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105
JOURNAL
REVISTA
INNOVAR
105
CLASIFICACIÓN JEL:
I23, M10, L25.
RECIBIDO:
octubre de 2010
ACEPTADO:
enero de 2012.
CORRESPONDENCIA:
Claudio Thieme, Facultad de Economía y Empresa,
Universidad Diego Portales, Av. Manuel Rodriguez Sur 253, Santiago,
Chile.
CITACIÓN:
Thieme, J., Araya-Castillo, L. y Olavarrieta, S. (2012). Grupos
estratégicos de universidades y su relación con el desempeño: el caso
de Chile.
Innovar, 22
(43), 105-116.
Grupos estratégicos de
universidades y su relación con
el desempeño: el caso de Chile
Claudio Thieme
Ph. D. in Business Administration, Universidad Diego Portales, Santiago de Chile.
Correo electrónico: Claudio.thieme@udp.cl
Luis Araya-Castillo
M. Sc. en Marketing, Universidad de Chile, Santiago de Chile.
Correo electrónico: Luis.araya.castillo@gmail.com
Sergio Olavarrieta
Ph. D. in Business Administration, Universidad de Chile, Santiago de Chile.
Correo electrónico: solavar@fen.uchile.cl
RESUMEN:
El mercado de la educación superior en Chile se caracteriza por una gran presencia de
instituciones privadas y una alta competitividad. Entender su funcionamiento es de suma relevan-
cia, tanto para la gestión de estas instituciones, como para el éxito del sistema educativo chileno y
el diseño de políticas públicas que potencien su eficacia.
Dado lo anterior, en el estudio que se presenta en este artículo, se examinó empíricamente la
situación actual del mercado universitario chileno desde la perspectiva del
management,
llevando a
cabo un análisis de grupos estratégicos. Para ello se realizó una descripción del mercado universita-
rio chileno, a la luz de antecedentes teóricos y empíricos sobre grupos estratégicos; se identificaron
las dimensiones y variables que constituyen fuente de competitividad en el sector, y se determina-
ron grupos homogéneos de universidades chilenas en función de dichas dimensiones y variables.
Los resultados evidenciaron la existencia de grupos homogéneos de una amplia heterogeneidad
competitiva, cuyo perfil se asocia con los resultados que obtienen, lo que supone implicaciones de
diverso tipo, tanto en lo relacionado con las instituciones como con la política pública.
PALABRAS CLAVE:
grupos estratégicos, educación superior, Chile.
Introducción
En Chile, la nueva ley de universidades de 1980 permitió la creación y el
funcionamiento de instituciones de educación superior privadas, sin finan-
ciamiento estatal, y dispuso la reestructuración de las universidades esta-
tales existentes en la época. Ello produjo un explosivo aumento del número
de instituciones de educación superior con participación privada, al punto
que, actualmente, Chile es el país con mayor proporción de instituciones de
este tipo en el mundo, después de Corea (Brunner y Uribe, 2007).
En este contexto, analizar el funcionamiento del mercado universitario en
Chile, de manera rigurosa, práctica y funcional a los gestores y responsables
de la política pública, requiere un enfoque centrado en el
management,
más que de una mirada tradicional desde la educación o las ciencias socia-
les. En efecto, los análisis que agrupan a las instituciones de educación se-
gún la manera como enfrentan los desafíos del mercado —que responden a
un modelo emergente (Brunner y Uribe, 2007; Warning, 2004 y 2007)—, no
solo permiten describir y comprender el funcionamiento de la complejidad
Educación y docencia
STRATEGIC UNIVERSITY GROUPS AND THEIR RELATIONSHIP TO
PERFORMANCE: THE CASE OF CHILE.
ABSTRACT:
The Chilean higher education market features a large number
of private institutions and high levels of competition. Understanding how
it operates is essential to ensure proper management of the institutions,
the success of the Chilean educational system and for the design of public
policies that maximize its efficacy.
This article provides an empirical analysis of the current state of the Chi-
lean university market from a management
focus
,
particularly concerning
the analysis of strategic groups. In particular the Chilean university market
is described and analyzed based on empirical and theoretical literature on
strategic groups. We identify the dimensions and variables that generate
competitiveness in the sector and define homogenous groups of Chilean
universities. The findings reveal the existence of homogenous groups that
are highly heterogeneous in terms of competitiveness and which are linked
to the results obtained by each group. The final section presents the main
implications of this study for the institutions in this sector as well as for
public policy making.
KEYWORDS:
Strategic groups, higher education, Chile.
LES GROUPES STRATÉGIQUES D’UNIVERSITÉS ET LEUR RELATION
AVEC LA PERFORMANCE :
LE CAS DU CHILI
RÉSUMÉ :
Le marché de l’enseignement supérieur au Chili est caractérisé
par un nombre important d’institutions privées et une compétitivité éle
-
vée. Il est important de comprendre ce fonctionnement, autant du point
de vue de la gestion de ces institutions que pour la réussite du système
éducatif chilien et la planification de politiques publiques qui rendent
possible son efficacité. Pour cette raison, dans l’étude présentée dans cet
article, la situation actuelle du marché universitaire chilien est examinée
de façon empirique, dans la perspective du
management,
effectuant une
analyse de groupes stratégiques. Pour ce faire, une description du marché
universitaire chilien a été effectuée, à l’aide d’antécédents théoriques et
empiriques sur des groupes stratégiques ; les dimensions et les variables
qui constituent une source de compétitivité dans le secteur sont identi-
fiées, et les groupes homogènes d’universités chiliennes sont déterminés
en fonction de ces dimensions et ces variables. Les résultats démontrent
l’existence de groupes homogènes d’une grande hétérogénéité compéti
-
tive, dont le profil est associé aux résultats qu’ils obtiennent, ce qui sup
-
pose différentes implications, autant au niveau des institutions que de la
politique publique.
MOTS-CLEFS
: groupes stratégiques, enseignement supérieur, Chili
GRUPOS ESTRATÉGICOS DE UNIVERSIDADES E SUA RELAÇÃO COM O
DESEMPENHO: O CASO DO CHILE.
RESUMO:
O mercado da educação superior no Chile caracteriza-se por
uma grande presença de instituições privadas e uma alta competitividade.
Entender seu funcionamento é de suma relevância, tanto para a gestão
destas instituições, como para o sucesso do sistema educativo chileno e o
desenho de políticas públicas que potencializem sua eficácia.
