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41
Cuestionario de Orientación Emprendedora
Revista Latinoamericana de Psicolog
í
a
Volumen 42
N
o
1
pp. 41-52
2010
ISSN 0120-0534
Recibido: Febrero de 2009
Aceptado: Noviembre de 2009
Evaluación de la Personalidad
Emprendedora: Validez Factorial
del Cuestionario de Orientación
Emprendedora (COE)
Evaluation of Entrepreneurial Personality:
Factorial validity of Entrepreneurial Orientation
Questionnaire (COE)
José Carlos Sánchez García
Universidad de Salamanca, España
Esta investigación fue Fnanciada por el CEEI de Castilla y León. España.
Correspondencia:
±acultad de Psicología, Universidad de Salamanca, Avda. de la
Merced, 109, 37005 SALAMANCA – ESPAÑA. Teléfono: +34 923 294613.
Correo electrónico: jsanchez@usal.e
s
.
Resumen
El objetivo del presente estudio es examinar la validez
factorial del cuestionario de orientación emprendedora
(COE). El COE se administró a una muestra de
1.810 estudiantes universitarios de España, Portugal,
México, Brasil y Argentina. Se realizaron los estudios
psicométricos para analizar la estructura factorial (a través
del análisis factorial exploratorio y conFrmatorio) y la
consistencia interna. La consistencia interna de las escalas
evaluadas por el coeFciente Alfa de Cronbach mostró
alta Fabilidad, por encima del mínimo establecido (.70).
Los índices de ajuste mostraron valores signiFcativos.
Los resultados de este estudio muestran que las escalas
del COE poseen propiedades satisfactorias de validez de
constructo y de consistencia interna. ±ases posteriores
de esta investigación incluirán análisis de la estabilidad
del instrumento y de la validez de criterio.
Palabras clave: emprendedorismo, evaluación del comportamiento
emprendedor, validez factorial.
Abstract
The aim of the current study is to test the factorial
validity of the entrepreneurial orientation questionnaire
(COE). The COE was administered to a sample of
universitary students (1,810), of the Spain, Portugal,
Mexico, Brazil and Argentina. Psychometric studies
analyzing the factorial structure (through exploratory and
conFrmatory factor analysis) and internal consistency of
their scales were accomplished. The internal consistency
of the scales evaluated by Cronbach’s Alpha coefFcient
showed high reliability, over the.70 minimum established.
The Ft indices showed signiFcative values. The results of
this study show that the COE scales possess satisfactory
properties of construct validity and internal consistency.
Subsequent phases of this research will include analysis
of the instrument’s stability and criterion validity.
Key words: entrepreneurship, entrepreneurial behaviour assessment,
factorial validity.
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Sánchez
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Introducción
En
las
últimas
décadas
ha
habido
un
aumento
considerable, tanto en el volumen como en la sofsticación,
de estudios que exploran cuestiones relacionadas con el
emprendedorismo, con la creación de empresas. Y esto,
porque las empresas de tamaño pequeño y mediano son
importantes para la economía, y porque son los principales
agentes del empleo y del crecimiento económico de un país.
Mucho de este esfuerzo por entender el emprendedorismo
se ha centrado en las características psicológicas de
las
personas
que
emprenden
estas
aventuras.
Los
enFoques psicológicos sobre el emprendedorismo han
experimentado, recientemente, una revitalización por
la importancia Futura de los emprendedores a pequeña
escala, y porque su estudio está en la Frontera entre
la
psicología
del
trabajo
(personalidad,
actividades
laborales, etc.), psicología organizacional (Fundadores de
la organización que tienen una enorme in±uencia sobre
ella), y la psicología de mercados (actividades económicas
en el mercado). Esencialmente, todos los aspectos de
la psicología están implicados cuando se estudia a los
emprendedores (Rauch & ²rese, 2000; 2007).
La mayoría de estudios en este campo proceden de
Estados Unidos o de países anglosajones. No obstante,
la importancia del emprendedorismo internacional ha
sido reconocido recientemente y un número, cada vez
mayor, de investigadores está centrando su atención
(McDougall & Oviatt, 2000). Ahora bien, algunos de estos
estudios transculturales utilizan medidas previamente
desarrolladas por estudios realizados en un contexto
anglosajón, sin examinar adecuadamente la validez
de estas medidas en contextos internacionales. Este
etnocentrismo está siendo cada vez más problemático.
