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Artículos

Uso de la Internet en contextos migratorios. Una aproximación a su estudio

Use of internet in migratory contexts. An approach to your study.

Cecilia Melella
Instituto Multidisciplinario de Historia y Ciencias Humanas (IMHICIHU-CONICET) , AR
Gimena Perret
Instituto de Investigación Gino Germani (IIGG/FSOC/UBA) , AR

Uso de la Internet en contextos migratorios. Una aproximación a su estudio

Enl@ce: Revista Venezolana de Información, Tecnología y Conocimiento, vol. 13, núm. 2, 2016

Universidad del Zulia

Recepción: 01 Febrero 2016

Aprobación: 30 Julio 2016

Resumen: El explorar la vinculación entre las Tecnologías de información y Comunicación (TIC), en particular el uso de la Internet, con los procesos migratorios conforma el objetivo del artículo. Como una línea de investigación novedosa en Argentina y en el resto del mundo. El estudio se desarrolla desde un enfoque interdisciplinario, paradigma cualitativo, que incluye el trabajo hermenéutico con fuentes secundarias. Se basó en perspectivas y fundamentos teóricos de las ciencias sociales, desde donde se piensa la relación TIC-migraciones, considerada a partir del trabajo de casos referidos con los migrantes latinoamericanos en la Argentina. Se analizan referentes sobre la temática, los cuales exponen que las TIC, han modificado las formas de migración tradicionales al permitir un vínculo más fluido y dinámico con el país de origen, a través del uso de redes sociales y familiares. Como resultados, se determina que el acceder a las TIC por parte de los migrantes y sus diferentes aplicaciones han potenciado la construcción de redes transnacionales, así como también se configuran espacios mediáticos diaspóricos, constituidos como herramientas para la organización y participación política. Se concluye, que analizar el vínculo entre TIC y migraciones constituye un campo que permite problematizar continuidades y rupturas de los procesos migratorios recientes frente a los producidos entre fines del siglo XIX y mediados del XX.

Palabras clave: tecnologías de la información y de la comunicación, uso de la Internet, migraciones latinoamericanas, Argentina.

Abstract: The Explore the link between information and communication technologies (TIC), in particular the use of the Internet, with migratory processes constitutes the objective of the article. As a new line of research in Argentina and the rest of the world. The study is carried out from an interdisciplinary approach, qualitative paradigm, which includes work hermeneutic with secondary sources. Was based on perspectives and theoretical foundations of the social sciences, from where you think the relationship TIC-migrations, considered on the basis of the work of cases referred to the Latin American migrants in Argentina. Discusses references on the topic, which expose that TICS have changed the traditional forms of migration to allow for a more fluid and dynamic link with the country of origin through the use of social networks and family. As a result, it is determined that the access to TIC by migrants and their different applications have enhanced the construction of transnational networks, as well as media spaces are also configured diaspóricos, constituted as tools for the organization and political participation. It is concluded, that analyze the link between TIC and migrations is a field that allows problematized continuities and ruptures of migratory processes recent compared to produced between the end of the XIX century and the middle of the 20th

Keywords: Information and communication technologies, use of the Internet, Latin American migrations, Argentina.

1. Introducción

Según Castells (1995), la revolución de las TIC desarrollada hacia finales de la década de 1970 transformó cualitativamente las formas socioproductivas, así como los modos de comunicación. El uso de las TIC en diversos espacios de las sociedades de aquel entonces propició la manipulación, transmisión y producción de la información que se esgrimieron como salida al derrumbe económico de los años setenta. Este nuevo modo de desarrollo informacional soportado sobre las TIC se inscribió dentro de un paradigma más amplio (llamado Sociedad de la información) que constituyó la base del proceso de producción, consumo y gestión que afectó las relaciones entre producción, sociedad y espacio. De este modo, la especificidad de las TIC deviene esencial dentro del paradigma informacional pues aplica una materialidad en su lógica interna, dada por la articulación entre el proceso de innovación y el de organización social.

Esta lógica se encuentra constituida por dos rasgos centrales: procesamiento de información (información como materia prima y producto) y la innovación centrada en procesos más que productos. En este contexto, ya entrada la década de 1990, investigadores de diversas disciplinas como la antropología, las ciencias de la comunicación y la sociología exploraron el lugar que las nuevas tecnologías de la información poseen en la vida de los migrantes y su papel en el desarrollo y sostenimiento de prácticas sociales, políticas y económicas transnacionales.1

En consideración de la producción académica internacional, los enfoques tradicionales en el estudio de la problemática migratoria se habían mostrado indiferentes, tanto frente a las prácticas de sostenimiento del vínculo que despliegan los migrantes con el país de origen como frente a los movimientos o conexiones que los migrantes extienden en y desde sus respectivos países de destino. Los estudios se circunscribían con los marcos de los Estados-Nación en tanto sociedades receptoras, destacando conceptos como los de asimilación efectiva o integración nacional (Stefoni, 2008).

Tanto desde la antropología como desde la sociología, era común partir del supuesto de que la migración de una comunidad a otra llevaba inexorablemente a una ruptura con los orígenes comunitarios de los migrantes. Es decir, que la migración suponía un único momento en la trayectoria del migrante, un viaje unidireccional que dividía la experiencia migratoria en dos, entre el allí y el aquí (Mallimaci Barral, 2007). Ruptura, corte, separación, nostalgia por aquello que se dejó atrás, abandono, resignación, aculturación/integración, era la impronta general con la que se caracterizaba la experiencia migratoria internacional hasta no hace más de quince o veinte años.

Contrariamente a esta tradición (enmarcada en lo que conocemos como “nacionalismo metodológico”), los estudios migratorios actuales comienzan a dar lugar y privilegiar una mirada simultánea en origen y destino que permite, al incorporar las relaciones, vínculos y prácticas que se inscriben más allá del territorio nacional, formular nuevas preguntas al fenómeno migratorio. Se han indagado trabajos que exploran las prácticas que los migrantes despliegan, no sólo en los países de destino, sino con respecto de las relaciones (familiares, culturales, económicas, políticas, religiosas) que siguen manteniendo con el lugar de origen. Es decir, se ponen de manifiesto las interrelaciones de vida y actividades sociales que contemplan a ambas sociedades, la de origen y la de destino.

