Lecturas Críticas

Teoría marxista de la dependencia: historia, fundamentos, debates y contribuciones. de OSORIO, JAIME. 1.a ed., Los Polvorines: Ediciones UNGS, 2016, 336 págs.; 21 x 15 cm. ISBN: 978-987-630-233-3

Mariano Treacy
UNGS-SEC, Argentina

Teoría marxista de la dependencia: historia, fundamentos, debates y contribuciones. de OSORIO, JAIME. 1.a ed., Los Polvorines: Ediciones UNGS, 2016, 336 págs.; 21 x 15 cm. ISBN: 978-987-630-233-3

Cuadernos de Economía Crítica, núm. 6, 2017

Sociedad de Economía Crítica

Osorio Jaime. Teoría marxista de la dependencia: historia, fundamentos, debates y contribuciones, 1.a ed.. 2016. Los Polvorines. Ediciones UNGS. 336 págs.; 21 x 15 cmpp.. 978-987-630-233-3

Se conocieron en los tiempos de Allende, mientras Jaime militaba una reforma en los planes de estudio de la Licenciatura en Sociología de la Universidad de Chile. Algún tiempo después, Marini lo llevaría al Centro de Estudios Socio Económicos (CESO) como asistente de investigación. El CESO, donde además de Marini trabajaban Bambirra, Gunder Frank, Dos Santos, Vasconi y Sader, entre otros, sería conocido años más tarde como la cuna de la teoría marxista de la dependencia.

La caída de Allende en 1973 los llevó por caminos separados hasta que, algún tiempo más tarde, Ruy Mauro Marini y Jaime Osorio se encontrarían en el exilio. En México, volvieron a trabajar juntos investigando las especificidades del capitalismo dependiente mediante un estudio de los patrones de reproducción del capital en Centroamérica y Sudamérica, en el Centro de Estudios Latinoamericanos de la UNAM.

Siendo discípulo de Marini, Osorio se formó en los estudios de la dependencia desde su más temprana juventud y desarrolló sus líneas de investigación en contextos políticos sumamente adversos a estas teorías. El libro que aquí se reseña es un trabajo maduro que da cuenta de todos estos años de recorrido.

La pregunta que se hace Osorio en su trabajo es la siguiente: ¿qué hay de particular en América Latina que hace que, aun llevando a cabo las medidas y las políticas que generaron desarrollo en otras economías, la región siga sumida en el atraso y el subdesarrollo?

Para responderla, Osorio trabaja principalmente con la obra de Marini, quien es considerado el padre de la teoría marxista de la dependencia. Marini fue quien formuló la mejor explicación de la dinámica de reproducción del capitalismo dependiente en un contexto en el que se buscaba comprender las dificultades que estaban experimentando los procesos de desarrollo económico en América Latina y la responsabilidad tanto del capital imperialista como de las burguesías locales en ese proceso.

La teoría de la dependencia fue uno de los intentos más originales de realizar una caracterización de los patrones de acumulación y de la interrelación entre el proceso de desarrollo capitalista en el centro y el de “subdesarrollo” en la periferia, ya que reelaboró las teorías del imperialismo con una mirada desde “el sur global”. La teoría marxista de la dependencia en particular fue aquella que, tomando distancia de los enfoques weberianos de la dependencia o desarrollistas, planteó la imposibilidad de emprender un proceso de desarrollo económico independiente en el marco del sistema capitalista del mismo modo que lo habían emprendido los países ya desarrollados.

La dependencia ha sido un concepto que históricamente estuvo asociado a la necesidad de comprender la estratificación del mundo en naciones con distintas jerarquías, ya sean estas militares, políticas y económicas. En términos genéricos, la dependencia puede definirse como la falta de capacidad para manipular los elementos operativos de un sistema económico (Roxborough, 1985), que se puede expresar mediante la transferencia de excedente desde la periferia hacia el centro (Dos Santos, 1971), la superexplotación de la fuerza de trabajo (Marini, 2008) y la consolidación de una estructura económica desequilibrada y dependiente del capital internacional y del sistema de poder mundial (Brewer, 2001), siendo condicionada en función de su inserción en la división internacional del trabajo, de la capacidad de generar tecnología de forma endógena, del grado de extranjerización de la estructura industrial, de la vulnerabilidad de la balanza de pagos (Braun, 1970) y de la estructura interna de la lucha de clases (Cueva, 1979).

