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Estudios de usuarios: un enfoque en información deportiva
User studies: a focus on sport information
Enl@ce: Revista Venezolana de Información, Tecnología y Conocimiento, vol.. 13, núm. 2, 2016
Universidad del Zulia

Ensayo

Disponible en:
http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=82349540006


Recepción: 12 Julio 2016

Aprobación: 02 Agosto 2016

Resumen: Se presenta un trabajo exploratorio relacionado con el desarrollo y análisis de investigaciones sobre el comportamiento informacional en comunidades deportivas. En la metodología se empleó un tipo de investigación descriptiva documental, que permitió una revisión de literatura, método cualitativo y se aplicó la técnica de análisis documental. Se encontró que son limitados los estudios de usuarios en la comunidad deportiva y no son considerados como objeto de estudio de alto impacto. Se concluye, que los profesores, investigadores, entrenadores y atletas tienen un comportamiento informacional que se fundamenta según el desarrollo de sus funciones y usan múltiples recursos de información a su alcance, destacándose el escaso uso de los servicios de biblioteca. Se recomienda el desarrollo de estudios de usuarios en grupos sociales deportivos, con el fin de responder asertivamente con el avance de las ciencias del deporte.

Palabras clave: necesidades de información, comportamiento informativo, información deportiva, ciencia del deporte, atleta, entrenador.

Abstract: We presented a work exloratorio related to the development and analysis of research on the informational behavior in communities sports. In the methodology employed was a type of descriptive research documentary, which allowed for a review of literature, qualitative method and applied the technique of documentary analysis. It was found that there are limited the studies of users in the sporting community and are not considered as an object of study of high impact. It concludes that teachers, researchers, trainers and athletes have an informational behavior that is based on the development of its functions and use multiple resources of information at their fingertips, highlighting the low use of library services. It recommends the development of studies of users in social groups sport, with a view to respond assertively with the advancement of the sciences of the sport.

Keywords: Information needs, informative behavior, sports information, science of sport.

1. Introducción

En esencia el hombre crea y registra información como instrumento de soporte y utilidad para el desarrollo de actividades que soportan el pasado, presente y futuro. Cuando un individuo identifica una limitada información sobre algo, percibe una necesidad informativa la cual, puede satisfacer en un tiempo breve o bien dejarla en un estado latente. En función de lo descrito, cubrir tal necesidad ayudará al individuo a resolver problemas y tomar decisiones en su entorno. Es cierto que el hombre tiene información almacenada en el cerebro, esta es obtenida a través de la percepción de sus cinco sentidos, además de la experiencia, sin embargo se considera que ningún hombre tiene toda la información que necesita de modo que debe buscar información en documentos, personas, instituciones, bibliotecas, u otras unidades de información, para que satisfaga sus necesidades informativas además encuentre respuestas a las interrogantes surgidas.

Las bibliotecas de forma específica, ofrecen una amplia gama de información y atienden a diversos tipos de comunidades, aunque en ocasiones no tienen claro a quienes les sirven, por lo cual el desarrollo de colecciones en diversos casos no cubre las expectativas informacionales por debilidades en la orientación del proceso. Las unidades de información son creadas para servir a los usuarios, su supervivencia debería depender de la efectividades y eficiencia del proceso de satisfacción de necesidades informativas, en consecuencia, el estudio de usuarios ha sido de interés por los bibliotecólogos con el propósito de predecir o anticipar de forma asertiva las necesidades informativas, mediante el soporte de colecciones, así como también por la capacidad de crear, modificar, o eliminar sus servicios que ofrecen para poder acceder a la información.

En función de las tendencias que fundamentan la importancia de los estudios de usuarios, se determina que estos ameritan responder y explicar las necesidades y comportamientos informativos de diferentes tipos de comunidades, de los cuales se mencionan, los considerados objeto de estudio: profesionales, académicos, científicos, aunque es imposible conocer a cada una de las distintas comunidades pues estás pueden encontrarse inmersas en otros grupos sociales entre ellas las relacionadas con el deporte donde la especificidad del uso de la información es claramente identificada.

El deporte está presente casi en cualquier sociedad. Para ello, se considera lo siguiente: “que no ha existido sociedad alguna sin algo equivalente a los deportes actuales, y que la práctica o la especialización en alguno de ellos son directamente proporcionales a la clase social y a la cultura a la que se encuentra inmerso el sujeto” (Sodo, 2015; p.46).

El crecimiento y existencia del número de personas que les interesa la información deportiva, la cual forma parte específica de un área del conocimiento, almacenada y sistematizada en las bibliotecas como especializada, cuya localización es realizada a través de los sistemas clasificatorios LC en la clase G y Dewey en la clase 700, permite afianzar que desde los estándares de la bibliotecología, se registra información deportiva y se disponen de herramientas para organizarla y clasificarla.

