Investigación en modo 3: Una alternativa para la articulación investigación e intervención en educación superior

Claudia P. Roa-Mendoza
Universidad de La Salle , Colombia

Investigación en modo 3: Una alternativa para la articulación investigación e intervención en educación superior

Revista Científica Guillermo de Ockham, vol. 14, núm. 2, 2016

Universidad de San Buenaventura

Resumen: Las funciones sustantivas de la educación superior, a saber, docencia, investigación y extensión, requieren hoy formas que les permitan crear vínculos que faciliten su integración no solo con campos disciplinares y profesionales, sino además con escenarios sociales con el fin de aportar respuestas a las demandas de las comunidades. Responder a estas demandas requiere no solo de las tres funciones, sino también pensar los procesos de intervención. Una alternativa para articular las funciones puede ser a partir del vínculo investigación e intervención en modo 3 de conocimiento, ya que permite, entre muchas otras cosas, ir al lugar de los acontecimientos y del conocimiento, en el cual las comunidades desarrollan su capacidad de agenciamiento y pueden liderar sus procesos de análisis y transformación social.

Palabras clave: Investigación, intervención, modo 3 de conocimiento, universidad, docencia, proyección social.

Abstract: The substantive functions of higher education: teaching, research, and extension, nowadays, require ways that allow them to create links to facilitate their integration not only with disciplinary and professional fields, but also with social scenarios in order to provide responses to the demands of communities. Answering these demands requires not only of the three functions, but also of intervention thought processes. An alternative that allows joint functions, can be from joint research and intervention in Mode 3 knowledge, since this allows, among other things, going to the place of the events and knowledge in which communities develop their agency capacity and can lead their analysis processes and social transformation.

Keywords: Research, intervention, mode 3 knowledge, university, teaching, social projection.

Resumo: As funções substantivas do ensino superior, a saber, ensino, pesquisa e extensão, requerem hoje formas que lhes permitem criar vínculos que facilitar sua integração não só com campos disciplinares e profissionais mas também com cenários sociais, a fim de fornecer respostas ás demandas das comunidades. Responder a estas demandas exige não solo das três funções, mas também acho os processos da intervenção. Uma alternativa para articular as funções pode ser a partir da ligação pesquisa e intervenção em modo 3 de conhecimento, permitindo entre outras coisas ir para o lugar de eventos e conhecimentos, em que as comunidades desenvolvam a sua capacidade agenciamiento e pode levar a análise de processos e transformação social.

Palavras-chave: Pesquisa, intervenção, modo 3 de conhecimento, universidade, ensino, projeção social.

Intervencióne investigación, una dupla por destacar (Tit. 1)

Laintervención puede definirse desde diversas perspectivas, una de las cuales es aquellaque comprende dos significados “Uno restringido, que aludea la actuación profesional dirigida a objetivos concretos; el otro, global, quela interpreta como proceso que en el tiempo y meta contexto desarrolla elsistema constituido por los profesionales y las personas que motivan su trabajo”(Coletti & Linares, 1997, p. 9).

Por tanto, la intervención en el campo de las ciencias sociales puede delimitarse como el conjunto de acciones orientadas a mediar, influir y cambiar, entre otros, las condiciones que afectan a unos sujetos de forma específica. Este proceso requiere no solo asumir una postura conceptual con base en la disciplina que fundamenta la acción, sino también aclarar la postura epistemopolítica a partir de la cual se aborda el contexto teórico y situacional de la realidad, ya que esta brinda el soporte ético, ontológico y metodológico.

Las características anteriormente enunciadas también pueden describir la investigación, de modo que valdría la pena preguntarse si no se estaría hablando del mismo proceso pero nominándolo de distinta forma.

Ante esto, autores como Osorio y Jaramillo (2013), consideran que cuando se alude a investigación e intervención se plantean dos alternativas en las que

Hay prioridades particulares en cadauna. La primera es el conocimiento y la segunda es la transformación. Sinembargo, hay una serie de caminos intermedios que abogan por que el conocimientotenga como propósito transformar y que parta de los sujetos mismos como agentestransformadores, como es el caso de la investigación acción participativa,legado del maestro Fals Borda. Quienes hemos transitado por ambos caminos,sabemos que tienen ritmos, énfasis y procedimientos un tanto diferentes, peroque pueden ser muy complementarios (p. 8).