En la actualidad, el punto de partida para entender los problemas que enfrenta el desarrollo económico en la región pasa, para Osorio, por comprender el capitalismo dependiente como una forma de capitalismo maduro y no como la falta de relaciones capitalistas, a diferencia de lo que se había pensado durante gran parte del siglo XX. Mediante la utilización del concepto de patrón de reproducción del capital (PRC), el autor intenta entender las posibilidades de desarrollo de una economía dependiente en el marco del sistema mundial capitalista actual. En este marco, lejos de postular la posibilidad de que un país dependiente pudiera insertarse de forma virtuosa en las corrientes dinámicas del comercio internacional (desde corrientes neoschumpeterianas, neoestructuralistas o neodesarrollistas), propone que “el sistema mundial capitalista en su madurez no constituye un espacio que incremente las posibilidades para el desarrollo”.

El patrón de reproducción del capital vigente en América Latina, denominado por Osorio como “exportador de especialización productiva”, nace como consecuencia de la fuerte ofensiva del capital frente al trabajo derivada de la crisis de sobreproducción de los años ‘70. Esta ofensiva trajo como consecuencia el recrudecimiento de las formas de explotación del trabajo, ya que se incrementó la superpoblación relativa. El desarrollo del capitalismo dependiente se produce en simultaneidad con el crecimiento de la pobreza relativa. En consecuencia, a pesar del crecimiento del producto, la brecha social se amplía cada vez más en función de su apropiación relativa del ingreso. El descenso de los salarios, la reducción de las prestaciones sociales, las prolongaciones de la jornada y de la intensidad del trabajo, el desempleo, el empleo vulnerable, la subcontratación, la precarización y la informalidad expresan nuevas formas de sobreexplotación de la fuerza de trabajo.

En el período reciente, a pesar del aumento del volumen de las exportaciones y de los precios de los commodities, los proyectos neodesarrollistas no han logrado conquistar el desarrollo económico ya que, como señala Osorio, “las fuerzas dinamizadoras de la dependencia terminaron por predominar”. Los obstáculos que impone la segmentación productiva de las cadenas globales de valor (CGV) no alientan procesos de industrialización sino de especialización parcial en algún segmento manufacturero poco tecnificado. Esto produce una fuerte concentración y extranjerización de la estructura productiva, impone techos al aumento de los salarios y genera fuertes niveles de inequidad y de vulnerabilidad macroeconómica debido a la inestabilidad de los flujos del capital y a la tendencia recurrente a experimentar crisis de balanza de pagos.

Derivada de la cuarta revolución tecnológica (microelectrónica, biotecnológica, genética, nanotecnológica), se hizo posible una nueva forma de organizar la producción segmentando los procesos productivos en diversas regiones del planeta. Esto forjó una nueva división internacional del trabajo en la que algunos países monopolizan los segmentos productivos de elevados conocimientos y tecnología (como el diseño o la producción de partes sofisticadas, la comercialización y el marketing), mientras otros se ubican en los segmentos con mayor peso del trabajo y de recursos naturales, donde los requerimientos tecnológicos y de conocimientos son menores.

La división global del trabajo actual se caracteriza entonces por la posibilidad planificar y diseñar productos de elevado contenido tecnológico en los “centros” para elaborarlos en la “periferia” y luego re-exportarlos (Arceo, 2009), lo que ha generalizado la existencia de procesos de subcontratación que han tenido efectos perjudiciales sobre las condiciones en las que se reproduce la fuerza de trabajo (Arceo, 2005). Esta situación ha favorecido la elaboración de productos de última tecnología con altos parámetros de productividad y bajos salarios en los países periféricos, mientras aquellos países que participan en los segmentos más rentísticos de las cadenas conquistan nuevos mercados, mejoran su capacidad productiva, absorben derrames tecnológicos, incrementan sus niveles de ingreso y emiten capitales.

