CRÍTICA A LA METODOLOGÍA DEL EXTENSIONISMO OFICIAL: CAMBIAR EL SISTEMA DE MANEJO DE PASTOREO A SEMIESTABULADO EN EL GANADO CAPRINO LECHERO
CRÍTICA A LA METODOLOGÍA DEL EXTENSIONISMO OFICIAL: CAMBIAR EL SISTEMA DE MANEJO DE PASTOREO A SEMIESTABULADO EN EL GANADO CAPRINO LECHERO
Revista Mexicana de Agronegocios, vol. 46, pp. 430-443, 2020
Sociedad Mexicana de Administración Agropecuaria A.C.
Recepción: 15 Octubre 2019
Aprobación: 26 Abril 2020
Resumen: Es sabido que una gran parte de los apoyos gubernamentales que llegaban a los pequeños productores rurales en forma de subsidios para la infraestructura y tecnificación de la producción, han tenido muy pocos resultados significando un desperdicio de recursos económicos y atraso en el desarrollo rural. Esto es debido a que hay problemas en la capacitación, por ello consideramos relevante analizar este problema para mejorar una metodología más efectiva. En la realización de un trabajo de extensionismo en el año 2015, nos propusimos analizar críticamente la metodología del trabajo propuesta por los que dirigieron la operación del programa, con la finalidad de mejorar los resultados y, al ir señalando los problemas que enfrentamos en el ejercicio del trabajo, fuimos haciendo una fundamentación teórica de nuestra propuesta, con la intención de mejorar los objetivos de nuestro trabajo de extensionismo: el aprendizaje necesario para pasar de una ganadería caprina de pastoreo en zonas áridas, a uno de semi-estabulación que mejore su productividad.
Palabras clave: extensionismo, metodología, aprendizaje, objetivo, caprinocultura.
Abstract: It is of the govern support that were given to the Little rural producers in form of subsidies for the infrastructure and technology of the productions have had very por results, meaning a waste of economic resources and delay in their rural development. This is due that there are problems in capacitation, this is why we consider relevant analyze this problem to make a better and more effective methodology. In the making an extensive work in 2015 we analyze critically the methodology of the proposal work by those who directed the operation of the program in order to have better results and, as we were signing the problems in the making of the work, we were making a theoretical support of our proposition, with the intend to make better the objectives of our extensive work: the needed learning to pass from a cattling goatish of pasture in arid zones to one of semistabling to have more productivity.
Keywords: extensionism, metodology, learning, food, goat growing.
INTRODUCCIÓN
El análisis corresponde a una experiencia en el trabajo de extensionista con los caprinocultores de siete poblados del Ejido el Esfuerzo, municipio de Viesca, Coahuila y dos comunidades más de otros ejidos vecinos, realizada durante la operación del programa de Concurrencia de la SAGARPA del año 2015, con trabajo de campo del PSP Héctor Ehrenzweig Estevane y colaboración del Dr. Luis Felipe Alvarado Martínez en la discusión de los fundamentos de una nueva propuesta metodológica.
El inicio de los trabajos de extensionismo se abrió con la aplicación de una encuesta a los productores de nuestra atención. El cuestionario que nos proporcionaron para sacar la información de campo fue muy importante y más aún lo fue, el instrumento del archivo en Excel, que denominaron “Línea Base”.
La Línea Base es el estado en que se encuentran los productores al momento de iniciar los trabajos y es muy importante porque organiza los datos, condición necesaria para ser útil como conocimiento, porque proporciona las condiciones para reflexionar sobre los problemas sacados de la realidad; sin embargo la visión con la que, parece ser, está hecho el esquema para interpretar la realidad, está concebido como una suma de prácticas unitarias con las que está integrado el plan con el que se maneja el ganado, visión que parece es equivocada, porque solo proporciona elementos para construir un plan de trabajo para acciones y prácticas unitarias de innovación, pero de una por una y no integradas en unas prácticas de manejo del ganado caprino como totalidad, este último punto es el problema al que verdaderamente se está enfrentando: el de unas prácticas y pensamientos muy estructurados y por lo tanto, difíciles de producir aprendizajes si se tiene ese enfoque fragmentado.
Por ello, el objetivo propuesto fue darle fundamento teórico a una metodología del extensionismo que nos permitiera mejores resultados en el desarrollo de los productores, para que se aprendiera un mejor manejo técnico de los hatos pasando de una ganadería de pastoreo que los mantiene en una situación de subsistencia, a una semi-estabulada que les permita mejorar sus ingresos en términos de una actividad productiva rentable.
REVISIÓN DE LITERATURA
En el ejercicio del programa de extensionismo, se instruyó que había que promover prácticas innovadoras en la producción, haciendo que los productores realizaran mejores prácticas que les enseñaran los técnicos, que, si lo hacían seguramente lo aprenderían y ya después solo habría que seguir insistiendo en que continúen haciéndolo. Pero eso es empirismo puro que tiene sus limitaciones. Es muy importante no confundir el adiestramiento con la capacitación; en este artículos se va estar refiriendo a la capacitación como el aprendizaje de nuevos conocimientos que forman una nueva estructura mental o recomponen las existentes, lo que significa que los caprinocultores deben llegar a la comprensión de los fenómenos, a encontrar las razones del porqué las prácticas de la caprinocultura se deben de realizar de cierta manera, para producir más y mejor leche y carne; al empirismo lo refuta Bachelard (2000), cuando indica que: “Una experiencia científica es, pues, una experiencia que contradice a la experiencia común. Por otra parte, la experiencia inmediata y usual mantiene siempre una especie de carácter tautológico, ella se desarrolla en el mundo de las palabras y de las definiciones, y carece precisamente de aquella perspectiva de errores rectificados, que caracteriza, según nuestro modo de ver, al pensamiento científico.” …la experiencia común “Permanece siendo un hecho. No puede darnos una ley. Para confirmar científicamente la verdad, es conveniente verificarla desde varios puntos de vista diferentes.”. La pura práctica sin análisis y reflexión del que la realizó, es empirismo que adiestra.