Desafortunadamente desde la perspectiva bibliotecológica son limitadas las investigaciones publicadas sobre estudios de usuarios orientadas en la comunidad deportiva, las cuales son relevantes en el desarrollo de la sociedad, pues forman parte de la vida cotidiana de varias personas. En una de las pocas investigaciones en el ramo, Vazquez y Calva (2013) encontraron que el entrenador es un recurso de información entre los atletas, asimismo señalan que la biblioteca es poco usada por los atletas, motivo por el cual se desprenden las siguientes interrogantes ¿Quiénes son los usuarios de la información deportiva? ¿Cuáles son los principales temas que abarca la información deportiva? y ¿Cuáles son los recursos de información deportiva?

Por lo anterior, este trabajo tiene como objetivo explorar el desarrollo y análisis de investigaciones sobre el comportamiento informacional en comunidades deportivas.

2. Información deportiva: Deporte y la sociedad

El deporte es una de las actividades que múltiples personas le dedican su tiempo, la actividad física y deportiva forma parte de la sociedad que definen sus características de práctica. La aparición del deporte trajo consigo, que las personas en un determinado momento sientan la inquietud por practicarlo y conocer en que consiste, de modo que las personas requieren información relacionada con la especialidad y en función de la disciplina de interés.

Son diversas las definiciones sobre el concepto de deporte, aunque Capretti, (2011) entiende el deporte como:

“fenómeno social, que refleja las tendencias del momento histórico en el cuál se inserta el individuo, configurándose y funcionando como un sistema social completo […] es un fenómeno distinguido en el orden social que contiene elementos característicos de la sociedad en sí misma y pone en movimiento la totalidad de las instituciones de la sociedad” Capretti, (2011; p.233)

Lo expuesto permite concebir que la actividad deportiva es un reflejo de la sociedad, girando en torno a diversos aspectos y contradictorios, por ejemplo, juego y espectáculo, negocio y pasatiempo, juego limpio y violencia, selección y diferenciación; esas divergencias en el deporte dependen en gran medida por la disciplina deportiva y de la sociedad, aunque para cualquier contraste la información será distinta y elemental.

En esta misma línea, se afianza el deporte como:

“todo tipo de actividades físicas que, mediante una participación organizada o de otra forma, tengan por finalidad: la expresión, la mejora de la condición psíquica, el desarrollo de las relaciones sociales o el logro de resultados en competiciones de todos los niveles” (Consejo de Europa, 1993; p.8).

De acuerdo a estas dos concepciones se nota que la práctica deportiva está desarrollada paralelamente junto con las sociedades y sobresale como una actividad del ser humano siendo así una expresión cultural. Es evidente que el deporte es un tema complejo y sólo limitándose a la historia más reciente, el deporte moderno tuvo su origen en Inglaterra a partir del siglo XVIII, gracias a un proceso de transformación de juegos y pasatiempos tradicionales iniciado por las élites sociales.

En esta etapa del deporte se caracterizó por la necesidad de crear reglas aceptadas universalmente como: la distinción entre las categorías de profesional y amateur además de entender la práctica y el espectáculo deportivo con un espíritu deportivo compuesto por la expresión del juego limpio, mismo que requiere un aprendizaje moral y que va más allá de las cuestiones puramente técnicas, normativas o de organización (Velázquez, 2001).

Desde esta época se empezó a distinguir en el deporte que los atletas podían ser rivales en un torneo, pero fuera de él podrían mantener una relación de amistad, además de que la práctica deportiva se desarrollará respetuosamente entre los atletas, el árbitro y los asistentes. Considerando lo anterior, las reglas incluyeron el juego limpio lo que permitió la transmisión de valores educativos como el respeto, el cual requiere un aprendizaje que va más allá de las cuestiones del triunfo.

Antecedentes de la información informativa

A pesar de que el deporte moderno surge en el siglo XVIII, es hasta mediados del XX donde aparece un mayor interés y apreciación por las actividades deportivas, logrando la base para consolidar la información deportiva. Desde finales de los años de 1970 la UNESCO (1978) promulgó la Carta Internacional de la Educación Física y el Deporte, la que menciona en su artículo primero que la práctica de la educación física y el deporte es un derecho fundamental para todos, además detallando lo siguiente:

“Todo ser humano tiene el derecho fundamental de acceder a la educación física y al deporte, que son indispensables para el pleno desarrollo de su personalidad. El derecho a desarrollar las facultades físicas, intelectuales y morales por medio de la educación física y el deporte deberá garantizarse tanto dentro del marco del sistema educativo como en el de los demás aspectos de la vida social” (UNESCO, 1978; p.2).

