las mÆs grandes miden el prØstamo de sus fon-
dos
La circulaci±n es el indicador mÆs utilizado para medir el uso de la biblioteca ya que
prÆcticamente todas las bibliotecas registran los fondos que prestan y a quiØn para asegu-
rar su devoluci±n. Las bibliotecas mÆs grandes utilizan sistemas de circulaci±n automati-
zados, aunque algunas bibliotecas muy pequeæas siguen usando un sistema manual, nece-
sitÆndose, por lo tanto, poco esfuerzo adicional para calcular el prØstamo anual de
cualquier biblioteca. Si la biblioteca cuenta con mÆs de una sucursal (por ejemplo, una
filial propiamente dicha o una biblioteca m±vil), se suma la totalidad de los datos de cada
una para cumplir con las exigencias de los organismos responsables de presentar una
memoria anual, constituyendo estos datos un resumen del uso de la biblioteca (prØstamo)
a nivel del sistema bibliotecario en cuesti±n. Debido a que todas las bibliotecas los reco-
gen, estos datos se utilizan a menudo para medir la eficacia e importancia del servicio
bibliotecario de una comunidad.
Aunque esta imagen simplificada del uso de la biblioteca pœblica y de la recogida de
estad&sticas sobre el uso de la biblioteca pœblica dio resultado cuando los libros eran el
principal medio de transmisi±n de la informaci±n y las comunidades eran mÆs homogØ-
neas, este mØtodo no es eficaz hoy d&a ya que ignora informaci±n que podr&a ser clave en
la toma de decisiones vitales sobre las bibliotecas pœblicas modernas. Esto se debe a cua-
tro razones importantes:
anales de documentaci±n
, n” 9, 2006
EVALUACI&N DEL USO DE LOS SERVICIOS IN SITU DE LAS BIBLIOTECAS DE BARRIO.
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A finales de los 80, dos organizaciones bibliotecarias, la Asociaci±n de Bibliotecas
Pœblicas (PLA) y el Sistema Cooperativo del Estado Federal (FSCS) del Centro
Nacional para la Estad²stica en Educaci±n
3
, empezaron a pedir a los sistemas bi-
bliotecarios que ademÆs de los datos sobre la circulaci±n recogieran sistemÆtica-
mente otros datos como el uso del servicio de referencia y la asistencia a las dife-
rentes actividades organizadas por la biblioteca.
El uso cada vez mayor de los nuevos soportes multimedia, como el audio, el video,
el CD-ROM y, en œltima instancia, de los recursos electr±nicos como las bases de
datos de pago y las pÆginas web de acceso gratis. Esto complicaba la evaluaci±n
del ³uso de la biblioteca´ y muchas bibliotecas continœan esforzÆndose por imple-
mentar mØtodos y procedimientos sistemÆticos para contabilizar estos usos (Janes,
2003). De ah² que muchas bibliotecas continœen utilizando principalmente las esta-
d²sticas de prØstamo.
Comenzando en la segunda mitad del siglo XX y continuando hoy d²a, las comuni-
dades y barrios de AmØrica han pasado de estar formados por una mayor²a de raza
blanca a estar integrados en su mayor parte por minor²as Øtnicas (de origen asiÆti-
co, hispÆnico o afroamericano). Las investigaciones realizadas indican que los ser-
vicios de la biblioteca pœblica que se necesitan en las zonas habitadas mayoritaria-
mente por minor²as Øtnicas y familias de bajos ingresos difieren de los servicios
que utilizan los usuarios tradicionales de raza blanca, que se caracterizan por unos
niveles superiores de educaci±n e ingresos (Koontz, 1997, pp. 44-54). Dos estu-
dios, en concreto, hallaron que las minor²as usaban los servicios de referencia y
asist²an a las actividades organizadas por la biblioteca con mayor frecuencia que el
prØstamo de libros (Koontz, 1990, 1993). Estos estudios y otros ilustraban la nece-
sidad de identificar y categorizar de una manera mÆs extensa c±mo los usuarios no
tradicionales (de raza no blanca y de bajos ingresos) utilizan la biblioteca. Estudiar
estas diferencias es importante. Aunque el prØstamo es la medida mÆs amplia, fide-
digna y representativa del uso de la biblioteca, las bibliotecas que sirven princi-
palmente a aquellos que utilizan la biblioteca sin llevarse libros en prØstamos pue-
den parecer que son menos usadas y, como consecuencia, recibir menos
presupuestos o incluso tener que cerrar.
TambiØn es muy importante disponer de indicadores complementarios al prØstamo
en un momento en el que muchas bibliotecas pœblicas estÆn padeciendo recortes en
sus presupuestos y como reacci±n Østas estÆn fusionÆndose, reubicÆndose o cerran-
do sucursales. Existen pruebas que demuestran que medidas de este tipo reducen
drÆsticamente el acceso a los recursos de informaci±n y las oportunidades para la
formaci±n permanente de las minor²as y grupos de bajos ingresos (Chu, 1998;
Hayes y Palmer, 1983; vØase ademÆs Koontz, 1997, pp. 44-54). Cuando los miem-
bros de estos colectivos no tienen experiencia en el uso de la biblioteca y en el
hÆbito de la lectura, a diferencia de otros colectivos con mayor formaci±n o expe-
3
DespuØs de 1988, la PLA ha publicado el
Public Libary Data Service Statistical Report
que nos presenta
estad²sticas anuales de bibliotecas centrales y sucursales (es decir, separando las estad²sticas de ambos tipos de
bibliotecas) para casi todos los principales sistemas bibliotecarios metropolitanos y de los barrios ademÆs de una
muestra de otros sistemas no metropolitanos. El Sistema Cooperativo Estado-Estado Federal (FSCS) para las
Estad²sticas de Bibliotecas Pœblicas presenta totales anuales de todas las bibliotecas a nivel de sistema bibliote-
cario.
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riencia en el uso de la biblioteca (Van House, 1983), la mera existencia de una bi-
blioteca es vital para facilitar el uso a estos colectivos mÆs necesitados (Coughlin,
Taieb y Stevens, 1972; International Research Associates, 1963; Koontz, 1990;
Shoham, Hershkovitz y Metzker, 1990).
1.2 Las bibliotecas pœblicas americanas desempeæan un papel importante en la for-
maci&n permanente
En los Estados Unidos, el aumento de la pobreza y el desempleo, la nueva poblaci&n
de inmigrantes y la necesidad de poseer conocimientos bÆsicos en tecnolog±a continœa
aumentando la importancia del papel de la biblioteca pœblica en el aprendizaje permanente
(Brown y Ormes, 2003; Chu, 1998). Las bibliotecas pœblicas son uno de los pocos, si no
el œnico, recurso pœblico de acceso a la informaci&n en zonas que tienen una alta concen-
traci&n de familias con bajos ingresos. Estas personas cuentan con menos posibilidades
para su educaci&n y de acceso a los recursos de informaci&n, con frecuencia sin ordenador
o incluso espacio para trabajar en sus casas. La investigaci&n existente nos indica que las
bibliotecas pœblicas son muy importantes para reducir las diferencias en informaci&n entre
los que poseen los conocimientos bÆsicos en las nuevas tecnolog±as y los que no (Jue,
Koontz, Magpantay, Lance y Seidl, 1999). Dada la composici&n demogrÆfica de los nue-
vos usuarios potenciales de las bibliotecas de este siglo, es muy importante que los res-
ponsables de tomar decisiones sobre las bibliotecas pœblicas dispongan de los datos que
les permita medir su funcionamiento y uso y evalœen las necesidades de comunidades
desfavorecidas y heterogØneas.
1.3 Estad±sticas de uso a nivel de barrio, una necesidad poco comœn pero decisiva
La prÆctica comœn de agregar las estad±sticas de uso de las bibliotecas pœblicas puede
ocultar las formas de uso y necesidades espec±ficas de comunidades habitadas por minor±-
as o familias de bajos ingresos. AdemÆs, existen pocos indicadores normalizados para
medir lo que hacen los usuarios dentro de la biblioteca. Aunque la mayor±a de los biblio-
tecarios pueden estar de acuerdo con esta necesidad, tambiØn se reconoce que estos indi-
cadores son dif±cil de medir en el entorno de las actividades diarias de la biblioteca y que
se necesita tiempo adicional y mÆs trabajo por parte del personal. Esta situaci&n se ve
agravada porque el personal no comprende bien c&mo se pueden usar estos datos para
mejorar los servicios. No obstante, la necesidad de recoger datos sobre los usuarios y
sobre el uso de la biblioteca a nivel de barrio puede ser algo muy decisivo.
