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Desregulación emocional, distrés psicológico, factores sociodemográficos y su relación con actividades sexuales en línea en población mexicana consumidora ocasional/asidua
Emotional dysregulation, psychological distress, sociodemographic factors, and their relationship with online sexual activities of the occasional/regular consumer Mexican population
Psicología Iberoamericana, vol. 31, núm. 1, e311503, 2023
Universidad Iberoamericana, Ciudad de México

Artículos

Este trabajo está licenciado bajo una Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional (CC BY 4.0).

Recepción: 12 Octubre 2022

Aprobación: 21 Febrero 2023

DOI: https://doi.org/10.48102/pi.v31i1.503

Financiamiento

Fuente: CONACYT

Nº de contrato: 852439

Beneficiario: Daniel Arturo Guajardo Garcini

Resumen: El internet es, actualmente, uno de los principales medios que se utilizan para satisfacer las necesidades sexuales. Las conductas relacionadas con sexo en internet son conocidas como Actividades Sexuales en Línea (ASL). Su uso constante se vincula a factores tanto sociodemográficos como psicológicos. La investigación buscó identificar la relación entre estos factores en los consumidores ocasionales y asiduos de ASL. En el estudio participaron 1252 personas (399 hombres/853 mujeres) con edades entre 18 y 69 años (.= 30.8, D.E. 9.1), a quienes se les aplicaron diversos cuestionarios vía internet. Realizando regresión lineal múltiple se obtuvieron dos modelos; el primero (consumidores ocasionales) obtuvo una F=36.436 p<.001, que explica 22.7 % de la varianza; el segundo (consumidores asiduos) obtuvo una F=6.480 p<.001, que explica 21.7 % de la varianza. Los resultados confirman que variables como la edad y consumo de sustancias (alcohol y drogas) están presentes en el consumo de ASL, tanto ocasional como asiduo; respecto al distrés psicológico, factores como ansiedad, obsesión y compulsión, al igual que hostilidad, fueron significativos; en cambio, ningún factor de la desregulación emocional fue relevante en cualquiera de los dos modelos.

Palabras clave: actividad sexual en línea, sexualidad, internet, desregulación emocional, distrés psicológico.

Abstract: The internet, currently, is one of the main means used to satisfy sexual needs, behaviors related to sex on the internet are known as Online Sexual Activities (ASL). Its use is related to both sociodemographic and psychological factors. The research sought to understand the relationship between these factors in occasional and regular users of ASL. A total of 1,252 people (399 men/853 women) aged between 18 and 69 years (M= 30.8, S.D. 9.1) participated, and various questionnaires were applied via the Internet. Performing multiple linear regression, two models were obtained, the first (occasional users) obtained an F=36.436 p<.001 which explains 22.7 % of the variance; the second (regular consumers) obtained an F=6.480 p<.001 explains 21.7 % of the variance. The results confirm that variables such as age, and substance use (alcohol and drugs), are present in the consumption of ASL, both occasional and regular; Regarding psychological distress, factors such as anxiety, obsession and compulsion, and hostility were significant. No emotional dysregulation factor was relevant in both models.

Keywords: online sexual activity, sexuality, internet, emotional dysregulation, psychological distress.

Introducción

En la actualidad, los medios de comunicación, especialmente el internet, por su diversidad de contenido, han generado nuevas formas de relacionarnos con nuestros seres cercanos e incluso con desconocidos de diferentes partes del mundo a partir de la adopción de las redes sociales y de aplicaciones (apps), convirtiendo a los sujetos pasivos en usuarios activos (Carnicer, 2019) y, con ello, permitiendo la creación de comunidades virtuales con personas que comparten gustos y afinidades (Sanabria, 2004), de las que, por su relevancia, inician su uso a edades cada vez más tempranas (Castro et al., 2014; Ranieri et al., 2021).