El conocimiento no se forma de manera lineal y continua, no es una acumulación de aprendizajes, sino que se van formando estructuras cognitivas que se constituyen y desarrollan por etapas en el acto mismo de interactuar con las estructuras de la realidad (Piaget, 1995). Es muy importante entender este concepto de estructuras cognitivas, porque los elementos que la componen se significan mutuamente, de tal manera que no podemos cambiar uno solo de los elementos de la estructura cognitiva dejando intacto el resto; esto no modifica ideas estructuradas ni conductas.
Bachelard (2000), muestra su propuesta de que: “En efecto, se conoce en contra de un conocimiento anterior, destruyendo conocimientos mal adquiridos o superando aquello que, en el espíritu mismo, obstaculiza a la espiritualización…Frente a lo real, lo que cree saberse claramente ofusca lo que debiera saberse…”. Desde luego que en nuestro caso se trata de los conocimientos científicos, que es de suponerse, llevamos los extensionistas a los caprinocultores, que muchos de sus conocimientos (de los caprinocultores) están basados en la opinión, es decir, experiencias no reflexionadas y Bachelard (1980), indica que: “la opinión, de derecho, jamás tiene razón. La opinión piensa mal; no piensa; traduce necesidades en conocimientos.
Al designar a los objetos por su utilidad, ella se prohíbe el conocerlos: Nada puede fundarse sobre la opinión: ante todo es necesario destruirla: Ella es el primer obstáculo para superar.”. Dicho en palabras llanas, el conocimiento que se posee tiene razones intrínsecas para resistirse a los nuevos conocimientos porque lo quieren desplazar: es el propio “saber” el que se resiste a ser rectificado y se reivindica como un verdadero “saber”.
Encontramos una resistencia en los caprinocultores a cambiar sus prácticas de pastoreo, porque para ellos es lógico pensar que no cuentan con dinero para gastar en forraje o alimentación para sus cabras, siempre lo han hecho así, como pastoreo extensivo con baja productividad; lo supuestamente lógico deviene de que, para ese caprinocultor, el comprar alimento significa gasto de dinero que no tiene por sus bajos niveles de producción. “traduce necesidades en conocimientos”. Cuando se llegue a concebir la compra como inversión, cabrá esperar la modificación en los niveles de producción para evaluar si se logra rentabilidad y ese es el problema que debemos resolver, porque el aumento de productividad no se da de inmediato en forma proporcional.
¿Qué obstáculos tienen los caprinocultores para la producción de nuevos conocimientos?
El sistema de pastoreo que practican los caprinocultores laguneros les produce un pensamiento estructurado, como sucede en toda práctica sistemática, lo que significa que, les produce un complejo de conocimientos, ideas, creencias, costumbres, ideología e idiosincrasia, que, por ejemplo, les han creado un círculo vicioso en el que sus ingresos son muy bajos porque sus cabras están mal alimentadas, que no invierten en la compra de alimento porque los ingresos no les da lo suficiente para ello, así que para aumentar sus ingresos no aumentan su productividad, aumentan el número de cabezas de su hato, pero cuando llega el invierno y el estiaje, su problema es mayor, porque es mayor el número de cabezas que no pueden alimentar. Este problema no tiene solución desde la óptica de que la producción no tenga costo, la pobreza no es solo falta de dinero en realidad es un síndrome, lo que indica que no tienen apropiados los conceptos de inversión y rentabilidad. Los caprinocultores se han adaptado a esta ganadería de subsistencia y como es natural, hay resistencias para cambiar el sistema de manejo porque “siempre lo hemos hecho así” indican.
Nuestro pensamiento, nuestros conocimientos, no se dan como objetos, ni imágenes, sino mediante signos, que son éstos codificados por las neuronas mediante estímulos químicos y descargas eléctricas que van formando las redes neuronales; todo pensamiento es semiótico, que se realiza mediante una estructura de signos que se influyen mutuamente y que se puede modificar su significado con un reordenamiento, pero para ello hay que comprender lo que sucede para poder hacer el reordenamiento con método. Por ejemplo: la idea que tengamos de ordeña en un hato de cabras con manejo de pastoreo es muy diferente a la de ordeña en un manejo estabulado, igual como sucede con la figura de una circunferencia roja en una esquina de una calle de la ciudad, que significa alto; esa misma circunferencia roja en el laboratorio de un hospital puede tener un significado hemático, o al interior de una fábrica significar peligro. El significado del círculo está determinado por un nudo de relaciones que se significan mutuamente.
El asunto de la alimentación de sus cabras no es un tema aislado del resto de su manera de ver toda la caprinocultura, ni siquiera de su vida total, porque sus actividades están significadas entre sí. Parece que los caprinocultores de pastoreo de zonas áridas, con bajos ingresos, pobres, no se explican su condición socioeconómica por la modalidad que tiene su trabajo con baja rentabilidad (pastoreo extensivo), sino a la inversa, su condición económico-social, (pobreza) les explica la modalidad de su producción. “traduce necesidades en conocimientos”. Porque somos pobres -menciona- no tenemos dinero para comprar pastura, por eso somos pastores; a diferencia de los ricos -indican- ellos si tienen para comprar pastura y alimentar mejor a su ganado y por eso producen más. Los semovientes y su trabajo, no los conciben como capital originario y entonces se cierra el círculo que los inmoviliza para el cambio y la innovación. Es el problema que el productor tiene cuando está frente a los nuevos aprendizajes que necesita para desarrollar mejor su actividad, mejorando su productividad, y si los extensionistas no se dan cuenta de que este es el problema, entonces sencillamente no lo pueden solucionar.
