COSTO BENEFICIO ASOCIADO CON LA COSECHA DE SEMILLA DE CHAMIZO Y GUAYACÁN EN LA REGIÓN CENTRAL DE SONORA, MÉXICO
COSTO BENEFICIO ASOCIADO CON LA COSECHA DE SEMILLA DE CHAMIZO Y GUAYACÁN EN LA REGIÓN CENTRAL DE SONORA, MÉXICO
Revista Mexicana de Agronegocios, vol. 55, pp. 59-70, 2024
Sociedad Mexicana de Administración Agropecuaria A.C.
Recepción: 02 Noviembre 2023
Aprobación: 04 Abril 2024
Resumen: El mal manejo y los cambios climáticos han ocasionado que grandes extensiones de agostadero se encuentren actualmente deterioradas y presentan bajo potencial de producción de forraje por lo que requieren de resiembra, sin embargo, la disponibilidad de semilla de especies forrajeras es limitada y la mayoría se importa, por lo que resulta muy costosa. Se compararon los costos de la semilla de dos especies herbáceas y arbóreas forrajeras chamizo (Atriplex canescens) y guayacán (Guaiacum coulteri), cosechadas durante 2021 y 2022 en dos predios ganaderos del centro de Sonora, México, con los precios ofrecidos por pequeñas empresas de cosechadores de semilla locales, con los precios de empresas semilleras en los Estados Unidos de Norteamérica. Se evaluó la producción y calidad de semilla considerando como base la germinación, pureza y viabilidad (%). Se consideraron los costos de producción, manejo y transporte, así como pruebas fitosanitarias y pagos aduanales de importación. Los resultados muestran que el costo total por kg de Semilla Pura Viva (SPV) promedió $188.05 y $331.09 para chamizo y guayacán, respectivamente, en la semilla cosechada localmente fue $380.00 y $550.00 por kilogramo para chamizo y guayacán en la semilla adquirida regionalmente y $7,645.0 y $6,783.41 para chamizo y guayacán en la semilla importada, respectivamente. La calidad de semilla de origen local es similar a la de la semilla regional y la importada, la cual resulta entre 1 y 39 a 19 veces más costosa en comparación con la semilla local. Se concluye que la cantidad y calidad de la semilla de las especies que se produce en agostaderos del Desierto de Sonora en años de lluvia normal es adecuada para la rehabilitación de agostaderos. Los altos márgenes de ganancia con la cosecha y venta de semilla local pueden ser una importante fuente complementaria de ingresos para incrementar las utilidades de productores pecuarios de escasos recursos económicos. Esta actividad, puede incrementar las ganancias de los productores en las zonas rurales y permite impulsar y aumentar el empleo temporal en las regiones rurales.
Palabras clave: Agostaderos, deterioro, rehabilitación, costo de semilla, Desierto de Sonora.
Abstract: Poor management and climate changes have caused large areas of rangeland to be currently deteriorated and have low potential for forage production, which requires replanting. However, the availability of seed for forage species is limited and most of it is imported, so it is very expensive. The seed costs of two forage herbaceous and tree species chamizo (Atriplex canescens) and guayacán (Guaiacum coulteri), harvested during 2021 and 2022 on two livestock farms in central Sonora, Mexico, were compared with the prices offered by small companies in local seed harvesters, with prices from seed companies in the United States of America. Seed production and quality were evaluated considering germination, purity, and viability (%). Production, handling, and transportation costs were considered, as well as phytosanitary tests and import customs payments. The results show that the total cost per kg of Pure Live Seed (SPV) averaged $188.05 and $331.09 for chamizo and guayacán, respectively, in locally harvested seed was $380.00 and $550.00 per kilogram for chamizo and guayacán in regionally acquired seed and $7,645.0 and $6,783.41 for chamizo and guayacán in the imported seed, respectively. The quality of seed of local origin is like that of regional and imported seed, which is between 1 and 39 to 19 times more expensive compared to local seed. It is concluded that the quantity and quality of tree seed produced in rangelands of the Sonoran Desert in years of normal rainfall is adequate for the rehabilitation of rangelands. The high profit margins with the harvest and sale of local seed can be an important complementary source of income to increase the profits of livestock producers with limited economic resources. The activity, in addition to increasing producers' profits, allows for the promotion of temporary employment in rural regions.
Keywords: Rangelands, land deterioration, rehabilitation, seed cost, Sonoran Desert.