Se observa, además, intentos por especificar y analizar algunas características novedosas que presentarían los procesos migratorios contemporáneos. Es decir, por identificar la emergencia de hechos, dinámicas y experiencias migratorias propias de las últimas décadas que interpelan los esquemas tradicionales de análisis. En este sentido, se alude a los cambios en los patrones migratorios respecto de los lugares de origen y de destino, a las motivaciones, al perfil del migrante, entre otros, producto en gran medida de la reactivación económica de la segunda posguerra Calderón (1999). En este contexto de nuevas preguntas al fenómeno migratorio, comienza a explorarse la vinculación entre las Tecnologías de información y Comunicación (TIC), en particular el uso de la Internet con los procesos migratorios, como una línea de investigación novedosa en Argentina y en el resto del mundo, y por ende el lugar que tienen en su vida y en la experiencia del desplazamiento que permite, entre otras cosas, una complejización de la mirada de las ciencias sociales acerca de los procesos migratorios contemporáneos.

2. Enfoque metodológico

El desarrollo de fundamentó, en el paradigma cualitativo, soportado a través del trabajo hermenéutico con fuentes secundarias. Proceso que permitió, la revisión de textos y conceptualizaciones que desde la perspectiva temática propuesta, afianzan el camino de la discusión sobre el uso y apropiación de las TIC-Internet por parte de los migrantes. Asimismo, se utilizaron metodologías diferenciadas para estudiar casos específicos de la relación TIC-migración en el contexto concreto de las migraciones chilenas, bolivianas, colombianas y ecuatorianas a la Argentina. Así, se incorporan los resultados empíricos obtenidos en el desarrollo de las tesis doctorales y diversos trabajos de investigación realizados por las autoras de este artículo 2.

La metodología utilizada en las investigaciones referidas contemplo tres dimensiones:

a) conformación de una base de datos; b) análisis de contenido y c) entrevistas en profundidad.

a. La conformación de una base de datos: se consideraron los años 2000-2010 y 2011-2013 a partir de un relevo de los sitios Web y cuentas de Facebook de asociaciones y medios de comunicación de las colectividades mencionadas. Relevamos una total de 80 páginas Web y 193 cuentas de Facebook.

b. El análisis de contenido: se realizó previa selección de sitios y cuentas de Facebook, sobre el total de la base de datos, a partir de herramientas del socio-semiótica que nos permitió abordar a cada uno de estos como textos. La selección se realizó, sobre los índices de conectividad (actividad de la página, links y “amigos” en el caso de Facebook), número de visitas y participación de usuarios. Sobre estas páginas se analizaron rasgos o marcas textuales de carácter retórico o figural y temático con el propósito del establecimiento de rasgos enunciativos y/o identitarios de cada portal o cuenta de Facebook con el objetivo de establecer comparaciones entre estos.

A partir de los planteamientos teóricos de Steimberg (1993) se comprendió para efectos de la investigación que todo texto está compuesto por tres dimensiones (retórica o figural, temática y enunciativa) que reflejan su “modo de hacer”. La dimensión retórica o figural contempla la presencia de elementos textuales y paratextuales que, en este caso, identificamos como presencia de logotipo, uso de la paleta de colores, empleo de la tipografía, etcétera. La dimensión temática implica la presencia de esquemas de representabilidad históricamente elaborados y relacionados previamente al mismo texto (temas), que se vinculan a través de la construcción de la agenda periodística de cada sitio: discriminación y xenofobia, política migratoria, política en país de origen y destino; cultura y espectáculos, indigenismo, derechos políticos, entre otros. La enunciación siempre deviene posterior al análisis de los rasgos retóricos y temáticos, pues es el efecto de sentido de un texto (Melella, 2013). Este tipo de análisis socio-semiótico sirvió para estudiar la dimensión discursiva desarrollada en cada sitio y en cada cuenta.

c. La entrevista de profundidad, se aplicó a informantes clave como los miembros directivos de asociaciones de migrantes, autoridades de cada uno de los Estados de la Argentina –cónsules, agregados culturales y responsables de medios– y webmasters de las diversas páginas con el objetivo de contextualizar el estudio estricto del discurso mediático. Como también, análisis de documentos producidos por las propias organizaciones de migrantes (esto fue especialmente necesario para el caso del movimiento asociativo chileno).

3. Contextualización: las migraciones latinoamericanas en la Argentina

Dentro del término TIC se concentran distintos tipos de dispositivos. Algunos de estos, son denominados como tradicionales, tales como el correo postal, el telégrafo o el teléfono, han facilitado históricamente el contacto en la distancia entre las personas. Muchos dispositivos coexisten con otros más novedosos, consecuencia de un proceso complejo de innovación, que se ha diversificado en nuevas formas como la Internet, los e-mails, el chat, Skype, los teléfonos celulares, entre otros. Sin embargo, a pesar de esta diversificación de dispositivos, investigaciones recientes muestran que el teléfono resulta el primer artefacto tecnológico utilizado por los migrantes para conectarse con sus familias (Castelo Starkoff y Ramírez, 2005).

El segundo dispositivo es la Internet. Desde la World Wide Web pueden contactarse con su núcleo familiar, buscar información, participar y crear Webs, conectarse con sus connacionales en cualquier parte del mundo. No obstante, el acceso ilimitado no implica desconocer la brecha digital y el grado de conectividad. Según CEPAL (2013), en América Latina el 40% de la población es usuaria de Internet. Mientras que en los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) el acceso es del 80% (Barrantes, Jordán y Rojas, 2013).

La apropiación de estas tecnologías (Winocur, 2010) hace que la circulación de información y la comunicación entre personas sean mayores, de menor costo y más rápidas. La apropiación y uso de las TIC como Internet representa un abanico de múltiples posibilidades para la conexión, comunicación y expresión por parte de los diversos colectivos migratorios como las producciones de sitios Web de asociaciones de migrantes y las redes sociales virtuales promovidas por la Web 2.0 como Facebook y Twitter. Si bien Argentina es un país que ha recibido cuantiosa migración europea durante fines del siglo XIX y principios del XX, en la actualidad, los países latinoamericanos resultan ser las colectividades más numerosas y que han adquirido en las últimas décadas mayor visibilización.

Los grupos más arraigados en la Argentina se encuentran representados por los paraguayos, los bolivianos, los chilenos, los brasileños, los uruguayos y los peruanos. Sin embargo, en los últimos diez años Argentina se convirtió en un destino de interés para colombianos y ecuatorianos, principalmente jóvenes que migran en busca de capacitación educativa (Melella, 2013). Según el Censo de Población, Hogares y Viviendas de 2010 residen en el país 550.713 paraguayos, 345.272 bolivianos, 191.147 chilenos, 157.514 peruanos, 116.592 uruguayos, 41.330 brasileños, 17.576 colombianos y 4.820 ecuatorianos.