Si por varias generaciones han sido caprinocultores y su conocimiento se los han transmitido empíricamente de generación en generación, no me cabe la menor duda, que un pensamiento bien estructurado y ahí no caben otros conocimientos que no se rijan por ésta misma lógica (del no costo, por ejemplo), porque estas ideas estructuradas se han convertido en estructuras mentales operatorias (Piaget 1995). Siguiendo a Piaget, podemos mencionar que el desarrollo de la inteligencia se va dando en un doble proceso: conforme se va estructurando la inteligencia, esta va estructurando su realidad, o dicho de manera más precisa, el cómo la concibe, dándole un rango de objetividad. Lo que significa que los conocimientos que se poseen están ligados a la manera específica de realizar sus prácticas, que a la vez éstas estas dos -prácticas y su conocimiento- se convierten en obstáculos para los nuevos aprendizajes que permitirían hacer más rentable la caprinocultura, precisamente, porque esto último son prácticas con un nuevo enfoque, una nueva práctica; Piaget indica que se llega a una condición de equilibrio, a una zona de confort. Lo que ya se conoce está estructurado y se opera con él, así que, lo que cuestiona (una nueva idea) es rechazada porque produce incertidumbre.
Pero con esto, no debemos entender que no se puedan realizar cambios significativos en las estructuras operatorias de la inteligencia, mediante nuevos aprendizajes, lo que sí quiere expresar es, que hay que entender el fenómeno del aprendizaje para poder incidir en él, y esa es la tarea de los extensionistas, que deberíamos comprender la importancia del método de capacitación y no pretender seguir siendo improvisadores.
Las Condiciones del Hato con un Manejo Tradicional
Los caprinocultores de la Comarca Lagunera practican una ganadería mayoritariamente de pastoreo; tienen sus conocimientos sobre esta actividad productiva, enmarcados en la concepción de que es una actividad sin costos de producción y por ello, lo que sale de la producción, lo señalan, todo como una ganancia “porque no me cuesta nada”; son productores, en su mayoría, que presentan una baja rentabilidad. Por supuesto que hay campesinos que han logrado salir de esta trampa por ellos mismos, que es muy meritorio, pero son pocos. El gran reto es hacer una ganadería más productiva y que supere la condición de subsistencia que deje un mayor bienestar a las familias.
Hay varios factores que influyen en la productividad de las cabras, como la salud, higiene, genética y manejo, pero uno de esos factores más importante que incide directamente en su condición de producción de subsistencia, es el grado de subalimentación ocasionada por la escasez de alimento durante las épocas de secas, que les causa pérdidas de peso a los animales y reduce la producción de leche o la interrumpe, esto, además de los trastornos metabólicos y anatómicos (por ejemplo: degeneración tisular,) que se le está ocasionando al ganado y que tiene un fuerte impacto en su producción. Bajo estas condiciones de manejo, encontramos a las cabras con su productividad y se resume en los siguientes cuadros. El grupo se compone de 28 caprinocultores, de los cuales 4 son mujeres, 2 son de la tercera edad, 3 son jóvenes y 19 son de edad madura. La importancia de su actividad en sus ingresos es, para 13 productores es su única fuente de ingresos, a 4 le aporta el 80%, a 8 el 60% y a 3 les aporta el 20%. El total del hato de los caprinocultores atendidos es de 3,271 cabezas, con un promedio de 116 caprinos por productor y la estructura del ganado es el siguiente (Cuadro 1).
| Tipo | Número |
| Cabras en lactación | 1,355 |
| Cabras secas | 525 |
| Cabras primalas | 345 |
| Cabras triponas | 275 |
| Cabritas | 303 |
| Cabritos | 418 |
| Machos castrados | 0 |
| Sementales | 50 |
| Total | 3,271 |
La relación promedio hembra/macho es 38 por semental lo que califica como ligeramente alta. Los ingresos totales del hato en el año anterior (2014) es el siguiente que se muestra en el Cuadro 2:
| Productos | Cantidad | Precio ($) * | Ingreso ($) | % | Cómo se comercializa |
| Cabritos | 1,343 | 380.4 | 510,820 | 0.19 | El 100% en corral |
| Primalas | 0 | 0 | 0 | 0 | |
| Cabras desecho | 192 | 891.7 | 171,200 | 0.06 | El 100% en corral |
| Sementales | 4 | 925.0 | 3,700 | 0 | |
| Leche (Litros) | 455,850 | 4.5 | 2’051,325 | 0.75 | El 100% en corral |
| Queso | 0 | 0 | 0 | 0 | |
| Dulce | 0 | 0 | 0 | 0 | |
| Otros | 0 | 0 | 0 | 0 | |
| Valor de la producción | $2’737,045 | 1 |
La principal fuente de ingreso es la venta de leche (72%), seguido de venta de cabrito (24%) y desecho (4%). El promedio de litros de leche/cabra/año es de 242.5, sin embargo, es notoria la diferencia en la productividad de los productores de acuerdo con el manejo desempeñado por cada uno de ellos, los ejemplos que se muestran a continuación son de los dos que tienen menor productividad y los dos que tienen la mayor (Cuadro 3).
| Productor | Cabras | l/año | l/cabra | Ingreso |
| Anselmo | 150 | 45,000 | 300 | 202,000 |
| Ramón | 140 | 50,000 | 357 | 225,000 |
| Saulo | 50 | 22,800 | 456 | 102,600 |
| Joaquín | 40 | 30,000 | 750 | 135,000 |
Los productores no tenían guardados los recibos de la venta de leche, por lo tanto, se tuvo que hacer una estimación, realizada con cada uno de los productores. Los que tienen menos cabras las alimentan mejor y tienen mayor productividad porque no solo aumenta la producción diaria sino además aumenta el periodo de producción, en el caso del productor Saulo, las tiene estabuladas y las alimenta mayormente con pacas de alfalfa que él mismo produce y en el caso de Joaquín, el pastoreo de sus cabras lo complementa con desechos de panadería y también con alfalfa, pero ninguno tiene conocimiento de los requerimientos nutricionales de su ganado. Ninguno cuenta con equipo de ordeña.
Los empadres los realizan durante los meses de junio y julio para efectuar las ventas de cabrito durante el mes de diciembre que es cuando tienen un mejor precio en el mercado (Cuadro 4).
En general los productores de la Región Lagunera tienen un conocimiento del manejo de algunas actividades indispensables, pero sobre la base de que no les cueste, por ello prescinden con frecuencia de ellos haciendo más deficiente su productividad (Cuadro 5).
