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Luchas Sociales, Justicia contextualizada y Dignidad de los pueblos

Ricardo Salas Astrain
Universidad Católica de Temuco, Chile

Luchas Sociales, Justicia contextualizada y Dignidad de los pueblos

Espacio Abierto, vol. 29, núm. 4, pp. 367-369, 2020

Universidad del Zulia

Marc MAESSCHALCK. Ariadna Ediciones. Santiago, Chile. 2020. Ariadna Ediciones. Santiago, Chile. Ariadna Ediciones. Santiago, Chile. 331pp.

Luchas Sociales, Justicia contextualizada y Dignidad de los pueblos

El título de este libro alude a las denodadas luchas de los Pueblos de la Tierra por encontrar un destino digno en medio de economías cooptadas por el Capital que prosiguen procesos arrolladores caracterizados por injusticas, inequidades y exclusiones. Ha sido escrito por veinte filósofas/os y pensadoras/es latinoamericanos y europeos que tratan de dar cuenta del deterioro creciente de los espacios democráticos en nuestras sociedades, del atropello creciente de los derechos económicos-sociales y del avance de la inhumanidad en las relaciones internacionales que se despliegan desde la pequeña isla de Haití hasta el sur de América poniendo en jaque las exigencias contextuales de la justicia. Las y los colaboradores participamos de los procesos de nuestros países y preocupados por la ausencia de horizontes claros, derivados del tenor de los acontecimientos políticos-sociales acaecidos en nuestra América en estos últimos tiempos, nos hemos coordinado para sumarnos a una obra política donde se exponen situaciones actualizadas que acaecen en nuestros países desde un punto de vista filosófico-político. A partir de esta obra pretendemos dar cuenta de ciertos aprendizajes de una América que se la ha tildado de bifronte, asimétrica, desigual y descentrada, pero que continúa siendo un proyecto político compartido de convivialidad plural que se erige como utopía Nuestramericana.

Como la filosofía y las ciencias sociales nos demuestran en la era contemporánea, la realidad sociocultural de cualquier continente resulta siempre un entramado complejo que requiere ser interpretado y mediatizado apropiadamente a partir de categorías acordes a los contextos socio-históricos que nos permiten observar parte de los principales fenómenos sociales, interpretarlos para proyectar la pluricausalidad de cada una de las estructuras sociopolíticas y culturales que nos rigen. Así es posible proponer compromisos que nos permitan generar acciones colectivas y; sobre todo, velar, en todo momento, por asumir las complejas implicancias que tienen estas comprensiones críticas especialmente para un tipo de política definido desde

el poder fáctico de la elites, y que ha subordinado los intereses y necesidades de las clases sociales postergadas, de los pueblos indígenas y afrodescendientes, y también de los migrantes, de los desplazados y tantas otras formas en que se expresa la pobreza y la marginación en nuestras sociedades.

Se trata de describir a partir de esta matriz plural un modelo que tiende a hegemonizarse para el conjunto de nuestras sociedades americanas de carácter eminentemente asimétrico y que se hace en contra de los pueblos y de su dignidad. Nuestra América y/o Abya Yala comparten historias comunes donde las luchas por la emancipación emergieron en distintos contextos históricos como en los descubrimientos, colonizaciones y procesos de independencia que instalaron lógicas de violencia y de despojo que se mantienen en la actualidad. En este doloroso contexto histórico lo que han experimentado los pueblos indígenas y afrodescendientes sólo corresponde a una parte de las luchas de resistencia y de descolonización que perduran hasta el día hoy. Nuevos sectores sociales emergentes se agregan a este listado de sufrimientos sociales que se destacan hoy en los migrantes, en los desplazados y en los grupos sexuales, por indicar sólo algunos. Con esto queremos destacar que cada época nos muestra los principales desafíos y obstáculos de los países por superar, y en este libro colectivo interesa mostrar la relación profunda que tienen las luchas de resistencia y de descolonización de los pueblos latinoamericanos con los modelos económicos y políticos hegemónicos, llevados adelante, en algunos países, desde los años 80 del siglo pasado.

