Artículo en PDF
Cómo citar el artículo
Número completo
Más información del artículo
Página de la revista en redalyc.org
Sistema de Información Científica
Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal
LA UNIVERSIDAD DE
M&XICO: HISTORIA
Y DESARROLLO
Renate Marsiske
Universidad Nacional Autonoma de MØxico (UNAM)
Recepci&n:
30-03-2006
Evaluaci&n:
28-04-2006
Aprobaci&n:
30-05-2006
Resumen
La Universidad Real y Pontificia de MØxico, fundada en 1551, es una de
las mÆs antiguas en el continente americano, y hoy, como Universidad
Nacional Aut&noma de MØxico la de mÆs prestigio acadØmico en AmØri-
ca Latina; produce mÆs del cincuenta por ciento de la investigaci&n que
se hace en MØxico. La organizaci&n de los saberes en la Universidad
colonial sigui& el modelo tradicional de las universidades medievales
europeas: cuatro facultades mayores Teolog±a, CÆnones, Leyes y Medici-
na y una menor Artes. All± se formaron, sobre todo clØrigos y ademÆs los
miembros de la incipiente burocracia novohispana. Con dificultades, la
Universidad sobrevivi& la Independencia de MØxico en 1810 y fue en
1865 cuando se cerr& la instituci&n, impartiØndose de ah± en adelante la
educaci&n superior en MØxico en las Escuelas Nacionales. La nueva ins-
tituci&n universitaria contemporÆnea se fund& en 1910 como Universi-
dad Nacional de MØxico uniendo las diferentes Escuelas Nacionales. En
1929 se modific& la Ley OrgÆnica dando una autonom±a limitada a la
Universidad, una autonom±a completa en la Ley OrgÆnica de 1933, des-
ligÆndose el Estado mexicano de ella y es hasta 1945 con la Ley OrgÆnica
vigente hasta hoy que se normalizan las relaciones entre la Universidad
Nacional Aut&noma de MØxico y el Estado Mexicano, haciendo posible
que se haya desarrollado una Universidad Nacional con sus tres funciones:
docencia, investigaci&n y extensi&n de la cultura.
Palabras claves:
Universidad, Historia de la Educaci&n, Educaci&n Superior, Colonia,
Autonom±a, Leyes OrgÆnicas, Estudiantes, Estructura Universitaria, Rec-
tores.
Renate Marsiske
12
Rhela. Vol 8. Aæo 2006, pp. 9-34
Abstract
History of the University of Mexico
Renate Marsiske
Universidad Nacional Autonoma de MØxico (UNAM)
The Universidad Real y Pontificia de MØxico, founded in 1551, is one of
the most ancient of the American continent and today as Universidad Na-
cional Aut&noma de MØxico, the most prestigious in Latinamerica; she pro-
duces more than half of all research which is done in Mexico. The
organization of knowledge at the colonial university follows the traditional
model of European medieval universities: four mayor faculties, theology,
divine law, civil law and medicine and one minor faculty, the faculty of arts.
There future clergymen studied and also the members of the new colonial
burocracy. With difficulties, the university survived Mexican independence
in 1810, but it was closed in 1865 as an institution, going on profesional
education at National Schools. The new contemporary university was
founded in 1910 as Universidad Nacional de MØxico joining the former
National Schools. In 1929 the foundation law were changed for a new one,
giving a limited autonomy to the recent institution, a full autonomy with the
new legal disposition in 1933, putting apart the university from any state
influence and it is until 1945, when the relationship between university and
state became a normal one, that allows a modern development of the Univer-
sidad Nacional Aut&noma de MØxico within their three principal functions:
teaching, scientific research and extension of culture.
Key words:
University, colonial university, autonomy.
Escuela.Universidad
Real y Pontificia de
MØxico.
La Universidad de MØxico: Historia y desarrollo
13
Rhela. Vol 8. Aæo 2006, pp. 9-34
La Universidad de MØxico es una de las mÆs antiguas universidades en
el continente americano, junto con la de Santo Domingo y Lima, Perœ y es
hoy como Universidad Nacional Aut&noma de MØxico la de mÆs prestigio
en AmØrica Latina, segœn uno de los mÆs recientes rankings internaciona-
les. Esta Universidad que cambi& de nombre a lo largo de los siglos, adap-
tÆndose el nombre a las circunstancias pol±ticas, se fund& en el siglo XVI,
poco tiempo despuØs de la conquista, perdur& toda la Øpoca colonial como
instituci&n clave del poder peninsular en la Nueva Espaæa, lleg& a su deca-
dencia a principios del siglo XIX, desapareci& en 1865, para volver a nacer
con nuevas estructuras, funciones y un papel diferente a principios del
siglo XX. El recorrido hist&rico que presentamos aqu±, terminarÆ en el 1999,
aæo de crisis mÆs aguda provocada por una huelga estudiantil que cerr& la
Universidad Nacional Aut&noma de MØxico por diez meses, para
reinventarse a partir del aæo 2000 acorde a los requerimientos de una com-
petencia internacional de generaci&n de saberes y formaci&n de mejores
profesionistas.
La universidad colonial de MØxico fue fundada por real cØdula del 21 de
septiembre de 1551, es decir, a treinta aæos de la llegada de los espaæoles a
territorio novohispano. ²La mencionada cØdula real estableci& que la nueva
fundaci&n gozar±a de tantos privilegios como la Universidad de Salaman-
ca; asimismo, prescribi& que el Virrey y la Audiencia se ocupar±an de todo lo
relativo a su puesta en marcha y organizaci&n. Todos los oidores entonces
presentes en MØxico se hab±an graduado en Salamanca, y decidieron orga-
nizar la naciente instituci&n dÆndole una estructura anÆloga a la de su
alma mater.³
1
El Rey, por haber fundado la Universidad era su patrono, es
decir se ocupaba del sostenimiento de la instituci&n y pod±a dictar los esta-
tutos de la nueva instituci&n. Esta situaci&n era at±pica para la Øpoca, ya que
las universidades sol±an estar regidas por clØrigos y los obispos entregaban
los t±tulos. Sin embargo, en 1551 no exist±a una iglesia consolidada en la
Nueva Espaæa, ya que las &rdenes religiosas estaban ocupadas con la evan-
gelizaci&n y los obispos ten±an poco poder. Esta situaci&n an&mala llevar±a
a muchos conflictos en los siguientes aæos, pero en la prÆctica, eran las
normas salmantinas las que se aplicaban, aunque no siempre coincid±an
con la realidad novohispana.
Puesto que la Universidad de MØxico conced±a entre otros los grados de
teolog±a y de derecho can&nico, es decir, eclesiÆstico, era necesario que el
Papa, como jefe de la Iglesia, sancionara tambiØn dichos estudios: la Univer-
sidad de MØxico fue confirmada mediante bula de Clemente VIII en 1595.
Sin embargo, la Real Universidad de MØxico s&lo a fines del siglo XVIII
empez& a llamarse a s± misma Real y Pontificia, t±tulo con el que no muy
apropiadamente designamos todav±a hoy a la Universidad colonial.
1
GONZ`LEZ GONZ`LEZ, Enrique, 2001. &La Universidad Virreinal, una Corpo-
raci±n², en: Marsiske, Renate (coord.)
La Universidad de MØxico. Un Recorrido
Hist&rico de la ±poca Colonial al Presente
, CESU-UNAM, MØxico, p. 19.
Palacio Municipal de
Veracruz, MØxico.
Detalle.
Renate Marsiske
14
Rhela. Vol 8. Aæo 2006, pp. 9-34
El gremio universitario ten&a la capacidad de
otorgar validez oficial a los estudios en virtud de
una legislaci±n propia que era sancionada por una
autoridad competente. Como dicha sanci±n legal
fue otorgada a la ²universidad de todas las cien-
cias³ mexicanas por el Rey de Castilla -el cual
tambiØn la financiaba econ±micamente-, Østa lle-
v± en su nombre el t&tulo de ²Real³, mismo que
luego de la Independencia cambi± por el de ²Impe-
rial³, y, luego de la creaci±n de la Repœblica hasta
su clausura, por el de ²Nacional³.
Gracias a la naciente universidad se crearon las
condiciones para formar aqu& una minor&a de letrados capaz de desempe-
æar los cargos medios de la burocracia estatal y eclesiÆstica, en vez de que
los criollos tuvieran que dirigirse a Espaæa para obtener dicha capacita-
ci±n, o de que, por no existir en MØxico un personal calificado para dichos
puestos administrativos, todos ellos tuvieran que ser prove&dos desde Espa-
æa, y con individuos de origen peninsular.
En la organizaci±n de la Real Universidad de MØxico podemos distin-
guir tres niveles, el corporativo, por el cual la Universidad se autogobernaba
a travØs de los distintos claustros; en segundo lugar, el administrativo y
financiero; por œltimo, el acadØmico, que inclu&a la provisi±n y lectura de
cÆtedras, los actos acadØmicos de conclusiones, y los grados que se conce-
d&an a quienes cursaban las lecciones y tomaban parte en dichos actos.
El gobierno de la Universidad de MØxico se distribu&a en varias distan-
cias: el rector era la cabeza de la Universidad y presidente de sus ±rganos
colegiados, representante de la autoridad acadØmica; el canciller o maes-
trescuela de la catedral en el caso de MØxico ten&a que velar por los intereses
de la iglesia en la formaci±n de los clØrigos. ²La elecci±n de rector se llevaba
a cabo anualmente y por voto secreto a travØs del claustro de consiliarios,
compuesto -hasta1654- por el rector saliente y ocho estudiantes matricula-
dos en la Universidad. Si bien, por tradici±n salmantina, el oficio de rector
estaba reservado a los estudiantes, en MØxico la rector&a estuvo, salvo en
contadas excepciones, ocupada por doctores´³
2
En lo que se refiere a la corporaci±n o gremio, la Universidad constaba de
cuatro tipos de claustros, es decir, ±rganos colegiados de carÆcter consulti-
vo y ejecutivo, compuestos por los doctores y maestros graduados en la
Universidad:
1.
