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Niños, niñas y jóvenes en los Andes surperuanos sobre monstruos marinos melodiosos y mujeres-pez seductoras: las sirenas entre género, paisaje y raza en oralidad, visualidad y televisión
Annett Hofmann
Annett Hofmann
Niños, niñas y jóvenes en los Andes surperuanos sobre monstruos marinos melodiosos y mujeres-pez seductoras: las sirenas entre género, paisaje y raza en oralidad, visualidad y televisión
Children and young people in the southern Peruvian Andes about melodic sea monsters and seductive fish-women: Sirenas within concepts of gender, landscape and race in orality, visuality and television
Indiana, vol. 33, núm. 1, 2016
Ibero-Amerikanisches Institut Preußischer Kulturbesitz
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Resumen: En este artículo se investigan las relaciones entre las diversas concepciones de sirenas cruzando las perspectivas de jóvenes, niños y niñas con adultos en dos comunidades campesinas en la región del Cusco, Perú. Las sirenas forman parte de la cosmovisión y mitología andina siendo seres femeninos que habitan ciertos lugares acuáticos. Sus características y significados varían entre los diferentes actores y generaciones. Para unos representan un aspecto dentro de un conjunto de peligros, para otros pertenecen al mundo de los sueños y a las fantasías. Esta polivalencia en las concepciones de sirenas implica no solo distintas percepciones y usos del espacio sino también diversas imágenes del rol de la mujer dentro de la sociedad andina. En este trabajo damos la voz a los actores mismos analizando materiales de los años 2011 hasta 2014. Se incluyen tanto conversaciones personales y entrevistas en quechua y castellano, como representaciones visuales que son consideradas desde un punto de vista antropológico.

Palabras clave etnolingüística, quechua, sirenas, región del Cusco, Perú, siglo XXI.

Abstract: In this article, the relations between diverse concepts of sirenas (sirens/mermaids) are investigated by crossing the perspectives of young people and children with adults in two villages in the Cusco region, Peru. Sirenas are part of the Andean cosmovision and mythology as feminine beings that inhabit certain aquatic places. Their characteristics and significances vary among the different social actors and between generations. For some, they represent one of many aspects of danger, for others, they belong to the world of fantasy and dreams. This polyvalence in the concepts of sirenas does not only imply diverse perceptions and uses of space but also transmits several images of the role of women in Andean society. This article focuses on the voices of the research actors and their own narratives and representations. The text includes personal conversations and interviews in Quechua and Spanish as well as visual representations considered from an anthropological point of view. The findings can be useful for further investigation in educational sciences and developmental psychology, methodological issues on children’s drawings in social sciences and as a significant basis for pedagogical projects, for example children’s literature.

Keywords: ethnolinguistics, Quechua, sirens, Cusco region, Peru, 21st century.

Carátula del artículo

Niños, niñas y jóvenes en los Andes surperuanos sobre monstruos marinos melodiosos y mujeres-pez seductoras: las sirenas entre género, paisaje y raza en oralidad, visualidad y televisión

Children and young people in the southern Peruvian Andes about melodic sea monsters and seductive fish-women: Sirenas within concepts of gender, landscape and race in orality, visuality and television

Annett Hofmann
Freie Universität BerlinAlemania
Indiana, vol. 33, núm. 1, 2016
Ibero-Amerikanisches Institut Preußischer Kulturbesitz
Introducción 1

Las ideas de mujeres-pez fascinaron a gente 2 en muchas regiones del mundo en todas las épocas. De esta manera, conceptos de sirenas –seres acuáticos femeninos– aparecen no solamente en Latino América, 3 sino también tanto en la Antigüedad europea en las obras de Homero y Platón como en narraciones orales sobre Mami Wata en diferentes regiones de África contemporánea. 4

El tema de este artículo son conceptos actuales de sirenas en los Andes surperuanos en la región del Cusco considerados desde una perspectiva antropológica. En este sentido, podemos acercarnos al tema con las siguientes preguntas: ¿Cómo se imaginan personas de diferentes edades y géneros las sirenas? ¿Qué vivencias nos cuentan y cómo representan niños y niñas sus propias ideas de sirenas frente a sus papás y viceversa? 5

Contexto de investigación sobre las sirenas en los Andes

Para dirigir nuestros pensamientos a la región del Cusco, donde tenía lugar la investigación, y para dedicarnos a esta entidad, que tiene diversas formas en diferentes partes del mundo, la descripción de Ramón 6 nos sirve como ejemplo de entrada. El quechua-hablante de 50 años, que ha viajado mucho y que es trilingüe (quechua-castellano-alemán), me la reveló en una entrevista en su pueblo Huasao:

Ñawpaqqa anchayta chayta puriqtiykis kikillan, [...] manayá luz kaqchu. Ankay tutallayá kaq. [...] Chayqa tuta rinki chayqa, chay llinpupi anchaysi chay kichakuq chay kiki­llan ph’un­chawllarusunki ñawiykiman y chayqa [...] ñan kicharukun. Chay ñanpin enamora­dayki o enamoradoyki kan, riki. Chayqa chay justo chaypi rikhurirusunki. Chayqa apaysunki hasta qucha ukhukama. Chaymanta, pero mana imanasunkipaschu, sino anchaypi saqirpari­sunki (30.09.2012).

Antiguamente, cuando pasaste por allá solo, no había luz y era tenebroso. [...] Cuando pasaste por allá, de repente te apareció una luz clara como el día y allá mismo se abrió el camino. En aquel momento ves en este camino a tu amante. Justo allá él o ella te aparece. Te lleva profundamente a la laguna, pero no te hace nada, sino te deja solo o sola allí en esta laguna. 7

Este episodio muestra lo que reporta un adulto de Huasao sobre las sirenas. En el caso de Ramón, la sirena se presenta como amante convertida en la oscuridad en la laguna después de que aparece una ramificación en el camino habitual ( ñan kichakun ) que puede terminar en la laguna.

Para ubicar en qué relación están el agua, la oscuridad, la seducción y las sirenas, nos concentramos ahora en rastros etnohistóricos y diálogos transculturales sobre las sirenas en la zona andina.

La complejidad de las sirenas en diálogos y recepciones

La presencia de las sirenas en la tradición oral de los habitantes de los Andes no es, de ningún modo, solo un fenómeno actual, sino se remite hasta tiempos precolombinos. Estas huellas etnohistóricas no deben ser desapercibidas en la reflexión del material de la investigación del siglo XXI. Por esto serán esbozados aquí brevemente.

La historiadora Revilla Orías (2012) se ocupa en su artículo sobre Quesintuu y Umantuu de dos seres femeninos y pisciformes del Lago Titicaca, que aparecen también en el vocabulario de Ludovico Bertonio del año 1612. Estos mismos, según la autora, simbolizan dos seres acuáticos prehispánicos al lado de otros peces antropomorfos representados en piedra, cerámicas y textiles. 8

Paralelo a esto, el préstamo del español ‘sirena’, que es usado por los actores y participantes de investigación incluso en quechua, permite la suposición que un diálogo entre conceptos andinos y europeos sobre seres del agua tuvo lugar en los Andes (Revilla Orías 2012: 151; Stobart 2006: 105; Turino 1983: 110-113).

El término español ‘sirena’ se deja atribuir a la denominación griega seirēn , la que ya aparece en la epopeya La Odisea , libro XII, de Homero, siglo VIII a. C. En esta obra, Odiseo es advertido de las sirenas, las cuales despiertan avidez y seducen navegantes a la perdición a través de cantos seductores. En las correspondientes representaciones gráficas existentes de estos acontecimientos, las mismas sirenas se presentan como caracteres femeninos mezclados con alas, cuerpo de un pájaro y cabeza de mujer. En el arte griego aproximadamente desde 500 a. C., estos seres poseen torsos humanos y tocan instrumentos (Holford-Strevens 2006: 16-18).