Por ejemplo, Steensma, Marino, Weaver y Dickson (2000)
encontraron que las teorías de gestión actuales pueden
no ser aplicables en todos los contextos de investigación
internacionales, dadas las diferencias transculturales
existentes. A esto hay que añadir la universalidad de las
medidas desarrolladas para operativizar los constructos
que subyacen a estas teorías, que también deberían ser
examinadas. Este problema es mayor en el contexto de los
países de la comunidad ibero-Americana, dada la escasez
de instrumentos originales que evalúen la personalidad
emprendedora. El presente estudio tiene como principal
objetivo cubrir estas lagunas aportando la construcción
y validez de un cuestionario diseñado para evaluar los
aspectos psicológicos relevantes del comportamiento
emprendedor considerados en la literatura. Se utilizarán
muestras de diferentes países para dar validez transcultural
al instrumento.
Si los emprendedores son necesarios para asegurar
el desarrollo económico, es importante considerar cómo
se pueden identifcar a estos emprendedores. Aunque se
acepta que el comportamiento emprendedor es producto
de algunas in±uencias, se mantiene, no obstante, que
los determinantes importantes del comportamiento
emprendedor son los rasgos de personalidad que
presentan los individuos. Los emprendedores poseen
rasgos característicos que los predisponen a actuar de
manera emprendedora.
Las relaciones entre rasgos de personalidad y
comportamiento
emprendedor
son
frecuentemente
analizadas en la investigación sobre emprendedorismo.
No obstante, existe un cierto escepticismo en la literatura
sobre la intensidad de esta relación. Aunque algunas
revisiones al respecto concluyen que existe una relación
positiva (Chell, Haworth, & Brearley, 1991; Rauch &
²rese, 2000), otras revisiones concluyen que no existe tal
relación (Brockhaus & Horwitz, 1986; Gartner, 1989; Low
& MacMillan, 1988). A este respecto, hay que indicar que
los meta-análisis recientes proporcionan evidencia de la
validez predictiva de los rasgos de personalidad (Collins,
Hanges, & Locke, 2004; Rauch & ²rese, 2007; Stewart
& Roth, 2001, 2004, Zhao & Seibert, 2006) y sugieren
el análisis de contingencias que puedan impactar en el
tamaño de esta relación.
Una
vez
aclarada
la
relación
entre
rasgos
de
personalidad y comportamiento emprendedor, el siguiente
paso es preguntar cuáles son estos rasgos de personalidad.
Es innegable la cantidad de rasgos que pueden surgir
cuando se examinan las investigaciones sobre los rasgos
de personalidad atribuidos a los emprendedores. Por
ejemplo, Hornaday (1982) llegó a listar 42 características
de la personalidad emprendedora. Son tantos que en
algún momento podría dudarse si existe una persona
con tales rasgos. Pero es necesario considerar que sólo
aquellos rasgos que han tenido Fuertes argumentos
científcos pueden ser considerados como integrantes de
la personalidad emprendedora. Por Fortuna, la literatura
ha empezado a converger en un grupo determinado de
rasgos y en el que, en mayor o menor medida, están de
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acuerdo los investigadores. Considerando los trabajos
de diferentes autores (Covin & Slevin, 1989; Cromie,
2000; Filion, 2003; Vecchio, 2003) y los rasgos comunes
que aparecen en estos trabajos podemos decir que los
principales rasgos de la personalidad emprendedora son:
Locus de Control, Autoe±cacia, Riesgo y Proactividad.
Locus de control.
Está relacionado con la creencia
de que las acciones que uno realiza determinan los
resultados que uno obtiene –locus de control interno–
(Rotter, 1966). Las personas con un locus de control
interno alto piensan que ellos son capaces de controlar
los resultados, por lo que dedicarán más esfuerzo y
persistencia hacia los resultados deseados, lo que, a su
vez, debería ayudar a iniciar una aventura empresarial y
a mantenerla exitosamente. Por el contrario, las personas
con locus de control externo pueden ser más pasivas. Si
uno piensa que no es capaz de controlar los resultados,
no tiene razones para cambiar activamente su entorno y
comenzar un negocio. Korunka, Frank, Lueger y Mugler
(2003) encontraron en un muestra de emprendedores
nacientes que el locus de control se relacionaba con otros
aspectos de la personalidad, como necesidad de logro e
iniciativa personal. Filion (2003) a±rma que el locus de
control interno es una característica frecuentemente
atribuida a los emprendedores, si bien no en exclusiva,
dado que también esta característica se encuentra en
personas que triunfan, sean o no emprendedores. Por
último, hay que indicar que esta característica puede
ser aprendida, como han señalado algunos autores
(Hansermark, 2003; Peacock, 2000).