El claustro pleno, integrado por el rector y la totalidad de doctores y
maestros de la Universidad;
2
P&REZ PUENTE, Leticia. (2001): ±Estructura del gobierno universitario²,
en: Marsiske, Renate (coord.) op.cit., p.24.
Palacio Municipal
de Veracruz, MØxico.
La Universidad de MØxico: Historia y desarrollo
15
Rhela. Vol 8. Aæo 2006, pp. 9-34
2.
El claustro de rector y conciliarios, los que eran ocho, eleg&an al rector;
3.
El claustro de doctores, que resolv&a con el rector los asuntos ordinarios
de la instituci±n;
4.
El claustro de diputados.
En lo que se refiere al aparato administrativo, la Universidad se auxilia-
ba para sus diversas funciones de un nœmero muy reducido de personal
administrativo. Durante toda la Øpoca colonial, el subsidio real fue la fuente
mÆs importante de la hacienda de la Universidad, se trataba de cantidades
fijas; los gastos tambiØn se manten&an fijas durante toda la Øpoca colonial ya
que los salarios no tuvieron alteraci±n en todos estos aæos. A parte del
subsidio, la Universidad ten&a rentas complementarias derivadas de la im-
posici±n de censos, del arrendamiento del patrimonio inmobiliario, as& como
de derechos de matr&cula, grados y provisiones de cÆtedra. Sin embargo,
todas estas rentas complementarias eran ingresos m&nimos en comparaci±n
con el subsidio real.
El claustro supervisaba las finanzas de la Universidad y el s&ndico teso-
rero, es decir un empleado de la Universidad era el encargado de cobrar las
rentas y distribuir el gasto.
Los estudios en la Universidad estaban organizados por facultades: la
facultad menor o de Artes y las cuatro facultades mayores de Medicina,
Derecho Civil o Leyes, Derecho EclesiÆstico o CÆnones y Teolog&a. La Facul-
tad de Artes, que correspond&a aproximadamente a la actual enseæanza
preparatoria, requer&a de tres aæos de estudio en la cÆtedra de l±gica o
sœmulas y en la de filosof&a. Una vez obtenido el bachillerato en artes, los
estudiantes pod&an pasar a cualquiera de las cuatro facultades mayores.
La de menor jerarqu&a dentro de aquØllas era la de Medicina y segu&a la
de Leyes, en donde se deb&a estudiar el Corpus iuris civilis, la compilaci±n
de leyes preparada por encargo del emperador Justiniano, es decir el dere-
cho romano. De mayor jerarqu&a que los anteriores era la Facultad de CÆno-
nes, donde se estudiaba el corpus del derecho eclesiÆstico. La Facultad de
Teolog&a, la primera jerÆrquicamente, se le&an los libros que conten&an los
dogmas de la Iglesia, a partir del siglo XVI la Suma Teol±gica de Santo TomÆs.
Hacia fines del siglo XVII la autonom&a corporativa de la Universidad se
vio estrechada por la Corona, lo que se tradujo en un poder de decisi±n cada
vez mayor del elemento peninsular en una instituci±n marcadamente crio-
lla desde sus or&genes, y en una cada vez mÆs limitada participaci±n de
estudiantes y bachilleres en el gobierno de la Universidad. Por lo que
hace al aspecto administrativo, la Universidad sigui± funcionando con
una administraci±n sobria a pesar de que hab&a crecido notablemente
desde sus or&genes. Pero en lo acadØmico, los estudiantes universitarios
segu&an estudiando en libros que hab&an recibido como herencia medie-
val y la Universidad no se preocup± por renovar el saber, al contrario la
lectura de estos textos recomenzaba, apenas sin modificaci±n, aæo con aæo,
y siglo con siglo.
Vista Hermosa.
Pueblo de Oaxaca,
MØxico. Detalle.
Vista Hermosa.
Pueblo de Oaxaca,
MØxico. Detalle.
Renate Marsiske
16
Rhela. Vol 8. Aæo 2006, pp. 9-34
En el siglo XVIII los Borb&nes en el trono de Espaæa, implementaron
una serie de medidas tendientes a reformar pol±tica, econ&mica y
culturalmente a la metr&poli, as± como los reinos que conformaban el
Imperio Espaæol. En materia educativa los Borb&nes reestructuraron el
sistema educativo de la Nueva Espaæa, y la Real Universidad no estuvo
al margen de estas innovaciones. El conjunto de reformas propiciadas
por los Borb&nes fue visto por los criollos como medidas que les restaban
su poder pol±tico, econ&mico y social dentro de la Nueva Espaæa. Las
reformas borb&nicas tend±an a reforzar la presencia de los espaæoles
peninsulares en las actividades de mayor peso del reino y a quitarle
importancia a la capacidad de los americanos.
Por otra parte, el establecimiento de tres nuevas instituciones de edu-
caci&n superior por el rØgimen Borb&n en la Nueva Espaæa, amenazaba
con destituir a la Universidad de sus privilegios y canonj±as como recto-
ra de la educaci&n superior. Estas instituciones fueron: la Real Acade-
mia de Bellas Artes de San Carlos, fundada en 1784; el Jard±n BotÆnico,
inaugurado en 1788, y el Real Seminario de Minas, establecido hacia
1787. En estas instituciones se impart±an las cÆtedras ilustradas de la
Øpoca, que compet±an con la enseæanza tradicional de la Universidad.
La Universidad no se hab±a abierto a las nuevas ideas, sino al contrario,
a lo largo del siglo XVIII conserv& su estructura operativa y sus cÆtedras
sin modificaci&n.
La resistencia mostrada por la Universidad hacia el cambio y hacia la
modernizaci&n de su enseæanza llev& a que el pensamiento ilustrado se
produjera fuera de la Universidad, ya que ella no incorpor& a los criollos
ilustrados, cient±ficos e intelectuales, a sus claustros, sino se mantuvo
como trasmisora de un conocimiento arcaico. ²³la corriente reformadora
de las universidades peninsulares, promovida por la administraci&n de
Carlos III hacia finales del siglo XVIII, no alcanz& a los estudios de MØxi-
co, donde no parece haber habido un soporte social suficientemente fuer-
te para dar entrada a las ideas renovadoras, ni voluntad por parte de los
poderes pœblicos para seguir en estas latitudes el ejemplo hispano.´
3
Con esta resistencia al cambio y a una reforma de la enseæanza lleg&
la Real Universidad de MØxico a los albores del siglo XIX en condiciones
organizativas y estructurales sumamente deterioradas. La independen-
cia de MØxico en 1810 parece no haber tenido consecuencias en la Uni-
versidad. ²Cuando MØxico comenz& su vida independiente las universi-
dades y los seminarios ol±an a viejo. Con dificultad hallaban libros nue-
vos, catedrÆticos de mentalidad moderna o materias innovadoras. La
guerra contra Espaæa a algunos les hab±a forzado a cerrar sus puertas y
a todos a distraer los fondos necesarios para su mantenimiento. Al re-
abrirlos en la dØcada de 1820, segu±an los antiguos ritos a pesar de haber
3
ALVARADO, Mar&a de Lourdes. (2001): ±La Universidad en el Siglo XIX²,
en: Marsiske, Renate, La Universidad de MØxico. Un Recorrido Hist³rico
de la ´poca Colonial al Presente. Op. cit., p. 88.
La Universidad de MØxico: Historia y desarrollo
17
Rhela. Vol 8. Aæo 2006, pp. 9-34
cambiado radicalmente las circunstancias pol&ticas.±
4
Por ello, el estu-
dio de la metaf&sica y el ²internado±, conceptos aparentemente tan lejanos
de los vaivenes de la pol&tica perdieron su propia y natural significaci³n
para quedar convertidos mÆs tarde en s&mbolos partidistas de este embate
decimon³nico entre conservadores y liberales. Segœn los liberales, ²MØxico
deber&a contar con un sistema educativo oficial de acuerdo con su reciØn
adquirida condici³n republicana y con las necesidades del nuevo orden,
capaz de preparar adecuadamente a los miembros de la comunidad y de
propiciar el progreso de la naci³n. Para lograrlo, los liberales propon&an
arrebatar al clero el control que tradicionalmente ejerc&a sobre la educaci³n
a mÆs de reorganizar y modernizar sus contenidos, excluyendo el mØtodo
escolÆstico que seæoreaba en la universidad y en los colegios, y que rechaza-
ban radicalmente los partidarios del cambio.±
5
Defendida por conservadores y arduamente atacada por liberales por
ser una instituci³n del viejo rØgimen, vivi³ durante la primera mitad del
siglo XIX una serie de continuas clausuras y reaperturas que terminaron
por minar su obsoleta estructura, hasta que el Segundo Imperio mexicano,
cerr³ la Universidad definitivamente el 30 de noviembre de 1865. Segœn el
Emperador Maximiliano, defensor de las ideas de la ilustraci³n y del mode-
lo francØs de universidad, la educaci³n mexicana en su totalidad requer&a
una urgente reestructuraci³n de su sistema educativo; y en lo referente a la
educaci³n superior propon&a la creaci³n de escuelas especiales para los
diferentes saberes en vez de una universidad que carec&a de todo sentido.