Sin embargo, en su artículo séptimo manifiesta que la información y la documentación contribuyen a promover la educación física y el deporte, puesto que:

“Reunir, suministrar y difundir informaciones y documentación relativas con la educación física y el deporte constituyen una necesidad primordial, así como, en particular, la difusión de informaciones sobre los resultados de las investigaciones y de los estudios de evaluación relativos a los programas, la experimentación y las actividades” (UNESCO, 1978; p.6).

En contraste, para México (2013) en su Constitución Política de 1917 establece en su artículo cuarto que toda persona tiene derecho a la cultura física y a la práctica del deporte. Mientras que en la norma mexicana a través de la Ley General de Cultura Física y Deporte publicada en el Diario Oficial de la Federación del 7 de junio de 2013 en el artículo tercero fracción siete manifiesta que:

“La investigación, información y documentación son elementos indispensables para el desarrollo de la cultura física y el deporte” (México, 2013a; p.2).

Sin duda, el derecho a la información deportiva es relevante para la sociedad, pues esta adquiere un valor y su difusión es necesaria para el desarrollo deportivo. Hasta este punto del presente trabajo se puede reafirma que el deporte se relaciona con la sociedad y a su vez ha ido evolucionando en su conjunto, logrando que en la era moderna se distinga una mayor importancia con respecto de la información deportiva.

A pesar de que la UNESCO en la década de 1970 manifestó la relevancia de la información deportiva, se sabe que su antecedente data desde los años de 1960 gracias al impacto que en ese momento produjo el deporte y la educación física, considerando el aumento en los estudios específicos y de los conocimientos técnicos que formaron las ciencias del deporte en el entorno científico (Remans, 2000). No obstante, las ciencias del deporte se pueden identificar en tres grandes categorías y de acuerdo con Remans (2000) estas son: aspectos biomédicos y biofísicos, aspectos comportamentales y por último aspectos histórico-filosóficos.

Aunque estas categorías también giran en torno a un carácter interdisciplinar; para sus conocimientos y su metodología, además cada sub-campo depende en gran medida de las ciencias y disciplinas relacionadas, como la psicología del deporte, pedagogía del deporte, etc. a su vez en el sistema deportivo existen varias clasificaciones, se tienen divisiones por tipo de periodización del entrenamiento, por orientación pedagógica, por la acción motriz, por el espacio y participación, entre otras. Aunque una de las más tradicionales es la que divide el deporte en cinco grupos de disciplinas y de acuerdo con Robles, Abad y Giménez (2009) estas son: 1) deportes de combate; 2) deportes de balón o pelota; 3) deportes atléticos y gimnásticos; 4) deportes en la naturaleza y 5) deportes mecánicos. Es de notarse que dichas clasificaciones del deporte pueden subdividirse en disciplinas deportivas en función de la participación o del medio donde se realizan.

De acuerdo con Haynes (2001), advierte que la historia de la información deportiva es una disciplina diferente y relativamente corta. Teniendo en cuenta la carencia del acceso a la información deportiva y que al ser reconocida por científicos del deporte en Europa cuando trataban de hallar información sobre investigaciones llevadas a cabo por homónimos, sirvió para declarar que la información deportiva es importante.

En varios países de Europa con el apoyo de sus gobiernos iniciaron los primeros pasos en el desarrollo de la documentación deportiva con la creación de un centro internacional de documentación sobre deporte y educación física a través de la Asociación Internacional de Información Deportiva (IASI) fundada en 1959, debido a que había muy pocos centros de documentación deportiva en la década de 1960, asimismo, la carencia de especialistas en información en el área del deporte.

En un principio, la asociación tenía como objetivo final: la integración de los diversos centros de documentación, de información, bibliotecas, institutos de investigación y organizaciones deportivas de cualquier ámbito de actuación, en un sistema único que consiguiera el establecimiento y utilización conjunta de una base de datos internacional deportiva (Aquesolo, 2000). Algunos de los resultados de la IASI fue la generación de congresos científicos, la publicación del Boletín Internacional de Información Deportiva, bases de datos y un tesauro SPORT que pretendían responder a las necesidades planteadas (Remans, 2000).

Los congresos realizados se han llevado a cabo en diferentes regiones del mundo y no solo en Europa. En los últimos diez años se han realizado las reuniones en los siguientes países:

  • - 2015 IASI Annual Meeting - San Juan, Puerto Rico.

    - 2013 IASI Annual Meeting - Paris, France.

    - 2011 IASI Annual Meeting - Leipzig, Germany.

    - 2009 IASI General Assembly and Annual Meeting - Canberra, Australia.

    - 2008 IASI Annual Meeting - Bucharest, Romania.

    - 2007 IASI Annual Meeting - Tokyo, Japan.

    - 2006 IASI Annual Meeting - Brasilia, Brazil.

    - 2005 IASI General Assembly and Annual Meeting - Beijing, China.