Según lo expuesto, se presentan cuatro grupos migratorios con los cuales se han desarrollado aproximaciones de tipo etnográficas, para determinar los diversos tipos de apropiación y uso de las TIC, se mencionan: dos tipos de migración que permiten analizar la diversidad de apropiación y uso de las TIC, en este caso, la Internet. Los ecuatorianos y colombianos representan una migración reciente y joven. Así como también, la constituida por los chilenos y bolivianos, que responde a un patrón tanto tradicional, como afianzado en la Argentina.

Los bolivianos son uno de los grupos migratorios latinoamericanos más numerosos de la Argentina. Se distribuyen en todo el país y su presencia es importante en la ciudad de Buenos Aires, en el Gran Buenos Aires y en algunas ciudades del país como Córdoba, San Salvador de Jujuy y Mendoza. La colectividad boliviana ha generado estrategias heterogéneas de inserción cultural (Altamirano, 1983) como las festividades cívicas y religiosas en el espacio público, los espacios de comercio y de gastronomía “étnica” y las asociaciones civiles, políticas y culturales (Sassone y Mera, 2007).

Dada la historia que acarrean las migraciones bolivianas en la Argentina, una de sus estrategias de visibilización se encuentran constituidas por las fiestas religiosas, pues establecen un eje fundamental para la congregación de la comunidad, en especial la Fiesta de la Virgen de Copacabana, que se celebra en el mes de octubre en el Barrio Charrúa, la Virgen de Urkupiña y la de Nuestro Señor de Maika, son los casos más relevantes (Baby-Collin y Sassone, 2010).

Los chilenos, por su parte, han mantenido un flujo de población hacia la Argentina relativamente constante desde al menos la segunda mitad del siglo XIX hasta mediados de los 90, década en la que se registra una suerte de detenimiento de los desplazamientos debido, principalmente, tanto a la recuperación de la democracia que vive el país trasandino como a la reactivación económica que protagoniza durante dicha década.

Esquemáticamente, se puede afirmar que hasta 1930 la migración chilena hacia la Argentina fue del tipo rural-rural vinculada con los procesos y condiciones de trabajo de la población campesina ubicada en las regiones del sur de Chile que se dirigía principalmente hacia las zonas fronteriza de la Patagonia y Cuyo (Benencia, 2004). Sin embargo, esto comienza a cambiar a partir de la década del 40 en la que se observa –a la par de una intensificación de movimientos de población interna atraída por el crecimiento industrial y la expansión de actividades agrícolas a zonas no pampeanas– que la migración chilena deja de ser sólo del tipo rural-rural para pasar a ser también rural-urbana, observándose un crecimiento progresivo en la provincia de Buenos Aires (Giusti, 2005).

El patrón migratorio chileno hacia la Argentina, se ve fuertemente alterado como consecuencia del golpe militar de 1973, que muestra durante los primeros diez años de dictadura una duplicación de la cantidad de chilenos que migran hacia el país, tanto por razones económicas como políticas. Por otra parte, se ha considerado esta etapa de la migración chilena como un punto de quiebre, no sólo porque aumenta cuantitativamente la cantidad de personas que abandona su país, sino porque se diversifican los motivos, los lugares de destino, de procedencia y los perfiles de los que emigran (Perret, 2012). En este sentido, se destaca que ciudades como Mendoza, Buenos Aires y partidos del Gran Buenos Aires pasan a ser los destinos principales que terminarán de configurar el mapa territorial en el que reside la mayor cantidad de población chilena (INE-DICOEX, 2005; INDEC, 2010).

Más recientemente, resultan novedosos los desplazamientos de población chilena atraída por factores económico-culturales (veremos algo similar con la migración ecuatoriana y colombiana). Se trata fundamentalmente de migrantes jóvenes-adultos en edad laboral que, por un lado, observan a la Argentina como una posibilidad de realizar sus estudios de grado o bien continuar con estudios de postgrado y consideran, particularmente a Buenos Aires, como una ciudad que les ofrece una suerte de ampliación de horizontes culturales donde se pueden desarrollar tanto en espacios profesionales como en ámbitos artísticos. Esto se vincula con las transformaciones que se llevaron a cabo en el país trasandino durante la dictadura (privatización de la educación pública, coerción y disciplinamiento de la ciudadanía, entre otros) y, cuyos efectos, aún perduran (Jensen y Perret, 2013).

Tabla 1
Radicaciones permanentes resueltas por año países limítrofes más Colombia y Ecuador 2004-2014
Radicaciones permanentes resueltas por año países limítrofes más Colombia y Ecuador 2004-2014
Fuente: Elaboración propia, (2016). sobre la base de datos de la Dirección Nacional de Migraciones de Argentina, 2015.

Finalmente, los ecuatorianos y colombianos conforman una migración actual y con menor flujo que las anteriores (OIM, 2012). Su perfil está compuesto básicamente por estudiantes que arriban a la Argentina a perfeccionarse a las universidades locales, así Buenos Aires, Córdoba y La Plata resultan sus lugares preferenciales de radicación.3 La migración de colombianos comprende población joven (entre 18 y 35 años), procedente de las principales ciudades y calificada: estudiantes universitarios de áreas vinculadas a la publicidad, cine, diseño, ciencias sociales y salud. Son personas que arriban a la Argentina con el objetivo de capacitarse tutelados bajo diferentes programas de becas como las del Instituto Colombiano de Crédito y Estudios Técnicos en el Exterior (ICETEX) (Melella, 2013).

También utilizan otras estrategias para costear su capacitación como la inserción laboral en la sociedad de destino en el rubro gastronómico, desde camareros a micro-emprendedores en servicios y en ventas (call centers) (Duque y Raffani, 2009). Conjuntamente al desarrollo laboral, existen distintas prácticas sociales que tienen que ver con el tiempo libre y vinculan a estos jóvenes migrantes con la sociedad receptora y también entre ellos como colectivo. La “movida cultural” que ofrece Buenos Aires con su gran oferta de cursos de perfeccionamiento, idiomas, teatro, etcétera, las fiestas temáticas de la misma colectividad donde predomina la música colombiana o la realización de distintas actividades por el movimiento político colombiano en nuestro país, constituyen modos de socialización de estos jóvenes migrantes (Puente, 2011).

