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Elegir un bachillerato: el prestigio como factor determinante para los estudiantes y sus familias 1
Choosing a professional degree: Prestige as a determining factor for students and their families 2
Innovación Educativa, vol. 16, núm. 70, 2016
Instituto Politécnico Nacional

Disponible en:
http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=179445403006


Recepción: 09 Septiembre 2015

Aprobación: 26 Enero 2016

Resumen: El objetivo de este artículo es identificar y analizar los criterios en los que las familias se basan para elegir la escuela en la que sus hijos cursarán su educación media superior. Con base en información recabada por medio de entrevistas realizadas a egresados, estudiantes y maestros, se analiza el caso de una escuela ubicada en la capital de Oaxaca, cuyo prestigio constituye el criterio principal por el que los estudiantes y sus padres la eligen. El prestigio de dicha institución está basado en tres elementos: la calidad de la educación, las actividades del área de desarrollo humano y la percepción de que los egresados tienen mayor posibilidad de ser admitidos en una universidad. El prestigio atrae a familias que denominamos “tenaces”, por estar conformadas por padres que se informan y movilizan para que sus hijos estudien en una escuela pública prestigiosa y por estudiantes con buen desempeño en secundaria y aspiraciones a cursar estudios superiores.

Palabras clave: Colegio de Bachilleres, educación media superior, elección de escuela, familia, planteles escolares.

Abstract: The objective of this article is to identify and analyze the criteria on which families base their choice of the school in which their children study their upper secondary education. Based on information collected through interviews of graduates, current students and teachers, the case of a school located in the capital of Oaxaca is analyzed; prestige is the main reason for which students and their parents choose this school. The prestige of said institution is based on three elements: the quality of the education, the activities of the area of human development and the idea that its graduates have higher chances of admission to university. This prestige attracts families which we label “tenacious”, because they are comprised of parents who inform and prepare themselves so that their children study in a prestigious public school, and of students with good performance in secondary school and aspirations to study higher education.

Keywords: Choice of schools, educational institutes, family, school of Baccalaureate, upper secondary education.

Introducción

En este artículo se analiza la transición de la secundaria a la educación media superior (ems), particularmente, el momento en que los estudiantes y sus familias eligen la escuela. La elección de plantel está sujeta a múltiples factores, como el lugar de residencia, el nivel socioeconómico de la familia y las características de las escuelas (Solís, 2014). Con base en información recabada por medio de entrevistas se analiza el caso de una escuela pública en el estado de Oaxaca, a la que nos referiremos como “el plantel”. El prestigio constituye la razón principal por la que los aspirantes y sus padres eligen esta escuela y se basa en tres elementos: la calidad de la educación, las actividades del área de desarrollo humano y la percepción de que los egresados de esta institución educativa tienen mayores posibilidades de transitar hacia la educación superior (es). El prestigio atrae a las familias que denominamos “tenaces”, por estar conformadas tanto por padres que se informan y movilizan para que sus hijos estudien en una escuela de elevado prestigio como por estudiantes con buen desempeño en secundaria y aspiraciones a cursar la educación superior.

Existen pocos estudios sobre el acceso al nivel medio superior en México (Blanco, 2014) y sobre cómo los egresados de secundaria y sus padres eligen una escuela. Desde el punto de vista nacional, se sabe que el 43 % de los estudiantes que están por concluir la educación media superior eligió una escuela por el plan de estudios que esta ofrecía; mientras que el 18 % la eligió por la cercanía a su hogar. Sólo el 4 % de los estudiantes encuestados se guió por el prestigio de la escuela para elegirla ( sep, 2012). Los datos disponibles a escala nacional poco dicen de los criterios de selección en los niveles estatal y local. Dado que el significado y el peso que estos criterios tienen para los estudiantes y sus padres de familia varían según el contexto, resulta necesario explorar los procesos de selección de escuelas en ámbitos específicos.

En este artículo se busca entender los criterios que determinaron la elección de una escuela en particular. Se trata de un bachillerato público ubicado en la capital del estado de Oaxaca, cuya demanda entre los egresados de secundaria es alta. La información de lo que las familias valoran del plantel estudiado puede ser útil para los interesados en la planeación educativa, los directores de planteles que buscan incrementar su matrícula y, en general, para las comunidades escolares que intentan mejorar la asistencia al nivel medio superior. El tema es de particular relevancia por la reciente reforma constitucional que hace obligatoria la educación media superior. Se espera haber alcanzado una cobertura total para el ciclo escolar 2021-2022, de modo que tanto el Gobierno federal como algunos Gobiernos estatales trabajan en la expansión de la cobertura. Con todo, si las escuelas que se están abriendo para atender la demanda de los egresados de secundaria no tienen las características que los aspirantes y sus familias valoran de un bachillerato, dicha demanda no contará con una oferta que corresponda a sus preferencias.

El presente artículo está organizado en cinco secciones. La primera contiene el marco teórico dentro del cual se construyó la investigación, que es el estudio de caso vertical. Con el propósito de no presentar la escuela como una institución aislada, se la sitúa en un contexto influido por cambios institucionales y normativos tanto estatal como nacional. Este apartado se complementa con una breve descripción de la educación media superior en el estado de Oaxaca. En la segunda sección se hace una revisión de la literatura sobre dos temas; por un lado, se analizan estudios sobre los criterios que los estudiantes y sus familias usan para elegir escuelas y, por otro lado, se revisan estudios que abordan el tema del prestigio escolar y sus efectos. En la tercera sección se explica la metodología usada para realizar la investigación. En la cuarta, se explica que el prestigio es el criterio principal utilizado por los estudiantes y sus familias al momento de elegir un bachillerato. Finalmente, en la quinta sección se presentan las conclusiones.