Siglos después, estas imágenes son poco a poco reemplazadas por representaciones visuales de mujeres con cola de pez que en la Edad Media empezaban a coexistir y/o cruzarse con las mujeres-ave (Arribas 2007: 41). En manuscritos medievales, como el Liber Monstrorum y Liber Bestiarum , las sirenas aparecen entre dragones, quimeras y otras criaturas híbridas (Holford-Strevens 2006: 29-37). Por un lado, en esta época sirven como botón de muestra de la inmoralidad y del pecado. Por otro lado, siguen siendo metáforas poéticas de belleza femenina y dulces cantos (Holford-Strevens 2006: 28) que no solamente pueden referirse a las descripciones de Homero sino también al mito de Er en La República de Platón, aproximadamente del siglo iv a. C., donde está escrito:

Sobre cada uno de los círculos [anillos planetarios] se mantenía una Sirena, que giraba con él y emitía una sola voz y de un solo tono; las ocho voces de las ocho Sirenas formaban un conjunto armónico. 9

Aquellos seres musicales de Platón en los planetas y las tentadoras sirenas de Homero en las aguas mediterráneas son dos ejemplos literarios 10 significantes que son retomados en las obras de la arquitectura, el arte, la música y la literatura andina y europea. 11

Sirenas como mujeres con cola de pez son representadas frecuentemente en fachadas y en la arquitectura de iglesias de la era colonial en los Andes y en Europa. Según las investigaciones de la historiadora de arte Teresa Gisbert, las representaciones visuales dentro y por fuera de iglesias en los Andes peruanos del Sur muestran, en primer lugar, sirenas con instrumentos de música y después otras con tocado de plumas, cestas de frutas y flores (Gisbert 1980: 49-51).

También en la crónica de Felipe Guaman Poma de Ayala de la época colonial (2006: 316 [318]), con más de mil páginas, se representan dos sirenas en las orillas del río Watanay y que son clasificadas en el ámbito “canciones y música”.

¿Qué pasa hoy en día? ¿Qué relación existe entre el relato de la sirena como amante en la laguna de Ramón e investigaciones actuales de los Andes meridionales?

Estado y preguntas de la investigación sobre sirenas en los Andes

Una de las publicaciones destacadas sobre sirenas en la zona andina fue publicada por el etnomusicólogo Henry Stobart (2009). El menciona nueve rasgos de las sirenas andinas como resultados de su material de investigaciones de campo en los años noventa en el Altiplano (Stobart 2009: 192-193):

  1. 1. Estética,

  2. 2. Seducción,

  3. 3. Conocimiento,

  4. 4. Peligro,

  5. 5. Intercambio/ Contrato,

  6. 6. Poderes demoníacos,

  7. 7. El mundo natural/ paisaje,

  8. 8. Sentido alterado,

  9. 9. Aguas (o rocas).

A mi saber y entender, estas características son una recopilación muy lograda del imaginario de sirenas de parte de adultos masculinos en los Andes. De esta manera, vamos a reencontrar algunos de los alistados aspectos en este artículo. No obstante, algunas preguntas quedaban pendientes las cuales forman parte del objeto del presente artículo:

¿Cómo se imaginan personas de sexos y edades diferentes las sirenas? ¿Tienen los niños y jóvenes propios puntos de vista sobre las narraciones, y poseen propias formas de imaginar el mundo? ¿Qué relación existe entre perspectivas de niños, jóvenes y adultos sobre el ser acuático sirena? ¿Qué reportan las personas sobre encuentros parecidos, y cómo los manejan con actores más jóvenes?

Lugares de la investigación en Perú

Para contestar a estas preguntas, describiré material de campo recopilado en dos pueblos del departamento del Cusco: Huasao y Cawasi.

Los dos lugares tienen en común que la mayoría de sus habitantes se dedica a la agricultura y la ganadería. Ovejas, vacas, caballos, burros y mulos se mueven al lado de los habitantes en el pueblo correspondiente. Ambos lugares están rodeados por campos ( chacras ) y pastos, así como también bosques montañosos. En Huasao y Cawasi se pueden escuchar quechua y castellano, y existen nexos fuertes entre parientes, vecinos y conocidos.

Huasao, en la provincia de Quispikanchis, se encuentra en un valle profundo a 3130 metros de altura, rodeado por dos cadenas montañosas que sobresalen hasta 4,500 m.s.n.m. y se elevan paralelo al río Watanay, que procedente del Cusco pasa por delante de Huasao.

Cawasi, en la provincia de Paucartambo, está situado al lado del río Willkanota, a una altura de aproximadamente 3,050 m.s.n.m. En las chacras de este pueblo se cultivan maíz, habas y papas junto a la variedad de cereal amaranto ( kiwicha ); mientras que en Huasao, aparte de los tres productos nombrados, se concentra últimamente en la cosecha repetida de la alfalfa como forraje de animales y para la venta.

Unas 50 casas forman parte de Cawasi, así que es más pequeño que Huasao, con aproximadamente 250 casas. Ambos están conectados al abastecimiento de agua y a la red eléctrica. Muchas familias disponen de radios y televisores. Además, el crecimiento de la población de Huasao va acompañado de la construcción de casas en anteriores lugares de pastoreo y chacras . Muchos habitantes piensan que su pueblo está en camino de convertirse en un pequeño suburbio del Cusco. Mientras otros habitantes de Huasao sienten que con este proceso se está perdiendo el clima de familiaridad entre ellos.

Entre la gente joven se habla principalmente castellano de forma exclusiva, mientras que los padres entre sí se comunican en quechua. Según mis observaciones, encontrar a jóvenes o adultos jóvenes en la vida cotidiana del pueblo es más bien poco frecuente porque pasan su día en la ciudad del Cusco. Esto es posible debido a la cercanía geográfica de Huasao y Cusco y a los enlaces de autobuses: más o menos cada diez minutos hay un medio de transporte público que va directamente al centro de Cusco. Los profesores de la escuela primaria de Huasao como de Cawasi residen mayoritariamente en el Cusco, que se encuentra en el caso de Cawasi, a más de una hora en autobús.

La situación de Cawasi es similar en cuanto a la cercanía a la ciudad San Salvador y en cuanto a la ausencia de personas que van a un colegio secundario, lo han terminado, están estudiando o formándose profesionalmente. Además, hombres y padres trabajan temporalmente fuera del pueblo, a excepción de los tiempos de cosecha y siembra. Para contribuir a la subsistencia de la familia, como me contó la directora de la escuela, trabajan en las minas de oro, tala de arboles, en servicio, construcción y otras actividades en Maldonado, Cusco o valles de la región yunga (1000 a 2300 m.s.n.m.). Corrientes migratorias temporales parecidas existen también en Huasao.

Tanto en el caso de la escuela primaria de Huasao como de Cawasi, casi todos los profesores vienen solamente al pueblo para dar clases. Los alumnos de estas escuelas viven en los pueblos montañosos de los alrededores ubicados en alturas hasta de 4,000 m.s.n.m. Algunos forman parte de Huasao o Cawasi como anexos. En cambio, muchos niños y niñas que viven directamente en los pueblos Huasao o Cawasi van a escuelas de Cusco o San Salvador. En todas estas escuelas, la gran parte de las clases tiene lugar en castellano con ayuda de las ediciones más nuevas de los textos escolares del Ministerio de Educación.

La vida cotidiana de los actores

En este artículo son presentadas las ideas y representaciones de sirenas de cinco niños o jóvenes (entre 7 y 14 años, grupo I), cuatro adultos (entre 35 y 60 años, grupo II), así como la autora (que tenía entre 23 y 25 años durante la investigación).

El grupo I se compone de alumnos del segundo año de primaria al segundo año de la escuela secundaria. Entre ellos se encuentran dos mujeres y tres varones. El transcurso de sus días es diferente: un alumno de la primaria de Cawasi vive cerca de su escuela y llega allí a pie en pocos minutos. Otro, en cambio, vive en un pueblo en las montañas, del cual tiene que caminar varias horas hasta la escuela. Por otra parte, todos los niños y jóvenes que participaron en la investigación en Huasao van a escuelas que se encuentran en el Cusco en barrios cercanos a Huasao, a los cuales llegan generalmente con medios de transporte público en media hora.

Después de regresar de la escuela, la mayoría de los niños tiene que ayudar en la casa o en trabajos en la chacra . Antes de oscurecer deben recoger los animales de la familia o incluso algunos de los niños llevan nuevamente los animales a pastar en las mañanas.

Durante la semana, los niños y jóvenes en ambos lugares tienen mucho contacto con tíos, tías, primos y primas, aparte de los tiempos que comparten con sus padres 12 y hermanos.