En este contexto, el concepto de dependencia nos permite observar la relación funcional que existe entre la inserción internacional de los países de la periferia, la transferencia estructural de valor y la imposibilidad de devenir países centrales debido al control que estos ejercen sobre los segmentos más rentísticos y dinámicos de las cadenas globales de valor.

El principal interés que despierta el libro es que no solo se trata de uno de los pocos trabajos cuyo objeto de estudio es la teoría marxista de la dependencia sino que además se propone explícitamente la difícil tarea de actualizar sus principales postulados y alcances. El aporte, por lo tanto, consiste en brindar una herramienta doblemente crítica: por un lado, la de las lecturas dependentistas y antidependentistas anquilosadas en el pasado, en un mundo que ya no se comporta como lo hacía en los años ‘60 y ‘70; por el otro, la de las eternas (y frustrantes) promesas de desarrollo para los países dependientes que se siguen dando en la actualidad.

La principal limitación del libro refleja de alguna manera la dificultad misma de su objeto de estudio: el capitalismo dependiente. Lejos de lograr sintetizar los enunciados en una o dos variables operativas y modelizables, la complejidad que supone el estudio de la dependencia en la actualidad implica la necesidad de trabajar con una gran cantidad de variables, tanto cuantitativas como cualitativas, para poder dar cuenta del fenómeno.

Es necesario comprender los efectos de las relaciones dependientes entre países centrales y periféricos en un sistema mundial caracterizado por la globalización, la segmentación productiva, la desigualdad social y la superexplotación laboral, encuadrándolos en un análisis de clase donde las relaciones de poder se dan tanto entre las clases sociales como entre las naciones, en un preciso juego geopolítico exige un desafío a nivel teórico, epistemológico y metodológico. Si a estos aspectos añadimos además la cuestión ambiental, de género y los problemas asociados a la conceptualización del Estado y los procesos de integración regional, tenemos un largo programa de investigación por implementar.

Entender la dependencia hoy exige, por lo tanto, una creación heroica que no sea ni calco ni copia de los enfoques desarrollistas ni productivistas que supieron hegemonizar tanto aquellos enfoques reformistas como marxistas en el pasado. La teoría marxista de la dependencia y el libro de Osorio contribuyen en buena medida a esa tarea.

Referencias bibliográficas

Arceo, E. (2005). “El impacto de la globalización en la periferia y las nuevas y viejas formas de la dependencia en América Latina”. Cuadernos del CENDES, v. 22, n.° 60, pp. 25-61.

Arceo, E. (2009). “América Latina. Los límites al crecimiento exportador sin cambio estructural”. En: Arceo, E. y Basualdo, E. (comps.) Los condicionantes de la crisis en América Latina. Inserción internacional y modalidades de acumulación. Buenos Aires: CLACSO, pp. 61-118.

Braun, O. (1970). El desarrollo del Capital Monopolista en la Argentina. Buenos Aires: Editorial Tiempo Contemporáneo.

Brewer, A. (2001). Marxist theories of imperialism: a critical survey. Londres: Routledge.

Cueva, A. (1979): “Problemas y perspectivas de la teoría de la dependencia”. En: Cueva, A., Teoría social y procesos políticos en América Latina. México: EDICOL, pp. 15-39.

Dos Santos, T. (1971) “La estructura de la dependencia”. En: Sweezy, P., Economía Política del Imperialismo. Buenos Aires: Ediciones Periferia, pp. 41-64.

Marini, R. M. (2008) [1973]. “Dialéctica de la dependencia”. En: Martins, C. E. América Latina, dependencia y globalización. Fundamentos conceptuales Ruy Mauro Marini. Bogotá: Siglo del Hombre-CLACSO.

Osorio, J. (2016) Teoría Marxista de la Dependencia: historia, fundamentos, debates y contribuciones. Los Polvorines: Ediciones UNGS.

Roxborough, I. (1985). Theories of Underdevelopment. Londres: Macmillan Education Ltd.

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