Marcos conceptual y contextual

Situación de la escuela: estudio de caso vertical

El estudio de caso constituye un tipo de investigación cualitativa que permite a los investigadores describir, interpretar y evaluar algún fenómeno (Merriam, 1998). Dado que no se cuenta con información sobre los criterios que llevan a estudiantes y padres de familia a elegir un plantel, la construcción de un estudio de caso hace de este trabajo investigativo una primera exploración sobre el tema a partir de las opiniones de egresados, estudiantes y maestros. El trabajo de campo realizado para este estudio de caso brinda un retrato retrospectivo del conjunto de criterios que guiaron la elección de ese plantel en particular. Si bien esta colección de criterios corresponde a una sola escuela, el estudio de caso constituye un ejemplo de procesos y fenómenos mayores (Marshall y Rossman, 1994; Merriam, 1998). Así, se analiza un caso que ejemplifica los procesos de decisión familiares para elegir una escuela pública de educación media superior.

Dado que la escuela no es un espacio aislado del ambiente que lo rodea (Anyon, 2008), el caso que se desarrolla en este artículo se analiza considerando los contextos que enmarcan la escuela. El plantel está inserto en un contexto local, en un contexto estatal –cuya referencia es el bachillerato público de calidad– y en uno nacional. Por este motivo, la investigación se presenta como un estudio de caso vertical. Así, se toman en cuenta no sólo las características de la escuela, sino también las de la entidad federativa donde se ubica y las del país, el cual atraviesa por un periodo de implementación de reformas estructurales que impactan al sector educativo en su conjunto. La decisión de construir un estudio de caso vertical respondió a querer ir más allá del micronivel y situar lo que sucede en el plantel en un contexto más amplio. Siguiendo la propuesta teórica de Vavrus y Bartlett (2009), se incorporaron al análisis elementos del contexto macro: cambios nacionales y estatales en política educativa, prácticas estandarizadas de evaluación, estrategias estatales para cumplir metas educativas dictadas por la Federación y particularidades del estado de Oaxaca y del subsistema de bachillerato analizado. Se argumenta que todos estos elementos tienen un efecto en la práctica social dentro de la escuela (Vavrus y Bartlett, 2009, p. 9). La elección teórico- metodológica, además, se respalda con el hecho de que el acceso a la educación media superior varía considerablemente entre los estados (Blanco, 2014; Zorrilla, 2008). Por tanto, se busca que el presente estudio contribuya al entendimiento de las particularidades y matices del acceso al nivel medio superior en Oaxaca.

Contextos nacional y estatal

Recientemente, se han aprobado y modificado leyes que tendrán efectos en el funcionamiento de la educación media superior de Oaxaca. En todo el país se encuentra en proceso de implementación la Reforma Integral a la Educación Media Superior de 2008 y, en febrero de 2012, se publicó en el Diario Oficial de la Federación la declaración del Congreso de la Unión que reforma los artículos tercero y trigésimo primero de la Constitución para dar lugar a la obligatoriedad de la educación media superior en México. A ello se suma la Reforma Educativa de 2013, cuyo propósito es “mejorar la calidad de la educación para promover el desarrollo integral de los estudiantes y el progreso del país”, así como “mejorar la práctica profesional de los maestros a través de un sistema de evaluación” ( sepa, 2014).

En el orden estatal, en 2015 tuvo lugar la reconstitución del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (ieepo). Esta reforma hace que el instituto deje de tener bajo su responsabilidad el nivel medio superior del estado (Gobierno del Estado de Oaxaca, 2015); la educación media superior estará a cargo de la Coordinación General de Educación Media Superior y Superior, Ciencia y Tecnología (Cgmesucyt). Los cambios nacionales y es tatales mencionados implican que los 7 500 maestros que laboran en la educación media superior del estado ( inegi, 2015) se incorporarán al programa de Servicio Profesional Docente, y que los 21 subsistemas de bachillerato en la entidad tendrán que atender a los poco más de 62 000 egresados de secundaria que hay por año.

Ante la coyuntura que vive el estado en materia educativa, y dado que el 87 % de las escuelas de educación media superior son públicas ( Cgmesucyt, 2015), es de suma importancia saber por qué los estudiantes y sus familias eligen un bachillerato en particular para sus hijos. El estado tiene 20 subsistemas públicos y un subsistema privado de educación media superior, que varían por su fuente de financiamiento y su aproximación a la educación (enfoque técnico, orientación vocacional previa a la educación superior, modalidad a distancia y educación bicultural bilingüe, entre otros) ( ceppemsoax, 2015). En el ciclo 2012-2013, estos subsistemas atendían a 139 920 estudiantes (inee, 2015). Aunque esta cifra es elevada, Oaxaca no cuenta con buenos indicadores de asistencia y terminación para la educación media superior. En el país, de cada 100 estudiantes que ingresan a la primaria, 75 se inscriben a la educación media superior y sólo 47 la concluyen. En Oaxaca, de cada 100 estudiantes que entran a la primaria, 56 ingresan a la educación media superior y únicamente 34 la concluyen (Székely, 2013)

Características del plantel

La escuela estudiada pertenece a uno de los 20 subsistemas públicos de educación media superior y recibe financiamiento de los Gobiernos federal y estatal. El subsistema cuenta con más de 80 escuelas en el estado. El plantel sobresale entre la diversidad de escuelas del nivel medio superior en la entidad. Como se mencionó antes, el plantel –en particular el turno matutino, que es el que se analiza en este artículo– tiene una elevada demanda de aspirantes cada año. En 2015, se entregaron alrededor de 1 500 fichas de registro para el examen de ingreso (Entrevista a un instructor del área de dh, 2015). Desde hace varios años, los padres de familia hacen fila desde la noche anterior para que sus hijos puedan presentar el examen de admisión, fenómeno que no se presenta en otras escuelas públicas de la región. Para recibir una ficha de examen, los aspirantes deben contar con un promedio mínimo de 8.0 en la secundaria y una carta de buena conducta. Se ha reportado en la prensa local que las fichas se agotan rápidamente, lo que resulta en connatos de violencia entre padres de familia y personal del plantel.

