EXISTENCIA DE FASCIOLASIS OVINA Y CAPRINA QUE AFECTAN LA PRODUCCIÓN EN SAN JOSÉ CHIAPA, PUEBLA
EXISTENCIA DE FASCIOLASIS OVINA Y CAPRINA QUE AFECTAN LA PRODUCCIÓN EN SAN JOSÉ CHIAPA, PUEBLA
Revista Mexicana de Agronegocios, vol. 42, pp. 843-853, 2018
Sociedad Mexicana de Administración Agropecuaria A.C.
Resumen: La fasciolasis es una enfermedad presente que afecta la salud de ovinos y caprinos, además se convierte en una zoonosis de grandes consecuencias por las pérdidas económicas y productivas en los rebaños de todo el mundo. En México, se encuentra en casi todos los estados con un gran impacto en la producción ovina y caprina, ocasionada por esta parasitosis. El principal objetivo del trabajo fue: conocer la existencia de fasciolasis en ovinos y caprinos que afectan la producción en San José Chiapa, Puebla. El estudio se realizó en el municipio de San José Chiapa perteneciente al estado de Puebla. Se seleccionaron dos grupos de 60 (ovinos y caprinos) de edad promedio de dos años y medio, pastoreándolos de 8:00 am a 16:00 pm. Se realizó la colecta de heces (120) para el análisis de laboratorio y su identificación parasitaria de los grupos en estudio. Las técnicas realizadas fueron McMaster (para Eimerias y nematodos gastrointestinales) y concentración/sedimentación (para fasciolas), donde posteriormente se aplicó estadística descriptiva; a través del paquete estadístico SPSS 10.0 para Windows. Los resultados arrojan mayor número de fasciolas con 17 ovinos constituyendo el 28% de la población afectada, y en los caprinos sólo 7 por fasciolas representando el 12% de su población. La disminución fue de menos $140.00/ovino a la venta, por decomiso de hígado afectado por fasciolasis al comercializarse en los mercados (local y regional).
Palabras clave: Parásitos, zoonosis, producción, mercado, pequeños rumiantes.
Abstract: Fasciolasis is a present disease that affects the health of sheep and goats, in addition it becomes a zoonosis of great consequences for the economic and productive losses in the herds of the whole world. In Mexico, it is found in almost all the states with a great impact on ovine and caprine production, caused by this parasitosis. The main objective of the study was to know the existence of fasciolasis in sheep and goats that affect production in San José Chiapa, Puebla. The study was carried out in the municipality of San José Chiapa, in the state of Puebla. Two groups of 60 (sheep and goats) of average age of two and a half years were selected, shepherding them from 8:00 a.m. to 4:00 p.m. Stool collection (120) was performed for the laboratory analysis and its parasite identification of the groups under study. The techniques performed were McMaster (for Eimerias and gastrointestinal nematodes) and concentration / sedimentation (for fasciolas), where descriptive statistics were later applied; Through the statistical package SPSS 10.0 for Windows. The results show a greater number of fasciolas with 17 sheep constituting 28% of the population affected, and in the goats only 7 by fasciolas representing 12% of its population. The decrease was less $140.00 / sheep on sale, for confiscation of liver affected by fasciolasis when marketed in the markets (local and regional).
Keywords: Parasites, zoonosis, production, market, small ruminants.
INTRODUCCIÓN
La fasciolasis y las pérdidas que produce se han incrementado en el mundo con los cambios generados por la intensificación de los sistemas productivos. Es considerada como una de las enfermedades parasitarias más importantes de los rumiantes domésticos, que además afecta a gran cantidad de animales herbívoros y omnívoros, ocasionalmente al hombre y raramente aves (Hurtrez et al., 2001). En general, afecta a los animales de regiones con lluvias moderadas a intensas, aunque también aparece en regiones más secas en los valles pantanosos y a lo largo de arroyos o canales de riego que cobijan al caracol intermediario. Se ha estimado que más de 300 millones de bovinos y 250 millones de ovinos del mundo pastorean en áreas donde la F. hepática está presente; en el caso del Continente Americano ingresa desde Europa con los rumiantes traídos con la colonización española.