Los ecuatorianos han desplegado diversas prácticas sociales a través de las cuales estimulan la inserción y el intercambio cultural en la sociedad argentina. Restaurantes “étnicos” y fiestas cívicas en el espacio público han sido las principales estrategias que ha adoptado este grupo para identificarse en la sociedad de destino y generar relaciones intra e interculturales.

Con referencia al empleo de las TIC, por ejemplo, según la base de datos REDATAM del último Censo Nacional de Población, Hogares y Vivienda de la Argentina (2010) con respecto al uso de computadoras, las cifras totales resultan: 150.756 paraguayos, 100.026 bolivianos, 94.347 peruanos, 63.313 chilenos, 59.831 uruguayos, 18. 159 brasileños, 14.177 colombianos y 3.803 ecuatorianos. Con respecto a la totalidad de la población según el mismo censo de 2010, el 27,37% de los paraguayos utiliza computadoras sobre las cifras 2010 de población total; el 28,9% de bolivianos; 59,89 de peruanos; 33,12% de chilenos; 51,31 de uruguayos y 43,9 de brasileños.

Tabla 2
Uso de computadora países limítrofes más Perú
Uso de computadora países limítrofes más Perú
Fuente: Elaboración propia (2016) sobre la base de datos de la Dirección Nacional de Migraciones de Argentina, 2010.

No obstante, cada uno de estos grupos ha utilizado los dispositivos de forma heterogénea. En consecuencia, se pudo determinar que de forma relativa, no necesariamente las colectividades más arraigadas poseen mayor cantidad de sitios Web y páginas de Facebook de asociaciones que las más recientes (en el año 2013 se identificaron 3 páginas Web de ecuatorianos y 4 cuentas de Facebook, 8 páginas de colombianos y 41 de cuentas de Facebook frente a 48 páginas Web de asociaciones y 96 cuentas de Facebook para los bolivianos, en el caso de los chilenos se puede registrar entre 2008 y 2013 una mayor presencia de cuentas de Facebook, pero significativamente menor si se compara con el resto de las colectividades con 16 cuentas de Facebook correspondientes tres de ellas a difundir lo relativo a la aprobación del voto en el exterior y el resto vinculadas con la migración de jóvenes en búsqueda de ofertas educativas y culturales, mientras que los blogs y páginas Web tuvieron mayor desarrollo entre los años 2000 y 2005, registrando al menos 5 sitios Web de centros y asociaciones de chilenos en Argentina).

En este sentido, en el contexto migratorio argentino, resulta evidente que las TIC proporcionan un escenario diferente, con herramientas tecnológicas que instauran una nueva tecnosocialidad en la constitución de los proyectos migratorios. El acceder a la información y la posibilidad de producir información, podría, desde un plano instrumental, abrir formas de intervención cívica, cultural y política. Frente a este escenario, se sostiene que resulta necesario historiar y configurar un breve estado del arte sobre la vinculación entre las TIC y las migraciones.

4. Hacia un estado del arte de la relación migración-TIC/TIC-migración

Las diferentes investigaciones analizadas se destacan en la medida que comparten el interés común por dar cuenta del tipo de prácticas, experiencias y apropiación que genera la utilización de las tecnologías, así como también los sentidos particulares que se le atribuyen. Al considerar los procesos de cambio en el orden mundial que afectan a los movimientos de población a partir de la segunda posguerra, los trabajos que se retoman analizan la migración reciente centrándose en aquellos aspectos novedosos que presenta la experiencia migratoria en la actualidad. Por un lado, se sostiene que las TIC, y en este caso la Internet, se configura como una herramienta que permite la recreación de vínculos sociales y comunitarios con el origen y en el destino de los migrantes (Hine, 2004). Pero, por otra parte, implica una nueva modalidad de presencia que habilita a reconfigurar la nostalgia y convertirla en un nuevo lugar para la experiencia migratoria.

4.1 Internet como herramienta para la recreación de vínculos comunitarios en origen y destino

Uno de los aspectos nodales es el progresivo uso que desde mediados de la década de los ‘90, tanto individuos como organizaciones de migrantes hacen de las diferentes alternativas de comunicación que se propician a través de Internet por sobre el uso del correo electrónico, las video/tele conferencias, la producción y consulta de páginas web, la producción de blogs, la realización de foros, por mencionar las principales. Así, por ejemplo, el uso de la Web 2.0 como Facebook y Twitter, han transformado la vida de los migrantes en la redefinición de la valorización de la distancia y movimiento, ya que migrar no significa aislarse de sus compañeros y de las redes sociales de las que forma parte.

Un trabajo relativamente temprano en esta dirección es el de Karim (1998) quien retomando en gran parte el trabajo de Appadurai (2001): La modernidad sobresaltada. Dimensiones culturales de la globalización, examina cómo se mantienen los lazos entre los miembros de comunidades de migrantes entre estos y respecto de su país de origen. Su tesis central es que si bien muchos migrantes ya utilizaban los medios de comunicación tradicionales como periódicos, revistas, radio o televisión para informarse, entretenerse y vincularse con su comunidad de origen, la emergencia de las nuevas tecnologías de la información les permite expandir esas actividades comunicativas en una escala global.

Al igual que Calderón Chelius (1999 y 2003), coincide en afirmar que los movimientos y flujos de población propios de la segunda posguerra muestran la consolidación de comunidades en el exterior, muchas de las cuales han desarrollado diversas estrategias para mantener la conexión y el vínculo con sus países de origen, entre ellas, el desarrollo de redes sociales y comunicacionales que se consolidan gracias al uso extensivo de las nuevas tecnologías de la información, especialmente de Internet.

Por ello, afirma que los migrantes han encontrado en las nuevas tecnologías un medio apropiado que les permite mantener vínculos “activos” y “dinámicos” entre sus miembros dispersos por el mundo y respecto de su país de origen. En este sentido, llama a reconocer que las nuevas tecnologías no son sólo útiles para facilitar las transferencias económicas de un país a otro, la comunicación simultánea entre asesores de bolsa, o la compra-venta de acciones en polos opuestos del mundo, sino también que han comenzado a facilitar el desarrollo de nuevas prácticas y experiencias de las comunidades de migrantes que logran subsistir independientemente de estar separadas espacialmente.

De acuerdo con los autores que se mencionan a continuación, reafirman que el uso de las nuevas tecnologías le permite a los migrantes recrear, fortalecer y alimentar el sentido/sentimiento de pertenencia a la comunidad de origen. Por ello, en parte, coincidirán en reconocer la importancia de las nuevas tecnologías de la información como condición de posibilidad de la emergencia de “comunidades migrantes transnacionales”.

