Dossier

Los congresos nacionales de investigación educativa y las áreas temáticas. Un esfuerzo continuado para dar consistencia y visibilidad al campo de la investigación educativa desde el COMIE

The National Meetings on Educational Research and its thematic areas. An uninterrupted COMIE endeavor to grant consistency and visibility to the educational research field

Lourdes M. Chehaibar Náder
Universidad Nacional Autónoma de México, Mexico

Los congresos nacionales de investigación educativa y las áreas temáticas. Un esfuerzo continuado para dar consistencia y visibilidad al campo de la investigación educativa desde el COMIE

Revista mexicana de investigación educativa, vol. 28, núm. 99, pp. 1259-1267, 2023

Consejo Mexicano de Investigación Educativa A.C.

El Consejo Mexicano de Investigación Educativa (COMIE) ha sido un espacio muy importante para dar presencia y fortalecer un campo, relativamente joven en nuestro país, que todavía presenta rasgos de heterogeneidad. El campo de la investigación educativa (IE) cuenta hoy con instituciones e investigadoras e investigadores consolidados,1 que expresan fortalezas académicas y prestigio nacional e internacional en ciertos temas, a la par que todavía encontramos temas y problemas con abordajes escasos o de poco impacto en el país y más allá de sus fronteras. Los esfuerzos realizados hasta hoy, y celebrando los primeros 30 años del COMIE, deben ser valorados y también renovados, porque la IE constituye un ámbito estratégico y un área de oportunidad para el pleno desenvolvimiento del país y sus ciudadanos, tiene un papel protagónico para aportar tanto conocimientos como soluciones a los desafíos educativos actuales y futuros.

El trabajo realizado por los integrantes del COMIE en este trayecto de tres décadas ha permitido aglutinar esfuerzos en este campo por medio de tres acciones destacadas, especialmente por su continuidad y repercusiones: la celebración de congresos nacionales en forma bianual a partir de 1993, la edición y publicación trimestral de la Revista Mexicana de Investigación Educativa (RMIE) desde 1996, y la elaboración de los estados de conocimiento en este campo en cuatro décadas, que parten de 1982 a 1992.

A esta fecha el COMIE ha llevado a cabo 16 congresos nacionales y estamos por celebrar la décimo séptima edición (Tabasco, diciembre de 2023). Esta numeralia implica dar lugar al congreso primigenio, realizado en 1981, cuando todavía no se daba paso a la creación de nuestra asociación, el cual se reseñará más adelante.

Los congresos han representado una diversidad de asuntos para nuestra organización y para el desarrollo del campo de la IE; entre ellos podemos destacar los siguientes:

Valorar los alcances y las aportaciones de cada congreso rebasa por mucho la finalidad de este texto; sin embargo, intentaré presentar una breve panorámica de esta fructífera trayectoria.

El Congreso Nacional de Investigación Educativa, realizado en 1981 en el Centro Médico Nacional, en la Ciudad de México, constituye el primer antecedente de estos esfuerzos continuados, años después, desde el COMIE. Este congreso fue convocado por el Programa Nacional Indicativo de Investigación Educativa del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología como un proceso de reflexión continua sobre este campo, en donde distintos grupos de académicos de diversas instituciones (denominados “comisiones temáticas”) trabajaron desde marzo de 1980 en la elaboración de “Documentos base” sobre la situación, perspectivas e impactos de ocho grandes temas,2 los cuales pueden considerarse el antecedente de nuestras áreas temáticas. Estos documentos se pusieron a disposición de forma previa a la realización del congreso para ser debatidos en el mismo, en un intercambio entre académicos y responsables de las políticas educativas del país.

El II Congreso Nacional recupera, una década después, el espíritu del congreso primigenio, pues se sustenta en la realización y puesta en común de un primer “estado del arte”, se plantea como “…un balance de la investigación educativa mexicana realizada de 1982 a 1992 y (que permite) señalar perspectivas para los años noventa” (COMIE, 1993). Este congreso se organizó con base en 30 estados de conocimiento temáticos3 agrupados en seis áreas,4 que se presentaron en seis congresos nacionales temáticos y uno final, “Congreso Nacional de Síntesis y Perspectivas”; los primeros fueron realizados entre septiembre y noviembre de 1993,5 y sus resultados se editan como libros al año siguiente. El congreso de cierre se realiza también en el Centro Médico Nacional, en la Ciudad de México y ahí se presentan las conclusiones de todos los trabajos previos en cada una de las áreas.