1.4 La diversidad de los usuarios aumenta, mientras que el prØstamo disminuye o se
estanca y los presupuestos se reducen
La difusi&n de los resultados de este estudio financiado por el Ministerio de Educaci&n
americano es quizÆs aœn mÆs importante en el contexto actual de la biblioteca pœblica
debido a que:
Los usuarios de las bibliotecas pœblicas son cada vez mÆs diversos. Segœn el censo
de 1990, mÆs de 41 estados hab±an experimentado un aumento superior al 10% en
la poblaci&n de inmigrantes desde 1980 y esta tendencia continœa, de acuerdo con
el censo del aæo 2000.
Ser±a conveniente utilizar mejores indicadores para medir el uso incluso en el caso
de bibliotecas con unos niveles de prØstamo relativamente altos. Para algunas el
anales de documentaci&n
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prØstamo puede que estØ disminuyendo debido al uso cada vez mayor de Internet.
Debido a esto, las administraciones locales responsables de las bibliotecas les estÆn
exigiendo que recojan indicadores mÆs exhaustivos del uso y el impacto que la bi-
blioteca estÆ teniendo en su comunidad.
Muchas bibliotecas pœblicas se enfrentan a reducciones presupuestarias mÆs duras
que hace unos aæos y es importante que los defensores de las bibliotecas puedan
recoger indicadores que reflejen la demanda de los servicios bibliotecarios para
evitar el cierre de ciertas bibliotecas.
En vista de la situaci±n actual, el desarrollo y mejora de indicadores de rendimiento
espec²ficos a una biblioteca concreta y a sus usuarios mejorar²a los servicios, independien-
temente de la diversidad de la poblaci±n.
2. DEFINICI&N DEL PROBLEMA
Este necesidad de disponer de indicadores sobre el uso de la biblioteca a nivel de ba-
rrio ha sido el objeto de varias investigaciones llevadas a cabo por los autores de este
art²culo
4
. Este proyecto
5
, comenz± a principios de 1997 y concluy± en otoæo de 1999,
ten²a como objetivo investigar, demostrar y confirmar la necesidad tan importante de
recoger datos sobre la biblioteca de barrio para ayudar a los bibliotecarios a evaluar y
atender las necesidades del ³mercado´
6
de su biblioteca. El objetivo principal era demos-
trar el valor de recoger datos alternativos sobre el uso de la biblioteca y desarrollar meto-
dolog²as normalizadas para la recogida de este tipo de datos en las sucursales de las bi-
bliotecas. Estas son las tres principales cuestiones que los datos recogidos deb²an
responder:
¿CuÆles son las diferencias en el uso de la biblioteca segœn los tipos de usuarios,
prestÆndole especial atenci±n a aquellas zonas donde la mayor²a de los residentes
son minor²as y a aquellas otras donde la mayor²a de los usuarios son de raza blanca
con bajos ingresos?
¿QuØ nuevos indicadores de rendimiento se pueden crear para medir estos usos al-
ternativos y diferentes?
¿Es posible desarrollar un sistema de recogida de datos generalizado y al mismo
tiempo adaptable a las circunstancias que se pueda aplicar en diferentes tipos de
bibliotecas pœblicas?
4
Otras investigaciones afines a Østa son:
Assessing Public Library Service in Majority Minority Markets
, Ameri-
can Library Association (ALA), Carroll Baber Research Award, 1992 (C. M. Koontz);
Library Service Area
Determinations through User Address Data and Use of Geographic Information Systems
, ALA Loleta Fayan
Award, 1999 (D. K. Jue and C. M. Koontz);
Marketing Research: A Practical Approach for Public Librarians
,
Institute of Museum and Library Services, National Leadership Grants (IMLS/NLG), 1998 (C. M. Koontz and
D. K. Jue);
Counting on Results
, IMLS/NLG, 1999 (K. C. Lance); and
Integrating Public Library Datasets Onto
a Digital Basemap for Enhanced Library Services and Research
, IMLS/NLG, 2002 (C. M. Koontz, D. K. Jue, C.
McClure, and J. Bertot).
5
Market-Based Adult Lifelong Learning Performance Measures for Public Libraries Serving Lower Income and
Majority Minority Markets
, subvencionado por U.S. Department of Education, Office of Educational Research
and Improvement, National Institute on Postsecondary Education, Libraries and Lifelong Learning, septiembre
1, 1996µagosto 31, 1999.
6
El ³mercado´ de una biblioteca lo constituye la zona geogrÆfica estimada en la que viven los usuarios reales y
potenciales de la misma.
anales de documentaci±n
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Desde el principio se tom& la decisi&n metodol&gica de estudiar las bibliotecas situa-
das en zonas demogrÆficamente diversas y geogrÆficamente dispersas y no intentar reco-
ger la infinidad de datos necesarios para controlar todas las posibles variaciones entre las
bibliotecas. Por lo tanto, hacer un desglose estad±stico detallado de la mayor±a de los datos
recogidos no ser±a relevante para el objetivo principal del proyecto o no ayudar±a a res-
ponder a las preguntas planteadas mÆs arriba.
3. METODOLOG˝A
En este estudio nacional de las bibliotecas pœblicas en diversos barrios, la metodolog±a
tuvo que ser variada y se realizaron las siguientes tareas:
Identificaci&n de las bibliotecas que sirven a minor±as Øtnicas y a mayor±as blancas
de bajos ingresos.
Elaboraci&n de un cuestionario y selecci&n final de las bibliotecas participantes.
Selecci&n de bibliotecas donde realizar una prueba inicial.
Desarrollo de nuevos ±ndices de uso.
Diseæo de un nuevo sistema de recogida de datos.
Introducci&n de sistemas de informaci&n geogrÆfica (SIG) en algunas bibliotecas.
Realizaci&n de un cuestionario final para determinar quØ impacto tuvo en las bi-
bliotecas participantes.
3.1 Identificaci&n de las bibliotecas que sirven a minor±as Øtnicas y a mayor±as blan-
cas de bajos ingresos
La primera fase de este proyecto fue identificar aquellos barrios de los Estados Unidos
habitados por minor±as que en su entorno constituyen la mayor±a y aquellos otros habita-
dos por mayor±as de raza blanca y con bajos ingresos. Utilizando los datos del censo de
1990 e informaci&n obtenida de la matriculaci&n escolar recogida por el Centro Nacional
para las Estad±sticas Educativas, el criterio utilizado para definir lo que constitu±a un ²bar-
rrio³ fue aquel conjunto de una poblaci&n formado por un sector del censo o un grupo de
sectores del censo. Los ²grupos minoritarios³ que se incluyeron en este estudio fueron
afroamericanos, hispanos, asiÆticos y personas procedentes de las islas del Pac±fico, indios
americanos y nativos de Alaska. Se consider& como ²mayor±a blanca de bajos ingresos³ a
aquellas mayor±as que, segœn el censo, eran de raza blanca y viv±an por debajo del salario
m±nimo.
El universo inicial de este estudio inclu±a todas las bibliotecas pœblicas
7
con uno o mÆs
sectores del censo en un radio de un kil&metro y medio en los que uno de los grupos mi-
noritarios mencionados mÆs arriba constitu±a la mayor±a de la poblaci&n o compuestos de
mayor±as blancas de bajos ingresos. Esta prÆctica de utilizar el radio geogrÆfico para iden-
tificar los grupos de mercado de servicios es algo comœn en los estudios a nivel nacional
en los casos en los que los investigadores estÆn realizando un trabajo de campo. Se esco-
gi& el radio de un kil&metro y medio ya que, segœn las investigaciones, la distancia media
que una usuario recorre para ir a la biblioteca es de tres kil&metros (Palmer, 1981). Aun-
que en un barrio donde la gente suele desplazarse a pie, una distancia de 800 metros ser±a
7
El tØrmino ´biblioteca pœblicaµ se entiende aqu± como cualquier servicio de biblioteca estacionario (sucursal o
biblioteca central) que sirve a un grupo de usuarios espec±fico.
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EVALUACI&N DEL USO DE LOS SERVICIOS IN SITU DE LAS BIBLIOTECAS DE BARRIO.
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mÆs real, se pensaba que esta distancia ser±a demasiado pequeæa para aplicÆrsela a una
muestra nacional. De nuevo hay que recordar que lo mÆs conveniente es que cada biblio-
teca defina su Ærea geogrÆfica de acci²n (Koontz, 2001; Koontz, Jue, ³ Hodge, 2002).