De acordo com o anterior, no estudo que se apresenta neste artigo, exami-
nou-se empiricamente a situação atual do mercado universitário chileno
desde a perspectiva do
management,
levando adiante uma análise de gru-
pos estratégicos; identificaram-se as dimensões e variáveis que constituem
fonte de competitividade no setor, e determinaram-se grupos homogêneos
de universidades chilenas em função de tais dimensões e variáveis. Os re-
sultados evidenciaram a existência de grupos homogêneos de uma ampla
heterogeneidade competitiva, cujo perfil associa-se com os resultados que
obtêm, o que supõe implicações de diversos tipos, tanto no âmbito das
instituições como da política pública.
PALAVRAS CHAVE:
grupos estratégicos, educação superior, Chile.
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REV. INNOVAR VOL. 22, NÚM. 43, ENERO-MARZO DE 2012
Educación y docencia
de los mercados universitarios, sino también explicar las
diferencias de desempeño que existen entre instituciones
que pertenecen a distintos grupos, lo que constituye un
antecedente fundamental para la toma de decisiones de
los gestores universitarios (Caves y Porter, 1977).
Dado lo anterior, el estudio que se presenta en este artícu-
lo examinó empíricamente la situación actual del mercado
universitario chileno, utilizando la teoría de grupos estra-
tégicos, con el enfoque de recursos y posicionamiento, que
clasifica a las organizaciones de acuerdo con el despliegue
que realizan de sus recursos y capacidades para operar de
manera estratégica en el sector en que compiten.
En la primera parte de este artículo, a modo de marco de
referencia, se caracteriza de manera general el sector de
la educación universitaria en Chile y luego se presentan
los antecedentes bibliográficos respecto del concepto de
“grupo estratégico” y algunos antecedentes empíricos so-
bre análisis de desempeño basados en estos grupos. En
una segunda parte, se explicitan los constructos y el enfo-
que que orientaron el presente estudio; se identifican las
principales dimensiones y variables que permitieron agru-
par a las distintas universidades chilenas, y se describe la
metodología utilizada para llevar a cabo dicha agrupación.
En la tercera parte, se presenta el análisis de la relación
entre las variables estratégicas encontradas y el desem-
peño de las universidades estudiadas. En la sección final,
se exponen las principales implicaciones de este estudio,
tanto para las organizaciones involucradas como para la
política pública.
Antecedentes
El sector de educación universitaria en Chile
Como se señaló al comienzo de este artículo, el desarrollo
del sector de las universidades en Chile experimentó gran-
des transformaciones a partir de la entrada en vigencia de
la ley de universidades en el año 1980, pues a raíz de esta,
aumentó significativamente la participación de privados.
En efecto, pese a que el sector privado siempre tuvo parti-
cipación en instituciones no estatales (como es el caso de
varias universidades católicas y otras como la Universidad
de Concepción, la Austral de Valdivia y la Federico Santa
María), la impermeabilidad y falta de potenciales competi-
dores mantenían al Estado en un rol preponderante.
A este respecto, Brunner y Uribe (2007) destacan tres
grandes cambios producidos a partir de la entrada en vi-
gencia de dicha ley: a) la liberalización del control sobre
la oferta; b) el crecimiento de la oferta y c) el traslado del
peso de gravedad del financiamiento. Respecto del primero
de estos cambios, cabe señalar que hasta 1980, la ofer-
ta estaba controlada por ocho universidades estatales y
particulares de carácter público con aporte fiscal. Actual-
mente, el sistema cuenta con 16 universidades estatales,
9 particulares con aporte del Estado, 36 privadas, 45 ins-
titutos profesionales y 101 centros de formación técnica,
lo que suma 207 instituciones de formación superior. En
cuanto al crecimiento de la oferta académica, entre 1980
y 1990, la matrícula del sistema pasó de 119.000 alum-
nos a 245.000, y en 1998 aumentó a 393.000 alumnos.
En términos porcentuales, entre 1996 y 2005, la matrícula
total de pregrado creció 90% y la matrícula nueva del año
2005 fue 203% mayor a la matrícula nueva del año 1996.
Finalmente, respecto del financiamiento de la educación
superior, hubo un traslado paulatino del “peso de grave-
dad”, desde el Estado a los privados, al punto que actual-
mente, del gasto total en educación superior (equivalente
a 1,5% del PIB), 0,55% es financiado por el Estado, y el
resto, por el sector privado.
Las transformaciones antes reseñadas cambiaron sustan-
cialmente la manera de competir dentro de la industria,
lo que provocó el fortalecimiento del mercado de la edu-
cación superior, con diversas repercusiones positivas. En
efecto, en la actualidad existe gran dinamismo en la ge-
neración de la oferta de matrícula; importante inversión
privada en el sistema universitario; un mayor equilibrio en
la distribución territorial de la oferta (especialmente en
las universidades regionales, públicas y privadas); un de-
sarrollo comparativamente más sólido de universidades
públicas de tamaño mediano y pequeño; una actitud más
emprendedora en las universidades públicas; una menor
dependencia de recursos “inerciales”, y una productividad
científica comparativamente alta, en el caso de las univer-
sidades con áreas de investigación.
No obstante lo anterior, la consolidación del mercado de la
educación superior requiere el desarrollo en otros ámbitos
(impuestos en gran parte por los cambios que ha experi-
mentado la sociedad chilena) a los cuales se está enfocan-
do actualmente, como el desarrollo de la formación laboral
de graduados, la progresiva definición de una política na-
cional de innovación, el aumento de vínculos entre las
universidades y el sector privado, la diversificación de la
oferta académica y del alumnado, y la equidad de acceso,
la que, pese a las diferencias que aun existen, ha presenta-
do mejoras notables (Brunner y Uribe, 2007).
El concepto de “grupo estratégico”
El concepto de grupo estratégico ha sido estudiado prin-
cipalmente desde las perspectivas de la organización in-
dustrial y de la teoría de los recursos y capacidades. De
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acuerdo con estos enfoques, un grupo estratégico está for-
mado por las empresas dentro de una industria, que cuen-
tan con recursos específicos similares, lo que las conduce a
seguir estrategias comunes (Porter, 1980; Nohria y García-
Pont, 1991; Mehra, 1996; Bogner
et al.,
1993; Cool
et al
.,
1994; Mehra, 1994 y Mehra y Floyd, 1998). Sin embar-
go, diversos autores sostienen que el estudio de los gru-
pos estratégicos debe considerar, además, las dimensiones
estratégicas propias del ámbito en que estos se sitúan, las
que contienen tanto elementos externos (producto-merca-
do), como internos (recursos de la empresa) (Oliver
et al.,
2006; Galbraith y Schendel, 1983; Cool y Schendel, 1987,
y Aaker, 1988). Desde esta perspectiva, se entiende por
“grupo estratégico”, el conjunto de empresas que compiten
en una industria sobre combinaciones similares de alcan-
ce, ámbitos de actuación en el mercado y compromiso de
recursos (Cool y Schendel, 1987). A la luz de este construc-
to, la “variedad estratégica” se refiere, por tanto, no sólo a
diferencias en la conducta de las empresas, sino también
en sus bases de recursos y capacidades (González y Ven-
tura, 2007).