La alta demanda de fichas, aunada a la construcción de más planteles en la zona de Valles Centrales, dio como resultado la creación de un nuevo requisito para solicitar una para el examen de ingreso: la presentación de un comprobante de domicilio de la zona en la que está ubicada la escuela. 3 Los estudiantes que no cuentan con este documento no reciben ficha y se les conmina a solicitar ingreso a escuelas que estén cerca de su domicilio. Lo anterior ha orillado a varios aspirantes a conseguir con tíos, abuelos o conocidos el comprobante de domicilio (Entrevistas a egresados). La alta demanda ha dado lugar a que familiares de algunos aspirantes usen estrategias no formales para asegurar un lugar en la escuela (Ricárdez, 2014).

La escuela se ubica en una zona de baja marginación. Por consiguiente, aunque se trate de una escuela pública, el estar situada en la zona urbana de la capital del estado ya implica que es accesible para los estudiantes que radican en una zona con más servicios que sus contrapartes en áreas rurales y de mayor marginación. Incluso si los estudiantes no son de la colonia o de la ciudad, se asume que provienen de familias que pueden costear los gastos que implican que sus hijos viajen o se muden allí.

Criterios para elegir una escuela

La literatura sugiere que los criterios para elegir una escuela están estrechamente vinculados a los objetivos que tienen las familias respecto de la trayectoria educativa e incluso profesional de sus hijos (Cerletti, 2005). Los criterios de selección, así como los significados que se asignan a toda experiencia escolar, se construyen en un proceso colaborativo en el que participan el estudiante y sus familiares (padres, madres, primos, hermanos), compañeros e incluso la pareja (Tapia, 2012, p. 92). Dichos criterios y objetivos están, además, ligados a la ubicación de las familias en la estructura social (Alegre Canosa y Benito Pérez, 2012; Tapia, 2012; Torres Corona, 2014).

Las familias no sólo contemplan factores de elección positivos al momento de elegir escuelas, sino también de descarte o negativos. Entre los factores positivos se encuentran las motivaciones de carácter educativo, como el proyecto educativo del centro (Alegre Canosa y Benito Pérez, 2012), las materias que se imparten, la disciplina que aplica el personal de la escuela a los estudiantes, la asignación de tareas para la casa (Cerletti, 2005) y la enseñanza que, además de los conocimientos, incluya valores y actitudes que los padres aprecian (Torres Corona, 2014). Hay, también, consideraciones de carácter práctico, que incluyen la proximidad al domicilio (Alegre Canosa y Benito Pérez, 2012; Tapia, 2012) o que hermanos mayores asistan a esa escuela (Alegre Canosa y Benito Pérez, 2012). Además, existen criterios relativos a la gestión, como la flexibilidad del plantel respecto a requisitos difíciles de cumplir para familias de escasos recursos (cuotas y uniformes) y la tradición, que sería el caso de una familia que haya asistido a determinada escuela por generaciones (Torres Corona, 2014).

Respecto a los factores negativos, Neufeld (2000) los analiza a partir del concepto “estrategias de evitación”, el cual consiste en que las familias decidan elegir escuelas que les representan costos mayores con tal de que sus hijos no se eduquen junto a determinados estudiantes o en determinados contextos. Entre los factores negativos se encuentran la baja valoración de la composición social de las escuelas y de su profesorado (Alegre Canosa y Benito Pérez, 2012; Cerletti, 2005). Existen también factores negativos que guían la selección escolar, independientemente de los costos económicos; entre ellos está la evitación de escuelas que permiten y promueven “prácticas violentas, autoritarias e insensibles al contexto y características de los alumnos” (Torres Corona, 2014).

Al considerar el contexto social y económico de los estudiantes, así como el nivel escolar analizado, la lista de factores se vuelve más específica. Tapia (2012) encuentra que, en el caso de los estudiantes de nivel medio superior en zonas rurales y suburbanas de Guanajuato, la elección de una escuela toma en cuenta elementos como la dificultad de los estudiantes para transportarse a y en la ciudad, el gusto o la comodidad de permanecer en la propia comunidad, las amistades y el noviazgo, así como los costos (transporte, tiempo, tarifas escolares) de asistir a escuelas deseables (Tapia, 2012, pp. 87-88). En zonas urbanas, particularmente en la Ciudad de México, se sabe que un criterio de selección fuerte es que la escuela garantice el pase directo a una institución de educación superior (Solís, 2014).

Con base en la prioridad que las familias dan a los distintos factores, Alegre Canosa y Benito Pérez (2012) proponen una categoría de familias: selectivas (valoran el proyecto educativo, la calidad del profesorado y la composición social de las escuelas, pero no le dan importancia a la distancia hogar/escuela); instrumentales (valoran la calidad del profesorado y la composición social de la escuela, sin importarles la distancia hogar/escuela); expresivas (valoran el proyecto educativo y la proximidad casa/ escuela); y confiadas (valoran sólo la proximidad casa/escuela). Los autores encuentran que únicamente las dos primeras categorías de familia parecen “maximizar las oportunidades de éxito educativo de los hijos” (pp. 72-74).

Según los autores, la categorización de las familias está ligada a las desigualdades en la disposición de capital social, cultural y económico, ya que dicha disposición se vincula con sus capacidades, disposiciones y prácticas de elección escolar. Al igual que en otros estudios sobre selección de escuela, Ball y Van Zanten (citados en Alegre Canosa y Benito Pérez, 2012) observan que los padres más instruidos de clase media pueden realizar una mejor elección de escuela, porque tienen más información y un mayor nivel de reflexividad en el proceso de elección, mejor acceso a redes sociales privilegiadas y mayor capacidad de pagar los costos más elevados que se cubren en determinadas escuelas.