Es decir, están en un interjuego cuyos procesos de investigación deben incluir la intervención para ampliar la comprensión de las realidades abordadas y hacer un aporte a las comunidades participantes. Por su parte a la intervención subyacen procesos de investigación que dan mayor fundamentación a la acción y pueden develar la postura epistemológica de quien investiga.

Los mismos Osorio y Jaramillo consideran:

La investigación es solo una de lasformas de intervención social que puede hacer y de hecho hace la academia. La asesoría,la capacitación, la gestión y la planificación son formas no excluyentes sinocomplementarias. Estas posibilidades se ven enriquecidas desde la universidadpor la diversidad de conocimientos y de disciplinas que pueden entrar ainteractuar, generando con ello aprendizajes entre profesores y estudiantesdesde esas diferentes disciplinas que con frecuencia no dialogan y que se vencomo campos de saber absolutamente distantes e incompatibles (Osorio y Jaramillo 2013, p. 19).

Estarelación entre investigación e intervención se materializa en la suma de producciónde conocimiento y aporte/transformación a las realidades sociales. Sin embargo,según como se configuren los puntos de partida o llegada nos referiríamos amodos de conocimiento que serían determinantes para establecer la manera comose conciben la realidad, la relación con las comunidades y el posible aporte.

Modosde producción de conocimiento (Tit. 1)

Losmodos de producción de conocimiento hacen referencia a las formas de creaciónde conocimiento que aseguran la práctica científica. Histórica ycontextualmente se presentan “tendencias que suponen, no individualmente sino en su interacción y combinación, unatransformación en el modo de conocimiento” (Gibbons,Limoges, Nowonty, Schwartzman,& Trow, 1997, p. 1). Esas transformaciones puedenser agrupadas a partir de sus características definitorias, lo que daría lugara la clasificación de tipos de modo de conocimiento.

Así,se plantean tres modos de producción de conocimiento (Cuadro1):

Tabla1
Comparación modos de producciónde conocimiento
Comparación modos de producciónde conocimiento
Elaboración propia, basada en los planteamientos de Acosta (2016); Acosta y Carreño (2013); Gibbons, et al., (1997).

Tabla 1
Continuación
Continuación
Elaboración propia, basada en los planteamientos de Acosta (2016); Acosta y Carreño (2013); Gibbons, et al., (1997).

Es claro que en todos los modos de producción del conocimiento no solo se tiene en cuenta un clima de época que favorece su generación y mantenimiento, sino que además se confiere un lugar al conocimiento como factor productor de desarrollo económico en algunas sociedades. Así, vale la pena preguntarse “[…] ¿quién decide qué conocimiento se produce?, ¿quiénes intervienen o no en este proceso productivo?, ¿quién valida o desecha el conocimiento?, ¿a quién le pertenece y por tanto, quién puede usufructuarlo? (Acosta, 2015, p. 4).

Cada modo de producción de conocimiento evidencia unas apuestas conceptuales, epistemológicas, metodológicas y políticas, que sitúan a los actores, a las prácticas y a los contextos en los que se desarrollan la investigación y la intervención de una manera específica.

El modo 3 de conocimiento se destaca, entonces, por ser una apuesta de reconocimiento a las comunidades en los procesos de investigación e intervención en los cuales se materializan las demandas sociales reales, además de concretarse los desafíos impuestos a la educación y a las universidades en una sociedad como la colombiana (Unesco, 1998; Wallerstein, 1999; Ibarra, 2000; Espinal, 2006; Zemelman, 2006; Hoyos-Vásquez, 2009; Londoño, 2011Osorio & Jaramillo, 2013; Ramírez-Orozco, Álvarez, & Molano, 2013; Ovalle, 2015; OECD, 2016; Londoño & Garzón, 2015)[1]

Modo 3de producción de conocimiento y las posibilidades de articulación entre lainvestigación y la intervención (Tit. 1)

Sibien se considera en los modos de producción de conocimiento 1 y 2, que entre intervencióne investigación existen varios puntos en común, estos dos procesos no son lomismo. En su origen y desarrollo comparten acciones de fundamentación teórica,epistemológica, ontológica y metodológica asociadas, pero tienen objetivosdistintos.