Aunque todavía están vigentes las reuniones de la IASI (2015), se nota en la actualidad que el boletín ha perecido. Aunque se quedó su registro con el título de Boletín Mensual de Documentación Deportiva o el Sports Documentation Monthly Bulletin, con ISSN: 0142-1794, tuvo una vigencia de 28 años pues apareció en 1974 hasta 2002. Asimismo, Remans, (2000) menciona que hubo otras publicaciones como: el Abstracts de Sociología del Ocio y Deporte (Canadá), publicados desde 1980 y la Bibliografía Deportiva (Canadá) publicada por el Centro de Recursos de Información Deportiva de Canadá (SIRC) en 1981; el cual ofrecía una cobertura de literatura de deportes incluyendo libros, conferencias y publicaciones periódicas desde 1974.

El desarrollo de la información deportiva fue consolidándose por medio de las publicaciones además de la configuración de redes de trabajo, por su parte Remans (2000) destaca las siguientes: la Red Europea de Ciencias del Deporte en la Educación Superior (ENSSHE); la Red Europea de Gestión Deportiva (EASM); el Comité Nórdico de Bibliotecas Deportivas (NORSIB); Sportcompass, red multilateral de información sobre participación deportiva; la red de información deportiva de Gran Bretaña (SPRIG); SportDoc, red francesa de información y documentación deportiva; la red norteamericana NASLIN; y las iniciativas del Comité Olímpico Internacional en materia de documentación deportiva centradas en la biblioteca del Museo Olímpico de Lausana (Suiza). Hasta la década de los años de 1980, la IASI fue una organización principalmente europea. Actualmente la IASI es una organización mundial con miembros en más de 60 países de Norteamérica, Latinoamérica, Asia, Europa, África y Oceanía.

En el tiempo en que se desarrolló la Asociación Internacional de Información Deportiva, tuvo que enfrentar la aparición de la computadora, las redes e internet, por lo cual fue necesario crear bases de datos que recopilaran información de todo tipo de documentos. Así, en los años de 1970, se presentaron sistemas de documentación asistidos por computadora.

En 1988, en la Segunda Conferencia de Ministros del Deporte de la UNESCO celebrada en Moscú (Rusia), se empezó a establecer un sistema electrónico internacional (base de datos en inglés) para la documentación deportiva. Un año después, la IASI y el Sports Information Resource Centre (SIRC), de Ottawa (Canadá), firmaron un acuerdo para desarrollar y promover esta base de datos llamada “SPORT/IASI” (Aquesolo, 2000). En principio era una herramienta diseñada para entrenadores canadienses, pero pronto se comprendió que los entrenadores requerían una variedad de información tan amplia que se requería un mayor esfuerzo. Tiempo después esta base de datos se denominó SPORT.

Algunas otras bases de datos aparte de la SIRC (Ottawa), que existen actualmente y surgieron por el desarrollo de la información deportiva, son la base de datos China Beijing 2008, la base de datos francesa Heracles (París), las bases de datos alemanas Spolity y Spofor (Colonia) y la base de datos española Atlantes (Málaga). No obstante, actualmente el poder acceder, es solo a través de la Base de datos SPORTDiscus que engloba a todas las bases anteriores.

De acuerdo con Remans (2000), si se dividiera los temas de cada una de las bases de datos, se muestra por ejemplo que:

  • - SPORT: Contiene referencias bibliográficas sobre todos los aspectos del deporte, la condición física, la educación física, la medicina deportiva y la fisiología del ejercicio, publicadas desde 1975.

    - Base de datos China Beijing: Abarca una amplia variedad del tema de deportes en idioma chino1.

    - Heracles: La información seleccionada trata aspectos técnicos del deporte y la educación física y también historia, didáctica, ciencias de la educación, formación, sociología, etc. La base de datos no incluye las áreas de derecho, economía, datos estadísticos e instalaciones deportivas.

    - Spolity y Spofor: cubre una amplia gama de datos relacionados con las ciencias del deporte (por ejemplo, filosofía, biomecánica, historia, sociología, medicina), deporte para grupos específicos (personas de edad. discapacitados, deporte escolar, deporte para todos.), disciplinas deportivas y áreas especiales del deporte (por ej. países en vías de desarrollo, medios de comunicación, economía.)

    - Atlantes: Incorpora temas en deporte, entrenamiento deportivo, administración del deporte, legislación y organización del deporte, deporte para todos, educación física, infraestructuras y equipamientos, medicina deportiva, recreación, tauromaquia, información, así como documentación deportiva.

Efectivamente cada una de las bases de datos mencionadas, disponen de temas bien definidos, y están dirigidas a un tipo de usuarios en específico, de modo que a continuación se presentan según la tipología y perfil lo que con mayor interés demanda en información deportiva.