El prestigio escolar

Para definir el prestigio escolar y mostrar su importancia, se retoma lo dicho por Neufeld (citado por Cerletti, 2005) sobre el margen de acción con que cuentan las familias al elegir escuela para sus hijos: “Los padres de familia deciden con base en valoraciones construidas socialmente y que se constituyen en un ranking de escuelas” (pp. 9-10). En este artículo entenderemos por prestigio dichas valoraciones respecto a la escuela alrededor de la cual se construye el estudio de caso.

El prestigio o reputación de la escuela es importante debido a que afecta las actitudes que tienen estudiantes, padres, funcionarios públicos y maestros respecto al recinto escolar (Skallerud, 2011). Con base en el concepto de prestigio empresarial y en las ventajas comparativas que las organizaciones adquieren si tienen un buen prestigio, Skallerud (2011) afirma que la buena opinión que los padres de familia tienen de una escuela se convierte en el antecedente de una buena reputación del plantel en el futuro. Por medio del análisis de encuestas aplicadas a padres de familia en tres escuelas de Noruega, Skallerud (2011) argumenta que la satisfacción de los padres se asocia con cuánto perciben que el personal de la escuela hará lo que ellos –los padres– esperan que hagan y con la percepción de que la escuela cuenta con buenos maestros. Estos elementos resultan, según Skallerud, en lealtad de los padres hacia la escuela, es decir, que elegirán la misma escuela para sus hijos menores. De acuerdo con Li y Hung (2009), la lealtad puede tomar otras formas. En su estudio sobre estrategias de promoción utilizadas por escuelas en Taiwán, estos dos autores afirman que los padres con una buena opinión sobre la escuela de sus hijos no sólo elegirían esa misma escuela para hijos menores, sino que la recomendarían a otros padres, actuando así como reclutadores de nuevos estudiantes.

Con base en lo anterior, en este artículo se asume que el prestigio se construye a partir de la experiencia de los estudiantes y de la percepción de los padres respecto a dicha experiencia. El prestigio, además, tendrá efectos de corto y largo plazos en los padres de familia y en el funcionamiento de la escuela.

Métodos

Selección del caso

De acuerdo con Smith (1978), un estudio de caso conlleva descripción intensiva y análisis de una unidad o un sistema delimitado (citado en Merriam, 1998, Capítulo 1, Sección 3, párrafo 26). En la presente investigación, el caso está constituido por un plantel fundado a principios de la década de 1980 en la capital del estado de Oaxaca. El plantel actualmente presta servicio durante dos turnos, y en el ciclo escolar 2014-2015 contaba con 2 600 estudiantes que recibían formación académica y humana (cultural, deportiva y cívica). Respecto a la formación académica, según el mapa curricular del subsistema al que pertenece el plantel, los estudiantes toman cursos correspondientes a cinco campos disciplinarios: matemáticas, ciencias experimentales, humanidades, ciencias sociales y comunicación. Asimismo, durante el quinto y sexto semestres toman cursos para su formación propedéutica, los cuales están alineados con los campos disciplinarios. Dichos cursos se complementan con otros relativos a la formación para el trabajo, los cuales dependen del área de especialización que los estudiantes eligen a partir del tercer semestre, como dibujo arquitectónico, turismo, higiene y salud comunitaria, entre otras. (CEPPEMSOAX, 2015).

La mayoría de los estudiantes en este plantel tiene un buen desempeño escolar. En la Evaluación Nacional de Logro Académico en Centros Escolares (enlace) gran parte de los alumnos obtiene puntajes en las categorías más altas. Cuando se compara el desempeño del plantel en la enlace respecto a otras escuelas públicas del estado, se observa que de 2009 a 2014 ha estado entre las cinco escuelas con mayor porcentaje de estudiantes que obtiene el puntaje excelente en habilidad de lectura. Además, entre 2009 y 2012 estuvo entre las diez escuelas públicas de Oaxaca con mayor porcentaje de estudiantes que obtuvieron el puntaje excelente en habilidad matemática (SEP, 2014).

En la prueba PLANEA 2015, de entre las escuelas ubicadas en zonas con bajo nivel de marginación de Oaxaca, el plantel estudiado fue la escuela pública con mayor porcentaje de alumnos que obtuvieron el puntaje bueno en lenguaje y comunicación. Asimismo, es la segunda escuela pública con mayor porcentaje de estudiantes que obtienen puntaje Excelente en lenguaje y comunicación. En el dominio de las matemáticas, es la escuela pública de Oaxaca con mayor porcentaje de estudiantes que obtiene los puntajes bueno y excelente. 4 El plantel, además, tiene el mayor porcentaje de alumnos que obtiene puntajes excelentes en habilidad de lectura y habilidad matemática de las escuelas públicas ubicadas en comunidades con menores niveles de marginación.

Participantes

Los participantes en esta investigación fueron egresados recientes (máximo 10 años de haber concluido sus estudios de educación media superior), estudiantes y maestros. Se trató de una selección de tres actores distintos para poder brindar un entendimiento más holístico de las prácticas dentro del plantel sobre el que se construyó el estudio de caso (Merriam, 1998). Además, la diversidad de participantes permitió brindar un retrato más diverso del proceso de selección de escuela. Según Stake (2006), es necesario que los estudios de caso provean una imagen con “sentido de historia y de futuro” (Capítulo 1, Sección 1.2, párrafo 1). Así, para entender los procesos de selección de escuela en años previos se reclutó a egresados. Para poder describir las prácticas escolares pasadas y presentes se entrevistó a maestros, quienes en su mayoría llevan años trabajando en el plantel o bien están allí desde su fundación. Finalmente, para comprender los procesos más recientes de elección de escuela se entrevistó a estudiantes. Una ventaja de hablar con alumnos radica en que se encuentran en una etapa de la vida en la que cuentan con mayor autonomía y capacidad de decisión respecto a sus trayectorias escolares. Los estudiantes en edad de cursar el bachillerato participan activamente en los procesos de aprendizaje y socialización y reciben mayores libertades por parte de familiares y personal escolar (Weiss, Guerra, Guerrero, Grijalva, Hernández y Tapia, 2012).