INTRODUCCIÓN
El potencial de producción de los agostaderos se ha visto fuertemente reducido. El mal manejo combinado con problemas de sequias frecuentes y prolongadas y otros factores ha ocasionado que muchas áreas que una vez fueron productivas se encuentran deterioradas y presenten bajo potencial de producción de forraje. De acuerdo con Ibarra et al., 2007 y Heady, 2019. Algunas de las áreas menos impactadas, aún presentan una buena densidad y cobertura de especies forrajeras importantes, por lo que tienen potencial de recuperación a través de la aplicación de diversas prácticas de manejo. Muchas otras áreas, sin embargo, presentan un deterioro más severo y requieren de trabajo adicional, siendo en la mayoría de los casos la siembra de especies de zacates, arbustos y árboles forrajeros, la opción más inmediata para recuperar su productividad.
El deterioro de las áreas de pastoreo se debe a la combinación de factores tales como cambios climáticos, sobrepastoreo, tala inmoderada, extracción excesiva de productos naturales tales como madera, leña, carbón, plantas de uso artesanal, alimenticio, medicinal e industrial, sequías frecuentes y prolongadas, fuegos accidentales (Ibarra et al., 1996; Heady, 2019), destrucción masiva de vegetación causada de acuerdo con Heady y Child (1994) e Ibarra et al (2007); por inundaciones y volcanes, apertura y posterior abandono de tierras para siembra de diversos cultivos agrícolas de riego y temporal, crecimiento desmedido de la población, predios con limitada superficie para producir y la escasa infraestructura en los ranchos, entre otros, que en conjunto deterioran los recursos y no permiten hacer un manejo adecuado del suelo y la vegetación.
La rehabilitación de agostaderos mediante la siembra parcial o total de especies forrajeras herbáceas es una de las prácticas más riesgosas y costosas, razón por la cual, es la que menos se realiza en la mayoría de los predios ganaderos (Ibarra et al., 2007). El establecimiento de especies forrajeras en agostaderos requiere normalmente de una preparación de cama de siembra adecuada para el establecimiento, semilla de buena calidad, una siembra y manejo posterior adecuado para asegurar el establecimiento y la persistencia de las especies (Heady, 2019; Monsen y Stevens, 2004).
De acuerdo con McAuliffe (1994) y Elmendorf (2008), las especies arbóreas y arbustivas en las comunidades del Desierto de Sonora juegan un papel muy importante porque además de proteger al suelo y servir de protección y alimento al hombre y a la fauna silvestre menor y mayor, prestan otros servicios importantes como son: la producción de oxígeno y calidad del aire y del agua, además de que sirven en la construcción y elaboración de una serie de productos útiles para la sociedad. El hombre ha usado los matorrales desde la prehistoria para muy diversos fines, pero hasta muy recientemente se han venido realizando estudios sobre su comportamiento e incremento de sus poblaciones (Phillips y Wentworth, 2000; Phillips et al., 2015). Se estima que el impacto del hombre sobre los desiertos del mundo no está bien documentado y requiere de mucha investigación.
El chamizo (Atriplex canescens), también conocido como costilla de vaca, mantequilla, cenizo, saladillo es una planta forrajera originaria de las zonas áridas de América del Norte. Es una planta perenne, siempre verde resistente al frio, la salinidad y la sequía. Se le encuentra desde por abajo del nivel del mar hasta los 2,500 m de elevación, en diversos tipos de vegetación en hábitats áridos y semiáridos. Crece en suelos salinos y alcalinos, puede formar manchones y poblaciones casi puras de plantas. Crece en terrenos bajos e inundados, planicies, lomeríos bajos y sierras. Es una planta forrajera importante porque además de ser muy nutritiva y apetecida por el ganado y la fauna silvestre mayor y menor, por su la capacidad de revegetar sitios severamente perturbados. La planta se puede reproducir en el campo mediante siembra directa con semilla o mediante trasplante seleccionando obras de captación de humedad (Enríquez et al., 2011; CONAFOR CONABIO, 2024).
La planta está ampliamente distribuida en varios continentes, en regiones con climas áridos y semiáridos. En los Estados Unidos de Norte América se distribuye en California, Arizona, Nevada, Colorado, Nuevo México, Dakota del Norte, Dakota del Sur, Montana, Kansas, Idaho, Montana, Wyoming y Texas. En la República Mexicana en California, Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Sinaloa, Durango, Zacatecas, San Luis Potosí. La especie se ha introducido a otros países como Egipto, Irán, Marruecos, Nueva Gales del Sur, Pakistán, Palestina, Arabia Saudita, Australia del Sur, Túnez y Australia Occidental (Clements y Harmon, 2017; CONAFOR-CONABIO, 2024).