La fasciolasis es una enfermedad mundialmente conocida, y es una importante enfermedad helmíntica de los rumiantes silvestres causada por el género de la Fasciola hepática; una de las enfermedades más desatendidas que pueden conducir a la infección humana (World Health Organization, 2009; Khoramian et al., 2014). La fascioliasis tiene la distribución geográfica más amplia de cualquier enfermedad zoonótica emergente transmitida por vectores en más de 51 países de todo el mundo (Mas et al., 2009).
El parásito de la Fasciola hepática, se encuentra ampliamente distribuida en el mundo, condición adquirida al poseer una alta capacidad de colonización de su hospedero intermediario, caracoles del género lymnaea y por tener una gran adaptabilidad a la mayoría de las regiones (Soulby, 1987; Mas et al., 2008). Estos caracoles son anfibios, viven en barro húmedo o lugares de agua poco profunda, no estancada y pueden producir hasta 3.000 huevos por mes (Olaechea, 2007). En condiciones de sequía o frío, tanto el caracol como los estadios intermediarios, disminuyen su actividad metabólica pudiendo sobrevivir varios meses para reaparecer cuando las condiciones les resulten favorables (Boray, 1969). En condiciones de sequía o frío, tanto el caracol como los estadios intermediarios, disminuyen su actividad metabólica pudiendo sobrevivir varios meses para reaparecer cuando las condiciones les resulten favorables (Boray, 1993).
Teniendo en consideración que temperaturas inferiores a los 10 °C inhiben la actividad del caracol intermediario, en áreas endémicas, el ciclo se activa sólo en los meses de noviembre a marzo, mientras que, en otros ambientes, como en corrientes, durante todo el año tiene temperaturas adecuadas; las características ambientales de las regiones endémicas deben ser tomadas en cuenta para entender la forma de presentación del problema y como controlarlo (Olaechea, 2009).
El uso de riego para mejorar la calidad y cantidad de forraje a los animales, así como las inundaciones por desborde o precipitación, también producen un incremento del hábitat para Limmaea, que aumentan el riesgo del parasitismo (Olaechea, 2007). Las características de humedad definen los ambientes endémicos en focos de origen donde las poblaciones de caracoles son permanentes, focos de diseminación donde hay colonias cambiantes dependientes de los focos de origen y focos temporales donde los caracoles encuentran esporádicamente condiciones de supervivencia (Olaechea, 2009).
En el caso del huésped definitivo, de todos los huéspedes conocidos los más importantes desde el punto de vista epidemiológico son los ovinos y los bovinos, pero el desarrollo de la infección tiene marcadas diferencias entre ellos, en bovinos raramente causa muerte, mientras que esto ocurre en ovinos con más frecuencia (Olaechea, 2007). La diferente susceptibilidad/resistencia se manifiesta en diferencias patológicas que siguen a la infección (Cuadro 1), esta característica ha obligado a productores a cambiar ovinos por bovinos; como fue el caso, en áreas endémicas del Noroeste Patagónico de argentina (Olaechea, 1994).

En ovinos, la edad o sexo no afecta en nivel de parasitación y los animales parasitados no desarrollan resistencia para próximos desafíos, siendo este hospedador el que más contribuye a la continua contaminación de las pasturas, llegando a mantener los parásitos durante 11 años y tener una excreción de hasta 2 millones de huevos por animal por día (Boero, 1967).
Se ha encontrado que los caprinos y camélidos (guanacos), ser grandes contaminadores del ambiente, cuando por situaciones de manejo se les obliga a pastorear en áreas húmedas (Rossanigo et al., 1983; Cafrune et al., 1996; Aguirre et al., 2005; Olaechea y Abad, 2005). Los animales que sufren fasciolasis aguda, no alcanzan a mostrar síntomas evidentes en el momento del ingreso de los trematodos al hígado y el inicio de la migración a través del parénquima; la muerte de algunos animales y la anemia, suelen ser los primeros signos del problema cuando ya está instalado (Olaechea, 2007). A la necropsia, los hallazgos son dependientes del número de parásitos y del tiempo de infección, se pueden apreciar las marcas de perforación hepática, inflamación y focos hemorrágicos que muestran un cuadro de hepatitis aguda en infestaciones recientes (Olaechea y Abad, 2005). En casos crónicos, que es la forma más común de parasitación, con altas cargas parasitarias, los animales están anémicos o caquécticos, hay colecciones serosas en peritoneo y engrosamiento de los conductos biliares del hígado con alteraciones cirróticas (Cardozo y Nari, 1987; Olaechea, 2007).