Por cuestiones de tiempo, fue imposible realizar entrevistas a padres de familia. Sin embargo, se pidió a estudiantes y egresados que comentaran el proceso de selección de escuela, así como los criterios usados por la familia al momento de elegir el plantel para cursar estudios de educación media superior. Otros instrumentos para recolectar información fueron las notas de observación y notas de campo.

Como ya se mencionó, los criterios para elegir escuela están ligados a la ubicación de las familias en la estructura social (Alegre Canosa y Benito Pérez, 2012). De acuerdo con los entrevistados, la mayoría de los aspirantes a cursar estudios de educación media superior en el plantel analizado provienen de hogares que no pueden costear una escuela privada. A falta de datos sobre los ingresos de las familias que envían a sus hijos a este plantel, y con la finalidad de tener una idea del costo de ir a una escuela de paga, se buscó información sobre las colegiaturas de seis escuelas privadas de la ciudad de Oaxaca, en la que existen 25 escuelas de educación media superior de este tipo ( ceppemsoax, 2015). Si bien la información no es representativa de todas las escuelas privadas en la ciudad, se trata de las tres escuelas particulares más antiguas así como de otras tres de reciente creación. Se encontró que el rango de las colegiaturas en el ciclo escolar 2014-2015 iba de $2,600.00 a $4,500.00 pesos mensuales.

Aun cuando la mayoría de los estudiantes y egresados entrevistados comentaron que sus familias no podían costear una colegiatura mensual en una escuela privada, el que estudiaran en el plantel analizado implica que sí pudieron cubrir los costos de la ficha de examen, el curso propedéutico, la inscripción y reinscripción semestrales, además de los costos del material usado en clases y del equipo empleado para actividades culturales, cívicas y deportivas. Algunos ejemplos de estos gastos adicionales son los uniformes del club Banda de Guerra, el material usado en el taller de dibujo y los viajes que hacen los estudiantes que compiten fuera de la ciudad o del país. Además, las familias no radicadas cerca de la escuela cubren costos de transporte y alojamiento.

La recolección de información

La información para el presente estudio se recopiló en dos etapas. En la primera, entre diciembre de 2014 y febrero de 2015, se realizaron entrevistas a profundidad a seis egresados del plantel, cinco mujeres y un hombre. El muestreo de los egresados fue no probabilístico por conveniencia. El contacto con los egresados se estableció por medio de dos redes que generaron un muestreo por bola de nieve. Por un lado, se reclutó a oaxaqueños que cursaron licenciaturas en un centro público de investigación en la Ciudad de México. Por otro lado, se contactó a un egresado que estudiaba la licenciatura en una universidad pública del estado de Oaxaca, quien a su vez puso en contacto a la investigadora con otra egresada.

El análisis de estas entrevistas permitió ubicar a maestros que serían informantes clave en la investigación. Además, la información de las primeras entrevistas se utilizó para elaborar cuestionarios usados en la siguiente etapa del estudio. En marzo de 2015, se hizo trabajo de campo en el estado de Oaxaca durante dos semanas. En la primera semana, se hicieron observaciones y entrevistas a profundidad durante un encuentro intercolegial del subsistema al que pertenece el plantel estudiado. Durante esta primera semana se observó la participación de estudiantes del plantel en algunas actividades y el acompañamiento que los maestros dan a los participantes durante las competencias. Asimismo, se realizaron dos entrevistas a profundidad a maestros del plantel.

En la segunda semana se sostuvieron conversaciones con grupos de estudiantes de 4o y 6o semestres. Las conversaciones duraban entre quince y veinte minutos; el diálogo era entre la investigadora y todos los estudiantes del aula. En total se tuvieron seis conversaciones con estudiantes de 4o semestre, tres conversaciones con grupos de 6o semestre y una conversación con el equipo de mecatrónica, conformado por estudiantes de 6o semestre. Además, se realizaron entrevistas a profundidad a personal del plantel. En total, se llevaron a cabo nueve entrevistas a maestros, cuatro entrevistas a instructores del área de desarrollo humano (Banda de Guerra, Atletismo, Dibujo y Danza Regional) y tres entrevistas a personal que trabaja en el plantel (un prefecto, un miembro del equipo de la subdirección y el encargado de la biblioteca). Las entrevistas y conversaciones fueron audio grabadas y transcritas, salvo en el caso de tres profesores que pidieron no ser audio grabados. Los instrumentos que guiaron las entrevistas y conversaciones contenían preguntas sobre las razones por las que el plantel tiene alta demanda.

Cabe señalar que para el ingreso a las escuelas se contó con la autorización de la Dirección Estatal del subsistema al que pertenece el plantel. Además, la participación de los egresados, estudiantes y personal fue voluntaria e informada.

Procesamiento y análisis de datos

Las transcripciones, notas de entrevistas no audio grabadas, notas de observación y notas de campo fueron analizadas usando el programa Atlas.ti. El análisis de la información recopilada dio lugar a categorías que apuntan a tres etapas de la vida del estudiante: experiencia escolar previa, experiencia en el plantel y expectativas laborales y académicas al egresar del bachillerato. En la discusión de cada etapa emergió el tema del prestigio del plantel: cómo llega a oídos de los aspirantes, de qué manera influye en su proceso de selección de bachillerato y en el proceso de admisión, y cómo y hasta qué punto es constatado por los estudiantes. La información permite explicar los criterios que las familias, tanto padres como hijos, toman en cuenta al elegir la escuela en la que éstos cursarán su educación media superior.