Los trabajos de Castelo Starkoff y Ramírez (2005); Mejía Estévez (2005) y Ramírez (2007) se centran principalmente en los usos de la tecnología por parte de la migración ecuatoriana y mexicana y la pregunta central que se realizan tiene que ver con cuáles son los usos sociales que los migrantes y sus familiares están haciendo de Internet. Exploran las formas de sociabilidad que promueve el uso de Internet a partir del registro y observación de formas de interacción social desarrolladas por los migrantes y sus familiares en la búsqueda por trascender la barrera de la distancia y evitar así, que se rompan o deterioren los diferentes tipos de vínculos. Se interesan también por el fenómeno de formación de “comunidades virtuales” y/o “redes electrónicas comunitarias”4, preguntándose por las razones de su formación, por sus potencialidades y sus límites o dificultades. (Error 27: La referencia Castelo Starkoff debe estar ligada) (Error 28: El tipo de referencia Castelo Starkoff es un elemento obligatorio)

En términos generales, tienen en cuenta dos dimensiones de análisis. Por un lado, lo referido al uso de las tecnologías a partir de sus posibilidades de accesibilidad (locutorios, ciber cafés/telecentros y telecentros comunitarios) y, por otro, aquello referido con los efectos que el uso y apropiación de la tecnología produce en el vínculo entre los migrantes y sus familias.

Resulta interesante –ante la falta de trabajos académicos al respecto– que a partir del registro etnográfico de entrevistas realizadas con migrantes ecuatorianos en España y con los familiares y amigos que se han quedado en Ecuador, se compare cómo los que migran viven la distancia y el encuentro con sus seres queridos de manera diferente dependiendo de la presencia o ausencia de las tecnologías. Los autores destacan que los migrantes con los que han trabajado plantean de qué modo la inmediatez o instantaneidad de la comunicación que posibilita Internet hace sentir que la distancia que los separa no es tan grande. La instantaneidad, la rapidez en la comunicación, hacen que la distancia y el tiempo no sean barreras que condicionen el encuentro: están cerca (o así se sienten) a pesar de estar lejos.

Al dar cuenta del flujo más o menos continuo y al menos bidireccional, no sólo de información y recursos, sino también de afectos, sueños, ideas, imaginarios, problemas cotidianos que se producen a través de la web, afirman que la migración actual desarrolla sólidos nexos entre los lugares de origen y de destino mediante la incorporación progresiva del uso de las nuevas tecnologías, hecho que, según los autores, estaría alterando “las relaciones interpersonales tempo-espaciales entre el lugar de partida y de destino posibilitando cotidianidades online y, en algunos casos, el surgimiento de comunidades virtuales de migrantes” (Ramírez, 2007, p.1).

4.2 Internet como un espacio/lugar para la reflexión sobre la experiencia migratoria

Por su parte, y en la misma línea de lo que se ha planteado hasta aquí, Mejía (2005) se pregunta por el modo en que las nuevas tecnologías como Internet, el e-mail, la videoconferencia y los teléfonos celulares han comenzado a cambiar la experiencia del desplazamiento, la nostalgia por el país de origen y, en función de ello, han favorecido la emergencia del fenómeno transnacional.

A partir de tres historias migratorias desde Ecuador a Estados Unidos, España e Italia, esta autora analiza cómo los migrantes y sus familias establecen diferentes tipos de relaciones con las nuevas tecnologías, teniendo en cuenta que además de las posibilidades tecnológicas y de conectividad, factores como el género, la edad, la educación, nivel socioeconómico y ubicación geográfica favorecen y/o limitan cierta apropiación y uso de la tecnología misma.

Nos ha interesado particularmente la recuperación que hace de la nostalgia al preguntarse por cómo ha ido cambiando (o reconfigurándose) en un contexto en el que el migrante, a pesar de estar alejado en miles de kilómetros de su tierra natal, puede estar virtualmente “allí”. Como se puede observar en muchos portales y sitios Web de migrantes, “amigos y familiares están a sólo un clic de distancia”. Las posibilidades que ofrece Internet, como la realización de foros o teleconferencias (entre otras), no sólo tienen el efecto de relativizar –y en ese sentido “acortar”– las distancias, sino de habilitar un espacio, un “lugar”, donde las relaciones sociales se hacen presentes.

Se puede decir, que frente a las grandes distancias que separan al Ecuador de España, Italia o Estados Unidos y los altos costos de viaje, el acceder es relativamente sencillo, como también económico el intercambio de mensajes, imágenes y sonidos que permite Internet. Asimismo, la instantaneidad e inmediatez en el envío de información, hacen posible el contacto en tiempo real entre aquellos que se han quedado en el país y los que se han ido. Por ello, según Mejía (2005) las tecnologías adquieren particular importancia en la construcción y consolidación de “comunidades transnacionales”. Sin embargo, y de modo tal de evitar caer en un determinismo tecnológico, reconoce las limitaciones de accesibiliidad tanto de los migrantes como de los que no han migrado como elemento que obstaculiza cualquier iniciativa de tipo transnacional que los migrantes y sus familias quisieran desarrollar.

Por otro lado, al analizar diversos portales o blogs de comunidades de migrantes ecuatorianos y mexicanos presentes, se observa que se apoyan en una diversidad de símbolos e íconos identitarios locales (como poner a disposición para sus visitantes recetas de platos nacionales o letras de canciones populares) y que al hacerlo recrean el sentido de pertenencia a su comunidad en el lugar de residencia actual. Mejía (2005) denomina a esto “nostalgia restauradora”.

Es interesante plantear situaciones como la descrita, presente al igual que en el caso de la migración trasatlántica europea de fines del siglo XIX que no se elimina con los medios electrónicos, por el contrario, se refuerza. Similar a lo que fueron y siguen siendo los clubes deportivos, los centros o asociaciones que organizan los migrantes en sus respectivos lugares de residencia. En esta línea, estudios centrados en la prensa de migrantes on line (Diezhandino, 1993; González Cortés y Barranquero Carretero, 2006; Gómez Escalonilla, 2008; Santin Durán y Martínez Pastor, 2009; entre otros) dan cuenta de que cada vez es mayor la presencia de las colectividades de migrantes en la Web. Los inmigrantes no cortan afectiva ni comunicativamente con su tierra natal, por lo cual, la posibilidad de leer (en tiempo real) la prensa de sus países de origen o la prensa de cada colectividad emitida en la sociedad receptora conectan aún más el aquí y el allá y fortalecen el paradigma del transnacionalismo.