Y es justo este esfuerzo de trabajo, análisis y síntesis de la situación y los retos para la IE, el que da pie a la creación del Consejo Mexicano de Investigación Educativa en el mismo año de 1993. En palabras de Adelina Arredondo:

El segundo congreso tuvo un carácter fundador para el COMIE, pues para realizarlo se agruparon los temas en campos, se elaboró el primer listado de líneas de investigación y se planearon los primeros estados de conocimiento. Se propusieron seis grandes áreas (Arredondo, 2016:112).

A partir de ese momento, la organización bianual de los congresos del COMIE ha partido de los distintos comités directivos que encabezan la organización, quienes convocan a los agremiados para postular a sus instituciones como posibles sedes, cuya determinación se somete a la Asamblea de Socios. Una vez definida la sede del siguiente congreso, en general con más de un año de anticipación, se da curso a una búsqueda de apoyos que han prestado, en cada caso, los gobiernos estatales y locales, así como las instituciones educativas de la entidad en donde se lleva a cabo el evento; también se obtienen patrocinios de las instituciones de adscripción de los socios, así como de entidades federales y nacionales vinculadas con lo educativo. Estos recursos materiales y financieros adicionales fueron centrales en el pasado y han ido disminuyendo, en forma drástica, a partir de 2021 y hasta esta fecha.

Para dar cauce académico a cada congreso, se eligen uno o dos miembros de la asociación como las personas que coordinarán el comité científico del congreso, responsables de su organización académica. A partir del tercer congreso y hasta el celebrado en 2017, el Comité Científico se ha conformado por personas líderes en las diferentes áreas temáticas que se cultivan en el campo de la IE, mismas que articulan la programación de las actividades de cada congreso, y que ha tenido modificaciones a lo largo de este devenir. A partir del congreso celebrado en 2019, y después de una modificación a la normatividad del Consejo, los responsables de las distintas áreas temáticas son electos por los asociados adscritos a cada una de ellas. Por otro lado, se conforma un comité local de la sede en donde se llevará a cabo cada congreso, que además se compromete con el desarrollo de una serie de labores logísticas, en la entidad, que resultan nodales para la buena marcha de este. Este gran grupo se hace cargo de elaborar la convocatoria, encabezar arduos procesos de dictaminación doble ciego de las ponencias, simposia, libros, carteles, materiales educativos y talleres que son postulados, así como de dar pie a otras actividades que se impulsan en cada ocasión, como conferencias magistrales, conversaciones educativas, homenajes, reuniones de redes, feria de libro, actividades culturales, sociales y hasta deportivas, como una carrera-caminata promovida a partir del congreso de 2015, entre otras.

Los congresos se han realizado en distintas ciudades de la República Mexicana: en tres ocasiones en la Ciudad de México (1981, 1993 y 1995) y dos en Mérida (1997 y 2007); Aguascalientes (1999); Manzanillo (2001); Guadalajara (2003); Hermosillo (2005); Veracruz, (2009); nuevamente en la Ciudad de México, en la UNAM, en una situación emergente que impidió su realización en la ciudad de Monterrey (2011); en Guanajuato (2013); Chihuahua (2015); San Luis Potosí (2017); Acapulco (2019), Puebla (2021), y Villahermosa (2023).

Cada congreso ha representado un reto para dar cabida a un número generalmente creciente de propuestas académicas y de asistentes. Por ejemplo, en el III Congreso Nacional se presentan menos de 200 ponencias, el IV tiene 264, para el V ya son más de 300, el VI y VII casi alcanzan las tres centenas, en el VIII se presentan 451, en el IX ya suman 728, en el X 1,462, el XI alberga a 1,352, el XII 1,399, hasta llegar al máximo de 1,559 ponencias en el XV, y 1,239 en el XVI,6 en contexto de pandemia y en un evento realizado fundamentalmente en línea. Para diciembre de este año esperamos la puesta en común de 1,870 ponencias. Y a esta numeralia se suman, como ya hemos señalado, otras muchas y enriquecedoras actividades académicas.

