Artículos
Hace medio siglo
Half a century ago
Hace medio siglo
Anuario de Psicología, vol. 45, núm. 3, 2015
Universitat de Barcelona
Resumen: Hace casi cincuenta años de la publicación del primer número de Anuario de Psicología. Con este motivo, uno de los colaboradores del mismo rememora las efemérides y expone la evolución de su pensamiento a lo largo del tiempo transcurrido poniendo énfasis en alguno de los puntos que le parecen más importantes para la investigación futura
Palabras clave: Miguel Siguán, método científico, método poético, cine, muerte.
Abstract: Almost fifty years ago the first issue of Anuario de Psicología was published. For this reason, one of its collaborators remembers the ephemeris of this journal and exposes the evolution of his thinking along this time, emphasizing some of the most relevant points for future research
Keywords: Miguel Siguán, scientific method, poetic method, cinema, death.
Tengo delante el nº 1 de la revista. Al leer el índice, me doy cuenta de los largos años transcurridos y aparecen en mi imaginación retazos de aquellos tiempos heroicos para la Psicología de nuestro país. Me es fácil recordar, una tras otra, tal como eran en los años sesenta, las facciones y las voces de los compañeros, muchos de ellos fallecidos, empezando por el impulsor de la revista, querido Miguel Siguán, al pie del cañón hasta los últimos momentos de su vida.
Como uno de los supervivientes, todavía activo, siento el impulso, impregnado tanto de deseo como de deber, de escribir unas palabras, no sé todavía cuáles. Me gustaría, aunque sólo sea brevemente y a través del lenguaje, volverlos todos a la juventud de entonces, en este imaginario mágico en el que los muertos y los vivos, a veces, nos es dable convivir fuera del tiempo y del espacio. Tengo frescas sus caras, su acento, algunas de sus palabras, miradas, ilusiones, deseos...en un tiempo opaco para las nuevas generaciones que no debería ser olvidado. En mi interior permanece vivo, tan vivo como la voz desgarradora de Edith Piaf o la mirada limpia de Jean Piaget, con su pipa, su boina y sus cabellos de nieve.
En la Presentación del primer número de la revista, Miguel Siguán (1969; p. 4) escribía que "la única Psicología en nuestros días es una Psicología científica fiel a la metodología y a los supuestos de la ciencia empírica, aunque abierta en sus resultados a una interpretación del hombre y puesta en sus aplicaciones al servicio de una existencia humana más digna".
Casi cincuenta años más tarde esta presentación podría servir también de pórtico al presente número. Y siento que todo me conduce a una reflexión personal: ¿qué he aprendido a lo largo de mi vida profesional que crea valga la pena compartir con los lectores? Tal vez no mucho, pero me gustaría sintetizarlo a continuación por si a alguien de las nuevas generaciones le puede servir de estímulo, inicio de camino, confirmación o ayuda.
Mis primeras reflexiones tienen que ver con la Presentación antes mencionada. Una de ellas tiene relación con un libro de Bertrand Russell que leí antes de empezar a estudiar Psicología. Tras analizar lógicamente la mayoría de disciplinas científicas a lo largo de 600 páginas, Russell (1948) llega al final del libro a una conclusión a la que es preciso regresar una y otra vez: "Todo conocimiento científico es incierto, inexacto y parcial". La segunda procede del lema que presidía el laboratorio de Pavlov: Observación y observación (Colodrón, 2003). La importancia de la observación cuidadosa siempre debe preceder tanto a la investigación como a la clínica, acompañada en esta última de la escucha activa.
La tercera reflexión procede de Skinner (1956) y es igualmente fundamental en el campo de la investigación científica: "Cuando te encuentres con algo interesante, deja todo lo demás y estúdialo".
Mi vida ha seguido un itinerario paralelo al paso de los años: al principio me interesé por el trabajo de laboratorio con animales y plantas, desde las tórtolas y las ratas a la investigación del comportamiento de las bacterias fotosintéticas y la Mimosa púdica (Bayés, 1974, 1989). Hasta que, en los años setenta, mis intereses se trasladaron a campo de la Psicología de la salud, empezando con el cáncer y el SIDA y terminando donde estoy ahora, ya anciano, en el proceso de envejecimiento y la influencia de los factores psicológicos al final de la vida. La curiosidad y el gusto por profundizar en algunos aspectos de la Psicología siguen tan intensos como hace medio siglo. Ellos han convertido mi profesión en un juego y esto me recuerda una estrategia muy fácil de aplicar para saber si has acertado el camino de tu vida. Si, normalmente, el tiempo que dedicas a las tareas que realizas, pasa con más rapidez que el tiempo que marca tu reloj es que has dado en la diana. En caso contrario, si se te hace largo y aburrido, aunque tengas 90 años, sigue buscando tu camino.
