EL INDICADOR CASI EN LA RENTABILIDAD OVINA
EL INDICADOR CASI EN LA RENTABILIDAD OVINA
Revista Mexicana de Agronegocios, vol. 41, pp. 764-777, 2017
Sociedad Mexicana de Administración Agropecuaria A.C.
Resumen: Esta investigación tiene como objetivo realizar el cálculo del indicador CASI (Costos de alimentación sobre ingresos) en unidades de producción ovina de la región tropical en Puebla, México, permitiendo determinar la eficiencia económica en la alimentación, en relación al valor de la producción. Para el cálculo del indicador CASI se midió el en pesos el costo de alimentación y el valor de la producción, bajo dos consideraciones; sin el uso de innovaciones tecnológicas y con el uso de éstas. Las innovaciones tecnológicas consideradas fueron ensilaje de rastrojo de maíz, alimento iniciador para corderos (creep feeeding), dietas integrales para la etapa de engorda y dietas para hembras en etapa de gestación y lactancia. También se valoró la inclusión de urea en dietas tradicionales para ovinos de la región de Puebla, México. El indicador CASI se valoró en cuatro unidades de producción pecuaria en un primer momento, y posteriormente en una unidad de producción familiar en la región centro este del estado de Puebla, de donde se obtuvo que la incorporación de innovaciones tecnológicas asociadas a la alimentación permiten mejorar el comportamiento productivo de los animales. En las condiciones de esta investigación la incorporación de tecnologías disminuyó (P<0.05) el costo de alimentación, aumentó (P<0.05) el valor de la producción, y disminuyó (P<0.05) el valor CASI, con lo que la oportunidad de margen de ganancia aumentó.
Palabras clave: Costos de alimentación, Valor de la producción, Innovaciones tecnológicas, CASI, Rentabilidad.
Abstract: The objective of this research is to calculate the CASI (Feeding costs on income) indicator in sheep production units in the tropical region of Puebla, Mexico, to determine the economic efficiency of food, in relation to the value of production. For the calculation of the CASI indicator we measured the cost of feeding and the value of production, under two considerations; without the use of technological innovations and the use of these. The technological innovations considered were maize stubble ensilage, creep feeeding, complete diets for the fattening stage and diets for females in the gestation and lactation stages. Also was valorated the inclusion the urea in traditional diets for sheep from the Puebla region, Mexico. The CASI indicator was evaluated in 4 livestock production units at first, and later in a family production unit in the eastern central region of the state of Puebla, where it was obtained that the incorporation of technological innovations associated with food allow to improve the productive behavior of animals. Under the conditions of this research, the incorporation of technologies decreased (P<0.05) the cost of feeding, increased (P<0.05) the value of production, and decreased (P<0.05) the CASI value, profit margin increased.
Keywords: Costs of food, Value of production, Technological innovations, CASI, Profitability.
INTRODUCCIÓN
La actividad agropecuaria debe valorarse como un negocio, que al conjuntar las palabras se genera el concepto de agronegocio, considerado como una actividad económica que genera utilidad o ganancia económica, lo cual se conceptualiza como la rentabilidad de la actividad agropecuaria y que se obtiene al final del proceso de producción; cuando la empresa obtiene resultado positivo, debe considerarse que la empresa gana dinero y ha cumplido su objetivo. Si este resultado es negativo, debe realizarse el acto de evaluación para identificar las áreas de mejora, si la pérdida continúa, el producto en cuestión debe dejarse de producir para no atentar contra la estabilidad económica de quien realiza la actividad productiva o bien realizar los ajustes del producto en términos de su re invención o aplicación de innovaciones con la finalidad de satisfacer las necesidades del consumidor.
Aplicado al caso de ovinos, Retes et al. (2012) determinaron la rentabilidad de una unidad de producción (UP) ovina para la venta de animales reproductores con registro de pureza, donde midieron varios indicadores, entre los que destaca la relación beneficio/costo, que para este caso fue de 1.98 lo que implica que este tipo de actividad es altamente rentable. Maceda y Castellanos (2014) a su vez determinaron la rentabilidad de un sistema de producción
ovina en sistema intensivo, donde obtuvieron que el costo de la alimentación del vientre y el cordero representó el 80% del costo total en la etapa de producción del cordero, mientras que la mano de obra, el financiamiento y las prácticas sanitarias representaron entre el 11%, 7% y 2%, respectivamente.
En la etapa de engorda el costo del cordero representó, a su vez, el 50% de los costos totales, con un 43% por concepto de alimentación, 4% por mano de obra, 2% por sanidad y 1% por financiamiento. La relación costo-beneficio para las etapas de producción y engorda de cordero fueron 1.35 y 1.32 respectivamente, por lo que se estableció la viabilidad económica del sistema intensivo de producción estudiado bajo condiciones tropicales. Gozález-Garduño et al. (2013), determinaron la rentabilidad económica de la producción de carne de ovino Katahdin x Pelibuey comparando diferentes tipos de alimentación. Los indicadores se obtuvieron de una unidad de producción con un sistema semi-intensivo tecnificado de estrato socioeconómico medio. Se utilizaron los registros productivos de ovinos en tres experimentos diferentes: a) pastoreo con suplementación, b) estabulación con una dieta integral de sacchasorgo y c) estabulación con alimento comercial. En cada tipo de alimentación se registró el consumo diario individual, y el peso de los corderos cada quince días. Para determinar la rentabilidad se utilizó la Matriz de Análisis de Política (MAP), donde los ingresos y los costos fueron evaluados a precios de mercado.