Para la identificaci²n de esa muestra se utilizaron sistemas de informaci²n geogrÆfica
(SIG) junto con mapas digitales (ficheros TIGER) y datos de poblaci²n del censo ameri-
cano de 1990. Los sistemas SIG se utilizan para recoger, almacenar y analizar la ubicaci²n
de los objetos (por ej., los l±mites de las zonas de servicio de las bibliotecas pœblicas) en
relaci²n con otros datos geogrÆficos (por ej., la distancia media que un usuario recorre
para llegar a una sucursal de biblioteca pœblica).
La muestra de las bibliotecas pœblicas que se identificaron usando los sistemas SIG fue
de 3.536, es decir, mÆs del 20% de las 16.000 bibliotecas de la naci²n. El grupo minorita-
rio con la mayor representaci²n en esta selecci²n inicial era el afroamericano, con 2.297
centros. La representaci²n de los otros grupos minoritarios estaba formada por hispanos
con 932, las personas de origen asiÆtico procedentes de las islas del Pac±fico con 166, los
indios nativos americanos con 74, otras razas con 317 y los grupos de raza blanca y bajos
ingresos con 864.
A continuaci²n, se seleccion² una muestra estratificada de los barrios donde la mayo-
r±a de la poblaci²n son minor±as y donde la mayor±a son de raza blanca y de bajos ingresos
de modo que estuviesen representadas las cuatro principales regiones de los Estados Uni-
dos (noroeste, sur, medio oeste y oeste) y dentro de cada regi²n diferentes tipos de biblio-
tecas (es decir, central, sucursal de barrio y rural). Puesto que este estudio buscaba la
participaci²n de las bibliotecas que atienden a los principales grupos minoritarios, se se-
leccion² una muestra no proporcional de toda la poblaci²n inicial para conseguir que los
grupos estuviesen representados con la misma proporci²n. AdemÆs, este subgrupo de 495
bibliotecas se redujo aœn mÆs aæadiendo el requisito de que la biblioteca tuviese al menos
dos grupos minoritarios (es decir, afroamericanos, indios nativos americanos/nativos de
Alaska o Hawai, asiÆticos procedentes de las islas del Pac±fico, hispanos o mayor±a blanca
de bajos ingresos) en un radio de un kil²metro y medio segœn el censo.
3.2 Elaboraci&n de un cuestionario y selecci&n final de las bibliotecas participantes
DespuØs de la selecci²n de la muestra de 495 bibliotecas, los investigadores elaboraron
un cuestionario para identificar y recoger informaci²n principalmente sobre los hÆbitos de
recogida de datos ya existentes que enviaron a cada una de las bibliotecas seleccionadas.
Las categor±as de datos recogidos por el cuestionario inclu±an informaci²n bÆsica de la
biblioteca, estad±sticas de uso anual y funciones de la biblioteca
8
. El cuestionario tambiØn
preguntaba a los bibliotecarios que confirmaran la identidad de los grupos minoritarios a
los que atend±an ya que los datos del censo se hab±an recogido en 1989.
A aquellas bibliotecas que no contestaron se les volvi² a enviar el cuestionario y se les
llam² por telØfono para determinar su predisposici²n a participar en el estudio. Aquellas
que decidieron no participar fueron sustituidas al azar por otras bibliotecas de las mismas
caracter±sticas en cuanto a situaci²n geogrÆfica y tipo. Uno de los requisitos para que las
bibliotecas pudieran participar en el estudio es que hubiesen devuelto el cuestionario de-
bidamente cumplimentado, lo cual hicieron un total de 177.
8
El cuestionario recogi² mucha mÆs informaci²n pero aqu± s²lo se presentan aquellos datos mÆs relevantes para
el objetivo principal de este estudio.
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A pesar de que al principio estaban de acuerdo en participar, algunas se excluyeron a
s& mismas del proyecto a lo largo de los dos aæos que dur± debido, entre otras razones, a la
falta de personal (especialmente de personal tØcnico) o, por cualquier otra raz±n, como,
por ejemplo, no poder participar activamente. El equipo de investigaci±n, siendo cons-
ciente del trabajo aæadido que supon&a la participaci±n, nunca le pedi± a ninguna bibliote-
ca que abandonase. Al final el total de bibliotecas participantes fue de 92 que, por su di-
versidad demogrÆfica y dispersi±n geogrÆfica, fueron consideradas adecuadas por los
investigadores para dar respuesta a los objetivos iniciales de la investigaci±n y ofrecer una
visi±n de conjunto del uso que hacen de la bibliotecas las minor&as y las mayor&as blancas
de bajos ingresos.
3.3 Selecci&n de bibliotecas donde realizar una prueba inicial
El objetivo principal de este proyecto era demostrar el valor de recoger indicadores
sobre el uso de las bibliotecas y desarrollar metodolog&as normalizadas para recoger este
tipo de datos en las bibliotecas. Los investigadores decidieron comprobar de antemano el
mØtodo que iban a utilizar con algunas bibliotecas que se ofrecieron a participar volunta-
riamente para asegurarse de que la recogida de datos ser&a viable en el funcionamiento
diario de una biblioteca pœblica.
Las cinco bibliotecas que participaron en esta prueba inicial fueron las siguientes: Bi-
blioteca Pœblica de Chicago, Biblioteca Pœblica de DØnver, Biblioteca Pœblica del Conda-
do de los `ngeles, Biblioteca Pœblica del Condado Charlotte-Mecklenberg (Carolina del
Norte) y Biblioteca Pœblica del Condado Robeson (Lumberton, Carolina del Norte). Antes
de llevar a cabo esta prueba piloto a nivel nacional, se realiz± una prueba en la biblioteca
local de Bainbridge perteneciente a la red de bibliotecas pœblicas del suroeste de Georgia.
3.4 Desarrollo de nuevos ±ndices de uso
A partir de los resultados obtenidos de los cuestionarios, de las entrevistas con el per-
sonal de las bibliotecas donde se realiz± la prueba piloto y la formaci±n y experiencia del
equipo investigador, se desarrollaron nuevos &ndice de uso y se adaptaron los existentes.
Los resultados del cuestionario mostraban que la mayor&a de las bibliotecas (95%) podr&an
suministrar informaci±n sobre las estad&sticas bÆsicas (por ej., el prØstamo, datos de los
lectores, recursos informÆticos y asistencia a las actividades organizadas en la propia
biblioteca). Otros datos sobre los que se dio menos informaci±n, aunque todas las biblio-
tecas los recogen, eran el nœmero de nuevos usuarios, las visitas, las preguntas de referen-
cia, el uso dentro de la biblioteca y la asistencia a actividades organizas fuera de la biblio-
teca (75-85%). Otros datos sobre los que apenas se dio informaci±n estaban relacionados
con las pÆginas web consultadas y el acceso a las bases de datos electr±nicas. La mayor&a
de las bibliotecas manifestaron que su funci±n principal es ²suministrar informaci±n sobre
temas de actualidad y mantener los fondos actualizados³ (61%) y ²dar informaci±n de tipo
general³ y ²apoyo a la educaci±n formal³ (59% cada una). Los resultados del cuestionario
tambiØn nos sugirieron que la mayor&a de los datos suministrados por las bibliotecas eran
²estimaciones³ (excepto por el prØstamo) ya que muchas de las cifras dadas terminaban
con uno o dos ceros lo que nos indicaba que eran totales aproximados. Esto reforz± la idea
de que se necesitaba mayor precisi±n en la recogida de estad&sticas de uso nuevas y las ya
tradicionales y, para ello, se introdujeron metodolog&as mÆs sistemÆticas y la ayuda de las
nuevas tecnolog&as.
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EVALUACI&N DEL USO DE LOS SERVICIOS IN SITU DE LAS BIBLIOTECAS DE BARRIO.
91
3.4.1 Indicadores complementarios
Se diseæaron procedimientos para identificar indicadores de uso que complementasen
las estad±sticas que ya se estaban recogiendo. Para ello, se probaron y perfeccionaron
diferentes combinaciones de estos nuevos indicadores en las cinco bibliotecas seleccionas
para la prueba inicial antes de aplicarlos a las demÆs instituciones que participaron en el
estudio.
Las categor±as finales elegidas para la recogida de datos representan un tØrmino medio
entre lo que idealmente se deber±a recoger y lo que es razonable esperar que las bibliote-
cas puedan recoger ya que, con frecuencia, estÆn a cargo de s²lo una o dos personas. Al-
gunos indicadores de uso ya existentes (por ej., el uso de los materiales dentro de la propia
biblioteca) fueron modificados con objeto de que ofrecieran un nivel de detalle no provis-
to hasta ahora recogiendo el nœmero de clasificaci²n bien de Dewey o de la Biblioteca del
Congreso de cada libro consultado. TambiØn se utiliz² como indicador la lengua del mate-
rial usado en la biblioteca (InglØs, Espaæol, Otro).