Estudios basados en grupos estratégicos
Respecto del método de análisis basado en grupos estra-
tégicos, cabe aclarar que aunque algunos estudios dan
cuenta de diferencias significativas de desempeño entre
grupos estratégicos y otros no permiten concluir esta re-
lación (Claver
et al
., 2002), igualmente el análisis basado
en grupos estratégicos constituye una construcción analí-
tica de gran utilidad práctica (Hunt, 1972; Caves y Porter,
1977; Newman, 1978; Porter, 1979, y Hatten y Schendel,
1977), por cuanto hace posible profundizar en el estudio
de la naturaleza de la competencia, con un nivel de varia-
ción mayor que el que permite el análisis de una sola em-
presa, y con un detalle mayor que el que facilita el análisis
agregado de los sectores (González, 2001).
Ahora bien, en cuanto a los enfoque que presentan los dis-
tintos estudios basados en grupos estratégicos, cabe seña-
lar que no existe consenso en una taxonomía determinada
(Oliver
et al.,
2006). Algunos de los autores que tratan este
tema son Garcés y Duque (2007), quienes distinguen cua-
tro enfoques, dependiendo de las variables utilizadas (esto
es, de si se consideran variables estratégicas o las percep-
ciones de los propios directivos de la empresa) y del punto
de vista desde el cual se realiza el análisis (esto es, de si
se hace “desde adentro” o “desde afuera” de la empresa).
Estos enfoques son: a) de posicionamiento, b) de recursos y
capacidades, c) cognitivo, y d) de interrelaciones.
El enfoque de posicionamiento tiene sus orígenes en Por-
ter (1982), quien acuñó el término “estrategia competitiva”
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Educación y docencia
para identificar el conjunto de pensamientos, planes y ac-
tividades encaminadas a ubicar objetivamente a una em-
presa en un lugar específico (dentro y fuera de su sector
industrial), a través de su actividad competitiva (posterior-
mente, a esto se le denominó “posicionar la empresa”). A
partir de este concepto de “estrategia competitiva”, Porter
definió a los grupos estratégicos como un conjunto de em-
presas en una industria, que siguen las mismas o similares
estrategias para competir a lo largo de una serie de dimen-
siones clave. Según ese autor, este tipo de decisiones estra-
tégicas son por naturaleza costosas, de largo plazo y con
un elevado grado de dificultad en su modificación, por lo
que los grupos estratégicos suelen ser relativamente fuer-
tes y estables en el tiempo.
Por su parte, el enfoque de recursos y capacidades (Wer-
nelfelt, 1984; Barney, 1991; Peteraf, 1993) establece que
la heterogeneidad en la base de recursos y capacidades
de las empresas es la principal causa de las diferencias de
resultados (González y Ventura, 2007). En otras palabras,
la diferencia en los resultados obtenidos por las distintas
empresas dentro de una misma industria respondería a que
no todas poseen la misma base de recursos, pues aunque
tengan una base de recursos materiales homogénea, no
cuentan con los mismos recursos “intangibles” (basados en
conocimientos) y estos son difíciles de imitar o adquirir en
el mercado (Dierickx y Cool, 1989; Barney, 1991; Amit y
Schoemaker, 1993; Peteraf, 1993). Estos recursos idiosin-
crásicos de cada empresa, que no se “compran” (como, por
ejemplo, la reputación corporativa o la lealtad), constitu-
yen justamente la base de su posición competitiva en la
industria (González y Ventura, 2007).
Por otra parte, el enfoque cognitivo tiene sus fundamen-
tos en la Escuela Cognoscitiva, cuya base es psicológica y
plantea el análisis de los procesos mentales de los directi-
vos empresariales (Oliver
et al
., 2006). De acuerdo con este
enfoque, los grupos estratégicos, antes que un problema
objetivo de tipo estrictamente económico (externo o inter-
no), tienen como precondición su existencia en la mente
de aquellos ejecutivos y directivos que están al frente de la
toma de decisiones estratégicas (Thomas y Carroll, 1994).
Esto implica que los gerentes o directivos categorizan o
agrupan a sus competidores de forma cognitiva (confor-
mando sus grupos estratégicos), siendo sus puntos de vista
relativamente homogéneos dentro de una misma industria
(Bogner
et al
., 1993), ante lo cual se podría pensar que las
empresas tenderán a tomar acciones similares al poseer los
grupos estratégicos similares estructuras de pensamiento
(Oliver
et al
., 2006).
En relación con el enfoque de interrelaciones, Garcés (2007)
señala que es de origen cognitivo y ligado igualmente a los
trabajos de Thomas y Carroll (1994). El autor señala que la
perspectiva del enfoque cognitivo es orientar la identifica-
ción de los grupos estratégicos hacia una conducta orga-
nizativa: una marcada interdependencia de las empresas
en el mercado es un indicador claro de la existencia de un
grupo estratégico. Cuando las empresas participan en los
mercados, lo pueden hacer tanto en ambientes de com-
petencia con cooperación (grupos estratégicos), como en
aquellos de elevada rivalidad (grupos competitivos) (Tho-
mas y Carroll, 1994). Por tanto, al hablar de enfoque de
interrelaciones se está haciendo alusión al concepto de
grupos competitivos, el cual es definido como formaciones
de la industria que pueden ser estudiadas a partir de fac-
tores económicos, perceptuales o percibidos y organizacio-
nales, los cuales necesariamente están interrelacionados
(Thomas y Carroll, 1994).
Finalmente, respecto de los métodos usados en los estu-
dios de análisis de grupos estratégicos, cabe señalar que
ha existido una evolución, desde los estudios pioneros que
no utilizaban técnicas estadísticas (Porter, 1979; Newman,
1978), hasta los más recientes, que utilizan mayoritaria-
mente análisis
cluster
para identificar los grupos estratégi-
cos
1
(Oliver
et al.,
2006). Otras metodologías utilizadas son
análisis factorial, análisis Logit y escalas multidimensiona-
les (Flavián y Polo, 1999).