Mis observaciones revelaron que las historias sobre peligros potenciales y seres en lugares concretos del paisaje (en la noche andina) son narradas, primeramente, por mayores a menores, por ejemplo, por tíos y tías a niños y niñas. También entre los niños, el intercambio de historias sobre duendes, fantasmas y arcos iris es muy popular. Todos los niños y jóvenes están acostumbrados a ver programas de televisión, escuchar radio así como leer libros –medios que tienen influencia notable en su propia visión del mundo. 13

El grupo II consta de mujeres y hombres que habían crecido en Huasao o Cawasi o trabajan allí y están presentes de formas diferentes en la vida cotidiana de los actores del grupo I. Todos los adultos tienen hijos, entre ellos la madre y dos tíos de tres hermanos que participaron en el proyecto en Huasao. Otra participante de la investigación es Naomi que ronda los cincuenta años pasados y que vive en un anexo de Huasao, ubicado a una altura de 4,200 m.s.n.m., unos mil metros más alto que Huasao. Ella habla quechua de manera monolingüe y tiene relaciones cercanas con algunos participantes de la investigación en Huasao.

En las clases escolares de Cawasi, las intervenciones en castellano vienen primeramente de los niños varones y chicos. En cambio, las niñas y chicas 14 se comportan más tímidas, no piden la palabra y, por lo general, muy pocas veces se escucha su voz durante las clases.

En Cawasi, el profesor del quinto y sexto grado conjuntamente se entusiasmó por el tema de las sirenas. El es el único profesor de Cawasi que no vive en el Cusco. Se siente orgulloso de sus alumnos cuando trabajan con empeño.

Métodos y materiales de la investigación

Durante el transcurso de la investigación implementé un procedimiento metódico diferenciado debido al espectro heterogéneo de actores. Mi forma de proceder fue etnográfica: a través de estudios de campo de varios meses que se basaron en conversaciones, representaciones visuales y observación participante. Tenía el propósito de conocer categorías y conceptos de los actores.

Concentré mi investigación cualitativa en niños y jóvenes, quienes normalmente no conversan fácilmente con adultos (Punch 2002: 325) y, en este caso, con una europea desconocida. Era evidente buscar métodos de investigación que se centraran en niños y niñas. 15 En comparación con las entrevistas, los dibujos de niños 16 tienen las siguientes ventajas:

The advantage of using drawing with children is that it can be creative, fun and can encourage children to be more actively involved in the research. The use of drawing gives children time to think about what they wish to portray. The image can be changed and added to, which gives children more control over their form of expression, unlike an interview situation where responses tend to be quicker [...] (Punch 2002: 331).

La antropóloga británica, Samantha Punch, realizó investigaciones en Bolivia. Ella subraya que los dibujos poseen el potencial de diversión, tiempo para reflexionar y control de parte de los niños y niñas en la aplicación de este método. Pero para dedicarse intensivamente a puntos de vista de niños y niñas, no es menos importante tomar en consideración sus comentarios propios a los dibujos realizados. Por medio de ello, las voces y percepciones de los actores mismos deberían recibir atención central en la ‘Antropología de la Niñez’ (Hofmann, en prensa). En este sentido, el presente artículo tiene también la intención de argumentar a favor de la ampliación de los métodos etnográficos clásicos, como por ejemplo la observación participante y la entrevista, que se implementan en investigaciones cualitativas con adultos. El complemento de estos métodos por representaciones visuales y los respectivos comentarios parece no solamente interesante en futuras investigaciones en el ámbito de la Antropología de la Niñez, sino también en varias disciplinas de las ciencias sociales y culturales.

El conjunto de datos del presente artículo consta de 35 sirenas en dibujos elaborados y comentados en los años 2011-2014. Las explicaciones de los niños y jóvenes proceden de situaciones diferentes en las que hablamos sobre sus dibujos, de grabaciones de vídeo o notas de la observación participante. Con los actores adultos realicé entrevistas semi-estructuradas, opcionalmente en quechua y/o castellano, en las cuales también nos ocupamos de algunos de los dibujos de sirenas. 17

Objetivos y marco teórico

El objetivo central de este artículo consiste en contribuir a la ‘Antropología de la Niñez’, cuya meta es conocer mejor las infancias en un marco global, concentrándose en concepciones específicas culturales y en manifestaciones locales de la niñez.

Junto a la argumentación a favor de establecer firmemente los dibujos comentados de niños en esta disciplina, en este artículo se discutirá hasta qué punto y en qué contextos aparecen los niños como actores sociales y sujetos con propias ideas e imaginarios.

Además, en el campo de la ‘Antropología del Espacio’, especialmente en debates sobre el paisaje, se intenta ofrecer una ampliación del punto de vista de adultos a través de la acentuación de las perspectivas de niños y jóvenes.

Considerar al espacio no como algo dado, sino como producto social, ha tenido gran resonancia en las ciencias sociales y culturales. Dos enfoques de la investigación del espacio, o en particular de los paisajes, marcan mi enfoque teórico acerca de la percepción de paisaje. Como subraya Hirsch (1995), el paisaje no debería ser entendido exclusivamente como una distribución funcional, sino también como un lugar vivido.

Conceptualizar el paisaje como localización central de ideas, recuerdos, emociones y participación, forma parte de la visión del paisaje como constructo sociocultural y ligado al actor. Rodman (1992) va más allá de esto y parte de la suposición de que el paisaje debería ser entendido como “multilocal” y “multivocal”:

Finally, a single physical landscape can be multilocal in the sense that it shapes and expresses polysemic meanings of place for different users. This is more accurately a multivocal dimension of place. But multilocality conveys the idea that a single place may be experienced quite differently (Rodman 1992: 647).

Por consiguiente, podemos afirmar que un paisaje alberga muchos lugares o localidades, que tanto pueden ser ambiguos para un solo actor como pueden también tener varios significados por actores diferentes o ser experimentados de maneras distintas.

Estos significados de paisajes marcados socioculturalmente, se consideran, por lo tanto, con relación a experiencias y prácticas personales, que son asumidos como procesos dinámicos. Al respecto, cabe realzar que los significados no son fijos y que en este trabajo se pretende entenderlos como relaciones dependientes de las situaciones y de interdependencias sociales y locales.

Basándome en esto, la presente contribución intenta crear vínculos entre este planteamiento teórico y las percepciones de niños y jóvenes. Primeramente, expondré en forma breve su correspondiente contexto sociocultural.

Relaciones de los habitantes de los Andes con los paisajes andinos

Para poder situar los seres mezclados como las mujeres-pez en el imaginario de los protagonistas de este artículo, queremos echar un vistazo a los significados localmente específicos de paisajes montañosos en los Andes e intentar acercarnos a las perspectivas de los habitantes adultos. Naomi, la participante del anexo de Huasao, describe su relación con los alrededores geográficos de la siguiente manera:

Siempre cuando caminamos por ahí, rezamos a los apus , porque nuestros animales pastan allí [en las laderas de las montañas] y porque siempre vamos a estos lugares. Somos dependientes de ellos. Cada cerro está llamado con su nombre y a donde vayas, hayas ido o quieras ir, tienes que decir el nombre del lugar y hacer una ofrenda (Huasao, 01.08.2011, traducción de la entrevista en quechua).

Naomi expone las correlaciones entre las oraciones respetuosas y las ofrendas respectivas en agradecimiento a la utilización de los lugares del paisaje por los seres humanos y sus animales domésticos. Para explicar su comportamiento con los entes de estos lugares usa el término manchakuy . Este no solo implica humildad y respeto al entrar al paisaje montañoso andino, sino también manifiesta claramente la veneración y el miedo frente a estos poderes sobrehumanos.

Naomi me asegura en la misma entrevista que, a veces, cuando se camina en la oscuridad en algunos lugares, aparecen espíritus. En este caso, uno no debería acercarse, sino irse. 18 Este corto relato ya muestra que al suceder fenómenos, como la oscuridad, se recomienda tener mucho cuidado al moverse por las montañas.

Wakin ayllukunapin, kuraq taytakuna willakunku: “Ñawpaqqa quchakunaqa manan kunan­hina samp’achu karqanku, millay salqan, phiñallañan karqanku. [...]” Mayninqa qhaway­usqallan phiñakuqku. Chaykunamantayá runaqa, quchataqa anchatapuni mancha­kuqku (Gutiérrez et al. 2012: 27).