Para poner en contexto la importancia del uso de internet, en México, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI, 2020), al dar a conocer los resultados de la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH), reportó que 80.6 millones de personas mayores de seis años hacen uso de esta red informática, lo que equivale a un 70.1 % de la población total; entre las principales actividades que realiza el mexicano en internet se encuentran: entretenimiento (90.5 %), comunicación (90.3 %) y búsqueda de información (86.9 %) (El Economista, 2019).

Al navegar e interactuar en un ambiente tan vasto como el internet, el deseo y las necesidades sexuales de las personas encuentran un medio para ser satisfechas (Varoni et al., 2017) en el que las actividades sexuales en línea, como ver pornografía o tener cibersexo, han alcanzado niveles altos de incidencia que se han agudizado por las medidas de distanciamiento social y confinamiento derivadas de la contingencia sanitaria (Amaro-Hinojosa et al., 2020; Forbes, 2021). Como menciona Steve (2020), se ha visto un incremento de consumo de esta clase de material en el país; por ejemplo, en plataformas digitales como Pornhub se menciona que México es uno de los mayores consumidores de su contenido.

De esta forma, el término Actividad Sexual en Línea (ASL por sus siglas en español) cobra relevancia; este fenómeno ha sido definido por Shaughnessy et al. (2017) como: “El uso del internet para participar en una amplia gama de actividades y comportamientos que involucran contenido sexual, temas y estímulos” (p. 61). De acuerdo con Zheng y Zheng (2014), las ASL pueden clasificarse en tres categorías: (a) sin excitación sexual (ejemplo: búsqueda de información acerca de sexualidad, búsqueda de pareja por internet o compra de productos con temática sexual por internet); (b) con excitación en solitario (ejemplo: visualización de imágenes o videos sexualmente explícitos por internet); y (c) con excitación en pareja (ejemplos: mandar videos o fotos sexualmente explícitas a terceras personas o la realización de sexcam); es importante hacer mención de que estas dos últimas categorías pueden incluir o no la masturbación.

Se ha informado que esta clase de conductas pueden generar un rápido enganchamiento o vinculación capaz de provocar consecuencias negativas (Castro et al., 2014), debido a la tríada conocida como la “Triple A engine” (por su nombre en inglés), que está compuesta por: accesibilidad, asequibilidad y anonimato (Manterola et al., 2020); al existir estos tres componentes en un medio tan vasto como el internet se promueve la paulatina aceptación del uso de este material, llegando a normalizarlo, con la posibilidad de desarrollar un cuadro clínico de adicción al cibersexo (Castro, García et al., 2018; Castro-Calvo et al., 2019; Serrano et al., 2020).

De esta manera, Sanabria (2004); Castro, García et al. (2018); Castro-Calvo et al. (2019); Varfi et al. (2019) y Okabe et al. (2021) mencionan que existen ciertos rasgos que permiten diferenciar a un consumidor casual de ASL de alguien que las utiliza de forma compulsiva, y coinciden en que las características son: el uso diario de internet para la búsqueda de material pornográfico durante una exagerada cantidad de horas al día (incluso aumentar paulatinamente la cantidad de tiempo invertido), consumo incontrolado y compulsivo de este material, conocimiento de consecuencias negativas por sus actos pero continuar realizándolos y hasta síndrome de abstinencia si se deja de practicar la conducta.

Los estudios referentes a las ASL han tenido mayor énfasis en países como Canadá, EUA, Suiza, China y España (Döring et al., 2017), en tanto que la investigación en México aún es incipiente. No obstante, los estudios antecedentes han permitido conocer diversos factores que están presentes en la mayoría de los consumidores, aunque pueden no ser generalizables debido a que la sexualidad y su disfrute dependerán del contexto y de la cultura donde se desenvuelva la persona (Barriga, 2013); por ejemplo, variables como el sexo (Castro, García et al., 2018; Luvara et al., 2020; Wéry & Billieux, 2017), la edad (Castro et al., 2014; Castro, García et al., 2018), las preferencias sexuales (Castro-Calvo et al., 2020; Pereira & Esgalhado, 2021), el estado civil (Li & Zheng, 2017), las creencias religiosas y nivel de religiosidad (Efrati, 2018; Efrati & Amichai-Hamburger, 2020), así como el consumo de sustancias (Castro et al., 2014; Manterola et al., 2020) y la realización de conductas ilícitas (Manterola et al., 2020), han mostrado influencia en la realización de ASL, siendo estas características importantes que pueden influir de manera positiva o negativa en el consumo de dichos contenidos.