En tanto el resultado que busca obtenerla investigación está orientado a clarificar el objeto de estudio, abordarlopara comprenderlo, estudiarlo y dar cuenta de su complejidad; la intervenciónsocial tiene el acento puesto en la acción… ambas instancias pueden compartirlas herramientas y procesos de acercamiento y abordaje de objeto sobre el cualse va a operar, es decir, se problematiza, se formulan hipótesis, se realizan síntesisy diagnósticos y se seleccionan estrategias. Pero, los objetivos con los seplantea este proceso son sustancialmente diferentes. Una, la investigación,tiene objetivos investigativos cuyo horizonte es conocer una realidaddeterminada para comprenderla y dar cuenta de la complejidad de un fenómeno(que puede derivar en la elaboración de instrumentos y estrategias de transformaciónde dicho fenómeno), y la otra tiene objetivos que apuntan a la transformación yla intervención directa sobre una situación problemática que requiereresolución (Pérez, 2009, p.2).

Así, al ser los objetivos distintos, los caminos y productos de esta perspectiva también lo son. A nivel de investigación los productos estarán asociados al conocimiento, tal como se plantea en el modo 1, o a un contexto de aplicación específico dado en una alianza temporal como es propio del modo 2.

Sin embargo, en el modo 3 las relaciones entre estos dos procesos distan de la descripción anterior, ya que al surgir la investigación de las comunidades y su agenciamiento, se inicia una espiral de interacción en la cual investigación e intervención se articulan como una fuerza potenciadora de reconocimiento y acompañamiento de, con y para las comunidades[2]. Esta relación, podría presentarse de la siguiente manera (ver Tabla 2).

Tabla 2
Relación entre intervención einvestigación en función de los modos de conocimiento
Relación entre intervención einvestigación en función de los modos de conocimiento
elaboración propia.

Se exponen, entonces, tres posibles formas de entender la relación entre investigación e intervención, dentro de las cuales la vinculada al modo 3, muestra una articulación entre estos procesos que pueda dar una respuesta y convertirse en alternativa de cambio para las comunidades.

Lo que se pretende con esta articulación es no solo cumplir con las funciones sustantivas de la educación superior, sino además asumir los desafíos que se plantean para las universidades y que van más allá de los perfiles de formación y producción exigidos. El punto de llegada es el desarrollo de entornos de transformación, agenciamiento y empoderamiento de las comunidades como sujetos protagonistas de sus realidades y alternativas de cambio.

A nivel nacional se adelanta una serie de discusiones sobre la pertinencia y la legitimidad de la producción de conocimiento a nivel de educación superior, y en ellas se reconoce la necesidad de vincularse con las comunidades y responder a las necesidades sentidas de las realidades y no solo circunscritos a escenarios delimitados en lo contextual y diseñados para satisfacer los campos disciplinares.

Así, “se espera que los procesos investigativos incorporen prácticas incluyentes, en donde investigadores propician la participación activa de ciudadanos y comunidades con quienes conjuntamente desarrollan iniciativas de apropiación social de la ciencia, la tecnología y la Innovación (Colciencias, 2015, p. 8).

Se reconoce que en Colciencias se presenta en ocasiones –en palabras de Ovalle (2015) – “la paradoja social”, en la cual se concibe, por una parte, que la investigación e intervención pueden –y deben– aportar a la resolución de problemáticas sociales; y por la otra se considera poco científica la producción derivada de estos procesos en el campo social que, además, cuenta con un limitado presupuesto para su financiación. Debe también decirse que en los últimos años esta entidad ha circulado discursos en torno a la apropiación social del conocimiento[3] y su importancia en la construcción del país.

