Dossier "Trabajo, ocio y violencia en las organizaciones juveniles e infantiles de las fronteras"

Trabajo, ocio y violencia en las organizaciones juveniles e infantiles de las fronteras

Hugo Gaggiotti
University of the West of England, Reino Unido

Trabajo, ocio y violencia en las organizaciones juveniles e infantiles de las fronteras

Theomai, núm. 40, pp. 4-7, 2019

Red Internacional de Estudios sobre Sociedad, Naturaleza y Desarrollo

Este número especial dedicado a las organizaciones en la frontera se presta atención a un área generalmente olvidada del mundo del “borderland”: la de los espacios organizados por y para niños, jóvenes y mujeres y su interacción con el mundo binacional urbano. El número especial realiza una exploración de cómo las denominadas “infancia” y “juventud” influyen en las formas en que organizan y se organizan las tierras fronterizas. La investigación sobre la infancia en contextos binacionales no sólo es escasa en los estudios fronterizos, sino que también está relativamente poco explorada, como sostienten Kivinen et al (2019), en el área de los estudios de las organizaciones (ver las excepciones de Russell y Tyler, 2002; Kavanagh, 2013; Griffin, Harding y Learmonth, 2016; Kenny, 2016; Hunter y Kivinen, 2016). Por un lado, los niños y los jóvenes a menudo se excluyen de la vida y los espacios organizacionales. Sin embargo, el espacio, especialmente el urbano, se produce y reproduce a través del joven y el niño. Incluso algunas prácticas en la gestión contemporánea se conectan profundamente con la juventud y la infancia, como los juegos y la creatividad (Bolton y Houlihan 2009; Plester, Cooper-Thomas y Winquist 2015). Jóvenes y niños transforman los espacios organizacionales del mundo urbano, que generalmente se piensa como adulto.

Entendemos relativamente poco sobre la niñez y la juventud binacional y fronteriza a partir de los estudios convencionales sobre las experiencias de jóvenes y niños (Kivinen et al, 2019). Los estudios de la infancia a menudo construyen categorías de edad que dan forma recíproca a sus prácticas (Siegel, Coffey y Livingston, 2004; Steinberg y Kincheloe, 1997). Nada más alejado de la realidad de la frontera, donde ser jóven y niño son categorías de una subjetividad absoluta y artificialidad aparente. Comparativamente, los estudios de género han sido muchos más prolíficos en las prácticas (Russell y Tyler 2002, Griffin, Harding y Learmonth 2016) y las identidades (Hunter y Kivinen 2016). Las experiencias de explorar la vida cotidiana de la organización de jóvenes y niños pueden proporcionar información sobre un mundo donde el encanto, la nostalgia y la fantasía se unen (Langer, 2004). Podríamos considerar cómo los discursos de la juventud y la niñez operan en base a nociones de unión, agrupación, festejo, celebración, arte (Ingersoll y Adams 1992), y cómo los jóvenes y los niños aprenden a producir y reproducir conceptualizaciones de las organizaciones adaptándolas a sus prácticas.

El artículo de Escalona Rodríguez y Barraza Nevarez muestra precisamente esa interacción entre el espacio joven y el adulto de la que hablamos al principio. La visualidad (Rose, 2008) del grafiti epitomiza la dualidad de la expresión y uso del espacio público urbano desde la juventud en un sustrato material preconstruido -edificios, murales paredes- por adultos. Cultura de frontera, protesta y denuncia se interrelacionan en un espacio liminal visual, semipúblico y semi-privado usado como propio por los grafiteros, pero expuesto para todos los usuarios del espacio urbano.

El mundo pre-construido de la universidad de frontera, pero dominado y usado por jóvenes, es analizado por Esquinca Moreno y Gaggiotti desde la diferente perspectiva de la construcción discursiva de la calidad universitaria, que también ha llegado al borderland como parte de la narrativa de la “competencia”, el “rankeo” y la “evaluación”. Los jóvenes universitarios de la frontera participan en esta forma peculiar de organizar la vida universitaria, aparentemente sin resistencia visible, pero en realidad con fuerte crítica y oposición encubierta.

Monteros Oblelar nos introduce en una problemática distinta y original: en otro borderland, en este caso el hispano-marroquí, que separa y une a niños marroquíes que se mueven solos (en el discurso oficial, “emigran”) entre estados definidos por la pura arbitrariedad política de la frontera nacional. El borderland se evidencia aquí en su dimensión emocional, la división y la desunión del niño abandonado y solo y la patronización del estado, la maternidad y paternidad burocráticas que se mezcla con, según Monteros Obelar, la experiencia organizacional de los niños “navegando” física y simbólicamente el estrecho entre España y Marruecos y que los separa y los aleja de sus orígenes y los lleva a nuevos espacios.

Reyes Escalante, Vera Bustillos, Ochoa Ortiz Zezzati y Ramírez retoman el mundo de los jóvenes de la frontera desde la mirada peculiar del tiempo, no del espacio; en este caso, del uso del tiempo libre. El énfasis está puesto aquí en la importancia de la organización juvenil en la práctica del ocio como parte esencial de la vida cotidiana de la juventud y que toma particularidades especiales en la frontera: la fiesta binacional, el entrecruzamiento entre fiesta, ocio y género, la frecuencia del jolgorio, el disfrutar y las prácticas culturales diferentes luego del festejo.