Asimismo, se ha documentado la relación existente entre factores psicológicos y un mayor consumo de ASL. Al respecto, Brand et al. (2011) refieren que para que exista una alta tasa de utilización de ASL tiene que haber ciertas emociones involucradas, frecuentemente relacionadas con susceptibilidad interpersonal, que al ser combinadas con excitación sexual provocan un mayor grado de adicción a las páginas de contenido erótico en internet; entre estas variables podemos mencionar tanto el distrés psicológico como la desregulación emocional, de los cuales se ha mostrado que tienen un impacto en la realización de ASL. Se ha encontrado que la depresión (Sniewski et al., 2018; Varfi et al., 2019; Wéry & Billieux, 2017), la ansiedad (Castro, Vinaccia et al., 2018; Luvara et al., 2020; Ranieri et al., 2021; Sniewski et al., 2018; Varfi et al., 2019; Wéry & Billieux, 2017) y la obsesión-compulsión (Castro, García et al., 2018; Corley & Hook, 2012; Henry et al., 2010; Sniewski et al., 2018; Wéry & Billieux, 2017) están presentes en dichos comportamientos.

En este sentido, la desregulación emocional provoca que el individuo responda a partir de los recursos limitados con los que cuenta para enfrentar situaciones de manera adaptativa, a raíz de un estado emocional que es percibido por la persona como perjudicial (Magallanes & Sialer, 2019). Por su parte, Castro-Calvo et al. (2020) y Efrati y Amichai-Hamburger (2020) apuntan que las conductas relacionadas con ASL fungen como un medio para regular emociones negativas o estados disfóricos, por lo que el consumo de ASL funciona como una válvula que ayuda al individuo, a partir de sus recursos personales, a lidiar con situaciones que no puede enfrentar y posibilita liberar la tensión y agresión (Rimington & Gast, 2007; Sorbring et al., 2014); es decir, las ASL permiten escapar de las sensaciones displacenteras y de ahí su potencial riesgo de adicción (Laier & Brand, 2017; Weinstein et al., 2015).

A pesar de que en los últimos años ha avanzado el conocimiento referente a las ASL, aún existen discrepancias teóricas y metodológicas respecto de la medición y entendimiento de las posibles relaciones entre las variables sociodemográficas y psicológicas y las conductas centradas en actividades sexuales en línea, lo cual se hace relevante en contextos latinoamericanos, especialmente en población mexicana, en donde la investigación es escasa a pesar de la alta incidencia. Por esas razones, el propósito del estudio fue conocer si los factores psicológicos (desregulación emocional y distrés psicológico) y los sociodemográficos (sexo, edad, relevancia de la religión en la vida, consumo de alcohol, tabaco o drogas, orientación sexual y estado civil) influyen en la realización de actividades sexuales en línea en consumidores ocasionales y asiduos. Las hipótesis que guiaron la investigación fueron: 1) las variables psicológicas (desregulación emocional y distrés psicológico) influyen en mayor medida en los consumidores asiduos de ASL, en comparación con los consumidores ocasionales; y 2) las variables sociodemográficas influyen en mayor medida en los consumidores asiduos de ASL en comparación con los consumidores ocasionales.