En la producción de un kilogramo de carne, los insumos comerciables representaron mayor porcentaje en ovinos estabulados (90%) respecto de los ovinos en pastoreo (48%). El mayor costo correspondió a la alimentación en todos los casos. En estabulación, los factores internos representaron de 7 a 9% y los costos fijos cerca del 1%; mientras que en ovinos en pastoreo estos indicadores representaron el 38% y 14% La rentabilidad privada fue de 132% en corderos en pastoreo, 4% en corderos alimentados con sacchasorgo, -11.70% en hembras alimentadas con sacchasorgo y -12.30% en los machos que recibieron alimento comercial. Se concluye que la producción de carne es rentable en corderos en pastoreo y en los machos alimentados con una dieta integral de sacchasorgo, ya que todos los indicadores resultaron positivos. Las observaciones presentadas permiten sugerir que la producción ovina, puede considerarse como un agronegocio con rentabilidad adecuada, sin embargo, tradicionalmente los pequeños rumiantes (ovejas y cabras) en México han estado en posesión de productores con recursos económicos bajos y distanciados de la asistencia técnica y la tecnología, lo que ha llevado a que sus indicadores productivos sean bajos o incluso desconocidos, tal como ganancias de peso de corderos bajas, conversiones alimenticias altas, que les conduce a baja eficiencia productiva. Sin embargo en la producción ovina, cada vez es más importante el flujo de capital financiero, dando origen a una producción pecuaria con enfoque empresarial promisorio (Cuellar, 2006) justificada por el aumento en la demanda de carne de ovino para el caso de México, ya que de 2010 a 2014 la demanda ha aumentado de 42 a 52%.
Lo anterior permite evidenciar una oportunidad de negocio que puede beneficiar a los productores de tipo familiar, pero desafortunadamente dichos productores no realizan esta actividad con fines de
negocio y no llevan a cabo la administración de sus egresos e ingresos de sus unidades de producción, que en la mayoría de los casos desconocen la magnitud de su utilidad; de tal manera que al final del proceso productivo es cuando toman conciencia de la ganancia obtenida o bien asumen la pérdida de capital, cuando ya no hay tiempo para implementar acciones correctivas que propicien o aseguren rentabilidad para la unidad de producción.
En relación a los conceptos que integran a los costos de producción, la alimentación es el concepto que ocupa un mayor porcentaje, que puede ser desde el 80%, por lo que es evidente que la rentabilidad de la producción ovina presenta una dependencia bastante alta de los costos de los insumos que se utilizan en la alimentación, por lo que es conveniente asegurarse de que el productor cuente con la mayoría de insumos que se requieren para la alimentación de su ganado y en el caso de los concentrados tanto energéticos como proteicos, si bien no los produce, si debe asegurarse que sean de alta disponibilidad en la región donde se ubique; además, debe de contar con un profesional en la producción animal que le asesore en buscar alternativas de alimentación de bajo costo, como estrategia con la cual se puede mejorar la rentabilidad de la engorda a nivel familiar. Sin embargo, en los casos reportados de análisis de la rentabilidad de la producción ovina, los indicadores se obtienen al final del ciclo de producción y al considerar que la alimentación es el concepto de mayor impacto en los costos de producción se deben buscar alternativas de indicadores que permitan realizar evaluaciones tempranas en el proceso de producción con la finalidad de implementar acciones correctivas que aprueben preservar la utilidad en favor del productor.
En este aspecto, el indicador CASI (Costo de alimentación sobre ingreso), es una herramienta que permite evaluar la condición económica de las explotaciones pecuarias. Fue generado a principios de los años 90´s, en la Comarca Lagunera, México a partir del cálculo del ingreso, por la venta de la leche producida, menos el costo de la alimentación, utilizado por algunos programas de formulación de raciones (Herrera-Saldaña 2015, comunicación personal). El indicador CASI, busca determinar la eficiencia económica de la alimentación, en relación a la producción y el valor de ésta, en los animales que consumían dicha alimentación. El principio de este indicador es el hecho de que el costo de la alimentación es el concepto que más contribuye al costo total de producción. tanto, es de gran importancia saber cuál es el porcentaje del costo de la alimentación en comparación del ingreso que se genera por la venta del producto.
De las experiencias obtenidas con el uso del indicador, se observó que cuando el valor del indicador CASI era alrededor del 50.0%, los productores obtenían una mayor utilidad neta en sus explotaciones, ya que los demás conceptos como mano de obra, energéticos, medicamentos, semen, etc. suman entre un 20% y 30% del total del valor de la producción. Así, sumando el costo de la alimentación más 20 o 30%, al productor le queda como utilidad neta, entre el 20 y 30%. Una de las bondades que se le puede atribuir al indicador CASI es que permite realizar ajustes dentro del proceso de producción y no al final.
En el caso de la engorda de ovinos, el control de pesos se puede realizar de manera quincenal y al saber el precio del producto, en este caso el precio del cordero en pie, se puede calcular el valor de la producción para un periodo quincenal; en este mismo período se puede medir el consumo aparente de los corderos, que al multiplicar por el valor de un kilo de la ración se puede obtener el costo de la alimentación para un periodo quincenal y en consecuencia obtener el valor del CASI para ese periodo de tiempo y poder tomar decisiones anticipadas, bajo el escenario de que en ese periodo de tiempo algún insumo se haya incrementado en su precio de manera dramática, el CASI resultante será elevado, por lo que será conveniente proponer la modificación de la estrategia de alimentación o bien se puede optar por el reemplazo de dicho insumo. El asegurar que el valor del CASI permanezca muy cercano al 50%, permitirá asegurar la rentabilidad para el productor. Pero para ello la toma y registro de datos es fundamental, ya que permitirá analizar la información generada en una unidad pecuaria, siendo la única forma de conocer los beneficios que se lograran con la incorporación de innovaciones tecnológicas dentro de la unidad pecuaria; pero además permite evaluar la productividad, y sobre todo, ayuda a detectar si la actividad es rentable y competitiva (Aguilar et al., 2001).