3.4.2 Indicadores espec&ficos para las bibliotecas de barrio
QuizÆs lo mÆs importante es que cada categor±a conten±a subcategor±as de uso espec±-
fico que cada biblioteca pod±a definir segœn sus necesidades. Esto ofrec±a la posibilidad de
recoger datos a nivel local sobre el uso, los materiales y las actividades programadas por
una biblioteca espec±fica que, de otro modo, no se podr±an tener si se utilizase una hoja de
recogida de datos œnica para todas las bibliotecas. Por ejemplo, en la subcategor±a ³Idio-
ma del material´ ademÆs de inglØs y espaæol una biblioteca en cuesti²n podr±a aæadir
µvietnamita¶ o µcroata¶. En la subcategor±a ³Tipo de pregunta´ se podr±a aæadir ³ayuda con
la declaraci²n de la renta´ o el ³Formato del material´ podr±a ser partitura u obra de arte.
Esta metodolog±a permiti² normalizar muchos de los datos recogidos aunque, al mismo
tiempo, permit±a la flexibilidad de recoger datos espec±ficos a las condiciones particulares
de cada biblioteca
3.4.3 Tres categor&as de recogida de datos sobre el uso interno
En su formato final, el proyecto utiliz² tres categor±as para recoger datos sobre el uso
interno de la biblioteca. La hoja final de recogida de datos, convenientemente plastificada,
constaba de cada una de las categor±as y subcategor±as acompaæadas de sus correspon-
dientes c²digos de barras para facilitar la recogida de datos de forma mecÆnica. Los tipos
de datos recogidos en cada una de las categor±as son los siguientes:
Categor&a 1: Uso interno de los materiales.
1.
Formato del material (por ej., libro, revista, peri²dico).
2.
Cantidad.
3.
Idioma (por ej., espaæol, inglØs).
4.
Estado de prØstamo (es decir, disponible al prØstamo, excluido del prØstamo).
5.
Tipo de material (fÆcil, juvenil, adultos, impreso en letras grandes).
6.
Clasificaci²n Decimal de Dewey (decenas y centenas) o de la Biblioteca del Congreso
(dos letras iniciales).
Categor&a 2: Atenci±n al usuario.
1.
Tipo de operaci²n (es decir, en persona, por telØfono, a travØs del ordenador).
2.
Edad del usuario (por ej., preescolar, juvenil, adulto).
3.
Tipo de pregunta (por ej., viaje, trabajo de clase, genealog±a).
anales de documentaci±n
, n” 9, 2006
92
CHRISTIE M. KOONTZ, DEAN K. JUE, Y KEITH CURRY LANCE
4.
Tiempo para responder la pregunta (por ej., de 1 a 5 minutos, de 6 a 15 minutos).
Categor&a 3: Actividades realizadas por los usuarios.
1.
Ubicaci&n en la biblioteca (por ej., sala de adultos, sala de tareas escolares).
2.
Actividad del usuario (por ej., lectura, consultando los estantes, utilizando el ordena-
dor, participando en actividad programada por la biblioteca).
3.
Aplicaci&n informÆtica usada (si procede).
4.
Nœmero de usuarios en cada actividad.
5.
Edad del usuario (por ej., preescolar).
3.5 Diseæo de un nuevo sistema de recogida de datos
AdemÆs, uno de los principales objetivos de este proyecto fue demostrar la posibilidad
y la conveniencia de utilizar tecnolog±a portÆtil para simplificar y normalizar el proceso de
recogida de datos. La idea era que si se simplifica este proceso, es posible recoger datos
mÆs detallados que si se hace manualmente.
Cuando se hizo este estudio, no eran comœn todav±a las redes inalÆmbricas, los PDA
(ordenadores personales parecidos a las agendas digitales) y los PC tablilla (
tablet PC
).
AdemÆs, el equipo de investigaci&n pens& que el uso de un escÆner de c&digo de barras
ser±a el mØtodo mÆs eficaz de introducir datos de un modo rÆpido y seguro y, en conse-
cuencia, opt& por utilizar un instrumento portÆtil de recogida de datos (
PDC
) con un escÆ-
ner de c&digo barras incorporado.
3.5.1 Hojas codificadas de recogida de datos y el PDC
Para recoger los datos, el bibliotecario encend±a el
PDC
y seleccionaba el programa de
recogida de datos para cada una de las tres categor±as. AdemÆs, contaba con hojas de
recogida de datos plastificadas con c&digos de barras asignados a cada una de las respues-
tas predefinidas que pod±a escanear con s&lo pulsar el bot&n del escÆner del
PDC
. Al fina-
lizar la recogida de datos diaria, el bibliotecario conectaba el
PDC
al ordenador de la
biblioteca para copiar los datos y enviarlos al equipo de investigaci&n para su posterior
anÆlisis.
3.5.2 Manual de procedimiento
Para garantizar la uniformidad y la normalizaci&n de la recogida de datos, el equipo de
investigaci&n confeccion& un tutorial
9
sobre el uso del
PDC
que constaba de dos seccio-
nes: la primera era una introducci&n a los ±ndices de uso as± como un anÆlisis del objetivo
de la recogida de datos y la segunda describ±a la tecnolog±a usada y conten±a instrucciones
de c&mo usar el equipo y c&mo transferir los datos del
PDC
al ordenador de la biblioteca.
El equipo de investigaci&n diseæ& los programas de recogida de datos personalizados
para cada biblioteca y los instal& en cada uno de los
PDC
antes de enviarlos a las bibliote-
cas participantes. El proceso completo de recogida de datos, el diseæo de la pÆgina con los
c&digos de barras y el manual de usuario se comprobaron en la biblioteca de la instituci&n
a la que pertenec±a el equipo de investigaci&n y, ademÆs, se usaron extensamente en las
cinco bibliotecas piloto. DespuØs de haber introducido las revisiones necesarias, se envi&
todo el material a las bibliotecas participantes.
9
Para obtener una copia dir±jase a Dean K. Jue. GeoLib Program, Florida Resources and Environmental Analy-
sis Center, Florida State University, C2200 University Center, Tallahassee, FL 32306, USA.
anales de documentaci±n
, n” 9, 2006
EVALUACI&N DEL USO DE LOS SERVICIOS IN SITU DE LAS BIBLIOTECAS DE BARRIO.
93
A continuaci±n, se les pidi± que recogieran estad²sticas de uso de la biblioteca para
cada una de las tres categor²as mencionadas anteriormente cada tres meses durante el
curso de un aæo. El manual conten²a una programaci±n para la recogida de datos trimes-
tral con objeto de ayudar a las bibliotecas participantes a seleccionar horas y d²as al azar.
Tras cada recogida de datos trimestral, las bibliotecas deb²an enviarlos al equipo de inves-
tigaci±n y, seguidamente, Øste les remit²a un resumen de los resultados junto con una
pequeæa hoja informativa con sugerencias de c±mo usarlos para mejorar el servicio.
3.6 Introducci&n de un sistema de informaci&n geogrÆfica (SIG) en las bibliotecas
piloto
Durante los dos aæos del proyecto se facilit± el uso de programas de gesti±n de infor-
maci±n geogrÆfica (SIG) a las cinco bibliotecas piloto que hab²an sido seleccionadas a
partir del anÆlisis que el equipo de investigaci±n hab²a hecho del perfil socioecon±mico y
demogrÆfico de los barrios donde estaban situadas. El objetivo era ayudar a demostrar a
los responsables de las bibliotecas la utilidad de los SIG: (1) para identificar a los usuarios
potencias (al igual que hizo el equipo de investigaci±n en este proyecto) y (2) para tratar
los datos de la biblioteca con objeto de analizar c±mo otras decisiones alternativas podr²an
afectar a ciertos tipos de usuarios de la biblioteca o la accesibilidad a una biblioteca con-
creta. Ejemplos de datos que se podr²an utilizar en este tipo de anÆlisis incluyen proyec-
ciones demogrÆficas, ubicaci±n de las escuelas y rutas de transporte pœblico.
3.7 Realizaci&n de un cuestionario final a las bibliotecas participantes
Durante los œltimas cuatro meses se envi± un cuestionario final a las bibliotecas parti-
cipantes pidiØndole que respondieran a tres preguntas generales: (1) hÆbitos de recogida
de datos anteriores al estudio, (2) informaci±n obtenida sobre los usuarios y los no usua-
rios a travØs de las metodolog²as del proyecto y (3) planes y recomendaciones para futuras
recogidas de datos. De los 92 participantes, 59 respondieron a este cuestionario.