Como consecuencia de los cambios patológicos en el hígado, las pérdidas productivas se pueden expresar en las fases agudas o crónicas de la enfermedad; en las áreas endémicas se registran pérdidas por mortandades, reducción en cantidad y calidad de lana (ovejas) y vellón (cabras), menores porcentajes de parición, menor crecimiento y en mayores costos por reposición de faltantes (Olaeche, 2007). A esto hay que agregar los gastos derivados de los tratamientos antihelmínticos, las pérdidas por hígados decomisados a la faena y las reses clasificadas como de calidad inferior (Chen y Mott, 1990).
Por lo cual, la presión de pastoreo del ganado susceptible afecta la presentación de la parasitosis, así como la estrategia de control; donde las mayores pérdidas se producen entre los ovinos hasta los dos años, aunque se han registrado mortandades en carneros adultos que pastoreaban en áreas cercadas con pasturas irrigadas (Robles y Olaechea, 2001).
El análisis epidemiológico de la Fasciolasis humana y animal se ha llevado a cabo en diferentes partes del mundo, incluyendo el caso de Irán y donde los resultados de estos estudios mostraron que 91 millones de personas están en riesgo en todo el mundo con 2,4 a 17 millones de personas infectadas por Fasciola hepática; hoy la fascioliasis se clasifica como un trastorno tropical (Mahami et al., 2012). Las especies de las láminas son hermafroditas, localizadas en los conductos biliares del hígado o vesícula biliar de los animales infectados; Estas especies tienen ciclos de vida similares, y causan daños severos que pueden conducir a la muerte de los animales (Khoramian et al., 2014).
La fasciolasis es un problema veterinario y de salud pública, que perjudica la productividad por las altas tasas de infección en el ganado impactando la vida socioeconómica de los países afectados por este parásito (Espinoza et al., 2010). El parásito de la Fasciolasis hepática, se encuentra ampliamente
distribuida en el mundo, condición adquirida al poseer una alta capacidad de colonización de su hospedero intermediario, caracoles del género Lymnaea y por tener una gran adaptabilidad a la mayoría de las regiones (Mas et al., 2008).
De no ser tratada, la infección puede durar años, y es el animal infectado un diseminador del parásito, por la capacidad biótica del tremátodo adulto que puede producir miles de huevos por día y que en presencia del vector competente puede infectar una amplia gama de animales herbívoros como es el caso del ganado vacuno, ovino, equino y camélido (Espinoza et al., 2010). Debido a la magnitud de esta enfermedad, se debe a la transmisión vectorial que presenta la más amplia distribución latitudinal, longitudinal y altitudinal (Mas et al., 2008), ya que el caracol puede viajar hasta 200 km a través de canales y tuberías de regadío; soportando caídas y zonas torrentosas debido a su bolsa ovigera que presenta este huésped intermediario (Soulsby, 1987). Así, la Fasciola hepática, es frecuente en ovinos que pastorean en grandes extensiones de pastizales naturales e inducidos en todo el continente americano, y en el caso de la fasciolosis en cabras está considerada como menos frecuente e importante que en bovinos y ovinos; sin embargo, esta parasitosis ocurre en zonas caprinas de muchas partes del mundo como en España con prevalencias del 3% y hasta un 72% en China (Munguía et al., 2006), y en países como Perú han alcanzado porcentajes de incidencia de 43% hasta un 88% de este parasito (Páucar, 2008).