²Asimismo, recomendaba a su ministro cuidar que todos los ramos de las
ciencias te³ricas, prÆcticas y de las artes estuvieran representadas en los
planteles especiales o profesionales que habr&an de crearse, pues como buen
ilustrado, ve&a en el estudio de la ciencia un signo inequ&voco de moderni-
dad y progreso.±
6
La Ley OrgÆnica de Instrucci³n Pœblica del 2 de diciembre de 1867 esta-
bleci³ en el Distrito Federal una serie de Escuelas Nacionales que suplir&an
los estudios anteriormente impartidos por la Universidad. Esta misma Ley
estableci³ la Escuela Nacional Preparatoria como columna vertebral de la
organizaci³n educativa, para arrancar el proyecto positivista en MØxico. El
objetivo de este nuevo proyecto educativo ser&a, segœn Lourdes Alvarado: ²Me-
diante una educaci³n impartida por igual a todos los mexicanos, esto es, me-
diante un fondo comœn de verdades rigurosamente sometidas a la comproba-
ci³n del mØtodo cient&fico, y asignada a los estudiantes independientemente de
su futura especialidad, se lograr&a unidad de conciencia entre los mexicanos,
4
STAPLES, Anne. (2005): Recuento de una batalla inconclusa: la educaci&n
mexicana de Iturbide a Juarez, El Colegio de MØxico, MØxico, p. 47.
5
ALVARADO, Lourdes. (1994): La Universidad entre la tradici&n y el cambio.
1833, en: Alvarado, Lourdes (coord.), Tradici&n y Reforma en la Universidad
de MØxico, CESU-UNAM-Miguel Angel Porrœa, MØxico, p. 143.
6
Ib±d. p. 95.
Universidad
Nacional Aut&noma
de MØxico.
(UNAM).
Renate Marsiske
18
Rhela. Vol 8. Aæo 2006, pp. 9-34
paz espiritual, concordia ideol&gica que,
a su vez, servir±a de base al orden pol±tico
y finalmente al progreso material.² La nue-
va instituci&n inici& sus actividades en
febrero de 1868 con 700 alumnos exter-
nos y 200 internos, todos de sexo mascu-
lino, es hasta los aæos ochenta que se in-
corporan las primeras mujeres.
Sin embargo, Justo Sierra, portavoz de
un grupo quizÆs minoritario, percib±a la
urgente necesidad que MØxico ten±a de
elevar su nivel cultural, de mejorar la edu-
caci&n que se impart±a en las diversas es-
cuelas nacionales, de fomentar y aun crear
su propia ciencia, de pugnar por la autosuficiencia cient±fica y tecnol&gica,
y por œltimo, de dar unidad institucional, coherencia final, ideol&gica y
material, a la estructura no integrada entonces de la educaci&n superior. Por
ello, present& en 1881 a la CÆmara de Diputados un proyecto de ley para
reestablecer en MØxico una Universidad, objetivo que logr& como secretario
de Instrucci&n Pœblica en 1910 en los œltimos meses del rØgimen de Porfirio
D±az.
El 22 de septiembre de 1910 se fund& la Universidad Nacional de MØxi-
co, como uno de los actos mÆs significativos del programa de festejos del
centenario de la Independencia Nacional; qued& constituida por la reuni&n
de las Escuelas Nacionales Preparatoria, de Jurisprudencia, de Medicina,
de Ingenieros, de Bellas Artes y de Altos Estudios. Segœn su Ley OrgÆnica,
las funciones de la Universidad eran la docencia en sus niveles superiores
y la extensi&n de la cultura; el ministro de Instrucci&n Pœblica era la mÆxima
autoridad de la Universidad, aprobaba el nombramiento de profesores, los
planes de estudio etc.; el presidente de la Repœblica nombrar±a al Rector. La
nueva instituci&n universitaria era una instituci&n eminentemente elitista
en un pa±s en donde mÆs del ochenta por ciento de la poblaci&n era analfa-
beta. Los estudiantes y profesores universitarios, por su extracci&n social de
clase media y alta y su preparaci&n dentro de un clima de paz social y de
desarrollo econ&mico que hab±a ofrecido el rØgimen de Porfirio D±az duran-
te dØcadas, cre±an en un desarrollo continuo aunque moderado, que mante-
n±a sus privilegios de clase.
Pero pocos meses despuØs de inaugurada la Universidad, estall& en no-
viembre de 1910 el movimiento revolucionario y la Universidad se vio liga-
da en gran medida a las vicisitudes del conflicto armado. Los primeros aæos
de la Universidad Nacional de MØxico se caracterizaron por un rechazo de
profesores y alumnos al movimiento revolucionario y a cualquier intento de
modificar su statu-quo. AdemÆs, la nueva instituci&n no se basaba en un
proyecto bien estructurado, sino en buenas intenciones. En estas circuns-
tancias, la Universidad no pod±a tener un desarrollo propio y mucho menos
brillante, s&lo pod±a tratar de sobrevivir.
Universidad
Nacional Aut&noma
de MØxico.
(UNAM).
Universidad
Nacional Aut&noma
de MØxico.
(UNAM).
La Universidad de MØxico: Historia y desarrollo
19
Rhela. Vol 8. Aæo 2006, pp. 9-34
La nueva Constituci&n de 1917 desapareci& la vieja Secretar±a de Ins-
trucci&n Pœblica para hacer a los Estados y Municipios responsables de la
educaci&n. La Universidad Nacional qued& sujeta al Departamento Univer-
sitario y de Bellas Artes como parte orgÆnica del poder ejecutivo federal. Los
estudiantes tuvieron que enfrentar ahora una realidad muy lejana a la paz
porfiriana, marcada por inestabilidad pol±tica, inseguridad social y una
crisis econ&mica de grandes dimensiones, resultado de la lucha armada de
la Revoluci&n, la destrucci&n del sistema de haciendas y tambiØn por el
colapso pol±tico y econ&mico europeo sumergido en la primera guerra mun-
dial. Esto hizo cambiar la actitud tan indiferente que hab±a tenido la mayo-
r±a de los estudiantes ante los hechos pol±ticos. Empezaron a organizarse en
pequeæos grupos con el fin de obtener representatividad o una intervenci&n
mÆs directa en los asuntos universitarios y los de los nuevos gobiernos
revolucionarios, o por los menos con la intenci&n de hacerse o±r dentro del
concierto de opiniones. Segœn Javier Garciadiego
7
, la revoluci&n oblig& a la
Universidad a desarrollar un proyecto de educaci&n superior que hiciera
viva la tradici&n cultural de toda la naci&n mexicana; la identidad nacional
hab±a dotado de contenido al proyecto universitario. ²sta es la principal
diferencia entre la Universidad Nacional que se inaugur& en 1910 y la mis-
ma universidad, tambiØn nacional, que logr& sobrevivir a la lucha revolu-
cionaria y sali& fortalecida de ella.
A partir de 1920, una vez terminada la lucha armada de la revoluci&n, el
pa±s empez& a entrar a un per±odo de mayor estabilidad pol±tica en busca de
la aplicaci&n del proyecto de la revoluci&n mexicana. Los aæos veinte fue-
ron los aæos de cambios y de fundaci&n de instituciones; de bœsqueda de la
consolidaci&n de un estado revolucionario y la cada vez mayor presencia
de Øste en todos los Æmbitos de la sociedad; fue la Øpoca de la bœsqueda de
un proyecto educativo revolucionario y su aplicaci&n en todos los rincones
del pa±s y a todos los niveles. TambiØn la Universidad Nacional viv±a un
clima de mayor estabilidad que le permiti& concentrarse en su propio desa-
rrollo y cumplir con uno de los fines para los que fue creada: impartir docen-
cia a un nivel superior. AdemÆs, el fin de la lucha armada permiti& que algunas
instituciones, institutos y colegios de provincia se convirtieran en universida-
des estatales. Las primeras en aparecer fueron la Universidad de MichoacÆn y
la Universidad de Sinaloa en 1917 y 1918 respectivamente. Le siguieron YucatÆn
en 1922; San Luis Potos± en 1923; Guadalajara en 1924; Nuevo Le&n en 1932;
Puebla en 1937, y Sonora en 1942. Durante las siguientes dØcadas, el resto de los
estados mexicanos fundaron sus universidades estatales.
Los gobiernos revolucionarios de `lvaro Obreg&n (1920-1924) y de
Plutarco El±as Calles (1924-1928) buscaron incorporar a la universidad a
sus proyectos educativos: JosØ Vasconcelos ech& a andar su cruzada edu-
cativa desde la universidad, siendo su rector (1920-1921) y sigui& siendo
la persona mÆs importante para la Universidad aunque ya hab±a sido nom-
7
GARCIADIEGO, Javier. (1996): Rudos contra cient&ficos. La Universidad Nacio-
nal durante la Revoluci±n Mexicana, CESU-UNAM, El Colegio de MØxico.
Biblioteca.
Universidad
Nacional Aut±noma
de MØxico.
(UNAM).
Renate Marsiske
20
Rhela. Vol 8. Aæo 2006, pp. 9-34
brado primer secretario de la nueva Secretar&a de Educaci±n Pœblica (1921-
1924). Calles modific± el proyecto educativo de Vasconcelos en algunas
partes dando mÆs importancia a una educaci±n prÆctica, asignando a la
universidad y sus miembros, sobre todo, el papel de difusores de la cultura.