3. Usuarios de la información deportiva

La información es una manifestación de la comunicación y su uso contribuye con el desarrollo del conocimiento humano, por lo cual un sujeto que carece de información comenzará un proceso de búsqueda que le proveerá de información, sin embargo, dependiendo de los requrimentos que desee responder dicho sujeto seleccionará y utilizará aquella que resuelva su problema, por lo anterior existen diferentes tipos de usuarios, estos que pueden agruparse en tres rubros (Remans, 2000) como aparecen enseguida:

  1. 1. Participantes: niños, adolescentes, adultos, personas de edad, atletas y recreacionistas activos.

    2. Profesionales y semi-profesionales: entrenadores, preparadores, médicos, administradores deportivos, periodistas, profesionales de televisión y gerentes deportivos.

    3. Investigadores y eruditos.

Como se puede distinguir la característica elemental de los usuarios de la información deportiva radica en la heterogeneidad y especialidad, aún más por el carácter interdisciplinario del deporte. Además, los usuarios de la información deportiva no son únicamente sujetos, sino también hay organizaciones (Aquesolo, 2000), de ahí que se distinguen los tres siguientes grupos:

  1. 1. Entidades gubernamentales o no gubernamentales que dirigen y organizan la actividad deportiva de los ciudadanos, en todos sus niveles y estructuras.

    Entidades académicas, universitarias y de investigación, que impulsan el conocimiento, la I+D y la innovación en el deporte.

    Organismos del deporte olímpico, que organiza y estructura a través de federaciones y comités nacionales olímpicos el mundo de la competición de alto rendimiento.

Naturalmente en estos tres tipos de organizaciones se incluyen las bibliotecas o unidades de información deportiva, los cuales tienen el propósito de ofrecer información a su comunidad. Por consiguiente, utilizan los sistemas de clasificación como LC en la clase G o Dewey en la clase 700 puesto que consideran los temas de deportes, además de tener en cuenta como sus principales usuarios a los entrenadores, deportistas, profesionistas de las ciencias aplicadas al deporte, entre otros relacionados al área.

Se destaca, que desde el contexto de la biblioteca nacional, universitaria o pública se pueden contener documentos referentes al deporte, existen bibliotecas especializadas en información deportiva, por ejemplo, en México son escasas estas últimas y las pocas que se hallan están concentradas en la Ciudad de México como: el Centro de Documentación del Deporte y la Recreación (CEDDyR) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Biblioteca de la Confederación Deportiva Mexicana (CODEME), la Biblioteca Guillermo Montoya del Comité Olímpico Mexicano (COM), la Biblioteca José García Cervantes de la Escuela Superior de Educación Física (ESEF) y la Biblioteca de Medallistas Olímpicos de la Escuela Nacional de Entrenadores Deportivos (ENED).

De forma general, estas cinco bibliotecas cuentan con colecciones de libros, revistas, bases de datos, videos y casetes. Aunque son bibliotecas especializadas, solo disponen de los servicios básicos (préstamo en sala, a domicilio, interbibliotecario y de reproducción) de modo que no hay servicio de referencia, DSI, entre otros servicios que caracterizan a las unidades de información especializadas.

Existe una relación clara entre bibliotecas e instituciones educativas, en México se ofrecen estudios en ciencias del deporte y educación física a través de varias universidades, según se mencionan: Universidad Autónoma del Estado de México, Universidad de Guadalajara, Universidad del Valle de México, Universidad Autónoma de Nuevo León, la Escuela Superior de Educación Física y la Escuela Nacional de Entrenadores Deportivos, de modo que dentro de las colecciones de sus bibliotecas se encuentran documentos sobre deporte. La educación formal académica del deporte varias veces se lleva a cabo por licenciaturas o diplomados que ofrecen estas instituciones.

Cabe destacar que existen academias o escuelas particulares que son simplemente gimnasios, donde se enseña algún deporte de forma práctica, descuidando lo teórico. Con este panorama se puede advertir que el deporte todavía es empírico y se carecen de espacios de enseñanza para la especialización, lo que conlleva que, en México, no hay una biblioteca digital especializada en deporte, existiendo sólo repositorios como el Universidad Autónoma de Nuevo León y la CONADE que incluyen información deportiva.

Por lo anterior, Es evidente que la existencia de unidades de información especializadas en deporte surge por la explosión de información en esa área y la necesidad de obtenerla y distribuirla, pues su uso ayudará en la toma de decisiones de las instituciones o usuarios, lo cual se verá reflejado de forma positiva en el desarrollo de los deportistas y por lo tanto de la sociedad. Sin embargo, la información deportiva es relevante porque se puede aprovechar para acumular y actualizar los conocimientos esenciales en el desarrollo de las tareas académicas, de entrenamiento deportivo o dirigido en la investigación de las ciencias relacionadas con el deporte.

