Reseña
José Sols Lucia, Violencia y procesos de reconciliación política, México: Universidad Iberoamericana-imdosoc, 2018, 240 pp., ISBN 978-607-417-508-0.
José Sols Lucia, Violencia y procesos de reconciliación política, México: Universidad Iberoamericana-imdosoc, 2018, 240 pp., ISBN 978-607-417-508-0.
Revista Iberoamericana de Teología, vol. XV, núm. 28, pp. 123-126, 2019
Universidad Iberoamericana, Ciudad de México
| Sols Lucia José. Violencia y procesos de reconciliación política. 2018. México. Universidad Iberoamericana-imdosoc. 240pp.. ISBN 978-607-417-508-0 |
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La obra Violencia y procesos de reconciliación política corresponde a una línea de investigación que su autor desarrolla desde hace más de una década, y recoge una experiencia universal vista desde una perspectiva biopolítica europea, pero centrada en la región latinoamericana, específicamente, en Centroamérica y México. La investigación muestra resultados multivariables, sobre todo, en estos convulsionados tiempos y debido a las nuevas formas de violencia delincuencial (por ejemplo, nivel etario y tribus urbanas),2 conflictos políticos, narcoterrorismo y “guerras”. La violencia, como un mal que se encuentra omnipresente en todas las relaciones interindividuales y que casi alcanza un carácter ontológico, y como constitutivamente perteneciente al ser humano (desde la antropología hasta la política), por definición, es interminable, puesto que se engendra en sí misma, ya que la venganza no tiene límites, y se inserta en las culturas de los pueblos oprimidos y opresores, generando niveles crecientes de agresividad. La violencia implanta una relación social disímil que exacerba los valores humanos negativos de impunidad y exclusión.
El contenido de esta obra se desarrolla en cuatro capítulos: Origen y desarrollo de la violencia; La violencia en el pensamiento contemporáneo; La violencia en el pensamiento social cristiano; y La aportación de Ignacio Ellacuría a la reflexión sobre los procesos de reconciliación política. Complementándose con el epílogo: Cómo alcanzar una paz justa en México. El material, a mi entender, tiene un carácter general en sus primeros tres capítulos aproximándose a los procesos reconciliatorios en El Salvador y una propuesta de cierre para ser implantado en México.
En el primer capítulo el autor aborda temáticas fundamentales expresadas en los cuestionamientos: ¿qué es la violencia?, ¿cómo se genera y cuál es su ciclo?, ¿por qué hay violencia en la sociedad?, ¿qué la motiva?, ¿cuándo surge? Asimismo, se esbozan sus diversas facetas e inserción en la cultura: el ciclo de la violencia se inicia a partir del egoísmo individualizado y la pérdida de la alteridad. De esta manera, se gestan actos (e intenciones) violentos hacia terceros —minimizando la convivencia pacífica— o cuando se termina con la vida de alguien (asesinato, suicidio y genocidio), o cuando se explota o maltrata a un ser más débil, indefenso. La violencia se va constituyendo en una búsqueda de posesiones y posicionamientos sobre el otro. El acto de violencia establece a “un sujeto más fuerte” que somete “a otro” obligándolo a vivir bajo ciertas condiciones de indignidad y restricciones de libertad, por la relación de agresión-sometimiento, sea ésta cultural, jurídica, religiosa o política que lo legitime, o bien, una situación particular de relaciones desiguales de fuerza (víctima-victimario). La violencia puede ser entendida a su vez como la acción consciente, razonada e intencional de un sujeto social o entidad política que por acción u omisión daña a otro, a otra, a otros o a otras, los lastima con una conciencia intencionada. Este daño puede ser temporal o permanente, puede ser físico, emocional, psicológico, económico, profesional, social, etcétera, y en la mayoría de los casos, se suman los distintos daños.
En el segundo capítulo, Sols Lucia plantea una interpretación plural de la violencia según varios autores contemporáneos y sus temáticas de trabajo: Hannah Arendt y el poder, el totalitarismo y el terror; Johan Galtung y las violencias personal, cultural y estructural; Ignacio Ellacuría y la violencia estructural, represiva y revolucionaria; René Girard el mito del chivo expiatorio; y, Robert J. Schreiter y Teresa Godwin: la violencia como mentira. Cada análisis y valoración temática conduce a un juicio de la violencia-fuerza destructora y la violencia-orden constructora. La fascinación que ejerce sobre los hombres, en general, su ambivalencia (utilidad constructiva y arbitrariedad destructiva simultáneas), junto con la atracción que congrega a todos los pensadores que sobre ella han opinado, desde Platón hasta Freud, pasando por Marx y Nietzsche, y a todas las disciplinas, desde la filosofía hasta la economía, hacen que este concepto no pueda pasar desapercibido.
En el tercer capítulo se destaca la postura del magisterio eclesial en materia de violencia, libertad, justicia y paz social, en especial, desde los derechos humanos fundamentales. El autor acentúa una selección de diversas posturas ante la injusticia social, la dictadura, la guerra y los medios violentos. Su reflexión conduce a establecer criterios de juicio amplios sobre la temática. La perspectiva cristiana actual se dirige hacia la superación de toda forma de violencia, procurándose, ante todo, la búsqueda de formas de resistencia “no-violentas” a las injusticias y de defensa. La legitimidad en algunos casos al recurso de fuerza y la licitud en ciertos casos extremos del recurso a la fuerza, dentro de ciertos límites y siempre con medios en sí lícitos, como la legítima defensa y la reacción frente a la tiranía y la injusticia social.
En el cuarto capítulo, el autor se centra en la experiencia de Ignacio Ellacuría y sus aportes en los procesos de reconciliación política del conflicto salvadoreño entre los años 1970-1992. Este capítulo corresponde a una segunda parte del libro, por su estructura y énfasis en los procesos de salida de la violencia, tanto en los procesos de paz durante el enfrentamiento bélico (revolucionario), como los procesos de reconciliación una vez finalizado el conflicto entre las partes afectadas. Ellacuría con su estilo controversial analiza los conflictos en la vida humana y cómo las injusticias sociales generan violencia y conflictos armados al bipolarizar al pueblo en sus procesos conciliatorios. Éstos requieren de un largo iter hacia la paz, la búsqueda de mediadores, el saber dialogar entre las partes y llegar a consensos con un horizonte digno y libre, don- de la justicia y la paz permitan una convivencia real. Para ello, se presentan diversos recursos de casos de estudio.
El epílogo propone tres caminos con base en el desarrollo temático anterior conduciéndose específicamente a la experiencia mexicana. Sols Lucia expresa: la articulación hacia un Estado del bienestar en la vida privada y laboral; el fomento del asociacionismo pacífico y cultural en los ciudadanos, especialmente en los jóvenes; y la promoción de foros de diálogo entre las partes afectadas. El crear espacios de acercamiento, acompañamiento y educación hacia la reconciliación dialogal entre víctimas y victimarios.
La lectura del texto conduce a la construcción de regímenes políticos que consoliden procesos pacificadores, de inclusión y justicia social en sus territorios; que se establezcan mecanismos de seguridad integral y gobernabilidad como conditio sine qua non. Sobre todo, contrasta la creciente relación de violencia en estos años, bajo el amparo de escenarios de impunidad, manipulación, vulnerabilidad y exclusión social.
Notas