Método

Participantes

La muestra total estuvo conformada por 1252 personas, toda vez que el programa G*Power versión 3.1.9.2 arrojó que para tener un tamaño del efecto de 0.01 con una p=0.05 y un poder estadístico de 0.95 se requería de una población de 1200 participantes (mínimo); todos eran de origen mexicano, con una edad promedio general de 30.3, con una desviación estándar de 8.8; de ellos, 853 (68.1 %) fueron mujeres de entre 18 y 62 años de edad, media de 30.11 y desviación de 8; y 399 (31.9 %) fueron hombres de entre 18 y 69 años, con una edad media de 30.78 y desviación de 9.1. Los criterios de inclusión fueron: ser mayor de 18 años, de nacionalidad mexicana y haber firmado el consentimiento informado; los criterios de exclusión y eliminación establecidos fueron que no se respondieran los instrumentos en su totalidad y que el participante declarara no haber realizado alguna ASL en los últimos 12 meses. La distribución geográfica de la muestra estuvo compuesta de la siguiente manera: 41 % de los participantes pertenecientes a la Ciudad de México, seguido de un 28 % de personas del Estado de México, y el resto de la muestra, que representó el 31 %, reside en Guanajuato, Morelos, Veracruz, Tlaxcala, Nuevo León, Hidalgo y Jalisco. En la Tabla 1 se muestran con mayor detalle las variables sociodemográficas medidas.

El muestreo fue no probabilístico por conveniencia, empleando la técnica de encuesta a través de una plataforma digital (SurveyMonkey.com); todos los participantes aceptaron el consentimiento informado, en el que se advirtió desde un inicio que la contribución era voluntaria y que no habría ninguna clase de remuneración por responder pero, si la persona lo solicitara, se le enviarían los resultados de sus pruebas y de la investigación. La aplicación del estudio se llevó a cabo entre los meses de febrero a julio del 2020.

Instrumentos

La primera encuesta utilizada fue el Cuestionario de información sociodemográfica, diseñado exprofeso para el estudio, con la finalidad de indagar variables sociodemográficas como: sexo, edad, nivel de estudios, a qué se dedica, preferencia sexual, estado civil, máximo nivel de estudios, nivel de ingresos percibidos mensualmente, relevancia de la religión, si consume alcohol, tabaco o drogas, si ha realizado alguna conducta ilícita y si considera que está satisfecho sexualmente. También se aplicó el Cuestionario de experiencia sexual en línea (Online Sexual Experience Questionnaire), de Shaughnessy et al. (2014), validado por Guajardo et al., en prensa), instrumento que consta de trece ítems y fue desarrollado para examinar la experiencia de la Actividad Sexual en Línea; se divide en tres subescalas que evalúan la experiencia sexual en internet. El él, cinco ítems abordan las ASL sin excitación (por ejemplo, buscaron información sobre actividades sexuales en línea), cuatro puntos miden las ASL con excitación sexual en solitario (por ejemplo, ver imágenes sexualmente explícitas que involucraban hombres y mujeres) y cuatro elementos evalúan la ASL con excitación en pareja (por ejemplo, escribir y enviar historias sobre actos sexuales a alguien a través del correo electrónico y/o algún sitio de redes sociales). El instrumento indica con qué frecuencia se ha tenido la experiencia en los tres meses anteriores, en una escala tipo Likert de siete puntos con opciones de respuesta que van desde nunca (0) hasta más de una vez al día (6). Por último, la confiabilidad del instrumento fue medida con estudiantes canadienses, evaluando a 191 personas y obteniendo ω. = .90. De igual manera, se aplicó la Escala de Dificultades en Regulación Emocional (Difficulties in Emotion Regulation Scale, DERS; Gratz & Roemer, 2004, validado en población mexicana por De la Rosa-Gómez et al., 2021). Este instrumento de autoinforme consta de quince reactivos en una escala tipo Likert que se agrupan en dos factores; el primero está compuesto por ítems que miden las metas, la no aceptación, la impulsividad, estrategias y claridad; y el segundo mide la conciencia. La confiabilidad del instrumento en población estudiantil mexicana fue de ω. = .80. Y, por último, también se aplicó el Inventario de síntomas SCL-90 (Derogatis, 1994, validado en población mexicana por Cruz Fuentes et al., 2005); este es un instrumento de autoinforme que está conformado por noventa reactivos con síntomas psiquiátricos, con el objetivo de evaluar el grado de malestar psicológico. Las opciones de respuesta están en una escala tipo Likert en la que los valores, que van de 0 a 4 (nada a mucho), evalúan nueve dimensiones, que son: Somatización (ω. = .85), Obsesión-compulsión (ω. = .78), Sensitividad Interpersonal (ω. = .76), Depresión (ω. = .83), Ansiedad (ω. = .80), Hostilidad (ω. = .66), Ansiedad Fóbica (ω. = .71), Ideación Paranoide (ω. = .69) y Psicoticismo (ω. = .76).