Por tanto, se asume que

La actividad científica y creativa sedebe hacer no solo en universidades e institutosde investigación, sino también en el sector productivo, de manera que existauna estrecha relación entre la investigación básica, la investigación aplicaday el desarrollo. Además, es fundamental que la capacidad de emprendimiento, quepermite convertir esos conocimientos en innovaciones exitosas, sea parte de laformación de los profesionales, de los investigadores y de los empresarios (Colciencias, 2015, p. 2).

Alo anterior se le sumaría el contexto social con sus representantes de lascomunidades, de tal manera que se transite del modo 2 al 3, en el cual se tengala intencionalidad de

Desestructurar las relaciones que permitenen el ejercicio intelectual reproducir las jerarquías que separan a losespecialistas de sus fuentes de información, casi siempre comunidades y vocesplurales. Implica romper con la escala de privilegios académicos, con la unidireccionalidad de la circulación de las ideas y con lapreeminencia del capital simbólico o el estatus institucional del investigador (Osorio & Jaramillo, 2013, p. 20).

Deesta forma, se introduce el componente de colaboración y participacióncomunitaria a la articulación entre investigación e intervención. Ello se constituye en un llamado paratrabajar juntos para responder las deudas que históricamente se hanreclamado a las ciencias sociales. Estas deudas no solo se inscriben en lo queplantean unos sectores de la sociedad, sino que además

Se necesita de un sistema independientey basado en el conocimiento, que no atienda exclusivamente las demandas delgobierno de turno, sino que construya posibilidades para resolver los vacíos deconocimiento y las brechas en el desarrollo que favorecen la persistencia delas inequidades sociales (Colciencias,2015, p. 3).

Conclusiones(Tit 1)

Las funciones sustantivas de la educación superior, a saber, docencia, investigación y extensión, requieren hoy de formas que les permitan crear vínculos que faciliten su integración no solo con campos disciplinares y profesionales, sino también con entornos sociales con el fin de materializar los desafíos que en la actualidad se imponen a la universidad.

Una de las posibilidades para esta vinculación es la articulación investigación-intervención, ya que esta relación da cuenta tanto de la formación académica a nivel disciplinar y profesional como del retorno a los escenarios sociales de lo construido y reflexionado como respuesta a las demandas de las necesidades y problemáticas sociales.

Esta articulación se configura en distintos modos de producción de conocimiento, los cuales tienen unos intereses particulares que aterrizan en fundamentaciones teóricas, reflexiones epistemológicas y alcances metodológicos que soportan el vínculo entre academia y sociedad.

Cada modo de conocimiento, responde a un contexto histórico temporal que se asienta en una postura epistemo-política que cuenta con unos conceptos sobre el sujeto, la realidad, la naturaleza del conocimiento, sus fines y sus desafíos.

El modo 3 es una posibilidad de generar relaciones de colaboración y destacar el empoderamiento, el reconocimiento y el agenciamiento de las comunidades en la búsqueda por comprender sus propias dinámicas y apostar a alternativas de transformación social y potenciación de las capacidades actuales.

En el modo 3 se reconoce al sujeto que subyace a la investigación y la intervención, ya que pasa del sujeto receptor a un sujeto con potencial que asume una postura política y transforma su propia realidad.

Por tanto, si bien el énfasis por adoptar el modo 3 de conocimiento es una propuesta para el vínculo investigación-intervención, es también una oportunidad de fortalecimiento para las funciones de docencia y proyección social.

En particular, el modo 3 brindaría a la proyección social orientaciones para llevar a cabo un trabajo contextualizado con distintas comunidades, evidenciando con ello el carácter social de las instituciones de educación superior y las posibilidades de trabajo colaborativo para dar respuesta a las problemáticas sociales.