Cuadro 4. Producción mensual de cabrito
| Mes | Cabrito | Leche |
| Enero | 0 | 1.4 |
| Febrero | 1.4 | 5.1 |
| Marzo | 0 | 15.2 |
| Abril | 0 | 10.1 |
| Mayo | 1.4 | 21.0 |
| Junio | 0 | 23.8 |
| Julio | 0 | 10.6 |
| Agosto | 0 | 6.3 |
| Septiembre | 0 | 2.9 |
| Octubre | 20.8 | 1.8 |
| Noviembre | 26.8 | 1.8 |
| Diciembre | 49.6 | 0 |
| Nutrición | Sanidad | Manejo | ||||||
| Práctica | Si | No | Práctica | Si | No | Práctica | Si | No |
| Suplemento mineral | 25* | 3 | Vitaminas | 25 | 3 | Calendario | 1 | 27 |
| Suplemento alimenticio | 9* | 19 | Desinfección exter | 26 | 2 | Identificación | 20 | 8 |
| Suplementos secos | 13* | 15 | Desinfección inter | 25 | 3 | Registros | 0 | 28 |
| Forrajes corte | 18* | 10 | Vacunas | 23 | 5 | Limpieza corral | 26 | 2 |
| Uso de esquilmos | 14 | 14 | Campañas zoosanit | 23 | 5 | Desinfección ombligo | 9 | 19 |
| Disponible agua | 28 | 0 | Examen laboratorio | 0 | 28 | Corral de Manejo | 0 | 28 |
| Condición corporal | 0 | 28 | Cuarentena | 1 | 27 | Cobertizo | 5 | 23 |
| 0 | 0 | Detección abortos | 11 | 17 | Buenas práctica ordeño | 2 | 26 | |
| Plagas | 2 | 26 | ||||||
Los productores conocen las razas caprinas que son lecheras y las más generalizadas son cruzas de Saanen y Alpina. En el reemplazo de las hembras las escogen de entre las producidas por ellos mismos, basándose solo en su apariencia sin ningún criterio técnico de selección.
MATERIAL Y MÉTODOS
Para un mejoramiento de vida y productividad de las cabras, es necesario complementar la dieta del ganado durante el año completo y en los casos de los campesinos con más alta productividad debemos bajar los costos para hacerlos más rentables, hasta se puede considerar que es una condición obligada para los buenos ganaderos de las zonas áridas, el que se les de mejores condiciones en su alimentación, debido a los prolongados periodos de sequía y la consecuente escasez de alimento que se presenta año con año; es conocido que durante estos periodos es poca la disponibilidad del forraje en los agostaderos y en casos extremos, su disponibilidad es nula. Lo anterior crea la necesidad de complementar la dieta del ganado especialmente durante la época crítica. Energía, proteína, minerales y vitaminas, son los nutrientes que el animal requiere para mantener un buen nivel de producción, sea leche, crecimiento o gestación.
En la Comarca Lagunera, y más específicamente en la subregión de Laguna Seca, se encuentra el Ejido El Esfuerzo, del municipio de Viesca Coahuila, al centro-sur de la comarca; éste territorio tiene una buena cantidad de árboles (mezquite), arbustos (huajillo), matorrales (lampote) y zacates (varios, pero especialmente buffel) que tienen un buen contenido proteico y que son subutilizados por los caprinocultores, porque su conocimiento empírico de pastores los limita a que aprovechen estos recursos solo durante su temporada de crecimiento natural y no hacen trabajos de almacenamiento para las épocas de estiaje (Zolfagari y Harden, 1982; Pasiecz et al., 2001).
En la Comarca Lagunera encontramos una ganadería caprina con un variado pool genético resultado de una variación en las cruzas de razas, principalmente lecheras y su resultado es una cabra adaptada a la región y con frecuencia, con un potencial genético de producción de leche que varía, siendo muy conservadores, desde los 3 a los 4 litros promedio de producción y hasta más. Sin embargo, es más frecuente que la producción real se limite a 0.5 - 1.5 litros por la subalimentación de las cabras, porque las limitan al pastoreo y cuando las suplementan aumenta su producción, pero esta acción no es sostenida. Lo anterior crea la necesidad de promover una mejor utilización sostenida de estos recursos forestales para hacer una ganadería caprina más productiva, mediante la producción de complementos alimenticios con base en los recursos naturales de la localidad, mejorando la dieta del ganado a bajo costo.
En el trabajo de extensionismo que iniciamos el mes de julio, trabajamos nuestra propuesta de promover el mejoramiento y la continuidad anual de la alimentación de las cabras, para ello pensamos en el “lampote” (Heliantusannus), que tiene una presencia muy importante, que incluso, en algunas áreas por su densidad, se puede empacar mecánicamente; éstas áreas son las tierras de cultivo que se abandonaron porque se han secado unas 20 norias en ésta subregión, razón por la que es factible la utilización de maquinaria; otra importante alternativa es la vaina de mezquite (Prosopis glandulosa) que tiene buena presencia en la zona, aunque ya llegaron los productores ilegales de carbón que empiezan a hacer estragos en ésta área y no hay autoridad que los detenga.
La intención de aprovechar la vaina de mezquite en nuestro programa de extensionismo era importante, pero tuvo que recomponerse porque el mezquite no produjo vaina en el año 2015, lo que sucede en algunos años alternos en los que el árbol dedica su metabolismo para crecer inhibiendo su producción de vaina. El lampote tampoco se dio este año pasado, porque hubo lluvias atípicas, como efecto del fenómeno de “El Niño”, que tuvo mayor abundancia en primavera y escasa en verano, lo que afectó la germinación de la semilla dándose una magra producción en la primavera, porque su ciclo natural es en el verano producto de las lluvias propias de una temporada normal.