El chamizo es un arbusto de 0.20 a 2 m de altura, con diámetro del tallo de 2 a 8 cm. Es una especie dióica, perenne y leñosa, de habito de crecimiento erecto, densamente ramificado desde la base. Es una especie de activo crecimiento, con frecuencia presenta raíces gruesas y profundas. Florece de julio a agosto, fructifica de agosto a septiembre. El tamaño de la semilla es variable, es generalmente pequeña cuando esta escarificada mecánicamente.
El número de semillas por kilogramo varia de 47, 000 a 80,000 semillas (Anónimo, 1999; Stephen et al., 2001). Esta especie presenta problemas de latencia y semilla de testa dura, produce muchas semillas infértiles, esto es debido principalmente a fallas en la fertilización de las flores y al ataque de los insectos (Anónimo, 1999; Clements y Harmon, 2017).
El guayacán (Guaiacum coulteri), también conocido como árbol santo y palo santo es miembro de la familia Zygophyllaceae. Es un arbusto o árbol pequeño caducifolio, de 1 a 8 m de alto y hasta 30 cm diámetro a 1.5 m de altura del suelo, frecuentemente ramificado desde cerca de la base, tronco de sección oval, copa dispersa. La corteza externa es de color pardo grisácea y escamosa; corteza interna verde en la parte externa y pardo cremosa más al interior (Stanley, 1982). Las hojas opuestas y dísticas, paripinnadas, de 1.5 a 3.5 cm de largo, con 3-5 pares de foliolos sésiles, oblongos, elípticos o falcados. Las flores zigomorfas de 2 a 3 cm de diámetro; con 5 sépalos de color verde los cuales cambia a azul hacia los márgenes y 5 pétalos de color azul añil a morado; estambres de color amarillo de 3 a 10 mm de largo con ovario súpero, lobulado, glabro, con un estilo. El fruto es una cápsula de semilla con 2-5 alas y lóbulos, cada lóbulo contiene una semilla con una capa de color rojo brillante (arilo) (Stephen et al., 2001). La cápsula, inicialmente verde, 2.5 cm de largo y 2 cm de ancho, los cuales contiene 3 a 5 semillas de 1 cm de largo (Stanley, 1982; CONAFOR, 2017; Enciclovida, 2017).
Es una planta muy forrajera que es muy nutritiva y apetecible por los animales cuando está creciendo activamente, principalmente los rebrotes nuevos de la planta y la flor, así como la envoltura de sus semillas. Esta sirve de alimento al ganado y la fauna silvestre mayor y menor en los agostaderos. Las flores atraen abejas y mariposas y un gran número de insectos polinizadores. Las semillas, cuando están presentes, atraen a aves y pequeños mamíferos. La propagación de la planta se hace por medio de semilla. Su principal uso es con fines de mejoramiento de agostaderos en los ranchos y con fines ornamentales para establecer plantas en parques y jardines. El lento crecimiento de esta planta ocasiona que no compita bien con especies más altas y de crecimiento más rápido. Una de sus principales ventajas es que es una planta siempre verde que además de ser muy apetecida por los animales es muy tolerante a la sequía (López-Toledo et al., 2011; CONAFOR–CONABIO. 2024).
El origen de la especie es considerado el oeste de la República Mexicana Baja California, Sonora, Sinaloa, hasta Oaxaca, incluidas regiones a lo largo de la costa del Pacífico englobando sus zonas semitropicales, así como varios países de centro América, el Caribe y Sudamérica. La planta es de muy lento crecimiento y sufre daños por heladas cuando la temperatura se extiende por varias horas por debajo del punto de congelación. Se atribuyen algunos usos medicinales a esta planta, como expectorante y elemento purificador de sangre, así como laxantes, diuréticos y en el tratamiento de reumatismo. También tiene propiedades anticancerígenas y antiinflamatorio (Rodríguez-Lֶópez et al., 2021; CONAFOR–CONABIO. 2024).
