Editorial
¿Se Puede Investigar en México? Barreras y Retos
¿Se Puede Investigar en México? Barreras y Retos
Psicología Iberoamericana, vol. 25, núm. 2, pp. 5-7, 2017
Universidad Iberoamericana, Ciudad de México
La producción de conocimiento es la riqueza más importante de un país.
Este sólo se obtiene al impulsar la ciencia básica.
Sólo así el conocimiento dará lugar a la solución de problemas nacionales,
pero también de este nuevo mundo global.
Academia Mexicana de Ciencias
Querer convertirse en investigador en México y además en el área de las Ciencias Sociales parece un camino desconocido, y en gran parte lo es. Terminas la carrera universitaria y una de las pri- meras aproximaciones con la investigación es la “necesidad” de realizar una tesis. Otros tienen la oportunidad de trabajar con investigadores desde sus primeros semestres y empiezan a entender este mundo.
Publicar tu primer trabajo, ya sea un capítulo de libro o un primer artículo, pone a prueba habilidades que desconocías tener o que comienzas a desarrollar. Ser investigador en nuestro país no sólo es un estilo de vida sino también una carrera de resistencia. Aun así, existen algunas posibilidades si verdaderamente te apasiona la investigación. Por ejemplo, ¿sabías que en México existe un Sistema Nacional de Investigadores?
El Sistema Nacional de Investigadores (sni) se creó en 1984. Con previa evaluación rigurosa, asigna un estímulo económico mensual a los académicos que demuestran producción científca de calidad y manera sostenida. Es un promotor del desarrollo de las actividades relacionadas con la investigación científca, tecnológica e innovación para el benefcio de la sociedad mexicana (Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, 2015).
Entre sus logros más importantes destaca que:
Ha contribuido a retener a muchos investigadores en sus instituciones;
Ha establecido un sistema de evaluación, por pares, que ha impuesto estándares de calidad;
Ha orientado los esfuerzos de la comunidad académica en la producción de conocimiento;
Se usa para valorar el potencial de las instituciones para hacer investigación; la pertenencia de los profesores al sni se ha vuelto un indicador para el reconocimiento institucional;
Ha constituido un importante sistema de información sobre la producción científca y tecno- lógica del país;
Es un reconocimiento de prestigio académico y permite acceder a otros apoyos y benefcios.
Dentro del Sistema Nacional de Investigadores se otorgan distinciones en cinco niveles:
El nivel de candidato, que corresponde a los investigadores más jóvenes o recién iniciados en la investigación;
El nivel uno, para el que se requiere haber demostrado capacidad de hacer investigación de manera consistente;
El nivel dos, que implica una capacidad consolidada de investigación, en que se acredite ade- más de impacto, la formación de recursos humanos;
El nivel tres, cuyo requisito adicional es lograr la trascendencia y reconocimiento internacio- nal, aunado a la formación de grupos de investigación con peso específco propio;
La categoría de emérito, para los investigadores nivel tres mayores de 65 años cuya contribu- ción a la ciencia nacional haya sido excepcionalmente destacada.
Es un hecho que no sólo el Sistema Nacional de Investigadores soluciona la problemática de la poca investigación en el país pero permanece como una opción.
¿QUIÉNES SON LOS QUE INVESTIGAN EN MÉXICO?
De acuerdo con los últimos datos publicados en la Encuesta sobre Investigación y Desarrollo, del total de investigadores de tiempo completo en México 23 mil 316 son parte del sni.
De los 23 mil 316 miembros 45% se ubica en la Ciudad de México, Estado de México y Jalisco. En contraste, Quintana Roo, Nayarit y Guerrero sumaron apenas 1.5% del total de miembros. Del total, 36% son mujeres.
Por otro lado, el sni incorporó a investigadores de todas las naciones que generan nuevo cono- cimiento científco en nuestro país. La comunidad de investigadores extranjeros ha crecido paula- tinamente hasta llegar a 8% del total (Conacyt, 2015).
Al comparar con otros países, México se encuentra muy lejos de considerarse un país investigador. De acuerdo con datos de la unesco (Institute for Statistics S&T Database), por cada millón de habitantes:
En Finlandia hay 7 mil 545 investigadores.
En Suecia hay 6 mil 095 investigadores.
En Japón hay 5 mil 512 investigadores.
En Estados Unidos hay 4 mil 651 investigadores.
En Alemania hay 3 mil 359 investigadores.
En China hay 852 investigadores.
En Argentina hay 822 investigadores.
En México hay 464 investigadores.
La idea de presentar estos datos es motivar la investigación sin dejar de ser realistas. A pesar de los grandes obstáculos en México, es posible hacer una carrera de investigador conociendo los meca- nismos, la clave son la persistencia y la pasión.
Para muestra basta un botón, y el grupo de investigaciones que suman este número lo son. Presentamos ocho trabajos que dan cuenta de la diversidad de investigaciones y temáticas que logradas en la psicología.
En el primer trabajo Trejo y Díaz Loving llevan a cabo un estudio en el que elaboran una definición integral del placer sexual que considera lo psicológico, lo social relacional y los comportamientos sexuales específicos. El siguiente trabajo publicado por De la Fuente y Cruz del Castillo es una investigación centrada en analizar los factores asociados al psicoterapeuta y su relación con el paciente, donde la personalidad, experiencia y formación del primero predicen el nivel de la alianza terapéutica. El tercer trabajo de Iglesias-Hoyos y Del Castillo tuvo como propósito determinar la relación entre la alexitimia y los estilos de apego. El cuarto trabajo desarrollado por De la Cruz, Resendiz, Romero Palencia y Domínguez se centró en adaptar y validar la Utrecht Work Engagement Scale en su versión para estudiantes (UWES-S) con alumnos de Hidalgo, Ciudad de México y Ciudad Juárez. El quinto trabajo realizado por Guadarrama, Arzate, Hernández, Veytia y Albiter se enfocó en identificar las actitudes hacia la vejez. El sexto artículo escrito por Xiqui Vega y Xelhuan- tzi aporta la representación social que tienen los diversos grupos de un programa de atención para los niños con sobre dotación intelectual en la Ciudad de México. El séptimo trabajo realizado por Mojarro se ocupa del desarrollo de estrategias de intervención preventiva para fomentar estilos de vida saludables, potenciar factores de protección y mitigar la ocurrencia de factores de riesgo a la población adolescente. La octava y última contribución de Vargas Núñez y Cortés analiza el perdón y su relación con los tipos de violencia.
Referencias
Academia Mexicana de Ciencias. Recuperado de http://www.amc.unam.mx/
Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (2015). Informe general del estado de la ciencia, la tecnología y la innovación México. México 2015. Recuperado de http://www.siicyt.gob.mx/index.php/estadisticas/informe-general/informe-general-2015/3814-informe-general-2015/fle
Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). Recuperado de https://es.unesco.org/