Descripción general del estudio
Conceptualizaciones de base
En el presente estudio, se entiende por “grupo estratégi-
co” el conjunto de empresas que compite en una industria
sobre combinaciones similares de alcance o ámbito de ac-
tuación en el mercado y de compromiso de recursos (Cool
y Schendel, 1987). Por su parte, el concepto “variedad es-
tratégica” adoptado en este trabajo apunta no sólo a di-
ferencias en la conducta de las empresas, sino también a
cómo las empresas despliegan sus recursos y capacidades
(González y Ventura, 2007).
Enfoque del estudio y tipos de análisis
En cuanto a los enfoques utilizados, en el presente estudio
se analiza la conformación de grupos estratégicos de uni-
versidades en Chile, desde las teorías de los recursos y ca-
pacidades y del posicionamiento (Garcés y Duque, 2007).
En el primer caso, las variables estratégicas consideradas
1
Los autores seleccionaron los principales estudios realizados entre
los años 1998 y 2003, y concluyeron que cerca del 80% utilizan
análisis de
cluster
para identificar grupos estratégicos.
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corresponden a las propuestas por Hernangómez y su
equipo (Hernangómez
et al
., 2007), en su estudio sobre
la conformación de grupos estratégicos en un conjunto de
universidades españolas, a saber: a) recursos y capacida-
des tangibles e intangibles; b) grado de diferenciación del
servicio educativo en relación con su nivel de calidad; c)
grado de diferenciación del servicio educativo en cuanto al
nivel de especialización; d) desarrollo de productos educa-
tivos, y e) desarrollo de mercados en los que actúa.
Sobre esta base, se realiza un análisis factorial de com-
ponentes principales que resume la información contenida
en las medidas, para posteriormente presentar los grupos
estratégicos construidos a partir de la metodología
cluster
con cada variable estratégica, utilizando el procedimien-
to K-Medias. Este método permite distinguir los siguien-
tes cinco grupos estratégicos, definidos según el foco de
sustento:
i) Grupo basado en los recursos y capacidades
ii) Grupo basado en la diferenciación en calidad
iii) Grupo basado en la diferenciación en especialización
iv) Grupo basado en el desarrollo de productos
v) Grupo basado en el desarrollo de mercados
En lo relativo a la perspectiva del posicionamiento, se
considera el estudio realizado en Alemania por Warning
(2004). Este autor señala que el bajo crecimiento del in-
greso per cápita de Alemania (en comparación con otros
países de Europa y Estados Unidos) se explica en parte
por la efectividad y eficiencia de los diferentes sistemas de
educación alemanes, pues cuando las universidades defi-
nen su posición estratégica, no pueden escoger poner su
foco sólo en investigación o enseñanza, sino que también
lo deben hacer en ciencias naturales o ciencias sociales. A
partir de esta premisa, Warning analiza la competencia en-
tre universidades alemanas, usando el concepto de grupos
estratégicos, para explicar cómo y por qué las universida-
des difieren, tanto en el grado en que se especializan en
ciencias naturales o ciencias sociales, como en los recursos
que destinan para investigar o enseñar.
Ahora bien, bajo el supuesto de que las universidades
son organizaciones multi-productos que producen por lo
menos dos diferentes
outputs
(investigación y docencia),
usando múltiples
inputs
(Warning, 2004), en este estudio,
para el tratamiento de la variable “desempeño”, se realizó
un procedimiento de estimación no paramétrica basada en
la programación lineal (DEA)
2
. A este respecto, cabe seña-
2
Este procedimiento fue introducido por primera vez por Charnes
et
al
. (1978).
lar que, pese a que la aplicación de metodologías multiva-
riantes para la derivación empírica de grupos estratégicos
ha sido cuestionada por diversos autores —que sostienen
que no existe un criterio objetivo para establecer el nú-
mero de grupos que el algoritmo debe encontrar (Barney
y Hoskisson, 1990)—, el empleo de esta clase de meto-
dologías presenta una mayor utilidad en el desarrollo de
investigaciones empíricas, por cuanto permite ampliar el
concepto de “estrategia” considerado en el análisis, dando
lugar a esquemas de clasificación de mayor complejidad,
lo cual supone una mejora en la calidad de los resultados
(Hatten y Hatten, 1987). En particular, el análisis de
cluster
ha sido sin duda la metodología más frecuentemente utili-
zada para la identificación de grupos estratégicos, dada su
idoneidad como sistema de clasificación. Así, si el objetivo
del investigador es la agrupación de empresas en conjun-
tos homogéneos internamente y heterogéneos entre sí, el
análisis de
cluster
resulta ser la técnica más adecuada (Fla-
vián y Polo, 1999).
Muestreo y recolección de información
Una vez definido el método estadístico, resulta clave con-
siderar dos aspectos: a) la selección de las variables por
utilizar, y b) la disponibilidad de información para la gran
mayoría de empresas del sector industrial analizado. En
efecto, Claver
et al
. (2002) señalan que un aspecto en el
que existe acuerdo en la literatura sobre grupos estraté-
gicos es que para poder realizar una selección adecuada
de las variables por utilizar, así como para interpretar co-
rrectamente los resultados obtenidos, es necesario un co-
nocimiento del sector industrial estudiado (Flavián y Polo,
1999), ya que la definición de estas depende de la indus-
tria en que se encuentren participando las empresas. En
Chile, las universidades compiten, o bien por prestigio o
“reputación”, o bien por volumen o “cantidad de alumnos”
(Brunner y Uribe, 2007). Por ello, para realizar un análisis
basado en el enfoque de posicionamiento y recursos, resul-
ta fundamental contar con información de aquellas varia-
bles de recursos y capacidades que son fuente de creación
de reputación y de aumento de tamaño.
Este estudio fue realizado sobre 50 universidades de las 61
que componen el mercado de educación superior en Chile.
Para su caracterización se utilizó información pública ema-
nada del Ministerio de Educación, del Consejo de Rectores
y de las propias universidades (la que entregan para la ela-
boración de rankings nacionales en periódicos y revistas)
3
.
3
Son datos recabados respecto al año 2007. Del total de 60 univer-
sidades, se incluyeron 50 en la base de datos debido a que de las
10 restantes había información que faltaba.
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REV. INNOVAR VOL. 22, NÚM. 43, ENERO-MARZO DE 2012
Educación y docencia
Además, se dispuso de información de los montos y medios
de inversión publicitaria realizada por las distintas univer-
sidades del país.
Definición de variables e hipótesis de trabajo
Las variables seleccionadas y los estadísticos descriptivos
de cada una de ellas se muestran en la tabla 1.