Diseño

Se empleó un diseño ex post facto transversal, puesto que los datos se recabaron en un único momento; además, es de tipo retrospectivo debido a que se comienza estudiando la variable dependiente y después se prueban posibles variables independientes (Montero & León, 2007).

Procedimiento

Se replicó la estrategia empleada por Daneback et al. (2012) y Döring et al. (2017) para la recolección de datos, la cual consistió en que el investigador se insertó en diversas páginas o sitios de temática sexual como chats eróticos, páginas pornográficas, grupos de redes sociales con temática sexual, etc., y de forma personal solicitó a los diferentes usuarios de estos sitios que participaran respondiendo el cuestionario; se les hizo mención del propósito del estudio, del tiempo de respuesta estimado de los instrumentos y se resolvieron algunas dudas antes de que accedieran a responder. Posteriormente, se les compartió un enlace que los redirigió a una página en la que se encontraban el consentimiento informado y todos los cuestionarios alojados en la plataforma en línea SurveyMonkey.com. Al terminar de responder se les agradeció su participación y se les invitó a que compartieran el vínculo con sus conocidos, generando un efecto bola de nieve.

Es importante mencionar que a los participantes se les informó que no habría ningún tipo de retribución por su colaboración y que el estudio no vulneraría su intimidad o sus datos personales; también se hizo énfasis en que podían abandonar la investigación en cualquier momento y que el proyecto fue valorado y aceptado por el Comité de Ética de la Facultad de Estudios Superiores Iztacala (CE/FESI/102020/1372).

Análisis de datos

Los análisis estadísticos consistieron en la realización de correlaciones bivariadas de Pearson (para las variables numéricas) y de Spearman (para las variables ordinales y nominales) (Palmer et al., 2000). Asimismo, se realizó una regresión lineal múltiple con el propósito de conocer el impacto de las variables que correlacionaron con la variable de interés. Se empleó el programa estadístico SPSS versión 25.

Para el caso del análisis correlacional, realizado para conocer el grado y tipo de relación existente entre las variables, se aceptaron únicamente las correlaciones significativas al .05, sin importar que fueran débiles, esto debido a lo mencionado por Roy-García et al. (2019), al advertir que los parámetros solo son de referencia y no deben ser considerados como estrictos puntos corte, considerando que estos valores pueden ser afectados por el tamaño de muestra.

Para el segundo análisis se efectuó una regresión lineal múltiple a través del método de entrada, para lo cual se aceptaron las variables que fueran menores y significativas al 0.05 (Rojo, 2007) y se consideró que tanto la tolerancia como el Factor de Inflación de la Varianza (VIF) fueran cercanos a 1, así como que los modelos resultantes fueran significativos con F mayores a 1.

Resultados

Los estadísticos descriptivos de las variables sociodemográficas obtenidas de la muestra se presentan en la Tabla 1.


Tabla 1

Frecuencias y porcentajes de las variables sociodemográficas

Correlaciones bivariadas (consumidor ocasional/consumidor asiduo)

Se realizaron correlaciones bivariadas tanto de Pearson como de Spearman para conocer el grado de relación existente entre las múltiples variables sociodemográficas, los factores de las variables psicológicas medidas y los puntajes brutos del Cuestionario de experiencia sexual en línea, distinguiendo dos tipos de consumidores (ocasional/asiduo). En la Tabla 2 se muestran los puntajes de las variables resultantes significativas al .05, eliminándose variables como máximo nivel escolar o nivel de ingreso mensual entre las variables sociodemográficas medidas. En las Tablas 3 y 4 se presentan las correlaciones significativas de las variables psicológicas relacionadas con la desregulación emocional y el distrés psicológico.


