Servicios
Buscar
PDF
ePub
Descargas
Idiomas
P. Completa
América Latina: nuevas relaciones hemisféricas e integración Darío Salinas Figueredo (coordinador). UNAM - UIA, Ciudad de México, 2016 ISBN: 978-607-417-375-8 (UIA); ISBN: 978-607-02-7890-7 (UNAM)
Sergio Tapia
Sergio Tapia
América Latina: nuevas relaciones hemisféricas e integración Darío Salinas Figueredo (coordinador). UNAM - UIA, Ciudad de México, 2016 ISBN: 978-607-417-375-8 (UIA); ISBN: 978-607-02-7890-7 (UNAM)
Iberofórum. Revista de Ciencias Sociales de la Universidad Iberoamericana, vol. XI, núm. 21, 2016
Universidad Iberoamericana, Ciudad de México
resúmenes
secciones
referencias
imágenes
Carátula del artículo

América Latina: nuevas relaciones hemisféricas e integración Darío Salinas Figueredo (coordinador). UNAM - UIA, Ciudad de México, 2016 ISBN: 978-607-417-375-8 (UIA); ISBN: 978-607-02-7890-7 (UNAM)

Sergio Tapia
Iberofórum. Revista de Ciencias Sociales de la Universidad Iberoamericana, vol. XI, núm. 21, 2016
Universidad Iberoamericana, Ciudad de México

Una de las claves para comprender la actual dinámica política y económica en la región latinoamericana, enmarcada en un contexto de crisis global, es el análisis de las relaciones hemisféricas construidas al margen de la vieja -pero vigente- relación con los actores hegemónicos. Sin lugar a dudas, no se puede comprender América Latina sin las relaciones que se han gestado y que, en consecuencia, han estructurado diferentes dimensiones sociales, con los Estados Unidos y sus intereses para la región; pero también es un hecho que en la historia reciente los proyectos políticos de corte anti neoliberal, los procesos de democratización, así como la emergencia de organizaciones políticas-económicas-sociales que se gestan internacionalmente presentan características que complejizan la realidad social y, en consecuencia, necesitan instrumentos científicos que posibiliten su comprensión.

En esta perspectiva es que el libro “América Latina: nuevas relaciones hemisféricas e integración” se presenta como un referente que, más que dar respuestas, permite la problematización de la región latinoamericana hoy en día. Pensar a América Latina y el Caribe con cabeza propia, analizar y hacer visible las complejas dinámicas que en ocasiones escapan a la ciencia social (sobre todo a aquella donde predominan las visiones hegemónicas), son unas de las tareas que los capítulos que integran este libro cumplen al abordar diferentes casos bajo el ángulo de las relaciones que surgen en la región latinoamericana.

Un atinado diagnóstico es el que marca la pauta de las partes que integran el libro. La primera se refiere a la dinámica de la política de la región en la contemporaneidad, sobre todo a estudiar América Latina relacionándola a las formulaciones políticas de los Estados Unidos. La segunda se enfoca a las relaciones que se gestan en la región con actores externos, tales como Rusia y China, generando implicaciones políticas y económicas que trazan caminos diferentes para la región. Finalmente, la tercera parte de este libro realiza, atinadamente, un análisis sobre los temas de integración, cooperación y desarrollo económico en América Latina.

El capítulo de Darío Salinas Figueredo, “América Latina y Estados Unidos: hegemonía y contra-hegemonía en las tendencias políticas hemisféricas”, analiza los cambios políticos de la región, sobre todo aquellos que involucran los problemas y tensiones de carácter hemisférico producto del cuestionamiento del modelo neoliberal, cuestiones que generan nuevos escenarios tras la emergencia de diferentes proyectos y propuestas de formas de gobierno que se alejan del modelo hegemónico, en particular, de aquel que representa los Estados Unidos. Cambios que han obligado a este último actor a modificar sus estrategias políticas, económicas y de seguridad para la región.

El debilitamiento hegemónico genera la utilización de diferentes formas y estrategias para recuperar el orden social que funciona al poder dominante. A partir de esta idea es que el capítulo “El miedo y la cultura de guerra: impactos de la norteamericanización de la seguridad en América Latina” de María José Rodríguez Rejas, analiza cómo la cultura de guerra tiene una dimensión real en términos de sus efectos políticos, económicos y sociales, pero también tiene consecuencias en el plano subjetivo, es decir, en la instauración de escenarios que trastocan las biografías individuales. Partiendo del estudio de los casos de México y de Colombia se puede observar cómo el urgente cambio social se complica por las consecuencias de la guerra y la violencia, que son capitalizadas por el conservadurismo.

Desde el análisis geopolítico de la región enfocado en los recursos naturales, el capítulo de Gian Carlo Delgado, “América Latina: reserva estratégica en disputa” expone que Latinoamérica se convierte en una zona estratégica y, por lo tanto, de interés prioritario, (sobre todo para los Estados Unidos), al contar con recursos naturales de gran importancia para la economía mundial. Así, la agenda política se traza como un tema de “seguritización de los recursos” por encima de otros intereses, rebasando los intereses y preocupaciones locales o de aquellas que representan los movimientos sociales en defensa del saqueo o del cuidado del medio ambiente. “

El plan Colombia y la dinámica hemisférica” escrito por Héctor Vega, expone cómo esta estrategia, justificada bajo el tema del narcotráfico y la lucha antidrogas, ha planteado los distintos planes de cooperación a los que hace referencia y que sustenta la política internacional de los Estados Unidos en el plano hemisférico, principalmente cuando el tema se filtra como un asunto de su seguridad nacional. Asimismo, el apartado problematiza las negociaciones de paz entre el gobierno colombiano y las FARC y la complejidad que implica poner en la mesa los temas que históricamente dentro del conflicto armado más antiguo de América Latina han sido invisibilizados.