De acuerdo con Hammermeister, (2000) y Scotton et al. (2012), la semilla de las plantas por su importancia en la reproducción de especies ha generado un interés para su cosecha y producción con fines personales y como un ingreso económico adicional. Sin embargo, uno de los principales problemas que enfrentan los productores es el de no poder determinar el costo de producción de las semillas (Perrin et al., 2008). Salles y Bloten (2004), indican que los costos de producción son la base para la realización de análisis de rentabilidad a cualquier inversión realizada para el mejoramiento de las actividades rurales (Salles y Bloten, 2004). De acuerdo con los mismos autores, sin esta información sería prácticamente imposible conocer si la inversión aplicada a un trabajo para determinar si sería o no rentable, al menos en el corto plazo. De acuerdo con Colbry et al. (1961) y Whalley et al. (2013), la adquisición de semilla de buena calidad para la rehabilitación de agostaderos es de suma importancia. La compra de semilla certificada es siempre la mejor opción en las siembras.
La semilla de buena calidad es frecuentemente el problema más difícil de resolver porque; o no se produce semilla de buena calidad localmente o ésta es demasiado costosa y frecuentemente se requiere de su importación, lo que comúnmente incrementa los costos en la siembra de especies (Wark et al.,1994; Chalmers, 2013).
La semilla procedente de compañías reconocidas se produce bajo condiciones de riego y fertilización; se maneja en almacenes con temperatura, humedad y luz controlada, normalmente cumple con los requisitos sanitarios de calidad de producción, está protegida contra insectos y enfermedades, cuenta con garantía de las pruebas de germinación y pureza; además de la seguridad de no contener semillas de otras especies como malezas y/o plantas tóxicas (Monsen y Stevens, 2004; Singh et al., 2019). Este tipo de semilla tiene por lo general un costo alto por lo cual, se usa en bajas cantidades en los programas de siembra.
Wark et al. (1994), indica que la semilla de arbustos y zacates cosechada bajo condiciones naturales o silvestres en los agostaderos locales normalmente, aunque puede ser también de buena calidad y a pesar de su origen local, su uso es ampliamente recomendado en proyectos de revegetación (Whalley et al., 2013). Esta semilla, no presenta cuidados tan intensos en su manejo de producción y acondicionamiento y su calidad está influenciada por las características de lluvia del año en que se produce (Wark et al.,1994).
Aunque, según Jorgensen y Stevens (2004), como normalmente, no se maneja en las mejores condiciones, consecuentemente, es de una menor calidad que la semilla certificada, además, no está protegida contra insectos, hongos y enfermedades, no asegura el contenido de semilla de otras plantas y puede presentar altos contenidos de impurezas como tierra, piedras, hojas, tallos y semilla de otras especies, entre otros. Normalmente, esta semilla, resulta más económica que la certificada y es preferida, ya que, aunque su calidad sea baja se compensa utilizando un mayor volumen para corregir esta deficiencia. Por otra parte, la disponibilidad oportuna de este tipo de semilla puede ser un problema (Courtney et al., 2012).
Monsen (2004) y Heady (2019), indican que no es siempre posible que un matorral se recupere o que se regenere su condición mediante la revegetación natural, por lo que el uso de semilla local es una buena forma para el rápido establecimiento de plantas. La semilla cosechada localmente tiene más probabilidades de sobrevivencia que la semilla que no es local, por lo que debería ser usada para maximizar el éxito en la revegetación (Courtney et al., 2012). También hay que considerar que la buena producción y calidad de la semilla está relacionada con años de buena lluvia (Price y Reichman, 1987). Igualmente, se ha demostrado que las semillas más grandes y mejor desarrolladas producen plántulas más sanas, vigorosas y emergen más rápido (Courtney et al., 2012) además que presentan una mayor probabilidad de sobrevivencia en siembras en el campo (Baskin y Baskin, 2001).
Sin duda se requiere de semilla de buena calidad para la rehabilitación de los agostaderos. Sin embargo, se desconoce qué tan efectiva y rentable pudiera resultar el colectar semilla de chamizo y guayacán producidas en forma natural en los agostaderos del Centro de Sonora comparada contra la misma semilla adquirida de cosechadores y casas comerciales reconocidos en México y en los Estados Unidos de Norte América. Por lo que se inició este estudio en el verano del 2021 y 2022 colectando semilla de las dos especies antes mencionadas con el fin de: 1) Estimar la capacidad de producción y cosecha de semilla de chamizo y guayacán y 2) Probar y comparar su calidad en base al costo con la de las principales empresas productoras de semilla en México y los Estados Unidos.