Intelectualmente me encuentro recorriendo lo que podríamos denominar una época de síntesis. Me pregunto: ¿qué acontecimientos imprevistos han marcado mi evolución?:
A finales de los años ochenta, un artículo de Eric Cassell (1982) que se podría resumir en una frase que cambió el curso de mis intereses en Psicología: "Los que sufren no son los cuerpos, son las personas".
Unos cuantos años más tarde, unas páginas de un libro de Gilbert Ryle (1949) que me permitieron contestar la pregunta que permanecía sin respuesta desde mi lectura del artículo de Cassell (1982): ¿Qué es una persona?. La persona es su biografía, empieza en el momento en que nace y termina en el momento de morir. La persona, cada persona, es un viaje, único, insustituible y cambiante. Es imposible que existan dos viajes iguales. La vida es cambio. La persona - el alumno, el amigo, el enfermo, la pareja, el abuelo - que vemos hoy es parcialmente distinta de la que vimos ayer. Y hay que saber contemplarla con ojos nuevos.
En el campo de la salud, la incorporación de la medicina basada en la narración (narrative based medicine) como complemento de la medicina basada en la evidencia (evidence based medicine) (Bayés, 2010). Estamos compuestos de historias. Somos historias. Hay que reconocer su importancia -las buenas películas, por ejemplo- para iniciar o completar la experiencia clínica (Ogando y Bayés, 2015).
Un libro de Iona Heath (2007) que muestra, a mi juicio con claridad, que, paralelamente, al imprescindible método científico natural que permite a todas las disciplinas avanzar en conocimiento y tecnología -a través de modelos, observación, simplificación y comparación- la aparición de su insuficiencia práctica cuando tenemos que afrontar los problemas personales que nos plantea la vida (pérdidas de todo tipo, cercanía de la muerte), a los que tenemos que tratar de entender de golpe, con toda su complejidad, como lo hacemos cuando nos enfrentamos a una poesía de Machado o una sinfonía de Mahler. Es lo que podríamos denominar método poético. Lo único que puede ayudarnos en alguna medida en estas situaciones - la simplificación es inviable - además de una excelente formación profesional, es la experiencia adquirida.
La lectura de los escritos sobre valores de Diego Gracia (2013, 2015), importantes para clarificar tanto los objetivos de nuestra vida personal y profesional como los colectivos.
Finalmente, el libro de Atul Gawande (2014) que muestra los límites de las terapéuticas frente a la muerte y plantea a los profesionales sanitarios el reto - tal vez el más importante - al que tienen que hacer frente y para el que no disponen todavía de respuestas satisfactorias: la muerte forma parte de la vida.
En el fondo, esto es lo que he aprendido.
Referencias
Bayés, R. (1974). Emparejamiento (matching-to-sample) en una tórtola. Anuario de Psicologíanº 11, 35-45.
Bayés, R. (1989). Aprendizaje en los sistemas biológicos de respuesta. En R. Bayés y J.L. Pinillos (Eds.) Aprendizaje y condicionamiento (pp. 447-475). Madrid: Alhambra.
Bayés, R. (2012). Aprender a investigar, aprender a cuidarBarcelona: Plataforma.
Colodrón, A. (2003). Mis recuerdos de Pavlov. Archivos de Psiquiatría(4), 249-54.
Gawande, A. (2014). Being mortal. Medicine and what matters in the endNueva York: Metropolitan Books. Traducción: . Barcelona: Galaxia Gutenberg, 2015.
Gracia, D. (2013). La construcción de valoresMadrid: Triacastela.
Gracia, D. (2015). El provenir de una ilusión. EIDON nº 43. Disponible el 22 de junio de 2015 en:
Heath, I. (2007). Matters of life and death. Key writings. Londres: Radclife. Traducción: . Buenos Aires/Madrid: Katz, 2008.
Ogando, B. & Bayés, R. (Eds) (2015) Lista de "PELÍCULAS QUE PUEDEN AYUDAR A ENTENDER Y/O AFRONTAR LA MUERTE, LAS PÉRDIDAS Y EL DUELO". Puede solicitarse, indistintamente, a beatrizogandodiaz@gmail.com o a ramon.bayes@uab.cat
Russell, B. (1948). Human knowledge. Its scope and limitsLondres: Allen & Unwin. Traducción: Madrid: Taurus, 1968.
Ryle, G. (1949). The concept of mindNueva York: Barnes & Noble. Traducción: Buenos Aires: Paidós, 2005.
Siguán, M. (1969). Presentación. Anuario de Psicología, 3-4.
Skinner, B.F. (1956). A case history in scientific method. American Psychologist221-33.