Sin duda, no toda la información deportiva es útil ya que se debe considerar la información de mercantilización y que en su mayoría es irrelevante, así por ejemplo, en los periódicos se muestra información sobre conflictos extradeportivos, certámenes y crónicas de juegos, lo que genera que se difunda pocos temas de investigación más profundos sobre el deporte como son: medicina deportiva, técnica y táctica del deporte, desarrollo físico del atleta, psicología del deporte y administración deportiva. Ante esta situación en México se realiza poca investigación en deporte dejando que solo algunas personas comprendan el tema de manera profesional (Altamirano, 2000).

Parece ser que el lento desarrollo del deporte en las áreas académicas influya para que se carezca de información científica y por lo tanto de unidades de información especializadas, haciendo imposible identificar que investigaciones se están realizando, al menos en México. No obstante, se prevé que en un futuro las personas inmersas en el deporte estén mejor informadas sobre sus actividades además la parte técnica y empírica se convierta de forma profesional.

Las ciencias del deporte como otras áreas del conocimiento han partido de la técnica, pero está se encuentra en una etapa prematura que permite comprender su desarrollo. La medicina, psicología, sociología, entre otras disciplinas han ido enriqueciendo a las ciencias del deporte para convertirla en una sola, por eso el deporte puede explicarse desde distintos enfoques. En consideración de lo expuesto, se hace una relación de las ciencias de la información con el deporte señalando la intersección en los sujetos como usuarios de la información deportiva, para lo que se precisa identificar sus necesidades de información y comportamiento informativo a través de los estudios publicados.

4. Estudios de usuarios en comunidades deportivas

En la bibliotecología los estudios de usuarios son fundamentales desde enfoques prácticos hasta teóricos porque ayudan en la planificación y desarrollo de los procesos en la biblioteca. En esencia la identificación de las necesidades de información y comportamiento en la búsqueda de información forma parte de los estudios de usuarios, que ayudan en la identificación sobre cuál es la información deportiva que utilizan los usuarios cuyo interés sobre el tema es alto, además la relevancia sobre los recursos donde localizan la información deportiva.

Necesidades de información de los atletas y entrenadores

El concepto sobre necesidades de información de acuerdo con Sanz Casado (1994) es la sensación de la carencia de algo que se origina una vez satisfecho los requerimientos básicos de alimento, sed, alojamiento, sexo, etc., de modo que las necesidades de información se generan una vez cubierto las necesidades básicas o fisiológicas. Para Wilson (2000) la necesidad es una experiencia subjetiva que ocurre únicamente en la mente de la persona que tiene una necesidad y consecuentemente no es directamente accesible para ser observada. Entonces las necesidades de información son subjetivas y generadas cuando el sujeto detecta su limitada información sobre algo que al quererla aumentar esa información manifiesta un comportamiento; es decir, una transformación en sus actividades para reducir su carencia y proveerse de información.

Es evidente que en el área bibliotecológica y de las ciencias de la información son limitados los estudios publicados sobre necesidades de información y comportamiento informativo de comunidades en deportes. A pesar de esto, se destaca que existan seis investigaciones realizadas a la comunidad objeto de estudio, aunque una se enfoca a profesores de educación física, otra a investigadores en deportes, tres estudios analizan a entrenadores y el último se enfoca a los atletas. Para los efectos, se detalla cada uno de los estudios publicados:

1) el primer estudio que se tiene registro es el hecho por Fowler (1976), donde investiga las necesidades profesionales e intereses de los profesores de educación física en primarias y secundarias del estado de Colorado en Estados Unidos; 2) por su parte, Guy (1979) estudia a investigadores en deporte. 3) el estudio Clarke (1995), identifica las necesidades de información y comportamiento informativo de los entrenadores acreditados de Australia en los deportes de natación y atletismo; 4) el otro estudio se especifica en los entrenadores de natación y su comportamiento en la búsqueda de información en el uso de internet (Guðmundsson, 2011); 5) un solo estudio analiza las necesidades de información y comportamiento en la búsqueda de información de los boxeadores (Vazquez y Calva, 2013); 6) el estudio más reciente analiza a varios entrenadores en deportes de combate de dos instituciones de educación superior (Vazquez, 2015). En la tabla 1 se describen tres investigaciones para mostrar lo que encontraron referente a la información deportiva y sirva de panorama.

Tabla 1
Estudios de necesidades y comportamiento informativo en la comunidad deportiva

Elaboración propia. 2016

Como se observa en la tabla anterior, los estudios relacionados con las necesidades de información y/o comportamiento informativo aparecen desde los años de 1970, aunque lamentablemente la mayoría de estos trabajos han sido tesis y su difusión en el entorno científico es limitada. Además, en dicha tabla es clara la relación entre las necesidades que tienen los atletas con los entrenadores de combate, por ejemplo, el tema de la nutrición, lesiones y sustancias ilícitas. Por otra parte, se nota desde un inicio que los trabajos eran incipientes al estudiar a la comunidad y que los recursos que utilizan los usuarios han ido evolucionando al largo del tiempo. Al mismo tiempo, lamentablemente la comunidad deportiva no ha sido atendida y por lo tanto es un buen momento para interesarse en ella.