Autoeficacia.
La autoe±cacia se re±ere a la convicción
de que uno puede organizar y ejecutar efectivamente
acciones para
producir unos resultados requeridos
(Bandura, 1997; Chen, Greene, & Crick, 1998). Esto es,
la autoe±cacia es una atribución de competencia personal
y control en una situación dada y re²eja la percepción de
una capacidad personal para realizar un trabajo o tarea
concreta. La autoe±cacia afecta a la elección de la acción
y a la cantidad de esfuerzo ejercido siendo el principal
predictor individual de la elección de carrera (Bandura,
1986).
La relación entre autoe±cacia y emprendimiento
está justi±cada por diferentes motivos. En primer lugar,
porque la gente evita carreras y ambientes que creen
exceden sus capacidades y emprenden vocaciones para
las que se juzgan capaces (Krueger & Dickson, 1994). En
segundo lugar, porque la iniciativa empresarial conlleva
importantes riesgos y di±cultades, por lo que parece
claro que los emprendedores necesiten altos niveles de
autoe±cacia. En tercer lugar, dado que la autoe±cacia
predice la elección de carrera, los intereses ocupacionales,
la perseverancia ante di±cultades y la efectividad personal
(Bandura, 1986; Krueger & Dickson, 1994; Waung,
1995), también ha de estar relacionada con la actividad
emprendedora. Finalmente, puesto que el incentivo para
actuar es mayor cuando los emprendedores creen que sus
acciones tendrán resultados alcanzables, la autoe±cacia
es un importante determinante de los comportamientos
emprendedores exitosos (Sánchez, Lanero, & Yurrebaso,
2005).
Partiendo de este tipo de razonamientos, diversos
autores han puesto de mani±esto que la autoe±cacia
constituye un atributo distintivo de los emprendedores,
en comparación con otros cargos empresariales o la
población en general (Markman, Balkin, & Baron, 2001;
Markman & Baron, 2003). Igualmente, otros estudios
empíricos unen la autoe±cacia al éxito emprendedor,
personal y ±nanciero, medido por lo general en ganancias
anuales (Markman et al., 2001).
Propensión al riesgo
.
Esta se de±nirse como
el rasgo de personalidad que determina la tendencia
y disposición del individuo para asumir riesgos. Los
individuos con puntuaciones altas en esta dimensión,
estarán inclinados a comportamientos de alto riesgo; es
decir, considerarán las alternativas cuyas consecuencias
±nales puedan alejarse de su marco de expectativas de
resultados. Por su parte, los sujetos con baja propensión
al riesgo, tenderán a comportamientos de bajo riesgo, y
evitarán las alternativas que puedan causar resultados que
varíen mucho de sus expectativas (Das & Teng, 1997).
El
concepto
de
propensión
al
riesgo
se
ha
relacionado con el emprendimiento. Es obvio que la
actividad emprendedora implica, por de±nición, asumir
riesgos de algún tipo. Siguiendo a Covin y Slevin (1989),
la propensión al riesgo es, junto con la proactividad
y la innovación, una de las tres dimensiones de la
llamada orientación emprendedora
.
En este marco, la
propensión al riesgo se re±ere a la disposición del sujeto
a comprometerse con oportunidades bajo posibilidades
de fracaso.
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Generalmente, el comportamiento emprendedor se
ha relacionado con niveles moderados de propensión
al riesgo en el individuo (McCelland, 1961; Sexton &
Bowman, 1983). Algunos estudios han evidenciado
que las personas que crean una nueva empresa y luchan
porque salga adelante, pueden percibir y reaccionar al
riesgo de forma diferente (Busenitz, 1999; Busenitz &
Barney, 1997). Otros estudios conFrman una mayor
propensión al riesgo en emprendedores fundadores de
su propia empresa que en directivos de empresas ya
creadas (Begley & Boyd, 1987). La propensión al riesgo
se convierte desde esta perspectiva en un predictor de
la elección de carrera. Por ejemplo, Kolvereid (1996)
encontró que el argumento “evitar asumir riesgos” es
mencionado frecuentemente como un factor impulsor en
la elección de empleo en organizaciones ya existentes.