Esta enfermedad se presenta en casi toda la República Mexicana, principalmente en los estados de Hidalgo, Guanajuato, Michoacán, Jalisco, Querétaro, Puebla, Tlaxcala, Veracruz, Tabasco, Guerrero y Tamaulipas. Es substancial señalar, que el ciclo biológico del caracol intermediario y el manejo de los animales determina la epidemiología de la fasciolosis; de tal forma que lluvia, evapotranspiración y temperatura afectan las poblaciones de caracoles y la sobrevivencia de las metacercarias (Olaechea, 2009), produciendo grandes pérdidas productivas, muertes y lesiones en el hígado; esto predispone además, a enfermedades clostridiales como la hepatitis infecciosa necrosante en los pequeños rumiantes (Olaechea y Suarez, 1990).
En Puebla, se han encontrado una gran cantidad de hígados afectados sin diagnosticarse clínicamente, afectando la actividad pecuaria en costos de manutención y comercialización de los ovinos y caprinos. El objetivo de este trabajo fue: conocer la existencia de fasciolasis en ovinos y caprinos que afectan la producción en San José Chiapa, Puebla.
MATERIAL Y MÉTODOS
Área de estudio.
El estudio se realizó en el municipio de San José Chiapa, localizándose en la parte centro-norte del estado de Puebla, sus coordenadas geográficas son los paralelos 19º 10' 42" y 19º 19' 18" de latitud norte y de los meridianos 97º 40' 00" y 97º 50' 42" de longitud occidental. Colinda al norte con el estado de Tlaxcala y Nopalucan, al sur con Mazapiltepec, al este con San Salvador el Seco, al oeste con Rafael Lara Grajales. La topografía del municipio es plana, tiene una altura promedio de 2,380 metros sobre el nivel del mar y con un ligero declive hacia la laguna de Totolcingo. Conforme se avanza al norte, el relieve muestra una elevación que culmina en una serie de lomas bajas, de 20 a 40 metros sobre el nivel del valle. El clima es templado subhúmedo con lluvias en verano y escasas a lo largo del año (Instituto Nacional para el Federalismo y el Desarrollo Municipal, 2009). Posee una temperatura promedio de 21ºC, con una precipitación pluvial de 800 mm/año. La zona sur del municipio tiene una cobertura por pastizal halófilo constituido por jarillos y romeritos. Por último, cuenta con zonas reducidas de pastizal inducido de palmilla, zoyate, palma e izote. En lo que se refiere a fauna el municipio aún cuenta con conejos de campo, liebres, coyote, zorro, tejón, cacomixtle, tlalcoyote, águila real, halcón dorado, lechuza, tecolote común, víbora de cascabel, chirrionera y tuza (INEGI, 2000).
Metodología del estudio.
Se utilizaron dos unidades de producción (ovina y caprina), formándose y separándose dos grupos de 60 animales/especie, con una edad y peso promedio de 2 años 3 meses y 35 kilogramos, los cuales fueron
identificados con arete para su registro durante el estudio realizado después de la época de lluvias (Octubre a Noviembre) del 2010; consecutivamente, fueron pastoreados durante 30 días de 8:00 am hasta las 16:00 pm para llevar a cabo el encierro para su descanso nocturno.
El material utilizado fue: 120 bolsas de plástico para la colecta de heces vía rectal para el análisis coproparasitoscopico de los 2 grupos estudiados (ovinos y caprinos), una libreta de campo para anotar (especie, edad, peso, sexo , número del animal, producción y costos), además de un plumón delgado para marcar e identificar las muestras de heces y enviarlas al laboratorio de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA) ubicado en la ciudad de Cholula Puebla, para su análisis y diagnóstico de laboratorio.