Es pertinente aclarar que en las unidades de producción ovina de tipo familiar, a diferencia de lo que sucede en otro tipo de empresas, no existe una delimitación precisa entre las funciones y los responsables de las mismas. En las unidades de producción de tipo familiar, es frecuente que una misma persona, en muchos casos el propietario o padre de familia, es quien realiza varias actividades, limitando en ocasiones la toma de datos que se generan con relación a la productividad e información económica (Alonso et al., 2002).
El registro de información técnica y económica que ocurren en una unidad de producción pecuaria (UPP) se debe anotar en formatos diseñados especialmente para ello, y preferentemente se debe utilizar un formato de registro para cada animal. Los registros de producción de manera ordenada y constante (diario, semanal o mensual) facilitan el análisis de la información y permiten al ganadero identificar los problemas que limitan la productividad de su UPP y tomar decisiones apropiadas para resolverlos y con ello mejorar la eficiencia de su explotación (Castañeda y Lagunes, 2004; Soto y Delgado, 2005; Palomares, 2007).
En los sistemas de producción ovina de tipo familiar, es necesario que se incentive la formación de sus productores en la cultura de toma de registros tanto económicos como productivos, que les permitan realizar evaluaciones y detectar a tiempo problemas que pudieran comprometer la rentabilidad de la unidad de producción. Que el productor comprenda que la producción de ovinos es una actividad significativamente rentable, por lo cual se debe hacer una incorporación de tecnologías asociadas a la alimentación que permitan reducir los costos de alimentación, pero que detonen en la producción y estos dos se reflejen en la generación de ingresos por la venta de sus productos. Por lo anterior, esta investigación tuvo como objetivo calcular el valor del indicador CASI en la engorda de ovinos, como herramienta para inferir la rentabilidad de las unidades de producción ovina, en Puebla, México en latitud tropical, asumiendo que el indicador CASI que se obtiene en la engorda de ovinos en sistemas de producción familiar, es lo suficientemente bajo para permitir ganancias económicas en el proceso de engorda de ovinos y ser un negocio rentable para las familias campesinas de la región indicada.
MATERIALES Y MÉTODOS
Lugar de realización.
La información que se presenta en esta investigación se generó en dos sitios, la primera se desarrolló en cuatro unidades de producción (UPP), localizadas en el Municipio de Mazapiltepec de Juárez del estado de Puebla, ubicadas en las siguientes coordenadas: UPP 1 situada a los 19° 12’ Latitud Norte y 97° 57’ Longitud Oeste, su altura al nivel del mar 2,393 metros. UPP2 situada a los 19° 12’ Latitud Norte y 97° 57’ Longitud Oeste, su altura al nivel del mar 2,384 metros. UPP3 situada a los 19°11’Latitud Norte y 97°57’ longitud oeste, su altura al nivel del mar 2,362 metros. UPP4 situada a 19° 16’ Latitud Norte y 97° 57’ Longitud Oeste, su altura al nivel del mar es de 2,363 metros. La investigación desarrollada en este sitio, se justifica por la presencia de productores reacios a implementar innovaciones tecnológicas en sus unidades de producción, que realizan la producción ovina de manera extensiva, sin uso de tecnología, y en consecuencia consideran que sus ganancias del proceso de producción son altas, sin embargo, no cuentan con registros o indicadores que permitan dar sustento a lo indicado.
El segundo sitio se realizó en unidades de producción ovina, en la localidad de San Marcos Tlacoyalco, en el Municipio de Tlacotepec de Benito Juárez, estado de Puebla; es una comunidad indígena, pertenecientes al grupo étnico Popoloca; situado, a una altitud de 1,944 metros sobre el nivel del mar, sus coordenadas son 18°39'0" N y 97°34'60" E. El clima es árido-semiárido, con precipitación pluvial irregular que se presenta entre los meses de marzo a octubre (INEGI, 2016). Los niveles de precipitación varían de 200 a 500 mm, la temperatura suele ser alta entre 30 a 32 grados centígrados. Este segundo sitio de evaluación, se ubica en el corredor Tecamachalco-Tehuacán, que es un corredor de importancia alta en la producción de ovinos en engorda, por lo que con estos productores, se evaluaron diferentes estrategias de alimentación, tomando como referente la manera particular de como ellos realizan la engorda de ovinos de manera habitual, y se valoró la incorporación de urea como insumo que permitiera obtener valores aceptables en el indicador CASI.
Identificación de los productores cooperantes.
En esta etapa de la investigación se aplicó un cuestionario a los productores cooperantes donde el objetivo principal fue la identificación de productores líderes en la región, así como la identificación de productores que implementaran innovaciones tecnológicas en sus unidades de producción.
El criterio de selección se realizó bajo las siguientes características:
1. Productores o familias que destaquen por ser innovadores, también llamados o conocidos como líderes tecnológicos (referidos) en sus comunidades o regiones.