En algunos lugares, los mayores cuentan que antes las lagunas eran más lisas (insolentes, ariscas, malcriadas) y bravas que ahora. [...] A veces, solo con mirarlas se molestaban. Todo esto hacía que la gente les tuviera mucho respeto y miedo [( manchakuy )] a las lagunas (Gutiérrez & Vásquez 2011: 27).

Las advertencias ya tratadas sobre peligros potenciales en lugares en los Andes y las indicaciones que las acompañan respecto al trato respetuoso a las fuerzas sobrehumanas localizadas en paisajes, forman el contexto del material empírico sobre sirenas.

Planteamiento analítico

Como estrategia del análisis de datos cualitativos he usado el método de la codificación abierta ( open coding ), en el marco del procedimiento de la teoría fundamentada ( grounded theory ), puesto que esta es bastante orientada al material empírico. 19 Después de una contraposición de las perspectivas de niños, jóvenes y adultos en reflexiones ( memos ) 20 resultaron cinco grupos conceptuales, o sea roles de las sirenas, que serán considerados en continuación: la sirena como compañera amable de los peces, como impredecible monstruo del agua, como maga de instrumentos, como mujer joven y rubia y como seductora nocturna.

Partiendo de cinco dibujos, cada grupo conceptual de sirenas es ilustrado por una representación visual a manera de ejemplo. Las respectivas explicaciones orales del dibujante están presentadas a la vez, tal como perspectivas de personas que miran el dibujo o se refieren a aspectos esenciales del contenido correspondiente.

En ello, los cinco grupos conceptuales varían en sus proporciones dentro del conjunto de las opiniones de los actores. El análisis, que ahora sigue, empieza en el próximo capitulo con la consideración de perspectivas de chicas, niñas y niños. Dichas perspectivas se distinguen considerablemente de las ideas de las personas adultas con quienes se relacionan. El capítulo siguiente, en cambio, es dedicado a visiones que son interpretadas diferentemente en una base común del diálogo entre generaciones.

Sirenas en el mundo de tres hermanos: televisión, tradición oral y género

Seis semanas después de mi primera llegada al pueblo Huasao, algunos niños comenzaron a contarme sobre seres en las orillas de la laguna, a quienes llaman sirenas. Curiosa por saber más, pedí a los tres hermanos pintar estas sirenas de las que hablaban.

Una chica sobre la amable compañera de los peces: “La sirena es buena y cuida a los peces”


Figura 1.

Sirenita dando comidita al pescadito (Esther, 14 años, 2do de secundaria. Huasao, 30.08.2011).

Uno de los dibujos que fue creado en aquella tarde en agosto del año 2011, es la imagen de Esther, a los 14 años de edad, que muestra un ser femenino con pelo dorado y cola de pez dorada (véase Figura 1). Su piel es de color azul oscuro, tiene el torso desnudo con dos conchas doradas que cubren los senos. Su cara cariñosa y sonriente se parece a la cara de una señorita. La sirena está apoyada en una piedra en la laguna de Huasao, parada erguidamente en el agua y se sostiene con su mano izquierda, está rodeada por los árboles que allí crecen y un sauce llorón claramente reconocible. Con su mano derecha dispersa migas a un pez en el agua, que asoma la cabeza en su dirección esperando a la sirena. Esther dice: “Las sirenas buenas están en la laguna. Dan alimentos y cuidan a los peces”.

No sólo la cara dulce y amable de una sonrisa ligera, sino también la mano abierta que estira confiadamente al pez pequeño con las migas de pienso, caracterizan la sirena de Esther con la cualidad de ser buena. Ella utiliza el concepto ‘ser buena’ en el sentido de que la sirena alimenta y cuida –valores clásicos de una mujer o mamá en los Andes que debe cumplir la tarea de alimentar y cuidar a los hijos y a los animales domésticos. Este ideal aparece, a mi juicio, en la imagen de la sirena de Esther.

Ella no es la única que se remite a ideas positivas de sirenas. Especialmente niñas o chicas entre nueve y trece años me pintan la sirena ‘buena’ en diferentes contextos del proyecto. Celina, que tiene diez años de edad y es hermana de Esther, dibuja simultáneamente a Esther una buena sirena que se sienta en una piedra en la laguna con su parte inferior del cuerpo parecida a un pez. La sirena de Celina, elegante como una princesa y con una expresión de cara amable, lleva una flor blanca en su pelo rubio, peinado y suelto.

A excepción de la coloración, ambas niñas me dan la impresión de haber pintado una sirena semejante al personaje de Walt Disney: Ariel. 21 Del mismo modo como en los dibujos de Esther y Celina, Ariel lleva un sostén de conchas en su tronco delgado, desnudo y humano. Como la sirena en el dibujo presente, Ariel es acompañada de un pez pequeño del que es amiga. Generalmente tiene un carácter amable.

Algunas de las personas adultas de referencia de las dos niñas tienen una explicación diferente. Como me cuenta su madre, ideas de buenas sirenas no son corrientes entre los adultos de Huasao. A pesar de todo, la sirena como amiga de los peces se asemeja a Ariel, representa el grupo conceptual de sirenas dibujado más frecuentemente por el grupo de niñas y chicas jóvenes. En cambio, los adultos femeninos o masculinos nunca la mencionaron en las conversaciones.

Cuando estamos hablando juntas con su madre Elsa sobre el dibujo de Esther, Elsa comenta: “Lo habrán leído en algún librito, seguramente. 22 Las sirenas no son así. Siempre son malas”. Como la madre de Celina y Esther casi no toma en serio la opinión de sus hijas, algunos de los interlocutores adultos empiezan a reír cuando les muestro este dibujo más tarde. ¿Una sirena buena, que es la amiga o patrona de los peces, les cuida y les da pienso, como anuncia la inscripción del dibujo? “Eso sólo se inventan los niños”, me explican tanto hombres como mujeres que tienen hijos, o sea, que son padres.

¿Pero cómo podemos interpretar que la sirena de Esther tiene piel azul y atributos dorados? Asimismo, como el agua y los peces en dibujos son coloreados de azul, la parte inferior de su cuerpo que se parece a un pez y la piel azul pueden indicar un vínculo de la sirena con la zona acuática. Varias veces aparecen los tonos azules de la piel entre las sirenas dibujadas, a veces en el mismo color como las aguas y como los peces dibujados debajo de la superficie.

De otro lado, la piel azul del cuerpo femenino me muestra que no se trata de una mujer humana habitual. Además, el oro es un elemento que aparece en la tradición oral en los Andes. Poseedores de oro y objetos dorados o incluso seres con ropa dorada remiten a la riqueza, el poder y las fuerzas sobrehumanas (Itier 2007: 67). El color dorado del pelo de la sirena de Esther, de su cola de pez y de su ropa puede ser tanto la incorporación de elementos provenientes de la tradición oral, como de figuras brillantes en dibujos animados y fantasías de princesas fabulosas.

El hecho de que niños y jóvenes deduzcan conclusiones propias de la combinación de varias fuentes de conocimiento, nos lo va a aclarar también la sirena del hermano de Esther.

Un niño sobre el impredecible monstruo marino: “La sirena es vieja y te come”

La sirena dibujada por David, un niño de siete años proveniente de Huasao, aparece con sus cabellos negros y despeinados (véase Figura 2) como una de las más salvajes en comparación al resto de las ilustraciones de sirenas. Su cuerpo de pez negro y azul insinúa un ligero salto. Su cabeza humana con un pícaro rostro infantil parece encajada al cuerpo de la sirena, que se yergue sobre el agua.

David cursa el segundo grado de una escuela primaria en el Cusco. Al finalizar su dibujo comenta: “Es una sirena saltando del agua como un pez. Tiene cabello chasco y es vieja”. ¿Qué significa ‘vieja’ para un niño de siete años? Su propia respuesta fue: “Es muy vieja igual que la Celina [su hermana mayor]”. De esta manera, David hace enfadar a sus dos hermanas mayores. Incluso el desprolijo y revoltoso cabello puede ser interpretado de este modo, ya que David una vez de broma comparó a una de sus hermanas con una sirena por sus largos cabellos. Al mismo tiempo, se trata de un contraste con las sirenas lindas y peinadas de Esther y Celina. David, como único varón entre los hermanos, representa al otro género por medio de asociaciones negativas.