MATERIAL Y MÉTODOS
El estudio se realizó en el Rancho el Mezquite municipio de Carbó Sonora y en un predio en el sur de Guaymas, Sonora durante el verano y otoño de 2021 y 2022. El sitio de Carbó se localiza a 90 km al norte de la Ciudad de Hermosillo, Sonora sobre la carretera que comunica a Hermosillo con la ciudad de Nogales, Sonora (29o 52’ 12.1” Lat. N. y 111º 06’ 11.09” Long. O.). El sitio en el sur de Guaymas se localiza 20 km al sur de la ciudad de Empalme sobre la carretera que comunica a esta ciudad con Cd. Obregón, Sonora (27º 56’ 7.32” Lat. N. y 110º 37’ 47.3”). El sitio de Carbó se localiza en un tipo de vegetación identificado como Matorral Arbosufrutescente, el cual presentaba una condición de regular a buena.
El sitio de Guaymas presenta en un tipo de vegetación denominado Matorral Arbocrasicaulescente en condición regular (COTECOCA, 1982). En Carbó la topografía es uniforme e incluye planos y lomeríos bajos con pendientes que varían de 3 a 10% y elevaciones que varían de 650 a 700 m. El clima es cálido seco BSo HW (x) (e) con una precipitación promedio anual de 320 mm y una temperatura media anual de 20.6 oC (García, 1973). En Guaymas, la fisiografía está formada por extensas planicies y bajíos con inclinación hacia el mar y topografía uniforme en altitudes de 0 a 100 m de elevación. El clima es muy cálido Bw(h´) y muy seco cálido Bw(h´)h con una temperatura media anual de 24 oC y una precipitación media anual de 250 mm (García, 1973).
Las especies que se seleccionaron para la cosecha de semilla fueron el chamizo (Atriplex canescens) y Guayacán (Guaiacum coulteri). Durante el verano y otoño de 2021 a 2022 se colectó semilla manualmente en 10 plantas adultas de cada especie, las cuales fueron seleccionadas al azar en un potrero de 10 ha de superficie. La semilla de las plantas seleccionadas se cosechó manualmente durante la mañana y fue depositada en cubetas de plástico. La semilla cosechada inmediatamente se pesó en forma fresca; posteriormente, se secó, limpió y nuevamente se volvió a pesar cuando estaba seca para determinar la producción promedio de semilla limpia por planta en cada especie muestreada y se pesaron diariamente. Posteriormente, se extendieron sobre hules de plástico para secarse al aire libre. Una vez seca, la semilla se limpió y se trató con insecticida y fungicida antes de obtener su peso final para su almacenamiento.
La calidad de la semilla de las dos especies se evaluó con base en su porcentaje de germinación, pureza y viabilidad. Las pruebas de germinación se realizaron en una germinadora de doble cámara. Se utilizaron Cajas Petri de 12 cm de diámetro y papel filtro Whatman número 3 como sustrato. Utilizando cuatro repeticiones de 100 semillas cada una y las pruebas se realizaron de acuerdo con el método descrito por el AOSA (1999). La pureza de la semilla para ambas especies se determinó por diferencia de peso, separando la semilla limpia de la basura y se estimó en diez muestras de 100 gramos de semilla para cada especie. La viabilidad de la semilla (%) se determinó en tres grupos de 100 semillas cada uno, utilizando la prueba de sales de Tetrazolium de acuerdo con la metodología descrita por Kozlowski (1972). Todas las pruebas tanto de germinación como de viabilidad se realizaron en los laboratorios de la Universidad de Sonora, Campus Santa Ana.
El costo de la semilla ofertada regionalmente promedió $380.00 y $550.00 por kilogramo para chamizo y guayacán, respectivamente. En este estudio las consideraciones involucradas en el costo de la semilla cosechada fueron las siguientes: La producción de semilla de cada especie, se determinó promediando la cantidad total de semilla cosechada en el periodo entre el número total de piscadores y reduciendo $450.00 diarios por persona por concepto de costos de producción. La Semilla Pura Viva (SPV), se determinó multiplicando el porcentaje de germinación por el porcentaje de pureza dividida entre 100 (Granite Seed Co., 2022). Para el costo de venta de la semilla se consideró en $380.00 y $550.00 por kilogramo, que es el mismo precio ofertado por los vendedores de la región para ambas especies. Para estimar el costo de manejo y transporte de la semilla para ambas especies después de cosechada, se consideró un 15% adicional al costo de cosecha de esta. El costo total de la semilla bruta resulta de la suma del costo de cosecha más el costo de manejo y del transporte, independientemente de la calidad de esta. Para homogenizar precios en función de calidad para toda la semilla, el costo final total por kilogramo para cada especie se obtuvo con base en la Semilla Pura Viva.