Desde la toma de posesi±n de JosØ Vasconcelos como rector de la Univer-
sidad Nacional, el Departamento Universitario como cœspide del sistema
educativo en MØxico a falta de un Ministerio propio, hab&a empezado a
funcionar como un autØntico ministerio, el rector construy± entre junio de
1920 y septiembre de 1921 las bases de un sistema educativo moderna y
adopt± una serie de medidas que buscaron, por una parte, devolver a la
instituci±n universitaria los poderes que le hab&a conferido la Ley de 1910 y,
por otra, abrir los establecimientos de enseæanza secundaria y superior a
un mayor nœmero de estudiantes. Se reorganiz± la Universidad, y se acord±
que los establecimientos dependientes de la Universidad iban a ser los si-
guientes: Escuela de Altos Estudios, Facultad de Jurisprudencia, Facultad
de Medicina, Escuela de Odontolog&a, Escuela de Medicina HomeopÆtica,
Escuela de Ingenier&a, la Facultad de Ciencias Qu&micas y la Escuela Nacio-
nal Preparatoria.
Especial interØs mostr± Vasconcelos por modificar los programas de es-
tudio, con el fin de innovar todos aquellos planes de estudio de las escuelas
nacionales profesionales que se consideraron caducos e ineficaces para sa-
tisfacer las necesidades educativas del pa&s.
Dos departamentos de la Universidad ten&an un Øxito sin precedente
durante el rectorado de Vasconcelos: el de extensi±n universitaria y la Es-
cuela de Verano, bajo su primer director Pedro Henriquez Ureæa. La Escuela
ofrec&a cursos de espaæol y de cultura y arte de MØxico a extranjeros, en su
mayor&a norteamericanos y a mexicanos. Al Departamento de extensi±n
universitaria se incorporaron los estudiantes para participar en las tareas
de extensi±n de la cultura y para participar en la gran campaæa de alfabeti-
zaci±n, de dimensi±n y alcance nacionales.
Si bien la Campaæa contra el Analfabetismo se desarroll± desde la llega-
da de Vasconcelos a la rector&a de la Universidad, el gran proyecto del rector
era devolver sus tareas al Ministerio de Educa-
ci±n Nacional, suprimido en la Constituci±n
de 1917. Este prop±sito era tanto mÆs necesa-
rio cuanto que, evidentemente, las autoridades
locales hab&an mostrado su incapacidad de
sostener y desarrollar la enseæanza. En 1921,
se reform± la reciente Constituci±n de 1917 y se
fund± la Secretar&a de Educaci±n Pœblica con
JosØ Vasconcelos como primer secretario. El
presidente `lvaro Obreg±n otorg± a la nueva
Secretar&a en este tiempo un presupuesto sin
precedente que convirti± a la educaci±n en la
tarea mÆs importante del gobierno.
Universidad
de Guanajuato.
MØxico.
La Universidad de MØxico: Historia y desarrollo
21
Rhela. Vol 8. Aæo 2006, pp. 9-34
Con la toma de posesi&n de Plutarco El±as Calles como nuevo presidente
de MØxico en 1924, de JosØ Manuel Puig Casauranc como secretario de Edu-
caci&n Pœblica y de MoisØs SÆenz como subsecretario de la misma depen-
dencia se ide& un nuevo proyecto educativo: al humanismo cristiano de
Vasconcelos sigui& el pragmatismo protestante de tipo estadounidense. La
educaci&n se consider& como parte de la pol±tica econ&mica que contribui-
r±a como sustento ideol&gico a la consolidaci&n del Estado revolucionario.
El subsecretario utiliz& las instituciones creadas por Vasconcelos, las am-
pli& y cre& nuevas; pero su proyecto educativo era diferente: ahora, la educa-
ci&n se limitar±a a ser instrucci&n que servir±a a los mexicanos para desem-
peæar mejor su trabajo y elevar as± su nivel de vida; por ello, el interØs pri-
mordial de MoisØs SÆenz era la educaci&n bÆsica en el campo y en las ciuda-
des y ademÆs la educaci&n secundaria, creada como un nivel educativo
separado de la educaci&n superior.
DespuØs de un movimiento estudiantil de algunos meses, se promulg&
en junio de 1929 una nueva Ley OrgÆnica de la Universidad Nacional de
MØxico, Aut&noma, que otorgaba una autonom±a limitada a la universidad.
Aqu± se agreg& como tercera funci&n de la universidad la investigaci&n,
aparte de la docencia y la extensi&n de la cultura.
Sin embargo, esta disposici&n legal s&lo qued& vigente cuatro aæos. En
1933 la Universidad se encontr& envuelta en la campaæa para establecer la
educaci&n socialista a todos los niveles en MØxico. El gobierno resolvi& la
crisis ideol&gica de la instituci&n utilizando una vez mÆs el recurso legisla-
tivo: promulg& una nueva Ley OrgÆnica otorgando una autonom±a plena a
la universidad, entendida como instituci&n privada con un fondo œnico de
diez millones de pesos y despojÆndola de su carÆcter nacional. En los si-
guientes aæos la instituci&n universitaria vivi& un periodo en el que estuvo
muchas veces a punto de extinci&n.
Es hasta 1945 que se regularizan las relaciones entre la Universidad y el
Estado. La nueva Ley OrgÆnica recuper& el estatuto de nacional y consolid&
su posici&n como centro por excelencia en el que el pa±s resolver±a sus re-
querimientos de educaci&n universitaria. Es la mencionada ley, la que viene
a marcar las caracter±sticas formales que hasta la fecha conserva: fue defini-
da como organismo descentralizado del Estado, dotada de plena capacidad
jur±dica, de carÆcter nacional y con una partida anual garantizada dentro
del presupuesto de egresos de la Federaci&n.
En un per±odo de ±mpetu desarrollista, como eran los aæos 40 y 50, la
universidad ten±a asignado un papel importante: la preparaci&n de elites
pol±ticas dirigentes y la formaci&n de cuadros profesionales para los secto-
res secundario y terciario. Aœn cuando se establecieron los primeros institu-
tos de investigaci&n y los primeros postgrados en esta Øpoca, la investiga-
ci&n, separada de la docencia llev& una existencia relegada.
Los primeros ocho aæos posteriores a la promulgaci&n de la Ley OrgÆ-
nica, es decir de 1945 a 1953, la Universidad experiment& un crecimiento
Universidad de
Guanajuato. MØxico.
Detalle.
Renate Marsiske
22
Rhela. Vol 8. Aæo 2006, pp. 9-34
lento pero gradual, para despuØs dispararse por arriba de cualquier pre-
visi&n: en 1945 contaba con una poblaci&n escolar de poco mÆs de 23 mil
alumnos, de 1950 a 1955 creci& en un 49 por ciento, en 1960 ingresaron
casi 59 mil alumnos, con lo que el problema de sobrepoblaci&n empez& a
aparecer incontrolable.
En junio de 1950 se coloc& la primera piedra de lo que ser±a la Ciudad
Universitaria, en 1953 se inauguraron los primeras instalaciones de la nue-
va universidad y tres aæos mÆs tarde ya hab±an rebasado su capacidad
prevista. Este aæo la UNAM contaba con una matr±cula de poco mÆs de 30
mil alumnos, ocho aæos mÆs tarde, en 1961 la casa de estudios atendi& 68
mil alumnos, cuando la Ciudad Universitaria fue planeada para 25 mil
estudiantes. Desde luego, junto con el crecimiento de la matr±cula se expan-
di& la planta administrativa como parte de la masificaci&n educativa: es la
Øpoca del surgimiento de una burocracia farragosa.
El tratamiento preferencial que el Estado mexicano dio a la Universidad
Nacional -la asignaci&n presupuestal creci& a un ritmo mucho mayor que el
de la tasa escolar- tuvo un impacto fuerte en la medida en que fue ofrecida la
instituci&n como medio de movilidad social ascendente, que se tradujo en
una demanda creciente de sus servicios educativos, lo que dio lugar, en su
oportunidad al fen&meno de la masificaci&n. ²³ el impacto social que pro-
dujo la oferta de las flamantes instalaciones, en un periodo de movilidad
social, dispar& la demanda de servicios universitarios, siendo que, ademÆs,
el Estado descarg& toda esa presi&n, o la mayor parte de ella, en una sola
instituci&n.´
8
Por ello, el rector Nabor Carillo Flores propone en 1955 im-
pulsar las universidades de provincia y coordinar los esfuerzos ya que s&lo
la UNAM no serÆ capaz de resolver los problemas de educaci&n superior en
MØxico. Con este enorme crecimiento de la matr±cula apareci& otro proble-
ma, el de la deserci&n escolar, la instituci&n no era capaz de retener a sus
alumnos y de mejorar su eficiencia terminal.
Una amplia brecha se extendi& entre el optimismo que campeaba en el
Ænimo de los universitarios al inicio de la dØcada de los cincuenta y la
situaci&n que se manifest& hacia finales de la misma. Ocurri& un desplaza-
miento a lo largo de esos aæos en el orden de prioridades, a consecuencia de
la transformaci&n que sufri& la UNAM pasando de ser una instituci&n sim-
ple, pequeæa u dispersa, a una concentraci&n compleja con elevadas exi-
gencias de financiamiento, organizaci&n administrativa y recursos huma-
nos. De hecho, lo que en un principio se concibi& como la posibilidad para
superar problemas y limitaciones - la ocupaci&n de la Ciudad Universitaria
- deriv& en un salto cuantitativo que agudiz& lo anterior y produjo nuevas
contradicciones.
De manera, que la universidad apacible y generadora de grandes expec-
tativas en los aæos cincuenta se convirti& en una instituci&n convulsionada
8
DOM˝NGUEZ MART˝NEZ, Raœl. (2201): Historia de la UNAM 1945-1970,
en: Marsiske, Renate (coord.) Op.c&t. p.201.