Tabla 2

Correlaciones de Spearman para las variables sociodemográficas


Tabla 3

Correlaciones de Pearson para las variables psicológicas (por factor del DERS)


Tabla 4

Correlaciones de Pearson para las variables psicológicas (por factor del SCL90)

Análisis estadístico del consumidor ocasional

Se realizó una regresión lineal múltiple con el método de entrada para las variables que fueron significativas en las correlaciones con la muestra de consumidores ocasionales, obteniéndose el siguiente modelo que explicaba el 22.7 % de la varianza con una F=36.436 p<.001. Tanto las variables sociodemográficas, que se muestran en la Tabla 2, como los factores que componen las variables psicológicas incluidas en el modelo se presentan en la Tabla 5.


Tabla 5

Modelo obtenido de las variables significativas respecto al consumidor casual/ocasional

Análisis estadístico del consumidor asiduo

Para el segundo tipo de consumidor, de igual forma se llevó a cabo una regresión lineal múltiple con el método de entrada para las variables que fueron significativas obtenidas a partir de las correlaciones, obteniéndose el siguiente modelo que explicaba el 21.7 % de la varianza con una F=6.480 p<.001. Las variables sociodemográficas, así como los factores que componen las variables psicológicas que se consideran en el modelo, se presentan en la Tabla 6.


Tabla 6

Modelo obtenido de las variables significativas respecto al consumidor asiduo

Discusión

El propósito del estudio fue conocer los factores psicológicos y sociodemográficos que influyen en el consumo de las ASL, debido a su alta incidencia en población mexicana.

Respecto a las variables sociodemográficas, se concuerda con Castro et al. (2014) y Castro, García et al. (2018) al mencionar que la edad es un factor relevante en el consumo de Actividades Sexuales en Línea tanto en los consumidores asiduos como en los ocasionales, indicando que, en la población joven, como los adultos mayores de 30 años, tiende a ser más elevado el consumo de esta clase de actividades.

Otro resultado que se presenta en ambas clases de consumidor es la utilización tanto de drogas como de alcohol; Castro et al. (2014) y Manterola et al. (2020) expresan que la gente que tiende a consumir dichas sustancias puede también llegar a presentar conductas adictivas en situaciones no físicas, como las apuestas o las redes sociales; en este caso, las ASL son, probablemente, una forma de presentar sus adicciones a través de algún medio distinto.

En el caso específico de los consumidores ocasionales, datos significativos obtenidos acerca de factores que están presentes en el consumo de ASL son: el sexo, la orientación sexual, edad, estado civil y la relevancia de la religión. Como afirman Castro-Calvo et al. (2020), la orientación sexual es una variable importante presente en el consumo de ASL, donde la cultura influye en el contenido observado y su frecuencia, y que más adelante se retomará; ahora bien, estos factores están presentes en el consumo, pero no se ha encontrado investigación que diferencie a las dos clases de consumidores para poder conocer si estas variables pueden llegar a fungir como mediadoras o moderadoras que promuevan o reduzcan el consumo y que un consumo casual no se transforme en asiduo.

Respecto a las variables psicológicas, se puede referir, acerca de los consumidores asiduos, que encontrar presentes tanto los factores de obsesión-compulsión como los de ansiedad apoya lo mencionado por Wéry y Billieux (2017), Castro, García et al. (2018), Sniewski et al. (2018), Varfi et al. (2019), Luvara et al. (2020) y Ranieri et al. (2021), que indican que dichas variables están relacionadas con los consumidores de ASL.