Centrándonos en nuestro tema de interés, algunos
estudios recientes han encontrado que la tolerancia y
actitudes positivas hacia el riesgo predicen la formación de
intenciones emprendedoras (Segal, Borgia, & Schoenfeld,
2005; Shepherd & Douglas, 1997). Igualmente, se ha
encontrado que la propensión al riesgo está positivamente
asociada con las intenciones de autoempleo a través de
su in±uencia sobre ciertos predictores de éstas como son
la autoeFcacia (Zhao, Seibert, & Hills, 2005) y la actitud
positiva hacia el comportamiento emprendedor (Lüthje
& ²ranke, 2003).
Personalidad
proactiva.
Esta se reFere a la
tendencia a iniciar y mantener acciones que directamente
alteran el ambiente circundante (Bateman & Crant, 1993).
Las personalidades proactivas identiFcan oportunidades
y actúan sobre ellas, muestran iniciativa, realizan acciones
directas y perseveran hasta que consiguen un cambio
signiFcativo. En contraste, las no proactivas fracasan en
identiFcar y actuar sobre las oportunidades para cambiar
cosas. La proactividad implica un énfasis en anticipar
y prevenir problemas antes de que ocurran y una
orientación a la acción que incluye una interpretación
creativa de las normas y un alto nivel de persistencia y
paciencia para operar el cambio.
La
proactividad
es
otra
de
las
dimensiones
indispensables que Covin y Slevin (1989) incluyen en
la denominada
orientación emprendedora,
en referencia a
la implementación de lo necesario para la realización
emprendedora, lo que supone perseverancia, adaptabilidad
y disposición para asumir la responsabilidad ante el
fracaso. Las empresas proactivas son aquellas que son
más propensas a buscar oportunidades en el entorno
externo (Lumpkin & Dess, 1996; Stevenson & Jarillo,
1990).
En el contexto concreto de las Frmas ya establecidas,
la mayoría de investigaciones se han referido a dos
atributos de la proactividad: el comportamiento agresivo
hacia otras Frmas y la búsqueda de oportunidades
favorables
de
negocio,
encontrándose
que
ambas
son mayores en el caso de Frmas emprendedoras
(Khandwalla, 1977; Mintzberg, 1973). En otros estudios
se ha conFrmado la relación entre la personalidad
proactiva y el comportamiento emprendedor, tanto
en empresas ya creadas como en la población general
(Becherer & Mauer, 1999; Jennings, Cox, & Cooper,
1994). ²inalmente, también existe evidencia de relación
entre la proactividad en el contexto de la orientación
emprendedora y el desarrollo empresarial por un lado
(Brown, 1996; Junehed & Davidsson, 1998), y la carrera
exitosa por otro (Seibert, Crant, & Kraimer, 1999; Seibert,
Kraimer, & Crant, 2001).
Shapero (1982) ha sugerido que esta propensión
personal a actuar sobre las oportunidades es uno
de los factores que pueden in±uir sobre la relación
intención-comportamiento precipitando o facilitando
la realización de intenciones. En el ámbito concreto
del emprendimiento, Crant (1996) encontró que las
intenciones
emprendedoras
estaban
positivamente
asociadas
con
poseer
una
personalidad
proactiva.
Igualmente, este tipo de orientación de personalidad ha
sido mencionado en la literatura (Krueger & Brazeal,
1994; Shapero, 1982) como un importante precursor de
las intenciones y el potencial emprendedor.
Para
recoger
información
sobre
los
rasgos
de
personalidad
aquí
mencionados,
se
diseñó
un
cuestionario a tal efecto: el Cuestionario de Orientación
Emprendedora
(C.O.E.).
Si
bien
este
estudio
es
estrictamente instrumental (validación de tests) posee
una considerable utilidad práctica ya que el instrumento
investigado se está utilizando en procesos reales de
orientación emprendedora.
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Método
Para verifcar la estructura interna del COE, se realizó
un
análisis
Factorial
exploratorio
(Componentes
Principales, rotación Varimax) y confrmatorio (Máxima
Probabilidad). Puesto que el COE es un instrumento
de reciente creación y algunos de los ítems de la versión
original Fueron modifcados, era necesario realizar,
en primer lugar, un análisis Factorial exploratorio.