La Universidad de MØxico: Historia y desarrollo
23
Rhela. Vol 8. Aæo 2006, pp. 9-34
en la dØcada de los sesenta. En 1961 tom& posesi&n Ignacio ChÆvez, emi-
nente cardi&logo con reconocimiento mundial, y desde un principio declar&
su intenci&n de limitar la afluencia de estudiantes por medio de pruebas de
selecci&n, diciendo: ±si acaso la universidad no puede recibir a todos los
aspirantes, que cuando menos reciba a los mejores².
Este es el lema que el rector repite durante toda su gesti&n y que le atrae-
r³a tantos problemas. AdemÆs present& un proyecto ambicioso de supera-
ci&n acadØmica que incluy& cambios necesarios a la estructura universita-
ria: selecci&n de alumnado de primer ingreso; reforma del bachillerato; mo-
dernizaci&n y ampliaci&n de la infraestructura de la Escuela Nacional Pre-
paratoria; selecci&n de y mejor retribuci&n al profesorado; aumento en el
nœmero del profesorado de carrera; mejor³a e incremento de la investigaci&n;
incremento en la producci&n de libros; rectificaci&n de la estructura administra-
tiva; freno al desarrollo de la burocracia, y mejor pago y prestaciones a los
trabajadores administrativos;
9
todo ello con miras de asemejar la UNAM a las
instituciones de educaci&n superior de los pa³ses industrializados.
ChÆvez empez& con una expansi&n f³sica de la universidad comprando
predios alrededor de la instituci&n para ampliar las unidades profesionales
y para ampliar los planteles de la Escuela Nacional Preparatoria, lo que
ten³a que llevar a una ampliaci&n y profesionalizaci&n del personal acadØ-
mico universitario. La gran mayor³a del personal acadØmico eran profeso-
res e investigadores contratados por asignatura, el sistema de tiempo com-
pleto en las tareas acadØmicas ten³a un lento avance desde la Øpoca del rector
Nabor Carillo, de las 6 mil 148 plazas docentes 209 eran de tiempo completo.
De las reformas acadØmicas del Dr. ChÆvez hay que mencionar especial-
mente la reforma del bachillerato, empezando con la revisi&n de los progra-
mas y planes de estudio y la formaci&n de profesores para despuØs renovar
la infraestructura y establecer un examen de selecci&n para quienes preten-
d³an terminado el bachillerato, entrar a las facultades de la universidad.
Igualmente emprendi& reformas legislativas para respaldar sus reformas: el
Reglamento de Investigadores en 1962, el Estatuto del Personal Docente en
1963, el Estatuto del Personal Administrativo en 1965 y la conversi&n del
Estatuto de la Universidad en Estatuto General de la Universidad Nacional
Aut&noma de MØxico.
Sinembargo,en1966elrectorseveobligadoarenunciarcuandolosestudiantes
despuØs de negociaciones sin Øxito, tomaron la rector³a. ±Los dramÆticos
sucesos´constituyenunindicadordelrechazoaunapanaceaqueporsuambici&n
de lograra estÆndares &ptimos de calidad habr³a de ser considerada excluyente,
perdiendorespaldotantodefueracomodedentrodelainstituci&n.²
10
El nuevo rector, el ingeniero Javier Barros Sierra, eminente acadØmico en
su campo, ex secretario de Obras Pœblicas y director del Instituto Mexicano
9
DOM˝NGUEZ MART˝NEZ, Raœl, Ib&d. p. 217.
10
Ib&d. p. 231.
Universidad de
Guanajuato.
MØxico. Detalle.
Renate Marsiske
24
Rhela. Vol 8. Aæo 2006, pp. 9-34
del Petr&leo, ten±a dos tareas importantes delante de Øl: inhibir la agitaci&n
estudiantil y asegurar la continuidad institucional, sobre todo en lo que se
refer±a a las reformas emprendidas por el anterior rector. ²l dej& participar a
los representantes estudiantiles en las auscultaciones de la reforma y en la
formaci&n de las comisiones mixtas.
Por otro lado, puso especial Ønfasis en reformas administrativas, introdujo
el Presupuesto por Programa, que oblig& a las dependencias universitarias de
ejercer sus presupuestos conforme a cada uno de los programas y que sustituy&
la manera tradicional de manejo del presupuesto. Todo esto dentro de un afÆn
de planificaci&n de las tareas de la Universidad Nacional con la esperanza de
que el gobierno presentara un Plan de Desarrollo de la Educaci&n. Barros Sierra
entend±a la planeaci&n educativa como tarea impostergable a todos los niveles
de educaci&n y de tareas gubernamentales.
Para entonces, la oferta de educaci&n superior en MØxico se hab±a
diversificado aœn cuando la UNAM asumi& todav±a una parte
desproporcionada: funcionaban 83 instituciones, de los cuales 33 eran uni-
versidades, 20 institutos, 25 escuelas superiores y 5 centros.
11
Pero aœn as±,
el peso espec±fico de la Universidad Nacional en el conjunto de las institu-
ciones de educaci&n superior mexicanas se hizo ver en todos los Æmbitos:
las leyes orgÆnicas de las nuevas universidades eran semejantes al las de la
UNAM, la formaci&n del personal acadØmico se orientaba en la universi-
dad mas grande de MØxico y en general la UNAM era el ejemplo a seguir. Al
mismo tiempo, la Universidad segu±a creciendo en estudiantes, personal
acadØmico y administrativo y en instalaciones.
Lo que quizÆs caracteriz& mas esta Øpoca de Barros Sierra, fue la actitud
del rector frente a la disidencia dentro de la Universidad: no concedi& a los
estudiantes lo que ellos ped±an sino ofreci& otras, como el pase automÆtico
de las Escuelas Preparatorias de la UNAM a las facultades y el congelamiento
de las cuotas a pagar. Estos aæos de apertura y de paz institucional se ven
interrumpidos violentamente por el movimiento estudiantil de 1968. El rec-
tor encabeza una marcha estudiantil multitudinaria el 1 de agosto de 1968
para protestar contra la ocupaci&n militar de Ciudad Universitaria y para
presionar para la liberaci&n de los alumnos detenidos. El gobierno autorita-
rio de Gustavo D±az Ordaz y los c±rculos conservadores mexicanos ve±an
esto como una afrenta que no se pod±a permitir.
DespuØs de terminar este movimiento con la masacre de los j&venes en
Tlatelolco, la situaci&n de la UNAM no es la misma, de ser el ejemplo a seguir en
todos los sentidos pas& a ser una instituci&n estrangulada por falta de
financiamiento. Al mismo tiempo, se instrument& un programa de descentrali-
zaci&n y diversificaci&n de la educaci&n superior en la ciudad de MØxico y en el
pa±s en su conjunto. Dentro de la UNAM se empez& a generar otro problema
grave que estarÆ presente durante el siguiente decenio: la organizaci&n de los
trabajadores y la defensa de sus reivindicaciones.
11
Ib&d. p. 231.
Universidad de
Guanajuato.
MØxico. Detalle.
La Universidad de MØxico: Historia y desarrollo
25
Rhela. Vol 8. Aæo 2006, pp. 9-34
La gesti&n del Rector Pablo GonzÆlez Casanova
(1970-72) reconocido cient±fico social a nivel inter-
nacional, estaba marcado por las secuelas del movi-
miento de 1968, en lo referente a sus posiciones pol±-
ticas, a la situaci&n interior de la Universidad y a
sus proyectos de reforma universitaria. Ya desde su
discurso de toma de posesi&n anunciaba ²una de-
mocratizaci&n de la enseæanza³ que significar±a una
apertura a grandes cantidades de j&venes hasta aho-
ra excluidos de los estudios de educaci&n superior.
Con ello recogi& una de las demandas estudiantiles
de los j&venes de 1968.
El Rector se ubic& con su persona y con sus planes, dentro de la izquier-
da latinoamericana de estos aæos. Y es precisamente esta posici&n pol±tica
que lo convirti& en un fuerte defensor de la autonom±a universitaria y por lo
mismo lo hace vulnerable al surgir en la Universidad la violencia y la pre-
sencia de j&venes delincuentes. Su relaci&n con el gobierno mejoro y su
pol±tica coincidi& en gran parte con el proyecto educativo de Luis Echeverr±a,
quien hab±a tomado posesi&n como Presidente de MØxico en 1971. Todo
esto se ubic& dentro de la llamada apertura democrÆtica y de una pol±tica
econ&mica desahogada hacia la Universidad.
El proyecto de reforma universitaria de Pablo GonzÆlez Casanova
12
se
caracteriz& por la intenci&n de incorporar grandes segmentos de la pobla-
ci&n joven a la educaci&n superior por medio de una descentralizaci&n de
los servicios universitarios y de una renovaci&n de los mØtodos de enseæan-
za, en concreto por la fundaci&n del Colegio de Ciencias y Humanidades
(CCH) y por la organizaci&n del Sistema de Universidad Abierta (SUA).
El CCH empez& a funcionar en su primera fase en abril de 1971 ofre-
ciendo un nuevo mØtodo de enseæanza, ya no enciclopØdica sino ligada
de manera interdisciplinaria a la investigaci&n, mucho mas flexible y en
cambio constante segœn las necesidades internas y externas.³El plan de
estudios del bachillerato propon±a.
.., una formaci&n integral del estu-
diante con el fin de capacitarlo para varias opciones como ser±a licencia-
tura o postgrado, estudios tØcnicos o, al concluir sus estudios, con un
curso de adiestramiento prÆctico y recibir un diploma que le permitir±a
ingresar al mercado de trabajo.³
13
Por otro lado, era del interØs especial del Rector GonzÆlez Casanova el
funcionamiento del Sistema de Universidad Abierta (SUA) para as± abrir los
estudios superiores a la parte de la poblaci&n inmersa en actividades de la
poblaci&n o con una lejan±a f±sica a las instalaciones universitarias. Este
12
GONZ`LEZ CASANOVA, Pablo. (1985): en: Siete Discursos de
Toma de Posesi&n, CESU-UNAM, p.33.