2. Productores generosos para compartir conocimientos, no egoístas y con solvencia moral en su comunidad.
3. Productores que le dediquen tiempo y pasión a su unidad de producción.
4. Productores cuya unidad de producción sea accesible y visible, al localizarse a orillas de caminos, brechas o carreteras transitadas.
5. Productores que tengan hijos o familiares cercanos que colaboren con ellos en las labores y eventualmente apoyen en la toma de datos básicos.
6. Productores que, preferentemente, vivan en las localidades estratégicas, es decir, aquellas, que sean el centro de reunión y eje económico de una determinada microrregión.
Registros de datos productivos y económicos.
En esta etapa del trabajo se capacitó a los productores de cada una de las unidades de producción pecuaria, en el tema de toma y registro de datos, en esta fase se dio inicio con la actualización de los inventarios de semovientes en cada unidad de producción, además de indicar el registro de fechas de empadre, fechas de parto, edad de las ovejas, fechas de nacimiento de corderos, sexo, raza, peso al nacimiento, peso al momento del destete, ganancia diaria de peso, etc.; por hacer mención de algunos indicadores productivos y a lo que se refiere datos económicos, se inició con el inventario de insumos alimenticios disponibles en la unidad de producción, desde cantidades almacenadas , precios, gastos por manejo sanitario y reproductivos. La toma de datos se realizó diariamente y el análisis de los datos se realizó cada mes con la finalidad de actualizar el valor obtenido con el cálculo del indicador CASI.
Forma de cálculo del indicador CASI.
Bajo condiciones de estabulación.
Para poder calcular el valor del indicador CASI se requiere tener la siguiente información:
1. Conocer la cantidad expresada en kilogramos de cada alimento que se ofrece a cada animal.
2. Conocer el costo ($) de cada ingrediente que se utilice en la ración.
3. Determinar el costo de alimentación por cada animal en producción, multiplicando la cantidad de cada ingrediente consumido por animal, por el precio por kg consumido.
4. Conocer la producción de cada animal que generan los ingresos. Esto se puede hacer también por día o por mes.
5. Conocer el precio pagado al productor por kg de carne (precio a la venta).
Una vez que se tiene claridad de los datos ya mencionados se trabaja bajo la siguiente fórmula de cálculo: CASI=(Costos de alimentación /valor de la producción)*100
Bajo condiciones de Pastoreo.
Para poder calcular el valor del indicador CASI se requiere tener la siguiente información:
Costo de la Alimentación. En el caso de los vientres (borregas), el costo de alimentación debe ser calculado tomando en cuenta el tiempo de destete de su(s) cría(s). En el caso de las (crías) debe considerarse el costo de alimentación desde el momento de su destete hasta su venta.
Considerando:
a. Costo de aparcería. El terreno donde pastoreen los animales tiene un valor por uso del mismo, por tanto, se debe de calcular el costo de aparcería por cabeza.
b. Costo del pastor. En caso de que se requiera el cuidado de un pastor durante el tiempo que los animales estén pastoreando, el costo del mismo debe de ser considerando.
c. Suplementación nutricional. Durante los tiempos de escasez de forrajes, muchos productores suplementan a sus animales con forrajes, esquilmos, minerales, bloques multi nutricionales o concentrados. El valor de dichos productos deberá de tomarse en cuenta.
Valor de la Producción. En el caso de corderos o destetados, se debe de calcular el valor de la producción tomando en cuenta los kilogramos ganados desde el destete hasta su venta. Los kilos ganados se multiplican por el valor del kilo del animal en cuestión. En el caso de los vientres (borregas), se debe de calcular el valor de su producto a precio de mercado (corderos (as), al momento de destete.
Variables de medición.
En cada unidad de producción pecuaria se midieron las siguientes variables:
Peso al nacimiento. Considerado como la cantidad de masa corporal, expresada en kilogramos, que el cordero registró al momento del parto.
Peso al destete. La cantidad de masa corporal, expresada en kilogramos, que el cordero registró al momento de finalizar la lactancia.
Ganancia diaria de peso. Es la diferencia de peso al destete menos el peso al nacimiento del cordero, dividido entre el número de días de lactancia.
Peso a la venta. Cantidad de masa corporal expresada en kilogramos que el cordero gana del destete al final de la engorda.
Costo de alimentación. Se refiere a la sumatoria de los precios de compra de los insumos utilizados en la alimentación.
Precio de venta.- Se refiere a la cantidad obtenida en pesos, por la venta de ovinos finalizados.
Finalmente la medición y registro de estas variables permitió conocer los costos generados por la alimentación de los animales y los ingresos generados por la venta de los animales producidos; datos que finalmente permiten obtener el valor del indicador CASI.
En el segundo sitio de investigación se utilizaron 120 corderos machos de cruzas comerciales de Dorper con Pelibuey de tres a cuatro meses de edad y peso vivo (PV) promedio de 24 kg, en buen estado de salud.
Periodo experimental.
La duración del experimento fue de 80 días, de los cuales los primeros siete correspondieron al periodo de adaptación y los 73 días restantes a la fase de toma de datos.
Manejo general.
Los corderos se distribuyeron al azar en cuatro en cuatro tratamientos con treinta repeticiones por tratamiento. Previo al inicio de la investigación, a los corderos se les realizó una inspección general, se procedió a desparasitarlos con Ivermectina vía subcutánea (1 ml por cada 50 kg de PV), se les aplicó vitamina ADE a razón de 2 ml por ovino además de Bacterina Toxoide por vía subcutánea para prevenir enfermedades causadas por Clostridium perfringes tipo C y D. Los corderos se pesaron al inicio y posteriormente cada siete días con ayuno previo de 12 horas.