Esta necesidad de repensar las formas de dominación, discriminación y subalternación vigentes nos obligan a practicar procesos pluri y transdisciplinarios que, salvo algunas excepciones, no se encuentran expresadas en las instituciones académicas. Por ello cada una de nuestras perspectivas se enraízan en la matriz del pensamiento crítico latinoamericano compartido hace décadas por diferentes luchas sociales e intelectuales. Entrecruzando cada una de estas miradas contextuales compartimos que más allá de las diferencias existentes en América Latina y el Caribe tenemos una historia común, con varios procesos similares que nos ligan desde la Conquista, la Colonia y el modo como se construyeron las principales instituciones republicanas en nuestras tierras. Algunas de las problemáticas tratadas aquí son claramente políticas ya que conciernen a tópicos acerca del debilitamiento de la democracia, la frágil representatividad, las renovaciones, los cambios de las cartas fundamentales, la protección efectiva de los derechos humanos, la presencia creciente del narcotráfico entre otros elementos. Otras refieren a la perdida creciente de los niveles de satisfacción frente a un tipo de macroeconomía que construyen los mercados globales en la creación de múltiples necesidades para sectores privilegiados del planeta, el encarecimiento y el deterioro de la vida doméstica y ambiental producida en la mayoría de los países, la pérdida de los derechos sociales en áreas tan sensibles como educación, salud y la previsión social. Asimismo, referimos a cuestiones de índole filosófica que se relacionan con la dignidad de las personas y de los pueblos, la vigencia de los derechos humanos en el amplio sentido del término, el sentido de la vida en común y de los bienes comunales. En último término refieren a tipos de economías, formas políticas y culturas globales que construyen sociedades desde una matriz panracionalista que da la espaldas a las comunidades de vida a partir de la instalación de estructuras hegemónicas de un sistema-mundo ligado a una cultura de la globalidad que responde más bien a los intereses estratégicos de un modelo de relaciones, que favorece a las elites de economías poderosas, que a la consolidación de dinámicas que releven una política contextualizada apropiada a los pueblos en pos de la creación de la Utopía de una humanidad solidaria.

Como todas y todos sabemos en los últimos años y meses hemos sido testigos de cómo, a través de diferentes contextos sociohistóricos, situaciones económicas estructurales, y acontecimientos coyunturales imprevistos y vicisitudes específicas en Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Haití, México, Perú, Uruguay y Venezuela han surgido movimientos masivos de protesta social. Esta situación, que también se ha dado en otros países fuera del continente, se manifiesta en diversos tipos de manifestaciones y protestas populares que exigen a la clase política de cada país, a los Gobiernos elegidos y a las instituciones estatales proponer unas formas políticas que asuman las necesidades de las mayorías, que el poder delegado se proyecte en asumir un mayor compromiso con la justicia social, avanzando substantivamente en la defensa de los derechos sociales, políticos y económicos.

Muchas de estas protestas sociales son reacciones masivas a decisiones que no responden a las necesidades de los pueblos y que tienden, por lo general, a disciplinar lo social y cultural en relación con matrices económicas que se derivan de una manera de concebir la economía de forma internacional al alero de lo que algunos conocen como “ideología neoliberalista”. Cualquiera sea el prototipo o las formas específicas de esos neoliberalismos y la fuerza efectiva que predomine en nuestros países, la fuerza de estas movilizaciones ciudadanas masivas se va expandiendo de la misma forma que la confianza y la legitimidad de la clase política disminuye por sus vinculaciones y compromisos con intereses económicos que se encuentran fuertemente cuestionados. En este contexto, las relaciones espurias entre la actividad empresarial y los representantes políticos amenazan seriamente el sentido fundamental que debiera asumir una política democrática que pretenda respetar los derechos de todas/os las/os ciudadanas/os, considerando que es justamente aquí donde se juega la dignidad de los pueblos. Los fenómenos ligados a la corrupción, al nepotismo y al enriquecimiento ilícito han contaminado decididamente la acción de los Gobiernos, de los representantes políticos y de las fuerzas armadas y policiales.

Se trata entonces de un libro que se posiciona desde el pensamiento político y define aspectos centrales de la situación político-social por lo que refiere a muchas situaciones políticas contingentes que son críticamente analizadas desde los parámetros de las ciencias sociales y de la filosofía política, imbuidas de lo esencial del pensamiento crítico latinoamericano contribuyendo a desentrañar los complejos procesos que viven las economías y las estructuras políticas de la región.

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