13
CASANOVA CARDIEL, Hugo. (2001): ±La UNAM entre 1970 y 2000.
Crecimiento y complejidad.² en Marsiske, Renate (coord.) Op. cit. pp. 270.
Universidad de
Guanajuato.
MØxico.
Renate Marsiske
26
Rhela. Vol 8. Aæo 2006, pp. 9-34
sistema no escolarizado se acompaæar&a con paquetes didÆcticos, gu&as de
estudio, pruebas de autoevaluaci±n y un Sistema Nacional de ExÆmenes. El
SUA empez± a funcionar con 300 alumnos en mayo de 1972.
Todo esto se entendi± dentro de un esfuerzo de descentralizaci±n de la
UNAM, reforzando su carÆcter nacional por medio de un acercamiento a las
demÆs instituciones de educaci±n superior en la Repœblica Mexicana. De ah& se
volvi± de suma importancia la Direcci±n de Planeaci±n Universitaria en donde
se discut&an y se desarrollaron las pautas de la UNAM del futuro. Este proyecto
de descentralizaci±n ser&a el centro de la pol&tica universitaria del Rector
Guillermo Sober±n, hasta el final de la gesti±n de Pablo GonzÆlez Casanova,
coordinador de la investigaci±n cient&fica.
1972 fue un aæo muy conflictivo en la Universidad: violencia y asesinato en
la Facultad de Ingenier&a, la toma de la Rector&a en julio por unos individuos
ajenos a los quehaceres de la Universidad y finalmente en octubre la huelga de
los trabajadores universitarios en demanda de un sindicato propio y la firma de
un contrato colectivo de trabajo. El Rector renunci± el 7 de diciembre de 1972,
defendiendo hasta el final una soluci±n pac&fica dentro de los mÆrgenes de los
instrumentos pol&ticos universitarios.
Los aæos setenta (1973-81) se caracterizaron en la UNAM dentro de los dos
rectorados de Guillermo Sober±n por una redefinici±n institucional en lo gene-
ral, y en lo particular por los esfuerzos de descentralizaci±n, de planeaci±n
guiados por una fuerte burocracia central y todo ello distanciÆndose de la ges-
ti±n rectoral anterior y acercÆndose mÆs al gobierno.
La Direcci±n General de Planeaci±n segu&a siendo el centro de las propues-
tas y la pol&tica universitaria, dividida en la planeaci±n interna, institucional y
la planeaci±n interinstitucional, es decir, la planeaci±n de la educaci±n supe-
rior del pa&s en conjunto con las demÆs instituciones estatales. All& se elabora-
ron los planes de la fundaci±n del Colegio de Bachilleres y de la nueva univer-
sidad pœblica en el Ærea de la ciudad de MØxico, la Universidad Aut±noma
Metropolitana. En el Æmbito interno de la UNAM presenciamos un enorme
crecimiento a todos los niveles: nuevas direcciones de la administraci±n cen-
tral, nuevas facultades que antes hab&an sido escuelas o carreras aisladas
14
,
nuevos institutos y centros en el Æmbito de la Coordinaci±n de la Investigaci±n
Cient&fica y de la de Humanidades. Pero sin duda, el mayor logro fue la organi-
zaci±n de la Escuela Nacional de Estudios Profesionales con cinco planteles en
la periferia de la ciudad de MØxico, en el norte y oriente. De esta manera disper-
sar&a la poblaci±n estudiantil por todo la ciudad, creando nuevas ²universida-
des³ dentro del sistema de la UNAM con una organizaci±n mÆs moderna en
base a departamentos, ya no facultades.
Pero estos aæos tambiØn se caracterizaron por la relaci±n conflictiva en-
tre en sindicalismo universitario y las autoridades: en 1975 y 1977 se cerr±
14
La Facultad de Psicolog&a (1973), la de Econom&a (1976), la de Odontolog&a (1975)
y la Escuela de Trabajo Social (1973).
La Universidad de MØxico: Historia y desarrollo
27
Rhela. Vol 8. Aæo 2006, pp. 9-34
la instituci&n por semanas por una huelga laboral. La administraci&n del
rector Guillermo Sober&n puso especial atenci&n a estos aspectos, promo-
viendo una reforma constitucional del art. 3. y art. 123, incluyendo la auto-
nom±a universitaria y las relaciones laborales universitarias a la Carta Mag-
na mexicana.
15
Entre enero de 1981 y enero de 1985 la rector±a fue ocupada por Octavio
Rivero Serrano, hasta entonces director de la Facultad de Medicina. En gran
medida continu& con el programa de reformas establecidas por su antecesor
pero en condiciones bastante adversas, con restricciones severas del gasto
social del gobierno, que se reflej& en una reducci&n importante del presu-
puesto de la UNAM, la contenci&n salarial y de controles de admisi&n para
los estudiantes. Sin embargo, el rector propuso y estableci& una novedad en
tØrminos de organizaci&n, los llamados programas universitarios, el Pro-
grama Universitario Justo Sierra, dedicado a las ciencias sociales, el Progra-
ma Universitario de Energ±a, el Programa Universitario de C&mputo, el Pro-
grama Universitario de Investigaci&n Cl±nica, as± como el Programa Univer-
sitario de Alimentos. ²³su estructura manten±a cierto esp±ritu innovador,
el cual se basaba en un planteamiento interdisciplinario, buscando articu-
lar los esfuerzos de grupos integrados a las estructuras tradicionales de
docencia e investigaci&n. En dichos programas se buscaba, ademÆs, gene-
rar un ambiente propicio para vincular la UNAM con entidades y actores
del sector pol±tico, as± como de los Æmbitos productivo y social.´
16
Por otro lado, tenemos aqu± el inicio de la pol±tica de evaluaci&n
institucional a todos los niveles, para elaborar un nuevo plan rector para el
desarrollo de la instituci&n. El sindicato universitario segu±a ejerciendo su
poder, cerrando a la instituci&n en 1983 por un mes, sin lograr sus objetivos.
El rector s&lo qued& una gesti&n, es decir cuatro aæos, al frente de la
Universidad igual que su sucesor, Jorge Carpizo MacGregor, quien estuvo
en su cargo del 2 de enero de 1985 al 2 de enero de 1989. El joven rector lleg&
con la propuesta de medidas de superaci&n acadØmica y de una reorganiza-
ci&n administrativa, poniendo Ønfasis como sus antecesores en la planea-
ci&n y la evaluaci&n institucional y apoyando decididamente a la investiga-
ci&n con un mayor presupuesto y la incorporaci&n de un representante del
personal acadØmico a los respectivos Consejos TØcnicos. Sin embargo, los
cuatro aæos de Jorge Carpizo se opacaron por el ya famoso documento ²For-
taleza y debilidad de la UNAM´, un diagn&stico cr±tico de la instituci&n,
que provoc& el movimiento estudiantil de 1987 y la organizaci&n del Con-
greso Universitario en 1990
17
.
15
ORDORIKA, Imanol. (2006):
La disputa por el campus. Poder, pol&tica y auto-
nom&a en la UNAM
, Plaza y ValdØs, CESU-UNAM, MØxico. p. 213.
16
CASANOVA CARDIEL, Hugo. Op .cit., pp. 289,290.
17
ORDORICA, Imanol, Op
.
cit., p.323.
Universidad
Nacional
Aut&noma de
MØxico.
(UNAM). Detalle.
Renate Marsiske
28
Rhela. Vol 8. Aæo 2006, pp. 9-34
El rector present& este anÆlisis en abril de 1986 seæalando los siguien-
tes problemas institucionales graves:
1. El bajo nivel acadØmico de los estudiantes,
2. Los problemas financieras de la universidad,
3. La problemÆtica de los sectores acadØmico y administrativo,
4. La problemÆtica de la organizaci&n acadØmica e institucional.
En septiembre y despuØs de haber recogido la opini&n de la comunidad
universitaria, se present& el primer paquete de medidas para remediar estos
problemas. ±stas modificar²an el reglamento de pagos, inscripciones y exÆ-
menes, aumentando las cuotas universitarias y mayores requisitos de acce-
so a la universidad, todo esto con miras a elevar el nivel acadØmico de los
estudiantes. Estas medidas concordaban con los lineamientos de los planes
estatales para la educaci&n superior en MØxico. En los siguientes meses se
empez& a formar una amplia oposici&n a estas reformas, uniendo al sindi-
cato de la UNAM con la nueva organizaci&n estudiantil, el Consejo Estu-
diantil Universitario, el CEU. No s&lo demandaron la suspensi&n de las
reformas sino tambiØn un debate pœblico en un Congreso Universitario. A
pesar de los intentos de la rector²a de negociar estos acuerdos, el movimien-
to sigui& creciendo hasta abarcar casi toda la universidad a favor o en con-
tra de las propuestas del rector. El 29 de enero de 1987 inici& una huelga
estudiantil que termin& hasta el 16 de febrero, despuØs de que el Consejo
Universitario derog& las reformas y se comprometi& de organizar un Con-
greso Universitario. Los œltimos dos aæos de este rectorado se caracteriza-
ron por los preparativos para la organizaci&n del Congreso Universitario y,
por problemas pol²ticos de toda ²ndole.