Manejo alimenticio.
Al inicio del experimento los corderos se alimentaron con heno de alfalfa durante tres días, posteriormente se dio un periodo de adaptación a la dieta experimental por un periodo de 7 días, inmediatamente después se inició la fase de toma de datos.
Descripción general de los tratamientos experimentales utilizados.
Se utilizaron cuatro dietas, la dieta 1 fue testigo y se refiere a la forma habitual de alimentación que los productores utilizan, las siguientes tres raciones se formularon con 14% de proteína, pero con diferente porcentaje de inclusión de urea, como se indica en los Cuadros 1 y 2.
Variables de medición.
En esta investigación se midieron las siguientes variables:
Consumo de alimento diario: es la cantidad de alimento consumido por día, medido en kilos y para su medición se utilizó una báscula con capacidad de 100 kg
Ganancia diaria de peso: se refiere a la acumulación de masa corporal por día, medida en gramos, mediante la diferencia de peso vivo final – peso vivo inicial, dividido entre el número de días que trascurrieron entre una medición de peso y la siguiente
Conversión alimenticia: se refiere a la cantidad de alimento consumido para producir un kilogramo de carne, para su medición se dividió los kilogramos de peso ganados entre los kilogramos de alimento consumido, en un periodo de tiempo determinado
Cálculo del indicador CASI. Se refiere al cálculo de los costos de alimento consumido sobre el valor de la producción (precio de los kilogramos ganados) por 100.


**Materia seca.
*** Energía metabolizable.
****Proteína cruda.
Análisis estadístico de la información.
Para el análisis de las variables continuas se aplicó un diseño completamente al azar, con cuatro tratamientos y 30 repeticiones por tratamiento, donde cada unidad experimental fue representada por cada cordero en cada tratamiento. Las variables fueron analizadas con análisis de covarianza, teniendo como co-variable al peso inicial a través del procedimiento GLM de SAS (Cary, 1982). El modelo estadístico que se aplicó, considerando como covariable al peso inicial fue el siguiente:
Donde:
Yij = Variable respuesta o controlada en la j-ésima repetición del i-ésimo tratamiento.
µ = Media general
ti = Efecto del i-ésimo tratamiento
β= Coeficiente de regresión
Xij = Covariable peso inicial
X = Media general de la covariable
ξij = Error experimental.
Para el análisis estadístico del CASI, se realizó la prueba de χ2 por ser una variable categórica.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Antes de comparar los valores que se obtuvieron en cada una de las unidades de producción pecuaria, es importante mencionar que la incorporación o adopción de innovaciones tecnológicas en las unidades de producción impactan de manera positiva en los valores productivos que finalmente se ven reflejados al momento de la venta del producto. Simplemente mencionar que las innovaciones tecnológicas en la alimentación del rebaño impactan en la ganancia diaria de peso (GDP), mejorando el peso al destete, el peso a la venta y por ende aumento en los ingresos de la unidad de producción. En el Cuadro 3 se presentan valores de costos de alimentación, valor de la producción y el valor del indicador CASI, sin tecnología y con tecnología en el sitio de investigación 1.

Para la valoración del CASI las tecnologías incorporadas fueron: ensilaje de rastrojo de maíz, alimento iniciador para corderos (Creep feeding), dietas integrales para la etapa de engorda y dietas para hembras en etapa de gestación y lactancia.
En referencia con el costo de alimentación, la incorporación de tecnologías disminuyó (P<0.05) los costos de alimentación, tanto en la UPP 1 como en la UPP 3, debido a disminución de la cantidad de ingredientes que el productor utilizaba de manera indiscriminada, lo que le llevaba a desperdicios; al implementar las tecnologías se utilizaron solo los insumos recomendados, en las proporciones indicadas lo que le llevó a disminuir sus costos de alimentación, además de que con las tecnologías recomendadas
se incluyeron ingredientes disponibles en la unidad de producción. Desde el punto de vista biológico, la implementación de las recomendaciones en la alimentación, propició que se cubrieran los requerimientos de dichos animales, con lo que se generó una conciliación entre lo requerido con lo ofrecido, de tal manera que el margen de alimento no utilizado por el animal disminuyó. Para el caso del sistema extensivo, es el que registró un incremento en los costos de producción, debido a que el productor no implementó las innovaciones recomendadas y optó por la compra de concentrado comercial para ofrecer a los corderos, lo que aumentó el costo de alimentación.
El uso de innovaciones tecnológicas mejoró (P<0.05) en todos los casos el valor de la producción, lo que se explica por la mayor productividad que se obtiene con el uso de los nutrientes contenidos en los insumos de los que se componen las innovaciones tecnológicas, además del precio de venta del cordero, que para la UPP1 fue de $39.00 por kg, la UPP 2 de $42.00, la UPP 3 de $42.00 y la UPP 4 de $39.00.
En relación con el indicador CASI se obtuvo que en todas las UPP se registró disminución en su valor asociado al uso de las innovaciones tecnológicas (P<0.05); en todos los casos con una tendencia fuerte a ser un valor cercano al 50% y en un solo caso de 58%. Lo anterior permite inferir que el uso de las innovaciones tecnológicas disminuye el costo de producción asociado a la alimentación y que mejora el valor de la producción, con lo cual se tiene un potencial de ganancia mayor.