Lo anterior, pone sobre la mesa varios desafíos al medio universitario, como contexto de educación social que demanda cada vez más sus acciones y comprensiones, entre los cuales podrían nombrarse:

a. Las apuestas de la universidad, las cuales están relacionadas con sus objetivos fundamentales y las directrices de los estamentos reguladores de su hacer, en favor de fortalecer sus vínculos con lo social y las comunidades. Pueden encontrarse en los distintos modos de producir conocimiento, alternativas para aportar,, con base en sus proyectos educativos institucionales, a la reflexión, el reconocimiento y la transformación de las realidades sociales.

b. Los modos de producción de conocimiento se diferencian entre sí por sus aspectos epistemológicos, ontológicos y metodológicos, y son cada uno una manera de dar apertura en los campos disciplinares y profesionales a nuevas y cambiantes miradas de la realidad. En particular el modo 3, que tiene su asidero en lo social, orientan las acciones derivadas de la investigación y la intervención a las comunidades y su empoderamiento.

c. Reconocer los fenómenos sociales como dinámicos. Llama la atención sobre cuáles son los derroteros que tiene la academia para dar respuesta a las demandas de las comunidades, lo cual implica su participación activa y el reconocimiento como sujetos de cambio, materializando así el modo 3 como una alternativa de trabajo mancomunado entre la universidad y la sociedad.

d. Vincular las funciones sustantivas de la universidad a las demandas presentes en las realidades sociales, reconociendo así que estas son cambiantes y ofrecen una amplia gama de posibilidades de investigación e intervención que retroalimentan la docencia, y extensión.

e. La investigación en modo 3 de producción de conocimiento, ofrece a la academia la posibilidad de reconfigurar su acción sobre el medio social, reconociendo de esta manera la relevancia y la capacidad de agencia de las comunidades.

f. Y finalmente, el mayor desafío, es quizás, reconocer que la transformación de la realidad social no se hace desde afuera sino desde las comunidades, lo cual implica reconocer que la academia forma parte de esa realidad, sin olvidar que no solo los escenarios cambian, sino también las problemáticas y los sujetos, por lo cual se requieren nuevas formas de comprensión y acción.

Referencias

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Notas

* Reflexiones iniciales para la investigación doctoral (2015-2018) Desafíos a la formación profesional enciencias sociales desde las problemáticas sociales coyunturales, en el Doctorado en Educación y Sociedad de laUniversidad de La Salle, línea de investigación “Saber educativo, pedagógico ydidáctico”.
1 Doctoranda en Educación y Sociedad de la Universidad de LaSalle. Magíster en Desarrollo Educativo y Social de la Universidad PedagógicaNacional. Psicóloga y especialista en Psicología Clínica de la UniversidadCatólica de Colombia. Licenciada en Educación Preescolar de la UniversidadPedagógica Nacional. Docente del programa de Trabajo Social, Facultad deCiencias Económicas y Sociales, Universidad de La Salle, Bogotá́, Colombia.Grupo de investigación “Trabajo social, equidad y justicia social”, del Centrode Estudios en Desarrollo y Territorio (CEDT). Direcciónpostal: Carrera 5 No. 59 A 44, Edificio Fundadores, programa de Trabajo Social.E-mail: claroa@unisalle.edu.co
[1] Cuenta de losdesafíos, pueden resumirse en lo planteado por Londoño & Garzón (2015)cuando afirman que “Asistimos a la más violenta mercantilización de la tierra,la cultura y la vida. Los índices de pobreza, hambre y enfermedad no disminuyenen el escenario general del mundo globalizado; situación preocupante hoy,cuando la tecnología y la investigación científica podrían aportar, más quenunca, a la solución parcial de estos problemas” (p. 7).”
[2] El modo 3estaría así en sintonía con ubicar al ser humano en el centro de la accióninvestigativa, desde la articulación de distintos actores sociales y con unmarcado compromiso ético y social que oriente el quehacer académico (Peña, Durán & Gutiérrez, 2015).
[3] “La apropiación social se entiende comoun proceso y practica social de construcción colectiva de conocimiento, cuyosintegrantes pueden ser individuos, organizaciones o comunidades, que seinvolucran en interacciones tendientes a intercambiar saberes y experiencias.En estos procesos el conocimiento circula, es discutido, puesto a prueba, usadoy llevado a la cotidianidad, a través de estrategias de participación en lasque la discusión está garantizada. De igual manera, brindan a los integranteslas herramientas para definir problemas y metodologías, plantear y probarsoluciones, y tomar decisiones con base en el conocimiento elaborado yapropiado. ” (COLCIENCIAS, 2015). Es decir quese estaría planteando una alternativa para materializar el Modo 3 en laarticulación investigación e intervención.
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