El 2 de enero de 1989 tom& posesi&n como rector JosØ SarukhÆn Kermes
para dos per²odos (1989-1997); estos aæos permitieron al rector y a sus equi-
po impulsar una redefinici&n de la Universidad y contener los conflictos
heredados de los aæos anteriores, lo que tuvo como resultado que ³ ´la
Universidad Nacional adquiri& una nueva fisonom²a que respond²a de una
manera mÆs clara a las pol²ticas nacionales y a las tendencias que marca-
ban diversas entidades supranacionales en el Æmbito de la construcci&n y
transmisi&n del conocimiento.µ
18
Desde su toma de posesi&n, Sarukhan
manifest& contrario a Jorge Carpizo que la UNAM ten²a una importancia
central para la vida en MØxico y que era injusto caracterizarla como deterio-
rada en lo acadØmico y con poco estabilidad pol²tica. Su programa de
academizaci&n inclu²a un sistema de est²mulos al personal acadØmico, el
fortalecimiento del postgrado y la vinculaci&n entre docencia e investiga-
ci&n. Desde el primer aæo de su gesti&n apoy& las medidas para la realiza-
ci&n del Congreso Universitario, su compromiso con la comunidad.
En junio de 1989 se aprob& la agenda temÆtica para los foros locales que
se llevaron acabo entre febrero y marzo de 1990 en cada dependencia uni-
18
CASANOVA CARDIEL, Hugo. Op
.
cit., p. 305.
Universidad de
Guanajuato. MØxico.
Detalle.
La Universidad de MØxico: Historia y desarrollo
29
Rhela. Vol 8. Aæo 2006, pp. 9-34
versitaria, lo que arroj& mÆs de siete mil propuestas. En mayo poco antes de
la inauguraci&n del Congreso por el rector el 14 de este mismo mes estaban
claras las dos posiciones a conciliar: la rector±a difundi& el documento ²Pro-
yecto de la Universidad³, cuya t&nica era ²academizar³ la universidad por
medio de las siguientes acciones
19
:
1.
Evaluaci&n y planeaci&n de la vida acadØmica, incluyendo un progra-
ma de evaluaci&n del personal acadØmico; reformar el Estatuto de Per-
sonal AcadØmico; definir el papel de los cuerpos colegiados;
2.
Defensa de la ley OrgÆnica de 1945, la Junta de Gobierno y el Consejo
Universitario como &rganos directores de la Universidad, pero modifi-
caciones al Estatuto general de la UNAM;
3.
Diversificaci&n de las fuentes de financiamiento, bœsqueda de eficien-
cia administrativa.
Por su parte, el CEU segu±a insistiendo en sus demandas de 1986: la
negativa de aumentar las cuotas, de introducir exÆmenes departamentales
y la defensa del ²pase automÆtico³ de las instituciones de educaci&n media
superior de la UNAM a las facultades y escuelas. Los 848 delegados al
Congreso, 318 estudiantes, 318 profesores, 106 investigadores, 53 trabaja-
dores administrativos, 47 directores de facultades, escuelas etc., el coordi-
nador del CCH y 5 representantes del rector discut±an en once mesas de
trabajo.
Cuando se cerr& el Congreso el 5 de junio, el proyecto del rector qued&
aprobado en su casi totalidad y los representantes del CEU se tuvieron que
conformar que se cancelaron las reformas que hab±an originado el conflicto.
A pesar de todo esto, ²el Congreso Universitario de 1990 logr& un indiscuti-
ble acercamiento a la realidad universitaria que, mÆs allÆ de gustos y apre-
ciaciones, se expres& en toda su magnitud³
20
, opina Hugo Casanova Cardiel.
Concluido el Congreso, el rector empez& a ocuparse de llevar a cabo sus
reformas de mejorar las funciones sustantivas de la UNAM, la gran mayor±a
con Øxito, pero algunos se quedaron en el camino, como la imposibilidad de
reformar los Estatutos de la UNAM y de aplicar una reforma al Reglamento
General de Pagos, proyecto que tuvo que suspender en 1992.
La crisis mÆs grande en la reciente historia de la UNAM se suscit& en el
corto rectorado de Francisco BarnØs de Castro, del 6 de enero de 1997, a
19
CASANOVA CARDIEL, Hugo. Op
.
cit. pp. 307, 308.
20
CASANOVA CARDIEL, Hugo. Op. cit. p. 313.
Universidad de
Guanajuato.
MØxico. Detalle.
Renate Marsiske
30
Rhela. Vol 8. Aæo 2006, pp. 9-34
noviembre de 1999: la huelga estudiantil de abril de 1999 a febrero del 2000
21
que tuvo paralizada a la instituci&n por mÆs de nueve meses, hizo renun-
ciar al rector, escindi& a la comunidad acadØmica. Lo que dej& estallar el
movimiento estudiantil fue la iniciativa del rector a fines de 1998, que se
aprob& en el consejo Universitario sin suficiente consenso en la comunidad
universitaria, de ajustar las cuotas de matr±cula estudiantil, conforme a las
limitaciones del presupuesto y en congruencia con la pol±tica de cuotas segui-
da por las demÆs universidades pœblicas del pa±s desde la dØcada de los ochen-
ta, y esto para cumplir con las recomendaciones de la OCDE al gobierno mexi-
cano en 1996. El conflicto de 1999 se llev& a cabo dentro de los procesos pol±ti-
cos de la sucesi&n presidencial en el 2000 con expresiones de intereses de par-
tidos pol±ticos con fuerte presencia en el pa±s y con la primera posibilidad real
de sustituir el rØgimen del PRI, partido hegem&nico en el panorama pol±tico
mexicano desde su fundaci&n en 1928, por un partido de oposici&n.
Por otro lado, estaba el descontento de los acadØmicos universitarios por
no encontrar una forma eficiente de participar en la toma de decisiones de la
Universidad y, en particular, su rechazo a pol±ticas acadØmicas cuya meta
era modificar las reglas acadØmicas para adaptarlas a las reglas de las uni-
versidades de los pa±ses desarrollados, la desatenci&n de las autoridades a
las estructuras de gobierno en la UNAM, los intereses de sectores organiza-
dos, en ocasiones radicales, que pretend±an que la instituci&n no s&lo estu-
die los grandes problemas de la sociedad mexicana, sino que se involucrara
en el cambio social.
El conflicto involucr& a todos los sectores de la sociedad mexicana, a
favor o en contra del movimiento, de la universidad pœblica, de la UNAM,
de la ²privatizaci&n³ de la educaci&n pœblica, lo que se reflej& en la enorme
cantidad de publicaciones en la prensa nacional.
22
Se pronunciaron pol±ti-
cos, intelectuales, acadØmicos, representantes de la iniciativa privada y del
poder econ&mico, de los medios y de la Iglesia Cat&lica, todos con la inten-
ci&n de posicionarse para la tan esperada transici&n del pa±s. Lo que entr&
en conflicto en 1999 en MØxico fueron dos diferentes concepciones de la
universidad pœblica, una obedeciendo los lineamientos internacionales de
la globalizaci&n y la otra defendiendo un modelo de universidad pœblica,
aut&noma y apoyada con suficiente fondos pœblicos.
Universidad Real
y Pontificia de
MØxico.
21
RODR˝GUEZ ARAUJO, Octavio. (2000): (coord.).
El conflicto en la UNAM
(1999-2000). AnÆlisis y testimonios de los consejeros universitarios independien-
tes
, Ed. El Caballito, MØxico. SOTELO VALENCIA, AdriÆn. (2000):
Neolibera-
lismo y educaci&n. La huelga en la UNAM a finales de siglo
. Ed. El Caballito,
MØxico. MORENO, Hortensia y AMADOR, Carlos. (2002): (coord.),
La UNAM.
Huelga de fin del mundo
, Ed. Planeta, MØxico. CASANOVA CARDIEL, Hugo y
RODR˝GUEZ, Roberto. (2000): &University and Politics in MØxico. The UNAM
conflict±, en:
Voices of MØxico
, CISAN-UNAM, no. 52, julio-sept.
22
CAMARILLO, Mar²a Teresa y CURIEL, Guadalupe. (2005): (coord.)
Hemerograf±a del movimiento estudiantil universitario (1999-2000
), UNAM,
MØxico.
La Universidad de MØxico: Historia y desarrollo
31
Rhela. Vol 8. Aæo 2006, pp. 9-34
La huelga organizada por el Consejo General de Huelga se inici& el 19 de
abril y poco a poco se fue extendiendo a todas las dependencias de la UNAM
en la zona metropolitana de la ciudad de MØxico; en ella no s&lo participa-
ron estudiantes, sino tambiØn acadØmicos, trabajadores de diversos sindi-
catos y colonos. Aunque en un principio los estudiantes ped±an la derogaci&n
de las reformas al Reglamento General de Pagos (RGP), pero ante la imposi-
bilidad de una negociaci&n con las autoridades, el pliego petitorio se fue
ampliando a cuatro puntos:
1.
Derogaci&n del RGP que defend±a el aumento de las cuotas,
2.
Retiro de las sanciones a los estudiantes,
3.
Recuperaci&n de los d±as de clases,
4.
Creaci&n de u espacio de diÆlogo.
Pronto se aæadieron otros dos puntos: la derogaci&n de las reformas de
1997 (que limitaba el pase automÆtico) y la desaparici&n de los v±nculos de
la UNAM con el CENEVAL, el Centro Nacional para la Evaluaci&n, institu-
ci&n privada de certificaci&n.
El 7 de junio, el rector Francisco BarnØs de Castro hizo una contrapro-
puesta al Consejo Universitario en el sentido de que las cuotas ser±an volun-
tarias. Los estudiantes rechazaron cualquier propuesta nueva de las autori-
dades, de intelectuales y acadØmicos que se ofrecieron de mediadores. Pro-
gresivamente aislado por las autoridades del estado y por los grupos uni-
versitarios, renunci& el rector el 12 de noviembre. Siete d±as mÆs tarde se
nombr& un nuevo rector, Juan Ram&n de la Fuente, eminente universitario y
hasta entonces Secretario de Salud, quien tuvo que llamar a la polic±a fede-
ral el 6 de febrero del 2000 para devolver las instalaciones universitarias a
su comunidad.