Desde el punto de vista del productor, aparentemente la inclusión de innovaciones tecnológicas en el sistema de producción aumenta los costos; sin embargo se debe considerar que al realizar una mezcla alimenticia adecuada de insumos en base a los requerimientos del animal, se tiene la oportunidad de hacer que el proceso se eficientice con lo cual el rendimiento del animal se ve favorecido y en consecuencia se acorta el periodo de alimentación que se requiere para alcanzar el peso de mercado, lo cual ofrece características adicionales al producto, como es la terneza del animal, lo que puede contribuir a obtener un mejor precio del producto.
Dado que el CASI es la relación del costo de alimentación con respecto al valor de la producción, entonces las vías para alcanzar un CASI adecuado es disminuir los costos de alimentación, o bien colocar el producto al mejor precio posible en el mercado. Bajo este enfoque el CASI resulta altamente sensible a la actividad de comercialización, ya que los productores de ovinos en el sistema familiar, realizan la compra de insumos de manera desorganizada, por lo que la estrategia de compra consolidada y venta en grupo, dará facilidades para aumentar el margen de utilidad. Sin embargo, desde el punto de vista de la aplicación del CASI, la manera única de como disminuirlo es comprar insumos en mayoreo, de calidad adecuada que produzcan en el animal respuestas adecuadas. Martínez et al. (2010), indican que la rentabilidad de la ovinocultura mejora al incluir tecnologías; si bien es cierto que en este reporte no se midió la rentabilidad, pero al ser la alimentación uno de los conceptos que mayor impacto tiene en los costos de producción, se puede inferir que la disminución del CASI es la base para asegurar una rentabilidad adecuada de la empresa ovina y en consecuencia, la implementación de tecnologías mejora la eficiencia de producción.
La incorporación de innovaciones tecnológicas asociadas a la alimentación permiten mejorar la ganancia diaria de peso (GDP) de los animales y los pesos al final de la engorda son mayores. En las condiciones de esta investigación la incorporación de tecnologías disminuyó el costo de alimentación, aumentó el valor de la producción y disminuyó el valor CASI, con lo que la oportunidad de margen de ganancia aumentó.
En referencia al segundo sitio de evaluación, en la Cuadro 4 se muestran los resultados productivos obtenidos en la evaluación de los diferentes tratamientos experimentales, donde se registran los promedios obtenidos para los diferentes tratamientos y las diferencias (P<0.05) existentes entre ellos. A continuación se revisa cada una de las variables evaluadas.
Peso final.
Esta variable resulta de la acumulación de masa corporal, expresada en kilos, que tuvo cada cordero desde el nacimiento y hasta el peso de venta. Asociado a las necesidades de mercado, el peso mínimo
que los corderos deben alcanzar es de 40 kg, condición que cumplieron todos los tratamientos; sin embargo el tratamiento 1 fue el que resultó más restrictivo para alcanzar el peso final requerido, lo anterior está asociado a la utilización en la dieta de una mayor cantidad de forraje, debido a que este tratamiento fue etiquetado como testigo, considerándosele como el tipo de alimentación que los productores usan de manera frecuente, basado en la inclusión de 60% de forraje fibroso (rastrojo de maíz), en el cuál su principal nutriente es la celulosa y hemicelulosa, las que se encuentran atrapadas por el principal factor anti nutricional conocida como lignina, evitando que este provea los nutrimentos necesarios y suficientes para alcanzar el peso al mercado en el mismo momento que cuando se aumenta la calidad de las raciones.
Desde el punto de vista estadístico, no se encontraron diferencias (P>0.05) en el peso final entre el Tratamiento 1 y 2, pero sí entre éstos dos y los tratamientos 3 y 4 (P<0.05), lo cual indica que la mejora en la calidad y cantidad de los insumos utilizados en dichos tratamientos promueven mayor acumulación de masa corporal y que para el caso del tratamiento 3 y 4, donde no se presentaron diferencias en el peso final (P>0.05) se infiere que el aporte de nitrógeno no proteínico de la dieta 3, promueve el comportamiento productivo similar a cuando se incluye pasta de soya en la dieta.

1= Ganancia de peso acumulada
2= Ganancia de peso Diaria
3= Consumo de Alimento Diario
4= Conversión alimenticia
Ganancia diaria de peso (GDP).
Esta variable se refiere a la velocidad con la cual el cordero acumula masa corporal y de su análisis resultó que el tratamiento 1 produjo la GDP menor, diferente (P<0.05) con los demás tratamientos, lo cual indica que, si existen condiciones de disponibilidad de insumos y precio, esta dieta no debe fomentarse y que para productores con posibilidades económicas mínimas, la inclusión de 1.5 % de urea (tratamiento 2) en la dieta puede mejorar su ganancia diaria de peso. La mejor GDP se registró en los tratamientos 3 y 4 (P>0.05), por lo que para efectos de recomendación a los productores se debe fomentar la implementación del tratamiento 3, con base en 2.5% de urea, con los cuidados respectivos que amerita el uso de dicho ingrediente, por resultar en este momento como la dieta más económica. La adición de urea en la dieta, permite obtener nitrógeno de origen no proteínico que permite alimentar a los micro organismos ruminales, permitiendo su crecimiento y desarrollo así como la digestión de alimentos ricos en fibra (celulosa y hemicelulosa), lo que con el tiempo generará la proteína de origen microbiano que será absorbida por parte del huésped a nivel intestinal, permitiendo con ello que pueda tener aminoácidos esenciales para su crecimiento y acumulación de masa muscular.
Consumo de alimento.