En contraparte, existen algunas investigaciones en las ciencias del deporte y medicina del deporte que indican someramente que los entrenadores o atletas de deportes en general necesitan conocer información de diversos temas como: planificación de la enseñanza de las técnicas deportivas (Ermeling, 2012), psicología y motivación deportiva (Gearity, 2012), lesiones deportivas (Hart, Trivedi y Hutchinson, 2012), dietas de entrenamiento (Diehl et al., 2012; Heaney et al.,2011), drogas y sustancias ilícitas (Thomas et al., 2011). Estos estudios, no determinan específicamente el grado de necesidad de información deportiva, pero ofrecen una perspectiva que puede ayudar a completar el panorama de la comunidad deportiva.

En definitiva, algunas necesidades de información deportiva son comunes y otras tan específicas entre los atletas y entrenadores, generando que se vuelva una comunidad de estudio compleja y completa, de modo que pueden presentar un comportamiento en la búsqueda de información que los obligará a requerir de distintas fuentes y recursos de información especializada en su deporte.

5. Comportamiento informativo de los atletas y entrenadores

Con respecto al comportamiento informativo, Wilson (2000) lo define como la totalidad del comportamiento humano en relación a los recursos y canales de información, abarcando la búsqueda de información, activa y pasiva, y el uso de información. Incluye, tanto la comunicación cara a cara con otros, como la recepción pasiva de información. Por su parte, Calva (2004) advierte y de acuerdo al modelo NEIN, el comportamiento informativo de cualquier persona se manifiesta cuando existe una necesidad de información. Entonces cuando aparece alguna necesidad, la cual es generada cuando el sujeto detecta su limitada información sobre algo y al quererla aumentar esa información manifiesta un comportamiento; es decir, una transformación en sus actividades para reducir su carencia y proveerse de información.

Desde la década de 1990 a la fecha, el número de artículos publicados se ha incrementado sobre diferentes estudios de usuarios, pero se sigue observando que la comunidad deportiva la que incluye los entrenadores y atletas deportivos no ha sido objeto de estudio intensivo en las investigaciones de las ciencias de la información (Wilson, 2008). Como se ha planteado anteriormente, se tiene la carencia de literatura que traten a la comunidad deportiva y por lo tanto su comportamiento informativo. Aunque los pocos estudios (véase tabla 1), indican que dependiendo de la comunidad analizada y a la época se utilizan diferentes recursos de información deportiva.

Desde los años de 1970 y con base en las investigaciones realizadas por Fowler (1976), identifica que los recursos utilizados por los profesores de educación física son: libros de texto, materiales de apoyo del profesor, conferencias y otros profesores de educación física. Para la misma época, Guy (1979) determinó que los investigadores en deportes usan las revistas científicas, libros, reportes de investigación, colegas, fotografías y videos. Lamentablemente se ignora de la existencia de algún estudio publicado en las ciencias de la información en los años de 1980 hasta mediados de los años de 1990 que traten el comportamiento informativo.

Ya para el año de 1995, Clarke (1995) estudio a los entrenadores que estaban en formación en los deportes de natación y atletismo, obteniendo como resultado que los entrenadores buscaban información en su colección privada de documentos, amigos y colegas, organizaciones deportivas, revistas impresas, libros, artículos de conferencias, videocasetes, bases de datos en cd y en última instancia la biblioteca.

En épocas más recientes, se determina como la internet ha influido en el comportamiento informativo de los entrenadores y atletas. Así Guðmundsson (2011), detecto que los entrenadores de natación buscan información en internet, manuales de entrenamiento, colegas, revistas de natación y revistas científicas. Sin embargo, Abdullah y Mal-Allah (2011) estudio a un grupo de mujeres atletas que participan en siete deportes diferentes que incluyó: el fútbol soccer, baloncesto, voleibol, tenis, tenis de mesa, karate y taekwondo, mencionaron que sus principales recursos para buscar información eran los nutriólogos, doctores y entrenadores.

Por su parte, Vázquez y Calva (2013), al estudiar a los atletas de boxeo amateur encontraron que acuden al entrenador, otros boxeadores, gimnasios, Internet, médicos, libros y en pocas ocasiones la biblioteca para satisfacer sus necesidades de información. Por su parte, Vázquez (2015), identificó que los entrenadores en deportes de combate obtienen información sobre deporte a través de cursos, internet, colección personal de libros, experiencia y otros entrenadores. Ante este bosquejo del comportamiento informativo de la comunidad deportiva constituida por profesores de educación física, investigadores en deportes, entrenadores y atletas se distingue una amplia variedad de recursos y fuentes utilizadas en la búsqueda de información asimismo de acuerdo a la época y el desarrollo del deporte es diferente su uso. Sin embargo, es claro que los entrenadores son una fuente de información y que estos obtienen información en cursos a los que asisten.