Ante la presencia de esta eventualidad sé tuvo que improvisar otra alternativa y promovimos la utilización de zacate buffel como forraje de corte, que es un recurso exótico introducido en esta región hace unos 20 años, que tiene un contenido de 17.93 % de proteína cruda (Análisis Bromatológico que le solicitamos al Laboratorio de la UAAAN) y que las áreas invadidas van en aumento, porque es un zacate muy agresivo en su dispersión. Solo tiene un inconveniente: que la planta madura es muy correosa (alto contenido de lignina) y así no lo comen las cabras, asunto que resolvimos como lo veremos más adelante.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Los caprinocultores de la Comarca Lagunera han sido históricamente por varias generaciones, concebimos lo que indica Bachelard (1980), que la razón por la que se expresan los conocimientos adquiridos, como un obstáculo, es porque “Lo que se sabe bien, lo que se ha experimentado muchas veces, lo que se repite fielmente, fácilmente, calurosamente, da una impresión de coherencia objetiva y racional”. Dando una impresión objetiva y racional, pero solo eso, una impresión.
En el tema de la alimentación, consideramos como principal preocupación la ingesta de proteínas, por ello, la primera propuesta que trabajamos fue la producción de forraje verde hidropónico (FVH), porque nos enteramos de que con un programa de PRODEZA, se les iban a construir unos corrales comunitarios con rampa de ordeño y un invernadero para la producción del FVH. Para superar resistencias para un nuevo aprendizaje lo trabajamos como algo adicional fomentando su curiosidad, como el trabajar un cultivo sin tierra, algo no visito por ellos; consiguieron semilla nueva de maíz para trabajarla con unas charolas especiales para la producción de FVH que aportamos; se maravillaron al lograr una planta de 25 cm de tamaño en unas charolas de plástico sin tierra. Este logro los entusiasmó, pero… los invernaderos aún no llegaban. Pasamos a las otras prácticas, pensando en retomar después esta experiencia. Ellos saben, a su manera empírica, que la vaina del mezquite (Zolfagari y Harden, 1982), es buen alimento porque su producción de leche aumenta; que el lampote también es bueno y hasta que es “lechero” que significa, que se aumenta la producción de leche después de la temporada de lluvias, que es cuando se da el lampote, pero no pasan más allá de su experiencia.
Querer que recolecten y almacenen la vaina del mezquite, o que empaquen y almacenen el lampote, es agregar más tareas a la de pastor y a ello les parece excesivo y por lo tanto improcedente. Así lo han hecho saber: “no nos queda tiempo”. El hecho es que tuvimos que cambiar la propuesta de trabajo, a falta de mezquite y lampote, para nuestra intervención como extensionista y ha sido la utilización del zacate buffel, como una base para la producción de un buen alimento nutritivo, sin embargo, el problema es que se requiere un trabajo extra para cortarlo y almacenarlo. Por cierto, protestan porque es muy duro para cortarlo con la guadaña, se refieren a que solo se puede con azadón de disco. Mandamos hacerle análisis bromatológico al zacate y se reportó un 17.93% de proteína cruda (la alfalfa mejorada tiene 22%) y para restarle importancia a la dureza del zacate maduro, propusimos que se picara en un molino y se le agregara melaza, para hacerlo palatable a las cabras. Como la melaza tiene un costo de $3.00 pesos el kilo (2015), y a éste se le agrega un kilo de zacate buffel no les pareció caro y aceptaron hacer las pruebas.
Después se les propuso agregarle a la mezcla de zacate con melaza, un poco de urea, con la advertencia de su toxicidad si se excede del 4%, para que no tuvieran confianza e intentaran ponerle al tanteo; por último, poco después, se les propuso agregarle sales minerales para mejorar y proporcionar como un complemento nutritivo, muy necesario para la condición de sus cabras. De ahí pasamos a agregarle cal o cemento para hacerlos bloques nutricionales, que tiene las ventajas de un mejor manejo y fácil almacenamiento. Lo que se promovió fue la participación de la familia en la elaboración del material, un día de la semana para producir lo que se va a consumir en la siguiente semana. Así, se avanzó por partes, para no tener de golpe la suma total del costo de los insumos, pero lo que se queria, como parte de nuestra didáctica, es que vieran que sus cabras se comían el complemento en pleno invierno, cuando ya escaseaba la comida en el monte, entonces se pasó a discutir lo que se estaba haciendo, para hacerlos reflexionar y lograr los aprendizajes de algunos elementos para otro sistema de manejo: el de semi-estabulación; en esta parte ya estaban en situación de aprendizaje.
El aprendizaje en los caprinocultores se da cuando, y solo cuando, ellos se hacen las preguntas porque necesitan las respuestas. La reflexión sobre la realidad es el elemento fundamental. Malagón (2011), indica “No hay conocimiento sin pregunta, no hay aprendizaje sin una duda sembrada que exija ser satisfecha”. Esto tiene su fundamento en el principio de Piaget de que el conocimiento es una construcción personal. Solo los caprinocultores que aceptaron que sus cabras estaban en malas condiciones de peso o condición corporal, que aceptaron que les estaban suplementando ocasionalmente con alfalfa o con la compra de una “Tabla” con residuos de cosecha y que estaba teniendo un costo, solo ellos son los que quisieron seguir participando, porque lo que se preguntaban es ¿Cómo le podemos hacer para que las cabras coman bien en invierno y que no nos cueste tanto?, Otros preguntaron: ¿Qué podemos hacer para que las cabras coman mejor?
La capacitación tradicionalmente se ha manejado como un proceso de enseñanza: El técnico enseña lo que sabe al productor rural; pero con el avance de las ciencias de la cognición se entiende que más bien, es un proceso en el que se debe privilegiar el aprendizaje de los productores, que no se transmite el conocimiento porque choca con el que ya está ahí, sino que más bien, el sujeto que aprende debe interactuar con la realidad y reflexionarla para comprenderla, entender la relación causa-efecto; la tarea del técnico o capacitador, es más de tutor, con un acompañamiento provocador de las reflexiones para que el productor construya su aprendizaje, en otras palabras, el técnico extensionista debe conducir al productor a encontrar las vías de acceso a la estructura del fenómeno que se está aprendiendo, para transformar sus estructuras mentales o que reconstruya las existentes.