Sucede o puede eventualmente suceder – con dichas instancias organizativas como con muchos de los sitios Web en los que, en principio, primaría la nostalgia restauradora –, que sean una puerta de entrada a muchas otras instancias de organización colectiva creadas por los diferentes colectivos de migrantes y, en ese sentido, se aproximen a la noción de “nostalgia reflexiva” de la que también habla Mejía (2006) para referirse “al énfasis en la reflexión y el debate en torno al cambio que implica el desplazamiento de las personas (…) (p. 1). De este modo, la presencia y uso de las nuevas tecnologías de la información vendría a ser uno de los elementos centrales que tornaría imposible seguir con el tradicional análisis del fenómeno migratorio según el esquema de: partida/viaje-llegada/integración/aculturación de la población movilizada, tal como se desarrolló anteriormente.

Se destaca de estos trabajos el hecho de asumir a Internet en un doble sentido, como una herramienta que permite la materialización de un espacio social de recreación en la distancia de los vínculos familiares, de amistad, pero también como una herramienta factible de ser concebida como “un lugar para la experiencia” (Castelo Starkoff y Ramírez, 2005, p. 8), en el sentido que las nuevas tecnologías de la información son también tecnologías que “crean comunidad” (Ramírez, 2007, p. 18). Por ello, coinciden en analizar Internet en tanto un nuevo espacio para la asociación y la comunidad que permite revitalizar, reforzar y expandir las redes comunitarias existentes y crear nuevas.

Asimismo, las TIC, en especial la Internet, facilitan la construcción de redes transnacionales. Pertenecer a una red significa trabajar con otros formando parte de un proceso de flujos de información, comunicación e intercambio de experiencias que altera la forma piramidal jerárquica (Quintar, 2007). El ciberespacio es la renovación de la idea de comunidad virtual como punto de pasaje de creencias y prácticas compartidas que vinculan a las personas físicamente separadas (Piscitelli, 2002; Zanoni, 2008). Las TIC conectan individuos y grupos que se encuentran en lugares lejanos y permiten la coordinación de acciones transnacionales más allá de las fronteras impuestas por un Estado, ya sea acciones políticas, culturales, circulación de información, etcétera (Vertovec, 2001; Portes, 2005). Las actuaciones que potencian estas nuevas tecnologías pueden ser de carácter virtual o presencial. Las acciones virtuales tienen la ventaja o la desventaja de no requerir un compromiso más allá del ciberespacio. Sin embargo, no hay que desconocer que los cambios en las acciones de grupos, movimientos sociales, colectivos migratorios, empresas, etcétera, no se deben a la mera innovación tecnológica propuesta por las TIC sino a sucesos acaecidos en contextos específicos (Tilly, 2010).

Precisamente, los autores que se han mencionado intentan analizar la Internet, no sólo como una herramienta que permite acortar las distancias, sino también como un espacio social donde las relaciones previas a la migración se hacen presentes o pueden potencialmente hacerlo. Por ello, se animan a plantear la hipótesis de que esta red se constituye en una herramienta de la que los migrantes intentan apropiarse con el objetivo, no sólo de acortar la distancia que los separa con el lugar de origen, sino también por la posibilidad de seguir recreando el vínculo y con ello la participación, al igual que la incidencia en la realidad sociopolítica del país de origen.

No es nuevo el hecho de que el migrante mantenga vínculos con su comunidad de origen, desarrollando actividades económicas, políticas y culturales, sin embargo, en la actualidad se pueden mantener esos lazos en la escala global gracias a la presencia de nuevas tecnologías como Internet. En este sentido, resultan interesantes las investigaciones desarrolladas por Diminescu (2011 y 2012) quien postula que las TIC han potenciado una cultura de la movilidad y del vínculo dentro de las migraciones. Las tecnologías han permitido mantener más fluidos los círculos afectivos y relativizar la ruptura causada por la lejanía. De igual forma, han potenciado la conformación de una doble presencia o presencia conectada: la física (o real) y la imaginada (o virtual), la de estar aquí y allá, así como participar en la comunidad de origen y en la de destino (tornando estas diferenciaciones cada vez más caducas). En esta misma línea, Peñaranda (2008, 2010 y 2011) considera a las TIC, como un hecho diferencial en la configuración de redes y de conexiones transnacionales que impacta en las prácticas migratorias. Las TIC inauguran “una nueva modalidad de presencia, a pesar de la distancia física, posibilitada y facilitada por un patrón continuo de interacciones mediadas” (Peñaranda 2008, p. 147).

5. Internet como espacio para la participación política y la formación de lazos comunitarios. Panorama argentino

En función del contexto migratorio argentino, a través de las TIC, se ofrecen herramientas para el desarrollo de proyectos migratorios vinculados con el ejercicio de una ciudadanía transnacional, reforzando lealtades y pertenencias políticas, sociales y culturales hacia el país de destino y de origen, como también la conformación de lazos comunitarios.

En el ámbito nacional argentino, se fueron desenvolviendo distintas maneras de actualizar pertenencias étnico-nacionales con y a través del uso de las nuevas tecnologías de la información y comunicación que desafían la concepción tradicional del migrante como un sujeto pasivo que al llegar a un país nuevo deja atrás, en pos de la integración sociocultural, aquello que había sido en el origen. Visión esencialista vinculada con una concepción identitaria que entiende los cambios como pérdida y no como reinvención, reactualización y síntesis.

Internet ha potenciado las producciones de sitios Web de los colectivos migratorios y han creado comunidades virtuales. La colectividad boliviana en la Argentina cuenta con más de doscientas asociaciones y sólo unas cincuenta poseen presencia en la Web. Entre éstas se destacan las asociaciones culturales, (14 de 50), civiles (13 de 50), los medios de comunicación (12 de 50). Asimismo, como se ha señalado precedentemente, debido a su facilidad de utilización, su bajo costo y su uniformidad, Facebook se posiciona como una plataforma que ha reemplazado a los sitios Web de las asociaciones bolivianas. Hemos detectado 96 sitios sobre los 50 antes mencionados.

Los colombianos y los ecuatorianos en la Argentina son migraciones recientes, es por ello que no poseen numerosas asociaciones físicas, sino que su presencia resulta mayor en el ciberespacio. Se han relevado ocho sitios Web de asociaciones colombianas en la Argentina: cuatro son asociaciones civiles orientadas a ofrecer información a migrantes temporarios, en general, estudiantes; dos son emprendimientos comerciales; un sitio se engloba dentro de medio de comunicación y el último es una Web oficial de la Embajada de Colombia en el país.