Utilizando el procedimiento de SPSS para generar
muestras aleatorias, la muestra original fue dividida en
dos mitades que incluyeron el 50% de los participantes,
respectivamente. Luego de dividir la muestra, se aplicó el
análisis Factorial exploratorio en una mitad y la segunda
mitad de la muestra fue utilizada para realizar el análisis
Factorial confrmatorio. La consistencia interna de las
escalas del instrumento se estimó mediante el coefciente
AlFa de Cronbach.
Participantes
El
COE
Fue
administrado
a
1.810
estudiantes
universitarios, por considerarse ésta una población de
potenciales emprendedores, de España (27%), México
(23%), Argentina (14%), Portugal (23%) y Brasil (13%),
de los cuales 648 eran de sexo masculino (35.8%) y 1.162
de sexo Femenino (64.2%), con un rango de edad entre 18
y 26 años (media 22.5 años). En cuanto a la distribución
de la muestra por áreas de conocimiento, las titulaciones
predominantes corresponden a Ciencias Empresariales
y Económicas (24.2%), Humanidades (11.1%), Ciencias
Sociales (29.2), Ciencias Experimentales (4.6%), Ciencias
Técnicas (15.2%), Ciencias Jurídicas (3.4%) Ciencias
Sanitarias (3.1%) y Ciencias de la Educación (8.9%). El
53% de los encuestados se encontraban, en el momento
de la recogida de los datos, en cursos iniciales de sus planes
de estudios, mientras que el 47% estaba en sus últimos
cursos de carrera. Como se explicó anteriormente, la
muestra total fue dividida de manera aleatoria en dos
mitades de 905 participantes cada una.
Instrumento
El COE mide los rasgos que en la literatura, como se
señaló
anteriormente,
se
consideran
relevantes
del
comportamiento emprendedor. El Cuestionario, en su
versión preliminar, comprende 60 ítems, y el individuo
debe responder a cada uno de ellos utilizando una escala
Likert. La estructura interna del instrumento, así como
algunas propiedades psicométricas de sus escalas, serán
analizadas en el presente estudio. A continuación se
detalla la elaboración de cada una las escalas que integran
el cuestionario.
Locus de control.
Para la elaboración de esta escala
se tomaron como reFerencia los estudios de Rotter (1966),
Levenson (1973) y Cromie (2000). Se redactaron 20 ítems
para evaluar, en una escala Likert de 0 a 5, la percepción
de control (interno vs. externo) sobre diFerentes eventos
personales y situacionales.
Autoeficacia emprendedora.
Para elaborar esta
escala se consideró el trabajo de De Noble, Jung y Ehrlich
(1999), que mide la creencia de la persona en sus propias
habilidades para desempeñar las tareas requeridas para
la creación de una empresa. La escala se compone de
23 ítems y los encuestados expresan si se sienten o no
capaces de realizar lo que se les indica en cada ítem, en
una escala Likert de 0 a 10.
Personalidad proactiva.
Se redactaron 10 ítems
tomando como reFerencia los trabajos de Seibert et al.
(1999, 2001). Con estos ítems, los sujetos valoran en qué
medida (a través de una escala Likert de 0 a 5 puntos)
emprenden acciones signifcativas para in±uir en el
ambiente en que se desenvuelven.
Propensión
al
riesgo.
Se
adaptó
la
versión
reducida, facilitada por el propio autor (Rohrmann,
1997), del Cuestionario de Orientación al Riesgo (ROQ).
Los sujetos, en una escala Likert de 0 a 5, responden a un
total de 8 ítems reFerentes al aFrontamiento del riesgo y
actitudes hacia las decisiones de riesgo.
Procedimiento
El COE Fue administrado con la colaboración de otros
colegas y estudiantes seleccionados y debidamente
entrenados en cada uno de los países en los que se
aplicó. La administración del test Fue colectiva y en un
horario regular de clases, con autorización previa de los
profesores de cada curso, solicitando la colaboración de
cada alumno y enFatizando la naturaleza voluntaria de
su participación. Se realizó un inForme de los resultados
que se entregó a cada uno de los participantes en la
investigación, sugiriendo potencialidades a explorar de
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acuerdo a los puntajes obtenidos, con la intención de
facilitar un nivel de motivación adecuado para realizar la
experiencia.