4. AN`LISIS DE LOS DATOS DE USO DE LA BIBLIOTECA
Este proyecto recopil± una gran cantidad de datos durante un per²odo de dieciocho
meses
10
, que se podr²an analizar en su totalidad. No obstante, la idea principal de este
proyecto era que el valor de los datos recogidos consist²a en analizarlos por separado
desde la perspectiva de las necesidades espec²ficas de los diversos usuarios de la bibliote-
ca. El objetivo del proyecto no era explicar las causas del porquØ y c±mo variaban los
datos sino, mÆs bien, confirmar que esto es as². El objeto de estudio de esta investigaci±n
fueron las minor²as y los usuarios de raza blanca y de bajos ingresos por las razones men-
cionadas anteriormente.
Aunque la meta final del estudio era demostrar la viabilidad de la recogida y anÆlisis
de datos estad²sticos a nivel de barrio, ser²a excesivo presentar los datos de las 92 biblio-
tecas que participaron en el estudio de un modo individual. Por otro lado, los datos se
pueden analizar por separado para cada uno de los principales grupos de usuarios que
fueron objeto de este estudio (es decir, grupos raciales y Øtnicos, grupos de edad, familias
10
La
mayor²a
de
los
datos
se
pueden
descargar
de
la
pÆgina
web
del
proyecto,
<
>, en ³Completed projects, Department of Education´.
anales de documentaci&n
, n” 9, 2006
94
CHRISTIE M. KOONTZ, DEAN K. JUE, Y KEITH CURRY LANCE
de bajos ingresos), del mismo modo que una biblioteca podr&a describir sus principales
grupos de usuarios.
Esta manera de presentar los datos necesita una explicaci±n. Muchas de las bibliotecas
participantes serv&an a mÆs de una categor&a de usuarios (por ej., afroamericanos e hispa-
nos, asiÆticos americanos y familias de raza blanca y bajos ingresos o incluso a tres o
cuatro de los grupos estudiados).
Como se indic± anteriormente, se le pidi± al personal bibliotecario que confirmara quØ
minor&as Øtnicas o grupo mayoritario de raza blanca y bajos ingresos serv&a su biblioteca.
Si se detectaba una biblioteca que serv&a a mÆs de un 50% de indios nativos americanos y
asiÆticos americanos, los datos recogidos se utilizaban para realizar los anÆlisis correspon-
dientes a cada uno de estos grupos. Parte de la raz±n fundamental por la que se tom± esta
decisi±n fue que un bibliotecario no pod&a estar seguro de que un usuario era del tipo tal
(por ej., de bajos ingresos) sin preguntarle directamente. Ni tampoco uno pod&a estar segu-
ro a primera vista de que un individuo de aspecto asiÆtico no fuese ademÆs de ascendencia
hispana. En este estudio se consider± adecuado realizar este tipo de verificaci±n por las
siguientes razones:
El objetivo de este estudio era demostrar la viabilidad de la recogida de cierto tipo
de datos, no presentar datos totales representativos y significativos estad&sticamen-
te. Las herramientas y mØtodos utilizados en la recogida de datos tambiØn son re-
sultados del estudio.
Aunque las diferencias entre los grupos de usuarios se confunden en parte por la
inclusi±n de usuarios de grupos diferentes (por ej., usuarios hispanos de una biblio-
teca que tambiØn sirve a afroamericanos), las tendencias globales estÆn claras. La
Tabla 1 ilustra esta idea en el caso de un biblioteca espec&fica que sirve a un grupo
œnico de usuarios (hispanos) en relaci±n con el patr±n general observado en todas
las bibliotecas que sirven a poblaciones de hispanos. Hay una similitud general en
las actividades realizadas por los usuarios (por ej., es obvio que los &ndices de con-
sulta de los estantes y lectura/escritura son superiores a los de uso del ordenador, a
las bœsquedas geneal±gicas y a la redacci±n de curriculums).
Aunque los datos se sumaron para presentar los resultados de forma mÆs concisa, el
valor de este estudio es el desarrollo y demostraci±n de metodolog&as para llegar a una
descripci±n mÆs detallada y precisa del uso interno de la biblioteca por los diferentes gru-
pos de usuarios.
anales de documentaci&n
, n” 9, 2006
EVALUACI&N DEL USO DE LOS SERVICIOS IN SITU DE LAS BIBLIOTECAS DE BARRIO.
95
Actividad del usuario
Biblioteca n” 1595
Todas las bibliotecas hispanas
Total
Porcentaje
Total
Porcentaje
En el mostrador de referencia
Consultando las estanter±as
Bœsquedas geneal²gicas
Actividades o giras
Leyendo/Escribiendo
Redacci²n del curriculums
Seminarios
Usando el ordenador
Usando la fotocopiadora
Otras actividades
Total de observaciones
2
680
-
22
665
-
64
329
30
371
2163
0,09
31,44
0,00
1,02
30,74
0,00
2,96
15,21
1,39
17,15
100,00
1495
15.999
36
4189
17.564
27
1128
9996
1351
24.623
76.408
1,96
20,94
0,05
5,48
22,99
0,04
1,48
13,08
1,77
15,86
100,00
Tabla 1. Uso en una biblioteca de mayor&a hispana comparado con todas las otras bibliotecas
con usuarios hispanos.
4.1 Uso de los materiales en la propia biblioteca
El uso de los materiales en la propia biblioteca se recogi² mediante un muestreo. El
personal de la biblioteca le pidi² a los usuarios que no volvieran a colocar los fondos
utilizados dentro de la biblioteca en los estantes durante el per±odo de recogida de datos y,
a continuaci²n, procesaron los datos de este material (por ej., su formato, si iba dirigido a
adultos, j²venes o niæos), incluido, si era pertinente, el nœmero de clasificaci²n de Dewey
o de la Biblioteca del Congreso.
La Tabla 2 presenta los dos tipos principales de materiales usados en la biblioteca cla-
sificados por grupo Øtnico y por pœblico al que iban dirigidos (es decir, adultos, j²venes,
adolescentes, texto impreso en letra grande, ciegos/discapacitados).
Si analizamos la tabla segœn el grupo Øtnico, las dos materias principales buscadas por
tres de los grupos raciales (afroamericanos, asiÆtico americanos e hispanos) son ficci²n
(narrativa) y tecnolog±a con aproximadamente los mismos porcentajes. Por el contrario, la
ficci²n es la materia mÆs le±da en las bibliotecas frecuentadas por los indios nativos ame-
ricanos y las mayor±as blancas de bajos ingresos.
Otro resultado de este estudio es el asiduo uso de los materiales sobre ciencias natura-
les y matemÆticas por los niæos, que contrasta con el poco uso que hacen de este material
los j²venes y adultos. Estos dos ejemplos del uso de los materiales dentro de la biblioteca
podr±a utilizarse para la redistribuci²n del presupuesto dedicado al desarrollo de la colec-
ci²n.
La Tabla 3 presenta datos sobre el uso de los programas informÆticos por los diferen-
tes grupos analizados en este estudio. Todos los grupos utilizan Internet y el correo elec-
tr²nico con mayor frecuencia. AdemÆs, los procesadores de texto son mÆs usados en las
bibliotecas que atienden a usuarios afroamericanos y a mayor±as blancas de bajos ingresos
que en las bibliotecas que sirven a otros grupos minoritarios. El uso del catÆlogo en l±nea
es menos frecuente en las bibliotecas pœblicas que atienden a grupos afroamericanos y a
mayor±as blancas de bajos ingresos al igual que los programas educativos son tambiØn
menos usados en las bibliotecas que atienden a los indios nativos americanos. Aunque la
anales de documentaci±n
, n” 9, 2006
96
CHRISTIE M. KOONTZ, DEAN K. JUE, Y KEITH CURRY LANCE
metodolog&a utilizada en este estudio a nivel nacional no sirve para determinar con certeza
las razones para esta disparidad de los resultados encontrados, el bibliotecario puede utili-
zar esta metodolog&a de recogida de datos combinÆndola con su experiencia e informaci±n
obtenida sobre los usuarios para crear un perfil de los usuarios de su biblioteca.