Figura 2.

La sirena es vieja y salta del agua como un pez (David, 7 años, 2do de primaria. Huasao, 30.08.2011).

Una sirena con cabello totalmente despeinado, con su cuerpo cubierto de escamas hasta el cuello y liso como un pez, no se repite en ninguna de las 35 imágenes recolectadas de sirenas ilustradas por niños y niñas. Unos días más tarde cuando hablamos sobre los dibujos, la madre de David reaccionó adecuadamente y dijo: “Pero la sirena es bonita. Bonita con su cabello. 23 No es como en tu dibujo”. David no acepta ser corregido y dice en su defensa: “No, pero algunas son viejas. Así son las sirenas que están en la qucha . 24 Saltan del agua como delfines y todo su cuerpo hasta la cabeza es como pez”.

No se llega a un acuerdo. Para David, las sirenas son seres terroríficos y horribles. Sin embargo, un año más tarde, cuando David tiene ya ocho años y luego de haber hablado varias veces sobre las sirenas, él resume en presencia de su vecino Alex (también de ocho años de edad):

Algunas sirenas son bonitas [...] y otras no son así. Son otra forma, otra clase de sirenas. Son así con su cola de los peces. Son malas. Malas igual que el Alex. Una se llama Alex. ¿No sabes? Una mala sirena puede hacer que te mata. Te come. Imagínate: Shlufshluf (Huasao, 19.10.2012).

En dibujos hechos por niños varones menores de diez años de edad, aparte del tema sirenas, vi frecuentemente contenidos que personifican un cierto poder, peligro y tensión: policías, guerreros y soldados armados tanto como dinosaurios, dragones, culebras, lobos y zorros.

De esta manera, también los niños varones parecen desarrollar sus propias ideas a partir de distintas fuentes de información, por ejemplo, contenidos de juegos de vídeo o de computadora, televisión y dvd, y también como parte de relatos orales. Al contrario de las ilustraciones generalmente simpáticas de las niñas, son más bien animales salvajes o monstruos indomables, los que protagonizan los dibujos de niños de hasta diez años de edad. Y son estos mismos contenidos los que caracterizan también sus representaciones de sirenas.

Con el ejemplo de David podemos ver, como él, en conexión con su orgullosa diferenciación de las niñas, utiliza su dibujo enfrentando una sirena vieja y fea contra las sirenas jóvenes y bellas, que se asemejan a princesas, dibujadas por sus hermanas.

No solamente en las ilustraciones se hace evidente la socialización separada por género de niños y niñas. A mi pregunta sobre tareas cotidianas de niñas y niños responde Celina con una clara separación por género, teniendo en cuenta el género de sus personas de referencia: “Las niñas siempre pastean sus vacas, ayudan a la mamá y hacen sus tareas escolares. Los niños ayudan a su papá, llevan cosas, hacen adobes”.

Frecuentemente pude observar que la separación por género en la crianza de los niños se refleja también en una separación espacial: los niños varones acompañan a su padre o a su tío en sus actividades fuera de la casa, mientras que las niñas y mujeres desempeñan sus tareas dentro de la casa.

Sin embargo, las ilustraciones de Esther y Celina demuestran que las hijas no toman automáticamente la perspectiva de su madre. En total, las sirenas dibujadas representan el mundo de las experiencias de estos tres hermanos:

Rikusqanchispas hina, warmakunaqa imaymana yuyayniyuqmi kanku. Paykunaqpas kanmi yuyay­ninku, musqhuyninku. Anchayman hinan paykuna pukllayninkuta sumaq sirena­kuna­manta, millay sirenakunamanta kamarinku (Hofmann & Quispe García 2012).

Como vemos, niños y jóvenes poseen pensamientos propios. Ellos construyen sus propias imágenes y tienen sueños personales. Así como en sus juegos, ellos crean en sus ilustraciones sirenas buenas (sumaq) como también malas ( millay ).

Los imaginarios de niños y jóvenes pueden superar a los de los adultos, y existir independiente y paralelamente. Esto significa que los adultos, en algunos aspectos, pueden comprender las opiniones de niños y jóvenes sólo fragmentariamente. Por eso, aparecen diferencias en el diálogo entre generaciones en la contraposición de perspectivas en cuanto a las sirenas.

Las ilustraciones otorgan la impresión, de que mucho con lo que niños y jóvenes tienen contacto, lo absorben y combinan. Ideas provenientes de la televisión, literatura infantil, libros escolares y los contenidos de tradición oral de la población andina juegan un rol muy importante en el proceso de la elaboración de contenidos y la negociación de estrategias. 25

¿Existen ámbitos en los cuales las experiencias y representaciones de sirenas de los niños, jóvenes y adultos son coincidentes?

Perspectivas en diálogo entre generaciones: música, paisaje y raza

Echemos ahora un vistazo al segundo lugar de esta investigación en Perú. Luego de visitar regularmente la escuela primaria de Cawasi durante un largo período de tiempo, les pedí en abril de 2014 a los alumnos y alumnas del quinto y sexto grado, quienes comparten sus clases, que dibujaran sirenas como ellos se las imaginan.

Alumno y maestro sobre la encantadora de instrumentos: “La sirena encanta al instrumento”

Roberto, un niño de diez años de edad que cursa el quinto grado de la escuela primaria, dibujó aquel día en clase una sirena. Utilizó lápices y acuarelas (véase Figura 3). Su sirena tiene una cola de pez verde-azulada y en su torso humano lleva puesto un sostén rojo. La posición de su cuerpo se asemeja a un delfín, que salta frenéticamente del agua. En la ilustración, la sirena está acompañada de hecho por un delfín rojo. Roberto le da a su dibujo el nombre: ‘La sirena y el delfín rosado’.

Este especial habitante del agua que acompaña a la sirena aparece también en otros dibujos de compañeros de clase de Roberto. 26 Cuando le pregunté de dónde provenía su idea, él me respondió: “De la televisión”. La televisión es también en Cawasi un medio muy popular entre los niños, que ejerce una importante influencia sobre su mundo imaginario.



Figura 3.

La sirena y el delfín rosado (Roberto, 10 años, 5to de primaria. Cawasi, 25.04.2014).

Al salir saltando del agua, la sirena dice: “Encantaré a esa guitarra”. Ella encanta la guitarra con sus manos estiradas y por medio de un rayo casi invisible que lanza una flor en dirección a la guitarra, que flota en el aire y de la cual salen tonos musicales.

Este encantamiento de un objeto, especialmente de un instrumento musical, no se había manifestado entre los tres hermanos en Huasao. En efecto, en Huasao había escuchado en conversaciones entre hombres adultos varias referencias a instrumentos encantados, por ejemplo, un acordeón y un charango ‘sirenado’, significando ‘afinado por la sirena’. 27

El maestro de Roberto confirma, después de dibujar en clase, que las sirenas tienen la capacidad de encantar instrumentos: “Hay otros también que llevaban sus instrumentos [a lugares donde hay sirenas] para hacer encantar su instrumento, para que aprendan a tocar, como el niño estaba diciendo, así igual”.

En este aspecto el alumno y su maestro Víctor están de acuerdo. De la misma manera, otros dos compañeros de Roberto conectan a las sirenas con un instrumento de cuerda determinado, el arpa: uno de los dos dibuja con un lápiz a la sirena tocando un arpa. El otro explica de acuerdo con los relatos de su padre: “Las sirenas afinan al arpa. Cuando tocas el arpa, solo toca pues. Cuando tocas, le ayudas nomás pues”. Por consiguiente, interpreté las notas en el dibujo que flotan en el aire alrededor de la guitarra como sonidos producidos por el mismo instrumento.

Aunque Gisbert señala que un 40 % de las ilustraciones de sirenas en las iglesias investigadas de la zona andina representan sirenas con instrumentos de cuerdas (1980: 49-50); en mi colección de dibujos, las sirenas con instrumentos son más bien una excepción. Siendo tematizado meramente por algunos hombres jóvenes y adultos, esto lo veo vinculado al hecho, que se trata de un saber especializado. En los Andes, principalmente son sólo hombres, los que tocan instrumentos musicales de cuerdas y aerófonos, pero esto no significa que todos los hombres sean músicos.