Para el caso de la semilla de arbustos importada de los Estados Unidos de Norte América, en el cálculo de los costos de la semilla, se utilizaron listas oficiales de precios vigentes proporcionadas por las mismas compañías productoras (Mountain States Wholesale Nursery, 2005; Hijar, 2022; Sheffield´s Seed. 2024; Pawnee Buttes Seed, Inc. 2024). Para estimar el costo de manejo y transporte de la semilla después de ser comprada, se consideró un 20% adicional al precio de esta, por concepto de gastos extras de traslado del lugar de origen a la frontera, pruebas sanitarias adicionales y manejos aduanales (Impuestos).
Todas las demás variables fueron analizadas en forma similar tomando en cuenta los mismos criterios considerados para la semilla de origen nacional. Para el caso de la semilla importada se transformaron las libras en kilogramos y los dólares en pesos considerando una paridad a enero de 2024 de $16.91 pesos por dólar.
RESULTADOS
La precipitación pluvial total registrada durante el verano del 2021 al 2022, en ambos sitios de estudio, estuvo muy cercana a la media regional (~ 320 y 250 mm) para Carbó y Guaymas, respectivamente y fue suficientemente buena para producir un crecimiento y rebrote adecuado de las plantas obteniendo una buena floración y una producción adecuada de semilla.
La producción de semilla fue muy variable entre plantas para ambas especies muestreadas. El chamizo produjo de 0.468 a 2.675 kg de semilla seca entre plantas y promedió 1.655 kg de semilla bruta seca por planta. La producción de semilla de guayacán fluctuó de 0.820 a 2.95 kg de semilla entre los árboles cosechados y promedió 1.73 kg de semilla bruta seca por árbol. La cantidad de semilla cosechada resultó muy similar entre especies y entre años. Los cosechadores colectaron un promedio de 4.3 kg diarios de semilla de chamizo en base seca y de 2.15 kg de semilla de guayacán (Cuadro 1). La germinación y pureza de la semilla también resultó similar entre especies y promedió 66.5 y 96.2%, respectivamente, para chamizo y 79.0 y 92.0%, respectivamente para guayacán. La Semilla Pura Viva (SPV) fue de 64.0% para chamizo y de 72.7% para guayacán.
Cuadro 1. Características generales y costos (pesos) estimados de la semilla de chamizo y guayacán colectadas manualmente en Carbó y Guaymas, Sonora, México, durante el otoño del 2021 y 2022.
| Variable | Chamizo | Guayacán |
| Semilla cosechada (kg/persona) | 4.3 | 2.15 |
| Germinación (%) | 66.5 | 79.0 |
| Pureza (%) | 96.2 | 92.0 |
| Semilla Pura Viva SPV (%) | 64.0 | 72.7 |
| Costo de cosecha ($/kg) | 104.65 | 209.30 |
| Costos de manejo y transporte ($/kg) | 15.70 | 31.40 |
| Costo total/kg de semilla bruta (pesos) | 120.35 | 240.70 |
| Costo total/kg de semilla SPV (pesos) | 188.05 | 331.09 |
Fuente: Elaboración propia
El costo estimado de cosecha fue de $104.65 y $209.30/kg de semilla seca para chamizo y guayacán, respectivamente. El costo de manejo y transporte fue fijo para los dos arbustos (15% adicional del costo de la semilla), siendo este de $15.70 y $31.40 por kilogramo de semilla para chamizo y guayacán, respectivamente. El costo total de la semilla bruta que es la suma resultante de las últimas dos variables fue de $120.35 para chamizo y $240.7 para guayacán. Los resultados finales indican que el costo total de la semilla en base SPV fue de $188.05 y $331.09 para el chamizo y el guayacán, respectivamente.