Pœblico al
que
van
dirigidos
Afroamerica-
nos
AsiÆtico ame-
ricanos
Hispanos
Indios nati-
vos
ameri-
canos
Mayor&a blan-
ca de bajos
ingresos
Adultos
Tecnolog&a
(17%)
Ficci±n (16%)
Ficci±n (19%)
Tecnolog&a
(16%)
Ficci±n (19%)
Tecnolog&a
(19%)
Ficci±n
(28%)
Generalida-
des (12%)
Ficci±n (31%)
Tecnolog&a
(16%)
J±venes
Ficci±n (42%)
Ciencias Natu-
rales/ MatemÆ-
ticas (14%)
Ficci±n (45%)
Ciencias Natu-
rales/ MatemÆ-
ticas (16%)
Ficci±n (40%)
Ciencias Natu-
rales/ MatemÆ-
ticas (16%)
Ficci±n
(30%)
Tecnolog&a
(19%)
Ficci±n (42%)
Ciencias Natu-
rales/ MatemÆ-
ticas (14%)
Adoles-
centes
Ficci±n (41%)
Ciencias Socia-
les (10%)
Ficci±n (36%)
Arte (19%)
Ficci±n (44%)
Arte (11%)
Ficci±n
(35%)
Arte (17%)
Ficci±n (57%)
Tecnolog&a
(7%)
Material
impreso
en
letra
grande
Ficci±n (60%)
Biograf&a
(13%)
Ficci±n (85%)
Biograf&a (8%)
Ficci±n (61%)
Religi±n (6%)
Ficci±n
(50%)
Generalida-
des (50%)
Ficci±n (90%)
Biograf&a (3%)
Ciegos
o
Discapacit
ados
Ficci±n (16%)
Biograf&a
(40%)
Biograf&a
(44%)
Religi±n (28%)
Biograf&a
(25%)
Ciencias Socia-
les (22%)
²
²
Ficci±n (76%)
Ciencias Socia-
les (24%)
Tabla 2. Comparaci±n de los dos tipos de material mÆs usados en la biblioteca segœn el pœblico
al que van dirigidos y el grupo de usuarios.
Programas
informÆti-
cos
Afroameri-
canos
AsiÆticos
americanos
Hispanos
Indios nativos
americanos
Mayor&as blan-
cas
de
bajos
ingresos
Total
% Total
% Total
% Total
% Total
%
Internet/
correo-e
6.231
39,33
1.545
41,52
3.966
39,60
187
37,10
4.195
42,28
CatÆlogos en
l&nea
2.372
14,97
955
25,67
2.509
25,05
154
30,56
1.654
16,67
Procesadores
de texto
2.973
18,77
302
8,12
836
8,35
46
9,13
1.560
15,72
Programas
educativos
1.312
8,28
350
9,41
826
8,25
4
0,79
823
8,29
Juegos
1.522
9,61
251
6,75
1.035
10,34
35
6,94
905
9,12
Bases
de
datos
en
l&nea
805
5,08
134
3,60
273
2,73
25
4,96
355
3,58
Otros
628
3,96
184
4,94
569
5,68
53
10,52
430
4,33
Total
15.843
100,00
3.721
100,00
10.014
100,00
504
100,00
9.922
100,00
Tabla 3. Comparaci±n de los programas informÆticos utilizados por los diferentes grupos
estudiados.
anales de documentaci±n
, n” 9, 2006
EVALUACI&N DEL USO DE LOS SERVICIOS IN SITU DE LAS BIBLIOTECAS DE BARRIO.
97
4.2 Ayuda por parte del bibliotecario
Los datos sobre la ayuda que prestaron los bibliotecarios a los usuarios se recogieron
mediante un muestreo. En lugar de llevar un simple c±mputo del nœmero de preguntas que
los usuarios hac²an, se le pidi± al personal que anotara la categor²a general de las pregun-
tas (por ej., uso del ordenador, genealog²a, etc.) y el tiempo que tardaron en responderlas.
La Tabla 4 muestra las principales preguntas hechas por los usuarios, desglosadas por
los grupos minoritarios, Øtnicos y de bajos ingresos que participaron en este estudio. Las
preguntas relacionadas con la educaci±n y las tareas escolares fueron las mÆs frecuentes
en las bibliotecas que sirven a las comunidades de asiÆticos americanos, seguidas de aque-
llas que sirven a comunidades con un alto nœmero de hispanos. Las preguntas relacionadas
con el uso del ordenador fueron las mÆs frecuentes en las bibliotecas que atienden a
afroamericanos as² como a las familias de raza blanca y de bajos ingresos. La mayor²a de
las preguntas realizadas por los indios nativos americanos pertenec²an a la categor²a de
ocio y entretenimiento. AdemÆs, en las bibliotecas que sirven a estos grupos de usuarios
se realizaron mÆs preguntas sobre genealog²a que en las bibliotecas que atienden a los
otros grupos.
¿Por quØ exist²an estas diferencias? En primer lugar, habr²a que aclarar que no se in-
tent± controlar los recursos disponibles en las diferentes bibliotecas como variable. No
obstante, las Tablas 3 y 4 muestran claramente que existen diferencias en la forma en la
que diferentes grupos usan la bibliotecas. Los directores y responsables de la biblioteca
deben tener en cuenta la ubicaci±n de la biblioteca y el grupo de usuarios espec²fico al que
sirve para adecuar sus servicios a sus usuarios potenciales.
Preguntas
de los usua-
rios
Afroamerica-
nos
AsiÆtico
americanos
Hispanos
Indios nati-
vos
ameri-
canos
Mayor&as
blancas
de
bajos ingresos
Total
%
Total
%
Total
%
Total
%
Total
%
Uso
del
ordenador
5274
16,43
2260
19,17
3864
15,17
178
7,18
4031 19,46
Educa-
ci±n/deberes
4653
14,49
2568
21,78
4990
19,59
337
13,60
2752 13,29
Ocio/entrete
nimiento
2276
7,09
1013
8,59
2656
10,43
437
17,64
1322
6,38
Asesora-
miento
1711
5,33
443
3,76
1082
4,25
112
4,52
1057
5,19
Negocios
798
2,49
262
2,22
546
2,14
77
3,11
531
2,56
Genealog²a
190
0,59
65
0,55
134
0,53
122
4,92
380
1,83
Otros
17.203
53,58
5177
43,92
12.198
47,89
1215
49,03
10.642 51,37
Total
de
preguntas
32.105 100,00 11.788 100,00
25.470
100,00
2478 100,00
20.715 100,00
Tabla 4. Comparaci±n de una selecci±n de preguntas de los usuarios segœn los diferentes gru-
pos estudiados.
4.3 Actividades dentro de la biblioteca
En este caso, el personal de la biblioteca tambiØn utiliz± el muestreo para recoger los
datos sobre las actividades que realizan los lectores dentro de la biblioteca recorriØndola a
una hora determinada y anotando quØ estaba haciendo cada usuario en ese momento. Para
anales de documentaci±n
, n” 9, 2006
98
CHRISTIE M. KOONTZ, DEAN K. JUE, Y KEITH CURRY LANCE
que estas muestras fuera representativas se realizaron durante todas las horas que la bi-
blioteca estaba abierta.
La Tabla 5 presenta de manera desglosada las principales actividades que se observa-
ron dentro de las bibliotecas que sirven a diferentes tipos de usuarios. Para todos los gru-
pos, la actividad principal fue la lectura/escritura o la consulta de los estantes que repre-
senta entre el 30 y el 50% del total de actividades. En este estudio, el porcentaje de uso del
ordenador es menor entre los indios nativos americanos y los asiÆticos americanos.
La Tabla 6 desglosa las principales actividades por grupo de edad. Los resultados co-
rroboran lo que ya se sabe sobre el uso de la biblioteca por los diferentes grupos de edad.
La mayor&a de los usuarios en edad preescolar visitan la biblioteca para asistir a las activi-
dades programadas. A los adultos es mÆs probable encontrarlos utilizando los ordenadores
que a cualquier otro grupo. Los adultos y los mayores realizan principalmente bœsquedas
geneal±gicas.