A partir de los aæos noventa, interrumpido y tambiØn reforzado por el
movimiento estudiantil de 1999, y con mÆs Ønfasis entrando al nuevo siglo se
puede notar una clara y positiva reacci&n de la UNAM en el esfuerzo de crear
un nuevo proyecto acadØmico: la apertu-
ra de la universidad hacia la bœsqueda
de acuerdos y actividades conjuntas con
las instituciones del Estado, las empre-
sas privadas y la cooperaci&n interna-
cional, mÆs atenci&n y recursos a las
maestr±as y doctorados, el estableci-
miento de mecanismos de evaluaci&n
acadØmica y de control de gesti&n finan-
ciera, una mejor administraci&n de los re-
cursos disponibles. Repensando las pers-
pectivas de la universidad pœblica mÆs
grande de MØxico en el futuro inmediato,
no podemos dejar de mencionar cinco
grandes ejes que se perfilan en el debate
nacional hace algunos aæos:
Universidad Real y
Pontificia de
MØxico. Detalle.
Renate Marsiske
32
Rhela. Vol 8. Aæo 2006, pp. 9-34
1. La internacionalizaci&n de la educaci&n superior,
2. Los procesos de evaluaci&n,
3. El desarrollo del personal acadØmico,
4. La pertinencia y vinculaci&n con los sectores productivos,
5. La diversificaci&n de las fuentes de financiamiento.
La UNAM tiene que responder a las complejas aspiraciones que se
derivan de la historia de MØxico como naci&n y de los desaf±os de la
globalizaci&n. Las metas de la sociedad mexicana se han ratificado a lo
largo del desarrollo nacional: consolidar un sistema democrÆtico y una
econom±a competitiva que puedan sostener el bienestar colectivo de la
poblaci&n y la reducci&n de la desigualdad social. Para una sociedad
basada en estos principios, la educaci&n, la tecnolog±a y la ciencia deben
funcionar con la mÆxima calidad y eficiencia y esto involucra directa-
mente nuestra instituci&n. Como puede verse, los retos son muchos, y lo
que estÆ en juego es la existencia misma de la universidad pœblica como
instituci&n social.
BIBLIOGRAF˝A
ALVARADO, Ma. de Lourdes. (1994): La polØmica en torno a la idea de
universidad en el siglo XIX, MØxico, CESU-UNAM.
ALVARADO, Ma. de Lourdes. (1994): Tradici&n y reforma en la Universi-
dad de MØxico, MØxico, CESU-UNAM, Porrœa.
CASANOVA, Hugo. (2001): ²La UNAM entre 1970 y 2000. Crecimiento y
Complejidad³, en Marsiske, Renate, La Universidad de MØxico. Un reco-
rrido hist&rico de la Øpoca colonial al presente, CESU-UNAM.
D˝AZ DE OVANDO, Clementina. (1872): La Escuela Nacional preparatoria.
Los afanes y los d±as (1867-1910), 2 vol., MØxico, UNAM.
DOM˝NGUEZ MART˝NEZ, Raœl. (2000): ²Los sofismas del financiamiento
universitario³, en CASANOVA, Hugo, et al., Diversidad y Convergen-
cia. Estrategias de financiamiento, gesti&n y reforma de la educaci&n
superior, MØxico, CESU-UNAM, 212 pp. (Pensamiento Universitario,
Tercera ´poca # 90).
DOM˝NGUEZ MART˝NEZ, Raœl. (1986): El proyecto Universitario del Rec-
tor Barros Sierra (Estudio hist&rico), MØxico, CESU-UNAM. 149 pp.
DOM˝NGUEZ MART˝NEZ, Raœl y RAM˝REZ LµPEZ, Celia. (1993): El Rec-
tor Ignacio ChÆvez. La Universidad Nacional entre la utop±a y la reali-
dad, MØxico, CESU-UNAM, 128 pp.
FELL, Claude. (1989): JosØ Vasconcelos. Los aæos del Æguila, MØxico, UNAM.
La Universidad de MØxico: Historia y desarrollo
33
Rhela. Vol 8. Aæo 2006, pp. 9-34
GARC˝ADIEGO, Javier. (1996): Rudos contra cient&ficos. La Universidad
Nacional durante la Revoluci±n Mexicana, MØxico, UNAM-El Colegio
de MØxico.
GONZ`LEZ GONZ`LEZ, Enrique. (1991): Proyecto de estatutos ordena-
dos por el Virrey Cerralvo (1626), MØxico, CESU-UNAM, Edici±n Cr&tica
y Estudio Introductorio, 185 pp. (La Real Universidad de MØxico. Estu-
dios y Textos III).
JIM²NEZ RUEDA, Julio. (1955). Historia Jur&dica de la Universidad de MØxi-
co, UNAM, Facultad de Filosof&a y Letras.
MAR˝A y CAMPOS, Alfonso de. (1975): Estudio hist±rico-jur&dico de la
Universidad Nacional (1881-1929), MØxico, UNAM.
MARSISKE, Renate. (1998): ³Los estudiantes en la Universidad Nacional
de MØxico: 1910-1928´, en Marsiske, Renate (coord.), Los Estudiantes. Tra-
bajos de Historia y Sociolog&a, MØxico, CESU-UNAM, 2” ed., pp. 191-223.
MARSISKE, Renate. (2001): (coord.), La Universidad de MØxico. Un Recorri-
do Hist±rico de la ²poca Colonial al Presente, MØxico, CESU-UNAM,.
MENDEZ ARCEO, Sergio. (1990): La Real y Pontificia Universidad de MØxi-
co. Antecedentes, tramitaci±n y despacho de las reales cØdulas de erec-
ci±n en MØxico, UNAM, 1952, (Ediciones del IV Centenario de la Univer-
sidad, XII). Reimpreso, con pr±logo de M. Beuchot, MØxico, CESU-UNAM,
150 pp.
MENDIETA y Nµ¶EZ, Lucio. (1975): Historia de la Facultad de Derecho.
MØxico, UNAM, Direcci±n General de Publicaciones.
O·GORMAN, Edmundo. (1960): ³Justo Sierra y los Or&genes de la Universi-
dad de MØxico. 1910´. Seis estudios de tema mexicano, MØxico, Univer-
sidad Veracruzana.
ORDORIKA, Imanol. (2006): La disputa por el Campus. Poder, pol&tica y
burocracia en la UNAM. CESU-UNAM. Ed. Plaza y ValdØs. MØxico.
PAV¸N ROMERO, Armando. (1997): Los Universitarios y la Universidad
de MØxico en el siglo XVI, Valencia, Universitat de Valencia, 1997, 860
pp. (Colecci±n Tesis Doctorales).
P²REZ PUENTE, Leticia. (2000): Universidad de Doctores. MØxico. Siglo
XVII, MØxico, CESU-UNAM, 228 pp. (La Real Universidad de MØxico.
Estudios y Textos. IX)
PINTO MAZAL, Jorge. (1974): La Autonom&a Universitaria, Antolog&a, MØxi-
co, UNAM-Comisi±n TØcnica de Legislaci±n Universitaria, 292 pp.
Renate Marsiske
34
Rhela. Vol 8. Aæo 2006, pp. 9-34
RAM˝REZ, Celia. (2001): La Universidad Aut&noma de MØxico, 1933-1944,
en Marsiske, Renate (coord.) La Universidad de MØxico. Un recorrido
hist&rico de la Øpoca colonial al presente, MØxico, CESU-UNAM.
RAM˝REZ GONZ`LEZ, Clara InØs. (Aæo): Grupos de poder clerical en las
universidades de Salamanca y MØxico durante el siglo XVI, MØxico,
CESU-UNAM, en prensa.
R˝OS Z±²IGA, Rosalina. (Aæo): Educaci&n y transici&n en Zacatecas. De la
colonia al MØxico independiente (1754-1854), MØxico, CESU-UNAM (La
Real Universidad de MØxico. Estudios y Textos XII), en prensa.
RODR˝GUEZ G³MEZ, Roberto y CASANOVA CARDIEL, Hugo. (1994):
Universidad contemporÆnea, racionalidad pol´tica y vinculaci&n social,
CESU-UNAM, Porrœa, MØxico.
RODR˝GUEZ G³MEZ, Roberto. (1995): Escenarios para la Universidad con-
temporÆnea, Pensamiento Universitario 83, CESU-UNAM, MØxico.
SILVA HERZOG, Jesœs. (1978): Una historia de la Universidad de MØxico y
sus problemas. MØxico, Siglo XXI.
SOLANA, Fernando. CARDIEL, Raœl y BOLA²OS, Raœl (coords.). (1981):
Historia de la Educaci&n Pœblica en MØxico, MØxico, SEP-FCE, , 645 pp.
STAPLES, Anne. (2005): Recuento de una batalla inconclusa: la educaci&n
mexicana de Iturbide a Juarez, El Colegio de MØxico, MØxico.
V`ZQUEZ, Josefina. (1979): Nacionalismo y educaci&n en MØxico, MØxico,
El Colegio de MØxico.
MARSISKE, Renate
(2006):
«La Universidad de MØxico: Historia y Desarrollo»
en Revista Historia de la Educaci&n Latinoamericana.
Tunja, UPTC. RUDECOLOMBIA. No. 8, pp. 9-34
logo_pie_uaemex.mx