No se trata solo de ponerlos a producir bloques nutricionales o FVH para darles de comer a las cabras (eso sería adiestramiento), porque solo eso, es agregarles más carga de trabajo; más bien lo que necesitamos es que se planteen el tema de las necesidades nutricionales de las cabras, relacionadas con el aumento de su producción ¿cómo o con qué alimento de bajo costo las hacemos producir más leche, o mantenerse con buen peso todo el año, o criar con mejor peso sus cabritos aún en tiempo de secas?. El costo de su alimentación la deben pagar con su propia producción, por lo tanto, cuando una cabra no paga el costo de su alimentación es tiempo de desecharla. Así se empiezan a desencadenar las relaciones causales que nos van a dar un complejo de prácticas nuevas o diferentes a las que estaba acostumbrado, que modificarán sus prácticas anteriores.
Se platicó sobre las necesidades de las cabras, porque es una información necesaria para procesar sus aprendizajes y que seleccionaran una muestra representativa para que realizaran la experimentación de proporcionar suplementos nutritivos, pero fundamentaron que no podían trabajar con muestras de cabras escogidas para darles la alimentación recomendada y contrastarlas de tiempo en tiempo con el resto del hato, porque sus corrales rústicos no les permiten separar la muestra del resto, no tienen corrales de manejo y donde se intentó, terminaron por revolverse antes de tener los resultados y aunque estaban señaladas con su arete, se ocupaba mucho tiempo cuando se buscaban entre todo el hato; les pareció un trabajo extra y prefirieron darle a todas las cabras la suplementación, lo que encareció la práctica demostrativa, pero fue su decisión y al parecer ya no antepusieron el costo, estaban enfocados en hacerlas producir más. Las cabras tienen requerimientos nutricionales de acuerdo con su peso, así que se tomó como referencia una de 40 kg, para hacer juntos reflexiones iniciales. Las mediciones de los requerimientos básicos son de proteínas, energía, fibra, vitaminas y minerales, pero aquí, por razones didácticas, solo se habló de las proteínas, base principal para la producción de leche y carne.
La información técnica está tomada de Elizondo-Salazar (2008), de la Facultad de Ciencias Agroalimentarias, de la Universidad de Costa Rica: “La necesidad diaria de proteínas para el funcionamiento metabólico es de 78 g. Las proteínas necesarias para la producción de cada litro de leche son de 72 g.
Primero hay que mantener a las cabras con buena condición corporal durante todo el año, aún durante toda la temporada de secas, esto lo podemos lograr aumentando la ingesta de nutrientes, especialmente proteínas apoyados con la suplementación, que en nuestro caso ya estamos avanzando con el forraje de corte (zacate bufffel). Para el caso de las cabras, la mayor parte de las pariciones se dan en los meses de noviembre y diciembre, lo que las pone en un estado crítico si no cuentan con la alimentación mínima necesaria, que tiene consecuencias en el peso de las crías y en la producción de leche, elementos donde se encuentra la producción que se quiere mejorar. Los que continuaban participando lo siguieron haciendo con entusiasmo, porque ya habían dado el salto, ya habían empezado a cuestionar su sistema de trabajo, o como dice Bachelard, ya realizaron o están en proceso de la ruptura epistemológica.
Es necesario comentar el tema de la urea, porque es polémico para algunos. Las cabras, como todos los rumiantes, tienen capacidad metabólica para utilizar el Nitrógeno de la urea, con lo que aumentan la reproducción de los microorganismos del rumen, una parte de los microorganismos se mantienen ahí aumentando la capacidad digestiva de la cabra y otra cantidad de estos es digerida por la misma, con lo que se aumenta el contenido de proteínas de la ingesta.

De acuerdo con la fórmula de la urea se compone de 12 unidades de Carbono, 28 unidades de Nitrógeno, 16 de Oxígeno y 4 de Hidrógeno. Estas 28 unidades de Nitrógeno indican que, de los componentes de la urea, la mayor parte es Nitrógeno que puede metabolizar, como ya se indicó. “La adición de urea a raciones de forrajes voluminosos y toscos aumenta su consumo voluntario debido a que la urea mejora su digestibilidad por las razones ya indicadas y reduce el tiempo de retención del forraje en el retículo y el rumen. En resumen, la adición de urea estimula la multiplicación de las bacterias celulosalíticas y con ello el aprovechamiento de forrajes toscos…” (International Center for Agricultural Research in the Dry Areas, 2019), por lo tanto, el zacate buffel con melaza y urea son combinaciones que potencian sus efectos.
Una vez que logramos que se hicieran la pregunta: ¿Es necesario que las cabras sufran hambre?, que sí acaso era correcto y natural que así sucediera, que sí en su condición y territorio había o no alternativa posible que estuviera a su alcance, entonces ya se colocaban cerca de las respuestas, porque se observó que tienen un lazo afectivo con sus animales y que no son indiferentes ante el hambre que sufren, así que había que hacer aflorar ese sentimiento para razonarlo. Ellos ya sabían por experiencia de las buenas cualidades nutritivas de algunos de los árboles, arbustos, matorrales y zacates de sus agostaderos, que son buenas para sus cabras; lo que les faltaba era conocer la razón (contenidos bromatológicos) para atender la necesidad de hacer un plan de aprovechamiento. Esto propicio a la idea de un manejo semi-estabulado de sus hatos, pero para ello están requiriendo de equipo e infraestructura.
En el transcurso del proceso del trabajo de investigación, ellos se enfrentaron al fenómeno de la nutrición para que encuentren las relaciones causales. Se ha resaltado desde el inicio del trabajo, que entre ellos mismos hay productores con cabras que producen 2 litros, cuando la mayoría los son de 1 litro y menos, para que atendieran y se hicieran la pregunta ¿por qué la diferencia? Este fue el punto de partida. De ahí en adelante no se desistió de estar repitiendo la misma pregunta.
¿Cómo lograr que empezaran a cuestionar sus propias prácticas?