Ahora bien, antes de obtener las dimensiones estratégicas
que determinan el comportamiento competitivo de las dis-
tintas universidades —y dada la gran cantidad de informa-
ción recogida— se procedió a realizar un análisis factorial
por componentes principales. Para ello, se aplicó el método
de rotación Quartimax (que permite reducir el número de
variables con pesos altos en un factor, lo que facilita la in-
terpretación de los factores), obteniendo la conformación
de tres factores
4
: “fuentes de reputación”, “fuentes de ám-
bito” e “inversión publicitaria”. El primero está compuesto
por el porcentaje de alumnos nuevos con más de 600 pun-
tos en la Prueba de Selección Universitaria, PSU, el porcen-
taje de académicos jornada completa doctores o másteres,
el porcentaje de horas de docencia realizada por doctores
o másteres y el número de proyectos Fondecyt adjudicados
entre 2005 y 2007. A este factor se le denominó “fuentes
de reputación” para destacar la idea de que una universi-
dad que invierte en este conjunto de recursos y capacida-
des probablemente tiene por objeto “construir reputación”,
pues se trata de variables que se asocian con la calidad de
la institución. En efecto, las universidades que compiten
desde esta lógica no lo hacen para aumentar su matrícu-
la, sino más bien para mantener o incrementar su imagen
de marca, y con ello, poder aumentar el precio de sus pro-
4
La medida de adecuación muestral de KMO arrojó un valor de
0,619, lo cual indica un buen ajuste y se hace aconsejable la apli-
cación de un análisis factorial (García
et al
., 2000). El primer factor
explica un 34,9% de la varianza, el segundo explica un 26% y el
tercero un 13,8%. En total, con estos tres factores se explica un
74,7%. La tabla 2 muestra la matriz de componentes rotados.
gramas de estudio. El segundo factor, “fuentes de ámbito”,
está constituido por cuatro variables: número de sedes fue-
ra de la ciudad de origen, número total de sedes, número
de áreas de formación que imparte y número de áreas de
disciplina. La denominación “fuentes de ámbito” se utiliza
para destacar que, en este caso, la inversión tiene por ob-
jeto ampliar el tamaño de la institución, ya sea a través de
la apertura de nuevas sedes (manteniendo o ampliando su
área geográfica de intervención), o de nuevas áreas disci-
plinarias y de formación. El último factor está constituido
exclusivamente por la variable “inversión publicitaria”, y lo
que se presume en este caso es que una mayor inversión en
este ámbito podría tener distintos objetivos, dependiendo
principalmente del nivel de reputación y del tamaño de la
institución.
En síntesis, en el presente trabajo se plantea que, cuando
una universidad compite, lo hace desplegando recursos y
capacidades que son fuente de reputación o de ámbito,
o a través de inversión publicitaria, con distintos énfasis,
acorde a su proyecto institucional.
En función de esta distinción, el análisis se propuso con-
trastar las siguientes tres hipótesis:
H1:
La inversión en recursos que son fuente de reputación
correlaciona positivamente con las siguientes variables
de resultados de las universidades: posición en los ran-
kings de calidad y prestigio, y precio de los programas
educativos.
H2:
La inversión en recursos que son fuente de ámbito co-
rrelaciona positivamente con las siguientes variables de
resultados de las universidades: matrícula y crecimiento
de la matrícula.
H3:
La inversión publicitaria correlaciona positivamente
con las siguientes variables de resultados: tamaño y re-
putación.
En términos de análisis, una vez revisados los facto-
res descriptivos del comportamiento estratégico de las
TABLA 1.
Estadísticos descriptivos de las variables utilizadas.
Mínimo
Máximo
Media
Desv. típ.
% Alumnos nuevos con más de 600 puntos en PSU
0%
97%
23%
27%
Número de proyectos Fondecyt adjudicados entre 2005-2007
0
466
31,0
85,7
% Horas docencia realizada por doctores o másteres
12,5%
100%
49,8%
17,2%
% Académicos jornada completa doctores o másteres
0,0%
100%
56,8%
19,6%
Número total de sedes
1
14
3,1
2,9
Número de sedes fuera ciudad de origen
0
13
2,0
2,9
Número de áreas de formación que imparte
1
4
2,8
0,9
Número de áreas de disciplina que imparte
2
10
7,6
2,3
Inversión publicitaria 2007 (miles de $)
0
4.376.401
707.138
921.217
Fuente: elaboración propia.
JOURNAL
REVISTA
INNOVAR
111
REV. INNOVAR VOL. 22, NÚM. 43, ENERO-MARZO DE 2012
universidades chilenas, estas se clasificaron en distintos
grupos homogéneos, atendiendo a la puntuación obtenida
por los grupos en los tres factores, para lo cual se utilizó un
análisis de
cluster
jerárquico
5
. Para validar la clasificación
obtenida se procedió a realizar el test One-Way ANOVA,
con el que se pudieron detectar diferencias significativas
entre los grupos, para todas las variables.
Junto con lo anterior (y dado que, como se señaló en los
antecedentes, no existe evidencia consistente en torno a la
capacidad explicativa de los grupos estratégicos sobre los
resultados), se realizó el análisis de correlación de Pearson,
para valorar si la dispersión de resultados entre grupos su-
pera significativamente a la dispersión dentro de los gru-
pos. En otras palabras, se buscó establecer afirmaciones
concluyentes relativas al vínculo entre la pertenencia a un
grupo y el desempeño de las universidades.
Resultados del análisis
Conformación y composición de grupos
estratégicos en el sistema universitario chileno
De los resultados del análisis de
cluster
se pudo visualizar
la composición de diez grupos estratégicos homogéneos,
en función del despliegue de sus recursos estratégicos.
Como se observa en la tabla 3, los tres primeros grupos
(que agrupan a un total de 15 universidades) se caracteri-
zan por desplegar de manera importante recursos que son
fuente de reputación
, y en todos los grupos, las
fuentes de
ámbito
se encuentran en nivel medio. Estos antecedentes
dan cuenta de una clara intención estratégica de competir
por reputación y no por tamaño.
5
En particular, se utilizó el método de conglomeración de Ward y la
distancia euclídea al cuadrado como unidad de medida de distan-
cia o similitud entre unidades comparadas.