Actividad
del
usuario
Afroameri-
canos
AsiÆtico
americanos
Hispanos
Indios
nati-
vos america-
nos
Mayor&as
blancas
de
bajos ingresos
Total
%
Total
%
Total
%
Total
%
Total
%
Leyendo/
escri-
biendo
16.784
18,74 10.107
27,27 17.564
22,99
1.098
16,83
12.561 18,68
Consultando
los
estantes
15.200
16,97
8.321
22,45 15.999
20,94
1.802
27,63
12.487 18,57
Usando el ordena-
dor
15.814
17,65
3.713
10,02
9.996
13,08
496
7,60
9.893 14,71
Sacando en prØs-
tamo/ carnØ
de
lector
8.309
9,28
3.693
9,96
7.944
10,40
761
11,67
7.826 11,64
Programa
de
la
biblioteca/
visita
guiada
6.109
6,82
1.441
3,89
4.189
5,48
387
5,93
4.737
7,05
Sentado solo/con
otros
5.261
5,87
2.714
7,32
4.471
5,85
316
4,84
3.956
5,88
Tareas escolares
5.629
6,28
1.176
3,17
3.254
4,26
160
2,45
1.870
2,78
Programa
no
bibliotecario
2.774
3,10
328
0,88
1.158
1,52
23
0,35
2.563
3,81
Otras actividades
13.694
15,29
5.574
15,04 11.473
15,02
1.480
22,69
11.343 16,87
Total de observa-
ciones
89.574 100,00 37.067 100,00 76.408 100,00
6.523 100,00
67.236 100,00
Tabla 5. Comparaci±n de una selecci±n de las actividades de los usuarios segœn los diferentes
grupos estudiados.
anales de documentaci±n
, n” 9, 2006
EVALUACI&N DEL USO DE LOS SERVICIOS IN SITU DE LAS BIBLIOTECAS DE BARRIO.
99
Actividad
del
usuario
Adulto
Joven
Adolescente
Mayor
Preescolar
Total
%
Total
%
Total
%
Total
%
Total
%
Leyen-
do/Escribiendo
16.922
24,11
6.042
14,20
4.436
17,84
2.473
35,91
757
7,78
Consultando
los
estantes
14.778
21,06
7.645
17,97
3.876
15,59
1.314
19,08
1.270 13,06
Usando el ordena-
dor
9.030
12,87
7.084
16,65
5.437
21,86
442
6,42
440
4,52
Sacando en prØs-
tamo/ carnØ
de
lector
14.778
21,06
4.607
10,83
1.968
7,91
868
12,61
609
6,26
Programa
de
la
biblioteca/
visita
guiada
2.252
3,21
1.904
4,48
687
2,76
235
3,41
2.752 28,29
Sentado solo/con
otros
4.384
6,25
1.093
2,57
1.647
6,62
375
5,45
384
3,95
Tareas escolares
633
0,90
4.644
10,92
3.024
12,16
36
0,52
73
0,75
Bœsqueda genea-
l±gica
423
0,60
2
0,00
53
0,21
112
1,63
1
0,01
Otras actividades
6.980
9,95
9.521
22,38
3.742
15,05
1.031
14,97
3.442 35,38
Total de observa-
ciones*
70.180 100,00 42.542 100,00 24.870 100,00
6.886 100,00
9.728 100,00
Tabla 6. Comparaci&n de una selecci&n de las actividades de los usuarios segœn las edades.
*El nœmero total de observaciones de esta tabla (154.206) no suma el total de observaciones de este
estudio (155.218) debido a que hay 1.012 observaciones cuya categor²a de edad es ³desconocida´.
Como en el caso de la ayuda prestada por los bibliotecarios del apartado anterior, las
actividades reales que se desarrollan dentro de la biblioteca pueden depender no s±lo de
las caracter²sticas Øtnicas o econ±micas de la poblaci±n a la que sirve sino tambiØn de
otras caracter²sticas como la edad.
5. DISCUSI±N DE LOS RESULTADOS
El objetivo de este proyecto fue presentar una visi±n global, por primera vez, del com-
portamiento de los usuarios dentro de diferentes tipos de biblioteca pœblicas que atienden
a diferentes tipos de minor²as y a usuarios de raza blanca y bajos ingresos. Los datos re-
cogidos en este estudio corroboran que efectivamente hay diferencias en la forma y la
frecuencia de uso dentro de las bibliotecas que atienden a usuarios no tradicionales (es
decir, minor²as o mayor²as blancas de bajos ingresos).
Aunque es posible examinar y analizar con mayor detalle las diferencias puestas de
manifiesto en este estudio, el equipo de investigaci±n pensaba que si se hiciera esto se
perder²a la visi±n de conjunto. El resultado mÆs importante de este estudio es la necesidad
cr²tica de que los directores de bibliotecas y otros responsables a nivel local recojan y
analicen datos de uso sobre las bibliotecas pœblicas. Este estudio ademÆs demuestra la
posibilidad de recoger indicadores sobre el uso dentro de la biblioteca diferentes de los
anales de documentaci&n
, n” 9, 2006
100
CHRISTIE M. KOONTZ, DEAN K. JUE, Y KEITH CURRY LANCE
tradicionales y su importancia para asegurar que las decisiones vitales sobre los servicios
bibliotecarios que se tomen no se basen s&lo en las estad±sticas de prØstamo.
Claramente, los servicios bibliotecarios dirigidos a poblaciones espec±ficas pueden ser
mÆs eficaces si se dirigen a los grupos concretos que componen el pœblico al que sirve la
biblioteca en cuesti&n, mÆs que a un ²usuario medio ficticio³ en una ²biblioteca tipo me-
dio³ no existente de un sistema bibliotecario. La Tabla 7 sustenta esta idea comparando el
uso en una biblioteca concreta con la suma total de todas las otras bibliotecas que partici-
paron en el estudio. El porcentaje mayor de lectura, escritura y seminarios en esta biblio-
teca predominantemente hispana es de interØs para el director y el personal de esta biblio-
teca espec±fica. Esta idea se hubiera perdido en el ²mar³ de los datos al nivel del sistema.
Este problema se acentœa cuando el grupo de usuarios en cuesti&n constituye un pequeæo
porcentaje del total de usuarios del sistema.
Actividad del usuario
Biblioteca n” 1595
Todas las bibliotecas
Total
Porcentaje
Total
Porcentaje
En el mostrador de referencia
Consultando las estanter±as
Bœsquedas geneal&gicas
Actividades o giras
Leyendo/Escribiendo
Redacci&n del curriculums
Seminarios
Usando el ordenador
Usando la fotocopiadora
Otras actividades
Total de observaciones
2
680
-
22
665
-
64
329
30
371
2163
0,09
31,44
0,00
1,02
30,74
0,00
2,96
15,21
1,39
17,15
100,00
3765
29.346
567
10.715
29.682
441
1705
23.418
3592
51.987
155.218
2,43
18,91
0,37
6,90
19,12
0,28
1,10
15,09
2,31
33,49
100,00
Tabla 7. Biblioteca n” 1595: uso en relaci&n con otras bibliotecas.
En el pasado, el tratamiento detallado de los datos a nivel de una biblioteca concreta
era una tarea engorrosa y laboriosa. No obstante, en la actualidad la tecnolog±a ayuda a
superar la mayor±a de estos problemas y permite diferentes tipos de combinaciones rÆpi-
das de este tipo de datos. Los directores de las bibliotecas pœblicas y otros responsables de
tomar decisiones no deber±a permitir que las limitaciones del pasado dificulten la recogida
de datos que, por otro lado, podr±a demostrar ser muy valiosa para conocer y satisfacer las
necesidades de la diversidad de usuarios de la biblioteca actual.
5. 1 Impacto del proyecto en las bibliotecas participantes
La recogida detallada de datos sobre el uso dentro de la biblioteca supone que el per-
sonal tiene que dedicar un tiempo que le es escaso, aunque la mayor±a de los directores de
las bibliotecas pœblicas son partidarios de recoger este tipo de datos para tomar decisiones
que conduzcan a un mejor servido para los usuarios. Esta es la clave para el futuro del tipo
de recogida de datos demostrada en este estudio. Como parte de este proyecto, era muy
importante proporcionar un beneficio remitiendo informes de los anÆlisis de los datos
trimestrales a los directores de las bibliotecas. Para la mayor±a de ellos, la recogida de
datos sobre el uso dentro de la biblioteca no era nada nuevo, pero no era algo que se reali-
zara sistemÆticamente o con ningœn beneficio aparente.
anales de documentaci&n
, n” 9, 2006
EVALUACI&N DEL USO DE LOS SERVICIOS IN SITU DE LAS BIBLIOTECAS DE BARRIO.
101
5.1.1 Resultados de los cuestionarios finales
La mayor±a de las bibliotecas (mÆs del 90%) que respondieron al cuestionario final se-
æalaron que con anterioridad a este proyecto recog±an datos sobre el uso interno de la
biblioteca, las cuestiones de referencia por telØfono o en persona y la asistencia a las acti-
vidades de un modo esporÆdico y no sistemÆtico. La costumbre de contabilizar mediante
la observaci²n las actividades que realiza el usuario dentro de la biblioteca no la practica-
ba ninguna de las bibliotecas que participaron en este estudio. Entre las recomendaciones
de los participantes estaba la de ofrecer algœn tipo de beneficio o incentivo al personal
encargado de recoger estos datos y mÆs formaci²n en el uso de los PDC (o cualquier otro
tipo de tecnolog±a mÆs moderna).