· No pretender explicarles esperando que nos entendieran, más bien haciéndolos pensar sobre el fenómeno de la alimentación
· Confrontando a los productores con los problemas planteados, en lugar de que se les proporcionen soluciones
· Haciendo que los productores encuentren las relaciones causales de los fenómenos, formulándoles preguntas provocadoras sobre temas como la relación entre las necesidades de las cabras y sus satisfactores, en lugar de que pretendamos darles explicaciones “a su nivel”
· Haciendo que los productores reflexionen sobre el porqué de los niveles de producción en el pastoreo y la necesidad de complementar la alimentación, para mejorar la condición de las cabras y aumentar su producción.
Los temas de reflexión que se han estado usando para que se enfrenten al fenómeno de la nutrición, se han estado expresando en forma de preguntas.
¿Es lo mismo comer que nutrir?
¿Qué comen las cabras en el pastoreo y cuánto?
¿Qué comen en el monte cuando sus cabras aumentan su producción?
¿Cuánto producen las cabras con puro pastoreo?
¿Comen algo extra en el corral después del pastoreo?, ¿Por qué?
¿En qué época del año producen más?, ¿Cuánto?, ¿por qué? ¿Qué y cuánto comen?
¿Qué necesitan las cabras para producir más leche?, ¿Más comida o más nutrientes, maíz forrajero o alfalfa?
¿Por qué en la temporada en que comen las cabras lampote o vainas de mezquite producen más leche?
¿Tienen algo especial el mezquite y el lampote?, ¿Qué es?
Estas preguntas, que solo son ejemplos, se han estado repitiendo de diversas maneras mientras se trabajó en la producción del FVH y de los bloques nutricionales y lo que se buscaba, era que se entendiera la relación entre las necesidades nutricionales de las cabras y los contenidos bromatológicos de estos productos. Información que se proporcionó a los productores para que enriquecer sus reflexiones.
Definición de nutrición y necesidades nutritivas: Proteínas, energía, vitaminas y minerales. Lo más escaso en la naturaleza son las proteínas
Necesidades de proteína de las cabras, tomando como base una cabra de 40 kg:
· 78 g diarios para el mantenimiento metabólico.
· 72 g diarios por cada litro de leche que se produce. Nuestra meta de producción es 3 L de leche diarios por cabra, por lo tanto, la necesidad es de 216 g de proteínas diarios.
· Total: 78 + 216 = 294 g diarios de proteínas para que se produzcan 3 L de leche diarios.
¿Qué les estamos dando a las cabras con el FVH o el bloque nutricional?
· FVH: 22% de proteína igual a 220 g de proteína por kg; dosis máxima diaria, 2 kg = a 440 g de proteína.
Composición de los bloques: 48% de melaza, 48% de zacate buffel (u otro forraje barato) y 4% de urea.
· Zacate buffel: 17.93% de proteína; dosis máxima diaria, 1 kg = 179.30 g.
· Urea: Nitrógeno no proteico. Alimenta a las bacterias y protozoarios del rumen y se aumentan significativamente y parte de ello se digieren y otra mejora la digestibilidad de los alimentos.
· Melaza: Energía y palatabilidad. Para las cabras se recomienda la adición del 48% a un compuesto con forraje para obtener energía metabolizable suficiente para el pastoreo en tierra semiárida y ligeras colinas, además de proporcionar energía metabólica necesaria para procesar el Nitrógeno y la producción de leche.
· Pastoreo de 6 a 8 h, en un radio de 2 a 4 km a la redonda, se estiman unos 150 g de ingesta diarios de proteína (a partir de que las cabras en pastoreo producen 1 L de leche en promedio), se maneja el supuesto, de que es porque están ingiriendo 78 g de proteína para su sostén y 72 g de proteína para producir un litro de leche; un total de 150 g de proteína).
· Total de ingesta de proteínas en bloques de 1 kg más pastoreo: 179.30 + 150 = 329.30 g de proteína diaria.
· Total de proteínas con pastoreo y suplementación con 2 kg de FVH: 440+150 = 590 de proteína diaria.
CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES
El primer gran problema fue que el tiempo del programa resultó insuficiente para la medición de resultados en términos de productividad (julio 2015 – marzo 2016), sin embargo quedó claro en los participantes que su ganado puede comer durante todo el año con un costo que la producción se lo regresará con creces y reforzaron su conocimiento de que cuando comen más proteínas aumenta su producción de leche, quedó bien ubicado el tema de escoger los forrajes que tienen más proteínas y conocieron la alternativa del FVH y uso de sus invernaderos (que deben reconvertir en casa sombra) y del uso de los bloques nutricionales con urea.
El resultado con los productores es el siguiente: cuatro caprinocultores están trabajando los invernaderos para la producción del forraje hidropónico con semilla de maíz. Se hará un plan de producción del FVH empezando por la producción del grano de maíz. Dos productores de otra comunidad (Sector 8) aprendieron la producción, pero no les construyeron el invernadero; intentaron producir el FVH en instalaciones rústicas y no le ganaron al frío de la presente temporada de invierno. Esperan la entrada de la primavera para continuar en sus instalaciones rústicas la producción del FVH.
Ocho productores, están haciendo los bloques nutricionales con forraje (unos con zacate buffel, otros con avena, y otros más con alfalfa revuelta con otras hierbas), mezclada con melaza, urea y sales minerales en las proporciones indicadas. Conforme, se les está acabando la melaza están suspendiendo la producción de los bloques, porque sus cabras apenas están alimentando sus crías y aún no les están proporcionando ingresos con la venta de la leche, pero tienen la firma intención de retomarlo cuando se regularice su situación de ingresos.
Hasta ahora solo se logró que un equipo de cuatro productores en Gregorio García, dos en Sector 6, colaboraran para trabajar juntos, los demás han querido trabajar solos y algunos con su familia. A la fecha se han mantenido en el programa 12 caprinocultores, de los 28 que iniciaron; estos 12 productores, servirán como testigo y promotores del cambio de prácticas con su ejemplo, con un cambio en el manejo total de sus hatos pasando a la semi-estabulación. Faltó más tiempo de acompañamiento para que los aprendizajes se incorporaran como estructuras cognitivas y que continuaran con sus nuevas prácticas de manejo, sin embargo, se hizo una proyección hipotética que permita sacar algunas conclusiones sobre el costo y su relación con la producción.