Cuando la disponibilidad de semilla de forrajes es baja y los costos son elevados por la importación se requiere buscar semilla local y de buena calidad a menor costo (González et al., 2006). Estudios realizados en otras regiones de México con clima variado y con diversas especies forrajeras de arbustos y pastos indican que sí es posible producir semilla de buena calidad tanto bajo condiciones de temporal como bajo condiciones de riego y fertilización (González et al., 2006; Cuellar y Hernández, 2007; Eguiarte y González, 2007; Herrera, 2008). Por otro lado, hay que considerar que el tamaño de la semilla y la calidad de esta tiende a ser mayor en áreas con riego y fertilización y en aquellos sitios más productivos del agostadero (Jorgensen y Stevens, 2004).
La germinación y pureza de la semilla importada fue diferente entre especies con 47.0 y 82.0%, respectivamente, para chamizo y 62.0 y 91.0%, respectivamente para guayacán (Cuadro 2). El porcentaje de SPV promedió 38.54 y 56.4% para chamizo y guayacán, respectivamente. El precio libre (bordo LAB US dls/lb) fue calculado en función de la INCO TERM 2010 FOB y resultó de $66.0 para el chamizo y $85.7 dólares para guayacán, respectivamente. El costo por concepto de manejo, transporte, pruebas de calidad, sanitarias y manejos aduanales fue de 20% del precio LAB (US dls/lb) y resultó de $13.2 para chamizo y de $17.14 dólares para guayacán.
El costo total de la semilla bruta (US dls/lb) que es la suma resultante de las últimas dos variables fue de $79.2 para chamizo y $102.84 dólares para guayacán. Los resultados finales indican que el costo total de la semilla base SPV (US dls/lb) fue de $205.50 y $182.34 para el chamizo y guayacán, respectivamente. El costo total de la semilla base SPV se determinó relacionando el costo en bruto de la semilla por el porcentaje de SPV en cada especie.
Cuadro 2. Características generales y costos (US dólares) estimados de la semilla de chamizo y guayacán importadas de los Estados Unidos de Norteamérica vigentes a enero de 2024.
| Variable | Chamizo | Guayacán |
| Germinación (%) | 47.0 | 62.0 |
| Pureza (%) | 82.0 | 91.0 |
| Semilla Pura Viva SPV (%) | 38.54 | 56.4 |
| Precio LAB (US dls/lb) | 66.0 | 85.70 |
| Costo de manejo y transporte, pruebas de calidad, sanitarias y manejos aduanales (US dls/lb) | 13.2 | 17.14 |
| Costo total/libra de semilla bruta (US dls/lb) | 79.2 | 102.84 |
| Costo total de semilla SPV (US dls/lb) | 205.50 | 182.34 |
Fuente: Elaboración propia
En este estudio, cuando se comparó el costo total de la semilla por kilogramo de SPV (pesos/kg) entre la semilla cosechada con la de origen regional e importada se encontró que el kilogramo de semilla de chamizo cosechada localmente cuesta $188.05, la semilla de procedencia regional cuesta $380.00, mientras que el costo de la semilla importada se eleva a $7,645.0 (Cuadro 3). Similarmente, el costo de un kilogramo de la semilla del guayacán cosechada localmente es de $331.09, mientras que el de la semilla de procedencia regional cuesta $550.00 y este se incrementa a $6,783.41 pesos cuando se importa. Como se puede observar, la semilla cosechada localmente resulta la más económica por lo que debe ser la utilizada para las siembras tanto directas como mediante trasplante en la rehabilitación de agostaderos. La semilla de chamizo cosechada localmente es más económica que la comprada en la región y más económica aun en comparación con la importada, que resultó 1 y 39 veces más costosa, respectivamente, en comparación con las colectadas localmente. La semilla de guayacán cosechada localmente resultó 1 y 19 veces más económica, respectivamente, en comparación con las compradas a nivel regional y la importada de los Estados Unidos.
Los resultados obtenidos de este trabajo demuestran que la calidad de la semilla cosechada localmente de chamizo y guayacán cosechadas durante años con lluvia normal es adecuada para la siembra de agostaderos y resulta más económica, en comparación con la semilla colectada localmente y la semilla importada. Lo anterior, resulta interesante si se considera que aún se dispone de matorrales en buena condición para la cosecha de semilla y que siempre es mejor utilizar el germoplasma producido localmente en comparación con las especies importadas.