Ahora bien, entre estos grupos que favorecen las fuentes
de reputación, el grupo estratégico 1, conformado por las
dos universidades más importantes del país (Universidad
de Chile y Pontificia Universidad Católica), presenta tam-
bién un alto nivel de inversión publicitaria, que podría ex-
plicarse tanto por sus actividades de extensión y posgrado,
como por su tamaño de matrícula; esto último, pese a que
no exhibe un exacerbado despliegue de variables de
ám-
bito
. El grupo estratégico 2, compuesto por ocho univer-
sidades (seis tradicionales regionales y dos privadas de la
Región Metropolitana), dirige su accionar principalmente
a nichos geográficos y disciplinarios cautivos, y el grupo
estratégico 3, conformado por cinco universidades (dos
estatales y tres privadas de Santiago), presenta similares
niveles de inversión publicitaria que de fuentes de repu-
tación.
De igual manera, como se observa en la tabla 3, existen
otros tres grupos estratégicos, que en conjunto represen-
tan 22 de las 50 instituciones analizadas en este estudio,
que exhiben niveles medios de despliegue de recursos que
son fuente de reputación y de ámbito, pero que se diferen-
cian entre sí en la inversión publicitaria que realizan. Estas
instituciones (que corresponden a una notable cantidad
de instituciones privadas del país) ejecutan una estrategia
competitiva que se podría denominar “de medio camino”
entre reputación y tamaño, optando por niveles aceptables
en ambas dimensiones.
Por su parte, los grupos estratégicos 8 y 10 (conformados
cada uno por una sola institución, lo que da cuenta de
estrategias atípicas de competitividad), exacerban el des-
pliegue de recursos publicitarios como mecanismo compe-
titivo, pero con claras intenciones estratégicas distintas.
La Universidad de Las Américas (grupo 8) posee baja in-
versión en recursos que son fuente de reputación y altísi-
ma inversión publicitaria; en cambio, la Universidad Santo
Tomás, pese a compartir esas dos características, exhibe
TABLA 2.
Análisis factorial.
1
2
3
% Alumnos nuevos con más de 600 puntos en PSU
0,844
% Académicos jornada completa doctores o másteres
0,825
% Horas docencia realizada por doctores o másteres
0,754
Número de proyectos Fondecyt adjudicados entre 2005-2007
0,669
Número de sedes fuera ciudad de origen
0,858
Número total de sedes
0,857
Número de áreas de formación que imparte
0,697
Número de áreas de disciplina que imparte
0,672
Inversión publicitaria 2007 (miles de $)
0,829
Método de extracción: análisis de componentes principales.
Método de rotación: normalización Quartimax con Kaiser.
Fuente: elaboración propia.
112
REV. INNOVAR VOL. 22, NÚM. 43, ENERO-MARZO DE 2012
Educación y docencia
TABLA 3.
Grupos homogéneos de universidades chilenas.
No.
Cluster
Institución e
Fuentes de
reputación
Fuentes
de ámbito
Inversión
publicitaria
Fuentes de
reputación
Fuentes
de ámbito
Inversión
publicitaria
Cluster
1
Pontificia U. Católica de Chile
2,79
0,33
2,17
2,60
0,24
2,65
U. de Chile
2,42
0,16
3,13
Cluster
2
Pontificia U. Católica de Valparaíso
1,44
0,02
-0,35
1,09
0,04
-0,71
U. Adolfo Ibáñez
1,12
-0,61
-0,48
U. Alberto Hurtado
1,32
-0,76
-1,29
U. Católica del Norte
0,88
0,20
-0,52
U. de Antofagasta
0,62
0,22
-0,83
U. de la Frontera
0,92
0,46
-0,90
U. de Talca
1,46
0,27
-0,97
U. Técnica Federico Santa María
0,96
0,50
-0,33
Cluster
3
U. Austral de Chile
0,45
0,26
0,15
0,68
-0,11
0,39
U. de Los Andes
0,70
-0,21
0,08
U. de Santiago de Chile
1,56
0,27
1,01
U. del Desarrollo
0,26
-0,32
0,28
U. Diego Portales
0,43
-0,54
0,43
Cluster
4
U. Católica de la Santísima Concepción
-0,31
0,73
-0,55
-0,16
0,49
-0,43
U. Central de Chile
-0,60
0,20
-0,06
U. de la Serena
0,31
0,26
-0,72
U. de Magallanes
0,06
0,21
-0,53
U. de Playa Ancha de Ciencias de la Educación
0,28
0,39
-0,90
U. de Valparaíso
-0,28
1,04
-0,46
U. de Viña del Mar
-1,00
0,32
-0,01
U. Tecnológica Metropolitana
0,23
0,75
-0,24
Cluster
5
U. Andrés Bello
0,15
0,64
1,12
-0,21
0,42
1,08
U. Mayor
-0,10
-0,04
0,91
U. San Sebastián
-0,69
0,65
1,23
Cluster
6
U. Academia de Humanismo Cristiano
0,54
-0,45
-1,06
-0,05
-0,67
-0,62
U. Adventista de Chile
-0,57
-0,83
-0,37
U. Autónoma de Chile
-0,10
-0,39
-0,24
U. Católica Cardenal Raúl Silva Henríquez
-0,18
-0,84
-0,71
U. Católica de Temuco
-0,30
-0,30
-0,38
U. Católica del Maule
0,37
-0,44
-1,19
U. del Bío-Bío
0,29
-0,46
-0,67
U. Gabriela Mistral
-0,07
-0,65
-0,52
U. Metropolitana de Ciencias de la Educación
0,08
-0,77
-0,99
U. Miguel de Cervantes
-0,46
-1,46
-0,58
U. Pedro de Valdivia
-0,12
-0,78
-0,11
Cluster
7
U. Arturo Prat
-0,62
1,43
-0,43
-0,92
2,17
-0,61
U. Bolivariana
-0,82
2,24
-0,68
U. de Arte y Ciencias Sociales Arcis
-1,15
1,77
-0,45
U. del Mar
-1,06
3,23
-0,87
Cluster
8
U. de las Américas
-0,97
-0,27
3,02
-0,97
-0,27
3,02
Cluster
9
U. Bernardo O`Higgins
-0,99
-1,11
0,04
-1,21
-1,22
0,43
U. Chileno-Británica de Cultura
-1,32
-2,03
-0,14
U. de Artes, Ciencias y Comunicación Uniacc
-1,24
-1,46
1,28
U. de Ciencias de la Informática
-1,64
-0,54
1,02
U. del Pacífico
-0,77
-0,68
0,48
U. Internacional Sek
-1,17
-1,01
0,48
U. Regional San Marcos
-1,31
-1,70
-0,12
Cluster
10
U. Santo Tomás
-1,81
2,10
1,81
-1,81
2,10
1,81
Fuente: elaboración propia.