Resultados

El prestigio como criterio para la selección de escuela

Todos los egresados y estudiantes entrevistados refirieron que el prestigio de la escuela fue el criterio que ellos y sus familias utilizaron para elegir el plantel donde cursaron el bachillerato. El prestigio se refiere a cualidades de la escuela que pueden agruparse en tres categorías. En primer lugar está la calidad educativa, entendida como el rigor, la disciplina y la carga de trabajo que asignan los maestros, así como las constantes evaluaciones a las que son sometidos los estudiantes cada semestre. Los alumnos, así como cuatro de los seis egresados entrevistados, comentaron que la escuela constituye un ambiente que empuja a los estudiantes a administrar bien el tiempo, trabajar en equipo y ser competitivos –esto definido como el esfuerzo constante por mejorar trabajos, tareas y desempeño en las evaluaciones–. Los estudiantes y egresados afirman, además, que la carga de trabajo no sólo implica seguir normas y adaptarse a una dinámica demandante de trabajo, sino también analizar, opinar y cuestionar contenidos. Ante la pregunta sobre cuántos de sus maestros les pedían desarrollar habilidades analíticas y críticas, los estudiantes y egresados comentaron que al menos la mitad de los docentes fomentaban dichas habilidades, además de que brindaban retroalimentación valiosa sobre tareas y trabajos.

En segundo lugar, los estudiantes y egresados indicaron que el prestigio del plantel respondía a la amplia gama de actividades culturales, deportivas y cívicas a las que tienen acceso cada semestre del bachillerato. Estas actividades, a cargo del área de desarrollo humano, son obligatorias, en su mayoría se realizan de manera competitiva y constituyen una valiosa oportunidad para explorar intereses y desarrollar habilidades no académicas. Los representantes del plantel no sólo sobresalen en los encuentros regionales, sino también estatales, nacionales e internacionales. Como muestra, los integrantes del club de robótica compiten en certámenes internacionales con desempeño sobresaliente; en 2014 dos estudiantes ganaron plata y bronce en la Internacional Computer Project Competition realizada en Rumania (Rodríguez, 2014). La difusión que se hace de estos triunfos en radio, televisión y prensa local también ha expandido el prestigio de la escuela.

Finalmente, los estudiantes y egresados comentaron que el prestigio del plantel está vinculado a la posibilidad de ver cumplido su deseo de realizar estudios superiores al concluir el bachillerato. También expresaron que desde antes de iniciar el bachillerato aspiraban a convertirse en profesionistas, y comentaron que cursar la educación media superior en ese plantel favorecería la consecución de dicha meta. Cada año en México se reporta que las instituciones públicas de educación superior admiten sólo a una fracción de los estudiantes que solicitan admisión. La Universidad Autónoma Benito Juárez, por ejemplo, recibió cerca de 14 000 solicitudes y admitió únicamente al 23 % de los aspirantes (Méndez, 2015).

El plantel analizado se ha constituido como lugar estratégico de reclutamiento por parte de universidades públicas y privadas, tanto de Oaxaca como de otras entidades. De acuerdo con información de las orientadoras del plantel, universidades como el Centro de Investigación y Docencia Económicas (cide) y las integrantes del Sistema de Universidades Estatales de Oaxaca han visitado ese plantel por más de 15 años para promover sus programas académicos y reclutar a egresados de la escuela debido a su buen desempeño académico al transitar a la educación superior (Entrevistas a orientadoras y a la encargada de Promoción del cide, 2015). El interés de las universidades se refleja, además, en la exención del costo del examen de admisión –en los casos del Instituto Tecnológico Autónomo de México, el cide y la Universidad Anáhuac de Oaxaca– y en los convenios que han establecido con el plantel para ofrecer becas parciales y totales a sus egresados, como en el caso de la Universidad Anáhuac de Oaxaca. La Universidad Iberoamericana de Puebla también ha visitado el plantel e invitado a estudiantes a conocer las instalaciones de su campus como parte de su estrategia de reclutamiento (Entrevista a egresada, 2015). Asimismo, las Universidades de Chapingo y Anáhuac de Oaxaca contactan a los estudiantes que obtienen resultados sobresalientes en concursos locales, estatales, nacionales e internacionales para reclutarlos (Entrevista a maestro, 2015).

El plantel tiene también egresados que estudian o han estudiado en instituciones como la Universidad Pedagógica Nacional, la Escuela Nacional de Antropología, la Universidad del Mar, la Universidad de la Sierra Sur, la Universidad Tecnológica de la Mixteca, el Instituto Tecnológico de Oaxaca y el Instituto Politécnico Nacional. A falta de seguimiento de egresados del subsistema al que pertenece la escuela, no es posible saber qué porcentaje ingresa a la educación superior. Sin embargo, los maestros y egresados entrevistados calculan que entre el 50 % y el 90 % de los egresados lo logra. Los estudiantes entrevistados afirmaron conocer al menos a un egresado de esa escuela que ha cursado estudios de educación superior. Esta información sugiere que los egresados del plantel pertenecen a la minoría que transita a la educación superior en Oaxaca, estado donde el acceso parece estar ligado a las condiciones socioeconómicas de los estudiantes. El 72 % de la matrícula de educación superior en el estado proviene de hogares que están en el 40 % más rico de la población (últimos cuatro deciles) y sólo el 13 % proviene de hogares que están en el 40 % más pobre (Székely, 2013).