En este fecundo trayecto de los congresos, cabe mencionar que, a partir del celebrado en el 2011 se dio curso a un espacio de promoción académica para los estudiantes de posgrados en educación de todo el país; así, el primer día de la semana en que se realiza cada congreso se desarrolla el “Encuentro Nacional de Estudiantes de Posgrados en Educación” (ENEPE), que tendrá su séptima edición este 2023. En estos encuentros los estudiantes presentan sus avances de tesis de maestría o doctorado en educación, y académicos con experiencia en la investigación educativa comentan los hallazgos, alcances y problemas que aquellos exponen; además, entre ellos mismos comparten miradas y experiencias en el desarrollo de sus trabajos, enfrentan la crítica productiva de sus pares y maestros, crean redes, hacen amistades, etcétera.

Como se reseñó, el primero y segundo congresos se nutren de la elaboración previa de estados del arte de diferentes áreas temáticas, y su organización está fundada en ellas. De tal forma que son las áreas temáticas, las que conforman los objetos de investigación de los agremiados en el COMIE, sobre las que se han hecho, cada década, los estados de conocimiento; pero también han sido la columna vertebral para la organización de los congresos.7 El número y conformación de las áreas temáticas nos habla, también, del fortalecimiento y complejización del campo de la IE en nuestro país. En palabras de Roberto Rodríguez-Gómez:

En 2003 el COMIE publicó la colección “La investigación educativa en México (1992-2002)”, obra coordinada por Mario Rueda Beltrán que refleja los avances de la investigación educativa en la década noventa, en 11 volúmenes distribuidos en 14 tomos. Este estado de conocimiento fue publicado en coedición del COMIE con el Centro de Estudios sobre la Universidad y la Secretaría de Educación Pública. Por último, en el XII CNIE se presentó la colección de estados de conocimiento de la primera década del siglo. La obra, bajo la coordinación general de Carlos Muñoz Izquierdo, consta de 17 títulos y fue publicada por el COMIE en coedición con la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) (Rodríguez-Gómez, 2017).

El crecimiento de áreas temáticas se hace evidente desde la IX edición del CNIE (realizado en Mérida en 2007), donde se observa una emergencia de temas que, anteriormente, no estaban catalogados como temas que constituyeran áreas temáticas y que adquieren un espacio derivado, probablemente, del propio desarrollo de líneas y objetos de indagación o quizás de las condiciones educativas del país en su inserción en la aldea global. También podemos suponer que las exigencias de la agenda educativa llevan a ampliar miradas y abordajes de objetos específicos, que también las comunidades de investigación se han especializado y que algunos mecanismos de política pública han impactado su diversificación y desarrollo. A partir de aquella fecha encontramos temas centrales permanentes desde los dos primeros congresos, como pueden ser Formación docente, Sujetos de la educación, Procesos de enseñanza-aprendizaje, Educación y sociedad, Investigación de la investigación educativa y Desarrollo curricular. Encontramos también temáticas que se derivan de estos, como pueden ser Política y gestión de la educación, Evaluación educativa, Educación superior y ciencia, tecnología e innovación, o lo que se vincula con Didácticas especiales y medios, luego Educación en conocimientos disciplinares y, actualmente, Educación en campos disciplinares. El área vinculada a la educación no formal, de adultos o popular, que ha derivado en otros abordajes como Educación y trabajo, Educación, derechos sociales y equidad, y Multiculturalismo y educación. Asimismo, van surgiendo campos que fueron emergentes en cierto momento, que se fueron consolidando y han ganado un espacio propio en la agenda de investigación, como lo son Educación ambiental para la sustentabilidad, Entornos virtuales de aprendizaje (luego Tecnologías de la información y la comunicación en educación), Educación y valores, Prácticas educativas en espacios escolares o Convivencia, disciplina y violencia en las escuelas.

La elaboración de los estados de conocimiento de la última década, relativos a los años 2012-2022, se organizaron en 18 áreas temáticas, y sus resultados serán presentados en el siguiente Congreso. Será momento de hacer una nueva valoración de sus aportaciones al campo de la IE y de la necesidad de nuevos horizontes para dar curso a un conocimiento cabal en todos los ámbitos de la situación educativa en nuestro país que, además, pueda coadyuvar a su pleno desenvolvimiento y a la generación de políticas públicas sustentadas en estos saberes. Este siguiente congreso nos permitirá preguntarnos entonces sobre los conocimientos y problemas centrales en el campo educativo, y sobre el impacto de la IE frente a las demandas del campo teórico, conceptual y metodológico de la educación, de cara a las demandas de la realidad en el complejo contexto que hoy vivimos.