JOURNAL
REVISTA
INNOVAR
113
REV. INNOVAR VOL. 22, NÚM. 43, ENERO-MARZO DE 2012
además una alta dotación de recursos que son fuente de
ámbito, mostrando con ello una opción estratégica de cre-
cimiento basada en la inversión publicitaria.
Finalmente, respecto de los grupos estratégicos 7 y 9,
cabe mencionar que, si bien ambos se caracterizan por
una baja dotación en fuentes de reputación, el compor-
tamiento que exhiben en las otras dos dimensiones les
da un carácter distinto a la forma en que compiten en
el mercado universitario chileno. En efecto, el grupo 7
(compuesto por tres universidades privadas y una estatal)
posee baja dotación de recursos que son fuente de re-
putación y baja inversión publicitaria, pero presenta alto
despliegue de fuentes de ámbito, lo que implica que se
trata de instituciones que compiten por tamaño, a través
de nichos de mercado, ya sean ideológicos o geográficos.
Por su parte, el grupo estratégico 9 (conformado por siete
universidades privadas, principalmente de nicho o de re-
ciente constitución) muestra una estrategia competitiva
de “sobrevivencia”, dada la importante (aunque no tan
alta) inversión publicitaria que realiza.
Relaciones entre grupos estratégicos y resultados
Una vez identificados los grupos estratégicos, el siguiente
paso consistió en analizar las relaciones que se establecen
entre las características de inversión con la variable “resul-
tados”. Para ello, como se señaló anteriormente, se realizó
un análisis de correlación utilizando los factores que dan
cuenta de las fuentes de reputación, de ámbito y de inver-
sión publicitaria, junto con variables de estas dimensiones
y las variables de resultados organizacionales asociados a
reputación y tamaño. El producto de este análisis se apre-
cia en la tabla 4.
En esa tabla, llama la atención la correlación negativa y es-
tadísticamente significativa entre el factor que da cuenta
de las fuentes de reputación y el número de sedes con que
cuenta la institución, lo que denota que el despliegue de
ambas decisiones estratégicas son opuestas en el mercado
universitario chileno.
Ahora bien, respecto de las hipótesis planteadas en este
estudio, es preciso señalar que la primera queda amplia-
mente confirmada: el factor
fuentes de reputación
corre-
laciona fuerte y positivamente con los resultados de los
rankings nacionales de calidad y prestigio, y con el pre-
cio de las carreras que imparten las distintas instituciones.
En otras palabras, invertir recursos en la calidad de los es-
tudiantes, en la preparación académica de los docentes
de jornada completa, en la cantidad de horas de docencia
que realizan estos académicos y en el número de proyectos
científicos adjudicados trae como consecuencia una mejor
reputación y, con ello, la posibilidad de aumentar el cobro
por el servicio.
En relación con la segunda hipótesis, los resultados mues-
tran que, si bien el factor
fuentes de ámbito
correlaciona
positivamente y de manera importante con el total de ma-
trícula de pregrado, no lo hace con la variable “cambio de
matrícula”. Lo anterior indica que la inversión en fuentes
de ámbito (número de sedes y número de áreas de for-
mación y de disciplina que imparte) permite aumentar el
tamaño de la institución, pero en un proceso acumulativo
de largo plazo.
TABLA 4.
Análisis de correlación.
Fuentes de reputación
Fuentes de ámbito
Inversión publicitaria
Variables de
resultados
Puntuación ranking calidad
0,746**
0,034
0,414**
Puntuación ranking general
0,841**
-0,098
0,228
Cambio matrícula 2003-2007
-0,31*
0,119
0,081
Total matrícula pregrado al año 2007
0,228
0,519**
0,592**
Precio carreras ($)
0,457**
-0,850
0,328*
Variables fuentes
de reputación
% Alumnos nuevos con más de 600 puntos PSU
0,844**
0,046
0,236
% Académicos JC doctores o magíster
0,825*
0
-0,258
% Horas docencia doctores o magíster
0,754**
-0,298*
-0,286*
Número de proyectos Fondecyt adjudicados 2005-2007
0,669**
0,093
0,532**
Variables fuentes
de ámbito
Número total de sedes
-0,397**
0,857**
0,005
Número de sedes fuera ciudad origen
-0,385**
0,858**
-0,003
Número de áreas de formacion que imparte
0,368**
0,697**
-0,195
Número de áreas de disciplina que imparte
0,264
0,672**
0,281*
Inversión
publicitaria
Inversión publicitaria 2007 (miles de $)
-0,101
0,027
0,829**
** La correlación es significativa al nivel 0,01 (bilateral).
* La correlación es significante al nivel 0,05 (bilateral).
Fuente: elaboración propia.
114
REV. INNOVAR VOL. 22, NÚM. 43, ENERO-MARZO DE 2012
Educación y docencia
Finalmente, la
inversión publicitaria
correlaciona positiva-
mente, tanto con el tamaño como con la reputación de la
institución.
Conclusiones
En términos generales, a partir del estudio, se puede afir-
mar que en el sector de la educación universitaria en Chile
existen diversos grupos estratégicos, cuyo comportamien-
to estratégico está determinado por las decisiones que to-
man en función de variables que son fuente de reputación,
de ámbito o de inversión publicitaria. Sin embargo, los diez
grupos identificados se agrupan, a su vez, en subconjuntos
que comparten características similares en términos de las
combinaciones estratégicas que establecen para compe-
tir en el mercado, y estas similitudes se asocian principal-
mente a la dotación de recursos y a las capacidades que
exhiben.
Asimismo, a partir de los resultados, es posible afirmar
que la inversión en cada una de las fuentes conduce a re-
sultados
ad-hoc,
es decir, las instituciones universitarias
obtienen como resultado de su gestión aquello que pre-
tendieron a partir de su mezcla de despliegue de recursos.
Junto con lo anterior, los datos de las 15 universidades que
compiten desplegando variables que son fuente de repu-
tación (las de los grupos 1, 2 y 3) ponen de manifiesto que
la decisión ha sido competir por reputación, manteniendo
su tamaño. En este sentido, la evidencia apunta a que ello
constituye una buena decisión, por el poder de mercado
que otorga. En efecto, como se observó, las universidades
que son percibidas como de alto prestigio pueden incre-
mentar el precio de sus programas de estudio por sobre el
promedio de la industria, sin poner en riesgo la matrícula,
porque son percibidas con menos sustitutos y tienen leal-
tad de marca.