La segunda categor±a, informaci²n sobre los usuarios y los no usuarios, conten±a unos
datos muy dispares propios de cada una de las bibliotecas. La Tabla 8 muestra las respues-
tas generales que se dieron a la pregunta ³¿C²mo le ayud² el proyecto a identificar caren-
cias y obstÆculos en el uso de los servicios?´.
Categor&a
Bibliotecas
(T=59)
Ayud² a tomar conciencia de quiØnes son los no usuarios
17
Ayud² a tomar conciencia de las razones por las que no se utiliza la biblioteca
9
Ayud² a tomar conciencia de las necesidades de los usuarios en general
16
Ayud² a tomar conciencia de las necesidades de grupos espec±ficos de usuarios
18
Ayud² al personal a conocer mejor los hÆbitos de uso de los usuarios
22
Tabla 8. C±mo le ayud± el proyecto a identificar carencias.
Otra pregunta de esta categor±a era ³¿Le ha incentivado el proyecto a llevar a cabo al-
gunas de estas actuaciones?´. Las respuestas de las bibliotecas participantes seæalaban que
la recogida de datos sobre el uso interno de la biblioteca realmente tuvieron un efecto
positivo sobre sus servicios en s²lo un aæo desde su comienzo. La Tabla 9 muestra las
medidas tomadas como consecuencia de los datos recogidos en este estudio. Otras actua-
ciones que no se incluyen en las categor±as que se muestran en la Tabla 9 son el aumento
del horario a tiempo parcial, cambio en los hÆbitos de compra y revisiones de la gesti²n de
los fondos.
Categor&a
Bibliotecas (
T
= 59)
Incremento del presupuesto general
9 bibliotecas (2 pendientes)
Incremento de la plantilla
6 bibliotecas
Incremento del presupuesto para la compra de material
7 bibliotecas
Incremento del presupuesto para tecnolog±a
9 bibliotecas
Incremento de las actividades programadas de la biblioteca 14 bibliotecas
Incremento de las programas de extensi²n bibliotecaria
18 bibliotecas
Ampliaci²n/reforma del edificio
6 bibliotecas
Edificio nuevo
2 bibliotecas
Tabla 9. C±mo utilizaron las bibliotecas los datos obtenidos en el proyecto.
anales de documentaci±n
, n” 9, 2006
102
CHRISTIE M. KOONTZ, DEAN K. JUE, Y KEITH CURRY LANCE
Por lo tanto, un m&nimo del 20% de las bibliotecas que participaron en este estudio di-
jeron que hab&an usado los datos para mejorar los servicios bibliotecarios en tan s±lo un
aæo desde que empez± su recogida.
Este nœmero posiblemente aumente con el transcurso del tiempo a medida que los anÆ-
lisis de tendencias identifiquen otras actuaciones que se deber&an emprender para mejorar
los servicios bibliotecarios. Los resultados ponen de manifiesto la utilidad de recoger
datos que midan todo tipo de uso de la biblioteca (no s±lo el prØstamo) en el diseæo de
servicios de bibliotecarios que mejor satisfagan las necesidades de usuarios espec&ficos.
En la actualidad, la tecnolog&a inalÆmbrica que es mÆs barata, mÆs compacta y mÆs versÆ-
til puede facilitar este tipo de recogida de datos y reducir el tiempo y el trabajo del perso-
nal.
En cuanto a una futura recogida de datos, de las 59 bibliotecas encuestadas, 27 dijeron
que continuar&an, 21 que no y una que ²quizÆs³. Quince respondieron que les gustar&a
continuar colaborando con el equipo de investigaci±n en el futuro, lo cual era previsible
ya que a lo largo del estudio las bibliotecas con poco personal y con una afluencia de
usuarios especialmente alta manifestaron al equipo de investigaci±n el deseo de que su
trabajo diario ²se tuviese en cuenta³, a pesar del trabajo adicional que conlleva la recogida
de nuevos datos.
5.1.2 Introducci&n de los sistemas de informaci&n geogrÆfica (SIG)
La introducci±n de los SIG fue problemÆtica. El equipo de investigaci±n decidi± en la
œltima etapa del proyecto que el uso de los SIG por los bibliotecarios no era l±gico o prÆc-
tico debido a su dificultad de aprendizaje y a que las tareas diarias de la biblioteca ten&an
prioridad. AdemÆs, se lleg± a la conclusi±n que era mÆs importante saber quØ preguntas
pod&an responder los SIG. Por ejemplo, un director de biblioteca necesita saber el Ærea de
actuaci±n geogrÆfica de su biblioteca, su demograf&a y cambios en la poblaci±n con el
transcurso del tiempo. Los SIG pueden responder a estas preguntas rÆpidamente. La ma-
yor&a de los ayuntamientos en el momento cuando se realiz± este estudio (y prÆcticamente
todos hoy d&a) contaban con departamentos de planificaci±n que utilizaban los SIG para
facilitar la labor de otros organismos (por ej., los bomberos y la polic&a). Se decidi± como
objetivo primario para futuras investigaciones la formaci±n continua en aspectos relacio-
nados con las tØcnicas de estudio de mercado. Dos proyectos posteriores a Øste se basaron
en los resultados obtenidos en este estudio teniendo como objetivo facilitar el acceso a
directores de bibliotecas y otros responsables a informaci±n geogrÆfica como ayuda en la
toma de decisiones
11
.
6. CONCLUSI&N
Este primera visi±n puntual a nivel nacional del uso interno de las bibliotecas por
usuarios pertenecientes a minor&as y mayor&as blancas de bajos ingresos demuestra clara-
mente la necesidad de continuar recogiendo y mejorando este tipo de datos. A medida que
la poblaci±n americana se diversifica cada vez mÆs, las bibliotecas pœblicas que atienden a
comunidades espec&ficas que no estÆn familiarizadas con el concepto de la biblioteca
11
Institute of Museum and Library Services National Leadership Grants, 1998 (C. M. Koonts y D. K. Jue) y
2002 (C. M. Koontz, D. K. Jue, C. McClure y J. Bertort).
anales de documentaci±n
, n” 9, 2006
EVALUACI&N DEL USO DE LOS SERVICIOS IN SITU DE LAS BIBLIOTECAS DE BARRIO.
103
pœblica deben disponer de indicadores alternativos para poder equipararse con las biblio-
tecas que atienden a unos mercados mÆs tradicionales (es decir, usuarios que hacen un uso
muy frecuente del prØstamo). Este estudio resalta la importancia de recoger y usar este
tipo de datos sobre los usuarios para identificar y responder de forma mÆs precisa a los
deseos y necesidades de informaci±n de la comunidad a la que se sirve. Para determinar
estas necesidades lo mejor posible, los autores consideran que primero se debe determinar
cuÆl es la zona geogrÆfica a la que atiende cada biblioteca de los Estados Unidos.
Otros indicadores de uso de la biblioteca tambiØn son muy importantes incluso para las
bibliotecas con unos niveles de prØstamo relativamente elevados ya que en algunas el
prØstamo estÆ disminuyendo (algunos piensan que esto se debe al uso cada vez mayor de
Internet). Debido a esto, los organismos responsables de las bibliotecas pœblicas estÆn
exigiendo que se diversifique la recogida de indicadores de uso de la biblioteca.
Como consecuencia de que las bibliotecas americanas se enfrentan a unos recortes
presupuestarios cada vez mÆs severos, es imprescindible que todas las bibliotecas puedan
justificar la importancia de sus servicios para los habitantes de su comunidad. Si no son
capaces de hacer esto, correrÆn el riesgo de padecer recortes presupuestarios o incluso de
cerrar.
Aunque los datos plasmados en este estudio fueron complicados de recoger de un mo-
do sistemÆtico hace unos aæos, esta situaci±n estÆ cambiando. Las dificultades encontra-
das en la recogida de este tipo de datos estÆn desapareciendo rÆpidamente debido a los
avances de la tecnolog²a, junto con la reciente aparici±n de proyectos de investigaci±n
bibliotecaria basados en la web a los que los responsables de las bibliotecas pueden acce-
der fÆcilmente (Koonts ³ Jue, 2004; McClure ³ Bertot, 2001). Las metodolog²as utiliza-
das en este proyecto, junto con la tecnolog²a inalÆmbrica del siglo XXI, ofrecen las
herramientas necesarias para que el bibliotecario de hoy d²a pueda recoger los datos nece-
sarios para atender mejor a la diversidad de comunidades de los Estados Unidos.
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