Por su parte, Facebook presenta un panorama más frondoso ya que existen más de cuarenta cuentas de colombianos en la Argentina que incluyen asociaciones de residentes, micro-emprendimientos, grupos abiertos de estudiantes, actividades culturales y deportivas, entre otras. Por su parte, los ecuatorianos poseen pocas instituciones que excedan la Embajada de Ecuador y el Consulado del Ecuador en Argentina y, de las cuatro colectividades analizadas, es la que cuenta con la menor cantidad de sitios Web. Se han identificado tres páginas de Internet de ecuatorianos en la Argentina y una mayor cantidad de cuentas de Facebook.

Como se desarrolló en el apartado anterior, la apropiación y uso de Internet, gracias a sus particularidades como multimedialidad, hipertextualidad e interactividad,5 fue de gran impacto en las relaciones sociales establecidas en contextos migratorios al permitir, por ejemplo, desplegar un espacio comunicativo horizontal que tensiona las mismas fronteras espacio-temporales, amplificar la posibilidad de circulación de información y de almacenamiento ilimitado, así como fortalecer las modalidades de contacto emocionales.

Una idea de Wellman (1988) leída en la publicación de Finquelievich (1999) sostiene que las comunidades virtuales evidencian un cambio mismo en la conceptualización de la comunidad que pasa del lugar físico a la red y despliega la construcción de las redes sociales, más allá de una región geográfica determinada. No obstante, si bien los sitios Web creados son entendidos como comunidades virtuales liberadas, pues no tienen en cuenta los límites geográficos o territoriales, la apropiación como el uso de esta tecnología por parte de las colectividades más arraigadas (bolivianos y chilenos 6) como para las más jóvenes (ecuatorianos y colombianos) conlleva diferencias.

Los sitios de las cuatro colectividades, coinciden en ciertas funciones como ofrecer información y servicios. Asimismo, les interesa difundir noticias de sus países de origen y las acciones de cada grupo en la Argentina. También se erigen como un nexo que da cuenta entre el aquí y el allá, en los distintos espacios que contemplan las relaciones trasnacionales y ofrecen espacios de participación y contacto –el chat y los mails, así como recursos fundamentales como la conexión con otros sitios (links).

Por su parte, las diferencias tienen que ver con la especificad tanto en la forma de apropiación como en el uso. En el caso de los bolivianos y chilenos, quienes disponían medios de comunicación y diferentes tipos de asociaciones en el espacio físico, el uso de la W.W.W. abre mayores posibilidades de comunicación a prácticas que se realizaban con anterioridad y estaban afincadas territorialmente (Finquelievich, 1999). En el caso de los ecuatorianos y colombianos, el proceso es al revés, son las redes sociales virtuales que les permiten fomentar lazos de “cohesión” comunitaria. En este sentido, las comunidades en la Web de ecuatorianos y colombianos pueden crear lazos, mientras que las de bolivianos y chilenos afianzan los existentes.

Tanto en el caso de los bolivianos, ecuatorianos y colombianos, Facebook resulta un caso paradigmático al instituirse como una herramienta privilegiada en la experiencia migratoria para el sostenimiento de vínculos (Melella, 2016). Esta plataforma al presentar una estructura homogénea, estandarizada y sencilla admite que su uso no requiera de grandes aptitudes informáticas y garantiza la participación de una mayor cantidad de usuarios. Así, fomenta la formación y/o comunicación de diversas redes transnacionales (afectivas, comerciales, culturales y políticas). Además, su bajo costo y su carácter instantáneo autoriza articular (superando a los e-mails) acciones colectivas en diversos territorios o en el ciberespacio, propagando lazos que amplifican las redes.

En el caso de los chilenos el uso y apropiación de las TIC se registra de forma bastante temprana (años '98, '99) si se compara con el desarrollo de las tecnologías de información y comunicación dl ámbito regional e internacional. Se requiere tener presente, que en Argentina, es a partir del año 2002, cuando se produce un aumento significativo del uso del correo electrónico y de Internet en general, en gran medida porque aumentan las posibilidades de acceder de forma pública a la Web a través del establecimiento de locutorios y del dial up en forma gratuita. La apertura de cibercafés y salas de juego colaboran en que el número de usuarios (independientemente del lugar desde el cual se conectaban) pase de 1 millón a 2 millones 400 mil en 2002 y a 5 millones 200 mil en 2003. Estos números contextualizan las dificultades que tuvieron aquellos chilenos que en el marco de los centros y asociaciones de residentes comenzaban a utilizar el fax, el celular y el correo electrónico como primeros dispositivos tecnológicos que se sumaban al proceso de organización política y social de la comunidad chilena en Argentina (Perret, 2014).

A su vez, la cercanía geográfica entre Chile y Argentina y la permanencia de vínculos familiares, de amistad y en algunos casos laborales, favoreció (y aún lo hace) el ir y venir hacia Chile. A partir de este contacto cuasi permanente con su país de origen, el estado de desarrollo diferencial de las nuevas tecnologías respecto de la Argentina fue aprovechado al incorporar dispositivos tecnológicos independientemente de que en Argentina resultara aún incipiente su utilización y difusión.7

Particularmente, los usos de las TIC desde el año 2000 se vincula con un período en el que las organizaciones de chilenos plantean la necesidad del repensar el para qué de sus prácticas colectivas. La experiencia migratoria vinculada con el exilio político y a una reactualización de la militancia en Argentina que muchos pudieron canalizar a través de las distintas instancias de participación que ha desarrollado el movimiento asociativo chileno, mostró que no era suficiente que la acción común pasara por juntarse a bailar la cueca, tomar vino y comer empanadas de pino (de carne). Este replanteo de los fundamentos de la organización no fue ajeno a las tecnologías de la información, por el contrario, se realiza incorporándolas progresivamente y, en consideración, haciendo un uso político de las estas.

En este aspecto, las nuevas tecnologías resultaron ser una herramienta fundamental. Tecnologías como el fax en primer lugar, el celular y el correo electrónico posteriormente, fueron valoradas tanto por la instantaneidad, simultaneidad y dinamismo en el ida y vuelta de la información y comunicación, como por los vínculos que permitía generar, así como consolidar; cuestión que se profundizó por la posibilidad de desarrollar páginas Web o blogs a través de los cuales difundir sus propuestas, actividades y posicionamientos ante determinados temas y coyunturas. El “simple” uso del correo electrónico, les planteó todo un espectro de posibilidades sumamente alentadoras para la organización: autonomía, velocidad, intercambio de información y la accesibilidad a estas, independientemente del lugar donde se encontraran.