Se han mencionado hasta ahora los criterios positivos que hacen que las familias elijan el plantel analizado en este artículo. Los estudiantes y egresados entrevistados también hicieron referencia a estrategias de evitación (Cerletti, 2009). Los factores a evitar son la interrupción o suspensión de clases y la mala reputación de las escuelas. Respecto a la suspensión de clases, se señaló que el subsistema al que pertenece el plantel tiene menos interrupciones por actividad sindical de sus empleados que otras escuelas de educación media superior. Además, maestros y estudiantes entrevistados comentaron que cuando hay bloqueo de vías en la ciudad de Oaxaca y sus alrededores, las clases en el plantel no se suspenden. Una maestra comentó: “Los alumnos saben que aunque haya cierre [de calles] habrá clases y tienen que salir temprano de sus casas” (Entrevista a maestra, 2015). 5

Respecto a evitar planteles con mala reputación, los estudiantes comentaron que sus familias tenían una opinión negativa de la calidad del cuerpo docente de escuelas que quedaban a menos distancia de sus hogares. En estos casos, se observa un esfuerzo por alejarse de lo que Neufeld y colaboradores (2000) llaman “polos de estigma”, definidos como “constructos sociales que concentran atributos considerados negativos” (p. 36).

Conclusiones

En esta sección se analizan los hallazgos del estudio de caso vertical a la luz de dos elementos presentados en los marcos conceptual y contextual. Por un lado, se retoman las tipologías existentes en la literatura sobre lo que las familias buscan o valoran de las escuelas a las que asisten sus hijos. Por otro lado, se revisan los resultados que ocupan los niveles de análisis que sugiere un estudio de caso vertical: nacional, estatal y local.

Respecto a las tipologías, se sabe que las familias utilizan distintos criterios al elegir las escuelas a las que enviarán a sus hijos (Alegre Canosa y Benito Pérez, 2012; Cerletti, 2005; Tapia, 2012). En el caso del plantel sobre el que se construyó el caso, los estudiantes y egresados comentaron que lo eligieron por el prestigio que tiene. El prestigio es una idea socialmente construida a lo largo de más de treinta años sobre tres cualidades del plantel: calidad educativa, actividades del programa de desarrollo humano y la percepción de que egresar de esta escuela mejora las posibilidades de ser admitido a una institución de educación superior. El prestigio es difundido tanto por estudiantes y egresados como por sus padres, lo cual es un indicador de la lealtad que mantienen hacia el plantel (Skallerud, 2011; Li y Hung, 2009).

Las familias que eligen la escuela analizada no pueden describirse con la categorización propuesta por Alegre Canosa y Benito Pérez (2012). Estas familias no dan importancia a la distancia ni hacen referencia expresa a la composición social de la escuela. Aunque le dan peso al factor práctico de ya tener o haber tenido un hijo allí, esto se asocia a la lealtad que mantienen las familias hacia el plantel. La alta demanda de fichas de admisión sugiere un perfil de familia que aquí se ha denominado “tenaz”. La familia tenaz está compuesta por padres que buscan y usan información sobre la mejor opción pública para cursar la educación media superior en el estado. Además, si su hogar está ubicado lejos del plantel, cuentan con recursos económicos para cubrir los gastos de enviar a sus hijos a estudiar fuera de sus colonias o comunidades y, de ser necesario, usan su capital social (contactos) para conseguir uno de los escasos lugares disponibles en la escuela. Los padres parecen “maximizar las oportunidades de éxito educativo de los hijos” (Alegre Canosa y Benito Pérez, 2012, pp. 72-74).

Los otros integrantes, no menos valiosos, de la familia tenaz son jóvenes con buen desempeño en secundaria, capaces de adaptarse a un ritmo de trabajo demandante y que cuentan con aspiraciones de transitar a la educación superior. Se encontró que los estudiantes participan en la decisión de concursar por un lugar en el plantel prestigioso. Esto sugiere que hay determinación para continuar sus estudios de educación media superior y decisión desde la secundaria de competir por un lugar en ese plantel. Si bien eso indica determinación del estudiante, también debe decirse que es una decisión que se toma en conjunto con su familia, ya que los padres aún deben cubrir costos privados de la educación. Las decisiones son, ciertamente, reflejo del rol activo que estudiantes y padres desempeñan en la educación, pero es necesario entender que dichas decisiones están condicionadas o mediadas por el nivel socioeconómico del hogar. Lo anterior, en línea con lo encontrado en otros contextos (Alegre Canosa y Benito Pérez, 2012; Blanco, 2014; Solís, 2014), sugiere que los estudiantes y sus familias se enfrentan a un entorno escolar altamente segregado y utilizan los recursos a su alcance para buscar la mejor opción posible.

A pesar de que se trate del mismo nivel escolar (EMS) y una misma categoría (escuela pública), la oferta educativa en el estado de Oaxaca es estratificada. Así, los hallazgos de esta investigación son consistentes con otros estudios que apuntan a diferencias en programas de estudio, calidad de enseñanza y las probabilidades de progresión a la educación superior (Solís, 2014; Zorrilla, 2008). Lo dicho da pie al análisis de resultados a la luz de los elementos de un estudio de caso vertical.

Se observó que las políticas educativas impulsadas en el país, como la Reforma Integral a la Educación Media Superior y la Reforma Educativa son relativamente bien recibidas por los maestros del plantel e implementadas. Los maestros entrevistados presentaron como fortaleza del plantel –y por ende, pilar de su prestigio– que son constantemente capacitados y evaluados. Incluso hubo docentes que dijeron estar a cargo de cursos de capacitación a personal de otras escuelas que aún no logran integrar las disposiciones que la Federación dicta para la educación media superior. En lo tocante al nivel estatal, los resultados apuntan a un reconocimiento por parte de autoridades, educativas y otras, al prestigio y funcionamiento de la escuela. Ejemplos de ello son que la escolta del plantel participa frecuentemente en eventos cívicos del Ejecutivo estatal y que hay reconocimiento público de estudiantes que sobresalen en concursos estatales, nacionales e internacionales.