La socialización específica por género se refleja también en este ejemplo, en el cual los niños plasman y completan ideas en sus dibujos, que tienen como fuente los relatos orales y comentarios de adultos masculinos cercanos a ellos. De este modo, mundos imaginarios de distintas generaciones pueden tener algunos puntos en común e influenciarse mutuamente.

En esta instancia se presentan las siguientes preguntas: ¿Cuáles son los lugares en los que las sirenas pueden aparecer? ¿Y en qué forma se presentan?

Alumno y maestro sobre la mujer joven y rubia: “La sirena está bañándose”

Enrique asiste al quinto grado de la escuela primaria y tiene unos doce o trece años de edad. Su dibujo representa una dama joven y rubia con una cola de pez azul oscura a orillas de una pequeña laguna, que es alimentada por una cascada ( phaqcha ) (véase Figura 4). Esta cae precipitadamente de las rocosas laderas. En este lugar está la sirena sentada sobre una piedra, con la boca levemente abierta 28 y su torso de piel clara desnudo. Varios elementos del dibujo parecen estar en movimiento: el agua salpica con grandes gotas, mientras la sirena eleva su aleta, la cual se encontraba sumergida en el agua clara, y sus cabellos rubios flotan en el aire.

La mayoría de los compañeros de Enrique cree que las sirenas son mujeres jóvenes y bellas, y es esto lo que ellos quieren transmitir en sus dibujos. De hecho, lo que se nota en la compilación de ilustraciones, es que en dibujos de sirenas hechos por niñas y niños a partir de los once años de edad, predomina notablemente el color de cabello rubio. ¿Qué significa ser una mujer rubia en el área andina del sur del Perú? 29 ¿Se identifica con irresistible belleza? ¿Es una mujer rubia codiciada, exótica y distinta? ¿Y es ella, al mismo tiempo, una extraña blanca, que trae peligros consigo y tiene que ser respetada y temida? ¿Qué piensan los niños y jóvenes acerca de esto? 30 En muchos dibujos de niñas y chicas entre diez y catorce años, una rubia es una buena mujer, independientemente de su color de piel y de cabello. 31



Figura 4.

La sirena sentada en una piedra en el cerro (Enrique, 12/13 años, 5to de primaria. Cawasi, 25.04.2014).

En Cawasi y Huasao, el cabello es, en todo caso, un importante tema de conversación durante la producción de las ilustraciones entre los dibujantes, quienes intercambian ideas sobre las características de sirenas bellas. 32 En todas las imágenes fueron representadas sirenas con el cabello suelto y de un largo, de por lo menos hasta los hombros. En este sentido, es importante diferenciar entre el cabello largo y peinado del cabello alborotado. Este último se encuentra entre las sirenas que son representadas como monstruos acuáticos, mientras que el primero se infiere de las ilustraciones como un ideal de belleza femenina. Junto con las preferencias individuales de cada dibujante en cuanto a peinado, color y largo del cabello, también un cuerpo femenino marcado e impecable de una mujer joven puede pertenecer a estos ideales de belleza.

Cuando le pregunté a Enrique sobre el lugar, dónde se encuentran las sirenas, él señala hacia arriba a través de la ventana del salón de clases en dirección a la montaña de más de 4,500 metros de altura. “Allá, arriba en el cerro”, responde. Su maestro Víctor me explica sobre la imagen de Enrique, cuál podría ser un lugar como ese, en el que se dice, las sirenas pueden aparecer:

Phaqcha es un río que está cayendo y tiene un sonido del agua. Donde que hay sonido del agua, ahí es la que salga pues la sirena. Ahí está sentada en una roca pues, en una piedra. [...] Más o menos ha tenido esa idea de dibujar el niño. [...] Por ejemplo, en los ríos también cuando hay así corrientes, donde que hay así un sonido: shhhh, phhhhhh, ahí es la que se encuentran sirenas (Cawasi, 25.04.2014).

Ya sean estanques, ríos, cascadas, mar o incluso, como veremos, pantanos, son diversas formaciones de agua, lugares en los que las sirenas pueden manifestarse. Este tipo de lugares aparecen con suma frecuencia en comentarios verbales de niños, niñas y jóvenes en Cawasi y Huasao. En cuanto a sus ilustraciones, en cambio, observé la siguiente tendencia: en dibujos de sirenas hechos por niños y niñas de hasta diez años de edad, el entorno y la locación permanecen indefinidos. Mientras que en las imágenes de mayores de doce años, las sirenas se encuentran en ambientes bastante detallados y elaborados. De la comparación de las distintas imágenes de este artículo se perfila que, por ejemplo en las Figuras 2 y 3, la ubicación de la sirena es el agua. Entretanto, en las Figuras 1 y 4, los entornos se diferencian, incluyendo aspectos físicos específicos del paisaje, como formaciones rocosas y tipos de plantas que son de gran importancia para la ubicación concreta de la sirena.

Así como los significados y experiencias individuales sobre las sirenas varían entre los individuos, su localización tampoco está determinada. Entre los adultos, personas de referencia de los niños y jóvenes en Huasao, se nombra la orilla del río Watanay, 33 que pasa por el sur de Huasao, como uno de los lugares de sirenas. Del mismo modo menciona el maestro Víctor, quien enseña en Cawasi y vive en un lugar a orillas del Watanay:

Del quiosco pasando hay una casita. Ahí hay dos aguas: del Watanay que está yendo y un riachuelo que está viniendo de la laguna de Huacarpay. 34 [...] A partir de las 12 del día, así, cuando está silencio, sale. La sirena está bañándose en el río. Varios trabajadores de ahí también ven y cuentan pues (Cawasi, 25.04.2014).

Algunos alumnos aseguran que habrían sirenas en lo alto en las montañas, y otros contradicen: “Dicen en ahí abajo también les hay”. Mientras que otros afirman: “Dicen en el mar también”. En los comentarios verbales de estas personas se manifiesta una distancia personal con respecto a la fiabilidad de la información. Esta es expresada en castellano andino por medio del ‘dice(n)’ y en quechua con el sufijo reportativo -s. De tal manera, niños, jóvenes y adultos diferencian entre dichos sobre vivencias que ellos sólo han escuchado de terceras personas, en contraposición a experiencias, que ellos mismos han vivido y pueden ser estimadas como creíbles y confiables por sus interlocutores.

Algunos alumnos me cuentan sobre el origen de sus conocimientos sobre sirenas, que lo han adquirido por medio de la televisión, donde oyen y ven representaciones de las mismas. También hay algunos que dicen: “En un libro nomás he visto”. En cambio, otros repiten de sus compañeros, y algunos niños en Huasao se refieren a un sueño o directamente a su propia fantasía (“Me lo he inventado”).

Con respecto a las percepciones de paisajes es notable, que para niños, jóvenes y adultos, tanto en Huasao como en Cawasi, probablemente es en formaciones de agua donde albergan las sirenas. Diversos conocimientos del lugar, descripciones y experiencias de personas de referencia influyen en asociaciones, pensamientos y sentimientos particularmente al encontrarse en uno de estos lugares.

Pero, ¿qué puede pasar cuando una persona ve una sirena?

Jóvenes, adultos y la investigadora sobre la seductora nocturna: “La sirena te llevará a otro mundo”

Mis conocimientos sobre mujeres-pez antes de la investigación en 2011 se limitaban a bellas, simpáticas sirenas nadando en el mar. La confrontación de esta imagen con la concepción de sirenas en Huasao como seres acuáticos peligrosos y monstruosos despertó mi interés. Mi curiosidad fue aumentando a medida que me iba dedicando más al tema y por medio de las percepciones numerosas y heterogéneas de los actores.

Para ilustrar la representación de una sirena, que se me ha grabado más fijamente en el recuerdo, agrego por último la Figura 5. 35 Por un lado, esta añade a los análisis verbales del material visual una respuesta gráfica. Por otro lado, se persigue el propósito de fortalecer los dibujos como un medio de comunicación en diálogo con los participantes de la investigación.



Figura 5.

La sirena como seductora nocturna en el puente de Huasao (La autora, 25 años. Berlín, 11.06.2014).