Este material (heces fecales), se trasladó en una hielera para mantenerlas frescas a la llegada al laboratorio, para evaluar y diferenciar huevecillos del parásito con otros (trematodos) que podrían estar presentes en los dos grupos (ovinos y caprinos) considerados en el estudio; Las pruebas realizadas fueron para nematodos gastrointestinales y para Eimerias (técnica de McMaster) como lo refiere Quiroz (2008). En el caso de fasciolasis hepática, se solicitó pruebas de las técnicas de concentración por sedimentación para la presencia de huevos más adheridos a heces fecales como lo sugiere Happich y Boray (1969). Se concentró toda la información de campo y laboratorio en una hoja Excel, y posteriormente se realizó estadística descriptiva; a través del paquete estadístico SPSS 10.0 para Windows.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Hay que puntualizar, que estas unidades de producción ovina y caprina son 100% tradicionales en su sistema de manejo y crianza, para el ahorro y autoconsumo para satisfacer algunas necesidades que no se cubren; a través del ciclo productivo del maíz anualmente, donde principalmente su producción es para carne (ovinos), leche, queso y carne en el caso de los caprinos). Sin embargo, actualmente la ovinocultura en la región ha desplazado hasta un 16% la crianza de caprinos, lo cual se refleja en la actividad económica del municipio de San José Chiapa en esta especie, al ubicarla como la cuarta especie productiva en esa región.
A continuación (Figura 1) muestra cómo están integrados los rebaños, considerando algunos indicadores por especie (ovina y caprina).

Como se observa en la Figura 1, resultados con un mejor índice de productividad (16%) para los ovinos en cuanto a peso; además, una diferencia de dos meses de edad a comparación de los caprinos. Por lo tanto es elemental señalar, que en el caso de los ovinos su índice de productividad probablemente se debió a su genética a diferencia de los caprinos, ya que en el caso de los ovinos, se encontraron cruzas de dos líneas raciales (Pelibuey y Dorper) para producción de carne. Cantón et al.(2005), menciona diferencias significativas en cuanto a peso obtenido a través de cruzas Katahdin, Dorper y Pelibuey con un 17% en la producción de carne en sus cebamientos, resultado similar a lo encontrado en este estudio aun en condiciones de parasitosis en los rebaños de estas especies. En cuanto a resultados de parásitos presentes en los ovinos y caprinos en el municipio de San José Chiapa, Puebla, la Figura 2, muestra el número de animales afectados y el tipo de parásito que está presente en estos pequeños rumiantes.

Como muestra en la Figura 2, el mayor nùmero de fasciolas la presentan los ovinos con 17 ovinos afectados representando el 28% de la poblaciòn total de esta especie (Figura 3), en el caso de los caprinos solo se vieron afectados siete por fasciolas, representando el 12% de su poblaciòn total (Figura 4). L o cual significo un porcentaje mayor de prevalencia de la fasciola en los ovinos (16%) a diferencia de los caprinos, lo cual eminentemente afecta la producciòn y salud ovina, ademàs se convierte en un problema de zoonosis esa regiòn.


La infección y la prevalencia de la Fasciola spp, depende de varios factores relacionados con la biología de los vectores, la biología del parásito y el manejo de los rebaños. Entre los países asiáticos, en Irán, según la revisión de la literatura disponible, se sugiere fuertemente que la fascioliasis es la enfermedad hepática más común como el problema de salud pública grave en casi todas las partes de Irán entre los animales domésticos (Abdi et al., 2013). Este aspecto, es similar a lo encontrado en este estudio, donde los factores de mayor impacto con respecto a la infección y prevalencia fueron: las areas de pastoreo y su radio de manejo del rebaño, vectores de convivencia con otros rebaños en las rutas de pastoreo, aguas contaminadas por parasitos e infestaciones de caracoles (Eimerias, nematodos y fasciolas), así como los forrajes adquiridos de zonas pantanosas o muy humedas.
En el caso de los humanos, el consumo de berros y lechugas con metacercarias estas llegan éstas hasta el duodeno, liberando adolocercarias que miden de 3 a 5 mm; utilizando poderosas proteasas, atraviesan el peritoneo y la cápsula de Glisson para establecerse en el parénquima hepático donde permanecen de uno a tres meses, madurando y mudándose, finalmente en forma adulta, a los conductos biliares en donde terminan de madurar y alcanzan dimensiones de 3 cm de longitud por 15 mm de ancho, como resultado los conductos biliares presentan inflamación e hiperplasia del epitelio con engrosamiento de los canalículos (Cruz et al., 2006). En ocasiones, se producen reacciones granulomatosas alrededor de los
huevos producidos por el parásito, pudiendo llegar a causar colangitis, colecistitis o colelitiasis (Carrada, 2003).