Cuadro 3. Comparación de costos de semilla de chamizo y guayacán cosechadas localmente contra los mismos costos de semilla de origen regional e importado. Datos calculados en base a semilla pura viva en pesos mexicanos al 2024. Un dólar = 16.91 pesos.
| Costo total por kg de SPV (Pesos/kilogramo) | Chamizo | Guayacán |
| Semilla cosechada local | 188.05 | 331.09 |
| Semilla regional | 380.00 | 550.00 |
| Semilla importada | 7,645.0 | 6,783.41 |
| Diferencia contra la regional (%) | 191.95 (102.1%) | 218.91 (66.11%) |
| Diferencia contra la importada (%) | 7,456.95 (3,965.4%) | 6,452.32 (1,948.81%) |
Fuente: Elaboración propia
Los resultados muestran que esta práctica de cosecha además de generar recursos adicionales a los ganaderos que la apliquen, permite reactivar el empleo en los ranchos y en las comunidades rurales con problemas de falta de empleos y estimular el regreso de los trabajadores de las ciudades al campo. Hay que considerar que la semilla de origen local cosechada en agostaderos que debe de colectarse solamente en los sitios más productivos del rancho y en el mejor tiempo para asegurar que la calidad sea la óptima.
La cosecha de semilla debe de hacerse solo en años buenos ya que está demostrado que el llenado de la semilla y la germinación de esta puede variar grandemente de un año seco a un año húmedo (Ibarra et al., 1996; Stevens y Jorgensen, 2004; Heady, 2019). La semilla con los embriones más grandes produce las plántulas más vigorosas que tienen las mayores posibilidades de sobrevivir bajo condiciones climáticas adversas (Keeley, 1977; Westoby et al., 1996).
También se debe tener buen cuidado con el manejo de la semilla después de la cosecha, ya que esta puede perder su calidad cuando el manejo es inadecuado. Se debe de asegurar tratar la semilla después de la cosecha con algún producto que la proteja de ataques de insectos, nemátodos y hongos que pueden reducir su calidad y poner en riesgo su establecimiento. Existen diferentes factores como son: la precipitación, humedad, calor, rayos directos del sol y la contaminación con diesel, aceite y otros productos químicos que pueden perjudicar o matar el embrión de la semilla y reducir su calidad (Ibarra et al., 2007). Se debe de tener mucho cuidado que la semilla cosechada sea bien manejada y que no haga contacto con productos contaminantes que reduzcan su calidad.
CONCLUSIONES
Bajo las condiciones en las que se realizó el presente trabajo se concluye que: la calidad de semilla de plantas de chamizo y guayacán de origen local es similar a la de la semilla adquirida a nivel regional y a la importada, la cual resulta entre 1 a 39 y 1 a 19 veces más costosa para chamizo y guayacán, respectivamente, en comparación con la semilla colectada localmente.
Evite cosechar semilla en años secos. Cuando las condiciones climáticas son adversas como en los años típicos de sequía se puede monitorear oportunamente la floración de las especies y colectar semilla solamente en las zonas que recibieron más precipitación, incluso fuera de las áreas del rancho. Con lo anterior se asegura de cosechar semilla de buena calidad que incremente las posibilidades del éxito en la siembra de las especies. La semilla de buena calidad tratada contra insectos y hongos y que a la vez es almacenada en forma apropiada, puede permanecer viable durante largos periodos de tiempo.
En años de buena precipitación se dispone de buena cantidad y calidad de semilla de plantas de chamizo y guayacán para la siembra de agostaderos deteriorados, con lo que se incrementaría el potencial productivo de los ranchos. Cuando se dispone de buenos lugares para la cosecha de semilla se puede planear el diferimiento del pastoreo del ganado para proteger la flor y la producción de semilla en las plantas.
El ganado puede regresar a pastorear más tarde una vez que se haya terminado con la cosecha de la semilla. Si no se dispone de buenos potreros para la cosecha de semilla en el rancho, se puede rentar uno o varios potreros en ranchos vecinos para protegerlos del pastoreo del ganado durante la época de floración y formación de la semilla, con el fin de asegurar un buen llenado de esta y consecuentemente, una buena calidad de semilla. Los potreros se difieren del pastoreo solamente durante la época más crítica de producción de la semilla.
Los altos márgenes de ganancia con la colecta y venta de semilla de especies forrajeras cosechada localmente, pueden ser una importante fuente de ingresos complementaria, para incrementar las utilidades de las personas que viven en las zonas rurales que sean de escasos recursos económicos. Además, de aumentar las ganancias de los productores pecuarios, lo que permite impulsar el empleo temporal en el campo.
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