Jóvenes rarámuris y la comunidad indígena en general de la llamada “Colonia Tarahumara” de Ciudad Juárez es el tópico de análisis de Lara y Vera en el siguiente artículo. El énfasis es en una frontera dentro de la frontera, una colonia indígena dentro de una ciudad fronteriza, un espacio liminal y liminoide (Turner (1974 [1967]) por antonomasia, que interactúa con los espacios de la política, la administración, la institucionalidad y la empresa privada.

Es justamente la organización de la empresa privada, la fábrica de frontera como organizador del mundo juvenil, especialmente femenino, el tema de investigación de Gaggiotti y Vera. La “maquila” aparece distinta desde la mirada de la mujer joven, que conjuga las duras condiciones de trabajo con la voluntad de desarrollar prácticas de liderazgo, fuertemente influenciadas y promovidas por las formas de producción del entrono del “ensamblaje”, la movilidad de bienes y capitales y la permanente circulación de cualquier medio al servicio de la mundo fabril transnacional y global.

Ramos en el siguiente artículo nos introduce en un mundo distinto, el de la experiencia de jóvenes y niños en los museos de frontera. El espacio semipúblico es analizado desde esta original perspectiva, llevando la experiencia del borderland otra vez hacia la dimensión temporal, similar al caso de Reyes Escalante y colaboradores, pero en relación a la construcción del pasado urbano en el discurso oficial. El caso analizado es el del museo de la Revolución en la Frontera, un espacio extremadamente sugerente para el estudio: edificio original de la aduana, reconvertido en espacio didáctico y de educación, abierto al público, pero fuertemente connotado en su dimensión simbólica y política.

Galván Mendoza nos devuelve al mundo de la fábrica, pero en este caso a la esfera de la satisfacción del trabajador, su alienación y sus estrategias para hacer de la rutina de la planta de ensamblaje fronteriza un lugar habitual de trabajo pero menos repetitivo y alienante. La principal consecuencia del éxito o el fracaso de esta estrategia es justamente el abandono laboral y la fuerte rotación, características típicas de la fuerza laboral de la maquila y práctica habitual del joven “millenial” fronterizo.

El número especial termina llevándonos otra vez al mundo de los niños, pero en este caso, según lo explican Martínez y Villa a partir de las experiencias de un maestro de educación básica y sus prácticas docentes. El espacio es complejo: el Valle de Juárez, una parte de la ciudad (Ciudad Juárez), caracterizada por la violencia vinculada al narcotráfico y a las luchas por el poder de la distribución y el control de droga. ¿Cómo se establece la relación entre niño y maestro en ese contexto? ¿Qué significado toman palabras como “desempeño escolar”, “estudiar”, “pasar de grado” en este espacio peculiar y complejo?

Referencias

Bolton, S. & Houlihan, M. (2009). Are we having fun yet? A consideration of workplace fun and engagement. Employee Relations, 31(6), pp. 556-568.

Hunter, C. & Kivinen, N. (2016). Constructing Girlhood: Abject Labour in Magazine Offices. Gender, Work & Organization, 23(6) pp. 551-565.

Ingersoll, V., & Adams, G. B. (1992) The child is ‘father’ to the manager: Images of organizations in U.S. children’s literature. Organization Studies. 13(4) pp. 497–519

Kavanagh, D., (2013) Children: Their place in organization studies. Organization Studies, 34(10), pp.1487-1503.

Kenny, K. (2016). Organizations and Violence: The Child as Abject-Boundary in Ireland’s Industrial Schools. Organization Studies, 37(7), pp.939-961.

Griffin, M., Harding, N. and Learmonth, M., (2016) Whistle While You Work? Disney Animation, Organizational Readiness and Gendered Subjugation. Organization Studies. 38(7), 869–894.

Kivinen, N., Hunter, C. and Brewis, D. (2019). Organizing Childhood: Growing Up and Looking Back. Gender, Work and Organizations Conference. Stream 33.

Langer, B. (2004) The business of branded enchantment: ambivalence and disjuncture in the global children’s culture industry. Journal of Consumer Culture. 4, 2, 251–77.

Plester, B., Cooper-Thomas, H., & Winquist, J. (2015). The fun paradox. Employee Relations, 37(3), 380-398.

Rose, G. (2008). Visual Methodologies: An Introduction to the Interpretation of Visual Materials. London: Sage.

Russell, R. and Tyler, M. (2002) Thank Heaven for Little Girls: Girl Heaven' and the Commercial Context of Feminine Childhood. Sociology 36.3: 619-637.

Siegel, D., Coffey, T. & Livingston, G. (2004) The great tween buying machine: capturing your share of the multi-billion-dollar tween market. Chicago: Kaplan Publishing.

Steinberg, S. & Kincheloe, J. (1997) Kinderculture: The corporate construction of childhood. Boulder: Westview Press.

Turner, V. (1974 [1967]). "Liminal to Liminoid, in Play, Flow, and Ritual: An Essay in Comparative Symbology." Rice Institute Pamphlet - Rice University Studies, 60(3) Rice University: http://hdl.handle.net/1911/63159.

HTML generado a partir de XML-JATS4R por