Respecto al análisis de los datos, se adoptaron como
criterios para retener ítems en un factor aquéllos con una
saturación factorial superior a .40 en un factor e inferior
a .30 en los restantes factores. Si un ítem saturaba por
encima de .30 en dos factores se consideró que contribuía
al factor en que la saturación era mayor, siempre que la
diferencia entre las cargas factoriales del ítem en cuestión
fuera mayor que .10. De no ser así, y con el objetivo de
retener ítems unidimensionales en cada escala, el ítem fue
descartado (Morrison, Wells, & Northard, 2000).
Resultados
Los valores de la medida de adecuación muestral
Kaiser-Mayer-Olkin (.90) y de la prueba de esferidad
de Bartlet (16849.247;
df
= 1830, p<.000) sugirieron que
era apropiado utilizar el Análisis Factorial. Se utilizó el
método de extracción de Componentes Principales y el
método de rotación Varimax. La regla Kaiser-Guttman,
de autovalores superiores a 1, identi±có 15 factores que
explicaron el 58.84% de la varianza de respuesta al test.
Un examen de la matriz de componentes rotados
reveló un total de 26 ítems que había que eliminar por no
cumplir algunos de los criterios señalados. Los 34 ítems
retenidos fueron sometidos a un nuevo análisis factorial.
El
método
de
Componentes
Principales
permitió
identi±car 9 factores con valores superiores a 1, que
explicaron un 59.67% de la varianza de respuesta al test.
Sin embargo, la interpretación del Scree Test indicó la
conveniencia de interpretar sólo 8 factores que explicaron
el 56.55% de la varianza. Los factores extraídos fueron
rotados utilizando el método Varimax. En consecuencia,
se retuvieron 34 ítems con peso factorial superior a .40
en un factor y no compartida signi±cativamente con otro
factor. La consistencia interna de cada uno de los ocho
factores interpretados se veri±có utilizando el coe±ciente
Alfa de Cronbach encontrándose valores adecuados para
todas las escalas, en particular si se considera el número
reducido de ítems por escala. En la Tabla 1 se presenta la
matriz factorial obtenida tras la rotación y el coe±ciente
Alfa de Cronbach de cada una de las escalas.
El factor 1 está integrado por los ítems iii16, iii12,
iii6, iii3, iii8 y iii19 y se ha denominado “autoe±cacia
para crear productos”. El factor 2 incluye los ítems
iii18, iii10, iii14, iii21 y iii5, y se lo ha denominado como
“autoe±cacia para desarrollar un entorno laboral en el
que los demás intenten hacer cosas nuevas”. El factor 3,
“Locus de Control Externo”, comprende los ítems ii7,
ii16, ii12, ii3. El factor 4, “Proactividad”, comprende los
ítems v5, v9, v6, v4, y v3. El factor 5, “Creatividad”, los
ítems v2, v7, v10, v8, y v1. El factor 6 “Suerte”, los ítems
ii13, ii20, y ii5. El factor 7, “Locus de Control Interno”,
los ítems ii11, ii15, ii1; y el factor 8 “Riesgo”, lo integran
los ítems v13, v15, y v11.
Finalmente, se decidió realizar un análisis factorial
con±rmatorio, una estrategia más poderosa para veri±car
el ajuste a los datos del modelo teórico de ocho factores.
Como expresa Thompson (2004) cuando se emplea
análisis factorial con±rmatorio, se debe corroborar
no sólo el ajuste de un modelo teórico sino que es
recomendable comparar los índices de ajuste de varios
modelos alternativos para seleccionar el mejor.
La hipótesis general de trabajo establecía que el
modelo teórico del comportamiento emprendedor con
8 factores se ajusta mejor a los datos que un modelo
alternativo de 5 factores, es decir: autoe±cacia (integrando
los dos factores de autoe±cacia), locus de control externo
(integrando los factores 3 y 6), locus de control interno,
proactividad (integrando los factores 4 y 5) y riesgo
(Figura 1).
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TABLA 1.