En una pálida luz de luna, un hombre se acerca a un puente sobre el estanque en Huasao (véase Figura 5). En la superficie del agua iluminada se le presenta una joven y encantadora dama de cabello rubio y largo; de cuerpo bien formado y caderas oscilantes. No obstante, el hombre no puede alcanzarla, ya que ella es como una brisa de aire flotando y nada más que una vislumbre dorada en lo más profundo de la noche. En el agua comienzan a formarse pequeños remolinos con pequeñas burbujas, la luna se oscurece y el cielo se pone negro, mientras que la sirena llama a su adorador, señalando con la mano izquierda y le ordena: “¡Ven a mí! Yo te transportaré a otro mundo”. La sirena zumba en voz baja melodías que armonizan con el murmullo del agua.

Quien se encuentra con su mirada engatusadora, con las cejas arqueadas y su sonrisa alevosa, y que reconoce su tridente dorado, sabe que el camino iluminado por la sirena no es un camino común. Se trata más bien de una ilusión óptica que lleva directamente al remolino de agua. Desde allí, la sirena llevará a su admirador a lo profundo de su propio reino.

En mi ilustración se combinan distintos aspectos del trabajo de campo. Por ejemplo, el tridente de oro que, para mí, representa por un lado, una conexión con Tritón, el padre de Ariel, o con el dios griego del mar, Poseidón; pero por otro lado, es también un conocido atributo del diablo. ¿Qué peligro puede partir de las sirenas?

Sirenas como seductoras con diversas implicaciones son tematizadas con más frecuencia entre adultos hombres y mujeres en Huasao. Niños menores de diez años ni las mencionan. Elsa, la madre de los tres hermanos presentados en el tercer capítulo, aclara que la fuerza de atracción de las sirenas reside en su feminidad. Ellas serían jóvenes y bellas, tienen bello cabello y encantan. Se ven lindas, pero tienen intenciones malignas. Con respecto a esto, Elsa me describe qué tipo de efectos puede tener un encanto así:

De mi abuelo un sobrino ha muerto en el pantano cerca del río Watanay. Borracho se estaba yéndose a su casa y un camino bonito le ha aparecido con flores. Y por acá había una chica que le ha llamado. “Vamos, vamos. Vamos por acá”. Y había gritado y se había hundido en el pantano. No ha podido agarrarse. Se ha muerto (Huasao, 05.10.2012).

Durante mi estadía en el pueblo pude constatar que, entre los adultos en Huasao, los conceptos de sirenas y encantos están muy conectados y, en ocasiones, son usados como sinónimos. Debido a ello, encanto o encantar no se refieren solamente al encanto de instrumentos musicales, como descrito previamente, sino que también produce la visión de un paisaje de ensueño o fantasía. La ilusión generada en el ‘encantado’ puede incluir una cierta tentación o seducción, que puede conducirlo a la perdición.

Del conocimiento de descripciones parecidas sobre sirenas y lugares en la oscuridad, en los que se encuentran estanques, pantanos, ríos, fuentes, riachuelos, cascadas y demás formaciones de agua, van acompañadas determinadas prácticas espaciales, que aquí solamente pueden ser mencionadas de manera breve. Para todos los habitantes del pueblo rige en general, independientemente de su edad y género, cuando comienza la caída del sol, ir tan rápido como se pueda de regreso a casa y no mantenerse solo durante la noche fuera de su asentamiento. 36

Elsa formula en una conversación conmigo, una implicación moral adicional de las historias sobre sirenas: “Las sirenas encantan a los borrachos y seducen los hombres. Ha fallecido un sobrino de mi abuelo. De esas historias sabe la gente que la sirena es peligrosa. Y así, ya no se emborrachan así”.

Junto a la advertencia sobre el consumo excesivo de alcohol, las opiniones anteriormente presentadas con respecto a encanto y sirena se pueden interpretar, por un lado, como una indicación de no dejarse engañar por la belleza exterior. Por otro lado, permanece latente una amenaza de castigo en el caso que los hombres pierdan la cabeza y se dejen llevar por la noche al agua por una dama joven, extraña y rubia. En este sentido, surten efecto las historias de sirenas contra amoríos extramatrimoniales. 37

En conjunto, en este artículo fueron varias veces abordados aspectos específicos de género. ¿Cuál es la razón por la cual las sirenas son consideradas sólo femeninas? ¿Son solo las mujeres, como Eva en la Biblia, las que seducen y se contraponen contra el ideal de la virgen María? Le pregunté a otras personas, si habían escuchado algo sobre sirenas masculinas. “No, las sirenas son siempre femeninas”, me respondieron los distintos interrogados.

A mi modo de ver, urge preguntarse si son sólo los hombres quienes se dejan seducir por mujeres jóvenes. ¿No pueden ser también las mujeres engañadas por un sireno? ¿Cómo sería entonces con sirenos? Ante mi pregunta algunos interlocutores comienzan a tomarme el pelo y se divierten con la idea de que ando buscando mi sireno. Otros respetan mi pregunta y no quieren negar descortésmente. Dicen: “Sí, seguro hay algo así para mujeres, que se dejan encantar y engañar”.

En cambio, como ya se mencionó, se puede observar que determinados instrumentos musicales son tocados solamente por hombres. Por medio de la conexión de sirenas con los sonidos de instrumentos de cuerda, son justamente los músicos masculinos los predestinados candidatos a encuentros con sirenas.

Además, a partir de mis observaciones he asociado que frecuentemente los hombres de los pueblos andinos trabajan fuera de sus lugares de residencia. Esto significa que viajan mucho, y por eso son más hombres los que andan solos por la noche, mientras las mujeres están ocupadas con sus quehaceres dentro de la casa. Esto significaría que los hombres debido a su movilidad y la estructura de su cotidianeidad, se encuentran con más frecuencia en circunstancias que podrían ser asociadas con la aparición de sirenas.

Reflexiones finales

El desafío de las investigaciones intergeneracionales abre nuevas preguntas ante la complejidad del tema sirenas, que en el marco de este trabajo solo pueden ser trazadas a grandes rasgos. En total, en este trabajo debería ser remarcado que los niños adoptan en distinto grado las ideas de sus personas cercanas. Los adultos no creen todo lo que los niños cuentan. Y viceversa, los niños no creen todo lo que los adultos dicen.

A los adultos les gusta inventar agregados y extender historias conocidas con algunos aspectos que provocan miedo, con el fin de contener a los niños y enseñarles a tener cuidado y actuar atentamente en determinados lugares del área andina.

Pero también el ideario de niños y jóvenes juega un importante rol. Ya sean sirenas parecidas a Ariel o monstruos que se comen a las personas, como tiburones u otras bestias de ese tipo –el tema tiene preparado suspenso, juego y diversión para niños y jóvenes.

Punto de partida para siguientes investigaciones debería ser la hipótesis, de que los niños como sujetos activos dentro de sus contextos específicos pueden tanto modelar su entorno como sus propias redes sociales, y llenar éstas con significados propios (Ames, Rjas & Portugal 2010; Carvalho 2013: 129; Clark 2004: 171; Heinzel 2000: 17).

En este artículo fue subrayado por medio de una detallada descripción etnográfica que los contenidos de la tradición oral pertenecen a contextos determinados y son variables. Por ello, estos contenidos no pueden ser generalizados, sino dependen de edad, género y experiencia del actor, y están también relacionados a determinadas situaciones y contextos como lugar, hora y posición del sujeto en relación a otros. Quién expone qué contenidos sobre sirenas ante quién, es parte de estrategias y negociaciones entre distintos actores presentes y otras personas de referencia, que también desempeñan un rol importante. Por lo tanto, la diversidad de ideas sobre sirenas no está solamente relacionada a las distintas generaciones, sino que es también interesante ver como varían de actor a actor.

He intentado subrayar estas dinámicas, sobre todo, por poner al sujeto en el foco de mi análisis. Pero todo el material empírico presentado ha pasado el siguiente filtro: estos contenidos fueron expresados a una blanca, es decir a mí. Ocasionalmente me fue indicado, que yo con mi cabello largo y rubio estoy relacionada con las sirenas, ya que en la región andina no es común encontrarse con mujeres rubias. Mi influencia como blanca joven y rubia en la región del Cusco sobre la recolección del material sobre sirenas y sus concepciones no debería ser subestimada.