El uso de las TIC, y de Internet en particular, habilitó cierta fluidez y dinamismo en el intercambio de información entre las distintas instancias organizativas de los chilenos en Argentina, lo que produjo, en muchos casos, la consolidación de vínculos a través de la confianza que dicha fluidez y dinamismo posibilita. Hecho que al mismo tiempo, permitió definir afinidades y distancias político-ideológicas con algunas personas u organizaciones de chilenos en el exterior y, por ende, demarcó también las posibilidades de acciones conjuntas y adhesiones a determinadas reivindicaciones.

Resulta relevante, los lazos, al igual que la conformación de redes de contactos se constituyeran a instancias del uso de las tecnologías, que para el caso de los chilenos en Argentina, favoreció el conocer la realidad migratoria de otros chilenos en el exterior (y también de otras colectividades migratorias), las problemáticas específicas sobre las que se interesan y en función de las cuales se organizan, las dificultades por las que atraviesan, así como sus formas de resolución, medir límites y fortalezas, como también estar al tanto del tipo de vínculos que mantienen con sus respectivos cónsules y con las autoridades locales del país en el que viven.

En este sentido, el poder ser extensivo con el uso que realizan bolivianos, ecuatorianos y colombianos, con la tecnología y sus diferentes modos de utilización y apropiación se presenta más que como un fin en sí mismo, como un medio para lograr objetivos de más largo plazo. En efecto, la tecnología se imbrica con los procesos organizativos al posibilitar, entre otras cosas, la coordinación de actividades comunes tanto en el ámbito local/nacional como internacional.

6. Conclusiones y recomendaciones

En función de determinar de forma exploratoria la vinculación entre las Tecnologías de información y Comunicación (TIC), en particular el uso de la Internet, con los procesos migratorios, se esbozan unas líneas reflexivas en tono a la vinculación entre las TIC y las migraciones internacionales, según se especifica:

En primer lugar, las TIC se establecen como un hecho diferencial en la configuración de redes y relaciones transnacionales de los migrantes, al posibilitar diversas estrategias para desarrollar los procesos migratorios que van desde el poder acceder a la información y servicios, vínculos con el país de origen, destino y la proyección a la diáspora, entre otras.

En segundo lugar, las TIC se constituyen como herramientas de intervención contextualmente situadas, así como espacios donde los migrantes desarrollan estrategias discursivas e identificatorias que referencian a cada grupo, fortaleciendo muchos veces, la formación de lazos comunitarios y la participación política.

En tercer lugar, posibilitan una resignificación de la nostalgia por el país de origen. El juego dialéctico entre distancia y cercanía sustentado por las TIC, promueve que la nostalgia no necesariamente remita a un recuerdo melancólico, sino que implique una reactualización del vínculo, de la pertenencia y de la posibilidad de transformarla en una nostalgia reflexiva sobre la doble presencia del migrante. Así, la apropiación y uso de las TIC puede concebirse como un espacio/lugar desde el cual se potencia la reflexión sobre la propia experiencia migratoria

Finalmente, las TIC, y el uso de la Internet, resultan recursos fructuosos a la hora de establecer, reconfigurar o recrear redes/lazos/vínculos sociales (virtuales) dentro de cada colectivo migratorio, ya sea con el origen, en el destino y con la diáspora. En efecto, los distintos colectivos migratorios estudiados muestran una jerarquización y diferenciación de niveles de intervención que no se excluyen entre sí.

En el caso de los chilenos es significativa la representación de su vida en Argentina, como una en la que pudieron desnaturalizar situaciones de discriminación de clase vividas en su país, crecer profesional y económicamente y desarrollar una participación política (no partidaria) a través de las organizaciones de chilenos residentes. Para los bolivianos, las TIC han sido herramientas que les resultan funcionales a la hora de establecer canales de circulación para actividades culturales, políticas, deportivas y religiosas, entre otras, que venían desarrollando desde tiempo atrás, así como resignificar los vínculos con el país de origen y con la diáspora boliviana. Para los colectivos más recientes, estas tecnologías resultan fundamentales a la hora de establecer redes en el destino y sentar las bases de la vida comunitaria.

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Notas

1 Karim, 1998; Castelo Starkoff y Ramírez, 2005; Mejía Estévez, 2005 y 2006; Ramírez, 2007; Peñaranda Cólera, 2008, 2010 y 2011; Diminescu 2011 y 2012, por mencionar algunos de los que particularmente nos han interesado y se han retomado para el desarrollo de este trabajo

2 Perret, Gimena (2012), “Migración, Internet y Política: lucha por derechos políticos transnacionales y formas de organización de los chilenos residentes en Argentina”, Tesis de Doctorado, Facultad de Filosofía y Letras, UBA, Mimeo. Melella, Cecilia (2013). “Migración y tecnologías de la información y la comunicación (TIC). De la prensa gráfica a las redes virtuales como espacios de construcción identitaria de los migrantes de países andinos en la Argentina”, Tesis de Doctorado no publicada, Facultad de Ciencias Sociales, UBA

3 Esta caracterización no significa desconocer que resulta importante para este colectivo los casos de migración forzada por motivos de violencia política, es decir, que estas personas adquieren el carácter de refugiados

4 Término acuñado por Ramírez (2007)

5 La multimedialidad permite integrar en un mismo soporte todos los formatos: texto, audio, video, gráficos, fotografías, animaciones. La hipertextualidad consiste en una forma multidireccional (no lineal) de estructurar y acceder a la información en los entornos digitales a través de enlaces. La interactividad refiere a que los miembros de la audiencia pueden iniciar y desarrollar acciones de comunicación con el medio y con otros usuarios

6 Se analizará la comunidad chilena con respecto a la participación política y el uso de Internet

7 Para conocer el desarrollo de las telecomunicaciones y en particular lo referido a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación en Chile, se pueden consultar los siguientes documentos de la Comisión Presidencial de Nuevas Tecnologías de Información: “Chile: hacia la sociedad de la información”, enero, 1999, hhttp://www.minecon.cl/infotec1.html y “Acciones 1999-Compromisos 2000”, http://www.minecon.cl/info/cominfo1.html

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