Matriz de componentes rotados y alfa de Cronbach () para los 8 factores del COE
items
Factor
1
2
3
4
5
6
7
8
iii16
,772
,067
,023
,180
,026
-,007
-,077
-,056
iii12
,762
,046
-,058
,144
,084
,045
-,086
-,033
iii6
,729
,141
,001
,090
,075
,003
,069
,015
iii3
,693
,149
-,011
,024
,166
-,063
,174
-,036
iii8
,655
,134
,026
-,014
,263
-,011
,089
-,057
iii19
,493
,293
,020
,073
,098
-,063
,051
,007
iii18
,206
,710
,007
,148
,040
,014
,032
,008
iii10
,073
,678
,026
,060
,094
,037
,068
-,011
iii14
,051
,677
,043
,009
,077
,043
-,006
-,077
iii21
,119
,660
,070
,107
,151
,082
,048
-,041
iii5
,209
,595
,112
,041
,073
-,086
,105
-,023
ii7
-,025
,025
,821
-,065
,018
,153
,094
-,018
ii16
,009
,103
,781
-,025
,013
,186
,152
-,054
ii12
-,047
,060
,767
-,020
,045
,227
-,001
-,061
ii3
,059
,072
,613
,132
-,079
,054
,204
-,023
v5
,097
,033
-,010
,746
,145
,058
,149
-,074
v9
,156
-,023
,096
,718
,198
,036
,116
-,065
v6
-,003
,122
,028
,675
,044
-,015
,011
-,157
v4
,125
,132
-,022
,605
,175
-,009
,056
,036
v3
,137
,143
-,089
,408
,159
-,007
,204
,108
v2
,048
,182
,045
,092
,706
-,073
,008
-,115
v7
,250
,082
,069
,192
,693
-,045
-,007
-,068
v10
,302
,001
,047
,252
,663
-,109
-,040
-,044
v8
,145
,152
-,080
,234
,503
,042
,278
,130
v1
,061
,128
-,102
,101
,477
,139
,156
-,029
ii13
-,050
,040
,150
,077
-,019
,851
,034
,009
ii20
,007
,006
,240
,012
-,044
,833
,047
-,047
ii5
-,032
,039
,220
-,038
,024
,778
,120
-,069
ii11
,027
,067
,160
,080
,075
,074
,756
-,022
ii15
,076
,099
,233
,126
,043
,017
,755
,003
ii1
,020
,040
,069
,170
,085
,096
,743
-,043
v13
-,125
-,068
-,059
-,116
-,061
-,025
-,078
,809
v15
-,025
-,064
-,084
-,104
-,178
-,039
-,018
,809
v11
,010
-,012
,000
,029
,058
-,031
,035
,714
0,85
0,81
0,79
0,82
0,78
0,82
0,73
0,72
En negrita los pesos factoriales superiores a 0,40 utilizados para interpretar el factor
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Figura 1.
Análisis factorial confirmatorio del COE. Modelo de medición de ocho factores intercorrelacionados ( N=897).
Este modelo alternativo se justifca por razones
teóricas y empíricas. En eFecto, la literatura ha empezado
a converger en torno a los grandes rasgos de personalidad
de los emprendedores (locus de control, autoefcacia,
proactividad y riesgo) y, por otro lado, los resultados de
esta investigación demuestran la baja correlación entre
control interno y control externo, como dos Factores
independientes del locus de control y, por tanto, no
integrados en un único Factor.
Antes de emprender el análisis se verifcaron los
datos incompletos, los casos atípicos univariados y
multivariados y el grado de curtosis y asimetría de las
variables (Tabachnick & ±idell, 2001). Estos casos Fueron
eliminados de la base de datos. Los valores de curtosis y
asimetría Fueron aceptables para todas las variables. Los
casos incluidos en el análisis Fueron 897. Para realizar
el análisis Factorial confrmatorio se utilizó el soFtware
AMOS 5 (Arbuckle & Wothke, 1999) y el método de
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estimación empleado fue el de Máxima Probabilidad (Hu
& Bentler, 1995):
Para evaluar el ajuste de los modelos seguimos
recomendaciones recientes, que sugieren la conveniencia
de utilizar múltiples indicadores. En concreto, utilizamos
el estadístico chi-cuadrado, la razón de chi-cuadrado
sobre los grados de libertad (CMIN/DF), el cambio
en chi-cuadrado de los modelos alternativos, el índice
ajuste comparativo (CFI), el índice de bondad del ajuste
global (GFI) y el error cuadrado de aproximación a las
raíces medias (RMSA). El estadístico chi-cuadrado indica
el ajuste absoluto del modelo, pero es muy sensible al
tamaño
muestral.
Por
consiguiente,
usualmente
se
interpreta también la razón de chi-cuadrado sobre los
grados de libertad, con valores inferiores a 3 indicando
un buen ajuste. El cambio signi±cativo en chi-cuadrado
indica que un modelo ajusta mejor que el restante.