Tomamos la producción que realizaron los dos productores que han tenido mejor desempeño en sus prácticas para poner costos de producción del forraje hidropónico, donde se supone que alimentaron básicamente con alfalfa y observar el comportamiento de las utilidades netas, todo ello a los valores actuales en los costos de producción y precios de venta
| Costos de producción de 882 kg para 18 días con 50 cabras | Costos para un hato de 50 cabezas | |||||||
| Bloques nutricionales | Unidad | Precio ($) | FVH | Cantidad x semana | Precio unitario | Costo semanal | Costo anual | |
| Pacas de rastrojo | Pacas de 400 kg | 700 | Maíz | Kg 70 | 9.0 | 630 | 32,760.00 | |
| Melaza | Tanque de 200 l | 1,600 | Cloro | Botella 2 l | 20.9 | 20.9 | 1,086.80 | |
| Urea | 32 kg | 273 | Jornal | 1 | 1,000 | 1,000 | 52,000.00 | |
| Sales minerales | 25 kg | 113 | Total | 1,650.9 | 85,846.80 | |||
| Cemento | 25 kg | 97.5 | ||||||
| Jornal | día | 100 | Es mayor el contenido de proteína y digestibilidad | |||||
| Total | 882 kg | 2,883.5 | ||||||
El que sean relativamente buenos productores, no significa que estén haciendo producir al máximo posible sus respectivos hatos porque la dieta que manejan es empírica, pero los tomamos como buenos ejemplos de producción con el supuesto de que su productividad sería la misma en ambos casos poniéndoles un consumo de dos kg de alfalfa cotizada al precio actual ($100.00 paca de 30 kg) y el precio de venta de la leche ($6.80 el litro) y lo comparamos con el caso de que se les alimente también con dos kg de FVH con un producción igual solo para ver el comportamiento financiero. El supuesto se basa en que ambos forrajes contienen la misma cantidad de proteínas.
| Cabras | l/año | Precio leche | Ingreso/anual | Precio alfalfa | Ingreso neto | |
| Saulo | 50 | 22,800 | 6.8 | 155,040.00 | 109,200.00 | 45,840.00 |
| Joaquín | 40 | 30000 | 6.8 | 204,000.00 | 109,200.00 | 94,800.00 |
| Cabras | l/año | Precio leche | Ingreso/anual | Precio FVH | Neto | |
| Saulo | 50 | 22,800 | 6.8 | 155,040.00 | 85,846.80 | 69,193.20 |
| Joaquín | 40 | 30,000 | 6.8 | 204,000.00 | 78,208.00 | 125,792.00 |
Se ha estimado el total de las proteínas que ingieren las cabras con el pastoreo y sumando las dos alternativas de suplementación, FVH y bloques nutricionales, pero todavía hace falta determinar, de éste total de proteínas, cuántas son realmente metabolizables, lo que se puede sacar con un poco de trabajo de investigación en campo, aunque muy sencilla, requeriría la realización de exámenes de biometría hemática, química sanguínea y heces fecales, que se podrían hacer con la colaboración del laboratorio de la UAAAN para que, con los resultados, se trabaje en hacer los ajustes en las dosis de alimentación y afiancen los productores sus aprendizajes. Por lo pronto queda claro que la alimentación complementada con FVH se paga con el aumenta la productividad, con una ventaja más: como las cadenas de los aminoácidos no están completamente enlazadas, por lo tanto, son de mejor digestibilidad. Se debe de tomar en cuenta que primero, el organismo de la cabra tendrá que ocupar los nutrientes que ingiere en reparar y hacer los ajustes necesarios para recuperar su óptima condición corpórea en primera instancia, en reparar sus células productoras de leche y otros mecanismos metabólicos para después aumentar su producción de leche y carne hasta llegar a los mejores niveles.
Para ello hace falta que transcurra un ciclo productivo con su alimentación nutritiva, además de que, durante el proceso se trabajó en la selección de cabritas de reposición, que se mejore la calidad del macho(s), la salud, etc. en fin, de todo un proceso de mejoramiento en el manejo del hato, lo que sería ir haciendo un reordenamiento estructural de sus prácticas, orientado a un manejo semi-estabulado, de acuerdo como el productor vaya percibiendo los problemas de mejoramiento y se vaya haciendo las preguntas de lo que necesita resolver. Resultando que las consecuencias de sus propias innovaciones lo empujen hacia otras nuevas.
Los resultados no convencieron a los encargados del programa de extensionismo, porque los resultados tangibles solo son dos prácticas innovadoras, la producción de FVH y de bloques multinutricionales, que sí mejoran la calidad de la nutrición y es demostrable solo con análisis bromatológicos, además de que los resultados en la mejora económica será notoria pasados unos meses de buena nutrición y por ello no se presentaron en los formatos oficiales de resultados, pero sí se consideró el problema del extensionismo desde distintas perspectivas y concepciones de lo que debe ser la capacitación; pero finalidades del estudio los resultado son buenos si se consideran como proceso de mejora en el manejo y sobre todo porque, para fines del estudio, el tema del extensionismo no es que los productores adopten 5 prácticas nuevas como meta establecida en el programa, sino que la meta que se propone es que cambien toda su concepción de prácticas de pastoreo extensivo, a partir del tema de la nutrición, que mejoren sus competencias con capacitación que está dirigida a concebir la caprinocultura desde otra perspectiva, desde otra estructura de pensamiento, desde otros conceptos, pero eso sí, con un aumento en la productividad: ¡la ganadería semi-estabulada!.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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Zolfagari, R. y Harden M. 1982. Nutritional value of mesquite beans (Prosopis glandulosa), Paper presented at the “Mesquite utilization Symposium”. College of Agricultural Sciences, Texas Tech University, Lubbock, Texas. pp 115-130.