Finalmente, se observa la influencia que tienen las particularidades locales en los hallazgos del estudio de caso. El plantel estudiado se ubica en una zona de baja marginación dentro del área urbana de la capital. 6 Estas condiciones permiten inferir que los estudiantes cuentan con ventajas fuera y dentro del recinto escolar, particularmente, experiencias privilegiadas por las “características de directivos, docentes, enseñanza y composición económica del alumnado del plantel” (Solís, 2014, p. 77). Lo anterior se suma a que son estudiantes con buen promedio en secundaria y con aspiraciones de seguir su trayectoria escolar a la educación superior. Como lo indica Solís (2014), estas habilidades y cualidades son bien aprovechadas en escuelas con condiciones favorecedoras.

El formato de estudio de caso vertical permite incorporar al análisis el conjunto de factores nacionales, estatales y locales, pero además ejemplifica un fenómeno o proceso más general (Marshall y Rossman, 1994). En este caso, los hallazgos dejan ver cómo las características socioeconómicas de las familias y comunidades, asociadas a condiciones estructurales estatales y nacionales, afectan el proceso mediante el cual los estudiantes y sus familias deciden la transición a la educación media superior y eligen el recinto en el que se cursará dicho nivel educativo.

En el caso de Oaxaca, y en particular de la escuela analizada en este artículo, quienes cuentan con información, redes y recursos para enviar a sus hijos a las escuelas públicas con prestigio son miembros de las élites municipales o de hogares con ingresos constantes: maestros y otros profesionistas, autoridades locales, familias con miembros ubicados en zonas urbanas y con disposición para hospedar a familiares que migran a la ciudad para estudiar. Además, hay aspirantes que optan por vías no formales para ingresar al plantel prestigioso; dichos estudiantes provienen de familias que cuentan con información sobre el prestigio del plantel y con un capital social que les permite eludir el proceso regular de admisión. En síntesis, quienes aspiran a estudiar en esta escuela provienen de hogares en donde no sólo se valora la educación pública de alta calidad, sino que se dispone de recursos económicos y/o sociales que pueden destinarse a la escolarización de sus jóvenes.

El estudio de caso no sólo ilumina el proceso de transición a la educación media superior de estudiantes que provienen de hogares relativamente privilegiados, sino que brinda pistas sobre cómo es el proceso de selección de escuela para los estudiantes que no son tan privilegiados. El otro lado de la moneda se ilustra si recordamos que el estado de Oaxaca tiene una progresión escolar interrumpida. De 100 jóvenes que empiezan la primaria, 56 ingresan al nivel medio superior y la completan 34 (Székely, 2013). A esta “desigualdad vertical” se suma la “desigualdad horizontal”, definida por Solís (2014) y Blanco (2014) como “los procesos de selección que generan desigualdad en la ubicación de jóvenes en distintas modalidades e instituciones educativas dentro de un mismo nivel de escolaridad” (Solís, 2014, p. 71). Los hallazgos sobre las cualidades que los estudiantes y sus familias perciben del plantel analizado podrían contribuir al diseño y a la implementación de estrategias para replicar dichas características en otras escuelas. Sin embargo, hasta que eso suceda –si es que sucede–, lo que se presentará es una selección de escuela pública que se definirá por “circunstancias sociales heredadas” y acaparamiento de espacios por parte de familias que cuentan con capital económico y social (Solís, 2014). Así, los egresados de secundaria estarían ante una estructura de oportunidades desiguales a pesar de que exista cobertura escolar (Zorrilla, 2008). Quienes no pueden acceder a las mejores escuelas públicas vivirán una experiencia diferenciada, de menor calidad, que dificultará su progresión a la educación superior o a empleos estables y bien remunerados.

De no procurar elevar la calidad de las distintas opciones de educación media superior, se corre el riesgo de que una mayor cobertura impulsada por reformas y planes de Gobierno nacionales y estatales aminoren la desigualdad vertical a la vez que incrementan la horizontal, lo cual implica que la escuela seguiría siendo una institución reproductora de desigualdad (Anyon, 2008; Solís, 2014).

Referencias

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Notas

1 La autora desea agradecer a Viviana Aragón y a Carlos García por el apoyo brindado durante la escritura del artículo.

2 The author wishes to thank Viviana Aragón and Carlos García for their support in writing this article.

3 Existe una amplia literatura sobre la política de elección de escuela (school choice) en lugares donde el plantel al que tienen acceso las familias depende de su domicilio. Sin embargo, no se incorpora dicha literatura a este estudio, porque el requisito de residir en la zona para el caso del plantel analizado no es parte de un programa impulsado por las autoridades educativas en el estado –como lo es en otros países– ni constituye un requisito en los otros planteles del subsistema ni en ninguno de los otros subsistemas.

4 Cabe señalar que al comparar todas las escuelas, sin controlar por nivel de marginación, hay cuatro escuelas públicas con mayor nivel de marginación que tienen mayor porcentaje de estudiantes con puntaje excelente en habilidad de lectura. Asimismo, sin controlar por marginación, hay siete escuelas públicas con mayor nivel de marginación que tienen mayor porcentaje de estudiantes con puntaje excelente en habilidad matemática.

5 En el contexto oaxaqueño la estrategia de evitación para no asistir a escuelas que suspenden labores está vinculada a la frecuencia de actividades sindicales de trabajadores de educación básica y los recurrentes bloqueos de calles y avenidas en la ciudad, prácticas que suelen resultar en la interrupción de clases.

6 La capital del estado también cuenta con comunidades rurales.



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