Los índices CFI y GFI varían entre 0 y 1, cuanto más
próximo al 1 mejor el ajuste. El RMSEA es considerado
óptimo cuando sus valores son de 0,05 o inferiores. La
Tabla 2 presenta un resumen de los índices de ajuste de
los modelos alternativos. Como puede apreciarse en esta
tabla, el modelo de ocho factores se ajusta aceptablemente
(GFI= 0,90; CFI= 0,90; RMSEA= 0,04) y de manera
signi±cativamente superior (cambio signi±cativo en chi
cuadrado) al modelo alternativo de 5 factores, aunque su
ajuste no es del todo óptimo.
Discusión
El objetivo de esta investigación es la construcción y
validación de un instrumento, el COE, que pretende
medir los rasgos que en la literatura se consideran como
predictores del comportamiento emprendedor (Rauch
& Frese, 2007; Zhao & Seibert, 2006). La importancia
de esta investigación se fundamenta en que no existen
instrumentos en español, según conocimientos del autor,
que evalúen estos rasgos y que aparezcan recogidos en
un único instrumento de evaluación. A esto hay que
añadir el interés despertado en la literatura por contar
con instrumentos de este tipo para predecir futuros
emprendedores, dada la importancia que éstos tienen en
el desarrollo económico de un país.
En este estudio, el COE se administró a una muestra
de estudiantes de diferentes países de origen hispano y
portugués, y se analizó la estructura interna así como sus
propiedades de con±abilidad. En primer lugar, se realizó
un análisis factorial exploratorio que permitió interpretar
8 factores relacionados con los cuatro rasgos del
comportamiento emprendedor. La consistencia interna
de las escalas fue adecuada, en especial si se considera
el reducido número de ítems por factor (en algunos tres
ítems). Por otra parte, los resultados del análisis factorial
con±rmatorio demostraron que el modelo de ocho
factores demostró un ajuste aceptable según todos los
índices informados. No obstante, el ajuste del modelo de
ocho factores no es óptimo y se requiere investigación
adicional.
En función de estos resultados puede concluirse
que el COE posee propiedades psicométricas adecuadas
de consistencia interna, estructura factorial y validez
predictiva respecto a metas de elección profesional.
Investigaciones
ulteriores
deberán
veri±car
las
propiedades de estabilidad de las escalas del COE, así
como obtener evidencia de su utilidad predictiva.
Los
resultados
de
esta
investigación
parecen
con±rmar que esta versión del COE es potencialmente
útil tanto para el asesoramiento de universitarios que
deben elegir su futuro profesional, para autoempleados
o como para trabajadores por cuenta ajena. Por otra
parte, obtener un per±l de las fortalezas y debilidades en
Tabla 2
Índices de ajuste de los modelos de medición del COE
Modelo
Í
ndice de Ajustes
x
2
df
CMIN/DF
RMSEA
GFI
CFI
Dif. X2
5 Factores
2887,634*
518
5,575
0,07
0,68
0,72
8 Factores
1262,958*
499
2,531
0,04
0,90
0,91
1624,676*
Nota: X
2
: : chi cuadrado; df: grados de libertad; CMIN/DF: chi cuadrado sobre grados de libertad; RMSEA= error cuadrado de
aproximación a las raíces medias; GFI: índice de bondad de ajuste; CFI: índice de ajuste comparado; *: p<0,001
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estos rasgos puede servir como punto de partida para
programas de intervención psicoeducativos que ayuden
al desarrollo de sus potencialidades.
El COE posee las limitaciones inherentes a toda
medida de autoinforme por lo cual los educadores
y orientadores en autoempleo no deberían confar
exclusivamente en la autoevaluación que los estudiantes
realizan de sus rasgos de personalidad, y utilizar las
medidas obtenidas de manera complementaria junto a tests
objetivos de aptitudes. En relación con las limitaciones
específcas de esta investigación, esa característica de
autoinForme del COE impide realizar inFerencias Fuertes
respecto a la estructura de la personalidad emprendedora,
fnalidad para la cual se requerirían medidas objetivas de
medición. Amén de estas limitaciones, el presente trabajo
representa el primer intento en la literatura en español
por sistematizar en un único instrumento los rasgos
específcos del emprendedor o del Futuro emprendedor.
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