La cantidad de alimento consumido en promedio, resultó mayor para el tratamiento 1, diferente a los demás tratamientos (P>0.05) y el menor consumo se registró para el tratamiento 3; como una posible explicación del presente comportamiento puede ser asociado a la densidad de nutriente utilizada en la dieta, debido a que el tratamiento 2 al 4 se utilizaron insumos con mayor contenido energético, principalmente, lo que se relaciona a la teoría glucostática, la cual plantea que la saciedad se alcanza con menor consumo de alimento, en función del contenido/liberación de glucosa al torrente sanguíneo
y la llegada de ésta al cerebro, donde se ubica el centro de saciedad. La salud o bienestar del rumen puede observarse en la capacidad que tiene de digerir y absorber los nutrientes que se otorgan por medio de la dieta, y uno de los principales actores en este proceso son las bacterias, las cuales permiten desdoblar nutrientes energéticos útiles para el organismo, permitiendo con ello satisfacer los requerimientos de éste, lo cual permite que se envíe la señal de saciedad por medio de osmorreceptores presentes en el sistema circulatorio enviando la señal al cerebro para que se registre la sensación de saciedad, razón por la cual podría explicarse la disminución del consumo de alimento para los grupos 2, 3 y 4, mientras en el grupo 1, el principal factor limitante es la imposibilidad de acceder a los nutrientes dentro del forraje debido a la lignina, razón por la cual el organismo requerirá consumir más alimento para compensar sus necesidades de nutrientes.
Conversión alimenticia.
La conversión alimenticia se refiere a la cantidad de alimento consumida por el cordero, necesaria para formar un kilo de masa corporal, en esta variable resultó que el tratamiento 1 fue diferente (P<0.05) a todos los demás tratamientos evaluados, sin diferencias (P>0.05) entre los tratamientos del 2 al 4. Como se observa, el uso de alta proporción de forraje en la alimentación de los corderos, y asociado con su escaso valor nutricional, se requiere una cantidad alta de alimento para producir un kilo de masa corporal; lo cual disminuye cuando se incluyen ingredientes con mayor valor nutricional y en mayor proporción, resultando en conversiones alimenticias muy cercanas al 4:1; aun cuando no hay diferencias entre el tratamiento 2 al 4; existe una tendencia bastante fuerte de que el tratamiento 3 ofrece la menor conversión alimenticia.
De los resultados obtenidos se observa que el tratamiento 1, que es el que usan los productores de manera tradicional, no permite obtener indicadores de producción que permitan realizar la engorda de corderos de manera eficiente desde el punto de vista productivo y que en consecuencia es necesario que cambien sus sistema de alimentación, implementando recomendaciones que traten de conciliar las necesidades nutricionales de los corderos y en consecuencia su satisfacción con insumos de mayor aporte nutricional y de bajo costo. A este respecto los tratamiento 3 y 4, resultaron en indicadores productivos mejor posicionados con respecto al T1, sugiriéndose que dietas evaluadas en los diferentes tratamientos experimentales, reúnen las condiciones para ofrecer competitividad a los productores de carne de ovino.
Si bien no existen diferencias (P>0.05) en la mayoría de las variables medidas entre el tratamiento 3 y 4; el tratamiento 3 se distingue del tratamiento 4, al registrar el menor consumo de alimento, variable que al ser considerada desde el punto de vista económico, impacta de manera significativa el proceso de producción. En este sentido, la recomendación hacia los productores debe orientarse desde el punto de vista económico, para utilizar la dieta de menor costo, al producir indicadores productivos similares.
Los microorganismos del rumen convierten la urea en proteína de calidad suficientemente alta para sostener una producción eficaz, Johnson et al. (1990), disminuyendo los costos de producción por el uso de fuentes de proteína de origen vegetal, con alto costo en el mercado lo que encarece las fórmulas alimenticias para ovinos, el uso de urea al 2.5% aporta a la dieta el 14% de proteína que favorece a la ganancia de peso óptima en corderos en engorda y dando mejor utilidad a los productores.
El propósito primordial de la engorda de ovinos es generar ingresos económicos, por lo que deben ser redituables y como sucede con otras especies, su viabilidad económica gira en función del precio de los insumos, sobre todo de los cereales, ya que la alimentación representa más del 60% de los costos de producción (González et al., 2013) en esta investigación resultó que en el tratamiento 1 fue donde el costo de alimentación resultó más alto (Cuadro 5), lo anterior fue asociado con el precio del rastrojo de maíz que se utilizó en ese momento, por lo que la decisión de qué insumo incluir debe basarse en el precio del nutriente principal que contenga determinado insumo. La inclusión de ingredientes con el objetivo de satisfacer una determinada necesidad, permite reducir los costos de alimentación, para el caso del tratamiento 2 y 3 la inclusión de urea permite reducir dicho costo, por el contrario, la inclusión de pasta de soya lo aumenta.
En relación con el valor de la producción la dieta utilizada en el tratamiento 1 produce el menor valor, asociado con la baja producción de carne (Cuadro 5). En los tratamientos 2 a 4 se mejora el valor de la producción, siendo el más alto con el uso del tratamiento 3, de nueva cuenta asociado con la mayor cantidad de kilos de masa corporal acumulados.

El indicador CASI mide la proporción del costo de alimentación sobre los ingresos, en consecuencia valores altos en el costo de alimentación producirán valores del CASI también altos, para el tratamiento 1, el valor del indicador CASI resultó de 135.11%, lo que significa que los productores que utilizan el tipo de alimentación descrito, están poniendo el 35.11% en costos por alimentación, sin considerar los costos de mano de obra, medicación, asistencia técnica y combustible, lo que de manera general equivale al 20 a 30% adicional a los costos de producción.