Por su parte, las universidades que han tomado la decisión
de crecer a través de un mayor ámbito, es decir, de inver-
tir en disponer de muchas sedes, programas o niveles de
estudio, efectivamente obtienen como resultado un ma-
yor tamaño medido a través de su nivel de matrícula, y no
necesariamente se ven perjudicadas en su posicionamien-
to de prestigio académico. Esto puede ser relativizado en
todo caso, porque el análisis ocurre en una fase en que
el mercado se ha expandido por razones demográficas y
socioeconómicas. El mismo análisis en un contexto de es-
tancamiento de mercado es muy probable que genere re-
sultados diferentes.
Finalmente, la inversión publicitaria produciría incremen-
to en la matrícula y posibilidad de aumentar el precio de
las carreras y de posicionarse en los rankings nacionales.
En este sentido, respecto de la matrícula, se demostró que
es correcto sostener que aquellas universidades que reali-
zan una mayor inversión en publicidad logran captar una
mayor cuota del mercado (debido, entre otros aspectos,
a la “recordación de marca”). En tanto, el precio se incre-
menta producto de una mayor valoración de la marca. En
otras palabras, la inversión publicitaria sirve para apoyar
ambas estrategias y no solamente la del aumento de ma-
trícula. Esto es particularmente importante pues en media-
no y largo plazo la inversión en publicidad, en un mercado
con señales imperfectas y difícil de evaluar, y con deman-
dantes inexpertos (la mayoría de los alumnos postulan por
primera vez a una carrera universitaria y en un gran por-
centaje representan el primer miembro de la familia acce-
diendo a educación superior), la inversión publicitaria sirve
para entregar pistas (“information cues”) valoradas para
los tomadores de decisión en este mercado. Adicionalmen-
te, otras fuentes de información son a veces confusas o no
fácilmente disponibles (información de rentas después de
egresar, acreditaciones, etc.), por lo que el valor de la infor-
mación publicitaria aumenta.
Desde un punto de vista teórico en el área de estrategia,
los resultados del estudio dan soporte a la teoría de gru-
pos estratégicos en un sector de relevancia para los países,
como es la educación. Esto implica que las instituciones
o participantes luchan a través de sus estrategias y deci-
siones de despliegue de recursos para lograr desempeños
superiores. Estos desempeños pueden ser alcanzados a tra-
vés de distintas estrategias. Al respecto, el estudio muestra
que en mercados en crecimiento, como el chileno, y con
una demanda poco experta, estos desempeños superiores
pueden provenir del despliegue de recursos por parte de
las instituciones de educación superior que no necesaria-
mente son fuentes de calidad, pero que por la demanda
(principalmente futuros estudiantes y sus familias) se valo-
ran erróneamente como una señal de calidad.
Adicionalmente, la proliferación de competidores y de gru-
pos estratégicos (es decir, de diferentes maneras de com-
petir) aumentan también las dimensiones competitivas.
Mientras antes las universidades tradicionales competían
con base en fuentes de reputación y prestigio académi-
co (por ejemplo, profesores reconocidos académicamen-
te, publicaciones, proyectos ganados), la nueva realidad
del sector hace que se hayan incorporado otras dimensio-
nes, como la calidad de la infraestructura, la presencia de
profesores conocidos profesionalmente, o directamente el
monto de inversión publicitaria, a la hora de competir en
este mercado, o de buscar superar las barreras a la entrada
y las barreras a la movilidad para entrar en ciertos grupos
más “atractivos”.
JOURNAL
REVISTA
INNOVAR
115
REV. INNOVAR VOL. 22, NÚM. 43, ENERO-MARZO DE 2012
Lo anterior naturalmente ha obligado a las universida-
des más prestigiosas a incorporar otras dimensiones en
su estrategia competitiva, como el mejoramiento de la
infraestructura, la adopción de estrategias de marketing
más modernas y agresivas, y la contratación de profesores
“estrella”, para poder competir y defenderse de los nuevos
entrantes. Esto, por cierto, ha incentivado una mayor inno-
vación y competencia en el mercado. Y es esperable pensar
que, en el futuro, cuando el mercado esté más maduro, el
foco de la demanda esté más orientado en cuestiones de
fondo como la calidad de la educación, en la novedad y
calidad de las materias, en las formas de enseñanza-apren-
dizaje, entre otras.
Desde un punto de vista de política pública, el estudio
también aporta información de interés. En primer lugar,
se constata el significativo aumento de formas de com-
petir (grupos estratégicos) dentro del mercado. De he-
cho, se refleja que en gran parte el debate respecto de
la calidad de la educación en Chile y en otros países de
Latinoamérica ha olvidado un foco importante que es el
de la demanda. Es decir, muchas de las instituciones de
educación superior en Chile se han orientado a segmen-
tos que valoran o tienen expectativas de calidad a veces
diferentes y otras veces erradas. Una demanda más exi-
gente, o más consciente, de los patrones o fuentes de
calidad, probablemente incentivaría a las universidades
a destacar otras dimensiones de competencia. Pero para
esto se requiere, o más tiempo (que un par de generacio-
nes ya asistan a la universidad o educación superior, lo
que significa unos 25 a 30 años), o que las autoridades,
generadores de políticas públicas y los participantes del
mercado consideren en su accionar la necesidad de entre-
gar más y mejor información al mercado, y de una manera
atractiva y fácilmente entendible, respecto de elementos
tan relevantes para evaluar la educación como: las re-
muneraciones al egreso, porcentaje de estudiantes tra-
bajando en la profesión, tiempo promedio para encontrar
trabajo, número de años de trabajo necesarios para pa-
gar la carrera, etc.
Los resultados de este estudio pueden ser de utilidad a
directivos de universidades, expertos en educación su-
perior y organismos de gobierno, por cuanto aportan un
análisis estratégico a un mercado que se encuentra en
un alto nivel de competencia. Por ello, se sugiere que los
resultados recabados sean utilizados para futuras inves-
tigaciones en el mercado de educación superior en Chile.
Por su parte, el estudio presentado, en sí mismo, cons-
tituye un aporte a la literatura de grupos estratégicos
en educación superior, y puede servir de guía para futu-
ras investigaciones en el área, debido a que, a la fecha,
son muy pocos los estudios que han intentado explicar
la dinámica competitiva de los mercados de educación
superior. Adicionalmente, y dado que muchos países en
Latinoamérica han experimentado o están experimentan-
do un crecimiento del sector con mayor participación de
instituciones privadas, y con un aumento en el porcenta-
je de la población que accede a la educación superior, el
presente estudio puede ser relevante para ser considera-
do y replicado en esos países, y anticipar políticas públi-
cas que promuevan la mayor competencia del sector, o
para que los directivos superiores de dichas universidades
anticipen y preparen a sus instituciones para la futura
competencia.
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