A modo de síntesis, el uno u otro lector puede optar quedarse con el recuerdo de sirenas como:

  • Figuras de película de dibujos animados con ejemplo europeo,

  • Sonidos de instrumentos de cuerdas a orillas de una cascada,

  • Fuerza de atracción femenina o

  • Lugares tabú, en los que existe el peligro de ahogamiento para las personas.

En pocas palabras, las sirenas como seres acuáticos, de la música, o como animales pueden ponerse en conexión con cuestiones de género y discusiones sobre los cuerpos como portadores de ideas culturales, distintas prácticas del uso de los medios de comunicación, percepciones de lugares y diferencias de movilidad relacionadas a los actores. Para una profundización de estos temas y otros similares queda lugar para futuras investigaciones.

Agradecimientos

Agradecemos a todos los participantes del proyecto por su buena voluntad, su paciencia y sus esfuerzos. El trabajo de campo en Huasao y el análisis de materiales en quechua fueron posibles con el apoyo de Leo Quispe García. Gracias a Teresa Valiente Catter, Nonato Rufino Chuquimamani Valer, la directora y los profesores de la escuela primaria de Cawasi tenía la oportunidad de realizar una investigación en un contexto escolar en la región del Cusco. La publicación de este artículo en castellano se llevó a cabo con la ayuda de Reina-Maria Nerlich y Roxana Pignata. Mi más sincero agradecimiento a todos ellos.

Informaciones adicionales sobre el proyecto se encuentran en la página web:

www.sirenayoqwasi.wordpress.com (20.03.2016).

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Notas
Notas

1 Traducción al castellano por Reina-Maria Nerlich y Roxana Pignata.

2 Las expresiones masculinas (niños, adultos, jóvenes, alumnos, participantes, actores, protagonistas, habitantes y mayores) involucran tanto a varones como mujeres en caso de no ser mencionado específicamente.

3 Véase, entre otros, Stobart (2006: 133, nota 5).

4 Se recomienda el volumen colectivo de Austern (2006). Contiene artículos panorámicos sobre sirenas en la Antigüedad en Italia y Grecia hasta la Edad Media, la Lorelei en Alemania, Mami Wata en contextos africanos y transatlánticos.

5 En el marco del artículo presente designo como ‘niños y jóvenes’ personas entre 7 y 14 años, que participaron en la investigación presentada. En términos generales, en los Andes, ‘niños y jóvenes’ son definidos más bien según estatura, actividades y competencias. Así, las transiciones son suaves y fluidas.

6 Todos los nombres son seudónimos.

7 Si no hay indicación específica, todas las traducciones del quechua al castellano y/o alemán han sido realizadas por Leo Quispe García en diálogo conmigo.

8 Al respecto véase también Gisbert (1980: 46-51).

9 Libro x de la República de Platón, véase López & Omar (2006).

10 Aparte de declaraciones de poetas y sabios romanos, como Plutarco, Ovidio, Horacio y Virgilio. Véase Holford-Strevens (2006: 20-21).

11 De igual modo se pueden encontrar escudos y esculturas de mujeres-pez en toda Europa, por ejemplo, la famosa sirenita de Copenhague. Asimismo, en tiempos actuales, las representaciones adaptadas de sirenas están muy extendidas, como en el emblema de la empresa Starbucks.

12 Muchas de las madres trabajan en la casa, la agricultura y/o en la venta. A menudo, sus maridos tienen trabajos ocasionales fuera del pueblo, después de que los trabajos físicamente duros en la chacra sean acabados.

13 Uso este término para definir las ideas que los niños desarrollan sobre el entorno que les rodea.

14 El término ‘chicas’ se refiere en este artículo a participantes de la investigación entre 10/11 hasta 14 años de edad; el término ‘chicos’ a participantes varones entre 10 y 13 años.

15 La elaboración de métodos de investigación que se concentran en niños y niñas sigue siendo un campo de investigación abierto, véase entre otro Singer & Villari (este volumen).

16 En el presente artículo, el término se refiere a imágenes o ilustraciones elaboradas por jóvenes, niños y niñas con lápices de colores, color de acuarela o lápices de cera.

17 Acerca del uso de material visual en entrevistas, véase por ejemplo Pink (2005).

18 El ejemplo de Naomi indica aspectos fundamentales sobre las relaciones entre humanos y paisajes, los que ella me explica mirándome como una investigadora europea rubia y blanca. Sobre la influencia de la investigadora en el estudio, véase más abajo.

19 Charmaz (2000: 515-516); Emerson, Fretz & Shaw (1995: 150-155); Neuman (2007: 330-331); Strauss & Corbin (1996: 43-55).

20 Véase, entre otros, Charmaz (2000: 517); Neuman (2007: 334).

21 La película de dibujos animados que se basa en La Sirenita de Hans Christian Andersen, trata de una dama blanca con pelo rojo y cola de pez que vive con su padre Tritón, el rey del mar, en un mundo subacuático y, a veces, nada a la superficie del agua. Después de que se enamoró de un capitán de un barco, ella quiere ganar sus simpatías.

22 Niños y jóvenes tienen acceso a libros infantiles de la librería de la escuela, de la librería de Huasao y contenidos de los libros escolares.

23 Sobre cabello e ideales de belleza, véase más abajo.

24 'Laguna' en quechua.

25 El análisis de algunas ideas representa una gran dificultad debido a su multidimensionalidad y complejidad. Por eso, no siempre pueden demostrarse las influencias de sus orígenes.

26 Este delfín vive en el Amazonas y es también llamado bufeo colorado. Se dice que tiene la capacidad de transformarse en un hombre de piel clara (gringo). Es un ser que comparte características con las sirenas, véase Anónimo (2012). Otra entidad acuática con rasgos comunes con la sirena es la Yakumama, véase Störl (este volumen).

27 El etnomusicólogo Thomas Turino (1983), quien se ha ocupado con las actuaciones de charango realizadas por músicos masculinos para público femenino en el sur de los Andes peruano, ve allí una analogía con respecto a hombres que son seducidos por sirenas.

28 Cereceda (1988: 301-302) interpreta la boca abierta de las sirenas en Guaman Poma de Ayala (2006: 316 [318]) como cantos.

29 Sobre roles de hombres rubios en los Andes, véase Weismantel (2001).

30 ¿Qué piensan y pensaron de mí, una europea rubia y de piel clara? ¿Predominan entre los actores el miedo o la curiosidad? Esto depende, generalmente, de experiencias previas de cada individuo, como de las ciecunstancias en las que nos conocimos.

31 Lamentablemente no puedo profundizar más esta idea, debido al espacio limitado del presente artículo.

32 Ojos y facciones de la cara son temas casi no mencionados en los diálogos mientras dibujan.

33 Si se trata del mismo río que en los dibujos de sirenas en Guaman Poma (2006: 316 [318]) es definido como “Huatanay Mayu”, no está suficientemente aclarado.

34 Sobre el significado de encuentros de ríos, véase Teresa Valiente Catter (en este volumen).

35 Esta ilustración fue realizada durante varios encuentros sobre sirenas con participantes de la investigación en Berlín, que tienen antepasados en Huasao. Debido al marco predeterminado, no es posible profundizar sobre ello en el presente artículo.

36 El saber sobre el significado de determinados lugares en los paisajes andinos es muy complejo en muchos pueblos. Asimismo, hay lugares que, independientemente de la hora del día, deben ser en principio evitados; y otros en los cuales se practican rituales.

37 Itier (2007) identifica las uniones o matrimonios socialmente no aceptados como un aspecto común en varias otros cuentos de la tradición oral en la región andina.

Notas de autor

annettho@zedat.fu-berlin.de


Figura 1.

Sirenita dando comidita al pescadito (Esther, 14 años, 2do de secundaria. Huasao, 30.08.2011).



Figura 2.

La sirena es vieja y salta del agua como un pez (David, 7 años, 2do de primaria. Huasao, 30.08.2011).



Figura 3.

La sirena y el delfín rosado (Roberto, 10 años, 5to de primaria. Cawasi, 25.04.2014).



Figura 4.

La sirena sentada en una piedra en el cerro (Enrique, 12/13 años, 5to de primaria. Cawasi, 25.04.2014).



Figura 5.

La sirena como seductora nocturna en el puente de Huasao (La autora, 25 años. Berlín, 11.06.2014).

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