El valor alto del indicador en este tratamiento se debe a que los productores realizan la formulación de dieta de corderos con alto porcentaje de forraje (60%) y bajo porcentaje de grano, lo que tiene como consecuencias ganancias de peso diarias raquíticas, largo periodo de engorda (120 días) y altas conversiones alimenticias, lo que ocasiona el elevado costo de producción de corderos y un valor del indicador casi mayor, donde los productores pierden y su unidad de producción no es rentable. En el tratamiento 2, el valor del indicador CASI resultó de 57.4%, lo cual indica que utilizando dietas con 1% de urea y pasta de soya al 5%, los costos de alimentación están en el 57.4 %, este valor obtenido permite ya la adición de otros conceptos de los costos de producción, aun cuando el rubro de utilidad para el productor es no mayor del 10%. En el tratamiento 3 se obtuvo el valor del indicador CASI de 42.9% con la inclusión de 2.5% de urea, sin pasta de soya. Este nivel de inclusión de urea permite que el costo de alimentación sea bajo, ya que la inclusión de pastas de oleaginosas encarecen las dietas, por lo que de nueva cuenta se corrobora que una alternativa para poder disminuir los costos de alimentación es utilizar fuentes nitrógeno no proteico como la urea (Feuchter, S/A), lo que da como resultado obtener una 54.1% de margen para solventar los gastos de mano de obra, medicación, asistencia técnica, combustible, etc. dejando mayor margen para el rubro de utilidad.
La inclusión de pasta de soya, aún permite un margen adecuado para la ganancia del productor, sin embargo el CASI aumenta al compararse con la inclusión de 2.5% de urea en la ración, disminuyendo la ganancia neta potencial para el productor. De acuerdo con lo anterior se puede indicar que el uso de sistemas de alimentación de corderos en la etapa de engorda, con baja proporción de forraje y la inclusión de urea, permite obtener indicadores productivos superiores a la forma tradicional de alimentación de los productores de corderos de la comunidad de San Marcos Tlacoyalco, Puebla, así también la inclusión de urea al 2.5% en la alimentación de corderos para engorda, resultó en el peso final, ganancia de peso acumulada y conversión alimenticia similar al sistema de alimentación que incluyó pasta de soya. La inclusión de urea al 2.5% disminuyó el consumo de alimento. Por lo que el valor del indicador CASI disminuye en sistemas de alimentación con raciones con baja proporción de forraje y la inclusión de urea.
La adición de 2.5% de urea, permite obtener el valor de CASI menor, con lo cual el margen potencial de utilidad neta aumenta. La alimentación de ovinos de engorda con dietas bajas en forraje e insumos de bajo costo (urea) producen un menor porcentaje en el valor del indicador CASI, con lo cual se asegura la rentabilidad económica para el productor.
CONCLUSIONES
El costo de alimentación es uno de los conceptos dentro de los costos de producción que mayor porcentaje ocupan, por lo cual es prioritario establecer recomendaciones y/o estrategias que permitan establecer condiciones para que los agronegocios sean rentables; de manera específica en el caso de la producción de ovinos en el sistema de engorda, que es una actividad que al día de hoy es rentable en la mayoría de los sistemas de producción en los que se realiza; sin embargo, cierta proporción de productores consideran que realizar la actividad productiva de manera tradicional, sin el uso de tecnologías, les garantiza rentabilidad en su unidad de producción al no realizar la compra de insumos; en esta investigación se demuestra que el costo de alimentación se encarece cuando no se aplican recomendaciones técnicas en su formulación, lo que puede estar asociado con desperdicio tanto de nutrientes como de insumos. En consecuencia, el uso de tecnología ocasiona disminución en el costo de alimentación, lo que se explica en el uso eficiente de los nutrientes que se aportan a través de los diferentes insumos, además de estar implícito el cuidado en el manejo del alimento, lo que evita desperdicio físico del mismo. Con referencia al valor de la producción, el uso de tecnología permite generar productos con mayor estandarización, lo que asigna un mejor margen de negociación y hace que los corderos finalizados con el uso de tecnología, sean mejor pagados con respecto a los que no reciben la aplicación de tecnología. Corderos finalizados en condiciones de pastoreo, sin uso de tecnología, invierten en la finalización desde un año y hasta 18 meses para alcanzar el peso de mercado, con mayor edad y menor terneza de la canal, por lo que los compradores castigan el precio de este producto. En consecuencia, dependiendo de la eficiencia biológica de la producción de ovinos, el uso de tecnología permite que los indicadores productivos como ganancia de peso, conversión alimenticia se mejoren, con lo cual el costo de la alimentación en términos proporcionales se reduce, lo que permite disminuir el valor del indicador CASI y en consecuencia permitir que el margen para la utilidad aumente.
El uso de insumos económicos, con alta eficiencia biológica, como es el caso de la urea, permite disminuir los costos asociados a la alimentación y en consecuencia obtener un valor del indicador CASI bajo, alrededor del 42%, lo que asegura que al adicionar los demás conceptos que intervienen en el proceso productivo, se tenga un margen amplio para la utilidad, asegurando la rentabilidad del proceso de engorda en las condiciones indicadas.
De manera general el uso de innovaciones tecnológicas permite valores de los CASI aceptables que ofrecen un margen amplio para la utilidad del productor.
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