Referencias

Alcántara Santuario, Armando (2005). “Congreso del COMIE”, Campus Milenio, núm. 154, pp. 8, 17 de noviembre.

Arredondo, Adelina (con la colaboración de Elvira Alvear Cortés) (2016). “La presencia de la historia de la educación en los congresos del COMIE”, en M. E. Aguirre Lora (coord.), Historia e historiografía de la educación en México. Hacia un balance, 2002-2011, vol. II, Ciudad de México: Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior/Consejo Mexicano de Investigación Educativa.

COMIE (1993). La investigación educativa en los ochenta, perspectiva para los noventa. Cuadernos de Estados de Conocimiento, 30 cuadernos, Ciudad de México: Consejo Mexicano de Investigación Educativa.

COMIE (1995). La investigación educativa en los ochenta. Perspectivas para los noventa, 9 vols., Ciudad de México: Consejo Mexicano de Investigación Educativa.

Congreso Nacional de Investigación Educativa (1981). Documentos base, vols. I y II, Ciudad de México: Consejo Mexicano de Investigación Educativa.

Flores Crespo, Pedro (2014). “El Consejo Mexicano de Investigación Educativa. Producción y diseminación del conocimiento”, Revista Mexicana de Investigación Educativa, vol. 19, núm, 60, pp. 7-11.

Rodríguez-Gómez, Roberto (2017). “El Congreso Nacional de Investigación Educativa”, Revista Mexicana de Investigación Educativa, vol. 22, núm, 74, pp. 679-683.

Notas

1 En adelante, en este trabajo se utilizará el masculino con el único objetivo de hacer más fluida la lectura, sin menoscabo de género.
2 Educación y sociedad; Formación de trabajadores para la educación; Proceso enseñanza-aprendizaje; Educación informal y no formal; Desarrollo curricular; Planeación educativa; Desarrollo de la tecnología educativa e Investigación de la investigación educativa (Congreso Nacional de Investigación Educativa, 1981).
3 Según la fuente consultada, 29 o 30. El programa de actividades de dicho congreso señala 29, mientras que el texto introductorio a los libros derivados de los estados de conocimiento, “Presentación de la colección”, firmado por Eduardo Weiss, establece 30. Se trata de la colección titulada La investigación educativa en los ochenta. Perspectivas para los noventa (COMIE, 1995).
4 Sujetos de la educación y procesos de formación docente; Teoría, campo e historia de la educación; Educación y cultura; Procesos de enseñanza y aprendizaje I y II (con dos volúmenes) (didácticas específicas) y Procesos curriculares, institucionales y organizacionales.
5 Con sedes en: Toluca, Xalapa, Guanajuato, Pátzcuaro, Guadalajara y Monterrey.
6 Cabe señalar que no fue fácil conseguir ni memorias ni programas de actividades de los congresos previos a la digitalización; de ahí que la numeralia se base en el conteo de ponencias que aparecen en las que encontramos en versión digital (https://www.comie.org.mx/v5/sitio/congreso-nacional-de-investigacion-educativa), y no disponemos de datos precisos de las demás actividades académicas por carecer de los programas de los congresos. En algunos casos contamos con información proporcionada por la oficina del COMIE, la que mucho agradecemos. También recurrimos al texto de Arredondo (2016), la reseña de Alcántara Santuario (2005), y los editoriales de Flores Crespo (2014) y Rodríguez-Gómez (2017), que se refieren en las fuentes consultadas.
7 Con excepción del congreso realizado en Guanajuato, donde se planteó una organización por tipos y niveles educativos, organizados en siete grandes temáticas: 1) Sistema educativo en su conjunto; 2) Educación inicial y básica; 3) Educación media superior (bachillerato); 4) Educación superior (universitaria, tecnológica y normal); 5) Posgrado y desarrollo del conocimiento; 6) Educación continua y otras alfabetizaciones y 7) Educación en espacios no escolares, (Flores Crespo, 2014). En forma paralela, además, en el caso del XII CNIE, se realizó la IV Reunión anual de la Asociación Mundial de Investigación Educativa (WERA por sus siglas en inglés: World Education Research Association).
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