Si bien la inexistencia de estudios en el comportamiento informativo en la comunidad deportiva ha llevado a las ciencias del deporte a mencionar que los entrenadores y atletas en general buscan y obtienen información, así como conocimiento en distintos medios como: la experiencia, la observación de otros entrenadores (Cushion, Armour y Jones 2003; Gilbert y Trudel, 2001), otros atletas, cursos, seminarios, conferencias, familiares (Callary et al., 2012), libros y videos (Wright, Trudel y Culver; 2007), hasta este punto se distingue que las personas son fuentes de información y a su vez se han incrementado los recursos con el desarrollo de la tecnología. Además, se nota que el comportamiento informativo de los entrenadores y atletas se asemejan en los resultados de las ciencias de la información y en las ciencias del deporte.

En definitiva, se observa entonces que los diferentes estudios llevados a cabo han sido con atletas o entrenadores y se han limitado a su investigación en su conjunto; a pesar de eso el estudio de las necesidades de información y comportamiento informativo es un tema poco tratado a nivel internacional y es fundamental a causa de que varias personas de la sociedad usan información deportiva.

6. Conclusiones

De acuerdo con el objetivo relacionado con el desarrollo y análisis de investigaciones sobre el comportamiento informacional en comunidades deportivas se concluye que , el inicio de la información deportiva data del año de 1960, la cual surge por el crecimiento de información científica en el área deportiva además por la especialización y diversidad de los deportes. Sin embargo, esto puede explicar en parte la carencia de bibliotecas especializadas en deportes y a su vez, de los estudios de usuarios en esta comunidad, lo que da pie a que se encuentre con un horizonte poco explorado por la bibliotecología y las ciencias de la información.

El análisis de los trabajos sobre las necesidades de información deportiva se encuentran principalmente los siguientes tópicos: metodología de entrenamiento, manejo de grupos, programas de entrenamiento, técnicas de defensa, ataque y contra-ataque, equipo de entrenamiento, resultados de programas de entrenamiento, medicina deportiva, nutrición, lesiones, sustancias ilícitas y drogas, psicología, motivación, calendarios de competencias, gimnasios de entrenamiento y reglamentos. La información deportiva incluye lo que se relacione a un deporte en específico además de los temas que ayuden a tomar mejores decisiones y aumentar el desempeño físico del atleta.

En contraste, prevalece que la información deportiva la disponen los entrenadores los cuales a su vez, la obtienen por su experiencia, así como por frecuentes programas de formación. Sin embargo, otros recursos informativos que usan los entrenadores y atletas son: manuales/libros, videos, internet, médicos, otros entrenadores y atletas. Sin dejar de destacar que el haber practicado el deporte, resulta la forma más sencilla de que los individuos adquieren información y conocimiento sobre técnicas, reglas, estrategias y un sinfín de temas. Sin dejar de mencionar, que la práctica del deporte, requiere ser complementada con recursos informativos impreso y digitales, disponibles en una diversidad de fuentes en función del interés de los usuarios.

Los estudios de usuarios, requieres ser aplicados a los sujetos reales y potenciales de las unidades de información, su fin primordial es identificar las necesidades de información y determinar la diversidad de fuentes para acceder a esta, en caso de que la biblioteca no sea el principal recurso que les provea dicha información. Estudiar las necesidades informativas y comportamientos en la búsqueda de información, permite al profesional de la información extender el espectro de sus usuarios potenciales y por lo tanto, planificar de mejor manera sus colecciones, servicios y hasta el mismo espacio de la biblioteca.

Naturalmente las bibliotecas y diversas unidades de información, no disponen y garantizan la accesibilidad a todos los usuarios que desean. Sin embargo, comprender las necesidades de información y comportamientos informativos de otras comunidades permitirá saber sí estas, pueden hacer frente a sus requerimientos o en su defecto será de interés guardar distancia, debido a que le será imposible a la biblioteca poder satisfacer las necesidades informativas de esos posibles usuarios. En líneas generales, estas unidades de información, requieren incrementar sus demandas y frecuencia por parte de los usuarios que buscan información deportiva, considerando varios factores como el desarrollo del deporte, el número de bibliotecas especializadas en el área deportiva y que el deporte se complementa con otras ciencias además de tener sus orígenes en la técnica y práctica.

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Notas

1 Cfr: GASC (General Administration of Sport of China) (2015). Information in sport of China. Disponible en: http://www.sport.gov.cn/n16/index.html



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