En México no hay bases reales para conocer cabalmentela epidemiología y la epizootiología de las zoonosis parasitarias, sabemos, únicamente, por los pocos casos publicados, que el problema existe, pero se desconoce su magnitud y trascendencia, las técnicas disponibles para diagnóstico usadas en los laboratorios clínicos no son adecuadas, no se dispone fácilmente de antígenos estandarizados para realizar pruebas serológicas y seguramente muchos de los casos observados no se notifican ni se publican, esto es, conocemos sólo la puntadel iceberg (Carrada, 2003; Cruz et al, 2006). El centro de salud del municipio de San José Chiapa, reporta dos casos clínicos en cuanto a fasciolasis humana; en uno de estos se identificó el engrosamiento de los conductos biliares (calcificación) al extirparse la vesícula biliar al paciente; signo clìnico que apoya al diagnòstico clìnico para esta fasciolasis en el hallazgo de huevos en el drenaje biliar en estadios tempranos, posteriomente se calcifican las fasciolas en estadios adultos muriendo (Espinoza et al., 2010).
Munguìa et al. (2006), menciona que en el sur de Sonora se reportan frecuencias de bajas a moderadas en inspección a rastro de 17.8% y 13.1% en caprinos; sin embargo, por métodos coprológicos en los municipios de Guaymas y Cajeme fueron de 21.8% y 27.4%, pero no mencionan bajo que tècnica se evaluaron y el nùmero de animales analizados, aunque el manejo en pastoreo fue similar al estudio de la regiòn poblana, pero con mayor nùmero de canales de riego y humedad en esa regiòn de Sonora, factor que probablemente incrementò el porcentaje de fasciolasis. Hay que puntualizar la presencia de otros paràsitos gastrointestinales presentes en las especies zootecnicas estudiadas, los resultados en las figuras
(3 y 4) arrojan una superioridad en las eimerias, las cuales son tambièn un problema de coccidiosis en los ovinos y caprinos, donde estos ultimos pequeños rumiantes mostraron un 58% de prevalencia, lo cual represento un 11% menos en los ovinos a este problema parasitario.
En el Cuadro 2, se observa la similitud con la desviación estandar de esta variables estudiadas.

En el Cuadro 3, se muestra el impacto de la fasciola en la productividad y comercializaciòn de los ovinos y caprinos.

Como se observa el el Cuadro 3, existe una merma o perdida de $292.00/ovino que presenta Fasciola hepatica, con respecto al caprino vendido o comercializado con fasciolasis; su perdida es de $81.00/caprino. A primera vista se podría determinar que es menor la merma, sin embargo, esto se debe a que su comercialización no es tan exigente en el mercado como la del ovino; ya que, la mayor parte de estas visceras (higados), se retiran del consumo humano, arrojandolas a la basura o como alimento a perros de la casa o callejeros.
CONCLUSIONES
La fasciolasis en la región de estudio, está presente en un 10% más en ovinos que en caprinos; con respecto a otros parásitos como las Eimerias donde presentaron un 58% en ovinos y 47% en caprinos; la prevalencia en los ovinos por fasciolasis fue de ± DE del 11.3%. La fasciolasis como zoonosis en la región de estudio es grave, ya que se detectaron dos casos clínicos en humanos por contacto con estos pequeños rumiantes y por el consumo de productos hortícolas (berros y lechugas).
En cuanto al impacto productivo y económico el decomiso de vísceras (hígado) en los ovinos por fasciolasis, lo deprecian a la venta a un costo de $1,532.00 a diferencia de los ovinos vendidos con parasitosis gastrointestinales y no por fasciolasis a $1,824.00 existiendo una pérdida de $292.00/ovino comercializado en su mercado local y regional. Es recomendable aplicar medidas de control, tratamientos y bienestar animal en las zonas de exclusividad para la explotación o crianza animal en cada región de nuestro país con logística responsable y ética profesional, para mantener sustentabilidad en los sistemas de producción del municipio de San José Chiapa, Puebla.
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