En cambio, un dato relevante que no se ha encontrado en la revisión teórica es acerca del factor hostilidad que se halló en los consumidores casuales, del cual se desconoce el porqué aparece únicamente en esa clase de consumidores y el papel que juega en la realización de las ASL, por lo que sería importante ahondar más en esta variable para poder esclarecer su presencia, aunque una probable explicación es la proporcionada por Sorbring et al. (2014) cuando expresa que el consumo de ASL en gran cantidad de ocasiones es asociada a emociones que tienen relación con la agresividad.

A partir de los resultados obtenidos en los dos modelos, en ambos tipos de consumidores parece ser que las variables sociodemográficas muestran un mayor impacto en el consumo, en comparación con las variables psicológicas; esto apoya la idea de que el perfil del consumidor cambia a partir de la cultura y podría explicar cómo el contexto tiene un papel relevante para potencializar conductas de riesgo o promover factores protectores. En particular, en la muestra de estudio, la religión y el estado civil son componentes importantes en la realización de estas conductas, dado que pueden fungir como variables que moderan su ejercicio, y más en una población como la mexicana en la que la religión católica tiene una postura poco flexible respecto a la sexualidad; de igual manera, se encontró que estar en una relación sentimental/tener pareja influye de manera negativa en el consumo de estos contenidos en internet.

Por último, un dato que es relevante retomar respecto a lo encontrado en la investigación es que se creía que, en la muestra analizada, los factores psicológicos tendrían un papel protagónico debido a las diversas fuentes consultadas, pero solamente unos cuantos elementos del distrés psicológico fueron significativos.

A pesar de que los resultados no fueron del todo los esperados, es aún importante recalcar que los factores psicológicos estuvieron presentes en los modelos tanto de consumo ocasional como asiduo, aumentando de esta forma la evidencia respecto a que la ansiedad, obsesiones y compulsiones impactan en el consumo, por lo que sería importante ahondar más en estas variables en poblaciones de origen mexicano, en donde su investigación todavía es incipiente.

Limitaciones

A partir de los hallazgos informados, se cree importante realizar más estudios referentes a esta temática para así poder dar mayor soporte empírico. Entre las limitaciones del estudio se menciona que, por el tipo de investigación, de alcance exploratorio, así como por el tamaño y tipo de la muestra entre consumidores casuales y asiduos, no se pueden generalizar los resultados obtenidos.

Una de las principales limitaciones que se encontraron en la investigación fue la deseabilidad social generada por la naturaleza de las preguntas hechas a los participantes, lo cual ocasionó que existiera sesgo en las respuestas, lo que al mismo tiempo incitó que un gran número de participantes fueran eliminados de la investigación. Otra limitación que es igualmente importante mencionar está relacionada con la posibilidad de acceder a la población objetivo, debido a que al buscar consumidores de esta clase de contenido en páginas y grupos de temática sexual se genera un rechazo por su parte, ya que sienten violentado el anonimato que estos sitios les proporcionan.

Conclusión

Basándonos en los datos obtenidos en la investigación y sustentándonos en las diversas fuentes teóricas podemos mencionar que, a pesar de que la teoría expone que las variables psicológicas tienen una gran influencia en la realización de estas conductas, podemos concluir que en la muestra evaluada (sin importar que fueran consumidores ocasionales o asiduos) no hay una gran influencia de dichas variables; en cambio, la mayor influencia es propiciada por las variables sociodemográficas. Al respecto, una posible explicación es la influencia cultural y la forma en la que es percibida la sexualidad en México, con lo que variables como la religión o sexo podrían fungir como moderadores de consumo.

De igual manera, las diferencias encontradas entre ambos tipos de consumidor pueden ser influenciada a partir de la presencia de ciertas variables sociodemográficas entre uno y otro grupo, lo que al final impacta en qué factores protegen o exponen a un mayor consumo a los participantes.

Agradecimientos

La investigación fue financiada gracias al Programa de Maestría y Doctorado en Psicología de la UNAM y a la beca de posgrado otorgada por el CONACYT con el CVU número 852439.

Los autores expresan no tener ningún tipo de conflicto de interés con el tema investigado.

Referencias

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