Finalmente, bajo esta perspectiva, a saber, la dinámica de la política hemisférica, el capítulo de Luis Suárez “La política hacia América Latina y el Caribe bajo la presidencia de Barak Obama: una mirada desde la prospectiva crítica”, con una visión por demás aguda y bajo un ejercicio prospectivo, tiene la virtud de caracterizar la política de los dos periodos de Obama hacia la región, en los que las alianzas estratégicas, pactos de cooperación y apoyo en diferentes sectores como el militar tienen la lógica de mantener -bajo una “nueva faceta”- el dominio estadounidense sobre la América Latina y el Caribe. Estos proyectos apuntan, con énfasis, a evitar que se produzcan nuevas experiencias que se manifiestan como amenazas políticas, económicas y de seguridad, como es el caso de Venezuela.

Asimismo, conviene destacar que la estrategia política hacia Cuba está orientada a modificar las relaciones entre ambos países; con la advertencia de que estos cambios no distan de ser nuevas formas de “cambiar el régimen cubano”.

Iniciando la segunda parte de este libro el capítulo “Rusia y América Latina en la geopolítica global” escrito por Ana Teresa Gutiérrez del Cid, expone las consecuencias que han producido los acercamientos de actores de la región (Venezuela y Brasil, sobre todo) con Rusia en el plano político, económico y militar. Así, se destaca el papel protagónico que en la política global en la época contemporánea está presentando Rusia. Por otro lado, estos cambios geopolíticos que se están gestando en la región por los acercamientos con otros actores, no se pueden pensar sin considerar que un debilitamiento en la hegemonía estadounidense está teniendo lugar.

El segundo capítulo que integra este apartado es el escrito por José Luis León Manríquez y Eduardo Tzili, titulado “Las relaciones China-América Latina y su importancia en la dinámica hemisférica”, del cual se destaca que -como en otros estudios y análisis sobre China- la potencia emergente ha traído importantes cambios en la dinámica de la región latinoamericana. La originalidad del capítulo, sin embargo, radica en que estos cambios tienen matices que requieren de un análisis riguroso para identificar el alcance de las consecuencias de la incursión del país asiático en la región. En esta línea argumental se destaca que el impacto no es generalizado ni similar en Latinoamérica, sino que sus acercamientos son con actores específicos, principalmente en materia económica; y asimismo, los autores señalan que “Mientras América Latina esté económicamente más cercana a Estados Unidos, la presencia China no repercutirá en amenazas ni desequilibrios regionales”, ya que China mantiene estrechos vínculos económicos con la agenda estadounidense.

Cierra este apartado el capítulo “México y Centroamérica en las relaciones interamericanas: resistencias y visibilidad social” de Jaime Preciado y Aarón Villarruel, en el que su análisis se centra en observar las relaciones de esta zona de América bajo el escenario post 11-S, que determinó en gran medida la forma en la que suceden estas relaciones. La cercanía geográfica hace que esta región se convierta en un punto clave para los proyectos de seguridad. Si bien la región no es considerada con la misma importancia que otras, si resulta estratégica para los planes del mantenimiento de la hegemónica de los Estados Unidos.

La última parte del libro inicia con el capítulo de Alicia Puyana “La integración económica regional latinoamericana”. A partir de un estudio histórico con énfasis en la política económica, hace referencia a la manera en la que se constituyen las relaciones de integración económica de la región, mismas que no son ajenas a los ajetreos globales, pero que constituyen un escenario tanto para el desarrollo como para la consecución de proyectos sociales que apuntan a la reducción de la brecha de desigualdad en la zona.

El segundo capítulo “Consecuencias del comercio en la política exterior. La relación de Estados Unidos con los miembros de la Alianza del Pacífico” escrito por Mariana Aparicio, expone cómo este proyecto representa para la política estadounidense, no solo intereses económicos y comerciales, sino “también es un instrumento de su política exterior”. Al analizar la Alianza del Pacífico enfatiza las diferencias y asimetrías económicas respecto a la relación que tienen los miembros con los Estados Unidos.

El capítulo de Ninfa Fuentes, “La estructura de la integración comercial profunda en América Latina”, investiga sobre qué es la integración profunda y cómo puede observarse en la región latinoamericana. Un interesante posicionamiento teórico y empírico para debatir sobre el tema que repercute en el análisis de la integración comercial, especialmente para ampliar y problematizar sobre el diseño e implicaciones de los acuerdos comerciales en América Latina.

Finalmente, el capítulo de Gladys Lechini “Cooperación Sur-Sur desde una perspectiva latinoamericana: problemas, perspectivas e impactos”, ofrece una visión, histórica y contemporánea, sobre las relaciones políticas y económicas desde los países del Sur y la importancia que adquieren estas relaciones bajo el actual el escenario global; donde estos proyectos de cooperación, con alcances y limitaciones, al tiempo que representan nuevas relaciones con impactos en diferentes áreas sociales y regionales, están rediseñando el orden global.

Por último, tiene que destacarse el mérito del libro al compilar diferentes temas y perspectivas con gran lógica y sentido preciso, de modo que permite observar cada capítulo por sí mismo como un tema importante pero, cuando los vemos en su conjunto, se articulan bajo un mismo campo de preocupación que genera un panorama sobre América Latina completo, actual y pertinente. La importancia y urgencia de plantear estudios, como los que integran el libro, que analizan cuestiones recientes pero con repercusiones estructurales, permite la generación de reflexiones sobre América Latina a partir de instrumentos críticos y, en consecuencias, favorables para la discusión social y política. Por esto, el libro resulta indispensable y necesario.

Notas
Buscar:
Contexto
Descargar
Todas
Imágenes
Visor XML-JATS4R. Desarrollado por Redalyc